COSPEDAL. UNA MINISTRA DE DEFENSA PARA LA ESPERANZA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

la ministra de defensa jura su cargo

‹‹Las Fuerzas Armadas tienen la misión constitucional de defender la soberanía nacional, la integridad territorial y el ejercicio de las libertades y los derechos de los ciudadanos y es obligación del Estado ejercer la competencia en exclusiva de ellas››. Lo ha dicho, y muy bien dicho,  la ministra de defensa en la Sesión de Control al Ejecutivo del pleno del Senado. Parece ser que contestaba a uno de esos que, teniendo como meta ser independiente, le molesta la presencia de los ejércitos en Cataluña. Ven aviones de caza, submarinos y soldados por todas partes. Miran hasta debajo de la cama. Es una obsesión. Las palabras de la ministra extrañarían en cualquier nación con un desarrollo de su vida política normal. ¿A santo de qué viene eso? Se preguntaría la mayoría. Pero mira por donde en España hay que recordar lo que dice la Constitución en su artículo 8. ¿Por qué será? Menos mal que ha sido la ministra de defensa. A muchos de nuestros compañeros por decir lo mismo les han puesto en la tesitura de ‹‹o se va usted o le ceso››; unos se han ido y a otros los han cesado. Por no ser neutrales.

De repente en este oscuro horizonte hemos visto un punto de luz que indica el rumbo a seguir. Comprobamos que la dirección que llevamos en el blog  es la correcta y por tanto, y como les decíamos en anterior artículo, mientras ellos sigan erre que erre, nosotros dale que dale.

Por un momento llegamos a pensar que nuestras tropas estaban exclusivamente para estar lejos, muy lejos, y aquí con incendios y nevadas ya nos llega. La ministra ha sido clara, precisa y contundente.

Ministra de Defensa

Se perciben dos mensajes desde el Gobierno ¿también desde el PP? Uno ya conocido y que siempre se apoyó por mayoría de sus votantes y otro tibio y desconocido, sin principios claros, que aún no ha sido verdaderamente refrendado en las urnas. Hoy la voz de la ministra de defensa ha sido clara mientras se oían otras voces, de su mismo nivel, o más,  que suenan a chascarrillo cuando la mesa del parlamento catalán aprobaba una ley (?) para lograr una reforma exprés y llegar al referéndum. En fin cambiar las normas para acelerar la independencia. Otra vez al Constitucional. ¿Y van?

Cuando yo era niño en el colegio me contaron un cuento que nunca he olvidado. Una señora iba a visitar a una amiga y se llevó con ella a su hijo de corta edad. La amiga sacó un bote de cristal lleno de caramelos y se los ofreció al niño al que se le iluminó la cara. Introdujo la mano en el bote intentando coger el mayor número de ellos. Con la mano cerrada llena de caramelos el chaval no podía sacarla del bote, pero su codicia le impedía abrirla. La amable señora se acercó con cariño susurrándole al oído:

-Si abres la mano y los sacas de uno en uno podrás sacar la mano y el caramelo.

Los del 3% y sus extremos complacientes han metido la mano hasta dentro, pero no quieren ceder y soltar los caramelos. Untarles de vaselina de nada vale. Ahora, al ver su fracaso, buscan con ahínco que rompamos el bote. No hará falta. Esperemos. Soltarán los caramelos simplemente con unas ligeras cosquillas. ¡Pero ya! Mientras antes mejor o habrá que romper el bote para que saquen la mano. En cualquier caso siempre es bueno que alguien les recuerde lo que es España y su Constitución dice.

Hay que cumplir la Ley y estar preparados para buscarle, a quien la conculque, las cosquillas, es decir emplear los medios que al efecto se consideren más apropiados.

Saludando a un legionario

Alabamos de la ministra de defensa su rotundidad y claridad. Ante la ley no hay neutralidad sino exigencia de su cumplimiento y en su caso de hacerla cumplir. Los caramelos son para todos. La codicia rompe el saco y hasta el bote. En este caso ha sido el comienzo de la ruptura de España. Todavía estamos a tiempo de no romper nada. Pero algo habrá que hacer. A la Ley y al Constitucional ya vemos el caso que le están haciendo.

¡Ah! Y que no vayan de víctimas porque somos el conjunto de los españoles los que tenemos que sufrir su incumplimiento de Ley.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 marzo 2017

COMENTARIO DEL DÍA: UN SOLDADO NO PUEDE SER NEUTRAL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Inspección General del Ejército (antes Capitanía General) en Barcelona

Error o equivocada interpretación.

Neutral: Que no participa de ninguna de las opciones en conflicto. Dicho de una nación o de un Estado: Que no toma parte en la guerra movida por otros y se acoge al sistema de obligaciones y derechos inherentes a su actitud. (Diccionario de la lengua española).

No caben interpretaciones y cuando uno se refiere a algo tan delicado como el intento desde las instituciones catalanas de romper España, las palabras se pueden convertir en dardos envenenados. Hay un conflicto en Cataluña y, aunque un soldado deba permanecer atento, como cualquier otro ciudadano, y no deba participar en el debate político ni ir más allá del cumplimiento de su deber con respeto y obediencia al Gobierno constituido, no puede ser neutral ante lo que significa la ruptura de España. No participar en el debate político ni pronunciarse no significa ser neutral. Sería lo mismo que decir: imparcial, indiferente, neutro…  ¿Neutral significa tibieza? No entrar en valoraciones políticas nada tiene que ver con la neutralidad. Si comparamos lo que pretenden las instituciones catalanas y cuál es la misión de un soldado la neutralidad no encaja por definición.

Un soldado está para lo que está. Saberlo lo sabes en cuanto juras bandera, acto que te consagra como tal, y cuando lees en todas las leyes y ordenanzas tu misión: Constitución, Ley de Carrera Militar, Derechos y Deberes, Reales Ordenanzas…

Garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

¿Neutral es indiferencia ante la ruptura de España? ¿No hay un conflicto en Cataluña promovido desde sus instituciones?

Seamos claros y hablemos con respeto, pero con rotundidad. Hoy en día nadie piensa en golpes de Estado militares, nadie conspira ni está en las cavernas del pensamiento. Un soldado es un servidor de su patria y obediente al sistema legal establecido. Pensar en otra cosa es una maldad. Nadie acusa, pero hay una mala intención instalada en muchas retorcidas mentes que envía constantes mensajes de miedo en cuanto un soldado dice algo tan sencillo y elemental como es el enunciado de su misión. De ahí el temor de muchos mandos a hacer declaraciones que luego se analizan con lupa. Hoy los golpes de Estado tiene otros enunciados y los ejércitos saben muy bien lo que es una democracia y como deben cumplir, con clara rotundidad, su misión. Otros, incluidas algunas instituciones, no lo hacen.

Disciplinado, obediente, cumplir la Ley, pero no neutral. Puede uno tragar bilis y ver como se desgarra España, pero ante eso neutral nunca. Se puede sonreír con una irónica mueca, pero neutral no.

Quizá la palabra no ha sido la más apropiada, pero tampoco era necesario pronunciar ninguna.

El silencio en ocasiones es más contundente y claro que las palabras.

Ante el riesgo de acabar con la unidad de España, con España, puede haber silencio y preocupación, pero nunca neutralidad.

¡POR ESPAÑA. TODO POR ESPAÑA!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 marzo 2017

EL COMENTARIO DEL DÍA: LA INJUSTICIA ES UN CACHONDEO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Artur Mas camino del Tribunal de Justicia de Cataluña

Es un aviso o escenificación de lo que puede ser. Toda una provocación. Autobuses fletados desde toda Cataluña para la exhibición de fuerza que acompaña en su paseo al líder vencedor. De eso se trata. Tiene todas las características de un aviso de rebelión, jurídica, pero rebelión. Por ahora. Estos son mis poderes y las banderas asoman en formación frente a la justicia.

¡Queremos justicia! Gritan y asustan. Se preparan y desde luego no es para el diálogo ni para la negociación. El miedo en su fase más aguda se convierte en pánico; el peligro a partir de ese momento es que se convierte en colectivo y contagioso. No hagamos nada. La justicia se entiende como principio moral que lleva a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece. Cataluña es España y no hay más ni Mas que lo impida. Ante eso la respuesta del independentismo es un organizado y provocador desfile, con pitidos y abucheos a la Bandera de España incluidos. Derecho a decidir, a ofender, a incumplir la ley. Una injusticia que de permitirse sería un cachondeo. Por ahora.

La justicia es igual para todos o no es justicia. Esto debe entenderse en los dos sentidos, del que juzga hacia el juzgado y de este hacia el que le juzga. Ambos se deben respeto y exacto cumplimiento de la ley. Sin amenazas ni exhibiciones del poder de cada uno.

Hay responsables de hacer cumplir la ley. No solo son los jueces. Si ves cometer un delito, el responsable de evitarlo no llama al juez sino que debe evitar que se cometa deteniendo al autor y llevándolo ante el juez. Los mecanismos estamos aburridos de explicarlos y todos ustedes los conocen.

Puede que lleguemos tarde. Todo esto no es nuevo y grandes sectores de la sociedad llevan denunciándolo hace tiempo. Claro que podría ocurrir que no estén los partidos tan de acuerdo en esto de la unidad de España. Hay motivos para pensar que alguno en lugar de estar con España simplemente está en España. Si todos, y cuento hasta tres y me sobra el resto, tuviesen la idea clara de la unidad de España, esto tendría solución.

Un verso de una vieja zarzuela dice:

El pensamiento libre

proclamo en alta voz

y muera quien no piense

igual que pienso yo.

En este caso no se trata del pensamiento libre, sino de hechos evidentes. La injusticia sería un cachondeo si no fuese porque se trata de la unidad de España. Algo más serio. ¡Ojo!, ellos sí que van en serio. Lo que se ha visto en Barcelona es simplemente una demostración de fuerza.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 febrero 2017

SOLDADOS DE ESPAÑA. EMOCIONES CONTENIDAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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La ministra de defensa en su primera visita a las tropas

‹‹Se me llenan los ojos de lágrimas y el corazón de emoción con vuestra labor››.

Estamos acostumbrados a que el ministerio de defensa lo ocupe gente que nada sabe de lo militar, incluso que no lo siente; alguno ha llegado hasta el repudio. En cualquier caso conviene estar bien rodeado porque este es un oficio, el de las armas, en el que poco se habla, pero todo se sabe. El primero en enterarse es el afectado, pero estamos en un momento en el que nadie se cuestiona nada. Es el mejor camino para lograr la disciplina de la desgana junto a la obediencia de mínimos. Lo preciso del deber sin que la propia voluntad adelante cosa alguna. La derrota. Directamente a la moral. Los soldados de verdad saben que ese no es el camino y están en guardia. Siempre y en todas direcciones.

No saber no es pecado. No sentir lo es, pero mortal. Si entras como enemigo, tendrás que luchar y, aunque a ti te lo parezca, jamás vencerás. Ejemplos múltiples. Algunos de los que han pasado por ese ministerio lo intentaron, pero son hoy unos derrotados. Aunque su peligrosa inercia continúa haciendo daño.

Aquí cualquier brisa es analizada en el laboratorio del alma.

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La ministra de defensa a bordo

‹‹Se me llenan los ojos de lágrimas y el corazón de emoción con vuestra labor››. Dice la ministra de defensa en su primera visita a las tropas españolas en misión fuera de España.

Tenemos memoria y sentimientos, aunque rara vez se nos refleja en el rostro. No olvidamos sus primeras palabras en el debate de investidura como presidenta de Castilla-La Mancha en recuerdo a los soldados que acababan de sufrir un atentado en Afganistán.

Los primeros análisis se enmarcan en la esperanza y el sentimiento. Sentir no lo es todo, pero es mucho, muchísimo. Fluyen las lágrimas desde el corazón. Es una sensación que experimentan con frecuencia los soldados.

Nadie espera de usted, señora ministra, que sea un soldado. Sí que tengamos, sin fisuras, idéntica misión: ‹‹garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional››.

Se hace cargo, señora ministra, de los mejores soldados del mundo. No lo dude. Allí donde esté un soldado español jamás habrá derrota. Ya quisieran todos los países que sufren el horror de la violencia y la guerra tener con ellos una unidad de soldados españoles. La inseguridad huye ante ellos. A ellos no les oirá hablar con frecuencia de sus cosas; a sus familias tampoco. Ya sabe. Lo ha oído en más de una ocasión en sus visitas a la Academia de Infantería.

Aquí la más principal

hazaña es obedecer,

y el modo cómo ha de ser

es ni pedir ni rehusar.

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Soldados españoles en Irak

También a ellos y a sus familias se les llenan de lágrimas los ojos y el corazón de emoción. Usted lo ha descubierto al hablar con sentimiento, en directo, sin palabras de gabinete, insensibles y preparadas. Hacen falta. Una arenga no se prepara. Al militar hay que arengarle y no alabarle. A los soldados las alabanzas y elogios les suenan a quimeras lejanas, a promesas siempre incumplidas. El elogio no forma parte de su fortaleza. No se prestan al juego mediático y huyen de los discursos y brillante literatura. Sus leyes por difíciles son escasas y sencillas. Escritas con el honor, el valor, la tradición y el ejemplo de sus héroes.

Señora ministra. Estoy seguro que le han dejado una herencia larga en necesidades. Esperemos que esté completa.

El presupuesto, la deuda… ¿¡Cuántas veces se lo habrán repetido!?

Los Programas Especiales de Armamento, el vehículo 8×8, las ininteligibles Brigadas Polivalentes, aviones de transporte, reabastecimiento en vuelo, submarinos (fallidos sin explicación), la industria armamentística…, y, cómo no, la revisión de los despliegues en el exterior. Muchas cosas que atender y poco dinero para repartir. Para colmo Europa se asusta, de repente, y aprieta. ¡A las Armas! ¡El presupuesto! También le habrán dicho que la mayor parte del dinero se va en gastos de personal. ¡Qué cosas! Habría que analizar qué personal sobra y excede.

Porque aquí a la sangre excede

el  lugar que uno se hace

Duro es que el tiempo, el corto y sacrificado tiempo de servicios a la Patria, el beso agradecido, te lleve a engrosar la lista del paro sin que nadie tenga respuesta. Ocurre en mal momento. En esos momentos nadie se acuerda de Irak, Líbano, Índico… ¿No lo sabía? Pues es una prioridad, quizá la más importante. Dar una salida digna a nuestros soldados cuando la Patria decide prescindir de sus servicios. Una urgente tarea.

Todo lo que se hace fuera, los éxitos en cada misión, dependen de lo que se hace aquí dentro. Formación, instrucción, adiestramiento e ilusión. Eso también es una prioridad de la que pocos hablan. Ni pedir ni rehusar no debe ser una excusa para mirar a otro lado.

Escribo de España y sus soldados que son la prioridad del ministro de defensa. De usted depende el orden de prioridad de las muchas tareas que tiene pendiente su ministerio.

Por primera vez como ministra de defensa ha visto el rostro de nuestros soldados. La severidad de su mirada refleja una acostumbrada actitud a ver pasar los acontecimientos con cierta indiferencia. Mientras te miran sobrecoge ver como escrudiñan y analizan el más mínimo gesto, hasta la más ligera brisa. Vigilancia extrema a través de la austeridad de su mirada. Solo comparten su canción con quien con ellos va.

Respondiole el marinero

tal respuesta le fue a dar

yo no digo mi canción

sino a quien conmigo va.

España es su canción. Este es su ministerio señora ministra. Con leyes muy antiguas, no rancias, y ancladas en la tradición. Pocas leyes, pero severas. Subraye alguna de ellas y cúmplalas y hágalas cumplir. Este es un ministerio de emociones contenidas.

Porque aquí a la sangre excede

el lugar que uno se hace

y sin mirar cómo se hace

se mira cómo procede.

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España es su canción

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez