Progreso al pasado Melitón Cardona. Embajador de España

Con el mismo  título de este artículo, Juan Van-Halen denunciaba hace unos días en una espléndida tercera de ABC cómo los progresistas”progresan al pasado mirando la historia por un espejo retrovisor y reescribiéndolo a su antojo”. Se trata de un diagnóstico acertado que no se completa con el análisis de la etiología del fenómeno perverso que tan bien identifica, porque la manipulación del pasado tiene por objeto no sólo condicionar el presente sino, sobre todo, ganar el futuro. Se trata de un proyecto totalitario y excluyente que intuyó magistralmente George Orwell en 1949 en su obra “1984“; en ella afirmaba que “quien controla el pasado controla el futuro”, que “la guerra es la paz,que “la libertad es esclavitud”, que “la ignorancia es fortaleza” y que “en tiempos de engaño, decir la verdad es ya un acto revolucionario”, algo que Hanna Arendt formuló así:”donde todo el mundo miente, quienes dicen la verdad ya han empezado a actuar porque, en el supuesto improbable de que sobrevivan, habrán dado un paso adelante para cambiar el mundo”.

Basta leer la prensa diaria para percatarse de que tanto las premoniciones del escritor inglés como las de la pensadora alemana fueron certeras. Como es lógico, para que lo fueran era indispensable ir degradando los sistemas educativos hasta el punto de que pudiera acabar ocupando el poder una clase política tan ignorante como anómica, relativista e incompetente.

Es bochornoso que el Presidente del Gobierno del Reino de España sea un falso doctor que en cualquier país serio no hubiera pasado de portero de discoteca o de vendedor de coches usados. También es triste oír a políticos con mando en plaza aludir a “Leopoldo Alias Clarín” o referirse a una “dictadura de Calvo-Sotelo” que nunca existió. No menos patético resulta que una sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo redacte nada menos que ciento seis folios para concluir que dónde la norma dice que “en los contratos de préstamo, el obligado tributario es el prestatario”, al final el obligado tributario resulte ser el prestamista. ¿Hay quién dé más?

En su libro “Sobre la democracia en América” de 1835 Tocqueville escribió lo siguiente: “Cuando el gusto por el poder y la incompetencia se reúnen en un mismo individuo, su voluntad de triunfar le hacer perder su probidad: cree ser el mejor y se pone a hacer trampas. Apoyándose en los débiles de entre los que ha surgido, sustituye la desigualdad en libertad por la igualdad en la mediocridad y la originalidad de pensamiento por el conformismo intelectual”. Releyendo lo anterior, caigo en la cuenta de que el texto refleja a la perfección el averiado esquema mental de Pedro Sánchez, ese incompetente ávido de poder que no pierde oportunidad de ocultar su vacuidad intelectual, su ambición de figurar y su chusca cursilería indumentaria. Su medida estelar consiste en exhumar los restos mortales de un compatriota olvidando la afirmación de Esopo según la cual “sólo los cobardes insultan a los muertos” y el dicho latino “de mortuis nihil nisi bonum”.

Conviene tener presente la admonición de Orwell: quien controla el pasado, controlará el futuro. Si le dejan.

Melitón Cardona. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

11 noviembre 2018

“El desmantelamiento del Estado” (Melitón Cardona. Embajador de España)

Uno de los fines que con mayor empeño y tenacidad han perseguido los todos los gobiernos del partido socialista ha sido el de desmantelar los grandes cuerpos de funcionarios del Estado para degradarlos hasta convertirlos en obedientes perritos falderos del poder político. Si a ello se une la subordinación del poder judicial al arbitrio de los políticos se comprende que la democracia española apenas sea una Scheindemokratie, esa “democracia aparente” que denunció Max Weber.

La neutralización del poder judicial es gravísima, pero no lo es menos la de esos grandes cuerpos de la Administración susceptibles de poner coto a las arbitrariedades de quienes pretenden desgobernar sin frenos ni contrapesos;se trata de un proceso perverso que inició -¿como no?- el Partido Socialista tan pronto como llegó al poder, ya que su primera medida fue rebajaren un lustro la edad de jubilación de los funcionarios para retirar de la circulación a quienes consideraban,sin fundamento, sospechosos de conservadurismo. Esa canallada se perfeccionó mediante una reforma de la ley orgánica del Poder judicial,que sometió el nombramiento de sus miembros al chalaneo de los partidos, en clara colisión con la previsión constitucional.

Hoy están a la vista los resultados: se prescinde de los interventores para poder generar el mayor escándalo de corrupción clientelar de la democracia en el feudo socialista andaluz. Se prostituye la política para que una familia catalana haya podido saquear las arcas públicas con absoluta impunidad hasta el momento. Más recientemente, una abogada del Estado indigna de tal nombre ha compadreado con el Gobierno para tratar de debilitar la posición del Estado que tiene la obligación de defender. Se nombra embajadores y embajadoras de España a personas ideológicamente afines a las que nadie confiaría una modesta tienda de comestibles. Se está a merced delas grabaciones de un presunto delincuente hoy en prisión al que los principales partidos españoles han recurrido para tratar de tapar sus vergüenzas. Se pretende exhumar los restos mortales de un español en un recinto que en virtud de un tratado internacional suscrito por España es inviolable. Et ita porro (*).

Un individuo fullero, cursi y patético pretende gobernar un país con menos de 1/4 de los escaños del Congreso y con mayoría de la oposición en el Senado y está dispuesto hacerlo a toda costa abjurando de sus promesas y cediendo al chantaje de políticos variopintos que en cualquier país de nuestro entorno estarían  ilegalizados. A ese chulito de discoteca poligonera le da absolutamente igual y tal vez el resultado final de su aventura acabe siendo ruinoso para la Nación a la que su ambición de poder obliga a traicionar vilmente.

Se empieza “democratizando la enseñanza” para que el necio tenga el mismo reconocimiento que el que sabe. Se prescinde del principio constitucional de mérito y capacidad. Se eliminan contrapesos y poderes. Se enfeudan al poder político grupos poderosos de comunicación que encanallan a la gente con programas chabacanos y tramposos. Se saquean las arcas públicas con desvergüenza y se prostituye un cuerpo de tanto prestigio como la Abogacía del Estado sin caer en la cuenta de que, como ha señalado acertadamente Ignacio Gordillo, lo lógico será que la Sala del Supremo que ha de enjuiciar a los golpistas catalanes acabe expulsándola del procedimiento porque “el auto de procesamiento de marzo pasado fue recurrido por las defensas, pero no por la Abogacía del Estado y, tras los correspondientes recursos, fue declarado firme.Dicho auto señalaba con total motivación los presuntos delitos de los cuales no se podían salir ni las acusaciones ni las defensas. Se puede pedir la absolución por alguno de ellos pero no un delito distinto … no es lo mismo un delito de rebelión que uno de sedición. El primero está en los delitos contra la Constitución y la sedición en los delitos contra el orden público. Por lo tanto, la calificación de la Abogacía del Estado es manifiestamente errónea, de forma totalmente voluntaria, y ante el fraude procesal manifestado por la Abogacía del Estado y al actuar bajo presiones políticas evidentes, sólo cabe que la Sala Segunda del Tribunal Supremo adopte el acuerdo de la expulsión de la acusación particular de la Abogacía del Estado por manifiesto fraude procesal”. Más claro, agua.

Melitón Cardona. Embajador de España

(*) Para víctimas de la LOGSE, no es vasco; significa “y así sucesivamente” en latín.

6 noviembre 2018

Blog: generaldavila.com

Un hortera en La Moncloa. Melitón Cardona. Embajador de España

El hecho de que el Gobierno del Reino de España esté presidido por un individuo de la talla intelectual y moral de Pedro Sánchez es, además de anómalo, degradante, por cuanto da idea de la degeneración que padece un país víctima de las ensoñaciones igualitarias de parte sustancial de una clase política dedicada a sustituir una educación de calidad por un todo a 100 que nivela por abajo y crea falsas expectativas de futuro a capas de la población cuyas carencias educativas se las vedan de raíz. En estas condiciones, no es de extrañar que un semianalfabeto presuntuoso haya querido adornarse con un doctorado cum fraude (Dcf) fácilmente conseguido mediante el expediente de un plagio estrepitoso que un tribunal de conveniencia no se molestó en detectar en su día y ahora se resiste a reconocer para no verse forzado a obrar en consecuencia.

Ahora bien, como ese pobre hombre encumbrado que hoy rige desde su ignorancia altiva los designios de España hay decenas de miles de compatriotas que se vanaglorian de títulos académicos que no valen el coste del papel que los (des)acredita y, así las cosas, no es de extrañar que quien hubiera sido un magnífico portero de discoteca poligonera se halle rodeado de personajes a la altura de su patética mediocridad en la que no faltan defraudadores fiscales, traficantes en información privilegiada, ocultadores de millonarios activos inmobiliarios y, como remate y para colmo, una Ministra de Justicia, Notaria mayor del Reino, que no sólo no se priva de mentir descaradamente en sede parlamentaria sino que tiene la desfachatez de erigirse en víctima de las cloacas del Estado de las que está acreditado que forma parte. ¿Hay quien dé más en punto a ignominia?

Ese doctor fraudulento que en dos ocasiones sucesivas ha llevado a su partido a los peores resultados electorales de su historia, hoy apenas cuenta con algo menos de un cuarto de los diputados del Congreso, pero no tiene empacho en detentar la Presidencia del Gobierno de un reino prestigioso con la ayuda indispensable de separatistas, terroristas y demás fauna antisistema. Ya señaló De Quincey que uno empieza asesinando y acaba deslizándose por la pendiente fatal que lleva a la falta de urbanidad, como la que ha protagonizado recientemente tratando de compartir con el Rey el besamanos de la Fiesta nacional, algo normal en quien cree que Antonio Machado nació en Soria (“mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla …”) y piensa que la corrupción se ataja “preveyéndola” (!).

Conviene reflexionar sobre el hecho de que un individuo tan cursi, jaquetón y fullero haya podido llegar a la Presidencia del Gobierno de España, porque no es tema baladí: es muy difícil imaginar que pueda caerse más bajo que estar un país al albur de los despropósitos delirantes, cuando no delictivos,de un hortera como el señor Sánchez Pérez-Castejón de solapa escueta, pantalón pitillo y zapatones desmesurados.

Si no se pone fin a este despropósito, que Dios nos pille confesados porque lo siguiente podría ser ver a Rita la Cantaora, Perico el de los Palotes o al Cojo Manteca al frente de los destinos de España, aunque, pensándolo bien, cualquier cosa mejoraría el hoy y ahora que nos abruma.

Melitón Cardona. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

15 octubre 2018