Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO
Cuando en marzo de 2016 en aquella, la impresentable ocasión en la que se despachó a modo y espetó al Coronel comisario de la exposición que su presencia le era molesta en el certamen“por lo de separar espacios”, también yo me desahogué a mi manera y escribí TEMPLADO, unas décimas de las que entresaco la más, diríamos, caritativa con tan excelentísima señora; todo ello en justa correspondencia a la opinión que a su parecer, nos merecemos los que no hemos hecho otra cosa que servir a España allí donde el Mando nos puso. Escribí entonces:
De currículo brillante,
inculta e incompetente,
que ayuna tiene la mente:
sólo un megáfono andante;
pancarta vociferante
que con áureos estribillos,
pareados, chascarrillos,
escribió el su doctorado,
y con el que anda enrollado
hoy se llena los bolsillos.
Y hoy, hemos de cambiar el foco, y ponerlo en el que verdaderamente es el nefasto responsable de que esta, ya, tradición de asistencia al Salón de la Enseñanza por parte de la Fuerzas Armadas se haya visto truncada, por aquello lo que es evidente: permanecer un ratito más en la Moncloa.
De la prensa del 15 junio 2015.
Colau se sale con la suya y las Fuerzas Armadas no acudirán al Salón de la Enseñanza de Barcelona
El Ministerio de Defensa renuncia a que los militares participen en el mayor evento educativo en Cataluña.
PALMEROS
(Soneto)
De nuevo doblegó el separatismo,
a un Gobierno entregado a su favor;
y ése a un lado mirar es mi estupor
en aras de un patético buenismo.
En la trampa que puso el extremismo,
caen de nuevo en ingenuo su candor;
y a la afrenta fundada en el rencor,
la respuesta cobarde del mutismo.
Si en aras de lo dado en ser correcto,
es hacer, ¿cuántas veces?, de palmeros,
se escapa a mi entender, por sí imperfecto.
Mas no estaría de más, ¿o tal vez yerro?,
recordar que fue allí do los guerreros
gritaban tiempo ha: ¡Desperta ferro!
Don Eufemio, 15 jun. 15
(Continuará, Dm.)





























