EL DEBATE. FRANCO JEFE DEL ESTADO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Leo en el periódico digital El Debate un denominado «Documental de Historia» cuyo título y contenido «Cómo Franco llegó a convertirse Jefe del Estado» me obliga a escribir algo sobre el tema no para corregir al periódico, algo que no es de mi incumbencia, sino para dar luz sobre este decisivo acontecimiento de la historia de España de acuerdo con los documentos que en los archivos de uno de sus auténticos protagonistas he podido consultar.
En mi libro La guerra civil en el norte editado por La Esfera de los libros abordo esta decisiva cuestión de la Jefatura del Estado de Franco y lo documento, pero hay cierto sector, académico o cercano a ello, que no admite nada sobre la reciente historia de España que no sea de acuerdo con lo que ellos dicen y dirigen, y esto ocurre entre los que se muestran partidarios de un bando y los del otro, creándose un clima en el que la densa niebla que cubre todo lo que se refiere a la Guerra Civil española y sus consecuencias, siga convirtiendo la historia en enfrentamiento ideológico alejado del exigible rigor. Unos y otros han construido un relato sustentado sobre pilares propios que consideran inamovibles y si alguien intenta sustituirlos por otros renovados y más firmes el intruso es señalado como un advenedizo en lugares privados.
El rigor histórico exige que lo que algunos creen irreversible pueda ser revisable y convertible después de nuevas investigaciones que traen la aparición de documentos y que muchos aún permanecen ocultos por temor a aquellos que han convertido la historia en ley y en delito la opinión contraria. También por las limitaciones impuestas por los que pretenden ser juez y parte en sus interpretaciones.
Todo sea por dar una opinión más con todo respeto a los autores de la publicación de El Debate, pero a la vez expresando la confusión que me produce el documental que de entrada se anuncia con una frase exenta de todo rigor por decirlo de una manera suave: «Las palabras del General Yagüe que convencieron a Franco para aceptar el mando único en la guerra». Solo esa frase debería ser suficiente para no ir más allá en los comentarios. Una película mal montada, poco creíble y sin documentar.
El entonces teniente coronel Yagüe ni estaba ni se le esperaba entre aquellos firmes generales que formaban la Junta de Defensa Nacional, con ideas muy claras y que no eran fáciles de doblegar en su criterio de cómo conducir las operaciones militares y la administración de la España nacional.
La Junta de Defensa Nacional (no Junta Nacional de Defensa como con grave error dice el documental) se formó a la muerte del general Sanjurjo y en ningún momento se pensó en Franco como sucesor y cabeza del alzamiento, sino que los nombres que se barajaron fueron los del Infante D. Carlos de Borbón y el del general Severiano Martínez Anido. Nadie habló en aquellos momentos de Franco ni de Cabanellas ni Mola quiso, que bien pudo hacerlo, alzarse con el mando único. La Junta era firme y muy conocedora de la situación tanto dentro como fuera de España y con ella colaboraron un insigne grupo de diplomáticos y personal de la Administración civil excelentes y experimentados en la política interna y exterior de España.
Una vez que se precipitaron los acontecimientos y hubo unión material entre los ejércitos del Norte (Mola) y el Expedicionario (Franco) fue cuando se vio la necesidad del mando único. Hubo efectivamente dos reuniones en Salamanca de los miembros de la Junta de Defensa de la que no formaban parte ni el general Kindelán ni el teniente coronel Yagüe.
Las dos se realizaron en el aeródromo de San Fernando, situado en la finca del ganadero Pérez Tabernero, a 32 kilómetros de Salamanca en el término municipal de Matilla de los Campos. En ella se autorizó la presencia del general Kindelán a pesar de no ser miembro de la Junta. Se trataron los siguientes temas como se demuestra en la correspondencia posterior a la reunión entre los generales Dávila y Orgaz (Documentado en La guerra civil en el Norte):
-El Movimiento y su porvenir.
-La unión de los ejércitos del Norte y Sur.
-La necesidad de establecer un Mando único.
-El problema de la toma de Madrid y desviarse o no a liberar Toledo y su Alcázar.
-Los servicios de retaguardia.
Desde luego allí no se tomó ninguna decisión firme sobre el mando único que quedó en simples palabras y propuestas. Insisto en que Yagüe ni estaba ni se le esperaba.
El día 28 de septiembre se celebró el segundo Pleno de la Junta en el mismo lugar y con los mismos protagonistas. Se volvieron a tocar los temas del futuro de la guerra, de la unión de los ejércitos y la necesidad del Mando único. Hubo discusiones y no un único criterio sobre ello por lo que se pasó a realizar una votación en la que empezó a votar Kindelán, por ser el general más moderno y no participar en ella los coroneles. Aprobada la moción relativa a nombrar Generalísimo de los ejércitos se pasó a decidir la persona que ostentase tal cargo, que recayó en el general don Francisco Franco Bahamonde, que lo aceptó, decretándose por tanto el mando único para las operaciones militares, que se ejercitaría por el general Franco, sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa Nacional. Allí no se le dio el poder, todo el poder a Franco. La historia es increíblemente distinta a la que se cuenta y se da por cierta.
La decisión del mando único a Franco fue decidida por la Junta pero exclusivamente como mando único militar, como jefe de los ejércitos en operaciones, pero concederle el mando civil, la Jefatura del Estado, fue producto de una serie de circunstancias que se originaron fuera de la reunión en asamblea de la Junta como relato de acuerdo con los documentos del protagonista de este asunto y de otros claves en el desarrollo de la Guerra Civil: el general Fidel Dávila Arrondo.
Lo que pasó ya finalizada la reunión de la Junta dista mucho de lo que repiten tantos y tantos que lo descubren una y otra vez incluso diciendo que es una novedad histórica.
Los generales salieron de la Junta sin darle a Franco el verdadero poder ya que estaba limitado por la Junta de Defensa por lo que el Mando militar de Franco no tenía libertad de actuación siempre mediatizado por ella.
Además se creaba un grave problema ya que la Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas se sabía que algunos gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Esta situación fue captada por el general Dávila que se la expuso a Mola y estos a Franco que aceptó que la Junta declinase sus poderes en él nombrándole Jefe del Gobierno.
«Lo que decidáis los miembros de la Junta yo lo acato» dijo Franco.
Todo ocurrió cuando ya los miembros de la Junta se habían ido a sus destinos o estaban a punto de hacerlo por lo que se emprendió una difícil y ardua tarea para volver a reunir a sus miembros o tener su voto positivo.
La historia final y como se nombró a Franco Jefe del Estado sustituyéndolo por el nombramiento inicial de Jefe del Gobierno del Estado español es tan increíble como cierta. Lo narré en La guerra civil en el norte, pero ¿para qué? Ya no hay marcha atrás y mejor que se cuente en tecnicolor.
Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 febrero 2024

REUNIÓN DE SALAMANCA: FRANCO NO FUE ELEGIDO JEFE DEL ESTADO NI NOMBRADO GENERALÍSIMO
«A renglón seguido hizo el general Franco manifestaciones propias del caso y designó personal para cargas que implicaba la nueva modalidad castrense terminando con ello la reunión y trasladándose el personal al comedor de la casa donde estaba preparado el almuerzo.
Terminado este un tanto avanzada la tarde comenzó el desfile de los vocales hacia sus respectivas residencias produciéndome ello extrañeza y contrariedad pues apreciaba no se había desarrollado en la reunión de la mañana la trascendente misión que la Junta debía afrontar en relación con la representación y facultades que el gobierno de la Nación imponía y muy singularmente cual consecuencia de la decisión recaída en la reunión de este día; pretendí por ello retrasar a los compañeros y continuar la sesión para zanjar el asunto, pero el ambiente y marcha iniciada no se prestaba a ello por lo que expuse a Mola cuan preciso e inaplazable era tratar con toda urgencia el tema ya que, aparte la imperiosa necesidad de que el Mando militar tuviera absoluta libertad de actuación sin riesgo de las trabas, impedimento o rémoras inherentes a actuación de la Junta de Defensa, era muy de tener en cuenta que nuestra Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas que hasta nosotros habíanse deslizado, algunos de tales gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Mostrose Mola conforme asintiendo a la consecuencia de que debiera la Junta declinar sus poderes en el general Franco nombrándole Jefe del Gobierno que él constituiría con elementos y organización no afectados por la tara que al Estado del momento se achacaba y, por ende, que convenía someterlo a la consideración de Franco cual hicimos inmediatamente reuniéndonos los tres en el patinillo de la finca donde aislados se trató el asunto concretamente y con pocas palabras contestando él sin dilación alguna se hallaba dispuesto a asumir el cargo y pechar con la papeleta si se tomase tal decisión. Obtenida pues su conformidad asumí la tarea de llevar a vías de hecho lo expuesto emprendiendo inmediatamente el regreso a Burgos acompañado del coronel Montaner a quien expuse detalladamente, durante el viaje, toda la gestión anterior y tarea que me incumbía para ponerlo sin dilación en conocimiento de los demás vocales de la Junta demandándole sobre la marcha su voto. Montaner dio en el acto su plena conformidad y voto afirmativo. Llegados a Burgos, pasadas las 22 horas, encontré en nuestra Sala-Despacho de la Junta a Cabanellas y Gil Yuste por lo que pude exponerles sin pérdida de tiempo y detalladamente las consideraciones expuestas al general Franco y réplica obtenida, y terminé recabando de ambos su aquiescencia para llevar a vía de hecho la solución que se consideraba forzosa e inaplazable. Cabanellas dio rotunda negativa y Gil Yuste hizo presente no haberse considerado por la Junta el aspecto que traía a colación cosa que de haberlo estimado conveniente no hubiera dejado de tener en cuenta al deliberar aquella mañana y acordar el nombramiento de Franco cual Jefe Supremo del Mando Militar, así pues le parecía un tanto anormal el planteamiento sin que de momento formulase juicio en firme acerca del particular. Lo avanzado de la hora y vicisitudes del día no eran propicios para proseguir gestiones que dejé para el día siguiente en cuya mañana llamé por teléfono al coronel Moreno Calderón quien apenas esbozado motivo de la conferencia dijo, cual si tuviera conocimiento del hecho, que habíamos de atenernos a lo concreto y específicamente deliberado en la Junta, le repliqué en el acto haber muy contundentes razones y motivos para lo que habíale insinuado cual le expondría dentro de breves horas pues me trasladaba seguidamente a Valladolid cual hice poniéndole de relieve con todo detalle cuan ineludible era adoptar la resolución que se trataba, previamente me hizo saber Moreno Calderón le había enterado telefónicamente Queipo de Llano de que estaba tramándose la decisión de que se trata lo cual él se oponía terminantemente considerando nulo lo que se hiciere al margen de lo acordado en la reunión de la Junta de Defensa. Explicado cual antes se expresa los fundamentos originarios de la propuesta mostrose Moreno Calderón de acuerdo con la realidad de lo mismos y sus consiguientes derivaciones así pues otorgaba su voto afirmativo para la solución de nombrar a Franco Jefe del Gobierno. Contando pues con tal voto así como conocer el pensamiento de Orgaz, tiempo atrás héchome presente por él mismo, más el voto de Mola al que había de considerar unidos los de Saliquet y Ponte (que era Mola encargado de recabar y de ser disconformes me lo hubiera dado a conocer
inmediatamente) se reunía ya la mayoría absoluta de la Junta, sin embargo era de desear y más aún consideraba lo obligado de reforzar el acuerdo uniendo a tales votos los de Gil Yuste y Cabanellas, así pues regresado a Burgos acto seguido de la entrevista con Moreno Calderón, celebro una reunión con ambos insistiendo en el tema con los puntos de vista que lo imponían sin género de duda alguna mostrando Gil Yuste conforme en que se plasmase tal acuerdo de la Junta nombrar a Franco (independientemente de su cargo de Jefe Supremo de las Fuerzas) Jefe del Gobierno del Estado Español, y persistiendo Cabanellas en su manifestación de lo improcedente del acto que se propugnaba dejando él al margen los argumentos que se aducían y cuya valoración no negaba; hube de hacerle presente cuan terminante era la mayoría absoluta de votos afirmativos patentizados y cuán capital transcendencia y significación tenía el que no hubiera de llegarse a la decisión con la constancia del voto en contra de la Presidencia accediendo últimamente a que el acuerdo fuera el de nombrar a Franco Jefe del Gobierno del Estado Español. Tan luego dio Cabanellas su conformidad avisose al Sr. Yangüas Messía (que colaboraba cual Asesor en la Junta de Defensa) pasase al Salón donde teníamos el Despacho los Vocales de la Junta y en la cual se acababa de celebrar la entrevista y dándole conocimiento del acuerdo y decisión a que había llegado la Junta se le encomendó redactase la disposición legislativa procedente encareciéndole la conveniencia de hacerlo sobre la marcha por lo que permanecimos los cuatro en el despacho hasta quedar plasmada la disposición que aquella misma noche queríamos dar a conocer al País en la sesión oficial de la Radio Nacional a la que se avisó quedaba diferida la hora de tal emisión.
Redactada aprobada y difundida por Radio la disposición aludida enviose al Boletín la diligenciada copia correspondiente para su publicación en el ejemplar a publicarse en la mañana inmediata considerando por tanto finiquitado el asunto, pero en la madrugada de este día despertome llamada telefónica producida por Nicolás Franco quien desde Salamanca me hace saber no se encontraba acertada la disposición, precisábase mayor libertad de acción y por tanto de atribuciones que las compartidas a la concreción de Jefe de Gobierno replicándole yo que quedaría resuelto el punto pues se suprimirían del texto del articulado las palabras “del Gobierno” y quedaría cual nombramiento el de “Jefe del Estado Español”. Quise ponerlo en conocimiento de los compañeros de la Junta radicantes en Burgos pero el tiempo apremiaba la imprenta llevaba tirados ya unos cuantos bastantes ejemplares y habían sido remesados ya paquetes a las localidades fuera de Burgos de dificultosa interceptación así que decido motu propio ordenar la rectificación cual se llevó a efecto. Esta es la causa por la que aparte lo que la transcripción de la emisión radiada pueda exhibirse algún que otro ejemplar en el que aparezca el nombramiento de Jefe del Gobierno del Estado Español».
Los vocales de la Junta de Defensa Nacional a los que directamente el general Dávila pudo consultar la designación de Franco como presidente del Gobierno de España le mostraron su parecer de que él mismo asumiese ese cargo «porque él era el único aceptado por todos los generales y jefes del Ejército». Dávila se negó argumentando su edad de 58 años y el ser desconocido por la mayoría del pueblo, con la ineludible precisión de necesitarse una persona joven para regir los destinos de España y, al propio tiempo, de prestigio, por lo que abocó en todo momento por el general Franco a quien en definitiva en su consulta había obtenido la mayoría de votos, incluido el suyo propio. Hubo en ese nombramiento del general Franco reticencias del presidente, general Cabanellas, de algún otro vocal y rechazo absoluto del general Queipo de Llano.
La iniciativa del general Dávila constituyó realmente un cambio de escenario porque en la reunión de Salamanca, como hemos visto, la votación se limitó a decretar el Mando Único para las operaciones militares por el general Franco sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa. Posteriormente Dávila propone el hecho de la jefatura del Gobierno de la Nación obteniendo, fuera ya de la reunión en pleno de la Junta, el consenso de los vocales, pero nunca se había hablado de la Jefatura del Estado sino del Gobierno, matiz de enorme trascendencia ya que era elevar a Franco al máximo cargo de la nación. ¿Cómo es posible que se modificase el texto legal acordado sin que nadie alegase nada? Nadie replicó a la modificación del texto; ningún miembro de la Junta puso el menor reparo cuando la modificación ya estaba hecha. Solo se explica por elevado prestigio del que gozaba el general Dávila entre sus compañeros de la Junta que callaron sus posibles reticencias y acataron tan inopinada decisión. Tampoco conviene olvidar el párrafo del decreto que dice textualmente: «…se nombra Jefe del Gobierno del Estado español al Excmo. Sr. General de División D. Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado». ¿Hay alguna diferencia entre decir «asumirá todos los poderes del Estado», o «se nombra Jefe del Estado»?
¿Qué movió al general Dávila a atender la indicación de Nicolás Franco? Conozco la respuesta que dará el general Dávila: «Con Franco nos salvamos; sin Franco nos hundimos»; lo esencial era la unidad en el mando político y militar y en aquellos momentos las circunstancias lo imponían.
(Del libro La guerra civil en el norte, editado por la Esfera de los libros).

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo Coronel de Infantería DEM (R.)

SIN FUERZAS ARMADAS ARMADAS NO HAY INDEPENDENCIA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Me extrañaba esa lucha por mantener a toda costa la Academia General Básica de Suboficiales del Talarn (Lérida). Cada vez que el ministerio de defensa anunciaba cualquier modificación en la enseñanza militar el ínclito Arturo Mas y su partido saltaban indignados: ¡El Talarn ni tocarlo, eh!

¡Qué cosas!  ¿A España servir hasta morir? ¡Fuera!, ¡quítelo inmediatamente señor ministro o se van a enterar…! Consulta al Presidente, sí, al del Gobierno; ¡quítalo, quítalo Pepe…!, no quiero líos. No te preocupes Presidente. Tú dale dinero a Arturo que ya me encargo yo de los militares. Dicho y hecho. La excusa: impacto visual para el paisaje. España nubla la vista, pero él sabe manipular el paisaje. Como el texto del homenaje a los caídos. El hacker de Pemán, en magistral ironía del maestro Antonio Burgos. Todo depende. Ministro en defensa de… Nunca lo fue de defensa que no fuese la suya propia. Morir de vanidad. Rentables libros donde no da ni una a derechas, todas a diestro y siniestro. De aquellos polvos… Cesión, renuncia de España. ¿Eso dicta la Constitución para el presidente y el ministro? Tú ve poniendo más dinero que yo iré quitando lo de nación. Dice Arturo, al hilo de lo discutido y discutible. Patada a la Constitución. Por toda la escuadra.

Me extrañaba el interés por mantener la Academia de Talarn.

Diplocat se llama el consejo de diplomacia pública de Cataluña. Organiza cosas, conferencias, independentismo; gente listilla que le saca partido a esas cosillas: Tú ve poniendo más dinero…

Sin fuerzas armadas no hay independencia. Se lo ha dicho el profesor Malcom Chalmer (miembro de un think tank londinense especializado en defensa) en una conferencia organizada por Diplocat, diplomacia pública (¿), en Cambridge.

¿Has oído? Corre, corre… Y al Talarn que se han ido. ¡Rápido!, llama a la asamblea nacional catalana y organiza una conferencia. Epicentro de Tremp, 17 de julio, y pongamos el título:

‹‹Futuro y oportunidades de la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn en el Estado Catalán moderno››. Decidles, que se enteren bien, que el futuro de un Talarn español es muy negativo, mientras que en Cataluña independiente es brillante.

¿Lo entienden ahora? ¡El Talarn ni tocarlo, eh!

El caso es que, en la conferencia o mesa redonda, que no se sabe muy bien lo que fue, la gente de la zona mostraba un interés más prosaico. Cosas de los transportes, del turismo, de la economía. La pela, la mía, la suya. ¡Nada, nada!, aquí habrá universidad, aeropuerto, hoteles, y la OTAN; la OTAN en pleno a la que invitaremos a que abra un Cuartel General de Alta Disponibilidad. Saltos de alegría. Todo para el 27 de septiembre.

Podría habérmelo inventado pero es una realidad. La conferencia, la mesa redonda y la estupidez humana, que no tiene límites.

Mientras en otro lugar los responsables del paisaje dialogaban, incluso parecían discutir y defender acaloradamente aquello de las lindes soberanas, de la Constitución, llegaron los bandidos y se colaron en la viña. Avisó el guarda, pero cuando quisieron darse cuenta ya el paisaje era otro. De aquel tan viejo y noble paisaje, a España servir hasta morir, había desaparecido España. Ya no hacía falta servir ni, por tanto, morir. No existía España.

Por las montañas leridanas, por la comarca del Pallars Jussà, sonaban los redobles del tambor del Bruch. El general Prim se agitaba sobre sus estribos mientras gritaba: ¿dónde está el sargento Luis Baró y Roig? ¡¡¡Izad la Bandera de España!!!

Se está celebrando el acto de inauguración de la Academia Militar Catalana. Forman los recién llegados aspirantes a oficial. El colorido de la formación parece extraído de un cuadro de los Tercios de Flandes, gran parafernalia, guiones y banderines, largas cornetas, tambores… El sonido de la fanfarria estremece a los asistentes. Preside de uniforme el más alto cargo en el escalafón de las fuerzas armadas. Don Arturo Mas, de uniforme de gala, entra en el patio de armas y se le rinden los honores de ordenanza… Pasa revista, lento, persistente, recreándose en cada paso que avanza.

En su discurso se dirige a los nuevos aspirantes a oficial. Vibrantes palabras que va leyendo desde el atril. Hay un momento en que se detiene; absorto levanta la mirada que dirige sobre el monte Costampla medio oculto por la niebla. Aún se vislumbra la huella: ‹‹A España servir hasta morir››. Parece perdido. Enseguida se recupera y con mayor énfasis, de memoria, termina su discurso inaugural:

‹‹¡Disciplina!…, nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina!…, que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina!…, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que os inculcamos, esta es la disciplina que practicamos. Este es el ejemplo que os ofrecemos››.

Puede que Putin o su mensajero le recordase a Puigdemont aquello de que sin Fuerzas Armadas no hay independencia y las españolas no son fáciles de derrotar

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 febrero 2024

 

LA III GUERRA MUNDIAL. ¿REALIDAD O SIMULACRO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hubo una vez una guerra que sería el fin de todas las guerras: 1914.

Le siguió otra guerra peor: 1939. Hiroshima y Nagasaki serían  el final.

Se creó la ONU, surgió la Guerra Fría y otras muchas guerras entre calientes y templadas.

Ahora solo se espera, y no nos preparan para ello, la última de las guerras.

Los ejércitos democráticos, a día de hoy, no pueden ganar guerras sin apoyo popular, mediático, y el consenso se inclina hacia el lado del que a simple vista parece más débil que no suele ser el más democrático. Cualquiera en su debilidad puede hacer la guerra con solo dejarse hacer, engañar, dejarse armar y en su pobreza creerse defensor de una causa justa. Alguien habrá que aproveche la nobleza de un impulso tan fuerte que te lleva a dar la vida por ese sentimiento. Engañado la mayoría de las veces. Cambiar vida por muerte y olvido.

Los ejércitos occidentales se ven en muchas ocasiones limitados en su actuación por el escaso entusiasmo nacional a defender sus fronteras e intereses. Todos quieren que les defiendan, pero nadie quiere intervenir en su defensa. Pero la paz exige un compromiso de todos o al menos entender la necesidad de la Defensa. No están muy bien vistos los ejércitos incluso aun cuando cada vez se ve más su necesidad como defensa de la libertad.

Resulta hiriente y desolador ver como líderes de naciones democráticas avalan otro tipo de lucha actual, el terrorismo y sus mensajes e incluso gobiernan con ellos. Son pequeños dictadores populistas que se aprovechan de la democracia y quedan abducidos por el encanto diabólico del poder. Ese es en definitiva el comienzo de cualquier guerra.

A ello contribuye una «cultura civil de las armas» con pingües beneficios que trata de negociar con ellas a la par que de cara al público se queja de sus consecuencias. No importa el comprador, sino el beneficio. En esta situación occidente no puede ganar ninguna guerra. Con estas condiciones la paz está perdida. Quedó el retrato del miedo junto a la foto de Kabul en vergonzosa huida. Occidente solo gana la guerra si hace uso del armamento nuclear y eso significa perder todo y acabar con todos.

El poder económico engendra miedo, todo el miedo que corre con el flujo económico. La guerra va pareja a la economía y por tanto a la búsqueda de recursos para crear incluso innecesarias dependencias de productos y disponer de cada vez más consumidores. Ni siquiera la política es ya actor principal en la contienda. Mandan los mercados; los mismos que ponen o quitan rey y hacen o deshacen la guerra. Es una lucha entre las poderosas firmas creadoras de necesidades y la demografía ansiosa de comprar el novedoso o último producto, aunque sea de una comprobada inutilidad. Recursos, cada vez más escasos, demografía, donde más pobreza hay, y tecnología, que en su mayoría es para el control de la libertad, son tres ingredientes que si no se dosifican forman un compuesto mortal.

Acabamos de comprobar que la guerra se ha convertido en una diabólica ciencia de matar. El futuro puede reducirse a una fórmula matemática que maneje sus variables para resolver sus incógnitas. Adiós al arte. ¿Ciencia o arte? ¿Proceso matemático o un dado lanzado al aire?

Parece ser que los Estados Unidos de América han llegado a un acuerdo con su más firme aliado en Europa: Reino Unido. El acuerdo pactado en el Pentágono, entre militares, llegó aprobado a Davos.

-Señores: militarmente en Europa manda Reino Unido. Ustedes no quería pagar el coste de la OTAN y ha llegado el momento de la guerra. Estados Unidos no puede desplazar más soldados a Europa de manera permanente. Oriente, América del sur, África, Corea del Norte. Rusia y Taiwán. Guerras en marcha en Ucrania, Israel, mar Rojo, Irak, Irán, Corea… No damos más de sí. Se quedan ustedes solos, la OTAN seguirá con su nombre y organización , pero quien manda será Reino Unido, les guste a ustedes o no.

Europa no quiso hacer caso a Trump cuando avisó que si «Europa es atacada nunca vendremos a ayudarles y apoyarles». Si de nuevo aparece Trump la OTAN deberá replantearse su existencia. Amanecen nuevas coaliciones.

-Se hará la guerra a lo anglosajón And the winner will be…

Primero la economía y después la guerra, es el camino cuando la economía resulta un fracaso constatado en Davos.

Firme Defensor 2024 es el nombre puesto por la OTAN para desplegar cerca de 50.000 hombres frente a Rusia. Ante el firme atacante.

Es un despliegue teatral, puesto en escena más para occidente que para otros. Esos otros saben más y mejor. Este despliegue es solo un anticipo del definitivo: la movilización. Ténganlo en cuenta y estén preparados. No es un simulacro. Esto va en serio. ¿Uno, dos, tres años…?

Que el lobo se coma al poney de Úrsula Von del Leyen es motivo suficiente para iniciar una guerra a muerte (con el lobo).

Acabamos de oír en esta fría noche europea su penetrante aullido que marca el territorio.

La guerra es demasiado seria para dejarla en manos de ignorantes, de paisano o de uniforme. Mercachifles de armas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

1 febrero 2924

Blog: generaldavila.com

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR!: Cuando no se sabe el momento…. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Alguien debería tenerlo en cuenta. Darlo todo, no querer nada, ni pedir ni rehusar. ¡Soldados!: sí: y ¡legionarios!

¿No es lo mismo? No. Nunca lo fue. Su código fundacional lo decía. Sin engañar a nadie: ¡Venís a morir!

Era el cartel de bienvenida.

La Legión: ¡Legionarios a luchar, legionarios a morir!

El sentimiento de ser legionario se explica solo en la mística, en razones ocultas, en el misterio que alcanza a unos hombres que se sienten atraídos por la honestidad y rectitud de una épica inalcanzable si no es a base de sacrificio y entrega total. Abandonarlo todo sabiendo que recibirás lo único que la Legión puede darte: una razón para vivir y morir.

La Legión atrae y acoge. Prepara para el combate y para la muerte.

La Legión es un Credo; previo al combate, un Credo para la vida y la muerte. Inexplicable. Como el sentimiento de ser legionario.

Todo empieza cuando sobre tu pecho cierras el penúltimo botón de la camisa verde. Cuando cubres tu cabeza con el gorrillo legionario después de la dura prueba de hacerte digno a ello. El misterioso cambio se produce. Segundos después; si vales; si no es imposible una segunda prueba. Ir al médico y decir que tiene anginas es suficiente para que te dé la baja definitiva.

Cuando eres legionario la exigencia no termina jamás, jamás. Es el proceso. No hay reserva ni retiro, no hay final, todo continúa aquí y, después, más allá, tiene su posteridad en lo que debe ser el cielo legionario.

Ritos y tradiciones. Gestos y valores. El ritual del honor. El choque es un torneo de valor. Se mide en su compañía. Comienza el combate. En la Legión la virtud y el rito tienen una fuerza superior a las armas.

Por eso es Legión.

No. No es un grotesco ¡viva a la muerte! irracional. La burla es propia del que miente y no hay nada más auténtico que la muerte. No se la desea, no se la teme, no se juega con ella; es una posibilidad tan alta que mejor uno olvida el trance que casi con seguridad tendrá que soportar.

Lo sublime, por ser real y único, suele ser motivo de rabiosa crítica para enmudecerlo y que deje de tener esa fuerza invencible del hombre que se eleva a las cotas de la inmortalidad. Eso es temido porque es honrado, decisivo en la batalla personal con la vida. Invencible.

Nada es imposible. Superar el tránsito te hace invencible. Darlo todo; no querer nada; nada pedir.

Después de la victoria, en esa hora del regreso a casa, surge la tragedia ante el enemigo más duro de vencer: la vida.

Es otro combate cuando es frente a los que se señalaban como tus amigos y ahora requieren engaño, tretas, hablar a la asamblea, con retórica y falsas esperanzas. Difícil adaptarse a un mundo de mentira al que le has ofrecido la vida a cambio de un monumento al olvido, al héroe desconocido, y que nada quiere saber del que regresa vivo y puede contarlo en la asamblea.

No abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos es el épico legado de la tragedia griega que no admite que nadie toque el cuerpo muerto de un legionario que no sean sus compañeros de combate. La muerte trae el reposo, honra al guerrero hasta el extremo.

La imagen es la de Áyax cuando lleva al hombro el cadáver de Aquiles protegido por Hermes y Atenea. Aunque luego otros le traicionen.

«El hombre noble debe vivir con honor o con honor morir».

El héroe del pasado incomoda a la asamblea a la que el legionario le recuerda que hay quien da la vida por su Patria. Que la honradez es su exigencia. Que ha combatido y dado la vida frente a los traidores a su juramento, el que ellos —les recuerda su traición— le presentaron hipócritamente. Debajo de aquella bandera que era el símbolo de su entrega. Nunca has de ser perjuro.

De traidores está llena la asamblea.

Nadie escucha; y le contentan con el rito mantenido, pero sin fondo, que canten sin fundamento, emocionen los festivos, resurja la nostalgia entre nostálgicos, durará lo que dure hasta que llegue el miedo; ese que impone una ley que acaba con el pasado. El temor a la ley es mayor que la muerte en combate.

Eres como un estorbo desleal que cometiste: el gran error de sentir una patria y seguir un camino recto y noble. Eres ya algo ilegal. Ahora te castigarán con una multa, incluso meses de cárcel, mientras perdonan el delito cometido contra la patria, ese por el que los que lucharon están llenas las sepulturas; de trabajadores honrados ¿engañados?

Hablar de patria, de unidad y de integridad es un delito.

¿Dónde está escrito el delito de amor a la patria? ¿En qué código está el honor?

Lo demandó el honor y obedecieron,

los requirió el deber y lo acataron ;

con su sangre la empresa rubricaron,

con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron

fieles al juramento que empeñaron.

Por eso, como valientes lucharon,

y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,

querer a España, su pasión eterna,

servir en los Ejércitos, su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,

no quisieron andar otro camino,

no supieron vivir de otra manera.

«Las antiguas acciones de enorme valor de sus manos han caído, han caído hostiles a juicio de los hostiles y miserables…». Ya sabíamos que «los dones de los enemigos no son tales y no aprovechan».

En la Legión nada se hace por ti, pues no se tiene en cuenta a los don nadie.

Ciertamente que a los mortales les es posible conocer muchas cosas al verlas. Pero antes nadie es adivino de cómo serán las cosas futuras.

El futuro es incierto, pero algo ya sabemos. Siempre habrá un legionario que reaccione ante la contraseña:

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR! El enorme problema siempre está en esperar a que alguien dé la voz, esa conocida y reconocida que indica  la  dirección  de  ataque.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

31 enero 2024

Blog: generaldavila.com

TRADICIONES E INTENCIONES. UNA REFLEXIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

Preocupa tanta legislación en la milicia. Leyes y decretos para tan humilde y duro oficio, el de soldado, se unen a la permanente incertidumbre de los cambios orgánicos, verdadero quebradero de cabeza que nunca parece estabilizarse. Es la modernidad, dicen. Disposiciones todas que poco o nada tienen que ver con el espíritu militar conservado gracias a una larga tradición y protegido por los valores morales que han logrado mantenerse por encima del paso de los tiempos. Menos mal que por ahora, mal que bien, se mantienen. El amor a la Patria, el culto al honor, al valor frente al enemigo y la disciplina en todo, valores recogidos en las Ordenanzas Militares desde hace siglos, han sido la ley y la razón del comportamiento militar. Es el tesoro que guardamos.

Nadie duda de la continua necesidad de adaptación a los tiempos. Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento en nuevas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de la Patria. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

Siempre fueros las Reales Ordenanzas el compendio de los principios éticos y reglas de comportamiento del militar español y siguen siéndolo a pesar del escaso valor que tienen para nuestros legisladores a tenor de la regulación que le han dado. No sé, quizás haya sido mejor para no confundirse con el entramado de tan dispersas disposiciones. Cuando uno se ve perdido en el laberinto legal recurre con más fuerza a los, para algunos, decimonónicos principios morales. Siempre fueron un buen refugio. Gracias a ellos los ejércitos mantienen intacta su fortaleza moral, la de sus convicciones, su dimensión espiritual y patriótica. Un oficio como este, épico, vocacional y de riesgo, solo se rige por las leyes del espíritu. Quien no sepa interpretar lo que intento decir es mejor que se dedique a otra cosa, siempre que esa otra cosa no sea organizar la milicia.

Me surge la duda sobre la intencionalidad de algunos cambios; no parecen tan inocentes y necesarios como predican. Se rompen vínculos, se desorienta y quedamos enredados en la duda.

Hay un mandato moral en nuestro código ético, en las Ordenanzas, que obliga a conservar y transmitir el historial, tradiciones y símbolos de tu unidad para perpetuar su recuerdo, contribuir a fomentar su espíritu y reforzar las virtudes militares de sus componentes, como herederos y depositarios de una gloriosa tradición militar. Los símbolos fortalecen la voluntad, exaltan los sentimientos e impulsan al sacrificio. Representan todo. Conviene no olvidar el estilo de los viejos reglamentos: “Llegado el instante del asalto, el escalón de fuego, con los oficiales a su altura y enardecidos sus hombres con gritos de guerra y con el canto del himno de su Regimiento, se lanzarán a la carrera a través de las brechas abiertas…”. Símbolos, códigos prodigiosos y extraños, gritos de guerra, arengas que arrastran más que palabras; sobrecogedor desafío, un resorte que hace revivir el espíritu de los ejércitos de todos los tiempos, de la tradicional dedicación al servicio y al sacrificio.

El sentimiento de Unidad crea lazos eternos que perduran a través de los tiempos y forja unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo. Esa es la clave en la que se sustenta la moral y el espíritu de las auténticas, históricas y heroicas unidades.

El nombre, el lema, el himno, el guión, la hermandad, el servicio, la fraternidad… Sí, códigos prodigiosos capaces de hermanar en su síntesis a todos los hombres y luchar juntos hasta la muerte por un común ideal. Son los vínculos que los hermanan para siempre. La disgregación se manifiesta cuando se suprimen y con ello las relaciones entre sus miembros.

Son la esencia de nuestra milicia y todos debemos ser responsables de mantenerlos pensando en que somos más efímeros y menos importantes que aquellos que nos precedieron.

Las tradiciones son una herencia moral reflejada en nuestras Reales Ordenanzas y grabadas en el alma de un soldado. Las intenciones quedan en las leyes y órdenes ministeriales que nos regulan y organizan.

Una cosa son las tradiciones y otra las intenciones. A menudo nada que ver las unas con las otras.

Requiere una reflexión.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R)

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA FUE CUNA DE HÉROES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Monumento al héroe: Laureado Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga

Quizá pocos de ustedes saben que existe una Orden Militar cuyo nombre es Real y Militar Orden de San Fernando creada en 1811 para conservar la memoria y recuerdo de todos aquellos que de manera individual o colectiva, como unidad militar, hicieron gala del valor heroico frente al enemigo en el campo de batalla en todos sus grados, desde las acciones muy distinguidas a las heroicas. La Laureada de San Fernando es la más prestigiosa condecoración militar española y la más exigente en méritos para su concesión.

Hoy languidece ya que parece ser que los héroes son un mal ejemplo o es época de descanso para el heroico mérito militar. Ya no quedan laureados vivos a título individual y una incógnita gravita sobre las Laureadas colectivas a las Unidades según la página web oficial de la R. y M. Orden: «Las Unidades herederas de las ya desaparecidas se encuentran en proceso de estudio con la finalidad de determinar claramente aquellas Unidades a las que corresponden las condecoraciones colectivas concedidas. Una vez finalizado el estudio se plasmarán los documentos correspondientes en esta página web». ¿Que significa este párrafo? Así llevamos tiempo sin saber cuales son esas unidades que llevan en su Bandera la corbata Laureada de San Fernando y a cuales se les retirará. ¿Por qué? ¿Qué se esconde detrás de esta incomprensible actitud?

A nivel individual los últimos laureados militares fueron el Brigada Francisco Fadrique Castromonte y el Caballero legionario Juan Maderal Oleaga. Fue en el combate de Edchera en 1958, en la olvidada guerra de Ifni. Hace unos días conmemorábamos su recuerdo: DOS HÉROES LEGIONARIOS.

Juan Maderal era vasco, un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió  como un héroe legionario. En 1956 había decidido alistarse en la Legión; su hermano José María había sido legionario y él no quería ser menos. El uniforme era todo en su vida.

En Erandio le homenajearon con el nombre de una plaza y le erigieron una estatua, pero la ETA arrancó de cuajo el monumento y lo arrojó al Nervión. No siendo eso suficiente poco tiempo después acribillaron a balazos a su hermano José María Maderal Oleaga, Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya.

Esta es una historia de la reciente España, militar, heroica y trágica. Una huella eterna sin posible borrado y que no vamos a olvidar, aunque un terrorista alcance la presidencia de algún gobierno perdido que todo es posible en España. Esta es una de las muchas historias que rememoramos al ver como el terrorismo ha formado parte de la construcción (destrucción) de lo que hoy venimos a definir como el «Estado español». Lo será, no lo dudo, se forma y conforma a la vez que se autodestruye: una Constitución y Tres Poderes (en uno). Pero esto no es la Nación española ni esta es la Constitución que aprobaron los españoles, sino la interpretación de unos títeres ajenos a la Ley. Puede que sea un Estado, quizá fallido, pero esta no es la Nación española, soberana, íntegra, independiente y respetuosa con la Ley, construida con sangre, sudor y lágrimas de muchos españoles. Entre ellas la sangre de los asesinados por la banda terrorista ETA, la que ha engendrado partidos que hoy mandan en las instituciones y que incluso sostienen al Gobierno del Estado.

¡Que cosas! El último Laureado español era Caballero legionario. Su hermano también, y su Laureada consistió en siete balazos de los mismos asesinos que han engendrado la víbora que muerde a España.

No. España se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española y por esa unidad se ha vertido mucha sangre. Es inaceptable que se juegue con los asesinatos y se gobierne con la maldita danza de la muerte al son de la música terrorista. Desde el Gobierno.

Esto no es España. Aquella que se fundamenta en su indisoluble unidad. Esto es más bien un Estado que se autodestruye. No quisiera decir que se fundamenta en el terrorismo, pero parece que en él se apoya. El artículo 2 de la Constitución fue un error consensuado, para ir tirando: dejad que los independentistas utilicen sus armas mientras acostumbramos al conjunto. Ni la madre que la parió. Nos han engañado y ya nos quieren hacer ver que solo quedan viejos retrógados, decimononónicos soldados, algún héroe al que la condecoración le han borrado con su nombre, familias  quebradas, tradiciones rotas y rezos callados.

Nos  han acostumbrado a que no seamos nada. Cuando España fue cuna de héroes. De los sencillos héroes que la construyeron día a día  sin que de sus nombres nadie se acuerde. No lo necesitan. Nosotros sí. Por España y por los auténticos hijos de España.

Ahora solo quedan y mandan los que la destruyen. Pero ¡ojo! con el arbol seco que parece caido.

Más yo recuerdo… que D. José Jiménez Lozano me dijo al oido

Diez años esperó que el arbol seco

floreciera de nuevo. Diez años

con el hacha aguzada y temblorosa,

pero el arbol

solo exhibía sus desnudos brazos,

la percha de la urraca y de los cuervos.

Cortóle al fin, y, de repente,

vio su corazón verde, borbotón de savia;

un año más, y hubiera florecido.

Solo un año más.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 enero 2024

«PARIS,1900-1924-2024» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Homero, en su famosa epopeya «La Odisea», nos dice que:

«Un hombre obtiene su más grande gloria cuando vence a un oponente, usando sus propias manos y pies»

Los Juegos Olímpicos son la más importante manifestación deportiva que se celebra en el mundo. Técnicamente , constituyen la cumbre de los deportes que se reunen bajo el signo de los cinco aros. Pero, esencialmete , los Juegos no solo deben representar una lucha hacia el récord o una carrera hacia las medallas con que se distinguen a los tres primeros clasificados de cada disciplina, sino lo que pretenden ser, son una reunión pacífica de la juventud sana de todo el mundo con el fin primordial de que se conozcan y confraternicen, sin distinción de razas e idiomas ni de credos políticos o religiosos.

Se puede afirmar que el Olimpismo moderno nació en París, bajo la cúpula universitaria de la Sorbona, impulsado por Pierre de Coubertine.Todo empezó en 1894, en París, con un Congreso Internacional al que se citó a todas las sociedades deportivas del mundo.

Ese año en la Universidad parisina, por unanimidad, se acordó la restauración de los Juegos Olímpicos. La era del deporte moderno había comenzado, y se creó el Comité Olímpico Internacional que decidió la celebración, cada cuatro años, de unos Juegos a imagen de los antiguos.

Comenzaba una nueva época en el mundo. Aquella en que la juventud, a través del deporte, se conocería mejor, lucharía con lealtad y sin barreras sociales, políticas, religiosas ni raciales, y todo gracias a Pierre de Fredy, Barón de Coubertin, el aristócrata francés, convencido de que el hombre podía mejorar física y moralmente con el deporte, por lo que se dedicó a ese ideal, al que sacrificó familia, fortuna, situación, futuro, e incluso su nacionalidad.

Hoy dia, todavía se mantienen el histórico lema olímpico: ‘Citius, altius, fortius’.

II OLIMPIADA DE LA ERA MODERNA.- PARÍS 1900.

Después de los Juegos de la Primera Olimpíada Moderna en Atenas 1896, siguieron los Primeros Juegos celebrados en la Ciudad de la Luz, celebrados en el Campo de Marte, a la sombra de la Torre Eiffel, y que se pueden resumir en una sola palabra : Desastre.

La primera Olimpiada parisina tuvo lugar casi en la oscuridad, es decir sólo como una atracción adicional a la Exposición Universal de París de ese año. Los deportes elegidos en el programa fueron elegidos casi por azar. Así en el de natación, se disputó una extraña prueba de 60 metros debajo del agua con la victoria de un francés llamado Vaudeville (Un nombre ciertamente prometedor). No hubo participación española.

El barón de Coubertine deseaba llevar los Juegos a su ciudad natal, convencido de que el París de la Belle Époque les prestaría el lanzamiento espectacular que había acariciado para si idea. Pero el mayor fracaso que el olimpismo ha experimetado, fue precisamente en estos juegos de París, cuando se inicaba el siglo.

No hubo desfile ni ceremonia inaugural, y en diversas pruebas reinó el mayor desorden.

A pesar de todas esas irregularidades, en París se reunieron mil seiscientos atletas, entre los cuales, y por vez primera, se encontraban seis mujeres.

VIII OLIMPIADA DE LA ERA MODERNA.- PARÍS 1924.

Terminada la VII Olimpiadade 1920 en Amberes, la ciudad de la luz, se convirtió en la anfitriona de los juegos por segunda vez, y organizó un programa tan memorable que superó con mucho los esfuerzos de los organizadores de 1900.

Cada Olimpíada ha dejado, además del recuerdo de las gestas de los atletas y del registro de récords, unas construcciones olímpicas que han caracterizado cada edición. La capital francesa, inauguró el estadio de Colombes, todavía hoy en funcionamiento y en donde se escenificaron las ceremonias de inauguración y clausura. En abril de 1928, el estadio cambia de nombre por el de Stade Olympique Yves du Manoir en homenaje a quien fuera aviador, atleta y seleccionador francés de rugby, muerto en un accidente de aviación el 2 de febrero de 1928 a la edad de 23 años.

Todo fue obra del barón de Coubertin empeñado en borrar el mal recuerdo dejado por la Olimpiada de 1900. Aquel error en conceder por segunda vez los juegos a una misma ciudad, no se repetiría más que en otra ocasión y por motivos parecidos, en Lodres 1948, como premio a una ciudad mártir de la Segunda Guerra Mundial.

En estos segundos Juegos de París, también se construyó el primer Pueblo Olímpico precedente de las Villas Olímpicas actuales, que en origen fue poco más que un conjunto de barracones que no fueron muy populares entre los atletas. Sólo los masculinos, porque las 125 mujeres participantes se alojaron en otros lugares.

Los Juegos de París 1924 fueron inmortalizados por la más exitosa de las películas de ambiente olímpico, «Carros de Fuego» basados en la historia de los británicos Eric Lidell y Harold Abrahams, vencedores respectivos en 400 y 100 metros lisos, tras intercambiar el día de sus pruebas dada la negativa de Lidell de competir en domingo por razones religiosas.

El gran protagonista de estos Juegos fue, sin embargo, el nadador estadounidense Johnny Weissmuller, ganador de tres medallas de oro en natación y primer hombre en bajar del minuto en los 100m. Libres. El más popular Tarzán del cine.

Se repitió el error de Amberes de no permitir la participación de los atletas alemanes y austríacos.

En su segunda paricipación olímpica el deporte español envió un equipo de 106 atletas, entre los que se contó por vez primera una mujer. Lilí Alvarez en tenis, pionera del deporte femenino en nuestro país, no en balde fue tres veces finalista en Wimbledon.

XXXIII OLIMPIADA DE LA ERA MODERNA, PARÍS2024.

París, conocida también como la «Ciudad de la Luz», es el destino turístico más visitado del mundo, ocupa un lugar preponderante en el ámbito de la cultura, la gastronomía, la moda y el lujo.

A pesar de las barreras geográficas, ideológicas, religiosas y otras que nos puedan separar, las gentes del mundo se reunirán de nuevo en París, del 26 de julio al 11 de agosto de este año, para acoger por tercera vez a los Juegos Olímpicos de Verano. Por lo tanto, París se convertirá, en ese período de tiempo, en el punto de reunión del mundo entero, donde la humanidad, trascendiendo todas las barreras, se juntará en las orillas del Sena como una sola familia, en armonía con el cielo y la tierra. Al igual que el sol iluminó al mundo por primera vez, el brillo de la antorcha olímpica, a la sombra de la torre Eiffel podrá alumbrar el camino hacia un nuevo futuro.

Paris constituirá una nueva victoria del deporte, del olimpismo y de la paz y confraternización de todos los pueblos de la tierra. Ayudará notablemente a ello el ambiente parisino y la belleza de la ciudad, una vez más ese instrumento de paz y comprensión humana que son el deporte y el olimpismo habrá cubierto, con su luz, a toda la humanidad. Estoy convencido que la Olimpiada que se avecina contribuirá de manera importante no solo a la paz sino también a la buena voluntad internacional, y hará de París, la única ciudad del mundo en haber sido sede de tres Juegos Olímpicos.

Un destacado atleta francés, después de subir a la tribuna acompañado de un abanderado llevando la bandera de Francia, prestará juramento en nombre de todos los atletas participantes:

«Prometo en nombre de todos los atletas, que respetaré y observaré las reglas de las Olimpiadas y que participaré en esta con auténtico espíriru deportivo para gloria del deporte y el honor de mi equipo».

«En los Juegos Olímpicos, lo importante no es ganar sino participar. En la vida, lo esencial no es conquistar sino luchar.» (Barón Pierre de Coubertin).

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza 28 enero 2024.

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los versos del Coronel. Coronel de Infantería DEM. Félix Torres Murillo

¿España indefensa : “adiós mi España querida…”Manuel Castro Zotano General retirado

Nada más comenzar la andadura del Gobierno central en la presente legislatura y ya se han materializado los chantajes del separatismo. El Sr. Sánchez que sigue al pie de la  letra el método Zapatero en toda negociación (concertarlas solo con la extrema izquierda o separatistas; terminarlas rápidamente cediendo en todo lo que le piden, pueda o no  concederlo; y chalanear con el adversario cuando tiene que cumplir lo pactado), cosechó sus primeros “éxitos”: dos decretos que, tras un parón técnico muy oportuno en las votaciones, sacó adelante con los votos de los separatistas y otro fallido por la pelea entre familias de extrema izquierda.
En cuanto a los dos decretos aprobados, que produjeron en la bancada socialista una gran euforia, tuvo que comprometerse, según se jactó Junts, a conceder un enorme paquete de medidas, a cambio de su abstención; alguna, tenía que ver con la situación procesal del Sr. Puigdemont que tiene la mosca detrás de la oreja respecto a su amnistía; otras, muchas, de tipo económico que consagran la vulneración del principio constitucional de igualdad de todos los españoles y, por último, y para mí la más peligrosa, que les cede a los separatistas las competencias plenas en materia de orientación de los flujos migratorios en Cataluña.
El revuelo generado con la protesta de varios Presidentes autonómicos por estas medidas obligó al Presidente del Gobierno a intervenir públicamente afirmando, sin el menor reparo, “que no descarta delegar competencias a Cataluña relativas a la ordenación de migrantes en territorio nacional y también sobre políticas de integración (no es que descarte es que le obligan los separatistas a hacerlo)”; recalcó, además, que el control de fronteras y la lucha contra la migración irregular queda en manos de la Administración General del Estado y no se puede delegar (¡hasta ahí podíamos llegar!, ¿se imaginan ustedes la cesión al Govern de algún buque de guerra para que, con la estelada como pabellón, participe en las misiones de control de fronteras de la UE con Frontex?).
Por mi parte, solo me voy a referir a lo que afecta, de algún modo, a la Seguridad Nacional. Para ello, es preciso conocer la autentica postura de los separatistas catalanes en lo referente a la emigración porque esa, no les quepa la menor duda, será la que se imponga. Siguiendo las declaraciones que últimamente están haciendo, especialmente Junts, parece que quieren cambiar el paradigma migratorio: pasar de una política de acogida de migrantes musulmanes fundamentalmente, a otra en que sea el Govern el que
los que elija y controle.
En principio, el corrupto, visionario y supremacista jefe, el expresidente de la Generalidad Jordi Pujol, quiso diseñar una sociedad catalana de forma piramidal, tan moderna, tan moderna que se parecía muchísimo a la griega del siglo IV antes de Cristo: en la cúspide, los atenienses, es decir, los de ocho apellidos catalanes, los únicos capacitados para mandar en todo el cotarro; en el centro los metecos, o sea, los charnegos, buena gente, sencilla y trabajadora que en sucesivas generaciones fueron discriminados, humillados, despreciados por razón de su origen -venir de otras partes de España-, lengua y raza -¡habrá mayor despropósito supremacista!- y explotados, mientras ellos apretando los dientes trabajaron duro para labrarse un provenir, levantar Cataluña y enriquecer a los que hoy los mandan. Pese a esto, se siguieron sintiendo españoles y catalanes (perdonen el pleonasmo). Un grupo de ellos, padeciendo del “síndrome de Estocolmo”, besaron la mano que los abofeteaba queriendo sentarse a la mesa de sus amos y lo consiguieron: postrados a sus pies comiéndose las migajas que caían y mirándolos arrobados para al mínimo gesto hacer una cabriola que los distrajera. Por último, la base de la pirámide formada por los ilotas, emigrantes musulmanes, con alta natalidad, escasa cultura y baja formación profesional que tendrían que hablar catalán forzosamente para comunicarse (por eso no querían hispanos, fácilmente integrables, por su resistencia a hablar otro idioma que el español estando en España), a los que se les proporcionaría un empleo no cualificado que, agradecidos, les llenarían las urnas de votos.
Esta idílica visión no les salió porque, casi cuarenta años después, los musulmanes, en general, no hablan catalán y bastantes español, tampoco han hecho ningún esfuerzo para integrarse, porque su cultura y la nuestra son como el agua y el aceite, en cambio, se han agrupado en algunas ciudades en guetos donde aplican su propias leyes y no entran ni los mozos de escuadra y, para colmo, a la hora de votar (los que pueden hacerlo) se abstienen mayoritariamente; para mayor abundamiento, el rechazo social, el paro y la falta de horizontes hacen que algunos sean sean presa fácil del islamismo radical, con el grave problema que supone para la seguridad ciudadana no solo de Cataluña, sino de toda España. Por eso, ahora, las élites separatistas quieren un cambio de paradigma, ambicionan el absoluto control de todos los migrantes que hay dentro de Cataluña y seleccionar a aquellos que dejarán entrar con cuentagotas (olvídese el
Gobierno Central de Cataluña cuando asigne las cuotas de emigrantes a las distintas Comunidades Autónomas).
Para realizar ese control les es indispensable disponer de las bases de datos de extranjería, hoy en manos de la policía estatal, a la que tienen que recurrir los mozos para cualquier información. Si como dice Junts (y no tiene por qué mentir) el Gobierno Central les ha concedido la totalidad de competencias en materia de orientación de flujos
migratorios en Cataluña esas bases de datos serán suyas y la Policía Nacional se habrá quedado al margen de esas misiones, no siendo descartable que reduzcan sus efectivos o que los retiren en su totalidad del territorio autonómico. Si a esto unimos que a los servicios de inteligencia estatales se les pueda prohibir la vigilancia de los elementos separatistas -estén o no estén en instituciones de la Autonomía Catalana- por ser enemigos activos de España, el retroceso del Estado en Cataluña, que se viene realizando sistemáticamente desde la Transición, se habrá consumado (es coherente lo que digo, pues ya conocen ustedes la que se armó con el caso “Pegasus” de espionaje a los lideres separatistas levantado por una empresa canadiense. Varios ministros del Gobierno central en estado de shock tuvieron que salir urgentemente a la palestra para negarlo o disimularlo y no digamos la prensa que, incluso la de derechas, se la coge con
papel de fumar. Pero vamos a ver, ¿no son enemigos de España confesos y, en algunos casos, convictos de delitos de sedición y malversación, que han prometido repetirlo?, ¿es
qué no es perfectamente lícito espiar, con fines de seguridad preventiva, siempre con la formalidad legal de autorización judicial, al que pretende trocear a España?).

Las consecuencias de este último repliegue del Estado serían devastadoras en materia de seguridad para España y, dentro de ella Cataluña. En la Estrategia de Seguridad Nacional se plantea como objetivo la prevención, el control y la ordenación de los flujos migratorios en nuestras fronteras, que constituyen, a su vez, límites exteriores de la UE.; en función de estos objetivos y, detectados unos riesgos asociados a la inmigración irregular, formula unas lineas de acción apropiadas para atajarlos: “la defensa de la legalidad y preservación de la seguridad ciudadana, para facilitar la lucha contra el crimen organizado, las redes de inmigración irregular y de tráfico de seres humanos, así como impedir que determinados grupos instrumentalicen o capten a inmigrantes para actividades ilícitas; la lucha contra la discriminación y garantía del principio de igualdad con atención especial a los colectivos más vulnerables, especialmente, los menores no acompañados, las familias y las mujeres; y la promoción de la integración social con espacios de convivencia y apoyo para los inmigrantes más vulnerables.”
Caso de que todas las competencias en estas materias, dentro de Cataluña, estuvieran en manos de los separatistas del Govern no tendrían los recursos que tiene el Estado, ni los podría generar en bastante tiempo, para ejercerlas debidamente con lo cual se crearía una vulnerabilidad muy peligrosa no solo para la Cataluña sino para el resto de España por deficiencias en la prevención. Hay que tener en cuenta que algunas amenazas para la SN como el terrorismo islámico o el crimen organizado trascienden las fronteras nacionales, cuanto más, las interiores. Pero no hay que olvidar que la amenaza latente con mayor riesgo de producirse es la de un nuevo golpe de estado como el del 2017 con igual o mayor violencia. En ese caso, prevenirlo sería mucho más difícil (con los recursos de inteligencia del Estado fuera de la Autonomía o desactivados) y atajarlo mucho más costoso y seguramente mucho más doloroso (no sería suficiente la aplicación del artículo 155 de la Constitución, ni la declaración de la situación de interés para la seguridad nacional, habría que recurrir a la Ley de estados, llegando, en su caso, aaplicar el estado de sitio).
Perdonen que me sienta pesimista, desconfío de la lealtad de la Autonomía con el Estado en materia de seguridad ciudadana del resto de España (en cualquiera de las amenazas que hemos expuesto) estando gobernada por separatistas que la odian y sacan rendimiento de sus males.
Lo más triste de todo es que esa enorme vulnerabilidad en la seguridad nacional la provoca el propio Gobierno central de forma voluntaria por un puñado de votos. Los que así actúan tienen un nombre que, en román paladino, no es otro que el de TRAIDORES (en el sentido que al termino da la segunda acepción del diccionario RAE, no la tipificación
del delito de ese nombre en el Código Penal que ya se han encargado los políticos a lo largo del tiempo de reducirlo a amenazas exteriores para estar cubiertos de
responsabilidades penales).
¿Nos merecemos esto?, ¿es que nos hemos vuelto locos?
Manuel Castro Zotano. General retirado

 

Marcha Militar «Coronel Dávila» compuesta por el General Francisco Grau

En recuerdo de amistad y cariño a mi compañero y amigo el General Francisco Grau Vergara que fue Director de la música de la Guardia Real.

Esta Unidad solía desfilar con la marcha  militar de  su Coronel.

 

PROGRESISMO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si la palabra no fuese interrogación no sería necesaria. Todo estaría claro y además sería bello, a pesar de que en mi criterio lo más hermoso que tiene la vida es la permanente duda que nos acompaña. Es en definitiva el equivalente a la libertad. La palabra es su expresión. De ahí que todos quieran tener el uso de la palabra. Dominar con su posesión.

El mundo se constituye sobre lo incierto, mar de dudas donde se maneja el ser humano en constante marejada haciendo frente a las tormentas que traen los dogmatismos que cercenan directamente la posibilidad de cambiar de rumbo, es decir de palabra, cuyo uso limitado y en una única dirección la convierte en un ídolo dorado al no permitir que entre ellas se interroguen.

Por eso existen los ladrones de palabras. Es el peor de los robos y el mayor ataque a lo que mantiene vivo el mañana del hombre: la libertad.

No hay arma que llegue tan lejos, tan fuerte, tan vital y mortal. Es toda ella poder. Los hombres quieren ser dueños de la palabra justa con la que vencer al miedo, inconscientes de que no existe, aunque conocedores de que siempre hay una palabra que puede arrastrar al conjunto con el engaño. Es un arma que requiere sabiduría y maldad en su manejo si es para lograr el objetivo de la posesión. Decir malo o bueno no es decir nada. Lo que importa es quien lo dice y la bandera que porta. Eso en política da lugar a los «-ismo: forma sustantivos que suelen significar “doctrina”, “sistema”, “escuela” o “movimiento”».

El que consigue robar una palabra y con ella transmitir un código que invite a un idílico paraíso o transmita una pasión irresistible, dominará el arma.

La primera palabra escrita está en la Ilíada: «la cólera (resentimiento) -¡que mal haya!…». Ahora sin la categoría de Homero alguien intenta escribir una obra que empieza así: «el progresismo…», como fueron otras doctrinas perversas y engañosas.

El Menelao actual, al que un día le robaron la cartera (no lo olvida), pretende que todos vayamos a su lado, en su defensa, y se hace líder del progresismo, un invento que nada dice y se concreta en la teoría moderna del comunismo, «pa asá una vaca», populista, gamberro, agresivo, violento, ciudad sin ley; sobre todo engañoso y que pretende convertirse en una religión a base de robar la palabra de otros textos.

El progresismo de Menelao todo lo promete y no da nada. Es presidir una democracia controlada por demagogos e ineptos muy adecuados para plagiar sistemas y no aceptar derrotas.

¡Cuidado! Todo lo invaden. Penetran entre las rendijas. Cuando abres el salón de tu casa, cuando coges un libro de tu biblioteca, cuando haces un nombramiento en tu negocio o empresa, cuando vas a la compra, cuando en el cine…, o en el gimnasio…, allí está el progresista dando consejos, que ha entrado en tu casa como si fuese una letal dosis de inteligencia artificial. Su belleza es tan efímera como una amapola y por tanto el truco para dominar está en el elevado número que crece en las cunetas, unas rojas otras blancas, todas de mortal belleza. Están por todas partes y mutan en las estaciones de amapola a flor de invierno.

Su devocionario o doctrina está en los constantes mensajes de obligado cumplimiento: el BOE. La bondad y legalidad de su doctrina no puede ser puesta en duda ya que tienen sus propios interpretadores del mensaje y un tribunal decisorio que determina si esa doctrina se ajusta o no a la de la grandeza de su elíseo.

Conmigo o contra mi. Si es necesario hacen como que se van. Vuelven.

«Erguido sin piedad en medio del recinto, el caballo vomita guerreros y Sinón victorioso, insolente, incendios provoca […]. Te espera un largo exilio y arar la vasta llanura del mar…» (Eneida. Virgilo).

Será la penúltima de las trampas; cuando veamos que hasta allí han logrado penetrar, dominar el símbolo, ya no habrá tiempo para rectificar (Troya arderá), y la única salvación será no esperar salvación alguna.

Los ejércitos también están contaminados por el progresismo. Hace ya mucho tiempo que por ello se pierden las guerras.

«Porque desde que los romanos se aficionaron a los placeres, empezó la ruina de mi patria».

Cuidado con el «Gran progresista». Le daré un consejo que a mi me dio Hobbes: «Los pactos sin espada son solo palabras».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

22 enero 2024

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«AMIGOS Y COMPAÑEROS» Coronel de Caballería (R.) Ángel Cerdido Peñalver

Hamete que pocas veces vio a Sancho Panza sin ver al rucio, ni al rucio sin ver a Sancho. Tal era la amistad y buena fe que entre los dos se guardaban. (Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha).

Tanto la amistad como el compañerismo son importantes en nuestras vidas, sobre todo a nosotros los militares, ya que nos permiten conectarnos con otros y trabajar juntos para lograr objetivos comunes. La amistad nos puede proporcionar un apoyo emocional invaluable y una sensación de pertenencia, mientras que el compañerismo puede mejorar la eficiencia y el rendimiento en nuestro entorno.

AMISTAD:

La relación que la amistad genera es particular ya que implica una relación construida a largo plazo.

Tanto la amistad como el compañerismo se sustentan en valores de solidaridad, empatía, respeto y tolerancia.

Una vez le dijeron a Benavente:―«Usted siempre habla bien de Valle-Inclán y en cambio él siempre habla mal de usted». El nobel respondió lacónicamente:

«Tal vez los dos estamos equivocados».

Tengo una tos de campeonato, toso de día y de noche, con mis propias toses me despierto, y lo que es peor, despierto a mi santa.

Sentado en mi sillón, empiezo a leer una carta que recibí hace muchos años de un buen amigo, seguro que la escribió sobre su escribanía, en su canapé, frente al fuego de su chimenea, envuelto en una manta, con la pluma del ala de un ave, tintero, polvos secantes, cuchillo y tijera para sacar punta a las plumas.

Termina así:

«Hago sinceros votos por tu pronto restablecimiento»

La verdad es que no se como se ha enterado de mi catarro. Lo mal que estoy y lo poco que me quejo.

Justo al acabar de leer la carta, me entero que mi amigo acaba de morir.

Mi amigo no fue una persona normal. Fue simplemente , extraordinario. Y, como a todas persona extraordinarias que como amigos tengo en la vida, le echaré mucho de menos.

Como ya habréis notado, todo lo anterior es pura ficción, pero hoy no sabía como empezar, para atraerme vuestra atención al referirme a los amigos y compañeros, aunque la realidad es que algo de tos si que tengo.

Aunque dicen que cuando te mueres te mueres tu solo, a mi supuesto amigo le digo que sus amigos estamos tocados, y le resucitaremos en nuestra memoria, cosa que nos resultará fácil, porque su vida ha sido una parte muy importante de la nuestra.

A la amistad, uno de los valores máximos de la vida, hay que perdonarle todo, incluso la exageración. De antemano os pido perdón por la ocurrencia.

Siempre, a pesar de su ausencia, ellos me han mostrado su preocupación en mis momentos más delicados, y su alegría en los felices. Siempre conté con su respaldo.

La amistad que perdura es uno de los más hermosos fenómenos de la vida.

Un buen día, me topé con los cuatro consejos que daba Alfonso X de Castilla, llamado «el Sabio», que me llamaron a la reflexión:

«Quemad viejos leños, leed viejos libros, bebed viejos vinos, tened viejos amigos.»

Por eso hoy recuerdo a mis amigos del vino y la créeme, que siguen siendo los de siempre y están donde siempre han estado: un poco más viejos, un poco más sabios, pero igual de imprescindibles.

Un consejo;

Y es que los años no pasan en balde: pelos blancos y escasos, caras con las huellas del trabajo y la responsabilidad en forma de arrugas, pero con una sonrisa que muestra la felicidad cuando nos vemos de nuevo… y al final en la despedida un adiós hasta no sé cuando, pero da igual cuando sea, con los amigos lo importante es volver a coincidir. Lo bueno de estas despedidas es que volvemos con más recuerdos que fotos.

«Los fieles siempre están en tu acera, no hay que buscarlos enfrente». No como en política donde siempre se hacen extraños compañeros de cama.

«A la amistad, uno de los valores máximos de la vida, hay que perdonarle todo, incluso la exageración ». ¿Pero todo?. Aquí tengo mis dudas como las tenían los ciudadanos en la China Imperial, donde sí, podían criticar al gobierno con toda libertad, a condición de que luego tuvieran el detalle de suicidarse.

Entre amigos y compañeros, para felicitarnos, a veces, buscando la profundidad, hinchamos tanto nuestras expresiones que las aguachinamos. Y todo por no decir de manera sencilla lo mismo que el vecino en lenguaje llano y claro, en román paladino vamos, eso de «desear lo mejor», o esa otra que decía «con los mejores deseos».

Pero quizás la más repipi y perversa de las felicitaciones sea la que nos dejó estas navidades Sumar, la coalición política española de izquierda.

«Que todos vuestros buenos deseos se conviertan en derechos», decía.

En el fondo lo que nos están diciendo es que no hay felicidad al margen de sus políticas, pero esto no debería entrar en estas notas, pues ni son mis amigos, ni amigos de mis amigos. Que gran verdad es eso de:

«Si queréis formar juicio acerca de un hombre, observad quienes son sus amigos».

COMPAÑERISMO.

El compañerismo es el valor de ser una buena persona, ayudando a los conocidos sin necesidad de entrelazar un vínculo más íntimo, la relación que crea es universal. El compañerismo no tiene calidad inferior a la amistad, sino distinta.

Mientras los beneficios de la amistad son personales, la naturaleza del compañerismo es grupal o social. Un buen compañero de trabajo no necesariamente puede ser nuestro amigo; como tampoco un amigo puede ser un buen compañero.

Puede que la amistad sea para los amigos y el compañerismo para los conocidos.

El compañerismo es el valor de ser una buena persona ayudando a los conocidos sin necesidad de entrelazar un vínculo más íntimo, en cambio, la amistad es un término más amplio que el compañerismo, ya que implica una,relación construida a largo plazo.

Cuando el compañerismo y la amistad se juntan en un grupo, con organización y constancia, aparece la fraternidad.

Y bién que nos lo tenía dicho nuestro General, cuando en su artículo AMISTAD Y COMPAÑERISMO, del día 21 de mayo de 2022 nos decía:

Copia existente en la Academia de Caballería de Valladolid, del óleo titulado «Compañerismo», de Román Navarro. El original fue destruido en el asedio del Alcázar de Toledo.

«…Ojalá que nunca traicionemos la amistad ni el compañerismo. Para un soldado sería como perder el valor y el honor».

Queridos amigos y compañeros.

Os deseo todo lo mejor.

Un fuerte abrazo.

Coronel de Caballería (R.) Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza  2024

Blog: generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería (DEM)Félix Torres Murillo

UNA DAMA LEGIONARIA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hoy mi testimonio va a ser un poco más largo de lo habitual. Lo entenderán ustedes al terminar su lectura.

He dudado en su publicación, pero como pienso que solo puede transmitir buenos sentimientos me he decidido a ello.

No importa de quién viene este testimonio, solo saber que una anciana me lo mandó cuando yo mandaba la Legión. La había nombrado Dama Legionaria de Honor. Su edad y estado de salud la impidieron venir a recibir su título. Un comandante se ofreció voluntario para llevárselo personalmente.

Había sido enfermera durante la Guerra Civil y estuvo en un hospital de sangre donde atendió a muchos soldados entre ellos legionarios.

Me escribía con frecuencia. Esta es una de sus cartas.

“Hay muy pocas cosas en la vida que te llenen de satisfacción, en un plan jocoso como recordatorio de mi juventud se cantaba “tres cosas hay en la vida salud, dinero y amor, el que tenga estas tres cosas que le dé gracias a Dios”. Yo añadiría “, “y el Honor”. También he oído que cuando hay que cumplir o agradecer es muy socorrido y breve por añadidura: -No sé qué te diga –y en los funerales:-No quiero decirte nada, no tengo palabras.

Ahora me toca a mí expresarme para decirle a Vd. que cuando recibí el Título a mi nombre, con esa presentación, con letra gótica, en color, porque yo en mi vida había visto tal delicadeza hacia mi persona y de la mano de quien viene y si hice algo a favor de unos hombres, sufridos, callados ante muchos dolores, perder miembros y ojos, con su valiente resignación, nos enseñaron que el sufrimiento, mejor callado para no hacer sufrir. La verdad es que no tengo mérito alguno por haber sido una mera espectadora de tanto dolor. Consolé, vendé, di varias veces mi sangre a hombres que no lloraban solamente se les humedecían los ojos y apretaban los dientes. Las enfermeras estábamos como clavadas en el hospital, sin medir la hora y el tiempo.

No había bastantes sanitarios, los médicos y cirujanos iban y venían de Zaragoza a Pamplona, de los pueblos…

Pero volvamos a donde he comenzado. Yo le doy mi palabra, a mi también se me han humedecido los ojos (solo humedecer, General) porque soy legionaria porque Vd. me lo ha hecho saber de su puño y letra y ante tanto dolor y tantos años que el viento se ha llevado, un reencuentro que no se olvida lo que aquello fue.

Muchas gracias Don Rafael ya tengo un lugar en mi casa (el mejor) para colocar el honor que me ha hecho y creo que un día cuando Dios quiera que yo ya no esté en mi casa, mis nietos o bisnietos dirán: -este Título de legionaria, era o es de nuestra abuela que se lo dieron por servir a la Legión y por España.

Solo eso, que para mí será una de las mejores memorias que les deje. Hoy vivo sola, se pierde al marido, los hijos, los nietos, todos tienen su vida, mi casa que estaba llena de alegría, hoy está triste, vacía, llena de recuerdos, hasta llena de soledad. Me paseo por la terraza y voy echando pan para los pájaros y las palomas. Me conocen y vienen a bandadas. Ellas son mi compañía. Mi nieta… trabaja en el hotel… de… Le envío un relato imaginativo que escribí cuando murió mi marido. Se lo dedico. Quise escribir unos versos para la Legión, pero la poesía no es mi fuerte y los rompí. Pero termino con esta estrofa: ¿En quién confía la Nación? En la Legión y de todo corazón.

Un saludo, un abrazo. Muchas gracias por todo lo que se ha molestado por mí. Que sepa que le tengo muy presente.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

 

Este es el cuento que me dedicó. Juzguen ustedes.

LA SOLEDAD

Había conseguido un empleo fijo, eso me ayudaría a disponer de una vivienda estable y dejar el hostal. Repasé los anuncios de pisos en renta, hasta que en una agencia me ofrecieron uno con condiciones especiales, era para una persona sola y solvente.

Fui examinada y preguntada, con informes, más tres fianzas adelantadas. Por supuesto amueblado. En la entrevista  para ver la vivienda, se personó el dueño, un hombre de unos cincuenta años que me repitió hasta la saciedad las condiciones. El piso para mí, más que suficiente. Después de firmar el contrato, entregar las fianzas y ponerme los rayos x, me invitó a un café donde se explayó para decirme:

-Le dejo casi todo, yo no lo necesito. En el piso vivía mi madre que al final de su vida la tuvimos que llevar a una residencia “de los de la tercera edad”, todos los hijos trabajamos, los nietos también, nos es imposible atenderla, ya le digo, hasta que falleció en la residencia.

Me dio las llaves y le pedí un inventario del que me haría responsable. Accedió. En la mesa del comedor fuimos apuntando, tantos muebles, una vajilla, tantos cubiertos, tanta ropa de mesa y un etcétera muy largo. Al pasar por una habitación pequeña me sorprendió una máquina de coser, plancha, innumerables cajas de hilos, tijeras… El señor me aseguró que él no necesitaba nada de aquello y que ignoraba su uso. En una cesta bastantes ovillos de lana, una estampa con la virgen y agujas para tejer…, el señor me dijo que allí estaban todos los tesoros de su madre y que me regalaba todo lo que había en el pequeño taller de costura, a él no le hacían falta.

Me apercibí de que era un hombre frío y algo ausente del cariño hacia su madre.

Nos despedimos, me deseó suerte, con su tarjeta y el teléfono por si necesitaba llamarle. Me trasladé desde el hostal con mis pertenencias, comenzando mi vida en aquel piso.

Pasaron los días, una tarde de otoño lluvioso volví a repasar en la cesta de los ovillos de lana y las agujas, parecía todo preparado para empezar una labor. Calculé qué se podría hacer; quizá un echarpe, conté hasta veinte ovillos, más que suficiente… Aquella tarde monté los puntos. Como las tardes las tenía libres, enseguida terminé con el primer ovillo. No di crédito a mis ojos, en vez de papel en que se empezó a devanar la lana se desarrugaron unos billetes de aquellos de diez mil pesetas, conté hasta diez billetes disimulados, dobladitos en el ovillo.

Me dio un vuelco el corazón. Sospeché que quizá hubiera más dinero oculto. Desdevané ovillo tras ovillo y en todos encontré el mismo hallazgo que en el primero. Pero en uno dobladita una nota o vamos a decir confesión o carta firmada por la que creí era de la señora la carta. Leí despacio, merecía la pena, decía así:

-Me han dejado sola, a veces me parece que llaman a mi puerta y corro para recibir al que creo que viene, pero no es nadie, solo el viento que bate una persiana, solo el viento. Están muy ocupados, quiero mentirme a mí misma, no es que me dejen sola. Y los disculpo, otro día vendrán o me llamarán por teléfono.

Estoy sola y alguna vez me caen lágrimas negras, deben ser del rímel que aún me unto en mis ojos que fueron bonitos.

He querido mucho a mi familia, les he dado de todo, hasta mi inmenso cariño que no han sabido valorar. Mis bienes materiales sin medida. Hoy he sacado del banco lo último que tengo. He esperado mucho a que vinieran a verme. La semana pasada me llamó mi hijo por teléfono: “que vaya pensando en ingresar en una residencia”. No quiero irme de mi casa y tampoco que encuentren dinero para pagarla. Lo voy metiendo en los ovillos, no creo que lo hallen. Lo dejo para quien lo encuentre tejiendo mis lanas, se llame como se llame…

Fue un 25 de Diciembre Navidad de 2001

Lo recuerdo como el mejor regalo de Navidad.

Las Damas y los Caballeros Legionarios de Honor solo deben diferenciarse de las Damas y Caballeros Legionarios que han formado o forman en las filas de la Legión en el lugar donde lucen el uniforme. Unos lo llevan por fuera, los otros por dentro y todos deben vestir su alma con el Credo de la Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com