LA IMPOSIBILIDAD DE SER MILITAR EN CATALUÑA O PAÍS VASCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Jura de Bandera en el Cuartel del Bruc

Les ofrecía este lunes día 19 la carta que me remitía un joven catalán en la que exponía sus graves dificultades para cumplir con su vocación: ser militar, siendo catalán y allí viviendo. Tengo que decirles que han sido miles los testimonios de ayuda y apoyo, entre ellos me ha dado enorme alegría recibir los de muchos jóvenes, incluso alguno de Caballeros Cadetes ahora formándose en las academias militares.

También he de decirles que la carta y lo que de ella se deriva se la he hecho llegar a la Cúpula Militar. Seguro que son conocedores del tema en profundidad pero nunca está de más recordárselo.

Siendo en general más elevado el número de respuestas positivas a lo publicado y de apoyo al joven aludido, no por ello debemos esconder la parte negativa y analizar los  comentarios recibidos en el otro sentido. Estos además llevan una connotación que de ninguna manera se ve en los de apoyo. Los que se muestran en contra de lo militar y de España van cargados de malas intenciones y de algo que si no es odio lo parece.

Como pequeña muestra les ofrezco alguno de ellos. Juzguen ustedes.

La inmensa mayoría son de catalanes y algún vasco y en ellos se ve cómo responden orgullosos de lo que ocurre y partidarios de que simples jóvenes como el que nos escribió tengan que estar en todo momento escondidos:

«Y que sigáis así por mucho tiempo, al enemigo ni agua».

«Los encargados de reprimir a un país nunca seréis bien recibidos».

«suele ocurrir con las ‘fuerzas de ocupación'»

«Tu defiende a Israel que España te la s*da».

«Nunca viviréis en paz ni en Cataluña ni en Euskadi, sois ocupadores, sois violentos, queréis imponer vuestra lengua en otro país. ¿Cómo queréis que os dejemos en paz?»

Numerosos insultos, muchas palabras no reproducibles…

En Afganistán alguna oenegé nos llamaba «Mili-KK» `para luego pedir que les acompañásemos. Claro que lo hacíamos. Seguiremos prestando apoyo y ayuda donde sea necesaria. A unos y  a los que nos señalan: «Mili-KK«.

Leo la crónica de un soldado español que me escribía desde Qala i Naw:

«Veo a un varón que circula unos pasos por delante de mujer añosa cargada con un fardo de leña de 12-15 kg? a la espalda. En un momento dado la mujer cae al suelo de rodillas, el varón retrocede, le da una patada y le increpa para que se levante y continúe. La escena se repite, el varón se adelanta de nuevo y la mujer le sigue cargada con la leña».

No imponemos nada a nadie. Solo pasamos de la violencia al orden, respeto y convivencia. Enseñamos a vivir en paz. Un matiz que algunos desconocen porque nunca lo hicieron.

Blog: generaldavila.com

21 enero 2026

 

IDENTIFICAR EL FINAL DE ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Palacio Capitanía General. Barcelona

IDENTIFICAR EL FINAL DE ESPAÑA

«El necio solo conoce el mal cuando ya está hecho», leemos  en la Ilíada. No podemos echar la culpa a nadie en concreto, ¿o sí?; porque el problema reside en unos partidos políticos  que perduran por intereses propios y no de España. Es por ello que conocen hacia dónde vamos y lo admiten como irrenunciable política, aunque esto signifique ir contra la Constitución. Por ello ese afán de dominio sobre el Tribunal Constitucional junto a limitar el poder de quien simboliza la unidad y permanencia de España, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones. Mejor alejado de su función y mando.

El caso es que a estas alturas y después de lo vivido en octubre de 2017, con un Gobierno dependiente de la independencia de Cataluña y País Vasco, deberíamos fijarnos más en el camino recorrido y su irreversibilidad. Para diagnosticar el momento nada mejor que acudir a ver el estado de la antes denominada institución militar, los ejércitos, ahora conocidos como Fuerzas Armadas. ¿Por qué?: ellos son los designados por la Constitución para garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

España muere en Cataluña de manera fría y dulce; calculada. Estos días se acelera su final. Ya no hay obstáculo legal ni político. Me dirán que hay muchos españoles catalanes que quieren seguir siéndolo y, siendo cierto, he de responder, ¿y qué? ¿eso resuelve el problema? También volvería a recordar la Constitución, su artículo 2, o el 8, para decir lo mismo: ¿y qué? Es el independentismo el que manda. Si fuese de ahora habría solución, pero esto empezó hace años; ahora está a punto.

Llevamos tiempo denunciando la ruptura de España, la manipulación política con el objetivo de desintegrar el concepto de España y romper su unidad acabando con  sus símbolos:  la Bandera, el Himno y la Corona. Se han venido abajo. Muchos himnos, muchas banderas y muchos condes.

Los que tiene como misión garantizar la unidad, Las Fuerzas Armadas, están para protección civil o para irse a Groenlandia.

En ellas se ha trabajado desde dentro y desde fuera para lograr unos resultados sorprendentes.

Hoy les traigo una excepcional muestra de lo que les digo. Debería ser un escándalo para políticos y también para militares. Dirán que es un testimonio aislado. Saben que no. Esto que les muestro es la cruda realidad. Han hecho su guerra cognitiva para retirar las defensas.

Un joven catalán, cuyo nombre e identidad oculto por razones obvias, me escribe al correo que mantengo abierto para todo el que desea contactar conmigo. Me expone de manera impecable las dificultades que encuentra en Cataluña para ser militar. Identifica a los culpables. Lo hace señalando con acierto las profundas razones que le llevan a ver limitada su libertad, que no son otras que el radicalismo independentista que ha hecho mella en:  «La familia, el instituto (el peor), los compañeros y mi entorno en general (conocidos de familiares, contactos suyos, etc.), todo lo que me rodea juega en contra». Escalofriante.

Hoy se ven el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. Por eso he elegido este momento para publicar la carta de este joven que quiere ser militar. Como en la Moncloa se va a hablar de » lo militar», bueno sería que el señor Feijóo llevase esta carta y el recuerdo no solo de octubre del 2017, sino de todo el proceso desde aquel ministro que nos arrullaba con el piano. Nos han ninguneado. «El necio solo conoce el mal cuando ya está hecho»

A todos ustedes solo les pido que: Lean y divulguen.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

 

CARTA DE UN JOVEN CATALÁN QUE EXPONE SUS DIFICULTADES PARA SER MILITAR

Mi General:

Buenos días, Mi General. No sé muy bien cómo empezar este correo, ni cómo contarle todo lo que me gustaría comentarle; por ese motivo, disculpe si en algún momento escribo de forma un poco desordenada.

Dicho esto, le escribo para comentarle un poco mi situación, una vez llegado a la conclusión de que es muy inusual, por no decir única. ¿Por qué le escribo a usted? Hace un tiempo que lo tengo en mente, y creo que ahora es el momento. Pienso que usted es la única persona, de la cual tengo conocimiento de su existencia, por decirlo de alguna manera, a la que puedo comentar mi reflexión sobre mi situación actual.

Mi nombre es – – nombre –  y apellido catalán. Hoy, — de 2026, cumplo 1- años. Soy de una ciudad de la provincia de Barcelona.
Ahora mismo estoy cursando – de Bachillerato, ya que quiero ser oficial del Ejército de Tierra. Quiero entrar a la Academia General Militar y, actualmente, como usted sabe, se necesita haber realizado Bachillerato y la prueba de acceso a la universidad para poder acceder a ella.

Me gustaría comentarle algunas de las cosas que tengo que aguantar al querer ser militar en un entorno como el mío, porque creo que nadie que no resida aquí se imagina por lo que uno debe pasar y aguantar simplemente por querer servir a su país y formar parte de las Fuerzas Armadas.

La familia, el instituto (el peor), los compañeros y mi entorno en general (conocidos de familiares, contactos suyos, etc.), todo lo que me rodea juega en contra.
Aún recuerdo la primera vez que tuve que comentarle a mis padres qué es lo que yo realmente quería ser y que tenía claro que esa era mi vocación. Me trataron de loco al principio, mostraron un desprecio enorme hacia el Ejército. Recuerdo ese momento como si fuera ayer, la forma en la que me miraban y el desprecio con el que hablaban. Ahora, después de casi dos años, ya se han mentalizado y aceptado que eso es lo que quiere su hijo. Dentro de lo que hay ellos son los más aceptables, lo respetan; no se imagina cuál sería la reacción de algunos del resto de mi familia, donde hay parte de gente independentista radical.

También le quiero comentar lo que siento yo sobre eso y lo que ocurre aquí. No se puede decir bajo ningún concepto que se ama a España; todo lo que no sea lo que ellos piensan está mal. Quien lo manifiesta queda expuesto a ser señalado y a recibir todo tipo de descalificaciones. Es como si fuera una dictadura camuflada dentro de la sociedad, ya que teóricamente hay libertad de expresión, pero depende de qué cosas se digan, uno puede ser muy discriminado.

¿Qué tipo de libertad de expresión es aquella en la que, en un instituto público, no se pueden decir según qué cosas como querer ser militar, que por supuesto no tiene nada de malo, porque la discriminación que podría recibir uno por parte de los docentes sería inaguantable?

A veces me paro a reflexionar y pienso: ¿cómo es posible que esté ocurriendo esto? La gente debería estar orgullosa de que uno quiera servir a su país y aquí es justamente lo contrario; no solo no lo están, sino que debe ocultarse como si de un secreto de Estado se tratara, no vaya a ser que se enteren y hagan la vida imposible a quien lo manifiesta (aún más).

Aparte, no solo uno no puede decir nada si no piensa como ellos, sino que ellos pueden faltar el respeto constantemente a las Fuerzas Armadas y sus integrantes, a cualquiera que no se identifique con su ideología separatista y progresista y a todo lo que a España se refiera. Y no hablo de conversaciones privadas en familia, no; me refiero a un instituto PÚBLICO.
No se puede permitir que en una institución pública se llegue a ese nivel, encima discriminando a quien no es así.

Por ponerle ahora un ejemplo claro y más relacionado con política: en 3.º de la ESO nos hicieron una exposición (charla) sobre los nazis. Todo muy bien hasta cuando siempre meten un apartado de “actualidad” y ahí aprovechan. En esa charla concretamente, en la de 3.º de la ESO (ha habido otras), explicaban que los verdes, los azules y los naranjas tienen ideologías muy similares (a los nazis), dándonos a entender que jamás nos pasase por la cabeza votar a ninguno de ellos, ya que lo relacionaban con todo lo que habían explicado sobre los nazis anteriormente. El mensaje que se transmite a alumnos de 14 años haciendo esto es que solo hay tres opciones a votar; rojo, morado, o partidos separatistas, dándoles a entender que los otros tres son nazis. Así, directamente, sin disimular.

Este es un ejemplo de muchos que le podría explicar, no solo relacionados con política, sino, como le he comentado antes, cito textualmente: “faltar el respeto constantemente a las Fuerzas Armadas y sus integrantes, a cualquiera que no se identifique con su ideología separatista y progresista y a todo lo que a España se refiera”.

Creo que lo más difícil de la oposición en mi caso no es sacar la nota necesaria o tener un nivel de forma física adecuado, sino esconder todo lo que soy y el sueño que tengo por cumplir; estar obligado a callarlo todo, no poder hablar de eso con nadie y estar rodeado constantemente de ese tipo de gente cada día. Lo que comenté antes: la familiael instituto, los compañeros y mi entorno en general.

Le he escrito a usted, mi General, porque siempre que leo su blog y comenta algo sobre el 1 de octubre de 2017 y el golpe de Estado en Cataluña, me recuerda a todo lo que cuento.
También decirle que tengo su libro De soldado a general. Comentarle que me ha encantado leer la opinión de diversos militares sobre una gran variedad de temas muy interesantes; un gran libro, y considero que mucha gente debería leer, al menos, la parte del General de Ejército Fernando Alejandre Martínez.

No sé si llegará a leer esto, pero si lo hace, le agradezco el tiempo que ha dedicado a leerme, Mi General, ya que significa mucho para mí poder dirigirme a usted, a quien considero un gran referente. Podría contar mucho más pero se haría muy largo este correo.

Feliz 2026.

Atentamente

—-

Blog: generaldavila.com

19 enero 2026

 

ANTE LA PASCUA MILITAR YO ME PREGUNTO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

La Pascua militar debería ser un momento de intimidad castrense entre los soldados y su Mando Supremo, el Rey. Sin temores ni rencores. Sin oscuras conspiraciones que tanto las hay ahora en sectores con más poder que el militar que hace ya muchos años dejó de serlo para convertirse en la institución más democrática de la nación española, con permiso de todos ustedes y para servir a Dios (eso era antes allá por Flandes) y a usted (no a todos por lo que comprobamos). Intimidad para hablar de lo que hablan los soldados: su misión, sus deberes, quereres y abrazarse con el debido respeto en la amistad, el compañerismo, la unión y socorro. Sin alharacas ni incumplidos deberes.

Ocurre todo lo contrario. La Pascua Militar se ha convertido en una exhibición ministerial que a nadie interesa; menos que a nadie a los militares, hartos de que nos vendan la burra.

Perdónenme el tono, pero es que me sitúo  a la altura de lo que nos enseñan y con diligencia aprendemos todos. Hay que hacer como ves hacer.

Pues como decía, lo que debería ser y lo que es son sinónimo y antónimo.

Dicen que su celebración consiste en un análisis ponderado de logros y futuribles buenas intenciones. ¿Tratará la ministra de Defensa entre sus logros la magnífica relación con nuestros socios y aliados norteamericanos? Convendría destacar una señal muy visible en las palabras de Trump tras la extracción del dictador Maduro de Venezuela. «Esto no es un juego». La Defensa no es un gimnasio ni una cabalgata de regalos ni es apta para juegos personales con la nación. Aquí se trabaja a diario con las armas, les guste o no. Alguno de los socios del Gobierno son una prueba evidente del mal uso de ellas.

La Pascua Militar debe venir precedida de una clara idea de la Defensa de España, de quiénes son nuestros aliados y de nuestra sólida postura en defensa de la unidad de España y de todos los españoles, incluso de los que no piensan en ello, pero sin engañarnos con tibieza solo para mantenerse en el poder. No puedo olvidar el recadito del presidente Trump a cierto mandatario: «Tiene que cuidar su trasero». Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

¿Cómo será nuestra Pascua Militar del 6 de enero de 2026?

El sentido común me dice que para analizar el trabajo de las Fuerzas Armadas durante el año 2025, hacer balance de sus resultados y ver diáfano el futuro, deberíamos partir de su misión constitucional y así comprobar si estamos en el camino o desviados de él.

Sé que lo que digo es utópico, me adjetivarán, pero preferiría una respuesta que quizá esté también en la Constitución.

Le llamo ser coherente, porque en el artículo 8, Título Preliminar, está indicada de manera rotunda y a la vez irrechazable la misión de las Fuerzas Armadas.

En el año 2017 se puso en riesgo la unidad de España, ¿lo recuerdan? y precisamente garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional es la misión de las Fuerzas Armadas. Dicho sea sin molestar ni crear alarma alguna. ¡Dios nos libre!

He reparado en el mensaje del Rey en la Pascua Militar del 6 de enero del 2018. Tres meses antes, el día 1 de octubre,  se produjo el golpe de Estado en Cataluña. Ante ello el Rey pronunció un inolvidable (¿olvidado?)  discurso. Fue firme y contundente ante cualquier intento de romper la Unidad de España. Por ello y ante hechos tan cercanos y que afectaban tan de cerca a la misión constitucional de las Fuerzas Armadas esperábamos alguna palabra referente a esa unidad en la Pascua Militar de aquel año.

Nada. No se pronunció la unidad de España. Solo se escucharon palabras de ánimo: «A seguir cumpliendo con vuestra misión de servicio a España…».

La pregunta era obvia: ¿Cuál?

¿La enmarcada en la OTAN, en la Unión Europea (que no tiene Ejército), o las nuevas asignadas como «Emergencias»? ¿O la constitucional? No son preguntas hueras ni llevan intención crítica negativa, sino necesaria aclaración ante un hipotético panorama dado el visible y real intento (que persiste) de ruptura de España. Porque si reparamos, el Congreso de los Diputados español es un lugar donde la mayoría que manda se ausenta cuando el Rey acude (ha ocurrido con la celebración de los 50 años de la proclamación del Rey Juan Carlos) y no se puede oír hablar de la unidad de España sin que aflore la división.

En octubre de 2017 se cometieron delitos como la sedición, malversación de caudales públicos y desobediencia que son muy graves, pero el Ejecutivo de España, después del Golpe de Estado, reaccionó con el indulto y la amnistía (con intérpretes amañados) y para colmo se sostiene en el gobierno gracias a ellos y con ellos, dirigidos por un prófugo de la justicia que se refugia en Europa.

No fue necesario acudir a las Fuerzas Armadas (siempre en prevengan), pero pasito a pasito nunca se sabe y es conveniente tener todo explicado y subrayado.

Que la Ley diga una cosa y los hechos otra requiere un explicación: ¿cuándo, cómo, dónde? Hay que determinarlo, pero no sigamos jugando con las hipótesis.

Todo aquello del 2017 pudo ser el principio y el final para después todos seguir la senda constitucional, pero lo que vemos es todo lo contrario y el Gobierno sigue atado y bien atado al independentismo por no hablar de su proximidad a aquellos que heredaron el mensaje de la banda terrorista ETA.

No es retórica esto que planteo a no ser que la Constitución pueda entenderse como una carta a los Reyes Magos, llena de buenas intenciones, pero alejada de la realidad de sus mandatos. Puede que sea política y por eso hay que explicar cuales son los planes.

Comprendo la dificultad de hablar de ese tema, tan constitucional, tan huidizo, tan grave.

Comprendo que las Fuerzas Armadas no son un «poder» ni deben ni pueden entrar en esa polémica de vigilancia constitucional, ¡hasta ahí podíamos llegar!

Comprendo que hay un Poder Judicial y un Tribunal Constitucional, todo eso lo comprendo y es justo y equitativo, pero no acabo de comprender por qué y para qué ese artículo 8, por qué su encaje en el Título Preliminar y tampoco entiendo cómo y cuando hay que cumplirlo (¿cuando ataquen los rusos o cuando nos aprieten en Ceuta?).

Soy muy consciente de que el día de la Pascua Militar no es el más apropiado, dadas las circunstancias, para explicar el artículo 8 y su encaje en el Título Preliminar. Tampoco Su  Majestad debe dar lecciones constitucionales.

Pero dado que es el día de más arraigo militar, en el que el Rey, Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, se dirige a sus soldados tampoco sonaría mal un canto a la unidad de España y al juramento a la bandera.

No quedan ahí los interrogantes sobre nuestra misión de «garantizar la soberanía, independencia e integridad territorial… «.

Territorio español es Gibraltar. ¿O no? Uno ya no sabe. Porque si Gibraltar no es español mejor hablamos de otras cosas, aunque la Asamblea General de Naciones Unidas lo dijo bien claro en su Resolución de 1967: “considerando que es una situación colonial que destruye la integridad territorial de España”. Nuestra integridad territorial no será firme hasta que Gibraltar sea español, pero los pasos que se están dando van por otro camino. El Gobierno de España ha llegado con la Unión Europea y el Reino Unido a un acuerdo para que se firme un Tratado que (en la práctica) aleja cada vez más a Gibraltar de lo que es: territorio español. Gibraltar se convertirá de nuevo en una humillación de Reino Unido y Europa a España. Todo ello a través de un engaño del Gobierno que pacta con Europa una farsa llamada «Prosperidad compartida» a  través de la cual Reino Unido seguirá manteniendo sus misiles y submarinos nucleares en territorio español. ¿Integridad territorial? Hemos denunciado en este blog numerosas veces cómo nos han retirado de la defensa y vigilancia del Estrecho, como nos han echado del lugar de mayor importancia estratégica para España y que no hemos sabido vender ni defender: el Estrecho de Gibraltar. A nadie en España le importa. ¿A las Fuerzas Armadas? ¿Por qué nunca se habla del tema o se mira para otro lado? Creo que ha llegado el momento de preocuparse seriamente por la expansión de Gibraltar más allá del istmo.

Hay más cosas que desde el punto de vista militar conviene recordar de este año 2025.

El patrullero de la Armada «Furor» se hizo a la mar en defensa de un objetivo todavía desconocido por todos, ¿en defensa de nuestros ciudadanos? Fue y sigue siendo digno de examinar ese apoyo militar a la «Flotilla» de dudosa legalidad, con la asistencia del buque «FUROR» y posteriormente de un avión del Ejército del Aire y del Espacio (A400). Apoyo a todas luces a una flotilla compuesta por personas particulares que defendían una causa que por muy justa que parezca era algo particular y de dudosa financiación y respaldo. ¿Se ha utilizado a las Fuerzas Armadas en lo que dicen ha sido un apoyo a españoles en riesgo cuando la realidad ha sido un gesto de fuerza provocadora a Israel? ¿Han convertido intencionadamente una cuestión privada en cuestión de Estado, usando la maquinaria estatal de las Fuerzas Armadas como seguridad privada, lo que es un peligroso antecedente y nos señala como nación alejada de los procedimientos democráticos en el uso del poder de la Fuerza, que debe siempre ser consultado al Parlamento, sede de la soberanía nacional?

¿Hay más?

En un ataque descontrolado e incomprensible el Gobierno de España y sus socios señalaron a Israel como genocidas y al insulto siguió el embargo de armas que nos ha dejado indefensos, pero solo un ratito, claro. En cuanto se han dado cuenta, no de la indefensión que nada les importa, sino de la situación empresarial de nuestra industria de armas como consecuencia del embargo, bajaron el tono que ha pasado a ser simple retórica.

¿De los misiles multipropósito Spike LR2? ¿De los sistemas de comunicación entre las pequeñas unidades? ¿ Del Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM), que sustituye a los cohetes Teruel? ¿De las torres del vehículo de combate 8×8?¿De los morteros sobre VAMTAC? ¿De los sensibles sistemas del Ejército del Aire y del Espacio? ¿O de la Armada? ¿Helicópteros de ataque? Por no seguir enumerando sistemas de armas y equipos de inteligencia que utilizan tecnología israelí. Pelillos a la mar.

Pues poco más. Una verdadera Pascua que podría terminar así: «Si quieren ayuda que la pidan«. Las inundaciones de Valencia dejaron al descubierto a mandos utilizados y que gustosamente se prestaban a la escenificación, al margen de ser utilizados los medios militares en apoyo de la población tarde y mal.

No vamos a obviar el mal uso que se hace del personal de tropa al que, sin consideración alguna, se le da de baja y retira de los ejércitos al cumplir los 45 años.

En fin hay más, pero los ejemplos son suficientes.

Hoy es imposible eludir el panorama internacional y más que nunca necesario analizar con rigor nuestra posición ante este futuro incierto que ya está aquí. Un futuro donde la fuerza de los ejércitos está detrás de las palabras. No es nada nuevo: «¿Cuántas Divisiones tiene el Papa?», ¿lo recuerdan? España se juega mucho, casi todo, y la tibieza solo conduce al vómito. No son flores ni piropos lo que necesitan nuestros ejércitos, sino un serio compromiso con la Defensa y unidad de España expresado con rotunda claridad. Debemos saber el lugar en el que nos posicionamos en defensa de nuestros intereses tanto internos como externos ¡tan dependientes uno de otro! Ha sido un triángulo muy peligroso el que hemos constituido apoyados en la Venezuela de Maduro junto al Irán de los ayatolás, dos vértices en los que se ha sustentado demasiado nuestra política gubernamental que ha planteado dudas evidentes sobre nuestra confianza, algo que afecta directamente a nuestra Defensa. Y por tanto a nuestras Fuerzas Armadas.

España queda en una situación crítica cuando el presidente de su Gobierno después de haber flirteado, y tolerado, con el régimen criminal de Maduro, acusa a Estados Unidos de haber violado el derecho internacional y humano sin él mirar lo que tiene dentro de su Gobierno. Señala al presidente de los Estados Unidos de América como responsable de crear un clima en Venezuela de incertidumbre y belicismo. Tenemos un nuevo portavoz a lo Zapatero en Túnez. Aquello supuso una insuperable pérdida de confianza en nuestras Fuerzas Armadas difícilmente recuperada. Ahora será definitiva. No habrá servicio de Inteligencia ni Fuerzas Armadas dispuestas a confiar en nuestra palabra. Haciendo uso de la metáfora: hemos perdido la guerra al lado de Maduro. Será el hundimiento de nuestra economía en particular de la industria de guerra. Si nuestro futuro como nación unida y fuerte era incierto ahora tenemos la seguridad de que nuestra Defensa corre mayor riesgo que nunca.

¿Nos lo explicarán en el día de la Pascua Militar o seguiremos mirándonos en el espejo de Blancanieves?

Estoy deseoso de escuchar el mensaje de esta Pascua Militar donde espero palabra y no retórica. La primera construye el lenguaje militar, la segunda solo ficciones.

Tengan una Feliz Pascua Militar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 enero 2026

 

«LA GENERACIÓN SILENCIOSA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

 

 

«A mi hermano Tomás que hoy, 31 de diciembre de 2025, cumple 90 años»

Tomás, como bien sabes, los que nacimos  entre 1928-1945 y crecimos durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial,  formamos parte de la «Generación Silenciosa», también llamada «Tradicionalista». Además, por abrir los ojos en España entre 1935-1938, también los dos formamos parte de los llamados «Niños De la Guerra». Nacimos en esos años, pero tuvimos la suerte de no ser evacuados a ningún otro país… pasando sin apenas notar las apreturas de la guerra y posguerra civil española.

No se como empezar esto, ni cuando terminar, pues la vida es como un baile, siempre llegas cuando está empezado y te vas antes de que acabe.  Hoy no se  a donde me llevarán mis pasos, quizá solo a recordar y  buscar sentido a la situación  donde todos anhelamos, llegar a viejos y no tendré prisa alguna en marcharme, sin pensar en la muerte, pues cuando ella llegue yo ya  no estaré, y mientras esté, es ella la que no estará.

Séneca ya nos avisó de los tres tiempos en que se divide la vida: presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso, y el pasado, que nunca muere, cierto. La memoria genera infelicidad porque, o los recuerdos son tristes y agobian, o son dichosos, y entonces, provocan melancolía. El olvido es, en realidad, una gran terapia social porque borra las heridas de otros tiempos.

A pesar de todo esto, hoy  nuestra  travesía por la vida está en un momento dulce, ese en el que queda más camino por detrás que por delante y la cercanía del puerto nos debe despertar el ánimo. Ahora lo que nos interesa es el futuro, el sitio donde vamos a pasar el resto de nuestras vidas, aún sabiendo  muy bien que lo único cierto, y lo que nunca se cura es el pasado, razón por la que  debemos disfrutar  del  presente.

Aristóteles no estuvo muy acertado cuando coincidió con el poeta  Agatón de Atenas en que ni siquiera Dios podría cambiar el pasado. Lo que si está en nuestras manos es el futuro, al que debemos mirar sin descaro pero de frente.

Los años pasan veloces, cada día más, hoy parece que fue mañana, pero aunque el tiempo pase volando y vayamos cumpliendo primaveras, por razones obvias nuestra «tercera edad», siempre despertó en mi un interés extraordinario, bajo todos los puntos de vista, aunque en esta ocasión me referiré a ella únicamente en el aspecto humano, dejando  a un lado lo  tratado por la geriatría, que como se sabe no es solo recetar medicinas a los mayores.

Enriquecidos espiritualmente por los años, «del hombre viejo el consejo», (El Nuevo Testamento ya habla del Consejo de Ancianos, y de su papel dirigiendo al pueblo hebreo), pero hoy vencidos el lumbago y los achaques por las conquistas de la medicina, y remozado el vestuario por el «prêt-à-porter», (fieles a la moda aunque lejos de París), puede decirse que nuestra tercera edad pisa simbólicamente el pescuezo del pasado. Y sin embargo en otras épocas, bastante cercanas por cierto, la gente era mayor en plena juventud, había asilos para personas mayores de cincuenta años, Stendhal habla de una mujer de 30 que aún estaba de buen ver.

Como nos contaba el maestro de periodistas José Jiménez Lozano, todo esto ha cambiado gracias a la llegada de nuevos medicamentos y a la desaparición de los lutos. Los «lutos», eran manifestaciones externas de dolor, a diferencia de los «duelos», que eran un proceso emocional interno. Entre padres e hijos los lutos duraban un año, y entre abuelos y nietos, seis meses. Pero, con lutos o duelos, a muchos de nuestros mayores se  les quiere tan poco que no nos preocupa el que no haya sitio para ellos, y  al final, en la última curva de su  camino,  cuando tienen que ser su propio ATS,  les suele  esperar el desamparo.

La soledad es triste, pero la compañía de quienes nada tienen que decir, lo es más todavía, porque a la pena de no recibir se une el trabajo de tener que dar. La sensación de sentirse en soledad es una realidad, aunque hoy las nuevas formas de comunicación han aliviado mucho este sentimiento, ya que se está en continuo contacto con familiares y amigos, por eso ¡hablar con nosotros antes que sea tarde!. Solo unos minutos más de atención por favor, y no basta con que tengamos razón, ¡nos la tenéis que dar!. A partir de ahora cuando estéis con una persona que peine canas, debéis: primero preguntarle, y después escucharle atentamente.

Pero sigamos con esta tercera edad alegre de hoy, pues la «Jubilación», la «Reserva» o el «Retiro», han dejado de ser una amenaza, y las palabritas, ya no se consideran desabridos verbos.  A los muchos que  estáis a punto de entrar en ella, os  diría que ni se acaba el mundo ni se acaba la vida, y que mantengáis la actividad y la participación, que son el eje central de la vida social y comunitaria. Lo único que debería limitaros sería la enfermedad.

Hoy, para nosotros, andar es  el único ejercicio natural asequible, pero muchos omiten su práctica con toda naturalidad. Cada vez se camina menos y así no vamos a ninguna parte, a pesar de que siempre tuvo buena prensa, como nos recuerda uno de esos sórdidos refranes españoles: ―«La salud no está en el  plato, sino en el zapato». Según Camilo José Cela, en su loa «A pie y sin dinero», dedicada a la Infantería española, ―«… a pie paseamos por donde quisimos, porque el que no va a pie no se entera, y os lo dice un vagabundo».

Algunos todavía paseamos; los más no están.

También ayuda el leer mucho, y conocer al resto del mundo a través de los libros es una buena medicina, sentados en un sillón podemos hacer excursiones, ayudan a conservar la «línea interior». Es la llamada biblioterapia…, tiritas que alivian el malestar del alma.

Resumiendo: Actividad física y mental, relacionarse participando,  huir del rechazo social cuando aparezca, y  empieces a la edad que empieces, el ejercicio funciona.

No hace mucho, un amigo con gran sentido del humor, me decía que estábamos hechos de fibra de maleta, por aquello de las mudanzas, traslados, pero que a medida que cumplía años, él se sentía, cada vez menos fibra y más maleta. La verdad es que hoy para movernos por la vida, debemos abrirnos paso en una maraña de: claves de acceso y firma, contraseñas, códigos PIN y QR para escanear…,¿y los que no tengan a mano a hijos, sobrinos o nietos? ¡Un momento, por favor, que todavía estamos aquí, por lo menos, no nos piséis!.

Son los tiempos, y se han ido muy deprisa, pero hay que ser realistas  ajustar las velas y no quejarse del viento como hace el pesimista, ni esperar a que amaine como hace el optimista, y tú  como capitán del Alborada III ( a festa do amanecer) bién lo sabes.

Dicen que la felicidad consiste en tener buena salud y poca memoria. Como nos vamos haciendo mayores, nuestra salud se llena de achaques y como la memoria cada vez esta más por los suelos, la felicidad se nos presenta un poco dudosa.

Solo debemos aspirar a conservar la cabeza lo suficiente para darnos cuenta que la estamos perdiendo, con la  suerte, de no tener en nuestras puertas el letrero que el papa Francisco tenía en la suya, «Vietato lamentarsi», Prohibido quejarse (habitación 201 de la residencia de Santa Marta, adyacente a la basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. Pero si vas al médico y no te quejas, ni le dices donde y cuando te duele… lo que realmente necesitas, no es un médico,  ¡es un veterinario!.

A nuestra edad, se nos hace imprescindible tener un enfoque deportivo de la vida, y el mejor deporte para nosotros, sería sonreír al que nos mire con gesto ceñudo,  practicable por todos, asequible como no a nosotros, que al tener limitado nuestro campo de ejercicios violentos, nos ejerceríamos en éste para el que no hay «récords», pues siempre se puede llegar un poco más, todo menos acomodar con mala cara nuestras vidas a las faldas…, de una mesa de camilla, y es que nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.

El actor estadounidense de cine y televisión​ Dick Van Dyke en su cumpleaños, acaba de publicar el libro «Mis reglas para sonreír a los 100 años».

De aquí nos iremos  cuando Él decida, pero si nos preguntase cuando, le diríamos  que nos gustaría irnos jóvenes, eso sí, lo más tarde posible, y es que como dicen los ingleses, la muerte es junto a los impuestos lo que nunca falla, digan lo que digan ciertas teorías de la inmortalidad regidas por falsos algoritmos. Saber llegar y saber llevar esta tercera edad, hay que decirlo ya, «saber envejecer», es la obra maestra de la sabiduría y una de las cosas más difíciles del gran arte de vivir. Somos muchos los que cuando empezamos a hacernos viejos, hicimos mal en no darnos cuenta.

Casi todos los mayores nos consideramos jóvenes, nadie quiere ni cree ser mayor, pero por fin en las altas esferas se han dado cuenta, que los múltiples problemas provienen no de la supuesta superpoblación de esta tercera edad, sino de la  previsible bajada del censo y su desequilibrio, resultado directo de la escasa natalidad. Habrá una bomba si, pero de despoblación, se avecina el llamado «invierno demográfico».

El modo de entender esta nueva fase de la vida, ha cambiado radicalmente y de un auténtico drama ha pasado a ser una amable vacación, sin el agobio de las maletas de retorno. El problema es que no todos sabemos llegar a esta situación. Terrible día en que a una actriz se le ofrece el rol de «mayor», pero bueno señor director usted ha perdido la cabeza ¡Yo en un papel de madre o abuela!.

Un personaje llamado Jacinto Benavente, con perdón, ¿pero existió algún día un dramaturgo español Premio Nobel de Literatura llamado Benavente?, alude a nuestro otoño como la edad de oro, y Agustín de Foxá (El conde de lo mismo), nos lo presenta como un faisán de lujo.

¿Tendremos que hacernos un «lifting» para volver a ser lo que éramos?, sinceramente pienso que por mucho que me dejara meter el bisturí, mi parecido actual con  mi juventud sería pura fantasía. Como dicen en Aragón: «Al barrigudo, tontería que lo fajen».

La juventud no es un período de la vida, la juventud es un estado de espíritu, un efecto de la voluntad, una cualidad de la imaginación, una intensidad emotiva, una victoria del valor sobre la timidez, del gusto de aventura sobre el amor al confort. Pero aquellos eran otros tiempos, y sabemos que ya no volverán,  no podemos sucumbir en la nostalgia, porque la vida es un camino de ida y todavía no se ha  inventado la marcha atrás. Los años arrugan la piel, pero renunciar a un ideal arruga el alma.

Deberíamos vivir esta fase de nuestras  vidas, como un triunfo, al tener  la suerte que por mucho que se nos  arrugue la piel, no lo hagan el corazón y la mente, y cuando nuestros proyectos se tambaleen, sepamos hacer uso de la humildad para pedir auxilio, y no confiar en unas fuerzas que ya flaquean.

Gran lección la de la jubilación bien aceptada y mejor entendida, por eso no debemos añorar aquel lejano día, en que anunciábamos a los amigos, envolviendo nuestras palabras en el celofán de la complacencia con aquel triste: ¡Mañana me jubilo!.

No hay nada permanente en este mundo, y somos necios cuando pedimos que algo perdure, pero no cabe duda de que seríamos aún más necios en no disfrutar con lo que tengamos mientras dure, y es que uno debe saber vivir con el dinero que tiene, sin embargo  hoy, ¡casi nadie habla de lo maravilloso que es envejecer! El verbo que se conjuga viviendo.

Cantaba Nino Bravo en «Un beso y una flor»: ―«Forjarán tu destino las piedras del camino, y lo que no es querido siempre quedará atrás»…, la nostalgia es inevitable. El pasado pasado está y a eso se le llama madurez.

Esta es la historia de todos los que nos quedamos dormidos frente al televisor en el salón de casa, los que nos meamos en las espuelas…, y aunque halla versiones diferentes, en realidad se trata de la misma historia, que es y será la vuestra…  Quién sabe pequeños. Quien sabe.

¡Felicidades hermano!

Y a todos, hoy día de San Silvestre. ¡Feliz Año Nuevo!

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza 31 de diciembre 2025

Blog: generaldavila.com

DEFENSA SOLICITA QUE LA OPOSICIÓN LE RINDA HONORES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La tragedia de lo ocurrido tras la riada en Valencia se ha convertido en un insoportable peaje para cualquiera que quiera abrir las puertas de la verdad. Derribar el muro levantado por el Gobierno del señor Sánchez que rentabiliza aquel desastre se convierte en unos de los mayores escándalos de la democracia.

Cuando desde la cruda versión y conocimiento militar nadie ha revelado la actuación de las Fuerzas Armadas en aquellos días el ministerio de Defensa, de forma incomprensible, solicita a la oposición que pida disculpas por faltar a la verdad ya que, según ellos, la Unidad Militar de Emergencia (UME)  estuvo a su disposición desde el minuto uno.

Quien falta a la verdad es el responsable de haber redactado esta nota urdida con mala intención y huyendo de la responsabilidad de una actuación convertida en tragedia

Más allá de discutir si disponer de lo inútil el problema se centra en algo de mayor envergadura porque  todos supieron, desde el minuto uno, que aquello sobrepasaba cualquier capacidad de la simple emergencia, incluso para la Unidad Militar de Emergencias (UME) sobrepasada e incapaz de afrontar aquel desastre con sus medios. Desbordados no pudieron ir más allá y quedó durante días la Comunidad ahogada en sus carencias y descontrol. No había nadie.  Nadie quiso asumir responsabilidades de algo que se veía con consecuencias políticas muy graves. La tragedia humana se veía venir.

Las Fuerzas Armadas actuaron después de tres días del comienzo de la riada y el nivel 3 de emergencias nunca se decretó para así rehuir responsabilidades. Esa es la verdad descrita en su día en este artículo con cronología de hechos y que vuelvo a repetir.

El ministerio de Defensa se enfanga con su proceder y para quien es militar, por muy retirado que esté, le duele porque aquello fue un mirar para otro lado, algo que las Fuerzas Armadas han sentido en lo más hondo. Algún día alguien lo contará. En mi caso me limité a analizar los hechos y a poner de mi parte todo lo que pude; alguno sabe de ello.

El tema clave de la ayuda militar ante la trágica riada no es el caso de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que hizo lo que le ordenaron, ni más ni menos. Por eso y para eso está bajo mando civil directo fuera de la cadena de mando operativo de las Fuerzas Armadas. Actúa a las órdenes directas de la ministra. Un detalle muy a tener en cuenta y que esperamos se corrija en su día. Es una anormalidad nada aconsejable.  Para manejar una unidad militar en el campo operativo es necesario contar con el asesoramiento y capacidades del mando militar y su Estado Mayor. Para eso está.

Un ministerio de Defensa no está para solicitar a la oposición que rectifique, sino para examinar su propia conducta y dar cuenta de su más exacto cumplimiento del deber de defensa y auxilio. No mirar por la ventana, sino ponerse las botas y pisar el fango. No solo el político.

No había nadie. Lo repiten una y otra vez: no había nadie… Un día, al día siguiente… No había nadie. ¿Dónde estaba España? ¿Reducida a un trozo del levante español como roto del conjunto?

Fue al tercer día: unas linternas, no era la luz, pero algo brillaba, lejos, muy lejos…

Unos militares del Mando de Operaciones Especiales que por allí maniobraban se lanzaron a la ayuda sin esperar más órdenes. No era tiempo sino de ayudar y atender a la muerte a la que se enfrentaban.

Convendría saber las órdenes que se dieron por las redes militares y de la Guardia Civil. ¿Son secretas? ¿Por qué no se conoce lo que se ordenó desde los ministerios afectados? ¿Y lo que no se ordenó?

Defensa solicita… ¿Qué solicita? Solicitamos nosotros.

No es la Unidad Militar de Emergencias a los que tiene que escusar el ministerio de Defensa, sino a las órdenes que dio al no hacerse cargo de la tragedia desde su competencia, exigible e inexplicablemente abandonada.

No. Aquello no fue un problema de la UME, ni de Feijóo ni siquiera de Mazón.

No había nadie. ¿Por qué? En situaciones de emergencia está visto que es mejor no recibir órdenes cuando estas están mediatizadas por sus consecuencias políticas. Puede ser fatal no actuar a tiempo.

No queremos medallas; Ahora las dan aquellos mismos que antes las negaban en combate. ¿Serán al valor político?

Queremos actuar cuando la misión y el riesgo que corren nuestros ciudadanos  lo exige; pero sin filtros políticos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

29 diciembre 2025

Blog: generaldavila.com

 

 

NAVIDAD. Rafael Dávila Álvarez

 

Leonardo da Vinci. Galería Uffizi, Florencia, Italia

Atribuimos el misterio a lo impenetrable, sin acceso al conocimiento, cuando es todo lo contrario: asequible y siempre cerca del conocimiento con el que se hermana, no lo limita sino que lo atrae en permanente llamada. El misterio es el mayor motor intelectual del hombre y sin él no existiría la condición humana. Nunca se conoce todo ni nada se conoce del todo. El imán del conocimiento es el misterio, mientras más impenetrable nos parece más conocimiento se desprende de él.

Navidad: estamos ante el mayor de ellos y por tanto el que más se abre a que nos acerquemos a su profundo significado y así conocer, intuir al menos, qué hay más allá.

Indaguemos en ello con la humildad que la sabiduría engendra. Todo se encierra en la palabra: Navidad. Nace Dios. ¿Es posible? ¿Cómo nace? ¿Para qué? ¿Es creíble un Dios Hombre?

El misterio nos lo expone con crudeza el Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger en la introducción a su libro Jesús de Nazaret. Nos recuerda el Papa que hace ya muchos siglos Moisés quiso ver la gloria de Dios.

«Se relata en el Libro del Éxodo. Allí se nos narra la petición que Moisés hace a Dios: “Déjame ver tu gloria” (Ex 33,18). La petición no es atendida: “Mi rostro no lo puedes ver” (33,20). A Moisés se le pone en un lugar cercano a Dios, en la hendidura de una roca, sobre la que pasará Dios con su gloria. Mientras pasa Dios le cubre con su mano y solo al final la retira: “Podrás ver mi espalda, pero mi rostro no lo verás” (33,23)».

Verás un niño en el portal… «…pero mi rostro no lo verás, pero mi rostro no lo verás…».

Podemos pasar una vida en ese pensamiento. San Ero en Armenteira así parece que lo hizo:  «Nunca prodigio tan grande como el que Dios hizo por la oración de su Santa Virgen Madre de gran precio».

Lean a Ratzinger, o al Papa, como prefieran. Nos habla de Virgilio y «sus poesías Bucólicas (poesía pastoril), compuesto aproximadamente cuarenta años antes del nacimiento de Jesús«.

«En medio de graciosos versos sobre la vida campestre, resuena de pronto un tono muy diferente: se anuncia la llegada de un nuevo orden en el mundo a partir de lo que es «íntegro» (ab integro). «Iam redit et virgo», ya retorna la virgen. Una nueva progenie desciende de lo alto del cielo. Nace un niño con el que se acaba el linaje «de hierro». ¿Qué se promete allí? ¿Quién es la virgen? ¿Quién el niño del que se habla?». «En esta atmósfera de espera en la novedad se incluye la figura de la virgen, imagen de la pureza, de la integridad, de un comienzo «ab integro». Y también la espera en el niño, el «brote divino» (deum suboles). Por eso, quizá se puede decir que las figuras de la virgen y del niño forman parte de algún modo de las imágenes primordiales de la esperanza humana, que reaparecen en momentos de crisis y de espera, aun cuando no haya en perspectiva figuras concretas».

«Y mientras estaban allí [en Belén] le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada» (Lc 2,6s).

«Lo que hasta entonces había sido sólo un esquema lejano, de pronto se hace presente. En la época de Augusto, después de tantos trastornos provocados por las guerras y las luchas civiles, el país se ve invadido por una oleada de esperanza: ahora debería comenzar por fin un gran período de paz, debería despuntar un nuevo orden del mundo».

«Este es el misterio que solo queda desvelado la noche de la Navidad. Ya se puede ver el rostro y por ahora, esta noche de Navidad, es el rostro de un niño nacido en un Portal, entre estrellas y pastores».

Si no hubiese misterio no habría Dios y por tanto hombres.

Y si todo esto no se entiende hay una fórmula que nunca falla. No hay más que ponerse de rodillas, sin más, ni menos, y permanecer en esa postura ante todo lo que nos rodea. Muchos misterios se revelan cuando la actitud exterior del cuerpo postrado de rodillas nos alcanza por dentro.

Probemos. Todo lo científico-experimental y técnico queda al descubierto.

La esperanza humana, reaparece en momentos de crisis y de espera, aun cuando no haya en perspectiva figuras concretas.

Déjame ver tu gloria

Feliz Navidad.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Navidad  2025

RUSIA NO VA A ATACAR A EUROPA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Camino de los 4 años de guerra los dirigentes políticos incapaces de lograr una paz debería retirarse de la política. La guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en su manos.

-Ucrania

Se debate un acuerdo de paz. Las condiciones son muy duras para Ucrania. Parece una capitulación en toda regla. Trump dio solo unos días para que Zelenski acepte un plan trazado desde Alaska. Los negociadores principales han sido Rusia, Estados Unidos y Turquía. Ucrania y Europa se encuentran con todo hecho y gran parte deshecho. Ahora esta mezquina Europa mete su patita en la negociación como si a ellos en cerca de cuatro años les haya interesado la paz. Sus generales de alto standing (como suena) nos asustan con un ataque ruso en pocos años. Las declaraciones del Jefe de Estado Mayor francés avisando de un ataque ruso a Europa y chino a Taiwán deberían ser revisadas y corregidas. Es un abuso de posición inaceptable y además sin fundamento. Inaceptable meter miedo desde quien manda en las armas y dispone de armas nucleares. Parece que ha sido dirigido por la política.

¿Qué va a ocurrir? Es muy duro, pero los finales de cualquier guerra son consecuencia de que uno la gana y otro la pierde. Siempre surge la misma pregunta: ¿Para llegar a esto no podíamos haber evitado tanta muerte?

La paz llegará, pero, se acepte uno u otro plan, los rescoldos del enfrentamiento tardarán tiempo en apagarse de manera definitiva. Tres años de guerra no se olvidan tan pronto y muchos combatientes vagarán de un lado a otro preguntándose el porqué. No sabrán si son héroes o culpables y pronto hasta su nación se olvidará de ellos. Mendigarán soldados vencedores y vencidos. El paso a la delincuencia y a organizar bandas armadas está ya descrito por Maquiavelo.

Está claro que esta guerra debe terminar y que se impone una paz. Alguno dirá que no a cualquier precio. Es cierto, pero también lo es el fracaso que supone mantener un estado de guerra durante cuatro  años sin el más mínimo atisbo de paz. ¿Servirá esta paz para que otros aprendan que invadir otro país sale gratis? Es pronto para saber como evolucionará la situación, pero esta guerra iba camino de convertirse en un holocausto imparable y de consecuencias inimaginables. Hay que parar la guerra ¿Se logrará? Trump, Europa y sobre todo Ucrania valoran la situación y en breve habrá respuesta. Me adelanto sin más datos que la intuición: la paz está a las puertas y llegará en Navidad o Año Nuevo. .

-¿Atacará Rusia a Europa?

Europa se encuentra en una situación que de alguna manera es también una derrota política y debe cuidar la parte militar. No ha sabido estar a la altura en un conflicto que en parte ella misma ha provocado y ahora necesita armarse para la paz. ¡Que contradicción!

La OTAN es un juguete roto que deberá plantearse su futuro para reconvertirse en algo eficaz y creíble.

Convendría dejar las cosas claras y no dejarse engañar por diagnósticos que en nada reflejan la realidad de guerra. El constante anuncio de que Rusia, en breve o a medio plazo, va a atacar a Europa es simplemente falso. Europa se extingue después de una historia de permanente guerra y una cultura que se desvanece por renuncia a su maternidad.

Ahora se ha convertido en mentirosa como niño asustado ante la indefensión en la que se encuentra: sola ante el mundo. Alimentada, cuidada, abrigada y mimada de repente se encuentra con que papá y mamá ya no están. Llora y grita, se desespera, no encuentra el bastón donde apoyarse; Estados Unidos tiene que atender otros asuntos, le nacen nuevos hijos que requieren su atención, el gas no llega de Rusia y China solo está interesada en el comercio. El mundo desprecia una cultura que no lo era tanto como lo fue la sumeria, egipcia o griega. ¿Quién se han creído estos europeos? No merecen ni una guerra. Mejor ocupemos sus tierras ahora que abren las puertas porque no tienen quien las trabaje. Europa ya está vieja y le ha crecido demasiado la soberbia. Su grito de guerra llega tarde y solo es un intento de retardar su desaparición.

Sin armas, sin defensa, sin ejércitos, sin moral, sin filosofía, sin gas, sin petróleo, sin chips, sin europeos… sin futuro.

-No tienes armas ni Ejército solo me queda decirte ¡Adiós Europa! No es necesario que te ataque nadie. Tu sola serás penetrada a través de tus fáciles fronteras y la imposición de nuestras ancestrales leyes que son fruto de una cultura que deberás aceptar, respetar. Os la impondremos. Es cuestión demográfica y el tiempo corre en tu contra.

La historia de la humanidad tiene sus ciclos, este es indudablemente uno que está cambiando el mundo conocido. Europa asustada pretende resucitar gritando ¡que viene el lobo!, cuando ya se han comido su corazón.

Empecemos a explicarlo.

La libertad: se pierde. Europa cercena libertades elementales, regula la información, la alimentación, la salud, el frio o el calor, el ejercicio, la lectura, la historia, el pensamiento, la palabra. Es la mayor corrupción política de los tiempos. La ley es el nuevo dios que nos regula. Se acabó el libre albedrío base de la conciencia humana, de la individualidad. Desde hace siglos Europa recurrió a las armas solo para luchar entre ellos y contra ellos, ¡los europeos!, para dar un paso al frente y de ello surgieron personajes como Napoleón. ¿Cómo es posible que aún se alabe su figura junto a la Revolución francesa? Inaudito. Quizá ahí empezó nuestra decadencia. Regular la libertad es acabar con ella. La libertad no es un arma arrojadiza para emprender la guerra. Es algo interior y consciente. Cuando se aleja de tu interior la pierdes. Es más cómodo ser esclavo.

Europa nunca supo defenderse. Solo atacar. Su composición, y talante, es fruto de la guerra ofensiva. Atacarse unos a otros, dominarse, controlar las frías montañas y calientes estrechos o solazarse en los mares templados y civilizadores. Alguno de sus pomposos reyes o generales quiso emular a Alejandro Magno, pero no tenía suficientes coronas ni entorchados morales, eran incapaces de dominar a Bucéfalo.

Europa logró sacar de sus guerras todo un concepto de guerra global y sus naciones, nunca unidas, acabaron provocando dos guerras mundiales que escalaban hacia la destrucción de la humanidad. La guerra tuvo que ser resuelta por naciones más allá de los mares y Estados Unidos mostró los riesgos de la ciencia guerrera que nos conducía a la autodestrucción.

Lo que ahora ocurre no es ninguna novedad. Solo una continuación de aquello. Algo nuevo en los procedimientos a los que siempre Europa les dio la espalda. Solo falta una figura que encabece nuestra locura. Siempre que algo malo nos ha ocurrido emerge. No es necesario nombrarlas. ¿Ahora?

El caso es que en Europa no hay nada ni nadie. Vacío absoluto en un lugar ya sin cultura, sin proyecto y sin armas ni Ejército. No queda nada. Puede que sea mejor para que no se monopolice el poder con la aparición de  un salva patrias que nos vuelva a llevar a nuestra peor historia. Quizá haya que regresar a la lógica de la geografía que une y desune en función de los mercados. Todo es economía y si no tienes nada que vender ni dinero para comprar estás muerto o eres esclavo. La Inteligencia Artificial es un paso más hacia el consumo y el no pensar. Solo comer, consumir y ni siquiera rezar.

Europa carece de armas, de Ejército y de voluntad de defensa. Va camino de no ser vendedor y quedarse sin recursos para ser comprador. De no ser nadie.

Trump ha sacado los colores a los tibios y mamones (aprovechados, indeseables, estúpidos, informales) porque sabe que esto corre más de lo que nos creemos y pronto Estados Unidos tendrá que enfrentarse a su pérdida de poder. No puede entretenerse con las lamentaciones europeas una vez más. Ha soltado la cuerda de Europa y esta no sabe hacia donde caminar. En breve no quedará ni la OTAN. Todos lo saben. No hay líder en Europa capacitado para coger las riendas de un caballo desbocado. Esto se ha acabado y habrá que pensar en otra cosa distinta a la Unión Europea que nunca lo ha sido más allá de querer recoger peras del olmo. El agua y el aceite es imposible juntarlos por mucho que los remuevas.

Comprar armas a Estados Unidos para cedérselas a Ucrania es síntoma de nuestro descabellado futuro. Ni sabemos ni tenemos ni podemos. Sin Ucrania Europa ve perder el negocio de las armas e insistirá en que Rusia nos va a atacar tarde o temprano. Mienten. Puede que seamos nosotros los que inventemos o provoquemos la guerra.

Europa no tiene Ejército

No dispone de Defensa alguna, no hay espíritu de unidad, la industria de Defensa es un negocio demasiado rentable como para repartírselo, a la tecnología llegamos tarde. Nuestro enemigo no es Rusia.

¿Entonces?: hemos repartido mal las cartas y elegido erróneamente a los jugadores. Rusia, hay que repetirlo, no es nuestro enemigo a día de hoy.

Es indudable que de cara al exterior es necesario disponer de una Defensa creíble. La OTAN ya no proporciona ni siquiera disuasión. La guerra es otra y la Alianza Atlántica dispone de armas inservibles. El brazo armado de los Estados Unidos se va a otros lugares. Nadie regalará las armas. En Europa empieza a surgir otro concepto a través de naciones con diferente pensamiento que tienen cuentas pendientes a las que es necesario calmar.

Europa se encuentra entre dos mundos de agua: el Ártico y el Mediterráneo que presionan y a ninguno de ellos domina. Son las rutas del futuro que hay que proteger que es dominar. Europa no lo hace.

Las armas y la tecnología son muy caras.

-Ha nacido una nueva dimensión de poder que está en el espacio. Europa ni está ni se la espera. Es una gran debilidad. El futuro ya no se mide en años, en cortos, medios o largos plazos. Eso está caduco. El futuro está ya aquí: tecnologia cuántica y fusión. ¿Quién da más?

¿Guerras? Camino de la total, Hobbes en el recuerdo. Sobrecargados.

¿Quién es el enemigo? ¿Quiénes se enfrentarán?

Nadie arroja las armas. El enemigo puede serlo cualquiera. Hay que armarse. Ese es el problema de Europa, no tiene armas ni Ejército y los vendedores las ponen caras y cobran  en dineros e inquebrantables alianzas. Europa debe armarse, pero no porque Rusia vaya a atacar, sino porque para ser alguien en este nuevo mundo hay que mostrar tu arsenal.

CONCLUSIÓN

Estamos a las puertas de poner fin a la guerra en Ucrania. Paz o ¿capitulación? Por ahora paz y luego diálogo.

Rusia no va a atacar a Europa a pesar de que Europa está indefensa y depende de los Estados Unidos. Señalar a Rusia como enemigo forma parte de un gran negocio: el de las armas y la tecnología. Moviliza las conciencias, exige disciplinar a la población y controlarla con mensajes de miedo. Hay que fabricar armas y movilizar a la población.

Mientras Europa, en manos de aficionados al poder y dinero, abre sus fronteras, la invasión se produce a diario y las armas las recogerán los invasores. Hemos perdido la guerra. Esperemos que su final no provoque otra peor.

El enemigo de Europa es su estúpida soberbia y una colección de dinosaurios que nos enterrarán con ellos.

Ni Putin ni Xi Jimping ni Trump son los culpables. Europa nos ha convertido en algo inerte, nos ha transformado en cosas. Nos manejan y ahora nos quieren llevar a la guerra. Seguirá creando y manteniendo una fuerte industria militar. Ahora está indefensa.

Son culpables. El Gobierno de España sigue su estela.

Nos manejan sin respeto y  con ligereza buscan dominar el alma de los hombres. Contra ello solo hay algo muy complejo: luchar por la libertad; que exige mucho sacrificio y conocimiento.

Presten atención y no se dejen llevar por las imágenes que le penetran hasta convertirles en una simple pantalla receptora y hombre anuncio.

Es el poder de la fuerza que se inició con un gran poema: La Ilíada. El único cambio que desde entonces se ha producido es la introducción del deshonor como gran protagonista.

«Hay muchas terribles maravillas, pero ninguna más terrible que el hombre» (Coro en Antígona).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 noviembre 2025

DIOS MÍO ¿QUÉ ES ESPAÑA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

«Dios mío, ¿Qué es España?»

Aniversario de los 50 años de la Monarquía en España. Nada trasciende; ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Marginación de una España que todavía sueña con la idea de España que fluye en lo abstracto mientras va perdiendo carácter; se deshacen como de arena los eslabones de su historia.

Después de 50 años seguimos con la misma canción cuya letra sabemos y a la vez olvidamos después de cantarla con diferentes registros: libertad.

Requiere una profunda meditación asistir a los 50 años del aniversario de la restauración de la Corona y comprobar que seguimos envueltos en el anhelo de las añoradas libertad y convivencia alrededor de la unidad. Un deseo al parecer inalcanzable tras el que se ocultan los pequeños dictadores que entienden que necesitamos de su amparo e ideología para que nos den la dosis precisa y así evitar el empacho; tan habitual. España en ocasiones se atraganta de libertad por abuso de una gramática política al dictado del partido.

Todo se ha celebrado en el Palacio. Ahora en el Real, luego en el popular, el de los Diputados. La calle sigue a lo suyo.

Abre el Rey Su discurso entre Diputados y toisonados con palabras que hacen temblar el hemiciclo al referirse a la celebración en ese lugar, el Congreso: «…donde se encarna la idea de España reunida».

Dice bien Su Majestad el Rey: reunida. Muy distinto de unida. Nada que ver lo uno con lo otro. Hay muchos tipos de reuniones en España. Demasiadas buscan la ruptura frente a la unidad. Esa es la razón de la Corona: mantener a España unida. La diferencia, digámoslo de una vez, entre reunida y unida es constitucional. Si no existe esa constitucional defensa de la unidad poco tiene la Corona que celebrar. Es su razón y ser: la unidad de España.

Refiere el Rey el episodio del 23F, ¡tan necesario recordarlo! No lo es menos, además de oportuno, hacerlo con  lo ocurrido en octubre de 2017, más cercano y aún en marcha. Se escenificó un acto contra la unidad de España, hubo un referéndum de independencia en Cataluña convocado por el Gobierno de Cataluña y celebrado a pesar de serlo de manera ilegal e irregular, pero cuyos efectos siguen teniendo resultado práctico en España ya que el Gobierno actual lo es bajo la protección y amparo de los que lo convocaron.

He echado en falta unas palabras confirmatorias contra tan execrable acto. Porque ahora ya no está tan claro. No debemos, en una conmemoración de los 50 años, olvidar las entonces tan oportunas y valientes palabras del Rey en defensa de la unidad de España: «…ya que las autoridades que allí representan al Estado han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando -desgraciadamente- a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada».

Después de 50 años sigue ese siendo el problema. Los reunidos luchan precisamente por no estar unidos alrededor de la idea de España. ¿Una idea? Dejaron solo al símbolo porque allí se reúnen para la desunión que es lo contrario.

Sentencia el Rey: «La España democrática, antes incluso que un país, un pueblo o un territorio, es una idea. Una idea hermosa que encarna lo mejor de lo que somos; aquello a lo que aspiramos; la suma de nuestros sueños, anhelos e ilusiones; una idea a la que merece la pena entregar todos y cada uno de los días de la propia vida. Y la Corona, ténganlo por seguro, estará siempre a su servicio, porque en ese servicio radica su propia razón de ser».

Al servicio de la idea de España porque no hay mayor servicio, por no decir el único,  que mantener la idea de España. Reunidos y divididos no es reunión, sino traición que materializan los que huyen ante la presencia del símbolo. ¿Hay mayor prueba?

¿Será España algo inefable como decía Unamuno?

Libertad y convivencia solo serán posibles cuando no estén sustentadas por aquellos que ensombrecieron la vida en España con el terror del asesinato y los que buscan quebrantar los principios democráticos del Estado de Derecho y socavar la armonía y la convivencia.

Pasados estos día de conmemoración me viene a la cabeza el lamento ¿o imprecación? de Ortega y Gasset: «Dios mío, ¿Qué es España

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2025

 

 

EL GAL DE FRANCO. OPERACIÓN «DOBLE E» (Extracto del Libro «LA II GUERRA CIVIL DE FRANCO» por General Rafael Dávila Álvarez

 

«Nadie enciende una lámpara para taparla con una olla o ponerla debajo de la cama, sino que la pone en alto para que tengan luz los que entran. De la misma manera, no hay nada escondido que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a conocerse y ponerse en claro» Lucas (13.16-17).

«No hay mayor secreto guardado que el secreto de algo inexistente»

OPERACIÓN DOBLE E. ANTECEDENTES
Estamos en el año 1972, exactamente es el 16 de marzo. El Levante español es el refugio de los antiguos miembros de la OAS., Organisation de l, Armée Sécrete. Esta organización que luchó por la Argelia Francesa había nacido en Madrid y al disolverse muchos de sus militantes se mantuvieron unidos dentro de una organización básica bajo el cobijo que les brindó el régimen de Franco. España fue no sólo su hogar y refugio sino su santuario.
El Gobierno español y sus servicios secretos no encontraban en su vecina Francia la colaboración política y policial necesaria para controlar y luchar contra los terroristas de la ETA. Francia conocía, controlaba e incluso apoyaba a la banda terrorista con tal de que no molestasen en territorio francés.
España se encontraba en una perentoria situación frente al terrorismo sin ningún apoyo del Gobierno francés, sino más bien todo lo contrario. Se desconocía casi todo sobre los terroristas y el Gobierno español estaba aislado sin información alguna, incapaz de adivinar que la ETA era un problema complejo que no se solucionaba con la única actuación de la seguridad interior. Francia tiene aún mucho que contar y lo oculta. Su vergonzoso apoyo y protección a la banda asesina fue decisivo en aquellos años para que la banda terrorista los aprovechase para darse a conocer a base de múltiples y sonados asesinatos.

Su proyección definitiva empezó con el del presidente del Gobierno español, D. Luis Carrero Blanco. Ni ellos mismos daban crédito a lo conseguido, aunque no era el éxito solo suyo. No estaban solos. El Partido Comunista francés de Toulouse fue tan responsable y ejecutor como la propia ETA.

A lo largo del documento Operación Doble E aparece con relativa frecuencia referencias al Partido Comunista de Toulouse. Es muy probable que el informador o informadores confundan, o mezclen los términos, las diversas organizaciones que con el nombre de Partido Comunista estaban en aquellos momentos en activo.

Conviene aclarar el término usado en Doble E ya que puede dar lugar a equivocaciones dado que por entonces la división que se había producido entre partidos de la ideología comunista creaba un verdadero caos de siglas, denominaciones e ideologías.

La denominación aplicada de «Partido Comunista de Toulouse» no indica nada en concreto y puede confundirse con el Partido Comunista Francés (PCF) o Partido Comunista español (PCE) que en aquellos momentos no presentaba esa actividad violenta contra el Régimen y había apostado por la vía pacífica con su política de «reconciliación nacional» que dio origen a una mayor ruptura con otros grupos comunistas que apostaron por la violencia. Partido comunista a secas, o de TOULOUSE, no definía a un partido en concreto ya que con ese nombre y su calificativo detrás había un indeterminado número de grupos.

Desde comienzos de los años sesenta hubo escisiones en los partidos comunistas de todo el mundo dando lugar a la creación de numerosos grupos con ese nombre que decían defender las esencias del marxismo-leninismo y entre ellos se fundó el Partido Comunista de España marxista-leninista, PCE (m-l) que fue una escisión del Partido Comunista de España. Este partido marxista-leninista fue el impulsor del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) que asesinó a varios policías al final del Régimen. Su actividad violenta fue creciendo y llegó a su cénit entre 1973 y 1975 actuando con violencia contra el Régimen de Franco y es a ellos a los que con toda seguridad se debe referir el informe que habla de una manera genérica sin especificar a qué partido comunista se refiere cuando habla de «Partido Comunista de TOULOUSE».

Es indudable que procediendo de un mismo tronco la información tuviese sus trasvases y fuese conocida de unos y otros pero no es menos cierto que el enfrentamiento entre los distintos partidos comunistas fue de gran virulencia llegando momentos de verdaderas dificultades entre ellos porque además de las diferencia ideológica y de procedimientos, siempre sobrevoló el temor a los infiltrados de la policía. Nadie se fiaba de quien estaba a su lado.

España quiso dar un paso al frente en el conocimiento del fenómeno de la ETA y dada la falta de apoyo francés inició su propia obtención de información.

¿Dónde iba a encontrar España el necesario apoyo para infiltrase en la organización terrorista y obtener datos de sus proyectos y movimientos? Solo desde dentro de la banda o desde el interior de los servicios policiales franceses podía obtener resultados.

La experiencia y conocimientos de los antiguos miembros de la OAS, agradecidos por el apoyo que España les había prestado, acabó siendo la clave y la Organización prestando sus servicios a los impotentes servicios de información españoles.
La operación se pone en marcha en 1972.

Duró poco más de un año y no se obtuvo gran rendimiento por desidia española ya que la información no fue analizada y explotada con eficacia a pesar de su importancia, que fue de tal magnitud, que pudo evitar el asesinato del Almirante Luis Carrero Blanco.

Doble E murió con la misma imprecisión y extrañeza con la que nació.

Aquí están los datos.

Desgraciadamente años más tarde nos encontraremos con una situación parecida, quién sabe si inspirada en esta primera maniobra… No es de extrañar que alguien desempolvara aquellos antecedentes y copiara métodos y procedimientos.

Alguno de los que se movía por esos mundos novelescos de Doble E el año 1972 continuará en plantilla en las listas del GAL que se montó en España en 1983.

Doble E fue sólo un proyecto, muy madurado, organizado en su estructura, pero sin continuidad y puesta en escena. Se quedó sin fondos o no se quiso ir más allá es una incógnita que queda por desvelar. No sabemos el por qué de su inesperado final. Si es que lo hubo.

Lo que más tarde puso en marcha un Gobierno democrático (GAL-1983), socialista para más señas (Felipe González al mando), no fue capaz de ponerlo en marcha el Gobierno de Franco, como posteriormente veremos.
Lo que se expone sólo fue conocido por la Guardia Civil y dentro de ella por su Director General, mandos muy próximos de su Estado Mayor y los encargados de realizar la operación, como deja muy claro el ejecutor del informe.
En aquellos momentos el Director General de la Guardia Civil era el Teniente General Carlos Iniesta Cano. Fue nombrado en enero de 1972 y estuvo en el cargo hasta Mayo de 1974, fecha en la que pasó a la reserva.
Hay un dato de gran interés porque puede orientarnos sobre los orígenes de esta operación. El General Iniesta acababa de llegar de Argelia donde estuvo de Embajador de España desde julio de 1970 hasta su nombramiento como Director General de la Guardia Civil.
Su última actuación en Argelia fue en Febrero de 1972 (ya nombrado DG. de la G.C.) con motivo de la visita a ese país del Ministro de Asuntos Exteriores, López Bravo, para la firma de los acuerdos de compra de gas natural y de cooperación económica y financiera entre los dos países. Su nombramiento para la Guardia Civil y la inmediata puesta en marcha de la Operación Doble E con miembros de la OAS hace pensar que estableció algún tipo de contacto en Argelia durante sus años de Embajador. Las razones que llevaron a nombrar al General Iniesta embajador en Argelia y su posterior nombramiento como Director de la GC. aparentemente pueden tener relación. Los contactos que allí pudo establecer con antiguos miembros de la OAS y la información obtenida pueden ser el origen de la operación Doble E.
No está de más recordar que el General Iniesta fue Agregado militar de la Embajada española en Washington de 1949 a 1955 siendo embajador José María Areilza. Indudablemente ese era otro lugar privilegiado para ver los derroteros que llevaba la política internacional y obtener información de primera mano.
El Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil en 1972, mano derecha del Director, máximo receptor de toda la información que la Guardia Civil manejaba a cualquier nivel, era un personaje lo suficientemente listo para adaptarse a las circunstancias sin ningún rubor ni sonrojo, de esos que son capaces de estar en todos los lugares para terminar diciendo que no estaba en ninguno. Hablamos del General José Antonio Sáenz de Santa María Tinturé.

En 1995, el teniente general José Antonio Sáenz de Santa María, imputado por uno de los atentados del GAL, aunque fue exculpado, hizo unas intrigantes declaraciones al periódico El País (24-2-1995-Miguel González) en relación con la guerra sucia.

—¿Alguna vez recurrió en aquella época a la guerra sucia?

—Le responderé con una máxima: En la lucha contraterrorista, hay cosas que no se deben hacer. Si se hacen, no se deben decir. Si se dicen, hay que negarlas. Creo que he contestado.

El antiguo Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil en 1972, coronel Sáenz de Santa María, sería más tarde su Director General y de él se especuló sobre su conocimiento y participación en la guerra sucia de los GAL. Es famosa su «no declaración» en el Congreso, solicitada a puerta cerrada, sobre aquellos hechos. Se negó hacerlo si era a puerta abierta porque sus declaraciones podían ser motivo de escándalo. No hubo necesidad ya que el Partido Popular disolvió la Comisión para investigar el GAL.

El general había declarado (El País-MIGUEL GONZÁLEZ. Madrid – 27 ENE 1996):

«Sí es cierto que les hice ver que, si yo declaraba a puerta abierta, todo lo que declarase, especialmente a preguntas del PNV “interesado en la guerra sucia durante la etapa de UCD, podía ser objeto de titulares llamativos o escandalosos, porque yo no podía negarme a contestar ninguna pregunta cuya respuesta conociese. Este fue el problema que les planteé», concluye el general, y “no tuve más noticias sobre el tema hasta que me enteré de que la comisión había sido disuelta”».

Todo está publicado. Nada leído. Nadie se da por enterado.

General (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog. generaldavila.com

11 noviembre 2025

175 ANIVERSARIO DE LA ACADEMIA DE INFANTERÍA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

La Academia de Infantería de Toledo es casa y alma de cualquier infante, de soldado a general. No es lugar de privilegio ni de visita protocolaria, es un vaticano de la Infantería española donde se encuentran Pedro Calderón con Baltasar Queija en un abrazo que recuerda al del Tajo con la imperial Toledo.

Y éstos que en la Academia Toledana

sienten que se apodera de sus pechos

con la épica nobleza castellana

el ansia altiva de los grandes hechos

Lo demás son zarandajas momentáneas, actos protocolarios de hoy donde alguna infantería moderna se hace fotos, pero no reza ni sabe

besar la Cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla.

La Infantería, la de a pie y sin dinero, pero siempre con su Virgen Inmaculada, que cumple, según nos anuncian, 175 años desde que abrió Escuela para que no se olvidasen las hazañas de una religión de hombres honrados que canta

Ardor guerrero vibre en nuestras voces

y de amor patrio henchido el corazón

Se ha celebrado el 175 Aniversario fundacional de la Academia de Infantería. Fue allá por 1850 cuando abrió el primer Centro de Enseñanza del Arma: el Colegio de Infantería, origen de la actual Academia de Infantería. Pasó por el Hospital de Santa Cruz, Hospital de Santiago y Casa o Fonda de Caridad, de la ciudad de Toledo, se cerró en 1869, volviéndose a abrir en 1875 en el Alcázar de Toledo. Más tarde el General Franco ordenó la construcción de la actual Academia de Infantería inaugurada en 1948.

El Alcázar ha quedado, o debería,  como imagen del heroísmo de la Infantería y del pueblo toledano. Sigue siendo espejo para cualquier infante. Eso creemos, aunque no lo aseguramos porque no hay peor enemigo que el olvido o la mala memoria.

De los actos conmemorativos de tantos años de Colegio, pocos infantes se han enterado. No se nos ha mandado una mínima reseña como recordatorio de los hechos. «Que somos muchos no es escusa», sino desidia, porque como dijo D. Camilo José Cela, la Infantería no es la masa sino la compañía. En el mundo de la Inteligencia, incluso artificial, hay sobrados métodos para llegar hasta el último de los infantes. Solo es querer y para eso hay que saber.

La Academia de Infantería celebro sus 175 años. A su manera y con la sociedad civil, con su Toledo y autoridades, que eso está muy bien siempre y cuando no se olviden de los que nos hemos formado como infantes para el combate, con ardor guerrero, los que quedan que no son tantos como para no hacer un toque de llamada

que aún te queda la fiel Infantería

que, por saber morir, sabe vencer.

Esa Academia es  nuestra y no del Director ni del Mando de Enseñanza ni del Jefe del Ejército ni de la ministra de Defensa. Es de los infantes que allí se han formado, subido por Cerro Cortado y sudado hasta el vértice Torrejones cantando entre olivares, crípticos como los alcaravanes de aquellas tierras solo para infantes curtidos en las cosas

del deber, de la Patria y del Honor. ¡Honor!

¿Habrá otra manera de ser infante? Porque creo saber que en esa Academia, de la Infantería, de todos los infantes…

‹No se ha visto en todo el mundo

tanta nobleza compuesta,

convocada tanta gente,

unida tanta nobleza… ››

¿Ya no es aquel soldado vago al frio y al calor? Claro que «quien no haya sido soldado de Infantería quizá ignore que cuando el hombre se cansa, aún le faltan muchas horas y muchas leguas para cansarse».

Las armas hacen ruido. Mucho ruido. Ser Infante ya no es ser del Arma de Infantería, ahora es una especialidad.

Silencio…

…el arma con que habrán de defenderla

¿Una especialidad? ¿Qué será eso? ¿Una parte? ¿Una limitación? Cuando ser infante es todo en la milicia. Lo son todas las Armas en su base principal. Especialidad es de serlo todo acabar siendo nada. La Academia de Infantería ¿es una especialidad?

¿El Alcázar de Toledo es una especial historia prohibida?

Pues miren, soldado o general, es lo mismo porque a ningún infante de a pie nos han invitado, que no cabemos, somos muchos, pero ni siquiera el recuerdo, unas líneas en los medios. Nada; silencio de nuestra Academia, a nadie se lo han dicho y con su pan y sal se lo coman. En cualquier caso esa es la buena noticia: Somos muchos, somos Legión.

Fueron los Tercios. Pasó algo parecido en el Centenario de la Legión. En silencio. Cien años de historia sin que a nadie se le haya ocurrido recuperar aquellos cien años. Era infantería.

A lo mejor en estos 175 años alguien habrá tenido un recuerdo para el Alcázar de Toledo, tan vinculado a nuestra historia de infantes.

Somos muchos y no hay sitio para todos. No se puede invitar a todos. ¿Somos masa o compañía? Desviemos el disparo y bajemos la distancia de tiro. Menos infantes y más silencios, que pasen desapercibidos. Al fin y al cabo es una especialidad.

175 años en silencio. Muchos infantes en España, la mayoría, y pocos se han  enterado. Mucha autoridad civil, muchos juramentos, pero los infantes huérfanos de la autoridad que da ser infante: «Quien no haya sido soldado de Infantería quizá ignore que cuando el hombre se lanza, cuando el hombre se calienta la sangre, lo más difícil es pararlo y enfriarlo. Porque el otro secreto de la Infantería es el de calentar el aire con la mirada y darse cuenta de repente que la batalla terminó cuando el soldado creía que estaba empezando. Que nunca mejores temples se conocieron ni en más gallardo menester se emplearon».

Han asistido los Coroneles de todos los Regimientos de Infantería de España. ¿Todos o los de los escasos Regimientos que quedan ? Hemos estado quizá en ellos representados.

Queda un mes para celebrar la Patrona del Arma. Recuerdo.

«Resuenan pífanos marciales y aún nupciales en la última y más profunda revuelta de nuestros oídos, y aún se estremece, gracias a Dios, ese último nervio que en los cuerpos de los bien nacidos se guarda, como oro en paño, para que vibre en las ocasiones solemnes. En el día de la Patrona, por ejemplo».

O en el Aniversario de sus 175 años de historia.

¡Viva la Infantería!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 noviembre 2025

LA VOZ DEL REY. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Este artículo ha sido publicado en este blog más de una vez. Publicarlo de nuevo es un simple barómetro que nos dice no solo la temperatura, sino la predicción de futuro a raíz de lo que vemos. Ya no hablamos de reyes, lo hacemos del porvenir de España. Y lo hacemos porque los cimientos de esta vieja y sabia nación están siendo corroídos por algo peor que la carcoma. Nos llaman exagerados, dicen que España va mejor que nunca y no sabemos de lo que hablamos.

Estamos bajo la esclavitud del miedo. Es mucho el poder conquistado y el temor alcanza a todos por igual desde los palacios a las más humildes viviendas. Es una vieja historia muy bien montada y ahora de plena vigencia. Nos han dividido y nos hemos entregado. Nos han descabezado y ya sin nadie que nos represente, alguien que ondee como la bandera, que sea nuestro símbolo, que grite cuando deba y apacigüe cuando pueda, la soledad se muestra como incertidumbre y desconocimiento de lo que queremos. No crean que ellos quieren una república; no, en absoluto. Quieren instalar un régimen  en el que se legisle, se juzgue y se dé seguridad y defensa al dictado. Dictar es su ley y el que no obedezca será reo de culpa. Claro que parece que nos gusta entregar nuestra libertad para que sea gestionada por el señor que dicta. Abran los ojos porque de nuevo se abre otra campaña de acoso y derribo para ocultar las próximas sentencias si es que los jueces logran mantener su independencia.

Es el momento oportuno para recordar la figura del Conde de Barcelona. Hoy cobra plena actualidad para la política de Estado lejos del oportunismo y ramplonería de los discursos de partido.

Era el año 1993 cuando Don Juan de Borbón recibía la Medalla de Oro de Pamplona. Se le había acabado la voz pero providencialmente el entonces Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón,  leyó en voz alta sus sentimientos. Todo un símbolo. Pocos lo vieron  y menos entendieron aquél simbolismo. Juntos, un Rey que lo fue en la esperanza, el Rey de España y un Príncipe que iniciaba el camino. Cedió la voz Don Juan y cedió definitivamente el futuro; lo hizo en este caso en su nieto Don Felipe, libre de todas las cargas del pasado. Se cerraba el paréntesis de la historia reciente buscando el definitivo futuro. La monarquía española, la heredada, la instaurada y la esperanzada; tres historias en tres reyes para España, tan distintas que parecían tres Españas.

Don Juan hablaba desde el silencio y, sin voz, la gravedad de su mensaje la podían percibir todos los que quisieran escuchar y entender. Ya no hablaba de España, su devoción, ahora hablaba de la unidad de España, su preocupación.

Nadie le escuchó; los laureles ensordecieron a los consejeros, muy activos en épocas de recolección. Don Juan pudo ver la realidad al evadirse de todos ellos. Conocía muy bien lo que significa estar rodeado de tantos consejeros expertos en malos consejos. Sólo le quedó el mar donde aprendió a leer los horizontes de acontecimientos. Y con él guardó la historia de una España que se le escapaba mientras más la deseaba.

La unidad de España, repetía incansable, por encima de la enfermedad, por encima del silencio, incluso por encima de la imprudente prudencia de algunos.

La transición superada, decían algunos, España navegaba con buen rumbo y velocidad de crucero, pensaban todos. Nadie había visto al sembrador que por las noches esparcía su semilla de cizaña por los campos de cereal. La transición ni siquiera había comenzado a germinar y ya todos auguraban una espléndida cosecha. La unidad de España, repetía Don Juan a punto ya de coronar su historia.

El Rey Juan Carlos captó de inmediato el mensaje y consciente de la gravedad de las palabras de su padre repitió incansablemente el mensaje de unidad. He repasado los discursos de Navidad y Pascua Militar desde aquél año noventa y tres; nunca ha dejado de apelar a la unidad de España. Pero por mucho que se hable de la unidad, nada se logra si los campos están sembrados de la semilla de la secesión que acabará ahogando a las espigas de la unidad. No era ese el sentir popular, entonces ni ahora, pero una élite político-económica ha logrado jalear a los ácratas que gustan militar en el sindicato de los gorriones donde ellos se alimentan aunque nadie coma. Esta es la otra historia, la de la España reciente.

La Transición significaba cambio, el paso a un sistema democrático solidario y de respeto. Para ello, lo primero y fundamental era tener una Ley y respetarla. Y se hizo la Ley pero no el respeto democrático de cumplirla. Razones de carácter visceral, vuelta al revanchismo y al enfrentamiento. Los que deberían ser hombres de Estado han resultado ser agitadores de barrio que juzgan según sus intereses de partido o con la imposición de su minoría sobre el conjunto. Es su democracia. Esta es la historia que ahora se abre.

Diez años lleva en el Trono Don Felipe. La transición de reyes se ha hecho con seriedad y oportunidad. Estamos ante la verdadera y nueva historia de España, ante el futuro de varias generaciones. No hemos vivido una transición como todos creíamos. Hemos vivido una incertidumbre.

La transición empieza ahora… la incertidumbre que no ha desaparecido. Lo avisó Don Juan, lo cultivó el Rey Juan Carlos y será la preocupación del Rey Felipe VI: la unidad de España. Historias hay muchas, España una, única e indivisible; sí no, ni hay España ni hay Historia.

Ni Rey ni República, no habrá nada de nada.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

A ESPAÑA SE LA SIRVE DE MUCHAS MANERAS. ALGUNA SIN PERDÓN NI OLVIDO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No parece que lo de «A España servir hasta morir» sea una lección aprendida. A aquel extraño, por decirlo de alguna manera, ministro de Defensa le dio un ataque de caspa cuando le llamó Artur(o) y le dijo aquello de «Oye ministro o quitas eso de los catalanes montes o te quito a ti en 24 horas». No hizo falta ni cinco minutos. El extraño ministro, el de la caspa, muy dado al móvil, a movilizar a cualquier hora del día o de la noche a sus vasallos, que eso pensaba de los uniformados, dio la orden del desorden y contra la patria, como si fuese el poeta de la despedida que quiso componer metiéndose donde nadie le esperaba. Se retiró no el lema, sino todos los montes de España, se retiró la idea de servicio y se hizo en el lugar más sensible para nosotros, la Academia de Suboficiales del Ejército, sólido paraje donde se forma el escalón clave y básico de todo el Ejército. Sin rechistar. La Cúpula temblaba y la tropa miraba sin saber cual era la dirección de ataque. Que ya no había ataque ninguno y mejor era morir que matar. Desde entonces, sin que nadie se haya dado cuenta, la desmilitarización se enseña en los colegios y guarderías. Lo peor: en las Academias Militares y en los Centros de Formación. Conviene no olvidar de donde venimos para sabe a donde vamos. Acabar con España suena a ¡Ala! ¡Qué dice este tío! Pues eso sobrino. Que a España no se la sirve, sino que uno se sirve de ella hasta dejarla seca, y para ello un botón de muestra. ¿Cual? Tremendo el trabajo que tiene el Supremo y, a la par, el de un poco más arriba para deshacer sin vía jurisdiccional lo que la jurisdicción sentencia. !Ah!

A España no se la sirve, se sirve al Gobierno de turno, socialista zapaterista o sanchista y sus ministros son ejemplo de esa entrega luchando en lugares insospechados para no dejar sospechas. Véanlo a diario en su taza de café.

Somos fruto, consecuencia, de aquellos tiempos del ministro que retiró el lema «A España servir hasta morir» y conviene no olvidar aquello ni a los uniformados que tragaron con la infamia y que después de sus acenso se colocaron o colaron por lugares donde el servicio se entiende en sentido inverso al que las Reales Ordenanzas exigen a quien besa la bandera en juramento de vida hasta la muerte. No los olvido por muchos lugares insospechados, sin sospecha, que hayan ocupado y, aunque sigan mamando de la vaca que les ha llevado a olvidarse de todo menos de ellos. Cualquier día hago una lista y la muestro. No con mala intención, sino con la se servir, cosa que ellos nunca supieron si no era en ese sentido inverso, ese  que les ha engordado su cuenta corriente mientras adelgazaba la de  la patria. Puedo dar nombres de los vasallos de aquella época, culpables no solo de retirar el mandato del servicio irrenunciable de morir por la patria, sino que desmilitarizaron la milicia a cambio de un plato de lentejas. Frio.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 noviembre 2025

CARLES PUIGDEMONT I CASAMAJÓ General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Este verano hubo ultimátum: «O vuelve Puigdemont a España o se acaba nuestro apoyo», comunicaba Junts a Pedro Sánchez. Reunión de urgencia en La Mareta, Illa por lo catalán, Zapatero por aquello de los apoyos «exteriores» y Marlaska por si se les iba de las manos.

Hubo más visitas atlánticas, pero ya las conoceremos. Un lugar oficial de un presidente del Gobierno, aunque sea de veraneo, debe tener un registro de visitas indestructible y de acceso al menos por la Comisión de Secretos del Parlamento. La privacidad solo en un bis a bis o en la taberna de la esquina.

El problema se agrava porque ni la amnistía ni el dinero pueden con el verdadero objetivo: que Puigdemont vuelva a España sin ser detenido y puesto a disposición judicial.

El plazo ha caducado y ya no hay trato. Veremos si hay truco.

Carles Puigdemont sabe que la debilidad es el momento mejor para el ataque. Esperan hasta el turrón. Luego vendrá el año definitivo.

El independentismo busca un símbolo. Ha perdido la batalla y necesita recuperar terreno. Debe izar una bandera, cantar un himno y lanzar la voz de ataque para la victoria, alguien que encabece el asalto final: un símbolo encarnado. Bandera, himno y rey (del condado): Puigdemont.

Carles no significa gran cosa, es un pelele necesario para no dispersar el conjunto y fabricar a su alrededor una imagen que aglutine la lucha contra España. De ahí su importancia. El símbolo es más fuerte que el poder, es el verdadero poder sobre cuerpo y alma. Es la única realidad integradora. De ahí su urgencia y permanente referencia. Los de Junts creen representar  a la sociedad catalana. Muy democrático y común en nuestra querida España, te dan unos votos y ya crees ser.

La cataluña independentista tiene dinero, pero no tiene símbolo y desesperan porque saben que sin rey, conde al menos, no alcanzan. La lengua no es suficiente, se queda corta, notan que disminuye su influencia, hasta en la poesía, no hay manera de llevarla más allá cuando lentamente desaparece. Es ley y vida, más allá de la voluntad. El Toisón no ha sentado bien.

Anunciaban a Sánchez Albornoz la llegada de Don Juan Carlos a Argentina y el viejo republicano, que allí residía, contestaba: «Es España, España que viene a la Argentina».

Carles no es Cataluña. Ni parecido. Roca con Toisón efímero.

Carles Puigdemont es nadie. Nadie ataca con engaño, no con fuerza.

Odiseo se escapa de Polifemo gracias a, por un momento, esconderse bajo la nada. No puede haber integridad nacional cuando no hay nación. ¿Buscan un símbolo de unidad? ¿o de ruptura? Para alguno avanzar en convivencia es aceptar una ruptura, lograrla, aunque sea a base de romper la convivencia, violentamente si necesario fuere.

El llamado pluralismo político se transforma en  enfrentamiento político muy alejado de la pacífica práctica política. Enfrentamiento disgregador. Del enfrentamiento político se ha llegado al social, que es más peligroso. Estamos en la fase final y por ello buscan el símbolo. Quizá no vuelva otra oportunidad de romper con España y convertirse en esa cosa independiente. Bandera himno y rey. El símbolo que represente en este caso la radicalidad, exabruptos, descalificación, intransigencia y fundamentalismo. Quien sabe si algo más.

Carles Puigdemnoit i Casamajó no pasará a la literatura porque representa, o pretende hacerlo, una figura muy manoseada como todo lo que tiene gran significado en la vida. Pretende ser un símbolo, pero detrás no hay nada, todo es España.

Pretenden construir un símbolo para la independencia, para la Cataluña rancia del poder económico, un rey catalán que sea bandera, himno e historia que represente aquello de lo que carece. No es deseo nuevo, que ya encumbraron la bandera de los Pujol, o alguna Roca que jugaba a la tibieza con media sonrisa muy peligrosa mientras otros se introducían por la puerta trasera del palacio principal de Troya para dejar allí su caballo.

El independentismo quiere bandera y no la encuentra. El símbolo que aúne y reúnan voluntades no existe.

Carles Puigdemont i Casamajó es un último intento con el que la rancia clase poderosa y rica, los intransigentes que siguen en Ítaca, quieren llevarse la convivencia.

Sánchez lo tiene mal porque ha querido vender lo que no es suyo y España es una roca muy dura para que cualquier traidor quiera engañarla.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 octubre 2025

 

 

MUERTE EN VALENCIA ¿POR QUÉ? ¿HAY LECCIONES APRENDIDAS? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

¿Por qué? Seguimos sin saberlo.

¿Por qué hubo abandono? Hay indicios que nos llevan a pensar en responsabilidades muy graves.

Hace un año asistimos a una tragedia natural que dejó muchos muertos, inasumible e inexplicable porque podrían haberse evitado. Eso es lo que nos obliga a todos a analizar cada día ese atosigante ¿por qué?

Se cumple un año de reproches políticos y de declaraciones inútiles. Los juzgados estarán haciendo lo que deben, las comisiones de investigación andan enzarzándose entre declarantes y sospechosos, pero todavía nadie ha presentado un informe de los hechos, unas lecciones aprendidas, unas conclusiones científicas y válidas para casos iguales o parecidos; volverá a ocurrir. ¿Y la reconstrucción? Si mal va la material parece que hemos olvidado reconstruir esas almas dañadas hasta límites insoportables. ¿Y las conclusiones? Suponemos que las Fuerzas de Seguridad del Estado tendrán hecho su estudio, las Fuerzas Armadas también, la UME es posible, los bomberos y los técnicos de las cuencas hidrográficas, el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el de meteorología, en fin sé que son muchos los que han estudiado las razones y las guardan celosamente. Pero nadie las conoce.

¿Y los medios? Los de comunicación. De un tipo y del otro, de ambos lados, los que se llaman neutrales, los limpios de corazón, ¿Qué dicen? ¿Estuvieron imparciales y en su lugar? ¿informaron? ¿O escondieron datos y desinformaron?

Porque solo recuerdo una ventana abierta, un objetivo de cámara dirigido al lugar de la tragedia: Iker Jiménez y Carmen Porter encabezando  un equipo de valientes mostrando, a la vez que ayudaban, una realidad que por otros lados era ocultada o manipulada. Sus imágenes y mensajes hicieron reaccionar a muchos al ver la cruda realidad y entre esos muchos estaban aquellos a los que su deber les obligada a estar allí, pero fueron limitados y no autorizados por quienes les  mandan. Mientras la tragedia sucedía era ocultada y se limitaba la actuación de unidades y de servicios elementales. La política tiraba de recursos propios para culparse unos a los otros mientras la corriente desbordada se llevaba a los muertos a los que nadie escuchaba. En mi indignación lancé una llamada de auxilio que llegó al más alto escalón del ejército y de las Fuerzas Armadas (Artículo) al ver que incluso los ejércitos no reaccionaba cuando la muerte se llevaba a cientos de españoles; estaban paradas, sin reaccionar, patético espectáculo que indignaba incluso a la disciplina. Nunca había asistido a retrasos tan irresponsables e indecisiones que aún no se han valorado y analizado. Los responsables suben en su escalilla de lo inmoral. Tuvimos que ver (no era la primera vez) a algunos mandos militares con cara más de director que de general, en declaraciones más políticas que de soldado.

Las Fuerzas Armadas llegaron tarde y mal. Así de claro. No hubo mando militar que estuvo fuera de su cadena de mando en un único flujo político. Indecisión (¿política estudiada?), desorganización, mala planificación, desorden nunca antes visto; duró más de lo deseable. ¿Reconstrucción? Nada. Un año y todo es guerra política. Si quieres ayuda tienes que ser de los míos.

Ese es el gran problema. Hay míos y tuyos. Hay Estado para unos y para otros Autonomía. Eso habéis elegido.

Todo se hizo en apoyo de una sola idea por parte del Estado, o sea del Gobierno, o sea del Ejecutivo: no hacer nada y si necesitan ayuda que la pidan. El Estado no existió para apoyar a los que no le habían votado.

Fue todo un desastre. Jamás se ha insultado tanto a un pueblo:

«Si quieren ayuda que la pidan«. No había nada. No tenían de nada.

A mi no me interesa a día de hoy el exigible y necesario proceso  judicial porque sé que seguirá implacablemente su camino y dictará justa sentencia; hasta allí donde pueda llegar y no se le oculten los datos. Lo que me preocupa es saber las razones por las que no se ha hecho nada para saber el porqué. Que nadie haya analizado y extraído consecuencias.

Se actuó mal, el Gobierno de la nación española abandonó a los valencianos, manchegos y andaluces. Que se las apañen. Los medios fueron ofrecidos de manera sectaria, cobarde la reacción y solo algunos, muy pocos, lo abandonaron todo para acudir al desastre y abrir la ventana a la información: ejemplo que dio Iker Jiménez y Carmen Porter con todo su equipo de voluntarios.

La muerte es siempre inasumible, pero cuando las circunstancias se analizan fríamente y se llega a la conclusión de que ha habido irresponsables desatenciones, el dolor se mezcla con la indignación dando lugar a un episodio que exige una respuesta.

La tragedia ocurrió en España y era España la que tenía que dar respuesta, como lo hicieron miles de ciudadanos anónimos que con escobas y palas acudían cada día a prestar ayuda mientras ese llamado Gobierno buscaba como escapar del lugar y desviar el objetivo hacia otros.

¿Por qué? ¿Volverá a ocurrir? No lo duden. En el año 2014 se había ensayado una catástrofe similar en aquel mismo lugar. Nadie aprendió ni sacó conclusiones. Olvido.

Ahora un funeral de Estado, que nadie sabe lo que es eso, sino para volver a escenificar el abandono y oficializar el auténtico olvido.

Almas sin reconstrucción que esperan sentadas en la puerta de sus arruinadas vidas.

Podía haberse hecho algo más. Abandono absoluto.

Vosotros que distribuisteis las ayudas a vuestro antojo y ventajoso resultado quedáis señalados para siempre.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2025

 

TENIENTE GENERAL EMILIO PÉREZ ALAMAN. ¡PRESENTE! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ha muerto el Teniente General Emilio Pérez Alamán. Un gran jefe y amigo. Un referente para la milicia que luchó por España bajo su juramento a la bandera hasta el último suspiro. Ni la debilidad que un corazón cansado produce fue capaz de aminorar el ritmo y el impulso hacia su objetivo que fue el de su juramento: España. Entendió la milicia como un servicio a los demás y con ello a España. Sus soldados, sus suboficiales y oficiales, su unidad, lo fueron todo en esa vida que ahora se nos va que, aunque nos quede su ejemplo, será un hueco imposible de cubrir en nuestras filas. Era mucho soldado, no suelen abundar esos hombres tan carismáticos. Fue mi jefe y nos entendimos desde el primer momento con solo la mirada. Luego mi amigo. Formó parte desde los inicios de este proyecto que se transformó en el blog generaldavila.com y en el que se conservarán siempre sus escritos, unos de un fondo otros de otro, todos imprescindibles. He hablado con él hasta el final y estaba entre sus últimos proyectos haber formado parte de ese libro que vio recientemente la luz «De soldado a general» y que no pudo rematar por la debilidad de su corazón. Cada línea estaba a él dedicada.

El Teniente General Emilio Pérez Alamán es historia viva de estos últimos tiempos tan revueltos donde las virtudes de la milicia están a prueba y donde ha habido luchas desconocidas para evitar que nuestra bandera fuese derrotada. Él estuvo en cabeza y nos llevó con su ejemplo a transitar por los caminos del honor y del valor. Era un valiente, pero además sabía por dónde ejercer el esfuerzo principal para alcanzar el objetivo. Porque era un jefe, algo que hoy es muy raro encontrar.

Señalaba con su mirada a los que confundieron la milicia con la fácil dirección y nunca asumieron la entrega que supone el mando. Era un auténtico General. Hubo intentos de apartar su gran figura en esa línea de desmilitarizar lo militar, pero el General Alamán era mucho soldado para olvidarle y su ejemplo ha sido guía para muchos que hoy sentimos su ausencia. Queda su palabra para los tiempos de tribulación que están y nos esperan. Un consuelo y ejemplo.

Se nos  ha ido con las armas en la mano, con su palabra ardiente en defensa de la unidad de España y de sus Ejércitos. Nunca un mal gesto, nunca una palabra fuera de lugar, siempre justo y riguroso, duro y sensible, plantó cara  a la adversidad sin que su pulso temblase ante los poderosos que pretendieron derribarle.

Mi general hago mías tus palabras y tomamos el relevo por y para España.

«Lo más importante es que ese juramento o promesa anida en tantos españoles que sin ser soldados demuestran su valor día a día y sienten en su corazón el significado más profundo del recitado de la canción del soldado del maestro Serrano:

Soldados:

La Patria entera para vosotros sagrada

Palpita en esa Bandera

Que os entrega la Nación

Traidor es quien la abandona

O la vuelve mancillada

Que la Patria no perdona

El crimen de la traición.

Lo escribía el General hace poco más de un año.

Entiendo que estos momentos lleguen y que sigamos el camino sin detenernos más allá de la oración sentida. Hay que aceptarlo, pero hay que asumir el legado de los que han destacado por su excelencia en la misión. Nunca olvidarlos y que sirvan para generaciones que se mueven en un mundo en el que la virtud se esconde y la militar huye de entre nosotros. La muerte no es el final.

En el libro del que iba a formar parte el General Pérez Alamán tenía escrito para su presentación estas palabras:

«Baste decir que el general Emilio Pérez Alamán sería el jefe que me gustaría tener en caso de tener que ir a la guerra. No es necesario extenderme más. Todos saben la complejidad que supone mandar en una situación en la que está en juego tu vida y la de tus hombres además del honor y prestigio de tu nación. No requiere por mi parte más presentación del general Emilio Pérez Alamán«. Ahora toca la despedida y no sé hacerla. ¡Me duele tanto! Dejémoslo y sigamos juntos en esto que aún no hemos acabado de terminar. Con jefes como tu no hay marcha atrás.

Había elegido esta frase en el encabezamiento o entrada de la conversación que en el libro iba a entablar con el General. Encierra su lucha constante por sus hombres. Una meditación: «Desde una colina que domina una llanura sembrada de cadáveres, un general hablando a sus oficiales, apoyado en su lanza: otra victoria como esta y estamos perdidos» (En Ulises de James Joyce).

Mi sentido abrazo a su familia, África su esposa, sus hijos y a todos los que queremos al General Emilio Pérez Alamán. ¡Que tanto lo queremos!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

23 octubre 2025

Blog: generaldavila.com