Un doctor en la Moncloa. Melitón Cardona (*)

Es comprensible que la degradación de la enseñanza implantada y tenazmente fomentada por el PSOE haya sembrado el país de pretenciosos analfabetos titulados, pero resulta menos comprensible es que uno de ellos haya conseguido acceder a la Presidencia del Gobierno del Reino de España encumbrado por lo mejor de cada casa en materia de antiespañolismo. El hecho de que ese individuo asegurara en Soria estar encantado de encontrarse en «la tierra natal de don Antonio Machado» demuestra no haber leído los famosos versos del poeta andaluz (mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla …) y, por si eso fuera poco, en el impúdico libro que acaba de publicar dice haber recordado la famosa frase de San Juan de la Cruz (!) en la Universidad de Salamanca: «decíamos ayer …»; el problema es que la frase fue pronunciada por fray Luis de León pero ya se sabe que para el indigente intelectual da igual Juana que su hermana porque si sale con barba San Antón y, si no, la Purísima Concepción.

Leo que el Süddeutsche Zeitung le califica de «amateur arrogante» y no estoy nada de acuerdo, porque pienso que el señor Sánchez es un profesional arrogante … de la ignorancia al menos. Ha cometido un plagio masivo en una tesis doctoral, algo que no sólo el ABC ha demostrado contundentemente, sino que ha sido confirmado por varios programas informáticos antiplagio, de manera que quien acusó a Rajoy de no ser una persona decente resulta haber cometido él mismo una indecencia que debería estar tipificada en el Código penal o, en todo caso, inhabilitar para el ejercicio de un cargo público, algo que, por cierto reclamó el felón antes de que salieran a la luz sus tejemanejes.

Es evidente que en cualquier país de nuestro entorno, un individuo de la catadura moral e intelectual de Pedro Sánchez no hubiera pasado de un empleo subalterno en una pequeña empresa; el hecho de que aquí haya conseguido acceder nada menos que a la Presidencia del Gobierno da idea de la degradación de una sociedad víctima de las manipulaciones de un partido político capaz de traicionar la lealtad constitucional con tal de alcanzar cuotas de poder con el conocido método que tan bien bien definió George Bernard Shaw al decir que «el Gobierno que roba a Peter para pagar a Paul siempre podrá contar con el apoyo incondicional de Paul».

(*) Ex Embajador de España.

Blog: generaldavila.com

22 febrero 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Es cierto que no pensaba leerlo, pero las almas caritativas ya nos han puesto al corriente de esta nueva obra del personaje, que fiel a sus principios sigue copypegando; y encima, mal.

 Bien, ya sabemos de lo bueno que es, de lo que cuida de sus niñas, lo del colchón, de lo malos que son sus barones, de lo guay que son sus colegas Felipe y Leticia…, y de que tampoco esta vez, después de haberlo “escrito” lo ha leído siquiera por curiosidad. Y, claro, el gazapo saltó tal cual a los estantes de las librerías.

 En liras, con algún intencionado guiño, va mi comentario de hoy, un tanto apresurado; seguro que se nota, por lo que sinceramente ya pido mis disculpas a los dos genios que las bordaban en su maravillosa poesía, a lo divino y a lo humano.

De la prensa, febrero 2019

El libro de Pedro Sánchez confunde a San Juan de la Cruz con Fray Luis de León.

La cita culta de la página 48 de libro de Sánchez, nuevo motivo de recochineo al confundir una de las frases más conocidas de la historia de España.

Ni Pedro Sánchez al presuntamente escribirlo, ni Irene Lozano al darle posteriormente «forma literaria» se percataron de un tremendo error que al final ha visto la luz en la página 48 de Manual de resistencia.

En ella Pedro Sánchez está narrando sus sentimientos al imponerse en las segundas primarias del PSOE de las que salió victorioso y explica que al volver a Ferraz «me acordé de San Juan de la Cruz en Salamanca: ‘Como decíamos ayer’».

 GAZAPOS

(Liras)

 1.- Probando su aventura,

en esto de escribir, una pasada,

¡enorme su cultura!

por nadie superada,

y la pata metió, no más, de entrada.

 

2.- Dicen, narra su vida,

lo tiesas que las tuvo en el Partido,

-pifia alguna incluida –

narciso presumido,

encantado de haberse conocido.

 

3.- Uno que lo ha leído,

que otros muchos no creo que los haya,

nos cuenta el sucedido:

y es que otra vez encalla

pasándose tres pueblos de la raya.

 

4.- Élse las da de listo

y no haciendo la o con un canuto,

por darse el tipo pisto,

pues de caletre enjuto,

ya da su incompetencia, largo el fruto.

 

5.- Confunde el anodino,

“mi medio frailecico”, teresiano,

con sabio el agustino;

y doctor de secano,

tropezón el que pega, no liviano.

 

6.- Su genio conociendo,

de Fray Luis, el cabreo me imagino,

cosa que yo comprendo;

menudo el desatino,

así verse en la pluma de un cretino.

 

7.- Mis liras concluyera,

-que en rimas le supongo gran experto-

y al autor (¿?) le dijera,

su ego ya cubierto:

¡Se vaya a dar la vara a algún desierto!

 

Don Eufemio, 20 feb. 19

 (Continuará, D.m.)

El Valle de los Caídos. Andrés Manrique Gutiérrez. – Teniente (R.)

Ándense con cautela aquellos que desean fervientemente despolitizar determinados asuntos porque lo más que pueden conseguir es politizarlos aún más. Hablamos del Valle de los Caídos.

Alguien en su sano juicio puede pensar que aunque se trasladen de lugar los restos del General Franco va a cambiar en algo el carácter del monumento del valle de Cuelgamuros. En absoluto, siempre estará ligado al anterior Jefe de Estado, aunque la Basílica no estuviera en principio ideada para su uso como mausoleo del mismo.

Alguien en su sano juicio no se da cuenta de que allá donde sean inhumados de nuevo sus restos, se convertirá en “lugar público” de peregrinación, se quiera o no. Siempre habrá españoles que lo visitarán para rendirle “su” homenaje. Y además, ¿eso se puede evitar, se puede prohibir?

Juan Soldado sabe que quienes sacan a la palestra política anteriores etapas alentando a odios hibernados, obtendrán el efecto contrario al que persiguen. Lo veremos todos-dice-. No se pueden sembrar ni abonar odios constantemente.

El Valle de los Caídos es y será siempre un símbolo.Se encontraba en el recuerdo y en la ruta histórica de algunos operadores turísticos que hacían coincidir esa “tournée” con la de El Monasterio de El Escoria, que por cierto, ambos lugares son visita obligada para quienes quieran conocer nuestra historia.  Desgraciadamente la etapa con la que se asocia al Valle, y el significado del propio monumento, apenas es estudiada por nuestros jóvenes, para  júbilo de unos y tristeza de otros.

Bueno pues a día de hoy  a pesar las propuestas cíclicas y obsesivas de algunos, “El Valle”está viviendo su renacimiento. Patrimonio Nacional (su administrador) se frota las manos por la afluencia a la Basílica y el aumento de  sus ingresos.Todo comenzó con el inicio del proceso de exhumación de los restos del General. El Gobierno se  metió en un jardín del que no había previsto su salida. No se puede hacer más el ridículo con el anuncio a bombo y platillo de las fechas para que al final todo quede prácticamente como al principio. Este Gobierno saliente no lo consiguió.

Juan Soldado: “Sr. Ex Presidente, lo que sí consiguió usted fue dar lustre a lo que ya era un símbolo, esto siempre alguien se lo agradecerá, no tenga la menor duda, y ya veremos al final la legalidad de todo este asunto. Consiguió usted lo contrario de su propuesta. ¡Qué artista!”

Juan Soldado lo que va echando en falta es que los antimonárquicos -por su coherencia- propongan el derribo del Monasterio de El Escorial por albergar en su cripta o Panteón de Reyes las tumbas de Austrias y Borbones que reinaron en España. ¡Todo es posible en esta España actual!

Juan Soldado sabe que nuestros vecinos nunca harían eso con el Palacio parisino de los Inválidos, lugar donde se encuentran los restos de Napoleón Bonaparte autor del golpe de estado que, a la postre,  lo convirtió en Emperador.  Y es que los franceses sí que tienen sentido de Estado y no reniegan de su historia.

Juan Soldado sabe que  el devenir de las naciones no se ha hecho través de la poesía. Todos  los personajes históricos o comunes tuvieron, tienen y tendrán sus luces y sus sombras, pero desgraciadamente España nunca ve las luces.Tan importante como analizar las consecuencias que haya tenido cualquier hecho histórico ante el que nos enfrentemos es analizar sus causas. Pero no, aquí no hacemos ese esfuerzo.

 Juan Soldado se pregunta si hay alguien por ahí en su sano juicio.

Ansí pasaron los meses,

Y vino el año siguiente,

Ylas cosas igualmente

Siguieron del mesmo modo:

Adrede parece todo

Para aburrir a la gente.

Martín Fierro.

José Hernández.

Haya paz. Un saludo.

 Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

21 febrero 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO. NO HE SIDO LEGIONARIO. Eduardo López Aranda. Presidente del Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas. Jaén

No he sido Legionario. Sí. Tengo que reconocerlo. Contemplando hoy tu imponente imagen, Señor de la Buena Muerte se ha apoderado de mi ser el desasosiego más lacerante. Y es que el sol de mediodía penetraba retador por la vidriera catedralicia reviviendo en la soledad interior del templo evocadores episodios de coloniales aventuras, ir y venir de anhelos que como las nómadas dunas se mueven rebeldes al reposo en la mente y que hacen al corazón sollozar: Yo no he sido legionario. Mi frente no ha sido ungida con la borla encarnada del gorrillo en solemne ritual, cuando en un lejano acuartelamiento blanco de cal y piedra al sonar del cornetín, cientos de hombres han hecho de su solar la más bella de las plazas de España en augusta formación bajo la enseña nacional, con sus armas apuntando hacia arriba, oteantes de cielos, ansiosas de eternidades.

Yo no he sido legionario… La tierra española no ha sido regada con mi sudor, ni la camisa legionaria ha sido empapada en días de esfuerzo ímprobo, silencioso, aparentemente inútil y hasta agobiante a veces, pero hecho con la única obsesión del deber cumplido y, por ello,  elevando a sobrenatural lo más sencillo, que ahí es donde reside la grandeza del servicio. No he podido sentir la fatiga, el dolor, el hambre y la sed en mística mortificación por la Patria, seguro de alta e ignota recompensa.

Yo no he sido legionario… y por ello no he sido uno sólo con todos los que por haber acrisolado su espíritu en la visión de Millán Astray son una sola voz, un solo cuerpo y un solo hombre allá donde se encuentren. La amistad, el compañerismo en la Legión son fraternidad sin fisuras, unidad en su más íntima y amplia acepción, porque dos hombres, y luego cuatro, y luego la unidad, el Cuerpo entero, saben que uno es todos y todos son uno. ¡Qué sublime grito el de «A mí la Legión»!

Yo no he sido legionario y por eso no he conseguido que mi sangre corra como un torrente estimulada por una disciplina que es modo de vida, amor sin tasa a un ideal que trasciende cualquier valor de una sociedad vacua como la que nos ha tocado vivir. Un ideal que se resume en una palabra: ¡España!

Yo no he sido legionario… Nunca al despertar he sentido el gozo de dedicar un nuevo día a lo más hermoso que un español puede aspirar, ennobleciendo la propia vida cada segundo de la jornada con la mirada puesta en la bandera legionaria hecha de sangre, de sufrimiento, de obsesión por España, de ansias por combatir y entregar el bien más preciado a quién todo lo merece pues todo lo da.

Yo no he sido legionario… y no he podido formar un sábado con guiones y banderines, galas de gastadores y estremecedor toque de oración legionaria; sábado de recuerdos y homenaje a los que precedieron a esta estirpe grande, única y sin igual como su espíritu. Mis ojos no han podido humedecerse en cualquier puesto de cualquier Bandera rodeado de quienes sabes que todo lo darían por ti y como uno sólo por España, su razón de ser desde hace un siglo.

Yo no he sido legionario… y no he sabido que el veinte de septiembre es de esos días en que la Providencia se acuerda de España. Aquel día, de aquel año, cuando la vida española se quedaba en tierras africanas en una vorágine salvaje la sangre de los heroicos tercios reclamaba desde su pasado glorioso e inmortal a un buen soldado, de ideas limpias, para el que el alto y sublime cumplimiento del deber es obediencia ciega hasta la muerte que por España no es muerte sino victoria. Y así, con el alma ocupada a partes iguales por el amor a la milicia y a la Patria trae Millán Astray al mundo a este nuevo Tercio, heredero de las glorias de Flandes, en el que habitan los hombres cabales y de bien, de muy diversas fortunas y condiciones pero unidos en lo más alto, que los hace más fuertes, con la frente levantada y la mirada hacia horizontes que hablan de amor patrio sin medida, sacrificio hasta el extremo, valor sin límite ayer, hoy y siempre. Por eso, con un nudo en la garganta cada veinte de septiembre exclamaré allá donde me encuentre: ¡Yo no he sido legionario!

Yo no he sido legionario… No he podido mirar cara a cara a la muerte y cantarle: Tú, Señor, nos dijiste que la muerte no existe, que es una mentira, una quimera, un falso invento y que la resurrección plena de vitalidad ha de llegar. ¿Dónde está muerte tu victoria; dónde esta muerte tu aguijón?, clamo con el apóstol de Tarso.Muerte, ¿cómo no voy a estar seguro que das vida si para ti te quise por novia? ¿No te das cuenta amada mía que en tu discurrir inefable veo la luz de la Vida?

¿No has pensado nunca que por la única y verdadera vida entregué la mía?

¿No sabes muerte que no te temo? ¿No has comprendido aún que para mí eres solamente un tránsito?

¿Qué eres Buena Muerte, sino el más bello epílogo para el final de un legionario?

Y como no he sido legionario, no he aprendido a soportar el dolor en su máxima expresión, a formar para el último desfile: que la muerte de un hombre de Millán Astray en el momento álgido de su vida no significa que Dios sea injusto porque su justicia escapa a toda humana comprensión; que el darse de estos hombres por encima del dolor que nos atenaza es orgullo y estímulo para la Legión entera.

Yo no he sido legionario pero hoy os quiero dar lo que tengo: lo mucho y lo poco, lo pasado y lo presente y un futuro a mis hijos que exclame a los cuatro vientos que el servicio a la Patria es corona, que la vida tiene sentido pues el mismo Dios que vosotros lleváis sobre los hombros y en vuestros corazones ha muerto en sublime sacrificio, esa palabra que nada más pronunciarla trae a la Legión al pensamiento.

¡Ay Cristo de la Buena Muerte! ¡Qué falto has de estar en el cielo de buenos hijos cuando has querido tener a tantos legionarios contigo!

Seguro que en lo más íntimo de su ser soñaban hacer realidad el espíritu de la muerte que unos y otros alcanzaron olvidando para siempre los cantos de réquiem terrenos y entrado a paso legionario entonando el Tercios Heroicos en la patria que el Señor de la Buena Muerte guarda a sus predilectos.

Y es que, aunque te ame hasta el hondón del alma, España, imploro desde hoy y para siempre tu maternal indulgencia pues yo… no he sido legionario.

Eduardo López Aranda. Presidente del Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas. Jaén

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

20 febrero 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Tiempo faltó, aún no estaban quitando la megafonía en Colón, cuando la primera demócrata del montón excretó su temprana perla; y ahora tras el anuncio en diferido de la convocatoria de elecciones por parte del, todavía, presidente ya nos podemos ir atando los machos; lloverán miles de perlas así…, y temiendo estoy: ¿Qué se inventarán esta vez? Hagan, hagan memoria…

 Y no me extenderé en los comentarios; en el haber de la señora, su acreditada carrera profesional como humorista(¿?), la evidente expresión de su careto y la no menos evidente riqueza de su vocabulario. Todo un poema, Doña Eva H, que ni un endecasílabo se merece; en todo caso, sean de cabo roto.

 De la prensa, febrero de 2019

 Eva Hache insulta a los manifestantes de Colón:

” SOIS UNOS MIERDAS”

 APELLIDOS

(Soneto en versos de cabo roto)

 Llevo días, un tanto atarea-,

tratando de encontrar si hay una le-,

por dársela, de nada, a Doña E-,

y de la otra, la ponga justo al la-.

 

De la otra,la muda, ésa la ha-,

que una hache solitaria, no bien que-;

podría así tener su compañe-:

¡Buena pareja harían, de inmedia-¡

 

Y una P le encontré, me costó un po-,

que con la que ya tiene, una y o-,

ostentar las podrá en lo sucesí-.

 

Se sentirá con ellas orgullo-,

y juntas, HP; de la seño-,

darán mucho más lustre al apelli-.

 

 

Don Eufemio, 18 feb. 19

(Continuará, D.m.)

EL VIDEOBLOG DEL GENERAL. ¡ELECCIONES!

¡ELECCIONES!
Nos encontramos ante el momento más delicado de los últimos tiempos en España. Las elecciones del 28 de abril marcarán el futuro de España. No son un voto a un partido, son un voto para la unidad o la fractura. Ustedes deciden. Que no les engañen. Ya saben lo que el panorama ofrece: la Unidad de España o su fractura. Voten en conciencia; que sea por España, por la unidad de España.

UNAS DIFÍCILES E INCIERTAS ELECCIONES. EL ARTE DE LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Fue su respuesta cuando le presentaron a Ortega y Gasset: <<Hay gente pa tó>>.  Rafael el Gallo, ante lo que él no entendía, ser filósofo, nos dejó la mejor y más comprensible definición de filosofía. En nuestra política actual no hay gente “pa tó”, sino “pa ná”. Y nos la jugamos por ello, todos. Porque tó y ná son lo mismo: nada, que eso es filosofía. Copio al maestro Gustavo Bueno: <<Ahora todo el mundo tiene su filosofía,  está disuelta por todo el mundo, está muerta. Un hostelero sevillano decía que su filosofía era jamón, jamón y jamón>>. No le faltaba razón.

La de los políticos ya me dirán ustedes cual es; aparte de jamón, jamón y jamón, que también, pero del caro. La del presidente, el que se va, se llama “Falcon”; la del que se fue “a mí no me pregunten”, ¿y la del que venga?, si es que viene otro.

El momento es sumamente delicado. Si no hay acuerdo habrá guerra. Eso es así según los estudiosos del fenómeno humano, de ese desliz llamado guerra que para los romanos era una meditación mientras la paz era un ejercicio; dicen que lo decía Flavio Josefo.

Se intenta escenificar la paz, pero el enemigo lanza sus misiles y detrás su infantería. Mientras peor mejor. Bancos y banqueros, políticos y politiqueros, juzgadores y juzgados, halcones y palomas, generales y soldados, rezadores y mascullapadrenuestros, honrados y ladrones, pillos y pillados, tontos y listos, ricos y pobres, todos en una mezcla indescifrable, atemorizados o huidos hacia delante, depende, que lo mismo vale uno para un roto que para un descosido. Todos iguales, pero diferentes, unos más que otros. El caso es, como siempre, tener un amigo, de conveniencia claro. Hasta en el infierno, o quizás ese sea el mejor sitio para tenerlo; allí hay de todo. Es lo que llamamos política. ¿O filosofía de la política?

Hay que reformar la casa. Hay que escribir un libro que explique el arte de la política, como El Arte de la guerra. Para ello será mejor que empecemos por darnos cuenta que política y guerra son lo mismo, la misma filosofía. Puede, por ello, que ya esté escrito.

El arte de la política

Como lo que se aproxima, elecciones en clave de enfrentamiento,  va a ser una guerra a muerte les recuerdo algunas normas que no dejó escritas un hombre que amó a su patria: <<Yo amo -escribía Maquiavelo– a la patria más que al alma>>:

-Cuanto aprovecha al enemigo os perjudica, y viceversa.

-Las mejores resoluciones son las que permanecen ocultas al enemigo hasta el momento de ejecutarlas.

-La naturaleza hace menos hombres valientes que la educación y el ejercicio.

-Vale más en la guerra la disciplina que la impetuosidad.

-Los que se pasan del campo contrario al vuestro, si permanecen fieles son  una gran conquista, porque la fuerza del enemigo disminuye más por la pérdida de los que huyen que por la de los que mueren, aunque el nombre de tránsfuga sea sospechoso entre quienes le reciben y odioso para los que deja.

-Difícilmente es vencido quien sabe conocer su fuerza y la del enemigo.

-Aconséjate de muchos respecto a lo que debes hacer, y de pocos en lo que quieras hacer.

-Los buenos generales solo dan batallas cuando la necesidad les obliga o la ocasión les llama.

-Los accidentes imprevistos se remedian con dificultad, los previstos fácilmente.

-Los hombres, las armas, el dinero y el pan, son el nervio de la guerra; pero de estos cuatro elementos, los más necesarios son los dos primeros, porque los hombres y las armas encuentran el dinero y el pan, pero el pan y el dinero no encuentran armas y soldados.

-Acostumbrad a vuestros soldados a despreciar las comidas delicadas y los trajes lujosos.

Por último, sin que ello sea el final, conviene saber que cuando los hombres quieren una cosa deben empezar por aprender a hacerla para ejecutarla cuando la ocasión lo permita.

Leedlo porque leer es aprender, pero aplicarlo es también aprender, la clase más importante de aprendizaje.

Hay más. Mucho más.

Ya sé que no me entienden.

La política cree que lo sabe todo, pero es una lástima que no sepa más que eso.

Desde los tiempos más remotos quedó claro, por encima de cualquier otra norma, que al hacer la guerra el propósito debía ser <<llevar la paz al Estado y no el de sumirle en la desolación>>.

Que ustedes lo aprendan bien.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 febrero 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO. MI GRATITUD Y MI ADMIRACIÓN A Y POR LA LEGION José María Marín Correa Magistrado del Tribunal Supremo (jubilado)

Inicio estas líneas con un cierto sentimiento de “culpabilidad social”, en el sentido de ir enfrentado con la corriente de desinformación e intoxicación social que sufrimos los españoles desde que un elevado porcentaje de los medios de comunicación social, casi todos los que detentan el poder político en España y quienes se han visto contagiados por ellos, mantienen como criterio cierto el desprecio y hasta el odio contra el bando que fue llamado “nacional” por quienes la vivimos y “faccioso” por otros, para identificar a uno de los contingentes que se enfrentaron en la guerra civil de 1936-1939.

Afortunadamente ese criterio no aparece avalado por quienes han estudiado la contienda con objetividad y libres de perjuicios o de dependencias sin negar que también en la zona conocida como nacional se cometieran crímenes condenables, han puesto de relieve las diferencias no solo cuantitativas (que son innegables) sino también cualitativas de los desmanes y asesinatos perpetrados en cada una de ellas.

Establecidas así las coordenadas de mi personalidad y mis criterios, paso a rememorar aquellos años de mi infancia (nací el 10 de Febrero de 1928) en que conocí, agradecí y admiré a los legionarios. Y en que aprendí a cantar sus dos himnos: el propio de la Legión y el “Nadie en el Tercio sabía”, que cantábamos los muchachos de entonces como propios.

Viví el comienzo y casi toda la guerra civil en Toledo. Me llevaron unos veinte días a Salamanca, a partir del 12 de Octubre de 1936, el verano de 1937 fuimos la familia a Baños de Montemayor (Cáceres), y el verano de 1938 a Ávila. Por tanto viví muy cerca del frente de guerra hasta la ofensiva final que tuvo lugar, en aquella zona en la última decena de Marzo de 1939.

MI GRATITUD A LA LEGIÓN

El día 22 de Julio de 1936, unos milicianos registraron la casa en que estábamos (vivienda de un cigarral, en la que pasamos unas horas por generosidad de sus dueños que habían huido) y con el pretexto de que habían encontrado “armas contra el pueblo”, que eran el sable de uniforme del padre de familia (Médico Militar retirado) y una pistola detonadora, nos pusieron contra una de las paredes de la casa diciendo que había que matarnos. Cuando todo estaba dispuesto para ello, un vecino, también miliciano, llegó y les increpó diciendo que la familia de aquella casa se les había escapado y que nosotros no éramos responsables de nada. Y así nos salvó la vida.

Cuando, semanas después, volvimos a vivir al casco de Toledo, un día en la “cola” de una tienda en que vendían medio litro de leche por persona, asomó entre los botones de mi camisa el escapulario que llevaba al cuello, y la mujer que iba detrás de mí, me dijo algo así como “muchacho ¡guárdate eso, que por menos han matado a gente!”. Eché a correr hasta mi casa, lleno de miedo, y dejé a mi familia sin la leche que me habían mandado comprar.

Mi padre estaba tomando parte de la defensa del Alcázar, y, por tanto su vida, si la conservaba, dependía de la liberación del baluarte. El 28 de Septiembre supimos que fuerzas de Regulares y de la Legión habían entrado en el Alcázar y Toledo estaba “liberado”. Cerca del mediodía,  tuvimos la alegría de volver a ver a mi padre, que había soportado los bombardeos de aviación, de artillería y de cañón, las tres minas y los ataques por tierra. Y más adelante supimos los pocos días que hubieran podido resistir, si no hubieran sido liberados.

De aquellos peligros personales, y de la muerte de mi padre nos libró la Legión, cuya 4ª Bandera llegaba a Toledo diezmada por la resistencia que tuvieron que vencer para entrar en Badajoz.

Nadie dudará del sentimiento de profunda gratitud que desde entonces se mantiene en mi corazón hacia quienes con su amor a España y alentados por su valor y su noviazgo con la muerte, fueron los sujetos activos de esa liberación: los legionarios.

MI ADMIRACIÓN POR LA LEGIÓN

Por aquel entonces, vivíamos en el piso bajo de la casa núm. 3 de la calle de Santa Isabel, camino obligado para ir al Seminario, convertido en cuartel de las fuerzas que estaban de retén en la defensa de Toledo y de las que venían a Toledo a disfrutar algunos días de descanso.  Por tanto, muy frecuentemente pasaban hacia ese cuartel o desde ese cuartel unidades del Ejército, bien como retén, bien para descansar. A todos queríamos, a todos aplaudíamos. Pero la marcialidad de los legionarios, sus mangas remangadas en los días del invierno toledano, sus cánticos de redención “nada importa su vida anterior”, y de amor a España “tendrás como sudario la bandera nacional” de aceptación de la muerte como una novia, eran para nuestras mentes infantiles algo muy nuevo y un ejemplo atrayente.

Y también me enteré de por qué y por quien había sido creada la Legión. Un legendario Coronel, tuerto y manco en acción de guerra. Y cuanto había intervenido el General Franco en su consolidación. Y lo decisivo que fue el heroísmo de los legionarios en su intervención para la pacificación del Protectorado de España en Marruecos.

Más adelante, cuando ya supe oír e interpretar el significado del “Parte Oficial de Guerra del Cuartel General del Generalísimo”, tantas veces ampliado genialmente por las crónicas del “Tebib Arrumi”, veía a los legionarios sufriendo la tremenda guerra de minas de la Ciudad Universitaria de Madrid; o arrastrándose por las tierras andaluzas o trepando por los riscos de la provincia de Santander  y de Vizcaya, o regando con su sangre las aguas del Ebro,  para llevar a tantos y tantos lugares de España y a tantos y a tantos muchachos como yo, la tranquilidad hasta entonces turbada por una situación anárquica, y pan para saciar un hambre, cada vez más extendida en la zona llamada “roja” o gubernamental.

Y, por fin la paz. Y volver a sus acuartelamientos originarios, ampliados con otros en la península. Y sus participaciones, siempre admirables, en los desfiles. Y su veneración por el Cristo de la Buena Muerte.

Y, otra vez, salir de sus cuarteles para defender la paz y practicar tareas humanitarias más allá de nuestras fronteras, haciendo que la Bandera de España ondee con gloria en territorios en que también, como yo, se agradece y se admira a nuestra Legión.

¿Cómo, a mis 91 años, no voy a estar agradecido y a admirar a la Legión?

José María Marín Correa. Magistrado del Tribunal Supremo (jubilado)

Artículo perteneciente a los «testimonios legionarios» publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

17 FEBRERO 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Confirmado: el Mundo, la raza humana comenzó su andadura el día en que Pedro Sánchez juró su cargo ante SM. el Rey aquel 2 de junio de 2018 tras ser investido presidente con los votos de lo mejor de cada casa, y termina hoy 15 de febrero de 2019, día en que anuncia la fecha de elecciones generales.

De la prensa, febrero 2019

 ***Sánchez convierte su anuncio electoral en un mitin histérico contra PP, C’s y VOX.

*** Pedro Sánchez ha convertido su comparecencia más esperada en su primer acto de campaña. Pese a que el objeto de la convocatoria, tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario, era anunciar la fecha de las elecciones, Sánchez ha empleado hasta 18 minutos en dar un mitin hasta despejar esa incógnita: el 28 de abril.

Después ha contestado (¿?) a cinco preguntas pactadas que le han dirigido cinco periodistas (¡!)

 

SIN VERGÜENZA

(Soneto)

 Cosas hay, no se aprenden, está claro,

que ahí están, las encuentra uno en la cuna;

dichoso aquel, que tuvo esa fortuna

y fueron en su vida guía y faro.

 

Y por contra el que en su largueza avaro

pues su ser y actuar, una laguna,

que de ciencia y sapiencia, ¡ay!, ayuna,

proyecta su conducta en el descaro.

 

Hoy asisto, los ojos como platos,

a una rueda de prensa (¿?) convocada,

la más ruin y más vil, servil y obscena

 

do en medio de autobombo y arrebatos,

fue tan poca la suya, tan menguada,

que a mí me hizo sentir vergüenza ajena.

 

Don Eufemio, 15 feb. 19

(Continuará, Dm.)

ADIÓS AL GOBIERNO DE LAS TUMBAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Pedro Sánchez quiere sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos en el mes de julio”. Fue su brillante puesta en escena. Va para nueve meses. Nada. Adiós. No ha funcionado el cutre agitprop.

Lo más sonoro del Gobierno de Pedro Sánchez, el más pobre talento que el PSOE ha dado, a la altura de Zapatero, ha sido ofrecer un cadáver: abrir la tumba de Franco. Así ha creído cambiar la historia o hacer historia. Desde una ucronía no se puede construir nada más que una novela.

Enterró a su partido, se verá, y no pudo desenterrar a Franco. Es el pobre resumen de su paso por la política: nada. Podía haber sido peor. A punto hemos estado de lo irreversible.

Intentar sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos fue su tumba política. Como una maldición. Hay cosas con las que no se juega. Ya sabíamos, algunos, por donde iba a caminar el personaje.

Después de la venganza vino la traición. Vieja conocida por estas tierras del Rey don Sancho.

Rey don Sancho, rey don Sancho, no me digas que no te aviso…”.

Hasta para eso es necesario inteligencia y capacidad.

Dijo el personaje, que hoy se va con el rabo entre las piernas, que lo de Franco era un “paso histórico” y “que hoy nuestra democracia es mejor”. No sé si todo esto se gestó en aquel almuerzo en las cloacas que dirigía la ministra de justicia al lado de insignes guardianes de nuestra ley. “En un Estado sano, donde la justicia está salvaguardada, cada uno debe, si quiere ser justo, llevar las injusticias ante el juez”. Claro que leer no es lo suyo. Copiar y mal.

28 de abril. Se va definitivamente el personaje. Por última vez hemos tenido que escuchar su parvularia última hora que solo crea más de lo mismo, su constante de Gobierno: crispación. Ha hecho todo lo contrario a lo que dice.

Mentira, venganza y traición

Dante pone a la entrada del infierno palabras para no olvidar: “Dejad toda esperanza los que entréis”.

En el infierno de Dante hay círculos graduales. El noveno círculo es para los traidores a la Patria. La Antenora.

Puede que el calor de las llamas le haya hecho reaccionar; al que quiso ser sin tener lo que hay que tener.

Ni presupuestos ni Franco. Se va sin vuelta.

Nos queda la duda, enorme duda. Este señor no se va así porque sí; ni presupuestos ni Franco. Algo o alguien le han señalado la puerta de salida. Tiempo al tiempo.

Me gustaría saber quien ha sido para darle las gracias.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

Una hipótesis plausible Melitón Cardona (*)

Un amigo y compañero me ha sugerido las líneas generales de este artículo, que paso a exponer a continuación.

Se habla mucho de «independentistas» y de «independencia» de Cataluña pero se trata de un espejismo más en que quieren hacernos caer y en el que, probablemente, hayamos ya caído porque no es la independencia a lo que se aspira, sino a algo mucho peor. La lista de 21 medidas que el presidente-marioneta Torra entregó al mas grande felón del Reino desde los tiempos de Fernando VII, debería habernos puesto sobre aviso. En ellas hay un punto de discusión sobre la Monarquía, algo incongruente porque si lo que interesa es la independencia, ¿qué puede importar la forma de Gobierno que tenga el Estado del que interesa independizarse? Por eso afirmo que no aspiran a independizarse; pretenden un referéndum de autodeterminación que establezca una federación entre una nueva República Popular Española (supongo que Ibérica no podrían llamarla, aunque son capaces, por temor a la reacción airada de Portugal) y la catalana. Dicha república recibiría de la primera todo tipo de subvenciones, además de buena parte del oro del Banco de España, es decir, su existencia seria sufragada por la República Popular Española (bolivariana), en concepto de «deuda histórica» y siguiendo el acreditado modelo del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, también denominado en terminología anglosajona «The Commonwealth of Puerto Rico» y en el que los EE.UU.»depositan» anualmente la nada despreciable cantidad de casi 20.000 millones de dólares.

Es decir la «no independencia», sino «federación» de la República Catalana, la pagaríamos el resto de los españoles y, además, la maniobra sería mucho mejor aceptada en la Unión Europea por cuanto la nueva República no saldría de la Unión, y para remate, aunque importantísimo, el Barça seguiría jugando una Liga que ya no sería la española sino la de la «Federación».

Para colmo, el felón vería facilitada su labor al alegar que con la jugada no se trataba de conceder la independencia, sino de aprobar una fórmula amigable fruto del diálogo y el consenso y que, además,cuenta con precedentes en el Derecho Internacional, que admite la Federación de Estados.

Habría que empezar a pensar si interesaría desenmascarar la trama desde ahora, porque luego puede ser demasiado tarde.

(*) Ex Embajador de España.

15 febrero 2019

Blog: generaldavila.com

CAMINO DEL CENTENARIO. LA LEGIÓN ESCUELA DE MANDO Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería (R.)

En sus cien años de existencia, La Legión ha sabido alcanzar gloria para el bien de España; esa gloria se ha conseguido gracias, sobre todo, a los Caballeros Legionarios, la Tropa de La Legión, que es su más preciado capital, pero la formación de esa Tropa y su conducción en combate, ha sido posible gracias a unos mandos de una altísima calidad profesional. Todo el mundo entiende que enfrentarse a la posibilidad de la muerte requiere de esa virtud exigible al soldado que es el valor, pero no siempre nos paramos a pensar en las dotes morales que se necesitan para conducir a hombres jóvenes, en la plenitud de sus vidas a situaciones que les pueden hacer perderla. Esa es una de las labores del Oficial.

A lo largo de la Historia de La Legión, ha habido etapas de guerra y otras de preparación para el combate. En las primeras, el valor del Oficial y su capacidad profesional son garantía de una mayor probabilidad de supervivencia de sus hombres. En la paz, la competencia profesional del mando y su capacidad de transmitir sus conocimientos a su tropa, junto con un entrenamiento continuo y duro, pondrán a la Unidad en condiciones de enfrentarse a la dureza de la guerra en las mejores condiciones.

Esto, que es común a todas las Unidades militares, lo sabemos todos y en las Academias se nos prepara para ello; pero La Legión en los distintos períodos de su Historia ha tenido unas características peculiares, que la han hecho convertirse en una magnífica escuela de mando.

En los primeros tiempos, la necesidad de unificar gentes de la más variada procedencia, veteranos algunos de la pasada Gran Guerra y totalmente ayunos otros de cualquier conocimiento militar, cada cual con una manera distinta de pensar, con distintas costumbres y las más variadas aspiraciones, junto con la ausencia de mandos en los más bajos escalones, requirió de aquellos jóvenes Oficiales unas excepcionales dotes de mando (ahora se dice liderazgo) hasta conseguir convertir aquella masa en la magnífica Unidad que todos hemos conocido. A ello se unieron unas necesidades logísticas extraordinarias, para vestir, alojar, alimentar y pagar a aquel aluvión de voluntarios que superó, con mucho las expectativas de los Jefes. En esta etapa, el aprendizaje práctico tuvo que apoyarse en los jefes de Bandera y Compañía, cuidadosamente seleccionados por Millán-Astray y con experiencia de combate acreditada en aquellas tierras africanas en las que el nuevo Cuerpo iba a combatir. Si la clarividencia de Millán y su conocimiento del alma del soldado le hicieron concebir el Credo Legionario, con ello, con su asimilación por los propios Oficiales y su esfuerzo por imbuir de él a su tropa, proporcionaron a los que mandaban un arma excelente y un camino claro a seguir que, casi cien años después y en unas circunstancias en que la tropa del resto del Ejército es totalmente profesional, sigue haciendo de La Legión algo especial.

Una vez entrados en combate, pronto aprendieron que la mejor forma de mandar es el ejemplo y, aunque ello provocó que la proporción de bajas de Oficiales fuera mayor que la deseable, supieron estar a la altura y de su eficacia da fe el que los mandos de columna, al principio reticentes a emplear la nueva y desconocida Unidad en los puestos de vanguardia, pronto exigieran tenerla a sus órdenes y siempre la emplearon en los puestos de mayor riesgo y fatiga. Esta situación, pacificado el Protectorado, se prolongó con la campaña de Asturias y la posterior Guerra de Liberación.

Espectáculo. Smara. Navidad 1974

Para no extenderme demasiado, me voy a permitir hablar de mi propia experiencia. He mandado en La Legión Sección, Compañía y Bandera y aunque hasta el mismo día de mi ascenso a Coronel he seguido aprendiendo, me voy a referir solo a mis primeros pasos en La Legión.

A mi incorporación a la VII Bandera en Smara, me encontré unos mandos perfectamente conocedores del territorio, unos compañeros deseosos de transmitirme su experiencia y unos subordinados perfectamente instruidos y motivados. De todos ellos aprendí y a ellos sigo agradecido por haber completado la formación del Teniente recién salido de la Academia.

De la tropa aprendí a adaptarme perfectamente a aquel terreno, a decidir qué era lo imprescindible y lo superfluo a la hora de patrullar por el desierto, a saber que me iban a examinar en todo momento y que la disciplina en los más bajos escalones del mando, porque allí los Cabos eran Cabos y los Cabos Primeros casi Mariscales.

Teniente y sargentos

De los Suboficiales a encontrar el perfecto equilibrio entre la autoridad y la familiaridad, a conocer cada detalle de los legionarios, sin necesidad de preguntar por su vida anterior y a respetar su margen de actuación y fiarme de su conocimiento del terreno.

De mis compañeros Tenientes eso que quedaba tan bonito en el antiguo artículo 5 del Cabo en las Reales Ordenanzas de Carlos III de  ser “…firme en el mando, graciable en lo que pueda”  y siguiendo con él a “castigar sin cólera y ser comedido en sus palabras aún cuando reprenda” y a seguir el Camino de los Caballeros, rindiendo culto al honor, culto al valor,  culto a a la cortesía y al amor a la Patria. A ellos agradezco las indicaciones en todos los aspectos de la vida diaria, antes de que pudiesen ser corregidas por mis superiores. Tengo que hacer mención de los Tenientes de la Escala Legionaria que superándonos con mucho en experiencia, se esforzaban en suplir con ella nuestros conocimientos académicos y cargados de años, procuraban estar físicamente a nuestra altura.

Línea de oficiales

De mis superiores, el ejemplo y la certeza de que no iban a pasar por movimiento mal hecho, porque lo que se corrige en la paz, evita bajas en la guerra.

Juan I. Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Artículo perteneciente a los «testimonios legionarios» publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

11 febrero 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Winston Churchill, dirigiéndose a Neville Chamberlain cuando éste era Primer Ministro de Gran Bretaña y tras negociar un acuerdo con Hitler: «Se te ofreció poder elegir entre la deshonra y la guerra y elegiste la deshonra, y también tendrás la guerra».

De la prensa, febrero 2019

 El Gobierno humillado por los separatistas: ahora no aceptan el relator propuesto por Sánchez

El Gobierno no sólo no recula sino que eleva su oferta a la Generalidad aceptando una mesa de partidos nacional.

EL INDEPENDENTISMO TUMBA LOS PRESUPUESTOS Y MARCA EL FINAL DE LA LEGISLATURA.

LA MISMA

(Soneto)

 Situación,la mil veces ya contada

que en momento crucial, fue de la Historia,

do una parte, al buscar su escapatoria,

pretendió, por ceder, ganar de entrada.

 

La realidad, tozuda, contrastada,

mostró que, si se quiere la victoria

no es buena solución la zanahoria,

sino es más bien, el palo la obligada.

 

La deshonra eligieron pues pensaban

que tan nefasto hacer les bastaría

por la guerra evitar;se equivocaron.

 

Y es que en la misma piedra tropezaban,

cuando el honor perdieron en un día,

y al siguiente en desprecios le pagaron.

Don Eufemio, 14 feb. 19

(Continuará, D.m,)

¡Qué raros son! Cumplir y hacer cumplir. Andrés Manrique Gutiérrez. – Teniente (R.)

Las FFAA están compuestas por ese raro grupo de profesionales que al acudir a su puesto de trabajo, a su área de responsabilidad, lo primero que hacen es consultar la normativa aplicable, leerla, volverla a leer, asimilarla, cumplirla y hacerla cumplir. Ciertamente gente rara, rara. “Cumplir y hacer cumplir las normas”. Por encima de todo, es su misión.

Cumplir la Ley es no salirse de ella, una obviedad.  Si se acata y se  cumple la Constitución, si no se incumple ninguna Ley y se es fiel con las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, misión cumplida.Los Ejércitos y la Armada son los principales garantes del ordenamiento constitucional.Téngase muy en cuenta esto, pues llegado el caso, no sean acusados de “cumplir y hacer cumplir”.

Este colectivo de servidores de la nación solo pide  respeto hacia su trabajo del día a día. Respeto a aquello a lo que están obligados a defender por ley. Que no se les escatimen recursos para la renovación de toda la herramienta necesaria para hacer frente a las amenazas actuales y así mismo que el Ministerio no sea cicatero a la hora de las mejoras en la calidad de vida de los efectivos y en su promoción profesional.

Con este“raro” colectivo humano se ha de ser generoso siempre, aun cuando de ellos no saldrá jamás una petición fuera de tono. No lo hicieron cuando a lo largo de su trayectoria militar se vieron sometidos a traslados como consecuencia de cursos de formación, movilidad de sus unidades y traslados por ascensos. Tampoco se les oyó nada cuando, apartados durante meses de sus seres queridos, acudieron disciplinadamente a los destinos y misiones internacionales que les correspondieron. En la mayoría de los casos poco margen de elección tuvieron estos profesionales. Tienen que ser ellos mismos los que se impongan limitaciones a sus posibilidades de promoción para poder hacer frente a las obligaciones que impone una vida familiar con normalidad. El impacto de la profesión militar, cada vez más, en las familias de estos es asolador.

Hay que insistir en esto, son ese tipo de gente rara que sabe desde un primer momento que por mucho que promocionen en su carrera no alcanzarán nunca un nivel de retribuciones acorde a su preparación, esfuerzos y responsabilidades. La comparación con otros colectivos es demoledora.

Son ese tipo de gente rara que elige la austeridad y sencillez como norma vital y a los que la sociedad debe de apoyar y dar aliento por ser un colectivo que a título individual carece de voz. Esta se hace oír a través de escasos órganos cuyas peticiones raramente son atendidas.

El buen pueblo español sí valora a sus FFAA y quieren que desarrollen su función en las mejores condiciones posibles. No obstante siempre hay quienes se pasan la vida odiando inútilmente a España y a sus FFAA albergando en su interior  un corazón lleno de frustraciones. Lo sentimos por ellos, lástima que desperdicien sus vidas de esa manera.

Es imprescindible el apoyo constante a nuestras FFAA pues, como ya se ha dicho, la milicia cumple y hace cumplir las normas, que nadie se olvide de esto.

Haya paz, un saludo.

Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Pues sí, amigos: allí estuve; allí estuvimos, sintiendo que estábamos viviendo momentos importantes de la, en estos tiempos maltratada Historia de nuestra España.

 Y, poniendo el teatro delante de las musas, quisiera en crónica rápida, que otras habrá más elaboradas, contarles las impresiones personales de este humilde señor de pueblo durante los escasos tres cuartos de hora que permaneció justo al lado de la estatua de Colón; las iré enumerando, y que cada uno saque sus propias conclusiones.

 1.- Aunque se dijo todo lo que había que decir, al personal asistente el acto le supo a poco, algo soso, digamos. El propio y forzoso consenso entre los convocantes, así lo ha determinó. Pienso que el esfuerzo de cada uno de los convocados bien se merecía el, al menos, poder haber escuchado a los líderes convocantes. No acabo de creerme que se hayan desterrado los”cordones”.

 2.- El tratamiento de las imágenes, o al menos las que se podían verin situ por las macro pantallas, estuvo bastante desequilibrado; se veían –o no se veían- líderes convocantes de primera, de segunda…, y de tercera.

 3.- Hubo “líderes” que llegaron tarde y de forma atropellada; si no eres de casa, y te invitan, llega a tiempo y escucha: No te pongas a tuitear mientras hablan los oradores.

 4.- La ovación más sonora y los gritos de apoyo, contundentes y únicos, se desataron, en la zona en la me encontraba al menos, cuando en pantalla apareció el “colaborador” de la manifestación.

 5.- Había personas que se sentían incómodas, sería por las apreturas. Cuando los organizadores posaron en el escenario para la foto de familia y escuchar el Himno hubo quien salió de naja coincidiendo con la última corchea del mismo.

 6.- Había poca, muy poca representación juvenil.

 7.- Aun con todo, un éxito de participación (“luego diréis que somos cinco o seis”), de civismo, de saber estar y patriotismo, y un aviso que no querrán ver.

 8.- Al llegar a casa oí a Ortega Smith decir algo sobre una disfunción óptica sufrida presuntamente por un señor. Aunque estas letras, y el soneto, los escribí el domingo por la tarde, les juro por mis niños que el estrambote del mismo, ya lo había pensado antes de asistir a la manifestación. ¡Que el copyright, es el copyright!

 Y ahora, las musas.

 De la prensa, febrero 2019

 Sánchez dice que en Colón se verá «una España en blanco y negro»

 ALLÍ ESTUVIMOS

(Soneto con estrambote)

 Estuvimos allí, cientos de miles,

al tibio sol que templaba Castellana,

a exigir que más digno sea el mañana

a barandas gallinas y serviles.

 

Habló gente del pueblo en los atriles,

-no se oyó ni una palabra huera o vana-

y se vio allí una España grande y sana,

tan lejos de escabrosos vodeviles.

 

Repleta la jornada en sensaciones:

¡elecciones!, en alto se gritara,

que será como al olmo pedir peras.

 

Fue el Himno que inflamó los corazones,

y un silencio atronó, cuando sonara,

bajo un mar rojo y gualda de Banderas.

 

Y un falsario y mendaz,

farsante crónico,

  -a su bola que va, que no se entera-

ayer nos enteramos,

que es daltónico.

Don Eufemio, 10 feb. 19

(Continuará, Dm.)