LA CAÍDA DE BIDEN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Biden cae al suelo después de un tropezón en la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Podemos jugar con la metáfora o entrar en el juego de los augures; todo invita a hacerlo y en la historia pocos personajes han eludido interpretar aquello que podía ser un aviso de los dioses, incluso una incitación de Apolo o de Dionisio. Lo peor es sin duda la tibieza que genera aburrimiento. No lo hay sino mucha preocupación ante la caída de América en la Academia de sus aviadores. El cielo contra la tierra. Presagios en los vuelos del águila.

Desembarca César en África: «Al bajar a tierra, César tropezó y se cayó, pero con su gran presencia de ánimo transformó lo que era un síntoma de malos augurios en una señal de buena suerte, pues cogió un puñado de tierra entre sus manos y gritó: ¡Ya eres mía África!».

Podría haber hecho algo parecido Biden. Con la mirada puesta en los cielos de Colorado Springs: ¡Ya eres mía Rusia!

Cae América, de bruces su presidente, ante los cadetes de la poderosa Fuerza Aérea tropieza Apolo el que hiere de lejos.

Escipión se esconde, no da la cara, pero la guerra es engaño. El que parece caer: se eleva. El que aparece en lo alto: va camino de estrellarse.

Siempre, en todas las guerras y en todos los tiempos ha habido un Bajmut.

Las Termópilas. Una trampa donde brilla la heroicidad, el sacrificio, el valor. Grabado en oro queda: simplemente la muerte. Era y será una trampa.

Los aviones para Ucrania ofrecen muchas dudas: ¿Quién pilotará las aves de fuego? ¿Dónde anidarán? ¿Quién las alimentará?

La guerra solo se gana con botas en el terreno, incluso después de haber firmado la paz.

La guerra militarmente camina hacia su final. Los síntomas son de derrota. Económica y militar. Geopolítica y geoestratégica.

La estatua de la libertad tiembla y la Inteligencia piensa por dónde, cómo y cuándo.

Mejor que sea la inteligencia artificial (IA) la que decida cuál es el lugar para asestar el golpe definitivo. Puede que se retraiga.

Bajmut y Belgorod han sido un fracaso.

¿Será por el sur? ¿O será el final?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

¿SÁNCHEZ SECRETARIO GENERAL DE LA OTAN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estos días se habla de la posibilidad de que Sánchez sea el próximo Secretario General de la OTAN. Podría ser en los sueños de Sánchez, pero o Europa está en plena metamorfosis identitaria y los Estados Unidos desaparecidos o jamás la OTAN se pondrá en manos de quien podría llevarla a su pronta desaparición, en manos de quien tiene como mayor virtud la capacidad de enfrentar a unos contra otros y un vocabulario basado en el insulto y la grosería. La OTAN (creemos) es otra cosa.

A estos argumentos habría que añadir lo de sus pactos en España, pero al menos a Europa parece no importarle ya que ha dado cobijo en sus tiempos a los terroristas de la ETA y ahora a los fugados de la justicia española por sus delitos contra la unidad de España.

Claro que más poder tienen los argumentos puramente militares y que conviene recordar.

12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción ofendía de manera pública y ostentosa, algo que no haría ni el dirigente de Corea del Norte, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. Internacionalmente una ofensa inadmisible; no hay otra más grave. La bandera representa a todos, repito, a todos, y no hay nada ni nadie que pueda sustituir su significado. José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Pero era el momento y llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco. Humillante para nosotros, arriesgado e inolvidable para ellos. Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada.

14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Feliz Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. El íntimo de Bono, también de Zapatero, se lo cree, está en todo.

Se elige al general italiano. ¡Premio! La noticia era así: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán, que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

Una cosa tienen buena estos socialistas y es que saben premiar fidelidades. El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso.

23 marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el presidente americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno, su asesor personal en política exterior y el general del Ejército de Tierra Félix Sanz Roldán (luego fue Jefe del Centro Nacional de Inteligencia CNI y ahora se sienta en el Consejo de Administración de Iberdrola) viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen en las Azores, B. León y Félix Sanz Roldán (el general de Ejército Consejero de Iberdrola) les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincolnante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente».

Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Josep Borrell afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios”.

The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

Las cosas no mejoran y Sánchez es el perfecto jefe de la OTAN. Pactaría con el diablo.

¿Son suficientes razones que lo avalan como el futuro Secretario General de la OTAN?

Ánimo. Es más que posible.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS 2023. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Entre hoy día 31 de mayo y el sábado 3 de junio se celebra el Día de las Fuerzas Armadas 2023. Los actos centrales se desarrollarán en Granada y Motril presididos por Su Majestad el Rey y será los ya tradicionales: Izado y Homenaje a la Bandera Nacional con el Homenaje a los que dieron su vida por España, Desfile Aéreo y Terrestre, terminando con el Arriado de la Bandera Nacional

En Motril, el acto central presidido por Su Majestad el Rey se celebrará el viernes 2 de junio y será un desfile naval y aéreo.

En 1978 se estableció El Día de las Fuerzas Armadas que debería coincidir con la festividad de San Fernando y celebrarse cada año con especial énfasis en una Capitanía General. Una parada militar y el homenaje a la Bandera de España serían los actos principales. El año 1987 se extendió la celebración a todo el territorio nacional quedando configurado el Día de las Fuerzas Armadas como una jornada de encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares.

En 1987 se aprobó una ley que establecía el 12 de octubre como “Día de la Fiesta Nacional” con la finalidad de recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos. Fue en 1997 cuando finalmente se ordenó el traslado a este día de los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas. El objetivo era dar realce a la conmemoración de la Fiesta Nacional logrando la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la Nación española. Esa es la razón del desfile militar que se celebra el 12 de octubre, que nada tiene que ver con el día de las Fuerzas Armadas. Recordemos que también hay una celebración de gran importancia para los Ejércitos, La Pascua Militar (6 de Enero), donde además de conmemorarse la toma de Menorca en 1782, se realiza un balance del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el que comienza.

Creo que es conveniente esta aclaración porque llega un momento en que se confunden las celebraciones como consecuencia de la afición ministerial a los cambios insustanciales a golpe de decreto. Suele ser que lo que unos ordenan otros lo desordenan y a sí vamos, de cambio en cambio y tiro porque me toca; mejor no entramos en detalles y limitémonos a dejar constancia del poco interés que hay en impulsar la cultura de defensa.

Si analizan la actual situación comprobarán que reina la confusión. El Día de la Fiesta Nacional nunca ha tenido el anunciado sentido histórico y cultural y el Día de las Fuerzas Armadas ha quedado relegado a algo pobre y alejado del respetuoso y brillante homenaje que se merecen los Ejércitos.

¿Cuántos saben que se celebra este día? ¿Cuántos espacios informativos hay en los medios de comunicación?

Estamos en guerra, pero el instrumento que la Nación tiene para estar en condiciones de dar la debida Defensa y Seguridad a España no le interesa a nadie. Las Fuerzas Armadas son algo marginal y relegado a un segundo plano. Espero que sus virtudes no lo sean.

La milicia por definición es austeridad y sacrificio y no recordamos en nuestra historia reciente ningún periodo de opulencia en los ejércitos. La vida militar en España es una permanente historia de austeridad y sacrificio, de renuncias.

La situación es preocupante ya que vamos camino de convertir a las Fuerzas Armadas en inútil instrumento incapaz de cumplir la misión que la Nación les asigna. Recurrir a la conocida petición de «hacer más con menos» es una ofensa para los que lo dan todo y en cualquier circunstancia, hasta la vida.

En fin, con el Día de las Fuerzas Armadas se trata de rendir el merecido homenaje que los soldados merecen. También se busca el encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares, aunque a mi juicio esto no es labor de un día sino fruto del conocimiento diario y del mutuo respeto y compenetración, es decir, de una adecuada cultura de defensa enseñada desde la niñez aunque, como ya hemos dicho, aquí no se esté por la labor.

Si no fuera por nuestros soldados, embajadores del valor y del honor: ¿quién garantizaría la unidad de España? ¿Quién izaría nuestra bandera en los más altos pabellones del mundo?

Finalizo pidiéndoles algo muy sencillo. El mayor homenaje, la mejor recompensa para nuestros soldados es su presencia. Acudan a cualquiera de los actos y compartan ese día con sus soldados. La Patria, España, se lo agradecerá.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

31 mayo 2023

Mensaje Ministra de Defensa

 

 

ELECCIONES: ESPAÑA ROTA. Rafael Dávila Álvarez

España ha votado. Sin duda habrá que esperar a que la situación se normalice y la vida política asuma que el horizonte que se vislumbra tras unas autonómicas y municipales es aterrador.

Los ganadores tiene una labor prioritaria: sacar a España de la boca de los lobos que la están haciendo trizas.

Dos miradas que te hielan el corazón: País Vasco y Cataluña. Proceder del terrorismo y ser independentista les ha sido rentable y no debemos admitir esa derrota sin hacer nada, sino analizar los porqués y buscar la solución. La permisividad de un Gobierno que solo vive para el voto y el dominio de los medios de comunicación han dado este resultado: es una guerra cognitiva, un ataque en toda regla al corazón de la nación.

En estas elecciones no ha ganado España: está rota.

Es necesario que no perdamos el horizonte. Heredamos una España rota.

«¡Que te vote Txapote!»: Txapote se ha votado así mismo y ha ganado.

Los que se denominaban socialistas, con Sánchez a la cabeza de la tribu, han sido mordidos por la serpiente que sujetaban con sus garras. Era previsible. Dos que se acuestan en el mismo colchón…

Ante la debacle el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se saca de la chistera elecciones anticipadas: 23 de julio.

¡Uy! Algo no encaja y el personaje esconde una carta que deberíamos adivinar. Les doy una pista: no dejen de mirar al sur…

Es la hora de meditar y poner solución a una España que está hecha jirones por las fauces de lobos depredadores.

-Los resultados en el País Vasco son aterradores. El terrorismo victorioso está crecido gracias a quienes les han abierto las puertas de las instituciones (que poco se habla de aquel Tribunal Constitucional y su presidente que legalizó lo que el Tribunal Supremo no admitía en su sentencia).

-El independentismo sigue, aunque el dinero ha visto las orejas al lobo y se refugia porque no tiene un plan/dinero. Los independentistas solo saben organizarse con dinero y ahora pueden empezar a estar secos; sin plan.

Son los retos por delante: Desinfectar La Moncloa. Atender y trabajar en el País Vasco para ese 51´27% que no ha votado y donde reside la voluntad atemorizada, enfadada o abandonada. Es necesario y posible recuperarlo si se trabaja con sensibilidad e inteligencia.

No dar ni un duro de más a Cataluña que suponga un privilegio respecto al resto de autonomías y hacer cumplir la Ley. Rigurosidad económica y aplicar la ley.

Llevará tiempo, pero se puede lograr. Lo que no es admisible es seguir como si en España nada ocurriese cuando el paso del tiempo nos lleva a la desaparición como nación soberana.

A los vencedores les diría que tengan cuidado:

Pues a ellos que estaban ansiosos

por traspasar la fosa,

sobrevino un agüero:

un águila de altísimo vuelo

que iba dejando aparte, hacia la izquierda,

a las huestes troyanas

y llevaba apresada entre sus uñas

una roja serpiente color sangre,

enorme, viva, aún jadeante,

que, además, todavía de la lucha,

no se había olvidado;

pues hacia atrás habiéndose doblado,

picó al águila misma

que la iba llevando entre sus garras,

en pleno pecho, al lado del cuello,

y el águila transida de dolores,

lejos de sí dejóla caer a tierra

y arrojóla en medio de la turba,

mientras ella, en chillidos prorrumpiendo,

con los soplos del viento iba volando.

(La Ilíada. Canto XII)

Sobre todo que no sigan jugando a ser ciegos como Borges «seguir jugando a no ser ciego…».

Es necesario salvar a España de la serpiente y de la ceguera.

Será duro, pero no os quejéis: os lo hemos puesto en bandeja.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 mayo 2023

 

 

ES HORA DE CAMBIAR… EL COLCHÓN DE LA MONCLOA Rafael Dávila Álvarez

No eran unas elecciones municipales ni autonómicas. Eran unas elecciones para mostrar la hartura, el no poder ya más, el no al golpismo, a la ETA y a quién lo ha consentido. Sobre todo al culpable que lo encabeza: Sánchez. Jurado popular: ha salido culpable y por lo tanto derrotado.

Ahora empezarán a inventarse todo tipo de insultos y amenazas, nos asustarán hasta la nausea, pero la sentencia está dictada y será en breve refrendada.

Eran, por primera vez, unas elecciones que sin ser generales servían para indicarle a un presidente del Gobierno cual es la puerta de salida. Hartos. Ni siquiera han sido un enfrentamiento entre partidos.

Muchos de los antiguos votantes no se sentían representados por su líder poderoso al que conviene recomendar no mirarse más al espejo.

El «arco parlamentario», conocido y el desconocido, Apolo que hiere de lejos, lanzaba flechas envenenadas y era necesaria detenerlas antes de que alcanzasen el blanco. Con una ley electoral justa y ajustada a la realidad muchos de ellos no estarían donde están.

A modo de guía práctica del votante se oyó aquello: «Que te vote Txapote»; y a eso le llamó «crispación» sin ponerle nombre a la mentira «No pactaré con Bildu». Culpable.

Dicho esto conviene que los partidos que se proclaman vencedores, y dan saltos de alegría, recuerden que España, es decir los españoles, votan patriotismo o, si lo prefieren, han votado contra los que no son patriotas y pretendían vender España a bajo precio, al precio de los votos para revenderla a trozos.

España es y será su unidad, soberanía, integridad territorial y respeto a la Constitución y eso es lo que votan y votarán los españoles, no a un partido, sino al partido que defienda esos principios que son los que generan empleo, respeto internacional, trabajo riqueza y prosperidad.

No lo olviden o caeremos bajo las mismas garras de los que vuelan en búsqueda de nidos ajenos donde poner el huevo de la serpiente.

Es la clave de futuro. Aquí se vota España.

Todo eso de los progresistas, los sostenibles, los desintegradores, los dialogadores, es una tabarra que ya se ha descubierto: mentira disfrazada, mimetizada de independentismo y con pasos decididos camino de acabar con la nación.

Que nadie robe a los españoles su sentir, la propiedad, la familia, sus tradiciones y creencias, su historia, la de siempre, sin mentiras ni necesidad de leyes para el enfrentamiento, el sacrificio y el trabajo, el esfuerzo y la convivencia.

España está medio destrozada y los que gobiernen tendrán que repasar estas legislaturas recientes para reparar lo hecho: evitar que desaparezca España. Más remendar que hacer ropa nueva.

Después de la felicitación viene el duro trabajo. Hay mucho que enmendar y es urgente reconstruir España.

No conviene olvidar que leamos como leamos el resultado de estas elecciones la triste realidad es que España  está rota por culpa de los partidos independistas y filoterroristas y por mayor culpa de los que con ellos está encamado.

Lean bien los resultados.

Lo que hoy ha quedado claro es que es la hora de cambiar el colchón de La Moncloa.

Es la hora de España.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 mayo 2023

«DOS AMIGOS: EL MULO Y EL BURRO» Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería (R.)

Guerra de Argelia. Este soldado lleva un burro sobre sus hombros, y lo hace porque le quiere y además, porque pasaban por una zona minada.

Hubo una vez un hombre, Francisco de Asís, que les llamaba hermanos, y desde Esopo (El asno y la zorra encuentran al león), hasta Samaniego (El burro y el lobo) o Iriarte (El asno y su amo), en el mundo de la fábula, ellos han sido ejemplo de comportamiento para nosotros.
En el año 1959, tuve la suerte de ir encuadrado en una Batería de Montaña, al precioso pueblo riojano de Ezcaray. La Batería a Lomo, se transportaba en mulos sobre sus correspondientes bastes, diferentes entre si debido a la carga que en ellos se asentaban: tubo, cureña, manguito, escudo, ruedas.
Fue allí donde pude comprobar que el mulo aunque poco agraciados en belleza, difícilmente desatiende la voz familiar, y por el contrario raramente se someten ante personal extraño.
Jean Louis David pintó a «Napoleón en el Paso de San Bernardo», cruzando el monte Gran San Bernardo de los Alpes , montando al caballo tordo «Marengo»; pero a decir verdad, Napoleón cruzó la cordillera sobre una mula.
Recuerdo que en Toledo, a todos: asnos (zamorano-leonés, andaluz, catalán o mallorquín), caballos, mulos y burdéganos, los llevábamos años atrás, el 17 de enero día de San Anton, a la ermita del mismo nombre, para ser bendecidos. Y en algunas ocasiones, ¡hasta les obsequiaban con rosquillas del santo!
También me acuerdo que, todos los años al amanecer de cada 24 de junio, día de San Juan, les colgábamos en las cuadras cardos secos,«abrojos» se llamaban, atraían a las moscas y dejaban en paz las orejas de mis amigos. Colgados de las vigas de la cuadra junto a las telarañas, los abrojos hacían su misión.
Pero antes de seguir adelante, me gustaría dejar clara su procedencia.
Como es sabido, las dos únicas formas de producir al mulo, debido a la condición híbrida de la especie (número impar de cromosomas) son:
Cruce de caballo o poni, y asna, de donde se obtiene el «burdégano» o «burreño», más pequeño que el mulo, pero con cuatro espejuelos como su padre; y con cruce de yegua y asno con el que consiguen el mulo o la mula, eso sí, con solo los dos «espejuelos o castañas» en las extremidades anteriores como su progenitor el burro.
Por todo lo dicho, el primer ministro británico Winston Churchill, en la Cámara de los Comunes del Parlamento Británico, llamó a sus oponentes:
― «Son ustedes como las mulas de la política: sin orgullo de ascendencia o esperanza de prosperidad».
Una diputada de esa oposición, muy enfadada le contestó:
– «Señor primer ministro, es usted odioso, si yo fuera su mujer, le pondría veneno en el café»
A lo que Churchill le contestó:
– «Y si yo fuera su marido, me lo bebería».
Por tierras castellanas, mas finos ellos, siempre oí decir:
―«La mula feliz lo pasa; fornica y no se queda preñada»
Una vez al año, como Delegado de Cría Caballar, formaba parte de la Comisión de Compra, junto a un Veterinario, un Interventor y un Oficial Pagador de Intendencia. Recorríamos los valles pirenaicos en busca de ganado nuevo. ―«A mulo nuevo, conductor viejo»
De los muchos dichos y refranes relacionados con los mulos y la montaña de esa zona, todavía me acuerdo de uno que recomendaba:
―«Ni compres caballo cheso, ni te cases en Canfranc, ni trates con los de Biescas, mira que te joderán,» (El cheso es el oriundo del valle de Hecho).
En el ejército americano, muchos mulos fueron protagonistas de hechos de armas notables, tanto en Túnez, como en Italia, o en la selva de Birmania.
Aquí es donde acontece la primera aventura en el cine de la «Mula Francis».
Todavía recuerdo algunas de sus frases:
―«La alfalfa que tomo es un asco, nadie se apiada de mí, del güisqui me bebo hasta el frasco a falta de un buen pirulí.»
También en España rodaron una película con una de ellas, titulada «La Mula», y recreada durante la Guerra Civil Española, en la que el cabo Juan Castro, un joven de Jaén , encuentra a una mula en medio del campo de batalla y decide esconderla para llevársela a su casa al final de la guerra.
En su avance por el valle del Po, en la segunda Guerra Mundial, la décima División de Montaña del Ejército norteamericano, empleó gran cantidad de mulas para rebasar el flanco de la línea defensiva alemana y provocar su retirada.

El soldado Stirling revela a sus superiores que su fuente
de información es Francis, la mula parlante del Ejército Americano.

En Birmania, los mulos dieron de sí como en ninguna otra parte, participaron en incursiones heroicas, como la que llevaron a cabo las mulas del 35 Escuadrón de Transporte Norteamericano, que protagonizaron una incursión de 300 millas en la retaguardia japonesa, para unirse al 475 Regimiento de Infantería y al 124 de Caballería (a pie), y atacar el aeropuerto de Myitkyina (capital del estado de Kachin en Birmania).
Durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente al norte de Marruecos, se experimentó por vez primera lo de lanzarlos en paracaídas. Se confeccionaron paracaídas y arneses adaptados a sus cuerpo, los metieron en un avión de transporte, un C-47, ( Douglas C-47 Skytrain o Dakota avión de transporte militar de la compañía Douglas), y a pesar de que les vendaron los ojos, nuestros amigos estaban muy nerviosos. Cuando el avión alcanzó los mil metros de altura, se encendió la luz verde y los «paracas» fueron arrojados al vacío. El resultado fue un auténtico desastre, ya que cuando los soldados norteamericanos llegaron a la zona de lanzamiento, se encontraron que la mayoría de los animales se habían roto las extremidades, por lo que hubo que sacrificarlos.
El último destacamento de mulas del Ejército americano fue licenciado en 1956, pero los Rangers y otras unidades especiales han vuelto a utilizarnos en Afganistán.
―«Amigos y mulas fallecen en las duras».
Para echar por tierra el refrán, voy a contar esta pequeña historia.
En 1976, con ocasión del bicentenario de la fundación de los Estados Unidos de América se organizó «The Great American Horse Race», el raid con el recorrido más largo que jamás se haya hecho. Comenzaba en Francfort, en el estado de Nueva York, y atravesaba EEUU hasta Sacramento (California), cruzando trece estados de costa a costa, sobre una distancia de 6.000Km. (mil kilómetros más que la mítica Ruta 66 US.).
Sólo se permitió matricular a caballos de más de 5 años en perfecto estado de salud. Los participantes estaban autorizados a disponer de un caballo de repuesto, que podían intercambiar, montándolo o llevándolo de reata.
La mayoría eran árabes, pero también tomaron la salida: «Cuartos de Milla», «Appaloosa», «Mustang», «Morgan Horse», «Trotones Orlov rusos», «Pasos Finos Peruanos», más de una docena de mulos y 14 ponis irlandeses. Con sorpresa general, los mulos consiguieron el primer y décimo puesto.
―«Mulo que gime en marcha, anda mucho y no se cansa»
Como comen menos que los caballos y aguantan más, durante muchos años hicieron toda clase de trabajos en las granjas y en el Ejército: tirando de arados, carros, cargando pesados fardos y trabajando toda su vida a cambio, eso si, de tener el privilegio de «darnos una coz de vez en cuando».
Ahora que los conozco mejor, entiendo la expresión «a caer de un burro», que no es otra cosa que perdonar, sus falsos errores o faltas, después de haber insistido en ellas con terquedad.
Hoy, he querido rendir en sus figuras tributo al ejemplo de estos animales, que como buenas criaturas, supieron servir tanto al amigo como al adversario, siempre atentos al sendero, al rumor de la pisada del camino verdadero, y en el silencio de las cumbres, solo ante la mirada de Dios.

Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería (R.)

Zaragoza mayo 2023.

Blog: generaldavila.com

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

FINAL DE LA GUERRA EN UCRANIA SEGÚN LA INTELIGENCIA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Todos expectantes. Nada nuevo. Ataques, bombardeos, declaraciones: nada decisivo. No hay profetas en la guerra. Las máquinas de Inteligencia Artificial (IA) trabajan analizando millones de datos, son el nuevo Estado Mayor que proporciona el necesario análisis antes de que el general tome una decisión. Podría ser que ya ni exista tal general y que sea la misma máquina la que adopte la decisión: la mejor de acuerdo con los datos analizados. Si apuestas contra la máquina la sentencia será inapelable: es el dios del Olimpo al que hay que obedecer.

De esta guerra no sabemos nada. Repito: nada.

Nunca hubo tanta confusión: mentira, inflación de verdades, manipulación y peligro florecen en este campo de batalla que se extiende hasta el rincón donde anida el diablo espinoso. Todo es guerra.

¿Qué interesa de esta guerra?

Al conjunto: nada.

A la mayoría: que no le afecte.

Algunos: toman partido.

Pocos: siguen su evolución.

Menos: analizan y opinan.

Así hasta los que la viven de manera directa que callan y sufren.

El gran defecto del mundo actual es el mismo que el de la Inteligencia Artificial: todos saben de todo y opinan de todo, como hijos de Atenea. A la hora de operar el corazón ¿te dejas abrir el pecho por cualquiera?

Todos, y esto parece claro, pretenden saber cuándo va a acabar. La respuesta más sencilla y con el cien por cien de acierto es: nunca.

Es de Maquiavelo, quizá el que más y mejor escribió Del arte de la guerra: «Siempre, en lo que yo recuerdo, o bien se hizo la guerra o bien se discurrió cómo hacerla; ahora discurrimos, dentro de nada la haremos; y cuando la hayamos acabado volveremos a discurrir sobre ella».

Preguntamos a la inteligencia natural del hombre y a la Artificial (IA):

Espejo mágico: ¿quién ganara la guerra? Estas son las hipótesis

—Victoria de Ucrania.  La inteligencia natural lo ve imposible, la Artificial (IA) es impredecible en su contestación. Divaga para decir, forzada, que sí, que es posible.

—Derrota militar rusa. Retirada de las tropas rusas y Putin humillado: nunca jamás. Impensable. IA lo contempla porque desconoce los sentimientos (por ahora).

—Solución nuclear. La fricción, el azar es parte de la guerra. No descartable. Alta probabilidad porque escondería la derrota de todos. Solución ante lo que no la tiene. La Inteligencia Artificial (IA) le da altas probabilidades.

—El final: solo una conmoción interna dentro de Rusia que acabe con Putin pondría punto final. ¿Sería mejor lo que viniese después? La Inteligencia Artificial da altas probabilidades pero no sabe muy bien lo que significa «lo que viniese después».

—Victoria militar y política rusa. En una de las hipótesis la Inteligencia Artificial ha contestado que el análisis de datos (macrodatos) da en estos momentos la victoria a Rusia por las consecuencias irreversibles que hasta ahora ya ha tenido la guerra que ha logrado una modificación estructural en las relaciones internacionales, un cambio de liderazgo y una polarización del poder, algo  irreversible y complejo; los ejércitos de todas las naciones están desconcertados, los centros de prospección de la guerra no saben, y el poeta ya escribe una nueva Ilíada. Estamos en el segundo año, cuando lo definitivo serán «los 51 días en el décimo y último año de la guerra de Troya». La máquina ha leído la Ilíada y eso le ha creado verdadera agitación cuántica.

—Nunca habrá empate. La guerra es un paso más hacia otra peor tanto para los teóricos vencedores como para los derrotados.

Un final de guerra lo describe Leon Tolstoy en una de las novelas que más se acerca a la realidad de la guerra. No había arma nuclear:

«Todo acabó, empero, cuando se instalaron en las casas. El ejército dejó de serlo en cuanto entró en las suculentas mansiones desocupadas. A partir de entonces ya no estuvo formado por soldados ni tampoco por habitantes, sino por una cosa intermedia que recibió el nombre de merodeadores. Cuando, cinco semanas después, estos hombres salieron de Moscú, ya no constituían un ejército, sino una banda de forajidos que se llevaba consigo lo que juzgaba más valioso o necesario. Ya no anhelaban conquistar, sino conservar lo robado». Todos se llevan lo que no es suyo. Así acabará: codicia.

Podrá terminar la guerra en Ucrania, la invasión tendrá una u otra solución, pero lo que no acabará nunca es la guerra.

Antes tendrá que desaparecer el hombre. Todo es posible.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

25 junio 2023

Blog: generaldavila.com

LA FORMACIÓN MILITAR DE LA PRINCESA DE ASTURIAS por el General Dávila

Enlace al Real Decreto

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2023-6731

Ante el elevado número de consultas que recibo vuelvo a publicar el vídeo donde explico la regulación, o no, de la formación militar de la Princesa de Asturias.

Se acercan las fechas y poco más sabemos del plan de estudios y detalles de ejecución así como si se piensa regular la formación completa del heredero de la Corona para no dejarlo en manos del Gobierno de turno.

Es asunto de Estado y no del capricho gubernamental del momento.

LA TRANSFORMACIÓN DE LOS EJÉRCITOS EN ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hace ya muchos años que la maniobra para cambiar el pasado y el futuro de la nación española se puso en marcha tal y como se había previsto que fuese una vez que la Transición y la Constitución aprobada en 1978 cumpliesen su cometido de puente hacia el verdadero objetivo con el nuevo concepto político de lo que debería ser la nación más antigua de Europa. Los perros tiraban de un lado y del contrario, «una escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada ejercida desde sus extremos».

Todo lo que entonces ocurrió fue intencionado: una transición a la espera de que desapareciesen unas generaciones que no estaban dispuestas a admitir la ruptura de la unidad de España, el feroz ataque a su religión y el final de su forma de Gobierno, la monarquía.

La idea fuerza fue asumir un periodo de preparación dirigido a las siguientes generaciones, moldear el futuro para tener preparado en su momento el paso a la República federal, la ruptura de la nación española y conceder a las autonomías que lo reclamasen su independencia en forma y manera que decidiesen, incluso admitiendo su total independencia o aceptando la violencia terrorista como camino político para el logro de sus objetivos. Consideraban que todo lo que ocurrió en España desde 1934 a 1975 tenía que desaparecer de la Historia y ser sustituido por otro relato, de forma que hubiese un nexo de unión entre 1931 y la situación actual. El año 2031, Centenario de la II República, era una fecha muy acertada para lograr ese objetivo de manera definitiva: España (?) republicana, nación de naciones, laica y roja (roja, republicana y laica dicen desde la política del terror).

De manera que la llamada «Transición» fue una farsa, un periodo transitorio dirigido sobre un escenario falso que permitiese ir eliminando los obstáculos que impedían lograr el objetivo final: acabar con cualquier vestigio de aquella España. Los obstáculos de entonces, tan conocidos, como la Iglesia, la Corona y el Ejército tenían que ser neutralizados de manera lenta, eficaz e irreversible. El poder económico era una clave esencial. Requería tiempo y sagacidad para hacerse con su control e introducirse además en la administración general y de justicia. También en los Ejércitos.

Las llamadas Fuerzas Armadas eran uno de los obstáculos más fuertes y peligrosos a desmontar. Fueron capaces de correr el riesgo de ir a por ellas ya que el objetivo lo merecía. Si se lograba, la victoria era segura.

El 23F está sin esclarecer, pero no el cui prodest. Más claro es quién estaba tras las bambalinas lo que no deja lugar a la más mínima duda de las intenciones.

Las Fuerzas Armadas eran el objetivo a batir antes de llevar a cabo el gran cambio y a ello iban a colaborar todos los partidos políticos. Unos con su objetivo rotundo y claro, otros con su melifluo proceder y miedo a la pérdida de las ventajas que creían tener. Hay una prueba irrefutable del proceso seguido para desmantelar los ejércitos: el libro escrito por el primer socialista que manejó desde el ministerio de Defensa a las Fuerzas Armadas. Todo quedó escrito antes de meter la mano en la caja (entiéndase del piano). En el libro de Narcís Serra Serra La transición militar. Reflexiones en torno a la reforma democrática de las fuerzas armadas se expone un detallado guión del proceso a seguir con los ejércitos hasta conseguir llevarlos a donde ellos querían. Se ha cumplido a rajatabla, por ellos y por todos, sin salirse ni un ápice del guión marcado. Solo extraigo un párrafo del libro: ‹‹El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. El resultado ha sido una deuda desorbitada en el ministerio de defensa y llevar al borde del colapso a las unidades militares.

Tuvo (tuvieron) la desfachatez de decir: ‹‹En este campo (el económico), los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo›› (por sus hechos los conoceréis). Ahí están los resultados.

Los ejércitos de España eran para ellos vetustos y peligrosos por su amor a España y estar lleno de virtudes como el honor, el valor, rigor y estar dispuestos a defender la unidad de la nación, su integridad territorial y el respeto a la Ley incluso dando la vida. Algo insoportable para caminar hacia el poder de los tres poderes.

Se lanzó un contundente ataque sobre las Fuerzas Armadas con objetivos intermedios con la sibilina intención de que no se notase la dirección principal de aquellos ataques. La vista puesta en leyes de personal que atacaron lo medular de las viejas tradiciones e igualaron a las unidades para así enterrarlas y cortar las raíces que las engarzaban hasta los Tercios de Flandes. Confundir y fundir los valores tradicionales sustituyéndolos por fidelidades políticas con trampas enmascaradas con escusas democráticas. Las sucesivas leyes de personal dividieron, confundieron y enfrentaron a unos y otros.

Se inventó una cultura militar alejada de las tradiciones, de los hechos de armas heroicos, se cambiaron nombres, se suprimieron e inventaron otros, y hasta el paradigma del guerrero fue hábilmente cambiado: el infante armado por el desarmado, el fusil y bayoneta por la meliflua figura que ya se ha impuesto en la sociedad. A nadie ya le llama la atención que la figura del soldado de emergencias se imponga a la del legionario.

Cambio de nombres, de cultura militar, de objetivos, de credos y tradiciones hasta alcanzar la madurez del proceso: la enseñanza militar.

En la enseñanza quedó eso «enseñanza», no sabemos de qué, y se redujo a mínimos inservibles lo que es «enseñanza militar».

Ese ha sido su gran triunfo que analizaremos en otro artículo. Lo expuesto hasta aquí es tan evidente que lo siguiente ha venido rodado hasta dar pie a una enseñanza militar que forma en otra cosa distinta a lo militar y que cada vez ahonda más en una formación cuya finalidad está por ver.

En cualquier caso recordemos al bueno de Spinoza: «Non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere». Es decir «No ridiculizar ni lamentar ni maldecir, sino entender».

En esa línea, para que nadie nos señale con premeditación, en un próximo artículo analizaremos la actual enseñanza militar, porque a pesar de los pesares nuestros oficiales y suboficiales siguen manteniendo el mismo espíritu que nos ha caracterizado desde los Tercios de Flandes y cada vez se acrecienta más su vocación de servicio y amor a España en su unidad e integridad territorial.

¿Por qué será?

El amor a España se transmite de generación en generación y los centinelas se pasan la consigna… ¡Alerta está…!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 mayo 2023

«NUNCA PERDAS A ESPERANZA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Como no suelo escribir lo que pienso, sino lo que se me ocurre, hoy 17 de mayo, «Día das Letras Galegas», empiezo con Alfonso X el Sabio y su «Estoria de Espanna», donde narró en el siglo XIII, cómo Hércules construyó en aquellas tierras el enorme faro para así conmemorar la victoria sobre el gigante Gerión.
―«…Al final venció Hércules. Y mandó hacer una torre muy grande, e hizo meter la cabeza de Gerión en los cimientos, y mandó poblar una gran ciudad y el primer poblador fue una mujer cuyo nombre era llamada Cruña, de cuyo nombre deriva Coruña».
Es muy habitual, lo que algunos padecemos en alguna medida, ese fenómeno llamado dislexia, o sea el arte de mal decir o de mal hablar, de escribir con desorden, o de no saber nunca a ciencia cierta dónde está la izquierda, o la derecha.
Pero hoy, aquí y ahora, si sé, que de tanto ahorrar en educación, nos hemos hecho millonarios en ignorancia, y no se dan cuenta que las humanidades son sin duda «la utilidad de lo inútil», y desde luego, mucho mejor que perder el tiempo engañando a los jóvenes, con esas promesas garbanceras de regalar dinero o la de viajar gratis.
Las últimas decisiones del Gobierno en ayudas son como un diluvio, pero ninguna me ha salpicado: ni el interrail, ni el bono cultural, a mis años tampoco la promoción de natalidad, ni las subvenciones a la sequía y mucho menos la rebaja de la sedición.
Con esas promesas para avalar las hipotecas y los descuentos en el tren, empezó la campaña electoral, pero la realidad es que muchos no están ni para comprarse casa ni para emprender viajes. Les viene justo para estudiar o trabajar y salir los fines de semana.
En esta lotería, como en la de Navidad, no me ha tocado ni la pedrea. Nos han prometido hasta la luna, y no se dan cuenta que el problema de la mayoría, no es llegar a la luna, sino al final de mes.
Del felipismo pasamos al aznarismo, al zapaterismo, al marianismo y ahora al sanchismo, y es que esta idea particular del poder de los nombres propios, se imponen a las siglas de los partidos.
Algunos creen que primeros están ellos, después su partido y, al final España.
Ahora preparan las campañas electorales en verso, mientras que en una mala prosa, es como gobernarán después, eso sí, sin parar de lanzar mensajes hasta parecer que se trate de un naufragio.
No pasa lo mismo en Gran Bretaña, pues para una «inmensa minoría», por encima de todo lo que allí ocurre, está Camila. Antes fea y ahora también, pero, al fin reina. Dicen que en su lápida rezará:
―«Nunca pierdas la esperanza»
En fin, hablando un poco más en serio, o un poco menos en broma, me parece que, debo escuchar mal, pues no entiendo bien, pero este monólogo debería servirme para buscar la verdad. Como decía Machado:
―«¿Tu verdad? No, la verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya te la guardas»
Hoy, en fecha tan señalada, me acuerdo que de aquellas tierras, y siempre a la sombra de Rosalía de Castro, la mujer que logró convertir el llanto en orvallo y este en poesía, llegaron los afiladores.
Los primeros que se repartieron por Galicia, procedían de Faramontaos «terra da chispa», una aldea en el municipio de Nogueira de Ramoin (Orense). Para tan duro oficio solo necesitaban: una especie de carrito de madera, en el que se encontraba la «roda de afiar», es decir, una rueda de piedra o «tarazona» y su cajón de herramientas.
Se dedicaban a a afilar navajas, cuchillos y a componer fuentes, barreños y paraguas.
Vestían pantalón de pana, chaqueta, «zocos» y visera de Orensano.
En ciertos pueblos gallegos, mientras oyen el sonido de su «zampoña», «apito» o «chifre» hechos de madera de «buxo», se ponen un trapo negro sobre la cabeza porque dicen mis paisanos que trae buena suerte; en otros, al paso del afilador sacuden la ropa para despojarse de lo malo, «meigas fora», y en casi todos consideran que su presencia atrae las «choivas».
Los que hicieron camino a pueblos de Castilla sufrieron de lo lindo, por dos motivos: ser orensanos y afilar mejor que ellos.
Así les cantaba Rosalía:
«Castelans de Castella,
Tratade ben os galegos.
Cando van, van como rosas,
Cando ven, ven como negros.»

Donde no conviene que aparezcan «os afiadores» es en el Congreso y el Senado, porque los cuchillos que se lanzan unos a otros es mejor que no estén afilados.

Zaragoza 17 mayo 2023. «Día das Letras Galegas».

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Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El próximo Jueves día 25 de mayo a las 1900 horas presentaré mi libro EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. Teorías, orígenes y futuro de los conflictos bélicos en el CLUB ARGO en la Plaza de Santa Ana 7 (Madrid). Será una oportunidad para el que lo desee adquirir y que aprovecharé para dedicarlo con sumo gusto.

La presentación, además de hablar del libro, será sobre el presente y el futuro de la guerra que nos asola y dejaré el tiempo suficiente para contestar a vuestras preguntas por muy complejas o delicadas que parezcan. Todo tiene respuesta ya que la guerra con tristeza para todos está en pleno auge.

Como el precioso lugar dela presentación tiene sus limitaciones de aforo os pediría que el que vaya a asistir me envíe un correo al que ya conocéis: generaldavila1@gmail.com

Os agradeceré mucho vuestra presencia ya que esa proximidad es lo que activa los deseos de escribir y mantener la llama encendida.

Con todo agradecimiento y afecto

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Autor de los libros con La Esfera de los libros:

La Guerra Civil en el Norte

El nuevo arte de la guerra

19 mayo 2023

 

NO A LA GUERRA. SÍ A LAS ARMAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si quiere invertir hágalo en una empresa de armamento, nunca en una editorial. Ahora es el momento de las armas y no de las letras. El viejo soldado ha muerto. El humanista pereció junto al negocio y la virtud se enterró con él.

Mira por donde España con un Gobierno socialista-comunista —y la de otras malas compañías muy expertas en malas armas— se sube al carro de las armas, aunque la realidad es que jamás lo abandonó y supo mezclar una buena editorial de textos colegiales (y más) con la empresa pionera en el mercado de la tecnología de dominio (armas, municiones y sobre todo lo que las controla: lo cognitivo y la ciberguerra). Creo que el dato es suficiente y no es necesario dar nombres.

Resulta que hoy se inaugura Feindef: La Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España da comienzo en Madrid en su tercera edición con una puesta en escena muy acorde con el momento, el más propicio para vender armas a todo el que esté dispuesto a comprarlas. Por tanto, dadas tales circunstancias y con Gobierno tan ad hoc al tema feriante, la actual será más grande que nunca, mayor número de expositores que nunca y con una perspectiva de ventas récord. Como nunca. De lo cual nos felicitamos y felicitamos a los responsables y sufridos fabricantes de armas que hasta ahora habían cambiado la venta de armas por materiales para emergencias de todo tipo, vacunas y tiritas. Los tiempos cambian y cada uno debe volver a lo suyo.

La base de la disuasión no es el arma nuclear, sino tener una base industrial que permita fabricar armas, municiones, y que asegure su abastecimiento y mantenimiento. Ello por supuesto después de disponer de los mejores soldados, preparados para cumplir su principal misión —y no otra— que si no recuerdo mal viene definida en nuestra Constitución: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Lo curioso y novedoso (no tanto) es que sean dos ministros de Defensa socialistas los que inauguren la mencionada feria de armamento, la actual ministra de Defensa, Margarita Robles, y el que lo fue de Defensa y también de Sanidad, Julián García Vargas al que parece ser le encandiló lo de las armas y desde entonces no ha dejado el negocio. La razón estriba en que parece, según ellos, que los carros de combate Leopard son material de ayuda humanitaria, que es cosa para pensar y meditar como filosofía, claro que no como fabricante de armas, que están para matar y no como decía otro ministro de Defensa socialista cuando ejercía el cargo y fue a Washington: «Yo prefiero que me maten a matar, soy un ministro de Defensa», razón por la cual tenemos tanta credibilidad internacional y dominamos la OTAN. Razón a su vez de peso para que el presidente del Gobierno de España dijera que puestos a suprimir suprimiría el ministerio de Defensa. De ahí que muestre extrañeza en la inauguración de hoy para lo que por supuesto no he recibido invitación. Lo digo sin ironía y sin acritud.

La guerra se sustenta en el armamento y este se alimenta de municiones y tanto uno como otro son fruto de la industria de guerra. El abandono en Europa de su Defensa y por tanto de esta industria y las nuevas modas de pacifismo irresponsable llevaron a un pueblo como el ucraniano al límite de su resistencia y a ser totalmente invadido. Detrás vendría la meliflua Europa y un nuevo poder político se cernía sobre el mundo. Puede que lo vean como una visión apocalíptica pero las palabras de ese alto nivel ya las ha pronunciado el presidente de la nación más poderosa y el líder ruso también, así que el panorama no está para predicar haz el amor y no la guerra.

La guerra se ha convertido en cuestión económica y la política se deja llevar por los dineros que produce la guerra y lo bien que te posiciona. Hoy la guerra se lleva desde los ordenadores donde miles de youtuberos o blogueros explican y detallan armas y municiones con una precisión tan elevada como su rentabilidad. Las armas están de moda y aquellos tan criticados juegos de guerra y disparos virtuales hoy se realizan igual pero en directo con una motivación extraña que cambia la realidad de la muerte por la exhibición de la muerte en pantalla. Apolo se hace el rey de la guerra al alcanzar la mayor sofisticación para el que hiere de lejos que es el gran deseo de tener más y mejores armas: matar, pero sin que yo me entere. Matar lejos y sin carga emocional. Guerra de videojuegos, pero mortales.

Algún feriante se ha atrevido a predicar: «Dicen que la Defensa europea está en un momento constituyente», lo que me ha producido rubor y escalofríos. Sin duda que el soldado humanista y pensador ha muerto y han aparecido los tecnócratas bien adiestrados que enseñan las derivadas de la precisa aplicación de la cuenta de resultados a la guerra, es decir su rentabilidad.

No me esperen por la feria donde no está representado Aquiles ni Ayax, donde Alejandro Magno se perdería y Napoleón repartiría coces.

Aprovecharé el momento político para irme al cine el martes, por dos euros, medida estrella de este gobierno socialista, que es con lo que nos pretende humillar, una vez más; el Gobierno de la rentable tecnología y más de la rentable editorial, sus armas y sus letras, de lo que se nutre la quijotesca industria del armamento española. Veré una película española que se rodó en vivo y en directo en España, algo así como los años de plomo.

La Feria será en otro momento, cuando pase la actual.

Ya lo dijo Narciso Serra en aquel libro cuyo nombre no recuerdo: «El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››.

Lo dejó como sentencia y ha dado resultados: desarme total, deuda desorbitada en el ministerio de defensa y las unidades militares al borde del colapso.

Espero que a nuestra industria de Defensa le vaya mejor que a nuestros soldados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 mayo 2023

EL SUEÑO DE CRIMEA. General de División Rafael Dávila Álvarez

—¡Si cayera Crimea!

Un tubo de acero se cerraba tras los dos oficiales de Estado Mayor que operaban en las profundidades de la tierra. Era el ascensor que les llevaría a la superficie desde las honduras de la tierra en un lugar indeterminado del despliegue del mando militar de los Estados Unidos en Europa. Antes tendrían que hacer un delicado recorrido por varias e intrincadas galerías iluminadas con tenues y agradables luces.

Al salir del tubo ascendente un estrecho pasillo, casi en oscuridad, les llevaría a un parking que bien podría ser el de cualquier casa de vecinos.

Se miraron con cierto desasosiego porque no les gustaba el momento en el que tenían que dejar aquel agujero donde se decidía la guerra. En pocos días todo podía suceder y entonces era mejor estar bajo tierra que en la superficie.

—No pienses en ello. No sea que te lean por dentro. Están en todo y seguro que nosotros vamos monitorizados. Descansa el poco tiempo que tienes.

El exterior, ya asequible, no daba ningún aspecto de guerra y desde el momento de subir al vehículo allí aparcado los dos oficiales bien podían ser funcionarios de correos o vendedores en un gran almacén. Llevaban más de quince días bajo tierra, pero en nada se les notaba. Ni el color de su piel había perdido el bronceado ni sus pupilas se dilataban ante la luz. Entre abajo y arriba no debía haber diferencia.

Durante dos días su mente debería adoptar «el modo avión» como se decía en el búnker desde donde se dirigían las operaciones. Olvidar los mapas, no leer prensa, no llevar dispositivos electrónicos, prohibido los móviles, las tarjetas de crédito, incluso el reloj debía ser de cuerda. Seres inexistentes en la tierra. Vivir solos en la habitación de un hotel y dedicarse a las tareas fijadas en el manual como de «descanso y recuperación». Perfectamente dirigidas y muy solitarias casi todas.

Por la noche mientras dormían el Reglamento no permitía soñar con las operaciones en marcha, pero ni la técnica ni las pastillas eran lo suficiente eficaces para lograrlo.

El último mapa aparecía una y otra vez, incontrolable, señalando rutas, vías de ferrocarril, asentamientos de armas y peticiones de apoyo en curso. Imposible evitarlo, imposible no pensar en las distintas soluciones.

El momento de guerra era apropiado y podía ser decisivo dar un golpe ofensivo que tuviese un gran efecto psicológico ante el concierto internacional. Que el apoyo no disminuyese.

Todos los que defendían el frente sin tener una idea del conjunto esperaban que pasar a la ofensiva iba a ser ganar la guerra.

Las cosas desde lo profundo de la tierra, a más de cien metros, eran distintas. Se disponía de toda la información y se sabía que era imposible una definitiva victoria militar. Ninguna de las partes tenía tanto poder. La amenaza nuclear limitaba aún más las posibilidades al tener que valorar cada acción y sus consecuencias.

Desde Bajmut insistían en pedir aclaraciones de hasta donde llevar la resistencia o si era posible pasar a la ofensiva.

Eran las cuatro de la mañana y la soledad de la triste habitación se hacía insoportable. Bajo el búnker se dormía más y mejor. La televisión aburría y sus informativos mentían descaradamente.

Hacía tiempo que los dos oficiales de Estado Mayor habían terminado sus ejercicios ordenados para el descanso y relajación sin resultado positivo. No había conversación entre ellos y el murmullo de las olas en aquella solitaria habitación en un hotel de playa se hacía insoportable. Insufrible estar en paz cuando tu lugar es la guerra, pero el reglamento es tajante y ordenaba esos periodos fuera del búnker.

—¿Qué hacemos nostros en esta guerra?

—Es tan nuestra como de ellos. Si la pierde Kiev la pierde Washington. Si la gana Kiev será nuestra victoria. Está en juego la libertad. Esta guerra es solo el comienzo; o estamos en ella o se precipitará lo que todos intuímos.

El ruido de un avión les hizo recordar que se había planteado la necesidad de aviación para una ofensiva porque sin ella los carros de combate serían chatarra en pocos días. El Pentágono no estaba por la labor. Pensaban en sus intereses globales y no hacían sino recordarles que Europa había olvidado sus responsabilidades y por su culpa Rusia había invadido Ucrania: «No quisieron armarse a su debido tiempo, se les avisó, y ahora deben hacer un esfuerzo, ese que no han hecho; Europa no tiene industria, ni armas ni municiones, pero lo peor es que tiene una sociedad adormilada con el bienestar que le venía de Rusia y la seguridad que le dábamos nosotros. Está sola y desamparada ante Rusia».

—En algún momento les vamos a dejar solos y durarán escasos días. Tiene todo lo necesario. Bajmut no nos lleva a ninguna parte. No debemos caer en esa trampa que nos tienden. Pero tampoco debemos dejarles avanzar porque todo el Donbas sería por fin suyo. Hemos dicho hasta la saciedad que hay que partir el frente ruso en dos. Hay que aislar Crimea, que no les lleguen más recursos, volar definitivamente el puente sobre el Estrecho de Kerch. Para eso la dirección de ataque la hemos planteado: Dnipró-Melitópol. Dnipró- Mariúpol.

Las flechas iban y venían sobre el mapa virtual en sus cabezas.

—Esa última idea del desembarco en Crimea es muy resolutiva, pero puede volverse en contra. Hay que asegurarla y requiere una acción previa que por ahora somos incapaces de llevar a cabo. Hay que combinarla con otras acciones.  Necesitamos más unidades. ¿Será un amago la acción sobre Bajmut y dejaremos, si la hay, la definitiva para más adelante?

—Crimea es la clave. Sería el fin de la guerra, pero hace falta una mayor implicación y una flota sobre el Mar Negro o lo más cerca posible. Aviación y barcos. Infantería desembarcando y la amenaza nuclear anulada.

¿Es esto posible? Si no lo es mejor sería empezar a negociar y terminar con la guerra.

Lo último que oyeron fue el final:

«Sin jefes no se puede fraguar nada bueno ni útil en ningún terreno, y desde luego que menos que en ningún sitio en la guerra».

Las elecciones mandan y empiezan en Turquía; luego…

¡Si cayera Crimea!

Lo importante es lo que se ve en el búnker, es decir: lo que nadie ve en la superficie. Pronto saldremos de dudas, pero ahora estamos en periodo preparatorio.

El plan está en marcha.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

16 mayo 2023

Blog: generaldavila.com