Un caballo negro mohino llama a mi puerta y me pide que vayamos a conquistar el horizonte. Pero antes quiero pasarme por la Feria de Abril, para disfrutar con la salida a hombros de un torero en procesión por las calles de Sevilla, desde la boca de riego del albero de La Masestranza, pasando por la Puerta del Príncipe, hasta el Hotel Colón, donde Morante de la Puebla, se pone y se quita, el traje de torear.
Al decir que los caballos tordos son blancos o los castaños marrones, se incluyen en ambos asertos hembras y machos, cosa que saben hasta los más tontos.
Hablando de tontos, no hay nada más empachoso y más cursi que un tonto feliz, como parecen ser y estar algunos de nuestros políticos.
Que razón tenía Andrés Aberasturi cuando se despedía de su programa en televisión «La Tarde» con un «sean moderadamente felices».
Es bueno que haya alguien que mande, para poderle echar toda la culpa, por eso me defrauda tanto que algunos miembros del gobierno, parezcan unos mandados.
Hace unos días, prometieron 50.000 viviendas de alquiler social, pero ayer pusieron encima de la mesa otras 43.000, con un poco más de esfuerzo encontrarán otras 7.000 más y así redondearán el bulo electoral a 100.000.
La ilusión se desvanece pronto. De las 50.000 que cuenta la Sareb ( Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), en el denominado Banco Malo, sólo estarían disponibles 9.000. (Palabras de la propia vicepresidenta económica).
Para que salgan al mercado, tendrían que comprarlas las Comunidades Autónomas, que no andan sobradas de dinero, y ya veremos si están donde hacen falta y en condiciones de habitabilidad.
El último bulo lanzado por el presidente Sánchez, es el nuevo compromiso relacionado con el aumento de parque público de casas, es la construcción de otros 20.000 inmuebles en terrenos propiedad del Ministerio de Defensa. Terrenos que según la ministra Robles, están repartidos por casi todas las comunidades autónomas y que ya no están en uso, ni tienen interés para la defensa nacional.
Como dijo Núñez Feijóo, ¡Esto parece el milagro de los panes y los pisos!, me recuerda el estallido de la burbuja inmobiliaria, y no me da la voluntad de creérmelo.
Para las próximas elecciones, yo, más que saber, tengo que saber quién sabe.
A todos esos que dicen van a sacar, por primera vez en España, una ley sobre la vivienda, les refresco la memoria y les digo que:
En 1911 ya se publicó una denominada de «Casas Baratas».
En 1954, la «Ley de Viviendas de Renta Limitada», y en 1964, la de «Arrendamientos Urbanos». (Dicen que esta es el patrón de la que saldrá próximamente).
Después vino el Instituto Nacional de la Vivienda, que construyó en toda España 4.080.619 casas en 14 años (1961-75), al amparo del régimen de viviendas de Protección Oficial.
Esos planes consistían en regalar casas con parcelas para trabajar, en pueblos nuevos con todos sus servicios terminados por el Instituto Nacional de Colonización, con trabajo y futuro asegurado para muchas familias, materias que hoy andamos tan ayunos.
Hoy hasta los nombres de esos pueblos han quitado, pero a nosotros no se nos olvida por mucho que lo intenten, pues nadie se muere del todo mientras alguien le recuerde.
No había banco malo ni planes complicados con vistas electorales, se entregaban las llaves y se acabó.
―«Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de una cacería» (Otto Von Bismarck, político prusiano conocido como el Canciller de Hierro).
Pero ya se sabe que lo que cuenta en política social es solo la intención, no los resultados. También puede que el propósito real no sea el solucionar el problema de la vivienda ni nada por el estilo, sino seguir con la tarea de deterioro y demolición institucional, para que no podamos confiar en nadie. Pero que, mira por dónde, encaja en las intenciones, nada ocultas, de algunos de los aliados del Gobierno.
Todo esta diseñado para ir dosificando estas falsas noticias, cuyo único propósito es agrandar su patrimonio mientras se hacen cargo de las riendas del negocio, y digo riendas porque lo hacen como si se tratase de ganado.
Y uno ya no sabe si reír o llorar, pero no me abandonaré a las lágrimas , esas que ciegan la visión y bloquean las palabras.
Repiten el error, también con tufillo electoral, cuando otro presidente prometió el mítico millón de puestos de trabajo, que poco más tarde se convirtieron en un millón de parados. No se puede improvisar una política de vivienda en dos repentes, aunque luego se pida perdón como con la ley del «sólo sí es sí»
Hay políticos de gatillo fácil que disparan cañonazos verbales para referirse a cualquier nimiedad de los antagonistas.
Hace poco uno de estos afirmaba que España era un infierno años atrás, pero yo recuerdo que en los años sesenta y setenta de los que habla, las calles de nuestras ciudades estaban llenas de niños, mientras que ahora lo están de todos los que vienen sin billete en las pateras.
Puede que rectificar sea de sabios, pero rectificar tarde, cuando los efectos de la rectificación han sido graves, no es de sabios, sino de falsos arrepentidos, o, como en el caso del «sólo sí es sí» de arrepentimiento forzado ante la proximidad de unas elecciones.
El mejor perdón , es el que procuran los sabios de verdad, «no tener que pedirlo».
Y entre el caballo y el toro:
El río Guadalquivir
se quejaba una mañana:
me tengo que decidir
entre Cazorla y Doñana
y no sé cómo elegir.
(Rafael Alberti)
P.D.: En el Paseo de Caballos y Enganches del Real de la feria sevillana, encaramado en mi negro mohino, me cruzo con otros caballos poco agraciados. Uno, abanico de tonta, garlocho, culisumido y con estinia, que viene con paso napolitano blandeando de la mano izquierda, y cercedando porque está desarado y con la montura cabalhustre puesta. Posiblemente cubra aquella yegua que cojea de la oreja, lángara, tablada, mala vela, que fue manseada por el migarejo. Si quedase preñada podría dar un potro enjabonado.
Perdón.
Zaragoza abril 2023.
Blog: generaldavila.com























