PEDRO SÁNCHEZ: UN PRESIDENTE HONORABLE. Rafael Dávila Álvarez

Aires atlánticos. Islas valientes. Canarias de destierros que Unamuno recitó en tragedia «Estoy digiriendo el gofio de nuestra historia».

La España insular nos hace pensar y recobrar nuestra españolidad perdida. Desprendidas de la roca madre el mar las une en eterna añoranza.

En La Mareta murió una abuela Reina del Rey de España: Don Felipe.

Hoy -de aquella lujosa finca de espumas de mar y fuego de volcán bien podría haber surgido Afrodita- es un lugar mitológico que juega con el tiempo de Cronos y donde aprovecha el presidente del Gobierno de España después de perder las elecciones para, retirado de las vistas y fuegos, asimilar la derrota.

Todo cambia de manos y acaba en otras a veces incluso inmerecidas y entonces los lugares dan paso a pensamientos mezclados y sus habitantes sienten la incomodidad de la historia.

Es la meditación que nos trae la marea atlántica y que ¡al fin! reposa con tranquilidad aclarando nuestras atormentados dudas: ¿En qué manos quedará España?

Se ha producido la noticia. Esta misma madrugada cuando D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón llamó a D. Alberto Núñez Feijóo para hablar de España. Los servicios de Moncloa habían avisado previamente por el canal de las alarmas para que el líder de la oposición estuviese tranquilo y no pensase que una llamada a esas horas se debía a una ocupación violenta del Congreso o a algo así, muy trascendente, como la bajada de las hipotecas o la de las pensiones. No. Era solo para hablar de España.

D. Alberto Nuñez Feijóo, por lo tanto, esperaba despierto la llamada de D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón que se produjo al filo de las 0500 horas, las 0600 hora peninsular.

—Buenos días Presidente.

—Buenos días Presidente.

Como presidentes son los dos, hubo algo de lío hasta que D. Pedro le explicó a D. Alberto que en el saludo estaba la clave de su llamada.

Un tanto incómoda esta entrada en conversación, quizá por la hora, que hizo que D. Alberto Núñez Feijóo creyese que todo era un montaje de los servicios secretos marroquíes o un enigma indescifrable para él.

Homero murió cuando no supo descifrar el enigma que le plantearon unos pescadores a los que preguntó que tal había dio el día de pesca: «Lo que hemos visto y cogido, lo dejamos; lo que no hemos visto ni cogido, lo traemos».

—Núñez, te llamo para hablarte del futuro de España. Solo tú y yo podemos arreglar esto.

—No te entiendo Presidente, yo he ganado las elecciones, pero resulta que las has ganado tú y eso es un enigma en el que no dejo de pensar. ¿Por qué me llamas?

—Es verdad, estate tranquilo, al fin «me he indagado a mí mismo» y no quiero que España deje de serlo por mi culpa, solo por mi culpa y por mi grandísima culpa. Te llamo para hacerte una propuesta que no podrás rechazar: Tú serás presidente porque has ganado las elecciones y además no tienes por qué ir mendigando apoyos a otros partidos. Tienes el mío y el de mi partido: nos vamos a abstener para que seas presidente.

—¡¿Presidente, presidente…?! ¿¡Oiga!? ¡¿Oiga?!

—Sí Núñez, soy yo, estoy aquí y te lo repito: Presidirás el próximo Gobierno de España. Dile a tu equipo que ya se puede poner a trabajar.

—Pero, pero… así sin más, ¿sin negociación ni acuerdos previos?

—Nada Núñez, tú has ganado y aquí el único acuerdo al que todos nos debemos se llama España. Todo se lo debo a España y a los españoles y ellos han hablado. Te ayudaré con firmeza a unir lo que nunca debimos separar.

—Pero Presidente…

El tono de voz se suaviza, la perplejidad cruza el Atlántico. En Madrid aparecía la aurora de rosados dedos cuando aún era noche oscura en La Mareta. El entendimiento tarda en su recorrido y cualquier joven impetuoso puede engañarte.

—Mira Núñez, he visto como sólo me apoyan los que quieren acabar con España. No quieren más bien que su independencia, el triunfo de unas ideas que impusieron recurriendo al terrorismo, llevan disfraces y representan una comedia con un final oscuro que cada día veo más violento. En Europa nos temen porque saben que si nos ponemos a trabajar juntos en pocos años no solo estaremos en el G-7, sino que seremos el motor de Europa y el referente de nuestra América Hispana, mientras que África nos abrirá sus puertas desde nuestras españolísimas Canarias, Ceuta y Melilla. Tenemos un reto por delante y debemos, antes que nada, dejar claro que se ha terminado la política independentista, que cerraremos esa vía de manera constitucional y que a la larga eso lo sellaremos con la Educación que debemos acordar. Debemos españolizar España.

—Presidente es que… No me lo creo. ¿Eres tú, Presidente? Estas cosas no se hacen así, pero… Necesito una confirmación y que se sepa por ti… y por España. ¿Eres tú, o esto es una broma? Voy a colgar…

—Te comprendo Núñez, Presidente. Debes darme 48 horas. Hoy mismo cojo un Falcon y vuelo a Palma para darle la noticia al Rey. En cuanto cuelgue contigo llamo a Alfonsín y queda todo arreglado. Pasado mañana te recibo en tu futura casa, La Moncloa, y desde allí damos la noticia a España y al mundo entero. No debemos confundir más a los españoles. No se merecen esto. Dejo la política Núñez y me retiro. Me han ofrecido entrenar al Barcelona de baloncesto y esa puede ser una buena canasta para unir más a las aficiones.

«Lo que hemos visto y cogido, lo dejamos; lo que no hemos visto ni cogido, lo traemos».

El enigma acabó con Homero.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

31 julio 2023

 

 

 

 

 

¿DISPONE WAGNER DE ARMAMENTO NUCLEAR? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El poder de Wagner era mucho; el poder de Wagner ahora es un misterio muy preocupante, porque su nombre sigue en la guerra y sus posibilidades ignoradas por Occidente. ¿Sabe Putin algo que el mundo desconoce? Su interés en Wagner así parece confirmarlo. En su reciente reunión con Lukashenko, presidente de Bielorrusia, han sido muchas las horas dedicadas a hablar de Wagner, que allí despliega y allí parece que plantea su futuro.

Unas tropas forjadas en la batalla, bien adiestradas y con alta moral, al margen del dinero que perciben, no pueden ser olvidadas ni descuidadas. Hay algo además, desconocido, que las convierte en fuertes y peligrosas hasta para Putin.

Son tropas que cuestan mucho dinero y que un solo hombre no puede manejar.  Algo hay detrás del grupo Wagner que le hace ser poderoso y dominante, capaz de trasladarse de un lugar a otro y transformar su riqueza en dólares o yuanes para pagar sus altas nóminas sin retraso ni siquiera de días. Si no fuese así Wagner habría desparecido tras su intentona de rebelión militar en plena guerra. Detrás de Wagner hay todo un poder, no es Prighozin, sino algo mucho más complejo y peligroso. Alguien creó una fuerza ahora difícil de controlar. ¿Quién está detrás de este poderoso animal guerrero dispuesto a todo, a morir por su organización? ¿Putin? ¿Alguna de las poderosas familias del Kremlin? ¿Es un caballo de Troya?

La historia de fenómenos como Wagner no es nueva y nos llevaría mucho tiempo analizar el pasado de los grupos de poder armados financiados desde la distancia y manejados por naciones ajenas al conflicto. Aparentemente, porque la guerra también es transversal.

¿Qué y quién es Wagner? ¿Dónde reside su poder? Nadie lo sabe.

El arma más poderosa en las guerras modernas se llama disuasión. Entendámoslo bien: «Inducir o mover a alguien a cambiar de opinión o a desistir de un propósito». Fíjense lo que eso significa ante la posibilidad de dirimir las diferencias con una guerra. Si eres capaz de disuadir puedes ganar; si no jamás serás nadie en términos de enfrentamiento.

Wagner, si el Gobierno de Putin hubiese querido, está claro que después del intento rebelde hubiese desaparecido.

¿Por qué ha sido capaz de disuadir a Putin de no someterlos a juicio con su consiguiente desaparición? ¿De qué arma disuasoria dispone? ¿Por qué su despliegue en Bielorrusia?

No hay datos, no hay razones, no hay hipótesis, no hay nada.

Pues algo debe haber y podría ser que lo supiésemos antes de lo esperado.

Armas: ese es el secreto. ¿Está el grupo Wagner en esa dinámica?: armas y secreto. Disuasión.

Bielorrusia es una amenaza desde el comienzo de la invasión de Ucrania. En las hipótesis de aquel momento inicial de la guerra una de las peligrosas era la intervención de Bielorrusia por el norte.

Hasta el acto de rebeldía de Wagner había silencio sobre su actitud y Lukashenko era un personaje casi olvidado. De repente se habló del despliegue de armas nucleares tácticas en su territorio.

Nada hemos vuelto a saber de ese despliegue.

Nada raro sería, a nadie sorprendería, si de repente nos enteramos que esas armas, alguna al menos, llevan tiempo en Bielorrusia y están en poder de Wagner. Eso es disuasión.

Ahora, si así fuese, viene la gran duda: ¿Quién las controla y quién controla al controlador?

Sin duda tienen mucho de lo que hablar Putin y Lukashenko.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

28 julio 2023

 

 

 

ESPAÑA EN EL AQUELARRE. Rafael Dávila Álvarez

La pasada noche electoral asistimos a la danza de la derrota alrededor de las cenizas de España. Entre todos habían incendiado la patria que ardía en inaudito aquelarre mientras los basureros esperaban para retirar sus restos humeantes. Ebrios de alucinógenos que consume el odio de la derrota buscaban los perdedores, con saltos y botes alocados, una victoria más allá de las urnas, en los entresijos de la ilegalidad que el voto puede conceder.

Muchos, no mayoría, de ahí el aquelarre, asistíamos absortos a las imágenes que las televisiones proyectaban como resumen del día electoral.

Incomprensible o quizá no tanto. Tácticas de malos soldados que a veces dan ventajas en el campo de batalla para caer luego sobre tus espaldas.

El presidente del Gobierno, en este caso como líder del PSOE, salía en su sede como victorioso de unas elecciones que acababa de perder. La ministra de la Hacienda pública daba saltos enloquecida como si la Hacienda quedase en casa, algo esperpéntico, y la esposa del presidente daba saltos y tumbos quizá por lo del cambio de colchón. Inaudita la escena de un perdedor que no felicita al ganador y que, por tanto, espera pactar para gobernar con lo único que le queda: Txapote y Puigdemont.

España, que ya no sería España, queda en manos de un fugado de la justicia española amparado por una Europa que nos mira, pero nos mira mal y sonríe. Está encantada (poderes mágicos que guardan durante todo este tiempo al prófugo que decide el futuro de España).

Al final el resumen es que con las pistolas, la bomba lapa y el incumplimiento de la Ley se puede llegar muy lejos, tanto como para darle la vuelta a una victoria electoral limpia, insuficientemente ganadora, pero ganadora.

Ahora es el momento de que aflore la soberbia política. De abandonar al partido ganador en busca de la traición a la nación. Es un final triste para España.

Tan triste que incluso los que están recogiendo votos «de aquel descontento  pasado», los que dicen ser los únicos  que lo hacen con eficacia y valor para España, para hacer una España fuerte y sana, cargaban contra los ganadores como si la causa de su derrota fuesen los ganadores que, por cierto, no dejan de ser los mismos, ellos mismos pero con el ceño fruncido. Así no vamos a ninguna parte. Dudo de qué España queremos. Cada vez se ve más claro hacia dónde vamos y como la táctica de divide y vencerás le está dando resultados inmejorables a su creador. Es un invento ya probado con éxito en otros lugares. ¡Ah Europa! ¿Te acuerdas? Tarde pero aprendemos. Cada uno debe aprender de sus propios errores sin mirar el examen del que se sienta a tu lado.

Los conservadores suelen ser vagos y lentos y hoy la guerra exige sacrificio y rapidez. Eso ha faltado.

No es fácil el momento ni sabemos lo que pasará, pero aquí con tal de que te den un pito de oro (una pasta), una gorra, el acta de Diputado y que te saluden en tu pueblo, te venden España con Gibraltar incluida. Ya lo han hecho.

Esta es la España de Zapatero, la de Sánchez la de Puigdemont y la de Txapote. No sé si a ustedes esta opción les gusta. ¿Qué no? Pues haber votado otra. Porque alguno no ha votado, ¿verdad?

En sus manos quedamos. ¿En las de quién? No lo sé. ¿Puigdemont, Txapote o Sánchez?

Dos alternativas:

1.—Nuevas elecciones, y cuidado porque puede ser la puntilla o, por el contrario, resurgir de las cenizas. Otros no van a votar por usted así que espabilen

2.—Despídanse de España. A lo mejor es lo que quieren los españoles.

Por lo pronto el ganador de las elecciones debe rentabilizar su victoria, exhibirla y no olvidarla. Enmendarla también.

Luchar juntos. ¿Es posible? ¿Es posible bajar el nivel de vanidad? ¿Es posible abrir los ojos ante lo que tenemos? ¿Es posible dejar de mirar para atrás?

Hay que adentrarse en el bosque de los Cedros y acabar con Humbaba, derrotar al Toro Celeste, y para ello deben ir juntos Gilgamesh y Enkidu, aunque al final uno deba morir.

Un consejo añadido:

«Vino a Colofón un anciano y divino aedo, servidor de las musas y de Apolo, el que hiere de lejos, teniendo en sus manos la melodiosa lira.

Los dioses no le hicieron cavador ni labrador, ni hábil en ninguna otra cosa: carecía de todo arte.

Sabía muchas cosas, pero todas las sabía mal.

Muchas cosas sabe la zorra, pero el erizo una grande» (Margites).

Todo lo que fue sigue siendo, incluso entre la zorra y el erizo.

En cualquier caso el perder batallas enseña a ganarlas. Eso espero por el bien de todos.

Rafael Dávila Álvarez

26 julio 2023

Blog: generaldavila.com

 

 

EL OFICIO DE LAS ARMAS Y LOS PROGRAMAS ELECTORALES DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Mandar soldados, mandar sobre los que tienen como primer y fundamental deber defender a España incluso con la entrega de la vida, no admite experimentos gaseosos sobre la formación y preparación de los que mandan. Mandar no es dar órdenes ni aplicar leyes y reglamentos sino estudiar, conocer y aplicar, todo ello desde la honradez intelectual y el ejemplo. No es servirse sino servir desde el espíritu de entrega a un objetivo y un ideal, España y los españoles

Mandar es también decir siempre la verdad, a los de arriba y a los de abajo.

Es preocupante la doctrina militar que hoy se predica en los ejércitos occidentales toda ella basada en la inundación de terminología y, lo que es peor, procedimientos anglosajones. Se habla en inglés y se piensa igual, lo que es peor. Por ello se pierden las guerras. Se confunde vencer con el poder, el arte con las bombas y el mando con el liderazgo. Asusta oír ciertas conferencias impartidas desde centros militares (¡españoles!) donde se abren cátedras de liderazgo y no de mando. Asusta que se infundan ideas que confunden y señalan las divisas de mando como una potestas alejada de la auctoritas. Como si las estrellas las regalasen, como si esto fuese un sindicato de líderes sin más, que protestan más y mejor. Que arrastran. En la vida militar nadie arrastra ni se arrastra. Se manda y se obedece. Se cumple con el deber. Claro que ese es un lenguaje desconocido para la invasión bárbara. Sin duda alguno quisiera un líder para mandar su compañía, pero yo prefiero a mi Capitán, con sus virtudes y defectos, que procede de Aquiles, Ulises, Áyax, y se perfeccionó en Flandes o en Zaragoza.

Si la preparación técnica es importante más lo es la formación moral. El espíritu de un soldado no se forja con leyes y reglamentos sino fomentando las virtudes históricas y permanentes como el amor a la Patria, el honor, la disciplina y el valor.

Un soldado no vive exclusivamente por un salario, que gana con sangre, sudor y lágrimas, sino por el sustento moral que le lleva al sacrificio y que recibe de la sociedad a la que sirve y de las Instituciones que la gobiernan y dirigen. Ellos deben ser su ejemplo, apoyo y respaldo moral. Sí no, es preferible cambiar su primer y fundamental deber por otro y así no engañar a nadie.

¿La política se preocupa y ocupa de las armas o de los que con ellas nos defienden?

En las próximas elecciones del domingo día 23 de este mes de julio cada partido se centra en su peculiar propuesta en materia de Defensa, que casi es unánime en invertir en armas, en las Fuerzas Armadas como generadoras de una industria más que de la Defensa y sus protagonistas uniformados, es decir interesa el negocio de las armas, y ningún partido toca la esencia del oficio, lo que más se espera: la Enseñanza Militar (actualmente una aberración en manos caprichosas ¿ideológicas?), la Cultura de Defensa en la sociedad, el mandato constitucional de formar parte de la Defensa (Art. 30: Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España) y el futuro profesional de la tropa.

Alguien debe preocuparse y ocuparse de atender las necesidades de nuestros soldados y darles forma con leyes y reglamentos adecuados y a la altura del servicio que prestan a la Nación. En el plazo de 20 años la política de personal de las Fuerzas Armadas ha estado regulada por tres leyes (1989-1999-2007), a las que hay que añadir la regulación de  nuevas Reales Ordenanzas y la Ley de Derechos y Deberes. Para tan corto tiempo es mucho cambio, sobre todo cuando este no es de procedimiento, sino que afecta a la esencia de la vocación, a su motivación y a las expectativas de futuro de todos y cada uno de los que visten el uniforme; y lo más grave, a sus familias, base y sustento de esta profesión de las Armas.

Siempre la polémica ha rodeado las distintas legislaciones. La última, la Ley de la Carrera Militar, hace ya años, trajo el desencanto entre los que ejercen el oficio de las armas. La polémica y los recursos envejecieron en los tribunales mientras se llevan al retiro las consecuencias del tiempo perdido entre comisiones y falsas promesas.

El sistema de ascensos y escalas cercenó las expectativas de carrera.

El nuevo modelo de enseñanza para los oficiales abre interrogantes y dudas de su eficacia. Poco de historia militar, de humanidades y tradiciones, claves de la formación militar, mientras se crea algo indefinido entre soldado e ingeniero. Ingeniería del alma es la necesaria para cumplir su primer deber de soldado.

Los suboficiales siguen sin tener un tratamiento acorde con sus capacidades y prestigio, y se les priva de la merecida promoción y de sus legítimas expectativas. Hay una enorme deuda con ellos y no se les reconoce su valía y preparación. Son la clave, la infraestructura de nuestros ejércitos.

La tropa sigue con su permanente temporalidad y escasas perspectivas de dignificar su profesión y facilitar su reinserción en la vida civil. Su temporalidad debe ser resuelta asegurando, sin la menor incertidumbre, su futuro estable.

Hay cosas que no exigen comisiones ni sindicatos o juntas de gorriones. Cumplir con su deber y obedecer hasta morir debe tener una obligada respuesta, una exigencia y responsable compromiso,  entre los que mandan desde ese Ministerio de Defensa, y hacerlo antes de que se suprima, o veamos materializada alguna otra brillante idea de las que, como consecuencia de la falta de liderazgo, ahora circulan por los medios.

Porque lo que se percibe es desamparo y poca valoración de unos profesionales, que amén de jugarse la vida, han renunciado a sus derechos ciudadanos en beneficio de España.

“…con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios…”, amigo Sancho (ez).

Algunos prefieren hacerlo sin ver ni un solo uniforme por sus cercanías. Es decir: suprimir el ministerio de Defensa para lo que siempre contará con los apoyos tan próximos y conocidos.

Porque es conveniente recordar que las elecciones son también para la Defensa de España, garantizar su soberanía e independencia, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Algo que es obligación de todos.

Pero en cabeza están los soldados y su protagonismo requiere que el que gobierna, y el que no, se acuerden de ellos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

20 julio 2023

Blog: generaldavila.com

 

SUBVERTIR DESDE LA LEGALIDAD. Rafael Dávila Álvarez

Un partido político no es la Patria, nada que ver con el concepto histórico de la nación, nada que represente a España en su totalidad. España está representada por sus símbolos y los demás hacemos lo que podemos para estar lo más acorde posible con lo que la Nación nos exige como españoles. Para defender el modelo más cercano a nuestras ideas de conjunto (políticas, económicas, históricas, sociales…) nos reunimos en partidos políticos y sin necesidad de formar parte de ellos los votamos, o no votamos. Sobre todo cuando no hay otra solución. Este es un concepto que hay que aclarar. Tan democrático es votar como no hacerlo, pero hay circunstancias como las actuales en que casi podríamos concluir que es obligado hacerlo porque hay partidos políticos que se presentan para acabar con España, con su unidad, su integridad territorial y su soberanía. Resulta que eso, ahora, está permitido y además muy cerca de hacerse realidad. El primer síntoma se hizo evidente cuando unos cuantos, que hoy se agrupan alrededor de un partido político, mataban para conseguir sus fines: atemorizar, ser dueños de vidas y hacienda bajo la dictadura de la pistola y las bombas (aún hoy muchos de esos asesinos andan libres sin haber sido juzgados e incluso forman parte de la dirección de un partido político).

Más tarde, en 2017, se vivió un proceso independentista que tuvo que ser intervenido con la aplicación de medidas constitucionales graves y que puso en serio peligro el orden constitucional y el orden público en parte de España. El siguiente paso, aún de mayor gravedad, fue que el partido ganador de las elecciones, el PSOE de Pedro Sánchez, les indultó, les permitió salir de la cárcel y cambió la ley para que vuelvan a hacerlo.

Pues esa es la situación porque de los tres partidos que he hablado los tres se presentan a las elecciones.

Hay cosas que no te puedes permitir por muchas elecciones que ganes y mayorías que obtengas.

Todo es admisible en política menos subvertir la Ley que es el equivalente a romper España legalmente. El oxímoron político. En España a día de hoy no es tal.  ¿Se puede hacer? En España todo es posible. Mentir y engañar es el modo de hacer política en muchos grupos que dicen hacer política cuando lo que hacen es poner en marcha el mecanismo que conduce a la destrucción de la unidad e integridad territorial de España. Lo dicen con descaro y provocación: «La sedición y los indultos a los condenados por el procès son herramientas que nos sirven para volver a intentar conseguir la independencia». Lo harán y además desde las instituciones que les amparan; solo un paso más y será legal declararse independiente sin que nada ni nadie pueda hacer ni decir. La Constitución saltará por los aires con el dictamen a favor del Constitucional.

Vivimos en el colmo de la subversión: subvertir es legal. Solo hay que tener mayoría y engañar con eso del progresismo y la democracia: ambos conceptos convertidos e interpretados como códigos morales subvertidos.

En definitiva hay partidos políticos que utilizan sus votos para subvertir el orden, otros que proceden de la mismísima subversión violenta que costó cerca de mil asesinatos en España y hay partidos políticos que gobiernan con esos apoyos y son su apoyo.

Que nadie ose suplantar el concepto nación porque todos, sin diferencias, somos españoles de España, pensemos lo que pensemos. Pensar distinto no te hace ser más o menos español. Se puede amar a España sin necesidad de creerte ser el que más la ama y que el que no comparte tus ideas la ama menos que tu. España no necesita un ranking de amor sino simplemente amor, trabajar por ella, por su grandeza.

Lo que no se puede admitir, ni votar, es acabar con la unidad de España, su integridad territorial, soberanía y el respeto a su Constitución.

¿Qué nos exige la nación? Únicamente que respetemos la Ley que nos hemos dado y que no utilicemos las falsas mayorías para acabar con la nación y luego decir que no, que fueron otros. La Ley se cumple y no solo se juzga al incumplidor cuando lo hace con violencia, sino siempre que la incumple; ni es admisible cambiar la Ley o interpretarla a gusto de las falsas mayorías.

Nadie representa a la nación, ningún partido político. Los símbolos del Estado español son: la Bandera, el Escudo, el Himno Nacional. Y es La Corona el símbolo histórico de unidad y la encarnación de un pueblo. No podemos permitir que nuestra Ley se convierta en un elemento permanente de discusión y lucha entre partidos y que en ellos se deposite la semilla para la destrucción de la nación: España.

Subvertir no es un verbo democrático. Votar sí.

No está de más reflexionar.

Somos muchos, pero separados parecemos pocos y mal avenidos mientras otros, que son menos, aprietan sus filas para siendo minoría aguantar más. Y ganar.

Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

17 julio 2023

MI ADMIRADO Y QUERIDO FRANCISCO IBÁÑEZ: UN ÁNGEL AL CIELO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Enterado de la muerte de Francisco Ibáñez no puedo dejar de anotar mi sentimiento, cariño y respeto para quien creo que ha hecho por la literatura española tanto o más que un premio Cervantes. Para mí es un «Nobel» español y lo digo con todas las consecuencias.

Francisco Ibáñez hizo literatura en mayúscula, hacía pensar, sonreír y reírte de ti mismo. Pero tenía algo mucho más profundo: era capaz de llevarte a un mundo donde todo es posible, el de la inocente ilusión, que significa que lo imposible se hace realidad. Que nadie muere en estas viñetas de la vida por muchos golpes que te den, por muchos errores que cometas, por tener al mundo en contra, es igual: en la viñeta siguiente renaces, eres el mismo y nada ha cambiado.

Todos llevamos dentro a Rompetechos, y a Pepe Gotera y Otilio, tenemos cerca al botones Sacarino y en cada esquina nos encontramos con Mortadelo y Filemón.

Hubo una saga de dibujantes de comics en España que han educado en la fantasía a muchos de nosotros. Gracias a ellos hemos aguantado muchas soledades con sus viñetas que alejaban los problemas que creíamos únicos y al menos había un rato para comprobar que no estabas solo. Que a todos les pasaban las mismas cosas o peores que a ti.

Cada viñeta de cualquiera de los personajes de D. Francisco Ibáñez era la cruda realidad diaria a la que el maestro se asomaba desde su profundo sentido del humor que no es otra cosa que la vida.

¿Pero tú quién te has creído que eres Filemón? ¿Y tu Mortadelo? No hace falta que veas más allá querido Rompetechos, tu mirada acierta y está muy cercana a lo virtual.

La vida de los humildes, de los sencillos de corazón, está en cada personaje del gran Ibáñez que desentrañó al hombre desde dentro para acercárnoslo sin trampa ni cartón: ahí estás tú; que no te esconda tu personaje. Todos interpretamos uno en esta viñeta que es la vida.

Vendrán otros, pero del mismo origen. Porque el mundo virtual que ahora pretenden descubrirnos ya lo adelantó una generación de dibujantes españoles entre los que destacó Francisco Ibáñez que hoy nos narra su relato desde el Cielo. O desde la nube.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

16 julio 2023

 

 

CARA A CARA. Rafael Dávila Álvarez

El futuro está en sus manos. Nada descubrirán ellos. Tú decides.

Ethos es palabra griega recogida por el Diccionario de la Real Academia: «Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad».

Nos recuerda el mariscal Montgomery en su libro Historia del arte de la guerra que Polibio escribió que un general debe «aplicarse en conocer las inclinaciones y carácter de su adversario».

Un general debe conocer la mentalidad de su oponente y por ello no es extraño que profundice en el estudio del mando al que se enfrenta y lo haga en todos sus aspectos, no solo militar, gustos, aficiones, fortalezas y debilidades. Muchos se hacen incluso con una fotografía de su adversario en la que buscan un detalle que le haga vulnerable.

Recojo en mi libro El nuevo arte de la guerra la insistencia de Polibio en este tema cuando dice: «Si alguien cree que en el arte de la guerra hay algo más importante que conocer las preferencias y el carácter del general enemigo, es un ignorante y está cegado por la soberbia».

Por mucho que nos duela estamos en el duelo. Son dos los que intervienen. No son Héctor y Áyax Telamón donde prima la nobleza.

La política se convierte en algo irreconciliable cuando hace uso del arma más dolorosa que existe: la palabra.

Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y entre los dos elige la victoria; que puede que no esté en tus manos. Mide cada palabra y cada gesto porque si no lo haces nunca sabrás cuando de la palabra va a pasar a la acción: lo hará.

Sabíamos quién era, pero no que llegase a tanto. Es y mucho. ¡En manos de quién estamos, estábamos…! Los debates cuando se pincha hondo dan fruto y dejan ver lo escondido.

Todo ha quedado a la vista. Ahora empieza el ataque. ¡Cuidado! Hay armas ocultas.

¿Debate? ¿Lloriqueo presidencial?

Razonamientos pocos, todo latiguillos y sin explicación que para el que dice haber hecho debería saber lo que ha hecho.

Ha habido crispación, mala educación y mucho nerviosismo de quién se veía acorralado en su arrogancia.

Casi podíamos reducir la cuestión a latiguillos ya conocidos. Cuando no se sabe o te sabes pillado recurres a esas muletillas que hacen ruido, silencian el mensaje del contrario; las ha prodigado el señor presidente:

«Nosotros hemos hecho… Hemos hecho… Hemos hecho…»

«El señor Abascal… el señor Abascal… el señor Abascal…»

«PP y Vox…PP y Vox… PP y Vox…»

«No es verdad… No es verdad… No es verdad…»

«¿Puedo responder…? ¿Puedo responder…? ¿Puedo responder…?»

Recuerden el Áyax de Sófocles. Triste final. Metáfora con las ovejas…

Un debate a tono con lo que cada día vivimos en nuestras calles e instituciones, donde ni los lenguajes corporativos se salvan. Los institucionales no tiene el nivel exigido, la jerga política en su gran mayoría no habla sino que miente, con ordinariez y mal gusto. Se vive, se escribe y se politiquea desde los escusados.

No conozco a ningún político que tenga problemas para pagar su hipoteca. Ayer leí una pintada en el metro: «Pagad la hipoteca no la guerra», otro «Mi guerra es la hipoteca y lucho contra el Banco». Las explicaciones sobre la economía no nos sirven.

Si hay algún político que no pueda pagarla creo que es el momento de salir a la palestra y contarlo porque ganaría muchos votos. Cuente con el mío.

Entre todos los españoles, los hipotecados o no, pagamos una hipoteca de la que nadie nos libra: La Moncloa. Es el momento de negociarla. Tenemos cita con el Banco el 23 de julio.

Creí que asistiría a un «cara a cara» entre dos caras de la misma moneda: que es en definitiva España y esos que hasta ahora éramos llamados con orgullo españoles. No. Era algo mucho más real y prosaico: España deshecha, la clase media y los mayores son los sufrientes de los que nadie habla.

Ni una palabra de Residencias de mayores, de esos mayores callados a los que la revolución tecnológica y el abandono institucional ha encerrado en sus años de tristeza. ¡Tristeza! ¡Abandono! Ni una palabra para los desplazados por la edad.

Ser viejo en España es una tragedia.

Mucho daño hace la verdad al mentiroso. Es verdad: «Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta». El presidente volvió al pasado del que procede. Sonaba música de guerra y era Irak, un nombre que nunca se borrará de la historia militar española. Es su única canción que entonan con el hacha de guerra alrededor de la hoguera. Dejaron el prestigio de nuestros soldados por los suelos y ha costado años recuperarlo de nuevo y, a pesar de ello, nadie, ni dentro ni fuera, lo olvida: la retirada de las tropas de Irak. En la Cumbre de la OTAN de Vilna tampoco. (Lean España en Irak. Gran manipulación. Juan Van halen)*

Vuelve la mentira, un engaño, una grosera manipulación. El 11M se intercala con la retirada de Irak en esa danza que no cesa: no hay otra más allá: inauguran el origen de nuestros males políticos. Derrotado, hay que sacar a pasear al dóberman.

Nos quedamos sin saber nada de Marruecos, del móvil del presidente y del de la ministra de Defensa (¡Oiga que no era la de Sanidad!), del Falcón o de economía (lean Manual de Resistencia), de la unidad de España y de la herencia de la ETA.

Nos quedamos con la crispación y, por algo será, cuando más sube el nivel de irritación es cuando se le recuerda al presidente, por este orden:

Sanchismo

Sólo Sí es Sí

¡Que te vote Txapote!

Eso pone al presidente fuera de sí y de no. Será por algo. Será Historia que le acompañe.

Feijóo había estudiado bien a su enemigo (político). Ese es el camino: «aplicarse en conocer las inclinaciones y carácter de su adversario».

Y amar a España y a los españoles (a todos) por encima de todas las cosas; incluso más que a ti mismo.

Mucho más. Hubo un minuto de oro y otro de plástilina. Hay que elegir.

*España en Irak. Gran Manipulación

Rafael Dávila Álvarez (Militar y escritor)

Blog: generaldavila.com

12 julio 2023

 

 

 

 

 

EL VOTO MILITAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Claro que puestos en elecciones todo lo que sea un grupo cohesionado, fuerte y característico por su disciplina y valores es reo de vil propaganda y melifluas caricias para ver si consiguen sacarle unos votos.

Les suelen llamar «colectivos», definición que en nada encaja con la institución militar. Aquí nos une la Patria y es el servicio nuestro uniforme, aunque, eso sí, nos hemos ido pasando el santo y seña día tras día, año tras año, centuria tras centuria, y dice:

«Estos son españoles, ahora puedo

hablar encareciendo estos soldados

y sin temor, pues sufren a pie quedo

con un semblante, bien o mal pagados.

Nunca la sombra vil vieron del miedo

y aunque soberbios son, son reportados,

todo lo sufren en cualquier asalto.

Sólo no sufren que les hablen alto».

Que nadie ose la alabanza o use la lisonja para acercarse a lo militar porque no hay mayor ofensa para un soldado que la descortesía del incumplimiento escondido tras la adulación. Adular a un soldado viene a ser hablarle alto. En el mundo del deber todo se reduce a cumplirlo y tener la voluntad presta para ir incluso más allá de su estricto cumplimiento. Nada esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.

En esas estamos: promesas.

Los programas electorales ya sabemos que están para no cumplirse. Somos mayores de edad. Sobra ese gasto inútil que sonroja a quien lo redacta. Al que lo lee.

Hay instituciones a las que no debería prometérseles nada en época electoral, sino rendir cuentas y esto se hace poniendo al lado de su misión a cumplir, su más alto deber, lo que el gobernante ha hecho no solo para facilitar su cumplimiento, sino para impulsarlo, y así dar cuenta  de los medios materiales y morales que ha puesto a ese servicio y contrastarlo con los resultados obtenidos.

Por tanto veamos cual es la misión de las Fuerzas Armadas para poder llevar a cabo ese balance. El militar no pide nada para él, sino para el servicio, para el mejor cumplimiento de la misión, esa que la sociedad demanda y que no ha redactado él sino que está en la Constitución. Vayamos a la Ley de Leyes. Nos dice:

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Por partes.

Soberanía e independencia de España: ¿Soberanía? ¿Es España un Estado independiente, soberano? ¿Independencia o dependencia política, económica, energética, militar, cultural, territorial…? Nos viene el recuerdo de decisiones como la de Marruecos y el Sahara, Gibraltar y los intentos secesionistas ¿dependencia del voto independentista?, ¿dependencia de las imposiciones de otros…? ¡Ay nuestra soberanía en Gibraltar!

Defender su integridad territorial: que es lo contrario a lo que nos muestran grupos que gobiernan en territorios de España, que buscan romper con España, con su integridad territorial y con los que el Gobierno de España pacta para gobernar en España. ¿Contradicción? Se ha consentido romper España. ¿Qué nos une? ¿En Cataluña y en el País Vasco que queda de España?

—En fin eso de la defensa de la integridad territorial habrá que verlo y lo de la Constitución pasa por echar una ojeada y comprobar cómo está formado y conformado el Tribunal llamado Constitucional.

Por no hablar de pactos (¿puntuales?: simplemente no es cierto) con aquellos que tanto sufrimiento nos han dejado como tatuaje imborrable en nuestras almas de soldados.

Es decir que en un breve análisis habrá que preguntarse si lo importante es la misión o el voto, si una cosa es la letra y otra la música, o al revés, porque sonar suena todo muy bonito en campaña, electoral, pero lo militar va más por comprar cañones para guerrear allá lejos, muy lejos, que para defender lo indefendible.

Podría ser, que no lo sé, que hayan cambiado la misión constitucional de las Fuerzas Armadas y no me haya enterado, en cuyo caso pido disculpas.

Nuestra integración en Europa no significa que debamos perder nuestra cultura y tradiciones y menos dejarnos llevar por imposiciones ideológicas. También lo de la OTAN pasa por que nos expliquen Estado Unidos y el Reino Unido sus amaños en el Mediterráneo, ambas orillas del Estrecho, en la angostura, allí donde el Peñón, y ¿por qué? nunca un militar español ha sido Presidente del Comité Militar de la OTAN, ¿no valemos? ; ¿por qué en este concierto internacional no somos nadie?

Algo preocupante me queda en el tintero. Para votar en libertad convendría saber, que ya lo saben, quien espió lo que contenía el móvil del presidente del Gobierno de España y el de la ministra de Defensa del Reino. También, eso es seguro que se sabe, que información tenían esos móviles, porque no creo que fuese una simple lista de citas o reuniones.

Las irresponsabilidades en estos casos las paga España, es decir todos. Puestos a pedir no estaría de más conocer los viajes del presidente haciendo uso de medios militares para cuestiones no militares, porque militares son las de Estado.

Claro que todo esto dicho es más bien una cuestión conceptual. Así nos va, que es lo mismo que decir que no nos va o si lo prefieren que da lo mismo que vaya o que no vaya que no cabe duda que «ni la madre que la parió».

Por último: todo ejército que se retira deja al caballo de Troya dentro. Eso hizo la coalición que atacaba la ciudad del Escamandro.

Echen cuentas. El balance se inclina mucho a un lado inequívoco: por incumplimiento.

El voto es personal, directo y secreto. Allá cada cual. Para ello les recuerdo lo que decía Alejandro Magno: «La negligencia individual provoca un prejuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo».

Ahora vayamos a votar. Lo demandó el honor…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 julio 2023

EL PIE DE FOTO DE ABC. AJUSTICIADOS Rafael Dávila Álvarez

Los errores cometidos en la prensa escrita quedan para la historia de las letras y hacen su servicio, de ellos se aprende, sirven incluso como ejemplo en las escuelas de periodismo, pero cuando el error lo comete un diario de la, se supone, altura del ABC el error se convierte en sospecha, en malos pensamientos de intención, en tristeza y hasta en dolor.

Este es el caso del último ABC Cultural (para más inri) en el que figura la reseña de un libro estremecedor Salir de la noche en el que el periodista Mario Calabresi narra la investigación hecha por él mismo sobre la muerte de su padre asesinado en el periodo conocido como Los años de plomo en Italia, donde el terrorismo dejó huellas imborrables de dolor por toda la nación italiana. Es una historia marcada por la violencia y relata el horror al que fue sometido su padre, la familia entera. La misma historia que hasta hoy y para siempre acompañará a otras muchas víctimas y que es inevitable unirla al sufrimiento que el terrorismo ha dejado en España y que ahora con indecencia y más dolor si cabe, alguno quiere sacarle rédito electoral diciendo por un lado que ellos han vencido a la ETA y por otro pactando con su franquicia.

Pero no era de esto de lo que me proponía escribir, que lo hago con frecuencia y mucho dolor, sino que quería traer a primera página el pie de foto que acompaña a la recensión del libro.

«Mario Calabresi acomete una investigación sobre el asesinato de su padre, un comisario al que unos terroristas ajusticiaron en 1972».

¿Nada que añadir?

Por si acaso, ante tanta infamia no me queda más remedio que anotar:

Ajusticiar significa «aplicar la pena de muerte a un reo», no equivale a asesinar.

Si acudimos al Diccionario de la RAE:

De justicia

Conju. Actua c. anunciar

  1. 1Dar muerte al reo condenado a ella.
  2. tr. desus. Condenar a alguna pena.

Ajusticiar es lo que ahora parece que alguno pretende hacernos creer y visto lo visto todo es posible.

ABC: ¡quién te ha visto y quién te ve!

Con la palabra entró la epidemia y cuando sobre ella se escribe el objetivo está conseguido.

¿Qué no es para tanto?

Claro: ahí está el dolor: no es para tanto y por tanto son recibidos en las instituciones como justicieros.

¡Ayayay! ¡ABC, quién te ha visto y quién te ve!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 julio 2023

¡QUE VIENEN LOS ROJOS! Rafael Dávila Álvarez

Rojos eran los rojos que les gustaba que les llamasen rojos, lo sentían y se sentían, con orgullo nacional, rojo y gualda, como dicen en el argot taurino: se gustaban. Hasta escalar en la bono época hasta la cúspide. Lo bono si bono dos veces bono, ¿o no era así? Además de heredar un Consejo de Administración, porque los que eran rojos lo eran, lo malo eran los que ni eran ni dejaban ser que siempre arrimaban el ascua a su sardina y al fin de mes pasaban una factura que ni Iberdrola gas/luz.

No sé que será ser de derechas o de izquierdas, pero nada me gusta que se perciba como que los unos van con los pobres y mullidos y los otros con los ricos y aventajados. Mira por donde siempre me he encontrado que la cosa era al revés y ahora miro y remiro y pasa lo mismo.

Esto de la política no es un evangelio y mal hacen los que quieren predicar con mensajes que nada tiene que ver con su profundo ser y sentir. Porque aquí no hay ni un solo partido que no sea una férrea dictadura. Todo es política y lo militar no es ajeno a ella; y a ello. De lo militar podría hablar como ejemplo.

¿El ejército está politizado? Pues no hace mucho comía con muchos militares y todos muy transparentes, aunque me dio la impresión que esa transparencia alguno la entiende como política y observé cómo nos sentábamos en grupos ¿de opinión?, ¿de afectos?

Afectos hubo que ya no sirven para aquel afecto que te encumbraba. Todo está mediatizado por el interés que tanto te quiere… política de mis entresijos que incluso te hace general (lo más común) o Consejero de administración de una multinacional o nacional..

Fama honor y vida son parece que decía un soldado de la fiel infantería. Aquí todos acabamos mirándonos de reojo. Conmigo o contra mí. No sé qué guerra prefiero si la de verdad o la de las miradas insidiosas y los comentarios en off.

¿Y tú qué eres? Pues ahora se da el caso de tener unos principios y si no les gustan puedo sacar del fondo del cajón otros. Olvidarlos también.

El uniforme de un general debe ser la virtud y solo la virtud.

Si todos hicieran la guerra por convicción no habría guerra (Tolstoy. Guerra y paz). Continúa el diálogo entre el príncipe Andrés y Pedro

—Eso estaría muy bien —Repuso Pedro.

El príncipe sonrió.

—Sí, es posible que estuviera muy bien, pero no ocurrirá nunca.—Bien, entonces, ¿por qué va usted a la guerra?—preguntó Pedro.

—¿Por qué? No lo sé. Es necesario. Además, voy porque… —se detuvo.

—Voy porque la vida que llevo aquí, esta vida, no me satisface.

Joaquín Rodríguez Ortega, Cagancho, la lio parda en Almagro. Aquel día decidió no ofrecer completo su recital de verónicas con su afamado capote de color rojo Cagancho. Un rojo intenso y penetrante de sangre de toro bravo. Tuvo que salir de la plaza acompañado de la guardia civil al querer matar el toro a pinchazos desde el burladero.

En los mapas militares donde plasmábamos los ejercicios tácticos, los colores utilizados eran el rojo y el azul que correspondían a los dos bandos enfrentados. Los buenos éramos los azules. Con «la ley de los rojos» cambiamos el azul por el rosa.

A algunos compis les gustaba el rojo pasión, eran Fernando, Pedro, Manolo, Julio y esos. Por eso cuando había gresca siempre saltaba uno que les gritaba: «Eres más rojo que el capote de Cagancho». Nos echábamos unas risas y fin de fiesta. Hubo que recordarles que marcar el paso era ¡izquierda! ¡derecha!, y así. Perdían el paso, siempre al contrario de la Compañía. Para ellos solo había izquierda o ir a contramano.

Entre rojos y azules había sus matices. El rojo, el rojillo y el encarnao; el azulón, y el engañabaldosas, que nunca sabías cual era la que pisaba. El caso es que convivíamos sin ir a mayores, incluso ahora ya de mayores, ¡sorpresa!, que volvemos a vernos y los rojillos se han hecho de derechas.

Es historia. No son términos que hayan salido de la nada, sino que fue una forma de denominar a los bandos enfrentados en la Guerra Civil española, esa que pretende seguir protagonizando nuestra actualidad ¡con la que está cayendo!

¿Rojos? Ellos así se llamaron. Muchos historiadores siguen utilizando esos términos.

Los rojos se bautizaron; a los nacionales los bautizaron. Unos eran el Gobierno de Madrid, los otros el de Burgos. No eran republicanos contra monárquicos; republicanos eran casi la mayoría después de haber echado de mala manera al Rey Alfonso XIII el año 1931 en unas elecciones municipales que nada tenían que ver con monarquía o República.

Cuando aquellos del Pacto de San Sebastián perdieron las elecciones y ganó la derecha dijeron: ¡No; esto es demasiado!, ¡hasta aquí hemos llegado! No hemos hecho la Revolución roja para que ahora vengan estos con su orden y ley.

El 27 de septiembre de 1934 El Socialista publicó: «Las nubes van cargadas camino de octubre. Repetimos lo que dijimos hace unos meses. ¡Atención al disco rojo! El mes próximo puede ser nuestro octubre. Nos aguardan días de prueba, jornadas duras […] tenemos nuestro ejército a la espera de ser movilizado. Y nuestra política internacional. Y nuestros planes de socialización». Era el octubre rojo y se anunciaba el Ejército Rojo.

Anota Gustavo Bueno: «La guerra preventiva comenzó en 1934».

Julián Marías habla de frivolidad y de la irresponsabilidad máxima del Partido Socialista en octubre de 1934, aprovechada por los catalanistas, que llevó a la destrucción de una democracia eficaz y del concepto mismo de la autonomía regional.

Ellos, los revolucionarios, se definen en el bando dictado por su Comité: el Ejército Rojo.

«HACEMOS SABER: Desde la aparición de este bando queda constituido el Ejército Rojo, pudiendo pertenecer a él todos los trabajadores que estén dispuestos a defender con su sangre los intereses de  nuestra clase proletaria. Este ejército quedará compuesto y se dirigirá en la forma siguiente…».

«Dicho Ejército sería el instrumento necesario de la Revolución, y como núcleo anticipado del mismo se alistaban las milicias juveniles semiuniformadas, que solían desfilar con frecuencia por las calles» (Aproximación histórica a la Guerra Española. Vicente Palacio Atard).

Era la Revolución roja que amparaba Largo Caballero: «Las finalidades concretas de este Ejército serán: sostener la guerra civil que desencadenará la instauración de la dictadura del proletariado, realizar la unificación de este por el exterminio de los núcleos obreros que se nieguen a aceptarla y defender de fronteras afuera, si hace falta, nuestros principios…» (Largo Caballero alocución en Oviedo 15 junio 1936).

Pues sí: Ejército Rojo. Más rojo que el capote de Cagancho.

En el Parlamento Europeo tiene un lio monumental con estas cosas. Torre de Babel. Úrsula von der Leyen ha venido a echarnos una ojeada/bronca y se va roja de pasión.

España no cambia. Siempre es España, lo diga Agamenón o su porquero.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 julio 2023

 

 

MERCADERES DE LA MUERTE Y MERCENARIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estatua ecuestre en Padua del condotiero Erasmo de Narni, conocido como Gattamelata (escultura de Donatello).

Tomarse estas cosas de la guerra como un negocio es una hipócrita manera de aprovechar el enfrentamiento para rentabilizar la muerte y más concretamente los artilugios que para ello se utilizan, pero sobre todo el peor de ellos: el hombre que los maneja, da lo mismo que sea soldado o no, lo que importa es que participe en la lucha, mate y requiera armas para ello. Algo que el mercantilismo vio hace unos años: ¡vaya negocio que es la guerra!

Homero fue tanto profeta como poeta, que quizá sea lo mismo, y en sus primeros versos, con tanta belleza como ironía, describía al hombre y su permanente quehacer: matarse.

Canta, diosa, de Aquiles el Pelida

ese resentimiento —¡que mal haya!—

que infringió a los aqueos mil dolores,

y muchas almas de héroes esforzados

precipitó al Hades,

y de sus cuerpos el botín hacía

de perros y de todas

las aves de rapiña…

Los miles de años han sellado el terror entre los hombres. Hasta el tiempo teme a esos que se hacen llamar humanos. No tanto a los que se hacen la guerra como a los que te llevan a la guerra y te dotan para ello. Ni al inicio de una frase puede mayuscularse su nombre: mercaderes de la muerte: dioses minúsculos.

¿Quién fue de entre los dioses el que a entrambos

los enzarzó en reyerta

para que contendieran?

En el mercado de la guerra el producto es material y humano: ahora aparece de nuevo el negocio: mercenarios. No den marcha atrás a la historia. No es necesario repasar la paz de Westfalia ni leer detenidamente (cosa que no suele hacerse) a Maquiavelo; ni siquiera es necesario explicar lo que era un condotiero (los hubo magníficos). Sin saber nada de eso hoy sabemos algo más y mayor: que en los tiempos que corren tener mercenarios es humillante: para la sociedad y para los ejércitos. Los Estados deberían avergonzarse y los Ejércitos estudiarse. Es un mercado de muerte.

Tanto que produce rubor leer hasta donde llega su presión.

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa de España llega a decirnos, cito textualmente, como nos afecta este mercado de muerte alrededor de la guerra.

«Nosotros estamos haciendo un esfuerzo enorme por mantener estas misiones (se refiere a nuestra misión en el Sahel) de forma que podamos intentar ayudar a estos países a salir adelante y que ellos sean capaces de gobernar en la totalidad de su país, porque ahora mismo no lo son. Pero también tenemos el problema de la penetración de Rusia y, encima, la mayor parte de esa penetración es con una compañía privada de seguridad como es Wagner cuyas reglas de juego son las que ellos deciden, sin ningún tipo de respeto a ninguna legalidad vigente ni a nada. Ahí tenemos una clara competencia con ellos, porque, claro, nosotros formamos a los soldados malienses con una serie de respetos a los derechos humanos, respeto a la dignidad de la mujer y con respeto a todas estas cosas, que luego utilizan Wagner. Entonces es ahí cuando la Unión Europea ha decidido que se corte el adiestramiento, porque no puede ser que nosotros formemos a esos soldados que luego se empleen de otra manera distinta…». La Unión Europea se ha ido; sin más. España, nuestros soldados se han quedado, con acuerdo bilateral.

Los mercaderes han descubierto que para matar solo hay que pagar y que entre fabricar un arma y pagar al que la utiliza el saldo es muy positivo. Mientras más armas sean necesarias a más hombres pagaremos y la guerra será más larga: de eso se trata.

Siempre es guerra o intervalos de preparación y repostaje: altos técnicos. Hobbes decía: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte».

Mercenarios que los mercaderes manejan como esclavos y venden al mejor postor. Los ejércitos regulares, por ahora, guardan las capacidades y mantienen los valores, aunque nadie sabe hasta cuándo. No saben qué valores predicar y algunos dudan de que existan valores que predicar.

Tú formas soldados, pero otro que paga más los deforma y forma en la forma de matar más económica y rentable mientras saca de las entrañas de la tierra los escondidos tesoros que guarda: para comprar más matadores.

Freud se plantea junto a Einstein: ¿Por qué la Guerra? Pulsiones es todo lo que dicen. «El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena».

La preocupación se convierte en una necesidad imperiosa: que alguien estudie al ser humano como lo hizo Homero. Porque desde entonces nada ha cambiado.

Hay aquí un negocio muy rentable para los que trabajan desde la sucia retaguardia del poder amparados por sus colegas que escriben con los muñones y sobre piedra, pero a la hora de la cuenta de resultados las ganancias son opíparas incluso después de haber pagado a la viuda y haber corrido con los gastos de ese monumento que no va más allá de una piedra encima. Los vaqueros del Oeste americano tenían mejor final después de perder el duelo. Al menos habían muerto en la libertad de aquellas inhóspitas tierras dominadas por el vuelo del águila y el sonido del cascabel de la serpiente.

Vivimos uno de los fenómenos más antiguos del mundo: el fenómeno del fenomenal negocio de la guerra que a todos ponía de acuerdo: amigos y enemigos acordaban matarse. Todo aquello Homero nos lo presenta lleno de guerreros prototipo de la virtud unos y de los mayores vicios otros, del sacrificio y del egoísmo, del amor y la traición, guerra pura y cotidiana. El gran Homero hoy tendría que minimizar el heroísmo y casi su Ilíada sería un lamento a la degradación a la que ha llegado el hombre.

Los elementos fundamentales de la actividad militar  son los hombres y las armas. Hoy no son lo fundamental, son simplemente los que alimentan las fábricas de guerra. Más hombres, más armas, componen una industria brillante; los unos y las otras.

La guerra es un negocio, antes lo era la vida que al fin terminaba con la muerte. Muy rentable es matarse.

Leo a Simone Weil en La Guerra de Maite Larraruri:

«Ojalá los humanos hicieran las guerras por algo tan material como las riquezas; quizá entonces calcularían las ganancias y las pérdidas de un conflicto y sabrían detenerlas a tiempo. Pero desgraciadamente las guerras las hacen los que no piensan».

Ya no hay forma de detenerlas. Las riquezas no piensan, solo se alimentan alejadas de la vista y el ruido.

Deberíamos hacer un esfuerzo enorme por recuperar los valores tradicionales que adornaron a nuestros ejércitos en otros tiempos y que tanto bien hicieron a una sociedad joven y animosa. Lo estamos haciendo muy bien, pero no es necesario mendigar ni escribir sobre el fondo del mar lo que está escrito en el granítico uniforme militar cuyo precio es la vida de tantos que abonaron la historia militar de España. No requiere más cambio que saber contarla. Hecho esto no habrá miedo a contratistas ni mercenarios.

El valor y el honor componen el mejor ejército del mundo.  No es necesario pagarlo; se nace con ello.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 julio 2023

A VOTAR QUE SON DOS DÍAS. Rafael Dávila Álvarez

Nadie pensaba que el poder democrático (parece un oxímoron) pudiera llegar a ser tal, que un poderoso (¿el poder del pueblo?) limitase o manipulase las sagradas fechas vacacionales de los ciudadanos para manejar su poder o llevarlo a su parcela egoísta y colocar unas elecciones, en las que tanto nos jugamos, en el momento del año del merecido descanso, cuando ni el cuerpo ni la mente están en las urnas, sino en la playa en la montaña o donde a cada uno le venga en gana.

Recuerdo aquella anécdota de mi amigo, un lord inglés llamado Charles, que un viernes cuando preparaba sus palos de golf para disfrutar del fin de semana recibió la urgente visita de su secretario que le avisaba de que la principal de sus fábricas se estaba quemando. No hubo reacciones alocadas ni gritos de espanto ante la posible ruina que se le avecinaba. Mi amigo Charles, flemático, siguió preparando sus palos de golf y una pequeña maletita de viaje para trasladarse de Londres al Tenby Golf Club de Gales. Después de un rato, que al secretario le pareció eterno, levantó la vista y mirándole con vidriosos ojillos y seria sonrisa, gestos que siempre eran los mismos, ante el dolor o la felicidad, contestó:

—No sabe el disgusto que me voy a llevar el lunes. Ustedes hagan cada uno lo que se debe hacer en esto casos.

La historia continuó, como no podía ser de otra manera, el lunes cuando Sir Charles Dawison regresó al despacho y, aunque ya lo sabía, le informaron que los bomberos llegaron a tiempo, en la fábrica nadie sufrió daños, y que solo se había perdido una sala de máquinas de lo que el seguro se hacía cargo.

Mi amigo el lord sentenció.

—Esa manía que todos tenemos de levantar la voz ante la tragedia hace perder mucho el tiempo, cuando lo más fácil es que cada cual cumpla con su deber. Yo sé dirigir mis fábricas, pero todavía no he aprendido a apagar los fuegos. No soy bombero. Deles las gracias a todos y si hay algún pirómano entre nosotros échenlo.

En esto pensaba y he decidido seguir el ejemplo o el consejo del lord, mi amigo que lo sigue siendo y, aunque no iré este año al Tenby Golf Club, me iré tranquilo de vacaciones no sin antes aprender la lección para evitar el incendio de la fábrica de todos, pero antes de irme voy a dar también vacaciones al pirómano que me han dicho anda suelto por la fábrica.

Cogeré las vacaciones después del 23 de julio. Si es posible y con la ayuda de todos: espero que ya sin el peligro de que esto siga ardiendo.

Menos aspavientos y que cada cual cumpla con su deber.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 junio 2023

 

JAVIER TRIAS: «QUE US BOMBIN A TOTS». A TI EL PRIMERO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Quería ser alcalde de Barcelona o algo así, sin democracia, porque sí, sin más; quería y quiere ser alguien porque ser Donnadie le parece poca cosa.

Y como no lo ha sido: «Que os den». No me doy por aludido. ¿Ustedes?

Algunos no olvidamos su poca cosa para dar, su falta de talla moral y española, por tanto su escasa talla catalana. Ni para dar ni para alcalde de Barcelona; que hasta lo ha sido Colau.

Los militares lo sabemos bien y entre militares aún más, supongo, los marinos. ¿Lo recuerdan? Creo que pocos. Les refrescaré la memoria.

Javier Trias fue alcalde de Barcelona entre 2011 y 2015. Durante ese periodo demostró, sin que a nadie le preocupase ni contase, su rechazo a España. Hemos denunciado aquellos hechos en varias ocasiones. En concreto el del insulto y menosprecio a la Corona y a las Fuerzas Armadas. Volvemos a hacerlo porque es necesario que estas cosas se sepan, aunque sea a base de repetirlas. No es por pesadez, sino por necesidad. Hay que conocer con quien nos jugamos los cuartos. Los de todos. Lo contaré cien veces ya que los directamente afectados nada dijeron, por prudencia; y por eso de la corrección, que comprendemos, pero hay que escribir la historia.

En el año 2012 se llevaron a cabo los preparativos para entregar la Bandera de Combate al Buque Insignia de la Armada española el “Juan Carlos I”. Fue elegida Barcelona como ciudad para organizar la ceremonia. Le correspondía por tradición. El “Dédalo”, la fragata “Cataluña”, el “Príncipe de Asturias”, la fragata “Don Juan de Borbón” son algunos de los barcos que han recibido su Bandera de combate en el puerto de Barcelona.

La madrina de la bandera sería la Reina Doña Sofía. La Casa del Rey junto a la Armada y el ministerio de Defensa se pusieron manos a la obra. Pero la empresa duró poco tiempo. Nada más llegar la petición y ofrecimiento al alcalde de la ciudad, señor Trias i Vidal de LLobatera, se negó en rotundo a aceptar que su ciudad acogiese tal acto. Sé muy bien el empeño de la Casa Real y las gestiones de todo tipo que se hicieron, pero todo fue inútil.

No es no, y España, la Corona y las Fuerzas Armadas no fueron recibidas en Barcelona. Poco después la ceremonia se trasladaría a Cádiz donde la Reina de España, entré vítores a España, sus Reyes y sus Fuerzas Armadas, pudo entregar la bandera de Combate al buque insignia de la Armada española: el “Juan Carlos I”.

Eso son los hechos y nunca se ha oído una explicación por quien debería darla.

Ahora el que quería ser alcalde que fue de Barcelona dice «que us bombín a tots». Pero donde las dan las toman.

¿Por la popa del buque? Hagan cola.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 junio 2023

 

PRIGOZHIN UN REBELDE AL QUE LE GUSTABA SER GENERAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En estos momentos la rebelde y extraña aventura del grupo mercenario llamado Wagner encabezado por Prigozhin parece haber terminado. Sabemos los hechos y su relato, sin más, pero nada de sus razones y objetivos finales. Puede que todo sea más sencillo de lo imaginado o de una complejidad aturdidora. Un episodio más que se suma al misterio de la voladura del gaseoducto de Nord Stream, de los ataques al Kremlin o de la voladura de la presa de Kajovkha por poner solo algunas de las hipótesis impensables, pero ejecutadas con dirección política y precisión militar, con sorpresa, siempre con inexplicable decisión y supuestas consecuencias; todas iban a ser apocalípticas y definitivas. Nada ha cambiado en el escenario de la guerra, sino los muertos en el frente que cada vez son más, que se suman en cantidades incontables, que lo mismo da uno que mil: simple estadística.

Ustedes querrán saber lo que ocurre hoy, ahora, en Rusia: yo también. Les aseguro que antes de que ocurriese el simulacro de rebelión armada del grupo mercenario Wagner dirigido por Prigozhin preparaba un artículo cuyo título llevaría el nombre: El misterio de la guerra en Ucrania. Lo hay. Era impensable una guerra de estas características, que se parece a todas y a ninguna, pero que tiene un trasfondo único: muchos intereses. Todos los analistas dan nombres de países interesados, en que acabe o no, y Ucrania es la pizarra donde escriben con sangre. La guerra continúa sin que haya un solo paso hacia la paz y el entendimiento. No se entiende. Hay muchas cosas que no sabemos. Creo que hasta se vislumbra cuando puede haber un cambio de tendencia y empezar a hablar de paz. Esperemos que se llegue a tiempo. Antes de que se desvele lo innombrable.

Prigozhin no es Jenofonte ni conduce a los diez mil. Putin no es Ciro. Alejandro no aparece. Los ejércitos se enfrentan sin tener claro si habrá un día final, con o sin victoria, ¿después qué?, ¿mereció la pena?

Wagner y otros grupos de su estilo son un ejemplo de lo que el dinero logra en mentes que no asimilan el poder y los confunde, los ilumina hasta creerse capaces de hacer guerra y paz. Prigozhin, como otros muchos, desearía con todas sus fuerzas que los generales rusos se dirigiesen a él con un «A sus órdenes». Algo así es capaz de colmar los mayores deseos de algunos hombres. Es frecuente y trae malas consecuencias como la historia nos demuestra.

Sin saber qué es lo que ha ocurrido en las interioridades del Kremlin y entre esa estrecha relación Putin-Prigozhin-Lukashenko algo anuncia que si esto acaba así y acaba aquí es que empezó ahí y acaba ahí y así. Perdonen el fácil juego de palabras. Es decir: todo queda en casa. Tú te montas una tienda de perritos calientes en Bielorrusia y Wagner pasa a llamarse Chaikovski, que se constituirá en reserva del mando situada en Melitopol para interpretar El Cascanueces allí donde la presión enemiga sea más fuerte. La opción llevaría tiempo fraguándose, porque los que saben de la guerra no admiten injerencias ni que el cabo mande los Cuerpos de Ejército a no ser que la quieran perder. Podría dar resultado.

La razonable pregunta de si ha sido una rebeldía en toda regla es conveniente hacérsela. Entonces. ¿Qué pretendía?, ¿una audiencia con Putin o con el ministro de Defensa después de más de mil kilómetros de marcha por carretera? ¿Levantar al resto de unidades y al pueblo ruso? ¿Se retiraron antes de llegar al objetivo los apoyos que tenía prometidos? ¿Por qué nadie los intentó detener? ¿Qué hacía Wagner en Rostov sede del mando y Estado mayor de la Fuerzas de la Operación Especial Rusa sin que se les pusiese oposición alguna?

De ser una rebelión la cuestión no admite dudas. En términos militares, y más en guerra, una acción de este tipo —aún siendo «Modelo Prigozhin» que se estudiará en las academias militares— debería acabar con un Consejo de Guerra por rebeldía y traición del cabecilla y que el grupo Wagner desapareciese.

Nos cuentan que el corazón de Prigozhin se ablandó al oír la voz de Alexandr Lukashenko susurrarle al oído el dolor de la Gran Patria Rusa y quizá nombrarle el Discurso fúnebre de Pericles. El corazón roto por el dolor hizo que ordenase desde su elevado puesto de mando la retirada a los cuarteles «según el plan previsto».

Nadie nos ilustrará con la verdad, pero, ¡fíjense qué cosas!, fue el republicano y peor gobernante, escritor aburrido, Manuel Azaña, el que mejor definió la rebelión, o la aventura, de este ruso que quería armarla en Rusia porque le gustaba ser general.

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló). Todo por hacer general a un empresario o algo así y darle el mando. Es más frecuente de lo que podamos pensar.

¿Cómo se verá afectado el frente de guerra? Esa será la señal, el rastro de lo sucedido.

¿Derrumbarse desde el Kremlin a Kiev o desde Jerson a Moscú?

¿Mantenerse con firmeza en las posiciones y derrotar la ofensiva ucraniana?

Occidente guarda silencio. La reacción de Ucrania se espera más que nunca.

Será la señal de los tiempos: guerra y paz.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 junio 2023

 

GUERRA UCRANIA 17. PUNTO DE SITUACIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

OFENSIVA UCRANIA

—Ofensiva Ucrania: Después de dos semanas de lo que parece ser la ofensiva ucraniana todavía no se ven sus efectos de manera táctica ni estratégica. Si, como parece, su objetivo estratégico es recuperar el terreno perdido y expulsar a Rusia incluso de Crimea no parece que vaya Ucrania por buen camino. Es una ofensiva sin poder aéreo y sin el necesario impulso de tropas: no llegará muy lejos. A pesar de que se anuncia que “El mayor ataque está por llegar”. No lo parece. Veremos.

—Estoy pensando como remota posibilidad un ataque del Ejército de Ucrania por otra dirección distinta a la que ahora nos muestran. Sería Vhuledar-Novoazovsk.

En cualquier caso la impresión sigue siendo de guerra larga y a corto plazo solo se ven dos posibilidades:

-Continuación de la guerra, lenta y cada vez más armada, hasta un final inesperado. Las elecciones americanas son un factor que no se debe olvidar. Aunque el fondo de esta guerra es mucho más hondo y complejo.

-Ese final inesperado puede ocurrir en cualquier momento: desde el riesgo nuclear (menor: Central Zaporiyia), o mayor (uso de armamento nuclear táctico) a la ampliación del conflicto con la entrada de tropas de la OTAN o de manera individual de un país OTAN.

PRESA DE KAJOVKA

Seguimos sin saber que fue lo ocurrido. Como el Nord Stream II. Conforme pasa el tiempo el riesgo de la Central Nuclear aumenta. Se habla de que las fuerzas rusas han plantado minas adicionales dentro y alrededor de la planta de energía nuclear ocupada de Zaporiyia, incluido el estanque de enfriamiento (jefe de inteligencia militar de Ucrania, Kyrylo Budanov, a la televisión nacional el 20 de junio).

Mientras más tiempo pase la voladura de la presa favorece a Ucrania por haber disminuido el caudal del Dniéper y tener mayor facilidad para cruzarlo e intentar un desembarco que conduzca a Crimea. No se ve ventaja alguna para Rusia. ¿Podría haber sido una decisión precipitada del mando (de la zona) ruso para evitar lo que podría haber sido un desembarco de Ucrania? Todo es posible, pero por ahora nada está claro.

Solo el riesgo cada vez mayor de la Central Nuclear de Zaporiyia, algo que vengo avisando desde el inicio de la guerra y que cada vez se ve más cercano.

ARMAS NUCLEARES A BIELORRUSIA

No creo que haya duda de que se llevará a cabo. Pero por ahora parece más un aviso que una realidad. El despliegue requiere una labor previa muy compleja que abarca desde la seguridad del emplazamiento como la logística que ello supone. En cualquier caso el uso de armas nucleares tácticas no es decisivo desde el punto de vista de lograr con ellas una victoria definitiva. El riesgo mayor es de escalada del conflicto y la entrada de otros actores. Hay desconocimiento sobre este tipo de armas y los efectos de su utilización. Rusia con el anunciado despliegue nuclear táctico en Bielorrusia no está pensando solo en Ucrania sino que su mirada está puesta también en la OTAN (Polonia, Lituania, Letonia y Estonia: mar Báltico) y Kaliningrado (corredor de Suwalki).

POLÍTICA

La visita de Antony Blinken jefe de la diplomacia estadounidense a China no ha servido para apaciguar las relaciones ya que en ese momento el presidente Biden llamaba “Dictador” a Xi Jimping. Nadie entiende nada. O Biden dirige esta nación de manera peculiar, o no la dirige,  o vamos camino del holocausto o (que podría ser) tiene una carta escondida que el resto desconocemos.

Zelensky-Biden contra Putin y viceversa están dispuestos a todo. ¿Los terceros en discordia? Es una larga lista de afectados y no solo es Europa, también  BRICS, África, Indo-Pacífico y la amenaza de Taiwan. A eso hay que añadir que también este martes, Biden aseguró que el presidente chino había mostrado su preocupación por el llamado grupo de seguridad estratégica Quad, que incluye a Japón, Australia, la India y Estados Unidos. El mandatario precisó que previamente le había asegurado a Xi que su país no estaba tratando de rodear a China con esa alianza.

El mensaje y el enfrentamiento no es militar, algo que no nos hemos dado cuenta: es de poder, dominio, económico, cultural e ideológico, financiero, militar también, y el líder capaz de negociar y asumir este mundo nuevo no aparece por ningún lugar.

Europa cada día es menos, ha sido reducida a la dependencia total, sola está incapacitada para desarrollar un conflicto ni de baja intensidad, sus arsenales han quedado vacíos, sus industrias no existen, su economía es virtual y el resto más.

Fábricas, industrias mano de obra, están en el mundo asiático y las europeas emigran a EEUU.

Se acaba de anunciar una nueva ayuda de la Comisión Europea a Ucrania por valor de unos 50.000 millones de euros (55.000 millones de dólares) en los próximos cuatro años. Alguien me pregunta: ¿Quién paga mi hipoteca que sube y sube como el gasto de guerra? Es difícil responder. El dinero para la guerra no tiene fin. Europa se empobrece y usted lo va a sentir pronto.

FINAL

La guerra va para largo y cada vez crece más la impresión de que las razones no son exclusivamente, como he dicho, bélicas.

Hay —parece—muchos interesados en que esta guerra continúe y podían encontrarse en los dos bandos.

Si Ucrania no logra alguna ventaja de aquí al otoño habrá que cambiar la forma de enfrentarse a esta guerra y será el final o el principio de algo peor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 junio 2023