LA BATALLA DE MADRID, LA DE LA LIBERTAD (Ayuso al mando) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El que no ha percibido el olor a pólvora y no ha escuchado el silencio de los cañones de la traición no podrá entender lo que está sucediendo en España. La marea roja pretende viciar el sistema y hacerse cargo del pensamiento: poseer (entendido como dominio o sometimiento a su voluntad). A usted, a mí, a todos. Es una guerra y la batalla de Madrid es la clave estratégica. Inicialmente la perdieron y desde entonces los cónclaves para el cerco no cesan. La guerra es el reino del engaño y ahora se descubre al alevoso y su emboscada.

Decía Sir Arthur Wellesley, duque de Wellington, que toda su vida había discurrido intentando adivinar lo que había del otro lado de la colina. Guerra y política es lo mismo. Al otro lado siempre está el engaño y la apariencia. Adivinarlo es la diferencia entre victoria o derrota.

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, general jefe del Ejército del Centro, ha jugado su baza estratégica y lanza su ataque por la derecha. Al que no le guste que espabile y aprenda, porque alguno ha sido, también, atacado sin haberse enterado. Las alas de los ejércitos, sus flancos, deben ser protegidos y conviene evitar el ataque frontal. Recurrir a la maniobra es un arte no al alcance de cualquier general.

Ciudadanos ha pactado en secreto, a traición, con alevosía y despropósito, y lo ha hecho en la huerta de Sora mientras fuera estaban en Babia.

Quizá sea este el momento más importante de la democracia en España: la batalla por la libertad. Las piezas van encajando y Madrid marcará el camino y el lugar que nos espera.  Si ustedes piensan que el Gobierno actual de España es libertad: ¡adelante! Si piensan que no: ¡enhorabuena! La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha apercibido del reto y se ha puesto el uniforme de combate dispuesta a dar la batalla de la libertad.

Es la hora de medir las fuerzas y que comience el combate de los grandes ejércitos y se retiren los aficionados. Es necesario apuntarse a este Ejército dispuestos a dar la batalla y, cada uno desde su puesto, cumplir con el deber hacia nuestras convicciones, historia y tradiciones, atacadas y violentadas aprovechando el letal sueño de la pandemia. No debemos conformarnos con ser meros testigos presenciales de los acontecimientos, sino ser actores de la batalla y empuñar nuestras armas. Hay que alistarse y sentir de cerca el fragor de las armas y distinguir el origen de los fuegos.

Me vienen a la memoria dos párrafos de la Anábasis que someto a su consideración:

«Sin jefes no se puede fraguar nada bueno ni útil en ningún terreno, y desde luego que menos que en ningún sitio en la guerra».

Creo que este Ejército está muy bien mandado y antes de que llegue el momento de lamentarse «Dejen de pensar únicamente en lo que les puede pasar y piensen en lo que pueden hacer».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

11 marzo 2021

Blog: generaldavila.com

LA ALARMA: PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

He conocido la noticia del <<Estado de Alarma Comunitario>> (¡Que paradoja!) en un transporte público. He observado a la gente muy pendiente del tema a través de sus móviles. Una mujer le decía a otra: ¿Si lo de Franco era una dictadura esto qué es? Han debido ver mi cara de sorpresa y he tenido que sonreír.

El momento elegido para este gesto de soberbia ha sido el más propicio: en Barcelona, junto al Rey, en el silencio sepulcral de una Corona a la que quieren embaucar en este peligroso proceso iniciático. No sé si me explico. Por sus obras los conoceréis; claro que hay mucho mirar y no ver; oír y no escuchar. Qué más da que sean galgos o podencos. Habrá que repetirlo: estamos sumergidos en un proceso iniciático.

No puede hablar de proteger a los madrileños, a los españoles, quien arrastra en su gobernanza más de 50.000 muertos con la gestión de un Comité de expertos, inexistente, o de dos, uno que se mete el dedo en la nariz y se convierte en estrella televisiva, mientras se ríe de nosotros, y otro que es un proyecto electoral, además de nada. Los del 8M no están en condiciones de seguir tomando medidas a base de repartir ponzoña cada vez que abren la boca o firman una disposición.

Recurren a un acto de fuerza. A la represalia. Así es su gobernanza.

Sigo a Pascal cuando dice <<La justicia sin la fuerza es impotente, la fuerza sin la justicia es tiránica>>. La alarma decretada por Sánchez es un acto de fuerza tiránico. Van a por todas. Desde el Gobierno desafían al Judicial y al soberano pueblo de Madrid representado en su presidenta. Un desprecio a sus dirigentes y por tanto a los madrileños. Si este acto de imposición fuera consecuente y motivado, la presidenta de la Comunidad debería cesar, porque la están acusando de poner en peligro la vida de los madrileños sin hacer nada para evitarlo. Es inaceptable e inconcebible. Muy discutible en justicia que un presidente tome una medida como esta porque quien debe tomarla, si no lo hiciese pondría en riesgo la vida de sus gobernados. Grave acusación contra la señora Ayuso. ¿Se defenderá? Porque ello es defender a todos los madrileños.

La situación es tal que el problema general no es el enfrentamiento entre partidos políticos, algo normal y democrático, sino que tiene un solo nombre y apellidos: Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Él solo contra España. Él es el problema y mientras esté donde está, España se dividirá en facciones.

La están acusando de algo muy grave señora presidenta de la Comunidad de Madrid.

Elecciones Presidenta, elecciones ya, y demuestre el valor del valor. Si pierde no pasa nada; siempre habrá ganado en defensa de Madrid contra el invasor. Como el 2 de mayo.

No perderá. La debilidad les lleva a sucumbir. ¡Ojo!, esté atenta, en todas las direcciones; muchas veces el enemigo está dentro y aquí nadie juega limpio.

Ha sonado la alarma: Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 octubre 2020