UN DEBATE FUERA DE LA LEY General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Al dirigir la mirada a la situación y ver que todo iba a la deriva por todas partes, acabé por marearme… >> (Platón Carta VII).

No hay mejor resumen. Platón decidió apostar por la filosofía. Es decir: allí donde no hay esperanza, pero sí disciplina. Moral; claro.

Esa es la conclusión que obtenemos. El mareo que precede a la náusea.

Viendo el debate, espectáculo mediático con intentos de ser los Óscar de Hollywood, pero de pueblo, uno saca la conclusión de que no hay esperanza.

Los partidos mayoritarios, los que más votos van a obtener, está alejados, y se debate la identidad de España, el Estado y la Nación. No debe haber más propuesta: o España o nada. O gana España o gana la ruptura de España. Con ello está en juego el empleo, las pensiones, la sanidad, la educación, el bienestar. Si hay España hay futuro; si no, no sabemos lo que nos espera. Nada bueno.

Queda clara la necesaria definición: España. Es el primer punto a debatir. Los otros son consecuencia. El bloqueo político que el señor Sánchez define como primer problema es él mismo: Sánchez.

Porque su propuesta es:

Volvió a salir la nación de naciones, la España discutida y discutible; el enemigo en casa. Incluso con descaro y fuera de la Ley se proclamó la necesidad de dar vía libre al independentismo, eso sí, dentro de la más estricta legalidad, que debe referirse a las propuestas de Puigdemont y los CDR con el amparo del Tribunal Supremo. Es el presidente en funciones, en versión Sánchez, sin tapujos,  que apuesta por empezar a funcionar con esas hipótesis de trabajo.

Visita al Hades. Volvieron a quedar claras las dos Españas irreconciliables. Por su culpa, por su grandísima culpa. Culpa de dos: Zapatero y Sánchez. Aunque ha calado entre el mundo de la ignorancia que transporta al del odio. Pura regresión al lugar que les pertenece históricamente: el Hades. ¡A estas alturas! Sigue internándose en su morada. Acabará la ilustre Perséfone enviándole la cabeza de Gorgo, horrendo monstruo.

¿Formará usted Gobierno con independentistas y batasunos? El <<funciones>> no contesta. Sabe que debe callarse. Se lo han dicho los que le manejan metiendo la mano por la espalda. Presidente que eso está hecho; no lo airees. Él no sabe; solo hacer garabatos en un papel y no mirar al adversario. Fea su postura; mala educación.

Un debate fuera de la Ley. ¿Qué quiero decir? Que las propuestas de los partidos PSOE y Podemos pasan por la nación de naciones, por una España discutida y discutible, por ceder al independentismo, por aceptar la violencia como forma de expresión democrática y, cómo no, por imponer por ley sus criterios, por atentar contra la libertad de pensamiento, de expresión, incluso de pensamiento. Una verdadera propuesta contra la libertad. Utilizar la ley para educar. Manosear el Código Penal.

Debate, combate, contienda, lucha, cualquier cosa menos claridad. Eso: claridad. Una guerra de guerrillas sin generales, añoranzas de Sierra Morena.

Al oír a alguno de estos personajes he recordado la anécdota que Sebastián Miranda cuenta en Recuerdos y Añoranzas cuando yendo a Sevilla el tren se detuvo y un ilustre viajero preguntó desde la ventanilla a uno que miraba al tren.

-¿Pasamos ya Despeñaperros?

-Sí señor; este es el corazón de Sierra Morena.

-Y diga usted, buen hombre, ¿sigue habiendo bandoleros por esta tierras?

-No señor; eso se ha acabao. Por aquí no hay ninguno. Y después de una profunda pausa añadió.

-Los que queais, vais ustedes muy arropaditos en vuestras camas del tren.

Nada nuevo, no hay horizonte al que mirar, encerrados en una tormenta de oscuridad impenetrable. El tren se ha parado.

Termino. No se me pasa el mareo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 noviembre 2019

UNA NACIÓN, UN HIMNO, UNA BANDERA. FINAL DE LA COPA DEL REY DE FÚTBOL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Lo más urgente es España. No es el Estado. No es la economía. No, no y no. No es…

No son los partidos políticos, ni el Gobierno, ni la judicialización de la política, ni los másteres en desvergüenzas que adornan la vida diaria de esta vieja Nación. Nada de eso es importante por ser derivadas de la gravedad del momento: España.

España, camino de desaparecer como Nación, es lo único importante en este momento. Fruto del abandono en la Educación, en el respeto, rectitud, urbanidad; abandonada la historia y la cultura. Sin olvidar un movimiento desestabilizador que siempre mueve ficha desde fuera de nuestro entendimiento y frontera.

No es este momento para flaquezas, cobardías y cesiones. Ahora o nunca. No habrá otra oportunidad. El veneno de la fragmentación ha hecho mella y desde hace unos años, de quebrantos y traiciones -o bobadas (Dios me libre de los bobos que de los listos ya me libro yo)- se empezó a hablar de nación de naciones, de pluralidad de naciones, de federalismos, de repúblicas ingobernables; ahora se dice que hay tantas naciones como comunidades autónomas y un candidato, a Dios sabe qué, pretende que, como el Estado es plurinacional, Madrid sea una nación. Se ha dejado de gobernar, de mandar, de cumplir y de enseñar, porque al sabio ya nadie le escucha.

Final de la copa del Rey de fútbol: Sevilla-Barcelona.

Se anuncia y se fomenta con impertinentes declaraciones la violencia para este sábado día del partido. Sí, violencia. Van a violentar a millones de españoles ofendidos por una ya insostenible actitud de provocación. Cada uno es muy libre de pensar, hablar y predicar lo que le venga en gana, pero pretender educar y adoctrinar tiene sus límites, que están precisamente en la libertad. Pasar de las palabras a los hechos es una delicada barrera que hay que analizar. Romper España ¡no!; hasta ahí hemos llegado. Es ir muy lejos, mucho más de lo permisible.

Este sábado el independentismo pretenderá de nuevo alzarse con la violencia de la provocación, insultando, riendo, faltando… si no algo más. Atacan con humo y ciegos nos quedamos sin ver que esto echa humo tóxico.

No tenemos por qué aguantar que se silbe a los símbolos de nuestra Nación que se llama España. Ni tenemos porqué aguantarlo ni debemos hacerlo.

Una nación, un himno, una bandera, son lo suficientemente importantes para que podamos y debamos exigir, todos sabemos a quién, que se respeten, y con ello se nos respete a todos los que nos sentimos representados por esos símbolos, que somos la mayoría de los españoles. Si son incapaces de hacerlo que dejen paso a otros. Mil veces he repetido que cumplir y hacer cumplir la ley no se limita a denunciar. Muchos son los que han contraído la obligación no solo de cumplir la ley sino también de hacerla cumplir. Y no se cumple ni se hace cumplir refugiándose exclusivamente en las togas. Les pondré un ejemplo. Este sábado si se empieza a pitar al Rey, a silbar al Himno Nacional y a pedir lo inaceptable, violentando, a la más mínima, con respeto y cumpliendo con su deber, su obligación, con sensatez, firmeza y autoridad, se suspende el partido y cada uno a su casa, cantando vinieron, que se vayan cantando. Por supuesto campeón de la Copa del Rey de España, el Sevilla. Al Barcelona C.F. que se le imponga la más dura de las sanciones.

SE SUSPENDE EL PARTIDO 

Porque aquí, lo importante, lo verdaderamente serio, lo que se juega esta tarde de sábado en Madrid, no es la Copa del Rey de fútbol, lo que aquí nos jugamos es el respeto a una Nación, a su Bandera, a su Himno. Eso no es un juego, ni un título, y no vamos a tener muchas más oportunidades. La brecha es cada vez mayor, ellos son dinamiteros silenciosos que trabajan con el humo; que no nos ciegue.

Si no respetamos el himno, la bandera, si no respetamos y amamos a España, si no la defendemos con fervor, incluso con pasión, nada hay que hacer.

Hemos consentido mucho; hemos luchado y hecho muy poco, casi nada. Se va oscureciendo todo, la tarde declina y se hace tarde. Todavía estamos a tiempo de al menos hacer un gesto claro y rotundo. Firme. Silbidos, pitos, insultos: se acabó el partido. España romperá en un aplauso que puede ser el principio del fin de lo que nunca debió ir tan lejos. Estamos ante una emergencia nacional.

No, no es el fútbol. Los Comités de Defensa de la República ya están aquí.

Sabemos muy bien cuál es el problema. Necesitamos quien ponga la solución. Empecemos ya. O perderemos el partido.

Esperemos no estar ya contaminados por la costumbre y el cansancio.

HIMNO DE ESPAÑA https://youtu.be/0S19dt7JWQs

Si vas al partido no te lo dejes en casa. Ponlo alto y fuerte

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

21 ABRIL 2018