LA MADRE EN OTRO TIEMPO FECUNDA EN CAPITANES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,

madrastra es apenas de humildes ganapanes>>

Dijo Napoleón: <<La más grande de las inmoralidades es desempeñar un oficio que no se conoce>>. Debería lucir en el frontispicio del Congreso; o que lo sostuviese en sus fauces uno de sus leones, héroes del Dos de Mayo. Benavides mejor, más audaz y sincero; que el otro, Malospelos, es el de los simulacros.

En los acuartelamientos se sabe el oficio, que era y es: <<Todo por la Patria>>.  En algunos ha desaparecido y pone Base de no sé qué…

Debería sustituirse por <<Todo por España>>. O por  la Nación española, que es la patria común e indivisible de todos los españoles ¿O por aquello de nación de naciones? Todo se andará. Quedará muy bonito: <<Todo por la nación de naciones>>. A lo mejor en el Ministerio de Defensa luce bien. Claro que aquello no es un Acuartelamiento sino algo terminado, sí, en miento, pero no sé muy bien cuáles son las otras cuatro sílabas.

Últimamente en algunos ministerios y autonomías, por lo que se ve y hasta, en ocasiones, se juzga, se intuye, leerse no se lee, pero se siente, luce otro <<Todo>> más rotundo: <<Todo por la tapia>>. Se les habrá olvidado grabarlo. Alguno debería inscribirlo, incluso, en su tarjeta de visita.

Hay olvidos perdonables. También perdonables, pero castigables. Como olvido, o intencionado olvido, es ese decir que la Constitución habla de la unidad de España. No. Se equivocan. Dice más, y más, y más. Todo. Dice la razón y ser de la Constitución, el porqué nos constituimos: <<La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española>>. Fundamentar es establecer la razón o el fundamento de una cosa. O estoy equivocado o eso quiere decir que si esto es como el azucarillo, soluble, pues ni Constitución ni nada. ¿Para qué una Constitución sin fundamento?

Resulta que el fundamento de la nuestra es la indisoluble unidad de la Nación española. Es decir, de nuevo, que ni nación de naciones, ni negociaciones, ni sentencias de ganapanes. Fundamento, se fundamenta, indisoluble unidad, Nación española. ¡Ganapanes!

Por eso, y por otras cosas más, recuerdo, A Orillas del Duero, a don Antonio Machado:

<<La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,

madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes>>.

<<El sol va declinando. De la ciudad lejana
me llega un armonioso tañido de campana>>.

<<La más grande de las inmoralidades es desempeñar un oficio que no se conoce>>. ¡Ganapanes!

Cuidado con la mayor virtud o defecto de este pueblo: su espontaneidad. Surge cuando está harta.

Hasta ahora callada.

Harta, muy harta…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 diciembre 2019

¿QUÉ SABEMOS DE LO MILITAR? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Lo militar, abandonado y olvidado, es cada día más desconocido entre la sociedad española. Me atrevería a decir que poco interesa y que nada ni a nadie importa. A los partidos políticos menos que a nadie. Baste recordar las palabras, los elogios, esas frases que se dicen sin querer queriendo, pero sobre todo en los presupuestos que es donde mejor se refleja el amor político. Piropos de amor que nos han enviado siempre Zapatero, Rajoy y Sánchez. Me aburre recordarlo. Todos han ido por el mismo carril que es a la postre una vía muerta que no conduce a ninguna parte. Pieza de museo del ferrocarril. Se resume: estos militares que son unos pesados que nos dejen en paz. Eso sí; no descuidéis el negocio, que eso de las armas da dinero y prestigio.

Poco le importan a España y a Europa sus ejércitos, que están a otra cosa. A ir desapareciendo.

En Europa, además, lo de España: plin. Si somos una nación, o una nación de naciones, o una federación, o un Reino. A ellos todo eso: plin.

Si hablamos de los Estados Unidos de América: plin no, sino doble plin.

Si algo les interesa son las inversiones económicas que aquí puedan tener y parece que, para ellos, en nada dependen de esas minucias de la forma del Estado, las independencias o los reinos de Taifas. Sus inversiones no se verán afectadas porque tienen lugares seguros y provechosos.

En clave interna las cosas son más difíciles de entender.

Alguno como yo, no pocos, nos hacemos un lío. De repente dice la Constitución, que es lo que nos constituye, digo yo, lo de la insolubilidad de la nación y luego dice que si las nacionalidades, que también digo yo que viene de nación, y las regiones, y las autonomías; y esto es un lío que aquí acaba siendo todo el mundo de todos los sitios menos español.

Y dice también la Constitución que se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Pues más lío. Porque claro, eso estaría muy bien si no estuviese permitido hacer lo contrario. Pero está permitido y alabado, ser soluble, incluso con pactos. ¿Qué quieren ser independientes y romper España?: Autorizado. ¡Venga señor presidente del Gobierno!: a negociar la ruptura de España.

Y para colmo dice también la Constitución que las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. ¿Qué será eso?

Y unos dicen que todo eso está anticuado, que si se puso era por miedo a los militares, que si hay que meterlos en cintura, como decía el Narciso, o como aquellos del “partido” que opinaban que los militares donde mejor estaban era fuera de España.

Pues a eso voy, porque ya me he ido del tema. Con el respeto que me merecen todas las opiniones, con unas de acuerdo y con otras menos, pero todas muy a tener en cuenta, me gustaría que se hablase algo más de las Fuerzas Armadas. Y que lo hiciesen los militares, esos que ocupan los altos lugares y responsabilidades. Sin política por medio, que para esto no hace falta. ¿No somos una nación madura?

Porque ¿quién sabe para qué están y qué hacen los soldados, aquí y allá?

Aquí y allá.

Alguien debería explicarnos estas cosas de la guerra moderna que nada tienen que ver con aquellas de antaño. Y que nos dijesen, sin el argumento de siempre, ese tan socorrido y vacío, de la paz mundial, lo que hacemos en tantos lugares, tan variopintos y alejados, unos de otros, sin conexión, sin saber muy bien las razones que hasta allí nos llevan, si son económicas, militares, estratégicas o tácticas; o ninguna de ellas. Sobre todo que nos explicasen eso de los presupuestos y si hay un ejército para salir fuera, apañado y bien, allá, y otro, aquí,  para estar dentro aburrido y sin un euro, viéndolas venir.

Porque estoy seguro que son muchos los españoles que nada saben (mos) de estas cosas; y que nos dicen que Putin se frota las manos porque es el amo de la nueva guerra y hace y deshace sin tirar una piedra.

Porque cada día es más evidente que los Estados Unidos le han dicho a Europa: “Ahí os quedáis”. Y Europa se ha tapado los oídos.

Y si fue Crimea ¿quién nos dice que no sea Letonia, o Polonia o… Melilla? ¿Cómo? Que sí, que sí; cualquier cosa puede ser.

¿No interesa todo esto? Creo que mucho y a mucha gente.

Pero tenemos un ministerio de Defensa que aún no sabe que defiende ni como se defiende lo que tiene que defender. Y no tenemos quien nos explique por donde van estas cosas de la guerra actual. Pero si que notamos que estamos en guerra y que el enemigo cada vez ocupa más terreno en nombre de la benevolencia, del buenismo, de la solidaridad (?) y de un mundo mejor. ¿Es la independencia de Cataluña un mundo mejor?, ¿es España una nación opresora?

Cuando estemos invadidos será cuando intenten explicarnos que hemos perdido la guerra; sin cañones claro.

Ni este artículo de la Constitución, ni el otro. Una Constitución que es papel mojado para lo que interesa y unos cañones que son papel mal gastado y que no funcionan porque la guerra ahora se hace de otra manera. Esta guerra utiliza otras armas.

Acaba de decir Su Santidad: <<Si queremos construir una sociedad más justa y segura, debemos dejar que las armas caigan de nuestras manos>>.

<<La paz no es más que “un sonido de palabras” si no se funda en la verdad, la justicia, la caridad y la libertad>>.

Sin duda Santidad. No seré yo quien ponga el más mínimo pero a sus palabras.

¿Qué hacemos en Turquía?

Lo que me preocupa es que no veamos cuales son las armas que se están usando en esta insidiosa guerra que sin necesidad de explosionar causan terribles sufrimientos de desigualdad y esclavitud por falta de libertad. Unos tiran las armas a las que Vuestra Santidad se refiere, pero pronto son recogidas por otros. Ya sabe Vuestra Santidad de lo que hablo. No son misiles las armas que hoy más dañan.

Alienados todos como borregos acudimos balando al matadero. ¿Dónde está el pastor?

No hacen falta bombas atómicas sino una sencilla aplicación en un teléfono. Suena la flauta; la del flautista de Hamelín. Todos detrás.

¿Quién nos puede contar algo de esta guerra que nos asola?

Va siendo hora. Somos mayores de edad. O deberíamos serlo.

¿Que sabemos de lo militar? Pues que hay muchos soldados por ahí, por el mundo, y ¿sabemos por qué y para qué?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2019

UN DEBATE FUERA DE LA LEY General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Al dirigir la mirada a la situación y ver que todo iba a la deriva por todas partes, acabé por marearme… >> (Platón Carta VII).

No hay mejor resumen. Platón decidió apostar por la filosofía. Es decir: allí donde no hay esperanza, pero sí disciplina. Moral; claro.

Esa es la conclusión que obtenemos. El mareo que precede a la náusea.

Viendo el debate, espectáculo mediático con intentos de ser los Óscar de Hollywood, pero de pueblo, uno saca la conclusión de que no hay esperanza.

Los partidos mayoritarios, los que más votos van a obtener, está alejados, y se debate la identidad de España, el Estado y la Nación. No debe haber más propuesta: o España o nada. O gana España o gana la ruptura de España. Con ello está en juego el empleo, las pensiones, la sanidad, la educación, el bienestar. Si hay España hay futuro; si no, no sabemos lo que nos espera. Nada bueno.

Queda clara la necesaria definición: España. Es el primer punto a debatir. Los otros son consecuencia. El bloqueo político que el señor Sánchez define como primer problema es él mismo: Sánchez.

Porque su propuesta es:

Volvió a salir la nación de naciones, la España discutida y discutible; el enemigo en casa. Incluso con descaro y fuera de la Ley se proclamó la necesidad de dar vía libre al independentismo, eso sí, dentro de la más estricta legalidad, que debe referirse a las propuestas de Puigdemont y los CDR con el amparo del Tribunal Supremo. Es el presidente en funciones, en versión Sánchez, sin tapujos,  que apuesta por empezar a funcionar con esas hipótesis de trabajo.

Visita al Hades. Volvieron a quedar claras las dos Españas irreconciliables. Por su culpa, por su grandísima culpa. Culpa de dos: Zapatero y Sánchez. Aunque ha calado entre el mundo de la ignorancia que transporta al del odio. Pura regresión al lugar que les pertenece históricamente: el Hades. ¡A estas alturas! Sigue internándose en su morada. Acabará la ilustre Perséfone enviándole la cabeza de Gorgo, horrendo monstruo.

¿Formará usted Gobierno con independentistas y batasunos? El <<funciones>> no contesta. Sabe que debe callarse. Se lo han dicho los que le manejan metiendo la mano por la espalda. Presidente que eso está hecho; no lo airees. Él no sabe; solo hacer garabatos en un papel y no mirar al adversario. Fea su postura; mala educación.

Un debate fuera de la Ley. ¿Qué quiero decir? Que las propuestas de los partidos PSOE y Podemos pasan por la nación de naciones, por una España discutida y discutible, por ceder al independentismo, por aceptar la violencia como forma de expresión democrática y, cómo no, por imponer por ley sus criterios, por atentar contra la libertad de pensamiento, de expresión, incluso de pensamiento. Una verdadera propuesta contra la libertad. Utilizar la ley para educar. Manosear el Código Penal.

Debate, combate, contienda, lucha, cualquier cosa menos claridad. Eso: claridad. Una guerra de guerrillas sin generales, añoranzas de Sierra Morena.

Al oír a alguno de estos personajes he recordado la anécdota que Sebastián Miranda cuenta en Recuerdos y Añoranzas cuando yendo a Sevilla el tren se detuvo y un ilustre viajero preguntó desde la ventanilla a uno que miraba al tren.

-¿Pasamos ya Despeñaperros?

-Sí señor; este es el corazón de Sierra Morena.

-Y diga usted, buen hombre, ¿sigue habiendo bandoleros por esta tierras?

-No señor; eso se ha acabao. Por aquí no hay ninguno. Y después de una profunda pausa añadió.

-Los que queais, vais ustedes muy arropaditos en vuestras camas del tren.

Nada nuevo, no hay horizonte al que mirar, encerrados en una tormenta de oscuridad impenetrable. El tren se ha parado.

Termino. No se me pasa el mareo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 noviembre 2019

UNA NACIÓN, UN HIMNO, UNA BANDERA. FINAL DE LA COPA DEL REY DE FÚTBOL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Lo más urgente es España. No es el Estado. No es la economía. No, no y no. No es…

No son los partidos políticos, ni el Gobierno, ni la judicialización de la política, ni los másteres en desvergüenzas que adornan la vida diaria de esta vieja Nación. Nada de eso es importante por ser derivadas de la gravedad del momento: España.

España, camino de desaparecer como Nación, es lo único importante en este momento. Fruto del abandono en la Educación, en el respeto, rectitud, urbanidad; abandonada la historia y la cultura. Sin olvidar un movimiento desestabilizador que siempre mueve ficha desde fuera de nuestro entendimiento y frontera.

No es este momento para flaquezas, cobardías y cesiones. Ahora o nunca. No habrá otra oportunidad. El veneno de la fragmentación ha hecho mella y desde hace unos años, de quebrantos y traiciones -o bobadas (Dios me libre de los bobos que de los listos ya me libro yo)- se empezó a hablar de nación de naciones, de pluralidad de naciones, de federalismos, de repúblicas ingobernables; ahora se dice que hay tantas naciones como comunidades autónomas y un candidato, a Dios sabe qué, pretende que, como el Estado es plurinacional, Madrid sea una nación. Se ha dejado de gobernar, de mandar, de cumplir y de enseñar, porque al sabio ya nadie le escucha.

Final de la copa del Rey de fútbol: Sevilla-Barcelona.

Se anuncia y se fomenta con impertinentes declaraciones la violencia para este sábado día del partido. Sí, violencia. Van a violentar a millones de españoles ofendidos por una ya insostenible actitud de provocación. Cada uno es muy libre de pensar, hablar y predicar lo que le venga en gana, pero pretender educar y adoctrinar tiene sus límites, que están precisamente en la libertad. Pasar de las palabras a los hechos es una delicada barrera que hay que analizar. Romper España ¡no!; hasta ahí hemos llegado. Es ir muy lejos, mucho más de lo permisible.

Este sábado el independentismo pretenderá de nuevo alzarse con la violencia de la provocación, insultando, riendo, faltando… si no algo más. Atacan con humo y ciegos nos quedamos sin ver que esto echa humo tóxico.

No tenemos por qué aguantar que se silbe a los símbolos de nuestra Nación que se llama España. Ni tenemos porqué aguantarlo ni debemos hacerlo.

Una nación, un himno, una bandera, son lo suficientemente importantes para que podamos y debamos exigir, todos sabemos a quién, que se respeten, y con ello se nos respete a todos los que nos sentimos representados por esos símbolos, que somos la mayoría de los españoles. Si son incapaces de hacerlo que dejen paso a otros. Mil veces he repetido que cumplir y hacer cumplir la ley no se limita a denunciar. Muchos son los que han contraído la obligación no solo de cumplir la ley sino también de hacerla cumplir. Y no se cumple ni se hace cumplir refugiándose exclusivamente en las togas. Les pondré un ejemplo. Este sábado si se empieza a pitar al Rey, a silbar al Himno Nacional y a pedir lo inaceptable, violentando, a la más mínima, con respeto y cumpliendo con su deber, su obligación, con sensatez, firmeza y autoridad, se suspende el partido y cada uno a su casa, cantando vinieron, que se vayan cantando. Por supuesto campeón de la Copa del Rey de España, el Sevilla. Al Barcelona C.F. que se le imponga la más dura de las sanciones.

SE SUSPENDE EL PARTIDO 

Porque aquí, lo importante, lo verdaderamente serio, lo que se juega esta tarde de sábado en Madrid, no es la Copa del Rey de fútbol, lo que aquí nos jugamos es el respeto a una Nación, a su Bandera, a su Himno. Eso no es un juego, ni un título, y no vamos a tener muchas más oportunidades. La brecha es cada vez mayor, ellos son dinamiteros silenciosos que trabajan con el humo; que no nos ciegue.

Si no respetamos el himno, la bandera, si no respetamos y amamos a España, si no la defendemos con fervor, incluso con pasión, nada hay que hacer.

Hemos consentido mucho; hemos luchado y hecho muy poco, casi nada. Se va oscureciendo todo, la tarde declina y se hace tarde. Todavía estamos a tiempo de al menos hacer un gesto claro y rotundo. Firme. Silbidos, pitos, insultos: se acabó el partido. España romperá en un aplauso que puede ser el principio del fin de lo que nunca debió ir tan lejos. Estamos ante una emergencia nacional.

No, no es el fútbol. Los Comités de Defensa de la República ya están aquí.

Sabemos muy bien cuál es el problema. Necesitamos quien ponga la solución. Empecemos ya. O perderemos el partido.

Esperemos no estar ya contaminados por la costumbre y el cansancio.

HIMNO DE ESPAÑA https://youtu.be/0S19dt7JWQs

Si vas al partido no te lo dejes en casa. Ponlo alto y fuerte

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

21 ABRIL 2018