NO PASARÁN. General de División Rafael Dávila Álvarez

 

Estamos en vísperas de elecciones.

-¿Qué pinta tiene los sondeos que tenéis? (Gabilondo)

-Bien. Sin problemas. Lo que pasa es que nos conviene que haya tensión (Zapatero)

¿Lo recuerdan? Habrá elecciones (acordado en La Mareta). La violencia preelectoral está aquí anunciándolas.

Podría darles una clase teórica sobre la guerra subversiva de esas que enseñaban en la Escuela de Estado Mayor o editaba en folletos el Servicio Central de Documentación (SECED) de la Presidencia del Gobierno cuando era preludio de CESID y más tarde CNI; luego les explicaría como luchábamos contra la ETA y como morían compañeros un día y otro también mientras se gestaba la traición que hoy vivimos. Los asesinos dirigen ahora.

No es necesaria la teoría. España ofrece en los últimos años un proceso planificado que sirve de ejemplo a seguir para subvertir la ley y el orden.

El proceso político en España desde la Transición hasta nuestros días es la mejor lección de cómo procede y actúa la subversión, sin catálogos ni teorías. Solo es necesario criminalizar el proceso, es decir atribuir carácter criminal al proceso de enseñanza, formar bajo el espíritu del odio, tener paciencia y un bien remunerado puesto de trabajo en el partido desde jovencito. Mamar en casa la leche agria de los pechos de venganza.

El sistema educativo español ha sido tan vilmente manipulado que ha logrado que nos odiemos entre españoles y que reneguemos de nuestra historia y cultura. Al final se piensa solo en la intimidad mientras con el conjunto se utiliza lo que mejor convenga. Eso es el mayor ataque a la libertad que una sociedad impone. Es la dictadura social que dicta sentencia.

En este momento político te imponen una doctrina de partido que debes acatar o estarás del otro lado. Pero resulta que las dictaduras sociales se sustentan en el secreto y en la mentira. Construyen un relato al que debes quedar sometido. Cada mañana se reparte, como antes el pan, un esquema de lo que hay que transmitir. Lo reciben desde el general en jefe hasta el jefe de los sindicatos.

Nada es verdad. Todo responde al interés del «Partido» del que siempre se saca tajada si eres fiel y sumiso. Recibirás prebendas si así eres. Hagan un repaso de las últimas fidelidades desde Zapatero. La lista es larga y la ocupan nombres del poder, de poder. todo el poder; con y sin graduación. El día que alguien se atreva a publicar la lista con hechos y deshechos abandonaríamos aquello de «Todo por la Patria» al descubrir el engaño. Era otra cosa, todo por otra cosa. Traición, robo, crimen organizado, prostitución y droga.

¿Exagero? Me quedo corto. Mis ojos ya no lo ven todo y mi memoria se pierde en el oscuro ponto de la odisea.

Contemplaba el domingo como se organizaba la violenta manifestación en Madrid para reventar la Vuelta ciclista a España con la escusa de Gaza. Las caras eran una  muestra de la entrada en combate. Se distribuían y para cualquier conocedor del tema era fácil adivinar como tomaban posiciones, distinguir a los jefes de pelotón, de sección y de compañía. Los generales estaban a la vista y el Estado Mayor mandaba las órdenes por un wasap encriptado. Todo organizado y dirigido desde lo más alto. El objetivo no era Gaza. la bandera era una simulación, el relato era breve y sencillo, el puño en alto: No pasarán.

Madrid deseado. Madrid es un objetivo muy sufrido, zarandeado como ninguno. Bella y misteriosa ciudad que guarda al completo la cultura de Europa entera. Ni París es comparable. Lleva mal esta gran ciudad que la importunen con vallas o mosquetones. No pasarán no es un lema muy madrileño, porque la capital es un ejemplo para el mundo. Brilla más que Nueva York, más que París y Londres juntos.

Quieren Madrid, les obsesiona la capital del Reino.

No pasarán. Todo estaba preparado, como si la guerra que iniciaban fuese un festivo domingo de cultura subversiva. Había que reventar la capital. ¡A la Sierra que viene por el Guadarrama!

Pregunté por Gaza y era un lugar muy lejano hundido en el relato, no supieron situármelo geográficamente ni conocían el asedio al que la sometió Alejandro.

No pasarán.

Armas. Hablamos de armas y municiones. Ellos hablaban de piedras lanzadas por la boca y apretar hasta el límite del precipicio para que te lanzases sin remedio. España depende de las armas con tecnología israelí y tenemos firmados muchos contratos claves para la Defensa de España. ¿Para qué? Somos indefendibles.

«No tenemos ya contratos de armas con Israel«. Se han cancelado todos. Mentira. No se han cancelado todos.

La dependencia tecnológica es absoluta. España no tiene sustituto para asumir la defensa contracarro basada en el SPIKE LR2 israelí de los que se compraron 168 sistemas. Si se ha roto el contrato ¿los hemos devuelto? ¿nos han devuelto los casi 300 millones? ¿con qué material los hemos sustituidos?

¿El contrato de los lanzadores de alta movilidad (SILAM/PULS) de la empresa israelí Elbit (600 millones) sigue en vigor? Caso de ser así, ¿quién va a proporcionar esa tecnología?

¿Las mira/láser designadores de tiro para los eurofighter? ¿Torres de los vehículo 8×8? ¿Radios E-lynx para vehículos y pequeñas unidades?

En fin nada sabemos de la situación de nuestra Defensa. Todo está bajo la niebla de un secreto inconfesable que por un lado violenta las masas –No Pasarán– y por otro compra gas a Rusia como nunca o pone en riesgo los planes de las Fuerzas Armadas.

Mienten, nos mienten.

La oscuridad se cierne sobre un Ministerio de Defensa que oculta hechos muy graves y no sabemos para qué está la Mesa de Defensa del Congreso donde ningún parlamentario de la oposición pide cuentas. Tampoco nos ofrecen sus sospechas a través de los medios de manera que obliguen al Ejecutivo a descubrirse. Señores de la oposición: esto también va con ustedes. ¿Es INDRA quién se asoma al futuro socialista? ¿Nos pueden aclarar en qué campo se mueve la industria de Defensa?

Hay para todos. A la Cúpula Militar es exigible preguntarle en cuantos años se han retrasado su planes de modernización y como es enfrentan ante una posible guerra en Europa.

Creo que ayer en Madrid la violencia del ejército de «manifestantes» mostraba a lo que se enfrenta España; el tema está muy claro porque cumplen a rajatabla lo que le dice el amo ¿o era el puto amo?

Nosotros ni sabemos ni queremos. ¿Hemos perdido la bandera y la dirección? ¿Quién manda? ¿Quién nos habla? ¿Quién nos abre los ojos en esta niebla de secretos inconfesables?

¡A las barricadas que hay elecciones y se impone ganar o reventar Madrid!

22 policías heridos. ¿La culpa? De La Mareta. El vaivén del tren a punto de descarrilar.

General de División Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 septiembre 2025

UNA ESPAÑA ENFRENTADA A SÍ MISMA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Lo han logrado. Unos contra otros. ¿España? Ideologías.

Recoges lo que siembras: odio era la semilla. Cuando a punto estaba España de que el milagro sucediese alguien dijo no. Volaron los puentes y de nuevo el no pasarán. Centinelas de la ideología. Hay fecha, conocemos al culpable y el nombre de cada uno de los que forman el ejército de seguidores. Son unos canallas. Mientras España arde saben que nadie pondrá un pie en la calle. Eso solo saben manejarlo ellos. Pero todo tiene un límite. Podría ser el campo. Ese que hemos abandonado y del que huyen los jóvenes y los pájaros. Las fincas de Lagunero o la de Mora nunca se queman ni abandonan.

Hay un silencio borreguil en esta siesta de agosto que nos ha despertado con las llamas en las ventanas.

Arderéis como en el 36. Lo dijeron ellos.

Seguimos así: ellos y los otros. No nos queremos. Y mira que la Iglesia, amor al prójimo, la que ahora calla, sabe de esas cosas del fuego. El prójimo es pronto enemigo.

La Transición cometió muchos errores, muy graves, pero el primero de ellos fue creer que todo se iba a olvidar. Aquí no hay olvido, sino fuego, hogueras de pasión, quema de brujas, inquisición y, lo peor, mucha desconfianza. No fiarse ni del compañero de pareja.

Han tomado el poder con toda la gravedad que ello supone. Nada ni nadie, nadie, se mueve sin contar con su aprobación. Desde el Constitucional, la Conferencia de obispos o la Cúpula Militar, todos están en el primer tiempo del saludo. Una democracia no es esto. El Poder tiene límites y los Poderes del Estado deberían hacerse notar en momentos de máxima gravedad. Tienen miedo. Esta es una sociedad encerrada en el miedo.

Todo es un «a la orden orden» y sumisión a un único poder. Esto no es democracia. Dos Españas enfrentadas y la que ha cogido el poder ahora no lo soltará porque anda en esas cosas de la venganza. Quedan deudas pendientes.

Hay una España intermedia, como colchón que amortigua. Aguanta lo que el poder decide y por eso es la mayor culpable, la del vómito de los tibios.

Por otro lado solo necesitamos una chispa. Mientras nos miramos de reojo.

Las Autonomías han servido para eludir responsabilidades y de camino acabar con la idea de unidad en el esfuerzo y la solidaridad. Ardemos a trozos, por autonomías de un lado u otro.

En el 2004 España saltaba por los aires.

Guadalajara 16 de julio de 2005. Un incendio quemaba 13.000 hectáreas y dejaba 11 víctimas mortales, convirtiéndose en el más letal del siglo XXI. Nadie hizo nada más allá de crear la Unidad Militar de Emergencias. Una forma de eludir responsabilidades. Solución Manu militari. Esto empezaba a cambiar; hacia ellos, claro está. Emergencias era el poder del Gobierno sobre un mundo de Yupi que hoy mantiene vivo. Lo vimos en Valencia cuando su actuación, tarde y mal, estuvo sometida a una férrea disciplina y orden del Gobierno. El Jefe del Estado Mayor de la Defensa se dejó ningunear y fue un mando subordinado quien asumió la operación, un mando político para no estar bajo la capacidad operativa del Mando de Operaciones que dirige cualquier organización conjunta del Ejército español. Había que eludirlo ya que la organización militar debe siempre estar desarticulada y rota. Inaudito. Las Fuerzas Armadas convertidas en una chapuza en su mando y coordinación.  O se manda o no se manda, pero parches en la cadena de mando es un desastre, que lleva a lo ocurrido en Valencia. Ahora en  los incendios: la capacidad de la UME es limitada y, superada esta, es el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Mando de Operaciones) el que debe asumir la responsabilidad y no un general de «Emergencias» desbordado e incapaz de asumir toda la coordinación. Triste  ejemplo tenemos en Valencia.

No se puede marginar la unidad y capacidad de mando para ser manejado desde el Gobierno con intereses políticos más que de eficacia en la gestión.

Miren todo el problema reside en lo siguiente: o conmigo o contra mi. En Valencia estabas contra mi, así que te quedas solo y si necesitas ayuda la pides. Todo es mío.

Ahora volvemos al error. La tragedia al margen.

Que el fuego no afecte al Partido. Una vergüenza. Todo lo manipulan.

Se han atrevido hasta con el Rey. Después de ocho días de abandono, de inmerecidas vacaciones, han manipulado la visita del Rey y la han mezclado de manera ostensiblemente malvada con la del presidente del Gobierno. Visten al Rey de uniforme y le ponen la dirección:  a Torrejón de Ardoz a visitar la UME. Ese no es el lugar de la tragedia. No es el momento de simbolizar el Mando Supremo de las FAS, lo digo con toda intención, cuando han quitado del mando operativo de las FAS a la UME. Un sinsentido. Se equivoca el Rey, más como Rey que como Jefe del Estado; no se equivoca el presidente del Gobierno que actúa con malévola intención. Hay mucho análisis en este tema aparentemente sin importancia.

Por mucha negociación previa nunca la Casa del Rey debería haber aceptado el trato. Tiene truco.

La Corona que siempre se ha distinguido en España por su proximidad a los que sufren, en cualquier tragedia, sin limitaciones, sin acuerdos ni paparruchas, se ha equivocado. No ha estado donde el corazón siente sin analizar el precio.

Hubo reparto. Erróneo. Tu de uniforme vas a ver las tropas, esas que están fuera de la cadena de mando operativa.

Las tragedias tienen su lado ético y estético. Fondo siempre trágico y formas que dejan una huella imborrable. Imposible olvidar esos lugares de vacaciones mientras España ardía.

A Borges le oí decir: «Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida».

Y el sabio Maquiavelo sin pelos en la lengua: «Pero ¿cómo puede un príncipe conocer al ministro? Hay un procedimiento que no falla nunca. Cuando ves que un ministro piensa más en sí mismo que en ti y busca en todas las acciones el provecho propio deduce que ese individuo ni será nunca un buen ministro ni podrás nunca fiarte de él porque aquel a quien se ha confiado el gobierno no debe pensar nunca en sí mismo sino siempre en el príncipe».

Ya ven lo que está pasando. Por sus obras los conoceréis.

Vuelvo a recordar este bello poema del Indio Naborí que figura (¿o figuraba?) en la entrada del partido comunista cubano:

Si no vienes a dar,

a dar el tiempo, el corazón, la vida

no desesperes por entrar

que en la entrada comienza tu salida.

Si vienes a buscar

el privilegio, la ocasión mullida,

no desesperes por estar

donde la flor más bella es una herida.

Este lugar es un lugar propicio

para el amor al sacrificio

aquí tienes que ser

el último en comer

el último en dormir

el último en tener

y el primero en morir.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2025

 

¡MIERDALEÑOS!: ¡A VOTAR! Rafael Dávila Álvarez

Mierdaleños. Conocen el término. No sé nada del inventor, que seguro era un famoso escritor (de twiter). La primera vez pude oírlo en la orilla del mar de una playa del sur. Las playas del sur no pertenecen a nadie salvo al viento, pero a Zapatero/Sánchez parece que ya, menos mal, dejan de hacerles caso por lo que la costa vuelve a recuperar la esperanza de poder abrir y cerrar a las horas adecuadas para que los negocios y la vida se prolonguen hasta fin de mes sin tener que recurrir al llanto y crujir de dientes, que es el paño de lágrimas que ofrece la economía de guerra de la izquierda, la que aprovecha cualquier virus para la imposición definitiva del lamento. Los pueblos, ya se sabe, a pasar hambre. Su nombre es Estado de Alarma y deriva en estado de ansiedad.

¡Ya están aquí los mierdaleños! «¡Haremos el agosto!»; eso se le olvidó al inventor. Mierdaleños, franceses o ingleses, ¡qué más da! Ponte unas cañas y tráenos una paella para olvidar el cocido mierdaleño  o los callos a lo mismo.

Nunca me había dado cuenta que yo era de Madrid, mierdaleño, hasta que se empeñaron en insistir en las diferencias. La diferencia estaba en la «singularidad» cuando creía que lo revolucionario era la pluralidad de ideas y de cosas terminadas en s como españoles, mejor que mierdaleño o el singular origen. De repente dejamos de ser españoles y aparecimos con inventados gentilicios, muchas veces incomprensibles y difíciles de situar. Por lo menos diecinueve; o más.

Ahora todos pendientes de los mierdaleños. ¡A ver que votan! Porque claro, ahí está la clave y el horizonte de acontecimientos.

La izquierda roja, la del «No pasarán» internacionalizó Madrid; de Brigadas y otras nacionalidades, y Madrid siguió como si no fuese con ellos porque tenía que atender a todos sin preguntar: ¿de dónde es usted? Aquí no se es de ningún sitio y hay de todo y de todos los sitios. Si se fija un poco verá hasta extraterrestres con cara y andares de normal.

Aquello que pasó en el plioceno los rojos no lo perdonan y enrojecen —más— al ver que una señora de nombre Isabel —como aquella primera reina— castiza y de primera fila, se empeña en hacer las cosas para todo el que llega a su casa que es Madrid, e insiste, mal que les cueste, en dejar hacer a los mierdaleños, y a los que no lo son, los internacionales, lo mejor que sepan y puedan, cosas así como montar empresas, crear puestos de trabajo, hacer hospitales, guarderías, carreteras y soltar palomas-palomos en plan libertad, además sin ira y con la gracia de la verbena.

Cada vez se ven menos rojos por las calles de Madrid, o al menos ya no te preguntan, solo en el 8M, y los mierdaleños seguimos sin mirar el origen, porque aquí no importa donde ni como uno nace sino como procede; y si eres honrado, pobre y desnudo puede que tengas mejor cualidad que el más galán y lucido. Vamos que da igual de aquí o de allá, que seas rojo o azul, amarillo o verde, el caso es que vivas y dejes vivir, y cuando hay que echar una mano, pues se echa; nunca al cuello.

Somos muchos, todos queremos hacer lo mismo, ganar lo mismo, tener lo mismo, pero nos empeñamos en ser distintos y poner barreras hasta en la habitación donde nacimos.

Puede que sea Madrid el comienzo y el lugar que abra la puerta de la libertad. Va siendo hora.

A ver qué votan los mierdaleños.

Que vuelvan pronto a las playas del norte y del sur, de levante y poniente; sobre todo que no pierdan la brújula que siempre señala la dirección de la libertad.

Rafael Dávila Álvarez

8 abril 2021

Blog: generaldavila.com

 

 

EL PARTIDO POPULAR Y VOX EN EL CALLEJÓN. ¡NO PASARÁN! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Era noche cerrada. El estrecho callejón se iluminaba por la luz amarillenta de una farola, tan escasa que la bombilla mostraba el recorrido de su filamento. Solo algún sonido lejano de platos tardíos. Silencio al fin.

Ellos, ensimismados en su recuento, caminaban cabizbajos mientras repasaban la actitud del contrario y la suya misma. ¿Qué camino coger?, se preguntaban, incapaces de ver el horizonte.

Casi tropiezan antes de cruzarse en el callejón. Se reconocieron. Uno frente al otro; imposible pasar los dos al tiempo. Uno debería pegarse a la pared para ceder el paso al otro, pero ninguno estaba dispuesto.

Medió un tiempo eterno. Frente a frente. Estos son mis poderes.

Quedaba el rencor de un antiguo enfrentamiento por la herencia del interpretable testamento. Sin reconciliación, luchas de sangre. (A la muerte de Alejandro hubo tantos testamentos como generales había).

A un lado del callejón 88 kilos, después de una larga dieta obligada que le hizo rebajar mucho peso, por decir y hacer una cosa y la contraria, fruto también del desgaste que provocan largas luchas e incomprensiones, guerras internas y desilusiones, que eso adelgaza si no se explica bien.

Al otro lado 52, de mucho gimnasio tipo gym, aunque sometido a un engorde dialéctico, americano y experimental, con su profesor neoyorquino, para alcanzar su meta y el adecuado IMC. Todavía tierno en batallas.

Hubo un instante de duda, en los dos, eterna duda: ¿por dónde tirar?, ¿seguir por donde voy?, ¿tomar otro camino?, ¿enfrentarme?

Los 88 eran mucho peso; aunque no echao palante, muy preparado e inteligente, con experiencia dialéctica y buen encajador. Con apoyos conocidos. No era un adversario fácil.

Los 52 eran poco peso, pero valiente y audaz, de músculo trabajado y dialéctica ensayada, correoso, de inciertos apoyos. Un adversario aún desconocido.

Hubo forcejeo, algún golpe bajo, ni una palabra de proximidad.

Tras el físico debate, a empujones en el callejón, vieron que habían pasado al otro lado y podían continuar su camino. Tampoco era cuestión de llamar más la atención; había quejas desde alguna ventana.

Lo habían logrado. Ya estaba cada uno en la dirección que quería. Sin darse cuenta que, uno y otro, iban al lugar de donde el otro venía.  El mismo lugar de origen, el mismo final, diferentes caminos, una casa en común, criterios distintos que les llevaron no a defenderla, sino a repartírsela. Enfrentándose.

No fue cuestión de quién empezó primero; tampoco de quien pesaba más o menos. Porque la herencia es muy sabrosa para la que muchos fueron los llamados, pero pocos los elegidos. ¡Ay si su madre los viese!

Venían del mismo lugar y al mismo lugar iban, pero ni iban juntos ni se dejaban el paso libre. Un primer movimiento sin tener en cuenta el último.

Atrapados en el vórtice entraron en un callejón tan estrecho que uno de los dos tendría que ceder el paso. Se acabó el tiempo. Ninguno dispuesto al acuerdo.

Pasó el tiempo y aquel callejón fue tapiado. Ya no conduce a ninguna parte. Lo derribaron por obras y pusieron un cartel: ¡No pasarán!

Está en construcción un nuevo edificio. Con cimientos sobre arena. Si nadie para la obra el edificio se vendrá abajo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 octubre 2020

 

ARDE CATALUÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Torra inhabilitado.

Podemos imputado.

Alguien es un delincuente y otros van camino.

Se nota, se siente y hasta se puede.

Tengo varios amigos contagiados. La COVID-19. Se han pagado de su bolsillo la PCR ya que son asintomáticos. Los más peligrosos. A urgencias no van a ir teniendo síntomas mínimos. Te mandan para casa y que en 14 días no te muevas.

—Usted a casa y ya le llamaremos.

Han llamado a Sanidad, ese teléfono que han puesto de guardia. ¿Lo cogerá Simón o Illa?

—Quédese en casa. Si se encuentra bien no hace falta que tome nada. Sí, un paracetamol si le duele algo.

—¿Pero tengo el virus?

Uno de ellos convive infectado con su mujer y los niños. Todos contagiados menos los chavales. Catorce días esperando una llamada o a un rastreador; con la merienda preparada. Nadie.¡

—Mi amigo ha hecho de rastreador avisando a todos sus últimos contactos.

—Le preguntan. ¿Y yo qué hago?

—Tú sabrás.

Después de 14 días.

—¿El alta?

Llamada, —otra vez a Sanidad (?) después de 14 días— y le han dicho que se vayan a la calle y que pase a por un volante de alta. ¿Pruebas? No hacen falta.

—¿Me vuelvo a pagar la PCR?

—Haga lo que quiera, pero no es necesario.

La burocracia domina la situación y el virus está encantado saltándose todos los controles, con lo que alguien hace caja y otros atacan las libertades.

Todo se basa en la policía y la amenaza.

—¡Que le multo!

¿Cuántos asintomáticos no dicen nada? ¿Cuántos no saben nada? ¿Cuántos se pierden entre la burocracia? ¿Cuántos pierden su puesto de trabajo y su dinero?

Esto ocurre en Madrid, en La Coruña y en provincias. Hasta en Moncloa.

—Sí, pero nosotros a lo nuestro. Lo que nos interesa es Madrid. Cataluña no la toquéis; ni Navarra; ¿Cómo anda Galicia? Vendría bien darle un palo.

—¿Habéis amenazado lo suficiente en Madrid? Hay que buscar un titular. ¿Qué os parece: No pasarán?

—¿« Ils ne passeront pas ! »?

—No hombre; me refiero al de la Pasionaria. ¡Ah! ¿Qué eso es lo que va diciendo la Ayuso? Preparad otra reunión. Esta vez en serio, no vaya a ser que se nos adelante con las elecciones.

—Presidente ¡La moción!

—No nos moverán. Eso es cosa entre las derechas. Conmigo no va. Entre ellos van a quedar como eso de la aurora.

—¿Sabéis quien sustituirá a Torra? ¿Elecciones? ¡Uf! Nos pilla mal con Iceta. Tratadme bien a los catalanes. Prometedles todo; y todo es todo.

—Oye Iván, llama a Lesmes y dile que si lo de Podemos va en serio. ¡Pues llama a Lola y que se imponga! Es que aquí todo lo tengo que hacer yo.

—No olvidéis la Zarzuela. ¿Todo tranquilo? Mejor así. Se acerca el 3 de octubre y nos van a restregar el discursito de nuevo. A ver si encontráis algo para amortizarlo. ¿De Abu Dabi no sabéis nada? Se nos va a escapar esa pieza. La gente ya lo ha olvidado. Ma da miedo el silencio de los desiertos.

—¿Podríamos dar la sorpresa con el indulto? Sería un buen golpe.

¿O qué os parece si damos una vuelta de tuerca más a la Ley de Memoria Democrática?

Hablad con Tezanos. Puede que tenga alguna encuesta en la nevera; y si no se la inventa.

—¿Los medios están avisados: 1, 2, 3, 4, 5, 6?

Hay que rebajar el nivel de acusaciones al vice y apretar con Madrid.

—De camino que espabile Gabilondo o le jubilo.

—¡El indulto! ¡El indulto! Daos prisa o Cataluña arde.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 septiembre 2020

INDEPENDENTISTAS-CHEQUISTAS-REVISIONISTAS. EL CÓCTEL PERFECTO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

PSOE con la Cruz a sus espaldas

De nuevo convocan a Franco en el Valle de los Caídos. No saben rezar, pero saben posar, entrar en las iglesias e inmortalizarse con la Cruz a sus espaldas que no a cuestas. Es irremediable, lo llevan en las entrañas. Es la nostalgia de querer ser, pero no poder serlo. Sus expectativas electorales están en la Guerra Civil. Quieren ganarla a toda costa. Creen que el lugar de la batalla sigue siendo la Sierra madrileña desde donde se alza la amenaza en forma de Cruz inmensa que asedia a Madrid por el norte. ¡No pasarán! Allí se fueron a emprender de nuevo la batalla cuando ya no hay enemigos tras las matas. Silencio y lluvia arropaban el entorno de los rezos benedictinos.

No había nadie. Solo la visita del rencor. Solo ellos. No era el Partido Socialista, era otra cosa, la de antaño, añeja y rancia, eran los chicos de Pedro Sánchez que ahora llevan a pretéritos planteamientos su política partidista o particularista. La foto con la Cruz al fondo era el desarrollo del plan de ataque. Fueron a hacérsela para difundirla y señalar el lugar. ¡Allí está! No nos cuentan si entraron en la Basílica, ni a qué fueron. Para ese viaje mediático y de corto recorrido no era necesario tan intelectual exhibición. Con leer y contar la verdad es suficiente.

Es un error confundir un partido con una banda que divide a los españoles en bandos, a base de bandadas de reproches que traen presagios negros.

El líder se fue al sur, que no es suyo, mientras perdía el norte. No quieren esos sus votantes. Allá él. Y están preocupados por dentro, por la escasa altura, de miras me refiero. No es tiempo de algaradas, revanchas y guerracivilismo. Ese no es un mensaje joven y de futuro. Pero estos cuantos sueñan con desfilar por la Castellana, por la Avenida de la Unión Proletaria, al son de banderas victoriosas, las suyas.

España, tarde o temprano, no perdonará las políticas ni a los políticos que han ido a lo suyo; y lo suyo, ya se sabe, no es España sino convertirla en un valle de lágrimas. No perdonará, y condenará a personajes que no deberían haber ido más allá de presidentes de su comunidad de vecinos para atascar el ascensor en el bajo; eternamente. Sus nombres están a disposición de cualquiera. Con luces de neón llenan las avenidas centrales; para que no se olviden.

Es de una extraña naturaleza que un partido llamado a asumir responsabilidades de gobierno se suba a las tapias de los cementerios para contar muertos y derribar cruces. España esperaba otra cosa de ellos.

No sé por qué me da que sus votantes también.

Independentistas, chequistas y revisionistas por todas partes. Un cóctel perfecto. Más bien una purga.

Para quien quiera vomitar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog generaldavila.com

2 marzo 2018