EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No les quede la menor duda. La estadística no suele fallar cuando se trata con datos contrastados empíricamente y se elabora con rigurosa ciencia.

En mi libro El Nuevo arte de la guerra ofrezco el sobrecogedor registro que podemos leer en la introducción de Jacobo Muñoz a su edición de Hacia la paz perpetua de Kant.

«Desde 3.600 a. C. hasta mediados de nuestro siglo el número de guerras documentadas asciende a 14.351, no habiendo disfrutado la humanidad durante este vasto periodo de más allá de 292 años de paz. En el transcurso de 3.357 años se firmaron unos 800 tratados de paz, sin que ninguno de ellos durara, contra lo estipulado, más de 10 años. Se diría que desde la última Gran Guerra, que costó 17 millones de vidas militares y 34 millones de vidas civiles, las cosas han cambiado y que la única guerra digna de ese nombre ha sido “fría”. Nada más lejos, sin embargo, de la realidad. Solo en 1989, por ejemplo, tuvieron lugar 92 conflictos bélicos, unos interestatales, otros debidos al desgajamiento de nuevos estados a partir de estados preexistentes de envergadura mayor y no pocos causados por tensiones motivadas por diferencias de religión y etnia».

Reflexionar sobre el hecho de la guerra es una asignatura pendiente que nunca tiene fin porque es la propia guerra la que sin fin ¿finalidad? va construyendo día a día la historia de la humanidad. No nos gusta, pero así es. Suele ocurrir que lo que con más ahínco construimos es nuestra propia destrucción, que no es destruir la comodidad ni siquiera el progreso, sino la destrucción del propio ser humano, su libre albedrío.

Un repaso por los acontecimientos de mayor relieve de nuestra historia, aquellos que han dejado huella eterna, nos lleva a presentar al actor omnipresente, protagonista de honor: la guerra.

Claro que las guerras nunca parecen tener responsables.

Final conocido

Después de haber comido entrambos doce nécoras,
alguien dijo a Pilatos

-¿Y qué hacemos ahora?
Él vaciló un instante y respondía
(educado, distante, indiferente):
-Chico, tú haz lo que quieras.

Yo me lavo las manos.

Claro y contundente Ángel González; porque solo el poeta está capacitado, junto al filósofo, para dar cuenta de lo que hay en las entrañas del hombre; que probablemente sea la guerra. Al final los responsables tienen las manos limpias y yacen bajo tierra el resto.

Fruto bélico bajo los escombros. Misterio, misterios, este ser humano que nace y hace entre cenizas y ruinas. Se repite sin solución de continuidad.

Mañana estará en las librerías mi libro El Nuevo arte de la guerra editado por La esfera de los libros y con prólogo de Gabriel Albiac.

La generosidad del filósofo se muestra en su introducción que condensa en primorosa síntesis lo que se esconde tras la máscara que incluso al mismo libro podría ocultar: la guerra.

«Romper la perspectiva engañosa, desvelar sus distorsiones ilusorias, salir del laberinto de apariencias contradictorias al cual nos han condenado los lugares comunes del lenguaje: los que nos impiden aún sospechar el envite conceptual que en el discurso de la guerra se juega. Y poner luz a una verdad sin la cual toda tarea del hombre es vana: que entre paz y guerra solo median convenciones arbitrarias de la lengua. Y que las reconfortantes barreras protectoras que esas convenciones alzan nos hacen siervos y, en el fondo, se empeñan en tratarnos como a niños. Y de asentarnos proclamas de buena voluntad, allá donde solo la matemática más acerada debería servirnos, porque lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida —en la muerte—de un hombre».

Suena tambores apocalípticos. Los siete sellos. Debemos conocer y para ello volver la mirada serena hacia nuestro interior e iluminar el entorno, descubrir lo que por tantas veces inquieta y sobrecoge con escalofríos de muerte. El nuevo arte de la guerra. Ante lo que dudo. Después de 12 capítulos he pretendido llegar a unas conclusiones. No las hay.

He tratado el conjunto de disciplinas que engloba el actual fenómeno de la guerra: lo militar, junto a lo artístico que fue, cuando la guerra era un arte. Lo académico junto al valor que recobra el armamento, para con ello concluir que la guerra táctica, pasó a ser estratégica para llegar hoy a su más intensa pronoética, guerra de intendencia; pura economía. Ese matiz de Clausewitz, la guerra es la continuación de la política por otros medios, bien podría anotarse al margen: …continuación de la economía por otros medios. Soberano señor es don dinero.

Los aspectos sociales, alianzas, lo informativo, junto a lo desinformativo, lo cibernético y las extrañas modalidades de las actuales guerras me han hecho meditar durante algún tiempo para ofrecerles un aspecto más de esta compañera de viaje tan molesta pero tan insistente en meterse en la maleta.

Después de recorrer el espacio y el tiempo, asistir con los grandes maestros del arte de la guerra a sus campañas y sobre todo intentar adentrarme en su pensamiento he llegado a la peor de las conclusiones: saber que no las hay. Siguen anotándose muertos en la terrible estadística.

Es necesario conocer: ¿Por qué la guerra? No se responde de manera sencilla, no con la mirada puesta en lo militar, sino en el corazón del hombre. Freud y Einstein mantienen el diálogo: ¿Por qué la guerra?

«Por consiguiente, parece que el intento de sustituir el poder real por el poder de las ideas está condenado por el momento al fracaso» y sentencian: «El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena».

Freud deja a Einstein en silencio. No volverán a hablar del tema. Queda abierta una esperanza que se frustra cada día: «La esperanza de que estos dos factores —la actitud cultural y el fundado temor a las consecuencias de la guerra futura— pongan fin a los conflictos bélicos en un plazo limitado no sea utópica».

Einstein y Freud no llegan a soluciones. Se les había adelantado Pascal:

«Guerra intestina del hombre entre la razón y las pasiones.

Si no hubiera más que la razón sin pasiones.

Si no hubiera más que las pasiones sin razón.

Pero, al haber lo uno y lo otro, no puede estar sin guerra,

no pudiendo tener paz con lo uno más que teniendo guerra con lo otro.

Así, está siempre dividido y en contradicción consigo mismo».

Intentaré en sucesivos días seguir con este relato que les ofrezco en El nuevo arte de la guerra, un intento vano de llevarles a mejor comprender lo que es la guerra, su teoría, orígenes y futuro de los conflictos bélicos.

Esa era mi intención.

Ahora y a partir de este momento serán ustedes los que escriban los siguientes capítulos. Les agradecería me ayudasen en la labor de comprender este implacable fenómeno.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2022

 

 

 

 

 

 

 

 

«ENVEJECER VIVIENDO» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Un soldado siempre será un soldado

Jugando a la petanca con mis «viejos» amigos de Alacón (Teruel)

No se como empezar, ni cuando terminar, pues la vida es como un baile, siempre llegas cuando está empezado y te vas antes de que acabe. Hoy no se a donde me llevarán mis pasos, quizá solo a recordar y buscar sentido a la situación donde todos anhelamos llegar, a viejos… y donde todos negamos que hayamos llegado.
La muerte de Isabel II de Inglaterra fue el acontecimiento más reseñado últimamente. Como a cualquier ser humano le llegó su fin. Vivió como una reina, durante más de 70 años no le faltó de nada pero, desde fuera, no me atrae vivir en su cárcel de oro. Fue como debe ser, mortal como vosotros queridos amigos invisibles y como el que esto escribe. Como dicen en Inglaterra, la muerte es junto a los impuestos, lo que nunca falla, digan lo que digan ciertas teorías de la inmortalidad regidas por modernos algoritmos.
No se si he contado estas cosas otras veces, porque mi memoria anda fatal. En todo caso ya me perdonareis. Para desmemoria la de Marcelino Menéndez Pelayo, que lo nombraron miembro de la RAE y estuvo una buena temporada sin visitarla. Se le olvidó. Cuando se lo reprocharon se sorprendió mucho, y solo pudo decir: «¡Pero si estoy allí siempre!»
Conozco personas que son capaces de recordar el contenido de todos los libros que han leído. Los que tenemos una cierta edad, es muy probable que eso no sea posible. Yo no los recuerdo, aún así, se que me han ido formando, y a los adolescentes que aseguran que las personas que leen viven menos…les diría que desde luego: menos engañadas, menos reprimidas y menos inseguras.
Hoy a los pensionistas nos prometen y prometen, y hasta colocan la primera piedra en sus futuras promesas, seguramente para decirnos que una piedra en el camino nos enseñará que nuestro destino es rodar, rodar y rodar… para no llegar a ninguna parte, o simplemente para que después de colocar la piedra, veamos como esconden la mano. Esas promesas son como el horizonte, siempre están ahí, pero nosotros nunca llegaremos a tocarlas.
Nos hemos hecho mayores, mayores e incrédulos, pero debemos buscar siempre la alegría de la vida. La experiencia es algo maravilloso, nos permite reconocer un error cada vez que lo volvemos a cometer. Necesitamos envejecer para conseguir la sabiduría que dan los años.
Tú me subes los precios del vino, yo bebo agua (un decir). Tú me subes el precio de la gasolina, yo me voy de paseo por el campo a pie… Y si te ponen la televisión desde muy temprano para que estés entretenido, aunque te parezca que no te enteras de nada, en realidad, te estas enterando de todo, porque estás escuchando la soledad de tu corazón, su latido incesante, que es lo única que de verdad a nuestra edad importa.
Hoy los mayores hemos dejado de ser una amenaza y la palabrita ya no se considera un desabrido verbo, pues enriquecidos espiritualmente por los años (del hombre mayor el consejo), vencido el lumbago debido al avance de la geriatría, y remozado el vestuario por el «Prêt-à-porter», los de la tercera edad, pisamos el pescuezo del agobiante pasado, aunque a veces nos «meemos» en las espuelas y perdón por la ordinariez. Sin embargo hasta hace pocos años, esta fase de la vida era sinónimo de nostalgia y tristeza, como si solo tuviéramos por horizonte la sopita caliente, el camposanto y un cumplido funeral.
A esta edad en que muchos acomodan su vida al sillón o a la mesa de camilla, hay otros que leen los últimos libros, se alistan a cualquier «tour», y se atreven con un «short» de colorines. Llevan en la mochila el móvil, el iPad, el portátil.., eso sí, de última generación, pues todos preferimos lo nuevo, lo recién fabricado, la última versión del sistema operativo o del dispositivo electrónico. En otros tiempos, hubiesen preferido consumir su tiempo asistiendo furtivamente a los 13 martes de San Antonio, cosa que por otra parte tampoco veo mal.
El problema es que no todos sabemos llegar a esta situación. Terrible día en que a una actriz se le ofrece el rol de «mayor». Pero bueno señor director usted ha perdido la cabeza ¡Yo en un papel de madre o abuela! Un personaje llamado Jacinto Benavente, con perdón, ¿pero existió algún día un autor llamado Benavente?, alude a nuestro otoño como la edad de oro, y Agustín de Foxá nos lo presenta como un faisán de lujo.
Saber «llegar» y saber «llevar» esta tercera edad, hay que decirlo ya, «saber envejecer», es la obra maestra de la sabiduría y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir.
Arturo Pérez-Reverte en su «Patente de corso» (XL semanal del 23 de octubre de 2022) nos cuenta que «En estos tiempos si deseas moverte por la vida, debes abrirte paso en una maraña de aplicaciones; un mundo virtual de mensajes, claves y dependencias, pero ¿Qué pasa con la gente mayor? sin sobrinos, hijos o nietos que puedan ayudarlos. ¿Qué hay de quienes no pueden o no les apetece adaptarse a esa forma de vida? Nos tenéis acorralados, cabrones» (sic).
Lo que está claro es, que si eres viejo eres un estorbo. Nunca nos dijeron que el envejecer, muchas veces lleva consigo la soledad. Por eso existen las residencias de la tercera edad, que son como guarderías de niños envejecidos, y aunque dicen que en las miserias suele ser alivio la compañía, en ellas el silencio y la austeridad es lo que predomina. Si hubiera que buscar una sola palabra para definir el estado de ánimo de los que allí se encuentran, la llamaría: «aburrimiento». En algunas, sus miradas parece que se pierden en el vacío, un vacío que ensombrece todo a su alrededor, y es que nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.
Y tienen suerte, de no tener en sus puertas el letrero que el papa Francisco tiene en la suya, «Vietato lamentarsi», (habitación 201 de la residencia de Santa Marta, adyacente a la basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, donde vive en soledad lejos de los lujosos aposentos pontificios).
Yo paso la vida como si fuera a vivir para siempre, pero mientras ando distraído, la vida me apresura. No me doy cuenta pero, creo que día a día me acerqué a la vejez, cuando llegó me encontré tan ocupado que no lo noté, y ahora empiezo a reflexionar sin comprender como se me fue el tiempo. Aunque hay muchos que dicen les ha faltado para hacer muchas cosas, yo pienso que lo más probable es que lo hayan desperdiciado.
Por eso es necesario que de nuevo aprendamos a vivir para llegar a estos últimos años con la lección bien aprendida. El pasado pasado está. El futuro no se como lo viviré. Me centro en el presente y vivo día a día de la manera más digna posible: alejándome de la soledad todo lo que puedo, y de la fobia o temor irracional a envejecer, la «Gerascofobia» que dicen los entendidos (menuda palabreja más fea).
Vivo la vejez como un triunfo porque tengo la suerte de ser viejo al que se le arrugue la piel, pero no el corazón y la mente, aunque a veces, como se que mis proyectos se tambalean, tenga que hacer uso de mi humildad para pedir auxilio y no confiar en unas fuerzas que ya me flaquean.
Vivir es envejecer. Tiene la parte positiva de permanecer en el tiempo y la menos valorada en nuestra época, la de hacernos viejos. Pero de hecho, la vejez es el resultado de haber vivido.
Situados en esta dinámica, al igual que las plantas o los animales, hay un tiempo para cada etapa. Se siembra y se nace. Se crece y se madura. Se florece y se marchita. Se vive y se muere.
La esperanza es vivir sin decaer, sin perder condiciones, un sueño imposible de alcanzar como mortales que somos. Como cuando corría largas distancias, que me hacía feliz llegar hasta el final, sin preocuparme por lo que tardaba ni el puesto en que llegaba.
Aunque sea sentado, seguiré: pensando, soñando, leyendo, escribiendo, y no tendré prisa alguna en marcharme, sin pensar en la muerte, pues cuando ella llegue yo ya no estaré y, mientras esté, es ella la que no estará..
Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, y la vista cada vez más amplia y serena.‬
Empecé llegando tarde al baile, pero como la vida es sobre todo lucha, no me iré hasta que se acabe.
Borrar todo lo triste, oscuro, silencioso y aburrido que se me haya podido escapar, y tener presente que:
«Envejecer es un verbo que se conjuga viviendo»

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza noviembre 2022.

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

Sobre la guerra de Ucrania y Corea del Norte por medio. General Dávila

https://www.lasexta.com/programas/mas-vale-tarde/general-davila-advierte-peligro-escalada-belica-dos-coreas-enfrentamiento-rusia-eeuu_20221104636568ceb7035400016d031b.html

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

INAUGURACIÓN MONUMENTO A LA LEGIÓN Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión «Rey Alfonso XIII» entre 2001 y 2004.

Han aparecido varias informaciones confusas e inexactas sobre la inauguración el próximo día 8 de noviembre del monumento a la Legión española instalado en la calle Vitruvio de Madrid.

Como es un tema tratado en varias ocasiones en este blog conviene dar la información exacta sin errores ni intenciones que no sean el bien de la Legión y las Fuerzas Armadas.

El que es asiduo lector del blog sabe de lo que hablamos y aquí puede encontrar información precisa y rigurosa del acontecer legionario de ahora y de otros tiempos.

Se ha dado a entender que el ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra se habían desvinculado de tal inauguración convirtiéndose en un acto exclusivamente civil. No es así por lo que conviene dejar las cosas claras.

Como todos saben el monumento ha sido obra llevada a buen término entre la Fundación Museo del Ejército y el Ayuntamiento de Madrid gracias a una campaña popular de donaciones.

El Ejército de Tierra, como no podía ser de otra manera, estará representado y presidirá su participación el general Jefe de Acuartelamientos del Ejército junto al el general Jefe de la Brigada de La Legión “Rey Alfonso XIII” y los coroneles de los cuatro Tercios de la Legión.

El Ayuntamiento de Madrid y la Fundación Museo del Ejército dirán, con el asesoramiento consiguiente, el protocolo a seguir, pero en ningún caso el Ejército dejará de estar presente en un acto de la importancia que este tiene y que plasma el sentido más legionario de proximidad y cariño del pueblo. La unidad más popular del Ejército español: la Legión. Ahí estará el general Jefe y sus coroneles que no serán ellos sino sus legionarios, único valor que tiene la Legión. Un caballero legionario lo es todo y a nadie más que a su compañero necesita, junto al amor de su pueblo.

Querer politizar un acto de este calibre no es bueno ni se ha pretendido en ningún momento, sino todo lo contrario y soy consciente y sabedor de lo que digo.

Dicho queda.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión “Rey Alfonso XIIII” entre 2001 y 2004.

Blog: generaldavila.com

4 noviembre 2022

 

 

LOS SILENCIOS DE LA GUERRA Y LOS EXPERTOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un reducido número de viejos soldados aparecemos con demasiada frecuencia en las pantallas de televisión y en las emisoras de radio con el calificativo de expertos para hablar de la guerra de Ucrania. No hay tales expertos (experiencia), aunque podríamos hablar de la guerra en su contexto histórico o filosófico no de la guerra de Ucrania.

Lo más que nuestra capacidad permite es analizar el a dónde, por dónde, cómo y cuándo de la estrategia operacional o de la táctica que el desarrollo de las operaciones nos ofrece.

Esta no es una guerra cualquiera, sino que asistimos a un conflicto total que lleva años gestándose y cuyas consecuencias —hay estudios al respecto— se han asumido de manera consciente mientras los Estados Mayores de algunas naciones poderosas trazaban su diseño junto a las industrias de las armas del futuro. Pura economía, ciencia y técnica en la mayor de las carreras armamentística diseñada en los últimos tiempos. La preparación se inició hace años y se acaba de dar la señal de salida. Veremos quien llega a la meta y en qué condiciones. De esta guerra se van a sacar conclusiones de alta importancia para el futuro de la paz y de la guerra. Si queda alguien para contarlo.

Podría ser la primera de una serie de conflictos de nueva generación o la última y definitiva de todas las guerras. La Ilíada final, el cero absoluto de los tiempos sin retorno odiseico.

Tres potencias han participado en el juego de la guerra a lo largo de estos últimos años, desarrollo, evolución y preparación, mientras el resto permanecía en en el absurdo desarme ideológico y material, engordando sin sembrar.

Es por lo que el conflicto se ha iniciado en una frontera muelle, sin reacción, ante un continente incapacitado para asumir las consecuencias de la guerra: «Europa confió su seguridad a Estados Unidos y su comodidad y prosperidad a China y Rusia y ese mundo ya no existe»(Josep Borrell. Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad).

Rusia, China y los Estados Unidos estaban, y están, preparados.

Rusia dispersa, desinformada, perdida en la inmensidad de su despoblada geografía; China ajena y cosechadora mira de reojo para sus propios beneficios; Estados Unidos muy lejos, no siente la guerra, la hace, y es dominadora, por ahora: obtiene un alto rendimiento en aspectos claves para su desarrollo como potencia mundial. Europa dormida en sus pesadillas; África sigue siendo el león hambriento. Los ataques por el sur proliferan en los continentes europeo y americano. El sur global puede calentarse y fundir el ecuador de los pueblos y de los tiempos.

Somos muchos y los muchos quieren ser iguales a los otros, han conocido lo desconocido justo cuando no hay para todos o al menos no hay forma de repartirlo. Ni siquiera llueve ni sale el sol para todos.

Es, por tanto, una guerra inevitable que tiene un poco de todo y mucho que ver con un nuevo orden o desorden que se nos viene encima sin saber si estamos preparados para asumirlo y aceptarlo. De ahí, mientras los sesudos ordenancistas del mundo piensan y deciden: llega la guerra.

La única incógnita para que estallase lo que se esperaba era saber donde y cuando. Los Estados Unidos estaban preparados, llevaban tiempo en ello. Por eso la retirada de Afganistán, «sálvese quien pueda», mientras el resto hablaba de incomprensible retirada sin darse cuenta que había que posicionarse y cerrar frentes antes de que llegase el gran frente.

¿Y ahora qué? Nadie lo sabe.

Desde el punto de vista militar la idea estratégica rusa era clara: presión y negociación, artillería junto a la palabra. Llegar a un armisticio inicial después de los primeros avances en el terreno para alargar de manera interminable los diálogos de paz mientras los mares le unían al Mediterráneo y Europa caía ante sus pies.

Estados Unidos ha visto la manera definitiva de acabar con Rusia como potencia, destruirla, y no cederá un paso hasta lograrlo. Debe posicionarse sin presiones ante el nuevo mercado: el Indo-Pacífico. Podría ser una estrategia equivocada y el crecimiento  de China hasta límites indeseados, como potencia y como enemiga. China cree todavía en un mundo bipolar por un tiempo. El suficiente para culminar su desarrollo y engullirlo todo. Su expansión y dominio es incontestable. Cuestión de cantidad le ampara y la calidad ya está a punto.

Europa despierta del sueño americano y se ve sola y sin ejército que llevarse a la boca. Solos y desamparados.

Otros continentes despiertan dispuestos a entrar en la carroña y participan en la guerra desde el crimen organizado, drogas, contrabando de armas, asesinatos, atentados, secuestros… terrorismo.

Cuando la guerra está en marcha nada se ajusta a las reglas ni responde a los planeamientos. Siempre interviene el azar, la fricción: una cosa es la guerra en el papel y otra en el campo de batalla.

La segunda guerra mundial estaba ganada por los aliados y decidieron poner fin a la misma para evitar más bajas: sembró muerte e incertidumbre; hasta hoy.

¿Qué pasará si alguien decide acabar con todo?

No es fácil predecir cuando la información es nula o engañosa, cuando «en el crepúsculo que envuelve a todos los hechos es tan difícil adquirir ideas calaras y definidas».

Esta guerra ha dejado al margen a los políticos y por ahora la deciden milicia, ciencia y técnica. La política por ahora calla y deja hacer.

Su momento será cuando alguno de los contendientes oiga de su Estado Mayor y de sus fábricas: «Estamos al límite. Perdemos la guerra».

¿Qué ocurrirá? ¿Decidirán hablar o matarse?

Nadie parece con voluntad de detener esta tragedia a la que asistimos como si no fuese con nosotros.

Nadie sabe nada. Ni siquiera el que podría apretar el botón del fin definitivo sabe si lo hará mañana.

Nuestras palabras no las recogen los manuales de guerra.

Esto tiene un comienzo pero nadie sabe si tiene final y si quedaremos para contarlo.

Sigue la guerra de armamentos inteligentes manejados por las peores inteligencias.

Eso es lo único que sabemos y podemos transmitir.

Los Estados Mayores guardan un sospechoso silencio y en cualquier momento puede ocurrir la hipótesis más peligrosa que sus planeamientos recogen.

Pero no habrá aviso previo. La cuenta atrás ha comenzado.

A la guerra le sucederá el silencio.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2022

 

PARA RES HISPANICA. CINE (La vaquilla). General Rafael Dávila Álvarez

APRENDAN A SOBREVIVIR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Tanques y vehículos blindados se desplazan durante maniobras militares conjuntas entre Bielorrusia y Rusia en el polígono de tiro de Brestsky, en Bielorrusia. (Associated Press)

No hace mucho tiempo escribía un artículo titulado Técnicas de supervivencia durante el confinamiento en el que a raíz de la pandemia vivida recordaba algunas anécdotas sobre cómo afrontar situaciones que imponen sobrevivir a costa de muchos sacrificios.

No dejo de pensar en la pandemia y malpensar que haya sido un entrenamiento (dirigido) para lo que se nos viene encima con un mundo perdido y en crisis moral y material.

La guerra está demasiado cerca como para asistir a este espectáculo de la huida en masa dándole la espalda a las imposiciones que la peor clase política en siglos nos ha traído. No deberíamos aguantar a tanto personaje salido de las peores escuelas de la historia. No hay razones que nos hayan arrastrado a una incertidumbre moral y material de características tan apocalípticas como las que vivimos. Solo una: la incompetencia de los mandatarios junto a la escasa capacidad para asumir la libertad del ser humano que en lugar de avanzar en su esfuerzo retrocede y envilece su talento.

Sobrevivir es «Vivir con escasos medios o en condiciones adversas». Las condiciones actuales son muy adversas y los medios más que abundantes lo que parece contradictorio. Ahí el error. Medios hay; muchos y variados, tantos que no sabemos vivir sin ellos. El día que nos falten no seremos capaces de adaptarnos al medio hostil y ese será el final de una civilización.

Les repetiré aquel artículo ya que no paro de darle vueltas a la pandemia que me lleva a la guerra de Ucrania y que cada vez enlazo con más motivos.

Por ahora no es necesario aprender a hacer fuego o sembrar tomates en la ventana de su casa. En un futuro quien sabe.

Les contaré una anécdota. En el Paleolítico, cuando yo era un joven teniente de Operaciones Especiales, hacíamos prácticas de supervivencia invernal en un pueblecito de la provincia de Burgos. Dormíamos en iglús construidos por nosotros mismos, estancias confortables cuando no hay otra cosa a mano. El caso es que un día recibimos el aviso a través de la Guardia Civil de que el alcalde de un pueblo cercano quería hablar con el máximo responsable de la unidad. Bajamos a verle y mayúscula fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que habían desaparecido todos los perros de pueblo y que si nosotros sabíamos algo de aquello. Era evidente. Las noches en los iglús no dejan de ser bajo hielo y el calorcito de un perro junto a tu saco de dormir es una estufa natural inigualable. Los perros por algo de comida habían seguido a los soldados hasta sus elegantes, pero frías estancias y el que no les había seguido fue convencido. De estos últimos, pocos, porque desde tiempos históricos los perros han seguido a las tropas fielmente.

Supervivencia es sin duda buscarse la vida. Unos son más aptos que otros, pero tiene sus reglas que todos deben compartir.

Todas, reglas, normas, y procedimientos se resumen en uno: disciplina.

La disciplina es doctrina, instrucción de una persona y de un grupo, especialmente en lo moral. Y sin duda la observancia de unas normas de comportamiento tanto interno, individual, como en nuestra relación con los demás. Instruir, aprender, entrenar, ejercitar y asumir. No es fácil cuando todo está a tu alcance, pero sin práctica habitual, cuando vienen mal dadas, es difícil asumir los comportamientos.

Comer sapos o culebras, hacer fuego en la nieve, pescar con las manos, hacerse una choza, comer hierbas del monte o ratas de cloaca es una simple anécdota. La vida te pone en peores trances y La vida del Buscón llamado don Pablos es un retrato diario que cada vez más se repite. Lo importante para supervivir es vivir en continuidad de comportamiento, en saber sufrir y aprovechar cada ocasión, mala o buena, que todas traen algo para alimentarse. El que se queja o lloriquea se queda en el camino.

Disciplina. Conocí en aquella época del Paleolítico al máximo exponente de la supervivencia: el Capitán don Teodoro Palacios Cueto, héroe de la División Azul y Laureado de San Fernando. Once años, tras la durísima batalla de Krasny Bor (10 febrero 1943), estuvo prisionero en distintos gulags, al cual más cruel, pasando por celdas de castigo y siempre al mando de sus hombres con una  dignidad ejemplar y que asombró al mundo. Su historia fue relatada por Torcuato Luca de Tena en Embajador en el infierno. Regresó a España en 1954 y allá por los años setenta tuve la oportunidad de establecer amistad con él mientras practicábamos escalada en los alrededores de Potes, lugar donde vivía.  Un día me atreví a entrar en su intimidad.

-¿Mi general como pudieron aguantar tanto tiempo en aquellas condiciones?

No lo dudó un instante: disciplina, mi teniente. Desde que amanecía hasta que llegaba el sueño se mantuvo una férrea disciplina individual y de grupo. Nos apoyamos y vigilamos los unos a los otros. En cuanto veíamos que uno decaía no le dejamos ni un minuto. Pensábamos con él, vivíamos con él y por él. Cuando empezaba a llamarnos pesados es que ya estaba salvado.

Me enseñó algo más importante: adivinar el primer síntoma de derrota. Cuando veíamos que uno de nuestros hombres dejaba el aseo personal cada mañana, no se lavaba ni afeitaba, no se cambiaba, daba el aspecto de dejadez, ese era el síntoma más claro de que empezaba a venirse abajo. La férrea disciplina se llevaba en todas las actividades, aseo personal, trabajos, reuniones (cuando nos dejaban), triquiñuelas e invenciones, juegos, hasta creamos una revista; el ingenio personal de cada uno era aprovechado por el conjunto. Nunca permitimos a nadie estar solo. En definitiva una vida nueva, dura y repugnante, dolorosa, pero era una vida, no podíamos elegir otra y lo que hicimos fue rellenarla de disciplina, entre todos, como una compañía que éramos.

Todos aguantamos, todos resistimos con la esperanza del día a día, sin planteamientos a largos plazos, sin permitir que nadie contagiase la enfermedad que provoca la soledad y el abandono. La vida se ralentizaba, teníamos tiempo para vivir, mal, pero despacio y entonces salió de cada uno de nosotros lo mejor que teníamos.

Mi teniente, acabó diciéndome, tú sabes que esas cosas del honor y del valor, del amor a tu patria, del ejemplo y la virtud, no son palabras hueras sino una realidad que se muestra en toda su crudeza y realismo en situaciones extremas. Así somos los españoles.

Estábamos sentados en una pequeña taberna de Potes. Nevaba y por la ventana se veían solo gruesos copos de nieve.

-Podría odiar esta nieve y el frío, pero me reconforta y recuerda, lo sé, que cuando el hombre saca las ganas de vivir no hay fuerza de la naturaleza que pueda con él.

-Sí; mi general.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

31 octubre 2022

 

 

Peñón Vélez de la Gomera Luis Martin-Pinillos Marco Coronel de Intendencia (R) XI Promoción. AGM.

INTRODUCCIÓN.1

El 24/8/82, ascendí a Tte. Col en Zaragoza, entre las vacantes que se publicaron, solicité Ceuta, me gustaba y ya conocía la ciudad. El 16/11/‘82, cuyo destinado a la Jefatura de Servicios de Intª, y Ordenador de Pagos, de la Comandancia General de Ceuta, y mas tarde al Centro Financiero.

En las casi diarias relaciones con el Cte. General, para firmas..etc., le hablé del Peñón de Vélez de la Gomera, y le comenté que me gustaría visitarlo por ver si tenían problemas, comentándole que allí, tenía algún personal. Le pareció bien y me dijo que me avisaría.

Unos días más tarde, me aviso para decirme , hora y lugar desde donde salía el Helicóptero. Compré algunas chucherías, periódicos y alguna revista, y me fui al sitio señalado.

El vuelo fue Ceuta- Málaga- Peñón de Vélez de la Gomera, y regresó a Ceuta. El viaje fue fantástico, por sus vistas, comodidad y novedad.

Vi el Peñón desde el “cielo”, y alucine.

1ª Parte. 2

Nos recibieron, saludamos y aquí empezó nuestra visita. Al estar situados, a una altura de 80 m, la vista era magnífica. Estábamos pisando ESPAÑA, y lo que mirábamos, casi debajo de nosotros era

Marruecos.

Había, marcada en el suelo, el lugar para aterrizar él helicóptero y más señales. Era algo difícil de explicar, yo disfruté y a la vez y repito  encantado de conocer ese rincón de ESPAÑA.

Como es natural,  hubo el tradicional saludo de nuestra llegada. Había  alguna mujer, ya no recuerdo cuantas, pero serian dos tres como mucho. Creo recordar que un un Capitán o Teniente, Suboficial y ya la tropa. Después he leído que la guarnición debería ser de un Oficial y treinta de tropa, y que deberían ser de regulares de Melilla. Pienso que en aquella ocasión eran de Ceuta.

El Peñón estaba muy bien aprovechado, y guarnecido.

Piensen los que lean esto, que llegaron a dormir 400 personas en épocas lejanas.

Repartí mi “gran regalazo” y creo que gusto. No recuerdo si comimos allí o si nos volvimos a Ceuta.

El regreso fue un poco triste, dejábamos una guarnición en un “PEÑÓN” casi encerrados, pero eso sí pisando suelo Español.

Nos encontrábamos a 126 Km de Melilla a 117 de Ceuta, y a 87m de altura.

2ª Parte. 3

En el año 2.012, me regalaron un libro de Título, ”MELILLA EN EL CORAZÓN “, las autoras:

Mª  Victoria Santos de Martin-Pinillos, (prima mía), y

Alicia María García Fernández.

Licenciadas las dos en Geografía e Historia.

El Peñón de Vélez de la Gomera, llamado también, Isla de San Antonio desde la época romana, más tarde fue< Fortaleza Goda >.Pero al principios del siglo XVI, ya es considerada “ Punto Estratégico importante”.

Antes de continuar, debo aclarar que existen las Islas Chafarinas (isla de Isabel II, isla del congresos e isla del Rey Francisco), y las islas de Alhucemas( peñón de Alhucemas, isla de mar e isla de Tierra) eran conocidas hasta hace unos años como las plazas menores de soberanía. En su conjunto no suma más de tres Km. cuadrados. Hoy languidecen con pequeñas guarniciones militares.

Desde Sevilla ordenó el Rey, al General de la Armada, D. Pedro Navarro que saliera a la mar, para castigar a los terribles piratas de Busicur, Bades y Peñón de Vélez de la Gomera., medianamente artillados y  guarnecidos. El 23/7/1508, tras bombardear la ciudad de  Bades ( con 7.000 Habitantes), realizó a “poca costa”, un atrevido desembarco en la  isla, fortificándola, rápidamente. Dejo en el Peñón artillería y treinta hombres bajo el mando de Juan de Villalobos que una vez que pudo recomponer las defensas, comenzó a hostilizara la ciudad de Bades.

3ª Parte 4

Volvamos al Peñón de Vélez de la Gomera. Si bien al principio era una isla, más tarde, en 1930, a causa de un terremoto, quedó unida a tierra por una pequeña franja de arena de 100 m largo y 40 de ancho y cuando subía la marea, también de agua.

El Peñón, sufrí a lo largo de los años: la peste en 1.773,el escorbuto (1799),la fiebre amarilla (1821), y sendos terremotos en1800 y 1.801.

El Peñón tenía una superficie de 19.000 metros cuadrados, y una altura de 87 m. Por dos veces y por causas, poco honorables, fue invadido y todos sus defensores pasados a cuchillo. Debo decir que fueron reconquistado con el apoyo del Rey Fernando.

El futuro del Peñón de Vélez de la Gomera, nadie lo sabe. Espero que continúe muchos años, la Bandera de ESPAÑA, hondeando en esa Isla tan querida y muchas veces olvidada.

Zaragoza 28/10/2022

Luis Martin-Pinillos Marco Coronel de Intendencia (R) XI Promoción. AGM.

Blog: generaldavila.com

30 octubre 2022

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

UCRANIA: BOMBAS SUCIAS Y MÁS NOVEDADES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cada día hay un nuevo motivo para asustarse y que a todo el que tiene un mínimo de sensatez preocupa y ocupa alrededor de esta guerra tan sucia cómo las bombas que ahora nos anuncian: ¡Bombas sucias! Un pleonasmo en guerra.

Ninguna es limpia, pero esa denominación no es baldía ni fruto de la información periodística. El que ha mencionado el nombre sabe de lo que habla.

Es un viejo y amenazante peligro cuyo potencial riesgo mantiene a todas las naciones en alerta ya que se trata de posibles artefactos que podría manejar el terrorismo internacional. Su rastreo y posible seguimiento está muy avanzado y es difícil que se cuelen por cualquier rendija. Podría ocurrir, pero las posibilidades son mínimas por la extrema vigilancia que se lleva y en estos momentos de guerra con mayor diligencia.

Todo esto empezó, como es lógico, a raíz de la energía nuclear que, como todo, ofrece por un lado dar un salto cualitativo en el bienestar, ciencia y tecnología del futuro, y por otro darlo hacia la destrucción del presente, pasado y futuro.

Pero veamos muy esquemáticamente que es eso de una bomba sucia.

¿Cómo empezó esa denominación y cuándo? Las alertas aparecieron junto a los conflictos de baja intensidad extendidos por todo el mundo y en los que los grupos terroristas hacían aparición como verdaderos enjambres, plaga bíblica, capaz de matar con cualquier arma, procedimiento y lugar sin más objetivo que la desestabilización, el miedo e imponer un clima de terror allí donde ponían el dedo en el mapa. Aún el gran público no tiene muy claro a dónde se llega si tiramos de ese hilo del terrorismo. Puede que en la cima del poder nacional y de sus servicios de Inteligencia se sepa más y mejor. Todo o casi todo.

Esos lugares, muchos no tan lejanos de nosotros, donde la desestabilización inundó los centros de poder de terroristas bien armados, pagados y enredados (redes) fueron objeto de un especial seguimiento por los servicios de Inteligencia de todas las naciones.  Cualquier cosa podría ocurrir porque el mal suele adelantarse a cualquier circunstancia y cuando llega suele ser tarde para el bien. Es preciso hasta introducirse en el eje del mal para hacer el bien.

En estas circunstancias era de esperar que el terrorismo hiciese uso de eso que pasó a denominarse «Bomba sucia».

Para entendernos sin retórica: «la bomba atómica de los pobres», como se la bautizó.

¿Cómo se fabricaban y de dónde salían?

Todo empezaba con el robo en un hospital o centro médico de una bomba de cobalto de las utilizadas en medicina para radioterapia a la que se le adhería una cantidad suficiente de explosivo para hacerla detonar por cualquier procedimiento a distancia de los muchos conocidos.

Repito que no era fácil hacerse con una bomba de cobalto utilizada en los hospitales; están todas controladas, y con seguimiento, pero en aquellos lugares donde la violencia y la guerra han roto con los sistemas de seguridad, control, y los terroristas se han hecho con el poder, no era difícil hacerse con ellas. Todos ustedes saben de qué lugares hablo.

Esa fue la base de su construcción y en esto consiste en breves palabras lo que es una bomba sucia y el riesgo que entraña su explosión que, sin ser una bomba nuclear clásica, produce efectos radioactivos por dispersión radiológica y su contaminación viaja con el viento y la lluvia. Además del efecto de su detonación y radioactivo infunden terror por abrir las puertas a una acción nuclear de consecuencias fatales: una bomba nuclear ¿limpia? ¿Cuál sería el siguiente paso? Limpieza total.

El lenguaje puede llegar a ser malvado.

Hace unos días el Jefe de Estado Mayor de la Defensa en la Mesa del Congreso de los Diputados hablaba del Sahel y nos recordaba el descontrol allí existente donde se trafica con personas, materiales, drogas y armas; donde está instalado el crimen organizado y es el lugar de libre movimiento del mal, siendo una verdadera amenaza para el mundo y en concreto para Europa. Todo control es poco y de hecho el esfuerzo que se lleva a cabo puede que nos haya librado en más de una ocasión de los frutos de la cosecha del mal que allí se siembra y crece cada día con más fuerza.

Es indudable que no podemos estar muy tranquilos ante una guerra, la invasión de Ucrania, que cada día nos ofrece una novedad más cercana a un final bélico fatal y cierra herméticamente las puertas a la vía diplomática.

Un armisticio es necesario; que dé paso a las conversaciones de paz. Aunque sabemos que no es el «estilo Putin», que gusta hacer la guerra y la diplomacia a la vez, inseparables y groseras; ambas.

Todo es sucio. No solo las bombas, también los que juegan sucio y no deciden nada bueno.

Una bomba sucia desgraciadamente está al alcance de cualquiera y su uso forma parte de lo probable y posible. A eso habría que añadir que puede ser colocada en cualquier lugar del mundo en un simple contenedor que viaja por un medio de transporte comercial. Los servicios de Inteligencia están siempre en alerta y no es fácil que se les cuele. Pero…

Pero el riesgo existe. Hoy más que ayer y menos que mañana.

En esta guerra injusta y cruel todavía no lo hemos visto todo y podría dar en breve un giro inesperado.

El azar y la fricción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2022

 

ESPAÑA ANTE LA GUERRA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De la guerra es de lo que tratan los militares y de lo que deben saber.

Claro que estábamos en una guerra y ha aparecido otra distinta. Hacíamos la guerra que fue y nos olvidamos de la guerra que venía. Vivíamos en el mundo de Yupi y apareció el mundo de Putin.

La guerra es pura energía, sin más arte que la ciencia y la tecnología. ¿Para qué queremos el arte? Es cosa antigua. Habla la fuerza que transforma el arte en ferocidad, en devorador de almas.

«Que un ser humano sea una cosa es, desde el punto de vista lógico, una contradicción; pero cuando lo imposible se ha hecho realidad, la contradicción se hace desgarro en el alma» nos dice Simone Wail en el sobrecogedor La Ilíada o el poema de la fuerza.

La nueva guerra trata de convertirnos en cosa, pero la paz, que así llamamos, se ha convertido en un camino en que «el pensamiento no tiene lugar, no hay justicia ni prudencia».

Se requiere pensar antes de armarse para la guerra. Como no: guerra.

Los presupuestos del Gobierno de España para la Defensa del año 2023 deberían serlo para la guerra, pero lo son para la Industria. Algo es algo. Claro que la guerra es distinta de lo que era y ahora la ciencia y la tecnología han acabado con el arte. Fuera generales y almirantes, es el momento de los hackers, de las empresas tecnológicas y de las pantallas, de la guerra de los dedos que señalan y destruyen abandonando toda vinculación emocional. Guerras convertidas en videojuegos sangrientos. Peores ejércitos y mejor tecnología.

Las estructuras de los ejércitos han cambiado y si no, deben hacerlo pronto; sus unidades encuadrar otro tipo de combatientes; los uniformes ya no distinguen a los guerreros; sus armas tampoco. Algo de esto apuntaba el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) (Jefe de Estado Mayor y no Jefe del Estado Mayor; la aclaración es de escuela, pero en el Congreso aún no han asistido a esa clase… de gramática).

Hay una satisfacción generalizada por el aumento del Presupuesto de Defensa para las Fuerzas Armadas: un 25´8 % más que el año anterior. El JEMAD se hacía eco de ello. Algo extraño cuando en el Gobierno están los antiotan, antiespaña y los miliKK. Algo no cuadra y la razón no está (solo) en la presión internacional, de la OTAN y de los Estados Unidos de América, que sí, pero también que no, que hay que adivinar otras razones.

Oyendo al Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa hemos descubierto el fondo de la cuestión. Claro y correcto, complaciente y educado a lo militar, ha desplegado ironía en lo que otros nada han entendido. Todos se han ido muy contentos sin penetrar la gravedad de las palabras suaves y conciliadoras del almirante que eran munición guiada.

¿Guerra de Ucrania? Otro día, si a la ministra le parece bien, les hablo de ella, venía a decir el JEMAD, aunque recalcaba que él apuesta por la vía diplomática para resolver el conflicto sin decirnos quién debe iniciarla y en qué condiciones. Otra vez será.

La de España es otra guerra, señalaba: el Sahel.

Parece ser ese el horizonte del esfuerzo bélico español; al menos eso se entiende entre líneas, en el lenguaje que queremos adivinar con una alta dosis críptica e irónica que empleó el almirante durante toda su intervención. Apunta que allí, en el Sahel, está Rusia (los chicos de Wagner), alarmándonos a algunos, a los menos, porque en ese momento daban las dos y media y alertó el presidente de la mesa de Defensa que las tripas sonaban, quizá por el esfuerzo que tuvo que hacer ya que toda la comparecencia se la pasó en digital lucha con su móvil ¿Jugaría a los barcos).

Hay que escuchar la intervención completa del almirante y sobre todo las respuestas a las preguntas planteadas por los miembros de la Mesa de Defensa de los distintos partidos para llegar a la conclusión final y más preocupante: nuestra guerra no está en Europa. Nuestra guerra es el Sahel. Visión estratégica adecuada que parece que no le interesa a la UE ya que desaparece de la zona, pero como muy bien dice el JEMAD, cualquier desestabilización en la zona nos afecta como nación soberana y afecta a la UE.

Al fin reconoció, con humildad franciscana, que las guerras de «alto nivel» son para la OTAN, es decir EEUU, y las de tapar agujeros, crisis de «bajo nivel», para la UE; realmente no entendí muy bien al Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa.

Más dinero vamos a tener. ¡Gracias! A ver qué ocurre. Aquí hay gato encerrado. Dejemos que corra la legislatura. Que corra la guerra incierta.

No es bueno alargar los artículos así que lo dejamos para otro día. Hablaremos del Gobierno y de su Presupuesto industrial, que no militar. Hablaremos del mantenimiento, de la infraestructura, de los acuartelamientos, entretenimiento, endeudamiento, de …miento, y hasta de la Cultura de Defensa ¿presupuestada, precintada o umedificada?

Para terminar solo un detalle mí querido almirante. Alguien le preguntó sobre los sueldos de los militares, de todos, y quedé sorprendido ante la respuesta. Algo así —Eso lo llevo oyendo hace cuarenta años… No seré yo quien se oponga a revisar los sueldos…

Creo que el Jefe máximo de todos los militares no solo no debe oponerse, sino luchar por ello antes que por otra cosa. Esta es la respuesta que esperábamos.

—Lucharé con todas mis fuerzas, como estoy haciendo, para que los militares tengan el sueldo digno que les corresponde y se aumenten de inmediato sus retribuciones.

Seguro que lo hace y fue un simple despiste en sus palabras tan correctas y adecuadas para los oídos de los, contados con los dedos, señores diputados que asistían su comparecencia en la Mesa de Defensa del Congreso.

Llego a la conclusión que todo esto de la Defensa y de la guerra, le importa un bledo; a todos.

Menos a los soldados que lo sufren.

Hasta que truene.

«Imitad a éstos ahora vosotros, cifrando la felicidad en la libertad, y la libertad en la valentía, sin inquietaros por los peligros de la guerra. Quienes con más razón pueden ofrendar su vida no son aquellos infortunados que ya nada bueno esperan, sino, por el contrario, quienes corren el riesgo de sufrir un revés de fortuna en lo que les queda por vivir, y para los que, en caso de experimentar una derrota, el cambio sería particularmente grande. Para un hombre que se precia a sí mismo, en efecto, padecer cobardemente la dominación es más penoso que, casi sin darse cuenta, morir animosamente y compartiendo una esperanza» (Tucídedes. Oración fúnebre de Pericles. Historia de la guerra del Peloponeso).

No cabe duda que hay que luchar:

Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
No con un estallido sino con un quejido.

T. S. Eliot, 1925

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 octubre 2022

 

 

 

 

 

 

¿POR QUÉ NO SE LO PIDES AL PADRE HUIDOBRO?

Por los muertos en combate pertenecientes a la gloriosa Legión. Páter Huidobro protégenos.

Blog: generaldavila.com

 

 

SOLEMNE SESIÓN CLAUSURA PROCESO BEATIFICACIÓN PADRE FERNANDO HUIDOBRO

https://youtu.be/te_dCTVvUz8

 

 

Desde su atalaya calabresa F.Torres les trae LAS COSAS DE DON DON EUFEMIO

AQUÍ LA MÁS PRINCIPAL HAZAÑA ES OBEDECER. General Dávila para RES HISPANICA

Fotografía de José González

Blog: generaldavila.com

21 octubre 2024