LA BANDERA EN ALTO. HASTA CON LA BOCA. TOQUE DE RETRETA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Seguimos con la llamada que desde este blog hacemos para que desde sus balcones y ventanas muestren la Bandera de España con motivo del Patrón de nuestra Nación, Santiago Apóstol. Una señal de unidad y amor a la Patria, una necesidad vital en estos momentos de zozobra y sin rumbo.

La bandera siempre fue el símbolo que representaba los sentimientos del soldado y era el abanderado un veterano de confianza que convertido en alférez daría su vida antes de rendir su enseña. Nunca la bandera se puso en manos de quien no hubiese acreditado el valor y el honor suficiente para llevarla.  Enseña de guerra, señal para atacar o retirarse, signo distintivo que entre el humo de la batalla debería permanecer flameante y enhiesta como muestra de ir venciendo. Famoso fue el linaje de los Aldana y entre ellos Juan de Dios Aldana, que portaba el estandarte en una mano mientras con la otra combatía con su espada. Perdida la mano de la espada siguió en primera línea flameando su bandera hasta que perdida la otra mano recogió la enseña con los sangrientos muñones de sus brazos manteniéndola en alto con su boca hasta caer acribillado a estocadas.

Icemos, mostremos, luzcamos nuestra bandera con valor y honor, y mientras el desafío de romper la Nación continúe, no arríen Bandera. Mantengámosla en alto hasta con los dientes, aunque caigamos acribillados a estocadas otro habrá que la recogerá.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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19 julio 2018

SANTIAGO APÓSTOL

VOLVED A SACAR LAS BANDERAS

DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS Entre el regocijo de muchos y el silencio de unos pocos Adolfo Coloma. GB (R) del ET

 

DIFAS2018

         Se acerca la festividad de San Fernando, instituida para conmemorar el fallecimiento del Rey Fernando III El Santo el 30 de mayo de 1252 en Sevilla. El Rey que unificó definitivamente las Coronas de Castilla y de León. Tal efeméride se escogió en el año 1978 para celebrar el Día de la Fuerzas Armada (DIFAS), que ya ha hecho tradición entre nosotros. No se podría haber escogido mejor fecha que nos recuerda un gran rey que como soldado conquistó Jaén, córdoba y Sevilla y como cristiano fue declarado Santo por el Papa Clemente X en 1671.

En realidad, aunque la celebración está concebida como un homenaje a los Ejércitos y a la Armada que suele culminar el sábado más próximo al 30 de mayo de cada año, lo cierto es que son los militares los que abren sus acuartelamientos, bases y centros, programando actividades durante la semana precedente e invitando a los ciudadanos a visitarles y a participar en ellos. Además, salen de sus cuarteles para organizar actos culturales, sociales, demostraciones, etc, para darse mejor a conocer. De hecho, en algunas guarniciones, ya han comenzado.

En Alicante, por ejemplo, organizaron el pasado martes un concierto de la música del Cuartel General de Alta Disponibilidad con la masa coral José Oder de Torrevieja en el que unieron las voces e instrumentos para interpretar esas habaneras, tan mediterráneas y tan del gusto de los soldados. El General Demetrio Muñoz, Jefe del Mando de Operaciones Especiales impartió una conferencia sobre la participación de sus boinas verdes en las misiones en el exterior. Y el domingo tuvo lugar una masiva Jura de Bandera por más de 600 civiles, entre ellos José Manuel García Margallo, diputado por Alicante y la recientemente nombrada Bellea del Foc 2018, Aleida González Martín-Zarco.

En Almería, en su emblemática Puerta Purchena, el sábado 19 ha tenido lugar un acto singular dentro de las celebraciones a las que nos venimos refiriendo. El alcalde de la ciudad, Ramón Fernández Pacheco – Montreal, entregó al General Jefe de la Brigada de La legión Juan Martín Cabrero, el Escudo de Oro de la Ciudad manifestando “sin duda, uno de los mejores ejemplos del talento, de la capacidad de trabajo y del mérito del esfuerzo en los que puede y debe mirarse la sociedad almeriense” en un acto encuadrado entre el izado y el arriado de la bandera nacional, que lo almerienses cerraron con una entusiasta ovación. Es sin duda un testimonio de reconocimiento al general Martín Cabrero, pero lo es también a La Legión, cuya presencia en la ciudad cumplirá en un par de años sus bodas de plata.

En ambos casos, especialmente en el segundo, no se trata únicamente de un reconocimiento a un colectivo de cientos o miles de personas que viven, trabajan, dejan sus impuestos, impulsan la economía de la zona o votan en ella. Es más, muchos de ellos echan raíces y se quedan a vivir de por vida, porque, en definitiva, uno es más de donde pace que de donde nace. Se trata de mostrar públicamente el agradecimiento de una población (los soldados le solemos llamar “guarnición”) al conjunto de los militares que viven y trabajan en ella, de espaldas muchas veces a la misma por la naturaleza del trabajo que realizan. Militares que cuando salen de misión, llevan orgullosas el nombre de las ciudades donde se asientan allá donde las mandan. Así hemos visto Las Agrupaciones Canarias o Madrid, o la Compañía Melilla en Bosnia Herzegovina, por poner algunos ejemplos.

Desgraciadamente, esto no sucede siempre así. Hay muchas guarniciones – periféricas, si, como lo pueden ser Alicante o Almería – donde a nuestros militares no solo no se les rinde el mínimo tributo de reconocimiento, sino que se les niega el pan, la sal y hasta el asiento en la lumbre. Lugares donde se les pone todo tipo de trabas e impedimentos a las actividades propias de su adiestramiento en un intento de confinarlos dentro de los muros de su cuartel como primer paso para lograr su expulsión del territorio. Como si fueran apestados. Ciudades portuarias que reniegan del honor de que un buque de la Armada ostente con orgullo el nombre de su ciudad o que empapelan sus calles con símbolos de desunión para hacer sentir incómodos – si no señalados o perseguidos – a militares, familiares y amigos.

Quedan todavía sitios, demasiados sitios, en nuestro suelo patrio donde todavía no es seguro vestir de uniforme fuera del cuartel o hacer un ejercicio en un campo o una playa, porque ofende a una minoría envalentonada y sectaria. Sitios donde el Dia de las Fuerzas Armadas, el día del supuesto homenaje a ellos mismos no se celebra más que con el silencio, un silencio cómplice.

Desde esta modesta tribuna me gustaría hoy rendir hoy un especial reconocimiento a estas guarniciones hechas de hombres y mujeres que viven y trabajan, que se afanan por convivir y ser parte de aquellas difíciles comunidades. A veces, ni eligen ellos mismos el destino que se les otorga, pero allí van simplemente porque hay un cuartel en cuya puerta hay un letrero que reza “Todo por la Patria” y en entrando en él, Bandera de España. Esos son sus poderes y esas sus razones.  Parangonando la famosa frase atribuida al pensador francés Voltaire “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo” ellos con su presencia, con su servicio callado vienen a decir: “Aunque no me quieras y digas que no me necesitas, estoy aquí para dejarme la piel y si es preciso, hasta la última gota de mi sangre por defenderte”

En unas y en otras guarniciones, se conmemorará el Día o la Semana de las Fuerzas Armadas. Con júbilo, regocijo y masiva participación en unas. Con silencios cómplices en otras. Así es nuestra España actual. Pero no les quepa duda que en cualquiera de ellas habrá unos soldados y marineros a los que, como dijo el poeta “ni el bien les asombra ni el desdén les hiere” simplemente tratarán de dar los mejor de sí mismos al servicio de España y de todos los españoles. Sin ninguna distinción.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

DIFAS 2018

DIFAS 2018

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23 mayo 2018

 

CARTA ABIERTA DE UN VIEJO SOLDADO A SUS HIJOS CON OCASIÓN DEL DIA LAS FUERZAS ARMADAS General de Brigada Adolfo Coloma Contreras (R.)

Día de las Fuerzas Armadas DIFAS

Mis queridos hijos:

Perdonarme la osadía de escribiros en público sin antes haberos advertido. La ocasión lo merece y confío en que, tras la lectura de esta carta, entendáis mejor mis razones para hacerlo.

Sí, porque me gustaría reflexionar con vosotros en voz alta sobre las razones y el significado que tiene para nosotros, los que hemos vestido el honroso uniforme militar, este Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) y la semana que le precede. No es que tenga una historia muy larga, apenas se remonta a 1978, pero ya va haciendo mella no solo en nuestro calendario, sino en los medios de comunicación y en la conciencia nacional

Bandera de España portada por un paracaidista

Me gustaría deciros, en primer lugar, que los soldados no lo vivimos exactamente como “un homenaje a los Ejércitos y a la Armada, como figura en los carteles que distribuye el ministerio que nos administra. No, lo vivimos como una oportunidad de darnos mejor a conocer a nuestros compatriotas. Explicarles quiénes somos, qué hacemos – o mejor dicho, cómo nos preparamos – y cómo utilizamos los recursos que el Estado pone en nuestras manos. Este año hay cientos de actividades programadas en todas las provincias. Demostraciones, conciertos, conferencias, izados y arriados de bandera, y un largo etc.

Nuestra vida – bien lo sabéis vosotros – transcurre en bases y acuartelamientos y nuestra actividad se desarrolla dentro de ellos, en los campos de instrucción y maniobras, en arsenales y buques, en la mar abierta, por debajo de ella o en todo el espacio aéreo. Pocas posibilidades hay en tales parajes para darnos a conocer. Por eso nos tomamos muy en serio esta semana de actividades. Es nuestra oportunidad de abrir las puertas de nuestras bases y cuarteles, salir a la calle, a los colegios.  Organizar exposiciones de material o demostraciones, cuando se puede. Pero, sobre todo, mezclarnos con la población.

Concierto militar

Así es hijos. A lo largo de nuestra vida cualquier viejo soldado le ha tocado en suerte preparar estas demostraciones. Apenas nos preguntéis, surgirán a borbotones una y mil anécdotas al respecto. Horas de preparación, ensayos, planes alternativos: ¿Y si llueve?, ¿Y si no nos ceden éste o aquel espacio? La preparación de estas cosas es siempre tediosa, pero sabemos que el final merece la pena porque en definitiva no nos lo planteamos como un show. Os insisto, no es el homenaje o el aplauso lo que buscamos los soldados. Es algo mucho más sutil: la proximidad, el contacto, el calor de nuestra gente, el padre que sube a su hijo en los hombros, el chico que saluda llevándose la mano a la frente o la chica que quiere hacerse un selfie contigo. Y mostraros nuestros cachivaches. Duros y rudimentarios algunos, altamente sofisticados otros, pero estoy convencido de que os cautivará el dominio que tienen los soldados sobre el equipo que utilizan.

Los niños y las FAS

Son ocasiones pensada por y para vosotros. Y vosotros hijos podéis y debéis participar de ellas en la medida que os sea posible. Unos, porque habéis decidido seguir este duro pero gratificante oficio de soldado y seguro que, de una u otra manera, os veréis implicados en las actividades que organice vuestra unidad. Vivirlo con alegría, no penséis únicamente que ¡se os ha fastidiado los planes para el fin de semana! Vivirlo como vivís vuestra propia vida, como un servicio a los demás, sin esperar otra recompensa que la mirada asombrada de algún niño, o la nostálgica de un abuelo, que probablemente esté recordando momentos irrepetibles de su propia vida.

Homenaje a los caídos

Y los que no sois militares, una vez más os digo que desterréis el “eso no me afecta”, o el ¡pero si ya lo he visto! Sería como dar la espalda a los que hacen vuestros otros hermanos. Podéis hacer, y mucho. Podéis compartir vuestras experiencias en estos eventos con vuestros amigos, en vuestras redes sociales y también, desde luego, podéis asistir a alguna de estas oportunidades en la seguridad de que ni os aburriréis ni habréis dado el tiempo por mal empleado. Por el contrario, encontrareis siempre gente haciendo cosas, satisfechos de hacerlas, de enseñároslas al módico precio de una sonrisa, una palabra de agradecimiento. Y ¡vamos! Si ya le decís a los soldados que os atiendan – “gracias por defendernos”– o algo similar ¡ni os cuento!

La Infantería de Marina desfilando

Y si os pilla cerca de Guadalajara, el sábado tendréis una oportunidad única. Bendita sea la decisión del MINISDEF de hacer estas celebraciones itinerantes. Allí, tendrá lugar el momento culminante de esa con la presencia del Rey, primer soldado de nuestra España Comandante Supremo de sus Ejércitos. Con un pronóstico de tiempo primaveral, se darán cita una representación de las unidades de los ejércitos y de la Armada, para ofrecer a los alcarreños y a todos los que ese día quieran acercarse a esa bella ciudad una parada en la que comenzará el descenso desde las alturas, de una enorme bandera española, portada por un paracaidista. Tras ser izada, con los honores que le corresponden, ante ella, ante todos los soldados formados y ante el público que se congregue, tendrá lugar ¡cómo no! un recuerdo emocionado, una oración por los caídos. Después el desfile aéreo y el desfile a pie, en los tendrá ocasión de ver a nuestras aeronaves más modernas y una representación de todas las unidades de los ejércitos y de la Armada. Podréis verlos con sus uniformes, a lo regulares y a los legionarios desfilar con su aire tradicional, a la guardia civil con sus tricornios; todo con una puntualidad “militar”.

La Legión desfilando

Y si os podéis acercar, hacerlo con una bandera de España. Nada os agradecerán tanto los soldados que las portéis, que las exhibáis, porque en ese símbolo, por pequeño que sea, es donde más cerca estaréis unos de otros. En palabras de José Luis Santiago de Merás:

La Bandera es el orgullo

que simboliza la Patria. 

Es un reto permanente

al viento de las montañas 

y dos voces de colores 

que gritan ¡Arriba España!

 

Allí os espero, hijos. Seguro que allí nos vemos.

¡Ah, Y no dejéis ese día de colgar una bandera de España en el balcón de vuestras casas!

Adolfo Coloma

GB (R.) del ET

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25 mayo 2017

SANTANDER DOS DE MAYO. ¿DÓNDE ESTÁ LA BANDERA CABALLEROS? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¿Dónde está la Bandera, Caballeros?

No quería creérmelo. Incluso cuando me enviaron la foto pensé que era un montaje. Quisiera equivocarme, pero es real. Santander. Homenaje a los héroes del Dos de Mayo. En el monumento a Pedro Velarde en la plaza Porticada. Pedro Velarde y Santillán, capitán de Artillería, era de Muriedas, en el Valle de Camargo. Es el verdadero artífice del levantamiento del 2 de mayo en Madrid. ‹‹Es preciso batirnos; es preciso morir; vamos a batirnos con los franceses››. Murió dejando en su ejemplar actitud el futuro de España. Son las páginas más gloriosas de la unidad, de amor a España, de patriotismo popular. Fue la rebelión de la Nación, del pueblo español. Una fecha que solo tiene un nombre, sin intermediarios: España. La tierra de los españoles, la soberana e independiente tierra española que no admite injerencias de nadie.

Era un día para hablar solo de España. Y españolear.

Santander rinde homenaje al héroe, capitán Velarde, y deposita a los pies de su monumento una corona de laurel. Hacen la ofrenda la alcaldesa, doña Gema Igual, y el Delegado de Defensa en Cantabria, coronel de Infantería de Marina, acompañados de dos reservistas que representan a los ejércitos de Tierra y Aire. Asisten las autoridades civiles y militares. La alcaldesa habla y recuerda la importancia de aquellos acontecimientos en el devenir de la historia de España y la necesidad de aprender de ellos.

Suena el Himno Nacional.

Preferiría no contarlo.

Una ofrenda sin los colores de España

Por primera vez veo depositar una corona de laurel ante un monumento a los héroes sin el lazo de la Bandera de España. Por primera vez veo a un soldado español portar una corona en homenaje a sus compañeros muertos en aras a la unidad e independencia de España, sin la cinta con los colores de la Bandera de España. En el acto más firme de sentido patrio, el más popular y ejemplar, protagonizado por el pueblo español; en el rotundo homenaje a la Nación española, de norte a sur, de este a oeste, la corona de laurel no lleva el lazo con la Bandera de España.

No hay excusa ni error posible. Cualquier cosa se puede esperar de los representantes políticos, pero jamás hubiese pensado que los soldados rindiesen homenaje a los héroes del Dos de Mayo sin los colores de su Bandera. Y menos el día de la lealtad, de la unidad de España.

Podría seguir escribiendo mientras la indignación se apodera de mí.

No hay excusa. Alguien debe darnos explicaciones.

Quisiera que fuese un error y que alguien rectificara mis palabras. Quisiera equivocarme. Pero llevamos mucho tiempo en el que nos olvidamos de España. Un olvido más; o algo más que un olvido. Hay olvidos ejemplares. El que es fiel en lo poco…

‹‹¿Dónde está la bandera, caballeros,

que dos pueblos enteros

con su anchuroso pabellón cubría?››

En el rotundo homenaje a la Nación española ¿Dónde está la Bandera, caballeros?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 mayo 2017