A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sé que muchos permanecen en silencio como si la cosa no fuese con ellos. La honradez del funcionario se paga con una palmadita en la espalda y la sonrisa de falso cariño. Luego el fino hilo que lo une al deber es cortado con certera tijera y cae al abismo de la indiferencia. El funcionario, rendido de caricias, sonríe cuando sabe que sabe, pero nadie sabe que él sabe ni siquiera él mismo supone el valor de lo que sabe hasta que desaparece con todo lo que sabía que, en definitiva, como nadie lo sabe, es nada.

Siempre hay traidores entre los que menos saben porque desde un principio se sabía de ellos.

Todo.

Todo lo que ocurre en estos momentos contra el Rey Juan Carlos no es sino la continuación del Decreto: «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los Poderes de su Magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país; en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores. De todos los bienes, acciones y derechos de su propiedad que se encuentren en territorio nacional, se incautará en su beneficio el Estado, que dispondrá del uso más conveniente que deba darles. Esta sentencia, que aprueban las Cortes Soberanas Constituyentes, después de sancionada por el Gobierno Provisional de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de Naciones».

Firmaba la sentencia, como presidente del Gobierno de la República de España, Manuel Azaña el día 26 de noviembre de 1931. El Decreto se había aprobado en las Cortes con nocturnidad: a las tres cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 20 de noviembre de 1931.

La manipulación electoral a los municipios españoles fue un golpe de Estado dado en abril de 1931 que se repitió en octubre de 1934 cuando la derecha salió ganadora, esta vez en elecciones nacionales. La farsa de las urnas, que en España eran chisteras de mago, tuvo su continuidad en febrero de 1936. Los del PSOE (llámenlo como quieran, pero  así queda más claro) después de tiempos de quemar iglesias y asaltar conventos perdieron la guerra y no perdonaron el regreso de Don Juan Carlos, nieto del que había sido declarado «culpable de alta traición», y desde ese momento esperaron pacientemente para hacer uso del mismo argumento y preparar su salida irreversible de España. Don Juan Carlos venía de la mano de Franco, Franco coronó a Don Juan Carlos, que a su vez es toda una dinastía. Así, con ellos, llegó la Constitución de 1978

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN,

SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN

Que  dice: «La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria». «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Inolvidable. Insuperable. Inadmisible. Intolerable. Inaguantable. Insoportable.

Vuelvo a recordar las palabras de Tierno Galván: «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos».

Veremos es Zapatero. Veremos es Sánchez. Veremos es el Gal y y la coronación de la ETA. Veremos es el imperdonable «Tranquilo, Jordi, tranquilo». Veremos es el dominio de los Poderes del Estado. Veremos es el Golpe de Estado del 2017. Veremos es Puigdemont. Veremos es el indulto. Veremos es la amnistía. Veremos es lo que nos queda por ver.

Para «veremos» la Monarquía, que trajo la democracia a España, no es democracia, que solo solo lo son «ellos y sus circunstancias». Lo estamos viendo y lo veremos. Azaña pensaba, mal intencionado, soberbio, pero pensaba. No sé qué es peor; Zapatero y Sánchez no tiene esa capacidad y se rigen por sentimientos mal condimentados y muy peligrosos, de esos que a la postre dicen «No era eso, no era eso» cuando destrozan una nación y ponen tierra o mar por medio, a salvo y con dinero. Al fin, la tristeza es su fortuna. Nada hay peor que un tonto con alto coeficiente de inteligencia y que escale en el poder político o en el militar si le sirve de puente para esta.

La maniobra inicial, muy antigua, se recondujo cuando vieron una brecha de debilidad en la fortaleza y se dirigió desde el más poderoso de los despachos ocupado por ese exclusivo coeficiente intelectual tan elevado como perverso.

No es de extrañar que haya surgido de repente el terremoto mediático contra Don Juan Carlos. Como no pudieron con la ley van a por él con la trampa. Nadie se da cuenta porque no hay secreto mejor escondido que el que se publica, si es en el BOE aún más. La Zarzuela ya firma como una máquina, en automatismo, sin voluntad ni criterio propio, al vaivén de una ola convertida en sunami.

Por muchas vueltas que le den, por mucha democracia que nos rodee, jamás pensarán en una monarquía parlamentaria que para ellos no la trajo la Constitución, su papel mojado, que interpretan pero no cumplen, sino que la Constitución vino, como la Corona, de la mano de Francisco Franco. Constitución, Corona, Iglesia. ¡Ni lo sueñen! Tarde o temprano se la llevarán puesta. Ahora buscan y buscan datos en la basura, pagan y muy bien a quienes les cuenten, los buitres salen al oler la carnaza (yo sé. yo vi, si te cuento cuando…) en dinero, amoríos, luego en el 23F, más tarde en el atardecer de la vida, que hasta ahí llega su maldad.

Lo suyo es reventar los archivos, los dosieres, las citas escondidas, los pasos por la frontera del sur, los vuelos oficiales, las maletas en las bodegas de los aviones, las cuentas bancarias o no bancarias, los paraísos fiscales, las cacerías, la cuesta de las perdices, los armarios de algunos, los reservados y hasta las tumbas.

Abrieron la de Franco y fue todo un símbolo. Nadie movió un dedo. Esa es España. Lo saben.

El rey Príamo ve su ciudad ardiendo y saqueada.

«Cuando vio la ruina de su ciudad conquistada y abatidos los umbrales de palacio y al enemigo dentro de su casa, en vano toma el viejo en sus hombros temblorosos las armas enmohecidas, tiempo ha, por la edad y se ciñe el hierro inútil y lánzase a morir entre los enemigos» (Virgilio. La Eneida).

«Miro atrás y reviso la tropa que aún tengo. Todos me abandonaron agotados y saltaron a tierra o entregaron sus cuerpos heridos a las llamas».

En España ni los muertos pueden estar tranquilos. Mejor que en cada tumba anide una cobra inmortal.

Miren al poder y a los otros. Todos siguen el camino trazado.

¡Viva el Rey de España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 octubre 2024

 

 

 

 

GUERRA. DESPUÉS PAZ. General  de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Todos asistíamos a una inesperada forma de hacer la guerra en esos escenarios de muerte y cañones con los ojos y la inteligencia puestos en los grandes avances que la guerra traería a través de la ciencia y la tecnología. Esperábamos algo nuevo,  más de humanidad en el enfrentamiento si ello es posible en una confrontación armada. La  realidad es que llevamos casi tres años consternados por la muerte de miles de combatientes, militares y civiles, con el temor de la aparición en cualquier momento de lo antiguo, ya conocido, Hiroshima o Nagasaki. Nada ha cambiado. Ni en lo militar ni en lo brutal del acto de la guerra; ni en lo político. La evolución del ser humano no va por los derroteros de la bondad y la convivencia en paz. Deberíamos exigir responsabilidades y apostar por la caducidad de tantos organismos inútiles y de sus sanguijuelas directoras que se aprovechan del caos. Antes de que las bombas provoquen las muertes quienes las han puesto en el disparadero de salida son ellos, hablan y no paran, los pacíficos políticos se muestran tan distanciados que con su intransigencia cargan los proyectiles.

En Rusia vivimos una guerra de trincheras tan clásica en los hechos tácticos como vergonzosa en la dirección, exactamente igual de inútil y desesperante que la I Guerra Mundial en la que todos, invasores e invadidos, saben que por la vía actual no tiene solución.

En Oriente Próximo el conflicto no es la Guerra de Gaza sino algo mucho más profundo y extenso: poner orden en una zona vital del mundo donde Israel ha sido sistemáticamente víctima del fanatismo. Una nación moderna, pacífica y trabajadora que desde su independencia como tal ha tenido que vivir con el fusil en la mano para defender su libertad. Despejar el horizonte en esa zona del mundo, donde está el futuro, donde los países árabes pueden dar el paso definitivo hacia la modernidad y la convivencia entre todos, es algo más serio  de lo que parece. Estábamos cerca de ello con numerosos acuerdos en los que se vislumbraba tanta confianza que hasta Israel cayó en la trampa. Un mínimo descuido y asistimos atónitos a la más feroz acción del terrorismo de Hamás al que algunos dan categoría de Estado. Muchos no lo olvidamos; desde luego Israel tiene el deber de no hacerlo. No es venganza, sino supervivencia, proteger a tu nación, a tu gente. También hay que tomar nota de la guarida donde se refugian las hienas disfrazadas de demócratas.

Israel, en trance de recuperarse de tan terrible suceso, recapituló sobre su futuro y el modo de hacerse respetar para volver definitivamente a ser libre. Irremediablemente no había otra solución: la guerra. No fue tan fácil tomar una atrevida decisión. Hubo que recomponer muchos aspectos, materiales y espirituales, la mayoría desconocidos para nosotros, en beneficio de todos, de ellos, de occidente y del mundo árabe.

No solo era cuestión de preparar las tropas. Había un pulso mundial, muchas veces sin apoyo internacional, con amenazas, acusaciones, pero detrás de todo una gran revelación: ahora o nunca. Vivimos la trascendencia de una decisión definitiva. Israel o vence o desaparece. Ese es el resumen de la situación. La victoria final no será permanecer bajo un escudo de hierro, sino la tranquilidad de que no es necesario. Algo que requerirá de varias generaciones.

Ante ello la gran potencia que ha desarrollado la mejor y más avanzada tecnología hasta hoy conocida no podía limitarse a lo que en las guerras deciden y van en cabeza: la infantería, los hoplitas. Un fallo mezcla de error humano y tecnológico se tradujo en el terrible ataque terrorista. Hubo que revisarlo todo. Las bases estaban, la ciencia y la tecnología a punto, hubo un fallo humano inadmisible, había que estudiarlo, corregirlo y, despacio, sin prisas, sin marcha atrás que la victoria fuese irreversible. El objetivo estratégico parecía imposible, pero Israel caminará hacia su consecución paso a paso: no volver a ser atacado y vivir en paz y armonía. Si alguno de los vecinos quiere intentarlo tendrá que pensárselo  dos veces.

No es fácil vivir rodeado de terroristas, de tropas de la ONU y de la incertidumbre interna. Por primera vez en esta guerra Israel pone en marcha su maquinaria de ciencia y tecnología y da un golpe mortal a la organización terrorista Hezbolá (alguno la trata como ejército) desmantelando toda su red de mando y control pieza imprescindible para sus objetivos. A continuación una operación clásica de ocupación del terreno con tropas que conocen la capacidad de los objetivos a alcanzar derrotarán por ahora y en un plazo considerable a Hezbolá.

Irán ha sentido en sus carnes la derrota, la humillación, y ha lanzado un desesperado ataque de misiles sobre Israel junto a un ataque terrorista que ha provocado más muertos que los misiles, algo que no hay que perder de vista. La guerra continúa y no tendrá fin hasta que Israel haya conseguido su objetivo: la libertad para vivir y desarrollarse como nación.

El futuro de Hamás y Hezbolá no es otro que su desaparición. Podrán renacer con otros nombres, pero deberá pasar tiempo si es que lo hacen. Irán apretará y aumentará su presión en la zona, pero sabe que su enemigo no es Israel en solitario, sino que muchos de los países ricos y desarrollados de la zona vigilan sus pasos y son incluso más fuertes que Irán. La posesión del arma nuclear ronda en los planes de todos.

La victoria militar se decanta de manera clara hacia Israel. La guerra cibernética junto al  poder moral y material de su Ejército lograrán la victoria. Irán debe recomponerse internamente y en esta geografía inquieta e impredecible, en estos momentos la  zona más caliente del planeta, tomar posiciones menos violentas ya que ha  perdido sus tentáculos, la hidra ha perdido brazos y deberá preocuparse de  su órganos  internos y, eso sí, seguirá su  programa nuclear que es lo único que piensa le puede dar autoridad en la zona. Nos queda la gran amenaza del terrorismo que puede aparecer aquí y allá.

Dormirá por unos años el problema de Oriente Próximo. Israel no bajará la guardia y la única esperanza está en que gane quien gane las elecciones estadounidenses, tome el mando de una vez por todas, dirija su nación con autoridad y no se deje llevar por instituciones de la administración que parece ser no velan por otras cosa que no sea la industria de la guerra.

Nuevos tiempos y un cambio de rumbo parecen adivinarse cuando la noche está más negra. Quizá es el anuncio del amanecer.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

03 octubre 2024

GUERRA: VENEZUELA, MÉJICO… CHINA Y ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Acabarán dándome la razón cuando elevo a consulta académica el que nuestra civilización entra en cruel guerra económica como antesala de un cambio crítico, casi evolutivo, en las relaciones entre pueblos y culturas.

Las razones de la guerra suelen ser económicas: la distribución de la riqueza y el dominio de los mercados. Lo dirigían dioses e hijos de dioses, la Ilíada; reyes y emperadores, Guerra del Peloponeso; Queronea, el Rey de Macedonia o más tarde el Emperador romano. Fue un periodo largo, diría que floreciente en ciencia y humanismo, hasta que la Revolución francesa introdujo lo de la política en todo, también encontró en la guerra su natural desarrollo armando a todos para que de todos fuese la guerra. Se creyó el principio y el fin de todo. Invadió la organización natural y por tanto el mundo de la guerra. Así surgió una nueva ciencia llamada política que no era otra cosa que intervenirlo todo en nombre del pueblo, solo eso: el nombre. El resto, espacio y tiempo donde actuar ya lo conducían los protagonistas de la nueva ciencia. Parecía que el poder era devuelto al pueblo, dueño del dinero y decisión. Fue la mejor obra de teatro subida a un escenario, grandioso, todos asistían a la escenificación. Casi se convierte en real.

Hubo mucha muerte, no por la guerra, sino por la ciencia política que no supo manejar tanto poder. Estalló; pudo ser una tragedia aún mayor, pero sin pudor la guardaron llamándola disuasión.

Lo de la política tenía que terminar y terminó; fue un hecho transitorio, de fatales consecuencias, como tantas otras cosas que trajo aquella falsa «Revolución» que acabó siendo Napoleón. Su final se produjo al ver el peligro, descarado, de poner bajo un mando único política y dinero. Repartir el dinero bajo el poder y en nombre de, empobrecía, así que al no funcionar el trampantojo lo que quiso ser política volvió a ser economía y los reyes y emperadores de antaño dejaron los palacios para reconvertirlos en bancos e industrias de guerra; y volvieron a hacerse con el dinero, pero ahora suprimieron intermediarios inútiles. Lo llamaron economía que era una mezcla necesaria: dinero con armas, o al amparo de las armas. No puede vivir el uno sin el otro; esa es la primera norma de la nueva ciencia: armas y dinero: economía y guerra. Lo llaman riqueza.

Lo de la revolución y el poder popular debería continuar pareciéndolo, pero hubo que virtualizarlo porque en el reparto no hay para todos y las partes del todo es casi nada. Así que se repartieron bienes inmateriales que permitían mantener la mente ocupada con la virtualidad de un engañoso deber. La ideología se impuso como el néctar que atraía a todos sin nada a cambio, funcionaba el grito de guerra. Comunismo. Un entretenimiento feroz y rentable.

Hasta internet de la guerra pasó al rentable negocio de la paz en un paréntesis para recomponerse para la próxima. Lo cual no es ni malo ni bueno, sino la composición del hombre y el juego que mantenemos.

Dinero y armas. El propósito de la guerra es económico, todo se destruye y reconstruye, es evidente que la guerra no es cosa independiente, sino que trata de vencer para que el promotor de ella se convierta en el que parte y reparte, del que fluye la ideología.

Méjico y Venezuela no dejan de  pertenecer a un mundo en guerra, de una ideología que trata de intervenir en el reparto de la cosecha a base de quitarlo todo para devolver un tercio. Forman parte de una guerra perdida, rescoldos importados. Venezuela renuncia a su moral para convertirse en un desierto dependiente del agua importada. La inmoralidad llega a penetrar hasta en miembros de sus Fuerzas Armadas que se exhiben de manera escandalosa insultando a la nación española, algo que jamás hizo un militar: romper un código común entre los ejércitos incluso enemigos: el honor.

Méjico, la gran nación, Nueva España, sufre un ataque desde dentro de la política que quiere ser economía, un engaño al pueblo fruto de la misma guerra que lleva la triste andadura de Venezuela y Cuba, desde la presidencia que pretende hacerse eco de la revolución y volver a los viejos tiempos en los que los hombres estaban solo para hacer la guerra como si con ella tuviesen mejor vida. Hay una guerra meditada y dirigida en el continente americano y en este momento de parto y reparto nada hay mejor que atacar a los orígenes españoles y volar el puente de la cultura y las buenas relaciones con Europa. Son los adelantados en América de una cultura de las armas y el dinero, del sometimiento al mandato del imperio que repartirá mediocridad y pobreza. Comunismo.

Es la lucha de tres factores irreconciliables: demografía, dinero y armas. Lucha por el  dominio de los recursos donde siempre tiene que haber un claro vencedor.

España juega en un lado extraño. Dentro de su Gobierno se alternan los que ponen una cara y la contraria. Se arrodillan ante Europa, ante la América que les interesa y si es necesario engañan a Zelenski y ensalzan un tipo de guerra de conveniencia. Una disparatada política exterior que hace que España sea un socio no fiable, un Gobierno inestable con el que nadie quiere negociar. De ahí su debilidad y convertirse en el pimpampun de todos.

Pero mira por donde: ¿recuerdan lo de los coches chinos, el viaje de Sánchez a China…? ¿Recuerdan que en la Cumbre de la OTAN de Madrid se señaló a Rusia como primera amenaza por su invasión a Ucrania, pero se  lanzaron palabras inquietantes contra China como gran preocupación futura? Pues España es esa y la otra también. La España militar, sus ejércitos, se ha dotado de 4.500 vehículos 4×4 de la marca china Changang, por un valor de 217 millones de euros, en una operación a cuatro años vista. Ningún Ejército occidental haría semejante cosa y menos los Estados Unidos por su posible manipulación remota en caso de conflicto y por tanto son muchas las naciones que están en  vías de prohibir ese tipo de importaciones. España es diferente.

¿Ustedes recuerdan aquello de desmilitarizar a los  militares? Pues tomen nota de lo que dice nuestro ministerio de Defensa: Los vehículos militares adquiridos por el Ejército español a China para sustituir a los que actualmente tiene, solo se emplearán para «tareas tácticas alejadas de las actividades relacionadas con el combate», como misiones de enlace dentro del territorio nacional. ¡217 millones! para pasear mientras nuestros soldados siguen subidos al BMR. ¡Será por dinero! La guerra en casa y compramos vehículos lúdicos.

En esta nueva guerra no se sabe muy bien de qué lado estamos. Jugamos a un difícil equilibrio y, por los mundos de Albares, nos han tomado la medida.

Aquí por lo que se ve sabemos mucho de táctica (montaraz) y nada de estrategia.

El poder se llama armas y dinero: economía. Es necesaria la guerra para la inversión rentable.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 octubre 2024

 

PARA MANDAR: ESTRELLA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Uno y otro; y otro más. Se harta uno del título: ¡Escándalo, es un escándalo…! ¡Estoy hasta…!, y todo lo que sigue, del Gobierno, del Presidente, de los hunos, pero ¿y los hotros?

Uno está cansado de tanta acusación baldía cuando todo sigue igual y las acusaciones, las denuncias, y tribunales no sustituyen a la derrota política y esta simple y llanamente es eso: derrota. Zapatero es…, nadie lo duda, Sánchez ni te cuento, pero ahí están mientras los hotros, que son dos iguales, los mismos de lo mismo, quieren ser y no pueden. Podrían, deberían, pensar, como hace un general en la batalla cuando se estrella repetidamente con un muro infranqueable y cada vez tiene más bajas y menos ímpetu.

¿Y qué hace un general en esos caso? Hay varias posibilidades.

-Una es maniobrar. La más militar, que solo requiere sabiduría, arte y tener un buen estado mayor junto a buenas tropas. Lo de las tropas llega un momento en el que si las haces esperar mucho se aburren e incluso desertan, caso actual, y para ello estúdiese la situación, esta de ahora, con dos ejércitos desunidos cuando solo debería  haber uno con alguien al mando. Repito: maniobrar con inteligencia y dejar de estrellarse siempre con el mismo muro. No vaya a ser que la gente se esté pasando al enemigo cuando nos creemos más fuertes.

-Otra de las posibilidades es hacer uso de la aproximación indirecta, buscar los flancos y atacar la retaguardia. Para ello es necesario una buena red de informadores, relatores y firmeza, armas poderosas y no enseñar la dirección de ataque. Buscar la sorpresa con la infiltración si es necesario. Hay que recurrir a la guerra sucia en muchos casos, pero ¿qué es la guerra?, ¿cómo la hace el enemigo?

-Hay una tercera  solución cuando las otras no funcionan. Quitarle el mando y buscar a otro general que sepa acertar con las batallas que conforman la victoria definitiva.

Porque lo realmente trágico es estar dando batallas en las que no es que se pierda el prestigio, sino que en cada una de ellas pierdes a tus soldados y si no físicamente acaban derrotados psicológicamente de ver como el enemigo acaba con ellos batalla tras batalla y encima se ríen en sus vencidos cuerpos. Insoportable para una tropa que lo da todo a cambio de verse en la continua derrota. Además de aburrirse soberanamente con un general plano que no muestra ni la más mínima alegría en el futuro, aburrido, sin proximidad ni carácter.

Porque la política española no es solo un escándalo por los que gobiernan, sino que de ello tiene la misma culpa los que opositan a gobernar ya que sin esa absurda división que mantienen sus llamados líderes, en España no estaríamos gobernados por quienes lo hacen y el Parlamento no sería una jaula de grillos que entonan el mismo aburrido sonido, todos, el mismo, el tuyo y mío, el tu más, mientras en la calle estamos hasta los…

Hay que aprender a combatir y si no retírense de España que no los necesita y está harta de lo mal que lo hacen y lo bien que viven. Las flores que nacen aprovechando el abono que supone el caos solo enturbian más las aguas y acaban pudriéndose.

¿Saben lo  primero que hace un buen Ejército? Estar unido bajo un mando único y tener fe en la victoria. Las estrellas escénicas aquí nos sobran, queremos  alguien con estrella que mande.

Unidad, personalidad, firmeza y honradez. ¿O Dinero, dinero, dinero, dinero?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 septiembre 2024

ESTA ESPAÑA QUE NO CONOZCO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

«Rocroi. El último Tercio». Óleo sobre lienzo pintado por Augusto Ferrer-Dalmau

Aceptémoslo de mal o buen grado. Lo veo muy negro. A mi edad no suelo equivocarme. Es una pena, pero la antigüedad es un grado, el de la experiencia y estudio, cosas que no siempre son buenas. Ser oráculo no es envidiable, sobre todo cuando la gente te va apartando del camino por viejo.

La España que veo es otra muy distinta de la que he vivido; y mira que hemos vivido en esa etapa complicaciones graves. Lo que no sabíamos, ahora nos damos cuenta, es que había una malvada programación con un objetivo final que era precisamente ese: otra España; o ninguna llamada así.

Los españoles empezamos a ser un conjunto sin identidad, un inexpresivo grupo donde desaparece la cultura y tradición, tan antiguas que molesta el esfuerzo que supone reconocerlo. Mejor vivir al día y olvidar la identidad. ¿Para qué?

La Iglesia en España ya no existe y si algo queda parece escondida o reservada, pero los pecadores notamos su ausencia y consejo. La echamos de menos cuando la mayor parte del día está cerrada.

Los Ejércitos, llamados Fuerzas Armadas, son distintos, no sabemos muy bien si armados o desarmados, pero son otros. Ha costado tiempo, mucho tiempo, pero al fin duermen tranquilos los que trazaron el plan, bueno o malo, pero plan.

La Corona también. Ha cambiado, o la han cambiado, a la vez que quienes la identificaron y condujeron en la Transición por el camino que trazaron para su España democrática se apartaron a tiempo para que no se notase y fuesen señalados, aunque antes se llevaron lo suficiente.

La maniobra fue tan difícil y compleja que tuvieron que tirar de uniformes, sotanas y togas. El dinero lo ponían ellos y los de fuera.

Pero de todo este proceso la clave era la Enseñanza, el relato, el discurso educativo, la mano firme en las riendas, los acuerdos bajo la mesa mantelada, los micrófonos, las venganzas, aquí te pillo y si no cedes te mato, las traiciones, las venganzas, las denuncias, los servicios de inteligencia oficiales y privados, los dosieres, y al final el sexo y el dinero con todo lo que conlleva.

Nada es bueno ni malo, sino que es fruto de esa educación, del relato impuesto que horada como gota de agua, todo al final es el fiel reflejo de lo bueno y malo de la sociedad, que hay periodos de un lado y del otro. Como dice la gente del campo: cinco años buenos, cinco malos, diez regulares. Lo malo es que si se prolonga la sequía hay que pensar en otras tierras o endurecer la faena.

Resulta que todo era posible, incluso que dos generaciones fueran señaladas con la grave acusación legal de haberse postulado contra la libertad, nos señalaron como continuadores de un régimen maldito y como herederos de sangre, o ideológicos, deberíamos estar callados, sacar los huesos de nuestros muertos y enterrarlos con nocturnidad, evitar defender a nuestros antepasados por estar en un bando y no en el otro, y que todo lo que hicimos y dimos por España, si lo hacíamos bajo los principios morales de aquellos, era punible, éramos indignos, señalados y castigados por una ley que era la democracia pura y se constituía en la memoria viva de un pueblo llamado español. Eso sintetizaba el proceso para dar paso al siguiente.

Tres ejemplos proféticos.

-No eran «fogatas de viruta», como bromeaba Azaña al arder las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», decía.

Julián Marías señala sin equivocarse: «Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

José Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

De esta manera ¡por fin! llega el paso siguiente ya muy avanzado y casi asumido por este conjunto que hoy vive en España sin conocerla y no sabemos si también sin estar dispuesto a defenderla: «Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión»

Es punible haber crecido en el esfuerzo, en la fe de la Religión Católica, en la verdad, en los buenos modales, el respeto a los demás, a los mayores, a la honradez, a la ley y a la autoridad. Es punible amar a España.

Algunos fuimos a la Academia Militar y allí nos enseñaron lo que hoy parece risible, incluso, en cierto modo, punible. Aprendimos cortesía, buen trato y caminar por la verdad. Actuar con firmeza y lealtad, a impregnar nuestros actos de honor y bizarría; supimos la importancia del crédito y la opinión, de ser constantes y pacientes, humildes y obedientes. Nos preocupó la fama y el honor y mantuvimos la fe de esta religión de hombres honrados: la milicia.

De nada sirvió. Un viento huracanado de soez traición todo se lo llevó, borraron de España lo construido y robaron lo que les interesó; de todo, de lo bueno y lo malo se apropiaron.

Leo en Cicerón: «¿Por que he de disfrazarme? ¿No es ya bastante deforme la figura de la ancianidad?».

España, con muchos de nosotros dentro, es otra. Desconocida para mi. No renuncio a la que fue y será.

Visto lo que hay y viene de camino los años son un simple disfraz que no me ha hecho cambiar mi forma de ser y pensar.

Retirado, no pienso hacerlo del todo ni de todo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 septiembre 2024

 

RENFE Y CORREOS O CORREOS Y RENFE. Rafael Dávila Álvarez

Las comunicaciones de una u otra manera son el pulso de una nación. El Banco de España debe ser fundamental y los lingotes de oro aún más, si es que queda alguno. Pero para muchos es más importante no tener que levantarse a las cinco de la mañana para ir a la estación de cercanías con el tiempo suficiente para poner en marcha el plan B porque es muy probable que no llegues a las ocho a tu trabajo si confías en RENFE. Pero es que este verano RENFE ha amargado la vida a muchos de los que confiaron en su servicio. Amargar la vida es dejarte tirado en medio de la nada sin saber nada mientras un maleducado irresponsable no te dice nada y el máximo responsable no es un servidor público sino un insultador público. Me refiero al ministro de transportes que desconoce el significado de servidor público y la procedencia de su sustento mensual. Un servidor público también debe ser capaz de aguantar la crítica y asumir sus errores de gestión, incluso los dialécticos porque él se debe a ellos, a los que usan el servicio y no al revés máxime cuando él los usa, mientras está en el cargo, de manera gratuita. Pero esto sería lo de menos. Lo de más es que una carta de Palma a Madrid ha tardado en llegarme diez días, que de Santander a Madrid tardé en alta velocidad ocho horas, que en una población de más de setenta mil personas Correos no abre los sábados, que la suciedad se acumula, que la seguridad brilla por sus atentas formas y que viajar se ha convertido en una aventura tanto si lo haces en tren o te metes en un sobre con su sello y todo.

Para colmo el ejemplo de sus máximos gestores es muy mejorable, aunque solo sea en las formas porque de lo fondos ya se está encargando otra institución. No sé cuantos de ustedes cogerán el tren de sur a norte de la Comunidad de Madrid. Con frecuencia lo hago temprano y es un ejercicio de tolerancia a la Administración que avergonzaría a cualquier gestor de un tren de feria.

El servicio de transporte público de personas y mercancías debería ser prioridad de un «Gobierno progresista», pero el nuestro va con retraso y mala educación, llega tarde y encima te insulta y empuja.

Correos dispone de una infraestructura que ya quisiera para ellos cualquier empresa de mensajería, pero es la que menos garantías da y seguro que siempre llega tarde. Una gestión de este tipo no  puede tener días de fiesta ni a su personal descontento, cuando es un auténtico despilfarro de gestión sin eficacia y todo se les va en burocracia. Correos y RENFE debe ser una garantía 24 horas al día y todos los días del año. No es cuestión de coste, sino de gestión y de sentir lo que es servir y no servirse del cargo.

Una nación llamada España está en vías de echar el cierre. Todo empieza cuando las cartas no llegan, los trenes tampoco. No echemos la culpa a los funcionarios. Revisemos el sistema que requiere modernización. Activarlo.

Solo funciona la censura de un grupo político empeñado en conducirnos a su peculiar democracia liderada por un personaje enfurecido que parece le viene de familia.

«Arrasado el jardín, profanados los cálices y las aras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro. Ardieron palimpsetos y códices…» (Los Teólogos. Borges).

Así estamos y seguiremos, en la pura especulación… Absortos, casi no percibimos el mundo físico.

Cuando lo lean, ni el presidente del Gobierno ni su amigo, el de Correos, ni el de la RENFE, entenderán nada, pero comerán perdices y nadie les dará con un canto en las narices.

A los que cumplimos años nos recluyen en casa y nos abandonan al servicio público mientras nos insulta el insultador público.

No tiene casi pulso esta nación que es y seguirá siendo, muy a su pesar, España. ¡Cuánto te quiero y cuanto más, más te sufro!

Como dice la canción deberíamos quererte menos, pero mejor. El pulso de la nación viaja a alta velocidad sin sello ni conductor.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 septiembre 2024

¿QUÉ ES EL GOBIERNO DE VENEZUELA?: ¡DICTADURA! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Una dictadura. Lo ha dicho la ministra de Defensa del Gobierno del Reino de España: Doña Margarita  Robles Fernández.

Me pierdo con las declaraciones de los otros que aún creen que están ante un Maduro que respeta las decisión de una votación, ahora un poquito, ahora no, ahora espero, luego digo y a la vez me desdigo, como en tantas cosas.

Elecciones en las que gana el perdedor. Típico de las dictaduras donde el recuento es siempre el mismo. Abrumador.

La España socialista es muy de entrar allí donde los dictadores se afianzan y adoctrinan. La dictadura cubana es ejemplar, centinela avanzado en América, portaviones y a la vez universidad del Caribe para todos los garrapatas que se dedican a la política con el nombre de progresismo cuyo significado lo vemos en cada escándalo que aparece en el juzgado.

Dictadura. Ya se ha armado. Porque lo ha dicho precisamente la más armada de todos los ministros, la ministra de las Fuerzas Armadas, la de Defensa.

Armada, pero de verdad. Doy mi voto por Margarita Robles porque sin decir nada lo dice todo. Cuando quiere. Suele ser bastante oportuna y demos gracias de que sea ella ministra y no otro; u otra. Repasen y recuerden. Sudores fríos. Pobres militares si llegamos a caer en otras manos. Incluso de alguno que se postuló, de los que en su día estuvo uniformado, aunque no lo fuese.

España, todavía, no es Venezuela, lo maravillosa y querida que es, ¡tan española!, y en España viven nuestros hermanos venezolanos con la mirada allí puesta; y la esperanza.

Albares dice que ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!, pero a los venezolanos no se la da con queso. A los españoles tampoco y a la ministra de Defensa no la va a callar el de lo Exterior. En España lo Exterior es Venezuela -con Delcy, Koldo, Ábalos- porque todo no cabe en una sola cabeza. El Estado en la cabeza era Fraga y eso ya no se estila. Ahora se es más de lo soez, del control y vigilancia, más al dictado de 1984. Por eso el señor ministro de lo exterior va a caballo.

Dictadura. Nada que haga más daño que soltarle a uno la verdad en su cara, en voz alta y sin restricciones. ¡Dictadura!

Porque claro una dictadura es perder las elecciones, pero hacer trampa y colocarte en la presidencia. Una dictadura es dar un golpe de Estado sin hacer mucho ruido y hacerte con el poder que dan los votos excarcelados, indultados o amnistiados. Una dictadura se va creando poquito a poco hasta que te acostumbras y crees que no. Es hacerte con el Poder Judicial y manipular el Constitucional, o mandar en la Fiscalía General del Estado a gusto y capricho personal. Una dictadura son muchas cosas, ninguna buena y todas acaban igual, sea Cuba o Venezuela por no seguir con la lista ya que me pueden llamar a consultas.

En el acto de presentación de la novela de Julia Navarro, El niño que perdió la guerra, en el Ateneo de Madrid, fue la ministra de Defensa, siéndolo, sin querer ser otra cosa, la que dijo alto y claro: «Mando un recuerdo a los hombres y mujeres de Venezuela que han tenido que salir de su país, precisamente por la dictadura que viven».

Pues que quieren que les diga: estoy con ella. No es la primera vez.

Con Venezuela y todos nuestros compatriotas venezolanos.

A las dictaduras se las conoce por sus obras y a los dictadores simplemente se les reconoce en un gesto. De su mucha cara. Aquí, en Cuba y en Venezuela.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

 

LA EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO SOBRE LA GUERRA General Rafael Dávila Álvarez (R.)

Nos olvidamos de la guerra, cuando la guerra nos visita de nuevo. Mientras más extendemos los derechos humanos, el respeto a la vida, la igualdad, la fraternidad, más conflictos surgen, todos bajo el gran riesgo de la explosión definitiva.

La guerra, sus profesionales, filósofos, entendidos y charlatanes, coinciden: ciencia y tecnología mandan en la guerra. El futuro está en la capacidad del hombre para evolucionar en esos campos.

En la última -Ucrania- ha desaparecido la maniobra bajo el cielo de la tecnología. Otro cielo más arriba, más tecnológico, ya en marcha, acabará con aquel y de nuevo surgirá la maniobra: fuego, movimiento y choque. Como fue toda la vida.

Sin cambios temporales. La falta de mando y control de la Primera Guerra Mundial trajo la Segunda, fruto de la revancha y locura del hombre. Siempre un hombre al que siguen muchos enfervorizados y henchidos de promesas.

En cualquier caso desde Troya las guerras las decide el factor humano. Sin hombres no hay guerras. Los expertos en las guerras del futuro miran a las fábricas, los laboratorios, a los científicos y se olvidan de los vientres de las mujeres y la posterior educación de los que nacen. Cualquier guerra depende de la demografía y de la evolución del pensamiento, la educación. Ello nos lleva a analizar estos factores con rigurosidad. Ambos son escasos y la población se mueve sin fronteras por culturas que en nada se asemejan. Las virtudes que nosotros conocemos se modifican o cambian por otras. Las fronteras se resisten a lo inevitable: hambre y sed de justicia.

En las guerras empiezan a preguntarse por qué y para quién luchan. Se abre un abismo entre el ayer y el futuro. Hay quien ya no identifica y por tanto no se identifica con ningún lugar. Hasta el concepto de lazos familiares está derivando en uno u otro sentido, distintos.

En la tipología del guerrero tenemos el modelo de Aquiles, Ulises o Ayax. Surgen nuevos modelos con virtudes, si es que así se pueden llamar, distintas. Hoy hasta las piedras se convierten en virtud. Todo depende de su valor. Material.

Hubo una evolución de la guerra llamada la nación en armas. El futuro puede estar en otra cosa que no reconoce ni a la nación ni a las armas.

En un futuro podría ser que nos encontremos sin ejércitos, sin que nadie quiera coger un arma y entablar una guerra. Se quedarán las fábricas y los científicos solos, porque ellos las crean, pero no las manejan por miedo.

Todo esto está en vías de suceder, más rápido de lo que nos creemos, ya que dos o tres generaciones no son nada en la evolución.

En cualquier caso parece probable que el cambio se produzca después de la explosión. Se borrará de la faz de la Tierra todo vestigio: «Con el escudo o sobre el escudo» y ya no habrá nadie para tomar escudo y lanza. ¿En qué sustentar el combate, en qué fundamentar la entrega hasta la muerte? ¿En qué se fundamenta el espíritu militar?

El interrogante se abre de par en par, como un planteamiento imposible, ofensivo para una sociedad, estado o nación, pero cuando no existe esa base, casi religiosa, de dar la vida por ese conjunto social, cuando el sistema social se aleja no dispuesto a otra cosa que el obligado cumplimiento de la ley, cuando la obligación de las armas sea una imposición y no un compromiso espiritual, cuando hasta la religión política de Napoleón se venga abajo porque no hay creencia alguna, ni en lo divino ni en lo humano. Podría darse el caso de que los ejércitos no tengan una sociedad a la que servir, una nación que reconocer, una bandera a la que seguir. Podría.

Canto II, comienza la Ilíada y cuando todo está preparado para la lucha surge el primer aviso de lo que ahora está por llegar: Tarsites : «A casa por lo menos regresemos…», se encara con Agamenón y Ulises le golpea, la ley del cetro.

O Jenofonte: «Entonces Sotéridas de Sición replicó lo siguiente: No estamos en igualdad de condiciones, Jenofonte. Tú vas a caballo y yo estoy completamente destrozado a fuerza de llevar el escudo”.

«Cuando Jenofonte oyó sus palabras, se bajó del caballo, lo arrastró fuera de la fila y, arrancándole el escudo, prosiguió las marcha con él en las manos lo más deprisa que pudo, todavía llevaba encima la coraza de jinete, con lo que soportaba un enorme peso» (Anábasis III 4.46-49).

Desde entonces, tan despacio,  algo está cambiando y la prueba es  que llevamos camino de forzar tanto la guerra que acabará  con ella misma.

Es un peso que empieza a no ser soportable al convertir un arte en la propia destrucción de unos para el negocio de otros.

Esa es la guerra de hoy, ¿mañana? Se impone la nanociencia y la nanotecnología, también en esto de la guerra. Nada sabemos, pero está en camino.

Habrá que pensar en ello.

General Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

13 septiembre 2024

 

 

 

¡MUCHA OTAN, MUCHA OTAN, EH! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

No todo empieza y termina en la OTAN.

«El mundo está ante un cambio drástico en la situación geopolítica global, en la que el mundo occidental, y en consecuencia España como parte activa de él, se encuentra inmerso en una especie de Guerra Fría», dice el Jefe de Estado Mayor de la Defensa de España (JEMAD) y no es para menos que quedarse pensativo, ¿qué querrá decir? y no saber qué pensar ni qué opinar. ¿Guerra Fría? No sé si a Vitruvio llegan los cañonazos o quedan amortiguados por Castellana 109.

Ha sido allí en la sede de la OTAN, donde hay una parte, no la mitad ni mitad de cuarto, donde está la sede del Presidente del Comité Militar de la OTAN, puesto que nunca ha ocupado España ni visos tiene de hacerlo. Limítese a un Representante de España en el Comité y pare usted, no dé un paso al frente que no nos fiamos.

Aquí la OTAN es la prioridad de nuestros uniformados desde Castellana 109 y no digamos en Vitruvio.

Nos empeñamos en mantener estructuras antiguas para enfrentarnos a las guerras modernas, y entre ellas está la OTAN.  Huele a cadáver. ¡¿Que dices!? Den tiempo al tiempo.

Otra cosa es que las Fuerzas Armadas españolas estén repletas de otanistas y no lo digo con sentido peyorativo, sino simplemente señalo las ventajas y beneficios que tiene un destino en la Alianza (militar o no) y ello es por lo que muchos se posicionan y mantienen como valor en alza el inglés y una estructura mental anglosajona. Desarrollan un rentable trabajo personal, sustancioso en lo económico y en el  porvenir,  que a España  pocos beneficios ha reportado. No es comparable con los Tercios de Flandes sin idioma ni Alianza, pero con más táctica, forma de ser y estar más grecorromana. Y con la muerte en los talones.

No es atacar a la OTAN, sino aclarar; el mundo (gracias a Dios) no se divide entre otanistas y no,  sino que vamos camino de alguna cosa nueva, no Guerra Fría, almirante, que como no se sabe muy bien lo que es y será, evitamos soltar  amarras anclados en un pasado que se derrumba.

En época del Protectorado en África se decía por aquellas tierras rifeñas que los ingleses pegaban y pagaban;  los franceses no pegaban y pagaban y que los españoles ni pegaban ni pagaban. La OTAN algo parecido: paga, pero no pega. Paga bien, así que de caqui, blanco o azul,  incluso bicolor, hay codazos, y los hay que centran su futuro en ello. A ver si con un poco de suerte, si es que hay OTAN con futuro, algún día un oficial general español, de blanco o azul, incluso de caqui llega a ser presidente del Comité Militar de la OTAN, algo que hasta ahora parece vetado.

Claro que lo bien pagado tiene su devolución que ahora ya no será el 2%, sino el 3%; sí el 3. Ya me entienden.

Además el Atlántico, que lleva su nombre, no es tan Atlántico, tan vinculante, que se acerca o aleja, depende, porque ahora la moda, la guerra lleva otro nombre como Indopacífico, incluso, como siempre, sabor Mediterráneo, incluso desde el mar Negro y aquellas tierras que baña el Azov. O sea que es otra cosa y que lo que nos importa es la puerta esa que se abre y se cierra entre el Atlántico y el Mediterráneo y, mira por donde, esa puerta no pertenece a la OTAN, sino que tiene sus propios centinelas que nos vigilan incluso a nosotros.

A un lado África con Marruecos y los Estados Unidos (la garita MarrUsa) y al otro, donde está España, es Gibraltar quién está, (la garita RUUsa), es decir que de OTAN nada; claro no están ni Ceuta ni Melilla ni Peñones, que para eso están los vigilantes del Estrecho.

Por tanto ¿OTAN? Mejor empecemos a buscar otro nombre y podría ser que haya que revisar a los aliados y lo que dicen sus alianzas porque ya está bien de que te tomen por el último de la fila, claro que se llega a entender si resulta que te pagan y muy bien, pero tu eres el último a la hora de pagar. Puede que sea por eso que se hayan dejado abierta la puerta de atrás de la alianza y hayan tirado la llave para que aquí entre quien quiera y  por donde quiera.

Esa es la primera batalla perdida (por la OTAN) porque a la OTAN el flanco sur le importa un rábano y solo le interesa y vigila quien entra y sale por donde a los que mandan les interesa.

Vamos que ha llegado un momento en el que el señor presidente de Gobierno, la ministra de Defensa, el ministro de Exteriores y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa deberían explicarnos muchas cosas que no entendemos. Esto de la Guerra, de la OTAN, la puerta del SAHEL abierta de par en par, ¿esto qué es cuando aquí entra y sale quien quiere como quiere y en la puerta no está ni la OTAN ni nosotros, sino unos que dicen ser amigos y aliados de la OTAN?

El SAHEL abierto, el Estrecho, el  sur de España (el que debería ser también de la OTAN) vigilado por extraños centinelas que han ocupado tierra española y a todo esto nadie la da a España el santo y seña.

Sí, almirante: Guerra Fría. Congelados estamos.

Quizá la clave de todo está en aquel viejo postulado que decía que «el Estrecho es  la clave de la seguridad del mundo libre» y es evidente que estos señores no ven a España con manos fiables como para que ande hurgando en estas cosas. En el artículo publicado en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal, profundo conocedor de estos temas, LORD CAMERON, LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Y LA COLABORACIÓN ESPAÑOLA, decía «En cuanto al ámbito militar español conviene recordar que en la OTAN no es fácil tener responsabilidades personales o colectivas sin el favor de los EEUU y del Reino Unido» y uno se queda pensando si no será que desde el ministerio de Defensa están encantados de esta anómala situación y nada tienen que decir.

Si me preguntasen diría que para ser militar más que saber inglés es necesario saber griego… y latín.

Deberíamos pedir el santo y seña. Por ejemplo: «Santo: Gibraltar. Seña: Español. Contraseña: ¡Viva España!».

¡Mucha OTAN, mucha OTAN, eh!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 septiembre 2024

 

FOUR SEASONS: CONTRAPORTADA DE LA CORONA Rafael Dávila Álvarez

 

Durante unas horas ha dejado de ser un hotel de lujo en el centro de Madrid para ser la cubierta trasera, la parte de atrás, de la Corona de España.

Desde su terraza, que es la contraportada del hotel, porque no se mira hacia dentro, se atisba el Palacio Real:

«Entró el Ayudante de servicio y entregó a Romanones un escrito de Alcalá Zamora, al parecer conminatorio, pues era ya tarde y se acercaba lo noche. Al poco rato, y siendo inútil la discusión, nos levantamos y fuera del Consejo, ya junto a la ventana, el Rey hizo la exclamación: —Esta casa en que nací y que quizá no volveré a ver…».

Todo el que coge un libro se va a la contraportada, en un elevado tanto por ciento no va más. Alguno tiene la tentación y lo compra. Pocos lo terminan de leer.

La historia de España se escribe sin lectores y los actores recorren siempre el mismo escenario. Complejo palaciego y lucha entre coronas.

Four Seasons, Sevilla 3. Plaza de Canalejas. Lujo hoy con relleno de los llamados influentes sociales y mucho hortera en el lobby. Fuera, en su emblemática plaza los tiktokeros lucen sus cuerpos móviles.

Emblemático lugar. Congreso con sus leones bronce de cañones, Lardhy de corsés y constituciones, calle del Príncipe y cerca Echegaray, todo teatro, Puerta del Sol o Gobernación, Plaza Mayor o Autos de fe, «Pica Alto» de Villamediana, garrote vil, Don Rodrigo en la horca, Mayor y Arenal camino de Oriente: el Palacio. Ayer se celebró en Aranjuez el motín. También en un Palacio. Asaltapalacios como en el 31. Nadie sabe nada. Julio Camba o Agustín de Foxá. Madrid de Corte a Checa. Pero ¡cómo vamos a aprender si no leemos!

Four Seasons es como el barco del exilio que de llamarse «Príncipe Alfonso» pasó a enarbolar bandera republicana con el nuevo nombre de «Libertad», mientras «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España…».

— ¿Quién me ha empaquetado a mí para Cartagena? ¿Tú?

De Cartagena a Marsella o a Abu Dabi, la diferencia está en la cibernética. Aunque ya lo anticipó Ramón de Campoamor

Y es que en el mundo traidor
nada es verdad ni es mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira

Pues siento decir que miro tras el cristal y me avergüenzo de lo que al otro lado veo.

La Corona de visita a España. No hay trono para apoyarse después del largo camino, ni asiento a la lumbre, ni Palacio ni respeto. To pal pueblo, ERE,s. GAL, el Constitucional o el Poder Judicial. Golpe de Estado, indulto, amnistía, Fiscalía, la Familia, el que parte y reparte, el Banco de España, ¿la oposición? Como antes, cuando se rezaba.

Todo esto son minucias al lado de lo que nos espera. Ni la madre que lo parió.

Se acabó, esto ha terminado y ustedes no se han enterado. Les aseguro que yo tampoco.

Es duro que te echen, pero lo es más tener que marcharse.

Al menos tiene sitio donde acogerse.

No sé por qué escribo esto a no ser que, como lo virtual, el cristal con el que miro sea rojo, muy rojo, y yo que poco a poco pierdo la vista, en magnífica ironía veo ya lo que otros, con mayor visión de futuro, no ven.

Estamos de suerte porque casi siempre me equivoco. No doy una fuera del blanco. A pesar de mi ceguera.

Ellos, que todo lo ven, apuntan alto. Como Villamediana.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

09 septiembre 2024

 

 

 

 

20 SEPTIEMBRE. ANIVERSARIO FUNDACIONAL DE LA LEGIÓN. General (R.) Rafael Dávila Álvarez

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Dávila  (R) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

08 septiembre 2024

 

GIBRALTAR UNA BOMBA EN EL SUR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Esta foto, de propiedad y hechuras del Capitán de Navío Ángel Liberal Fernández, debería ser suficiente para alarmar no solo a la población de la Línea de la Concepción, sino a toda España e iniciar una acción contundente de la Unión Europea contra el Reino Unido. Porque España no lo hizo nunca ni lo hará. ¿Las razones?: tras esa verja podrían esconderse parte de esos secretos de la Seguridad Nacional que significan en muchos casos temas de cintura para  abajo o movimientos de capital, que muchas veces todo va unido, desde las bodegas de un gran velero o de una lujosa embarcación de recreo. Vamos a llevarnos bien y dejemos la puerta de atrás abierta ya que a ambos no nos interesa cerrar el dineroducto. Pero no es eso lo que ahora vamos a tratar, aunque el tema es complejo y tiene muchas derivadas.

Centrémonos en el tema militar, en Gibraltar como Centinela del Estrecho y para vergüenza nuestra en territorio español.

El Capitán de Navío Ángel Liberal lleva años estudiando «el caso Gibraltar» y su información es a día de hoy la mejor fuente sobre lo que allí ocurre y existe mientras no se demuestre lo contrario. Con la sólida base de un militar y el análisis de un científico ha dado a conocer lo que sin su estudio nunca conoceríamos: la foto que les mostramos lo dice todo. Gibraltar es una colonia convertida en una base militar donde su población sirve de escudo a su finalidad. Una excusa para llevar a cabo un despliegue que desde el punto de vista militar y político es ofensivo, pero además denunciable.

El erizo al que se asemeja la fotografía que les mostramos está lleno de púas mortales y cada una de ellas responde a un elemento militar propio de un despliegue de guerra que ninguna nación en el mundo admitiría en su propio territorio por muy aliado que sea. Todo ello sin autorización, sin conocimiento y con una “invitación” de la ONU para descolonizarlo mediante negociaciones con España, como «colonia» que es, esperpéntico en los años en los que vivimos. El Reino Unido se ha dedicado a apropiarse del territorio español solo para armarlo hasta los dientes y junto a los Estados Unidos dominar el control del Estrecho y así internacionalmente hacerse imprescindible y no hacer caso a ningún organismo internacional y menos a la nación invadida y propietaria. Eso es así y no hay más.

Por mucho dinero y coste político que suponga para el Reino Unido, como España no hace ni el más mínimo esfuerzo para recuperar su territorio la situación la están llevando a límites escandalosos y alguien debería poner coto a esta singular actividad militar de un aliado que nos invade por la puerta de atrás. Si la expansión de la OTAN ha llevado a una guerra en Ucrania, por el sur de España hay otro tipo de invasión pero con el consentimiento de partes. ¿Hasta dónde llegará?

Todo esto es un escándalo y una muestra palpable de como son las relaciones internacionales y el papel que en ellas juega España. Naciones miembros de una organización defensiva político-militar se permiten sin autorización introducir en tu territorio un despliegue militar para controlar lo que tu deberías controlar y compartir con tus aliados y lo hacen, como la reciente historia ha demostrado, con grave riesgo para la población de la Comarca circunvecina.

Lo más vergonzoso es que se utilice a la población de la Comarca como moneda de cambio y que los sucesivos gobiernos españoles hayan callado y admitido que nuestros trabajadores de la Línea de la Concepción sean rehenes de Gibraltar y no les hayan dado una salida a sus necesidades, a sus perentorias condiciones de vida que les obligan a cruzar la dichosa verja para ganarse la vida en un territorio español ocupado y convertido en polvorín británico. Una bomba activa en el sur de España.

Deténganse ante la foto un momento, el suficiente para leer la leyenda de cada una de las púas y después piensen en lo que han visto y el lugar que eso ocupa geográficamente.

Bueno pues el hecho en estos momentos es que a raíz del brexit hay una negociación que nadie conoce (¿la oposición?) y que, por parte española, se pretende que termine con el levantamiento del velo en
forma de verja para que la invasión sea más fácil, segura y rentable.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 septiembre 2024

 

ARMAS DE GUERRA. ¿RUSIA O UCRANIA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

 

«Antes de entrar en guerra examinad previamente la magnitud de los elementos imprevisibles, ya que aquella, al prolongarse, suele confiar al azar la mayoría de las circunstancias, azar del que nos encontramos a la misma distancia y sobre el que se cierne la incertidumbre respecto a cuál de los dos se verá favorecido» (Tucídides. Historia de la guerra del Peloponeso).

La guerra: esa desconocida. Sería un excelente resumen de este fenómeno –humano—cuya finalidad no cambia con el paso de los tiempos: destruir, dominar.

El afán siempre fue hacerlo a escondidas, de lejos, sin que hubiese que ver la cara al enemigo. Desde el arco al dron el sistema es el mismo: matar de lejos. Dios Apolo, el que mata de lejos. Aprendido en la caza, arte primario de la guerra, donde hay que practicar la astucia estudiando al animal a matar, la inteligencia para superar la de la naturaleza. De ahí que la guerra sea contra natura y en su progresión acabará destruyendo el mundo terrestre.

Ya empiezan a instalarse las primeras bases en otros planetas y existen naves preparadas para la huida. No es ciencia ficción. Los seleccionados bien lo saben y se van relevando conforme pasa el tiempo.

El escenario bélico está formado por hombres, armamento y material, el terreno (urbano o no, marítimo y aeroespacial) y el ambiente en sus aspectos humano y físico.

El armamento y el material condicionan la intervención del hombre en la guerra, es decir son los culpables de que se utilice de una u otra forma el movimiento y el choque, el fuego y el trabajo.

Aun con la amenaza nuclear presente, la invasión de Ucrania se reviste de todas las características de la guerra  clásica donde están en práctica al completo los principios de la guerra:

–Voluntad de vencer

–Libertad de acción

–Capacidad de ejecución

A pesar de ello en los dos largos años que llevamos de guerra sobrevuelan dos principios complementarios que en cualquier momento harán cambiar el curso de la contienda: la seguridad y la sorpresa.

La primera es precaverse contra la acción del enemigo para evitar que nos sorprenda y ha sido a través de la Inteligencia estadounidense como hasta ahora lo ha logrado Ucrania. La sorpresa consiste en obligar a combatir al enemigo en el lugar o en el momento por él inesperado o emplear medios o procedimientos por él desconocidos.

Este será el final de la guerra: Sorpresa como elemento principal de esta guerra.

Se utilizará un medio hasta ahora desconocido que situará al otro en condiciones de inferioridad y quebrantará su moral.  Como el fuego griego.

¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? Todo depende de las inversiones. No es sorpresa saber que la guerra es un negocio rentable. Para el negocio la sorpresa muchas veces no llega en forma de arma, sino de cese o nombramiento.

Secreto. Pero estamos cerca. Tanto como la distancia que nos separa de Troya donde se introdujo una sorpresiva arma que acabó con los troyanos.

Troya es el incendio eterno. La metáfora.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

septiembre 2024

ABUELO, ¿QUÉ ES LA MILI? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me ha sorprendido la pregunta. Mi nieta tiene 15 años y nunca la he visto interesada por los temas militares. En cierta ocasión les conté que cuando era más pequeñita, yo mandaba la Legión, dijo en el colegio que su abuelo era “cojonario”, lo que sorprendió a su tutora a la que hubo que explicar el significado y el porqué de aquél término. Fue la única aproximación al mundo militar que he percibido en ella, por lo que la pregunta,que ahora de sopetón me ha lanzado, además de sorprenderme me ha hecho reflexionar.
Quizá recuerden aquella frase: “Señoras y señores, se acaba la mili”; fue histórica en el año 2001, pero ya es sólo eso, historia olvidada. Anunciaba el fin del servicio militar obligatorio, la famosa «mili», y significó un cambio de mayor trascendencia del que nos imaginamos. No pretendo hoy valorar los aspectos positivos o negativos de aquella medida; me limitaré a contestar a mi nieta y de camino puede ser que les aclare algún concepto. Suspender el servicio militar obligatorio pudo ser adecuado pero se hizo con imprudente precipitación, sin un estudio previo y riguroso. Como es costumbre en España, la medida se adoptó por razones electoralistas, de partido y, para más inri, de manera casual. Ocurrió lo que desde el mando militar se temía, una grave crisis operativa en las Fuerzas Armadas con consecuencias de todo tipo y no sólo por la falta de personal. Pero lo peor de todo es que nos ha dejado ante un claro y flagrante incumplimiento de un derecho constitucional. En contra de lo que se cree el servicio militar no está suprimido sino suspendido. Nadie puede suprimirlo mientras no se modifique la Constitución.
El servicio militar obligatorio ya figuraba en nuestra Constitución de 1812…»Ningún español podrá excusarse del servicio militar cuando y en la forma que fuese llamado por la ley», decía su artículo 361. Esta prestación fue recogida en las sucesivas constituciones y en contra de lo que se piensa sigue vigente en la actual.
Lo que es novedoso en nuestra actual Constitución es considerar la participación de todos en la defensa nacional como un derecho y no sólo un deber.
La defensa nacional ha dejado de entenderse un asunto exclusivo de los ejércitos y ahora debe contemplarse como un derecho-deber de todos los españoles.
Dice el artículo 30 de la actual Constitución:
1. Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España.
2. La ley fijará las obligaciones militares de los españoles y regulará, con las debidas garantías, la objeción de conciencia, así como las demás causas de exención del servicio militar obligatorio, pudiendo imponer, en su caso, una prestación social sustitutoria.
3. Podrá establecerse un servicio civil para el cumplimiento de fines de interés general.
4. Mediante ley podrán regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública.
«Deber de defender a España» y «derecho de defender a España», son un mandato constitucional. El derecho implica la imposibilidad de ser discriminado en el ejercicio de las obligaciones derivadas de ese deber así como la imposibilidad de discriminar a cualquier español en el acceso a las Fuerzas Armadas o a otros cuerpos que participan en la defensa de España. ¿Alguien me puede explicar como se está cumpliendo este derecho y deber constitucional?
El reservismo no ha logrado dar respuesta al mismo y se ha convertido en algo testimonial sin la necesaria voluntad para desarrollar las enormes posibilidades que ofrece. Escasas las plazas de reservistas, escasas las posibilidades de lograr una, y escaso interés en financiarlo y desarrollarlo. No existe reserva alguna que responda a las necesidades de movilización y la que hay a base del personal profesional licenciado está sin una regulación eficaz y probada.
La actual situación no permite cumplir con el deber de cualquier español de defender a España y menos exigirlo como derecho. Podemos admitir que el servicio militar no venga impuesto por la Constitución y sea sólo una de las posibles obligaciones que el legislador puede utilizar como instrumento para la defensa de España y así entender la actual suspensión, no supresión, de la prestación del servicio militar. Pero lo que no podemos admitir es que el derecho de defender a España que recoge taxativamente el artículo 30 se haya liquidado con una ley de reservistas que limita esta posibilidad a unos cuantos y con enormes limitaciones.
No pretendo volver al sistema de servicio militar obligatorio. Me limito a pedir una regulación seria y eficaz del artículo 30 de nuestra Constitución que permita a los miles de españoles que quieren defender a España desde las Fuerzas Armadas, hacerlo sin más limitación que las necesidades que la Defensa exijan.
Los procedimientos para ello existen y los beneficios que se obtendrían para las Fuerzas Armadas aseguran su rentabilidad. La historia militar de España, y la de sus héores, está hecha a base de soldados de reemplazo, del servicio militar obligatorio, que han demostrado con creces su eficacia y enorme valor y capacidad.
Hoy suspendida esa posibilidad el soldado español sigue, ahora como profesional, brillando en el mundo entero.
En la única convocatoria que hubo durante 2013 para ingresar en las Fuerzas Armadas como personal de tropa y marinería se presentaron 40.216 aspirantes para 1.500 plazas, es decir cerca de 27 por plaza.Que las peticiones aumentan en tiempos de crisis es un hecho pero no la razón definitiva.
Sé por experiencia que si se le pregunta individualmente a cada uno de ellos por las razones de su petición la mayoría responderá a los parámetros de amor a su Patria, disciplina, sentido del deber y todas las virtudes que definen la vocación militar. Hay más vocación en los peticionarios que razones de subsistencia económica. La juventud española es así y su decisión de hacerse soldado tiene bases muy sólidas. No hará falta, porque lo saben, que nadie les explique que la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, constituye el primer y más fundamental deber de un soldado.
Ninguna otra profesión te exige tanto como tener que dar la vida. Y a eso no se acude por interés económico.
Pero además de abrazar la profesión militar como soldado profesional, hay muchos españoles dispuestos a pasar un periodo de su vida, aunque sea breve, en las Fuerzas Armadas y convivir y vivir alrededor de unas virtudes y valores que enriquecerán su sentido de la vida. Y no sólo por unos haberes, que se merecen y altos, sino por servicio a su Patria. El soldado español, el profesional o el del servicio militar obligatorio, no son contratados que sirvan a cualquiera que les pague y no van a la guerra como obreros, sino a servir con su entrega y sacrificio a la vez que ganan gloria, triunfo, victorias y reputación. Ser soldado español es algo distinto a un puesto de trabajo y son muchos los españoles que aunque sea por un breve periodo de tiempo quisieran vivir así. La Constitución se lo exije y se lo permite. Alguien debería dar respuesta a tan noble derecho-deber.
Y he terminado diciéndole a mi nieta que al margen de las leyes y de los reglamentos, la mejor definición de lo que es servir en los ejércitos, del servicio militar, se dio hace ya muchos años…La dio un soldado de la infantería española, aquella a la que se definió como la mejor del mundo.
Todo lo que se salga de aquellos versos de Calderón, aunque lo digan las leyes, no es milicia sino otra cosa.
General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

«Ese ejército que ves
vago al hielo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mayor calidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho,
no adorna el vestido al pecho,
que el pecho adorna al vestido;

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.»
(Pedro Calderón de la Barca-Soldado de la Infantería española)

CAPELLÁN DE LA LEGIÓN FERNANDO HUIDOBRO. VAYAN A REZARLE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nuevo lugar de enterramiento en el claustro de la iglesia de San Francisco de Borja (Madrid) de los restos del Páter Huidobro, Capellán de La Legión. Aunque no verán ni rastro de la Legión.

Aprovecho este mes de agosto para tantas cosas importantes dejadas hace tiempo. Ir a rezar ante los restos del Páter Huidobro en la iglesia de San Francisco de Borja nunca lo he dejado, pero su traslado  desde la entrada principal al claustro ha llevado su tiempo. Por fin se hizo de manera oficial el 19 de julio a las 20,30 y allí acudieron autoridades eclesiásticas y militares y no sé si también dejaron pasar a los que se enteraron, muy pocos y ya lo sentí porque la devoción al Páter de la Legión se gana con asistencia y dando a conocer su vida y hechos y no con los silencios a los que nos tiene acostumbrados estos nuevos tiempos, también para la Legión, casi desconocida si así seguimos. Algunos parecen estar de retiro.

Pues como les quería decir, he ido al claustro a rezar ante el nuevo mausoleo del padre Huidobro. No sé dar una opinión sobre la parte diríamos artística de la obra de este nuevo mausoleo, moderna y extraña, lo dejo a la libre opinión porque de lo que se trata es de rezar al páter legionario. En cualquier caso un emblema de la Legión no creo que hubiese estado de más señores jesuitas y general de la Legión ¿no les parece? ¿o es algo molesto? No se preocupen al Padre Huidobro le parece bien esta «sugerencia» que se me ocurrió allí ante sus restos. Mi querido general al mando de la Legión: ni rastro de la Legión junto a nuestro Páter. Ni una bandera de España. Quisiéramos una explicación. ¿O están tan ocultos que no se ven? La devoción es legionaria o no es. «Virtud en medio de la contienda».

Foto del Páter Huidobro en la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios en Madrid

Un alivio poder volver a rezar, allí en el lugar de devoción y ha sido un acierto colocarlos donde puedan ser visitados y sobre todo descubierto por muchos que ignoraban quién es Fernando Huidobro.

El proceso de beatificación del Páter sigue su curso y es necesario que entre todos demos a conocer su obra y sobre todo transmitamos la devoción hacia él que será el camino que le llevará a los altares. Se producirá el milagro, no lo duden, recen, pidan, acérquense a la iglesia de San Francisco de Borja, en su claustro hay ya un Santo, el Padre Rubio, a su lado el Padre Huidobro espera a que vayan a rezarle y a pedirle. Es generoso como Caballero Legionario que, además de jesuita, es.

Les dejo enlaces a alguno de los artículos que desde este blog han pretendido difundir su figura y devoción.

«Virtud en medio de la contienda».

Capellán de la Legión 

Páter Huidobro

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com