DECÍA EL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA GUARDIA CIVIL… LA LIBERTAD MONITORIZADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Aquellos inolvidables momentos…

El jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general José Manuel Santiago, ascendido a más general si cabe, que también eso de general tiene como significado «lo más común», dijo: «Estamos trabajando contra los bulos con nuestros especialistas en dos direcciones. Una, a través de la Jefatura de Información, con el objetivo de evitar el estrés social que producen esta serie de bulos. Otra de las líneas de trabajo es también minimizar ese clima contrario a la gestión de la crisis por parte del Gobierno. Todos estos bulos, luego, los tratamos de desmentir a través de nuestras redes sociales».

Eso fue a mediados de abril. Dijeron que fue un error. Dicho y hecho.

Ahora ha sido aprobado el error dialéctico del general, de División, Santiago, en el Congreso de la mano de P. Iglesias.

Usted podrá homenajear a los asesinos de la banda terrorista ETA, asistir a los actos de enaltecimiento de los asesinos, quemar la bandera o la imagen del Rey, insultar al vecino si es de la peligrosa derecha, pero no se le ocurra llamar asesino a un asesino, ahora, además, que su intelecto está en las instituciones y apoya al gobierno.

Dicen los del PP, Vox y Ciudadanos que pretenden atentar contra la libertad de expresión. ¿Cómo? Nada de pretensión sino de realidades.

Un atentado contra la libertad de expresión en toda regla.

Lo que me preocupa de todo esto es que fue anticipado clamorosamente cuando empezó la pandemia y que el portavoz fuese un general de la Guardia Civil que al poco tiempo fue ascendido.

La G.C. no se merece ser utilizada para estos menesteres cuando son ellos mismo los que van a tener que vigilar ese recorte de libertades que se ha aprobado. Lo que puede ser convertido en ley resulta que de nada sirve sino tiene la fuerza, pero cuando algo no es justo se utiliza la fuerza para hacerlo justo. Ahora las redes sociales, un desahogo social, pasan a formar parte de de la militancia partidista y la Inquisición vuelve a quemar los titulares que no le gustan a la izquierda comunista y a la izquierda socialista del melifluo, ante la izquierda totalitaria, presidente.

Estamos ante una pregunta que requiere inmediata contestación:

¿Está trabajando algún medio oficial con especialistas contra los bulos y controlando lo que decimos (o pensamos)? ¡Cuidado! Hay bulos y chistes; de mejor o peor gusto. El control de la libertad no está en manos del ministro del Interior ni de un general de la Guardia Civil. Quien tiene que decidir es el Poder Judicial (?). No el Ejecutivo.

Por lo que la pregunta clave es: ¿Quién trabaja (controla, decide) en la línea de minimizar el clima contrario a la gestión de la (s) crisis por parte del Gobierno? ¿La Guardia Civil? ¿La policía Nacional?

Buena pregunta y sería mejor una buena contestación. En libertad.

Para Lenin un contrarrevolucionario es toda persona que no es comunista, y seguía diciendo: «Un muerto es un crimen, pero que un millón de muertos es simplemente hacer una estadística».

Para Fernando Grande Marlaska, juez y parte, «No hay censura, sino una monitorización de las redes sociales por si hay discursos de odio».

Decía Pascal que el afecto o el odio cambian el rostro de la justicia. ¿Y el de gobernar?: de peores consecuencias que obedecer con él.

Los que juegan con la libertad nos quieren en su red. Ahora cuentan con seis meses por delante para terminar de cerrarla.

¡Viva la libertad!… Monitorizada y enredada.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2020

 

LA POLICÍA PATRIÓTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Para Lenin un contrarrevolucionario es toda persona que no es comunista… y seguía diciendo: <<Un muerto es un crimen, pero que un millón de muertos es simplemente hacer una estadística>>.

Dice el presidente del Gobierno, en sede parlamentaria: <<Marlaska está destapando la policía patriótica y por eso le atacan>>.

Sede parlamentaria es como decir desnudo, con la verdad por delante, sin engaños ni trampas, ante el confesionario de la soberanía nacional. ¡Velay!

¿Qué ha querido decir¿ ¿Qué el coronel Diego Pérez de los Cobos formaba parte de un grupo de policía de partido? ¿O algo peor? Mentira por medio: ¿no había ningún coronel para sustituirle que han tenido que nombrar para su puesto a un teniente coronel?

Patriota: <<Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien>> (Diccionario RAE). Es indudable que él , presidente, y él, ministro, (ellos/muchos) no entran en la definición.

Las palabras del presidente del Gobierno son de tal gravedad que exigen una denuncia por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a las que mancilla y pone en entredicho.

Consentirlo es admitirlo.

Desde el GAL, desde el aún inexplicado 23F, desde aquel <<los españoles se merecen un gobierno que no les mienta>>, desde tantas cosas… una más de lo dicho y hecho en un Estado que se dice democrático, esta declaración del presidente del Gobierno pone en duda todo el sistema: policía de partido. Un insulto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado inadmisible en un presidente del Gobierno.

Hay mayores recuerdos:

<<Confirmada comida mañana>>. <<Vendrán por su parte BG y Lola>>

<<El Gordo, el Chico…  el acojoneras…>>. <<Maricón…>>. <<Yo no. No lo conozco>>, <<pero sí, pero no>>. Todos juntos en sede asamblearia.

¿Qué hacer? ¿Qué hacer? Es el título de la obrita de Lenin. Habla de los revolucionarios profesionales. Vivir por cuenta del partido, que no es otro que el Estado.

¡Viva el 8M! Sonó en el hemiciclo como si gritara: ¡Viva el 23F! Se habló de golpe de Estado y relampagueó. Era el mismo relámpago que llega sin hacer ruido. La insurrección es una máquina que no debe hacer ruido dijo Lenin. <<Obreros especializados en determinadas cosas>>.

¡Viva el 8M!

Conviene repetir porque somos olvidadizos. Para Lenin un contrarrevolucionario es toda persona que no es comunista, y seguía diciendo: <<Un muerto es un crimen, pero que un millón de muertos es simplemente hacer una estadística>>. Las estadísticas forman y conforman las ideologías.

Está cada día más claro que mientras consiguen su definitivo objetivo, ya próximo, de unificar los poderes en Poder, buscan por todos los medios, que son muchos, una función y control de la policía, de vigilancia del orden político y legal, no sea que se les escape de las manos.

Nunca lo había oído decir: <<Aquí mentimos todos>>, a pesar de los años, tantos, que lo llevo observando.

Esta vez fue en sede parlamentaria. Al desnudo. Que todo quedó como estaba. Un paso más.

¡Velay!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 junio 2020

 

2020: UN MONSTRUO VIENE A VERNOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Que algo puede pasar es indudable. Si algo puede pasar: pasará. No estoy jugando con las palabras, aunque también. Pasará en España y más allá de su horizonte, norte y sur, este y oeste.

Es alarmante.

27 de diciembre de 2019: <<TEHERÁN (Sputnik) — Irán, China y Rusia iniciaron un ejercicio naval conjunto en el océano Índico y el golfo de Omán.

“El mensaje de este entrenamiento es la paz, la amistad y la seguridad”, afirmó el contralmirante Gholamreza Tahani durante la ceremonia inaugural celebrada cerca del puerto de Chabahar, en el sureste de Irán>>.

La noticia la dan algunos medios españoles, no todos.

Sputnik y RT (Russia Today)  lo destacan. Forman parte del ejercicio: <<Antes se lanzaba un ataque masivo de artillería previo al combate. Ahora, un ataque mediático>> (Dimitri Kiseylov, director del conglomerado Sputnik y RT financiados por el Kremlin).

El arma informativa, todavía desconocida por algunos, es la nueva infantería de los ejércitos. La primera en desplegar, tomar contacto y valorarlo. Informa, desinforma, conforta, se adapta a los gustos, previamente analizados, invisible y eficaz. Conquista, ocupa y penetra la mente del enemigo haciéndole pensar como quiere e interesa.

Todo esto no es nuevo, aunque sea nueva la tecnología.

Sunzi, tan desconocido, es de los pocos tratadistas militares del Arte de la Guerra que el tiempo ha confirmado su pensamiento. <<Se engaña al enemigo mediante la creación de apariencias>>. Se adelantó a la estrategia actual: <<Todo el arte de la guerra está basado en el engaño>>.  O con Sun Sheng señaló: <<La guerra es un asunto de astucia>>. Claro que podemos concluir: <<En el arte de la guerra no existen reglas fijas. Las reglas se establecen de acuerdo con las circunstancias>>.

Ahora si quieren hablamos de bots, fakenews, deepfakes o RMA.

Podríamos seguir, aunque los únicos que saben de lo que hablo son esos que se unen a final del año 2019 preparándose para ocupar el 2020. Un entrenamiento <<para la paz, la amistad y la seguridad>>: Irán, China y Rusia.

El recuerdo también es válido: <<León Trotsky regresa a Rusia: hombre de acción cien por cien, busca una tribuna>>. <<Lenin vuelve a Rusia, burócrata, busca un despacho, observa, escribe, escucha>>.

Despacho y tribuna. Despliegue militar junto a despliegue informativo-formativo.

Destruir los pilares de nuestra civilización lo tienen fácil. ¿Los valores de occidente? ¿Cuáles son? De eso se trata. La desinformación consiste en informar con la opinión que tú quieres escuchar; confirmarla. Europa escucha su debilidad. Se confirma en su confortable estado. Si acaso despacho; ¿para qué el altavoz si no le queda voz?

Europa se deshace en melancólicas y melifluas propuestas de un mundo nuevo de paz y justicia donde su peor enemigo es él mismo: la desinformación que conforta, se adapta a nuestros gustos, nos susurra lo que nos gustaría que fuese aún sabiendo que no es posible. Nos venden los hilos para que nosotros mismos nos colguemos de las manos de la manipulación.

El ataque comienza con una preparación por el fuego: ahora mediático. Previstos y realizados bajo el mando aliado: Rusia, China, Irán.

La guerra ha comenzado. Para recordar viejos tiempos el despliegue militar naval avisa de su presencia. Lo hacen sin grandes acuerdos ni Tratados tan del gusto de la OTAN. ¿Existe aún la OTAN? Estará buscando acuerdos y Tratados.

De todo sacamos la consecuencia de que un monstruo viene a vernos. Trump lo sabe, pero quizá no sabe cómo hacerle frente.

Nosotros tampoco, pero ha venido a visitarnos.  El ataque se ha desencadenado de manera patente en Cataluña, cuando el enemigo está a punto de infiltrarse en el propio Gobierno de la nación. Dejemos de mirar hacia los despliegues de las armas convencionales y estemos atentos a los ataques informativos y de infiltración de la desinformación.

Que algo puede pasar es indudable. Si algo puede pasar: pasará. Ahora en Cataluña que es España. Hasta aquí llega el despliegue en el océano Índico y el golfo de Omán. Nosotros, mientras, dialogando, pactando. Con el monstruo.

Que se nos ha colado hasta las conciencias.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 diciembre 2019

Y HUBO UNA GUERRA QUE VOLVERÁ… CON ALGÚN ESPADÓN A CABALLO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No; no se echen las manos a la cabeza. En esta nuestra gentil España cada vez que un soldado habla, o piensa,  espadón por medio, cuando aquí, ahora, el único espadón posible es votado, aireado, ensalzado y hasta bien pagado. Incluso no lleva espada ni blanco caballo, que ya son otros los que manejan las cuentas corrientes, para pagarse el caballo, que es como ahora se hacen las guerras. Incluso llegan a ser detenidos a la vez que absueltos y eso les sirve; porque se les vota más y mejor.

Espadones los hay para elegir, en el norte, sur, este y oeste. Sus ejércitos son los medios, televisiones, radios y voceros; sus armas son la mentira, la soberbia y la cátedra bien remunerada desde los paraísos cuentacorrentistas.

Espadones hay, golpe tras golpe, galopan sobre el golpe blanco, al frente de un ejército de rufianes, descabalgados, mentirosos; y más peligrosos que los cañones.

Pero ustedes están encantados con ellos y si no miren a su vecino del quinto, al de chalet de al lado, o a usted mismo que acaba de decidir el futuro que quiere para España. ¡Cuántos hay que dicen lo que dicen y hacen lo que no dicen! No salen las cuentas.

Hubo una guerra y la volverá a haber. La hay ya. Lo dice hasta el Papa que es como decir: es la verdad. Aunque corran malos tiempos para la verdad, incluso bajo la bóveda de la Capilla Sixtina, ahora que los confesionarios tienen telarañas.

El cazador espera a su presa. Descuidada, enferma, o peor: tonta. Así la pieza, tarde o temprano caerá. Si no, no habría cazadores. Lo dejarían por imposible. Se caza gracias al despiste, o a la dejadez del cazado, más que por la buena virtud del cazador. El águila va en solitario; los patos van en manada; son más fáciles de cazar.

<<Agolpábansele en tanto los prodigios, porque al león más grande y más hermoso de los que había criado, un asno doméstico le acometió y lo mató de una coz>>. ¡Cuidado con el asno! Nunca vayas detrás.

España suele ser la adelantada. Es como si estuviese para dar el aviso. Los acontecimientos de ahora son el preludio de lo que viene. Hay que saber interpretar los signos de los tiempos. ¡Que viene el lobo! Ya ocurrió hace unos cuantos años, tampoco demasiados, cuando el lobo de las estepas quiso imponer su frío temor. Es cazador nato.

Surgirá un déspota como el mundo ya ha visto.

Decía aquel lobo estepario: <<A mí me gusta el desorden, pero bien organizado>>.  Seguía diciendo: <<la insurrección es una máquina que no debe hacer ruido>>. Claro que: ¡¿quién se acuerda?! ¿¡Quién sabe de qué estamos hablando!?

Trotsky buscaba una tribuna; Lenin un despacho. Ya tiene cada uno lo que quería. Uno la calle; el otro el avión.

Europa adormece. La Unión Europea se compone de intereses y barrigas agradecidas que ya no sirven para hacer política en su país. Cobran y viven como los dioses del Olimpo. Pero entre ellos tienen sus preferencias. España está en cola de sus favores.

¡Dios proteja al Zar! ¿o Dios proteja al Rey? Y a los que no tenemos a donde ir.

<<Hemos abrazado la fe marxista>>. Que no  acepta, ni admite la existencia de ninguna otra. Claro que para ellos la propiedad es el robo; mientras no sea la suya.

Europa se tranquiliza con una OTAN que muere y justifica su estertor final con un irrisorio despliegue en la frontera rusa.

Por ello no puedo, no debemos, olvidar el epigrama de la Vida de Homero atribuida a Heródoto.

<<¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado>>.

Oigo el galope del caballo. Nadie ladra. Hemos matado al perro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 noviembre 2019

Las palabras y su utilización como arma de guerra. Juan Miguel Mateo Castañeyra General de División (R.)

Vladímir Ilich Uliánov, más conocido por Lenin

Muchas veces la prensa encuentra una palabra para narrar un suceso que, aunque inadecuada por el motivo que sea, adquiere fortuna. A veces, este uso inadecuado no tiene mayor trascendencia que demostrar la ignorancia que, sobre el tema tratado, tiene el que la escribe. Como cuando se emplea “deflagración” como sustitutivo de explosión, o cuando se afirma que los “obuses” comienzan a caer, sin tener en cuenta que deflagración es lo contrario de explosión, o que, si por accidente se cae más de un obús, habría que procesar por negligencia al Capitán que manda la batería.

Otras veces, sin embargo, la “palabra afortunada” si puede tener mayor importancia, cuando define inadecuadamente una actividad delictiva; por ejemplo, cuando para describir al que se mete a sabiendas por dirección contraria en una autopista, se le denomina piloto suicida, Kamikaze o simplemente piloto, en lugar de llamarles loco homicida o asesino. Y en este caso ya no es tan inocuo el adjetivo empleado pues, de alguna forma, a esos individuos se les está dando un cierto toque de valor o romanticismo que, además, puede atraer a más de un inmaduro insensato a emularlos.

Pero sí el uso de una palabra inadecuada ante un hecho delictivo tiene trascendencia, en cualquier clase de lucha ideológica la palabra puede ser y de hecho lo es, una verdadera arma de guerra. Hace ya tiempo, alguien que sabía mucho de estas cosas, dijo que las masas no piensan y que se dejan dominar por las palabras; ese alguien se llamaba Vladímir Ilich Uliánov, más conocido por Lenin. Y aquí ya estamos hablando de utilizar el eufemismo, la media verdad o simplemente la mentira, para lograr unos fines políticos.

Esto lo saben y lo practican los terroristas. Y también lo saben y practican, los políticos en general, los demagogos en particular y los independentistas en especial.

Los terroristas, utilizan la palabra para dignificar su actividad criminal, para darles un toque de legalidad o para ponerse en un pie de igualdad con el estado. Se trata de reforzar la moral de sus militantes, de atraer a sus filas a más activistas y de convencer a la población de lo legítimo de sus acciones y de lo inútil que resulta resistírseles.

Los de ETA fueron consumados maestros; consiguieron que fuera habitual llamar lucha armada al crimen, ejecución al asesinato, detención al secuestro, impuesto revolucionario a la extorsión, rama militar a los pistoleros, comando a la banda, cárcel del pueblo al sucio agujero y así un largo etcétera. Tuvieron en la prensa un aliado inconsciente (a veces), y muchos ciudadanos e incluso las propias fuerzas de seguridad asumieron ese lenguaje. Y sin duda sacaron provecho, y aun hoy lo siguen sacando, como es prueba que, de sus cobardes y delictivos hechos, no sólo no se avergüenzan, sino que se sienten orgullosos, y con ellos, una parte de la población de aquella zona de España.

Hoy el terrorismo yihadista que nos ha declarado la guerra, tiene también su lenguaje y también sus propagadores. Se habla de terrorismo internacional o de estado islámico, en vez de terrorismo yihadista; se dice que este o aquel se ha radicalizado, en vez de que se ha fanatizado; o se repite que un terrorista se ha inmolado en lugar de que se ha suicidado matando; o se dice lobo solitario en lugar de asesino solitario.

Conquista de Granada

Y una vez más, la prensa difunde de forma inconsciente estos términos que favorecen al terrorismo; y otras veces, de forma consciente, se deslegitima a los que luchan contra el terrorismo, lo que es una forma de favorecerlo. Como cuando una conocida periodista afirma en un programa que conduce en TV y, por sí hay dudas repite en un tuit, que la policía asesina a los terroristas de Londres. Aquí sí se emplea la palabra asesinar, como también se emplea habitualmente en cierta prensa y por parte de algún partido, para describir los muertos en un ataque de cualquier ejército en la lucha contra el terrorismo. O cuando se comprende la acción terrorista, buscando culpas propias, como ocurrió desgraciadamente en nuestra Patria, (¡gobierno asesino!) cuando sufrimos el mayor atentado de nuestra historia. En ese sentido, hace unos días, se publicó un ¿estudio?, que afirmaba que el origen del actual terrorismo estaba en la ¡conquista de Granada por los Reyes Católicos!

Por su parte, los políticos en general, demagogos o no, utilizan la palabra para fortalecer la moral de los suyos y para esconder al resto de la población sus verdaderos objetivos. Se podría escribir un libro sobre el lenguaje político dirigido a distorsionar la realidad. He aquí algunos ejemplos:

 

  • Sin acritud, en lugar de con muy mala intención.
  • Memoria histórica, en lugar de sectarismo.
  • Laicismo, en lugar de odio a la religión, católica claro.
  • Interrupción del embarazo, en lugar de aborto.
  • Progresista, en lugar de retrógrado, que es el que pretende retroceder a un pasado fracasado.
  • Conservador, en lugar de amoral, que es aquel que no tiene valores.
  • Solidaridad, en lugar de hipocresía, que es lo que practican los de “papeles para todos”.
  • Cambio, en lugar de mantener lo mismo para cambiarse el uno por el otro.
  • Tolerancia, en lugar de adhesión al pensamiento único, que es lo único que toleran.
  • Gente, en lugar de seguidores disciplinados de las consignas.
  • Líder, en lugar de repartidor de prebendas y hacedor de listas.
  • Consenso, en lugar de compadreo inconfesable.
  • Género, en lugar de sexo.

Los independentistas políticos, al fin y al cabo, hacen lo mismo, con la diferencia que aquí lo que nos estamos jugando es nada menos que la unidad de la Nación Española. Veamos algunos ejemplos y los funestos resultados que han conseguido; y me voy a limitar a los mensajes lanzados, no para favorecer el campo independentista, sino solo algunos de los que tienen como objetivo precisamente, a aquella parte de la población no independentista.

 

  • Cataluña o catalanes, en lugar de políticos independentistas.
  • Estado español, en lugar de España.
  • España (ahora si se nombra a España) nos roba, en lugar de nos roban algunos de los nuestros.
  • Autodeterminación, en lugar de independencia.
  • Consulta, o queremos votar, en lugar de referéndum.
  • Derecho a decidir, en lugar de soberanía.
  • Unilateral, en lugar de ilegal.
  • No judicializar la política, en lugar de impunidad.
  • Voluntad democrática, en lugar de golpe de estado.

Estas y otras muchas palabras han sido asimiladas por gran parte de la población de Cataluña en particular y por la del resto de España en general. Los resultados están ahí; entre otros, en cualquier encuesta, los partidarios de que se celebre un referéndum en Cataluña, es decir, los partidarios de la no existencia de la soberanía nacional, son mayoría en esa región; y en el resto de España, un partido de ámbito nacional les apoya. En esas mismas encuestas, se ve que la división está entre los partidarios de que sea ilegal o de que sea legal, con lo cual se distrae la atención sobre lo sustancial, que es la propia celebración de un referéndum. Y siguiendo con las encuestas, en Cataluña son también mayoría y en el resto de España no son pocos, los que ven mal que hayan sido condenados los políticos que han delinquido. Y en Cataluña y también en el resto de España, son mayoría los que están convencidos de que hay que cambiar la constitución para contentar a los catalanes.

Es difícil, en un mundo tan mediático y tan mediatizado como el actual, no caer en el lenguaje de los unos y de los otros. Por eso, en principio y por sistema, no debemos utilizar nunca las mismas palabras que utilicen los enemigos de España y las de los que están en guerra contra la civilización occidental. A los que favorecen conscientemente a unos y a otros, la historia los juzgará en espera de que algún día sean juzgados por la jurisdicción penal.

Juan Miguel Mateo Castañeyra

General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 junio 2017