ESTA ESPAÑA QUE NO CONOZCO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

«Rocroi. El último Tercio». Óleo sobre lienzo pintado por Augusto Ferrer-Dalmau

Aceptémoslo de mal o buen grado. Lo veo muy negro. A mi edad no suelo equivocarme. Es una pena, pero la antigüedad es un grado, el de la experiencia y estudio, cosas que no siempre son buenas. Ser oráculo no es envidiable, sobre todo cuando la gente te va apartando del camino por viejo.

La España que veo es otra muy distinta de la que he vivido; y mira que hemos vivido en esa etapa complicaciones graves. Lo que no sabíamos, ahora nos damos cuenta, es que había una malvada programación con un objetivo final que era precisamente ese: otra España; o ninguna llamada así.

Los españoles empezamos a ser un conjunto sin identidad, un inexpresivo grupo donde desaparece la cultura y tradición, tan antiguas que molesta el esfuerzo que supone reconocerlo. Mejor vivir al día y olvidar la identidad. ¿Para qué?

La Iglesia en España ya no existe y si algo queda parece escondida o reservada, pero los pecadores notamos su ausencia y consejo. La echamos de menos cuando la mayor parte del día está cerrada.

Los Ejércitos, llamados Fuerzas Armadas, son distintos, no sabemos muy bien si armados o desarmados, pero son otros. Ha costado tiempo, mucho tiempo, pero al fin duermen tranquilos los que trazaron el plan, bueno o malo, pero plan.

La Corona también. Ha cambiado, o la han cambiado, a la vez que quienes la identificaron y condujeron en la Transición por el camino que trazaron para su España democrática se apartaron a tiempo para que no se notase y fuesen señalados, aunque antes se llevaron lo suficiente.

La maniobra fue tan difícil y compleja que tuvieron que tirar de uniformes, sotanas y togas. El dinero lo ponían ellos y los de fuera.

Pero de todo este proceso la clave era la Enseñanza, el relato, el discurso educativo, la mano firme en las riendas, los acuerdos bajo la mesa mantelada, los micrófonos, las venganzas, aquí te pillo y si no cedes te mato, las traiciones, las venganzas, las denuncias, los servicios de inteligencia oficiales y privados, los dosieres, y al final el sexo y el dinero con todo lo que conlleva.

Nada es bueno ni malo, sino que es fruto de esa educación, del relato impuesto que horada como gota de agua, todo al final es el fiel reflejo de lo bueno y malo de la sociedad, que hay periodos de un lado y del otro. Como dice la gente del campo: cinco años buenos, cinco malos, diez regulares. Lo malo es que si se prolonga la sequía hay que pensar en otras tierras o endurecer la faena.

Resulta que todo era posible, incluso que dos generaciones fueran señaladas con la grave acusación legal de haberse postulado contra la libertad, nos señalaron como continuadores de un régimen maldito y como herederos de sangre, o ideológicos, deberíamos estar callados, sacar los huesos de nuestros muertos y enterrarlos con nocturnidad, evitar defender a nuestros antepasados por estar en un bando y no en el otro, y que todo lo que hicimos y dimos por España, si lo hacíamos bajo los principios morales de aquellos, era punible, éramos indignos, señalados y castigados por una ley que era la democracia pura y se constituía en la memoria viva de un pueblo llamado español. Eso sintetizaba el proceso para dar paso al siguiente.

Tres ejemplos proféticos.

-No eran «fogatas de viruta», como bromeaba Azaña al arder las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», decía.

Julián Marías señala sin equivocarse: «Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

José Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

De esta manera ¡por fin! llega el paso siguiente ya muy avanzado y casi asumido por este conjunto que hoy vive en España sin conocerla y no sabemos si también sin estar dispuesto a defenderla: «Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión»

Es punible haber crecido en el esfuerzo, en la fe de la Religión Católica, en la verdad, en los buenos modales, el respeto a los demás, a los mayores, a la honradez, a la ley y a la autoridad. Es punible amar a España.

Algunos fuimos a la Academia Militar y allí nos enseñaron lo que hoy parece risible, incluso, en cierto modo, punible. Aprendimos cortesía, buen trato y caminar por la verdad. Actuar con firmeza y lealtad, a impregnar nuestros actos de honor y bizarría; supimos la importancia del crédito y la opinión, de ser constantes y pacientes, humildes y obedientes. Nos preocupó la fama y el honor y mantuvimos la fe de esta religión de hombres honrados: la milicia.

De nada sirvió. Un viento huracanado de soez traición todo se lo llevó, borraron de España lo construido y robaron lo que les interesó; de todo, de lo bueno y lo malo se apropiaron.

Leo en Cicerón: «¿Por que he de disfrazarme? ¿No es ya bastante deforme la figura de la ancianidad?».

España, con muchos de nosotros dentro, es otra. Desconocida para mi. No renuncio a la que fue y será.

Visto lo que hay y viene de camino los años son un simple disfraz que no me ha hecho cambiar mi forma de ser y pensar.

Retirado, no pienso hacerlo del todo ni de todo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 septiembre 2024

 

RENFE Y CORREOS O CORREOS Y RENFE. Rafael Dávila Álvarez

Las comunicaciones de una u otra manera son el pulso de una nación. El Banco de España debe ser fundamental y los lingotes de oro aún más, si es que queda alguno. Pero para muchos es más importante no tener que levantarse a las cinco de la mañana para ir a la estación de cercanías con el tiempo suficiente para poner en marcha el plan B porque es muy probable que no llegues a las ocho a tu trabajo si confías en RENFE. Pero es que este verano RENFE ha amargado la vida a muchos de los que confiaron en su servicio. Amargar la vida es dejarte tirado en medio de la nada sin saber nada mientras un maleducado irresponsable no te dice nada y el máximo responsable no es un servidor público sino un insultador público. Me refiero al ministro de transportes que desconoce el significado de servidor público y la procedencia de su sustento mensual. Un servidor público también debe ser capaz de aguantar la crítica y asumir sus errores de gestión, incluso los dialécticos porque él se debe a ellos, a los que usan el servicio y no al revés máxime cuando él los usa, mientras está en el cargo, de manera gratuita. Pero esto sería lo de menos. Lo de más es que una carta de Palma a Madrid ha tardado en llegarme diez días, que de Santander a Madrid tardé en alta velocidad ocho horas, que en una población de más de setenta mil personas Correos no abre los sábados, que la suciedad se acumula, que la seguridad brilla por sus atentas formas y que viajar se ha convertido en una aventura tanto si lo haces en tren o te metes en un sobre con su sello y todo.

Para colmo el ejemplo de sus máximos gestores es muy mejorable, aunque solo sea en las formas porque de lo fondos ya se está encargando otra institución. No sé cuantos de ustedes cogerán el tren de sur a norte de la Comunidad de Madrid. Con frecuencia lo hago temprano y es un ejercicio de tolerancia a la Administración que avergonzaría a cualquier gestor de un tren de feria.

El servicio de transporte público de personas y mercancías debería ser prioridad de un «Gobierno progresista», pero el nuestro va con retraso y mala educación, llega tarde y encima te insulta y empuja.

Correos dispone de una infraestructura que ya quisiera para ellos cualquier empresa de mensajería, pero es la que menos garantías da y seguro que siempre llega tarde. Una gestión de este tipo no  puede tener días de fiesta ni a su personal descontento, cuando es un auténtico despilfarro de gestión sin eficacia y todo se les va en burocracia. Correos y RENFE debe ser una garantía 24 horas al día y todos los días del año. No es cuestión de coste, sino de gestión y de sentir lo que es servir y no servirse del cargo.

Una nación llamada España está en vías de echar el cierre. Todo empieza cuando las cartas no llegan, los trenes tampoco. No echemos la culpa a los funcionarios. Revisemos el sistema que requiere modernización. Activarlo.

Solo funciona la censura de un grupo político empeñado en conducirnos a su peculiar democracia liderada por un personaje enfurecido que parece le viene de familia.

«Arrasado el jardín, profanados los cálices y las aras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro. Ardieron palimpsetos y códices…» (Los Teólogos. Borges).

Así estamos y seguiremos, en la pura especulación… Absortos, casi no percibimos el mundo físico.

Cuando lo lean, ni el presidente del Gobierno ni su amigo, el de Correos, ni el de la RENFE, entenderán nada, pero comerán perdices y nadie les dará con un canto en las narices.

A los que cumplimos años nos recluyen en casa y nos abandonan al servicio público mientras nos insulta el insultador público.

No tiene casi pulso esta nación que es y seguirá siendo, muy a su pesar, España. ¡Cuánto te quiero y cuanto más, más te sufro!

Como dice la canción deberíamos quererte menos, pero mejor. El pulso de la nación viaja a alta velocidad sin sello ni conductor.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 septiembre 2024

¿QUÉ ES EL GOBIERNO DE VENEZUELA?: ¡DICTADURA! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Una dictadura. Lo ha dicho la ministra de Defensa del Gobierno del Reino de España: Doña Margarita  Robles Fernández.

Me pierdo con las declaraciones de los otros que aún creen que están ante un Maduro que respeta las decisión de una votación, ahora un poquito, ahora no, ahora espero, luego digo y a la vez me desdigo, como en tantas cosas.

Elecciones en las que gana el perdedor. Típico de las dictaduras donde el recuento es siempre el mismo. Abrumador.

La España socialista es muy de entrar allí donde los dictadores se afianzan y adoctrinan. La dictadura cubana es ejemplar, centinela avanzado en América, portaviones y a la vez universidad del Caribe para todos los garrapatas que se dedican a la política con el nombre de progresismo cuyo significado lo vemos en cada escándalo que aparece en el juzgado.

Dictadura. Ya se ha armado. Porque lo ha dicho precisamente la más armada de todos los ministros, la ministra de las Fuerzas Armadas, la de Defensa.

Armada, pero de verdad. Doy mi voto por Margarita Robles porque sin decir nada lo dice todo. Cuando quiere. Suele ser bastante oportuna y demos gracias de que sea ella ministra y no otro; u otra. Repasen y recuerden. Sudores fríos. Pobres militares si llegamos a caer en otras manos. Incluso de alguno que se postuló, de los que en su día estuvo uniformado, aunque no lo fuese.

España, todavía, no es Venezuela, lo maravillosa y querida que es, ¡tan española!, y en España viven nuestros hermanos venezolanos con la mirada allí puesta; y la esperanza.

Albares dice que ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!, pero a los venezolanos no se la da con queso. A los españoles tampoco y a la ministra de Defensa no la va a callar el de lo Exterior. En España lo Exterior es Venezuela -con Delcy, Koldo, Ábalos- porque todo no cabe en una sola cabeza. El Estado en la cabeza era Fraga y eso ya no se estila. Ahora se es más de lo soez, del control y vigilancia, más al dictado de 1984. Por eso el señor ministro de lo exterior va a caballo.

Dictadura. Nada que haga más daño que soltarle a uno la verdad en su cara, en voz alta y sin restricciones. ¡Dictadura!

Porque claro una dictadura es perder las elecciones, pero hacer trampa y colocarte en la presidencia. Una dictadura es dar un golpe de Estado sin hacer mucho ruido y hacerte con el poder que dan los votos excarcelados, indultados o amnistiados. Una dictadura se va creando poquito a poco hasta que te acostumbras y crees que no. Es hacerte con el Poder Judicial y manipular el Constitucional, o mandar en la Fiscalía General del Estado a gusto y capricho personal. Una dictadura son muchas cosas, ninguna buena y todas acaban igual, sea Cuba o Venezuela por no seguir con la lista ya que me pueden llamar a consultas.

En el acto de presentación de la novela de Julia Navarro, El niño que perdió la guerra, en el Ateneo de Madrid, fue la ministra de Defensa, siéndolo, sin querer ser otra cosa, la que dijo alto y claro: «Mando un recuerdo a los hombres y mujeres de Venezuela que han tenido que salir de su país, precisamente por la dictadura que viven».

Pues que quieren que les diga: estoy con ella. No es la primera vez.

Con Venezuela y todos nuestros compatriotas venezolanos.

A las dictaduras se las conoce por sus obras y a los dictadores simplemente se les reconoce en un gesto. De su mucha cara. Aquí, en Cuba y en Venezuela.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

 

LA EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO SOBRE LA GUERRA General Rafael Dávila Álvarez (R.)

Nos olvidamos de la guerra, cuando la guerra nos visita de nuevo. Mientras más extendemos los derechos humanos, el respeto a la vida, la igualdad, la fraternidad, más conflictos surgen, todos bajo el gran riesgo de la explosión definitiva.

La guerra, sus profesionales, filósofos, entendidos y charlatanes, coinciden: ciencia y tecnología mandan en la guerra. El futuro está en la capacidad del hombre para evolucionar en esos campos.

En la última -Ucrania- ha desaparecido la maniobra bajo el cielo de la tecnología. Otro cielo más arriba, más tecnológico, ya en marcha, acabará con aquel y de nuevo surgirá la maniobra: fuego, movimiento y choque. Como fue toda la vida.

Sin cambios temporales. La falta de mando y control de la Primera Guerra Mundial trajo la Segunda, fruto de la revancha y locura del hombre. Siempre un hombre al que siguen muchos enfervorizados y henchidos de promesas.

En cualquier caso desde Troya las guerras las decide el factor humano. Sin hombres no hay guerras. Los expertos en las guerras del futuro miran a las fábricas, los laboratorios, a los científicos y se olvidan de los vientres de las mujeres y la posterior educación de los que nacen. Cualquier guerra depende de la demografía y de la evolución del pensamiento, la educación. Ello nos lleva a analizar estos factores con rigurosidad. Ambos son escasos y la población se mueve sin fronteras por culturas que en nada se asemejan. Las virtudes que nosotros conocemos se modifican o cambian por otras. Las fronteras se resisten a lo inevitable: hambre y sed de justicia.

En las guerras empiezan a preguntarse por qué y para quién luchan. Se abre un abismo entre el ayer y el futuro. Hay quien ya no identifica y por tanto no se identifica con ningún lugar. Hasta el concepto de lazos familiares está derivando en uno u otro sentido, distintos.

En la tipología del guerrero tenemos el modelo de Aquiles, Ulises o Ayax. Surgen nuevos modelos con virtudes, si es que así se pueden llamar, distintas. Hoy hasta las piedras se convierten en virtud. Todo depende de su valor. Material.

Hubo una evolución de la guerra llamada la nación en armas. El futuro puede estar en otra cosa que no reconoce ni a la nación ni a las armas.

En un futuro podría ser que nos encontremos sin ejércitos, sin que nadie quiera coger un arma y entablar una guerra. Se quedarán las fábricas y los científicos solos, porque ellos las crean, pero no las manejan por miedo.

Todo esto está en vías de suceder, más rápido de lo que nos creemos, ya que dos o tres generaciones no son nada en la evolución.

En cualquier caso parece probable que el cambio se produzca después de la explosión. Se borrará de la faz de la Tierra todo vestigio: «Con el escudo o sobre el escudo» y ya no habrá nadie para tomar escudo y lanza. ¿En qué sustentar el combate, en qué fundamentar la entrega hasta la muerte? ¿En qué se fundamenta el espíritu militar?

El interrogante se abre de par en par, como un planteamiento imposible, ofensivo para una sociedad, estado o nación, pero cuando no existe esa base, casi religiosa, de dar la vida por ese conjunto social, cuando el sistema social se aleja no dispuesto a otra cosa que el obligado cumplimiento de la ley, cuando la obligación de las armas sea una imposición y no un compromiso espiritual, cuando hasta la religión política de Napoleón se venga abajo porque no hay creencia alguna, ni en lo divino ni en lo humano. Podría darse el caso de que los ejércitos no tengan una sociedad a la que servir, una nación que reconocer, una bandera a la que seguir. Podría.

Canto II, comienza la Ilíada y cuando todo está preparado para la lucha surge el primer aviso de lo que ahora está por llegar: Tarsites : «A casa por lo menos regresemos…», se encara con Agamenón y Ulises le golpea, la ley del cetro.

O Jenofonte: «Entonces Sotéridas de Sición replicó lo siguiente: No estamos en igualdad de condiciones, Jenofonte. Tú vas a caballo y yo estoy completamente destrozado a fuerza de llevar el escudo”.

«Cuando Jenofonte oyó sus palabras, se bajó del caballo, lo arrastró fuera de la fila y, arrancándole el escudo, prosiguió las marcha con él en las manos lo más deprisa que pudo, todavía llevaba encima la coraza de jinete, con lo que soportaba un enorme peso» (Anábasis III 4.46-49).

Desde entonces, tan despacio,  algo está cambiando y la prueba es  que llevamos camino de forzar tanto la guerra que acabará  con ella misma.

Es un peso que empieza a no ser soportable al convertir un arte en la propia destrucción de unos para el negocio de otros.

Esa es la guerra de hoy, ¿mañana? Se impone la nanociencia y la nanotecnología, también en esto de la guerra. Nada sabemos, pero está en camino.

Habrá que pensar en ello.

General Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

13 septiembre 2024

 

 

 

¡MUCHA OTAN, MUCHA OTAN, EH! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

No todo empieza y termina en la OTAN.

«El mundo está ante un cambio drástico en la situación geopolítica global, en la que el mundo occidental, y en consecuencia España como parte activa de él, se encuentra inmerso en una especie de Guerra Fría», dice el Jefe de Estado Mayor de la Defensa de España (JEMAD) y no es para menos que quedarse pensativo, ¿qué querrá decir? y no saber qué pensar ni qué opinar. ¿Guerra Fría? No sé si a Vitruvio llegan los cañonazos o quedan amortiguados por Castellana 109.

Ha sido allí en la sede de la OTAN, donde hay una parte, no la mitad ni mitad de cuarto, donde está la sede del Presidente del Comité Militar de la OTAN, puesto que nunca ha ocupado España ni visos tiene de hacerlo. Limítese a un Representante de España en el Comité y pare usted, no dé un paso al frente que no nos fiamos.

Aquí la OTAN es la prioridad de nuestros uniformados desde Castellana 109 y no digamos en Vitruvio.

Nos empeñamos en mantener estructuras antiguas para enfrentarnos a las guerras modernas, y entre ellas está la OTAN.  Huele a cadáver. ¡¿Que dices!? Den tiempo al tiempo.

Otra cosa es que las Fuerzas Armadas españolas estén repletas de otanistas y no lo digo con sentido peyorativo, sino simplemente señalo las ventajas y beneficios que tiene un destino en la Alianza (militar o no) y ello es por lo que muchos se posicionan y mantienen como valor en alza el inglés y una estructura mental anglosajona. Desarrollan un rentable trabajo personal, sustancioso en lo económico y en el  porvenir,  que a España  pocos beneficios ha reportado. No es comparable con los Tercios de Flandes sin idioma ni Alianza, pero con más táctica, forma de ser y estar más grecorromana. Y con la muerte en los talones.

No es atacar a la OTAN, sino aclarar; el mundo (gracias a Dios) no se divide entre otanistas y no,  sino que vamos camino de alguna cosa nueva, no Guerra Fría, almirante, que como no se sabe muy bien lo que es y será, evitamos soltar  amarras anclados en un pasado que se derrumba.

En época del Protectorado en África se decía por aquellas tierras rifeñas que los ingleses pegaban y pagaban;  los franceses no pegaban y pagaban y que los españoles ni pegaban ni pagaban. La OTAN algo parecido: paga, pero no pega. Paga bien, así que de caqui, blanco o azul,  incluso bicolor, hay codazos, y los hay que centran su futuro en ello. A ver si con un poco de suerte, si es que hay OTAN con futuro, algún día un oficial general español, de blanco o azul, incluso de caqui llega a ser presidente del Comité Militar de la OTAN, algo que hasta ahora parece vetado.

Claro que lo bien pagado tiene su devolución que ahora ya no será el 2%, sino el 3%; sí el 3. Ya me entienden.

Además el Atlántico, que lleva su nombre, no es tan Atlántico, tan vinculante, que se acerca o aleja, depende, porque ahora la moda, la guerra lleva otro nombre como Indopacífico, incluso, como siempre, sabor Mediterráneo, incluso desde el mar Negro y aquellas tierras que baña el Azov. O sea que es otra cosa y que lo que nos importa es la puerta esa que se abre y se cierra entre el Atlántico y el Mediterráneo y, mira por donde, esa puerta no pertenece a la OTAN, sino que tiene sus propios centinelas que nos vigilan incluso a nosotros.

A un lado África con Marruecos y los Estados Unidos (la garita MarrUsa) y al otro, donde está España, es Gibraltar quién está, (la garita RUUsa), es decir que de OTAN nada; claro no están ni Ceuta ni Melilla ni Peñones, que para eso están los vigilantes del Estrecho.

Por tanto ¿OTAN? Mejor empecemos a buscar otro nombre y podría ser que haya que revisar a los aliados y lo que dicen sus alianzas porque ya está bien de que te tomen por el último de la fila, claro que se llega a entender si resulta que te pagan y muy bien, pero tu eres el último a la hora de pagar. Puede que sea por eso que se hayan dejado abierta la puerta de atrás de la alianza y hayan tirado la llave para que aquí entre quien quiera y  por donde quiera.

Esa es la primera batalla perdida (por la OTAN) porque a la OTAN el flanco sur le importa un rábano y solo le interesa y vigila quien entra y sale por donde a los que mandan les interesa.

Vamos que ha llegado un momento en el que el señor presidente de Gobierno, la ministra de Defensa, el ministro de Exteriores y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa deberían explicarnos muchas cosas que no entendemos. Esto de la Guerra, de la OTAN, la puerta del SAHEL abierta de par en par, ¿esto qué es cuando aquí entra y sale quien quiere como quiere y en la puerta no está ni la OTAN ni nosotros, sino unos que dicen ser amigos y aliados de la OTAN?

El SAHEL abierto, el Estrecho, el  sur de España (el que debería ser también de la OTAN) vigilado por extraños centinelas que han ocupado tierra española y a todo esto nadie la da a España el santo y seña.

Sí, almirante: Guerra Fría. Congelados estamos.

Quizá la clave de todo está en aquel viejo postulado que decía que «el Estrecho es  la clave de la seguridad del mundo libre» y es evidente que estos señores no ven a España con manos fiables como para que ande hurgando en estas cosas. En el artículo publicado en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal, profundo conocedor de estos temas, LORD CAMERON, LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Y LA COLABORACIÓN ESPAÑOLA, decía «En cuanto al ámbito militar español conviene recordar que en la OTAN no es fácil tener responsabilidades personales o colectivas sin el favor de los EEUU y del Reino Unido» y uno se queda pensando si no será que desde el ministerio de Defensa están encantados de esta anómala situación y nada tienen que decir.

Si me preguntasen diría que para ser militar más que saber inglés es necesario saber griego… y latín.

Deberíamos pedir el santo y seña. Por ejemplo: «Santo: Gibraltar. Seña: Español. Contraseña: ¡Viva España!».

¡Mucha OTAN, mucha OTAN, eh!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 septiembre 2024

 

FOUR SEASONS: CONTRAPORTADA DE LA CORONA Rafael Dávila Álvarez

 

Durante unas horas ha dejado de ser un hotel de lujo en el centro de Madrid para ser la cubierta trasera, la parte de atrás, de la Corona de España.

Desde su terraza, que es la contraportada del hotel, porque no se mira hacia dentro, se atisba el Palacio Real:

«Entró el Ayudante de servicio y entregó a Romanones un escrito de Alcalá Zamora, al parecer conminatorio, pues era ya tarde y se acercaba lo noche. Al poco rato, y siendo inútil la discusión, nos levantamos y fuera del Consejo, ya junto a la ventana, el Rey hizo la exclamación: —Esta casa en que nací y que quizá no volveré a ver…».

Todo el que coge un libro se va a la contraportada, en un elevado tanto por ciento no va más. Alguno tiene la tentación y lo compra. Pocos lo terminan de leer.

La historia de España se escribe sin lectores y los actores recorren siempre el mismo escenario. Complejo palaciego y lucha entre coronas.

Four Seasons, Sevilla 3. Plaza de Canalejas. Lujo hoy con relleno de los llamados influentes sociales y mucho hortera en el lobby. Fuera, en su emblemática plaza los tiktokeros lucen sus cuerpos móviles.

Emblemático lugar. Congreso con sus leones bronce de cañones, Lardhy de corsés y constituciones, calle del Príncipe y cerca Echegaray, todo teatro, Puerta del Sol o Gobernación, Plaza Mayor o Autos de fe, «Pica Alto» de Villamediana, garrote vil, Don Rodrigo en la horca, Mayor y Arenal camino de Oriente: el Palacio. Ayer se celebró en Aranjuez el motín. También en un Palacio. Asaltapalacios como en el 31. Nadie sabe nada. Julio Camba o Agustín de Foxá. Madrid de Corte a Checa. Pero ¡cómo vamos a aprender si no leemos!

Four Seasons es como el barco del exilio que de llamarse «Príncipe Alfonso» pasó a enarbolar bandera republicana con el nuevo nombre de «Libertad», mientras «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España…».

— ¿Quién me ha empaquetado a mí para Cartagena? ¿Tú?

De Cartagena a Marsella o a Abu Dabi, la diferencia está en la cibernética. Aunque ya lo anticipó Ramón de Campoamor

Y es que en el mundo traidor
nada es verdad ni es mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira

Pues siento decir que miro tras el cristal y me avergüenzo de lo que al otro lado veo.

La Corona de visita a España. No hay trono para apoyarse después del largo camino, ni asiento a la lumbre, ni Palacio ni respeto. To pal pueblo, ERE,s. GAL, el Constitucional o el Poder Judicial. Golpe de Estado, indulto, amnistía, Fiscalía, la Familia, el que parte y reparte, el Banco de España, ¿la oposición? Como antes, cuando se rezaba.

Todo esto son minucias al lado de lo que nos espera. Ni la madre que lo parió.

Se acabó, esto ha terminado y ustedes no se han enterado. Les aseguro que yo tampoco.

Es duro que te echen, pero lo es más tener que marcharse.

Al menos tiene sitio donde acogerse.

No sé por qué escribo esto a no ser que, como lo virtual, el cristal con el que miro sea rojo, muy rojo, y yo que poco a poco pierdo la vista, en magnífica ironía veo ya lo que otros, con mayor visión de futuro, no ven.

Estamos de suerte porque casi siempre me equivoco. No doy una fuera del blanco. A pesar de mi ceguera.

Ellos, que todo lo ven, apuntan alto. Como Villamediana.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

09 septiembre 2024

 

 

 

 

20 SEPTIEMBRE. ANIVERSARIO FUNDACIONAL DE LA LEGIÓN. General (R.) Rafael Dávila Álvarez

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Dávila  (R) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

08 septiembre 2024

 

LORD CAMERON, LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Y LA COLABORACIÓN ESPAÑOLA. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

 

Las prioridades declaradas por los políticos españoles y británicos en las negociaciones del tratado Unión Europea/ Reino Unido (UE/RU) –que debe regular la relación entre Gibraltar y la UE- lógicamente no deberían coincidir pero, en la práctica, las españolas se subordinan a las británicas y conducen al mayor beneficio de la colonia militar de Gibraltar.

El 20.05.2024, David Cameron, entonces Secretario de Estado del Foreign Office, declaró ante el Comité de Escrutinio Europeo de la Cámara de los Comunes lo siguiente:

Edificio en el Muelle Sur de Gibraltar. En la planta superior se encuentra el control militar de seguridad del acceso por mar al puerto. Fotografía Ángel Liberal

«Lo que es absolutamente crucial en estas negociaciones es que la función de defensa, por así decirlo, debe seguir pudiendo operar exactamente de la misma manera que lo hace ahora. El personal, el material deben poder hacerlo, debemos tener el control y el funcionamiento total de la base aérea sin trabas ni obstáculos. Creo que eso es increíblemente importante porque, en última instancia, es una de las cosas de las que Gran Bretaña se beneficia tanto al tener Gibraltar. ….. Como digo, el gobierno de Gibraltar ha decidido que quiere tener esta frontera sin fricciones, y respeto sus opiniones. Son responsables de las aduanas y la inmigración y también están pensando en el futuro de su economía. Y, de hecho, creo que están tomando la decisión correcta».

Las palabras de Cameron son de agradecer por su claridad. Contrastan con las que dijo poco después Sir Robert Buckland que fue miembro del gobierno británico. Se publicaron en Express.co.uk el 22.07.2024. Entre otras cosas declaró:

«La soberanía centenaria de Gran Bretaña sobre las islas Malvinas y Gibraltar se verá socavada si el nuevo Secretario del Foreign Office, David Lammy, da la espalda a un remoto archipiélago en el océano Índico, afirmó el ex ministro Sir Robert Buckland. La isla más grande, Diego García, alberga una base militar británica de importancia estratégica actualmente arrendada por los EEUU. ‘La presencia continua del RU y, por lo tanto, de los EEUU en el archipiélago de Chagos es una parte esencial de esa red de seguridad defensiva’. ‘Cualquier cosa que ponga en peligro o reduzca la determinación del RU y los EEUU en esa región es potencialmente perjudicial. Y es por eso que creo que es estratégicamente importante que sigamos haciendo valer nuestra reivindicación’. ‘No olvidemos que estos territorios de ultramar, como las islas Malvinas, han expresado muy claramente su deseo de seguir siendo británicos, y lo mismo ocurre con Gibraltar’.»

Obsérvese como Buckland destaca la importancia estratégica de Diego García pero no menciona la de Gibraltar; por otra parte, se refiere a los deseos de la población de Gibraltar pero no menciona los deseos de los 1.500 habitantes de Diego García a los que, en 1972, expulsaron a la fuerza embarcándolos como si fuesen ganado y dejándolos en las islas Mauricio, a más de 1.000 millas de distancia. Con ellos, ni derechos ni deseos.

Lord Cameron es más sincero que Buckland pues pone en primer lugar a la base militar. Después menciona la «frontera sin fricciones», es decir, fluidez de tránsito por la verja, y la relaciona con la economía. Un planteamiento coherente con los hechos y con las repetidas declaraciones británicas a favor de mantenerse aferrados a Gibraltar y a Diego García incluso en contra del Derecho Internacional.

Para los británicos lo prioritario es seguir en Gibraltar, es decir, en la base militar, y con su capacidad para operar como lo hacen actualmente, al menor coste posible. En realidad no sólo es prioritario, también es una cuestión crítica. Sin ella, para RU el acuerdo es imposible, aunque se satisfagan las necesidades de la población local y para ésta el acuerdo sea «esencial».

Interesante conjunto de antenas de comunicaciones en lo alto del Peñón. Fotografía Ángel Liberal

Se comprende el interés británico por Gibraltar pero recordemos que se trata de una ciudad dentro de una base militar[i] y no al revés como dicen. Forman un conjunto indivisible porque las instalaciones militares están por todo el Peñón, desde el aeródromo de la RAF al norte, en el istmo ocupado ilegalmente, hasta las de control del tráfico marítimo en el sur, cerca de punta Europa. Sin olvidar el puerto/base naval y los polvorines de misiles, torpedos y munición situados en los túneles dentro del Peñón junto con los depósitos de combustible. Tienen varias instalaciones de Inteligencia de Comunicaciones (como las relacionadas con la «Alianza de Inteligencia de Comunicaciones» [‘Five Eyes’]) y otras de Inteligencia Electrónica, además de las de Inteligencia Acústica con sus cables y sensores tendidos por el fondo del mar, en aguas españolas, para detectar submarinos en tránsito por el Estrecho.

Por su propia configuración, la base militar depende de la ciudad y de la población local. Mientras el gobierno británico defiende los privilegios de esa población, ésta le ofrece una excusa -ante la comunidad internacional- para seguir con la ocupación militar del territorio, además de facilitar y contribuir económicamente al sostenimiento de la base.

El problema es que para sobrevivir, Gibraltar depende de España[ii] y en ello arrastra a la base militar. Con una población de 34.000 h. (2024) tiene 31.523 (2023) puestos de trabajo. Según el gobierno local, que es el único que proporciona estos datos, Gibraltar tiene 15.117 (07.06.2024) trabajadores procedentes del norte de la verja de los cuales 10.370 son españoles; los demás son de los 26 países de la UE y del resto del mundo. Todos ellos tienen que cruzar la verja diariamente para incorporarse a su trabajo. Esta dependencia influye en el comercio, la hostelería y el servicio doméstico, pasando por la sanidad y otras actividades como la «exportación» de tabaco, la banca o las apuestas on line.

La fluidez en la verja es vital para la economía local, como reconocen las autoridades del Peñón; en ella les va su propia «existencia», por lo menos en las condiciones actuales. Es fundamental para la continuidad del turismo. Sin fluidez para personas, mercancías y servicios, la economía local se vendría abajo y con ello, su contribución al mantenimiento de la base.

Las limitaciones al paso libre por la verja, obligadas por la UE y el tratado Schengen, también afectan al personal militar británico y norteamericano destinado en Gibraltar así como al material que necesitan para el funcionamiento de sus instalaciones y, para las reparaciones de buques y aviones que hagan escala en Gibraltar aunque es cierto que los técnicos y el material necesario pueden llevarlo en avión desde cualquier otro lugar hasta el Peñón. Dicho sea esto sin olvidar el combustible de buques y aviones que reciben de CEPSA- San Roque (España).

Sin un tratado que les asegure la fluidez, la base militar puede sobrevivir mediante inyecciones económicas del RU pero eso aumentaría su coste. Incluso el personal militar podrá soportar verse «enjaulado» pero esto supondrá una pérdida de atractivo de la colonia como destino. Otra cosa diferente será el sentir de sus familias y el de la población local al verse «enjaulada»; lo que se agravará al entrar en vigor el «Entry/Exit System» (EES) de la UE.

El coste sería bastante mayor si el RU también tuviese que mantener a la población local mediante subvenciones como hizo cuando la verja estuvo cerrada, entre 1969 y 1982, y tratase de conservar su nivel de vida actual. Hoy día no sería fácil pues, como presumen en Gibraltar, se trata de la segunda economía del mundo en renta per cápita, por encima de Brunei, Kuwait etc. y eso que Gibraltar carece por completo de recursos naturales. Dicho sea de paso, lo que nadie explica es «de dónde saca pá tanto como destaca».

Por parte española, siempre según las declaraciones públicas de nuestros políticos, tenemos que con especial insistencia se refieren, entre otras, a la necesidad de preservar el trabajo de los españoles en Gibraltar.

En este sentido, el diario Europa Sur publicó el 10.02.2024 una entrevista con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la que entre otras cosas dijo: «Hay 15.000 ciudadanos que todos los días van a Gibraltar a trabajar y retornan. Hay que garantizar la convivencia y el trabajo de estos conciudadanos.» (Como sabemos, no existen datos españoles sobre el número de esos conciudadanos que trabajan en Gibraltar).

Casi un mes antes, el 15.01.2024, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una entrevista publicada en El Periódico de España, expresó: «Yo lo que le puedo decir es que, de manera muy transparente, hemos planteado un acuerdo generoso y equilibrado para lo que tiene que ser una zona de prosperidad compartida. Lo que se busca es movilidad, la libre circulación de personas y mercancías, la desaparición de todas las barreras físicas para que se pueda dar esa libertad de movimientos y, por lo tanto, de uso conjunto del aeropuerto.»

Por su parte, el alcalde de San Roque y portavoz de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Juan Carlos Ruiz-Boix, del PSOE, según el Europa Sur de 09.04.2024 resaltó «la propuesta que ha planteado España en la mesa de negociaciones ‘y que prevé la libertad de movimientos de personas, la libertad de movimiento de mercancías, la eliminación física de la verja y el uso conjunto del aeropuerto’.»

Existen más declaraciones parecidas. De ellas se deduce que las prioridades son:

  • Uso conjunto del aeropuerto (algo que ya se negoció con éxito en 2006 pero fracasó por no ser rentable económicamente);
  • Zona de prosperidad compartida (ese arcano que nadie se atreve a aclarar pero que resulta muy atractivo pensando en la renta per cápita de Gibraltar, sin profundizar en su veracidad, condiciones y limitaciones);
  • Libre circulación de personas, mercancías y servicios con la desaparición de la verja (sin definir el tramo que desaparecería sin afectar a la seguridad de la pista de aterrizaje) y,
  • Garantizar el trabajo de los que se desplazan a Gibraltar a diario (La libre circulación y los derechos de los trabajadores [que no de todo el mundo] ya están garantizados por el «Acuerdo sobre los trabajadores fronterizos del Campo de Gibraltar», de 17.11.2020, y el «Acuerdo de Retirada entre el Reino Unido y la Unión Europea» pero una cosa son esos derechos y otra diferente, la continuidad de los puestos de trabajo; algunos podrían desaparecer si se aplicase el tratado Schengen con rigor.)

Destacamos la libre circulación de personas y el aparente esfuerzo de las autoridades españolas por asegurar la continuidad de los puestos de trabajo –que se deriva de la fluidez del tránsito por la verja- que es, precisamente, lo que necesita la economía de Gibraltar y mejor aún si los trabajadores se ofrecen como «mano de obra barata». En la colonia saben perfectamente que ninguna «fábrica de trabajo» puede funcionar sin trabajadores. Es Gibraltar quien depende de la Comarca y no al revés, por mucho que pregonen lo contrario desde Gibraltar.

Por lo dicho, también las fuerzas armadas británicas necesitan a los trabajadores españoles para seguir con su base, aunque los nuestros no trabajen de forma directa y permanente en las instalaciones militares. Con todo, sí que hay empresas españolas, o propiedad de españoles, que apoyan a los submarinos nucleares y otros buques de guerra, británicos o de la US Navy, y no sólo con las maniobras de entrada y salida de puerto; también les facilitan, entre otras cosas, por ejemplo grúas o grupos electrógenos.

La capacidad negociadora de los británicos merece un reconocimiento por su habilidad para que España incluya entre sus prioridades las que interesan a las fuerzas armadas del RU, colaborando así con los intereses militares de la «Global Britain». Es el resultado de una gestión afortunada de los trabajadores españoles utilizados como rehenes por parte de Gibraltar, y de una buena dosis de «subversión ideológica» aplicada, por lo menos, desde la apertura de la verja en 1982. Tienen una amplia gama de colaboradores españoles que incluyen entre otros: políticos, sindicalistas, periodistas, profesores, empresarios, «receptores» de tabaco, clientes del Centro Financiero y beneficiarios de la asimetría fiscal entre Gibraltar y la Comarca.

Ahora, la economía de Gibraltar –y por lo tanto, la base militar- disfruta de la generosidad sin límites y flexibilidad de niveles cósmicos de nuestras autoridades políticas en el tránsito por la verja y la aplicación de la normativa Schengen. Por concesión gratuita y unilateral de España, supuestamente temporal y sin fecha de caducidad, entre los privilegios de los llanitos y británicos con «tarjeta roja» de Gibraltar se encuentra el que están exentos de cumplir esa normativa.

El problema para los británicos es que la negociación del tratado no es entre el RU y España sino que es entre la UE y el RU y, por mucha influencia que pueda tener España, son los 27 los que deciden si se aplican a Gibraltar las normas que rigen en todo el territorio de la UE/Schengen o se permite que Gibraltar sea como un «agujero negro» cuya influencia se extienda desde La Línea de la Concepción hasta Helsinki.

Como se ha dicho varias veces, los negociadores intentan conseguir un «círculo cuadrado». De ahí los retrasos y el que una negociación que iba para seis meses lleve casi tres años. Quizá, ante la imposibilidad de meter a la base en UE/Schengen, los británicos están con el Plan B: Alargar indefinidamente las negociaciones mientras Gibraltar sigue en el limbo, beneficiándose de la flexibilidad y generosidad españolas y con tiempo para adaptar su economía a su situación fuera de la UE, reduciendo su dependencia de los trabajadores del norte de la verja. Mientras tanto, el RU adapta la base naval para hacerla menos dependiente de la economía local y del personal civil, e intenta recuperar lo que no tiene, por ejemplo los depósitos del combustible que reciben de España.

En este Blog se ha publicado un buen número de artículos sobre el carácter militar de Gibraltar. En los párrafos anteriores nos referimos a las prioridades y declaraciones de nuestros políticos. Deberíamos suponer que no tienen dudas sobre el hecho de que lo que pretenden los británicos es meter a su base militar en la UE y en Schengen.

En cuanto al ámbito militar español conviene recordar que en la OTAN no es fácil tener responsabilidades personales o colectivas sin el favor de los EEUU y del Reino Unido.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

[i] Blog del general Dávila, 03.01.2021, «Gibraltar un pueblo dentro de una base militar».

[ii] Blog del general Dávila, 01.09.2022, «Gibraltar y su dependencia de España».

Blog: generaldavila.com

GIBRALTAR UNA BOMBA EN EL SUR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Esta foto, de propiedad y hechuras del Capitán de Navío Ángel Liberal Fernández, debería ser suficiente para alarmar no solo a la población de la Línea de la Concepción, sino a toda España e iniciar una acción contundente de la Unión Europea contra el Reino Unido. Porque España no lo hizo nunca ni lo hará. ¿Las razones?: tras esa verja podrían esconderse parte de esos secretos de la Seguridad Nacional que significan en muchos casos temas de cintura para  abajo o movimientos de capital, que muchas veces todo va unido, desde las bodegas de un gran velero o de una lujosa embarcación de recreo. Vamos a llevarnos bien y dejemos la puerta de atrás abierta ya que a ambos no nos interesa cerrar el dineroducto. Pero no es eso lo que ahora vamos a tratar, aunque el tema es complejo y tiene muchas derivadas.

Centrémonos en el tema militar, en Gibraltar como Centinela del Estrecho y para vergüenza nuestra en territorio español.

El Capitán de Navío Ángel Liberal lleva años estudiando «el caso Gibraltar» y su información es a día de hoy la mejor fuente sobre lo que allí ocurre y existe mientras no se demuestre lo contrario. Con la sólida base de un militar y el análisis de un científico ha dado a conocer lo que sin su estudio nunca conoceríamos: la foto que les mostramos lo dice todo. Gibraltar es una colonia convertida en una base militar donde su población sirve de escudo a su finalidad. Una excusa para llevar a cabo un despliegue que desde el punto de vista militar y político es ofensivo, pero además denunciable.

El erizo al que se asemeja la fotografía que les mostramos está lleno de púas mortales y cada una de ellas responde a un elemento militar propio de un despliegue de guerra que ninguna nación en el mundo admitiría en su propio territorio por muy aliado que sea. Todo ello sin autorización, sin conocimiento y con una “invitación” de la ONU para descolonizarlo mediante negociaciones con España, como «colonia» que es, esperpéntico en los años en los que vivimos. El Reino Unido se ha dedicado a apropiarse del territorio español solo para armarlo hasta los dientes y junto a los Estados Unidos dominar el control del Estrecho y así internacionalmente hacerse imprescindible y no hacer caso a ningún organismo internacional y menos a la nación invadida y propietaria. Eso es así y no hay más.

Por mucho dinero y coste político que suponga para el Reino Unido, como España no hace ni el más mínimo esfuerzo para recuperar su territorio la situación la están llevando a límites escandalosos y alguien debería poner coto a esta singular actividad militar de un aliado que nos invade por la puerta de atrás. Si la expansión de la OTAN ha llevado a una guerra en Ucrania, por el sur de España hay otro tipo de invasión pero con el consentimiento de partes. ¿Hasta dónde llegará?

Todo esto es un escándalo y una muestra palpable de como son las relaciones internacionales y el papel que en ellas juega España. Naciones miembros de una organización defensiva político-militar se permiten sin autorización introducir en tu territorio un despliegue militar para controlar lo que tu deberías controlar y compartir con tus aliados y lo hacen, como la reciente historia ha demostrado, con grave riesgo para la población de la Comarca circunvecina.

Lo más vergonzoso es que se utilice a la población de la Comarca como moneda de cambio y que los sucesivos gobiernos españoles hayan callado y admitido que nuestros trabajadores de la Línea de la Concepción sean rehenes de Gibraltar y no les hayan dado una salida a sus necesidades, a sus perentorias condiciones de vida que les obligan a cruzar la dichosa verja para ganarse la vida en un territorio español ocupado y convertido en polvorín británico. Una bomba activa en el sur de España.

Deténganse ante la foto un momento, el suficiente para leer la leyenda de cada una de las púas y después piensen en lo que han visto y el lugar que eso ocupa geográficamente.

Bueno pues el hecho en estos momentos es que a raíz del brexit hay una negociación que nadie conoce (¿la oposición?) y que, por parte española, se pretende que termine con el levantamiento del velo en
forma de verja para que la invasión sea más fácil, segura y rentable.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 septiembre 2024

 

ARMAS DE GUERRA. ¿RUSIA O UCRANIA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

 

«Antes de entrar en guerra examinad previamente la magnitud de los elementos imprevisibles, ya que aquella, al prolongarse, suele confiar al azar la mayoría de las circunstancias, azar del que nos encontramos a la misma distancia y sobre el que se cierne la incertidumbre respecto a cuál de los dos se verá favorecido» (Tucídides. Historia de la guerra del Peloponeso).

La guerra: esa desconocida. Sería un excelente resumen de este fenómeno –humano—cuya finalidad no cambia con el paso de los tiempos: destruir, dominar.

El afán siempre fue hacerlo a escondidas, de lejos, sin que hubiese que ver la cara al enemigo. Desde el arco al dron el sistema es el mismo: matar de lejos. Dios Apolo, el que mata de lejos. Aprendido en la caza, arte primario de la guerra, donde hay que practicar la astucia estudiando al animal a matar, la inteligencia para superar la de la naturaleza. De ahí que la guerra sea contra natura y en su progresión acabará destruyendo el mundo terrestre.

Ya empiezan a instalarse las primeras bases en otros planetas y existen naves preparadas para la huida. No es ciencia ficción. Los seleccionados bien lo saben y se van relevando conforme pasa el tiempo.

El escenario bélico está formado por hombres, armamento y material, el terreno (urbano o no, marítimo y aeroespacial) y el ambiente en sus aspectos humano y físico.

El armamento y el material condicionan la intervención del hombre en la guerra, es decir son los culpables de que se utilice de una u otra forma el movimiento y el choque, el fuego y el trabajo.

Aun con la amenaza nuclear presente, la invasión de Ucrania se reviste de todas las características de la guerra  clásica donde están en práctica al completo los principios de la guerra:

–Voluntad de vencer

–Libertad de acción

–Capacidad de ejecución

A pesar de ello en los dos largos años que llevamos de guerra sobrevuelan dos principios complementarios que en cualquier momento harán cambiar el curso de la contienda: la seguridad y la sorpresa.

La primera es precaverse contra la acción del enemigo para evitar que nos sorprenda y ha sido a través de la Inteligencia estadounidense como hasta ahora lo ha logrado Ucrania. La sorpresa consiste en obligar a combatir al enemigo en el lugar o en el momento por él inesperado o emplear medios o procedimientos por él desconocidos.

Este será el final de la guerra: Sorpresa como elemento principal de esta guerra.

Se utilizará un medio hasta ahora desconocido que situará al otro en condiciones de inferioridad y quebrantará su moral.  Como el fuego griego.

¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? Todo depende de las inversiones. No es sorpresa saber que la guerra es un negocio rentable. Para el negocio la sorpresa muchas veces no llega en forma de arma, sino de cese o nombramiento.

Secreto. Pero estamos cerca. Tanto como la distancia que nos separa de Troya donde se introdujo una sorpresiva arma que acabó con los troyanos.

Troya es el incendio eterno. La metáfora.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

septiembre 2024

«VERANO DE BULOS, FANGO, DEPORTES, CAMELIAS Y QUESOS» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

 

 

 

 

 

 

 

Paseo de Los Olivos-Pazo de Santa Cruz de Ribadulla.  Envueltas en el leve celofán de la neblina -inevitable casi por el lugar en que nacieron- las camelias del Pazo de Santa Cruz de Ribadulla son, amén de ilustres, ilustradas. Ilustres, por antiguas y ligadas al abolengo de la casa. Ilustradas porque, incluso algo marchitas ,con ese tacto de papel, de seda vieja, que les queda cuando ya pasó su tiempo. Gaspar Melchor de Jovellanos.  

La velocidad a la que se difunden los «bulos», (informaciones falsas, creadas a propósito  de tal manera que sean percibidas como verdaderas), y la buena fe con la que mucha gente se los cree, a todos nos crea la oblligación de contrarrestarlos, porque nos jugamos mucho.

Por desgracia   hoy en España el número de necios parece que es infinito. Lo  dice el Eclesiastés en latín: «Stultorum infinitus est numerus». Dios los cría y posteriormente y en algunas Comunidades Autónomas,  la tramontana y la galerna los amontona.

Los bulos son un arma y los desinformadores son cada vez más numerosos. Están opinando demasiados, sepan o no de cualquier tema, sobre todo  actores  y deportistas. Me acuerdo cuando varios de los primeros se reunieron en torno a una Plataforma de Apoyo a Zapatero (PAZ), durante las elecciones generales del 2008, «los de la ceja» les llamaron, y es que hay gente que con tal de salir en la foto se apunta a un bombardeo. Como dijo el torero «hay gente pa tó»

En realidad a los profesionales del bulo,  no les preocupa el mensaje, lo que de verdad les importa es la audiencia.

Unos dicen que el aleteo de las alas de una mariposa en la selva amazónica de Brasil, puede desencadenar un tornado en Texas. Según la «Teoría del Caos», ese aleteo se puede sentir al otro lado del mundo. Es el efecto mariposa, que implica que si en un sistema se produce una perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, a veces incrementado por bulos, podrá generar un efecto mucho mayor.

Más que el aleteo de una mariposa, algunos investigadores prefieren hacer referencia al experimento del doble péndulo.  Son dos péndulos acoplados, es decir un péndulo unido al extremo de otro péndulo. Cuando se trata de uno solo, el movimiento es bastante simple, pero cuando son dos los que oscilan, se vuelve impredecible y caótico.

Los medios de calidad deben desarrollar un papel clave ante el ruido online de esos bulos, pero en ningún caso callarse ante un supuesto «fango».

Este verano se ha dado en llamar «fango», a cualquier ataque que el Presidente  pudiera recibir. Si su mujer está citada para comparecer por presuntos delitos de tráfico de influencias, fango; si su hermano, ha cambiado de residencia fiscal a Portugal teniendo un pagador español, «fango»… En Portugal, al jamón le llaman presunto, mientras que, en España, el presunto es casi siempre un chorizo.

No creo que el equipo del presidente entienda la palabra «fango» como lodazal o pocilga donde retozan los puercos, seguro que para ellos  es como el limpio estrato en el que se crían las famosas  camelias de Ortigueira, en  el pazo de Santa Cruz de Ribadulla.

Aunque por todos es sabido que el verdadero maquinista de la «máquina del fango» es el propio Sánchez, por eso conocer los últimos autos del Supremo, relacionados con la polémica ley de amnistía, y activarse la  máquina  ha sido todo uno,  «el puto amo» como le llaman algunos de los suyos, vamos.

La máquina del fango, que ya  nos la había  presentado Umberto Eco,  es la práctica del: «difama que algo queda».

Dijo la sartén al cazo: «¡Aparta, que me tiznas!»;dijo la urraca al tordo:«¡Jesús, que negro eres!». Y así siguen lo políticos en nuestro país, viendo la paja en el ojo ajeno e ignorando la viga en el propio.

La libertad de prensa no se consigue a base de decretazos, debe ser cosa de todos, no de un parlamento y mucho menos de un presidente enojado. Frente a los bulos, rigor, frente a las difamaciones, derecho al honor.

Siempre hay alguien dispuesto a poner el «ventilador» en marcha, todo con tal de pescar en río revuelto, por eso a los que incitan al odio en las redes por medio de «bulos», habría que quitarles la careta.

Y por fin en el verano apareció la palabra mágica por boca de Pedro I El Mentiroso: «federalización», y como dice el refrán: El que se acuesta con un mentiroso, engañado se levanta.

Charles de Gaulle en el Palacio Borbón de París,  justo frente a la Plaza de la Concordia,  proclamó ante la Asamblea Nacional Francesa (cámara baja del Parlamento)  que «un país que produce 365 variedades de queso es ingobernable»: Camembert ,  Emmental , Comté, Le Saint-Nectaire, Crottin de Chavignol ,Roquefort, Brie…. (Hoy hay 1.200 tipos).  La disparidad de criterios ha vuelto a Francia, y no solo en materia de quesos.

Parte de los muchos problemas que tenemos, es que nuestro reino está constituido por privilegios históricos que no todos gozan. El País Vasco se agarra a lo acordado tras la Tercera Guerra Carlista, y Navarra a la Ley Paccionada de 1841. También privilegios electorales que  hay en las pequeñas Comunidades, como el que un voto soriano valga como tres madrileños. (Un escaño por Madrid cuesta 101.453 votos. En el extremo contrario, para conseguir un diputado por Soria, basta con obtener 28.709 papeletas). Ahí tenemos al arquitecto Tomás Guitarte de Teruel Existe.

Varios de ellos, y de nuevo aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid,  junto con algún que otro cargo ministerial de ambos sexos, alimentan la hilaridad exhibiendo su capacidad aplaudidora, y su tendencia inoportuna para el insulto, el bulo y la provocación, todo mediocridad, muy lejos del talento.

Todos ellos, deberían aprovechar las vacaciones para leer el libro que les ilustrara debidamente de como hacer mejor su trabajo y que les ayudara a valorar el significado del silencio. La obra del jesuita Baltasar Gracián «El arte de la prudencia», donde nos habla del recatado silencio de la cordura y donde nos dice que ese silencio es el santuario de la prudencia.

Si supiera sus direcciones, tendría a bien el enviárselos…aunque sé que su lectura será para ellos como para un jinete  un oxer infranqueable. Como no  lo van a leer, con la expresión de García Márquez en  «Cien años de soledad» les digo: ¡Apártense vacas!

A mis años, sigo sin saber que para unas cosas basta un clic y para otras se necesita un doble clic. Con las nuevas tecnologías nos habéis arrinconado. A la gente de superior edad, se nos ha apartado de la vida, aunque Joseph Biden y Donald Trump no estén de acuerdo. Dos abuelos, uno enfurecido y el otro despistado y a punto de recibir la extremaunción,  se disputaban el control del botón nuclear. Lo mejor será  dejar ese botón nuclear fuera del alcance de ambos.

Cambiando de mano por diagonal, os contaré que una parte lúdica de mi infancia la ocupaban aquellos partidos de futbol sin final, donde bastaba una breve formalidad para la formación de los dos equipos, simplemente «echando pies».

Echar a pies era una forma de echar a suertes para ver las alineaciones, consistía en ir andando los capitanes de los equipos  poniendo un pie a continuación del otro. Cuando se encontraban, el último que pudiera colocar su pie diciendo la frase «monto y cabe» elegía primero.

Aquellos partidos de mi infancia, no eran pachangas, sino partidos serios y apasionantes, algo parecido como cuando España ganó a Francia en la semifinal, al rocoso equipo  «les bleus» de Deschamps, y pasó a jugar y ganar la final de la Eurocopa 2024,contra Inglaterra. Doce años después, el equipo español volvió a una final de la Eurocopa, y al ganarla, fue la cuarta para nuestra selección, una marca que  nadie tiene.

La primera de esas copas se ganó siendo entrenador de la selección el Capitán de Infantería José Villalonga Llorente, destinado en el Batallón del Ministerio del Ejército, Unidad que prestaba el «servicio de guardia» en el palacio de Buenavista de Madrid, entonces sede del Ministerio del Ejército, y en la actualidad  del Cuartel General del Ejército de Tierra. En 1947 Villalonga obtuvo el título de profesor de Educación Física en la Escuela Militar de Toledo siendo el primero de su promoción.

El pasado  julio vibré con los triunfos en Wimblendon viendo ondear nuestra bandera y oir nuestro himno con más respeto que el que aquí le tenemos.

En la ceremonia inaugural, los Juegos empezaron mal izando  la bandera olímpica  al revés ¿por error?; los dos aros que van en la parte inferior, el amarillo y verde, fueron colocados hacia la parte superior; y los aros superiores, el azul, negro y rojo, se vieron en la parte inferior. Para rematarlo más tarde, con una escena provocadora, chabacana,  con un derroche de zafiedad, mal gusto, burla y desfachatez…  al aparecer  en la Última Cena  un grupo de «drag queens», con el brindis de un enorme dios Baco que me pareció el retrato vivo de un pitufo.

Todo trasnochado y sin sentido, Luis Buñuel como siempre incluyó en una de sus películas  elementos surrealistas y un agudo humor negro,  sin ir más lejos, ya hizo algo parecido a mediados del siglo pasado en la película Viridiana de 1961, la obra fue duramente criticada por su representación irónica  de la caridad cristiana y por su osada irreverencia hacia la religión. Fue una pena que Francia no aprovechara la oportunidad pues con la inauguración, suprimiendo varias escenas, se hubiera llevado otro oro.

Me parece que esas polémicas escenas nada tiene que ver con los valores que amparan los Juegos Olímpicos: esfuerzo, superación, lealtad con los compañeros, sana competencia, nunca despreciando al contrario y menos reírse de los demás. Francia, te has cubierto de gloria, de mierda quería decir, mirando hacia otro lado en esas escenas de la inauguración, ya no sabía si estaba viendo un desfile del orgullo gay-LGTB  o la ceremonia de los Juegos.

¿Alguien se acuerda de Charlie Hebdo, el  semanario  satírico francés?, y del  tiroteo llevado a cabo en París el 7 de enero de 2015, cuando dos hombres enmascarados, armados con fusiles de asalto  entraron en las oficinas de la revista, matando a doce personas e hiriendo a otros once al grito de «Al·lahu-àkbar» (Alá es el más grande).

¡Y como no!  Surgió de nuevo el debate de la mujer en las pruebas de boxeo. Los médicos dicen que el organismo de una boxeadora argelina presentaba altas concentraciones de testosterona que su propio cuerpo generaba de forma innata. De ser así estaríamos ante una ventaja natural que tendríamos que aceptar, de la misma forma que aceptamos que una jugadora de baloncesto pueda medir 2,20m. Una mujer «cis» (mujeres que viven en el sexo que les fue asignado al nacer),  no es «trans» (con identidad de género diferente de su sexo asignado), y por eso muchos se enfadan, y también, como hacen los malos políticos, la culpa es de los que que intentan hacerse fuertes  con el «bulo». (El prefijo «cis» de la palabra cisgénero, proviene del latín que significa «del lado de aca» o «de este lado»:  ahí lo dejo.

De forma individual  sin bandera ni himno, 15 deportistas rusos y 17 bielorrusos  participaron en París, de la misma forma que lo hicieron 36 atletas: 23 hombres y 13 mujeres en el Equipo Olímpico de Refugiados. Me recordó a los Juegos de Berlín de 1936, donde Hitler, en un primer momento, intentó  utilizarlos como enorme aparato  de propaganda nazi, aunque esos Juegos han pasado a la historia por el éxito del atleta afroamericano de color negro Jesse Owens. En Berlín el triunfo del olimpismo sobre la política y las discriminaciones raciales, políticas o religiosas fue rotundo, llegando al extremo  que los alemanes incluyeron en su equipo olímpico a unos pocos atletas judíos, como la tiradora de esgrima (florete) Helena Mayer, que conquistó la medalla de plata, con cinco victorias y 19 tocados, detrás de la húngara  Schacherer con una victoria más.

Haciendo balance de los Juegos, los voceros en este caso nos dejaron con la boca abierta diciendo que nuestros deportistas, con las 18 medalla conquistadas,  habían sacado un diez. Les faltó decir que la tercera parte de esas medallas las lograron deportistas nacidos fuera de España, aunque, para compensar, se conforman y presumen por  su éxito en la política migratoria.

Investigo si hay ministro de deportes en España y sí, es Pilar Alegría, que también es ministra de Educación,  Formación Profesional y Portavoz del Gobierno. Señora ministra de Deportes  de sobra sé que usted de esto  no sabe nada, por eso me dirijo a los  Presidentes del Consejo Superior de Deportes, y del Comité Olímpico Español (este con 19 años en el cargo), haciendo referencia a la nota de diez que dieron a nuestros deportistas.  Siempre la complacencia fue la señal  de todo declive. Hasta Rumanía obtuvo más medallas que España. Digo yo que este papelón tendrá responsabilidades políticas, pero en qué demonios se gasta el dinero España. En fomentar el deporte, está claro que no.

Antes a los culebrones de verano les llamábamos «serpientes de verano», aunque también Elvira Lindo en «El País» inventó aquello de «tintos de verano», pero he de reconocer que prefiero un trago de morapio con sifón y hielo, para aguantar los bulos y embustes noticiosos.

Lo que no fue ni culebrón ni serpiente de verano, ha sido la penúltima  disparatada aventura que sufrimos en el verano, que ni el mismo Francisco Ibáñez hubiera podido superar. Con tan solo tres palabras le han servido al académico español Arturo Pérez-Reverte para revolucionar a nosotros sus seguidores: «Mortadelo y Puigdemont».

 Después de la indecorosa venida, llegó el grotesco regreso, pues de inmediato tomó las de Villadiego. La operación del Gobierno «salvar a Puigdemont» fue todo un éxito. Como para sentirse orgullosos del ridículo y de la decadencia de España.  No hace falta tener muchas luces para saber que Puigdemont se ha escapada por segunda vez de España porque así lo han querido los muchos indeseables que mandan en ella,  dando hacia el exterior una penosa imagen representada por un Gobierno pelele de los independentistas.

En los Juegos, y sobre todo en la Eurocopa,  he visto en los estadios lo que nadie  quiere ver en el «Continente Viejo», que  el sentimiento nacional sigue vivo, y las naciones sobreviven a la globalización.

También vi un partido de «voleibol playa femenino», donde  luchaban deportivamente, dos mujeres en bikini y las otras dos con un traje negro, «hiyab» que tapaba todo el cuerpo salvo cara manos y pies. Y me gustó la escena, porque mostró que el deporte tiene la capacidad de superar las diferencias religiosas y culturales, buscando más lo que nos une que lo que nos divide, si es así, bienvenido el «burka olímpico»

Lo que si sé, es que hoy día nunca será el deporte el opio del pueblo como hace tiempo decían, y bien que nos lo recordó el General José Villalba Riquelme, el que modernizó la enseñanza militar e impulsó la educación física tanto dentro como fuera del Ejército, y además creador, en diciembre de 1919, de la Escuela Central de Educación Física de Toledo. Nos dejó dicho que: «Un cuerpo sano y robusto es productor de los grandes ideales y de los grandes hechos».

Como los que hacen los marchadores: la granadina María Pérez y el extremeño Álvaro Martín, que aparte de ganar medallas de todos los colores, visitan y ayudan a los niños enfermos oncológicos. Y ya metidos en el «tiquitaca»  de nuestra marcha, y aquí si son todos nacidos en España, recordar que la primera medalla olímpica del atletismo español fue de la marcha, Jordi Llopart en Moscú´80; también la primera de oro es de la marcha, Dani Plaza en Barcelona´92; ¿La primera medalla de una mujer? María Vasco, en los 20 kilómetros de Sidney 2000…

Y hasta aquí, lo que he recordado, mientras disfrutaba del verano y de los Juegos.

Una vez más ese instrumento de paz y de comprensión humana que son el deporte y el olimpismo cubrieron con su llamada, sin necesidad de «echar a pies», a toda la humanidad.

«Au revoir París» se acabó la función. «Hello Los Ángeles» empieza la película.

Pero qué sabré yo de bulos, fangos y deportes si tampoco entiendo de camelias y quesos.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Blog: generaldavila.com

01 septiembre 2024

 

 

 

 

 

 

Zaragoza septiembre 2024.

LA ALEGRÍA DE NUESTRA PRINCESA DE ASTURIAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nuestra Princesa, nuestro futuro

Muchas imágenes acompañan a las preocupantes noticias sobre España y su futuro inmediato. Informarse es desolador.

El tema elegido es indiferente. Más de lo mismo.

Quedémonos con la imagen de la esperanza.

Permítanme que hoy exprese mi alegría y gozo al ver a la Princesa de Asturias, la ya alférez del Ejército de Tierra, incorporarse a la Escuela Naval de Marín para completar su formación militar en la Armada.

Me emociona la imagen.

Les voy a ser muy sincero: me emociona la imagen de nuestra jovencísima Princesa, nuestra futura Reina. Esa cara, ese gesto, ese estilo no puede engañar y sé por quienes están cerca como destaca su espíritu de sacrificio y algo muy apreciado en la vida militar: el compañerismo. Me emociona.

Contagia su sonrisa que mucho va a necesitar para afrontar un futuro reinado  lleno de contratiempos y de reveses. Su paso por las Academias Militares va a ser un duro, pero dulce caminar, algo que jamás olvidará, que hará que sea más humana, servicial, disciplinada y valiente. Toda su vida recordará estos momentos vividos en camaradería, con el tiempo justo para el trabajo, la  disciplina, los agobios, la uniformidad, las formaciones, las prisas, los ejercicios, los sudores, las conversaciones que salen del alma, confidencias, compañerismo, ¡tantas cosas!

Inolvidable vida la de una Academia Militar. ¡El compañerismo! ¡Cuánto lo echará de menos en el futuro nuestra Princesa! El mando es soledad y ser Reina es un ejercicio de amor y soledad eterno, hasta el último día.

Confiar en tu generosidad y virtudes, en la entrega y el sacrificio, en estudiar y trabajar, en la honradez y el sacrificio.

En la capilla de la Escuela hay una placa que dice: «El que no sepa rezar que vaya por esos mares, vera que pronto lo aprende, sin enseñárselo nadie«.

Al ver a nuestra Princesa se me alegra el alma y recuerdo aquel bello poema de Rudyard Kipling titulado Una canción en la tormenta:

Sabed que los océanos eternos

están de nuestra parte, aunque esta noche

la marea y los vientos hayan dado

en jugar con nosotros.

Pues son los elementos, no la guerra,

los que nos amenazan, bienvenida

sea la descortesía del destino;

por ella se verá que en estos tiempos

de aflicción y de lucha vale más

la partida que aquellos que la juegan;

que el barco es más valioso que la tripulación.

Entre la niebla y las tinieblas vemos

el débil resplandor de las olas que pasan;

es como si estas aguas inconscientes tuvieran

un alma; o como si se hubieran conjurado

contra nuestra bandera, buscando sepultarla.

Bienvenida , por tanto,

sea la descortesía del destino;

por ella se verá que en estos tiempos

de aflicción vale más

la partida que aquellos que la juegan,

y el barco, más que la tripulación.

Kipling

¡Va por Vuestra Alteza! ¡Por España!

Gracias y a Vuestras órdenes.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 agosto 2024

ABUELO, ¿QUÉ ES LA MILI? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me ha sorprendido la pregunta. Mi nieta tiene 15 años y nunca la he visto interesada por los temas militares. En cierta ocasión les conté que cuando era más pequeñita, yo mandaba la Legión, dijo en el colegio que su abuelo era “cojonario”, lo que sorprendió a su tutora a la que hubo que explicar el significado y el porqué de aquél término. Fue la única aproximación al mundo militar que he percibido en ella, por lo que la pregunta,que ahora de sopetón me ha lanzado, además de sorprenderme me ha hecho reflexionar.
Quizá recuerden aquella frase: “Señoras y señores, se acaba la mili”; fue histórica en el año 2001, pero ya es sólo eso, historia olvidada. Anunciaba el fin del servicio militar obligatorio, la famosa «mili», y significó un cambio de mayor trascendencia del que nos imaginamos. No pretendo hoy valorar los aspectos positivos o negativos de aquella medida; me limitaré a contestar a mi nieta y de camino puede ser que les aclare algún concepto. Suspender el servicio militar obligatorio pudo ser adecuado pero se hizo con imprudente precipitación, sin un estudio previo y riguroso. Como es costumbre en España, la medida se adoptó por razones electoralistas, de partido y, para más inri, de manera casual. Ocurrió lo que desde el mando militar se temía, una grave crisis operativa en las Fuerzas Armadas con consecuencias de todo tipo y no sólo por la falta de personal. Pero lo peor de todo es que nos ha dejado ante un claro y flagrante incumplimiento de un derecho constitucional. En contra de lo que se cree el servicio militar no está suprimido sino suspendido. Nadie puede suprimirlo mientras no se modifique la Constitución.
El servicio militar obligatorio ya figuraba en nuestra Constitución de 1812…»Ningún español podrá excusarse del servicio militar cuando y en la forma que fuese llamado por la ley», decía su artículo 361. Esta prestación fue recogida en las sucesivas constituciones y en contra de lo que se piensa sigue vigente en la actual.
Lo que es novedoso en nuestra actual Constitución es considerar la participación de todos en la defensa nacional como un derecho y no sólo un deber.
La defensa nacional ha dejado de entenderse un asunto exclusivo de los ejércitos y ahora debe contemplarse como un derecho-deber de todos los españoles.
Dice el artículo 30 de la actual Constitución:
1. Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España.
2. La ley fijará las obligaciones militares de los españoles y regulará, con las debidas garantías, la objeción de conciencia, así como las demás causas de exención del servicio militar obligatorio, pudiendo imponer, en su caso, una prestación social sustitutoria.
3. Podrá establecerse un servicio civil para el cumplimiento de fines de interés general.
4. Mediante ley podrán regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública.
«Deber de defender a España» y «derecho de defender a España», son un mandato constitucional. El derecho implica la imposibilidad de ser discriminado en el ejercicio de las obligaciones derivadas de ese deber así como la imposibilidad de discriminar a cualquier español en el acceso a las Fuerzas Armadas o a otros cuerpos que participan en la defensa de España. ¿Alguien me puede explicar como se está cumpliendo este derecho y deber constitucional?
El reservismo no ha logrado dar respuesta al mismo y se ha convertido en algo testimonial sin la necesaria voluntad para desarrollar las enormes posibilidades que ofrece. Escasas las plazas de reservistas, escasas las posibilidades de lograr una, y escaso interés en financiarlo y desarrollarlo. No existe reserva alguna que responda a las necesidades de movilización y la que hay a base del personal profesional licenciado está sin una regulación eficaz y probada.
La actual situación no permite cumplir con el deber de cualquier español de defender a España y menos exigirlo como derecho. Podemos admitir que el servicio militar no venga impuesto por la Constitución y sea sólo una de las posibles obligaciones que el legislador puede utilizar como instrumento para la defensa de España y así entender la actual suspensión, no supresión, de la prestación del servicio militar. Pero lo que no podemos admitir es que el derecho de defender a España que recoge taxativamente el artículo 30 se haya liquidado con una ley de reservistas que limita esta posibilidad a unos cuantos y con enormes limitaciones.
No pretendo volver al sistema de servicio militar obligatorio. Me limito a pedir una regulación seria y eficaz del artículo 30 de nuestra Constitución que permita a los miles de españoles que quieren defender a España desde las Fuerzas Armadas, hacerlo sin más limitación que las necesidades que la Defensa exijan.
Los procedimientos para ello existen y los beneficios que se obtendrían para las Fuerzas Armadas aseguran su rentabilidad. La historia militar de España, y la de sus héores, está hecha a base de soldados de reemplazo, del servicio militar obligatorio, que han demostrado con creces su eficacia y enorme valor y capacidad.
Hoy suspendida esa posibilidad el soldado español sigue, ahora como profesional, brillando en el mundo entero.
En la única convocatoria que hubo durante 2013 para ingresar en las Fuerzas Armadas como personal de tropa y marinería se presentaron 40.216 aspirantes para 1.500 plazas, es decir cerca de 27 por plaza.Que las peticiones aumentan en tiempos de crisis es un hecho pero no la razón definitiva.
Sé por experiencia que si se le pregunta individualmente a cada uno de ellos por las razones de su petición la mayoría responderá a los parámetros de amor a su Patria, disciplina, sentido del deber y todas las virtudes que definen la vocación militar. Hay más vocación en los peticionarios que razones de subsistencia económica. La juventud española es así y su decisión de hacerse soldado tiene bases muy sólidas. No hará falta, porque lo saben, que nadie les explique que la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, constituye el primer y más fundamental deber de un soldado.
Ninguna otra profesión te exige tanto como tener que dar la vida. Y a eso no se acude por interés económico.
Pero además de abrazar la profesión militar como soldado profesional, hay muchos españoles dispuestos a pasar un periodo de su vida, aunque sea breve, en las Fuerzas Armadas y convivir y vivir alrededor de unas virtudes y valores que enriquecerán su sentido de la vida. Y no sólo por unos haberes, que se merecen y altos, sino por servicio a su Patria. El soldado español, el profesional o el del servicio militar obligatorio, no son contratados que sirvan a cualquiera que les pague y no van a la guerra como obreros, sino a servir con su entrega y sacrificio a la vez que ganan gloria, triunfo, victorias y reputación. Ser soldado español es algo distinto a un puesto de trabajo y son muchos los españoles que aunque sea por un breve periodo de tiempo quisieran vivir así. La Constitución se lo exije y se lo permite. Alguien debería dar respuesta a tan noble derecho-deber.
Y he terminado diciéndole a mi nieta que al margen de las leyes y de los reglamentos, la mejor definición de lo que es servir en los ejércitos, del servicio militar, se dio hace ya muchos años…La dio un soldado de la infantería española, aquella a la que se definió como la mejor del mundo.
Todo lo que se salga de aquellos versos de Calderón, aunque lo digan las leyes, no es milicia sino otra cosa.
General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

«Ese ejército que ves
vago al hielo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mayor calidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho,
no adorna el vestido al pecho,
que el pecho adorna al vestido;

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.»
(Pedro Calderón de la Barca-Soldado de la Infantería española)

CAPELLÁN DE LA LEGIÓN FERNANDO HUIDOBRO. VAYAN A REZARLE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nuevo lugar de enterramiento en el claustro de la iglesia de San Francisco de Borja (Madrid) de los restos del Páter Huidobro, Capellán de La Legión. Aunque no verán ni rastro de la Legión.

Aprovecho este mes de agosto para tantas cosas importantes dejadas hace tiempo. Ir a rezar ante los restos del Páter Huidobro en la iglesia de San Francisco de Borja nunca lo he dejado, pero su traslado  desde la entrada principal al claustro ha llevado su tiempo. Por fin se hizo de manera oficial el 19 de julio a las 20,30 y allí acudieron autoridades eclesiásticas y militares y no sé si también dejaron pasar a los que se enteraron, muy pocos y ya lo sentí porque la devoción al Páter de la Legión se gana con asistencia y dando a conocer su vida y hechos y no con los silencios a los que nos tiene acostumbrados estos nuevos tiempos, también para la Legión, casi desconocida si así seguimos. Algunos parecen estar de retiro.

Pues como les quería decir, he ido al claustro a rezar ante el nuevo mausoleo del padre Huidobro. No sé dar una opinión sobre la parte diríamos artística de la obra de este nuevo mausoleo, moderna y extraña, lo dejo a la libre opinión porque de lo que se trata es de rezar al páter legionario. En cualquier caso un emblema de la Legión no creo que hubiese estado de más señores jesuitas y general de la Legión ¿no les parece? ¿o es algo molesto? No se preocupen al Padre Huidobro le parece bien esta «sugerencia» que se me ocurrió allí ante sus restos. Mi querido general al mando de la Legión: ni rastro de la Legión junto a nuestro Páter. Ni una bandera de España. Quisiéramos una explicación. ¿O están tan ocultos que no se ven? La devoción es legionaria o no es. «Virtud en medio de la contienda».

Foto del Páter Huidobro en la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios en Madrid

Un alivio poder volver a rezar, allí en el lugar de devoción y ha sido un acierto colocarlos donde puedan ser visitados y sobre todo descubierto por muchos que ignoraban quién es Fernando Huidobro.

El proceso de beatificación del Páter sigue su curso y es necesario que entre todos demos a conocer su obra y sobre todo transmitamos la devoción hacia él que será el camino que le llevará a los altares. Se producirá el milagro, no lo duden, recen, pidan, acérquense a la iglesia de San Francisco de Borja, en su claustro hay ya un Santo, el Padre Rubio, a su lado el Padre Huidobro espera a que vayan a rezarle y a pedirle. Es generoso como Caballero Legionario que, además de jesuita, es.

Les dejo enlaces a alguno de los artículos que desde este blog han pretendido difundir su figura y devoción.

«Virtud en medio de la contienda».

Capellán de la Legión 

Páter Huidobro

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

ENTRADA MÁS LEÍDA EN ESTE BLOG EL AÑO 2023: NO QUIERO SER ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

Incertidumbre. Muchas y variadas situaciones, declaraciones, a raíz de lo que en España está sucediendo y en todas un futuro de incertidumbre se barrunta. Nada bueno.

Es lógico sentir el peso de lo que uno ha hecho hasta ahora y en el repaso que me corresponde resulta que de nada me arrepiento. Ni un paso atrás.

Me apoyo en lo que fui e hice. No me gusta lo que veo ni lo que parece que viene: la destrucción (no hay duda, son hechos) de la unidad de España, de su integridad territorial, de la Constitución (interpretada para ello y sustituida por un poder que asuma todos los poderes).

No quiero ser un estorbo ni participar en esta farsa en la que ya mi protagonismo no llega ni a ser de mero espectador ni quiero asistir a una obra de teatro a lo que no he sido invitado y con la que estoy en desacuerdo.

Ustedes se lo guisen y se lo coman.

Me explico.

Soy general del Ejército español. General de División. Estoy retirado. No del todo ni de todo, es decir que sigo, dentro de mis limitaciones, trabajando por lo que yo creo que es España y sus Fuerzas Armadas. También por lo que me gustaría que fuesen. Sobre todo y por encima de todo me preocupa y ha ocupado estos años la unidad de España. No me digan que ese no es un problema porque es el problema.

Es por eso que paso a dar algún detalle de mi lucha interior con este grave asunto de lo que fue, lo que es y lo que dejará de ser.

Lo de ser general del Ejército no me hace distinto a nadie ni es un título que quiera exhibir, porque además la primera y segunda acepción del Diccionario de la RAE lo deja bien claro.

General: 1. adj. Común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos, aunque sean de naturaleza diferente. 2. adj. Común, frecuente, usual.

En definitiva. General: lo más común.

Ingresé con 18 años en la Academia General Militar de Zaragoza, fui por tanto Caballero Cadete allá por los años setenta, aprendí el Decálogo del Cadete, todavía en vigor, el de Franco, fui teniente, capitán… y hasta mandé la Legión, la de Millán Astray, Franco y Valenzuela.

Decía que soy general. Pero es que soy nieto e hijo de general. Para que lo entiendan: Tres generales, Fidel Dávila, Manuel Dávila y Rafael Dávila. Entren, lean y entenderán.

La cosa se pone seria.

He sido Ayudante de Campo de S.M. el Rey Don Juan Carlos I durante cinco años y durante otros cinco Jefe de su Guardia Real.

Después fui General jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, es decir jefe de la Brigada operativa y jefe institucional de la Legión, que es lo mismo que decir el conservador y continuador, por ese periodo de mando, de su historia, de sus tradiciones, de su mística, uniformidad y todo lo relacionado con el Credo y espíritu de la Legión.

He escrito dos libros, ya publicados con La Esfera de los libros y uno en estos momentos en la editorial para su próximo lanzamiento. En dos de ellos trato la guerra civil y la posguerra, documentados, incluso la guerra reciente (civil también). El otro trata del arte de la guerra, su escenografía y actores (incluidos los actuales (El tercer libro ya publicado: La segunda guerra civil de Franco)

Llevo escribiendo toda la vida, pero publicando solo desde hace algunos años. Tengo un blog que se acerca a los siete millones de visitas y colaboro lo que puedo y donde me llaman de la prensa y la televisión.

En lo que escribo y cuento nunca he escondido mis amores y desamores. Ser honrado y disciplinado lo he intentado.

También tengo condecoraciones y una pensión. Mi mujer, seis hijos y más nietos. Nada más (y nada menos). Si desean algo distinto busquen en otro lugar. Aquí no lo encontrarán.

Viendo estas pequeñas cosas de una vida, a estas alturas de la vida, con la ley en la mano, no la de la vida, con el vil ataque a España,  a su unidad, afincado el terrorismo en su institución, el separatismo reinante, una Ley aplicada ad hoc, me pregunto insistentemente si seré «compatible con la democracia», si no debiera «en buena Ley» con esa que nos gobierna cada día, con tanta insistencia del dedo señalador, si seré digno de ser español, o mejor debería renunciar a ser general, a la faja y a las estrellas, al bastón de mando, a todo eso que ya solo adorna una pared (y algo la morriña en el alma). Mis antecedentes (aquí te fichan enseguida y te bautizan, es decir te adjetivan) podrían ir contra la ley aprobada y, sin la  menor duda, mis presentes van en contra de lo que el elegido presidente del Gobierno de esta nación junto a su Gobierno predica y ejecuta, y claro yo no voy a arrepentirme, porque ninguna razón hay, de ninguno de mis antecedentes ni presentes, mucho menos si estos son familiares. Aún estoy a tiempo de entregar mi militar carrera, renunciar a mi oficio, a mi hoja de servicios, al sable que tan mal desenvainé. No tengo inconveniente. Ninguno. No seré un obstáculo y prefiero que la memoria no sacuda mi vida con ese desprecio que muestran quienes entienden el gobierno como el arte de la ofensa a más de la mitad de los españoles, es decir a España.

En estas condiciones no quiero, siendo español, ver morir a España sin poder hacer nada.

Díganme, si es que es posible, cómo debo hacerlo, renunciar a todo, incluidos ustedes que me gobiernan, donde debo dirigir mi instancia, donde depositar esas condecoraciones, donde la nacionalidad. Díganme, si es posible, dónde quedará un lugar allí que surja el nombre de España, sin persecuciones, ni acusaciones graves, sin mentira ni difamación, para allí acogerme en asilo político. Donde la amnistía no sea un arma destructiva, donde no se mienta ni se ofenda a la nación. Donde no haya destrucción ni odio. Donde no se manipule el Poder. Dígamelo aquel que sepa los pasos burocráticos que he de dar para que nada tengan que ver estos personajes con mi pasado ni con mi futuro, sobre todo no quiero sentirme culpable por partícipe, aun silencioso, de esta destrucción de la Historia de mi Patria y de la iniquidad sobre ella vertida. Esta no es mi España.

Creo que como yo hay unos cuantos, pero que o no se atreven o cuenta no se han dado, así que seguro que contaré con el apoyo de más de uno. Fundaremos de nuevo España, no sé donde, pero gritaremos de nuevo ¡Viva España! y nos extenderemos por una tierra que nunca olvide a España.

Quítenme todo, nada quiero de ustedes. Solo déjenme la pensión, es lo único que me queda, para poder poner un sello en la instancia y que Correos no me la devuelva.

Un último favor: no me sigan. Ni me persigan. Allí donde recale, ustedes no serán bienvenidos.

Sin duda alguien dirá, ¿y a mi qué me importa? Tiene toda la razón. A mi puede que tampoco.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com