Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Una vez que TODOS los medios de comunicación (¿?) han conformado la -políticamente correcta- opinión pública y publicada entiendo que cada uno de los blogueros, libres e iguales, se habrá formado la suya, particular y soberana.

Naturalmente, también yo tengo la mía que quisiera tratar (siquiera)  en tono menor y darle un tono irónico, por no tirar por la calle de en medio y cantar las verdades del barquero. Como aperitivo, unas cuantas “noticias” (enigmáticas algunas) que entresaco de los digitales.

Y comprendo que al estar sus señorías de las ínclitas bancadas mayoritarias “en letras” descansando de sus apabullantes y abultadísimos currículos no recuerden ya aquello de la regla de tres, la simple – la otra sería demasiado- si es que alguna vez han sabido de su existencia; de ahí a un reparto proporcional, ¡chupado!.

Del súper circo montado por comunistas, separatistas, sediciosos  y ”mindundis de todo color, raza y pelaje” a cuenta del juramento o promesa, a la Constitución, poco que añadir: ¡Que la JUSTICIA, actúe de una puñetera vez!

De la prensa de diciembre 2019

– Enésimo zafarrancho en el Congreso que adelanta otra legislatura tormentosa.

-Vox, el payaso de las bofetadas en la guerra con el PP.

-Sánchez se vale del separatismo y barre a la derecha de la mesa.

– PSOE y Podemos se hacen con seis de los nueve puestos aprovechando la división del bloque de centroderecha.

-El PP se queda con dos y Vox consigue una vicepresidencia.

-Tuvo en su mano, el PSOE, en excluir a Vox, pero para ello habría tenido que  renunciar a la vicepresidencia primera.

– El cruce de reproches entre socialistas y populares a cuenta de la vicepresidencia de Vox no puede ocultar el hecho de que los dos partidos están bajo sospecha, al haber buscado beneficio propio de forma que los efectos secundarios  apareciesen como responsabilidad del otro.

– La izquierda arrasa en la mesa del congreso por el no de Vox a PP y C,s.

La Razón, a coro con ABC, responsabiliza a Vox de lo sucedido ayer en la Mesa del Congreso.

LA MESA

(Soneto)

 Uno, que es muy de pueblo y se le nota,

ya entiende, de listillos, el chanchullo

consistente en armar gordo el barullo

y sacar más tajada, cazo y cuota.

 

Por desbordar el vaso, ésa la gota,

me temo ha de llegar, algo así intuyo;

pues aunque armar el lío va de suyo,

de largo se pasó esta chirigota.

 

Y si un proporcional, simple reparto,

parece lo más justo y apropiado:

¡Pues no, que aquí venimos por j…!

 

O es que – vista la LOGSE, no descarto-

que fuera el aplicarlo demasiado

por no incluir el tal, su bachiller.

Don Eufemio, dic. 19

(Continuará, D. m.)

LA NACIÓN ES BASTANTE APTA PARA LAS ARMAS, PERO DESORDENADA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<¿Cómo es posible que un pueblo tan belicoso como el español haya sido siempre conquistado, del todo o en parte, por galos, romanos, cartagineses, vándalos, moros…? A lo que el rey contestó: La nación es bastante apta para las armas, pero desordenada de suerte que solo se puede hacer con ella grandes cosas el que sepa mantenerla unida. Y eso es lo que en efecto hicieron Isabel y Fernando; merced a ello pudieron lanzar a España a las grandes empresas >>. Francesco Guicciardini (Florencia 1483-1540), amigo de Maquiavelo, embajador en España, Relazione di Spagna, padre de la historiografía moderna y gran conocedor de los españoles.

Alguien habló de nuestra histórica desunión beligerante. Huelen los campos de España a pólvoras y sus caminos se enrojecen de amapolas todas las primaveras.

Recuerden que al Cardenal Cisneros parece que «el olor a pólvora le resultaba más agradable que el de los perfumes de Arabia» y tal vez también que el del incienso

Tuvieron los Católicos Reyes que desmochar muchas torres de soberbia. Hasta ahora, hasta hoy, solo la monarquía supo pregonar, con ejemplo y dedicación a España, que nadie es más que nadie, que somos una, una y grande, y que el Rey lo es de todos los españoles. Es Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, y de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Archiduque de Austria. Duque de Borgoña y de Brabante, de Milán, de Atenas y de Neopatria. Marqués de Oristán. Conde de Habsburgo, de Flandes, del Tirol, de Barcelona, del Rosellón, de la Cerdaña y de Gocéano. Señor de Vizcaya y de Molina.

Es Rey de España. De todos los españoles.

No es rey de banderías, ni los españoles somos tan distintos, sino todo lo contrario. Lo único que necesitamos es orden y que nos ordenen. No cualquiera lo logra. El Rey.

<<Y es que, cuando en un Estado la masa está corrompida, las buenas leyes no sirven ya de nada, a no ser que se confíe su ejecución a un hombre con fuerza suficiente para hacerla observar, y que torne a la masa virtuosa>> (En Maquiavelo sobre las Décadas de Tito Livio)

¿Dónde está la desunión beligerante? Siempre en el mismo origen: las conciencias vacías de espiritual contenido. Nada lo tiene en mayor grado que la entrega a la Patria. Todos; no unos sí, otros no.  Estas cosas si no se enseñan no se aprenden solas.

Es la enseñanza arte difícil. Al niño es fácil guiarlo, para eso está la auctoritas. De ahí la lucha por imponer cada uno la ley que enseña y dominar la ley que manda.

Enseñar no es adoctrinar, y mandar no es dar órdenes. Un Rey es el equilibrio entre los que pretenden dominar y aquellos que se rebelan contra los que les quieren dominar.

Todo ello requiere estar muy atento. En vigilia permanente y ver quién hay tras las cortinas.

<<Sabía muy bien Germánico que los tribunos y centuriones tienen por costumbre decir las cosas más como saben que han de agradar que como ellos las entienden>>. La adulación siempre se esconde bajo el arma de la mentira.

Armas y desorden es caos.

O lo que es lo mismo. Mala enseñanza y ausencia de auctoritas.

Bien enseñados y mejor mandados seríamos invencibles en la lucha contra nuestro peor enemigo: nosotros mismos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 diciembre 2019

EL REGALO DE REYES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ustedes no saben nada. Yo tampoco. Mientras estos días de largo puente entre Ley y Religión, Constitución y Patrona de España, una que no se cumple y Ella olvidada, los tahúres juegan su partida. ¿Cómo vamos a salir del atolladero?

Las cartas están echadas, el Gobierno formado y casi conformado. Fin de partida.

Entre mayúsculos escándalos de corrupción, acusaciones vergonzantes de abusos, negociaciones entre togas y despachos, hay prisas, urge el poder.

Nadie se va a enterar de nada. La gente está de fiesta. España es una movida constante. Ya lo dijo aquel que la inventó en Madrid, para entretener, y mientras hacer lo que le venía en gana, el viejo profesor: <<Se sentía como un escéptico con entusiasmo; una pura contradicción>>. En eso acertó: es en lo que entre algunos, como él, han convertido la política en España.

Los parlamentarios gozan ya de sus prebendas: Ipad, móvil, despacho, dietas, trenes, taxis, aviones, carnet, siempre el carnet, y el membrete.

De Cádiz a Madrid, de Palma  a la Capital, van y vienen en menos que tardo yo en llegar cada mañana de mi casa, al sur de Madrid, a la Puerta del Sol. Ellos son otra cosa, otra clase más distinguida y soberana, más lucida y elegante. Además unos piensan en gobernar y los que no pueden, piensan en lo bien que se vive en la oposición.

Les aseguro que están, nuestros representantes, llenos de alegría, conformes con la que está cayendo y dispuestos a pasar unas navidades parlamentarias llenas de prebendas.

En muchas casas faltará el turrón, no en las de ellos.

Ustedes no saben nada. Yo tampoco. Ellos saben que todo está formado y casi conformado.

Ya hay Gobierno. Ni consulta Real ni irReal. Se adelantan los Reyes. El regalo ya está aquí; para ellos, claro.

Me lo ha dicho un mirlo medio blanco que revolotea por los jardines frente al Palacio Real de Madrid, entre los magnolios y la estatua ecuestre -del difícil equilibrio- de Felipe IV, obra del escultor Pietro Tacca. Casi nada. Velázquez en el diseño y Galileo Galilei para asegurar el difícil equilibrio por la posición del caballo en corveta.

El equilibrio.

Y me dice el mirlo, con su blanco plumaje y ronco canto que arrastra de generaciones que han vivido la historia del lugar, que esos jardines siempre han sido privilegiado escenario del difícil equilibrio entre la música del Real y la palaciega. Que España juega entre palacios de ópera y las difíciles operaciones de los palacios.

Todo está consumado y escrito en el magnolio más viejo de la plaza, entre los setos de arrayanes, entre los sindicatos de gorriones: Ya hay Gobierno.

Está el pacto firmado. Gobernará Sánchez con Iglesias y la abstención de ERC. No sabe más el mirlo, pero lo intuye el brote de la flor del magnolio.

¿Para esto tantos millones y tanto lío?

Los otros, sí, esos de antaño con revólver al cinto también.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no me digas que no te aviso…

¡Hala! A comer turrón. Fin de partida.

Me lo ha dicho el mirlo que nunca se equivoca en su melodía.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

9 diciembre 2019

INMACULADA CONCEPCIÓN PATRONA DE ESPAÑA. Vicente Díaz de Villegas y Herrería. General de División (R.)

Entramos en una época del año que nos prepara para la Navidad.

La Navidad es un episodio trascendental para la humanidad pues inicia el mensaje de Amor de un Padre que culmina con  la Esperanza que suponen unas puertas abiertas, por su Hijo, a la Resurrección en otra Vida ya eterna.

Los personajes son una humilde y alegre familia, cumplidora de la ley,  en la que la Mujer, muy joven, bella, inteligente, fuerte, llena de Gracia en definitiva, ocupa el papel principal junto a un caballero trabajador, austero y enamoradísimo aunque en los viajes no conseguía las mejores reservas.

No es en el mejor hotel donde va a nacer, de esa Mujer, el Amor. Pero desde esa época, hace 2019 años, sin recálculos, el mundo se llena de alegría e ilusión con los niños, que además representan el futuro. No hay niños igual a no hay futuro.

Decenas de miles de templos, de todos los tamaños, están dedicados a esta mujer, nuestra Madre, madre de todas las madres, incluidas las que ya están en el Cielo.

Como no podía ser de otra manera el Creador del Universo, no limitado por nada ni siquiera por el espacio ni por el tiempo, hizo una Mujer sin mancha o defecto. La hizo INMACULADA.

La INMACULADA es la patrona de España pero antes lo fué de los Tercios Españoles y de la Infantería.

Fernando III el Santo, Jaime I el Conquistador, Jaime II de Aragón, Carlos I y Felipe II fueros muy devotos de la Virgen. Los Estandartes y Banderas españolas llevaron la imagen de la Virgen durante siglos hasta el siglo XX.

En Empel, Holanda, en 1585, cuando los intereses de los gobernantes se amparaban de la escisión de la Iglesia para provocar una guerra de religión, los católicos holandeses eran defendidos por los Tercios Españoles. En concreto era el Tercio de Zamora mandado por el Maestre de Campo Bobadilla. Rodeados por los rebeldes protestantes las oraciones y la aparición de un retablo de la Virgen inmaculada al cavar una trinchera fue considerada de buen augurio y se procedió a procesionarla. Un intenso frío bloqueó los barcos rebeldes y España ganó la batalla.

Hoy el Tercio de Zamora, el de Bobadilla, es el Batallón Zamora del Regimiento de Infantería Isabel la Católica dentro de la Brigada Aerotransportable (BRILAT) Galicia VII. Hace algunos años ese batallón fue mandado por un caballero,  descendiente del Maestre Bobadilla, el Teniente Coronel Ricardo Fernández de Bobadilla y Álvarez de Espejo.

En 1644 se declaró fiesta en todo el imperio español y en 1708 en toda la Iglesia Católica.

La Iglesia declaró el Dogma de la Inmaculada en 1854 y en 1892 se declaró Patrona de la Infantería Española por la reina María Cristina.

La Inmaculada también es patrona de otros cuerpos o servicios militares.

Antes de todas estas declaraciones y acontecimientos la Virgen se le apareció en carne mortal a Santiago en Zaragoza.

Estas son algunas de las huellas que han quedado en la historia de España.

En estos tiempos tan difíciles para el futuro de España es bueno que nos encomendemos a la protección de la Virgen Inmaculada,  y, como niños pidamos a los Reyes Magos una defensa frente a los enemigos interiores de España.

Feliz Patrona a todos los Españoles

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

3/12/2019

Blog: generaldavila.com

LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo Coronel de Infantería DEM. (r)

La Inmaculada Concepción, Patrona de la Infantería Española.

 No todos, muchos sí, los lectores del blog son soldados de Infantería y no todos sabrán el por qué mi Arma, “la reina de las batallas”, tiene una vinculación tan especial y arraigada con su Virgen; no todos conocerán, muchos sí, la historia de su milagroso patronazgo. Vayan pues unos ligerísimos apuntes históricos

 Mucho antes de que por Real Orden de  1892 de la Reina Regente Doña María Cristina, la Inmaculada se erigiera oficialmente como Patrona de la Infantería, “que ya lo fue del antiguo Colegio Militar y lo es de la Academia General y de un gran número de Regimientos”, según recoge dicha Real Orden.

 Mucho antes de que el rey Carlos III firmara en 1761 un Real decreto por el que proclamaba el “Universal Patronato de Nuestra señora de la Inmaculada Concepción en todos los Reinos de España e Indias”

 Mucho antes de que el 8 de diciembre de 1585 y tras el milagro de Empel los Tercios la proclamaran como su Patrona.

 Antes, incluso de la Batalla de Lepanto, en la que los embarcados infantes españoles invocando su nombre y con el Rosario al cuello hicieron cambiar el curso de la Historia.

 … Antes ya, en 1550 llevaban los infantes a María en sus estandartes; y desde siempre y para siempre la han llevado y la llevarán en su corazón.

 Tan antigua  vinculación se  corrobora tras la proclamación de su patronazgo en el dique de Empel frente a la isla de Bomel en 1585 tal se ha señalado. Ahondemos un poco en esta historia.

<< Era diciembre de 1585. En Flandes el Tercio de Francisco de Bobadilla después de la toma de Amberes estaba bloqueado por la escuadra holandesa. Cercados y aislados, el hambre y el frío ponían a prueba la resistencia de aquellos infantes españoles. El sábado 7 de diciembre la situación era desesperada y el Maestre Bobadilla llamó a los capitanes y soldados exhortándoles «a rezar para que Dios los librase del espantoso peligro en que estaban».

«En esto, estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para guardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía junto a su tienda y cerca de la iglesia de Empel, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer».

 Una inesperada e inusual gran tormenta de frío congela la superficie de las aguas, aprovechando los infantes para salir de su asedio caminando sobre el hielo sorprendiendo y derrotando a la escuadra holandesa. La imagen, entre las banderas, es llevada en procesión a la iglesia y los soldados rezan con fe a su Virgen Inmaculada.

Todos atribuyen a la milagrosa protección de la Inmaculada su salvación y victoria y allí mismo la proclaman Patrona de los Tercios de Flandes >>

 Ésta es la historia que tantas veces hemos oído y que cada 8 de diciembre se proclama en todas Unidades cuyos componentes llevan en la solapa o en el parche de su uniforme de faena una espada, un fusil y una corneta.

 Mañana volveremos a oír su referencia en el patio de armas de la academia toledana, y como Patrona de la Hispanidad y de la Infantería Española rezaremos a  la Virgen para que siga protegiendo a los infantes; y a España, en trance de perder su identidad y sus valores milenarios.

 De SONETOS DEL ARMA MÍA, (Ediciones ALYMAR, S.L. Madrid 2018) y como mi pequeño homenaje al Arma y a su Inmaculada -aquí, en una interpretación genial del griego- les traigo dos que creo representativos. En el día de nuestra Patrona:

 ¡FELICIDADES, INFANTES!

YA SABÉIS

(Soneto)

 Con frío y con sudor, hambre o fatiga,

con cansancio, por techo el firmamento,

un me aguanto, sufriendo el sufrimiento;

el oír junto a ti la voz amiga.

 

Huir de la doblez y de la intriga,

el jamás olvidar un Juramento;

el llorar, dolorido, a paso lento,

de una seda pender, nobleza obliga.

 

Con el polvo y los charcos del camino,

ampollas, el fragor de los motores;

del mortero el estruendo, la osadía.

 

Largo el trago si hay bota de buen vino:

a la Virgen, un día llevar flores.

Amigos, ya sabéis: ¡La Infantería!

  Inmaculada de Oballe  (EL GRECO)

 

 

ETÉREA

 (Soneto)

 De cohorte seráfica asistida,

tú ahí, a los umbrales de la Gloria,

que exultante ante tu convocatoria

a la belleza tal queda rendida.

 

De lo Alto por el Hálito asistida,

flamígera tu imagen de victoria,

estela tú, azul jaculatoria,

intangible, etérea tú, fluida.

 

Sobre el pecho tus manos; tu mirada

se pierde por moradas celestiales,

y una música se oye en tono quedo.

 

Y entre flores y símbolos, bañada

de ésa su única luz se ven, geniales,

caprichosas, las trazas de Toledo.

 

(Continuará, D. m.)

 

 

 

 

 

A UN AMIGO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Gabriel Albiac es mi amigo. Eso no es mucho: lo es todo.

A un amigo nada le pides, de un amigo nada persigues, nada esperas, ¿te parece poco la amistad? Lo dice Cicerón ‹‹No hay cosa más grande que tener a alguien con quien te atreves a hablar como contigo mismo››.

Por eso, y más, pero solo por eso, quiero dejar sus palabras encerradas en la humildad de este blog, para siempre, para todos. Que vuelen.

Son las pronunciadas en el momento de recibir de manos de Sus Majestades los Reyes el premio de ABC Mariano de Cavia.

<<Leer a Albiac supone un verdadero placer porque su prosa muestra una altura que no es frecuente, soporte además de un pensamiento honesto, sólido y erudito. Albiac ha enfatizado muchas veces que su “compromiso con el rigor de la escritura es absoluto”. Es cierto, Gabriel, siempre leal a la verdad, es uno de esos intelectuales imprescindibles. Un faro de lucidez que sigue arrojando luz en sus artículo y ensayos>>.

Es palaba de Rey.

La de Gabriel lo es.

Por eso les dejo el destello de sus palabras.

Con su permiso. Gracias amigo, maestro.

Rafael Dávila Álvarez

 

Majestades,

Autoridades presentes,

Queridas Catalina y Soledad Luca de Tena,

Querido Director, Bieito Rubido,

Queridos compañeros de ABC,

Queridas hijas, querida Susana,

Amigos.

Múltiples vidas caben en la vida de un hombre. Y, al fin, no nos asombra ver los muchos que fuimos. Sí, sospechar que algo hubo que hizo, de esos muchos, uno solo. Los místicos tienen el privilegio –aun doliente– de hallar esa unidad en Dios. Otros hemos vivido la desazón serena de verla nacer en parajes más áridos. Yo tropecé con ella, muy pronto, en la escritura. Como una ascética sin desenlace: una espera del Dios que nunca adviene. Que no debe advenir nunca.

El primero de esos muchos que fui es un niño. Que, en la pereza de la hora de la siesta, repite, sin saberlo, lo escrito por un griego cuyo nombre ignora. La ventana del dormitorio cierra muy malamente: todo existe malamente en la casa desvencijada. Es agosto en la serranía valenciana. Y el sol golpea, fuera, las paredes de cal como un espejo. Por las rendijas de postigos que no encajan, finos haces de luz proyectan en el muro una pantalla. Y, en la pantalla, sombras: son las gentes que pasan, silenciosas, por la calle. Sombras. Afiladas como figurillas de Giacometti. Las ve desfilar sobre la pared. Les finge historias, más reales que su mundo átono. Y el niño de esa tarde, en la hora de ceguera de la luz de agosto, contrae la enfermedad. Llegará el día en el que un libro, al azar de una biblioteca pública, dé nombre a eso. Y el ya adolescente sepa que un griego, dos mil quinientos años antes, lo había llamado filosofía:

«Imagina un calabozo subterráneo en forma de caverna. En él moran hombres, desde su nacimiento encadenados con la mirada fija al frente. A su espalda, centellea la luz de un fuego. Entre el fuego y los prisioneros, alguien hace pasar –como en un teatro de sombras– siluetas de hombres y animales».

El discípulo se inquieta:

–«Extraña escena cuentas, Sócrates. Y ¡qué extraños son esos prisioneros!».

Y el maestro sonríe:

«Pues, mira: en todo, esos prisioneros se parecen a nosotros. Sólo ven las sombras que el fuego proyecta sobre el fondo de la caverna, frente a ellos. ¿Tendrán acaso por real otra cosa que esas sombras?». Naturalmente que no. Realidad y sombra son, para los cautivos, lo mismo. Lo mismo, verdad y engaño.

Pues bien, esos mismos hombres somos. Nosotros. Los hijos del siglo XX.

En el gran entusiasmo que cerró los años sesenta, el joven que fui soñó darse a la filosofía. Y el hombre que, veinte años después, apostó por escribir en el vértigo de los periódicos no creyó estar haciendo otra cosa que cumplir el platónico mandato: retornar a la caverna, catalogar el guiñol de sus sombras, descifrarlas.

Hace ahora diez años, yo asistía a mi primera noche de los Cavia. Ya de madrugada, Guillermo Luca de Tena se ofreció a acercarme en su coche a mi domicilio. Cruzando un Madrid desierto, conversamos sobre los oscuros fantasmas de esta patria, de historia inmensa y trágica. Y sobre la gran tarea de nuestro presente: fundar el vínculo ético de la nación. Aquella madrugada, tuve la certeza de estar de vuelta a casa.

En ABC he encontrado el lugar en donde hacer lo único que siempre quise: escribir. Debo agradecer a cuantos aquí he cruzado el haber sido garantes de aquella fe de Don Guillermo en «la verdad y en la buena escritura». Debo agradecerlo, en primer lugar, a Catalina y Soledad, sus hijas, que siempre me abrumaron con su afecto. A Bieito Rubido, maestro riguroso de una orquesta bien afinada. A todos los que, en la redacción de esta casa, me enseñaron la aspereza y la gloria de un oficio en el cual yo siempre me supe un privilegiado. Han sido, créanme, los diez mejores años de mi vida de escritor.

Es un hombre chapado a la antigua, este que afronta hoy, intimidado, la mirada de quienes lo precedieron en el premio que ABC instituyó, hace un siglo, en honor de aquel Mariano de Cavia que había sido la firma más preciada en la cabecera de la competencia, «El Sol», porque era un tiempo decididamente más caballeroso que el nuestro. Intimidado por la mirada de esos 98 grandes. Por la mirada del Gabriel Miró, la luz de cuya prosa fue primero una música, escuchada de niño en la voz de su madre. Por la del Jacinto Benavente, en cuya severidad moral su padre le aconsejó reconocerse. Por la del Octavio Paz, cuyos «Vislumbres de la India» lo guiaron a él, un día, camino de Hyderabad y de sus hijas. Por las del áspero Cela y el lírico Vargas Llosa, que lo conmocionaron a los diecisiete… Por la de tantos amigos… ¿Cómo no sentirse abrumado por esa herencia?

«Las Ramblas, a lo lejos» nació en la evocación de una tierra herida: la Barcelona de agosto de 2017. En la evocación también de una tragedia española. La que enuncia una monja de la Nueva España en 1688: «triunfante quiero ver al que me mata, / y mato a quien me quiere ver triunfante». Quise esbozar una elegía por nosotros, todos, por estos que –con palabras de Aldana– de nuestro propio mal somos ministros. Eran mi vida y mis leyendas las que vi desmoronarse un 17 de agosto en el que el cielo de Arizona ardía con las Ramblas.

Al inicio de esa «Tercera», una voz tormentosa de mujer dejaba caer este epitafio, que es el de mi generación: «ser libre significa no tener nada». Este hombre que, en la noche de los Cavia, cierra el ciclo de los que fue para llegar aquí, percibe que no buscó nunca otra cosa en la escritura: ser libre. Y que a ello lo apostó todo.

Nada ha cambiado en eso el torrente del tiempo. Los muchos que fui son el mismo: aquel de una tarde de agosto de, digamos, 1955. Caducaron las ilusiones; la escritura sigue intacta. Pasé mi vida persiguiendo sombras: afiladas figurillas de Giacometti. Ustedes, señores del jurado, han tenido la bondad infinita de premiar a un tejedor de sueños, que nada poseyó en esta vida que no fueran las demasiadas líneas que trazó sobre las aguas. Rayas efímeras, las llama Platón: palabras.

Las palabras pasan. Todas. Quede una sola esta noche:

Gracias.

Gabriel Albiac. Premio Mariano de Cavia 2019.

ABC 3 de diciembre 2019

Blog: generaldavila.com

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Si alguien le contara al castizo que en otro país distinto de éste de las maravillas que disfrutamos, el gobierno de la región más poblada y con mayor el número de parados del mismo robara casi mil millones de euros, de momento, del dinero destinado a paliar la situación de aquellos y los repartiera -salvado sea lo de “quien reparte, reparte…- entre parientes y amiguetes…

 Si alguien le dijera que los adversarios políticos se lo han tragado, posiblemente por aquello de “hoy por ti…”, sin el menor intento de sacar un justo y legal rédito político, por supuesto.

 Si alguien le dijera que la Justicia (¿?) tiene sus escrúpulos de monja para meter de una vez en la cárcel al que, sabiéndolo lo permitió durante años, y a los que se lo gastaban en cubatas, viajes, comilonas, meretrices y cocaína…

 Si alguien le dijera que la ídem, con la misma ya redactada guardó en el cajón la sentencia condenatoria de “gente del Psoe” (Ábalos dixit)  hasta después de que fueran celebradas las elecciones…

 Si alguien le dijera que TODA la presa escrita, TODOS los digitales, TODAS las televisiones, TODAS las tertulias han enmudecido tras dar la noticia, la mayoría, con gran sentimiento…

 Si alguien le contara que por un “asuntillo menor” una frase  de una sentencia judicial (¿?) luego descalificada por el TC., sirvió como base y argumento para que con el apoyo de lo mejor de cada casa, un defraudador y mentiroso se alzara con la presidencia del gobierno…

 Es seguro que el castizo respondería: ¡Amos, anda! Pues eso.

De la prensa, noviembre 2019

 La Audiencia de Sevilla ha dado a conocer la sentencia por la pieza política del caso de los ERES.

BÁLSAMOS

(Soneto)

 Tras tal el gatuperio y robo tanto

ya comprende el común por qué, realmente,

que de un tenaz silencio, no inocente,

se extienda por doquier, tupido el manto.

 

Cerrado pronto han, a cal y canto

sus bien pagadas bocas. El ambiente

se amasó irrespirable e indecente,

cuando el cómo ni el qué, menos el cuánto

 

abría sin piedad los noticiarios

e hizo sacar por cientos las portadas,

las de acoso y derribo, deplorables.

 

Y es que el bálsamo secuaz de los sectarios

se aplica en las espaldas, ¡ay!, marcadas

por fraudes y traiciones miserables.

 

Don Eufemio, dic. 19

(Continuará, D. m.)

GOLPE DE DESPACHO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hablaba con unos amigos de lo que todos hablamos; y poco más. Hablar es el deporte nacional; por eso se hace tan buena literatura en España. Se habla alto y fuerte, como nuestro clima; y por la sordera congénita que padecemos de escucharnos tanto a nosotros mismos.

El español es participativo y se nota en las conversaciones que comparte, con el móvil, sobre todo en los trenes (¡de qué cosas se entera uno!).

Hace unos años estaba en Chauen, visitando y estudiando, cuando sin querer queriendo, no pude evitar escuchar una conversación de una jovencísima española que desde una de las muchas tiendas para turistas hablaba por el móvil.

-Sí, mamá; León es precioso, se come muy bien y estamos pasándolo fenomenal.

En fin; Chauen, León y el resto pónganlo ustedes.

Entre los que estábamos en mi grupo surgió la definición del acto: esto es un golpe de teléfono. Alguien se la está colando a alguien.

Ojos que no ven… Entendimiento que no entiende… No es lo que parece…

Hoy, almorzábamos los mismos que estábamos aquel día en Chauen. Hace ya años. Surgió de nuevo la conversación del golpe. Como decía, lo habitual. De lo que todos hablamos.

Golpes: de Estado, claro. Muy aficionados que somos y además, como en el fútbol, cada español es árbitro y entrenador a la vez. ¿Seremos también golpistas? Más difícil, pero no por falta de ganas.

Así de repente alguien dijo: aquí, ahora, lo que hace falta es un golpe de despacho.

Bueno eso no es nuevo; dijo otro. Se dan a diario. Incluso dentro de los partidos. Ahora dicen que el pesoe lo ha intentado. Al menos intento; fallido claro.

La profundidad de la idea, dijo el más veterano, es adivinar quién es capaz de reunir a los que hay que reunir, en un despacho; sin micrófonos, sin saber sabiéndolo. Ya me entendéis.

Como si se tratase del Cónclave: cum clavis y a pan y agua. De aquí no sale nadie hasta que… Tan claro como que España era y será una. Eso debe quedar claro, clarísimo. Indisoluble.

Y si alguno se va de madre, pues como el padre: ¡¿Por qué no te callas?!

Ese sí que fue un buen golpe.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2019

 

EL CAPELLÁN MILITAR: AYER Y HOY, ARTÍFICE DE LA PAZ. JOSE FRANCISCO NISTAL MARTÍNEZ CORONEL CAPELLÁN EN RESERVA CON DESTINO

PRESENTACIÓN

Todos ustedes conocen al Páter Nistal, a Paco, nuestro querido Capellán militar. No es la primera vez que escribe en este blog y de verdad que siento que no lo haga con más frecuencia, pero su trabajo en bien de los demás siempre le tiene atareado. No es frecuente que en este blog publiquemos trabajos largos, pero en esta ocasión merece la pena no suprimir ni una coma.

Los que no han vivido la vida militar a fondo difícil es que conozcan a nuestros capellanes y la labor tan compleja y a la vez fructífera que cumplen. ¡Si ellos contasen! Hoy el Páter Nistal habla; no lo cuenta todo, casi todo, pero nos acerca a esa labor que nadie puede conocer como él. Pocos han estado tantas veces como él acompañando a nuestros soldados en misiones en el exterior. Pocos conocen como él el alma de nuestros soldados. Y pocos conocen como él la necesidad de la fe y el compañerismo, de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

Estuvo con mis legionarios en Irak. Según bajaba por las escalerillas del avión de regreso le coloqué un gorrillo legionario. Páter eres «Legionario de Honor», por voluntad de mis legionarios, porque te lo has ganado y ellos te han condecorado por atender sus almas de legionarios.

Hoy 4 de diciembre festividad de Santa Bárbara, Patrona del Arma de Artillería, próxima la festividad de la Inmaculada Concepcíon, Patrona de la Infantería española, y de Nuestra Señora de Loreto, Patrona del Ejército del Aire es el día apropiado para el recuerdo y homenaje a nuestros capellanes.

¡Gracias Páter!

EL CAPELLÁN MILITAR: AYER Y HOY, ARTÍFICE DE LA PAZ

El acompañamiento de los Capellanes en los ejércitos es tan antiguo como los propios ejércitos. Las tropas medievales movilizadas para la conquista o la defensa de un territorio, afecta a ese territorio y disuelta después de la batalla, eran asistidas espiritualmente por Obispos y Sacerdotes. Así en la Batalla de la Naves de Tolosa estuvo junto a Alfonso VIII el Arzobispo de Toledo, y según la «Crónica de San Fernando» acompañaron a Fernando III en su conquista de Sevilla San Pedro Nolasco, Fundador de la Orden de la Merced, San Pedro González Telmo y el Beato Domingo de Guzmán, que con otros muchos Sacerdotes habían ido al sitio de Sevilla para ejercer su ministerio y apostolado».

Cuando los ejércitos se hacen permanentes es cuando el Sacerdote se verá incorporado de una forma definitiva a la milicia. No tenían retribuciones fijas, ni gozaban de privilegios; dependían del Obispo del lugar donde estuvieran emplazadas las tropas y sometidos a la jurisdicción del Obispo Ordinario, con el trastorno que ocasionaban los conflictos canónicos; así, hasta la unificación de los ejércitos debida a los Reyes Católicos, con la intervención del Cardenal Cisneros.

La incorporación definitiva tendrá lugar al organizarse los Tercios de Infantería en 1532 que contará desde esa fecha con un Capellán estable y permanente tal y como consta en el primer documento que data de 1535 por el que el Emperador Carlos V, dirigiéndose al Marques del Basto, Virrey y Capitán General de Nápoles ordena «que se destine al servicio espiritual de cada Compañía un Sacerdote secular». Posteriormente, en 1568, el Rey Felipe II ordena a D. Juan de Austria que «ha de haber en cada una de las galeras un capellán Sacerdote; en cada escuadra uno, que sea de más calidad; y cerca de Vuestra persona, uno que sea nuestro Capellán Mayor», e igualmente al Duque de Marqueda, en Palermo, le dice «que en cada Compañía hubiere un Sacerdote, y de todos los de un Tercio, un Capellán Mayor».

Así se irá creando una estructura que culminará con la figura del Vicario General Castrense, creada por petición del Rey Felipe II al Papa Pío V, por un Breve del 27 de julio de 1571 siendo nombrado D. Jerónimo Manrique.

Una nueva etapa se iniciará en 1762. Las reformas y reorganización del Ejército y la Armada llevadas a cabo por Carlos III solicitan de Roma un nuevo Breve al Papa Clemente XIII, que concede el 10 de marzo de 1762, nombrando, según deseo del rey y ejemplo del regalismo borbónico, al Cardenal Spinola de la Cerda, Vicario General de los Ejércitos, quien ostentaba ya el título de Patriarca de las Indias. Títulos que se unirán en una misma persona hasta el siglo XIX.

Otras épocas históricas, que no son objeto de esta conferencia, se desgranan dejando al descubierto las luces y las sombras por las que atravesó, y atraviesa, este veterano Servicio Religioso. Aquí sólo dejamos constancia de nuestra antigüedad. Y volvamos al personaje.

El tratadista militar del siglo XVIII, Coronel de Infantería D. Tomás de Puga y Rojas, hombre que compaginó la carrera de las armas con las humanidades, que fue, por tal motivo, auditor de la plaza de Ceuta, abogado de los Reales Consejos y, por último, Corregidor y Capitán a guerra de la villa de Quesada, en 1707 publico en un libro titulado «COMPENDIO MILITAR», un capítulo con el epígrafe «Elección y calidades del Capellán de Regimiento» en el que dice de éste lo siguiente:

«El Vicario General del Ejército es la persona en quien reside la jurisdicción espiritual militar, tropas del territorio, guarniciones y campamentos; y el Capellán de Tercio o Regimiento es el que tiene el gobierno espiritual de los demás Capellanes del Cuerpo y el cuidado de las almas de todas las gentes de que se compone, como también la atención a los ejercicios devotos y que se eviten los pecados públicos y ofensas a Dios; y porque no es fácil haya para cada compañía su Capellán, como se hacía antiguamente, se suele formar en cada Regimiento el número posible de Capellanes para la celebración de las misas y administración de los Sacramentos mediante la Ordenanza 75 de la antigua.»

«La elección del Capellán mayor y demás Capellanes del Regimiento la hace, por vía de presentación, el Coronel, la cual aprueba su Majestad, y se le da la Real Patente en forma, con la cual se presentan y son admitidos al sueldo. En la elección conviene tener presente que los Capellanes sean muy celosos en el servicio de ambas Majestades y del bien de las almas, y libres de toda codicia, y personas de experimentada confianza, por la que de ellos comúnmente hacen los soldados, entregándoles dinero y otras cosas para que, en caso de fallecer en la función lo distribuyan en la forma comunicada; y saliendo bien y con vida, volverlo cabal y sin defalcación, para lo cual han de tener libro en que lo escriban con toda claridad y distinción».

«Así mismo se debe tener presente el que sean de fervoroso espíritu y ánimo varonil para andar entre los riesgos fervorizando cuando la guerra es contra enemigos de la fe, y en todos los reencuentros fortaleciendo a los heridos, administrándoles los Sacramentos y exhortándoles en la última hora. El alojamiento se les da a proporción del Sargento Mayor, por la equivalencia que se considera en el grado».

«Nunca hará uso de las armas, salvo para defender su vida, la de los heridos y los ornamentos sagrados; más no se engríe por valiente, pues siempre ha de ser humilde después de la batalla».

«Cambie su traje religioso para caminar a pie o a caballo, llevando señal o insignia que denote su estado, según las órdenes de su Coronel, al que estará en todo subordinado, además del Vicario General».

En pocas líneas el Coronel de Puga sintetiza las condiciones, los cometidos y dependencias del Capellán; pero, sobre todo, resume la calidad del Capellán militar condicionado a serlo en tanto en cuanto esté adornado de virtudes espirituales y humanas, algunas imprescindibles,. Pero quiero entender que lo que describe no es un ideario para que quede constancia de cómo han de ser los Capellanes. Más bien, está retratando al conjunto de Capellanes con los que convivió en sus años de milicia. Hombres, aquellos, descendientes de D. Quijote, vaciados en el mundo, a lomos de la Buena Nueva, nutridos de Dios, apóstoles misioneros, conquistando almas o gastando paciencia para conservar la devoción allí donde ronda el peligro, aprieta la fatiga y el sufrimiento; que son los aledaños de la muerte el terreno propicio para dar ejemplo e invitar a acercarse a Dios con la misma valentía con la que se espera lo incierto.

Dice el General BERMUDEZ DE CASTRO en un breve artículo titulado «EL PATER» (Madrid 1951) «No es fácil la misión del Padre Capellán alternado con gente joven, alegre, bromista, poco preocupada; si se encierra en torre de marfil, falta a la misión que le atañe; si se entrega demasiado a la alegría, se expone a no inspirar cierto respetillo muy necesario; desde luego que no todos los sacerdotes serían aptos para desempeñar la feligresía de un Regimiento; ¡no es fácil! Poseer la tolerancia comprensiva indispensable, no porque la gente de armas sea más pecadora que el paisanaje, sino todo lo contrario; pero su carencia de hipocresía, incompatible con el carácter militar, los ofrece más locuaces, menos circunspectos, y parecen más pecadores. Un Páter demasiado serio, reservado, sin alzar nunca los ojos del breviario y escandalizándose de algunas libertades de palabra, no podría servir en filas».

Aquel estilo de vida tan peculiar del Capellán militar, por lo entregado y austero, hizo que se propusiese y se aceptase como reconocido lo que se llamó LA CUARTA FUNERAL. Era cuando los soldados servían siete años; tenían masita, es decir, ahorros, si eran cuidadosos con la ropa; la cuarta parte de la masita, si se moría su dueño, correspondía al Capellán.

Se cuenta del Batallón expedicionario del Inmemorial del Rey que, por fallecimiento de 857 soldados de tropa en la campaña de Méjico, el Capellán percibió 10.650 pesos fuertes, la mitad en oro, CUARTA FUNERAL del importe de las masitas de los muertos. Esta CUARTA FUNERAL desapareció al adoptarse un nuevo Reglamento de Contabilidad que suprimió la masita. Sólo se conservó en Cuba, durante la última guerra, como ventaja de ultramar.

A los Capellanes les estaba vedado acercarse a la línea de choque para que los heridos y moribundos pudieran ser atendidos y no les faltasen los auxilios de la Religión. En las Ordenanzas que los Maestres de Campo, Generales, y los Capitanes Generales, después, daban a sus tropas por medio de bandos, se recomendaba siempre a los Capellanes, en lo posible, que no se expusiesen a los riesgos, pero que tampoco se apartasen de sus compañías, condiciones que muchas veces no eran compatibles. Quienes han sentido la llamada de Dios y esa entrega específica a la vida militar reviven, cada día, la necesidad de estar junto a los suyos, ya suba o baje la rueda, y ser uno más. Así se gana la confianza, el respeto y la admiración, además del cariño. «Abonado el terreno» el «Dios con nosotros» también tiene sitio. Pero, si además de esto, sus acciones son heroicas, están llamados, con toda justicia, a la más alta gloria. La Laureada busca el pecho del militar heroico. Valga la comparación, vuela por el campo de batalla buscando el corazón del que se la gana, sea soldado o general. Sólo distingue al héroe. Aunque no es de extrañar que en su vuelo se pose más fácilmente en el que combate y en el que ejerce la responsabilidad del mando que en el Capellán, que sin dejar de ser soldado y combatiente, lo es muy «sui géneris». Es, pues, admirable que un Sacerdote alcance esta recompensa militar tan preciada y buscada por todos, y que, en ocasiones, algunos logran como recompensa póstuma a su heroísmo, siendo galardón valiosísimo, no para su uniforme, sino para su sepultura.

Sin monumentos, ni calles dedicadas que recuerden ni sus nombres ni sus gestas, rescatados, quizás, del olvido y honrados con nuestro recuerdo, ya que glorias tan íntimas y singulares piden público reconocimiento, (y, quizás, una lápida con sus nombres en el Arzobispado Castrense como agradecimiento y estímulo para los capellanes en servicio activo); porque ellos sí hicieron realidad las palabras de San Pablo: «Que los hombres nos miren como ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios», traemos al recuerdo los nombres de los seis primeros Capellanes militares Laureados de San Fernando y una pequeña reseña de su vida.

DON PASCUAL FLORES PÉREZ:

El primer laureado del que queda constancia acreditativa. Nació en Teruel el 18 de mayo de 1840. Ingresa en el Ejército en el año 1874. Estaba encuadrado en las fuerzas que acaudillaba Don Fernando Primo de Rivera que apuntaban a Estella, la Corte de D. Carlos, la que fuera llamada ciudad Santa del Tradicionalismo. Por tierras de Logroño,    en los altos de Montejurra, su oponente, Calderón, se defendía con sus fuerzas, pero al fin ha de retirarse. Dominadas las crestas de Montejurra, Estella queda inutilizada y la ciudad se abre al General victorioso, comenzando la deserción del ejército contrario. Pero aun persisten los actos heroicos que por ambas partes han jalonado una campaña. Entre ellos, el realizado por D. Pascual. Éste Capellán militar, impávido en el combate, abstraído a todo lo que no sea cumplir con su misión, recorre las líneas, acude ante los moribundos, anima al que está abatido por el dolor. Las almas son lo que importa. Sus hechos culminan en la acción del 30 de enero de 1876. Ese día lo recoge el Reglamento de la Orden para apreciar los actos heroicos llevados a cabo por él e incluirlo en la Asamblea de sus Caballeros y declarado benemérito de la Patria. Y junto a la Cruz de San Fernando se colocó la Cruz roja del Mérito Militar; la de Carlos III, por el mérito contraído y herida recibida en la acción de 15 de junio de 1875 y otras de las que hay constancia y que no se nombran en esta ocasión. Este Capellán falleció en Valencia el día 12 de enero de 1911, cuando se hallaba en situación de retirado. En aquella capital causaba la mayor admiración, D. Pascual, sobre cuya negra sotana resaltaban los esmaltes de una cruz Laureada conseguida previo aquilatamiento de sus    méritos. Como es preceptivo.

DON FRANCISCO FIGUERAS FERNANDEZ:

La guerra de Filipinas ardía con todo el ímpetu de fanatismos y avivamientos de independencia. En esa fase de una campaña con signo adverso para nuestra causa, otro Capellán laureado, el Capellán segundo del Regimiento de Infantería de Manila n° 74. La fecha, el 18 de julio de 1895. En el asalto fue herido de muerte el Capitán de Ingenieros D. Félix Briones. Es, entonces, cuando este Capellán no lo duda. Hay que administrar los últimos Sacramentos, ayudarle en ese trance irreparable. En el mismo talud de la brecha, blanco seguro de las armas enemigas, sin cuidarse de su vida, D. Francisco ayuda a morir al bravo capitán ingeniero. Del hecho da notoriedad el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra correspondiente al día 4 de octubre de 1896 que le concedía la Cruz de San Fernando de primera clase, con la pensión anual de 250 pesetas, señaladas en el Art. 8° de la Ley citada, y abonable desde el día 18 de julio del año en que tuvo lugar el hecho de armas.

Junto a la Laureada podía colocar este Capellán, la Cruz de primera clase del Mérito Militar con distintivo rojo, pensionada; la Cruz roja, también pensionada y la Cruz de María Cristina, entre otras. Falleció este Capellán en Madrid el 3 de diciembre de 1915. Sus restos reposan detrás de una lápida grabada con su nombre y apellidos, Teniente Vicario de 1a clase. Asesor del Cuerpo Eclesiástico del Ejército, la fecha de defunción y la edad, 50 años, nicho 99, Sección 5, Patio de la Concepción, en uno de los muros del cementerio de la Sacramental de Santa María, de Madrid, por su aspecto hace tiempo olvidada; por cierto, con huellas de nuestra pasada guerra civil.

DON ESTEBAN PORQUERAS ORGA:

En tierras filipinas también la meritoria actuación de este Capellán, el segundo de los que mereció esta codiciada recompensa en el archipiélago. Servía este Capellán en un batallón de Infantería de Marina y era el 10 de noviembre de 1896. Ese día nuestro Ejército tuvo numerosas bajas en Benicayán entre las que se contaban un jefe, un oficial y 25 de tropa, además de tres jefes, once oficiales y 81 de tropa heridos. D. Esteban mostró frente al enemigo su noble figura, actuó de modo resuelto e incansable. No sólo prestó en extrema vanguardia los auxilios espirituales a los heridos graves, yendo incesantemente de unos a otros, sino que hizo de auxiliar médico y de camillero. Ayudó a curar a los heridos, transportó en hombros a otros colocándolos fuera del alcance de los proyectiles. Su actuación no reconoció barreras. Y toda esta acción meritoria la totalizó cuando el mismo necesitaba esa ayuda médica que tanto prodigó en las horas de un combate adverso. Herido en un pie, el Capellán no buscó refugio en el botiquín, sino que desdeñó el dolor propio por disminuir el ajeno y así se mantuvo todo el día.

Estos hechos son reconocidos con fecha 24 de octubre de 1898, en que se da cuenta de que desde el 10 de noviembre de 1896 tiene derecho a la pensión reglamentaria como Caballero de San Fernando de primera clase.

FRANCISCO OCAÑA Y TELLEZ:

En Tembleque, ese pueblo de la Mancha que la autovía A. IV quiere

dejar a un lado, a donde el bueno de Sancho se desplazaba algunos agostos para cortar las enceradas espigas que aseguran tranquilidades allá por el invierno, nació este Capellán Castrense. Nació el día 1 de abril de 1871 e ingresó en el Ejército el 30 de agosto de 1895. No tardó en ser un miembro más de las fuerzas que allá en la Perla de las Antillas trataban de mantener esa preciosa isla bajo la soberanía de España. El día 8 de Diciembre, día de la Inmaculada, de 1898, D. Francisco Ocaña, que pertenece al Batallón de Álava, se encuentra en operaciones cerca de Laguna Itabo, en terrenos bajos que encharcan las lluvias, allá por donde se va ensanchando el vientre de ese caimán a que semeja el mapa de Cuba. El batallón, formado por gente de probada bravura, va bajo las órdenes del General García Aldave, cuyo nombre se haría popular después por tierras de Marruecos.

El Capellán del Batallón de Álava, muy próximo al enemigo y bajo sus ruegos, solo piensa en los deberes que su excelso ministerio le exige. Pero no se circunscribe a lo espiritual sino que ayuda a curar a los heridos, trasladándolos fuera del alcance de los proyectiles, y realiza cuanto le sugieren las críticas circunstancias del momento. Por su actuación, la Orden de San Fernando le acoge entre sus miembros, y la Reina Regente desde las columnas del Diario Oficial del Ministerio de la Guerra proclama sus méritos y le reconoce el derecho al disfrute de la pensión adscrita a la Cruz de la primera clase de esa Orden de San Fernando. Dos heridas de guerra por él sufridas testimonian su tributo de sangre. Una en Cuba; la segunda, en Marruecos, en el tristemente célebre Barranco del Lobo. Es uno de los capellanes más condecorados de la historia.

DON JESÚS MORENO ÁLVARO:

Les confieso que por este Capellán Castrense siento especial admiración. Curiosamente, el día de mi presentación en la Base Militar de Hoya Fría, en las efemérides de la Orden, se recordaba su gesta. Desde entonces es mi héroe.

Su actuación tuvo un eco inmenso en la Prensa de España que contrarresto un poco las noticias que sentenciaban el descalabro de nuestras tropas en tierras de Melilla en aquellos días de julio de 1909. En los periódicos de esos días fue recogida la estampa de ese Capellán que, pese a ser menguado de estatura, se alzó como un gigante. Estaba destinado en las filas de aquellos Cazadores, flor de la Infantería española. Para situar la gesta describiremos brevemente la situación vivida en Melilla los primeros días de julio del año 1909. El Comandante militar, General Marina solicita refuerzos al Gobierno para castigar la cobarde agresión de rífeños a obreros que trabajaban en el tendido de la vía. Por discrepancias políticas los refuerzos tardaron en llegar. Por fin, comienzan a llegar los primeros procedentes de la Brigada de Cataluña pudiendo repeler las hostilidades de las estribaciones del Gurugú. Los ataques se siguen repitiendo los días 19 y 20. Sólo, entonces, el Gobierno comprende el peligro y manda refuerzos que encuentran las primeras dificultades por los oponentes al envío de tropas, que, en la estación de Atocha, llegaron a desenganchar las locomotoras para impedir la salida de los Cazadores, la joya de la guarnición de Madrid. Cuando llegaron a Melilla, desde el barco al combate. Los incidentes de aquella jornada, en la que tuvimos gran número de bajas, merecen más el silencio que el comentario. El día 27 la vía había sido cortada y era necesario mandar un convoy a las posiciones. Se tomaron todas las precauciones. Aún así, nuestras fuerzas, que sufrieron un horroroso y certero fuego, lograron entrar en el Barranco del Lobo. Caen en él jefes y oficiales pero los Cazadores no se amilanan, calan el cuchillo y siguen por las lomas.

Entonces, cuando es imposible atravesar la muralla de balas del enemigo, surge la actuación del Capellán del Batallón de Cazadores de las Navas n° 10, Don Jesús Moreno Álvaro. Este no sólo se no aparta un momento de sus fuerzas, a las que administra los Sacramentos y ayuda a curar, sino que cuando el Batallón se halla casi desprovisto de mandos y los soldados comienzan a ceder terreno y a buscar salida por la barranquera, el Capellán toma el mando, y en todo momento actúa como un jefe, decidido, sin rehuir el riesgo. Con su actuación logró aminorar el dolor de los caídos en aquella acción que tantas bajas ocasionó a España, entre ellas un General y cinco Jefes muertos.

  1. Jesús Moreno Álvaro fue admitido el 14 de abril de 1910 en la Orden de San Fernando con la Cruz de primera clase.

DON JACINTO MARTÍNEZ VERDAZCO:

Escueto es el oficio que notifica los méritos de este Capellán castrense que facilitaron el ingreso en la Orden de San Femando: «Resultando que el citado Capellán permaneció durante el combate en la posición central, que ocupaba el Batallón de Cazadores de Madrid n° 2, al que pertenecía, auxiliando a los heridos en primera línea y sirviendo de auxiliar eficaz en la comunicación de órdenes y avisos bajo el fuego del enemigo, municionando personalmente la segunda compañía del Batallón». Por su actuación, la Cruz de primera clase de la Orden de San Fernando a resaltar sobre su traje talar.

Con nuestro humilde recuerdo rendimos honor a la gloria de estos seis Capellanes militares ejemplares y avivamos el ejemplo para quienes tenemos el relevo.

El paso de los años hace invariable la misión del Capellán. Ayer y hoy tiene la misma urgencia y la misma actualidad el mandato de Jesús: «id y predicad el Evangelio… «. Cada época ha requerido su adaptación. La última etapa del Capellán militar volviendo a acompañar a las tropas, ahora en misiones de paz, fuera de nuestras fronteras, la deciden las últimas guerras de Europa de esta década. Concretamente, Bosnia 1992. Hubo un ensayo el año anterior con un Batallón de la Brigada Paracaidista que tuvo presencia en el frío invierno del Kurdistán iraquí.

Dejábamos las «paz» de los cuarteles e iniciábamos toda una aventura en la que el mayor alijo era la ilusión. No creo exagerar si digo que a todos, mandos y tropa, nos faltaba experiencia, que se suplió con disciplina y el buen adiestramiento que tenían las unidades; y en el entramado operativo con los ejércitos de otros países, con los que compartíamos escenario, el recelo y la desconfianza, por parte de estos, acabó siempre en admiración al ver el comportamiento del soldado español. Abnegado, sufrido, valiente, amable, generoso, entre otras, son virtudes que rebosan del atillo con el que carga a todas las horas y en todas las estaciones del año, pase lo que pase, el soldado español. Uno por uno, todos por igual, los mejores embajadores de la Patria de los últimos años allí donde estuvieren.

El Capellán también tuvo que aprender. Adaptarse al medio y a las circunstancias. A coger su maletín de campaña y a celebrar la Santa Misa mientras caían granadas en Jablanica, Mostar, Aracinovo, Diwuaniyaf o Nayaf. A escuchar conversaciones interminables en las horas de refugio en el «nido de heridos»; a compartir los 25 grados bajo cero con la guardia al amor de un bidón de ascuas, que hacía de brasero, y un café aguado; a soportar los 65 grados de temperatura y la tormenta de arena en pleno desierto. Tratándose de un patrimonio de almas como las de los soldados españoles, el aprendizaje fue fácil y rápido.

 

La actividad del Capellán en ZO. (Zona de Operaciones) tiene, a mi modo de ver, cuatro vertientes:

  • La personal,
  • La función específica con los militares a quienes acompaña,
  • Su función con ejércitos amigos (evitaré llamarles de la coalición), y españoles que desarrollan trabajos en los países donde hay presencia militar española: ONGs., periodistas, empresarios, políticos…
  • Actuación con los representantes o instituciones y población del lugar.
  1. PERSONAL:

Siendo testigos directos de las realidades más crudas y del odio más desaforado, presos como los habitantes que nos reciben, de otra forma, en destacamentos militares más o menos habitables, el bien que más se valora, como bien supremo del hombre, es el de la Libertad. Después, uno agradece a Dios la cantidad de cosas de las que disfruta; cuántas, que no son necesarias, nos atrapan en esa tela de araña de la sociedad consumista, y exigen de nosotros esfuerzos tremendos y, a veces, incómodos con personas del entorno.

De lo humano a lo divino. Si el Coronel De Puga decía de los Capellanes que «sean fervorosos», la estancia en estos lugares son ocasiones para comprender y dar razón de lo que nunca tendrá justificación. Sólo el bien es justificable. Y ayudar a poner esperanza y confianza en Aquel que también fue víctima del odio y de la intolerancia y, que desde el trono de la cruz, da sentido a tanto sinsentido. Definitivamente, toda situación problemática humana, personal o colectiva, tratada desde la fe, adquiere, de inmediato, soluciones humanas y espirituales que no manejan ni la ciencia ni los recursos humanos. La presencia de Dios en la Historia y en las historias de los hombres no se puede eliminar. En algún momento nos topamos con El. El Capellán descubre y ayuda a descubrir a sus compañeros el rostro del Cristo doliente en esos rostros sin nombre, en esas miradas perdidas que rompen el alma, en esos cuerpos inocentes mutilados, en ese ir y venir a ningún sitio por ciudades y pueblos de los que sólo queda el recuerdo y los nombres, en esos paisajes, otrora verdes y habitables, llagados y solitarios. De estas experiencias, sin posibilidad de poder medir en porcentajes ni plasmar en tablas estadísticas, el ejército, nuestro ejército, se ha humanizado más y, también, se ha espiritualizado más. Los militares, en especial la tropa, que en España no pisan las iglesias, allí, sin pudor humano, tienen encuentros solitarios con el «preso del sagrario», participan de las celebraciones litúrgicas, charlan amigablemente con el «Páter» y llevan, con orgullo, la medalla o el escapulario, por poner algunos ejemplos.

Al inicio de las misiones, el Capellán estaba encuadrado orgánicamente en la Compañía de la Plana Mayor, dependiendo directamente del Jefe que mandaba la gran Unidad. Sin dejar esta dependencia, hoy el Capellán, con otros Servicios, forma parte de lo que se llama «Equipo de Apoyo al Mando» (EAM). Otros, no sé con qué intención, se empeñan en llamarlos «Estado Mayor Especial».

Lo que no ha cambiado mucho desde el inicio hasta hoy son los recursos, siempre escasos para el «Páter». Es el único servicio, y el único de todo el Destacamento, que no tiene a nadie asignado para que le ayude en sus cometidos. Aunque nunca le faltan manos voluntarias. Conseguir un lugar, más o menos decente, como Capilla-y despacho ha dependido siempre de las influencias, del jamón y de alguna botella que otra de vino. Estos lugares, que con tanto trabajo se construyen y ornamentan, después son los más visitados por Mandos y Tropa, haciendo de ellos el refugio cálido del corazón. Por algo será.

  1. FUNCIÓN ESPECÍFICA:

La misión del Capellán es acompañar a las tropas y ofrecerles el servicio, todos los días de la misión, las 24 horas. Acompañar es estar con ellos, donde estén; conocerlos a todos, uno por uno, a ser posible por el nombre; es sentir y manifestar, contagiado, la alegría o la adversidad individual o colectiva; sentir el pulso, tanto del que tiene la responsabilidad de mandar, como de los que obedecen órdenes, para ser consejero imparcial, confidente, amigo o, al menos, compañero de todos. En esta tarea, el Capellán invierte la mayor parte del tiempo para estar muy atento, especialmente, con aquellos a los que le llega la hora del desánimo o le aprieta el problema que llega de España. La vigilancia es continua, no esperando que lleguen a él atrincherado en un despacho, si lo hubiera. Hay que recorrer todos los rincones del Destacamento todos los días para ir comprobando la temperatura anímica y moral de los compañeros. Tiene que acompañar a las patrullas que vigilan en los BMRs, de día y de noche, sin reparar en el peligro, ni en las inclemencias meteorológicas; llenar horas de cigarros y recuerdos con la guardia de seguridad; o en el puesto de mando, empujando unas manecillas de reloj que le cuestan moverse; en los talleres, con militares enfundados en monos cromados de grasa y aceite; en el botiquín, donde siempre existe esa simbiosis mágica entre el personal sanitario y el «Páter», además de la visita de ánimo al compañero herido o enfermo; y en la partida de cartas en la que, lo que más se juega, es el honor del vencedor. Momentos especiales son, para los que se reserva y vive, cuando va a visitar los destacamentos más alejados del Puesto de Mando y les lleva, además del ánimo, noticias, encargos y, si puede ser, algún presente que les recuerde los sabores de la madre patria.

La clave del acompañamiento es la acogida. Al estilo de Jesús, el único maestro, que

  • acogía a todos los que llegaban hasta El;
  • escuchaba y,
  • cuando se iban de su lado, se marchaban aliviados en el espíritu y sus cuerpos sanados.

En definitiva, el Servicio Religioso presta apoyo humano, espiritual, religioso y moral a los militares que lo solicitan. Celebra diariamente la Santa Misa, fiestas patronales y funerales (este Capellán ha tenido que hacer las honras fúnebres y despedir a 12 compañeros caídos en Misiones de Paz). Administra Sacramentos, como el de la Penitencia o Bautismo de Adultos. Prepara para la recepción de los Sacramentos de la Confirmación y del Matrimonio. Forma coros para las celebraciones y otros actos. Da conferencias de formación religiosa y humana. Ayuda a los miembros de otras religiones o confesiones, si los hubiere, a practicar su culto. Se vale de la hoja parroquial o de la imaginación del momento para que las propuestas del Servicio Religioso tengan eco.

Habitualmente, ha sido el encargado de gestionar el Plan de Calidad y Vida de la Tropa, es decir, el tiempo libre y de ocio de los Militares, así como los recursos asignados: Biblioteca, Prensa, Películas de video, Programación de la Televisión, -incluidos los partidos de fútbol, «la madre de las batallas»-, Horarios y listas de Teléfono, cuando las llamadas a España eran de cinco minutos no todos los días, Listas de Internet, Competiciones deportivas, Viajes lúdicos y Visitas culturales. Con frecuencia se le encarga, con la célula de Asuntos Cívico-Militares (CIMIC), de coordinar o colaborar en la ayuda humanitaria.

Este «cajón de sastre» parece muy abultado. Pero en un lugar donde no hay horarios, salvo los fijos de las comidas, y todos los días del mes son lunes, primera hora, el tiempo, que allí parece que va más despacio, da para todo y aún sobra.

  1. EL CAPELLÁN MILITAR CON LOS DEMÁS…:

La figura del Capellán ha sido definitiva para las relaciones humanas y de cooperación con otros ejércitos. Éstas han surgido del buen entendimiento y amistad, además del apostolado en común, de los Capellanes de los distintos ejércitos con representación en el «teatro de operaciones». Actos ecuménicos, reuniones periódicas, actividades culturales, han hecho fluidos los vínculos de unos con otros. El Capellán español ha prestado con bastante frecuencia servicio religioso a ejércitos de otros países que se lo demandaban. La colaboración ha dado siempre frutos positivos en todos los órdenes.

Contaré una anécdota. Macedonia, durísimo invierno del año 1999. El destacamento «El Pilar», emplazado junto al aeropuerto de Skopje era vecino del americano. Ellos, con personal autóctono de sobra, lavaban rutinariamente sus enormes vehículos embarrados. Los españoles, de vez en cuando, aprovechando la caída de manos, colábamos alguno que otro, celebrando el agrado y buena disposición de los americanos y los macedonios. Hasta que llegó la factura, por cierto, el litro de agua al precio del de güisqui, ¡con lo que allí llovía! No había partida económica para justificar aquel gasto. Ante el agobio del Teniente Coronel, el Capellán pide la factura y va a visitar al Coronel americano. En aquel cordial encuentro, el Capellán, que les asistía religiosamente, pone precio, sólo simbólico, porque las Misas tienen un valor incalculable, a sus servicios, quedando muy en desventaja el ejército americano. Así se firmó un acuerdo por el que España podía lavar un número determinado de vehículos semanalmente a cambio de otro servicio, el Religioso.

Todo español que llega por alguna razón o de visita a Bases españolas en Zona de Operaciones, termina, sin saberse bien por qué, en las dependencias del «Páter». Hablamos de ONGs, periodistas, etc. De esa acogida, sin preguntar credos ni ideologías han surgido largas conversaciones de lo humano y de lo divino y buenas amistades, por encima de todo.

  1. EL CAPELLÁN MILITAR Y LOS DEL LUGAR:

Hasta donde han podido y, a veces, no ha sido poco, los Capellanes han sido los mejores interlocutores para estrechar lazos de unión con popes, imanes y representantes religiosos. Con santa paciencia han tenido que soportar largas horas de reunión para escuchar un monólogo abundante de reproches y descaros, desahogos necesarios para llegar a acuerdos en otras mesas de negociación.

A    MODODE   CONCLUSIÓN:

Han sido muchos los Capellanes militares que en esta última época han acompañado a nuestras tropas fuera de nuestras fronteras en misión pacificadora y humanitaria. En algunos momentos han sido 5 a la vez, en distintos lugares, los que compartían la misma suerte. Para ellos no ha sido ni un mandato, ni una obligación, sino una necesidad que nace de la misión para la que viven y por la que sienten.

Con la mochila a la espalda, a pie de escalerilla del avión o en la propia casa, porque no había fuerzas para más, despedían a los ancianos padres y familiares cercanos a los que algunos no volverían a ver más. No toca ahora juzgar cómo lo han hecho. Cada uno de los miembros de los Ejércitos tendrá su opinión particular del Capellán o Capellanes con los que haya convivido. Pero, sin arrogancia ni vanagloria, estoy seguro que todos pusieron lo mejor de sí mismos a disposición de todos. Cada uno con su estilo y con sus peculiaridades, pero con humildad, procurando el mayor bien para todos. Esta actitud es respuesta recíproca del trato que recibe, en general, el Capellán por parte de los miembros de los Ejércitos. El Capellán se siente integrado, querido, útil y realizado entre quienes como él, han optado por una forma de vivir diferente, fieles a unos principios y convicciones, amantes como nadie de la paz y la concordia.

Todos deseamos que nuestros Ejércitos vuelvan a la rutina y al trabajo de los cuarteles lo antes posible. Cosa que parece cada día menos probable viendo el empeño de algunos intolerantes y fanáticos que, a costa de ideas seudo religiosas, amedrentan y se ensañan con la comunidad mundial. Nuestras Tropas, en ese ir y venir por caminos de paz, podrán seguir contando y confiando en sus Capellanes que, herederos del valor y la ilusión de los del pasado, bien preparados y siempre dispuestos, acompañarán con humildad a nuestros Ejércitos allá donde haga falta.

JOSÉ FRANCISCO NISTAL MARTÍNEZ

CORONEL CAPELLÁN EN RESERVA CON DESTINO

Blog: generaldavila.com

4 diciembre 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Y, con la que está cayendo tiene que venir un recogedor de las nueces manchadas con la sangre  de españoles  a decir al resto de formaciones lo que tienen que hacer con un partido infinitamente más democrático, leal, constitucional y español que el suyo; que no lo es nada. Eso sí, ha sido, es el más chupón, oportunista, aprovechado, racista, cobarde  y traidor desde hace  ciento veinticinco años.

 Justo estoy redactando este comentario previo al soneto de más abajo y me entra en al móvil un aviso de mensaje. Lo abro; y aquí lo tienen: una muestra más del ingenio popular.“Con la que está cayendo” digo más arriba. ¡Qué clarito lo tiene el inefable Romerales!

 A ver si le llega al mal nacido personaje de los…cordones cuya híper representación sólo es debida a la interesada estupidez del resto de los acomodados y bien amoldados partenaires: ¡PAYASO!, éste sí.

 De la prensa, noviembre  de 2019

ORTUZAR  DEFIENDE UN CORDÓN SANITARIO CONTRA VOX.

El presidente del PNV […] ha llegado a pedir la ilegalización política y ha propuesto al resto de las formaciones políticas crear “un cordón democrático” en torno al partido de Santiago Abascal, y lamenta que “campara a sus anchas y que pudiera estar y decir en todos los sitios lo que le daba la gana”. Les insta igualmente  a que “no pinte nada ni condicione nada en la vida de las instituciones, más allá, lógicamente, de sus derechos como electos, no dándole ningún puesto ejecutivo para anular su capacidad de condicionar las políticas públicas y la acción de gobiernos y ayuntamientos” (sic)

 EN SOLITARIO

(Soneto con estrambote)

 Hay un tipo faccioso con coleta

que una dictadura comunista

ya próxima acaricia; y socialista,

el socio, que llegara por la jeta

 

y que pone en la cháchara la meta,

genuflexo y a gusto del golpista.

Y así por engrosar la aciaga lista

ni asesinos le faltan, los de ETA.

 

Tampoco escasearán, aprovechados,

los votos de mindundis do se juntan

los de todo color, raza y pelaje.

 

Y este aquelarre vil de conjurados

en la Patria romper, dice repuntan,

¡peligros!, en su mísero lenguaje.

 

En burda, la grosera y vil patraña,

peligros, que vinculan, ¡ay!, nerviosos,

con bendita la voz que, temerosos,

se alza en solitario por España.

Don Eufemio, nov. 19

(Continuará, D. m.)

ESTAMOS EN GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Aquellas cosas de antes de la guerra, o de la guerra de hace tantos años! Suele decirse todavía en las solanas de los pueblos en ese mes de marzo que mayea. Ya van quedando pocos viejos que recuerden aquella. Ahora son jóvenes que ni entienden de solanas ni escuchan a los viejos. Pero ahí está ella: la guerra.

¡Qué pesado es este general que siempre trae la guerra a colación!

Es que soy de solanilla y me gusta recordar.

Estamos en guerra y no solo lo digo yo. Lo que ocurre es que es otra guerra, aunque preferimos aplicársela a los tanques, misiles, bots o drones. En Cataluña hay un grupo que tiene declarada la guerra a España y no dudan en expresarlo así en su cotidiano lenguaje: <<Cataluña está en guerra con España>>. La maldad del lenguaje va calando poco a poco. Ellos son Cataluña y el resto es España. Toda Cataluña se centra en ellos, sus portacoces, su voluntad y su voz (coz). Suena como un cañonazo y lo es; un misil de largo alcance: España contra Cataluña; efectos destructivos incalculables. Al resto de españoles de Cataluña los han derrotado. Catalanes sin voz, sin voluntad, sin expresión, sin libertad. Lo anormal del relato, el falso relato, se impone, se hace realidad y anula al resto, a la verdad.

¡Levántate Cataluña y lucha por tu libertad de ser España!

Cada día que pasa esto se parece más a lo de la solanilla de marzo, junto a las blanqueadas paredes, que allá por la década de los 30 del siglo pasado empezaron los muros a permanecer en silencio y a guardarse, los que en ellos se apoyaban, unos  de otros; y, aunque mucho han cambiado los tiempos, en el hombre en nada han cambiado sus entrañas: aquellas cosas de antes de la guerra son el preludio de la guerra de hace tantos años.

Que hay una guerra informativa declarada entre las grandes potencias nadie lo duda. Hoy Rusia y los Estados Unidos son protagonistas. De esa guerra otros sufrimos sus efectos-consecuencias.

La victoria, el dominio, finalidad de la guerra, es tan sutil que se mueve para lograrla entre dos alternativas: destrucción física del adversario o destrucción ideológica. La primera es harto conocida y nunca descartable. La segunda es más actual y significa toda una revolución en la visión de los conflictos bélicos que ya se conoce y estudia como Revolución en los Asuntos Militares (Revolution in Military Affairs o RMA). Evolución de las Fuerzas Armadas, su seguridad y explotación, ante las nuevas tecnologías. Puede que el error sea seguir distinguiendo entre Fuerzas Armadas y el resto. Los guerreros del futuro, ya del presente, no portan armas como las hasta ahora conocidas, ni responden a los esquemas del soldado de Flavio Vegecio; en muchos casos no forman parte de unidad alguna, ni conocen por quién y para quién luchan o -en su lenguaje- para quién hacen su trabajo.  Los soldados son ya otros y responden a otros criterios distintos a las virtudes de antaño; y todos debemos escuchar, sin asombrarnos ni asustarnos, que los Ejércitos caminan a un espacio y tiempo desconocidos para nosotros, no para las próximas generaciones. La guerra está en la mente y en lograr el dominio de la tecnología. Es el reto. De lo que se deriva el dominio de la economía, la moral, el medioambiente, hasta el arte y la religión.  Como siempre; pero ahora únicamente.

Cualquier teoría es admisible por lo desconocido del horizonte de acontecimientos; se dibuja un enorme agujero negro que los artistas del Arte de la Guerra no acaban de enlazar con los científicos del espacio tiempo. Arte con ciencia, con técnica. Imprescindibles.

Todo esto me lleva a pensar, muy en serio, que estamos en guerra. Lo que dudo, lo que me ocupa es saber cómo afrontarla.

La complejidad del tema solo me permite, en tan escaso tiempo, apuntar mi preocupación ante lo desconocido.

Se puede ganar una guerra sin apenas usar la fuerza armada. Es nuestro caso. Estemos atentos y no nos dejemos engañar. No lo olviden: ganar una guerra sin usar la fuerza armada.

¿Qué les parece si cierto fuera que usted no vota sino que le inducen a votar a…? ¿Qué les parecería que los misiles actuales vayan dirigidos a manipular las mentes de la sociedad; la suya? ¿Qué esos sean los misiles de ese ejército de independentistas? ¿Que no están solos sino ayudados por los que tienen como objetivo de su guerra fría actual desestabilizar y subvertir moralmente a su adversario?

Un velo imperceptible separa lo militar de lo no-militar; se está dando una batalla por el poder en la que España es una ficha más del tablero: muy importante. Sigamos ciegos.

Estamos en guerra, en una guerra entre sistemas de información y la manipulación de los relatos, desinformación y propaganda; y la estamos perdiendo. Dicho de otra manera: la están ganando ellos. Si así seguimos, uno de estos día Cataluña dejara de ser España. Como Crimea. Si necesario fuere, alguien prestará sus tanques. El resto, las armas más modernas, ya se las han cedido.

Son aquellas cosas de antes de la guerra. De la guerra de hace tantos años.

Sigamos discutiendo si son galgos o podencos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 diciembre 2019

EL SUICIDIO DE ESPAÑA Vicente Díaz de Villegas y Herrería. General de División (R.)

Dentro del espectáculo de la política Española además de circo, autos de choque, montaña rusa…también hay juego. ¡¡Hagan juego señores!! ¡¡Hagan Juego!! No estamos en el casino de la Toja, ni en el de Santander, ni en el de Madrid,  estamos en Las Cortes. En las Cortes, desde hace 41 años, se nos están jugando España y toda su herencia incluidos nosotros, la paz y el bienestar. Juego peligroso.

A muchos “gamblers” enemigos de España, se les permite jugar en nuestro tablero, tablero que, sin esconderlo, emplean como trampolín para sus fines destructores. A estos enemigos se suman en el tablero una cantidad de aficionados, a quienes hemos regalado la confianza y alimentamos generosamente con nuestros impuestos, que se limitan a cubrir sus necesidades personales  y a seguir la disciplina de partido por encima de España. Luego quedan honrosas excepciones que nos defienden como Rosa Díez, Inés Arrimadas, María San Gil, Mayor Oreja, Nicolás Redondo, Santiago Abascal,…

¿Paciencia nos piden? La paciencia, implica serenidad y es distinta de la fácil pasividad o tibieza ante el ataque; no es un no reaccionar, ni un simple y mediocre aguantarse.

Están en guerra contra España, contra todos nosotros españoles, aunque algunos o no se han enterado o no se quieran enterar, y los riesgos se han convertido en amenazas y las amenazas en ataques directos a la libertad de expresión, de circulación, de enseñanza, de mercado,…a la propia LEY.

Algún/os líderes no dan o no dieron aquellas batallas que, según ellos, no van o iban a ganar. Grave error; en las guerras, como en el toreo, hasta el rabo todo es toro. Cada batalla que se da, desgasta al enemigo. Estudien por ejemplo Belchite y Brunete, aquellas batallas frenaron y cortaron el avance de los autodenominados rojos. Cada batalla que se da, rompe la iniciativa del adversario y distrae parte de sus fuerzas. La batalla que no se da, deja la vía abierta hasta el corazón.

Entre las causas de mortandad que supera a la del automóvil o a las de violencia doméstica (incluyendo en doméstica la que se produce contra niños mujeres y hombres) está el suicidio. Del suicidio no se habla, no hay sentimientos ni sentimentalismos, como hacia otros colectivos. Claro que no se habla de ellos, no son un nicho de votos,  son solo mujeres y hombres muertos no votos. Tampoco las aseguradoras pagan por ellos como ocurre con los muertos por accidente. Así que toca olvido político.

Sí que interesan, otros grupos de influencia, los enfermos y familiares, con los que se busca otra ventana de confrontación, es el grupo de la Eutanasia. No se habla de mejoras y aumento de los centros para cuidados paliativos para los enfermos terminales. Liquidar a los enfermos es más barato que cuidarlos y, en un futuro próximo, como en tiempos de la Alemania nazi, también se podrán liquidar “legalmente” a quienes tengan alguna deficiencia o encerrarlos en un psiquiátrico como los comunistas. En España ya ha habido algunas codenas a estos “ángeles de la muerte”.

Luego viene, a ver quién  es más “listo” para engañar a la ciudadanía. Retorciendo argumentos y leyes. Olvidan los tres poderes que están para SERVIR, temporalmente, a una España de siglos de antigüedad, servir a TODOS los Españoles, servir a una España UNIDA en la diversidad, como ocurre con las diferentes partes del cuerpo humano. Olvidan que el fin no justifica los medios.

Del 4º poder, la prensa, hemos visto como cambiaba la deontología de la verdad por la de la postverdad y el negocio.

Ejemplos de todo:

1) Unos tirantes con la bandera española le cuestan la vida a un Legionario Español por un violento chileno (importado de Chile, y donde se destroza y asalta la propiedad de los chilenos y las iglesias -22 muertos-)  con antecedentes por dejar tetrapléjico, en España,  a un servidor del Estado. 5 años.

2) Sedición vs Rebelión dejan al pie de los caballos al Jefe del Estado y facilitan la salida de la cárcel de los secesionistas

3) Se aparta a la juez Alaya del caso de los EREs y aparece una extraña sentencia que condena o inhabilita “asegún”.

4) Se expulsa a la Policía Nacional de la vía Layetana.

5) Se promocionan cordones sanitarios desde los enemigos de España para quienes defienden a España.

6) Dialogar significa imponer mi decisión.

7) Mme. “Arderéis como en el 36” llama al respeto a las víctimas

8) ¿Cómo se llama la connivencia con delincuentes?

¿Estamos locos o somos tontos? Estamos pagando a nuestros verdugos hasta el arma con la que nos van a destruir

Si buscamos, entre los grandes partidos, no encontramos el apoyo a  la familia, primera célula de la sociedad.  Ser madre y criar, cuidar y educar a los hijos no está valorado. Lo más políticamente correcto ante un embarazo y sus implicaciones parece ser primero hay que abortar – matar al no nacido -. Caso de tener el hijo, hay que mandarlo a la guardería, desde el minuto 0, para que la madre se vaya a su puesto de trabajo, lo prefiera o no, para pagar la cuenta familiar. Ayudas para las madres de familia Españolas en casa no hay. Otra cosa son los apoyos y puestos para las familias de los políticos. Ser Madre está infravalorado.

Los españoles caminamos hacia el suicidio colectivo, guiados por unos influencers, cuyos inmediatos intereses personales  y cuya soberbia, les impiden SERVIR al pueblo por el que fueron elegidos.

¿Nos damos cuenta de que nos están “eutanasiando.”?

Parece que quieren cambiar la Constitución arteramente. De por sí, una Constitución que permitiera el suicidio y fraccionamiento de España sería un sinsentido y habría que anularla por inservible. De no ser así hay que culpar a los tramposos.

Es un deber y responsabilidad insistir en avisar del FRAUDE de ley a la Democracia que se está produciendo permanentemente, al gobernar con sanguijuelas de España que pretenden lincharla dentro y fuera del territorio nacional. No se puede pactar con los que se declaran enemigos de España y quieren desmembrarla, no hay Democracia en ello, hay Traición. No hay justificación ni papel de regalo y lazo para tragar. ¿Creemos en el Constitucional?

Corresponderá a los Tribunales, CNI, Guardia civil y Policía Nacional hacer luz y Justicia parando el fraude y deteniendo a los defraudadores de cualquier poder. No hay más líneas rojas. Ya no nos queda ni Casablanca.

¿Creemos en esta democracia? Hemos cambiado la paz, la unidad, el progreso, la solidaridad por una partitocracia feudal. ¿Es posible otra Democracia? La respuesta es: SI. Hay que rectificar. Gobierno de… rectificación.

En este mes conviene recordar aquellas palabras dirigidas a un gobernante y a quienes le rodean: “Contado, Pesado, Dividido.”

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

27/11/2019

Blog: generaldavila.com