DÍA DE LA HISPANIDAD. FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA por General Dávila en RES HISPÁNICA

RES HISPÁNICA

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (?) PARA IMPOSTORES DE LA DEMOCRACIA, DICTADORES Y SUS REBAÑOS

Ley de Memoria Democrática

Estamos ante el mayor ataque perpetrado a la democracia desde aquel añorado proceso de la Transición hasta nuestros días: la conocida como Ley de la Memoria histórica y que ahora será sustituida por la de Memoria Democrática. El 23F81 a su lado fue un juego de niños que no se sabían la lección ni militar ni histórica. El dinero se escondió cuando vio —una vez más— que «no era eso, no era eso».

En definitiva estamos ante el mayor ataque y robo a la libertad individual hasta ahora conocido. Nos separan y dividen entre buenos y malos. Por cierto; me quedo en el lado de los malos. Tomen nota de mi filiación. Llevan ya demasiado tiempo haciendo listas de unos y otros. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se había determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente.

«El 14 de abril de 1931 una nación, España, cuya forma de Estado era la monarquía, la Corona más antigua del mundo occidental, de la noche a la mañana se levanta republicana y el Rey, sin más, dice que se va, hace las maletas, se embarca en Cartagena y desembarca en Marsella. El barco que le lleva luce la bandera de España roja y gualda; en el momento en que Alfonso XIII desembarca es arriada, izándose la republicana.

Adiós a la Monarquía

Si la situación no era fácil de entender más difícil iba a ser construir a partir de ese momento el edificio del nuevo Estado que entraba en un periodo de provisionalidad que acabó en permanente inestabilidad. Hasta hoy. Aquello que parecía que iba a traer paz y sosiego, evitar el derramamiento de sangre, fue degenerando, día a día, hasta convertirse en la peor de las guerras. Después de 90 años de aquello, nos persigue políticamente, sin conseguir reducir los hechos a una lectura de la historia de la que extraigamos consecuencias, errores, y alcancemos la verdad, sea cual sea, sin arrojárnosla unos a otros, con sentido histórico y documental» (La guerra civil en el Norte… General Dávila).

Difícil reinado el de Alfonso XIII. Por todo; sobre todo por el apoyo que tuvo de los que tanto le querían. Nos vemos abocados a lo mismo.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no me digas que no te aviso…!

¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!, exclama Francisco I de Francia, derrotado en Pavía, cuando llega prisionero a Madrid y ve por sus calles a los niños jugando con espadas de madera.

Coraje, valor y honor, nunca nos han faltado. En casi todas las ocasiones era lo único, porque espadas, ni de madera. Cuando eso coincide con la pérdida del honor se alcanzan metas como la actual.

Flandes, Filipinas, Cuba, África. Por allí han pasado las Armas y las Letras: Gonzalo Fernández de Córdoba, el Duque de Alba, don Juan de Austria, Pedro Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Enrique de las Morenas y Fossi; general Martínez Campos, general Weyler, almirante Cervera, Comandante Benítez, y miles de anónimos soldados, « ¡No hay un puñado de tierra/sin una tumba española!».

Honor, coraje y valor.

Canalejas replicaba: — ¡Entonces callen tantos himnos de gloria al ejército, cantadle menos, pero respetadle más!

Hubo nombres heroicos en los dos bandos, generales con honor que entendieron lo que es una guerra y su final. Soldados todos, mientras tuvieron un ejemplo a seguir, si les hablaron de honor y dignidad, cuando no eran forajidos los que ostentaban el mando a base del pistolón que colgaba de su cintura.

Era a España: el respeto. El mismo que acaba en guerra cuando no se tuvo, cuando no se tiene.

¡Tanta gloria!, ¡tantos honrosos nombres! de nuestra historia para ahora ser pisoteados por los cerdos.

 El PSOE

El Partido Socialista Obrero Español conocido por sus siglas PSOE está dando la vuelta al calcetín de la convivencia. Quiere guerra y guerra tendrá. Los mismos que hicieron una cosa hacen ahora la contraria. Ya no les sirve la Transición. «El poder tiene recursos para todo…, ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Debe verse al adversario en toda su plenitud: J.L. Rodríguez y P. Sánchez no tienen plenitud. Simples portatirsos llenos de vanidad, muy fáciles de manejar, uno desde las pasarelas de la (mal)-intencionada inclusión y el otro desde los oscuros conventos.

Bien conocido es que la repetición de la guerra, cambiar los hechos, dio comienzo con la nueva artillería manejada por los cañoneros: se fundaron medios para extorsionar —siguen en ello los accionistas— con misiles que compran los del dinero oculto; es el arma principal del combate porque todos dependen de la política, de colocar a sus generales de plomo, a caballo si es posible —que se lo crean—, en la Moncloa. El monclovita a caballo solo tiene que pasear su grotesca sonrisa y las órdenes ya las recibirá de forma permanente y oportuna para apoyar y proteger a las unidades (ahora conglomerados o algo escondido como empresa) que el dinero debe apoyar desde la acción política, que para eso se le nombra general en jefe, con sede en Moncloa. Es la interpretación nueva de la moral. Ya no sirve la de Confucio en la que «solo los caballeros son aptos para gobernar con criterios morales y competencia intelectual». Esa cualificación moral e intelectual ahora la reparten los bancos del poder en sus oscuras reuniones.

No hay futuro. El camino está marcado y solo queda seguir la senda: «Muchos guijarreros, pocos adivinos» (Zenobio, V, 75; Apostolio, XIV, 68b). Delincuentes.

«No hay que abusar de la Historia», dijo Villaverde en plena Restauración. Temía mirar atrás para agacharse a recoger piedras que lanzar. Munición falseada al dictamen.

Acaba diciendo Napoleón: «Yo vencí a los alemanes y a los italianos, vencí también a los polacos a quienes ciega su odio frente a rusos y prusianos, pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad».

¿De qué libertad hablaba?

Comunistas, socialistas, separatistas, anarquistas y pistoleros acabaron con ella.

El 14 de abril de 1931 el Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había depositado en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales. No se le había consultado nada a la República ni a la Monarquía, a nadie le habían preguntado su preferencia. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. De unas elecciones municipales manipuladas surgió la forma del Estado: República. En España, como en mayo de 1808, parece que la política se interpreta en los ayuntamientos.

Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles se habían pronunciado sobre la monarquía, aunque nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

Ya estamos unos enfrente de otros:

«Recordad en todo momento que las páginas más gloriosas de nuestra historia las ha escrito la Infantería con la punta de sus bayonetas».

Son «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora cuando arden las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», apostilla Azaña.

«Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

Agenda 2030: la República

2030. La Agenda 2030, incluido su Director general de Políticas Palanca (no es tomadura de pelo, el cargo existe) no es sino el Arco Triunfal por donde entrar en los cien años de aquella República ilegal e instaurar por la misma vía la de 2031, cien años después. Quizá cambie Cartagena por Torrejón, pero el destino será el mismo: el destierro. Nadie moverá un dedo. Como ahora vemos y vimos entonces, y el dinero seguirá en los oscuros fondos: que dirigen las naciones. Quiero decir los Estados. Ya no hay naciones ni gobernantes, sino esclavos y señores. Oclocracia de Polibio, pero controlada, sin que se vea demasiado.

Llegar al poder y manejar el Congreso de los Diputados, un Legislativo así convertido en Ejecutivo, sin oposición,  es el mayor peligro porque todos, todos los poderes, los grandes y pequeños, la fuerza y la ética, la ley y la estética, el favor o la cárcel, dependen del Ejecutivo, incluso del jefe del Ejecutivo.

Paso a paso han acabado con la Transición. Y la democracia. Condenada.

¿Por qué la Monarquía es su objetivo? Porque ha dado a España una gran estabilidad desde su instauración en 1975. Y lo más importante: moderación y un lugar internacional.

Algo que va contra su objetivo. ¿Cuál es?: la conversión de España en una nueva base comunista que amenace el sur de esta meliflua Europa que cada vez está más rodeada de peligros y con menos fuerza moral y material para su defensa.

No hace falta ser un vidente para darse cuenta que Europa está inmersa en el canto del cisne y sus propios socios huyen buscando fortaleza en sus Ejércitos y en sus economías, que beneficien a su Nación (con mayúscula en este caso).

Esto, señores, se acaba. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se haya determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente. Como pretenden.

Lucharé hasta el final.

¿Me siguen? ¿Cuántos?

LA SERPIENTE HA PUESTO EL HUEVO

Destierro de Alfonso XIII

Azaña, como presidente del Gobierno, firmaba el 26 de noviembre de 1931 la sentencia dictada por la oclocracia del momento: «El Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores».

Se cumplen 90 años. Diez para un Centenario. ¿Habrá celebración?

1947: la Ley de Sucesión hace formalmente de España un reino.

1969: Franco nombra a don Juan Carlos de Borbón heredero suyo a título de Rey.

Muere Franco en noviembre de 1975 y queda vigente la Ley Orgánica y proclamado Rey don Juan Carlos I.

Empezaba la Transición. La prudencia del Rey, en unos momentos en los que el protagonismo egoísta de algunos quiere conducir el proceso, lleva a España a la Constitución:

—Artículo 1

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
  2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
  3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

El Rey reina, pero no gobierna.

Menos cuando hay que salvar la democracia:

«He ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen las medidas necesaria para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente».

¿Quién (es) sembró la semilla de la discordia y resucitó el enfrentamiento?

En mi opinión ni Zapatero ni Sánchez tienen capacidad intelectual para ello. Lo cual deja el campo abierto para las especulaciones de todo tipo y entre alguna de las muchas que circulan está sin duda la directiva enviada para (contra) España: Ley de Memoria histórica. Ley de Memoria Democrática.

La Ley y el GAL

«Cuando un pueblo tiene buenas costumbres, las leyes se vuelven simples» sentencia Montesquieu que cree que un aumento de la actividad legislativa indicaba una crisis de la moral social. Cuando se legisla contra y no en beneficio de, cuando se legisla para enfrentar y un autócrata se hace ley, estamos ante la puerta del infierno de Dante donde dice una inscripción: Lasciate ogni speranza voi ch´entrate.

El final de la esperanza llegó cuando lo legal se encamó con lo inmoral, al convertir la ley en arbitrariedad: «En efecto, allá donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, veo pronto la ruina de la ciudad; y donde, por el contrario, la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, veo la salvación de la ciudad y la acumulación sobre ella de todos los bienes que los dioses suelen prodigar a las ciudades. (Leyes, 715 d. Platón).

Nadie sale ileso de su enfrentamiento con el poder político y económico. No salió la justicia cuyo mayor peligro es, y el poder lo sabe, ser autónoma.

Se llamaba aquello GAL. El ministerio del Interior convertido en banda armada. Todos. Muchos más.

El gobernador del Banco de España a la cárcel por defraudar; el Director General de la Guardia Civil robo y fraude, huye de España. El ministerio del Interior… «Sangre y dinero».

Elecciones. Declaraciones. Jueces de la Audiencia Nacional prevaricadores. FILESA. España en la desmemoria. Hay que poner fin a tanto desaguisado. ERE,s andaluces de años de honradez socialista, la ETA a las instituciones, los independentistas al Gobierno.

Cal viva para la reciente historia socialista y comunista. Era «la zona de sombra de la transición» como acertadamente la bautiza mi amigo y maestro Gabriel Albiac (desde la incertidumbre. Plaza & Janés).

Una inmensa chapuza sobrevuela la política española, lo hace como dice el Canto XII de la Ilíada: «y llevaba apresada entre sus uñas una roja serpiente color sangre…».

Ley de Memoria democrática

La serpiente ha puesto el huevo.

«Salomón dijo: no hay nada nuevo sobre la tierra. Así como Platón imaginó que todo conocimiento no es otra cosa que recuerdo, Salomón sentenció: que toda novedad no es otra cosa que olvido» (Sir Francis Bacon (1561-1626) Essays, LVIII, en El Inmortal de J.L.Borges).

No ocurre nada que sea nuevo. Ya ocurrió antes. No hay para ello Ley de Memoria Democrática. Ciegos a la realidad, tontos al discurso zafio, grosero, inmaduro, de los obscenos personajes que han hecho de la política un ritual donde serviles personajes se ponen a las órdenes de vaya usted a saber quién. Administración pública, judicatura, bancos y demás entidades financieras, movimientos llamados sociales, medios de comunicación cada vez más y más extorsionadores, entidades benéficas, policías, militares: rodillo implacable.

España es una Emergencia.

ALBERTO NÚÑEZ FEIJOÓ

Solo me (nos) queda hacer una pregunta en tomo mayestático. No es un yo, sino un nos soberano:

Alberto Núñez Feijoó, presidente del Partido Popular y alternativa, hoy por hoy, a: socialistas-comunistas-independentistas-herederos de terroristas:

¿Propondrás la derogación de la Ley de Memoria democrática si llegas a ser Presidente del Gobierno del Reino de España?

Debes hacer una declaración sin ambages antes de que me decida a votar. Creo con esta pregunta hacerme portavoz de miles de españoles que necesitan contestación antes de votarte o no. Esto no es una broma ni cuestión baladí. Esa pregunta encierra el futuro de España porque visto lo acontecido en estos años no me fio de ninguno de los que os dedicáis a la política y digo «de ninguno» a pesar de que los hay muy buenos, pero que de nada sirven porque lo hacen con la disciplina que impone el pastor y su cayado; no son ellos mismos.

Contestación sin ambigüedades.

Para engañarme ya me basto solo, sin ayudas ni consejos.

Contesta.

Porque:

Pues a ellos que estaban ansiosos

por traspasar la fosa,

sobrevino un agüero:

un águila de altísimo vuelo

que iba dejando aparte, hacia la izquierda,

a las huestes troyanas

y llevaba apresada entre sus uñas

una roja serpiente color sangre,

enorme, viva, aún jadeante,

que, además, todavía de la lucha,

no se había olvidado;

pues hacia atrás habiéndose doblado,

picó al águila misma

que la iba llevando entre sus garras,

en pleno pecho, al lado del cuello,

y el águila transida de dolores,

lejos de sí dejóla caer a tierra

y arrojóla en medio de la turba,

mientras ella, en chillidos prorrumpiendo,

con los soplos del viento iba volando.

(La Ilíada. Canto XII)

La serpiente ha puesto el huevo que ahora encuba. Entre vosotros. Turba. No os habéis enterado.

Solo nos queda con Borges: «seguir jugando a no ser ciego, comprando libros, llenando la casa de libros» como una ventana que nos permita saltar por ella antes de ser relegados.

EL FINAL

Acabar con la Monarquía

¿Cuál es el objetivo final?: el Poder. No hay otro. El verdadero objetivo es el alma de los ciudadanos. Cuando no se apoderan de ellas y pierden dan un Golpe de Estado (1931-1934) (¿1981?) (¿2004?)…

Quizá sea uno de los objetivos de la llamada Agenda 2030 y si no está escrito lo está inscrito en el molde socialista actual: acabar con la Corona.

Se ensañaron con Alfonso XIII, entonces. Lo pretenden ahora con Don Juan Carlos al que han expulsado de España en lo que para mí significa acabar con España.

El nombre de España irrita. Lo de la nación española escandaliza. Españoles atormenta. No es un lenguaje que se utilice en los rituales.

Los reyes hablan de «Majestad, España ante todo›». ‹‹Por España. Todo por España››.

La monarquía encarna el espíritu de la Nación. Si acabas con la nación ¿para qué necesita encarnarse lo que no existe?

Hablan del juicio de la historia. Aquí se juzga: sin saber historia.

Ley Indigna y violenta: Memoria democrática

La ley de Memoria Democrática pretende anular todo lo que en el periodo 1936 a 1975 (¿1982?) se hizo o se deshizo. Ellos solo son acusadores, no delincuentes, que lo fueron sus siglas. A pesar de gobernar ilegalmente como acaba de sentenciar el Tribunal Constitucional. Nos han privado de la libertad y se da por bueno. Nadie dimite por actuar fuera de la Ley.

Solo nos falta la Ley de Memoria Democrática, anular todo lo que haya sido aprobado por Decreto en el periodo que abarca esos años. Quedan derogadas leyes y Decretos del periodo franquista.

Denunciar estas cosas te cuesta quedar adjetivado. Con la verdad no se alimenta uno. Destierro incluso para la amistad; que creías. Hay que ser fuerte y sobreponerse a tu propia historia que pretenden difamar y señalarte con el dedo.

Lo que estamos viendo en España en los últimos tiempos no es creíble.

Veremos mucho más.

Ahora, muy pronto.

La República la trajeron los monárquicos

Tiempo al tiempo. La subversión está guardada y protegida. En Cataluña se dirige con armas anarquistas y burguesas, como antaño, y en el País Vasco ya saben que Madrid bien vale una misa; en el sur florece 1812 por Cádiz.

El conjunto es un conglomerado que espera.

Habrá que admitir la consabida frase: «La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos».

Para qué vamos a darle más vueltas a la situación.

El camino está claro: Franco invalidado y por tanto todas sus decisiones.

El Rey tendrá que elegir por donde y en donde. Tiene de plazo hasta el Centenario.

Yo empezaría la voladura de los pantanos, de la paga extra, de la Seguridad Social, por poner algunos ejemplos, y dejaría solos y ante el peligro a los señores del GAL y a los de la Brigada del Amanecer.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

Como tantos otros, este artículo ya fue publicado; debió ser en la era del bronce. Todo se ha consumado.

 

RESISTIR HASTA MORIR . Blog: generaldavila.com

Es el título de un libro, editado por ACTAS, que acaba de llegar a mis manos y que por su interés lo traigo a colación.

De forma documentada y amena el autor D. Joaquín Gil Honduvilla, coronel del Cuerpo Jurídico, doctor en Historia Contemporánea y en Derecho, narra lo ocurrido en el Santuario de la Virgen de la Cabeza: Resistir hasta morir. Lo hace desde la profundidad de las causas judiciales en las que figuran las narraciones de los protagonistas que nos acercan a los héroes anónimos de aquellos días.

No es corriente en estos tiempos que corren poder acercarse a aquellos hechos heroicos con la limpieza del historiador de verdad que narra lo acontecido sin la intervención de la ideología sino con la veracidad de los testimonios humanos de los más sencillos y a la postre perjudicados.

La visión de conjunto de los hechos, la rigurosidad e independencia, hacen que esta obra sea imprescindible dentro del conjunto de la guerra civil española y lo es porque pone en primera persona sentimientos comunes que tuvieron que darse en uno y otro bando.

Cuando se escribe historia lo contado resulta ameno y uno percibe que lo que está leyendo es un fundamental hilo conductor para entender lo que cada vez está más oscuro por culpa de las fantasías e ideologías convertidas en historia(s).

Sin duda un libro que hay que leer y felicitar a la editorial y a su autor.

Les dejo como recuerdo de los hechos el artículo que en su día publiqué en este blog.

EL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

9 octubre 2022

SILENCIO Y ORACIÓN. PIDÉSELO AL CAPELLÁN DE LA LEGIÓN

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

«…QUE HABIENDO DURADO MUCHO EL MAL, EL BIEN ESTÉ YA CERCA» (D. Quijote). Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Este artículo que hoy os mando, amigos invisibles, es especial para mí. Es el número 50 desde que el jueves 20 de febrero de 2020, aparecí en el bolg con el primero dedicado al aniversario de la fundación de la Academia General Militar de Zaragoza.
La intención es seguir haciéndolo mientras pueda. Gracias por vuestra paciencia.

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Hasta el final del siglo XIX, los cadetes del Real Colegio de Artillería del Alcázar de Segovia estudiaban un breve catecismo militar, que decía entre otras cosas lo siguiente:
“Al modo que peca un magistrado cuando juzga mal por ignorancia, así también peca un Jefe cuando ordena mal sus tropas por la misma causa. Cada uno está obligado a saber su oficio; y el honor y la conciencia obligan en todos los estados a renunciar los encargos que no sean capaces de desempeñar”. Un buen mandatario político es aquel que, pese a no ser el que más sabe sobre la materia de su trabajo diario, se rodea de los mejores para hacer un buen equipo. Una situación que, aunque no es habitual, no debería generar ningún problema mientras el responsable admita sus carencias y destaque como buen gestor. Esta circunstancia es más habitual cuanto más arriba miremos en los organigramas. Por lo tanto, muchas veces lo ideal es contar con el que sepa sacar lo mejor de cada uno de sus subordinados.

A veces en los puestos de responsabilidad del Gobierno, se destinan gestores con experiencia en otras parcelas, pero sin la debida preparación para dirigir estas nuevas, y sólo con el pretexto de que los revitalicen con sus frescas ideas. Eso en sí no es malo siempre que el nuevo destinado tenga al menos las titulaciones mínimas exigidas correspondientes al cargo.
Los que mandan tienen que saber y los que obedecen, querer, pero cuidado, pues cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.
Dicen que para mandar bien es necesario el «prestigio», aunque comprendo que esta cualidad sólo es potestativa de los grandes políticos y reservada a unos pocos privilegiados que tienen ganado la fama por sus logros obtenidos antes de aterrizar en la política. Para los otros, el «carisma» es el equivalente al prestigio de aquellos, son los que tienen la capacidad de atrae o posicionar.
En ambos casos son pocas las señorías que tienen a su alcance este carisma, y casi ninguna el prestigio.
En general, las funciones de todo jefe son diferentes de las de sus técnicos y, aunque siempre deban contar con fundamentos, lo mas importante será que posean y desempeñen habilidades de dirección y «liderazgo», a fin de poder
influir, motivar, organizar y llevar a cabo acciones para lograr sus fines y objetivos que involucren a personas y grupos en un marco de valores.
Todos esos jefes deben conseguir los mejores resultados a través de las habilidades técnicas de su equipo, aunque como es sabido, en política a veces se hacen extraños compañeros de cama.
En cualquier caso, se debe obedecer más al que enseña que al que manda.
Por supuesto que el objetivo del elegido, no será demostrar que cuenta con un conocimiento exhaustivo del campo para el que ha sido designado, sino conseguir sacar el mayor partido a aquellos que tiene bajo su mando, gestionando sus talentos de la mejor manera posible.
Sin embargo, no siempre se consigue un buen ambiente en un ministerio en la que el ministro es el que menos sabe, y mucho menos con los que no saben nada como ocurre en algunos de los actuales.

La peor situación que se puede producir es aquella en la que el Presidente, los Ministros, Directores Generales, Secretarios de Estado etc., no cuenten con la experiencia y habilidades suficientes para gestionar el grupo. En este caso, la situación tarde o temprano se volverá insostenible para ambas partes, y la única salida será la que lleve a una dimisión con cambio en la dirección del equipo.
Hoy los hombres del Gobierno no deben ser como los pintaban allá por 1800:
“ Calma perfecta del subordinado y su jefe, calma que es precisamente la del caballo midiendo noblemente el paso entre la brida y la espuela y orgulloso de no ser responsable de nada”.
De cualquier modo, cuando esos mandatarios sean los que menos saben, al menos deberían comportarse con cierta humildad, aceptando sus limitaciones.
Es muy importante que siempre «digan la verdad», ya que es uno de los elementos esenciales para un buen entendimiento con sus subordinados que los llevará a ganarse su confianza, aunque no tienen que asegurar que intentarán cumplir lo pactado, pues todos sabemos que no va a ser así.
Hoy la gestión de los asuntos públicos está en manos de algunos malos políticos profesionales, hombres y mujeres que nunca han ejercido otro trabajo que el de la política y que muchas veces carecen de méritos y conocimientos, y lo más importante sin tener una vocación de servicio, olvidándose en atender a las personas y buscar como meta la estabilidad.
Los que mandan, si saben poco, deben ser conscientes de no poder prescindir de los pocos profesionales de la política que son expertos en esos mundos, pues ésta es la única condición que les seguirá manteniendo en sus sillones. Es la gran ventaja que tienen estos últimos de tener jefes que sepan poco. Que diferencia tan grande entre los que hablan por decir algo, y los que dicen algo por hablar, por eso, tantas voces y tantos gritos como dan estos desde sus escaños «saliéndose del tiesto», esconden lo que nada tienen que decir. No se dan cuenta que cuando hay verdad, cuando hay sentimiento, casi
siempre se impone el silencio.
Hoy ya tenemos demasiado ruido de misiles, demasiadas amenazas atómicas.
Casi echo de menos la Guerra Fría.

Quienes aspiren a entrar en un partido político, a ser militante de base, antes de recibir el carné tendrían que pasar cursos de formación y simultanearlo con el estudio de una carrera universitaria, el trabajo en una empresa o en la administración. Hoy parece que para obtener el carné prime, la cercanía política, y muchas veces la sumisión sobre la profesionalidad. Parece como si para algunas de sus señorías la política fuese el refugio del paro.
Buen ejemplo tienen en los que dirigieron España durante aquellos difíciles años, en su mayoría profesionales que abandonaban sus ocupaciones por un tiempo para poner sus su conocimiento y preparación al servicio de todos, y
cuando abandonaron la política volvieron a su profesión, sin tener necesidad de usar las puertas giratorias.
Las dudas que desprenden los políticos de hoy sobre sus trabajos, ya sea en seguridad jurídica, en economía, en política fiscal o de indultos, causan inestabilidad consecuencia de su escasez política. Son los llamados «políticos profesionales», que sin oficio ni beneficio, sin haber trabajado nunca en una empresa privada, hartos de fabricar currículos falsos, copiando tesis doctorales, y haciendo pasillo en las sedes de los partidos, han llegado a directores generales, ministros, ministres o ministras; aventureros foráneos, a quien nadie ha dado vela en nuestro propio entierro, eso si, nunca
decepcionan, pues siempre encuentran la ocasión de meter aún más la pata.
Son como garrapatas, verdaderos chupópteros de nuestras vidas, una vez que se enganchan, resulta difícil quitárselos de encima.
En las últimas elecciones generales algunos les regalaron el éxito, en las próximas les debemos despojar de su cínica felicidad.
Al final la razón acabará por tener razón.
Y en eso estamos…, pues como dijo D. Quijote:
«…Que habiendo durado mucho el mal, el bien esté ya cerca».

Zaragoza octubre 2022.

Blog: generaldavila.com

EL MONUMENTO A LA LEGIÓN ESPAÑOLA EN MADRID Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ante los numerosos lectores del blog que me preguntan sobre el monumento a la Legión española colocado en el Paseo de la Castellana de Madrid debo aclarar mi desconocimiento de los hechos y por tanto mis limitaciones a la hora de informarles. Todo lo que les diga es a título particular y sin más valor que el de la opinión de quien en su día estuvo al mando de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII y por tanto fue el mando institucional del conjunto de la Legión. Poco o nada puedo contarles de fuentes oficiales.

La idea del monumento debió surgir como uno de los actos a llevar a cabo con motivo del Centenario de la Legión que por culpa de la pandemia pasó casi desapercibido y que visto desde una cierta distancia, a mi juicio, no solo fue casual, sino también causal, a la forma de ser legionaria. Un Centenario caracterizado por la humildad, cumplimiento del deber exigido, donde las celebraciones fueron menos de las justas y las conmemoraciones solo en recuerdo de nuestros muertos. Como debe ser. Vanidades marginadas. El resto formaría parte de las bambalinas que en ocasiones ocultan la verdad del Credo legionario. Mejor así, sin alharacas, exhibiciones solo de los que más aparentan; y algún olvido hacia los que más la representan

…de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

Idea brillante la del monumento en la capital de España, como otras muchas que no pudieron ver la luz, y que ahora se ejecuta gracias a la excelente labor de los que la pusieron en marcha y han llevado a buen fin. Preciosa figura de un legionario con sus característico gorrillo legionario, chapiri, y el fusil con la bayoneta calada, esgrima del combate cuerpo a cuerpo que dio fama a la Legión.

Entre la Fundación Museo del Ejército y el Ayuntamiento de Madrid se organizó una campaña de donaciones que supongo haya llegado a buen fin y cubierto los gastos.

Sí puedo decirles que el monumento lleva una cápsula del tiempo en la que figuran la primera filiación, el libro del fundador teniente coronel Millán-Astray La Legión, la historia de la Legión en sus cien años, un gorrillo legionario (chapiri), el Credo, el Libro de Oro, un trozo de camisa verde, la imagen del Cristo de la Buena Muerte, el emblema de la Legión, una bandera de mochila y alguna cosa más sin mayor relieve.

Como ustedes también me hago mis interrogantes y quedé algo perplejo al ver como casi en la clandestinidad se izaba el monumento un día tan señalado como el 20 de septiembre: Aniversario Fundacional.

Allí ha quedado a la espera. De lo que me cuentan deduzco que la operación está coordinada entre el Ayuntamiento de Madrid, la Fundación Museo del Ejército y el ministerio de Defensa. Se supone que dadas las fechas se está a la espera de su inauguración oficial alrededor del Día de la Fiesta Nacional de España (suposición), 12 de octubre. Nada concreto.

Mi extrañeza ante tanto secretismo y precauciones entiende que podría ser una maniobra de diversión para evitar que «el personal descontento» se irrite y funda el bronce como con los cañones convertidos en Malospelos y Benavides. Son pocos, desde luego no son legión, no se les oye, aunque su rugido parezca aullido. No es bueno renegar del ser y nacer en España.

Lo importante es el homenaje de la capital de España, de Madrid, a esos hombres humildes, sacrificados y valientes legionarios.

Por cierto y para que vean quienes son unos y otros, el último legionario laureado fue un vasco de nombre Juan Maderal Oleaga; murió frente al enemigo, combatiendo por salvar a sus compañeros en el Sahara, en la Saguia el Hamra (El Aaiún). Dio la vida generosamente como corresponde a un legionario. Se le erigió un monumento en Erandio, su pueblo, pero los etarras lo arrancaron de cuajo arrojándolo al Nervión. La estatua de Juan se encuentra ahora, después de su rescate, en la Brigada de La Legión en Almería. Está mutilada porque así salió del fondo de las aguas del Nervión donde ha quedado su desnudo brazo para vergüenza de los asesinos. Sobrecoge su expresión y belleza.

Su hermano José María era el presidente de la Hermandad de antiguos caballeros legionarios de Vizcaya. El 17 de marzo de 1979 fue asesinado por la ETA, el enemigo; por eso: por ser Caballero legionario.

No sé si estos detalles estarán guardados en la cápsula del tiempo.

Poco más puedo contarles. Parece ser que el lugar elegido inicialmente era frente al Palacio de Oriente, pero…

La belleza del monumento es indiscutible. Debemos felicitar a los autores.

Hubiese preferido una pareja de legionarios y no la soledad individual, pero comprendo que el peso, presupuesto y algún detalle más lo impidan.

La Legión no es el hombre solo, sino muchos (legión) y su Credo acentúa esos espíritus de Compañerismo, Amistad, Unión y socorro.

«Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

Me falta un legionario a lista, junto al del Paseo de la Castellana. Podría ser Juan Maderal Oleaga.

El caso es que se haya iniciado el proceso, que no se interrumpa y que todos recuerden el sacrificio de la unidad más popular, querida y admirada por el pueblo llano y sencillo: La Legión.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

3 octubre 2022

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Aurelio Fernández Diz Capitán de Navío (R.)

 

Hace dos años publiqué en este blog un artículo [1]en el que anunciaba el muy probable aumento por parte del Reino Unido (RU) del mar territorial de su Colonia en Gibraltar porque, en aquel momento, el mar territorial reclamado ilegalmente por el RU, según lo acordado en el Tratado de Utrecht, era solo de tres millas con lo cual quedaba envuelto por el mar territorial español, de doce millas, algo que parecía incongruente con la provocadora vocación expansionista del RU en la zona. Esto, al fin y al cabo, no fue un excesivo problema para el RU porque, durante este tiempo intermedio, no tuvo inconveniente alguno en declarar unilateralmente “alta mar” esta “envoltura” de nueve millas de mar territorial español.

En azul, aguas de jurisdicción española que el RU se quiere adjudicar en Gibraltar.

El pasado mes de agosto el gobierno británico, a través de su Secretario de Transportes, presentó ante el Parlamento un documento sobre la Estrategia de Seguridad Marítima[2]británica en el que, en relación a Gibraltar, se establece un mar territorial de 12 millas, y pretende  apropiarse al mismo tiempo de una zona del Mar de Alborán  que parece ser una amplia y generosa Zona Económica Exclusiva (ZEE),incompatible con  la ZEE que , en cualquier caso , el gobierno español puede promulgar en cualquier momento en esta zona.

Como es muy posible que todo ello sea un globo sonda, debemos de esperar que nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación(MAEC) rechace rotundamente, y denuncie como corresponde ante NNUU, esta nueva invasión británica, sin esperar a lo que decida su Parlamento. Denuncia que parece no va a tener lugar no si nos atenemos al reciente e intrascendente discurso del presidente del gobierno ante la organización internacional, para alegría y satisfacción de las “autoridades” gibraltareñas, según su prensa local.

Pero ¿Cómo es posible que todo esto suceda entre dos aliados en la OTAN y, hasta hace muy poco, dos miembros de la misma Unión Europea (UE)?

En un intento probablemente infructuoso de entender lo imposible, podemos reconocer dos motivos fundamentales:

-Uno, imputable principalmente   a la Estrategia Naval de la Royal Navy concebida para asegurar sus operaciones en cualquier parte del mundo, Gibraltar incluido, estrategia que sin duda tiene la íntima y directa aprobación del gobierno británico y la no menos importante y tácita   aprobación de los EEUU. Todos los gobiernos ingleses, amantes de su historia y tradiciones, confían ciegamente en su Royal Navy casi tanto como confían en su propia institución monárquica, como recientemente hemos podido constatar.

–  El otro motivo, y no menos importante, se refiere a las carencias de casi todos los gobiernos de España que, desde la transición, están demostrando una insufrible desorientación y falta de determinación a la hora de defender los intereses españoles y de encontrar el camino diplomático que permita llegar a una solución negociada que resuelva el problema definitivamente.

Como es bien sabido los ingleses tomaron Gibraltar por la fuerza en el año 1704, para apoyar, decían ellos, al candidato austracista al reino de España, dentro de lo que fueron los prolegómenos de la se llamó la Guerra de Sucesión. Esta invasión se “legalizó” en el año 1713 por el Tratado de Utrecht[3]absolutamente gravoso para los intereses españoles.

A partir de entonces la historia de Gibraltar es una historia llena de despropósitos ingleses. Apartándose absolutamente de los mandatos del Tratado de Utrecht y de las resoluciones de NNUU que obligan a respetar la integridad territorial de España, el RU se apropió, con capciosos engaños y por la vía de los hechos consumados, del istmo donde construyó el actual aeropuerto, y a continuación, y  de forma progresiva como aún estamos viendo, delas aguas, solo españolas, que rodean el Peñón. Pero no terminan aquí los afanes expansionistas británicos.

Cuando España ingresó en la OTAN, esta organización tuvo que suprimir, a petición española, el mando de COMGIBMED ejercido por un oficial inglés, lo que demostró que la permanencia del RU en su Colonia no era consecuencia de su propio y pleno derecho. Que España pertenezca a la OTAN fue, y es, un plus para la Alianza atlántica que nuestros sucesivos gobiernos deben de hacer valer como corresponde. Y este plus merece un respeto.

Aunque el Plan General de la Armada (PLANGENAR)del año 1978 definía que el Estrecho era para la Armada una razón de permanencia la realidad es que, actualmente, no tenemos una estrategia concreta para el Estrecho de Gibraltar [4]mientras el RU si la tiene, principalmente naval, y en concierto con otras bases con las que cuenta en el Mediterráneo. Gran reto para España. Parece que debemos de ir a por todas y demostrar ante la OTAN, y también ante la UE, que no necesitamos que otros controlen el Estrecho en nuestro nombre porque es nuestro derecho y porque podemos hacerlo con mayor eficacia por evidentes razones geoestratégicas y por irrenunciables requerimientos de nuestra propia defensa y seguridad.

Dejando aparte el nutrido grupo de colaboracionistas, la mayor parte de los españoles desean terminar con el problema colonial con la excepción de algunos políticos de la zona que viven en la ficción de creer que la permanencia de los ingleses en nuestro territorio, sea el que sea, podrá ser fuente de incontables beneficios. Cuando esta ficción alcanza al gobierno de la nación y provoca en él un oculto deseo de que no se termine el hecho colonial, el resultado es catastrófico. Porque la verdadera razón del bajo nivel económico de los habitantes que viven en la Línea, y trabajan en Gibraltar con muy limitados ingresos, es el hecho colonial mismo como expertos con los conocimientos y preparación necesarios, y que viven habitualmente en la zona, han sabido y saben demostrar.

La idea de crear en La Línea algo parecido a un área de cooperación transfronteriza y de prosperidad compartida con la Colonia es un peligro en si misma porque obligaría para siempre al libre tránsito de personas y mercancías a través de la verja cuya desaparición, se propicia irresponsablemente en beneficio de la parte inglesa. Esta desaparición aumentaría extraordinariamente las posibilidades del RU de retener la Colonia para siempre y hasta aumentar su territorio a costa de La Línea.

Ante la gravedad de la situación que el RU está creando en Gibraltar, todo parece indicar que el gobierno español estaría obligado a:

-Denunciar ante NNUU, una vez más, esta apropiación indebida del mar territorial español en el ejercicio de una soberanía que en absoluto le corresponde al RU por ir en contra el derecho internacional, por oponerse a lo dispuesto en el Tratado de Utrecht  y por oponerse a las propias resoluciones de las NNUU.[5]

– Buscar el apoyo de la UE en la solución de un problema que también le afecta directamente ante las dificultades surgidas en las conversaciones que tratan de hacer compatible el Brexit con el Acuerdo de Schengen.

-Buscar el apoyo de la OTAN para que España pueda ser un motivo de  unidad y eficacia en un momento de grave crisis en Europa.

Aurelio Fernández Diz. CN (R.)

Blog: generaldavila.com

[1] FERNANDEZ DIZ, Aurelio.  “Aguas de Gibraltar. Crónica de un conflicto anunciado”. Blog General Dávila 24.08. 2020

[2]NATIONAL STRATEGY FOR MARITIME SECURITY para los próximos cinco años. August 2022. Disponible en http://www.gov.uk/official-documents.

[3] Según el Tratado de Utrecht el asentamiento del RU en Gibraltar fue sin jurisdicción de la potencia colonizadora, es decir, sin soberanía, sin comunicación ni comercio alguno por tierra (verja cerrada) y sin más aguas que las interiores del puerto.

[4]En el lenguaje actual esta estrategia de control del Estrecho podría adoptar la forma de un plan A2/AD(Anti-Access and Área Denial)de planificación y ejecución conjunta, por parte de los ejércitos de Tierra Mar y Aire.

[5]En 1968, la resolución 2429 de la XVIII Asamblea General de Naciones Unidas pedía al Reino Unido que pusiera fin a la situación colonial en Gibraltar, antes del 1 de octubre de 1969, por ser una situación contraria a los principios y propósitos de la Carta de las NNUU y al contenido de la Resolución 1514 sobre descolonización. El RU lleva 54 años sin cumplir ambas resoluciones.

PÍDESELO A ÉL. Fernando Huidobro Capellán de la Legión

 

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2 octubre 2022

MUERE EN ACTO DE SERVICIO EL SARGENTO DE LA LEGIÓN JULIO LUQUE VIRUES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El sargento de la Brigada de la Legión Julio Luque Virues, ha fallecido este viernes al volcar el vehículo militar con el que realizaba los ejercicios preparatorios para el cumplimiento de su misión en Irak. En el accidente otros dos soldados resultaron heridos y traslados al hospital donde han recibido el alta.

Los hechos ocurrieron en el campo de maniobras Álvarez de Sotomayor, base de la Brigada de la Legión.

El vehículo era, una vez más, un viejo BMR (Blindado Medio sobre Ruedas) que sigue siendo el más utilizado a pesar de su antigüedad y los serios problemas que siempre ha originado. No es la primera vez que sufre un vuelco o accidente con consecuencias fatales.

En nuestros ejércitos el riesgo es aceptado, aunque no sé si aceptable las condiciones del material en uso.

El alto precio que supone este oficio de soldado queda compensado por una forma de vida plena alrededor de valores como el compañerismo, la lealtad, la honradez, saber que estás en una familia pobre y honrada, con sus defectos y virtudes, pero en tu familia al fin y al cabo, la militar. Por eso cuando entre nosotros se rompe una vida el dolor es inmenso… por un hermano perdido, con el adiós dolorido.

Desde este blog ha salido en varias ocasiones el comentario: «Un vuelco de un vehículo militar es siempre accidental. Las investigaciones en curso determinarán las causas, pero nada hace olvidar que, con un presupuesto adecuado, el blindado que los transportaba ya se habría renovado».

Habrá que recordar las palabras del antiguo Jemad cuando ante la Comisión de Defensa del Congreso de los diputados decía: «España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas».

«Llevamos diez años sin invertir lo que ha creado una situación crítica en las Fuerzas Armadas».

«A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite».

El BMR es un vehículo viejo, muy viejo, más de 40 años lo contemplan, ha dado su servicio después de múltiples reformas, haciendo lo que buenamente se puede, pero hay que pensar en otra cosa. Un vehículo que tiene en su historial demasiados accidentes y que ha costado la vida a muchos de nuestros soldados. El retraso en la adquisición de nuevos materiales, entre ellos el 8×8 (VCR 8×8), sustituto del BMR, solo se explica por la falta de interés, de adaptar el presupuesto a las misiones actuales, a la realidad actual, a las necesidades operativas y de seguridad elementales, a la modernidad de nuestros ejércitos. No se puede andar elogiando a las Fuerzas Armadas, sacando pecho en desfiles y subiéndose al pódium de los honores y no asumir con responsabilidad lo que tu cargo te exige. Se lleva un retraso en renovaciones y adquisición de nuevos materiales como mínimo irresponsable; y el futuro no es esperanzador con los socios de gobierno que tenemos.

Sabemos lo que nos espera con el presupuesto de Defensa y habrá que empezar a poner las cosas en su sitio y hablar alto y claro. Está en juego la misión y la vida de nuestros soldados.

Ya en 2008 el jefe de la Brigada Multinacional Este de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano, general jefe de la Brigada de la Legión española, le exponía a la ministra de Defensa durante la visita a la Base Miguel de Cervantes, que sus militares necesitan un vehículo blindado nuevo porque el modelo actual (BMR) «tiene muchos años».

Ni pedir ni rehusar. Lo llevamos grabado en el alma de soldado. Pero pedir es la misión más importante que algunos tienen. Diría que incluso exigir. Desde los puestos de responsabilidad hay que exponer la gravedad de la situación, como hizo el exJEMAD, y tener muy claro hasta donde podemos llegar, decir con rigurosidad y firmeza lo que se puede y lo que no se debe hacer. Tenemos muchas capacidades, pero jamás debemos olvidar nuestras limitaciones y las razones de ellas. Con el presupuesto de Defensa no se juega ni se debe actuar con demagogia ni frivolidad. A ningún jefe se le ocurrirá jamás mandar a combatir a sus soldados desnudos de moral, pero es importante también que no vayan descalzos.

Y decía el Jefe de Estado Mayor de la Defensa JEMAD: «Me parece temerario mantener vivo el debate de si hay que invertir en Defensa o en gasto social, me parece temerario hablar de cañones o mantequilla. A mi juicio es un debate injusto e imprudente, probablemente demagógico y algo populista. Hay que invertir en mantequilla, pero también en cañones, porque sin ellos no hay libertad, porque sin ellos no hay seguridad».

A ustedes señorías, que escuchan siempre la misma canción, porque no hay otra, es a los que corresponde enfrentarse de una vez por todas a los graves problemas presupuestarios que existen en los ejércitos de España.

En ello va nuestra libertad, la seguridad, la de todos, y también, no lo olviden nunca, y menos en estos momentos, la de nuestros soldados, la vida de nuestros soldados.

¿Qué no es el momento cuando acaba de fallecer el sargento Julio Luque Virues? ¿¡Cómo que no¡? Es precisamente ahora cuando hay que señalar y que cada uno asuma su responsabilidad que es mucha.

Mi querido sargento: sabes y conoces la Legión; ser Sargento de esos hombres es el honor que te llevas, nuestro respeto y admiración y un dolor inmenso que queremos compartir con tus familias.

Sargento legionario Julio Luque Virues ¡Presente!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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1 octubre 2022

Desde Su atalaya calabresa F.Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

«LA TRISTEZA DEL BUZÓN» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

En este octubre me encuentro con el papeleo de siempre del Gobierno. Leyes nuevas que son como mover los muebles de la casa para conseguir que haya más agujeros en las paredes, pero sin ventilar las
habitaciones.
No quiero hablar sobre la situación anárquica de nuestra Justicia, ni de la cada vez más preocupante crisis económica, para no terminar como la novela que luego veremos.
…Ante las protestas de su mujer, que alega la posibilidad de que el gallo sea vencido y no ganen un peso, y ante la pregunta de ella: ¿Dime, qué comemos? El coronel responde: «Mierda», palabra con la que termina el relato.
Hoy lo que quiero es acordarme de las cartas: las que no llegan, las breves, las románticas pasionales…, de todas.
Y es que el arte de escribir cartas se ha perdido. Pienso que todo empezó, cuando se masificó el correo electrónico y ya no hubo necesidad de escribir en un papel, guardarlo en el sobre y arrojarlo en un buzón para que, con suerte, le llegase al destinatario unos cuantos días o semanas después.
A mi, la filosofía del poeta romano Horacio, no me aporta demasiado consuelo con su «Carpe Diem» cuando me dice que solo el presente me pertenece, y me anima a aprovecharlo sin esperar el futuro, y olvidándome del pasado.
Por eso quisiera recordar la última vez que recibí una carta, pero como decía García Márquez, este coronel no tiene quien le escriba. Como el protagonista de la novela que espera desde hace quince años, en su chamizo de la costa atlántica colombiana donde malvive, la carta con la asignación de su pensión por los servicios prestados a su patria durante la guerra civil de su país, la llamada: «Guerra de los Mil Días».

En realidad, la narración reflexiona sobre la espera y sobre la conveniencia de mantener la integridad personal en un mundo donde los hombres de valor y principios, como el coronel, han sido dejados en el olvido y sobrepasados por la
ambición de poder político y económico de sus antiguos compañeros de lucha.

Ahora cuando llego a casa, el buzón está triste, casi vacío, se ha quedado sin trabajo y me da mucha pena verlo así. Por eso, pienso escribirme una carta y enviármela con un sello de correos, para que llegue a mi buzón y disminuir un poco, su soledad.
Y es que cada día es más difícil encontrar algo en el buzón que no sean notificaciones bancarias, letras, deudas, multas o simple correspondencia comercial; cuando son cada vez menos las cartas que escribimos y recibimos, y cuando cada vez estamos más alejados de las evidencias materiales, los rostros y la presencia de aquellos con los que
nos une alguna cosa.
Y me da igual que la deseada carta fuese larga o corta, me hará la misma ilusión, como estoy seguro tuvieron el dramaturgo y su editor al recibir estas que se cruzaron:
Cuentan que Víctor Hugo, preocupado por la repercusión en el mercado de su nueva novela «Los miserables», a comienzos de la década de 1860, le escribió a su editor una de las dos cartas más breves de la historia. Decía simplemente: “?”. La segunda carta más breve de la historia fue la respuesta del editor con su escueto: “!”.
Tenemos la tendencia a ver el pasado como un sitio luminoso, donde todo era mejor que ahora. A menudo añoramos tecnologías o costumbres que la memoria selectiva ha asociado con agradables sensaciones. Pensando en eso, me pregunto: ¿no es un poco absurdo el lamento por haber dejado de escribir cartas en papel, en tiempos en que todos llevamos en el bolsillo un aparato con el cual no solo podemos enviar y recibir mensajes escritos, sino también fotos y grabaciones de voz y de video, en fracciones de segundo, desde y hacia casi cualquier parte del planeta? ¿Acaso la añoranza por la
vieja correspondencia no es también un error, un engaño de la memoria, una fantasía sostenida por el paso del tiempo?
Rotundamente ¡no!, pues existe una integridad en las cartas que no existe en ninguna otra forma de comunicación escrita, y en parte esto tiene que ver con la aplicación física de una mano sobre el papel. Es decir, el valor de la carta como objeto físico: no es solo un texto que se transmite, sino un elemento material que ha sido forjado por las manos de una persona y llega a las manos de otra. Es el medio como mensaje.
Mientras tanto, me entretengo en releer las correspondencia entre los escritores Emilia Pardo-Bazán y de la Rúa-Figueroa, condesa de Pardo- Bazán, y Benito Pérez Galdós, y centrarme en la relación epistolar, romántica y pasional que ambos
mantuvieron durante décadas.

La última carta auténtica llegará en esta generación, pero ¿Cuándo será ese triste y memorable día? ¿Quién la recibirá?
Aunque no estén en el buzón, lo que si recibo diariamente son las magníficas cartas en forma de artículos que me trae cada mañana este blog, los leo, los releo y disfruto con los comentarios de todos mis invisibles amigos.
Pero si alguien quiere escribirme un día una carta en papel, que sepa que también me hará feliz.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza septiembre 2022

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LA BOMBA ATÓMICA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Condotiero Erasmo Estéfano de Narni (Gattamelata). Donatello.

Ha sido una semana larga y compleja. Creo que no hay cadena de televisión nacional a la que no haya ido a dar mi humilde opinión sobre la guerra; incluso a las autonómicas de Andalucía y Canarias que con verdadero gusto acepté su invitación.

Agradezco tanta gentileza, pero me ha quedado una extraña sensación parecida a quien hace un examen y al salir no sabe si lo ha hecho bien o mal.

Lo entenderán: el tema de la guerra es indefinible, inabarcable y sobre todo impredecible. Hablar de ella es una temeridad; operar a corazón abierto en pleno campo de batalla y sin anestesia.

No puedo esconder que la preocupación acompaña cualquier análisis a los que a diario me enfrento, un desafío ante el enigma, imposible adivinación, laberinto donde espera el Minotauro.

Les anuncié que en breve publico un libro, El nuevo arte de la guerra, que indaga en la recámara del hombre para tratar de entender qué es eso que nos acompaña desde los primeros trazos de la literatura y que no nos abandona ni siquiera ahora cuando hemos llegado a creernos dioses: la guerra.

Les adelanto el final del interminable e imposible ensayo que jamás creo que pueda nadie abarcar: no hay solución al fenómeno de la guerra.

Este es un mundo que vive sin la dignidad del peligro; mira en otra dirección y prefiere ser sorprendido sin solución. Es incomunicable la guerra y por tanto hablar de ella es inútil; no hay escucha. Nadie sabe lo que es la vida si la muerte no ha sido tu compañera, si nunca has sentido el escalofrío del final. ¿Será eso la guerra, sentirla: un sufrimiento que si pudiese ser compartido pondría fin a las contiendas? El animal competitivo lleva su duelo hasta el final. Cuando empieza el duelo, la guerra, lo difícil es acabarla.

Simone Weil escribió un ensayo que te aprisiona en el mundo helénico y nos lo acerca con su crudeza y sencillez. No pierde vigencia: La Ilíada o el poema de la fuerza. La guerra podría ser el hombre convertido en cosa: «Que un ser humano sea una cosa es, desde el punto de vista lógico, una contradicción; pero cuando lo imposible se ha hecho realidad, la contradicción se hace desgarro en el alma».

La preocupación nos inunda y atrapa en el laberinto de la amargura:

«Nueve días yacieron en la muerte; nadie vino

a enterrarlos. Las gentes se habían convertido en piedras por

voluntad de Zeus.

Y el décimo día fueron sepultados por los dioses del cielo.

Pero ella pensó en comer, cuando estaba fatigada por las lágrimas».

Podría ser la miseria de la muerte que siente constante hambre, no se sacia, más muerte alimenta la muerte; nunca es suficiente.

No es un juego lo que se escenifica en un espectáculo en el que la razón está al servicio de la animalidad. El poema de la fuerza ha dejado de ser tal.

Podríamos estar escribiendo los versos finales, ya sin fuerza.

No vieron entrar al gran Príamo. Se detuvo,

abrazó las rodillas de Aquiles, besó sus manos,

terribles, matadoras de hombres, que habían matado a tantos

de sus hijos. (Ilíada, XXIV, 477-479.)

La pregunta —preocupación— es la bomba atómica, que es la muerte, que es el recuerdo de aquellos días en los que las moscas se alimentaban de sangre. El camino emprendido por el impulso de autodestructividad.

¿Habrá una explosión nuclear? Única sintaxis aparente. Las explosiones aún están muy lejos y no se percibe el sonido de los tambores.

El mundo griego acudía a la adivinación; como sabiduría: el enigma.

En El nacimiento de la filosofía Giorgio Colli nos sacude con el recuerdo de la violencia diferida, del dios que hiere desde lejos. Está entre nosotros y mientras intentamos adivinar la procedencia de las flechas, el pasado, para ver sus efectos, el futuro, no caemos en que el presente será una mezcla de ambos, de aquello que conocemos y de lo que intuimos. La flecha está ya en el aire y mientras discutimos si son galgos o podencos puede llegar el momento en el que no tengamos nada que temer; porque todo haya terminado.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.

¿Galgos o podencos?

Vuelvo al comienzo. Los análisis que se pueden hacer sobre la guerra actual dejan un poso de preocupación inenarrable.

La estrategia y la táctica quedan desbordadas cuando el espíritu de la guerra se convierte en una lucha a muerte en la que no se respetan las reglas de la guerra, cuando los generales son arrollados por la inmoralidad de sus tropas de lo que ellos son únicos responsables.

Una guerra en la que se ha roto el código del honor, donde ya no hay ética militar, puede acabar en cualquier cosa.

Podría ser una guerra a punto de acabar en algo peor. El terrible ejemplo de acabar con una explosión mayor que todas las habidas hasta el momento debería hacernos pensar más allá de los despliegues de tropas intimidatorios.

Ese momento tan cercano: «Ya no había nada más que temer».

Era la peste atómica; que puede regresar.

No fue una guerra, sino todo y nada que es la definición de la muerte moral. Física también, pero eso es un mal menor.

Salvo una batalla perdida, no hay nada tan triste como una ganada.

Nadie gana cuando se manejan ejércitos que no hacen la guerra, sino imponen pura violencia.

El nuevo arte de la guerra. En eso pensaba al escribir… y no veo arte, sino destrucción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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29 septiembre 2022

 

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA Rafael Dávila Álvarez

GAL. ¡Pum! Pasó a la historia, esa que no se cuenta y hay que buscar en las hemerotecas. ¿Pagó alguien? La democracia herida. Indulto general.

Al final de la partida rey y peón van a la misma caja, pero la partida nunca acaba de jugarse y el rey sigue en sus siglas que son cetro y espada, su justicia, de partido, muy político, histórico dicen: el terror se olvida y se le da la vuelta, con él, a la historia; y eso en el caso que nos ocupa sí que es histórico por muchos homenajes que se presten a santificar a los demonios. Ya se sabe que el éxito estriba en «…creer que no existe», y no me pregunten quién. Ha ocupado hasta el palacio de la soberanía.

Afloran como un volcán en erupción los males de la historia.

Dejémoslo claro. En nuestro idioma, román paladino, aquellos chicos perpetraron un crimen de Estado, con todo menos con la Ley, con todas las de su ley y siguieron como si nada hubiese ocurrido, llevando a España con una de cal y otra de arena, exactamente así, sin metáfora alguna.

Esa es la historia de nuestra democracia: hoy terrorismo, mañana los legalizo a cambio del palacio de la justicia. Los malos son los otros. Mi poder en omnímodo.

Siento tener que traer a colación a un militar, un uniformado al que hubo de volvérsele el cuajo para, ante la pregunta —¿Alguna vez recurrió en aquella época a la guerra sucia?, contestó —«En la lucha contraterrorista, hay cosas que no se deben hacer. Si se hacen, no se deben decir. Si se dicen hay que negarlas…».

El vómito llegó a ser como la pus.

—¿Qué le parece la actitud de la derecha ante el caso GAL? —Me parece obscena, claramente.

No recuerdo muy bien si lo de Pte. Era presidente o pendiente.

Nada. Nada. Nada… Camino de la nada. Siete veces siete: lo más grave en la historia de nuestra (suya) democracia. GAL.

Si esta actitud fuese temporal sería muy grave. Es indefinible cuando se convierte en el cetro de un partido, al que todo le parece aprovechable para segur en el Poder. Primacía absoluta del Estado sobre el derecho. Para matar o para robar. Para una cosa o la otra, por ejemplo legalizar a aquellos y gobernar juntos, agarrados al cetro y sable.

¿Qué es la justicia? Un «Yo», rotundo, mayestático, medieval y «obsceno»

Siguen convencidos que «Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena» y entre cales esconden lo que hoy hacen y mañana olvidan.

¿Obsceno?

Agamenón ha humillado a Aquiles para demostrar quién es el amo.

Aquiles somos todos juntos.

«…Así sabrás (sabréis) que puedo más que tu (vosotros), y cualquier otro vacilará antes de tratarme como un igual y levantar la cabeza ante mi».

Y así, una de cal y otra de arena, que yo me entiendo.

¿Hablamos de los Podres del Estado? Primacía absoluta del Estado que mi «Yo» encarna. El de una de cal y otra de arena.

¿Y usted qué vota: a la cal o a lo otro?

En política la lealtad es simplemente una cuestión de fechas; dejó escrito Richelieu.

Rafael Dávila Álvarez

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26 septiembre 2022

Fernando Huidobro. El Páter de la Legión