PRIGOZHIN UN REBELDE AL QUE LE GUSTABA SER GENERAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En estos momentos la rebelde y extraña aventura del grupo mercenario llamado Wagner encabezado por Prigozhin parece haber terminado. Sabemos los hechos y su relato, sin más, pero nada de sus razones y objetivos finales. Puede que todo sea más sencillo de lo imaginado o de una complejidad aturdidora. Un episodio más que se suma al misterio de la voladura del gaseoducto de Nord Stream, de los ataques al Kremlin o de la voladura de la presa de Kajovkha por poner solo algunas de las hipótesis impensables, pero ejecutadas con dirección política y precisión militar, con sorpresa, siempre con inexplicable decisión y supuestas consecuencias; todas iban a ser apocalípticas y definitivas. Nada ha cambiado en el escenario de la guerra, sino los muertos en el frente que cada vez son más, que se suman en cantidades incontables, que lo mismo da uno que mil: simple estadística.

Ustedes querrán saber lo que ocurre hoy, ahora, en Rusia: yo también. Les aseguro que antes de que ocurriese el simulacro de rebelión armada del grupo mercenario Wagner dirigido por Prigozhin preparaba un artículo cuyo título llevaría el nombre: El misterio de la guerra en Ucrania. Lo hay. Era impensable una guerra de estas características, que se parece a todas y a ninguna, pero que tiene un trasfondo único: muchos intereses. Todos los analistas dan nombres de países interesados, en que acabe o no, y Ucrania es la pizarra donde escriben con sangre. La guerra continúa sin que haya un solo paso hacia la paz y el entendimiento. No se entiende. Hay muchas cosas que no sabemos. Creo que hasta se vislumbra cuando puede haber un cambio de tendencia y empezar a hablar de paz. Esperemos que se llegue a tiempo. Antes de que se desvele lo innombrable.

Prigozhin no es Jenofonte ni conduce a los diez mil. Putin no es Ciro. Alejandro no aparece. Los ejércitos se enfrentan sin tener claro si habrá un día final, con o sin victoria, ¿después qué?, ¿mereció la pena?

Wagner y otros grupos de su estilo son un ejemplo de lo que el dinero logra en mentes que no asimilan el poder y los confunde, los ilumina hasta creerse capaces de hacer guerra y paz. Prigozhin, como otros muchos, desearía con todas sus fuerzas que los generales rusos se dirigiesen a él con un «A sus órdenes». Algo así es capaz de colmar los mayores deseos de algunos hombres. Es frecuente y trae malas consecuencias como la historia nos demuestra.

Sin saber qué es lo que ha ocurrido en las interioridades del Kremlin y entre esa estrecha relación Putin-Prigozhin-Lukashenko algo anuncia que si esto acaba así y acaba aquí es que empezó ahí y acaba ahí y así. Perdonen el fácil juego de palabras. Es decir: todo queda en casa. Tú te montas una tienda de perritos calientes en Bielorrusia y Wagner pasa a llamarse Chaikovski, que se constituirá en reserva del mando situada en Melitopol para interpretar El Cascanueces allí donde la presión enemiga sea más fuerte. La opción llevaría tiempo fraguándose, porque los que saben de la guerra no admiten injerencias ni que el cabo mande los Cuerpos de Ejército a no ser que la quieran perder. Podría dar resultado.

La razonable pregunta de si ha sido una rebeldía en toda regla es conveniente hacérsela. Entonces. ¿Qué pretendía?, ¿una audiencia con Putin o con el ministro de Defensa después de más de mil kilómetros de marcha por carretera? ¿Levantar al resto de unidades y al pueblo ruso? ¿Se retiraron antes de llegar al objetivo los apoyos que tenía prometidos? ¿Por qué nadie los intentó detener? ¿Qué hacía Wagner en Rostov sede del mando y Estado mayor de la Fuerzas de la Operación Especial Rusa sin que se les pusiese oposición alguna?

De ser una rebelión la cuestión no admite dudas. En términos militares, y más en guerra, una acción de este tipo —aún siendo «Modelo Prigozhin» que se estudiará en las academias militares— debería acabar con un Consejo de Guerra por rebeldía y traición del cabecilla y que el grupo Wagner desapareciese.

Nos cuentan que el corazón de Prigozhin se ablandó al oír la voz de Alexandr Lukashenko susurrarle al oído el dolor de la Gran Patria Rusa y quizá nombrarle el Discurso fúnebre de Pericles. El corazón roto por el dolor hizo que ordenase desde su elevado puesto de mando la retirada a los cuarteles «según el plan previsto».

Nadie nos ilustrará con la verdad, pero, ¡fíjense qué cosas!, fue el republicano y peor gobernante, escritor aburrido, Manuel Azaña, el que mejor definió la rebelión, o la aventura, de este ruso que quería armarla en Rusia porque le gustaba ser general.

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló). Todo por hacer general a un empresario o algo así y darle el mando. Es más frecuente de lo que podamos pensar.

¿Cómo se verá afectado el frente de guerra? Esa será la señal, el rastro de lo sucedido.

¿Derrumbarse desde el Kremlin a Kiev o desde Jerson a Moscú?

¿Mantenerse con firmeza en las posiciones y derrotar la ofensiva ucraniana?

Occidente guarda silencio. La reacción de Ucrania se espera más que nunca.

Será la señal de los tiempos: guerra y paz.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 junio 2023

 

GUERRA UCRANIA 17. PUNTO DE SITUACIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

OFENSIVA UCRANIA

—Ofensiva Ucrania: Después de dos semanas de lo que parece ser la ofensiva ucraniana todavía no se ven sus efectos de manera táctica ni estratégica. Si, como parece, su objetivo estratégico es recuperar el terreno perdido y expulsar a Rusia incluso de Crimea no parece que vaya Ucrania por buen camino. Es una ofensiva sin poder aéreo y sin el necesario impulso de tropas: no llegará muy lejos. A pesar de que se anuncia que “El mayor ataque está por llegar”. No lo parece. Veremos.

—Estoy pensando como remota posibilidad un ataque del Ejército de Ucrania por otra dirección distinta a la que ahora nos muestran. Sería Vhuledar-Novoazovsk.

En cualquier caso la impresión sigue siendo de guerra larga y a corto plazo solo se ven dos posibilidades:

-Continuación de la guerra, lenta y cada vez más armada, hasta un final inesperado. Las elecciones americanas son un factor que no se debe olvidar. Aunque el fondo de esta guerra es mucho más hondo y complejo.

-Ese final inesperado puede ocurrir en cualquier momento: desde el riesgo nuclear (menor: Central Zaporiyia), o mayor (uso de armamento nuclear táctico) a la ampliación del conflicto con la entrada de tropas de la OTAN o de manera individual de un país OTAN.

PRESA DE KAJOVKA

Seguimos sin saber que fue lo ocurrido. Como el Nord Stream II. Conforme pasa el tiempo el riesgo de la Central Nuclear aumenta. Se habla de que las fuerzas rusas han plantado minas adicionales dentro y alrededor de la planta de energía nuclear ocupada de Zaporiyia, incluido el estanque de enfriamiento (jefe de inteligencia militar de Ucrania, Kyrylo Budanov, a la televisión nacional el 20 de junio).

Mientras más tiempo pase la voladura de la presa favorece a Ucrania por haber disminuido el caudal del Dniéper y tener mayor facilidad para cruzarlo e intentar un desembarco que conduzca a Crimea. No se ve ventaja alguna para Rusia. ¿Podría haber sido una decisión precipitada del mando (de la zona) ruso para evitar lo que podría haber sido un desembarco de Ucrania? Todo es posible, pero por ahora nada está claro.

Solo el riesgo cada vez mayor de la Central Nuclear de Zaporiyia, algo que vengo avisando desde el inicio de la guerra y que cada vez se ve más cercano.

ARMAS NUCLEARES A BIELORRUSIA

No creo que haya duda de que se llevará a cabo. Pero por ahora parece más un aviso que una realidad. El despliegue requiere una labor previa muy compleja que abarca desde la seguridad del emplazamiento como la logística que ello supone. En cualquier caso el uso de armas nucleares tácticas no es decisivo desde el punto de vista de lograr con ellas una victoria definitiva. El riesgo mayor es de escalada del conflicto y la entrada de otros actores. Hay desconocimiento sobre este tipo de armas y los efectos de su utilización. Rusia con el anunciado despliegue nuclear táctico en Bielorrusia no está pensando solo en Ucrania sino que su mirada está puesta también en la OTAN (Polonia, Lituania, Letonia y Estonia: mar Báltico) y Kaliningrado (corredor de Suwalki).

POLÍTICA

La visita de Antony Blinken jefe de la diplomacia estadounidense a China no ha servido para apaciguar las relaciones ya que en ese momento el presidente Biden llamaba “Dictador” a Xi Jimping. Nadie entiende nada. O Biden dirige esta nación de manera peculiar, o no la dirige,  o vamos camino del holocausto o (que podría ser) tiene una carta escondida que el resto desconocemos.

Zelensky-Biden contra Putin y viceversa están dispuestos a todo. ¿Los terceros en discordia? Es una larga lista de afectados y no solo es Europa, también  BRICS, África, Indo-Pacífico y la amenaza de Taiwan. A eso hay que añadir que también este martes, Biden aseguró que el presidente chino había mostrado su preocupación por el llamado grupo de seguridad estratégica Quad, que incluye a Japón, Australia, la India y Estados Unidos. El mandatario precisó que previamente le había asegurado a Xi que su país no estaba tratando de rodear a China con esa alianza.

El mensaje y el enfrentamiento no es militar, algo que no nos hemos dado cuenta: es de poder, dominio, económico, cultural e ideológico, financiero, militar también, y el líder capaz de negociar y asumir este mundo nuevo no aparece por ningún lugar.

Europa cada día es menos, ha sido reducida a la dependencia total, sola está incapacitada para desarrollar un conflicto ni de baja intensidad, sus arsenales han quedado vacíos, sus industrias no existen, su economía es virtual y el resto más.

Fábricas, industrias mano de obra, están en el mundo asiático y las europeas emigran a EEUU.

Se acaba de anunciar una nueva ayuda de la Comisión Europea a Ucrania por valor de unos 50.000 millones de euros (55.000 millones de dólares) en los próximos cuatro años. Alguien me pregunta: ¿Quién paga mi hipoteca que sube y sube como el gasto de guerra? Es difícil responder. El dinero para la guerra no tiene fin. Europa se empobrece y usted lo va a sentir pronto.

FINAL

La guerra va para largo y cada vez crece más la impresión de que las razones no son exclusivamente, como he dicho, bélicas.

Hay —parece—muchos interesados en que esta guerra continúe y podían encontrarse en los dos bandos.

Si Ucrania no logra alguna ventaja de aquí al otoño habrá que cambiar la forma de enfrentarse a esta guerra y será el final o el principio de algo peor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 junio 2023

 

 

 

 

MILITARES: ¿GUERREROS DEFORMADOS POR EL INDUSTRIALISMO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«La Patrulla»: Obra de Ferrer Dalmau

La bofetada que la OTAN le ha dado en la mejilla izquierda a España debería hacernos meditar sobre nuestra postura internacional en materia de Defensa y en política Exterior. De paso no estaría de más tener un recuerdo para nuestros soldados que son los primeros en acudir a tapar la herida en cuanto surge una crisis internacional.

Como ya saben a la importantísima reunión de la OTAN con los máximos representantes de la industria de Defensa europea y norteamericana España no ha sido invitada.  La Alianza Atlántica no ha incluido a ninguna empresa española. En el plan para alimentar la guerra España no cuenta.

Quizá sea uno de los momentos más graves en nuestra errática Defensa desde el final de la Segunda Guerra Mundial. No verán ni oirán nada en la campaña electoral. La Defensa no da votos, no interesa. Está supeditada a la industria.

¿Nuestros Ejércitos? La pregunta encierra un hecho clave.

Lo único que han descubierto los políticos en España es que los Ejércitos, es decir las Fuerzas Armadas, son una rentable empresa que puede dar muchos beneficios, individuales también. Que eso de los soldados está muy bien, pero siempre y cuando sea por el material, el armamento que necesitan, la industria que a su alrededor se mueve, es decir su valoración económica y rentabilidad. Lo demás es muy costoso, poco rentable, cosa del ministerio de Defensa que debe manejar con firmeza y fuerte control. Pareciendo que hace y haciendo lo contrario de lo que parece.

Los hombres, los soldados, son algo muy incómodo de organizar, de renovar y de asegurar su futuro. Démosles tanques y aviones, barcos y municiones y ellos que se limiten a su manejo, sin tomar decisiones ni tácticas ni estratégicas. También es necesario que la tropa tenga fecha de caducidad no vaya a ser que ganen la guerra y que su moral sea definitivamente de victoria y lleguen a tener sentido Patrio, cuando lo patriótico debe de ser únicamente la cuenta de resultados.

El futuro que quieren para nuestros soldados es el de un funcionario más que fiche y que obedezca sin preguntar por sus armas: esas ya las negociamos nosotros desde el minisdef.

¿Soldados? ¿Política de personal? ¿Debate sobre el presente y futuro de nuestros soldados?

Deben ser lo que decía el sabio Ortega y Gasset: «Guerreros deformados por el industrialismo».

Eso se pretende y es mucho el camino ya andado.

La OTAN, Europa y los Estados Unidos de América no invitan a España en un foro de armas para la guerra, un foro clave no para la industria de armas, que también, sino para el prestigio de nuestros ejércitos. Un golpe bajo donde más duele.

Ahora surge el gran interrogante: ¿debemos fiarnos nosotros de Europa, de la OTAN, de los Estados Unidos de América? ¿Por qué no les invitamos a un foro de Defensa Colectiva y que nos den a conocer los límites?

A partir de este punto debemos poner sobre el papel los temas candentes y pendientes.

Empecemos:

—Ceuta, Melilla, y Peñones

—Archipiélago Canario

—Gibraltar. El Centro de Inteligencia y polvorín alli montado.

—Estrecho. ¿Quién lo controla; la OTAN no?

—Marruecos…

—El Sahel

—El Sáhara…

—Cataluña; ya saben.

—País Vasco; ya saben.

Déjense de armas y suban un escalón. Ese donde está la nación: España.

Nuestros soldados no son máquinas revestidas de armas. Tampoco un organismo de Protección Civil empleado en misiones que nada tienen que ver con la suya gastando y malgastando sus recursos en cometidos que corresponden a otros organismos.

Nuestros soldados no son guerreros mediatizados por la industrialización.

Son hombres, los mejores soldados del mundo, que lo único que requieren es ser recordados, valorados, y sobre todo estar bien mandados.

¿Quieren detalles?

Junto al lamento del horror de la guerra surge el negocio de las armas. Un gran negocio que como nunca antes ahora sale a los escaparates de las naciones en guerra o no. Los medios de comunicación se cobijan a su sombra y en una página cuentan los horrores de la guerra y en la de al lado muestran los beneficios de la industria del armamento con sus piezas más modernas y mortales.

No verán ustedes organizar un foro para hablar de nuestros soldados, de su futuro, de los sacrificios que se impone a sus familias. No se ven páginas dedicadas a esos apoyos de todo tipo necesarios para las tropas en combate y sus familias. Los soldados son los grandes desconocidos y olvidados. Parecen soldados virtuales. Dentro de poco asistiremos a una industria del armamento que te venda el carro de combate con su tripulación incluida y un repuesto de garantía. El cañón más los artilleros, el avión con piloto y mantenimiento incluidos, incluso te vendan a un general con su Estado Mayor sin estrenar… Si se dan una vuelta por la redes sociales verán que las Academias de Estado Mayor están en youtube impartiendo lecciones diarias.

Esta guerra se está convirtiendo en un negocio escandaloso y nadie hace sino atizar más el fuego e invertir en armas y municiones.

Aunque la fábrica de soldados esté desatendida. Pronto alguien se dará cuenta de su posible rentabilidad económica.

Los soldados combaten en el frente y mueren, las retaguardias polemizadas y distantes, las armas un negocio rentable.

Soldados: guerreros mediatizados por la industrialización.

Armas sí, soldados no.

Las armas dan dinero. Lo soldados… A lo mejor van camino de convertirse tambien en parte del negocio.

De nada sirven las armas sin el valor moral del soldado que las maneja. ¿O eso era antes?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

19 junio 2023

EMBAJADORES MARCA EJÉRCITO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

He asistido al acto de nombramiento de Embajadores de la Marca Ejército de D. Álvaro Mendiola Fernández y Dª María Dolores Soler Ciurana.

El acto presidido por el Jefe de Estado Mayor del Ejército, General de Ejército, D. Amador Enseñat y Berea se ha celebrado en el Cuartel General del Ejército y creo necesario extraer algunas enseñanzas de estos actos que sellan la cada vez más necesaria relación y unidad entre militares y civiles.

He agradecido mucho la invitación porque es corriente desde la situación de retirado quedarse al margen de actos de tanto significado.

Álvaro Mendiola y su esposa, me hacen volver a mis momentos del mando de la Legión cuando él era el Hermano Mayor de la Congregación de Mena. Inolvidable. Han querido que les acompañe en este acto de tanta trascendencia y el Jefe del Ejército, mi querido amigo y respetado General Amador Enseñat, me ha hecho el honor de invitarme.

Relucía en el acto ese espíritu legionario que su Credo reza especialmente para estos momentos: Amistad, Compañerismo, Unión y Socorro.

Los Ejércitos son valores, son relaciones muy profundas, tanto que parece que el tiempo se hubiese detenido —¡hace ya tantos años de aquello!— aquel día que se inició la amistad. La Legión es una amistad eterna, te lleva, te conduce y se va contigo.

Pensaba mientras el acto seguía su emotivo protocolo en la razón de ser de un Embajador de la marca Ejército.

Pensaba, es mi humilde opinión, que España y su Ejército son más que una «Marca», son la historia, nuestra nación junto a una institución del alma, una religión de hombres honrados, y eso es lo que se quiere materializar con este título de «Embajador de la marca Ejército»: llevar los valores de España, del Ejército, representarlos allá donde estéis.

Como decía el JEME: «Os lo habéis merecido, pero el trabajo, la embajada, empieza ahora».

Pensaba que los Ejércitos son un instrumento para la paz, pero estamos para la guerra y que es absurdo ocultar una cruda realidad que ahora se vive con tanta intensidad.

Llama la atención que en un periodo de guerra como el que en estos momentos vive el mundo se hable tanto de armas y casi nadie hable de soldados. Son solo una estadística de bajas y muertes.

Todos conocen los nombres de las armas, sus características, lo más moderno de la guerra; nadie sabe el nombre de un solo soldado.

Se reúnen los gobiernos para hablar de armas, municiones, apoyos de carros de combate, aviones y barcos. ¿Dónde está el hombre? ¿Dónde los valores que cada combatiente lleva en su recámara?

Es muy difícil ser Embajador de los soldados, que eso es en definitiva serlo de la «Marca Ejército»; porque eso es el Ejército: sus soldados: esos que hoy deben estar preparados para la guerra si es que no están ya en su cruda realidad.

No tengáis miedo de aceptar la dureza de esta misión y defender a nuestros soldados, sus valores que los hacen ser los mejores soldados del mundo.

Los nuevos Embajadores saben de lo que hablo. Este no es un nombramiento protocolario ni un título honorífico, esta es una realidad que hay que ejercer cada día y que te exige un constante examen de conciencia en el cumplimiento del deber.

Pensaba por tanto, al conocer desde hace mucho tiempo a los nuevos embajadores, que su nombramiento es justo, equitativo y necesario.

Mi abrazo y felicitación. También os entrego todo lo que soy y tengo, si en algún momento lo vieseis necesario. Solo gritad: «A mí la Legión».

Si todo esto así lo hacéis la Patria, el Ejército, os lo agradecerá, y premiará.

Abrazo legionario y agradecimiento a los que todo lo dais por España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 junio 2023

 

 

 

CLARIFICANDO EL VOTO Rafael Dávila Álvarez

Con brevedad, pero espero que con contundencia.

Esto no pretende ser un artículo, sino una crónica de sucesos para que sepamos con quienes nos jugamos el futuro. El día 23 de julio es la clave.

Separar la paja del trigo, retirar la cizaña es lo que debemos tener claro. ¿Quién es paja, quién cizaña?

El delegado del Gobierno en Madrid, un tal Francisco Martín, acaba de expresar el siguiente plan de guerra para el futuro:

«Han hecho más por los españoles y por España que lo que han hecho todos los patrioteros de pulsera». ¿Saben a quienes se refería?: A EH Bildu y también a ERC.

El hecho ha ocurrido en un desayuno de Nueva Economía Forum y todo con la presencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y el ministro de Sanidad, José Manuel Miñones. Esos son sus poderes. Era la presentación de sus armas.

A ninguno se le ha atragantado el desayuno, pero el vómito del delegado de este Gobierno del PSOE recorre España.

Queda y quede claro el cartel electoral: la Patria España está en manos de los herederos de la ETA y de los que buscan la ruptura de España: los antiEspaña. ¿Algo más que plantear ante estas elecciones?

Ese es el futuro que nos ofrecen, esa es la España que amanece.

No se diga una palabra más y que pongan las urnas: ¡Ya!

En nuestras manos está. No olviden que el pecado es por acción y por omisión. Esto hubiese requerido una mayor contundencia, pero la tibieza nos asola.

—¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no digas que no te aviso,

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 junio 2023

 

 

 

LA OTAN DEJA FUERA A ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Toidos a una Fuenteovejuna

Hay guerra para rato y más de uno se frota las manos. Esto es un negocio que está dejando en pañales a la Primer Guerra Mundial.

El arte de la guerra está en decadencia desde que las trincheras se llenaron de piojos y mandos irresponsables que no sabían lo que significa mandar hombres ni conocían las tácticas de la guerra.

Ahora la guerra es la misma farsa de entonces: unos mueren en las trincheras y otros viven de ellas. Todo consiste en machacar las posiciones, que no queden ni las ratas, y que oleadas de soldados siembren los campos, antes de trigo, donde durante algunos años no se recogerá más fruto que el que produzca la chatarra bélica envuelta en sangre.

Es época de guerra y la industria de armamento es una inversión segura y muy rentable. La solidaridad y la cooperación alrededor de las armas son verdaderamente conmovedoras.

¿La OTAN? De entrada no… Decían los socialistas; hasta que vieron el negocio.

No hace muchos les hablaba de la flamante industria armamentística española de la que los socialistas son expertos directivos. Sería interesante constatar la lista de políticos y de militares retirados de alta graduación que se sirven de ella —de uno y otro color— inmersos en esta floreciente industria.  En el artículo No a la guerra. Sí a las armas les hablaba de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España (FEINDEF) que celebraba su tercera edición en plena guerra de Ucrania en Madrid. Momento perfecto para posicionarse cara a la guerra, cara al negocio.

Tan sencillo como que los Ejércitos no importan, lo que importa es el armamento, la industria, la guerra que produce miles de puestos de trabajo, unos en el frente y muchos más en la retaguardia.

Así estaban las cosas, inversiones en la industria de armamento español, cuando la unidad y cooperación de la OTAN se viene abajo.

Hoy se celebra una importantísima reunión de la OTAN con los máximos representantes de la industria de Defensa europea y norteamericana. España ha quedado fuera.  La Alianza Atlántica no ha incluido a ninguna empresa española. Debe organizar un plan para seguir alimentando la guerra, pero España no cuenta.

No pretendo analizar el problema desde el punto de vista económico que debe ser gravísimo para esa industria española. Más grave bajo mi punto de vista es responder a la pregunta: ¿Por qué?

No hay razones de calidad, ni de seriedad en la fabricación, ni en la eficacia y rigor de nuestra industria. Me atrevo a aventurar que el problema es mucho más grave. Es el mismo que responde a las razones que ya henos expuesto por activa y por pasiva de que España nunca ha tenido un puesto militar relevante en la OTAN; nunca; a pesar de los intentos como ya les hemos contado y que se inauguró con el portazo dado a aquel que fue JEMAD español, Félix Sanz Roldán, que no superó ni la primera votación para ser el máximo cargo militar en la Alianza.

Asumamos la realidad: en el plano internacional desde el punto de vista militar no somos nadie. No lo somos no porque nuestros ejércitos no sean buenos, que lo son, los mejores del mundo, sino por nuestra famosa y extendida irresponsabilidad política y dentro de ella gracias a nuestra errática política militar que es capaz de retirarse con verdadera humillación de Kosovo o de Irak. Esas cosas no se olvidan. O tener un Gobierno infectado de políticos que parecen haberse pasado al enemigo.

Pues no; España no está invitada a la reunión para el negocio de las armas. La industria española se queda fuera con FEINDEF o sin ella. Esta no es su feria

La guerra es hombres y materiales. Los materiales españoles se quedan sin negocio en esta guerra de la OTAN. Los hombres esperan en Letonia, Turquía, el Báltico, el Mediterráneo… Esos no cuentan en la cuenta de resultados.

El enfado de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y su no participación en la reunión de hoy de la industria de la Defensa europea y norteamericana para la producción armamentística les importa un bledo.

El presidente del Gobierno de España no sabemos de lo que habló con Biden ni de lo que habla cuando recorre Europa en el mystere.

No tenemos el más mínimo peso específico ni en Europa ni en el mundo. Abramos los ojos. Recoges lo que siembras.

Fruto de nuestra política Exterior y de Defensa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 junio 2023

LA INFANTERÍA: REINA DE LAS BATALLAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Tercios de Flandes. La infantería española. Obra de Augusto Ferrer-Dalmau

Drones, misiles, aviones, carros de combate, artillería…

¿Dónde está la Infantería?

Entre las muchas reformas llevadas a cabo en nuestros Ejércitos hay una que nunca entenderé. Las Armas clásicas desaparecieron como tales: Infantería, Caballería, Artillería e Ingenieros. El Ejército de Tierra se organizaba para el combate en Armas en función de su peculiar forma de acción y misión a cumplir. Ahora todo se difumina en ingente número de especialidades muchas de ellas ajenas al conocimiento de la gran mayoría.

En el cambio (denominarlas «Especialidades») no busquen una explicación militar: no la hay, nunca la hubo, aunque si quieren pueden inventarse una apropiada para cualquier cátedra de la guerra actual ¡tan científica y alejada del arte!

Ahora aquellas Armas clásicas nacidas con la guerra se multiplican y se les llama especialidad. Es decir, ser Infante es una especialidad.

De ser Reina de las batallas ha pasado a ser un cuerpo más de la recién creada república militar donde el Capitán de Infantería ya no logra ser el General que los abarca a todos como fue su origen: el Capitán de los capitanes.

La guerra es movimiento, es choque de hombres que tratan de expulsarse del terreno que ocupan o hayan alcanzado, es fuego que quebranta y destruye, que facilita o dificulta el movimiento, es trabajo que favorece la propia maniobra y entorpece la del enemigo.

Es el movimiento la forma fundamental de la acción porque hace reconsiderar la situación en cada avance o retroceso.

Es la Infantería el Arma de la maniobra, la principal en el combate y en provecho suyo han de actuar todas las demás. La Infantería no es una especialidad porque en ella se reúnen todas las formas de la acción y solo ella es capaz de firmar la última batalla: la victoria.

Podrá andar, navegar, o volar, ir en vehículos, mecanizarse, acorazarse o lanzarse en paracaídas, pero nunca dejará de ser quien culmina ese momento decisivo del combate, el cara a cara donde entras en la intimidad del combate, cuando destruyes o te destruyen, cuando ocupas o desocupas, cuando izas o arrias tu bandera, y eso solo puede hacerlo un Infante.

El mundo está en guerra, una guerra desconocida donde se habla demasiado y se engaña aún más. No se habla de infantería que es el Arma del hombre, el elemento de mayor valoración en la guerra, el de las fatigas, riesgos y penalidades, el que marca el ritmo de la maniobra e imprime sello al combate. Es el arma maniobrera por excelencia: fuego movimiento y choque ¡Infantería!

Cuando la guerra se mide en número de carros de combate, de misiles, de aviones, estamos deformando a la Infantería ya que sin su presencia y valoración no es posible ganar un combate. Los ejércitos parecen empresas al servicio de las armas y son estas las que priman a la hora de evaluar las capacidades. Grave error porque la única vencedora de las batallas es la Infantería que «no es la masa, es la compañía».

Ayer y hoy sigue siendo la Infantería la Reina de las batallas, un conjunto equilibrado de capacidades medias que la llevan a ser el Arma decisiva porque la victoria es más fruto del valor de sus infantes que de la muchedumbre.

Fiel reflejo de las virtudes y defectos de la sociedad a la que sirve, la Infantería, constituye el nervio y la categórica expresión de la valía del Ejército.

Dedicatoria: Este artículo está dedicado al Embajador de España, mi amigo, D. Juan Manuel de Barandica y Luxán, alférez de la Infantería española, por tanto portador de la Bandera de España allí dónde su Patria lo requería.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 junio 2023

AL PADRE HUIDOBRO. CAPELLÁN DE LA LEGIÓN. Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

El Padre Fernando Huidobro y Polanco fue el  Capellán de la IV Bandera de la Legión. Si salen de Madrid por la carretera de  La Coruña, a la altura del Km. 8,6,  podrán observar una gran piedra de granito y comprobar, si son capaces de llegar hasta ella, que se trata del monumento “Al padre Huidobro. Capellán de la Legión”.

Hace algunos años el Presidente Obama concedía a título póstumo la Medalla de Honor del Congreso al Capellán del Ejército de los Estados Unidos Emil Kapaun por su valor y méritos en la Guerra de Corea. Murió el año 1951 siendo prisionero de guerra. Se le conocía como el “capellán de los soldados”. “Nunca disparó un arma de fuego pero tenía el arma más poderosa de todas: el amor a sus hermanos, tan poderoso que estaba dispuesto a morir para que ellos pudieran vivir”, dijo de él Obama en el acto de entrega de la preciada condecoración.

El padre Huidobro era un joven jesuita que vino el año 1936 desde su destierro en Bélgica para prestar auxilio espiritual a los soldados en combate.

Murió en el frente de Madrid el 11 de Abril de 1937 siendo capellán de la IV Bandera de la Legión. Con un mono azul como vestimenta y crucifijo en el pecho, sentó plaza con los novios de la muerte y sólo necesitó el primer combate para demostrar quién era aquel curita que siempre aparecía donde más zumbaban las balas. Los legionarios pronto se dieron cuenta. “¡Este cura es un valiente!”, “¡es un Santo!”, decían al ver que se mezclaba entre ellos como uno más. Bien respondía aquél jesuita a lo que ahora predica y ejerce otro jesuita, el Papa: “Los obispos y sacerdotes deben estar al servicio del pueblo, en medio del rebaño y con olor a oveja”. El padre Huidobro amó siempre a sus legionarios, pero estaba en tierra de nadie y se lanzaba a prestar los auxilios espirituales a cualquier herido, sin discriminación de bandos y llevando como únicas armas la bondad y el crucifijo.

Era un valiente y era santo, según el decir de los legionarios que es envidiable certificado popular. Se fue, con tantos legionarios que caían en combate, cuando el amarillo de los jaramagos y el rojo de las amapolas rellenaban las cunetas de la Cuesta de las Perdices.

El poema medieval “La Danza de la Muerte”, que siendo un joven estudiante había representado Fernando Huidobro, se había hecho realidad tal y como él la esperaba, la muerte igualadora.

El Capellán en los ejércitos es algo que los soldados asumieron desde Flandes como saludable precaución ante el trance de la muerte cercana. Desde entonces, los capellanes han recorrido muchos frentes de batalla con su cruz y su estola. Los españoles les llamaban Pater o Padre. Las unidades de los ejércitos anglosajones copiaron entonces el nombre ya que eran los capellanes españoles los que les atendían. Por eso al “military chaplain” le llaman Padre en español. Eran los antecesores del Pater Emil Kapaun, “capellán de los soldados” y del Pater Fernando Huidobro, “capellán de los legionarios”. El primero ha sido condecorado con la más alta condecoración de su Nación.

El padre Huidobro ni una sola condecoración, casi olvidado y silenciado.

Ambos, héroes de la bondad, luchan por una condecoración más elevada, la de la santidad. El proceso de beatificación está en marcha. Mientras, esperamos rezando y encomendándonos al Padre Huidobro.

Se lo recomendamos; vayan de nuestra parte porque nunca le niega nada a un legionario.

536060_10150810968651452_479649242_nPara la Legión la causa de beatificación terminó aquel 11 de Abril de 1937. Es legionario y Santo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 junio 2023

 

HABLAN LAS ARMAS. ÚNICO IDIOMA SIN INTERPRETACIONES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«Al menos 82 niñas afganas han sido hospitalizadas tras ser envenenadas en dos escuelas en el norte del país. El ataque se produce después de que el régimen talibán incrementara el control sobre la educación femenina y prohibiera el acceso a las mujeres a secundaria y a la universidad. Hace dos meses, cientos de niñas también fueron intoxicadas en centros educativos, esta vez en el vecino Irán».

Acaba de suceder, es pasajera actualidad. Quizá ya ni sea.

No es la guerra la peor noticia que podemos leer, aunque las muertes sean irreversibles. La guerra llega, pasa y te lleva. Se va para volver mientras queda un recuerdo que dura pocas generaciones. No más. Hasta la próxima. Ni la guerra ha podido con la peor de las muertes: vivir abrazado a ella.

Recurro a Virgilio: La Eneida

«¿A qué recordar los crímenes infandos, a qué las viles hazañas de un tirano?

¡Los guarden los dioses para él y su estirpe!

Solía además atar los cadáveres con los vivos

juntando manos con manos  y bocas con bocas,

espantosa tortura, y en larga agonía los mataba

con horrible abrazo, cubiertos de pus y de sangre»

No queda en una simple metáfora. Hoy es lo mismo que entonces.

Permitimos que en muchos rincones del mundo los vivos nazcan ya muertos, conscientes de que están abrazados a la muerte.

Es Heródoto el que nos cuenta como el rey Darío II pregunta a los griegos que por cuánto dinero accederían a comerse los cadáveres de sus padres y le contestan: a ningún precio.

Al convocar a los indios Calatias que devoran a sus progenitores les preguntó por qué suma consentirían quemar los restos mortales de sus padres a lo que contestaron vociferando y blasfemando por semejante propuesta.

Píndaro dice que la costumbre es reina del mundo. Una reina mortal. La que te hace vivir atado a tu propia muerte: saber que no te está permitido saber es cruel sabiduría, insoportable conocimiento: ¡si al menos pudieses luchar! No es peor la guerra.

No permitir la educación, la libertad de saber y conocer es condenarte a vivir con tu cadáver y consentirlo nos hace cómplices.

Leo la crónica de un soldado español en Qala i Naw:

«Veo a un varón que circula unos pasos por delante de mujer añosa cargada con un fardo de leña de 12-15 kg? a la espalada. En un momento dado la mujer cae al suelo de rodillas, el varón retrocede, le da una patada y le increpa para que se levante y continúe. La escena se repite, el varón se adelanta de nuevo y la mujer le sigue cargada con la leña».

Pensar que la guerra es la continuación de la política por otros medios no resuelve el problema. Aquí no hay política, sino crueldad. ¿Será lo mismo?

La guerra es anterior a toda política y no es aceptable recurrir a la costumbre, como si ella encerrase ancestral cultura, para esgrimir argumentos inadmisibles, crueldades insoportables.

Todo esto que nos escandaliza está más cerca de lo que pensamos y adivinamos. A nosotros nos está permitido mirar un mapa. No sé si también interpretarlo.

Norman Mailer en su novela Los desnudos y los muertos pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico: «Nosotros tenemos el nivel de vida más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Ahora que la guerra no es solo asunto de los soldados es hora de cambiar la última palabra y señalar a todos: soldados y a los que no lo son.

Porque esta guerra es de todos y la de todos.

Mientras salta el escándalo de que hay lugares en el mundo donde envenenan a las niñas en los colegios con ese afán de controlar su enseñanza y atarlas a su fatal destino, el control se extiende con métodos más sutiles que hacen creernos que vivimos en el paraíso de la libertad.

Podréis leer, hasta escribir podéis, pero no pretendáis ir más allá. Podréis ver un mapa de la situación geopolítica y económica, pero no se os dará la posibilidad de interpretarlo porque otros lo harán de distintas maneras; y nunca sabrás.

Y resuena a en mis oídos aquello: os lo debemos todo, pero no os daremos nada.

Las armas son el único idioma que todos entienden y practican: el lenguaje de las armas es el gran fracaso de la política, cuando el hombre ata a otros hombres a su propio cadáver; y eso empieza ocultando la lectura, la escritura, evitando el aprendizaje de métodos distintos a los de las armas, en definitiva pretenden darte a entender que eres una simple piedra arrojadiza que ellos tiran, pero esconden la mano.

El control sobre la educación femenina y prohibir el acceso a las mujeres a secundaria y a la universidad es peor que lo que se pueda describir.

Es la metáfora que viene: leer y escribir sin interpretar. Accederás a todo, pero nada podrás cambiar ni siquiera  interpretar.

Como ellos han decidido. Se te permitirá leer y escribir de manera modulada. No más allá.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 junio 2023

 

 

TRES ARTÍCULOS PARA EL FUTURO DE UNA NACIÓN: MONARQUÍA Y FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Publicados en estos últimos días y a petición de muchos de nuestros lectores volvemos a editar estos tres artículos por la gran gran repercusión que han tenido y la buena acogida de lectores. Agradecido a todos por ello, conviene tener estas cosas muy presentes  a la hora de tomar una decisión de futuro. Ahora está en nuestras manos. No desperdiciemos la oportunidad.

LA III REPÚBLICA ESPAÑOLA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El gran cambio, la transformación de España en otra cosa, distinta de nuestra nación, está en marcha y cada vez más cerca de acabar con el gran obstáculo para ello: la Constitución y dentro de ella La Corona.

Se trata de «Meterle mano» a la Ley Fundamental del Estado, dinamitar un documento que para ellos fue siempre temporal y así recuperar el proyecto que forma el cuerpo y el alma del Partido Socialista para España: el federalismo republicano. Fue algo diseñado en el tiempo, premeditado, que sigue sus pasos con gran capacidad de adaptación e inteligente puesta en escena. Dispuestos a hacerlo y si necesario fuere con la dinamita que sobró en 1934.

«Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos», sentenció Tierno Galván. Clara premonición del arte de imponerse en política que nadie maneja como esa mezcla de socialismo, comunismo y populismo español que nunca nos ha dejado crecer. Ninguno de ellos, ni siquiera por partes o en conjunto, son un sistema moderno, sino camaleónico capaces de todo, de acabar con todo.

Aquello conocido como la Transición no tenía verdadero interés como tal, su anhelo no era la democracia en sí ni la Constitución aprobada, sino el Partido con los tiempos calculados.

Una España a su medida que debería ser primero una venganza por aquellos tiempos que fueron. Entonces no interesaba una remodelación ni futuro alguno, sino ganar lo que habían perdido; luego vendría lo demás. No había prisa, sino objetivos.

Se requería algo indispensable y en ello se esforzaron con resultado sobresaliente: dinero, el capital del Estado. No era algo nuevo. Estaban preparados. Sabían hacerlo y su proyecto no consistía en la simpleza de tener dinero, sino en dominar la producción del dinero, la riqueza y su poder de distribución. No poseer empresas, sino a los que las financian y a los que las agitan; de camino crear las más punteras en el poder del dominio. Comunicación y tecnología son poderosas armas. Echen cuentas.

Apoderarse del conjunto de la Administración fue fácil a base de ocupar los puestos intermedios de la misma, los segundos y terceros escalones, convertirlos en herencias funcionariales.

Enumerar el asalto al Poder Judicial, comprobar que el Gobierno se constituye desde el independentismo, la delincuencia y el terrorismo, ha sido muestra palpable y sin límites del camino a seguir. Pero eso es cuestión a tratar con más detalle, en otro momento, no sin antes señalar que es la dinamita fundamental en el derribo de la nación y la consiguiente piedra maestra de la nueva construcción a base de naciones independientes con el único matiz aglutinador del poder socialista, comunista y populista.

Destruir lo construido, dominar esa destrucción para, después de sortearse la capa, vengarse y repartirse los despojos. Partir y repartir siempre desde un único objetivo: controlar el descontrol desde la máquina del Estado que debe funcionar con un solo mecanismo de poder que aúne la información delicada, lo económico (en su totalidad, dentro y fuera) y la administración de justicia.

El 14 de abril de 1931 puede interpretarse en clave actual en la figura de un Rey sacrificado y expulsado de España del que no sabemos a ciencia cierta la relación que mantiene con su hijo, actual Rey de España. Es algo premeditado y dirigido, un primer paso, una toma de contacto y valoración de futuro para la llegada de la hora de tocar la pieza clave en la incuestionable reforma de la Constitución que tarde o temprano se producirá.

Al finalizar la guerra civil fueron muchas las voces que pedían el regreso a la Monarquía tradicional, aunque hubo tantas o más que soñaban con otra cosa o no veían a España preparada para asumir riesgos.

El año 1947 se despejaba parte de la incógnita. España se constituía en reino y en un Estado católico: «España, como unidad política, es un Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, se declara constituido en Reino».

La jefatura del Estado correspondía a Franco con la prerrogativa de proponer a las Cortes la persona que debía ser llamada en su día a sucederle, a título de rey o de regente y su posible revocación.

En 1969 todo quedaba claro; ya habría sucesor: «Por todo ello, estimo llegado el momento de proponer a las Cortes Españolas como persona llamada en su día o sucederme, a título de Rey, al príncipe Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la adecuada formación para su alta misión y formar parte de los tres Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificación con los Principios del Movimiento y Leyes Fundamentales del Reino, y en el que concurren las demás condiciones establecidas en el artículo noveno de la Ley de Sucesión».

A la muerte de Franco y ante las dudas de un juramento y la obligada legalidad a cumplir hubo incertidumbre.

Los escrúpulos fueron superados en aquella frase que se hizo famosa de Torcuato Fernández Miranda: «Desde la Ley a la Ley a través de la Ley».

Llegó la Constitución, antes de lo previsto al ser impulsada por el Rey:

«España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria».

Y todo quedó formado con «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica».

Todo parecía partir de nuevo, de cero, una nueva España, una Transición modélica, exportable decían.

Conviene recordar que desde la primera Constitución de 1812 ninguna  ha sido cambiada de acuerdo con los mecanismos en ellas previstos, sino simplemente abrogadas por las bravas y sustituidas por otra. Con un sola excepción: Las Leyes Fundamentales de Franco que sí se derogaron según sus mecanismos: de la Ley a la Ley.

Hasta ahora esto es Historia.

El contenido de las leyes de memoria histórica y de memoria democrática ha sido la colocación de los barrenos. Falta solo encender la mecha. No es difícil modificar la Constitución; no es ni necesario. La prueba fue 1931. Se hace y la calle lo aprueba; luego aprueba otra Constitución y fin de aquello y comienzo de otra cosa. Aquí no ha pasado nada.

Nunca pasa nada y las pruebas, por si acaso, se han ido llevando a cabo durante estos años y anotando con sumo cuidado las reacciones para en su momento saber tomar el control. El pueblo español, por lo tanto, ya está vacunado y en condiciones de asumir cualquier cosa.

Se ha admitido como partido a los que asolaron con las pistolas y bombas al conjunto de la sociedad española.

Se ha admitido la independencia, la ruptura de España, se ha cedido la soberanía, la Constitución ha sido raptada por un Tribunal de carácter político.

Se ha admitido que sean los independentistas los que gobiernan el territorio a independizar y se ha modificado la ley para que les sea posible y fácil lograrlo.

España ha dejado de ser Católica, algo que pesaba tanto o más que la Corona.

Montesquieu ¿Mande?

La Corona y el Rey que hizo posible una España democrática, supo mantener la unidad de España y su prestigio internacional han sido tratados como delincuentes, lo que ya empezó con Alfonso XIII y no han olvidado.

España es un cementerio con su sepulturero en funciones y donde además de desenterrar a los muertos se ha abierto el agujero que conduce a los infiernos, ese que dicen está en el Monasterio de El Escorial, cerca de donde vivió Lucifer antes de ser expulsado de los Cielos, infierno cuya entrada tapó Felipe II.

Visto lo visto no creo que nadie dude del camino abierto que acabamos de destapar. Queda avalado con datos, solo son algunos, incuestionables.

El gran cambio, la transformación de España en otra cosa, distinta de nuestra nación, está en marcha y cada vez más cerca de acabar con el gran obstáculo para ello: la Constitución y dentro de ella La Corona.

Por sus obras los conoceréis.

 

LA TRANSFORMACIÓN DE LOS EJÉRCITOS EN ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Hace ya muchos años que la maniobra para cambiar el pasado y el futuro de la nación española se puso en marcha tal y como se había previsto que fuese una vez que la Transición y la Constitución aprobada en 1978 cumpliesen su cometido de puente hacia el verdadero objetivo con el nuevo concepto político de lo que debería ser la nación más antigua de Europa. Los perros tiraban de un lado y del contrario, «una escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada ejercida desde sus extremos».

Todo lo que entonces ocurrió fue intencionado: una transición a la espera de que desapareciesen unas generaciones que no estaban dispuestas a admitir la ruptura de la unidad de España, el feroz ataque a su religión y el final de su forma de Gobierno, la monarquía.

La idea fuerza fue asumir un periodo de preparación dirigido a las siguientes generaciones, moldear el futuro para tener preparado en su momento el paso a la República federal, la ruptura de la nación española y conceder a las autonomías que lo reclamasen su independencia en forma y manera que decidiesen, incluso admitiendo su total independencia o aceptando la violencia terrorista como camino político para el logro de sus objetivos. Consideraban que todo lo que ocurrió en España desde 1934 a 1975 tenía que desaparecer de la Historia y ser sustituido por otro relato, de forma que hubiese un nexo de unión entre 1931 y la situación actual. El año 2031, Centenario de la II República, era una fecha muy acertada para lograr ese objetivo de manera definitiva: España (?) republicana, nación de naciones, laica y roja (roja, republicana y laica dicen desde la política del terror).

De manera que la llamada «Transición» fue una farsa, un periodo transitorio dirigido sobre un escenario falso que permitiese ir eliminando los obstáculos que impedían lograr el objetivo final: acabar con cualquier vestigio de aquella España. Los obstáculos de entonces, tan conocidos, como la Iglesia, la Corona y el Ejército tenían que ser neutralizados de manera lenta, eficaz e irreversible. El poder económico era una clave esencial. Requería tiempo y sagacidad para hacerse con su control e introducirse además en la administración general y de justicia. También en los Ejércitos.

Las llamadas Fuerzas Armadas eran uno de los obstáculos más fuertes y peligrosos a desmontar. Fueron capaces de correr el riesgo de ir a por ellas ya que el objetivo lo merecía. Si se lograba, la victoria era segura.

El 23F está sin esclarecer, pero no el cui prodest. Más claro es quién estaba tras las bambalinas lo que no deja lugar a la más mínima duda de las intenciones.

Las Fuerzas Armadas eran el objetivo a batir antes de llevar a cabo el gran cambio y a ello iban a colaborar todos los partidos políticos. Unos con su objetivo rotundo y claro, otros con su melifluo proceder y miedo a la pérdida de las ventajas que creían tener. Hay una prueba irrefutable del proceso seguido para desmantelar los ejércitos: el libro escrito por el primer socialista que manejó desde el ministerio de Defensa a las Fuerzas Armadas. Todo quedó escrito antes de meter la mano en la caja (entiéndase del piano). En el libro de Narcís Serra Serra La transición militar. Reflexiones en torno a la reforma democrática de las fuerzas armadas se expone un detallado guión del proceso a seguir con los ejércitos hasta conseguir llevarlos a donde ellos querían. Se ha cumplido a rajatabla, por ellos y por todos, sin salirse ni un ápice del guión marcado. Solo extraigo un párrafo del libro: ‹‹El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. El resultado ha sido una deuda desorbitada en el ministerio de defensa y llevar al borde del colapso a las unidades militares.

Tuvo (tuvieron) la desfachatez de decir: ‹‹En este campo (el económico), los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo›› (por sus hechos los conoceréis). Ahí están los resultados.

Los ejércitos de España eran para ellos vetustos y peligrosos por su amor a España y estar lleno de virtudes como el honor, el valor, rigor y estar dispuestos a defender la unidad de la nación, su integridad territorial y el respeto a la Ley incluso dando la vida. Algo insoportable para caminar hacia el poder de los tres poderes.

Se lanzó un contundente ataque sobre las Fuerzas Armadas con objetivos intermedios con la sibilina intención de que no se notase la dirección principal de aquellos ataques. La vista puesta en leyes de personal que atacaron lo medular de las viejas tradiciones e igualaron a las unidades para así enterrarlas y cortar las raíces que las engarzaban hasta los Tercios de Flandes. Confundir y fundir los valores tradicionales sustituyéndolos por fidelidades políticas con trampas enmascaradas con escusas democráticas. Las sucesivas leyes de personal dividieron, confundieron y enfrentaron a unos y otros.

Se inventó una cultura militar alejada de las tradiciones, de los hechos de armas heroicos, se cambiaron nombres, se suprimieron e inventaron otros, y hasta el paradigma del guerrero fue hábilmente cambiado: el infante armado por el desarmado, el fusil y bayoneta por la meliflua figura que ya se ha impuesto en la sociedad. A nadie ya le llama la atención que la figura del soldado de emergencias se imponga a la del legionario.

Cambio de nombres, de cultura militar, de objetivos, de credos y tradiciones hasta alcanzar la madurez del proceso: la enseñanza militar.

En la enseñanza quedó eso «enseñanza», no sabemos de qué, y se redujo a mínimos inservibles lo que es «enseñanza militar».

Ese ha sido su gran triunfo que analizaremos en otro artículo. Lo expuesto hasta aquí es tan evidente que lo siguiente ha venido rodado hasta dar pie a una enseñanza militar que forma en otra cosa distinta a lo militar y que cada vez ahonda más en una formación cuya finalidad está por ver.

En cualquier caso recordemos al bueno de Spinoza: «Non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere». Es decir «No ridiculizar ni lamentar ni maldecir, sino entender».

En esa línea, para que nadie nos señale con premeditación, en un próximo artículo analizaremos la actual enseñanza militar, porque a pesar de los pesares nuestros oficiales y suboficiales siguen manteniendo el mismo espíritu que nos ha caracterizado desde los Tercios de Flandes y cada vez se acrecienta más su vocación de servicio y amor a España en su unidad e integridad territorial.

¿Por qué será?

El amor a España se transmite de generación en generación y los centinelas se pasan la consigna… ¡Alerta está…!

 

LA ENSEÑANZA EN LAS FUERZAS ARMADAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Si algo hay que hace grande a una nación y a sus ciudadanos es la excelencia en tres asuntos de Estado: la Educación, la política Exterior y sus Fuerzas Armadas. Todo lo demás se le dará por añadidura.

Es por ello que cada vez que llega un Gobierno a ponerse al mando de la nación se cambian la ley de Educación, el rumbo de exteriores se pierde en un caos político y se le da media vuelta a los ejércitos para que miren en dirección contraria. Es evidente que a día de hoy son asignaturas pendientes para el Estado español.

Siempre hubo un paradigma dialéctico con las Fuerzas Armadas: un modelo institucional u ocupacional. Pulso moral de la nación, o empresa estatal con cuenta de resultados (políticos y económicos).

Aquí hace ya algunos años, —los suficientes para que el daño sea irreversible— la idea ha sido retirarlas de su misión fundamental y utilizarlas como melifluo instrumento de una ideología.  También queda claro que gastar en ellas debe ser testimonial, lo mínimo.

Claro que nuestros aliados piden y exigen y…

Claro que las Fuerzas Armadas no pueden corregir sus deficiencias materiales y morales de un año para otro, pasan los años  y…

Claro que la Defensa, que es un asunto de Estado, de la Nación, no se improvisa y…

Claro que un día estalla la guerra y…

Sin duda quien decide, si preciso fuera, entregar su vida en defensa de España se aleja del modelo material, de la cuenta de resultados, para introducirse de lleno en el mundo axiológico donde es difícil se asiente la rentabilidad económica.

La milicia en su pureza no es la industria militar. La milicia en su pureza no es una empresa ni una cuenta de resultados ni la enseñanza debe ajustarse a exclusivos parámetros del mundo de la enseñanza civil. El argumento es muy sencillo: aquí se viene a entregar la vida en su concepto más amplio «si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España», compromiso desconocido en cualquier otro empleo público o privado.

La base de unos ejércitos capacitados y moralmente fuertes depende en su mayoría de dos aspectos: la enseñanza y el apoyo que reciba de la nación. En la vida militar no priman los intereses individuales, sino los nacionales, no hay ideologías, sino respeto a la Ley que enmarca al conjunto de la nación, el respeto a la Constitución y por tanto a la misión que esta les asigna. El militar no cumple y obedece por afectos ni por ideologías, sino por cumplimiento del deber legalmente establecido y ello bajo conceptos morales y virtudes tradicionales. Tiene su misión definida de manera clara y rotunda en el Título Preliminar de la Constitución.

La evolución hacia otra forma de entender la milicia —modo ocupacional, desmotivador— se puso en marcha con lo más preciado, con lo que a la larga daría sus frutos: la enseñanza militar.

Con falsos argumentos se ha justificado la necesidad de un cambio alegando torticeras razones: las raíces históricas, las tradiciones y los valores militares se enarbolan como una supremacía que pretende ser un «poder militar». Falso a todas luces.

La mayor virtud de un soldado es la humildad:

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

La reforma de la enseñanza militar, como dije en mi anterior artículo La transformación de los Ejércitos de España, era motivo de especial tratamiento, la victoria sería a medio y largo plazo, pero había que ir despacio y con cuidado. Les daba miedo acometerla. Se halla incluida en ese nuevo concepto llamado «escuela democrática» velo que oculta la manipulación para adaptar las futuras generaciones a un pensamiento alejado del esfuerzo y el sacrificio, bases de la carrera militar.

Decía Ortega y Gasset que el militar actual era un guerrero deformado por el industrialismo. De eso hace ya muchos años. Por eso a Europa la guerra le ha pillado con el pie cambiado y a España con los pies en la dirección contraria. ¡Si hoy nos viese o definiese…!

Así se entiende el desarme de Europa. Con las armas rendidas: «…vieron un tropel de ratones hambrientos que por la noche les había roído las cuerdas de sus arcos, las correas de cuero de sus escudos y todas las partes comestibles de sus armaduras».

Confiamos nuestra defensa a otros y bebimos y comimos hasta caer en un sueño profundo. «Nos prometieron cincuenta navíos, pero nos engañaron enviándonos solo uno de verdad y cuarenta y nueve de juguete, con muñecos por tripulantes, que el capitán arrojó al pasar cerca de la costa…»

No creo que haya una carrera de mayor complejidad, ninguna, como la militar. ¿Argumentos? Solo uno: en las guerras actuales participa toda la sociedad, todas las profesiones son actores de la guerra sea cual sea la actividad sin que nadie quede fuera del conjunto, nadie. Pero ese conjunto de nada sirve ni nada logra si no está mandado y además bien mandado que no es otra cosa que extrayendo lo mejor de cada uno lograr la excelencia del conjunto haciéndolo vencedor.

¿Estamos formando: militares?: «Junto a esa formación militar, será requisito para acceder a las escalas de oficiales obtener un título de grado universitario y para las escalas de suboficiales, una titulación de formación profesional de grado superior.” (Ley 39/2007 de la carrera militar, preámbulo, V)».

Sustancial cambio con la excusa del necesario ajuste para cumplir con el Plan Bolonia. ¿Era necesario? ¿No eran autosuficientes las Fuerzas Armadas para impartir su Grado? ¿No disponen de autorizados profesores con titulación y Centros más que excelentes?

Fue la Ley 17/1989, de 19 de julio, reguladora del Régimen del Personal Militar Profesional, la que definió un sistema de enseñanza militar integrado en el sistema educativo general y, por lo tanto debería adaptarse a los parámetros que regulan la enseñanza en dicho sistema, tanto en su nivel universitario (oficiales) como en el de la formación profesional de grado superior (suboficiales). Las leyes 17/1999 de régimen de personal de las FAS y la Ley 39/2007 de la carrera militar terminaron de ajustar la enseñanza militar. Entre los diversas posibilidades para adaptarse al nuevo sistema educativo se eligió la peor, ¿intencionadamente?

No es necesario explicar todo el proceso harto complejo. Solo es necesario decir que si antes se salía teniente o alférez de navío de las academias militares después de cuatro o cinco años de única y estricta formación militar hoy es necesario obtener en el mismo tiempo el grado de Ingeniería de Organización Industrial, Ingeniería Mecánica o Ingeniería de Organización Industrial. Con lo que durante los cuatro primeros años de formación el 75% del tiempo se dedica a la ingeniería con profesorado exclusivamente civil olvidando el peso que requiere la formación militar.

Ahora se estudian tres carreras en cinco años: ingeniero, militar ¿y técnico en emergencias o algo parecido? Lo militar es absolutamente secundario.

La Enseñanza en lo militar —Grado universitario, Plan Bolonia—, ha sido un estrepitoso fracaso. Equiparación ¿Para qué? Tenemos el criterio de que un Ejército es mejor o peor no por sus mandos y soldados sino por el material que tiene con lo que la formación de sus oficiales pasa a un segundo plano. Más técnica que humanística.

¿Pasamos a un nuevo modelo que se implanta: el de los ejércitos/empresa como Wagner? Supongo que los ejércitos están desarrollando el modelo o al menos pensando en las cosas que se ven. La técnica y la ciencia han matado a la guerra y a lo que de humanitario debe tener una guerra.

El Plan Bolonia ha sido un fracaso en lo militar, una innecesaria cesión de la formación militar no al mundo académico, sino al político. Politizar la milicia es utilizarla para unos fines ideológicos y la defensa de una nación está por encima de cualquier opción política.

Debe crearse un Centro Universitario propio de las Fuerzas Armadas con una docencia propia dependiente del ministerio de Defensa exclusivamente y con sus especialidades que integrasen al personal civil académico necesario.

En estos momentos falta fluidez académica, las relaciones Academia General Militar y Universidad dejan mucho que desear. El sentido que tenía el «espíritu de la General» desaparece cada día.

Déficit de oficiales en los empleos básicos y de mando directo de unidades porque se producen muchas bajas en las academias, los alumnos de letras tienen vedado su acceso a la carrera militar, la formación humanística ha desaparecido, la historia no es asignatura para el militar, la falta de vocaciones (vocación militar se entiende) es notoria. Nadie dice nada y lo peor: parece que todos estamos muy contentos.

Menos mal que la materia prima es excelente y nuestros oficiales suplen con su esfuerzo y amor a la profesión los déficits que encuentran en el proceso de formación. Contra el espíritu y la tradición no hay quien pueda.

«Creían que sin religión, sin magistratura y sin ejército podrían vivir en el pensamiento, en la pura especulación».

Me llegan rumores de cambio. Esperemos porque ahora España entra en parálisis y después nadie sabe lo que vendrá.

Lo militar está fuera de la corriente de la modernidad, pero la guerra cada vez está más cerca. Es más que un incendio y más que una simple emergencia. Lo es todo.

P.D. Puedo adelantar que el Jefe del Estado Mayor del Ejército, consciente de las debilidades  del actual sistema de enseñanza militar de formación para el ingreso en la escala de oficiales ha constituido un grupo de trabajo en el que se incluyen miembros de la Universidad de Zaragoza, la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar, la Academia General Militar y la Guardia Civil. Se trata de diseñar un nuevo modelo formativo de la enseñanza militar de formación para oficiales.

El objetivo es crear un nuevo grado universitario que se adapte al nuevo perfil de egreso definido por el General de Ejército Jefe de Estado Mayor del Ejército. Habrá una mayor carga humanística, en detrimento de las científicas, siempre con unos conocimientos profusos en las nuevas tecnologías, el liderazgo centrado en el Mando Orientado a la Misión y la gestión de la información y el conocimiento.

En la actualidad se trabaja en la memoria de verificación del nuevo grado que, ya redactada y presentada, está en proceso de aprobación por la Agencia de calidad y prospectiva universitaria de Aragón (ACPUA).

Una excelente noticia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 junio 2023

LA ENSEÑANZA EN LAS FUERZAS ARMADAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Si algo hay que hace grande a una nación y a sus ciudadanos es la excelencia en tres asuntos de Estado: la Educación, la política Exterior y sus Fuerzas Armadas. Todo lo demás se le dará por añadidura.

Es por ello que cada vez que llega un Gobierno a ponerse al mando de la nación se cambian la ley de Educación, el rumbo de exteriores se pierde en un caos político y se le da media vuelta a los ejércitos para que miren en dirección contraria. Es evidente que a día de hoy son asignaturas pendientes para el Estado español.

Siempre hubo un paradigma dialéctico con las Fuerzas Armadas: un modelo institucional u ocupacional. Pulso moral de la nación, o empresa estatal con cuenta de resultados (políticos y económicos).

Aquí hace ya algunos años, —los suficientes para que el daño sea irreversible— la idea ha sido retirarlas de su misión fundamental y utilizarlas como melifluo instrumento de una ideología.  También queda claro que gastar en ellas debe ser testimonial, lo mínimo.

Claro que nuestros aliados piden y exigen y…

Claro que las Fuerzas Armadas no pueden corregir sus deficiencias materiales y morales de un año para otro, pasan los años  y…

Claro que la Defensa, que es un asunto de Estado, de la Nación, no se improvisa y…

Claro que un día estalla la guerra y…

Sin duda quien decide, si preciso fuera, entregar su vida en defensa de España se aleja del modelo material, de la cuenta de resultados, para introducirse de lleno en el mundo axiológico donde es difícil se asiente la rentabilidad económica.

La milicia en su pureza no es la industria militar. La milicia en su pureza no es una empresa ni una cuenta de resultados ni la enseñanza debe ajustarse a exclusivos parámetros del mundo de la enseñanza civil. El argumento es muy sencillo: aquí se viene a entregar la vida en su concepto más amplio «si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España», compromiso desconocido en cualquier otro empleo público o privado.

La base de unos ejércitos capacitados y moralmente fuertes depende en su mayoría de dos aspectos: la enseñanza y el apoyo que reciba de la nación. En la vida militar no priman los intereses individuales, sino los nacionales, no hay ideologías, sino respeto a la Ley que enmarca al conjunto de la nación, el respeto a la Constitución y por tanto a la misión que esta les asigna. El militar no cumple y obedece por afectos ni por ideologías, sino por cumplimiento del deber legalmente establecido y ello bajo conceptos morales y virtudes tradicionales. Tiene su misión definida de manera clara y rotunda en el Título Preliminar de la Constitución.

La evolución hacia otra forma de entender la milicia —modo ocupacional, desmotivador— se puso en marcha con lo más preciado, con lo que a la larga daría sus frutos: la enseñanza militar.

Con falsos argumentos se ha justificado la necesidad de un cambio alegando torticeras razones: las raíces históricas, las tradiciones y los valores militares se enarbolan como una supremacía que pretende ser un «poder militar». Falso a todas luces.

La mayor virtud de un soldado es la humildad:

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

La reforma de la enseñanza militar, como dije en mi anterior artículo La transformación de los Ejércitos en España, era motivo de especial tratamiento, la victoria sería a medio y largo plazo, pero había que ir despacio y con cuidado. Les daba miedo acometerla. Se halla incluida en ese nuevo concepto llamado «escuela democrática» velo que oculta la manipulación para adaptar las futuras generaciones a un pensamiento alejado del esfuerzo y el sacrificio, bases de la carrera militar.

Decía Ortega y Gasset que el militar actual era un guerrero deformado por el industrialismo. De eso hace ya muchos años. Por eso a Europa la guerra le ha pillado con el pie cambiado y a España con los pies en la dirección contraria. ¡Si hoy nos viese o definiese…!

Así se entiende el desarme de Europa. Con las armas rendidas: «…vieron un tropel de ratones hambrientos que por la noche les había roído las cuerdas de sus arcos, las correas de cuero de sus escudos y todas las partes comestibles de sus armaduras».

Confiamos nuestra defensa a otros y bebimos y comimos hasta caer en un sueño profundo. «Nos prometieron cincuenta navíos, pero nos engañaron enviándonos solo uno de verdad y cuarenta y nueve de juguete, con muñecos por tripulantes, que el capitán arrojó al pasar cerca de la costa…»

No creo que haya una carrera de mayor complejidad, ninguna, como la militar. ¿Argumentos? Solo uno: en las guerras actuales participa toda la sociedad, todas las profesiones son actores de la guerra sea cual sea la actividad sin que nadie quede fuera del conjunto, nadie. Pero ese conjunto de nada sirve ni nada logra si no está mandado y además bien mandado que no es otra cosa que extrayendo lo mejor de cada uno lograr la excelencia del conjunto haciéndolo vencedor.

¿Estamos formando: militares?: «Junto a esa formación militar, será requisito para acceder a las escalas de oficiales obtener un título de grado universitario y para las escalas de suboficiales, una titulación de formación profesional de grado superior.” (Ley 39/2007 de la carrera militar, preámbulo, V)».

Sustancial cambio con la excusa del necesario ajuste para cumplir con el Plan Bolonia. ¿Era necesario? ¿No eran autosuficientes las Fuerzas Armadas para impartir su Grado? ¿No disponen de autorizados profesores con titulación y Centros más que excelentes?

Fue la Ley 17/1989, de 19 de julio, reguladora del Régimen del Personal Militar Profesional, la que definió un sistema de enseñanza militar integrado en el sistema educativo general y, por lo tanto debería adaptarse a los parámetros que regulan la enseñanza en dicho sistema, tanto en su nivel universitario (oficiales) como en el de la formación profesional de grado superior (suboficiales). Las leyes 17/1999 de régimen de personal de las FAS y la Ley 39/2007 de la carrera militar terminaron de ajustar la enseñanza militar. Entre los diversas posibilidades para adaptarse al nuevo sistema educativo se eligió la peor, ¿intencionadamente?

No es necesario explicar todo el proceso harto complejo. Solo es necesario decir que si antes se salía teniente o alférez de navío de las academias militares después de cuatro o cinco años de única y estricta formación militar hoy es necesario obtener en el mismo tiempo el grado de Ingeniería de Organización Industrial, Ingeniería Mecánica o Ingeniería de Organización Industrial. Con lo que durante los cuatro primeros años de formación el 75% del tiempo se dedica a la ingeniería con profesorado exclusivamente civil olvidando el peso que requiere la formación militar.

Ahora se estudian tres carreras en cinco años: ingeniero, militar ¿y técnico en emergencias o algo parecido? Lo militar es absolutamente secundario.

La Enseñanza en lo militar —Grado universitario, Plan Bolonia—, ha sido un estrepitoso fracaso. Equiparación ¿Para qué? Tenemos el criterio de que un Ejército es mejor o peor no por sus mandos y soldados sino por el material que tiene con lo que la formación de sus oficiales pasa a un segundo plano. Más técnica que humanística.

¿Pasamos a un nuevo modelo que se implanta: el de los ejércitos/empresa como Wagner? Supongo que los ejércitos están desarrollando el modelo o al menos pensando en las cosas que se ven. La técnica y la ciencia han matado a la guerra y a lo que de humanitario debe tener una guerra.

El Plan Bolonia ha sido un fracaso en lo militar, una innecesaria cesión de la formación militar no al mundo académico, sino al político. Politizar la milicia es utilizarla para unos fines ideológicos y la defensa de una nación está por encima de cualquier opción política.

Debe crearse un Centro Universitario propio de las Fuerzas Armadas con una docencia propia dependiente del ministerio de Defensa exclusivamente y con sus especialidades que integrasen al personal civil académico necesario.

En estos momentos falta fluidez académica, las relaciones Academia General Militar y Universidad dejan mucho que desear. El sentido que tenía el «espíritu de la General» desaparece cada día.

Déficit de oficiales en los empleos básicos y de mando directo de unidades porque se producen muchas bajas en las academias, los alumnos de letras tienen vedado su acceso a la carrera militar, la formación humanística ha desaparecido, la historia no es asignatura para el militar, la falta de vocaciones (vocación militar se entiende) es notoria. Nadie dice nada y lo peor: parece que todos estamos muy contentos.

Menos mal que la materia prima es excelente y nuestros oficiales suplen con su esfuerzo y amor a la profesión los déficits que encuentran en el proceso de formación. Contra el espíritu y la tradición no hay quien pueda.

«Creían que sin religión, sin magistratura y sin ejército podrían vivir en el pensamiento, en la pura especulación».

Me llegan rumores de cambio. Esperemos porque ahora España entra en parálisis y después nadie sabe lo que vendrá.

Lo militar está fuera de la corriente de la modernidad, pero la guerra cada vez está más cerca. Es más que un incendio y más que una simple emergencia. Lo es todo.

P.D. Puedo adelantar que el Jefe del Estado Mayor del Ejército, consciente de las debilidades  del actual sistema de enseñanza militar de formación para el ingreso en la escala de oficiales ha constituido un grupo de trabajo en el que se incluyen miembros de la Universidad de Zaragoza, la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar, la Academia General Militar y la Guardia Civil. Se trata de diseñar un nuevo modelo formativo de la enseñanza militar de formación para oficiales.

El objetivo es crear un nuevo grado universitario que se adapte al nuevo perfil de egreso definido por el General de Ejército Jefe de Estado Mayor del Ejército. Habrá una mayor carga humanística, en detrimento de las científicas, siempre con unos conocimientos profusos en las nuevas tecnologías, el liderazgo centrado en el Mando Orientado a la Misión y la gestión de la información y el conocimiento.

En la actualidad se trabaja en la memoria de verificación del nuevo grado que, ya redactada y presentada, está en proceso de aprobación por la Agencia de calidad y prospectiva universitaria de Aragón (ACPUA).

Una excelente noticia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Junio 2023

 

LA CAÍDA DE BIDEN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Biden cae al suelo después de un tropezón en la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Podemos jugar con la metáfora o entrar en el juego de los augures; todo invita a hacerlo y en la historia pocos personajes han eludido interpretar aquello que podía ser un aviso de los dioses, incluso una incitación de Apolo o de Dionisio. Lo peor es sin duda la tibieza que genera aburrimiento. No lo hay sino mucha preocupación ante la caída de América en la Academia de sus aviadores. El cielo contra la tierra. Presagios en los vuelos del águila.

Desembarca César en África: «Al bajar a tierra, César tropezó y se cayó, pero con su gran presencia de ánimo transformó lo que era un síntoma de malos augurios en una señal de buena suerte, pues cogió un puñado de tierra entre sus manos y gritó: ¡Ya eres mía África!».

Podría haber hecho algo parecido Biden. Con la mirada puesta en los cielos de Colorado Springs: ¡Ya eres mía Rusia!

Cae América, de bruces su presidente, ante los cadetes de la poderosa Fuerza Aérea tropieza Apolo el que hiere de lejos.

Escipión se esconde, no da la cara, pero la guerra es engaño. El que parece caer: se eleva. El que aparece en lo alto: va camino de estrellarse.

Siempre, en todas las guerras y en todos los tiempos ha habido un Bajmut.

Las Termópilas. Una trampa donde brilla la heroicidad, el sacrificio, el valor. Grabado en oro queda: simplemente la muerte. Era y será una trampa.

Los aviones para Ucrania ofrecen muchas dudas: ¿Quién pilotará las aves de fuego? ¿Dónde anidarán? ¿Quién las alimentará?

La guerra solo se gana con botas en el terreno, incluso después de haber firmado la paz.

La guerra militarmente camina hacia su final. Los síntomas son de derrota. Económica y militar. Geopolítica y geoestratégica.

La estatua de la libertad tiembla y la Inteligencia piensa por dónde, cómo y cuándo.

Mejor que sea la inteligencia artificial (IA) la que decida cuál es el lugar para asestar el golpe definitivo. Puede que se retraiga.

Bajmut y Belgorod han sido un fracaso.

¿Será por el sur? ¿O será el final?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

¿SÁNCHEZ SECRETARIO GENERAL DE LA OTAN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estos días se habla de la posibilidad de que Sánchez sea el próximo Secretario General de la OTAN. Podría ser en los sueños de Sánchez, pero o Europa está en plena metamorfosis identitaria y los Estados Unidos desaparecidos o jamás la OTAN se pondrá en manos de quien podría llevarla a su pronta desaparición, en manos de quien tiene como mayor virtud la capacidad de enfrentar a unos contra otros y un vocabulario basado en el insulto y la grosería. La OTAN (creemos) es otra cosa.

A estos argumentos habría que añadir lo de sus pactos en España, pero al menos a Europa parece no importarle ya que ha dado cobijo en sus tiempos a los terroristas de la ETA y ahora a los fugados de la justicia española por sus delitos contra la unidad de España.

Claro que más poder tienen los argumentos puramente militares y que conviene recordar.

—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción ofendía de manera pública y ostentosa, algo que no haría ni el dirigente de Corea del Norte, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. Internacionalmente una ofensa inadmisible; no hay otra más grave. La bandera representa a todos, repito, a todos, y no hay nada ni nadie que pueda sustituir su significado. José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Pero era el momento y llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco. Humillante para nosotros, arriesgado e inolvidable para ellos. Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Feliz Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. El íntimo de Bono, también de Zapatero, se lo cree, está en todo.

Se elige al general italiano. ¡Premio! La noticia era así: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán, que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

Una cosa tienen buena estos socialistas y es que saben premiar fidelidades. El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso.

—23 marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el presidente americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno, su asesor personal en política exterior y el general del Ejército de Tierra Félix Sanz Roldán (luego fue Jefe del Centro Nacional de Inteligencia CNI y ahora se sienta en el Consejo de Administración de Iberdrola) viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen en las Azores, B. León y Félix Sanz Roldán (el general de Ejército Consejero de Iberdrola) les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente».

—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

—Josep Borrell afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios”.

The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

Las cosas no mejoran y Sánchez es el perfecto jefe de la OTAN. Pactaría con el diablo.

¿Son suficientes razones que lo avalan como el futuro Secretario General de la OTAN?

Ánimo. Es más que posible.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS 2023. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Entre hoy día 31 de mayo y el sábado 3 de junio se celebra el Día de las Fuerzas Armadas 2023. Los actos centrales se desarrollarán en Granada y Motril presididos por Su Majestad el Rey y será los ya tradicionales: Izado y Homenaje a la Bandera Nacional con el Homenaje a los que dieron su vida por España, Desfile Aéreo y Terrestre, terminando con el Arriado de la Bandera Nacional

En Motril, el acto central presidido por Su Majestad el Rey se celebrará el viernes 2 de junio y será un desfile naval y aéreo.

En 1978 se estableció El Día de las Fuerzas Armadas que debería coincidir con la festividad de San Fernando y celebrarse cada año con especial énfasis en una Capitanía General. Una parada militar y el homenaje a la Bandera de España serían los actos principales. El año 1987 se extendió la celebración a todo el territorio nacional quedando configurado el Día de las Fuerzas Armadas como una jornada de encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares.

En 1987 se aprobó una ley que establecía el 12 de octubre como “Día de la Fiesta Nacional” con la finalidad de recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos. Fue en 1997 cuando finalmente se ordenó el traslado a este día de los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas. El objetivo era dar realce a la conmemoración de la Fiesta Nacional logrando la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la Nación española. Esa es la razón del desfile militar que se celebra el 12 de octubre, que nada tiene que ver con el día de las Fuerzas Armadas. Recordemos que también hay una celebración de gran importancia para los Ejércitos, La Pascua Militar (6 de Enero), donde además de conmemorarse la toma de Menorca en 1782, se realiza un balance del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el que comienza.

Creo que es conveniente esta aclaración porque llega un momento en que se confunden las celebraciones como consecuencia de la afición ministerial a los cambios insustanciales a golpe de decreto. Suele ser que lo que unos ordenan otros lo desordenan y a sí vamos, de cambio en cambio y tiro porque me toca; mejor no entramos en detalles y limitémonos a dejar constancia del poco interés que hay en impulsar la cultura de defensa.

Si analizan la actual situación comprobarán que reina la confusión. El Día de la Fiesta Nacional nunca ha tenido el anunciado sentido histórico y cultural y el Día de las Fuerzas Armadas ha quedado relegado a algo pobre y alejado del respetuoso y brillante homenaje que se merecen los Ejércitos.

¿Cuántos saben que se celebra este día? ¿Cuántos espacios informativos hay en los medios de comunicación?

Estamos en guerra, pero el instrumento que la Nación tiene para estar en condiciones de dar la debida Defensa y Seguridad a España no le interesa a nadie. Las Fuerzas Armadas son algo marginal y relegado a un segundo plano. Espero que sus virtudes no lo sean.

La milicia por definición es austeridad y sacrificio y no recordamos en nuestra historia reciente ningún periodo de opulencia en los ejércitos. La vida militar en España es una permanente historia de austeridad y sacrificio, de renuncias.

La situación es preocupante ya que vamos camino de convertir a las Fuerzas Armadas en inútil instrumento incapaz de cumplir la misión que la Nación les asigna. Recurrir a la conocida petición de «hacer más con menos» es una ofensa para los que lo dan todo y en cualquier circunstancia, hasta la vida.

En fin, con el Día de las Fuerzas Armadas se trata de rendir el merecido homenaje que los soldados merecen. También se busca el encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares, aunque a mi juicio esto no es labor de un día sino fruto del conocimiento diario y del mutuo respeto y compenetración, es decir, de una adecuada cultura de defensa enseñada desde la niñez aunque, como ya hemos dicho, aquí no se esté por la labor.

Si no fuera por nuestros soldados, embajadores del valor y del honor: ¿quién garantizaría la unidad de España? ¿Quién izaría nuestra bandera en los más altos pabellones del mundo?

Finalizo pidiéndoles algo muy sencillo. El mayor homenaje, la mejor recompensa para nuestros soldados es su presencia. Acudan a cualquiera de los actos y compartan ese día con sus soldados. La Patria, España, se lo agradecerá.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

31 mayo 2023

Mensaje Ministra de Defensa

 

 

ELECCIONES: ESPAÑA ROTA. Rafael Dávila Álvarez

España ha votado. Sin duda habrá que esperar a que la situación se normalice y la vida política asuma que el horizonte que se vislumbra tras unas autonómicas y municipales es aterrador.

Los ganadores tiene una labor prioritaria: sacar a España de la boca de los lobos que la están haciendo trizas.

Dos miradas que te hielan el corazón: País Vasco y Cataluña. Proceder del terrorismo y ser independentista les ha sido rentable y no debemos admitir esa derrota sin hacer nada, sino analizar los porqués y buscar la solución. La permisividad de un Gobierno que solo vive para el voto y el dominio de los medios de comunicación han dado este resultado: es una guerra cognitiva, un ataque en toda regla al corazón de la nación.

En estas elecciones no ha ganado España: está rota.

Es necesario que no perdamos el horizonte. Heredamos una España rota.

«¡Que te vote Txapote!»: Txapote se ha votado así mismo y ha ganado.

Los que se denominaban socialistas, con Sánchez a la cabeza de la tribu, han sido mordidos por la serpiente que sujetaban con sus garras. Era previsible. Dos que se acuestan en el mismo colchón…

Ante la debacle el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se saca de la chistera elecciones anticipadas: 23 de julio.

¡Uy! Algo no encaja y el personaje esconde una carta que deberíamos adivinar. Les doy una pista: no dejen de mirar al sur…

Es la hora de meditar y poner solución a una España que está hecha jirones por las fauces de lobos depredadores.

-Los resultados en el País Vasco son aterradores. El terrorismo victorioso está crecido gracias a quienes les han abierto las puertas de las instituciones (que poco se habla de aquel Tribunal Constitucional y su presidente que legalizó lo que el Tribunal Supremo no admitía en su sentencia).

-El independentismo sigue, aunque el dinero ha visto las orejas al lobo y se refugia porque no tiene un plan/dinero. Los independentistas solo saben organizarse con dinero y ahora pueden empezar a estar secos; sin plan.

Son los retos por delante: Desinfectar La Moncloa. Atender y trabajar en el País Vasco para ese 51´27% que no ha votado y donde reside la voluntad atemorizada, enfadada o abandonada. Es necesario y posible recuperarlo si se trabaja con sensibilidad e inteligencia.

No dar ni un duro de más a Cataluña que suponga un privilegio respecto al resto de autonomías y hacer cumplir la Ley. Rigurosidad económica y aplicar la ley.

Llevará tiempo, pero se puede lograr. Lo que no es admisible es seguir como si en España nada ocurriese cuando el paso del tiempo nos lleva a la desaparición como nación soberana.

A los vencedores les diría que tengan cuidado:

Pues a ellos que estaban ansiosos

por traspasar la fosa,

sobrevino un agüero:

un águila de altísimo vuelo

que iba dejando aparte, hacia la izquierda,

a las huestes troyanas

y llevaba apresada entre sus uñas

una roja serpiente color sangre,

enorme, viva, aún jadeante,

que, además, todavía de la lucha,

no se había olvidado;

pues hacia atrás habiéndose doblado,

picó al águila misma

que la iba llevando entre sus garras,

en pleno pecho, al lado del cuello,

y el águila transida de dolores,

lejos de sí dejóla caer a tierra

y arrojóla en medio de la turba,

mientras ella, en chillidos prorrumpiendo,

con los soplos del viento iba volando.

(La Ilíada. Canto XII)

Sobre todo que no sigan jugando a ser ciegos como Borges «seguir jugando a no ser ciego…».

Es necesario salvar a España de la serpiente y de la ceguera.

Será duro, pero no os quejéis: os lo hemos puesto en bandeja.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 mayo 2023