Aunque ya estará todo dicho, sabiendo que llego tarde, y que con las prisas de los tiempos actuales, que a la fuerza me arrastran, y me impiden observar, reflexionar y decidir; aquí estoy de nuevo para intentar ver con algo de claridad la actualidad.
Y es que empecé a ver con dificultad un día de la noche a la mañana, tal vez porque tenía una peligrosa tendencia a ver más de la cuenta. Hoy no veo demasiado bien, ni demasiado mal. Veo el pasado con bastante claridad, y el futuro un poco borroso. No puedo pedir más.
El mundo ha evolucionados de generación en generación a peor, queramos reconocerlo o no. De las guerras con espadas hemos pasado a la amenaza nuclear, de la peste local a la pandemia, de los gases de efecto invernadero con el metano de mulas y vacas al calentamiento global, y últimamente a la viruela del mono. Aquellos eran otros tiempos, y se que ya no volverán, porque en la vida y en la historia todavía no se inventó la marcha atrás.
Señores del Gobierno, déjense de juegos. Mientras los españoles estamos pasando una crisis económica de grandes proporciones, ustedes nos entretienen con su «Pegasus» y su retórica, que solo sirve para que aplauda la bancada correspondiente.
Están entretenidos con las manías lingüísticas que creen solucionar todos los problemas: cambiando el «ir de marcha» por «ir de fiesta», y usando «género» en vez de «sexo», y entre ambas nos tienen aburridos con el ridículo «obviamente»,que a pesar de su significado, lo que nos cuentan no es fácil de entender.
Y mientras tanto los sueños de la candidatura olímpica para los Juegos de Invierno del 2030, que empezó como se sabe con el mal intencionado nombre de «Barcelona-Pirineus», dejando a Aragón sólo para algunas actividades testimoniales, ha terminado como el rosario de la aurora, con otra reunión política sin acuerdo para presentar un proyecto conjunto. Una vez más la falta de diálogo fue capaz de romper sueños.
La candidatura única pirenaica era, una muy buena idea. La potencia de la marca Pirineos, la calidad de las instalaciones, los servicios de dos ciudades como Zaragoza y Barcelona…en principio nada podía salir mal. O todo, si se tiene en cuenta que hablar de un proyecto de igualdad de condiciones, sea de la naturaleza que sea, con los independentistas catalanes es una utopía. Es muy pesado ese empeño que tienen los independentista en apropiarse de: montañas, retablos y reyes medievales…, pero también es muy alentador que Aragón no se canse nunca de defender el sentido común y la justicia.
Los independentistas vascos y catalanes incluyen en sus libros de geografía varias de las cimas más altas de los Pirineos aragoneses, parece como si la orografía estorbara sus delirios independentistas. Y no es de ahora, Unamuno en 1911, en una excursión literaria al Portillón de Benasque, bautizado como «Al pie de la Maladeta» ya nos recordaba que «Los aragoneses, siempre protestan contra eso de que el Aneto sea montaña catalana».
Me desperté del sueño y perdí toda esperanza de vivir unos Juegos de Invierno en nuestra tierra.
Y es que últimamente todo ha cambiado, hasta las diferentes maneras de sufrir las consecuencias de la guerra. Mientras los ucranianos lloran, muchos rusos demandan a Netflix porque les han dejado sin series ni películas. Digo yo, que siempre será mejor «matar» la tarde frente a un televisor apagado que contemplar en vivo y en directo la muerte y la desolación de tu país.
Siempre es bueno que haya alguien que mande, para poderle echar toda la culpa, por eso nos defraudan tanto que hoy los que nos mandan parezcan unos mandados.
Ustedes son como el pecado: todos lo denuncian, pero todos los practican.
Hay mucha gente que ha vivido y vive de su trabajo, eran competentes al máximo, gente que ganó sus oposiciones con esfuerzo, pero que hoy ve cómo su poder adquisitivo va menguando. Pero como el bien no hace ruido… son los perdedores de hoy. Dos mundos, dos Españas.
Seguimos sin futuro, por eso digo a los que nos gobiernan, como en tiempos de los romanos, cuando las cosas les iban mal, que más pan y menos circo, hoy traducido a «pan y toros», según el castizo dicho de algunos que se creen ilustrados españoles o, tal vez de forma más actual y llana «pan y fútbol».
Ahora no sueño, estoy bien despierto y veo que rasgarse las vestiduras por investigar, con autorización judicial, a quienes suponen una amenaza al Estado solo puede deberse a ignorancia o a interés. Y no hay duda a que corresponde la queja del independentismo catalán, cuando el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) aceptó acceder, con la autorización del Juez, al teléfono personal del presidente de la Generalitat, por haberse conectado con un intermediario de los CDR (Comité de Defensa de la República).
Aunque la Ministra de Defensa insistió, en la rueda de prensa posterior al Consejo, que la salida de Paz Esteban como directora del CNI fue una «sustitución» y evitó la palabra «cese» o «destitución»; en realidad se trató de un pago político a los socios independentistas del Gobierno.
El caso es que los poderes que nos gobiernan (si es que alguien gobierna), no se deciden a afrontar estos problemas con la firmeza que requieren, y nos producen un malestar difuso, borroso, que no es de esto ni de lo otro sino de todo y de nada.
De seguir así, el siguiente paso del Gobierno español será la prohibición de los servicios secretos. Lo normal es que los Estados deben protegerse de diputados como los de Bildu, pero en este país tan singular son ellos los que controlan el CNI. Nunca decepcionan, siempre encuentran la ocasión de meter aún mas la pata, aunque creo que la razón acabará por tener razón.
El ¡Mundo al revés!, «Los pájaros tirando a las escopetas»
La pena es que Margarita Robles no se haya ido a su casa en un gesto de dignidad que la hubiera honrado. La «buena Ministra de Defensa» no dudó en ofrecer la cabeza de la directora del CNI, cuando el Presidente del Gobierno se encontró acorralado por los independentistas catalanes. No encontró quejas pues el personal del CNI no habla, solo se mueve en secreto. La dirección despacha solo con el Rey, el Presidente del Gobierno y la Ministra de Defensa, e informa a la Comisión de ¿Secretos Oficiales?.
En el CNI, siempre está el espía desconocido, el triunfador que brilla con su secreto. Hay que tener muy claro que allí no se persiguen delitos, sino que los agentes tienen como cometido facilitar al Gobierno informaciones que permitan prevenir y evitar cualquier amenaza o agresión contra la integridad territorial de España.
Y ahora nos vamos con la música a otra parte, perdón a la guerra. En la victoria de Ucrania en el Festival de Eurovisión nada tuvo que ver su gusto musical, sino los votos telemáticos que les dieron más de 400 puntos. Ojalá que esta solidaridad también fuese capaz de inducir a un alto el fuego. Pero de eso ya casi ni se habla, como si todos hubiéramos decidido que lo que ahora toca es seguir hasta la matanza final.
Nuestra representante, una tal Chanel, llegó con su equipo y lo bordó, envuelta en nuestra bandera, no ganó, pero estuvo cerca y consiguió un tercer puesto que nos supo a triunfo, y a los «grandes artistas» de la ceja, por aquello de la bandera, seguro que a cuerno quemado. Al igual que alguna poesía barroca, nuestra espectacular canción eurovisiva, como todas las demás, tenía poco mensaje, es decir , más forma que fondo.
A la Pausini, la reina del pop italiano, se le escuchó decir que no podía ser que en Eurovisión ganara la política, pero a los de a pie nos sigue gustando cantar «La Marsellesa». En fin que lo mejor de la noche, Chanel aparte, fueron: Pausini y su trocito de «Volare» (Nel Blu di Pinto di Blu), o Gigiola Cinquetti con su «No tengo edad» (Non ho l’età).
Luego apagué la tele ¡Que nooo! Volví a escuchar a Chanel.
¡Ojala! España no gane el próximo año Eurovisión aunque para entonces demos más pena que Ucrania.
Pero harto de todos esos aprendices de espías y cantores de ceja negra y mal oído, trasnochado y disonante, antes de mandarlos «a la mierda», en el salón de casa, siempre encuentro a mi caballo, y con él doy rienda suelta en audaces galopadas, siembro mi pesadumbre a lo largo de los caminos y después de horas de cabalgar dentro de la naturaleza viva, con los aromas del campo, regreso dichoso y tranquilo.
Como dicen que el silencio es la peor de las mentiras, desde este rincón mágico y majico de Aragón pienso que si no escribo sobre lo que nos hace daño ¿Qué será de nosotros?.
Si el enfermo va al médico y no le habla, ni le dice donde y cuando le duele… lo que realmente necesita ese enfermo mudo, es un veterinario.
¿Este es mi sueño y esperanza, cómo no compartirlo con vosotros?
CORONEL DE CABALLERÍA ® ÁNGEL CERDIDO PEÑALVER
Zaragoza junio 2022.
Blog: generaldavila.com


































Ahora, recuperada la tradicional y militar costumbre de que los soldados de nuevo lleven en su mochila la Bandera de España, acepto el reto del maestro. Seguro que corro bien la suerte.


Puedes tener una vida de riquezas lleno. Puedes heredar tronos y privilegios. Puedes vestir distinguidas libreas. Pero llevar en tu mochila la Bandera… Explícalo tú, soldado, explica lo que sientes cuando antes de dormir, cuando estás reventado que jamás cansado, abres tu mochila y se desparrama el rojo y gualda allí guardado. Cuando abres tu mochila y antes de escribir la carta, antes del destino que la vida te ha dado, y el recuerdo a los que te esperan, antes de a ellos empezar a dedicarles ese poco tiempo que te queda, el tiempo más delicado, salta de tu mochila, entre lo más amado, tu alma de soldado, la Bandera de España, un trozo de tu vida, de los tuyos, lo más amado.


