EL PAPA HA MUERTO ¿QUIÉN SERÁ EL SUCESOR? Rafael Dávila Álvarez

El féretro del papa Francisco en Santa Marta. (Reuters/Vatican Media Press)

¡El Papa ha muerto! Es algo que recuerdo desde niño con la muerte de Pío XII en 1958. Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora el Papa Francisco han pasado por la reciente historia de muchas vidas como la mía. Siempre conmovía la noticia. Pero el faro pronto lucía de nuevo. De una u otra manera brillaba con colores propios, más o menos al filo de los tiempos. Imprescindible.

La muerte de un Papa es una noticia más espiritual que otra cosa. De las que llevan a la oración y elevan el pensamiento sobre lo material. Sin olvidarlo.

A pesar de ello el juicio de los hombres es más fuerte que su elevado pensamiento individual. Como debe ser alimentado, o no piensa, surge el postureo desde lo oficial y terreno, la luz que lanza el poder constituido.

Lo oficial, eso que roba, se postula al lado de los pobres y necesitados. Como si alguien no lo estuviese o no lo fuese. Asiste el poder como Judas al convite porque el tiempo que media entre la traición y su escándalo es infinito. A veces forma parte de la eternidad. El poder hace caja. Los mercados se dan un respiro. Hay tiempo para seguir ordenando aranceles y bombas. Curiosa la última audiencia del Papa Francisco. Vance, vicepresidente de los Estados Unidos. Llegó hace poco a la Iglesia Católica y su estancia en Roma ha sido para despedirse del Papa y situarse junto a los muros de Roma.

El poder centra su atención en el Vaticano. Debajo de la mesa cardenalicia se mueven muchos intereses. Es la hora de repartir las cartas. ¿Marcadas? Momento crítico.

Recuerdo el tiempo entre Maquiavelo y Alejandro VI., el Papa español, Rodrigo de Borja, los Borgia. Existió y nos parece mentira. Pero no.

Esto es si cabe más complicado.

Ha muerto el Papa. Como cuando muere el Rey. Un pequeño intervalo que puede ser muy largo cuando hay presiones. Hoy el tiempo no se mide en años, ni en días ni horas. Hechos, acontecimientos.

España es Católica, Apostólica y Romana. Eso no cambia en un momento. En una noche no se cambia el alma y se despierta otro.

El Cardenal de referencia en España te sacude con una cruz suya, en la cabeza, te deja tambaleante y ya no sabes donde estás ni a donde irás. Hay que abandonar el estandarte, al abanderado que nos arrastraba a la humillación por haber protagonizado una historia de enfrentamiento. Debemos arrepentirnos a los pies de una historia nueva, quizá la misma, pero contada de forma distinta. Ya no hay Ora et labora. Solo labora. Si te dejan.

Leo en esa maravilla que nos deja el maestro Gabriel Albiac en su novela Dormir en vuestros ojos la actualidad más rabiosa. Sí; es una novela sobre el final de Maquiavelo. Las novelas tiene eso de malo, que son el único género literario que cuenta la verdad histórica.

«El totalitarismo apela a la moral por encima de la política» ¿Se dan cuenta?

Los mensajes del sentimiento de la España oficial ante la muerte del Papa no pueden ser más evidentes. Elocuentes.

Es trampa del ajedrez al que juegan los dictadores. No hay mayor peligro que el juego de la predicación moral desde el poder establecido. Una espada que te atraviesa el corazón. Se apoderan del mensaje moral de mayor tradición y lo reproducen políticamente.

Postureo: «Actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción».

El Papa Francisco adivinó y pudo comprobar que los dorados del Vaticano son como el resto. Brillan y brillan, embellecen, pero por la noche la inmensa oscuridad te deja solo ante lo desconocido. Se oyen ruidos y lo mejor es detenerse y esperar a que amanezca. El Papa lo ha hecho inteligentemente y, como no tenía una respuesta clara, ha dejado la labor en manos de los cardenales por él nombrados.

El exceso de renuncias a lo terrenal, a lo temporal, son gestos de vanidad, y por eso los gobernantes viven en la arrogancia, rechazan las ínfulas, pero visten púrpuras de lo más visible, precisamente disfrazadas de humildad.

La Tierra no es el Cielo y Alejandro VI se dio cuenta de que el papado estaba entre la diplomacia y la milicia, por lo que poco iba a resolver la tibieza de la política. O eres frio o caliente..

Se repite la historia. Es lo mismo ante lo que ahora se encuentran los que se cubren con capelo: diplomacia y generales junto a políticos. Cielo o Tierra. De hipocresía estamos repletos. Deben elegir entre el cielo y el infierno sabiendo que entre ambos hay un abismo insondable.

A las puertas de Roma siempre se encuentra un ejército dispuesto a robar la moral e izar su estandarte como propio. Es un ejército de saqueadores: ideólogos de la miseria, mercenarios a sueldo.

«No deis las cosas sagradas a los perros, no sea que se revuelvan contra vosotros y os hagan pedazos. Y no echéis  vuestras perlas a los cerdos, para que no las pisoteen» (Mateo 7,6.).

Italia es Livorno y es Sicilia. Junto a Roma, el Vaticano. El mundo que era. Puede que deje de serlo.

Savoranola aparece de nuevo, el gran movilizador, pero no supo discernir entre la teología y la política. Dejemos claro que son el campo de Dios y el de Mefistófeles.

El nuevo Papa ha de venir por consenso y no por asalto.

Desde niño, cuando me percaté de la muerte del Papa, entendía que la pobreza estaba en la ceguera y como yo voy camino de ella busco quien me diga lo que hay detrás de la oscuridad. Pobres somos todos. De manera distinta, pero al fin y al cabo pobres. Es vieja conocida.

Lo que necesitamos es un Papa que nos hable del Cielo. Más allá.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

22 abril  2025

 

LA DEFENSA DE ESPAÑA EN RIESGO ¿SU ECONOMÍA?

 

Deshagan las maletas y regresen a la realidad. Después de una semana desinformativa donde ningún medio nos ha vendido su producto, supermercados de noticias cerrados, hay que regresar al negocio. Nunca la información en España ha estado tan controlada por el dinero; de uno y otro lado. Libertad de información modulada. Las armas dan dinero. Una fuente de financiación de muchos medios. Con el mazo dando.

Lo habíamos dejado en que Europa iniciaba de manera urgente (8oo.ooo millones de euros) el rearme sin todavía saber muy bien quién es el enemigo y cuando nos va a atacar.

A España ya lo han hecho. Hasta las entrañas. En cinco años, por poner una fecha como la Agenda 2030, o seis por acercarnos al Centenario de la II República con el Stalin español, tendremos la solución definitiva.

¿Para qué necesita rearmarse España? Nada es en este concierto internacional y el futuro es sombrío. Mejor cerramos el ministerio de Defensa como el presidente siente en su intimidad. ¡Para lo que nos sirve!

Hay un par de noticias de importancia para eso del rearme de España que han sido ocultadas por el ruido festivalero y el agua que no da tregua.

1.- Las African Lion son unas maniobras combinadas que durante estos meses se realizan frente a las costas Canarias y en aguas territoriales del Sáhara dirigidas por EEUU y que cuentan con la participación de Marruecos y varios países de la OTAN (Reino Unido, Italia, Países Bajos…) además de Israel, Túnez, Ghana, Senegal. Incluso este año hubo intento para la participación de Argelia que finalmente no lo hizo.

«Liderado por la Fuerza de Tarea del Sur de Europa, África (SETAF-AF) del Ejército de los EE. UU., el AL25 mejora la interoperabilidad, fortalece la preparación y establece alianzas estratégicas mediante entrenamiento realista y multidominio. Los ejercicios abarcan los ámbitos terrestre, aéreo, marítimo, espacial y cibernético, apoyando el objetivo común de aumentar la seguridad y la estabilidad en el continente».

España participó en 2016, para luego alegar razones presupuestarias y retirarse de las mismas. Las relaciones internacionales en el ámbito militar son difíciles y están basadas en una férrea confianza. El Sáhara por medio y Canarias en el horizonte. Perdimos nuestro lugar y olvidamos nuestra Defensa. Marruecos alcanzó la «amistad militar» de los Estados Unidos de América en julio de 2004 al recibir de manera oficial la consideración de Major non NATO ally que la elevaba a miembro preferente en el ámbito militar y desde entonces no ha cesado el apoyo militar y la confianza mutua en detrimento de la que EEUU mantenía con España.

Lo de este año 2025 ha sido más grave. España iba a participar, ninguna información se ha dado desde el ministerio de Defensa, pero sabemos que  el despliegue español no ha sido en Marruecos, sino en Túnez para evitar que las tropas españolas coincidieran con las israelíes desplegadas en Marruecos. Desde luego el ministerio de Defensa español no se ha pronunciado, pero dada la gravedad del asunto sería conveniente que se aclarasen los detalles de la participación española y su despliegue.

Todo el movimiento Tierra, Mar y Aire-Espacio será monitorizado desde la base militar del Reino Unido en Gibraltar. España no se entera de nada. Más grave si cabe.

2.- La Base Militar de Rota compartida con los Estados Unidos surgió en 1953 del pacto de 1953 entre Franco y Eisenhower convirtiéndose con el paso del tiempo en una pieza de gran valor logístico para los Estados Unidos por sus instalaciones de armas y combustibles, la mayor base de Europa. Su situación la hacen casi irremplazable. Alberga a 2.800 soldados estadounidenses, incluidos los que se encuentran actualmente en el mar, con 5 destructores de 9.000 toneladas que forman el escudo antimisiles más importante para la protección de Europa. Se esperaba un sexto buque que con la llegada de Trump debemos olvidar.

Ahora se empieza a hablar de la base de Rota, y no para bien. Existe la posibilidad de que la Administración Trump, en la revisión estratégica y despliegue de fuerzas  que lleva a cabo, piense en cambios sustanciales para Europa y por tanto para la base de Rota, que es una de las 38 que tiene en nuestro continente y que se encuentran en revisión. Podría disminuir su capacidad e incluso llevársela a otro lugar fuera de España. Sería una tragedia económica y militar para nuestra nación y para Europa algo irremplazable en muchos años. Europa no colabora con Estados Unidos y su defensa adolece de graves carencias. España no es que no colabore, sino que descaradamente se enfrenta a la Administración estadounidense en una lucha ideológica que nos va a costar muy cara.

Conviene recordar algunos pequeños detalles:

-Todo el sistema de defensa contracarro del Ejército español está basado en los misiles SPIKE LR-2 de tecnología israelí (Rafael advance Systems). España aprobó su adquisición por un valor de 285.070.127´60 euros. 168 sistemas y 1.600 misiles, en un conjunto de 574 millones de euros para misiles c/c, granadas de mortero, y diversa munición. Significa 1.100 puestos de trabajo en las empresas Escribano, Expal, FMG y Tecnobit. Supone el total de nuestra defensa contracarro. Todo ello en manos de la tecnología y patentes israelíes.

Para los lanzacohetes que sustituirán a los Teruel, se prevé un gasto de cerca de 700 millones de euros y de nuevo en manos de Israel ya que la patente es del sistema israelí PULS de la empresa Elbit con un consorcio formado por Expal, Escribano, GMV e Iveco.

Seguiríamos con las radios vehiculares, los sistemas para detección, identificación y definición de los Eurofighter, blindajes, torres de los Leopardo… todo tecnología de Israel.

Por otro lado Israel es un vendedor principal de armamento a Marruecos que con la ayuda de Estados Unidos se está convirtiendo en la mayor potencia que controla el Mediterráneo occidental y la entrada al Estrecho.

-El Ejército de Tierra ha adquirido 4.500 vehículos todoterreno al precio de 217 millones de euros a la empresa Iturri, pero esos vehículos 4×4 son de la marca china Changang. Ningún Ejército occidental haría semejante cosa y menos los Estados Unidos por su posible manipulación remota en caso de conflicto y por tanto son muchas las naciones que están en  vías de prohibir ese tipo de importaciones. España es diferente y el ministerio de Defensa dice que serán utilizados en cometidos tácticos alejados de «actividades inherentes al combate«. Muy propio de la desmilitarización de nuestros Ejércitos, «alejado de esas actividades inherentes al combate».

El resumen es que en cualquier momento se examinará desde la Casa Blanca la postura de España y corremos el riesgo de quedarnos más solos de lo que estamos. Nada nos dice que la base de Rota pase a ser un recuerdo y los efectos militares dejen paso a los económicos empobreciendo la zona irremediablemente y dejándonos con la puerta abierta del sur y muy lejos de la angostura del Estrecho y de Canarias.

Pasaremos a ser aliados de Xi Jinpin, Putin, Alí Jameini, Maduro y cosas así; que es lo que parece que por aquí gusta.

Pero esto son nimiedades después de la urgente visita del presidente del Gobierno a China. Ha sido el remate para acabar con la más mínima posibilidad de Defensa exterior de España cuando la interior ya ha sido entregada.

Sánchez a China. Cuerpo a Estados Unidos. Todos a tierra.

Así se nos va poco a poco el futuro.

Un ejemplo para finalizar:

-España pierde la inversión pública para el desarrollo de la alta velocidad entre Dallas y Houston. Es lo que hace viajar a nuestro ministro de la cosa a (C)cuerpo gentil a Estados Unidos y con cuentos chinos. La Administración Trump ha dicho no a unos miles de millones de inversión. Naranjas de la China.

España y su Renfe se quedan sin contrato. No será el único.

España culmina su aventura en el mundo. Nadie nos quiere ni como amigo ni como aliado ni como empresario.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

21 abril 2025

SE CONVINIERON EN TREINTA PIEZAS DE PLATA Rafael Dávila Álvarez

 

Escuché cómo alguien, con toda intención mediática, se declaraba ateo, pero fiel cofrade, congregante, hermano y en esta Semana Santa, disfrutaba siendo parte de su engañoso festival. Le iba el rollo ese de la calle, la emotividad, ser bulla y  barullo, y un protagonismo tan falso como la religión que solo se practica alrededor de las emociones sin raíz. Ofensa grave  a los que procesionan con fe e incluso por ella, por los demás entregan su vida.

No pude olvidar aquel ¡Crucifícalo! ¡A Barrabás! ¡A Barrabás!

El caso es la calle, inundarla, contagiarse y sentirse protagonista, y si llega el caso lo mismo se entroniza que se destrona o estigmatiza. ¿Qué más da? Eso explica muchas cosas y casos recientes.

No voy a ir a ninguna procesión. Con la que llevo dentro me llega y me sobra. Gritos de verbena. Incomprensible actitud que vota levantar o derribar. Estamos ante una situación crítica. Desorientados.

No invento nada. Es.

La Cruz iba a ser demolida, barrenada; como antaño lo fue el Sagrado Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles después de ser fusilado. Estaba y está en el contrato. Se renueva la negociación. Mientras, firmado está, a ese monje que vigila orden se le da: ¡Que se quite el capirote y a volar!, lejos, que quede sin vigilancia el valle de lágrimas.

Hubo pacto. Silencio. Se cuela la amenaza. ¡Si no… la derribamos! La derribamos. La derribamos. Capaces son. Nadie se opondrá.

No hay nada más cruel que la reconversión de una Institución que supo conducir la moral de un pueblo en empresa. Rentable. Con vigilancia sobre la cuenta de resultados. Materiales.

Duele la soledad y la Cruz lo es. Por mucho que se suba y se baje a ella y por ella, siempre es un símbolo de soledad y abandono.

Este no es un Jueves Santo como otro cualquiera. Le precede un trato y un contrato. Solo nos queda ver quienes han dejado allí su firma. Hace 2000 años también lo hubo. Una traición. Unas monedas bastaron. Estaba dentro y desde dentro se urdió todo.

—¿Qué me queréis dar y os lo entrego? Se convinieron en treinta piezas de plata, y desde entonces buscaba ocasión para entregarlo.

—Al que yo bese, ese es. Apresadlo.

Está escrito y lo han confesado. Su cabeza por la Cruz. Quede al descubierto el trato. La fuerza de un monje es toda cuando se trata de defender la Cruz.

«A fray Juan lo montan en un mulo con destino a Toledo, aunque él no sabe a dónde lo llevan. Tiene que atravesar, sabiéndose secuestrado, la paramera abulense, la sierra de Gredos y los riscos del Tiemblo a comienzos de diciembre, en días de frío y nieve. Cuentan que llega a Toledo de noche y con una oscuridad añadida porque, además, le tapan los ojos con un pañuelo».

“En una noche oscura, con ansias, en amores inflamada, ¡oh dichosa ventura!, salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada”.

No son tiempos de sosiego. No se puede uno fiar de nada ni de nadie. Veremos en qué queda todo, no será nada bueno, cuando las grandes instituciones morales juegan para su supervivencia y en el juego está todo admitido. Por dinero y bajo palio.

Es un cisma: escisión, discordia, desavenencia. Es lo que marca la pauta moral de España sin guía ni pastor.

Cuando es la moral lo que está en juego, se le pone precio, se entrega la historia y la tradición por treinta monedas; resulta que nadie sale a la calle. Están vacías. Forma parte del trato. Que nadie se mueva. Ni una queja.

¿Queréis calle?

Toda vuestra, que mañana será otro día más de engaño. Será otro día y Dios dirá.

—¿Y si Dios no dice nada?

—Pues nada.

En el trato estaba derribar la Cruz. Se firmó ante el sanedrín y el veredicto no tuvo oposición alguna. Todos firmaron y los que estaban fuera se pronunciaron.

—¡No conozco a ese hombre!

No es difícil reconocerse en estos tiempos de rezos y olvidos. Parece hora de los dinamiteros de la moral.

Soledades. Y amenazas.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 abril 2025

 

FERNANDO DE HUIDOBRO Y POLANCO: EL PÁTER JESUITA CAPELLÁN DE LA LEGIÓN. Rafael Dávila Álvarez

Páter Fernando de Huidobro. Claustro de la Iglesia PP. Jesuitas San Francisco de Borja . Madrid

El 11 de abril de 1937 moría el jesuita Padre Fernando de Huidobro y Polanco. Era el Capellán de la IV Bandera de la Legión en el frente de Madrid. Enterrados sus restos en la Iglesia de San Francisco de Borja de los Padres Jesuitas en la calle Serrano de Madrid tiene un monumento erigido en la Cuesta de las Perdices (N-VI. Madrid).

Uno de los primeros artículos que publiqué en este blog, el 5 de marzo de 2014, fue dedicado al Páter Huidobro, Legionario y Santo. Desde entonces han pasado muchas cosas, pero han de pasar muchas más. No ha habido año que no dedique mi recuerdo, devoción y oraciones al Páter de la Legión.

Ahora, al fin, su Causa de beatificación se ha vuelto a  abrir y el Capellán legionario continúa su lento, pero seguro camino hacia los altares.

Es la burocracia lenta y pesada, por rigurosa y eficaz, confiemos en ella para determinar ese día en el que oficialmente se proclame la Santidad del Páter Huidobro. La legión quiere un santo en sus filas.

Pero no será el lento caminar de los papeles los que hagan Santo al Páter; hay algo mucho más eficaz, necesario, y está en nuestras manos, en la de todos ustedes, legionarios o no, y es la devoción lo que le llevará a los altares.

La santidad a día de hoy es un difícil reto. Si además se trata para alguien que estuvo con la Legión en la Guerra Civil se nos antoja un imposible. Hay recelos, en lenguaje legionario ya saben, se quieren derribar cruces y bondades.

No entremos en ello. El que quiera puede leer la biografía del Páter Huidobro en este blog o en otros muchos sitios. No conoció bandos ni atendió a unos olvidando a otros. Se acercó entre balas y cañones a todos, los de uno y otro bando; a todos les llevó su crucifijo de brazos abiertos, de consuelo antes de morir. Sé que más de uno gritó y pidió como última voluntad su presencia, y el Páter olvidó las balas y los colores para correr a consolar a un español que moría.

Sea este día un homenaje hecho oración al Páter de la legión, una unidad elegida por él ya que era más pueblo y valiente que ninguna, y la más cercana al Cielo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 abril 2025

Padre Huidobro Capellán de la IV Bandera de la Legión

(Publicado en 2014)

Si salen de Madrid por la carretera de  La Coruña, a la altura del Km. 8,6,  podrán observar una gran piedra de granito y comprobar, si son capaces de llegar hasta ella, que se trata del monumento “Al padre Huidobro. Capellán de la Legión”.

Hace exactamente un año que el Presidente Obama concedía a título póstumo la Medalla de Honor del Congreso al Capellán del Ejército de los Estados Unidos Emil Kapaun por su valor y méritos en la Guerra de Corea. Murió el año 1951 siendo prisionero de guerra. Se le conocía como el “capellán de los soldados”. “Nunca disparó un arma de fuego pero tenía el arma más poderosa de todas: el amor a sus hermanos, tan poderoso que estaba dispuesto a morir para que ellos pudieran vivir”, dijo de él Obama en el acto de entrega de la preciada condecoración.

El padre Huidobro era un joven jesuita que vino el año 1936 desde su destierro en Bélgica para prestar auxilio espiritual a los soldados en combate.

Murió en el frente de Madrid el 11 de Abril de 1937 siendo capellán de la IV Bandera de la Legión. Con un mono azul como vestimenta y crucifijo en el pecho, sentó plaza con los novios de la muerte y sólo necesitó el primer combate para demostrar quién era aquel curita que siempre aparecía donde más zumbaban las balas. Los legionarios pronto se dieron cuenta. “¡Este cura es un valiente!”, “¡es un Santo!”, decían al ver que se mezclaba entre ellos como uno más. Bien respondía aquél jesuita a lo que ahora predica y ejerce otro jesuita, el Papa: “Los obispos y sacerdotes deben estar al servicio del pueblo, en medio del rebaño y con olor a oveja”. El padre Huidobro amó siempre a sus legionarios, pero estaba en tierra de nadie y se lanzaba a prestar los auxilios espirituales a cualquier herido, sin discriminación de bandos y llevando como únicas armas la bondad y el crucifijo.

Era un valiente y era santo, según el decir de los legionarios que es envidiable certificado popular. Se fue, con tantos legionarios que caían en combate, cuando el amarillo de los jaramagos y el rojo de las amapolas rellenaban las cunetas de la Cuesta de las Perdices.

El poema medieval “La Danza de la Muerte”, que siendo un joven estudiante había representado Fernando Huidobro, se había hecho realidad tal y como él la esperaba, la muerte igualadora.

El Capellán en los ejércitos es algo que los soldados asumieron desde Flandes como saludable precaución ante el trance de la muerte cercana. Desde entonces, los capellanes han recorrido muchos frentes de batalla con su cruz y su estola. Los españoles les llamaban Páter o Padre. Las unidades de los ejércitos anglosajones copiaron entonces el nombre ya que eran los capellanes españoles los que les atendían. Por eso al “military chaplain” le llaman Padre en español. Eran los antecesores del Páter Emil Kapaun, “capellán de los soldados” y del Páter Fernando Huidobro, “capellán de los legionarios”. El primero ha sido condecorado con la más alta condecoración de su Nación.

El padre Huidobro ni una sola condecoración, casi olvidado y silenciado.

Ambos, héroes de la bondad, luchan por una condecoración más elevada, la de la santidad.

La Legión espera el término de la causa de beatificación de su capellán que parece perdida, con o sin intención, por los pasillos del Vaticano.

Mientras, esperamos rezando y encomendándonos al Padre Huidobro.

Se lo recomendamos; vayan de nuestra parte porque nunca le niega nada a un legionario.

Para la Legión la causa de beatificación terminó aquel 11 de Abril de 1937. Es legionario y Santo.

Blog: generaldavila.com

 

UN PUEBLO Y UN EJÉRCITO CONFUNDIDOS POR SU CONSTITUCIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cuando hablamos de la integridad territorial, tan en duda, tan cuestionada, conviene saber de qué estamos hablando. Nos lo figuramos, pero no está definido.

Es importante ya que constituye una de las misiones que la Constitución asigna a las Fuerzas Armadas: «…garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional»(subrayado propio).

Nuestra actual Constitución guarda silencio sobre cual es el espacio físico donde se ejerce la soberanía nacional, es decir que no determina cual es el territorio del Estado. Sí lo hicieron la Constitución de Cádiz de 1812 (art. 10) y la Constitución de la Segunda República de 1931 (art. 8). La actual se limita a hacerlo de manera indirecta al hablar de las circunscripciones electorales (arts. 68 y 69)

El territorio del Estado es «el espacio físico (terrestre, aéreo y marino) donde se ejercen las competencias y funciones del Estado, con exclusión de análogos poderes por parte de otro Estado o sujetos internacionales».

¿Integridad territorial? ¿Cuál es el territorio nacional?

Cuando las cosas están claras no parece necesario insistir en esa realidad física, jurídica e histórica. Todo se complica cuando vives en constante conspiración y es la propia Constitución la que abre sus puertas a la libre interpretación con el confuso e intrigante término de «nacionalidades» junto a su fundamento: «se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles», es decir que todo apunta a pretender justificar lo injustificable: «a la vez que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas». Todo un lío sin aclarar ya que nos pone abiertamente ante la necesidad no solo de definir, con rotunda claridad, a qué territorio abarca, sino también de definir los mecanismos para evitar que el principio y fundamento en el que se apoya se venga abajo. El territorio es una realidad física y jurídica que debe ser definido y protegido. Ni le hemos definido ni protegido. Parece intencionado.

Es difícil saber cual es tu nación si no está escrito en algún lugar, si ninguna ley dice cual es el territorio nacional. Ese espacio terrestre, marítimo y aéreo que conforma la identidad nacional y del que ni un metro cuadrado has de abandonar, máxime cuando es la misma Constitución la que ordena defenderlo como misión principal de las Fuerzas Armadas. «…defender su integridad territorial».

¿Cuál es el territorio? ¿Integridad territorial? ¿De qué territorio hablamos?

Todo está en el aire.

Me preocupa ver que la Constitución dice una cosa y la contraria y que su interpretación está en manos del partido (s) político gobernante, es decir que no dependemos de la Ley sino de la trampa.

Lean ustedes e interpreten antes de que sean otros los que lo hagan.

Constitución española de 1978 (el subrayado es propio).

Artículo 94- La prestación del consentimiento del Estado para obligarse por medio de tratados o convenios requerirá la previa autorización de las Cortes Generales, en los siguientes casos:

  1. a)Tratados de carácter político.
  2. b)Tratados o convenios de carácter militar.
  3. c)Tratados o convenios que afecten a la integridad territorial del Estado o a los derechos y deberes fundamentales establecidos en el Título I.
  4. d)Tratados o convenios que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pública.
  5. e)Tratados o convenios que supongan modificación o derogación de alguna ley o exijan medidas legislativas para su ejecución.
  6. El Congreso y el Senado serán inmediatamente informados de la conclusión de los restantes tratados o convenios.

Todo ello sin olvidar el artículo 95 que dice que: «La celebración de un tratado internacional que contenga estipulaciones contrarias a la Constitución exigirá la previa revisión constitucional» está en manos de ese llamado Tribunal Constitucional Ad hoc: «El Gobierno o cualquiera de las Cámaras puede requerir al Tribunal Constitucional para que declare si existe o no esa contradicción».

No dispongo de la preparación jurídica necesaria, pero interpreto -corríjanme si me equivoco- que se puede ceder territorio nacional mediante un «Tratado» y además por mayoría simple. Es decir que la Constitución se fundamenta en «la indisoluble unidad de la Nación española» y «la defensa de la integridad territorial» es misión de las Fuerzas Armadas, pero es un camelo que nos han contado ya que la misma Constitución permite, por mayoría parlamentaria, deshacer eso que llamamos «integridad territorial» recurriendo a lo que llaman -vaya usted a saber- un tratado internacional. Inaudito tener una Constitución adaptable a la interpretación sesgada de unos teóricos magistrados afines al Gobierno de turno y que abra paso de manera sutil y dudosa a romper con la integridad territorial. ¿En qué quedamos?

La irreductibilidad de España, su integridad territorial, su fundamento, y hasta la integridad territorial de todas su provincias… todo en el aire de un «tratado internacional».

Así estamos, con la duda más que razonable, si España seguirá siendo España, si su Constitución se fundamenta en su indisoluble unidad, si Ceuta y Melilla, Chafarinas, Perejil y los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas son irrenunciables, «si renunciamos a nuestro derecho sobre Gibraltar y aceptamos la extralimitación de la colonia militar británica respecto a lo cedido en Utrecht». Por último, y no menos importante, si alguna Comunidad Autónoma podría dejar de formar parte del territorio nacional sin que las Fuerzas Armadas intervengan en el cumplimiento de su misión ya que una treta de interpretación constitucional puede lograr ese tratado de cesión territorial sin que ni una pareja de la Guardia Civil lo impida.

Hágase la Ley y no olviden adjuntar la trampa.

Lo de las Fuerzas Armadas es una tomadura de pelo, o quizá una previsión por si Putin cruza los Pirineos por el Rosellón.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 abril 2025

DE BANDERA E HIMNO NACIONAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estampa legionaria del cuadro obra de Vicente Serradilla Ballinas

Pues debo explicarme y entenderán conmigo que se echa de menos y, en breve, sin apenas darnos cuenta, eso de la bandera y el himno nacional quedará relegado a los cuarteles y si acaso a alguna ceremonia de Jura de Bandera, pero con las limitaciones que el ordeno y mando imponga, que puestos, a lo que vemos, podría ser que no inviten a la bandera o nos cambien el himno, que de todo son capaces cuando las fronteras no están bien delimitadas.

La bandera y el himno nacional cada día están más ausentes de la vida diaria, de lo cotidiano, y cualquier sentimiento de unidad, cualquier emoción que nos lleve al histórico ejemplo de nuestros antepasados es batido por la mediática orden que emana de quienes pretenden una España sin historia, sin pasado, camino de desaparecer en la maldición dictada por real decreto.

Me parece entender que pretenden dejarnos sin el temblor de la emoción que se siente cuando suena el himno nacional y con los ojos al cielo se eleva la Enseña Nacional, sobre todo y sobre todos, llevando ese trozo de poesía que encierra el símbolo en su imposible definición, solo explicable cuando se ha muerto bajo su mandato. ¿Es que no lo recuerdan?

¿…derramar, si es preciso, en defensa de la soberanía e independencia de la Patria, de su unidad e integridad territorial y del ordenamiento constitucional, hasta la última gota de vuestra sangre? No busquen ahora esas palabras. Se han cambiado: «¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?

No querían saber como muere un soldado, olvidar el sacrificio: «…derramar hasta la última gota de vuestra sangre…» La vida militar no admite melifluas promesas ni adornos cobardes, genuflexiones ante el fuego del combate.

En el recuento hay días que falta alguien. Se reza y se llora, pero no habrá novedad mientras el deber y el honor no mueran. Lágrimas de soldado, secas y duras como perlas milenarias, invisibles, rostros que, a pesar de todo, transmiten sosiego y paz. Pretenden que nos encierre la noche. La Bandera se ha recogido. No se ve la Enseña, pero no descansa, no se esconde, cubre el silencio con su manto de protección esperando izarse de nuevo. Otro día y siempre, como horizonte permanente del soldado que la ha besado al jurar que siempre estará en lo alto.

Nuestra Bandera ha sido arriada del territorio nacional y su brillo ha sido eclipsado con la infamia del consentimiento de todos, sin que nadie haga nada, sin cumplir ni hacer cumplir la ley. Deberíamos sonrojarnos, todos.

¿Hemos perdido el honor? No es retórica. Es lo que veo.

La Bandera de España no se iza en todo el territorio nacional. En Cataluña y en muchos rincones del País Vasco se ha arriado la Bandera de España. Incluso se la ofende a diario. Nadie hace nada, no pasa nada.

No lo olvidemos. Ese es el parte, la novedad más importante que hoy y siempre comunicaremos al mando.

Mañana será otro día…, pero todo seguirá igual.

Artículo 4 Título Preliminar. Constitución española:

    1. La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.
    2. Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales.

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007:

La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento.

Cúmplase la Ley.

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución» (Ley 38/1981 por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas).

Muchos días, cuando empiezo a escribir, rompo el folio en blanco, se seca la tinta de la pluma porque todos los días son iguales de tristes para esta  España que se rompió desde que presos por la tiranía etarra y el independentismo caminamos como ciegos sin ni siquiera mantener la sombra de nuestros símbolos; que nos niegan.

Es por ello que vuelvo a nuestra Bandera y nuestro Himno Nacional, para recordar que existen; en poco tiempo los niños de ahora, que ya serán mayores, lo verán como algo extraño y lejano y la simbología será artificial. Aunque todo lo demás será igual, ¿por quién se morirá en combate? ¿por quién la vida dar? ¿Entregar  la última gota de sangre por un ideal? ¿…entregar vuestra vida en defensa de España?

¿Rearmarnos?: Juren ante la Bandera defenderla y morir por ella. ¿Rearmarnos?: Defiendan la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

¿Rearmarnos?: De valores, del valor que requiere morir por España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 abril 2025

LA FORMACIÓN NAVAL DE LA PRINCESA DE ASTURIAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Toda España sigue  con verdadero interés la formación naval de la Princesa de Asturias en el Buque Escuela Juan Sebastián de Elcano, pero hay un marcado acento mediático marginal al de su formación, como si este crucero de instrucción fuese unas vacaciones alrededor del mundo. El verdadero objetivo de esta navegación es para la Princesa de Asturias, como para sus compañeros a bordo, de acuerdo con la Escuela Naval: «Echar los cimientos de una formación marinera que le acompañará a lo largo de toda su carrera. El buque-escuela es el escenario donde el Guardia Marina toma su primer contacto profundo con la mar».

No se trata de una navegación de recreo; se trata de la formación de los marinos de guerra de la Armada para adquirir los conocimientos necesarios para combatir en la mar. Se trata de formarse para la guerra naval y hay que empezar por conocer el medio donde esta va a desarrollarse. No son vacaciones en la mar. Es aprender los secretos del mar, el alma de los marinos de guerra españoles, y su historia.

La Princesa de Asturias no tendrá  que mandar una fragata ni el buque «Juan Carlos I», sino un barco de mayor envergadura, incomparable a cualquier otro, mas fuerte y poderoso, lleno de historia, complejo, delicado y con muchos tripulantes a bordo: España.

Difícil navegación. Como mando supremo de las Fuerzas Armadas debe conocer a los que las componen y desempeñan una misión constitucional de tan alto valor como es garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

El rey de Francia Luis  XIV hizo grabar en sus cañones la leyenda ultima ratio regum. Todos entendemos el significado.

Por tanto la futura Reina de España se forma más allá del mando de un buque de guerra, de sus maniobras, navegación y dificultades. Ella debe profundizar en el alma de los que llevan el rumbo de la nave España, superando tormentas y marejadas, bonanzas y aquilones. He repetido muchas veces aquello que figura en la capilla de la Escuela Naval: «El que no sepa rezar, que vaya por esos mares, verá que pronto lo aprende, sin enseñárselo nadie».

La dureza de la vida en la mar es la forja donde se fabrican nuestros insignes marinos, gloria de nuestra Historia. Hombres de guerra, cuya preparación exige mucho tiempo, sacrificio y una gran vocación. La formación militar naval, a pesar de su dureza, es gratificante por ser una escuela única de compañerismo, donde se conoce sin pliegues el alma humana, una convivencia tan íntima que no cabe secreto ni engaño, una camaradería que dura toda la vida, bien guardado todo en cada intimidad, algo inexplicable para quien no lo ha vivido.

No. La Princesa de Asturias no embarca en un crucero de vacaciones. Inolvidables días de navegación donde el duro aprendizaje va más allá de la mar, porque en la soledad de las largas noches de vigilia, las añoranzas familiares, el riesgo, el deber cumplido, tristezas y alegrías, férrea disciplina y la convivencia en la mar, conforman un conjunto muy necesario para llevar el timón de España.

Un viaje más allá, al horizonte que la espera, una responsabilidad que no es de papel cuché, sino que se graba en la piel y penetra hasta el corazón del que más ama a España.

Cuando además el viaje es por la América española se entiende más a España, lo que es, fue y será. Lo que debemos ser, porque aquellas tierras que vemos en el horizonte en el que nos esperan son España.

La Princesa de Asturias pasó por la Academia General Militar, entró en los secretos del Ejército de Tierra, ni pedir ni rehusar, navega ahora por la mar y su historia de grandeza y volará el año próximo por los cielos de España con el Ejército del Aire y del Espacio.

Inolvidable.

No hay más bello y noble sacrificio para ser Reina de España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

31 marzo 2025

Blog: generaldavila.com

UNA SOCIEDAD DESINFORMADA Y ATEMORIZADA. MAREA ROJA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es evidente que el mando militar siempre debe estar sujeto a la dirección política, aunque hay situaciones que requieren una iniciativa inmediata, una toma de decisión que no puede esperar o que está sujeta a interpretaciones, por lo cual hay que confiar en uno mismo, en los conocimientos y formación, en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición marcará el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción. Ni te escondas ni huyas ante los problemas de la guerra que suelen atacar en primer lugar al ánimo del que manda. Que los métodos y procedimientos aprendidos en las largas horas de estudio, aplicados con sentido común y serenidad, ayudarán a adoptar las decisiones más convenientes aún en soledad.

En la película Marea Roja de Tony Scott el comandante del submarino nuclear SSN «Alabama» ante la grave decisión que ha de tomar sobre el lanzamiento de sus misiles nucleares, sin comunicaciones, sin órdenes claras, le dice al segundo comandante: «Luchamos para preservar la democracia no para ejercerla». La película no resuelve el dilema sobre qué hacer en situaciones de aislamiento y sin órdenes claras; sólo plantea la crudeza del momento y nos hace ver diferentes alternativas. Es lo que pretendo.

Mi punto de vista sí que lo doy. En combate no se toman las decisiones a mano alzada, por urnas o comisarios políticos. Esa es la grandeza de la milicia: el mando. En eso se diferencia del liderazgo. Las órdenes se cumplen porque hay quien manda, no lidera. Liderazgo que alguno ejercía con un mono azul y un pistolón al cinto.

Nuestros militares son una auténtica biblioteca de conocimientos sobre la teoría del arte de la guerra, pero está su acceso restringido y el Diario de Operaciones solo disponible para algunos privilegiados. Silencio.

El mundo lleva varios años en guerra, cada vez más cerca de España, las amenazas son evidentes, estamos en manos de locos que cuando se intenta negociar la paz cargan las armas y provocan una guerra de mayor envergadura.

¿Qué sabemos de esta guerra? ¿Qué dicen los militares en activo? ¿Qué sabemos del pensamiento militar español? En breve publicaré un libro en el que trato de forma directa el tema con protagonistas de primera línea. Tendrá que ser desde la reserva ya que no hay otra manera de abordarlo. La palabra del militar está restringida y eso sería lógico y bueno si esa restricción no fuese partidista.

Es saludable que una sociedad desarrollada, aparentemente democrática, esté informada con las debidas limitaciones que impone la Seguridad Nacional y los derechos a la intimidad de cada cual. No más y sin meter en el puchero de la Seguridad Nacional todo aquello que no se quiere contar por razones partidistas o por tratarnos de manera infantil.

Este ya no es un periodo de entreguerras. Es de guerra. Desde lo militar hay un silencio absoluto. Algunos retirados o en la reserva agitamos la tensión del ministerio de Defensa contando lo poco que sabemos, analizando lo que vemos y, ¡cómo no! provocando todo lo que podemos para que, ese ministerio llamado de Defensa, despierte del letargo o del sueño político en que se encuentra.

Ninguna información tenemos, los militares callan, los aíslan de la sociedad en el plano intelectual; lamentable ya que deberíamos saber qué futuro nos espera. ¿Viene la guerra? ¿Por qué ahora hay que armarse si se está hablando de paz? ¿Qué nos ocultan?

Podría ser y eso sería más grave, que nadie sabe nada de nada. Ni de la guerra que ya está aquí ni de la que viene.

Una democracia sin información no es una democracia completa y cuando esta información está manipulada es que nos acercamos al abismo de aquello que es lo contrario a la democracia.

Una sociedad debe estar informada y no atemorizada. En el tiempo que llevamos de guerra en Europa y Oriente Medio ningún profesional de las armas ha informado de manera oficial, profesional, y contado sin partidismos cuales son los riesgos y amenazas que tiene España. Nadie. ¿Que no se pueden contar las cosas de manera real y con independencia? Se puede hacer de manera absolutamente imparcial contando las hipótesis más probables y las más peligrosas.

Lo malo de todo esto es que se saben muchas cosas y no las saben los que debería saberlas.

La realidad de la situación la saben los militares. Los políticos creen saber hasta que se encuentran con la cruda realidad de los cañones habiendo hecho caso omiso de lo que los mandos militares les dijeron.

Ahora desde Europa, los políticos europeos, nos asustan a todos con manuales de supervivencia y kits para aguantar aislados en casa si vienen mal dadas. La amenaza curiosamente llega cuando más cerca estamos de la paz, momento en el que Europa parece dar la espalda al intento de calmar los cañones.

No acabo de entenderlo a no ser que algo se traigan entre manos y pretendan encerrarnos otra vez en casa. Que todo es posible.

Cuando lo hicieron por la pandemia sacaron al Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), al General de la Guardia Civil, al máximo responsable de la policía (no sacaron al Presidente del la Conferencia Episcopal de milagro) a dar explicaciones, día a día, y así cubrir una mala gestión. Los utilizaron de escudo defensivo y todos se prestaron al juego. Todos encerrados. Disciplinadamente.

Ahora ante lo que nos anuncian desde Europa como una posible catástrofe  bélica o no se sabe muy bien qué, armarnos (con perdón) hasta los dientes, hay algo que no encaja.

¿Qué nos están ocultando? ¿Saben algo que nosotros no sabemos? Hay una gran responsabilidad en no contar, en ocultar, y más en crear tanta inquietud en la población y que nadie, ni Gobierno ni oposición, digan qué está ocurriendo. Habrá, caso de estar ocultando información, muchas responsabilidades compartidas, aunque toda sea de uno. Los demás tendrán que rendir cuentas de su decisión en momentos de incertidumbre.

Somos unos imberbes en democracia, pero la vieja y sabia Europa está peor, enferma de gravedad y sus políticos nos llevan a la guerra.

¿Se ha perdido la comunicación y el misil ya lo han lanzado?

¿O nos quieren encerrar otra vez? ¿Saldrán entonces a darnos explicaciones? ¿Marea Roja?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 marzo 2025

 

 

 

EL DESEMBARCO DE ALHUCEMAS Y NUESTRO FUTURO ARMADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Documento: Propósito del JEME para 2025

En septiembre de este año se cumplirá el Centenario del Desembarco de Alhucemas, cuyo recuerdo no puede faltar en la historia militar del Ejército español por su importancia para la integridad territorial de la nación española además de constituirse en un hito dentro de lo puramente militar como operación conjunta y combinada que sirvió de base para futuras operaciones de este  tipo. España se ponía al frente de la doctrina militar y sus soldados eran ejemplo de valentía y eficacia. Parece ser que desde el actual ministerio de Defensa y los Cuarteles Generales de los  Ejércitos y Armada  no  lo ven así  y prefieren que este aniversario trascendental pase desapercibido mientras se produce el mayor de los desembarcos contra nuestra unidad nacional.

Pero no será hoy el día que escriba para recordar aquella trascendente operación a la que en su momento dedicaré el tiempo y espacio que se merece.

Hoy no es el día. Es solo un aviso previo y preocupante.

Me ha venido a la memoria al leer un documento que ha publicado el Ejército de Tierra: PROPÓSITO DEL JEME PARA 2025 (El JEME es el Jefe del Ejército).

En el documento al hablar de «Tradición» textualmente dice:

  • El Ejército de Tierra heredero y depositario de una gloriosa tradición militar que se preserva y fortalece.
  • 40 años de la Jura de Bandera de Su Majestad el Rey y 50 aniversario de la Academia General Básica y de la Escala de Suboficiales refuerzan la identidad y legado del Ejército.
  • Efeméride principal 2025, «De Pavía a Breda (1525-1625), cien años de preeminencia de los Tercios españoles en Europa».

Asombrado cuando en 2025 en mi opinión no es esa la efeméride principal. Hay dos efemérides este año que es necesario preservar y fortalecer. Brillan por su ausencia en el citado documento. Me cuesta mucho trabajo pensar que ha habido un olvido. Imposible. Más bien será eso que todos pensamos y haya sido imposición política. ¿Es que no son importantes estas efemérides?:

Batalla de Pavía (24 de febrero de 1525). V Centenario. Ni una palabra. Fue hecho prisionero el rey francés Francisco I, aquel que exclama cuando llega trasladado a Madrid y ve por sus calles a los niños jugando con espadas de madera.: <<Ni un amigo me queda para unir mi espada a la suya>>. <<¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!>>.

Desembarco de Alhucemas (8 de septiembre de 1925). Centenario que ni se menciona. Se nos abre el pensamiento a varias razones.

Francia y Marruecos.

Dos fechas imprescindibles por destacar militarmente sobre otros acontecimientos militares de menor calado histórico. Pavía fue el inicio de la maniobra de la infantería española cuyo arte ha llegado hasta nuestros días: fuego y movimiento.

Alhucemas fue una primicia táctica de la maniobra conjunta de fuerzas de Tierra, Armada y Aire, y combinada con fuerzas francesas.

Será un tema a tratar con mayor detenimiento. Hoy vamos a centrarnos en el documento del Ejército de Tierra porque ya que está de moda lo del rearme (con perdón) y nos anuncian que la guerra está a las puertas de casa. Veamos lo que se propone nuestro Ejército de Tierra para este año 2025.

Hay que decir antes de nada que a día de hoy cualquier militar español debe sentir la positiva frustración de no haber participado en una guerra, algo así como el cirujano que toda la vida se preparó para operar del corazón y jamás estuvo en un quirófano. Con un matiz: para el militar no hay mayor victoria que esa: que no haya guerra. Disuasión armada. Como para el cirujano lo sería que nadie enfermase del corazón. Pero la realidad se impone, el corazón es débil e inevitable que enferme y la guerra puede tardar, pero llegará, y lo hará en cuanto dejemos de defendernos adecuadamente, o lo que es peor, que la cobardía política nos haga rehenes de ella y sus efectos. Nuestras Fuerzas Armadas han dado un ejemplo de eficacia y capacidades en todas aquellas misiones de paz (eufemismo sin duda) en las que han intervenido, pero eso no son guerras en el concepto para las que hay que estar preparado y armado en estos momentos cruciales para España y su integridad territorial. Como no los son las misiones derivadas de emergencias climatológicas, epidémicas o de otro tipo. La única guerra que hemos tenido ha sido olvidada, escondida y maltratada: Ifni (1958), donde se dieron las últimas Laureadas al valor heroico.

Hoy las cosas se complican y es urgente que siga vigente la verdadera misión de las Fuerzas Armadas: prepararse para la guerra. Para ello se debe exigir no solo los materiales adecuados, sino el espíritu que lleva a dar la vida por la Patria, si necesario fuera, para garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Rearmarse está mal dicho, dice el acertado y visionario responsable político, el que suprimiría el ministerio de Defensa, el presidente del Gobierno, que prefiere decir «mejorar la seguridad y defensa». Pues será con minúscula. Hablemos con eufemismos.

La realidad de nuestra situación es muy delicada y quizá tenga razón el presidente, porque él es capaz de acabar con la integridad territorial sin un disparo ni el ruido de un cohete. Un buen desembarco político vale más que un Alhucemas y no digamos que un Normandía.

España ha renunciado a su Defensa desde el momento en que lo ha hecho a su integridad territorial. Aquí ya nadie defiende lo fundamental y nos vamos lejos a defender lo ajeno.

El documento del que les hablo es muy preocupante porque es una clara demostración de que a los garantes de la unidad de España y su integridad territorial se les ha cambiado el espíritu de combate por el de pacíficos y eficaces servidores de algo distinto a su misión constitucional, esa que es la prioritaria. ¿Para qué queremos Ejércitos?

Les aseguro que los rusos no van a llegar a los Pirineos, pero otros peligros nos rondan y están tan a la vista que no los vemos. Nuestra Defensa  es la del médico al que le dicen que opere del corazón, pero sin bisturí y sin derramar una gota de sangre. No se habla de las amenazas más allá de la rusa que con todos mis respetos debería ser explicada y razonada. ¿Nos va a atacar Rusia?

Siento que hay ocasiones en las que para decir poco o nada mejor callarse y no rellenar folios con eufemismos, bondades repetitivas y palabras poco inteligibles.

Tardaría meses en explicar mis conclusiones sobre el documento, pero para mi un error de base es el amalgama que se ha hecho con términos y propuestas que confunden a los españoles, con sabor político, que introduce en los ejércitos lo saludable, sostenible y ecológico. El eufemístico lenguaje empleado mezcla conceptos:

Conflictos de alta intensidad» (qué será eso), ¿No es la guerra de siempre?

-Labores de «Preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades públicas». Lo que toda la vida se hizo sin restar medios y presupuesto a las unidades de combate ni modificar su instrucción y adiestramiento..

-Un ejército «cercano y comprometido», ¿con qué? ¿con quién? ¿es que no lo estuvo siempre?

– «La formación continua y el liderazgo, pilares fundamentales para alcanzar el éxito» a lo que toda la vida se ha llamado instrucción y adiestramiento.

-¿Liderazgo?, que puede estar muy bien para la empresa pública, pero que aquí toda la vida se llamó «Mando» que es mucho más que liderazgo. Lo eficaz es mandar con el ejemplo, «…llevar los ojos en las espaldas de tu capitán mejor que tener los ojos de tu capitán en tus espaldas».

¡Ay, cuanto echo de menos palabras dirigidas al corazón de los soldados y no tanto tecnicismo moderno, hueras palabras!

Me quedé en el guerrero Áyax, en  los versos de Calderón, en las arengas de Alejandro Magno; me quedé en el sufrir cuando me hablan alto, y el honor de morir en el combate.

Es necesario mover a los soldados con maniobras del corazón, con arengas que conmuevan o muevan al sacrificio. Esa es la alta intensidad que necesitan las tropas.

También leo algo confundido en un capítulo de título «MÁS QUE COMBATIENTES» que el Ejército de Tierra es una herramienta flexible de la que dispone el Gobierno de la nación para poder hacer frente a estas situaciones en apoyo a la Unidad Militar de Emergencias, aportando todas aquellas capacidades que necesite de manera rápida y eficaz».

No entiendo lo de «Más que combatientes«. ¿No es más que suficiente? Es el mismo eufemismo que cuando se quiso crear en la ONU  unos ejércitos exclusivos para el «mantenimiento de la paz». Los grandes tratadistas de lo militar (aún debe quedar alguno) y los mandos más cualificados lo desecharon después de fuertes criticas porque no hay mejores tropas para ese eufemismo de «mantenimiento de la paz» que aquellas que están preparadas para el combate. Esa es la única misión de los Ejércitos.

En España los ejércitos han intervenido de manera inmejorable en todas las emergencias nacionales que ha habido en su historia sin necesidad de desviar recursos de otras instituciones ni crear unidades que tiene mucho eco social, pero con las que se está rebajando el verdadero espíritu  y vocación de los militares.

Como uno de los párrafos que leo en el capítulo dedicado a «Tradición e innovación» en el que se nos ofrece un nuevo modelo ¿de Ejército?, que «no solo requiere de nuevas tecnologías, sino principalmente de un cambio cultural para actualizar nuestra forma de pensar y de operar». Operar sin bisturí ni… ¿anticuados en la forma de pensar?

Es de agradecer el esfuerzo que hace el Ejército de Tierra y su proximidad a todos ofreciéndonos este documento que sometido a critica y discusión supongo tendrá mayor valor que si fuese algo estático e inflexible. La crítica hace mejorar a las instituciones.

Se echa en falta además de lo expuesto cual es nuestra situación por el sur, y saber si hemos perdido el control del Estrecho, como será el rearme (con perdón) y si además del cambio climático tenemos otro enemigo (con perdón) al que enfrentarnos.

Termino con una recomendación que les hago: no se fíen de mi palabra y lean ustedes el documento para sacar sus conclusiones.

Otro día hablarán, digo yo, del futuro de la guerra, de la capacidad de generar fuerzas (movilización y reemplazos) ¿hay algo previsto?

Y ¡cómo no! alguien debe decir algo definitivo, claro y contundente sobre el futuro de nuestros soldados. Y en este caso no me refiero a la guerra.

Sinceramente es de agradecer el esfuerzo por darnos a conocer lo que será este 2025, pero es necesario algo más de claridad.

Y sobre todo es necesario en la milicia conmover para motivar.

General de División(R.) Rafael Dávila Álvarez

Documento: PROPÓSITO DEL JEME PARA 2025

Blog: generaldavila.com

24 marzo 2025

 

 

 

LA MINISTRA DE DEFENSA RESPONDE A LA COMUNIDAD DE MADRID CON UN EXABRUPTO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La ministra de Defensa ha contestado al interrogante sobre la participación de las Fuerzas Armadas en el acto central que se celebrará en la Puerta del Sol de Madrid el día 2 de mayo. Un exabrupto.

Ha sido una respuesta desilusionante y llena de partidismo muy alejado de lo que el deber la impone como ministra de Defensa. El respeto institucional y la disciplina en los Ejércitos va de arriba abajo exactamente igual que de abajo hacia arriba. Una ministra no tiene entre sus cometidos marcar diferencias ideológicas que afectan a las unidades militares, al conjunto de los Ejércitos.

La respuesta a que no participen en el acto central del 2 de mayo en la Puerta del Sol es un desprecio y desconocimiento del mundo militar que también afecta a los uniformados que tienen el deber de asesorarla.

«Los actos cívicos son actos cívicos», ha dicho la ministra. «Pasar revista con un pasodoble en un acto militar quizá no sea lo mejor».

Toda una declaración de intenciones que viene a decir que no consienten que la presidenta de la Comunidad de Madrid se suba a un pódium, se le rindan honores y pase revista a una fuerza militar. Tiene todo el derecho del mundo y así lo contempla el Reglamento de Honores militares.

Sectarismo por decirlo de manera suave. Para este Gobierno todo lo que no sean españoles de su ideología o partido está fuera de su círculo. Eso no es lo que se espera de una ministra de Defensa y pone en evidencia que los militares están dirigidos desde la ideología.

Con todo respeto le pido a la ministra que cambie el discurso, su decisión, o mejor que dimita. Los Ejércitos no pueden estar mandados desde el sectarismo y la repulsa a un gran parte de españoles que no comulgan con su opción política.

Estas son las Fuerzas Armadas de España, las de todos y no las del PSOE y Puigdemont.

Por cierto si no lo sabe señora ministra le daré la definición de pasodoble del Diccionario de «Marcha a cuyo compás puede llevar la tropa el paso ordinario«. El paso doble es una marcha militar.

Puede que tampoco sepa que El Novio de la Muerte que cantan los legionarios es un pasodoble que el general Millán Astray incorporó como marcha para la Legión.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa. Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria. Puede que no le suene señora ministra, como el Desembarco de Alhucemas ¿le suena?

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta.

El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré.

Fíjese lo que da de sí un cuplé. ¡Como para no ser adecuado a lo militar!

La ministra ha dicho que «solo participarán en actos estrictamente militares«, ¿se refiere a la guerra, a mantener, como dice su misión  constitucional la integridad territorial, la independencia y soberanía…? ¿Seguirán las unidades acompañando a las Cofradías en Semana Santa?

¡Qué desilusión!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

19 marzo 2025

Blog: generaldavila.com

DOS DE MAYO. POLÍTICA Y FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

 

 

 

DOS DE MAYO. POLÍTICA Y FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La sensibilidad democrática de una nación se demuestra por el acontecer diario de su principal cimiento: el respeto a la independencia del Poder Judicial y  a las Fuerzas Armadas. Respecto a lo primero poco que decir. A la vista está el espectáculo de la Fiscalía General del Estado y el del  Tribunal Constitucional, que no es órgano jurisdiccional, constituido ad hoc. Está de manera indecente a la vista de todos.

Nos interesa mucho, por estar oculto, el tema de las Fuerzas Armadas porque al ser una institución silenciosa en exceso y disciplinada en su justa medida, es difícil saber el uso, o abuso, que se da en su utilización institucional.

De un tiempo a esta parte, quizá por el ruido de la guerra, nuestra atención a los ejércitos va más a las formas que al fondo. Pero son estas inevitablemente fiel reflejo de lo que ocurre en las honduras, por lo que es difícil maquillar los errores doctrinales e institucionales que se cometen ante la pasividad de la gran mayoría, incluidos uniformados.

Viene al caso la noticia que desde la Comunidad de Madrid se ha dado a conocer, en pocos días olvidada, de la ausencia este año de las Fuerzas Armadas en el acto que se celebra en la Puerta del Sol de Madrid en conmemoración del 2 de mayo de 1808, día de la defensa de Madrid, cuando todo el pueblo español se levantó contra la invasión francesa de Napoleón Bonaparte. Acto tradicional que se ha convertido en uno de los más populares de España y que ha levantado desde el año 1983 gran expectación y cariño entre los madrileños como fiel reflejo de sus virtudes. Pueblo y Ejército hermanados en lucha por la libertad que el invasor francés le robaba.

Pues este año 2025 no habrá soldados, no estarán las tropas con su pueblo en la histórica Puerta del Sol por simple capricho político.

Entramos en un compás de espera y esperamos que la ministra de Defensa sea capaz de superar el obstáculo gubernamental e ideológico para entender que con las Fuerzas Armadas no se juega ni se las utiliza para la guerra política que su presidente tiene abierta contra Madrid. ¿Tendrá la valentía la ministra de rectificar? Una buena prueba de ese amor por las tropas del que hace gala.

Pero no podemos ocultar nuestra preocupación por algunos signos en estos convulsos últimos tiempos que como soldados nos mantienen muy alertados y confusos. Sin tener que alejarnos en las fechas citaremos alguno de los recientes acontecimientos que son preocupantes.

Empecemos por la gestión de la DANA en Valencia donde la impecable intervención de las Fuerzas Armadas, como expliqué detalladamente https://generaldavila.com/tag/dana/, llegó tarde y todo da a entender que fueron razones políticas las que retrasaron esta intervención. Algo que suponemos analizado hasta el más mínimo detalle en el obligado juicio crítico que se habrá llevado a cabo en el Estado Mayor de la Defensa, en la independiente UME, con su general al mando directo de la ministra, y en los Ejércitos. De esos análisis y experiencias adquiridas nada sabemos.

Sigamos con el intento de manipulación del discurso del Rey el día de la Pascua Militar, algo dado a conocer desde este blog y que se calló en casi todos los medios por confusas razones a pesar de revestir una gravedad sin precedentes. En la página web de la Casa del Rey aparecía un párrafo en el discurso que nunca fue pronunciado por el Rey. Decía:

«En el calendario de 2025 tenemos también muchas fechas señaladas: en primer lugar, se cumplen cincuenta años de los hechos que dieron paso al proceso de transformación de nuestras Fuerzas Armadas, ya desde los albores de nuestra democracia; un proceso de transformación que empezó tras el fin de la dictadura -una página oscura de nuestra historia común y un tiempo de división de los españoles, hoy felizmente superado- y tras la llegada al trono de mi Padre, el Rey don Juan Carlos. Una metamorfosis que fue vital para el afianzamiento de la democracia en España y en el que la Corona desempeñó un papel esencial».

No es algo inventado o posible sino que figuraba, repito, en la página oficial de la Casa del Rey. ¿Un error? Es posible. Lo seguro es que ese párrafo, que el Rey se negó a pronunciar, no fue redactado por el Cuarto Militar de la Casa de SM ni tampoco en Gabinete alguno de la Casa Real, sino que fue incluido desde Moncloa ¿Vía ministerio de Defensa? A eso se llama injerencia y no respetar lo que dice el artículo 62 de la Constitución: «Corresponde al Rey el mando supremo de las Fuerzas Armadas»

El tercer síntoma de uso indebido de las Fuerzas Armadas es  la ausencia por voluntad gubernamental de los Ejércitos en un día clásico, venturoso e histórico como ninguno para los soldados y el pueblo: el 2 de mayo. Ninguna razón, a no ser política, para fundamentarlo, ya que hay tropas suficientes en Madrid para atender y servir al pueblo en algo que va más allá de lo lúdico.

La emblemática Puerta del Sol símbolo de la independencia, de la soberanía nacional, de la integridad territorial, de la defensa a muerte de la libertad, hombro con hombro, de los españoles contra el invasor, junto a  sus queridas unidades de guarnición en Madrid, se quedará sin las tropas: el pueblo solo y abandonado de sus Ejércitos. Todo un símbolo.

Ya el año pasado hubo malestar entre miembros del Ejecutivo por la participación de la Patrulla Águila del Ejército del Aire y del Espacio y la Patrulla Acrobática de Paracaidismo. Infame postura política y manoseo de los ejércitos.

La política perjudica a los madrileños en este caso. En definitiva a España cuando no se guarda el debido respeto a la soberanía nacional. Quizá no entiendan eso de soberanía y creen los que ejercen la política ser soberanos, sin saber que soberano es el que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente. Esa no reside en la Moncloa sino en la calle. Como se vio el 2 de mayo de 1808.

Es necesario rectificar y hacerlo con urgencia. Algo que el ministerio de Defensa no puede sustraer al pueblo de Madrid y que la Cúpula Militar debe disciplinadamente exigir.

Al grito de ¡España está en peligro! proclamaba el alcalde Móstoles:

«No hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

19 marzo 2025

Blog: generaldavila.com

 

EL ACUERDO DE PAZ Y LA MILITARIZACIÓN  DE LA SOCIEDAD. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Putin no tiene prisa, pero el tiempo le va cercando alrededor de un Kremlin cada vez más inseguro. Su debilidad está provocada de manera indirecta por la guerra de Ucrania, donde está siendo vencedor, pero lo coyuntural de la guerra le ha llevado a una situación estructural caótica de su economía que en nada se parece a lo deseado al invadir Ucrania. La jugada le ha salido mal y ha sido rematado con un inesperado desequilibrio, actual y futuro, que nunca imaginó, en Oriente Medio. Pierde influencia y poder. Pierde el Mediterráneo. Pierde sus ventas de gas y petróleo a Europa. A ello se suma una gran derrota tecnológica. Rompe un vínculo inesperado: el de Occidente que siempre mantuvo viva a Rusia. En este histórico momento es la mayor de sus debilidades.

Sus devaneos africanos también se disipan y su influencia estratégica, aun siendo importante, ya no es tan decisiva como esperaba.

Trump y Putin son los únicos que saben a día de hoy lo que el futuro nos ofrece. Keir Starmer también, como lanza estadounidense en Europa. La Unión Europea no sabe nada. Ucrania obedecerá si no hay un golpe de Estado antes. Turquía mantendrá el tipo en Siria junto a Israel (norte y sur) que por ahora es un tema menor. Los Servicios de Inteligencia de todo el mundo (especialmente en Europa) llevan tiempo alertados por un probable atentado terrorista de esos indefinibles y sin origen conocido.

A Europa todo esto le ha pillado sin diplomacia ni Ejército. No cuenta por ahora, es un largo camino, un calvario lo que le espera.

Sin  analizar algunos aspectos militares, nada periodísticos, será imposible entender algo más allá de las invenciones que a diario nos mandan, incluso desde el frente, que en su mayoría forman parte de la guerra informativa, muy lejos de la verdad.

Nadie se ha parado a pensar que los hombres serán capaces un día de destruir el mundo. Lleva tiempo, pero cada vez estamos más cerca. Esta guerra marcha por un camino de destino fatal, la escalada  a los extremos, porque ha traspasado el interés concreto y se ha convertido en un enfrentamiento global que está conmocionando a Oriente y Occidente. La historia se repite violentamente, incapaz de resistirse a la fuerza y todo, incluso la razón, la justifica. La sociedad camino de la militarización vive manipulada, de espaldas al conflicto humano, hasta que la llevan a la guerra, quiera o no quiera.

Es necesario recordar Auschwitz e Hiroshima. Se repite cada cierto tiempo, el suficiente para creer que aquello es el pasado. Pero de manera inevitable el concepto se hace realidad. El hombre acabará con el mundo, ese es el fin y la guerra será el medio.

Ni Einstein ni Freud pudieron resolver el ¿por qué la guerra? Dan vueltas a las pulsiones: conservar y unir; destruir y matar. ¿Son lo mismo? «El ser viviente protege en cierta manera su vida destruyendo la vida ajena». Es cuestión de tiempo, los iguales se rechazan; es el tan conocido combate entre dos gemelos o, según Clausewitz, la guerra; cualquier guerra conduce a la escalada a los extremos (En Acabar a Clausewitz de René Girard).

El duelo es la constante en el desarrollo que conduce al enfrentamiento, la acción recíproca detallada magistralmente por Clausewitz. Una ley de guerra sigue secretamente todas las relaciones humanas.

Francis Fukuyama nos asombró cuando dejó escrito que la Historia, como lucha de ideologías, terminaría tras la Guerra Fría gracias a la democracia liberal. Estábamos convencidos de que lo que narraba en El fin de la historia sería el de las guerras ideológicas. La sociedad se lanzaba al placer y bienestar. Toda una generación entendió mal y cayó en el optimismo hegeliano. El comercio se impondría a cualquier ideología. Lo cual hasta ahora se ha demostrado como un fracaso. «Desde que los romanos se aficionaron a los placeres, empezó la ruina de mi patria» (El arte de la guerra. Maquiavelo).

Podría haber individuos satisfechos con el disfrute de su bienestar material y de los placeres hedonistas, sin luchas dialécticas, pero vemos que no es así. El hombre ama más la caza que la presa, nos dice Pascal.

Destruirnos o amarnos y entre las dos opciones está la competición que lleva al enfrentamiento, el juego que consiste en aniquilar al adversario. Siempre presente. «Además, los hombres tienen menor consideración en ofender a quien se hace amar que a quien se hace temer pues la amistad, como lazo moral que es, se rompe en virtud de que la crueldad lleva a los hombres a cuidarse de sus intereses. En cambio, el temor se mantiene merced al castigo, sentimiento que no se abandona jamás» (Maquiavelo, El Príncipe).

Hasta ahora solo se ha demorado, pero siempre ese juego regresa y lo hace con más poder de destrucción: la guerra nuclear o la inteligente. En nada ha puesto más inteligencia el hombre que en la guerra.

Vamos camino de un mundo nuevo y la tecnología nos permite adivinar al menos los pasos que habrá que ir dando. Ninguno nos separa del enfrentamiento. En un mundo dominado por el comercio, la economía es la guerra, y no creo que la guerra sea economía, sino su derivada.

Más cercano a una realidad de los hechos se nos muestra Clausewitz, aún no superado en las razones de la guerra, aunque el siguiente paso está muy cerca: una guerra sin límites, de la que nada se podrá escribir.

Europa, que va más allá de la Unión Europea, se arma. No sabemos muy bien porqué ha tardado tanto, ni a qué se han dedicado los asesores  militares en la OTAN tantos años atrás. ¿No veían que ya desde Maquiavelo «Los principales cimientos en que asentar un Estado -sea nuevo, viejo o mixto- son las buenas leyes y los buenos ejércitos»?

Es bueno amar la paz, pero grave irresponsabilidad no saber hacer la guerra.

Concluyamos que la paz solo llega en la guerra cuando uno de los contendientes es derrotado de forma irreversible o bien existe un equilibrio sin que se prevea ningún cambio probable en ese estado, casi inamovible.

De una u otra manera se ha llegado en la guerra de Ucrania a un interés mutuo por no seguir, por ahora, con el enfrentamiento. Las razones las hemos analizado en muchas ocasiones, pero todo pesa, la acción de unos y la inacción de otros; en ambos casos hay una debilidad sospechosa que nos hace dudar y mirar en otras direcciones en no mucho tiempo. Si no fuese así la guerra terminaría con un claro vencedor, sin renunciar a sus iniciales objetivos, la invasión para uno y la recuperación del terreno invadido para el otro. No será así.

Se abre un dudoso acuerdo. «Siempre, en lo que yo recuerdo. o bien se hizo la guerra o bien se discurrió cómo hacerla; ahora discurrimos, dentro de nada la haremos; y cuando la hayamos acabado volveremos a discurrir sobre ella». Eso decía en 1526 Maquiavelo y hoy es actualidad: discurrimos.

Es muy pronto para ver las condiciones y los efectos de las mismas.

Es difícil asumir ese empeño de seguir con la guerra a cualquier precio, tarde o temprano el equilibrio se romperá; ahora soñemos mientras discurren.

Las condiciones previas nadie las sabe, pero como en toda negociación se emiten señales para ver si hay respuestas de los que quedan fuera.

-Alto el fuego antes de mayo.

-Retirada de las tropas ucranianas de Kursk.

-Se abre el espacio aéreo y marítimo sobre Ucrania y mar Negro. El mar de Azov control ruso.

-Ucrania acepta soberanía Rusa sobre Crimea y conversaciones sobre Dombás que pasan a Administración rusa.

-Elecciones en Ucrania a corto plazo.

-Ucrania renuncia a su entrada en la OTAN y a su expansión hacia el este.

-Se autoriza extracción minerales y reconstrucción de Ucrania.

-La OTAN renuncia a su expansión. No participará en nada sobre acuerdos de paz en Ucrania

-Las tropas estadounidenses en Letonia, Lituania y Estonia se retirarán a los EEUU.

-Se negociarán las sanciones a Rusia.

-Rusia acepta soberanía Ucrania y reconoce su independencia y libertad.

-Fuerza de Verificación Alto el Fuego a lo largo de la actual línea del frente con Reino Unido y Francia (¿Alemania?). Otras: España, Italia, Polonia, Turquía… Entre 15 y veinte mil hombres.

-Acuerdo del Consejo de Seguridad de la ONU.

No será Europa quien lleve el mando de las tropas, caso de enviarse, a una línea de armisticio. El Reino Unido se ha hecho cargo del alto el fuego y será el representante de Trump en Europa. Es significativa la desaparición o ausencia del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (Kaja Kallas). Ni está ni se la espera.

Europa o apuesta por la política de Trump o tiene un futuro preocupante en Defensa. Tampoco la OTAN que será un simple observador que vaya perdiendo cada vez más fuerza. Por ahora no hay ninguna señal de que la Defensa de Europa vaya a sostenerse en un Ejército Europeo. Aún poniéndose en marcha de manera urgente y todos de acuerdo se tardaría no menos de 5 años en contar con un embrión de Ejército, Armada y Aviación más todo lo que conlleva de Inteligencia, Operaciones Especiales, ciberguerra, y sobre todo una poderosa industria militar de armas y municiones muy condicionada por los intereses de cada uno. A día de hoy parece imposible por lo que la UE deberá ceder y confiar en Trump.

España ha de pensar más en el sur que en otros lugares donde cada vez pintamos menos por intereses  y capacidades.

Está claro que a Europa nos miran desde una prudencial distancia. No habrá Ejército, pero ya han empezado a militarizar a una sociedad confusa que banalizó su seguridad y defensa. Esperemos que no sea tarde y el uniforme esté hecho a la medida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

17 marzo 2025

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

 

EL AMARGOR DE LA DERROTA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«Antes de entrar en guerra examinad previamente la magnitud de los elementos imprevisibles, ya  que aquella, al prolongarse, suele confiar al azar la mayoría de las circunstancias, azar del que nos encontramos a la misma distancia y sobre el que se cierne la incertidumbre respecto a cuál de los dos se verá favorecido» (Historia de la guerra del Peloponeso. Tucídides).

Nos llevan a una nueva guerra. Esta no es la invasión de Ucrania por Rusia. Esto es distinto. Significa el comienzo de una guerra en Europa. «Si todos hiciesen la guerra por convicción no habría guerra». La frase la leemos en Guerra y Paz de Tolstoy. Recomendable en estos tiempos.

«Siempre recurre usted a citas ya muy alejadas de estos tiempos». Me acusan. Cierto. Ahora no encuentro referencia. ¿No ven que ya no existe la palabra, que ahora todo se reduce a guerra?

Entre el 7 y el 8 de febrero de 1807 hubo un feroz enfrentamiento entre el Emperador y el general ruso Bennigsen. Sus consecuencias suenan en la historia militar y humana. Fue la batalla de Eylau. Resultado: sangre sobre la nieve. Una feroz sangría que a nada condujo. Ninguno de los cadáveres pudo contarnos si había merecido la pena. Los muertos no hablan, solo recuerdan: ¿por qué? ¿para qué?

Napoleón, en su crueldad, o quién sabe si solo pensaba en rehacer su ejército, pronunció  una terrible frase que ha pasado a la historia y que de alguna manera define la guerra, todas las guerras, que siempre conducen a la escalada a los extremos, lo que narra René Girard en su estudio de Clausewitz.

La nieve se disolvía con la sangre de los muertos y heridos y el campo de batalla humeaba como si fuese la puerta del infierno. Napoleón observa el pandemónium y sin inmutarse pronunció un espumarajo que no tiene otro análisis que la violencia de pensamiento que acaba con el hombre sin poner límite a la guerra que lleva dentro.

«Une nuit de Paris réparera tout cela». «Todo esto lo remedia una noche de París».

Los soldados muertos yacen sobre la nieve. Su ejército mermado. Fruto de una noche parisina surgirán nuevos reemplazos, ese es el tiempo que necesitará para tener más carne de cañón. Dudo de su sufrimiento. Napoleón solo sufriría por la derrota.

«Mire usted, una cosa son los soldados y otra cosa son los hombres. Napoleón fue un genio para los soldados. Pero ignoró a los hombres. Ni los conoció ni le interesaron. Ese fue su gran error» (Charles de Gaulle).

Ahora en Europa pasa lo contrario. Los 27 conocen a los hombres, o creen hacerlo, pero desde luego no a los soldados.

Primero morirán los soldados y detrás todos los demás.

Ninguno ha caído en la cuenta de que no hay soldados de usar y tirar, que un soldado no está para cumplir un mandato de dudosa legalidad (inmoral es seguro). ¿Qué poder tiene Europa para mandar a los soldados de 27 naciones distintas a hacer la guerra? ¿Quién lo autoriza? ¿Hay un pacto de bandera y nación?

Olvidan Rumanía donde una vez más se ha impuesto su talante y criterio democrático. En Israel se volvieron a equivocar de enemigo. Nadie les ha pedido explicaciones.

Siria es algo menor para ellos.

Las inviolables fronteras les traen sin cuidado.

Después de tres años de guerra están incapacitados para adoptar decisión alguna.

Putin, junto al cambio climático, son los grandes enemigos de una sociedad perdida.

Generales y almirantes se lanzan en tromba para aceptar lo inaceptable. Saben que es un imposible ya que nos conduce directamente a la guerra total. Una irresponsabilidad de la que tendrán que dar cuenta. Deberían asesorar: -¡No! No jueguen con fuego. Vamos todos en ello. Ni podemos ni debemos.

-¡Alto el fuego!

Esto de la unidad es un problema de difícil solución, porque no estamos por la labor y no hay dos ideas que compartamos juntos. Ni siquiera una bandera o un himno. No hay mayorías, sino una dispersión enloquecida a la búsqueda de la individualidad subvencionada. Europa es una dispersión o si lo prefieren una alianza en la que nadie da órdenes. No solo militar. En ese campo la dispersión es aún mayor porque seguimos de maniobras para compatibilizar nuestros sistemas de Mando y Control. No hay alianzas que cien años duren. La nuestra está rota de antemano. Derrotados antes del primer disparo. Porque no hay razón alguna para iniciar esta guerra donde no tenemos ni poder disuasorio.

Napoleón tuvo gestos que denotaban su capacidad de Mando. Sigo con Ludwig que nos cuenta que también en Tolón a la llegada de muchas carrozas oficiales recibieron el fuego enemigo y al intento de refugiarse sin encontrar parapetos en la posición, sin inmutarse, Napoleón contestó: «Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye». Parapetos de soldados. Pechos valientes y bravos. Siempre es lo mismo.

¿Europa es un ejemplo de patriotismo o de bastardos intereses?

Tengo serias dudas del lugar que ocupa el patriotismo entre los miembros de una alianza que nos oculta si son ellos o los bancos y las industrias los que tienen que disparar con sus cañones.

Supongo que esa es la gran duda.

«Mientras pasaban allí la noche acampados cayó de nuevo una tremenda nevada que cubrió por entero las armas como los cuerpos de quienes se encontraban tumbados; también las bestias quedaron inmovilizadas por la nieve, y la mayoría de los soldados vacilaba a la hora de levantarse, ya que la nieve caída, en tanto que no se deslizara por dentro de sus ropas, les infundía calor mientras siguieran tendidos. Entonces Jenofonte se atrevió a ponerse en pie y, apenas sin ropa, comenzó a partir leña. Acto seguido se levantó otro y a continuación otro más, que le quitó el hacha de las manos y continuó cortando leña. A raíz de esto. Se levantaron los demás…» (Anábasis). Nadie de los reunidos en este extraño cónclave hacia la violencia alzará los brazos para cortar leña. Ya van calientes.

Ni se ve bandera ni soldados que la reclamen. El fuego se apaga.

Las caras de los pocos que aún sostienen un arma son el grito de Munch y cruzan el puente para pedir una explicación a aquellos que después de tres años de guerra ahora gritan:

¡A las armas!

Ya es tarde. El amargor de la derrota se ve en las caras de los soldados vencidos antes de combatir. Recuerdan que Europa nunca hizo nada en común. Nunca. Más enojados por la injusticia que por la violencia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 marzo 2025

 

 

UN EJÉRCITO EUROPEO General de División (R.) Rafael Dávilla Álvarez

El maestro Sun dijo: «Quien conduce un ejército con poca inteligencia, es pretencioso. Quien conduce un ejército con poco valor, es egocéntico. Quien conduce un ejército sin conocer el camino y traba sucesivas batallas sin darse por satisfecho, si sobrevive es solo por cuestión de suerte».

Inteligencia, valor y preparación nos señala Sun Bin a la hora de dirigir un ejército.

El tiempo permanece con su implacable repetición en el espacio terrestre sin que la fuerza deje de ser el actor principal para que la vida se desarrolle. No es discutible. Es necesaria la fuerza para sostener a la justicia y por tanto ser libres.

El maestro Quijano dijo: «…responden las armas que las leyes no se podrán sustentar sin ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de cosarios, y, finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas. Y es razón averiguada que aquello que más cuesta se estima y debe de estimar en más».

Desde que tengo uso de razón militar recuerdo que nos ponían delante de un mapa para desarrollar siempre el mismo ejercicio defensivo que consistía en un despliegue fantasioso desde los Pirineos hasta un arroyo del río Tajo en Toledo. Era una maniobra retardadora de desgaste que lograba detener al Ejército Ruso, que había invadido Europa, en el arroyo del Guajaraz (Toledo). De allí no pasaban; creo que seguimos esperándolos. Desde entonces el único ataque real que hemos tenido ha sido por el sur, una marchita coloreada y una ocupación; no había rusos.

¿Ustedes creen que nos va a invadir Rusia?

Ahora que echamos a los yanquis, nuestro Estado Mayor de la Defensa debería recuperar aquellos planes defensivos del arroyo toledano y ofrecérselos a Kaja Kallas. Están convencidos, por mayoría absoluta, que Putin llegará a Granada, amenazando Gibraltar, Marruecos y Canarias.

Organizar un Ejército por parte de la Unión Europa para la amenaza rusa es extravagante, imposible y, lo más importante, no viene al caso. La OTAN es suficiente (pendiente de profundos cambios de estrategia) y lo único que hay que hacer es pagar y asumir una industria de Defensa propia sin que cada uno tenga su avioncito, su carro de combate y su vehículo (chino en el caso de España). Más importante que inventarse un Ejército Europeo, por ahora, es tener una retaguardia que lo sostenga, material e ideológicamente. Además de pagar a los soldados lo que en justicia se merecen y no dejarlos abandonados por edad. De todo ello carecemos y cada vez de manera más acusada.

Las Fuerzas Armadas no son el brazo político de ningún partido ni ideología, sino que deberían estar al servicio de todos y eso, que nadie duda, es incompleto y falso cuando su estructura, presupuestos, incluso misiones y capacidades, no son consecuencia de un acuerdo común sino partidista. Lo cual lleva a los vaivenes de los que somos víctimas y a los desajustes de todo tipo en unas Fuerzas Armadas, en este caso las españolas, que no acaban de alcanzar su meta porque no saben muy bien cual es esta. Empezando por su misión, que se duda entre la principal y las que no lo son. Sin un acuerdo en materia de Defensa entre todos los partidos políticos la organización militar carece de lo más elemental: a dónde, por dónde cómo y cuándo. Gasto inútil de recursos, exposición gratuita a graves riesgos. Uso inadecuado y sin consenso de la Fuerza.

Algo así no se puede despachar en veinte minutos y dejar fuera a parte de los españoles. Estamos dispuestos a crear un Ejército para luchar contra el cambio climático.

Pues si esto es y será, y de ello somos conscientes, sin ponernos de acuerdo dentro de nuestra propia nación, ya me dirán cómo hacerlo entre 27 que forman la Unión Europea; por cierto, entre ellas no está el Reino Unido.

Bueno será que se hable de la Defensa de Europa, que se saquen conclusiones de su necesidad o no, de los cambios a introducir,  pero a ningún lugar conducirá hacer mudanza en tiempo de crisis y, por tanto, en estos momentos, mejor sería llegar a un acuerdo inmediato con los Estados Unidos antes que ponerse a discutir si son galgos o podencos.

La creación de un Ejército propio en Europa abre numerosos interrogantes y a día de hoy parece un imposible sin apoyarse en la organización  de la OTAN que de una u otra manera dispone de los elementos esenciales para dirigir una estructura militar. Suponemos que ese sería el comienzo si es que lo hay. Ir sustituyendo lo anglosajón (¿Reino Unido?) por mandos de los ejércitos de la UE. Revisar las estructuras, los objetivos estratégicos y la industria de Defensa. Un Ejército cuya única misión sea defendernos de la invasión rusa (y del cambio climático) es absolutamente absurdo, ineficaz y fuera de lugar cuando los peligros del futuro están en otros lugares más al sur. Un ejército tan previsible es un ejército derrotado.

La disuasión nuclear, únicamente en manos francesas, es una auténtica sinrazón; nunca será de Europa. El Reino Unido es una incógnita, fiel a los EEUU. Y esa es otra derivada ¿aliados o no de los Estados Unidos? ¿Nos quedamos desnudos ante el poder nuclear? ¿Qué disuasión ofrecemos?

Todo lo que vivimos es una locura y una vez más se demuestra que «La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia» (Baruch Spinoza).

Se ha hablado de paz y Europa se va a la guerra. Con todas  sus consecuencias. Sin preguntarnos. Europa nunca lo hace. Apaga incendios donde no los hay.

Un Ejército es propio de un Estado y la Unión Europea a día de hoy no va más allá de una Alianza de normas y dineros, no es un Estado, por lo que habría que pensar en una ley muy compleja y difícil de acordar ya que el poder de la Fuerza es mucho poder cuando no hay de manera clara uno que mande. ¿Quién manda en Europa? ¿Uno, dos o veintisiete?

Para empezar es necesaria una firme voluntad: voluntad de defenderse con las armas, para lo que hay que fabricarlas sin dependencia de otros, y disposición a utilizarlas más allá de ser solo un instrumento de disuasión que deja de serlo cuando descubres el temor a su empleo. Quedaríamos en una situación de grave riesgo nuclear.

Europa ha vivido de espaldas a la guerra y abandonó su defensa entregándose a la exigencia de la norma sin la fuerza. Ahora que las circunstancias exigen la Fuerza parece que llegamos tarde. ¿O se equivoca de enemigo? Siempre quedará el interrogante de si este enemigo que ahora descubre Europa lo es o no lo es. Está por descubrir la voluntad y la unidad ¿contra quién?

Bueno será un Ejército, pero de nada servirá si no sabemos para qué ni contra quién. Todo ello sin tener la base de una Cultura de Defensa Europea que muchas naciones desconocen y otras que intencionadamente están desmilitarizadas en su concepto fundamental, entre ellas España.

No es fácil diseñar un Ejército para la guerra que viene. Sin esta claridad de ideas todo lo que se invierta será tirar el dinero. Las guerras no se ganan con los cañones, sino con la inteligencia, la una y la otra, pero sobre todo la que nos dice donde ejercer el esfuerzo principal, que no tiene porqué ser en cañones; la ideología mata más y mejor.

En Europa hemos estado años, demasiados, sin saber lo que necesitábamos en materia de Defensa porque dudábamos de su necesidad creyendo que la guerra era cosa de otros. Aquello del esfuerzo del 2% del PIB fue una trampa que nunca llegó a ponerse en marcha. Hubo dos razones que aún se mantienen: la ideología y la falta de un criterio único. Esto es un gran impedimento y presenta un negro futuro, mucho mayor que el riesgo a un posible ataque armado, ya que la ideología y falta de acuerdo lanza a diario su ataque contra Europa de manera invisible, programada, bien encauzada y dirigida por todas las direcciones, sin que la invasión sea vista como un ataque sino como una cultura. Europa quiere armarse por un lado cuando ya ha arriado la bandera en sus fronteras y ha perdido la identidad. El ataque está triunfando y nosotros en retirada, otros ocupan nuestras antiguas posiciones. Más que defenderse habría que atacar para recuperar lo perdido.

El escenario que se vislumbra requiere tomar medidas, eso es indudable, pero nunca suele coincidir lo necesario con lo posible. Confundir esto a la hora de ponerse a hacer planes militares es ir derecho al fracaso al no tener claro, ni poder materializarlo caso de tenerlo, el concepto de empleo de las Fuerzas Armadas. Ahora no se trata de hablar de lo que nos gustaría tener, ya es tarde, sino hacer frente a la situación de debilidad que tenemos y maniobrar con inteligencia para mediante las alianzas, el esfuerzo común bien definido, y los propios ejércitos bien diseñados y atendidos, alcanzar la situación deseada.

En cuestiones de Defensa programar como si ya tuviésemos el dinero es fracasar incluso a corto plazo. España lleva años con los Programas Especiales de Armamento y solo ha logrado mucha deuda y pocas armas y municiones. Jamás hemos aceptado ni acordado una ley de programación y financiación de la Defensa que hemos dejado en manos de ideologías, distintas, incluso enfrentadas, que es quedar en manos del adversario.

Europa debe empezar no marcando un 2% o más, sino creando un escenario económico estable para financiar la Defensa. La cifra será en función de la necesidad y no ajustar la necesidad a la cifra que ahora sin sabe porqué se ha dado: 800.000 millones ¿A qué responde?

Se hace imprescindible además de las partidas presupuestarias por nación, tener en cuenta la posición estratégica de cada una y por tanto la misión que le corresponde dentro del conjunto. Una Europa influyente no puede tener un Ejército que sea un tapón absurdo contra Rusia olvidándose de otras responsabilidades quizá más graves y de mayor peligro. Desplegar toda una estrategia contra alguien no deja de ser una atrevida provocación cuando no un desconocimiento total de la historia y su futuro. Hay mucho de esto entre los dirigentes europeos. No ven más allá del paisaje de su ciudad. Es necesario definir los esfuerzos de cada uno, asignar medios y misiones. Lo defensivo, de entrada, nunca debe ser expansivo ni provocador, solo disuasivo.

Nos queda la duda. No la resolverán porque no lo saben. Vaguedades, incumplimientos, abstracciones, normas y más normas. Ni una Estrategia de Seguridad. ¿Con la OTAN o sin ella? ¿Desaparece la OTAN? ¿Acaso los Estados Unidos han denunciado el Tratado de Washington? ¿Si la Unión Europea puede ser una alternativa por qué Finlandia y Suecia han entrado por la vía de urgencia en la OTAN y Ucrania busca su salvación en ello? ¿Y si aparece una nueva, o se expande por el sur, con Marruecos, Reino Unido (Gibraltar), (SATO)?

Tropas, Mando y control, armas, inteligencia, ciberdefensa, ciberespacio, tecnología… Eso no es un Ejército.

Un Ejército requiere permanencia, soldados motivados, con voluntad de vencer, virtudes, territorialidad y valores por los que dar su vida.

Un abanderado y una bandera a seguir.

Todo ello contando con una retaguardia que los apoye.

Pregunten. Imposible. No existe, no es posible un Ejército de 27. Ni siquiera de dos.

«Para ganar hay que tener voluntad de vencer, sin olvidar conocer la medida de las posibilidades y siempre prefiriendo concretar lo bueno, pero posible, antes de emprender la consecución de algo mejor, pero imposible».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 marzo 2025

 

EL FEO GESTO DE TAPARSE LA BOCA. ¿CÓDIGO SECRETO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Recorre los medios la foto del Rey Don Felipe y el presidente del Gobierno, Sánchez, manteniendo una conversación entre dedos en el Mobile World Congress 2025 celebrado en Barcelona.

El gesto está de moda para evitar que los lectores de labios nos revelen la conversación. Entre futbolistas más bien.

Pues en mi opinión este ha sido un gol que el presidente le ha metido al Rey sin que haya habido VAR (videoarbitraje).

Se comprende el poco tiempo de «Despacho» y que haya que aprovechar cualquier momento para tratar asuntos de Estado, que se acumulan y son de urgencia notoria.

El caso es que particularmente me parece un gesto feo y con calificación que evito, pero les digo con sinceridad que prefiero la abrupta conversación en el despacho oval de la Casa Blanca, con luz y taquígrafo, con detalles e interpretaciones, que estos «quiero y no debo…».

El silencio es forma de llevar asuntos de Estado. Debe ser que el lugar es algo accesorio. ¿Para qué tanto salón, protocolo y alfombras o tapices? Agendas, despachos, audiencias, credenciales, ¿para qué?

Las conversaciones las hay públicas, secretas y encriptadas. Callejeras también.

Sé de alguien que en su día emplomó las puertas del despacho para que nada se oyese fuera. Confianza. En los lugares de traiciones se sabe todo (casi) porque hay dos Españas; la que usted conoce, la que le cuentan los medios y la auténtica que vive en clausuras. Si supiésemos lo que se dice (y se hace) en los altos niveles de las instituciones preferiríamos la vida de ermitaño.

La correspondencia entre Fernando el Católico y el Gran Capitán estaba cifrada a través de un código secreto. Los técnicos en Inteligencia de Señales del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) lograron descifrarla.  Un reto que les planteó el Museo del Ejército en 2015 poniendo a su disposición unas cartas cifradas entre el Rey Católico y el Gran Capitán. Meritorio esfuerzo que tuvo sus frutos. A pesar del éxito por lograr descifrar esas cartas no deja uno de sentir una lírica frustración al ver la intimidad rota del Rey Católico con su Capitán.

Los secretos deben guardarse para crear una cierta fantasía ante la cruda y aburrida realidad de la que suele componerse la historia.

Decía D. Sabino Fernández Campo que dada «la representación y el simbolismo que al rey le corresponde constitucionalmente es necesario marcar unas normas, un sistema, unas formas, unas características especiales que constituyan lo que podríamos denominar un <estilo real>.

En palabras suyas no debe existir un exceso de confianza que pudiera rayar en lo vulgar ni una altanería y rigidez alejadas de las exigencias de nuestro tiempo. Recordaba D. Sabino la frase de Shakespeare en Enrique V, «La  familiaridad engendra desprecio» .

Recordaba D. Leopoldo Calvo-Sotelo los despachos con el Rey en los que el Soberano mantenía en todo momento y con todo cuidado el respeto por la autonomía del presidente, la distancia constitucional; pero, al mismo tiempo, extendía al presidente su apoyo personal, la asistencia en sus dudas y el estímulo en sus desfallecimientos.

Mejor hacer imaginativos relatos y suponer un profundo intercambio de política de alto nivel, balbuceante, de tapadillo, pero apasionante por lo que la imaginación puede llegar a entender.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 marzo 2025