Les he pedido a mis compañeros de blog un resumen de lo que ellos consideran más importante de lo expuesto en sus artículos durante este año 2016 que ya termina. El resultado pueden ustedes mismos juzgarlo. En estos dos días que quedan del año pueden leerlo, comentarlo y juzgarlo. Como fundador y director de este blog me siento muy honrado al poder ofrecerles estos testimonios. Creo que es el mejor regalo que podemos hacerles a ustedes que a diario nos leen, comentan y alientan. Reflejan también el testimonio y los sentimientos de todos los que colaboran en este blog. La calidad, rigor y conocimientos de todos ellos es el secreto del éxito del conjunto de este foro de opinión militar. Hemos tenido que limitar el número de colaboradores –son legión- por habernos visto desbordados e incapaces de coordinar técnica y materialmente tal flujo de colaboraciones. Esperamos en algún momento resolverlo, pero como dijimos en nuestra presentación, ahora va a hacer un año, carecemos de ayudas técnicas o económicas y solo el esfuerzo y la dedicación permiten que cada día publiquemos humildemente algún artículo. No somos expertos en estas cosas del blog y redes sociales. Somos expertos, sin duda, y veteranos en el amor a España y a sus ejércitos. Nada más.
El constante y creciente número de lectores nos anima a continuar y a buscar nuevas vías para poder ofrecerles con rigurosidad, valentía y libertad todos aquellos temas que consideremos de interés para España, los españoles y sus Fuerzas Armadas.
Vamos a introducir cambios. En ello estamos. Sin prisa, sin pausa. Tendremos una nueva página que nos permitirá ampliar los contenidos. Ello supone un esfuerzo adicional, pero esperamos que se vea compensado con mayor número de colaboradores y lectores. Su ayuda es fundamental y a ella apelamos. En ocasiones hemos percibido el silencio oficial a nuestro alrededor. También otros clamorosos silencios. En ocasiones no lo hemos percibido sino que lo hemos contrastado. Eso no nos amilana sino que demuestra que vamos por el buen camino.
No vamos a modificar ni un ápice nuestro objetivo:
POR ESPAÑA. TODO POR ESPAÑA
Ha sido un año difícil y lleno de sobresaltos.
‹‹Las cosas por su nombre. Entre la sedición y el golpe de Estado. Ahí es donde estamos. Mejor sería no tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución, y mucho menos el 8, para resolver el órdago secesionista catalán. Eso es lo que hizo la II República en 1934…››.
Y me llegaron los calificativos. En este caso se equivocaban. No había escrito yo esas palabras sino Luis María Ansón (El Mundo jueves 4 de enero 2016).
Verdad de Perogrullo. De esa manera daba comienzo el 2016; una continuación a peor del anterior. Este 2017 no tiene visos de algo mejor. Va a ser un año difícil. Estaremos vigilantes. Ni nos van a callar ni nos vamos a callar. Dicen que la receta para evitar el golpe de Estado se cifra en el diálogo. Estamos de acuerdo. La ley no se dialoga. Se cumple sin letra pequeña escondida. Si no la cumplen te la aplican. Así es al menos para la gran mayoría silenciosa.
‹‹Lo que más añora las dictaduras es la juridicidad que les falta, y empeñan sus mejores esfuerzos en fingirla o sustituirla›› (Umbral).
Ahí estaremos. Con todos ustedes si quieren acompañarnos.
Como decía, con novedades: actualidad, entrevistas, historia, humor y poesía.
Con los sentimientos y razones que nos mantienen en las alambradas todo el tiempo que ustedes quieran. Mientras suene el himno de España y veamos agitar la bandera que recorre el frente; mientras quede un suspiro que aliente la defensa; mientras todo eso ocurra y recorra el espinazo un calambre de emoción al verlo y sentirlo. Mientras se cuente la historia de los sentimientos que se han ido grabando a través de generaciones en los pliegues de nuestra Bandera, en sus tonos cambiantes de luces y sombras que muestran sus brillantes colores cuando el sol la ilumina y el viento la flamea. Mientras quede un suspiro, una bandera y un himno. Estaremos.
Es bonito y apasionante estar aquí y sentir palpitar el corazón de España, de la historia, de los españoles, a través de ustedes.
Este resumen del año que termina es duro y en ocasiones triste y pesimista. Pero que nadie se equivoque. El futuro es de enorme esperanza. Solo hay que comprobarlo cuando se conoce y se palpa lo que el corazón de los españoles ha hecho y es capaz de hacer.
Sobre todo y por encima de todo cuando es por España. Todo es por España.
Va a hacer un año de nuestra presentación pública en el Centro Cultural de los Ejércitos. Entonces en mi intervención hice un elemental estudio de los factores de la decisión:
Nuestra Misión. ESPAÑA
Situación: INCIERTA Y PREOCUPANTE
Terreno: DESCONOCIDO-CAMBIANTE-VIRTUAL
Enemigo: DIFUSO
Medios propios: MUCHO ESPÍRITU-NADA MÁS.
Ambiente: NEBULOSO-AGITACIÓN-DOMINIO DE LA PROPAGANDA.
Por lo que vemos, nada ha cambiado. Por lo tanto seguimos en las alambradas.
Ya lo dijo nuestro padrino el cabo primero Alfonso Ussía:
‹‹Esta es una vocación decidida, un juramento invencible y un ofrecimiento inalterable››.
POR ESPAÑA. TODO POR ESPAÑA
FELIZ AÑO 2017
blog: generaldavila.com
correo: generaldavila1@gmail.com
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez


























Así de claro y contundente, con el laconismo propio de la expresión militar, se enunciaba el artículo 21 de las antiguas Reales Ordenanzas que desde tiempos de Carlos III han sido la norma de conducta en nuestro ejército hasta hace bien poco. Estaban en vigor cuando yo entré en el Ejército. Y naturalmente lo estaban en el año 1898 cuando un puñado de españoles, que con justicia han sido llamados “Los últimos de Filipinas”, se vieron inmersos en la defensa del puesto militar de Baler, aislados, sin conexión alguna con el resto de sus fuerzas, durante 337 días.
Batallón Expedicionario nº 2 y contando con el apoyo sanitario del médico provisional del cuerpo de sanidad Rogelio Vigil de Quiñones más tres sanitarios; se vieron en la necesidad de hacerse fuertes en la iglesia de San Luis de Tolosa de Baler rodeados de una fuerza muy superior de rebeldes katipuneros que no respetaron el pacto de Biac – na – Pacto firmado entre Primo de Rivera y Aguinaldo. Las prematuras muertes del capitán y del teniente Alonso, dejaron al Tte. Martín Cerezo la mayor parte del asedio al frente del destacamento.
También aciertan acercando al espectador a un escenario físico y geográfico muy real que se caracteriza tanto por voluptuosa vegetación como por su falta de comunicaciones y le introducen directamente en el escenario de la acción. La iglesia de Baler y sus alrededores. Pero yerran ¡y de qué manera! En los perfiles históricos, psicológicos y profesionales de los propios protagonistas. Puede que no fuera intención del director hacer una película puramente histórica, pero no ha tenido la decencia de poner al principio el consabido anuncio “esta película sin ser histórica, está basada en hechos reales”
“El sitio de Baler, notas y recuerdos” en 1904. En las memorias del padre Minaya, que han permanecido casi un siglo inéditas hasta que recientemente han sido publicadas, disiente en algunos matices de lo que el principal protagonista de esta historia, el Teniente Martín Cerezo, da a conocer en el suyo. ¿A quién puede extrañar tales diferencias? Félix Minaya era un fraile que se debía a sus feligreses, que eran todos tagalos. No era un capellán militar al estilo de los Padres Huidobro o Caballero, cuyo primer cometido es auxiliar espiritualmente a los soldados. Era un hombre ajeno a todo concepto u ordenanza militar. Difícilmente podría entender la “obstinación” del oficial por no entregar el puesto.
abanderados por Ab el Krim se le autorizó a capitular. ¿Cuáles fueron las funestas consecuencias de aquella capitulación pactada? 3.000 soldados españoles fueron inmisericordemente masacrados. Intuyó seguramente el Tte. Martín Cerezo que algo así le podría suceder a los suyos ante unos rebeldes a los que había causado no poco quebranto y frustración. Su determinación se centraba en defender aquel puesto sobre el que ondeaba la bandera que había jurado y a sus hombres. El cumplimiento de su misión y la seguridad de su tropa. Así de claro.






Sin embargo, y para los más “retorcíos” -como dicen en mi tierra-, hagamos la pregunta al revés: ¿ Qué se es sin bandera, sin himno, sin patria, sin idioma, sin religión, sin tradiciones, sin raza …; ni orden, ni valores, ni cultura … ? Hoy, la chismografía y la falta de modales está de moda. Negarse a portar el guión de la Unidad en procesión; o desfilar dentro de una Unidad de Música Militar un suboficial con su instrumento en ristre, detrás de una imagen en procesión también es un fenómeno al uso, sea arraigada o tradicional o no lo sea; porque por otro canal podría constituir algo más serio dejar abandonado al jefe, y lo menos malo, sería negarse a “arrimar el hombro”, dejando al jefe tirado en la cuneta ante una situación no obligatoria (vamos, recogida en los papeles). ¿ Se imagina el lector que llegue, alguna vez, el día en que no existan voluntarios para portar a nuestro Cristo solemnemente ? Yo, por supuesto, no lo creo porque sería anticonstitucional en diversos aspectos, un tanto largos de debatir … Dice mi admirado amigo, el conocido periodista y escritor -ex-director de ABC, y autor de numerosos artículos, libros y programas de TV, y admirador de La Legión-, Nicolás Jesús Salas, lamentándose, que “con reiteración, algunos investigadores se acercan a las fuentes documentales y a los testimonios orales con un prejuicio favorable a sus propias ideas”.
Al final, no llegué a decidirme. Hubo otro capitán de la misma promoción, aunque no digo el Arma ni nada, que allá en tierras desérticas sería un modelo a seguir, intachable, muy admirado y valorado por el jefe de la Unidad, pero con los años cambió radicalmente, convirtiéndose en un conocido incordiador, aflorando una conducta extravagante que jamás hubiera pensado que adoptaría, y aquí lo vamos a dejar. Ya muchos años después, en la península, hubo un alto mando, exquisito, inteligente, trabajador, buena persona … que tras el toque vespertino de ¡ alto ! solía ir alguna vez a la cantina a charlar y tomarse una cerveza con la tropa, con su gente, y aquí, los estrategas de la obstrucción, le dieron un tirón de orejas, y creo que le quitaron el mando …
Subinspección se celebraron, con carácter extraordinario, corridas de toros. En Villa Cisneros (tal cual lo cuenta el teniente general Mariñas en su libro “El Sáhara y La Legión”, páginas 489-491), se incluyeron en los actos representaciones de lo que entonces se conocía como los “Festivales de España”, con la participación de excelentes instrumentistas, grandes voces y hasta “ballets”. Volviendo a los acontecimientos taurinos, debía ser la única corrida de toros que se celebraría en el desierto (ignoro qué ocurrió en el Tercio 3 tal efemérides), porque para su celebración hubo que empezar por el coso taurino, y sus “avíos”: burladeros, puertas de toriles, tendidos, asientos y palcos. La arena del ruedo, naturalmente, sería una gran ventaja autóctona, y lo único que se escapó de la instalación fueron los tendidos de sombra. En la distribución de tendidos y graderíos pusieron dos curiosos carteles que decían : SOL y MÁS SOL. Los saharauis acudieron en masa. Los espadas participantes, anunciados en los correspondientes y reglamentarios carteles, eran dos legionarios que, tras matar a los astados, hubo de retirarlos del ruedo (a manera de “caballería”, como no podía ser de otra manera) arrastrados por una autoametralladora del Grupo Ligero Sahariano II, ante la inexistencia de las mulillas (arrimándome al vehículo, a tenor de lo que dejé entrever más arriba, cuando se disolvió en Grupo de Caballería, ya en la plaza de Ronda, algunos vehículos-autoametralladoras, ya en desuso, conformaron la ordenación del acuartelamiento de nuevo asentamiento del Tercio 4. Un grupo de mandos de Logística, destinados en el Tercio, consiguió arrancar uno -con todo el motor inundado de agua durante tantos años- hace unos meses, y que hoy funciona perfectamente e, incluso, desfila en las solemnidades del “Alejandro Farnesio”, y “ganándose a pulso” el vehículo la cadena de fotografías de las que se ha hecho acreedor).