OTANno—OTANsí General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de ideas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

El noruego, actual Secretario General, Stoltenberg, da la fórmula secreta: «disuasión y diálogo». Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Si algo queda para entonces, la próxima cumbre de la OTAN se celebrará en Madrid los días 29 y 30 de junio de 2022.

El presidente Sánchez lo ha anunciado tras reunirse, o lo que sea, en Moncloa con Stoltenberg y ha señalado la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga que diría Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 octubre 2021

 

TOQUE DE RETRETA 16.- DINERO, DINERO Y DINERO Adolfo Coloma

Una cumbre de la OTAN no es cosa cualquiera. Y mucho menos cuando a ella asiste el presidente del país que más contribuye a los gastos corrientes de la organización (a los otros también) y con un mensaje nítido para todos sus “homólogos”: No es justo que mi país corra con una parte desproporcionada de los gastos para la defensa común de los países que integran la alianza. Hay que hacer un esfuerzo.

Cierto es que, en términos militares, no todo lo que cuenta es el gasto o la inversión, hay otro muchos factores que también suman en tan importante como delicado asunto cuya competencia es exclusiva del Estado. Por ejemplo, la determinación de un país para defenderse a sí mismo y a contribuir a la defensa de sus aliados, el tejido industrial y la capacidad energética, la disposición de un sistema de reserva y movilización eficaz, los servicios de inteligencia; por citar alguno de ellos.

Ciertamente que la contribución nacional a misiones en provecho de la paz allende las fronteras ha de ser computada en el haber de un país, pero sin olvidar que los soldados implicados en tales misiones, se emplean por la idoneidad que supone el instrumento militar,  por su disponibilidad, organización, disciplina, métodos, en definitiva por sus capacidades, para hacer frente con eficacia a estas crisis sobrevenidas. Pero no olvidemos que la misión que la constitución asigna a las Fuerzas Armadas en su artículo 8, no es otra que “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.”

Tan cierto como que no es una tarea ardua el adaptar a un soldado bien instruido o a una unidad bien adiestrada en las misiones para las que ha sido concebida, a las propias  de las operaciones de apoyo al mantenimiento de la paz, como bien se está demostrando en todos los escenarios en los que se mueven nuestros soldados, marinos y aviadores. Pero la Reciproca no tiene por qué ser cierta. Las capacidades que se requieren hoy en día para la defensa de un Estado, en un conflicto de media/alta intensidad, junto con la rapidez con la que se puede llegar a la culminación de tal conflicto, no dejan lugar ni para la improvisación ni para la constitución dilatada en el tiempo de tales capacidades.

Así lo ha manifestado el JEMAD a todo el que se ha interesado por ello, militar, periodista o congresista. Pero no parece haber obtenido más allá que el reconocimiento de unos por su gallardía y puede que una palmada en la espalda por los otros. Y mientras tanto, hay que decirle al “Primo de Zumosol” que en esto de compartir equitativamente las cargas, ni estamos ni se nos ha de esperar.

¿Y las elecciones generales, para cuándo?

Adolfo coloma

Blog generaldavila.com

11 julio 2018