PASCUA MILITAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Normalidad. Quizá demasiada para este viejo soldado que ve como el tiempo pasa y España se encuentra en un permanente desafío a su independencia e integridad territorial, incluso al respeto a su Constitución, como en una jaula de grillos malsonantes. Demasiada normalidad en la Pascua Militar 2023 entre tanta virulencia política. Eso es bueno. Creo.

Hay cosas que te dejan estupefacto y son difíciles de olvidar cuando uno ve las barbas del vecino cortar. No están los tiempos para bromas independentistas ni para probar la flotabilidad de la Constitución.

La defensa a cualquier precio de la libertad se traduce constitucionalmente en mantener la independencia e integridad territorial.

Son las Fuerzas Armadas el recurso final, ultima ratio que permite a un pueblo mantener su libertad; como le ocurre a Ucrania y por lo que todos luchamos junto a ellos. En la Pascua Militar, como no podía ser de otra manera, hemos estado con nuestros compañeros de los ejércitos de Ucrania que luchan por esa integridad territorial e independencia, por la libertad de todos.

Ha sido una Pascua Militar mucho mejor de lo esperado, es decir, una Pascua normal y dentro de la norma, con datos relevantes entre el que destaco la solemnidad que aún se mantiene. No es poco.

Es destacable que el Rey recuerde quién es y porqué habla a sus soldados: «Como todos los años, –desde su instauración en 1782 por el Rey Carlos III–, esta ceremonia solemne de la Pascua Militar me permite, como Jefe del Estado y mando supremo de las FAS, reunirme con vosotros para expresaros mi reconocimiento y aprecio más profundos por la labor que permanentemente realizáis, tanto en España como fuera de nuestras fronteras». No está de más recordarlo y añadir que «Me tenéis a vuestro lado y contáis así con el apoyo incondicional de la Corona».

En su intervención el Rey ha querido destacar el apoyo moral y material de las Fuerzas Armadas españolas a Ucrania y nuestro compromiso internacional y Atlántico mirando siempre al sur ya que se extrae de la intervención Real que nuestro esfuerzo armado mira a la frontera sur de Europa. No lo olvidemos.

A destacar la actitud de la ministra de Defensa que con palabras coherentes ha reconocido los valores de nuestros soldados y que no suele faltar allí donde su presencia lo requiere, entre las tropas y entre las otras tropas. Esta ministra no parece pertenecer a este Gobierno que conforma un grupo de pocos amigos a España y a sus Fuerzas Armadas. Es por ello que es de agradecer que aún podamos hablar de Pascua Militar dentro de la más estricta normalidad. A cada cual lo suyo. Es evidente su lucha por el aumento presupuestario, algo inconcebible con alguno de los gobernantes, y que hable de proporcionar los medios adecuados desde el punto de vista estrictamente militar y en el plano doméstico para que nuestros soldados tengan un salario justo y un futuro asegurado. Un compromiso que debe ser diario y permanente. Más en momentos de zozobra como el que vivimos. Gracias ministra.

Por mi parte y dentro de esa «normalidad» hasta diría que ha sido una Pascua Militar brillante. Se lo merecen nuestros soldados. Que nunca nos olvidemos de ellos.

Como decía en mi artículo del día anterior: «Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2023

 

 

ANTE LA PASCUA MILITAR DE 2023 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Rey pasa revista a las tropas de la Guardia Real en la Pascua Militar

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre.

Libertad. La mayor de las simplezas y la más costosa empresa en la que el hombre se ha embarcado, una odisea inacabable y de imposible realización, pero en la que cada año se dejan la vida miles de olvidados soldados. En la guerra y en esos lugares donde se la bautiza como conflicto y se asigna misión de paz, como si nuestras tropas no fuesen hombres de guerra para la paz, algo que cuesta reconocer y valorar.

¡Esos Ejércitos!: «¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado» (Homero. Himnos).

Olvidar lo militar, lo que sustenta un ejército, sus tradiciones y cultura ancestral, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer. Si caes en manos de aficionados o pusilánimes la derrota está asegurada.

Es el principio y el primer pilar para la victoria. Parece una perogrullada, pero también lo es que la razón de ser de los ejércitos es la defensa militar, el combate, la guerra. Hay ocasiones en las que la perogrullada se convierte en paradoja. Por ejemplo cuando dejas de creer en lo que haces, cuando el enunciado se convierte en simple propuesta sujeta al turno cambiante de grupos o partidos, cuando no te reconoces y pones en duda tus principios o los escondes con meliflua actitud.

Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento, en nuevas y desconocidas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de su nación. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

«¡Demostrad que sois los mejores capitanes y más dignos de guiar ejércitos que los propios estrategos!».

Estos tiempos son capaces de poner al mando a hombres que piensan que el Ejército ya no está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa lo que significa, busca, acabar con la voluntad de vencer.

Valor, virtud que engalana a la voluntad de vencer.

¿Voluntad de vencer? El soldado nunca la perdió

Un infante es un conjunto equilibrado de capacidades medias. «Entre soldados solo miramos al que más avanza».

Cuando los tiempos ofrecen señales de un pronto conflicto se corre el riesgo de que llegado el enfrentamiento y exponiéndose a la batalla sin defensa ni instrucción, sin hombres adiestrados y situados allí donde sus capacidades lo requieren, el soldado y el ciudadano piense más en huir que en pelear.

Estas cosas o se trabajan desde los tiempos anteriores a las peores señales o no se trabajan, pero en ello está la victoria o la derrota, no en los ejércitos ya constituidos, sino en los que habrá que constituir llegado el caso.

La realidad actual en el mundo occidental es preocupante. Los ejércitos del futuro no serán fáciles de mandar y sobre todo cuando la disciplina, la instrucción y el ejercicio continuo seguirán siendo sus pilares básicos.

El mando resucita de un letargo demasiado prolongado y los generales deben saber que su misión comienza antes del primer toque para la movilización o sin necesidad de oír el sonido del primer disparo. Una vez que la guerra empieza todo son prisas e improvisaciones. Movilizar todos los recursos de la nación es muy complejo, pero lo es más conducirlos y dirigirlos, ello solo puede y debe hacerlo el general, para lo que hay que prepararlos en el ámbito no de la burocracia ni el orden público, no como si se tratase de un acto de protección civil, sino del auténtico escenario de la guerra que debe dominar todas las esferas. Se tiende a utilizar los recursos bélicos, el más delicado de todos, el humano, para misiones muy alejadas de sus cometidos principales con lo que además de un mal uso de los recursos se crea una imagen falsa en la sociedad que estima que la fuerza está para misiones de emergencia civil creándose ilusiones ópticas en la población que tiende a creer que las inversiones en armamento y materiales son inmorales y antisociales.

Occidente empieza a ver que este asunto de la guerra va en serio, aumenta sus presupuestos militares, implanta el servicio militar obligatorio, se especializa y se forma para la guerra del futuro e introduce una nueva visión doctrinal con la «Hipótesis de enfrentamiento mayor». Las alertas están encendidas y todos se preparan en inversiones, pero queda pendiente lo más grave, lo que hay que promocionar es el concepto de Defensa, la conciencia de la necesidad de estar preparados y mantener unas fuerzas armadas convincentes, con el apoyo de todos, y su participación allí donde sus capacidades lo exijan.

Cuando el General Eisenhower analizaba el esfuerzo que tuvieron que hacer los ejércitos para hacer frente a la invasión alemana decía que en la mayoría de las unidades se había prestado más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción. Les sorprendió la guerra. Como ahora que no es un recuerdo, sino una peligrosa advertencia.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo se resuelve en adornadas mesas de negociaciones. La tentación de dominio y el temor al fracaso en su gestión lleva a los dictadores a esconder los propios problemas creando otros mayores. El fracaso político les conduce a hacer uso de la maquinaria militar de manera dictatorial.

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

A Rusia no llegan consejos, sino que impone y ejecuta la opción más favorable a su propio interés, copia de otros viejos conocidos provocadores de guerras.

La guerra está a las puertas de nuestras casas y no son tiempos para pensar en melifluas propuestas.

En el prólogo a mi libro El nuevo arte de la guerra, dice el filósofo Gabriel Albiac que «lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida –en la muerte– de un hombre».

No hay duda. Hablamos de lo mismo: la libertad.

Por la que luchan nuestros ejércitos. Una religión de hombres honrados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Autor del libro: El nuevo arte de la guerra. La esfera de los libros.

5 de enero de 2023

Blog: generaldavila.com

LIBRO DEL GENERAL DÁVILA: EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. EL DEBATE (Diario Digital) Gabriel Albiac

EL DEBATE

Blog: generaldavila.com

Entrevista en El Debate de Gabriel Albiac al general Rafael Dávila sobre su libro El nuevo arte de la guerra

 

Entrevista al General Dávila en canal YouTube @losimplenovale de Alberto Hernández

ATAQUE VIRTUAL Y COBARDE A LA ESTATUA HOMENAJE A LA LEGIÓN EN MADRID Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En algunos medios se ha dado la noticia de la realización de un acto de vandalismo cometido contra el significado de la recién inaugurada estatua en homenaje a la Legión en Madrid. Un monumento que es y será solo eso: una muestra de cariño a los miles de soldados, Caballeros legionarios, humildes y pobres, que entregaron su vida por la libertad, en el cumplimiento del deber, sin pedir nada a cambio, que dejaron como única herencia su título de legionario; así, sin más riquezas que su desinteresada entrega. Eso del valor, de la Legión, escuece y a muchos duele ser un cobarde que solo podría luchar contra molinos de viento; siempre que el viento no sople.

La noticia dice: «Activistas colocan una cabeza de Franco en el monumento al legionario de Martínez-Almeida […] un grupo de activistas ha insertado una réplica de la cabeza de Francisco Franco en la bayoneta del monumento legionario…».

Sorprendente noticia y más el énfasis del titular.

«Acción contra el colonialismo».

No entendíamos muy bien su significado hasta que ha aparecido un vídeo, montaje, burdo y tan cobarde como todo el hecho en sí, en el que a cara enmascarillada un personaje suelta un inentendible discurso, perorata en la que no se sabe muy bien lo que anuncia. Un vídeo falso, montado y enmarcado en la cobardía.

¿Activistas de? Desde luego no de historia ni cultura. En definitiva que la noticia no es tal cual. Es un intento de insertar y de informar. Cobarde.

Una cobardía: virtual. Ni han estado allí ni se les espera.

Un rigor mínimo exigible nos lleva a lanzar las siguientes preguntas:

¿Estos hechos han sido reales o virtuales? ¿Alguien ha visto el hecho denunciado? ¿Quiénes son esos activistas? ¿Ha hecho la Policía Municipal algún atestado del hecho denunciado? ¿La noticia está contrastada con el análisis de las fotografías y el vídeo? ¿Es todo un burdo montaje?

Lo que nadie se ha atrevido a decir, o investigar, es la más que posible falsa ejecución del hecho y que se trata de una acción virtual, un montaje, una noticia falseada.

Un simple montaje fotográfico y videográfico de unos personajes faltos de argumentos y credibilidad que convendría investigar. Nadie parece haber estado realmente en el monumento ni haber insertado la cabeza de Franco en la bayoneta.

El examen detenido de las fotografías y del vídeo nos hacen pensar en la falsedad de todo: un malísimo montaje y una acción cobarde de los que pretenden hacer virtualmente lo que su oscura identidad no les permite hacer de frente.

¿O quizá hay detrás algo más? ¿Podría ser el comienzo de otra cosa cuya finalidad sea la retirada del monumento que es lo que en el fondo persiguen?

El culpable o culpables que den la cara. La dura y la madura. Sin mascarilla.

No teman: todo será virtual. Eso también.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 enero 2022

 

 

 

EN LA GUERRA TODO ES POSIBLE ¿PODRÍA SER ATACADA RUSIA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todo es posible. Incluso la ausencia de un mínimo alto el fuego navideño. Nada está permitido en una guerra que cada día avanza más en el camino de una bestialidad (brutalidad, irracionalidad) tristemente recordada no más allá de unos años.

Nada está permitido que no sea matar en una guerra que poco a poco arrastra a toda la humanidad a pesar de que esta sigue encendiendo luces artificiales.

«Nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo, porque entonces el remiendo al encogerse tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce una rotura peor».

Guerra vieja y nueva. El remiendo puede ser el final.

Lo nuevo está camino de aparecer. Lo prohibido. Es una posibilidad y al hombre cuando algo le ofrecen acaba por hacer uso de ello; aún más si con la oferta hay prohibición o le disuaden para no hacerlo: lo hará. Es historia y en ella estamos desde que en la Tierra surgió el árbol del conocimiento, del bien y del mal. Estamos gobernados por el sello de la tentación.

Disuasión es el término que prohíbe hacer uso de la guerra para dirimir entre el bien y el mal, para llevarnos a la destrucción. «…porque si lo comes ciertamente morirás».

Cuando la tentación aparece toma distintas formas: Discordia. «A la más hermosa de las invitadas». La guerra en sus formas más bellas y creíbles, tentadora.

Podría fallar la disuasión y tomar el nombre de cualquiera de las diosas, la más hermosa, o la más fuerte.

En la estrategia actual, la que debería haber evitado una guerra y no lo ha hecho, todavía queda una baza por jugar: lo nuclear. Pende del árbol de la ciencia, del conocimiento, de la tentación. A partir de este momento todo es posible. La disuasión puede en cualquier momento dejar de serlo.

Hubo una única estrategia: no hacer uso de la fuerza al haber una fuerza mayor. Ya no la hay. Se han traspasado los límites y la serpiente ofrece una manzana de oro de inevitable rechazo.

El hombre tiene la atracción hacia el mal oculto en el misterio, su exclusividad e inteligencia consiste en ir más allá, adentrarse en el mundo de lo ignoto atraído por la belleza de lo prohibido.

En esta guerra de invasión se está probando nuevas armas. El campo de batalla, Ucrania, es un laboratorio del mal. Pronto tendremos resultados que sobrepasen todo lo hasta ahora conocido. Nadie sabe el final. Nadie.

Los medios están disponibles para la ciencia del conocimiento. El objetivo propuesto, dónde el límite alcanzable, nos es desconocido. Pero la tentación de acabar pronto y de manera definitiva sobrevuela los centros de mando y poder. Pero la paz ni está ni se la espera.

¿Quién dirá hasta aquí hemos llegado? ¿En qué se basará su orden? ¿Cómo la hará cumplir?

Un mundo desconocido se abre ante el nuevo año 2023 que da señales de agonía nada más empezar. La guerra es total: económica, política, diplomática, militar y de todos. Podría ser Armagedón.

Las señales son alarmantes y lo nuclear una tentación en manos de muchos nuclearizados espíritus que tienen la manzana de oro en sus manos y deben elegir a quién entregársela. A todos tienta.

Por menos empezó aquella guerra inicial; que continúa cada vez más bestial (brutal, irracional).

Desde cualquier bando podría lanzarse el ataque final: acabar simultáneamente con la guerra y con casi todos nosotros. La tentación existe.

Todo es posible. En la guerra no hay respuesta hasta que se ha firmado la paz. Esa que ni está ni se la espera.

Es tan posible que la destrucción del arte de la guerra fue anunciada a principios del siglo XIX por Bülow: «La colisión sangrienta de las tropas se volverá insignificante fruto de la perfección científica que alcanzará la estrategia […]; la guerra ya no será más un arte, sino una ciencia».

Mortal; la primera de las ciencias. Solo nos queda esperar a que el hombre se canse de morir por y para nada. Cuando ya esté muerto.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 enero 2023

¡YA VIENEN LOS REYES! Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Más que nunca, en esta Navidad, los españoles de a pie, los que vivimos acorde a las leyes, los que pagamos lo que se nos pide en impuestos, aspiramos a que nuestros políticos hagan bien su trabajo. Ni tan siquiera pedimos que tengan varias carreras ni que sean sabios, ni posean una gran oratoria. Solo que sean buenos políticos y trabajen para construir un país mejor y más justo, y no nos avergoncemos con sus peloteras y falta de educación en sus formas.
El sistema del bote en los bares, creo que es un incentivo eficaz en el trabajo de los camareros, por eso estaría bien que nuestros políticos cobrasen el sueldo mínimo, más propinas.
Si Dios no les ha dado inteligencia natural, que los ingenieros les den la artificial. Por favor, que les pongan, cuarto y mitad a cada uno.
Una vez más, frente a la razón de la fuerza me acojo a la fuerza de la razón, pero son precisamente nuestros líderes los que tienen que buscar esos cauces, y por tanto difícil lo tenemos.
La reacción de la sociedad actual española con la política de este gobierno, es muy parecida al cuento de la rana hervida, ya saben:
―«Si se introduce una rana en agua hirviendo saltará; pero si calientan poco a poco el agua, la rana se irá acostumbrando al calor y al rato morirá».
Por eso entiendo que seguro habrá referéndum de independencia en Cataluña, ya que «Pedro I El mentiroso», lo está preparando, poco a poco, con unos nombramientos que aseguran que el Tribunal Constitucional, cuando llegue el momento, hará la vista gorda, así que quede claro: la tierra para el que la trabaja y la Justicia para el mentiroso.
Muchos en el Hemiciclo piensan que la democracia exige vía libre y sin control a las decisiones de su mayoría, pero eso si: «solo cuando gobiernan ellos».
Desearía que junto al espíritu navideño, tengamos las armas apropiadas que puedan defendernos estos días de los estragos que nos causen en el estómago, en el corazón, y no se quede solo en luces y regalos, que nos vacían los bolsillos.
Bienvenidos sean siempre los Reyes Magos, pero cuidado con los calcetines que puedan traernos, yo más que pijo canallita en tecnicolor, me siento un viejo monocromático descendiente de la época azul de Picasso.
La otra noche, que ya no era buena , pero aún no era vieja, soñé que:
―¿Será verdad eso que las victorias de ahora en el Congreso serán mañana sus derrotas en las urnas?
Pero no tengamos miedo, pues nunca habrá referéndum de independencia en Cataluña, pero no porque lo haya dicho recientemente y con firmeza «Pedro I el Mentiroso» en funciones de Rey Mago, despidiendo el 2022 año preelectoral, sino porque lo impide la Constitución.
Estaremos atentos a la pantalla, pues no hay nada menos firme que la firmeza de Sánchez. Intentaremos estar despiertos ante la muy extendida «enfermedad de la indiferencia» (Papa Francisco)
Que tengamos más alma que miedo (miedo, el justo y solo para pensar).
A pesar de todo, sigo pensando que el objetivo de esta vida es morir joven, eso si, lo más tarde que se pueda.
Benditos seáis amigos invisibles del blog. ¡Feliz 2023! y ¡Viva España!

Ya vienen los reyes, los reyes de oriente
Ya le traen al niño muy ricos presentes
Campanitas verdes, hojas de limón
La Virgen María, madre del Señor

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza enero 2023

Blog: generaldavila.com

 

FELIZ AÑO 2023 a todos nuestros seguidores y lectores. General Dávila. Blog: generaldavila.com

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

ENTREVISTA AL GENERAL DÁVILA. Agencia EFE: EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA (La Esfera de los libros)

General Dávila: «La guerra de Ucrania acabará cuando mande la economía»

Este general retirado, con una dilatada carrera, reflexiona sobre el conflicto con motivo de la publicación de su nuevo libro, un ensayo filosófico.

NOTICIA

LUNES, 26 DICIEMBRE 2022, 14:23

  • TERESA DÍAZ/EFE

El general Dávila. Rafael Dávila/EFE

El general de división Rafael Dávila asegura que la guerra de Ucrania parece convencional pero no lo es porque está jugando un papel fundamental la tecnología y cree que acabará cuando «mande la economía». «El día en que se acaben los ‘stocks’ de armamento habrá que paralizarla».

Este general retirado, con una dilatada carrera, reflexiona en una entrevista con EFE sobre el conflicto ucraniano con motivo de la publicación de su nuevo libro, un ensayo filosófico en el que hace un recorrido a través de autores clásicos para sacar conclusiones sobre los motivos que llevan al ser humano a meterse en guerras.

¿Qué es «El nuevo arte de la guerra» (Esfera de los Libros), que da título a su libro?
Profundizo en por qué después del primer documento escrito que hay sobre la guerra, que es La Ilíada, seguimos exactamente igual. No es un libro de batallas ni de estrategias sino un ensayo ameno, no técnico.

¿Hay un método para ganar la guerra?

Sí, Sun Tzu lo decía ya hace 2.500 años: ‘vencer sin combatir’. Es el método más inteligente. Hoy en día la guerra no solamente la hacen los soldados y las armas, sino que está en la comunicación, en lo cognitivo… porque lo que persigue es poseer, dominar las voluntades del otro, y eso no se hace exclusivamente con las armas. El nuevo método de guerra que es el dominio a través de la inteligencia artificial, de las redes, de la tecnología. La ciencia y la técnica han terminado con el concepto clásico del arte de la guerra, ese abrazo entre Héctor y Ayax (La Ilíada) después de todo un día luchando.
Hoy es más la guerra de videojuegos, lo que tiene un peligro enorme. Un señor desde un sótano aprieta un botón, lanza un misil y se olvida y no sabe si mata, si no mata. Terrible.

Dice en su libro que el Dios de la guerra es la economía..
Si nos fijamos lo que está ocurriendo en Ucrania vemos que es una guerra absolutamente alrededor de la energía. La clave fundamental es el aspecto económico y la guerra se acabará cuando mande la economía. El día en que se terminen los stocks de armamento a lo mejor la guerra hay que paralizarla.

¿Hay diferencias entre las guerras tradicionales y la de Ucrania?
Parece una guerra convencional, pero aquí está jugando un papel fundamental la tecnología. Cuando Rusia invadió Ucrania nadie se esperaba que este país pudiera aguantar tanto tiempo. Ha vencido la tecnología suministrada por occidente, en concreto, por Estados Unidos. Y hay también una diferencia sustancial: lo nuclear sobrevuela todo. Rusia no hubiera atacado nunca a Ucrania si no existiese la opción nuclear y seguramente la OTAN, Estados Unidos, no hubiera esperado. Se habría penetrado en Rusia.

¿Es el as que Putin esconde debajo de la manga?
Es posible y probable. Ellos lo tienen muy claro. Vamos a esperar porque la probabilidad y la posibilidad existen. Sería absurdo decir que nunca ocurrirá.

Dice en su libro «Ucrania significa un cambio hacia no sabemos dónde, pero todo será distinto fatal».
Rusia está metido hasta el más mínimo grano de arena en el Sahel. Guerra ahora mismo hay en Corea, lo único que separa el norte del sur es un armisticio.
Argelia se está armando y a Marruecos le pasa exactamente lo mismo. Tenemos el Sahel aquí al lado y no sabemos hasta donde nos va a llevar esto que empieza encendiendo una pequeña mecha. No quiero ser alarmista pero hay que ser realista.

¿La guerra de Ucrania ha pillado fuera de juego?
Sin duda. Probablemente a Estados Unidos no. La retirada de Afganistán fue muy extraña, yo creo que Estados Unidos algo sabía. Nadie preveía una guerra larga y las consecuencias son que nos hemos quedado prácticamente sin ‘stock’.
A Europa le ha pillado la guerra desprevenida y casi desarmada si no fuese por la OTAN.

¿Quiénes están combatiendo realmente en Ucrania?
Estados Unidos y Rusia y sufriéndolo los ucranianos.

Hay cierta sensación de que Rusia está perdiendo la guerra, ¿qué tiene de cierto?
Rusia ha invadido un territorio muy grande y no se le ha expulsado. Sabe que ha tenido fracasos tremendos y occidente ha aguantado porque no está dispuesto a que sea derrotada la libertad. Rusia ahora va a recomponerse en un frente más corto y se va defender a toda costa. Vamos a ver qué pasa en enero o febrero. Lo que no va a ceder bajo ningún concepto es Crimea y su objetivo sigue siendo las orillas de los mares de Azov y Negro. Y Odesa lo tiene en la cabeza.

Asegura en su libro que el dirigente chino Xi Jumping conocía los planes rusos y que no hay que descartar que en poco tiempo haya que prestar atención a Taiwán porque las invasiones pueden ponerse de moda.
La forma de andar del gigante chino es algo distinta al de Rusia. Ellos son como un elefante, van con pasos muy lentos, firmes y seguros y no están por combatir. Taiwan lo tienen en mente pero lo harán de una manera más inteligente, sin tener que utilizar las armas, aunque si lo tienen que hacer lo harán. A través del comercio, por tierra y por mar, van introduciéndose en todos los rincones del mundo con su fuerte economía.

Qué papel puede jugar China en la resolución del conflicto?
Un papel clave. En el momento que China, no creo que por el momento lo haga, levante un poco la voz y le diga a Putin, hasta aquí hemos llegado, así será. Putin no puede vivir totalmente aislado y tendrá que enganchar su economía a la de China o a la de Irán como ya lo está haciendo. Es todo pura economía. El mayor enemigo de Rusia lo tiene dentro, en su ejército, si le falla la motivación, y en la economía, un país no puede vivir aislado, necesita recursos y mercado para vender los suyos.

Todas las guerras acaban con un alto el fuego, ¿qué escenario tiene que darse para que ocurra en este caso? ¿Se puede alcanzar un acuerdo a corto plazo? Lo digo en mi libro, las guerras son muy fáciles de empezar pero dificilísimo de terminar. No creo que acaben en un abrazo. Solo ve dos posibilidades: la económica, que haya un estrés logístico y no haya manera de abastecer de armamento, o que haya algún movimiento dentro de Rusia.

Blog: generaldavila.com

29 diciembre 2022

EL ARTE DE LA GUERRA. General Rafael Dávila Álvarez

Cuentan que hace más de dos mil quinientos años un Maestro de artes marciales, que solo era eso, Maestro, enseñaba a sus discípulos y parece ser, según el relato, que su enseñanza se centraba tanto en la educación y la cultura como en el entrenamiento y la técnica.

Un día al comenzar su diaria clase uno de los alumnos se mostraba muy agitado y contento por lo que al ser tan ostensible aquella actitud el Maestro, cuyo nombre no se nos ha dado a conocer, le pidió que diese explicaciones por su manifiesta alegría.

—Maestro: Ayer pude poner en práctica todas tus enseñanzas y comprobar que he aprendido de manera eficaz lo que cada día nos repites. Ese es el motivo de mi satisfacción

A lo que el Maestro respondió.

—En principio me gusta ese ánimo que refleja tu rostro porque la instrucción es dada solo a los entusiastas; solo guío a los fervientes. Destapo solo una parte de la cuestión, y si el estudiante no puede descubrir el resto, no digo nada más. Veamos qué es lo que has descubierto para que todos compartamos tu experiencia.

—Maestro: Me disponía a cruzar una calle cuando vi un caballo muy nervioso atado al amarradero por lo que pensé que podría ser un peligro a la hora de pasar por sus proximidades. No quise huir del peligro y asumí que tampoco era bueno tener miedo al ataque. Sin amedrentarme, confiado en la virtud de tu enseñanza, me concentré y crucé la calle cerca del animal, momento en el que el bruto caballo me lanzó una coz que con un rápido y acertado movimiento de brazos acompasado con el de mis piernas pude detener. Saludé reverencialmente al bruto y seguí imbuido en tus sabias y prácticas enseñanzas.

La respuesta del Maestro no se hizo esperar. Rotundo.

—No has aprendido nada. Tendrás que empezar de nuevo o abandonar mi compañía.

Y sentenció:

—Cuando la naturaleza prevalece sobre la cultura, se tiene a un salvaje; cuando la cultura prevalece sobre la naturaleza, se tiene a un pedante. Cuando naturaleza y cultura están en equilibrio, se tiene a un caballero.

No has aprendido nada.

—Pero Maestro… siempre nos dijiste que hay una cosa de gran importancia en la guerra: ser tan rápido como el relámpago. ¡Lo he conseguido! Para eso nos enseñas. ¿Qué es lo que debería haber hecho?

Pasar por delante del caballo. Esa es la enseñanza que te he dado y de la que nada has aprendido: Vencer sin combatir. «Abordar una cuestión por el lado equivocado es sin duda dañino». Tú lo hiciste. El lado equivocado era la grupa del caballo.

Aprovechó el maestro para concluir la enseñanza del día.

—«Si os dan el mando de los Tres Ejércitos, ¿a quién habríais nombrado lugarteniente? El mismo maestro dio la respuesta: «Como lugarteniente mío no hubiera escogido a quien lucha con tigres o atraviesa ríos sin sentir miedo. Más bien a alguien que estuviera lleno de temor antes de entrar en acción y prefiriera siempre una victoria lograda mediante la estrategia».

Este pensamiento tan conocido y que se repite en varios tratados clásicos en los que se trata el arte de la guerra transmite la idea de que hay que aprovechar las propias ventajas para enfrentarlas contra los puntos débiles del enemigo. La estrategia militar. El arte de la guerra, que como nos recuerda el filósofo en palabras del poeta: es el arte de la vida: «Amo la vida, con saber que es muerte».

¿Cuál es esa estrategia, qué es la estrategia? Sin duda la decisión óptima. El arte de dirigir las operaciones militares.

Conocen la fama del caballo Ji que era apreciado no por su fuerza física, sino por su fuerza interna.  Es la primera historia sobre: Astucia, engaño, habilidad, estrategia, en definitiva: guerra.

La competición de caballos de Tian Ji es un cuento muy famoso en China porque se dice que fue la primera aplicación de la teoría de juegos de las matemáticas. Durante el período de los Reinos combatientes (475 – 221 a. C.) tanto el Rey Qi Wei Wang del reino Qi, como Tian Ji el general militar de su país, eran aficionados a la competición de caballos. Estos dos hombres clasificaban sus caballos para competir según su categoría: superior, intermedia y baja. Aún sabiendo que, en cualquier nivel, los caballos del rey eran más potentes, Tian Ji seguía compitiendo, cosechando varios fracasos consecutivos. En una competición su estratega militar Sun Bin se le acercó diciendo: “Mi general, tengo una idea para que no vuelva a perder”.

El rey mandó primero su caballo de la categoría superior mientras que Tian Ji, según las instrucciones de estratega, sacó su caballo del nivel más bajo para que compitiera. Lógicamente, el caballo del rey ganó la primera carrera. En la segunda, Tian Ji eligió a su mejor caballo contra el de clasificación intermedia del rey y, sin duda, ganó el del general. En la final, Tian Ji volvió a ganar con su caballo de categoría intermedia contra el de nivel más bajo del rey. Así venció al rey por 2 a 1. Esta victoria sorprendió al Rey Qi Wei Wang y el general aprovechó esta ocasión para recomendarle al rey a su estratega, Sun Bin, a quien llegó a apreciar tanto el rey que le acabó nombrando consejero militar. Gracias a Sun Bin el rey obtuvo numerosos éxitos militares.

Estrategia de guerra. Decisión óptima.

Arte de la guerra.

General Rafael Dávila Álvarez. Escritor

Blog: generaldavila.com

27 diciembre 2022

EL DISCURSO DE NAVIDAD DEL REY. Rafael Dávila Álvarez

Sé que la interpretación que hago del discurso navideño del Rey les va a sonar algo extraño porque hasta ahora a nadie le he oído ni leído en la línea que me expreso. Pero como para gustos no hay nada escrito (o sí, pero se ha leído muy poco) expongo mi criterio simple y humilde para ampliar el abanico de posibilidades y de esa manera ver las palabras del Rey como me gustaría verlas y veo. Si estoy equivocado ¡vaya que lo siento!, pero si me acerco a lo que el Rey piensa ¡vaya que me alegro!

Dice el Rey.

«Por ello, nuestra seguridad también se ha visto afectada. España, además de reforzar con nuestros aliados la capacidad de defensa colectiva, se ha unido a la inmensa mayoría de la comunidad internacional para apoyar a Ucrania; y para reafirmar su compromiso de que la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los Estados son principios irrenunciables de un Orden Internacional basado en reglas y que siempre debe buscar la paz».

Palabras en las que nadie centra la atención cuando parecen un calco de ese artículo de nuestra Constitución que tanto les molesta a muchos. En mi humilde opinión la redacción de las palabras en el discurso del Rey ha ido en la dirección que todos deberíamos recordar: el camino constitucional. Orden basado en reglas y no caprichos o interpretaciones ad hoc.

Dice nuestra Constitución en su Artículo 8.

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Repito: Soberanía, integridad territorial y la independencia de los Estados. A buen entendedor… ¿Se parecen a las del Rey? Suenan con gravedad. ¿Se han colado en el discurso?, ¿sin querer queriendo?, ¿con acierto e intencionalidad? El discurso va y viene, dice y no dice, se prolonga, rodea sin apretar demasiado, Reales y entendibles palabras: unidad, integridad territorial, soberanía del Estado, muy conocidas entre nos y por Vos. Porque la guerra no son solo los cañones. Unos la hacen así y otros a su manera: siempre al filo de la Ley o de manera clara vulnerándola y apoderándose del Poder.

Claro que la rotundidad aparece más adelante, ya sin circunloquios ni tapujo alguno. Después de mencionar aquello que algunos quieren olvidar o enmendar, el Rey da la clave de nuestro éxito, la Transición: «…gracias al éxito de nuestra transición a la democracia y la aprobación de nuestra Constitución», para a renglón seguido señalar el problema que es continuación de todo lo inicialmente expuesto.

«Las democracias en el mundo están expuestas a muchos riesgos que no son nuevos; pero cuando hoy en día los sufren, adquieren una particular intensidad. Y España no es una excepción.

Pero hay tres sobre los que quiero detenerme porque me parecen muy importantes: la división es uno de ellos. El deterioro de la convivencia es otro; la erosión de las instituciones es el tercero».

Eso es lo que ha dicho el Rey envuelto en papel transparente y con un lazo navideño para poder superar el filtro de la implacable censura que hoy atenaza, incluso con leyes, a una España navideña que se debate entre altos índices de pobreza y corrupción y el golpe de Estado en el control del poder judicial. ¿¡Cómo no iba a ser también un deseo maniático de controlar la Zarzuela e incluso sentarse en el trono!?

Me gustaría estar dotado de la información y capacidad suficiente para conocer el borrador inicial del discurso Real.

Todos podemos figurárnoslo.

Lo que está claro es que esta España que nos gobierna lo hace dispuesta a llevarse todo por delante.

El Rey Don Felipe no ha podido estar más claro y contundente. A buen entendedor…

Claro que es mi personal forma de entender un discurso que si no fuese así, si yo estuviese equivocado, nada tendría de destacable. Es otra posibilidad. También son muchos los años que me avalan a la hora de analizar ciertos temas,

Por los signos los conoceréis. Ya casi nadie conoce a nadie ni adivina los tiempos ni interpreta los signos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División

Blog: generaldavila.com

26 diciembre 2022

 

NAVIDAD: Guerra y Paz publicado en EL DEBATE

https://www.eldebate.com/internacional/20221225/navidad-guerra-paz_81983.html

generaldavila.com

25 diciembre 2022

Felices Pascuas de la Natividad… Félix Torres

La Libertad de Ucrania. El Debate (por Gabriel Albiac)

https://www.eldebate.com/opinion/20221223/libertad-ucrania_81565.html