LA UNIDAD MILITAR DE EMERGENCIAS ‹‹SOMOS SOLDADOS›› Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

SM. la Reina Doña Sofía madrina de la Bandera de la UME

PUBLICADO EN 2017

Nunca fui partidario de crear esta unidad, pero la ayudé cuanto pude en sus inicios y algunos de los mejores oficiales de mi Estado Mayor fueron pioneros en el esfuerzo inicial -que fue mucho- para ponerla en funcionamiento. Sigo manteniendo mi opinión aún reconociendo su gran labor y brillantes resultados. Eso lo esperábamos todos y no es ninguna novedad. No podía ser de otra manera. Si se crease una unidad militar contra la corrupción no habría euro que se desviase de su camino. Pero cada función debe ser desempeñada por quien corresponde. La formación responde a la misión a desempeñar y en principio las emergencias están contempladas en Protección Civil. La intervención de las Fuerzas Armadas en esos cometidos se ha efectuado tradicionalmente y de manera eficaz en aquellos momentos en los que Protección Civil y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se veían desbordados. Para ello estaban organizadas y preparadas todas las unidades militares. Siempre fue así, aunque admito que no por eso debe seguir siendo así. En su momento, al crear la UME, no hubo debate ni rigor intelectual  sino una decisión personal y caprichosa que tenía que salir indiscutiblemente bien por quién la asumía: las Fuerzas Armadas. Y así fue. Resultado excelente. Pero todos los cambios deben ser detenidamente estudiados y evaluados. Desde distintos puntos de vista.

Unidad Militar de Emergencias

Actualmente en muchas naciones hay una revisión intelectual profunda de las misiones y participación de los Ejércitos en cometidos que nunca le  fueron propios. No solo por razones coyunturales sino también por cambios estructurales debido a poderosas razones económicas y nuevas amenazas que se prevén de largo recorrido. Sirva de ejemplo cómo desde hace tiempo se solapan muchas misiones entre las Fuerzas de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas, tanto dentro como fuera de España, aunque aquí haya una incomprensible alergia a ver uniformes de soldados por las calles. Una cooperación y trabajo en común cada vez más necesario. La clave está en  abordar con rigor estos temas con participación de amplios sectores de la Administración y de la sociedad. Como decíamos, la economía, los nuevos frentes abiertos para la Seguridad y Defensa, como el terrorismo, la guerra en el ciberespacio, la emigración, la formación de ejércitos regulares en naciones castigadas por la violencia, el control de fronteras y un largo etcétera, sin olvidar las misiones convencionales que nos llevan a desplegar, por ejemplo, en la frontera con Rusia, son factores que modifican los puntos de vista y obligan a revisar las misiones y cometidos de las FAS. Por tanto su formación y necesidades.

La UME compromiso de servicio

Pero no era mi intención tratar este interesante tema que queda para otro momento sino simplemente mostrar el agradecimiento debido, de todo el pueblo español, a la Unidad Militar de Emergencias que en esta época estival tiene especial relevancia. Sus 3.500 componentes entre Cuadros de Mando y tropa permanecen en alerta respondiendo al compromiso de las Fuerzas Armadas con el pueblo español, con todos los españoles. Servicio es una palabra muy arraigada en esta unidad que se presenta con un inequívoco ‹‹Somos Soldados›› y que en cada actuación demuestra su formación y espíritu militar por encima de cualquier otra capacidad.

No hay una unidad mejor que otra que otra en los ejércitos, cada una tiene sus características propias y su espíritu de Unidad, aunque algunas por sus peculiaridades, historia, tradiciones y especial idiosincrasia tengan más vistosidad. La Unidad Militar de Emergencias en poco tiempo ha adquirido fama y prestigio muy bien merecidos y hoy se cuenta entre las unidades más famosas y reconocidas de nuestros ejércitos. Nunca se le recortó el presupuesto y en sus días de puesta en marcha todos nos sacrificamos para que se pusiese en funcionamiento con lo mejor y con los mejores. Así fue y así debe ser reconocido. Hoy podemos decir que ha respondido al esfuerzo de todos y a la confianza depositada. Es una unidad militar joven, pero consolidada y de enorme eficacia que tiene su personalidad propia y a la que desde aquí queremos mandar nuestro agradecimiento por su labor y ejemplaridad. Soldados de España a los que hay que decir con clara rotundidad: ¡Gracias soldados!

Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

6 julio 2017

SOLDADOS DE ESPAÑA ESTE EJÉRCITO QUE VES VAGO AL HIELO Y AL CALOR… General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Este Ejército que ves…

El año 2001 de manera irresponsable, imprudente, inesperada, y con grave riesgo para la Defensa de España, se suprimió el Servicio Militar Obligatorio. Consecuencia de lo peligroso que se vuelven algunas negociaciones para obtener votos. No aprendemos y en ese juego se han puesto encima de la mesa vida y hacienda como si de una partida de póquer se tratara.

Desde aquella fecha las carencias de nuestros Ejércitos han ido en aumento sin que haya un horizonte de futuro que nos haga ser optimistas.

‹‹La operatividad de las Fuerzas Armadas está probablemente al límite››.

Utilizar el adverbio ‹‹probablemente›› es un juego para despistar o rellenar, pero en boca del máximo responsable de los Ejércitos quiere decir ‹‹al límite››.

‹‹…hemos tenido que parar unidades››. Demoledor el panorama. El 40% de los vehículos están parados y hay buques que no pueden navegar.

Rotundo en su prospectiva: ‹‹Hay que blindar el gasto para romper el ciclo de que el gasto de Defensa dependa de quien esté en el Gobierno de turno››. A eso se le llama poner el dedo en la llaga, pero es predicar en el desierto.

Lo más acuciante son los sistemas de mando y control, de inteligencia y observación, el vehículo de ruedas 8×8 o las fragatas F-110 y el futuro avión de combate, decía el exJemad General Fernando Alejandre .

Todo eso está muy bien y así llevamos años entre la ingeniería financiera de algún ministro, al que el Tribunal Constitucional rechazó el uso del Decreto Ley para financiar los Programas Especiales de Armamento (PEA), la total desatención de otros o la exclusiva atención a las empresas de armamento. Como dice el JEMAD, depende del Gobierno de turno. Resultado: Situación límite y preocupante. Hay un Ejército y otro, o si lo prefieren uno partidos en dos. Uno con capacidades y preparado para operaciones y otro parado, aburrido, apagado y sin recursos ni para sobrevivir. Los dos son importantes y no hay uno sin el otro.

Aún a pesar de las carencias materiales los que hemos dedicado nuestra vida a esto de la Defensa sabemos muy bien que los recursos humanos son la clave de la capacidad de los Ejércitos.

Incorporación de los futuros soldados profesionales a los Centros de Formación

Tenemos que volver a aquella fecha, 2001, de la irresponsable suspensión del Servicio Militar Obligatorio.

La imprevisión pilló a los Ejércitos sin preparación para asumir el cambio de concepto lo que unido a la boyante situación económica dejo a las unidades vacías de personal y creó una situación de alarma cuyas consecuencias todavía se dejan notar. Nadie quería ser soldado. Llegó la crisis y aumentó de manera espectacular el número de aspirantes. Pero es un fenómeno temporal que volverá a desaparecer cuando las condiciones económicas sean distintas. Tenemos unos Ejércitos dependientes del empleo ya que no se ha solucionado con seriedad, a estas alturas, el mantenimiento y adecuación a la situación y futuro del recurso fundamental de los mismos: el humano. Quince años y seguimos igual. Captación, selección, enseñanza, instrucción, y sobre todo empeñarse en buscar el procedimiento para la reincorporación al mercado laboral de la tropa al finalizar su permanencia en los Ejércitos son retos sin finalizar, incluso alguno sin siquiera comenzar o erróneamente planteado.

La tropa profesional

Una situación que es sin duda la de mayor gravedad a la que se enfrentan los Ejércitos y que tiene un componente grave de responsabilidad por parte de los anteriores ministros que han abandonado el problema y con él a los soldados afectados. Lo hemos denunciado en numerosos artículos.

‹‹La ministra ha insistido en que debemos dar respuesta a este problema, que tiene un componente humano. Supongo que nadie pensó entonces en lo que ocurriría pasados 10 o 15 años, pero el momento ha llegado. Hay que solucionarlo y hacerlo compaginándolo con las necesidades de los ejércitos, porque un paracaidista con 45 años es poco operativo. Tenemos que hacer un esfuerzo y en eso estamos: buscando salidas dentro y fuera››.

Tropa profesional

Esperemos que no quede en la habitual retórica de una entrevista.

Los reservistas

Con ello no se puede olvidar la situación en la que nos encontramos de escasez por no decir ausencia total de reservistas. No los hay en número suficiente y dada la edad con la que pasan a la reserva los soldados profesionales si no pueden continuar como tales tampoco su incorporación como reservistas solucionaría el problema. Los reservistas voluntarios ya hemos comentado en ocasiones que es una fórmula sin desarrollar y que a pesar de su gran utilidad no resuelve el problema del reservismo ni el del deber y derecho de todo español a defender España.

Sabemos que el modelo de Enseñanza Superior en los Ejércitos se está reconsiderando para evitar la actual situación que deja en manos de civiles parte de la formación militar dedicando tiempo, mucho tiempo, a materias inservibles para el oficio de soldado. La idea está en marcha.

Pero para todo se requiere un tiempo que no tenemos. Hay quedarse prisa. No es que hayan quedado cosas por hacer sino algo mucho peor, se han hecho muchas cosas mal y hay que enmendarlas.

La actual situación estratégica y las amenazas que se ciernen por el mundo son suficientes luces de alarma para que nos tomemos en serio esto de la Defensa.

Hay necesidad, mucha necesidad y la primera es no dejar tirados a nuestros soldados, verdaderos protagonistas de la Defensa.

‹‹Supongo que nadie pensó entonces en lo que ocurriría pasados 10 o 15 años, pero el momento ha llegado››. ¿Tendremos que seguir esperando?

Soldados de España

Hay que empezar. ¿Por dónde? Por la clave que son sus soldados.

Este Ejército que ves vago al hielo y al calor…

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

 

IFNI. ESPAÑOL LEE Y DIVULGA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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«El 30 de Junio de 1969 se arría con todos los honores la Enseña Nacional en el Territorio de Ifni, rindiéndole los honores que le corresponden, la 3ª Compañía de la 13ª Bandera de la Legión al mando del Capitán Aroldo Lázaro Abardía junto a una Sección de la Policía Territorial.

Una vez finalizados los actos protocolarios que forman parte de la retrocesión de Sidi Ifni al Reino de Marruecos, emprende la marcha por vía aérea a la Plaza de El Aaiún donde se disolverá la Bandera.

Éstas son las últimas fuerzas que quedan en Ifni».

Es el texto que recoge el Libro de Efemérides de la Legión.

Brevedad, quizá demasiada. La misma brevedad con la que se ha escrito y divulgado la historia de aquél trozo de tierra por el que se murió como si se tratara de un trozo de España, porque nos dijeron que era un trozo de España. Una larga historia que algunos saben porqué empezó y que únicamente los soldados recuerdan como terminó. Todo sorprende en Ifni, desde su inicial fundación, su tardía y precipitada ocupación, hasta el olvido en el que subyace…, aunque las arenas del Sahara formen parte de nuestra genética.

La ocupación, a cargo del Coronel Capaz, se produjo el 6 de abril de 1934 respondiendo al cumplimiento del Tratado de Wad-Ras de 1860; se llevó a cabo por la presión de Francia  al convertirse Ifni en territorio base de los nacionalistas marroquíes. La zona del desembarco e inicial ocupación fue identificada como Santa Cruz de la Mar Pequeña, una pesquería utilizada por los canarios desde 1478 como punto de apoyo a sus pescadores y como base de partida para internarse en el interior y capturar esclavos. Lo primero que hizo Capaz al desembarcar fue izar la Bandera; en aquellos momentos era la republicana. Se arrió después de 35 años: el 30 de Junio de 1969. Como curiosidad Capaz, ya General en 1936, fue asesinado en una de las matanzas de la Cárcel Modelo de Madrid a pesar de que se mantuvo fiel a la República.

No es mi intención explicar la historia de este territorio olvidado, sino recordar a los que allí vivieron y lucharon dejando su sudor, cuando no su sangre, en nombre de España. Cualquier momento es bueno pero hoy es bueno recordar el último arriado de nuestra Bandera en aquellas tierras, el recuerdo es obligado.

Un recuerdo muy especial para los que combatieron en aquella guerra injustamente ocultada, donde los actos de heroísmo y sacrificio fueron un ejemplo que hoy deberíamos enseñar al menos en las academias militares. Porque allí, aunque la mayoría lo ignore, hubo una guerra entre 1957 y 1958 con muchos muertos, heridos y desaparecidos; como españoles, como soldados, ni podemos ni debemos olvidar. Allí quedaron los últimos héroes laureados de San Fernando y las últimas Medallas Militares concedidas en el Ejército español. Sólo el que ha sido soldado español puede entender lo que allí pasó y sólo el que ha tenido el honor de mandar soldados españoles sabe lo que allí cada uno se dejó.

Injusto es el olvido pero si este es institucional la injusticia se convierte en ofensa.

“Vieja chatarra cuidadosamente remendada”, escribe el general Casas de la Vega en su libro La última guerra de África. Es el otro olvido, el de siempre, la vieja chatarra con la que se combate; siempre es lo mismo, la empuja, sin reparar en ello, como si tuviese lo mejor, el valor y el honor de un único soldado, el español.

El 30 de Junio de 1969 se arrió la Bandera de España de Sidi-Ifni. Desde 1934, por allí pasaron miles de soldados de reemplazo, legionarios, paracaidistas, tiradores de Ifni, oficiales y suboficiales de las milicias universitarias, además de civiles, mujeres y niños que con ellos convivieron. images (2)Detrás de cada uno hay algo más que una historia bélica; aquello fue algo más que la temporalidad de un combate; aún perduran las consecuencias de su  incertidumbre. La historia está escrita pero ellos están olvidados, como su intemporal guerra.

071119_homenaje_xlCombatientes o no, siguen reclamando su lugar en la vida y en la historia y nosotros, como soldados, recogemos su legado. ¡Español, lee y divulga! Escuchemos y aprendamos.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

PADRE HUIDOBRO EL PÁTER LEGIONARIO CAMINO DE LOS ALTARES

Desde su atalaya calabresa F.Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

DIARIO DE UNA BANDERA. COMANDANTE FRANCO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

IMG_20151006_205346Los que amáis a la Legión, os interesáis por ella, o simplemente sentís curiosidad por saber lo que es y quiénes son los legionarios, estáis obligados a leer tres libros. El primero de ellos: ‹‹La Legión››, escrito por su fundador, el Teniente Coronel Millán-Astray. El otro: ‹‹Diario de una Bandera››, escrito por el Comandante Franco, lugarteniente del fundador y, junto a él, creador y ejemplo del espíritu de la Legión.

Hay un tercer libro cuyas letras han quedado escritas con sangre en las ardientes páginas africanas: Valenzuela. El Teniente Coronel Valenzuela, Jefe de la Legión, muere al frente de sus legionarios como quisiera morir cualquier Jefe de la Legión que se pone al frente de sus hombres. Ya está escrita la historia de la Legión, la única: el sacrificio hasta la muerte si necesario fuera. Estos tres libros, escritos con sangre, sobre la tierra y sobre el papel, son las fuentes de la Legión explicada desde la cruda realidad del combate y la tragedia legionaria, historias de guerra y de hombres ante la guerra. Son el manual del soldado, el idioma del combate y el espíritu que renace.

Millán-Astray, Valenzuela, Franco. Son el camino trazado, el ejemplo a seguir, el Credo ordenado cumplir ¡siempre!, hasta morir.

‹‹Diario de una Bandera›› no es la historia de una Bandera de la Legión, la del Comandante Franco. Va más lejos. Es la Legión que trabaja, combate y muere, es la  épica legionaria. En cada uno de sus hechos habla la Legión en romance.

Franco relata los comienzos de los legionarios, cada uno distinto, la mayoría envueltos en el olvido, los honores y la gloria. Ser Caballero no es baladí. Buscan, ni ellos lo saben,  galones o estrellas, aún a costa de la muerte. No todos lo logran, ni una cosa ni la otra. Ser Caballero legionario es un título que no todos pueden conseguir.

‹‹Diario de una Bandera›› está escrito por el Comandante Franco cuando el sentimiento legionario aflora. Es un relato épico del sufrimiento, del compañerismo, del amor a España y a su Bandera ganada con la sangre de los legionarios. Es historia de la Legión.

Octubre de 1920. Riffien, cuartel de legionarios.

Jura de Bandera. Quieren la suya. Teñirla con su sangre. Habrá que esperar.

Legionario, legionario soy

Y  mi niña dice, cuando a verla voy

¡Niño mío!, yo quiero ser la primera

Que se abrace a la Bandera ganada por la Legión.

Soledad, camaradería, algún combate… de boxeo. Aburre y cansa la quietud a estos hombres de guerra.

Trabajo a destajo. Ellos quieren ser infantes. África es escuela, nervio y alma de la Infantería.

¿Quiénes son esos soldados

De tan bonitos sombreros?

Es el Tercio de legionarios

Que llenan sacos terreros

29 de junio de 1921. Primer día de gloria. ¡Al fin!… Buharratz, Muñoz Crespo. Asoman los héroes: Torres Menéndez, Ortiz de Zárate, Arredondo, Monterito, cuarenta legionarios muertos.

Ya se oye ¡La Legión! ¡La Legión!

22 de julio. ¿Qué sucede? Melilla. Le toca a la I Bandera, la de Franco. ¡En socorro de Melilla! El Fondak, a Tetuán. ¿Será posible? ¡Hay que seguir! ¡Hay que seguir! Sordos a la corneta hay que despertar  a los legionarios. Dos noches sin dormir, más de cien kilómetros en día y medio. La más dura marcha de una unidad de infantería, sin apenas descanso, algún sueño breve en la cuneta. La legión empieza a vivir y a sentir su Credo.

¡Melilla! Se entra cantando, La Madelón… No queda nada de la Comandancia General. Gritos de ¡Viva España! ¡Estos son soldados, que negros y qué peludos vienen!, mil comentarios, las emociones más grandes de la vida militar. Para esto se fundó la Legión.

Nador, Monte Arruit… en la guerra hay que sacrificar el corazón ¡esperan tantas posiciones!

Las salidas son casi diarias y el aprovisionamiento de las posiciones requiere la presencia de la columna y librar combate con el enemigo. Como un chorreo van disminuyendo los efectivos de la Legión y Regulares.

El Atalayón, Caseta del Tren, Sidi-Hamed (solo Manolo, el valiente cantinero, visita a diario la posición)…

Los blocaos, el de la Muerte, Mezquita, Dar Amed (el Malo).

Dar Amed desaparece bajo los escombros. Antes, un Cabo y catorce legionarios, voluntarios,  han ido en su auxilio. Saben que van a morir. El legionario Lorenzo Camps, había cobrado días antes la cuota y no había tenido ocasión de gastarla, hace entrega de las 250 pesetas a oficial diciéndole:

  • Mi teniente, como vamos a una muerte segura ¿quiere usted entregarle en mi nombre este dinero a la Cruz Roja?

Recreación-de-la-gesta-de-TerreroEl cabo que los manda es el legionario Suceso Terreros cuyo nombre figura con letras de oro en el Libro de la Legión.

¡Así mueren los legionarios por España!

¡Casabona! Felicitaciones: ‹‹ Con su indomable valor, con su admirable amor patrio, con su incomparable pericia…››

¡Viva España! ¡Viva la Legión!, grita el bravo Blanes, abanderado de la primera Bandera. Se lo llevan gravemente herido.

Solo se ve a Millán-Astray. Lo manda todo cuando cae herido el bravo jefe de Regulares, González Tablas.

Nador, Tahuima, Sebt y Ulad-Dau…

El ardor de aquellas tierras se humedece con sangre legionaria. Cuatro bajas, veinte, cien bajas… ¡Viva la Legión! ¿Y si no se hubiese creado la Legión?

El 10 de octubre de 1921 es glorioso en la historia de la Legión. El Gurugú, de Segangan a Taxuda. Las bajas se multiplican. El enemigo con gran arrojo ataca por todos lados. Hace falta espíritu más que balas. Hasta los acemileros acuden al fuego.

El pecho descubierto de los legionarios parece blindado con acero

¡En avant! ¡En avant! Grita un legionario francés.

Se lucen las baterías gallegas ¡admirables! Se convierten en la artillería de la Legión.

Monte Arruit ¡al fin! No se puede describir el horrendo cuadro que se presenta. La mayoría de los cadáveres han sido profanados o bárbaramente mutilados… Sobre la fosa común un puñado de tierra. Y una oración legionaria. Porque juntos formamos bandera.

La Legión va creando su historia de bravura y lealtad.

Y así, continúa el relato de guerra. Como entonces fue y como desde entonces se grabó en el alma legionaria. ¡Para siempre!

Pasan los legionarios por la plaza y se escucha a un grupo de soldados la inspirada canción del Legionario, de la que es autor el comandante Cabrerizo. Es uno de los cantos más bonitos hechos a la Legión:

¿Quiénes son esos bravos soldados

Con bustos de bronce, curtidos al sol?

Legionarios del Tercio Extranjero

Que llevan la savia del suelo español.

Un laurel brota siempre en las huellas

Que los legionarios dejan al pasar

Y germina regado con sangre

Formando una hermosa corona triunfal

…

Acogido a la Bandera

Que tremola mi Legión

Se ha dormido la quimera

Que guardé en mi corazón.

Soy legionario de España,

Que una hazaña sin rival

dará al libro de su historia

Para ofrendarle la gloria

De otra página inmortal.

…

Legionario, legionario,

Canta alegre tu canción,

Que el cantar es legendario

En nuestra heroica Legión

Soy legionario de España

Que una hazaña sin rival

Daré al libro de su historia

Para ofrendarle la gloria

De otra página inmortal.

 

Páginas inmortales para nuestra heroica Legión. Tres jefes, los primeros: Millán-Astray, Valenzuela, Franco.

Muchos otros hemos mandado las tropas de la Legión. Es el honor de mandar sobre el valor. Nuestra base, la fuente de nuestro hacer, nuestro reglamento y conocimiento está escrito en los libros y el ejemplo de sus tres primeros jefes: Millán-Astray, Valenzuela y Franco. Son la esencia y el alma de la Legión, lo que fue, lo que es y lo que será.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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EL CUARTEL DE SIMANCAS. GIJÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Fue una de las mayores pruebas de ejemplaridad y heroísmo de la Guerra Civil el vivido en el Cuartel de Simancas donde al mando del Coronel don Antonio Pinilla Barceló, Comandante militar de la ciudad, resistieron los feroces ataques de enfervorizadas masas de milicianos. El coronel se negó a entregar el armamento al Frente Popular, siendo la población civil marxista en su mayoría, y quedó alzado en armas dentro del Cuartel con 350 hombres que sufrieron intensos bombardeos de aviación y artillería, como lo sufrieron los del Cuartel de Zapadores, al mando del teniente coronel Valcárcel, también alzados con una guarnición de 110 individuos que lograron el 16 de agosto incorporarse al Cuartel de Simancas. Durante un mes resistieron los ataques del adversario, más de 5.000 milicianos, con artillería y aviación de bombardeo y con varios intentos de incendiar el edificio y volarlo con minas que al fin lograron la mañana del 21 de agosto de 1936 a la vez que sufrían un intenso ataque en los muros del Cuartel  donde la defensa se realizó cuerpo a cuerpo.

El coronel Pinilla ordenó al cabo telegrafista Jesús Rodríguez, enviar un  heliógrafo al crucero “Almirante Cervera” al mando del capitán de fragata Salvador Moreno: «Jefe Cuartel Simancas a comandante del crucero Almirante Cervera. Tirad sobre nosotros; tenemos dentro al enemigo. La defensa se hace imposible, porque el edificio arde y el enemigo comienza a entrar. Tirad sobre nosotros».

El capitán de fragata, algo desconcertado por el mensaje, contestó: «Recibido despacho. Dánoslo cifrado», y la contestación fue definitiva: «No hay tiempo para cifrar…».

Muere el coronel Pinilla defendiendo la posición con el machete en la mano. Los soldados que lograron salvarse del fusilamiento fueron enviados al frente de Oviedo logrando escaparse al grito de «Somos de Simancas».

Los atacantes informaron a Madrid del asalto al cuartel de Simancas «con dinamita y gasolina provocando un incendio, que los defensores muchos han perecido carbonizados. Algunos intentaron salir, pero fueron acribillados por los leales».

En Oviedo el coronel Aranda mantenía el recinto a duras penas hasta que en la cumbre del Naranco vieron ondear una bandera roja y gualda que las columnas gallegas izaban en señal de victoria.

Un ejemplo que corrió por toda España y tuvo gran eco internacional.

El día 20 de agosto de 1938 se rendía homenaje en Gijón a los héroes de Simancas. Honras fúnebres en el interior de las ruinas por los héroes del Simancas y Zapadores y por todos los caídos de Gijón. La oración fúnebre fue a cargo de D. Diego Tortosa, con la participación de la Orquesta Bética y el Orfeón Gijonés.

Se descubrieron las lápidas con los nombres del teniente de navío Fernández Fournier, Alvargonzález Lanquine y Enrique Cangas.

El día 21 se celebró una jura de Bandera por los alféreces de la Academia Militar de Ávila.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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AMISTAD Y COMPAÑERISMO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

3091262_640pxNo son buenos tiempos para la amistad y mucho menos para el compañerismo.

Definir el significado de un sentimiento es difícil y más cuando se habla de algo que siempre va asociado al sacrificio y al desinterés personal. Amistad y compañerismo, aunque distintos, tienen en común la entrega.

¡Qué difícil encontrar el vínculo de la compañía! ¡Qué raro llegar al afecto puro y desinteresado! La amistad y el compañerismo son tan exigentes que no existen sin esfuerzo y sacrificio. Si no estás dispuesto a darlo todo no hay amistad ni compañerismo. En la milicia nadie da nada hasta no haberlo dado todo. Creo que no es necesario dar más explicaciones. Son lazos que surgen de la compañía, de tener siempre la mano tendida porque la necesidad es constante. Necesidad para el alma que no otra cosa se echa en falta cuando la incertidumbre camina a tu lado.

El dinero y la riqueza hacen otro tipo de amigos. El dinero y la corrupción cuando se saben administrar sueldan fidelidades más firmes que el sentimiento de amistad, incluso más fuertes que el vínculo de sangre. Pero eso no es amistad. Para Aristóteles había diversos tipos de amistad y concluye que solo es verdadera amistad la que está basada en el bien y en la virtud. Dice en la Ética a Nicómaco que nadie querría vivir sin amigos, aun estando en posesión de todos los otros bienes.

He buscado y rebuscado la mejor explicación de amistad y de compañerismo. Está en el Credo de la Legión. Es una síntesis que ya quisieran haber escrito muchos filósofos. Pero fue Millán-Astray. Ningún tontivano se lo perdona ni admite que el fundador de la Legión sepa más y escriba mejor que ellos.

Espíritu de Amistad: De juramento entre cada dos hombres.

Poco más que decir. Dos hombres y un juramento. El secreto de la intimidad. Es el sentido de la frase de Cicerón: ‹‹No hay cosa más grande que tener a alguien con quien te atreves a hablar como contigo mismo››.

Del amigo sientes su necesidad, como tuya, la adivinas, no son necesarias palabras. Desde la distancia eres consciente del requerimiento. No hay pudor ni reservas en la intimidad de la amistad. Es entre dos hombres y nada hay más sagrado que su juramento. Cuantos que se dicen amigos deberían respetar más el profundo sentido de la amistad. Correr al lado de tu amigo cuando te llama la intuición de la necesidad. Sin que él te llame, sin que te implore, sin que se humille. Si así fuere no habría tanta soledad y sufrimiento. Cuantos hay que convierten la necesidad del amigo en mayor sufrimiento y humillación. Distingue amigo quien es tu amigo y quien tú enemigo.

Espíritu de Compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

No se ha escrito nada tan elevado, tan grande y difícil definición del compañerismo. Es tan compleja y a la vez sencilla que solo pueden ostentar la virtud del compañerismo quienes la han ejercido en ese momento crucial. Quien no ha abandonado a un hombre en el campo hasta perecer. Morir por el que ha muerto. No intenten entenderlo si no lo sienten, es incomprensible. Solo se entiende cuando no es necesario que se lo expliquen. Solo se entiende si se entiende. Una perogrullada. No es necesario estar en combate. Simplemente hay que estar en la vida, estar vivo y ver lo que te rodea.espiritu_compi

El compañerismo no examina ni analiza los afectos o simpatías. Es simplemente la compañía unida alrededor de una bandera. Es sublime vínculo que está por encima de ti mismo, mística del sacrificio. Hay ejemplos del compañerismo en combate. Muchos a lo largo de la historia. No sé si los hay en tiempos de paz y bonanza. Sé que hay mucho sufrimiento que no siempre se comparte en compañía. No es problema de dinero, aunque también lo hay, y mucho, es problema de compañía. No hay nada más duro en la vida que sentir la soledad y no saber a quién acudir. Más cuando tienes que humillarte por un salario, por una dignidad que en la petición crees perdida. No hay nada más digno que la honradez y la decencia, pero eso ni alimenta ni resuelve el problema del abandono.

Decía Romanones que los amigos suelen abandonarnos a la hora de las desgracias, pero que los enemigos nos siguen hasta la muerte.

Ojalá que nunca traicionemos la amistad ni al compañerismo. Para un soldado sería como perder el valor y el honor.

Si me preguntan les contestaré que echo de menos el honor, el valor y mucho más la amistad y el compañerismo. No solo en la vida militar sino en la vida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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AGOSTO DE 1936 LA BANDERA DE ESPAÑA EN LA GUERRA CIVIL (De mi libro La guerra civil en España. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto)

Hubo un tiempo en que colgábamos nuestra bandera en los balcones…

Durante la guerra civil hubo un ligero retraso en disponer del uso oficial de la bandera roja y gualda porque el sentimiento republicano había calado en mucha gente, también entre el generalato que quería combatir los crímenes y el desorden, pero no consideraban a la República como el enemigo.

El general Luis Redondo en su libro El Requeté cuenta que el primer contacto de Manuel Fal Conde y Mola, representante de los Tradicionalistas, se realizó el 11 de junio a través de José Luis Zamanillo, y este entregó al general en su nombre una nota con una serie de puntos para el acuerdo de participación en la sublevación. Al final de la nota decía: «Se da por supuesto que el movimiento será con la bandera bicolor».

Era algo muy arraigado y casi cuestión indiscutible para que los carlistas se unieran al movimiento. En conversación de Franco con Don Juan en diciembre de 1954 dice Franco: «El general Sanjurjo perdió el 10 de agosto de 1932 porque, a la ligera, creyó que la opinión pública republicana reclamaba entonces lo que tardó cuatro años todavía en reclamar. En 1932, y hasta 1935, había mucha gente que todavía creía viable la República. Y por eso, todavía en julio de 1936, tuvimos que hacer el paseíllo con la bandera del himno de Riego, menos en Pamplona» (Pedro Sainz Rodríguez. Un reinado en la sombra, pág. 230. Planeta, colección Espejo de España).

Sanjurjo escribe a Mola el 9 de julio: «Mi parecer sobre la bandera es que debería por de pronto solucionarse, dejando que los tradicionalistas usen la antigua, o sea la española, y que aquellos Cuerpos a los que hayan de incorporarse fuerzas de esta Comunión no lleven ninguna. Esto de la bandera, como usted comprenderá, es cosa sentimental y simbólica, debido a que con ella dimos muchos nuestra sangre, y envuelta en ella fue enterrado lo más florido de nuestro Ejército, y se dio el caso de que nuestra guerra civil entre tradicionalistas y liberales unos y otros llevaron la misma enseña. En cambio, la tricolor preside el desastre que está atravesando España. Por eso me parece bien lo que me dicen de que usted ha prometido que el primer acto de Gobierno será la sustitución de la misma» (Antonio Lizarza Memorias de la conspiración, citado en el Requeté de Luis Redondo y Juan de Zavala).

Por fin la Junta de Defensa restableció la Bandera de España, la bicolor, rojo y gualda, por Decreto nº 77 de 29 de agosto:

«El movimiento salvador de España, iniciado por el Ejército y secundado entusiásticamente por el pueblo, fundidos en el fervoroso anhelo de reanudar su gloriosa historia, ha sido presidido espontánea y unánimemente por el restablecimiento de la tradicional bandera bicolor. Rojo y gualda.

Solo bastardos, cuando no criminales propósitos de destruir el sentimiento patriótico en su raíz pueden convertir en materia de partidismo político lo que, por ser símbolo egregio de la Nación, está por encima de parcialidades y accidentes.

Esa gloriosa enseña ha presidido las gestas inmortales de las sucesivas generaciones; ha ondeado los días de ventura y adversidad patrias, y es la que ha servido de sudario a los restos de patriotas insignes que, por los servicios prestados a su país, merecieron tal honor.

Bajo sus pliegues gloriosos se ha producido, ahora, esta vibración patriótica jamás superada y al recoger este clamoroso anhelo popular y restablecer oficialmente la bandera bicolor como pabellón de España, la Junta de Defensa Nacional no hace sino dar estado oficial a lo que de hecho existe ya en todo el territorio liberado».

Antes de publicarse el Decreto y con autorización de la Junta de Defensa el 15 de agosto se realizó el cambio de bandera en el Ayuntamiento de Sevilla. El general Franco cedió al general Queipo de Llano la retirada de la tricolor y él izó la bicolor. Hablaron Queipo de Llano, Millán Astray y Franco ante una multitud que abarrotaba la plaza de San Fernando después de haber asistido a la procesión de la Virgen de los Reyes.

Dijo Franco: « ¡Sevillanos¡ Ya tenéis aquí la gloriosa bandera española; ya es vuestra; el heroico general Queipo de Llano la ha inaugurado en esta fiesta solemne y en forma oficial. Esta bandera roja y gualda es la que está en el corazón de la inmensa mayoría de los españoles. Él os ha explicado el origen de la bandera y os ha repetido como nuestros heroicos soldados se batieron y supieron morir en defensa de la Patria, a la sombra de la bandera roja y gualda».

Poco tiempo después, el 13 de septiembre, se regulaba cuanto hacía relación a las dimensiones oficiales de la Bandera de España, sus honores y juramento de fidelidad.

TOQUE DE RETRETA

Un día no muy lejano escribía:

En el recuento hay días que falta alguien. Se reza y se llora, pero no habrá novedad mientras el deber y el honor no mueran. Lágrimas de soldado, secas y duras como perlas milenarias, invisibles, rostros que, a pesar de todo, transmiten sosiego y paz. El servicio de noche ya se prepara. Centinelas de la noche, sombras del servicio, que aseguran una aurora de paz.

La Bandera se ha recogido. En la noche no se ve la Enseña, pero no descansa, no se esconde, cubre el silencio con su manto de protección esperando izarse de nuevo. Otro día y siempre, como horizonte permanente del soldado que la ha besado al jurar que siempre estará en lo alto.

Nuestra Bandera ha sido arriada del territorio nacional y su brillo ha sido eclipsado con la infamia del consentimiento de todos, sin que nadie haga nada, sin cumplir ni hacer cumplir la ley. Deberíamos sonrojarnos, todos. De seguir así perderemos el honor y tendremos que dejar de decir: ¡Sin novedad!

Hemos perdido el honor. No es retórica. Es lo que veo.

La Bandera de España no se iza en todo el territorio nacional. En Cataluña y en muchos rincones del País Vasco se ha arriado la Bandera de España. Incluso se la ofende a diario. Nadie hace nada, no pasa nada.

No lo olvidemos. Ese es el parte, la novedad más importante que hoy y siempre comunicaremos al mando.

Mañana será otro día…, pero todo seguirá igual.

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007:

La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

AFGANISTÁN: «IN MEMORIAM»

Lugar donde dieron su vida 17 soldados españoles el 16 de agosto de 2005 (Herat-Afganistán)

IN MEMORIAM

El 16 de agosto de 2005 mueren 17 soldados españoles al estrellarse el helicóptero Cougar desde el que cumplían su misión al sur de la ciudad de Herat (Afganistán).

La muerte en combate nunca es un accidente sino la entrega valiente y comprometida de unos hombres que han hecho de su vida servicio y entrega a la Patria. El simple hecho de su diario servicio y el juramento prestado convierten su muerte en una entrega heroica digna del recuerdo y agradecimiento. Vuestro ejemplo será nuestro motivo en el cumplimiento del deber a costa del sacrifico que sea necesario. Como el vuestro.

– Capitán David Guitar Fernández

– Brigada Juan Morales Parra

– Sargento Alfredo Francisco Joga

– Soldado Pedro Fajardo Cabeza

– Soldado José Manuel Moreno Enríquez

– Teniente Javier González Hernández

– Sargento José González Bernardino

– Cabo Daniel Abreu Fernández

– Soldado Diego González Blanco

– Soldado Diego Prado López

– Soldado Isaac Calvo Piñeiro

– Soldado Jesús Casal Rivera

– Soldado José Ángel Martínez Parada

– Soldado Iván Vázquez Núñez

– Soldado Gonzalo Casalderrey Nazada

– Soldado Pedro San Marín de Veira

– Soldado Pablo Iglesias Sánchez

¡PRESENTES!

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

MORIRSE EN AGOSTO Rafael Dávila Álvarez

Nadie sabe ni el día ni la hora, pero en agosto es mucho más fácil que llegue; en silencio. Quizá ese momento no esté tan marcado como nos creemos y haya mucha dependencia de las circunstancias que te rodean. No se fíen de eso que dicen de que todo está escrito; procuren estar en un buen lugar y en las mejores manos. En agosto, que es una circunstancia, lo van a tener difícil y es mejor dejar a la muerte irse de vacaciones. La broma está siempre al lado de la tragedia.

Me cuentan la aventura. No daré coordenadas de mi amigo porque casi todas son válidas. Eso sí, conviene saberlo y que cada uno asuma lo que le corresponde: hablo de Madrid. Más datos no son necesarios porque se repiten, sea lugar privado o público.

En urgencias: horas. Te puedes morir, aunque sea un buen lugar para no hacerlo. Morir de aburrimiento es doloroso.  Diagnóstico: hay que ingresar, hacer más pruebas, pero no hay camas. Recorres el hospital y compruebas que camas hay, pero dentro de habitaciones cerradas, quizá porque hay mucho personal de vacaciones y no se ha contratado a quien les supla. Pasillos solitarios, habitaciones cerradas.

Después de la larga espera en una primera «urgencias» llega una ambulancia y le trasladan a otro hospital, donde dan comienzo nuevas pruebas, las mismas que en la urgencia anterior. No debe funcionar la tecnología o un hospital no se fía del otro. La espera también se prolonga: horas. ¿El diagnóstico?: el mismo. Aunque nadie dictamina nada. En el largo proceso de espera no se fijan en si el enfermo debe tomar algo o es ayuno absoluto por prescripción médica durante tan largas y solitarias horas, a pesar de la avanzada edad; ¿o es dejadez?

Al fin habitación. Cama y espera. Silencio facultativo. Nada. Entran y salen sanitarios sin noticias de nada. ¿Fulanito(a) cuántos años tienes?, ¿qué te pasa?, ahora te pasamos algo de cena… Hasta el día siguiente. Nada.

Tres días encamado(a) ¿será eso bueno?; no, no lo es. Pero es igual, nadie comprueba nada.

No es necesario entrar en detalles. La atención es mínima y mala. Es agosto y las vacaciones se notan. Todos parece que se van, huyen, mientras la muerte hace su agosto. Al menos la puerta queda entreabierta, entra y sale a su antojo. Un lugar de estos siempre trae un mal pensamiento: incertidumbre de la espera. Ya comprenden a quién. Hay edades en que se espera a la vez que se desespera.

¿Es mucho pedir que desde el triaje hasta el diagnóstico, y después, te acompañe la amabilidad y el consuelo?

Me cuenta mi amigo que esta vez todo ha salido bien y ya está en casa. El próximo verano se piensa ir a la ladera de un monte, más alto que el horizonte: quiere tener buena vista. A los atardeceres rojos se acostumbraron nuestros ojos…

Si sabes curar, cura; si no consuela y si ni lo uno ni lo otro: acompaña. Lo haré con mi buen amigo en la ladera de ese monte, como el recodo al camino.

Si. Ocupados, muy ocupados, estamos todos.

No hay nada escrito. Todo depende. De nosotros. Es urgente adentrase en las urgencias. La vida es eso: espera, soledad.

Decía Pascal: «La muerte es más fácil de soportar sin pensar en ella que el pensamiento de la muerte en ausencia de peligro».

No se mueran en agosto. Nadie les hará caso y sería como si no se hubiesen muerto.

Rafael Dávila Álvarez

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Agosto 2022

PIDÉSELO AL PADRE HUIDOBRO LEGIONARIO Y SANTO

DESDE SU ATALAYA CALABRESA F.Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. «ES PREFERIBLE PINTAR LOS BARCOS QUE MONTARLES CAÑONES». Rafael Dávila Álvarez

El acorazado Jaime I

 La Guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto  

Hoy dedicaré el artículo a dar una breve explicación del gran error cometido por el ministro de Marina de la República, Indalecio Prieto, al abandonar el bloqueo del Estrecho.

La participación de la Marina de Guerra española en los comienzos de la guerra civil suele ser bastante desconocida a pesar de su decisiva intervención. Muchos no entienden que estando en poder del bando rojo la mayor parte de los buques de guerra, se permitiese el paso del Estrecho por las tropas de Franco.

Los contactos iniciales entre los organizadores del alzamiento y los mandos de la Marina fueron escasos y en principio le encomendaron un papel pasivo, «primero el de impedir el traslado de las Fuerzas del norte de África a la Península, en caso de que el gobierno pensara servirse de ellas —como lo hizo en 1932—, en el segundo plan, por el contrario, que garantizara su transporte» (CN. Enrique Manera, del Servicio Histórico Armada.  Alzamiento y Revolución en la Marina, editorial San Martín).

La guerra en la mar tuvo una decisiva importancia, no siempre tenida en cuenta, ya que la economía española dependía de la posibilidad del acceso a los puertos con los suministros necesarios para alimentar la guerra y atender a la subsistencia de la población. La mar va a jugar una baza decisiva en la contienda. A su mando un hombre excepcional: el almirante Francisco Moreno y Fernández, jefe de la Flota Nacional.

La historia de la Marina española desde la llegada de la República en 1931 bien puede resumirse en la frase pronunciada por uno de los numerosos ministros que tuvo la Marina: «Es preferible pintar los barcos que montarles cañones». Ese era el espíritu que les movía.

Al proclamarse la República la flota española estaba en un proceso de favorable evolución y contaba con 2 acorazados, 5 cruceros y 3 cruceros en construcción, 15 destructores y 12 submarinos. La República hizo lo posible por paralizar el programa naval y atacó a la disciplina y unidad del personal cuando, aunque con escaso material, era una Marina de gran calidad comparable al de otras europeas. La llegada de la República supuso una paralización de todo el proceso de inversión de los programas navales. La última fase había sido aprobada por Ley de julio de 1925 y en ella se autorizaba a la construcción tres cruceros de 10.000 toneladas, tres destructores de 1.600 toneladas, 12 submarinos  de mil toneladas, 2 buques tanques y otras unidades menores así como de fuerzas aéreas embarcadas, minas y diversas instalaciones en las bases, talleres, polvorines etc. El importe era de 877 millones.

Al comenzar la Guerra Civil el 80% de la Flota quedó en manos de los rojos. Fue asesinado el 40% del escalafón de Marina quedando detenidos un 20% de sus jefes y oficiales en cárceles y campos de concentración de la zona roja.

Del lado nacional quedaron los Cruceros Canarias y Baleares, en construcción, el viejo acorazado España, el Almirante Cervera y algunos buques menores.

La Escuadra era clave para poder asegurar los abastecimientos y transportar el Ejército de Franco a la Península. Todo dependía del Ejército Expedicionario de África. Como hemos dicho la mayor parte de los oficiales fueron asesinados en los primeros momentos y quedó la Flota sin la necesaria dirección de conjunto y disciplina de combate.  Los buques eran dirigidos por Comités de cabos y marinería que sometían a votación las decisiones creando una situación insostenible desde el punto de vista estratégico.

El ministro de Marina José Giral había ordenado en un principio mantener el control del Estrecho, aunque era un subalterno del Cuerpo de auxiliares, Benjamín Balboa, quien daba instrucciones a las tripulaciones que aceptaron el bloqueo desplegando la Flota en el Estrecho.

El general Franco había logrado pasar algunos efectivos, a todas luces insuficientes, aunque sirvieron para mantener el espíritu de lucha y la fe en la victoria alimentando las esperanzas de las fuerzas peninsulares. Desde Ceuta, con gran audacia, en la noche del día 18 se logró transportar a Cádiz y Algeciras al I Tabor de Regulares al mando del comandante Oliver, y el 2º escuadrón desmontado del capitán Sanjuán; el día 19 al II Tabor de Ceuta del comandante Amador de los Ríos.

La Escuadra roja se presentó en el puerto internacional de Tánger y, aunque se remitió nota de protesta ante la Comisión Internacional denunciando el abuso y quebrantamiento de la neutralidad, no se obtuvo resultado hasta el día 23 en que burlando a la Comisión Internacional y al Comité de Control de Tánger sustituyó sus navíos por torpederos y submarinos dominadores del Estrecho desde la base de Málaga.

En la mañana del día 30 se transportaron por vía aérea 20 legionarios al mando del teniente Gassols y otros 20 por la tarde con el comandante Castejón. Así sucesivamente y con un total de 22 aviones se pusieron en la Península hasta fin de julio 837 hombres.

El general Franco en junta de jefes deliberó sobre la necesidad de lograr el transporte marítimo con fuerzas y elementos suficientes y contando con protección aérea. La decisión se ejecutó el 5 de agosto desembarcando en Algeciras dos batallones y parte de otro, una batería de 105mm., cuatro morteros, material de transmisiones y municiones. Continuaron los transportes en los meses siguientes. En agosto, y a partir del día 5, un total de 8.453 hombres con su armamento; 9.732 durante septiembre; 2.300 en octubre que con los transportados en julio se formó un pequeño ejército de unos 24.000 hombres que desde Sevilla pudo ir avanzando hacia Extremadura y Madrid equipado de artillería y aviación.

Especial mención tiene la actuación de la tripulación del cañonero Dato con su comandante don Manuel Súnico y Castedo al mando y que fue recompensado con la Medalla Militar individual. El insignificante cañonero tuvo que dar escolta a las motonaves Ciudad de Ceuta, Ciudad de Algeciras, al Aranco, Benot, y Kert. En pleno Estrecho se encuentra con el Destructor Alcalá Galiano que pudo evitar el paso del Estrecho de las tropas de Franco si no es por la valiente actuación del Dato que a pesar de su manifiesta inferioridad se enfrentó al destructor que huyó sin presentar combate con cobardía y sin honor.

Indalecio Prieto se preguntaba con su habitual retórica.

—¿A dónde van esos locos?, pregunta al juzgar ahora la actitud de los sublevados.

Esos locos solo tienen Marruecos y algunas ciudades y pueblos aislados, salvo Castilla la Vieja; en África hay 32.000 soldados que no pueden cruzar el Estrecho, bloqueado por la Escuadra. La aviación, en su gran mayoría, está con la República. El número de soldados con que cuentan en la península los sublevados es solo de 13.000. En total, con los de África 45.000 soldados.

Va a ser precisamente Indalecio Prieto quien cometa el gran error de liberar el Estrecho. Al constituirse en septiembre el nuevo Gobierno con Largo Caballero a la cabeza, Prieto es nombrado ministro de Marina y sin pensarlo dos veces envía el grueso de la Flota al Cantábrico a luchar contra los nacionales, el crucero Almirante Cervera y el viejo acorazado España, estando de acuerdo con ello los Comités de marinería. El Estrecho quedó desbloqueado y los nacionales con mayor visión estratégica enviaron al Canarias, ya en servicio, y el Almirante Cervera. Solo faltaba enfrentarse en combate y así ocurrió el 29 de septiembre en el combate de cabo Espartel en el que los barcos nacionales hundieron al Almirante Ferrándiz y con graves daños al Gravina consiguiendo el dominio completo del Estrecho. El paso estaba libre y las tropas de refuerzo a la península alcanzaron el necesario flujo para llegar a Madrid. El error de Prieto pudo significar la pérdida de la guerra..

El 29 de septiembre de 1936 los cruceros nacionales Canarias y Almirante Cervera lograron ahuyentar a la escuadra roja del Mediterráneo después de hundir al destructor Ferrándiz y averiar al Gravina. Una huida inaceptable y de ineptos como la definiría el almirante ruso Nikolái Guerásimovich Kuznetsov.

Se veía venir. No podía ser de otra manera cuando las cosas habían empezado con ejemplos de indisciplina y crueldad como el del acorazado Jaime I.  La dotación del acorazado envía a la superioridad el siguiente telegrama.

—Hemos tenido seria resistencia con jefes y oficiales en servicio, venciéndoles violentamente. Resultaron muertos un capitán de corbeta, un teniente de navío, un alférez, un cabo artillero, dos marineros. Rogamos urgente instrucciones sobre cadáveres.

El ministro de Marina responde:

—Con sobriedad respetuosa den fondo a los cadáveres anotando situación. El día 21 de julio de 1936, sobre las 10 horas, serán arrojados al mar, guardándose el protocolo de rigor.

Perdieron la guerra en la mar.  Porque allí, como dice el CN. Enrique Manera en el prólogo al libro Alzamiento y revolución en la Marina, «Hace falta una sociedad difícil, jerarquizada, en donde la convivencia está basada en la confianza mutua, la reglamentación de los usos y costumbres navales, el sentimiento íntimo del cumplimiento del deber, así como del convencimiento de que se forma parte de una gran familia animada por un fin noble y generoso, el servicio a la Patria en la mar, todo ello dentro de una disciplina rígida, muy exigente en todos su niveles».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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ESPADAS PARA LA LIBERTAD. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La espada de Alejandro Magno estaba en el entendimiento, aunque la empuñase a caballo.

Alcibíades es un personaje que despierta en mí una gran curiosidad de índole militar, insatisfecha e inexplicable. Nunca he sabido el juego que se traía entre manos, si político, militar, o económico, pero de lo que no tengo ninguna duda es de su capacidad, inteligencia y dotes embaucadoras.

Es un personaje socrático y platónico lo que resulta una garantía por encima de mentiras y verdades subjetivas (la verdad es la subjetividad en Kierkegaard, pero eso será tratado otro día). Sobrino de Pericles y hoplita, credenciales que envidio y elevan su ya alto prestigio hasta hacerle un personaje de tal talla que llega a ser incomprensible. Hoplita, general o político, siempre fue él mismo sin dejarse llevar nada más que por su sabiduría. Quedan pocos ejemplos como el suyo, pero abundan los que quieren jugar a su semejanza y se quedan entre mitad chivato, mitad político, algo que alcanzan por la rama del estratego que nunca fue hoplita. Es un acertijo difícil, pero alguno me entiende.

Dicen que Alcibíades le cortó el rabo a su perro, para que se hablase de ello, no de otras cosas. La técnica se puso de moda y nos ponían fútbol y toros televisados (gratis) cuando las cosas estaban revueltas. No lo recuerdo, pero confieso que me gustan los toros y el fútbol y siento que se haya encarecido tanto que solo pueden asistir socialistas y podemitas, además a los palcos y barreras.

No es eso lo peor, sino el uso de la técnica de Alcibíades, que a cualquier chucho le cortan el rabo para que se hable de ello y no de lo verdaderamente trascendente. Hoy el perro y su rabo son los medios de comunicación, redes sociales, donde todos miran, no aprenden nada, ni nada ven de lo que ocurre.

Corte de rabo que desde la Mareta nos han hecho (y difundido) a todos los españoles este verano, a dictado, uno más, del veraneante del palacio real que fue.

Para evitar que pensemos en cosas tan raras como la libertad, el honor y el valor, la honradez y honorabilidad, nos cortan el rabo (de cualquier can) y usan para ello una espada que como todos ustedes saben fue el arma que acabó con las ataduras gordianas.

El arma individual más noble y conocida es la espada, la de la lucha cuerpo a cuerpo a la distancia que la vista te permite, la esgrima de bayonetas en el momento cumbre de la acción, cuando se enfrentan cara a cara los combatientes.

Pero mejor que la espada es el entendimiento y no el engaño ya que espadas hay traidoras o que pierden el sentido y razón como en un momento le ocurrió a Áyax. En su locura de mando desenvaina sin razón y sin honor y a mandobles acaba con el rebaño. Todo por las armas de Aquiles. La historia la tienen en Áyax de Sófocles, magnífica lectura para el verano ardiente.

Los catafrailes son unos inútiles que no sirven para el combate y ni que decir tiene el peligro que suponen metidos a políticos. Sobre todo cuando son ellos los que reparten las espadas y ciñen a los fieles estrategos con asiento a la luz y lumbre. No está hechas las armas para que cualquier desaprensivo las use y menos las reparta. Luego ocurre lo inevitable.

Así compran y compran todo, títulos y espadas, para un titular, para un desfile. O una ceremonia. Incluso las compran para la guerra, aunque sean de segunda mano o inservibles.

¡Qué casualidad! que los que más hablan de libertad y se oponen a ella blanden ahora una espada como ejemplo de lo que combaten: la libertad.

La técnica de cortarnos el rabo para que no hablemos de lo que preocupa, y que ya está aquí, se descubrirá pronto, cuando ya no hay remedio. Será el momento de las espadas.

Por la libertad.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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11 agosto 2022