MONTE LA REINA (TORO). UN PASO ADELANTE, DOS PASOS ATRÁS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Y la bóveda se vino abajo

Ahora toca contarle el cuento de Caperucita a Zamora. La bella y sufrida tierra no se merece un Gobierno que les mienta. ¿Lo recuerdan?

Me llegan recomendaciones para que evite «dar tanta caña» (literal) como últimamente hago, pero es que no me dan la más mínima oportunidad para abandonar la pluma, y la espada ya tiene heredero. Con las cosas de España y sus Ejércitos no debería haber vacaciones. No me las tomo.

Vengo hoy a hablar de Zamora y las promesas de la ministra de Defensa, que anda de cuartel en cuartel sin entrar en el Cuerpo de Guardia que es donde se rinden los honores, pero donde nadie entra a ver como late el corazón de sus centinelas que a día de hoy han perdido el santo y seña.

La ministra de Defensa ha ido a visitar el románico de transición que no conocía, y de camino a hablar del futuro, ese que nunca se produce, sino a través del baile que ejecutan en su Gobierno: Un paso adelante, dos pasos atrás, como la obra de Vladímir Lenin. Lo hacen muy bien, unos usan el micrófono y otros el despacho, pero todos son conscientes de que su obra es regresar a un punto de partida que les dé el poder para siempre. Esa es la lucha, sea obra o Cuartel.

El micrófono ha estado en Toro donde murió doña Elvira, «hija del rey Fernando el Magno, vaso de fe, honra de España, virtud de justicia, luz y honra de la patria». Quizá no tenga asesores la ministra que lean más allá de 1931 y luego hagan trampa saltándose las páginas para reescribirlas. La ministra de Defensa, ha presentado en el Ayuntamiento de Toro el Plan Regional del nuevo acuartelamiento de Monte La Reina. Serán 1.400 militares y sus familias los que lleguen a Toro como venturosa oenegé creando cientos de empleos con el acuartelamiento.

De eso se trata, de españolear en tierras españolas, solventar un problema con lo más sencillo y disciplinado: los soldados. Utilizados como peones de maniobra social.

¿Lo de Loyola?, bien gracias! Pisos por Cuarteles. Se trata de expulsar a los militares de tierras vascas. ¿Y Cataluña? ¡Hombre si es rentable!, la pela es la pela, el Talarn ni me lo toque.

Dice en Toro la ministra: “la Defensa sirva como vertebrador territorial y herramienta dinamizadora […] esta tierra con tanta historia y con tanto futuro gracias a este proyecto”. De historia del 31 saben y quieren volver a ella.

Operación Campamento en Madrid: 20 años y nada.

Podría crearse un gran acuartelamiento, incluso con campo de maniobras, en La Línea, mirando (o apuntando) a Gibraltar; o en el Gurugú. Invitar a la OTAN a su inauguración antes del ataque de Putin.

Porque aún la señora ministra no sabe de donde sacar los 1.400 militares que tendrá que llevar a Toro; junto a  sus familias. ¿Voluntarios?

¿Será con los 1300 en situación de reserva? ¿Con los reservistas de especial disponibilidad? ¿Con las plazas que ya no se cubren? ¿O será una base vacía como vacíos se sienten muchos soldados.

Eso es secundario. Forzosos y firmes.

El problema de fondo llevo denunciándolo día tras día. El enorme valor que significa para una nación sus Fuerzas Armadas se mide por su capacidad moral y por el cuidado que la nación presta a sus soldados. Su misión sirve para ser una nación respetada y querida por sus ciudadanos, que sientan sus símbolos y unidad. Los integrantes de las Fuerzas Armadas no tienen ni quieren un sindicato, simplemente que no les hablen alto. Jugar con ellos para acudir a misiones que no les corresponden o utilizarlos sin tener en cuenta el sacrificio familiar que suponen los traslados impagados e injustificados, pagarles poco, no solucionar su futuro después de muchos años de servicio, formarles para que se vayan, o utilizarles como herramienta social,  no es mandar sino desmandar.

Eso es lo que ocurre con nuestras Fuerzas Armadas. Hoy llega uno y hace, para que mañana llegue el otro y deshaga. Un Cuartel por aquí, otro retiro de allá.

No sabemos si habrá soldados para tanto Cuartel y tan poco ministerio. Quizá deberían llevar allí la sede del de Defensa. ¿Voluntarios o forzosos? ¡Ah claro que no son militares! y los que lo son van de paisano.

Zamora es honra de España y allí es difícil dar una paso adelante y dos para atrás. Ojalá se cumpla la promesa, pero la Operación Campamento va para 20 años; que es nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

31 julio 2025

 

 

 

EL GRAVE PROBLEMA DEL EJÉRCITO ESPAÑOL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Uno más! Confundir un Ejército con una ONG y formar a sus tropas y cuadros de mando en una mentalidad antimilitarista es un grave proyecto puesto en marcha por el socialismo que militarmente inauguró un personaje llamado Narcis Serra que hizo todo el daño que pudo en las interioridades militares y que, con intención, o sin ella (peor es no darse cuenta), culminaron los siguientes ministros de Defensa, de uno u otro partido, dirigidos por su respectivos presidentes. En buena ley no podemos resaltar el buen hacer en lo militar de ningún presidente del Gobierno ni de ninguno de sus ministros. Han vivido obsesionados con el «Franquismo» algo que no sabemos muy bien su significado, inexistente, tal y como ellos lo plantean, en las filas militares y solo cultivado en su imaginación, lo que les vino muy bien para hacer y deshacer (eso sobre todo) con vana disculpa. Véase el 23F, aún sin el análisis documental hecho, o la situación de desconfianza en lo internacional en materia de Defensa, una cruda realidad que no quieren reconocer, pero que nos ha llevado al rincón del olvido en la estratégico que es lo económico y político. A no ser nadie como potencia militar o industrial. Presumimos de lo que no hacemos ni somos. Un ejemplo sencillo: en ayuda militar a Ucrania alcanzamos el número 20 en el ranking, pero presumimos como si fuésemos los primeros.

Los Ejércitos han sido durante todo el periodo democrático, desde 1975, una preocupación a  la que se miraba de reojo mientras «se les metía en cintura» cuando era y es la institución más democrática, disciplinada, honrada y cumplidora de su deber. Ejemplo para buenos y malos.

Los daños materiales sufridos por la desaparición de unidades claves a las que se les ha robado su espíritu y tradiciones negándolas el pan y la sal, convirtiéndolas en una más (o menos); las carencias de armas, vehículos y materiales que han provocado evitables accidentes y nos han dejado en desequilibrio irrecuperable en años; todo es poca cosa si se compara con el daño moral que han sufrido las Fuerzas Armadas y por tanto la nación española.

En nuestro libro De soldado a general hemos expuesto la situación alcanzada y la gravedad de lo acontecido. Hablan no unos trasnochados militares, sino quienes desde los puestos de mayor responsabilidad, en todos los empleos y unidades, de todas las Armas (ahora llamadas especialidades) y Cuerpos han conocido de cerca el proceso y su desarrollo.

Desde la educación hasta la posible desaparición, lenta y silenciosa, del compañerismo y la virtud. Todo está diseñado.

Sin efectivos (faltan cerca de 15.000 militares en plantillas, perdidos entre 2010 y 2023),  13.000 militares en reserva de los que solo el 7% ocupa un puesto de trabajo (incomprensible), más de 5.000 militares en situaciones especiales, es decir fuera de los ejércitos (?) y más de 3.000 aptos con limitaciones, es decir cerca de 22.000 militares desaprovechados, es todo un derroche de irresponsabilidad y desprecio inasumible. Eso sí, echamos a la tropa a los 45 años por inservibles para pasar a «Reservista de Especial Disponibilidad» con una ridícula paga de 600 euros y el paro como meta. No hay Ley de Movilización, nadie sabe como estructurar una posible movilización ante una emergencia, no va a volver el servicio militar obligatorio porque en España no hay sentido del servicio en un Gobierno que aspira a destruir España y que cada Autonomía se las apañe como tristemente vemos cada día. Un desastre.

Y nos hablan de virtud. ¿Qué virtud?

España aún permanece unida, aunque el futuro es estremecedor se mire por donde se mire. No hay Defensa ni valores que la sustenten.

Faltan capitanes y comandantes, faltan soldados en las unidades y tripulaciones;  cada vez hay menos incorporaciones de tropa ¿a quién le extraña?

Lo militar es una maquinaria inservible porque cuando quiera o debiera ponerse en marcha no lo hará y nuestra postura defensiva será entregar las armas, el espíritu, y no  habrá deber cumplido; me temo que nunca se cumplirá.

La mayor prueba de ello es el ataque desde el mismísimo Gobierno de la  nación a la unidad de España, misión principal de las Fuerzas Armadas. Deber incumplido.

El teórico aumento del porcentaje del PIB en Defensa, del que tanto presume la ministra, no es sino el negocio de las armas que llevan ya hace tiempo fomentando para su puesta en escena internacional con su poder en lo mediático, en lo tecnológico y ahora con el negocio de las armas. Esa es la política socialista y su amor interesado a los Ejércitos.  Es una vieja historia que les mantiene en el plano internacional.

Todo esto me viene de nuevo a la memoria porque cada vez recibo más correos de jóvenes desorientados en su vocación militar. Todavía la hay. Mucha. Mucho amor a España y a un oficio, el más bello y antiguo: el militar.

Sin tropas no hay Ejército y con tropas descontentas aún peor. Desatendidas en lo moral, mal pagadas, desorientadas y aburridas no hay manera de sostener unas Fuerzas Armadas.

Nos venden lo que no hay. Vivimos en la teoría de los valores recitando lo que nos enseñaron otros; y otros practicaron. Son valores que conforman un marco vacío que a día de hoy nada enmarcan. Un lienzo en blanco del que se han borrado sus bellas hazañas.

Pero aún nos queda el valor y el honor de nuestros soldados por pocos que sean. Ese es el gran obstáculo que esos a los que señalo tienen para cumplir su objetivo de acabar con España. Antes tendrán que acabar con cada uno de nosotros, en activo, en la reserva, o retirado. Siempre seremos de especial disponibilidad, con o sin uniforme, y en ellos estamos desde nuestro puesto de centinela.

A la virtud siempre le llega el relevo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 julio 2025

MILICIA Y VIRTUDES. EL MANDO DE LAS TROPAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

De soldado a general está a punto de cumplir un mes de vida y va creciendo a pesar de las zancadillas que le han puesto desde su gestación. Puede que dado el interés que ha suscitado tenga más hermanos de sus mismas características porque el tema no está cerrado y las guerras de todo tipo se suceden cada día, cada mes, cada año. Este proyecto fue creado, como ya les dije, para constituirse en conversaciones audiovisuales y ofrecido a un periódico digital que lo rechazó, y es comprensible porque los medios también están sometidos a la presión de sus ideas fuerza que no son otras que grupos económicos que se reparten el amplio espectro de las ideologías de consumo, por tanto siguen al pié de la letra los raíles por donde circular sin tener en cuenta más allá de su verdad. Las armas y las bendiciones en el caso del digital se entrelazan en un escudo de armas que une los cañones al metal más dorado y adorado. Bendiciones a cañonazos.

La guerra es un invento tan antiguo que nunca lo fue, sino, hijo del hombre, su primer gesto al encontrarse con el otro. Quizá sea porque del enfrentamiento nacen la amistad y la muerte anticipada. Nada hay en el ADN del hombre tan claro como la guerra. Puede que no sea tan mala como la presentamos y esa sea la razón de que tanto nos guste repetir. Debo recurrir como tantas veces al poeta Ángel González que retrata el panorama en definitivos versos. Dice nuestro sabio poeta que hay dos cosas que se repiten y las dos se hacen con sangre: la historia -que es la guerra- y la morcilla. Nunca lo olviden.

Interpretación del pesimista:
Nada es lo mismo, nada
permanece.
Menos
la Historia y la morcilla de mi tierra:
se hacen las dos con sangre, se repiten.

Un poeta lo entiende. El Emperador no. Pasar a la Historia de la humanidad como un gran hombre que ha ganado la fama y la grandeza fruto de la guerra es una de las mayores contradicciones, difícil de encajar. El incomprensible personaje tiene un nombre: Napoleón. Él, inventor de la guerra del pueblo, para el pueblo, solo entendía de soldados, nunca le interesaron los hombres. Sigue ocurriendo en este mundo tan pacífico. Mueren siempre los mismos. La guerra se extiende en armas, con tecnologías inimaginables, pero en las trincheras sigue el hombre.

Napoleón después de la tan inútil como sangrienta batalla de Eylau, al ver devastado su Ejército, pronuncia quizá la más doliente y cruel definición del hombre. Entre el 7 y el 8 de febrero de 1807 hubo un feroz enfrentamiento entre el Emperador y el general ruso Bennigsen. Sus consecuencias suenan en la historia militar y humana. Fue la batalla de Eylau. Resultado: la nieve se disolvía con la sangre de los muertos y heridos y el campo de batalla humeaba como si fuese la puerta del infierno. Napoleón observa el pandemónium y sin inmutarse pronunció un espumarajo que no tiene otro análisis que la violencia de pensamiento que acaba con el hombre sin poner límite a la guerra que lleva dentro.

«Une nuit de Paris réparera tout cela». «Todo esto lo remedia una noche de París».

Los soldados muertos yacen sobre la nieve. Su ejército mermado. Fruto de una noche parisina surgirán nuevos reemplazos, ese es el tiempo que necesitará para tener más carne de cañón. Dudo de su sufrimiento. Napoleón solo sufriría por la derrota.

Una feroz sangría que a nada condujo. Ninguno de los cadáveres pudo contarnos si había merecido la pena. Los muertos no hablan, solo recuerdan: ¿por qué? ¿para qué?

Lo que demuestra que el Emperador no era ese gran militar del que habla la Historia, sino un enloquecido jugador del peor de los juegos: la guerra. Nunca un hombre así debe estar al mando de las tropas.

En el ardiente verano las rotativas olvidan la guerra de los cañones y ellos siguen a la suya que se resume en hacer caja. Los intelectuales de la guerra ¿un oxímoron? hablan en los cursos de verano de virtudes cuando la política que los dirige no practica lo que ordena.

Debemos recordar que Cervantes fue soldado. Lo fueron Garcilaso, Hurtado de Mendoza, Francisco de Aldana, Lope de Vega, Quevedo, Pedro Calderón de la Barca... Todos iguales a la hora de defender la lealtad al Rey y su fe católica. Lo hicieron con la pluma y la espada allí donde nadie era más que otro, si no hacía y sabía más que otro. Un ejército que se basaba en la meritocracia. Bueno es recordarlo y ejercerlo.

«¿Qué opinión tiene un villano? Aquella misma que vos, que no hubiera un capitán si no hubiera un labrador. Puedo decir no hay un soldado que no sea por la sangre de las armas noble. ¿Qué más excelencia?»

Y de la sangre de las armas surgieron nobles las letras. Las armas llevan a las letras, las letras cuentan de las armas, una batalla que recorre los siglos, coexisten y se necesitan. Cuando una nación es grande en su política y milicia va acompañada del engrandecimiento de su cultura.

Ora la pluma, ora la espada. Escribía el Inca Garcilaso, soldado y escritor cuando:

Allende nuestros mares

allende nuestras olas

¡El mundo fue una selva

de lanzas españolas!

Valor, honra y honor. Son condecoraciones permanentes en nuestros uniformes. Lo hemos exportado por el mundo. Desde nuestro Siglo de Oro hasta hoy. Armas necesarias para la victoria, incluso para la derrota, que no es tal cuando el honor no se pierde. Por eso no puede llevar el uniforme de soldado quien quiera sino quien pueda. Este es un oficio exigente que te lleva a mandar con el ejemplo más que con el mandato. Lo predicaba el soldado Francisco de Quevedo que prefería llevar los ojos en las espaldas de su capitán que tener los ojos del capitán a sus espaldas. Los buenos ejércitos es lo primero que aprenden. Nuestros soldados con su ejemplo han demostrado a través de los siglos lo que significa cultura militar, ejemplaridad y valor; de reemplazo o profesionales todos iguales a la hora del compromiso. Épicas gestas y cultura de guerra: el valor, el honor y la honra.

Siglos en los que se combatió ora la pluma, ora la espada. Soldados de letras y armas que las armas requieren espíritu como las letras.

No hay rejas ni bombas que acaben con la palabra cuando se ha manejado con nobleza la espada. La palabra penetra más hondo que las balas.

Ahora está de moda apagar la voz de la historia. Se habla, incluso se escribe, otra historia. No es la nuestra, la de todos, sino la de unos pocos. ¿Serán más fuertes? ¿O nosotros más cobardes? La tibieza es una de las formas con las que suele presentarse la cobardía.

«Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados, por quien caduca ya su valentía».

El valor, el honor y la honra son la esencia de nuestra cultura militar, nuestra fuerza, nuestro distintivo allá por donde vamos. Fue el estado militar fiel trasunto del estado social. Era frecuente dar de mano a la espada para narrar las épicas hazañas de los camaradas, perpetuando así las glorias del ejército y el poderío que alcanzó la patria.

Es un torrente de ideas que fluye en esta canícula ya insoportable por larga.

No me hablen de virtudes, si no es con las palabras y el ejemplo de Francisco de Quevedo: «Cuánto más eficaz mandar con el ejemplo que con mandato. Más quiere llevar el soldado, los ojos en las espaldas de su capitán, que tener los ojos de su capitán a sus espaldas. Lo que se manda, se oye. Lo que se ve, se imita».

No creo que nada de lo que ahora se ve sea imitable para buen gobierno de las tropas.

De milicia y virtudes les hablamos en el libro De soldado a general.

«Entre las armas del sangriento Marte, do apenas hay quien su furor contraste, hurté de tiempo aquesta breve suma, tomando, ora la espada, ora la pluma».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 julio 2025

AHORA ES EL ALMIRANTE JUAN MARTÍNEZ NÚÑEZ (SEGENPOL) EL QUE DEFIENDE LA POLÍTICA DEL GOBIERNO

 

De nuevo el ministerio de Defensa sigue con su campaña de acoso y derribo a las Fuerzas Armadas. Ahora es el almirante Juan Martínez Núñez secretario general de Política de Defensa (SEGENPOL) quien en una charla, o algo así, en la Fundación Alternativas (Pesoe), se posiciona a favor del Gobierno, repite la cantinela de que es suficiente para la Defensa el porcentaje del 2.1% del PIB y no el 5% que exige, y hemos firmado, la OTAN para la Defensa común.

Lo avisé en mi anterior artículo y señalé al almirante como el primer eslabón de la cadena militar que asumió el encarguito del Gobierno. Les dije que el pulpo empezó a soltar tinta cuando el SEGENPOL le dijo al Jefe de Estado Mayor de la Defensa:

De SEGENPOL a JEMAD.

-Teo, del 2,1% ni una cifra más. Tú sabes cómo hacerlo, así que ajústate a lo que hay y vamos a quedar bien. Nos da los mismo el 2 que el 5, ya sabes que algún JEME se enfada pero que les den. Nosotros a lo nuestro y a ver si sacamos el portaviones adelante.

De JEMAD  a su Estado Mayor y Mando de Operaciones.

El 2,1%. Es una orden.

El llamado SEGENPOL, anclado en su puesto como pulpo o lapa a la roca desde 2002, corta trajes a medida sin contemplaciones de ningún tipo. Pero se le acaba la tinta y ya nada puede ocultar.

El argumento para razonar que con el 2.1% es suficiente es de un rigor sorprendente, tanto como el del presidente del Gobierno, que dice una cosa, firma otra y no hace ni lo uno ni lo otro. El almirante alega que si aumentamos el 2.1% hasta el 3.5%, como nos pide la OTAN, habría que comprar armas y municiones fuera y debe referirse a otro Ejército, el suyo no, ya que nosotros compramos todo fuera. Claro que después de rescindir los contratos con Israel e insultar al presidente Trump es probable que volvamos a fabricar flechas de sílex.

«Habría que comprar al exterior» dice

¿Y?

«Un exceso de armamento no supone más seguridad», remata. ¿Lo dirá por INDRA? El futuro se escribe con un retiro sustancioso. No lo veo muy claro en este caso.

¿Por qué han salido en tromba el almirante SEGENPOL y el almirante JEMAD en momentos críticos para el Gobierno? ¿Disponen de preferencias políticas?

Todo suena raro dados los momentos tan confusos de una España en la que nada funciona.

¿Será para enmendar lo bien que lo hicieron en la DANA perdiendo el mando? ¿Será para olvidar el Desembarco de Alhucemas? ¿Por el 8×8 o el S-80? ¿Será porque les sobra el dinero del Presupuesto de Defensa y no saben en qué utilizarlo? Desde luego en soldados no saben.

¿Por qué? ¿Responden a una única voz? Quizá tengamos que comprar mangueras y quitanieves o limpiafangos. En eso estamos.

Porque este Gobierno empeñado en demostrar que hay algo que funciona pretende hacer propaganda de su progresismo con las Fuerzas Armadas a base de vender su particular oenegé en lo que las ha convertido y presumir de la Unidad Militar de Emergencias que utiliza de manera irresponsable y alejada de las misiones de los ejércitos.

En la España de julio de 2025 nada funciona. Ni Correos, ni RENFE, ni las líneas aéreas, ni las carreteras, la Sanidad, ni la Seguridad, ni el Gobierno. Parece que las Fuerzas Armadas tampoco.

Nos venden que la Unidad Militar de Emergencias limpia barrancos, carreteras y retira el fango ¿es esa su misión? ¿o volvemos a la mano de obra barata?

Ya hubo, y sigue habiendo dudas razonables en su actuación tarde y con consignas políticas en la riada de Valencia. Estuvieron luego meses desempeñando misiones de simple limpieza muy alejadas de su misión real de emergencia. Mano de obra barata. Mal y tarde.

Ahora nos venden sus apaños en reparaciones de tuberías y limpieza de carreteras, y nadie habla de sus presupuestos. Que no les falte de nada.

Como he dicho muchas veces el problema no es militar, sino político y, es evidente, traspasa el ámbito militar. Nuestros  soldados con la formación que se les da en nuestros ejércitos, sus suboficiales y oficiales, son únicos y sin igual. Los mejores del mundo, tanto en la Legión como si les encargas de achicar agua. La tragedia llega cuando su uso roza o se enmarca en lo político de tal manera que llega politizado de arriba abajo de manera tan ostensible como notable y se utiliza a los ejércitos para todo menos para cumplir su misión. Cuando eso está apoyado desde el mando operativo, desde uniformados que saben cual es su misión pero miran para otro lado, la cuestión es de máxima gravedad.

No me cansaré de repetirlo y les aconsejo a los mensajeros que eviten tanta insistencia en evitarlo porque sé quién manda el mensaje y en nada me van a apartar de mi labor ni me causan el más mínimo desasosiego. Evítense la molestia. No me asustan. Todo lo contrario.

General de División (R.) Rafel Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 julio 2025

 

PIDO LA PAZ Y LA PALABRA. Por Agapito Maestre en Libertad Digital: Sobre el libro De soldado a general.

Pido la paz y la palabra: Libro ‘De soldado a General’ del general Rafael Dávila

https://esradio.libertaddigital.com/la-noche-de-dieter/pido-la-paz-y-la-palabra/2025-07-11/libro-de-soldado-a-general-del-general-rafael-davila-7276074/

Blog: generaldavila.com

12 julio 2025

 

EL JEFE DE ESTADO MAYOR -Almirante General López Calderón- DEDERÍA DIMITIR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Napoleón tuvo gestos que denotaban su capacidad de Mando. En Tolón a la llegada de muchas carrozas oficiales recibieron el fuego enemigo y al intento de refugiarse sin encontrar parapetos en la posición, sin inmutarse, Napoleón contestó: «Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Parapetos de soldados. Pechos valientes y bravos. Siempre es lo mismo.

Es la contribución de España a la OTAN. Parapetos de soldados. Baratos son los soldados y caras las armas.

Recuerdo la anécdota porque nuestro Napoleón español, dependiente y no precisamente pendiente de las tropas, se ha permitido, el día que el presidente del Gobierno se sometía a la dura prueba de la corrupción (¿presupuestada?), a prestarle su apoyo de manera tácita aludiendo a su éxito ante la OTAN y justificando la aportación española del 2,1% contra la del 5% que nos pedían y que al final hemos firmado.

El almirante general, Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Teodoro Esteban López Calderón, es, como mínimo, un imprudente además de inoportuno. No es el suyo un ejemplo de capacidad para el Mando y la irresponsabilidad es grave cuando esas declaraciones muestran un olvido absoluto del elemento principal del combate y que él debería conocer: los soldados. Habrá que explicarlo con el objetivo de que él y alguno de los que con él planifican la maniobra sepan que son soldados y no máquinas lo que manejan.

Veamos. Cómo éramos pocos…, surge de sus silenciosas cavernas el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). En ese mismo momento el presidente chapoteaba en el lodo de la corrupción.

El verano es propicio a los calentones y en la milicia se sabe que es época de guerra. Los cursos de verano sirven para eso: veranear y darse a conocer. Incluso los militares se dejan querer y hablan de su buen hacer como Directores Generales de una institución que ha perdido su razón de ser. De todo menos defender y enseñar a combatir, a hacer la guerra.

El jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón, hace gala del éxito  que ha sido lograr una inversión del 2,1 % en defensa, propuesto por él, y no admitir el exigente 5% OTAN, que todos las naciones de la Alianza, incluida España, han aprobado, y asegura que España puede hacer la magia de cumplir las capacidades exigidas con ese mínimo del 2.1%. Lo dice la máxima autoridad operativa de las Fuerzas Armadas. Pues me permito decirle que no es cierto o si prefiere le digo que miente.

Se ha dejado escuchar en un empachoso desayuno informativo organizado por el Executive Forum en El Escorial, -¡Ay!, si Felipe II escuchase- donde el JEMAD ha explicado  que previamente a la cumbre «nosotros hicimos un trabajo con todas las hipótesis y aproximaciones con los nuevos objetivos de capacidades (nadie sabe cuales son) que nos habían asignado a España…». ¿Por cierto, quiénes son el Executive Forum para que asista el JEMAD a dar clases particulares?). Debo repetirme, no lo olviden: en ese momento el presidente del Gobierno escapaba de la corrupción escondido en el saco de los independentistas y terroristas, y era llevado al «Tribunal de la Protección» por si llegaba el caso de liarse a amnistiazos.

De manera clara el JEMAD estaba echando un capote al presidente, introduciendo su naríz en la política partidista de manera indecente como ya algún general hizo cuando la riada de Valencia y otras ocasiones.

Este embrollo hay que aclararlo para el bien de España y de los españoles a los que es fácil engañar en asuntos de la Defensa y sus dineros.

Debemos dejar claro que el tema de los porcentajes contributivos a la OTAN que avala el presidente del Gobierno y apoya el JEMAD no es un problema de porcentajes sino de las capacidades que otorgas y España lo hace casi única y exclusivamente a base de soldados. De ahí la gravedad del asunto y que no debamos admitir que esto quede como la verdad del Mando. Soldados por materiales, vidas humanas que ahorran el dinero que hay que invertir en sistemas de armas. La escasez de medios modernos y materiales tecnológicamente adecuados para estas guerras lo suplimos mandando soldados obedientes y disciplinados que, eso sí, siguen evidentemente siendo los mejores del mundo. Incluso sin equipo y medios. Todo lo aguantan, ahora hasta que les hablen alto. Adecuaron su formación a la sumisión ideológica de partido.

De ahí que nuestras tropas vayan todavía en el BMR, que es un suicidio, esperando el 8×8 que nunca llega y lo hará pasado de moda, y en vehículos chinos de combate porque nuestra industria militar todavía no está en las manos que pretenden. Por no hablar de  nuestra pérdida del patrimonio de Defensa, mal vendido, no disponer de municiones más allá de un día de combate, unidades bajo mínimos, canibalización, sin reservismo ni posibilidades de una movilización ordenada. Sin olvidar el tema estrella: unos ejércitos mal pagados, mal atendidos en sus planes de futuro, soldados en paro a los 45 años, en definitiva insuficiente personal con difícil e incierto panorama de cara al futuro. Tropas desmotivadas y con baja moral.

Pues a la vista de la desastrosa gestión, su responsable, el JEMAD, nos dice con descaro y sin justificación rigurosa que con el 2.1% es suficiente para nuestros compromisos ya que la moral de las tropas no le preocupa ¿a quién le importa? ¿a los sindicatos?

En vista de lo cual contribuimos con personal y con unidades que engullen a otras. El presidente y su JEMAD presumen de ser una de las naciones que más tropas proporciona a las misiones OTAN, ¿carne de cañón?  Las Fuerzas Armadas españolas están presentes en 17 misiones en el exterior con hasta 3.000 militares y guardias civiles desplegados en cuatro continentes, según detalla el Ministerio de Defensa.

«Todo lo que nos llega de la OTAN» es agradecimiento al pueblo español por su contribución, que sitúa a España como el 6º o 7º país de la Alianza en despliegues en misiones en el exterior dice el JEMAD repitiendo lo ya dicho por el presidente. La lección bien aprendida. Hay que tener cuajo.

«Puedo afirmar que estamos muy bien considerados tanto en la aportación de fuerzas como en la calidad del personal».

Deber saber el almirante que eso es motivado por la confianza que se desprende de nuestra actuación y que por ello nos tienen confiada la seguridad en el Estrecho. Por ejemplo.

Parapetos de soldados allí donde nada se nos ha perdido. En lugar de presupuesto pongamos a la tropa. Ni cañones ni mantequilla, usemos a los soldados como si fuesen clínex, cuestan poco y en unos años los que nos sobren a la calle.

Olvida o desvía la atención hacia el problema fundamental.

¿Quién atiende y con qué a todo eso de lo que el JEMAD no habla y la OTAN se desentiende?

Olvida el JEMAD contarnos cuales son esas capacidades que nos exige la OTAN y si coinciden con nuestras verdaderas amenazas como son el Estrecho de Gibraltar, Ceuta, Melilla y Peñones, El Sahel, la inmigración ilegal, las fronteras como la de Gibraltar (vergonzosa cesión), el tráfico ilegal de personas y drogas, además de olvidar la amenaza interna que es misión constitucional de las Fuerzas Armadas de acuerdo con el artículo 8. El socio principal del Gobierno, gracias a quien se mantiene, al mando de un prófugo de la justicia, acaba de comunicarle al presidente del Gobierno que ellos ya votaron el 3 de octubre del 2017 y que Cataluña es un Estado independiente, algo contrario al fundamento de la Constitución y que evitarlo entra de lleno en la misión principal de las Fuerzas Armadas. ¿Hay presupuesto para todo esto, o está includio en el 2,1%? ¿O es que la amenaza independentista no debe ser contemplada por las Fuerzas Armadas y la Constitución es un camelo en manos de sus intérpretes?

También olvida el JEMAD, o no se atreve a molestar al presidente o a la ministra, explicar la situación en la que hemos quedado después de romper con la industria tecnológica y armamentística de Israel y enfrentarnos a los Estados Unidos. Sin armas ni municiones, sin repuestos industriales a la vista, hablar de Defensa y no hablar de cómo defendernos o hacerlo engañándonos es inadmisible. Le reto al almirante general en  un «curso de verano» en El Escorial o en Los Monegros (a ver quién lo paga) a discutir sobre el tema de manera abierta y aceptando la discrepancia. Con datos, con papeles. No secretos ni con secretos inconfesables. Cara a cara.

Mi opinión o versión de los hechos es la siguiente y a partir de ahí podemos empezar a hablar.

El esquema se ha desarrollado de la siguiente manera:

De ministra a Secretario General de Política de Defensa (SEGENPOL):

-No pueden pasar ustedes del 2,1 %. Ajusten las capacidades a esa cifra.

De SEGENPOL a JEMAD.

-Teo, del 2,1% ni una cifra más. Tú sabes cómo hacerlo, así que ajústate a lo que hay y vamos a quedar bien. Nos da los mismo el 2 que el 5, ya sabes que algún JEME se enfada pero que les den. Nosotros a lo nuestro y a ver si sacamos el portaviones adelante.

De JEMAD  a su Estado Mayor y Mando de Operaciones.

El 2,1%. Es una orden.

España lo defiende todo menos lo que debe de defender: la misión interior, constitucional, y la exterior que amenaza por el sur. Desde El Sahel. No estemos esperando un ataque ruso, que no se producirá. Así que almirante general, lo mejor será recordarle sus palabras de hace algunos años ante la mesa de Defensa del Congreso de los Diputados  cuando usted decía claramente que nuestras capacidades están solo para un conflicto menor, por el sur en concreto, pero no para uno mayor. ¿Cuáles son nuestras capacidades para ello?

¿Tenemos munición de combate, contracarro, de artillería, Defensa Antiaérea, vehículos de combate? ¿Para cuantos días de combate? ¿Cuántos drones, que capacidades en unidades? ¿Aviones, submarinos, radares, comunicaciones, Guerra electrónica, radios vehiculares…?

¿Soldados?

Vuelvo a Clausewitz: «En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy yo, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo».

Todo entra dentro del desarrollo normal de la batalla cuando tienes al enemigo dentro y lo sientas a tu mesa y le entregas el mapa de las operaciones. Acabas perdiendo la guerra y solo te queda contemplar tu territorio ocupado.

Que los militares hagan incursiones en la política partidista es muy peligroso, tanto que seguimos confundiendo la Defensa con la defensa de espurios intereses. Así estamos de moral. Aquí nadie defiende ni su hogar. Un okupa es el que manda.

«Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Lo malo es que ya no hay patriotismo, ni soldados ni armas. No queda nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 julio 2025

 

Misiones internacionales en curso

Lugar Misión Inicio Mandato
Mozambique EUMAM-Mozambique Noviembre- 2021
Bulgaria y Rumanía Persistent Effort: Policía Aérea Reforzada (consultar periodos de activación) Febrero- 2022
Países Bálticos Persistent Effort: Policía Aérea del Báltico (PAB) (consultar periodos de activación) Mayo- 2020
República Centroafricana EUTM RCA Julio – 2016
Somalia EUTM-Somalia Enero – 2010
Irak Apoyo a Irak Octubre – 2014
Oceano Índico Atalanta Septiembre – 2008
Turquía Persistent Effort: Apoyo a Turquía Septiembre – 2014
Bosnia i Herzegovina EUFOR Althea BiH Diciembre – 2004
Varias zonas Grupos navales permanentes de la OTAN (consultar periodos de activación) Enero – 2017
Líbano Líbano (FINUL) Septiembre – 2006
Colombia ONU-Acuerdo de paz en Colombia Agosto – 2012
Letonia, Eslovaquia y Rumanía Despliegue de Fuerzas Terrestres en el Flanco Este: Letonia, Eslovaquia y Rumanía Junio – 2017
Varias zonas Sea Guardian (consultar periodos de activación) Noviembre – 2016
Golfo de Guinea Diplomacia de la Defensa y seguridad cooperativa Septiembre – 2014

ESPAÑA AL BORDE DE LA RUPTURA. ¿QUÉ DICEN LOS MILITARES? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Silencio: se rueda.

La situación requiere ir más allá de lo cotidiano porque no vivimos en la normalidad, sino en un Estado alarmado, al que el Gobierno de turno ha metido mano en todas las áreas, de lo que no se libra ni la mismísima Jefatura del Estado.

Todo lo tocan, llegan a lugares que no les corresponde, y allí, donde hay que andar con más cuidado, hacen uso y abuso de la autoridad del nombramiento, o dicho de otra manera del chantaje del ascenso o destino. Es una política del control de todo poder a base de la colocación después del análisis del candidato. Infiltración. A veces eligen entre lo más corrupto del sistema. Eso sí, sin querer queriendo.

El mayor ejemplo de esa política de colocación está en el Tribunal Constitucional, no solo por el nombramiento de su presidente y componentes, sino por convertirlo en jurisdiccional.

Las Fuerzas Armadas no escapan a este indecente juego de la política y ahora no solo tienes que ser bueno, sumiso y manejable para ser general, sino que además debes de tener formación de «Director» y olvidar la de «General». Se miran unos a otros y hay desconfianza. Lo siento. Que cada palo que aguante su vela.

Todo empezó cuando desde Túnez el extraño personaje entonces presidente del Gobierno de España por accidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se subió al púlpito de esa religión extraña que practica y arremetió contra todas las naciones de Occidente como si él fuese el gran enviado y que, como se ha visto, solo trajo desaprobación internacional y desprestigio para las Fuerzas Armadas a las que irresponsablemente convirtió en una oenegé no fiable más allá de nuestras fronteras. Su ministro de Defensa se encargó de manipular a los generales y hacer uso de las Fuerzas Armadas como un cortijo donde su doctrina de enseñanza y futuro tenía como primer objetivo desmilitarizar todo lo militar. Era el trabajo encargado a aquel ministro que cambiaba a su antojo los ritos y tradiciones militares, y que contó con el apoyo de algunos uniformados que incluso intentaron ocupar mesa y mantel en el lugar de honor de la OTAN. El rechazo internacional está a la vista cuando se nos vetó clamorosamente en lo militar; como no podía ser de otra manera. El equipo del señor Bono estaba al descubierto y no engañaba a nadie. Así nos ha ido; desde entonces las Fuerzas Armadas no levantan cabeza y cuando recobramos el prestigio perdido, cuando remontábamos, hubo la posibilidad de nombrar al General de Ejército Fernando Alejandre presidente del Comité Militar de la OTAN, pero todo se vino abajo al entrar los actuales dirigentes de Defensa. La gran oportunidad perdida. En todos los sentidos.

Si no es por el fervor a la nación, el respeto y la vocación de los jóvenes oficiales, suboficiales y tropa, a los que es imposible engañar, y saben muy bien lo que es el compromiso de servir a España sin tintes políticos y lo que significa el deber contraído al Jurar Bandera, la situación se habría precipitado. Seríamos una impecable oenegé con simbólica  representación militar.

Ni aquí ni allí, ni en Valencia ni en La Haya. ¡Qué desastre!

Unas Fuerzas Armadas tan manipuladas como el conjunto de las instituciones.

Las derivadas de toda esta situación no pasan desapercibidas para los profesionales, pero nadie habla alto y claro de todo lo que está ocurriendo en estos nefastos años.

Desde el punto de vista internacional es de tal gravedad que nos lleva a situaciones como la indefensión por el sur, allí donde tenemos el más valioso de nuestros poderes estratégicos en lo militar y por tanto en lo político y económico: el Estrecho de Gibraltar, en su angostura. Lo hemos perdido y está controlado, además de ocupado desde dentro (cuidado con este aspecto), por el Reino Unido, Estados Unidos y Marruecos. Esto es suficiente para que al hablar de los silencios militares debamos llamar la atención de la gravedad del reciente «acuerdo para el acuerdo» con Reino Unido sobre  Gibraltar que tan detalladamente ha sido explicado en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal Fernández. Explicaciones que han llegado a altas magistraturas del Estado y que tiemblan al descubrir la mentira y traición que encierra el hipotético acuerdo.

Conscientes somos de que alguna de estas autoridades ni se imaginaba lo que esconde: vulnerar nuestra integridad territorial. Es decir, desde el mismo Gobierno se va contra la Constitución, se renuncia a restaurar la integridad territorial, se engaña a las Fuerzas Armadas y aquí no ha pasado nada porque nadie se ha enterado de nada. Mientras esto se acordaba, los submarinos nucleares británicos se proveían de misiles Tomahawk en la base militar de Gibraltar a la vista del todo el mundo. ¿Habrán participado en el ataque a Irán? ¿En el Parlamento español alguien ha preguntado sobre tan graves hechos? ¿España estaba informada?

No creo que diga ningún disparate si traigo a colación el artículo 8 de la Constitución que habla de quiénes son los responsables de mantener la integridad territorial de la nación, aunque suena a tomadura de pelo cuando resulta que el mismísimo Gobierno puede abandonar territorio así por las buenas, con o sin Parlamento, con o sin Fuerzas Armadas, con o sin Jefatura del Estado, con o sin Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. Con o sin Schengen. Así que ¿para qué seguir? Vendrán detrás Ceuta, Melilla y Peñones. Tiempo al tiempo. Granada en peligro. Hasta Toledo. Como París.

Dejémonos de acuerdos y mentiras. Este Gobierno renuncia de hecho a reintegrar Gibraltar a España y está dando los primeros pasos. Nadie se opone, los españoles lo desconocen y la oposición está a otras cosas. Pero los militares deberían decir algo. Aunque solo sea porque se les nombra en el Título Preliminar de la Constitución y allí se les marca su misión principal. Que por nosotros no quede. Podría ser tan grave como no haberse enterado que pretenden que nos olvidemos de una parte de nuestro territorio, el que nos pidan, a las buenas o a las malas, por ejemplo Gibraltar. Asumamos que España empieza a ser carcomida por el sur desde Gibraltar, por el istmo penetran hasta Sotogrande y Málaga; por ahora.

Simple ejemplo de la ruptura del artículo 8 de la Constitución española. Olvidado. Dinamitado desde dentro.

Pero la cosa no queda ahí. Hemos sido derrotados por el Golpe de Estado dado por los independentistas catalanes en 2017, indultados y amnistiados. Admitimos a los terroristas en las instituciones por ordeno y mando de un Tribunal Constitucional que se atrevió a enmendar al más alto Tribunal Jurisdiccional.

Los Ejércitos y la Armada son unos grandes desconocidos que se mueven al orden cerrado que les marca un Gobierno antimilitarista que les acaba de dejar en ridículo frente a la OTAN y para más inri nos quedamos sin armas y municiones al romper los recientes contratos con Israel y no existir nadie que los sustituya en capacidades. Desarmados.

Me veo en la obligación de preguntar si entre los Ejércitos y la Armada, allá por las alturas de la llamada Cúpula Militar, alguien se ha hecho las preguntas pertinentes ante tales desmanes, si es que se han dado cuenta de ello. ¿O forma parte de la Política de Defensa que dirige el ministerio desde su Dirección General? Porque bien está que nada sepamos y que estas cosas se hablen, si es que se hablan, en voz baja en los despachos, pero no vemos consecuencias. Ni dimisiones. Solo tragaderas.

Tenemos el mejor Ejército desde los Reyes Católicos. Dicen. Podría ser. Sobre todo ahora que nos hemos quedado sin armas, sin munición y nos enfrentamos a un enemigo fantasmal, interno y externo, sin armas ni municiones. Desarmados materialmente. La oenegé está sin pistolas.

¿Moralmente?

Déjenme que les cuente. No se engañen. No es oro todo lo que reluce. Lo nuestro no es un problema del 5% ni del 2%. No. Es un problema ideológico de rechazo absoluto de los Ejércitos. Repito: rechazo absoluto. El 2% y el no al 5% responde únicamente a un problema de corrupción moral, como es la pretensión de dominar desde el partido la industria del armamento fusionando desde la tecnológica, ya en su poder, la industria de armamento en una empresa concreta que ahora se posiciona como líder del mercado español,  con todos los apoyos institucionales y cuyo presidente se autocompra su empresa. No miren en otra dirección. Por cierto hay que revisar a fondo las puertas giratorias y los puestos de honor que ocupan nuestros retirados soldados de alto rango. ¡Premio!

Además de la corrupción ahora se debilitan cuando les está fallando la pata que sostiene su guerra ideológica, la cognitiva, a través de lo mediático, y en ello están por un quítame unas acciones de un socio francés que habla de libertad de información. ¿Eso qué es para ellos?  Humo.

Al final todo esto nos conduce a organizar esas Fuerzas Armadas prefabricadas por estos gobiernos socialistas que tan alérgicos son a las Fuerzas Armadas organizadas y estructuradas bajo la virtud. Prefieren y recuerdan las dirigidas por sus comisarios políticos con mono azul y pistolón al cinto, eso si, siempre desde la retaguardia. A día de hoy las pintan y desfiguran alejándolas de su misión principal, la que el Gobierno incumple sistemáticamente, y las entretienen con misiones secundarias lejos de nuestros intereses como nación.

En fin queríamos saber lo que piensan los militares y seguimos con la duda, aunque me permito sugerirles que se asomen al libro que acabamos de publicar con la colaboración de mis compañeros de Armas: DE SOLDADO A GENERAL. Descubrirán algunas opiniones.

Puede que sean solo las de unos pocos, pero sin duda muy consolidadas y rigurosas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 julio 2025

 

PUBLICADO HOY EN EL DIARIO «EL DEBATE» Por Juan Van Halen. «De Soldado a General»

 

en primera línea Juan Van-Halen
 

De soldado a general

Me temo que las Fuerzas Armadas viven un momento de escaso reconocimiento social, probablemente no atajado por el actual Gobierno por aquello de no molestar a sus socios comunistas. No les gustan las Fuerzas Armadas y el papel que reciben en la Constitución, porque tampoco aceptan la Constitución

 Actualizada 01:30

El general de división Rafael Dávila Álvarez, de familia con brillante tradición militar, hoy retirado, ocupó importantes destinos. Fue ayudante de campo del Rey Juan Carlos I, coronel jefe de la Guardia Real, general jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, jefe de Tropas de Canarias y jefe de la Primera Subinspección del Ejército (Madrid), entre otras muchas responsabilidades. Sus distinciones españolas e internacionales son numerosas, y su prestigio indiscutible. Escribe diariamente su blog «generaldavila.com» que acumula millones de visitas. El general, admirado amigo, protagoniza hoy este artículo como un reconocimiento a la verdad, cualidad que no caracteriza precisamente a la realidad nacional que nos ha tocado vivir en esta España atribulada y hasta en riesgo de desaparecer al menos como la conocemos.

El Debate

Me interesa sobre todo el general Dávila como historiador, revelador de hechos históricos con una solvencia basada en documentos, desde ideas claras y muy buena pluma. Está en la línea de algunos generales cultos, pensadores, del XIX. Hay militares distinguidos en aquel siglo que han llegado a nosotros como espadones, tan al gusto decimonónico, y se olvida que acudían a tertulias literarias, eran asiduos en las redacciones de los periódicos y se codeaban con intelectuales. Entre aquellos cultos militares se contaban quienes aparcaban su condición intelectual cuando sonaba el primer cañonazo, a veces promovido por ellos. Si leemos algunas «Memorias» de la época, con el remoquete de «justificativas», que ya es indicativo, observaremos que están bien escritas. Yo desciendo de uno de aquellos espadones que compatibilizó la conspiración y el gusto literario. Mereció, en 1933, ser biografiado por Baroja. Es una cadena familiar de marinos, en la que, según estudio del historiador y capitán de navío Blanco Núñez, se cuentan veinticinco eslabones.

El conjunto de la obra publicada por el general Dávila destaca por la documentación a menudo desconocida que aporta y las ideas que desarrolla, siempre interesantes, que suponen decisivas contribuciones a la Historia con mayúscula. Desde su libro La Guerra Civil en el norte hasta el reciente De soldado a general, pasando por El nuevo arte de la guerra y La segunda guerra civil de Franco la contribución del general Dávila a la historiografía militar es un regalo para quienes seguimos con interés este tema, a menudo tan abandonado. Me temo que las Fuerzas Armadas viven un momento de escaso reconocimiento social, probablemente no atajado por el actual Gobierno por aquello de no molestar a sus socios comunistas. No les gustan las Fuerzas Armadas y el papel que reciben en la Constitución, porque tampoco aceptan la Constitución. Sánchez ya afirmó hace años que sobraba el Ministerio de Defensa.

Como todo historiador, el general Dávila ha tenido detractores, pero en su caso de folclórica presencia. En internet encontré un texto, de 2022, de un par de ignotos en el ámbito histórico, sin obra conocida, en que era fustigado por aparecer en los medios; le tildaban de «filofascista», lo primero que se le ocurre a la izquierda contra sus discrepantes. Manejaban el catón del izquierdismo. Me recordó un debate entre Pablo Iglesias y Fernando Paz que circula en internet en el que aparecía, entre otros, el mito de Guernica, pero no se hablaba, claro, de los bombardeos de Cáceres o de Cabra. Iglesias, ante los datos del otro profesor, quedó en ridículo. De nuevo el catón que, en personas con lecturas, no se comprende. Búsquenlo, merece la pena.

En el ya citado último libro del general Dávila De soldado a general —el título no se refiere al autor sino al ámbito que recoge—, aparecen las opiniones de militares sobre qué piensan y cómo reaccionan ante los problemas de la sociedad española, desde un ex-Jemad, Fernando Alejandre, a un cabo caballero legionario, Carlos Tapia. Opinan tenientes generales, generales de división y de brigada, coroneles, capitanes de navío, suboficiales… De Tierra, Mar y Aire. También generales jurídicos y de sanidad militar, y un páter coronel. Destaco, por mantenida admiración, las opiniones del coronel Pedro Baños, buen comunicador. La mayoría de los interlocutores no se muerden la lengua. El libro podría ser interminable y se hace corto, con más de cuatrocientas páginas. Es un significativo amplio sondeo.

Los temas de conversación son diversos y de gran interés. Si no están en la calle, en el debate social, deberían estarlo. Al menos algunos de ellos. Se habla de los militares y la política, de la Ley de Memoria Democrática, de la unidad de España, de la ciencia y el arte militar, de la sociedad española y la milicia, de las tradiciones y la historia, de la guerra, del terrorismo de ETA, de las misiones internacionales, de las emergencias y las Fuerzas Armadas, del papel de España en el mundo, de los presupuestos militares, del servicio militar obligatorio, de la tropa profesional Y dos temas de más calado del que pudiera suponerse, porque las respuestas, aunque lo parezcan, no son obvias: Oenegés con pistolas y ¿para qué sirven las Fuerzas Armadas?

Mientras leía De soldado a general, del general Rafael Dávila, que abre un haz de respuestas desde la verdad, un análisis riguroso, Sánchez se presentaba ante los suyos como un capitán que defiende su barco. Sí, su barco. No el barco que representa la nación. Aún me sorprendió más su autodefinición como «un referente de progresismo en todo el mundo». ¿No leerá los periódicos internacionales? Asunto de patología. Enhorabuena por tu nuevo libro, mi general. Recomiendo su lectura.

 Juan Van-Halen es escritor y académico correspondiente de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando

Mi agradecimiento al Maestro y profundo amigo Juan Van Halen y a El Debate.

Añado uno de los comentarios al artículo hecho por Baxán al que le agradezco sus palabras.

Baxán
Baxán
Una oportuna y buena recensión de un libro de gran interés e importancia. El último, hasta ahora, en la importante obra del General Dávila, fundamental en la historiografía militar contemporánea española y ejemplo de erudición clásica y riqueza de soporte documental.

En este último libro el General Dávila da voz, en forma de entrevistas, a muy distinguidos compañeros de armas, de soldado a general, y nos ofrece un completo panorama de la esencia, situación y problemas de nuestras Fuerzas Armadas en un momento tan grave y crucial para España.( Por cierto, entre los temas tratados con profundidad y preocupación me llama particularmente la atención el de la nefasta deriva de la Enseñanza militar).

Hasta no hace tanto, fue tradición de la Real Academia Española contar entre sus miembros con un General. O tempora, O mores.

Solo decirles a todos: ¡Gracias»

Blog: generaldavila.com

 

 

GIBRALTAR: «ACUERDO DE NOCHEVIEJA 2.0». Ángel Liberal Fernández, Capitán de navío (R.))

Foto propiedad del autor (Ángel Liberal)

Con leer un poco de historia podemos ver que el estrecho de Gibraltar, por su situación geoestratégica, es vital para la defensa de Occidente. También sabemos, porque nos lo repiten hasta la saciedad, que la ocupación del Peñón y del istmo es importante para los intereses del Reino Unido (RU) relacionados con su defensa, su diplomacia y su economía. Sin embargo, cabe preguntarse si la consecución de los objetivos generales de la defensa de Occidente exige que el Peñón siga en manos de los británicos.

A veces, por irracional que parezca, nos encontramos con quienes piensan así sin tener en cuenta la desproporción que existe entre los recursos militares españoles disponibles en el sur de la Península frente a los que se encuentran en los 6 km2 del Peñón.

Lo cierto es que la política juega en contra de nosotros, como se demuestra hoy día y se ha demostrado en el pasado, con las ocasiones en que no se aprovecharon las oportunidades favorables a España incluso, para resolver el Contencioso.

Más grave todavía es que nosotros los españoles colaboramos, con un éxito notable, a la supervivencia de la base militar de «bajo coste» británica.

 

La base militar

En este Blog del General Dávila explicamos que Gibraltar es un pueblo dentro de una base militar[i]: el Peñón entero es una base militar. Su situación geográfica se hace más importante para nosotros los españoles cuando está, como todavía ocurre, en manos de una potencia militar extraña.

Al norte, en el istmo ocupado ilegalmente, se encuentra el aeródromo militar de RAF Gibraltar en el que también operan –con su propia terminal- las líneas aéreas comerciales y los aviones privados. Se añaden unos depósitos de combustible, un almacén de materiales peligrosos, el cuartel del Regimiento de Gibraltar, los hangares de la RAF, la terminal para el personal militar, un gimnasio, la enfermería de los militares y las viviendas de la RAF.

Al oeste está el puerto. Para entender qué es, basta con consultar cualquier carta náutica. Toda la dársena portuaria está disponible como base naval aunque se rotula como tal la zona de uso permanente y exclusivo por los militares. Actualmente, la «propiedad» de la mitad norte está cedida al gobierno local de Gibraltar en contra de lo estipulado en el tratado de Utrecht;  se dedica a fines civiles como son el atraque de cruceros o de barcos mercantes pero esto no impide que cuando surge la necesidad, los militares cierren su uso por los civiles; así ocurrió con las recientes llegadas de portaaviones de la Royal Navy (RN). También existen unas marinas pequeñas para embarcaciones de recreo. En la mitad sur del puerto, con parte de la «propiedad» igualmente cedida al gobierno local, se encuentran los diques secos así como los muelles y talleres del astillero en los cuales tienen prioridad los barcos de guerra.

El lugar de honor del puerto lo ocupa el Muelle Sur; tiene una longitud de 1080m de los que la parte civil (al sur) tiene 432m y la militar (al norte) 648m; en esta se incluyen los dos muelles de atraque de submarinos nucleares (británicos y de la US Navy), conocidos como muelles Z, en donde atracan para reparar sus averías o para recargar de misiles o torpedos de forma ostensible, para que no pase desapercibida.

El muelle 41 – que está enfrente, a pocos metros del edifico de mando de las «Fuerzas Británicas en Gibraltar»- también es de uso militar así como una pequeña dársena para embarcaciones menores compartida con la policía. La red anti-intrusos que suele cerrar la mitad sur de la dársena es una imagen muy expresiva de su carácter militar, lo mismo que los radares y visores optrónicos situados en las entradas por mar al puerto.

Fuera ya del puerto y más al sur está cala Rosia. De ahí salen varios cables del sistema acústico anglo-americano usado para la detección de submarinos en tránsito por el Estrecho.

Cerca de punta Europa existen antenas de Inteligencia (espionaje) de Comunicaciones pertenecientes a la Red Echelon («Five Eyes»), así como radares de superficie, equipos de Inteligencia Electrónica (ELINT), visores optrónicos etc. etc. montados en «Windy» que es la torre de control de tráfico marítimo de la RN.

En lo alto del Peñón existen antenas de comunicaciones tierra-aire, otras antenas de la Red Echelon y el radar de exploración aérea, de tipo militar y que apoya al aeródromo.

En el interior del Peñón tienen los polvorines para misiles, torpedos y munición convencional, por lo menos. También tienen potabilizadoras, ahora civiles, y antiguos depósitos de combustible pendientes de rehabilitar; hoy día, para este suministro pueden recurrir a las facilidades que les da España.

En el este tienen accesos alternativos a los túneles así como, en la mar, cables del tendido acústico.

Esto que hemos descrito brevemente es lo que de Gibraltar importa a los británicos: la base militar con sus instalaciones de Inteligencia y logísticas.

Por si no estuviese claro, especialmente para la población local, los soldados del British Army o bien, los del Regimiento de Gibraltar, hacen ejercicios por las calles de la ciudad prácticamente todos los meses, de uniforme y con armas. Asimismo, las embarcaciones del Escuadrón de Gibraltar hacen también los suyos regularmente (incluso con fuego real), en las aguas de levante del Peñón, que son españolas.

En cuanto a la población actual del Peñón, la historia colonial del RU es muy expresiva.

 

El sostenimiento de la base

Ese conjunto de instalaciones militares tiene un coste económico y un coste político.

El económico en 2014-2015 era de 70 millones de libras (M£) para mantenimientos, las nóminas de unas 1.000 personas y los consumos como electricidad y agua potable. En 2022 firmaron un contrato de mantenimiento por 155 M para los años 2022 a 2029. La economía de Gibraltar corre a cargo de –por lo menos- la mitad del coste del aeródromo.

El carácter del RU como potencia colonial tiene su coste político ante la comunidad internacional. Parte de él lo compensan apoyándose en que la población llanita desea seguir como está. Obviamente se abstienen de dar publicidad a la base militar.

Compensan a esa población incumpliendo, desde hace 60 años, las resoluciones de Naciones Unidas sobre descolonización y apoyándola frente a las aspiraciones españolas –como se ha visto en estos días- en cualquier foro internacional que ponga en riesgo la economía de Gibraltar y la sujeción de esa población a la voluntad del RU. Todo esto tiene un coste añadido y es que si la economía va mal, tendría que ser el RU el que se hiciese cargo de mantener a la población con su nivel de vida actual.

En esto ha estado la clave de las negociaciones recientes: la supervivencia de la economía de Gibraltar para asegurar la supervivencia de la base.

 

La dependencia de España[ii]

La economía de Gibraltar descansa sobre cinco pilares: el turismo, el Centro Financiero («paraíso fiscal»), el aprovisionamiento de buques («bunkering»), las apuestas on-line y la importación / exportación (contrabando) de tabaco. Todos ellos dependen de la fluidez del tránsito por la verja excepto el combustible para barcos que lo reciben por mar, suministrado mayoritariamente por la refinería Moeve (antes CEPSA) en San Roque. El 100% del combustible para los aviones civiles y militares lo reciben  de la misma refinería mediante camiones que atraviesan La Línea y aparcan próximos a la verja, en su lado sur.

De la fluidez de este tránsito depende el paso de personas y mercancías por la verja. Entre las personas se incluyen los 15.226 (03.06.2025) trabajadores transfronterizos de los cuales 10.563 eran españoles; sin ellos y sin la fluidez citada, la economía de Gibraltar no podría sobrevivir pues atienden toda clase de empleos, fundamentalmente la hostelería, construcción, industria portuaria, comercio local, sanidad, servicio doméstico etc. Obviamente, los extranjeros de alta cualificación que viven en el Campo de Gibraltar y trabajan en el Peñón, también dependen de esta fluidez; igual que ocurre con la posibilidad de que la población llanita salga con facilidad de la «jaula» en la que vive.

El pasado día 12.06.2025 se declaró en la Cámara de los Lores: «…la entrada en vigor del Sistema de Entrada y Salida de la UE (EES) supondría la introducción de una frontera dura… Esto provocaría caos y retrasos, puesto en peligro los medios de vida de los ciudadanos británicos en Gibraltar, arruinado su economía y posiblemente habría costado cientos de millones de libras al año, presionando, en último término, al contribuyente británico para que pagase la factura». Se omitió alguna referencia al coste para la base militar.

Recordemos que el artículo X del tratado de Utrecht (13.07.1713), que sigue en vigor, entre otras cosas dice: «…. la dicha propiedad [de la ciudad de Gibraltar] se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra.»

 

La colaboración de españoles

El sostenimiento de la base naval y de la población actual de Gibraltar sería imposible sin la colaboración de España y no solo por los puestos de trabajo que ocupan. Por ejemplo, empresas españolas de renombre contribuyen con su esfuerzo al sostenimiento y operatividad del puerto/base naval. También, durante la crisis del Covid19, con la verja prácticamente cerrada por el aislamiento obligado por la pandemia, hasta 600 camiones semanales pasaban de norte a sur por la verja para llevar los suministros que necesitaban la ciudad y los militares.

Las referencias a la existencia de un Centro Financiero estimulan a muchos españoles, movidos claramente por el interés económico; entre ellos se encuentran los que son propensos a engañar o a dejarse engañar, siempre en beneficio de «El negocio de Gibraltar».

No ocurre lo mismo con el aspecto militar del Contencioso que, en general, es rechazado. Algunos lo rechazan por ignorancia, otros porque les aburre o les provoca cierta alergia relacionada con esquemas ideológicos preconcebidos y otros, por un aparente temor a perder el favor del RU o de los EE.UU. en las organizaciones internacionales, civiles y militares.

En otros casos, el estímulo favorable a Gibraltar debe proceder de un interés superior cuyo origen puede situarse en el RU que es donde, en definitiva, radica su obediencia.

Debemos destacar la eficacia con que los británicos practican la «subversión ideológica». Como resultado tenemos –junto con lo apuntado en los párrafos anteriores- a los que no ven la base militar, los que no quieren verla y los que la ven pero no quieren asumir que la han visto.

Las características del Centro Financiero son tales que nos permiten plantear la siguiente pregunta: Si el dinero de las ITV etc. que se perdió en Barcelona salió por Andorra, ¿por dónde pudo salir el dinero de los ERE, cursos de formación etc. que se perdió en Sevilla?

De todos estos españoles colaboradores de la colonia tenemos unos cuantos, algunos con mucha influencia, sobre todo en el Campo de Gibraltar. En general se caracterizan por una falta manifiesta de conciencia sobre la defensa de España y la geo-estrategia.

 

El «Acuerdo de Nochevieja»

La entrada en vigor del Brexit (31.01.2020) ha puesto en peligro esta estructura económico/militar tan beneficiosa para el RU como perjudicial para España a la que, de entrada, le sustrae la renta de posición que nos corresponde.

El texto en inglés del «Principio de Acuerdo entre España y Reino Unido sobre Gibraltar y sobre el Brexit, de 31.12.2020», más conocido como el «Acuerdo de Nochevieja», tiene ocho páginas con 25 párrafos y tres anexos que incluyen otros 15 párrafos.

El principio fundamental que rige el «Acuerdo de Nochevieja» es el de conseguir –como  gran objetivo británico- la fluidez total en el paso por la verja de personas y mercancías, llegando a la supresión de los controles. Otros aspectos que contempla son los relativos a aduanas, transportes, policía, medio ambiente, finanzas, impuestos etc.

El 04.01.2021, en una entrevista en Canal Sur Radio, la entonces ministra de Asuntos Exteriores explicó que el acuerdo «tiene que traducirse en un tratado entre la UE y el RU que se debe alcanzar en un período máximo de seis meses, aunque ha precisado que puede ser antes y ha confiado en que no sea después de ese plazo».

Han pasado más de cuatro años de negociaciones y lo único que se tiene es otro acuerdo para seguir negociando lo que ya se había acordado en el anterior pero, sin llegar a concretarlo con un texto válido debido a la dificultad de darle una forma jurídica que sea aceptable para toda la UE.

El 11.06.2025 se publicó –con grandes muestras de entusiasmo- la «Declaración conjunta sobre las negociaciones para un Acuerdo UE – Reino Unido en relación con Gibraltar». El Comunicado con la Declaración publicado por nuestro ministerio de Asuntos Exteriores es de una página con nueve párrafos y 597 palabras. Leyéndolo se aprecia que su contenido es un resumen muy breve de los objetivos que se pretendía alcanzar con el acuerdo de 31.12.2020; eso sí, con muy buena voluntad, como en 2020.

El 12.06.2025, tanto nuestro ministro de Asuntos Exteriores como las autoridades de la UE y del RU, aseguraron en varias entrevistas (Europa Sur, 12.06.2025) que «el acuerdo estará completamente redactado ‘para otoño’. Será entonces, ha explicado, cuando el acuerdo esté ya ‘negro sobre blanco’».

Como podemos ver, después de cuatro años de –según dicen- arduo trabajo y de haber estado más de dos años con el texto acordado en «más de un 90%», «en el límite», «con la línea de meta a la vista» etc. etc., en los dos casos se menciona un plazo de seis meses para que el acuerdo esté en condiciones de convertirse en un tratado. Podríamos pensar que esta vez van en serio y que en seis meses tendrán el tratado. Eso sí, tanto entonces como ahora se insiste en asegurar que el tratado estará listo «tan pronto como sea posible». Sin embargo, surgen dudas cuando se aprecian las contradicciones entre lo que actualmente dicen unos y lo que dicen otros, así como las dificultades que persisten desde el 31.12.2020. Lo único seguro es que no podemos asegurar lo que va a ocurrir, por lo que todo se reduce a esperar y ver.

Además del plazo, ambos acuerdos presentan similitudes en sus objetivos destacando las relacionadas con la fluidez total en el paso entre Gibraltar y La Línea, los controles Schengen en puerto y aeropuerto, las aguas que rodean el Peñón, la supresión de la verja y el uso, ahora «mejorado», del aeródromo de la RAF. También se tratan las cuestiones fiscales y el resto de las ya mencionadas. Llaman mucho la atención las referencias al personal militar que se están publicando en los últimos días.

En estas líneas nos referiremos a la incidencia que algunos de los puntos mencionados tienen en la operatividad de la base o en una cuestión fundamental como es la soberanía.

 

La verja

Fue levantada ilegalmente por los militares británicos en 1908/1909; parte en dos el istmo, que no fue cedido en Utrecht ni en momento posterior alguno.

Forma parte de la seguridad perimetral del aeródromo de la RAF; un aeródromo no puede existir sin seguridad. Además, los tramos de la verja situados al norte de la pista de aterrizaje protegen entre otros, a las viviendas de la RAF, a los edificios de la aduana de Gibraltar, al almacén a cielo abierto de los vehículos Toyota y, a los depósitos de combustible militares situados en el extremo de levante. Al sur, en su mayor longitud también son instalaciones militares como el cuartel del Regimiento y otras ya mencionadas.

Pese a lo anterior, nuestras autoridades insisten –tanto en 2020 como ahora- en que desaparecerá mientras que en Gibraltar apenas la mencionan. Sus políticos rechazan las quejas de la población llanita sobre la pérdida de seguridad afirmando que la tecnología actual permitirá que la seguridad aumente. Es posible que en Gibraltar acepten la eliminación de la «verja física» y a cambio instalen una «valla metafísica»; lo veremos en su momento.

Lo más probable es que se limiten a desmontar algunos metros, un tramo simbólico, a lado y lado del acceso actual, los suficientes para hacerse una fotografía dejando la verja protegiendo los espacios señalados.

 

El aeródromo de la RAF[iii]

Por mucho que lo denominen «Aeropuerto Internacional de Gibraltar», es un aeródromo militar con limitaciones (meteorológicas, estructurales, laborales etc.) que obligan a los aviones civiles a usar como «alternativo» – con frecuencia con fraude de ley- el Aeropuerto Internacional de Málaga porque así se evitan los costes de atención a los pasajeros. Recordemos que la pista de aterrizaje de Gibraltar está considerada, año tras año, como una de las diez más peligrosas del mundo.

La rentabilidad comercial del aeródromo la determina el aterrizaje de aviones civiles cuyos pasajeros pagan las tasas aeroportuarias. Sirvan como orientación los siguientes datos aproximados. Desde 2021 hasta 2025, los aterrizajes de aviones civiles han variado entre 1.500 y 1.600 al año; los de aviones militares han sido, en 2021 unos 125, en 2022 unos 100, en 2023 unos 50, en 2024 unos 40 y en 2025 unos 15 en el primer semestre.

Como puede verse, los vuelos militares no llegan al 5% de los civiles siendo estos los que aseguran algunos ingresos para mantener la instalación militar, además de ser el cordón umbilical que une a la colonia con el RU.

Desde hace dos años, el aeródromo de RAF Gibraltar cuenta con una instalación específica (léase terminal) para las llegadas/salidas de personal militar. Estos militares y sus familias, como se asegura, podrán entrar y salir de Gibraltar y pasar a la UE sin control Schengen alguno puesto que los controles –solo aplicables a civiles- estarán en la terminal civil. Lo mismo cabe decir de los militares de los EEUU.

Se informa que los países de la UE podrán contribuir con vuelos a Gibraltar, en vez de ir a Málaga, Jerez o Sevilla. Así, esta instalación militar podrá seguir operando a beneficio de las fuerzas armadas del RU. Es posible que las líneas aéreas así lo hagan hasta que se den cuenta de que no es rentable, como pasó en 2008.

Por otra parte, se repite hasta la saciedad que, en el texto del futuro tratado, se incluirá una cláusula de salvaguarda en la que quedará claro que ni España ni el RU renuncian a sus posiciones sobre la soberanía, lo que incluye el Peñón, las aguas y el istmo, con el aeródromo militar. Es posible que lo cubran con tres o cuatro líneas pero lo cierto es que será el RU el que de facto y –según dicen los británicos- con el consentimiento y comprensión de España (junto con su colaboración), seguirá en el istmo por los años venideros, arropado por un tratado del RU, no con España sino con la UE, lo que hará bastante más difícil mantener la reivindicación española en los foros internacionales.

 

El puerto y los controles Schengen

Aquí tenemos otras discrepancias. Mientras nuestras autoridades aseguran que los controles Schengen estarán en el puerto y en el aeropuerto a cargo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles, las de Gibraltar aseguran que sólo estarán en el aeropuerto, localizados en un voladizo en el edificio de la terminal civil.

Sobre el puerto, el razonamiento que ofrecen es muy sencillo: «el muelle norte es en donde atraca el ferri de Marruecos. Como éste no es rentable, se suprime el ferri y así no son necesarios los controles Schengen en el puerto». De un plumazo suprimen los cruceros con turistas, los barcos mercantes y lo que es más grave, la base naval. El puerto de Gibraltar quedaría así reducido a una parte del muelle norte.

En consecuencia, las dotaciones de los buques de guerra (de superficie o submarinos), los turistas de los cruceros y las tripulaciones de los barcos mercantes podrían desembarcar sin control Schengen y una vez en tierra, pasar a La Línea e incluso, si quieren, al norte de los Pirineos y llegar hasta Helsinki.

Desaparecidos los controles Schengen a los militares, tanto en el puerto como en el aeródromo, estos militares podrían volver a realizar maniobras militares en Sierra Nevada o en el Campo de Gibraltar, como antaño.

Todo esto parece un poco raro porque, en definitiva, tendríamos a militares de un país tercero, no UE, dentro del espacio Schengen sin haber sido controlados, ni los militares ni su armamento.

 

Las aguas que rodean Gibraltar    

Los británicos actúan como si esas aguas fuesen suyas. Manipulan a su conveniencia el artículo 15 de la Convención del Mar, de Naciones Unidas. Dan por sentada la supuestamente «incuestionable soberanía británica sobre las aguas que rodean el Peñón y el istmo», algo que España rechaza. Lo hacen con la esperanza de que por ignorancia, por aburrimiento, por debilidad o por complicidad, la parte española acabe aceptando sus tesis. Respecto al istmo se olvidan de los informes del Parlamento de Londres (Kershaw, 1981) e incluso de altos cargos del Foreign Office (como Denis MacShane, 2017).

Por el fondo marino y hasta, por lo menos, unas 18 millas del Peñón se encuentran los cables del sistema acústico anglo-americano ya mencionado. Hasta las 12 millas son aguas españolas.

En estas aguas se desarrollan actividades que afectan a los pilares de la economía de Gibraltar como son el bunkering, la pesca e incluso el tránsito de embarcaciones de alta velocidad que transportan ilícitos.

Es significativo que, respecto a la intervención policial en las aguas que rodean el Peñón, en la prensa de Gibraltar (27.06.2025) se ha publicado que «algunos detalles todavía no se han tratado». Algunos «detalles» sobre las aguas hicieron naufragar el Acuerdo Tripartito de 2006. Hoy como ayer.

 

Otras consideraciones

En el Parlamento británico se informó de que habrá una cláusula en el tratado que protegerá «explícitamente la soberanía británica sobre Gibraltar y a las Fuerzas Británicas en Gibraltar, que seguirán operando como hasta ahora, sin interferencias o interrupciones». Lo que puede entenderse como que el Brexit, en lo que respecta a los militares en Gibraltar, no ha existido. En el mismo Parlamento se insiste en que «Gibraltar contribuye a la seguridad y prosperidad regionales»; sin embargo esa supuesta seguridad nadie la ha solicitado y en cuanto a la prosperidad, sabemos que la denominada «prosperidad compartida» es falsa, como demuestra el análisis hecho por un equipo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga dirigido por la profesora María del Pilar Rangel Rojas[iv].

Nos hemos referido a cuatro puntos concretos que inciden en la operatividad de la base militar que, supuestamente, no va a variar. Cuatro puntos que seguramente contribuyeron al bloqueo del «Acuerdo de Nochevieja» de 2020 y que ahí siguen, inmutables, dando lugar a expresiones confusas y contradictorias.

Todo apunta a que, en realidad, ahora estamos ante un «Acuerdo de Nochevieja 2.0» forzado por intereses y oportunismo político así como por la inminente entrada en vigor del EES de la UE. Debe ser algo que, tanto a unos como a otros, les interesa –cada cual con sus razones- que no se aplique en Gibraltar, aunque sin documento legal alguno que lo avale.

Ya que no pueden llegar a redactar un texto que sirva para un tratado, todo se limita a seguir negociando para llegar a un acuerdo… que permita llegar a un tratado; y mientras que el tiempo pase, la población actual del Peñón, la economía llanita y sobre todo la base militar puedan seguir como si el Brexit no hubiese ocurrido.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de navío (R)

3 julio 2025

Blog: generaldavila.com

[i] Gibraltar, un pueblo dentro de una base militar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.) Blog del General Dávila, 03/01/2021. Disponible en https://generaldavila.com/2021/01/03/gibraltar-un-pueblo-dentro-de-una-base-militar-angel-liberal-capitan-de-navio-r/

[ii] Gibraltar y su dependencia de España. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.) Blog del General Dávila, 01/09/2022. Disponible en https://generaldavila.com/2022/09/01/gibraltar-y-su-dependencia-de-espana-angel-liberal-fernandez-capitan-de-navio-r/

[iii] El aeropuerto de Málaga, convertido en pista auxiliar de RAF Gibraltar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.) Blog del General Dávila, 03/09/2023. Disponible en: https://generaldavila.com/2023/09/03/el-aeropuerto-internacional-de-malaga-convertido-en-pista-auxiliar-de-raf-gibraltar-angel-liberal-fernandez-capitan-de-navio-r/

[iv] Relaciones España/Reino Unido en relación con Gibraltar: análisis de prosperidad compartida. María del Pilar Rangel-Rojas y siete más. Universidad de Málaga. 2025. Disponible en: https://riuma.uma.es/xmlui/handle/10630/38767

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPAÑA EN MANOS DE UNA BANDA CONSTITUCIONAL. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Es conocido el proverbio latino Inter arma enim silent leges (En las guerras las leyes callan). No hemos pensado un momento siquiera que en la paz supuesta que impone una democracia, cuando un parlamento es okupado por transformados representantes, las leyes son manipuladas y no callan sino que son sustituidas por una corrupción generalizada que abarca a todos los Poderes. Ninguna Institución se libra.

Dan miedo los representantes cuando lo son de ellos, única y exclusivamente, de su peor condición, y dividen entre los suyos y los otros. Porque eso ocurre cuando ya no hay Estado, solo unos que gobiernan con todo el Poder dejando detrás de ellos al Estado que solo aparece en días de fiesta, eso sí con soldados y banderas y un jefe al frente. Ni uno ni los otros van más allá de una teoría obligada de la Defensa cuando el supremo gobernador se ha hecho dueño del ataque y la defensa.

La mayoría de los señalados por encima del Estado son hombres que no poseen la más mínima dignidad personal con la que poder afrontar su papel político. Pero ahí están como fiel reflejo de lo que dice su mayoritaria voluntad. Dudo mucho de que la corrupción se exprese en esos términos.

Ahora, cuando creíamos que estaba España a punto de que el prodigio sucediese, es cuando están más fuertes porque ven muy cerca la amenaza. Es el momento peor. Se ven vencidos, han roto España y no tiene perdón. Saben que les han cercado. Nunca ataques a los desesperados. Morirán contigo. Dales una salida porque son más rebaño, más unidos y próximos a su mastín protector. «No fuerces hasta el límite a un enemigo que se encuentra en una situación apurada«. Ten cuidado con los cebos que te presenta. Nada une más que la corrupción, un vínculo más fuerte que el familiar. Máxime  cuando es moral.

Todo es un circo ambulante  compuesto por titiriteros que logran que las cabras suban a la silla mientras suena una música como los cánticos de la Odisea.

Leo los artículos 1 y 2 del Título Preliminar de la Constitución y no necesito más para saber donde estoy y con quién me las he de ver.

TÍTULO PRELIMINAR

Final del formulario

Artículo 1

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
  2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
  3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 2

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

 

Nada es cierto. En el pueblo español no reside soberanía ninguna cuando los que gobiernan hacen su política, incluso en lo fundamental, sectorialmente,  para ellos y sus creencias. Es decir que gobiernan para la mitad, más o menos, mientras los otros son olvidados cuando no perseguidos. No hay Constitución, sino interpretación. Habrá normas jurídicas, insignes juristas, constitucionalistas, pero la cruda realidad es la ley de cada día, lo que se vive cada día. No hay más ley  que la imposición lo que está muy alejado de la división de Poderes y es así como  la dictadura se materializa con un Parlamento y un Tribunal Constitucional en mayoría sectaria. Todo dispuesto para el Golpe de Estado. Hasta la corrupción queda avalada por el manto constitucional en forma de amnistía.

En el Rey todo es discrecional. Culmina lo que otro decide dándole con su firma acto estatal, con la solemnidad propia. Más allá de los consejos y sugerencias regias hay poco, aunque sea una labor muy firme, decidida y trascendente. Muy limitada e incomprendida en periodos convulsos como el actual. Es difícil su labor de arbitraje y moderadora dado que su mayor función es la simbólica.

En la cotidianidad de la vida política no surgen interrogantes, hay ceguera constitucional y todo lo asumimos en aras a vivir entre el rebaño, aunque sea en un pasto distinto al que marca la Ley con tal de permanecer alimentado y esquilado. Lo malo es cuando viene el lobo y el mastín lleva bozal.

La forma política actual del Estado, la Monarquía, en su simbólica encarnación de todo un pueblo, ha sido intencionadamente puesto en duda y dividido entre regiones, incluso fomentado que no es el Rey de todos los españoles. Ello rompe la realidad interior y exterior de España y sobre todo acaba con la idea de España.

Eso es lo que se ha materializado después de la palabra del símbolo aquel 3 de octubre ante el Golpe de Estado dado desde la Generalidad de Cataluña. Todo ha seguido igual, los pasos de la ruptura con España avalados por  el Tribunal Constitucional. La figura del Rey, simbólica, desde luego, queda dañada, porque el símbolo ha sido atacado. Una nación se simboliza en su idioma, la bandera, su himno, y España en su Rey. Allí nada de eso queda.

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de España.

Se atentó contra todo ello. Se delinquió desde dentro. Se juzgó para después borrar el delito. Se manipuló al Poder Judicial. No pasó nada. No hubo delito y si lo hubo queda borrado, olvidado, podemos ya dar el paso siguiente y volar la Constitución, su forma de Estado, sus Ejércitos, su Historia, su idioma y hasta su territorio. Lo ha dicho el Tribunal Constitucional. La Constitución es muda.

No hay fundamento, por lo tanto no hay Constitución, no hay Ley, sino interpretadores que avalan el delito y al delincuente, aunque este sea el Poder Ejecutivo.

Inter arma enim silent leges (En las guerras las leyes callan).

Lo que es rotundamente cierto es que en España las leyes se han silenciado, manipulado y adaptado a un Gobierno que puede estar inmerso en traición.

Desde luego camina entre el deshonor y la impunidad. Veremos hasta cuando, porque no todo está perdido ni todos dispuestos a perderlo.

Ya, al parecer, todo lo que diga la Constitución no es reconocible ni a tener en cuenta, pero es entretenido leer el artículo 102 del Título IV. Del Gobierno y de la Administración. Háganlo.

Las leyes callan.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 junio 2025

 

 

LOS SOLDADOS SÁNCHEZ Y ROBLES SE ENFRENTAN A LA OTAN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La comparecencia del presidente del Gobierno ayer por la tarde para tratar sobre la financiación de la OTAN forma parte de un plan elaborado durante este fin de semana en La Moncloa en busca de una salida que les sostenga dada la corrupción y podredumbre de un Gobierno que ha perdido el concepto de democracia y sabe que es  indigno de estar al frente de los designios de esta gran nación. Salir un domingo por la tarde sin aviso previo cuando es sonoro el rumor de que anunciará su renuncia a seguir siendo el presidente, es una clara estrategia que debería sonrojar a cualquiera. Es un superviviente nadando entre la basura corrupta de su partido.

Nos anuncian un acuerdo con la OTAN que no es tal ya que ni él ni el Secretario General están capacitados legalmente para ningún tipo de acuerdo y debe ser en el marco de una reunión formal como la Cumbre de la La Haya cuando el conjunto de países decidan los acuerdos a alcanzar, con o sin mayoría respetando la soberanía de todos y cada uno. Lo del presidente Sánchez es un brindis al sol, una treta más arrojada a modo de vómito del miedo sobre todos los españoles. Quizá a modo dictatorial ya que ni cuenta con la oposición ni con nadie.

Hasta ahora en el marco de la OTAN no éramos fiables, a partir de ahora, tras la Cumbre de la Haya, pasaremos a ser un peligro a vigilar.

España nunca ha invertido en la seguridad global la parte que le corresponde y, eso sí, está dispuesta a dar todos los soldados que le pidan como si fuesen carne de cañón, soldados a los que no paga ni mantiene ni respeta su futuro. Por contribución humana, allí donde nada se nos ha perdido, que no quede, para eso están las tropas de este Gobierno antimilitarista, antiotanista, independentista y otras cosas terribles.

Todo lo compensan participando en cualquier operación de mantenimiento de la paz que se pierda por ahí a costa de un gran esfuerzo de sus soldados y a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas. Soldados para tapar agujeros. Carne de cañón.

Tenemos unas Fuerzas Armadas que se están convirtiendo en un despropósito en manos de gente que ni sabe mandar ni sabe dirigir. No sabemos para qué estamos y estamos para aquello que, como en este caso, sabemos muy bien es un abuso que con las FAS se comete siendo utilizadas por el presidente del Gobierno y su ministra para retirar la mirada de la corrupción y anunciarse como los garantes de la paz mundial. Flotador al cuello con Gibraltar por un lado y la OTAN por el otro. De poco le va a servir.

Lo vamos a pagar caro. Prepárense a sufrir las consecuencias de ser unos aliados a vigilar ya que no es solo el porcentaje del PIB en Defensa lo que se discute en La Cumbre de la OTAN, sino la convicción moral de una Defensa común, la confianza de la unidad de todos, el esfuerzo compartido y también la firme fortaleza y apoyo a los militares encargados de asegurar nuestra defensa del futuro. España no está en el futuro de Europa con un presidente que habla por él, no por España, no es la voz de la soberanía sino la de un partido antimilitarista y anti OTAN. Aquí no hay un ministerio de Defensa, sino el particular ejército de Sánchez y los paniaguados de su ministra. Así es y así se oye decir a muchos que tiene que callar por disciplina.

A todo esto el Mando Supremo de la Fuerzas Armadas, S.M. el Rey en la clausura del curso académico 2024/2025 del Colegio de Europa habla del vínculo atlántico, de la Defensa y de la Alianza, parece creer en ella y apostar por ella: «Los recursos y las Fuerzas Armadas combinadas de los Estados miembros tienen un enorme potencial; su prestigio es indiscutible. Sin embargo, es necesario avanzar mucho en la armonización de recursos, la capacidad de planificación, las estructuras de mando y las industrias de defensa. No podemos empezar a fortalecer nuestras capacidades —sería absurdo hacerlo— sin considerar nuestras alianzas, y en particular la Alianza del Atlántico Norte (OTAN), de la que depende en gran medida la seguridad en Europa. Porque el vínculo transatlántico, nuestro marco estratégico estrella, no es solo una decisión política determinada por la casualidad. Es una forma de comprender nuestro lugar en el mundo, una comunidad basada en valores forjada en los convulsos años del siglo XX, que cobra más importancia que nunca en el siglo XXI. No debemos olvidar que la nuestra es una alianza de Estados democráticos. Por eso todos participamos en el diálogo transatlántico: instituciones, empresas, universidades, artistas, creadores y sociedad civil. Por lo tanto, les animo a que, a lo largo de sus carreras, sigan fomentando ese diálogo. Les animo a que sigan creyendo en él».

Palabras. ¿Del Mando Supremo de las FAS? ¿Del Rey de España?

Pues no sabemos quién manda. La Ley dice, pero a su vez no dice, así que lo que el Rey diga queda en eso, palabras que, aunque solo sean eso, ahí quedan como aquellas del 3 de octubre de 2017 que son y siguen siendo un referente de lo que es Ley que se incumple sistemáticamente, porque interpretan que solo tienen el valor del símbolo.

Símbolo y palabra.

La palabra no es solo para el escritor, sino que es el arma del Rey, pero tiene una desventaja: «…las palabras, según se sabe, son una materia deleznable porque cambian de connotación emocional, de sentido» que bien lo sabía y explicaba Borges. Es así al comprobar la evolución que se produce desde que se pronuncian hasta su interpretación u olvido.

Lo del símbolo es un grave problema en España porque es tal el número, que uno se pierde entre logotipos incluso más que en idiomas, banderas, demasiadas banderas en abstracto, soberanías y trincheras. Todo es cuestión de trincheras trazadas en la reciente y ¡tan vieja! historia de una España que no evoluciona, sino que involuciona.

¿Aquí quién manda?  Bien estaría que la oposición adoptase la solución política del «Retraimiento parlamentario», aunque solo fuese por dignidad y limpieza. Democrática.

Sánchez, que no España que ni está ni aparece por España ni Europa, dice que no paga lo que piden, que él contribuye con la industria, que ya ha hablado con la Calviño para que dé dinero a sus amigos de la empresa que fundó el socialismo, que es un buen lugar para colocarse o colarse, depende de como acabe esto. Soldados los que quieran. Son baratos, disciplinados y mientras no se les hable alto… Y cobrar poco, casi nada, y solo por un tiempo.

Pedro Sánchez, conocido en la OTAN por el soldado Sánchez, acompañado de la soldado Robles, dicen que no a la OTAN, que del 5% nada y a estas alturas en la OTAN saben que eso es un no a Trump, que lo de la OTAN no les importa.

En Europa no están extrañados de la espantada española. Después de veinte años nadie olvida que tenemos una historia de abandonos del frente de combate y que aquí nunca hay Gobierno, sino lucha interna, desacuerdos, hago y deshago.

El presidente Sánchez, no España, se niega a cumplir el objetivo de destinar el 5% del PIB al gasto militar en la próxima década, como pretendía aprobar la OTAN en la cumbre de la semana que viene. La negativa del presidente no evolucionará los objetivos de cumbre que tendrá lugar el 24 y 25 de junio en La Haya. Y no lo hará porque son conscientes de que no es una decisión de España, sino la de un Gobierno atrapado en la corrupción y que debe dar cuenta a sus ciudadanos tarde o temprano. No es palabra válida.

Sin Europa, sin Estados Unidos, tendremos que “aumentar los impuestos a las clases medias” y “recortar servicios públicos y beneficios sociales”. Además “resulta incompatible con nuestro Estado de bienestar y nuestra visión del mundo”. Lo contrario de lo que dice el señor Sánchez desde las alambradas de La Moncloa.

Vivimos una política de trincheras. La de La Moncloa pide refuerzos y se los mandan del ministerio de Defensa y de Exteriores.

El presidente del Gobierno dice y el Rey desdice. Así lo entiendo yo. Claro que es el peligro de la palabra.  No se puede compartir. Cambian de connotación emocional, de sentido.

Llega un momento en el que uno se pierde entre palabras de engaño al estar sometido a esta guerra cognitiva por soldados como Sánchez y Robles que saben muy bien que aquí la más principal hazaña es obedecer. A ellos. Ya hasta nos hablan alto y sonreímos.

Somos carne de cañón. Retraimiento parlamentario o defensa a toda costa.

Estamos fuera de la OTAN.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2025

GUERRA EN LA OTAN ¿EN IRÁN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

«He sido condenado no por falta de palabras, sino de atrevimiento y de desvergüenza; por negarme a deciros lo que tanto os gusta escuchar; por no lamentarme, llorar o hacer y decir muchas cosas indignas de mí, como antes señalaba y que soléis oír a otros» (En Apología de Sócrates de Platón).

Este Gobierno de España es incompresible, va más allá de lo racional, pero hay que reconocerle que está escribiendo uno de los mejores tratados del mundo sobre el arte de la mentira. La fórmula que les permite todo tipo de tropelías es matemática y ante eso ni Platón tendría argumentos. Sócrates murió, fue asesinado, por un problema matemático, es decir de mayorías.

Es la elemental suma de unos contra otros. El que obtenga mayoría se impone sobre los otros de manera legal, aunque vengadora.

No hay mayor dictadura que gobernar con inquina hacia los que no han sumado lo suficiente. Pasas de gobernador a dictador. Las dictaduras solo son unos contra otros.

Don Ramón de Campoamor quiso echar aceite a la fricción «En este mundo traidor, / nada es verdad ni mentira, / todo es según el color / del cristal con que se mira».

Pero chirriaba de igual manera.

En su misma definición estaba el error. El cristal. Cuando este se cae, cuando miras sin filtros aparece todo más nítido.

Este Gobierno los reparte para mantener su color, en exclusividad, la vida en monocolor socialista. No tienen un programa político sino una prédica que hay que cumplir a rajatabla. Aunque no es un problema de colores, lo es de rencores y odios heredados. Todo lo penetran hasta lograr  la podredumbre.

Eso ocurre en el ámbito militar al que han horadado como gusanos en la tierra. Lo militar es un interrogante  en sus aspectos más profundos: los valores. Para evitar confusiones inventaron un lema innecesario: «La fuerza de los valores«. Está muy bien, pero esa insistencia es una buena prueba de su ausencia. Acudes a la teoría cuando la práctica no se sostiene.

Hay un runrún que nadie se atreve a firmar. Una caza de brujas en los altos escalones hace que se miren los unos a los otros. El ascenso y la fajinitis (de faja)es mayor que nunca. Se ha perdido la confianza, ¿el compañerismo? Los ascensos y destinos se miden por quereres e inmorales disciplinas. Nadie debe levantar la voz, pero es un deber conocer la virtud y evitar complicidades.

Es muy peligroso ese concepto de la milicia más próximo a la tecnología, ese interés desmedido por diferenciar las «Armas» con la «industria de las armas», el «Todo por la Patria» confundido con el todo por la pasta. Ya no sabemos cual es la Patria, confundida en interpretaciones malintencionadas de la Constitución, con dudas en la misión, o misiones.

¿Alguien puede comprender que un Gobierno socialista, comunista y con socios herederos de la mentalidad etarra puede dar el mayor impulso armado a España? ¿Cómo es posible que olviden el «progresismo» por el «progresismo armado»? Aquí hay gato encerrado. Debieron aprender de Azaña y harán lo contrario. Dominaron lo mediático, pasaron al dominio de la tecnología y tiempo les ha faltado para hacerse con la principal industria armamentística de España. Armas y armados quedan dominados. Con eso, armas, tecnología, medios y la interpretación constitucional han logrado el dominio sobre todo. Todo es también la corrupción. Eso da lo mismo; la caja es de todos y para todos. ¿Con IVA o sin IVA?

Se inventan y aprueban un Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa al que dotan con más de diez mil millones de euros para alcanzar ese 2% del PIB en defensa y dejar a la OTAN tranquila. ¿Han visto ustedes algo parecido en un Gobierno socialista, comunista y mediopensionista? ¿Tendrían algo que ver los comisionados encausados?

Para hacer la lista preguntan a los diligentes soldados que conforman una incumplible y teórica lista de planes de armas, sin saltarse la más que disciplina que les obliga.

Todos se frotan las manos. Hay de todo y para todos. Nadie entiende nada.

Armas y corrupción, y se mantienen más fuertes que nunca.

¿Qué hay detrás de esta Europa armada y dividida, pero que acude con rapidez y diligencia a la imposición de Trump? Podría ser que en la próxima Cumbre de la OTAN de La Haya se pronuncie el mandatario americano de manera rotunda. Se lo adelanto: Estados Unidos deja de financiar a la OTAN. En estos momentos solo Polonia se acerca al 5% con un 4,7 de su PIB. El resto está lejos. Estados Unidos aporta casi dos terceras partes del presupuesto de la organización, por lo que las cosas se ponen feas para Europa y su alianza militar. La factura será la principal discusión en la próxima Cumbre atlántica. El tema es de máxima gravedad porque puede acabar con una seria división en el seno de la OTAN y más cuando son los países del Este los amenazados y más exigentes con el presupuesto de Defensa.

En la Alianza no hay suma ni ganadores o vencedores. Es exigente y o pagas o te van a señalar la puerta de salida. ¿Quién va a pagar esas dos terceras partes que paga Estados Unidos?

Trump trae el mensaje claro y contundente: o pagáis vuestra Defensa o me voy. Europa lo sabe y se prepara. Reino Unido no está en la UE, pero encabezará el pago, Alemania quiere el poder, Francia está ya derrotada e invadida y España no pagará, sino que dará la espantada y engañará. Podría ser que no llegue ni a la Cumbre o después de ella se vaya de veraneo. Para no volver con este Gobierno.

España no es un socio fiable y ahora menos que nunca. Nuestros militares lo saben y no sé en qué piensan. La fuerza de los valores. Y acabaron con Sócrates por decir la verdad. ¡Que corrompía! Aquí la corrupción es otra cosa.

Por lo pronto lo inaudito ocurre: las base españolas usadas por la aviación estadounidense de repente se llenan con sus aviones de guerra. Morón. ¿Dónde irán?

Es la guerra en la OTAN o en Irán.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com 

18 junio 2025

 

GIBRALTAR: TRAICIÓN General de División Rafael Dávila Álvarez

¿De qué se ríen? Engaño, traición… tomadura de pelo.

El sol se hundía tímidamente y cruzaba sin control alguno el Estrecho de Gibraltar. Iba parecido a la noche en esas horas del incómodo paseo, justo en la angostura, que es un robo de luz de quienes no la tienen y fueron a piratearla a las puertas del Mediterráneo. Aquel lugar, desde hace ya demasiados años, es un escenario de traición y el Sol lo alumbra para señalarlo cada atardecer. Nadie conoce ni nombra Schengen en territorio pirata. Quizá por eso cada día Gibraltar se ocupa más y más de armarse hasta las entrañas, militarmente, enterrando su poder que vigila desde una garita de centinela en terreno que no le corresponde, convirtiéndolo en territorio de guerra.

El submarino nuclear HMS Anson había cargado durante cuatro días misiles Tomahawk traspasados con suma elegancia desde la panza de su hermano el  Astute. Hace pocos días entró en Gibraltar remolcado por el VB Responder perteneciente a la filial local de la empresa española «Boluda Towage«, un peldaño más en lo inaudito de la traición. La flota de remolcadores de Gibraltar es de la naviera española en cuyo Consejo de Administración se sienta un expresidente del Gobierno de España, en ese impecable juego de intereses espurios que sabe diferenciar la integridad territorial con el negocio. Servidores. Mientras, Albares dice que negociaba -rey don Sancho…-.

En Gibraltar todo se mueve alrededor de las armas. Son rentables y necesarias para controlar uno de los lugares de su mayor tránsito junto a las energías alternativas y otras extrañas mercancías.

Lo nuclear es un misterio en esa angostura objeto del deseo militar de muchos sin que sepamos muy bien lo que esconden las tripas de la colonia inglesa. ¿Hay armas nucleares? Mejor no preguntar.

En cualquier caso, armas como los submarinos, son de propulsión nuclear y entran allí con frecuencia sin que sepamos si también cuentan con armamento nuclear a bordo.

Todo sigue con la normalidad de una anormal situación que cada día parece más asumida por los que juegan con la integridad territorial de su nación.

Al ministro de Exteriores de España, de espino albar, le entra prisa y de Moncloa llevan días exigiendo un acuerdo, aunque no sea acuerdo, algo que al menos ocupe el titular de todos los medios.

¡Gibraltar, Albares, Gibraltar! le gritan desde la Moncloa. Hay que desviar la atención de la profunda inmoralidad que rodea al Consejo de Ministros y a su Presidente.

El problema de Gibraltar tiene muchas vertientes, la económica, la política y la incómoda situación desde el brexit, que para todos es una china en el zapato. Pero el fondo de la cuestión de Gibraltar para el Reino Unido es solo una: la militar. Parece mentira que seamos aliados; dicen que lo somos.

Si no fuese por lo militar el Reino Unido hubiese renunciado a la colonia; les resulta un estorbo. Solo hay un verdadero interés para el Reino Unido: lo militar, el concepto de base militar.

Presionaron a Albares y puede que ni hiciese falta.

-Eso ni tocarlo. Contestó Albares. -Ese es un tema que no nos interesa y nada discutiremos sobre ello. Nuestros militares ya están enterados y asumen la situación. Por nosotros podéis seguir nuclearizando la zona. Nadie sabe ni sabrá nada. Es más ya sabéis que está Málaga y cualquier otra alternativa que propongáis será bien recibida. Hasta la cocina.

Alfombra roja a los submarinos nucleares y ¡cómo no! a su dotación incluso más allá

¡Larga vida a vuestra presencia en el sur!, queridos ingleses.

En 2002 estuvimos cerca de un acuerdo definitivo de cosoberanía de Gibraltar. El mayor avance dado en la historia. Aznar no se atrevió y a última hora no se firmó. Le costó el puesto al ministro Piqué y lo malo es que el vecino del sur nos invadió: Perejil.

Llegó el brexit y con él el problema del Gibraltar ocupado por quien al no pertenecer a la Unión Europa que debería cumplir los acuerdos fronterizos con la misma rigidez y exigencias que cualquier otro país no perteneciente la UE.

Llevan unos y otros mucho tiempo mareando la perdiz, engañando, engañándonos y engañándose. Que si sí que si no, que si paso de la verja que si no paso. Del mar y el aire no hablan, es ocupación militar y eso no entra en juego.

Después de la palabrería y de la cobarde entrega española llegaron a un “Principio de Acuerdo entre España y Reino Unido sobre Gibraltar y el Brexit, de 31.12.2020”  conocido como el «Acuerdo de Nochevieja» que sigue vigente como marco para las negociaciones sobre Gibraltar. Nada ha logrado cambiar la situación colonial ni la vergonzosa ocupación de Gibraltar. En esta situación de interinidad, la población local de la colonia se ve favorecida por el mantenimiento del statu quo que, en la práctica, les supone seguir con “la tostada untada por los dos lados”. En cuanto a los trabajadores españoles que desde La Línea se desplazan a Gibraltar, siguen con su condición de “mano de obra barata” al servicio de la colonia. Lo hacen solo por una razón: los gobiernos españoles sistemáticamente los han abandonado sin ofrecerles alternativa.

Después de la palabrería y de la cobarde entrega española llegaron a a un acuerdo en 2020, «Acuerdo de Nochevieja» que sigue vigente y que en nada ha logrado cambiar la situación colonial ni la vergonzosa ocupación de Gibraltar. No ha favorecido a la famosa colonia ni a los trabajadores que a ella se desplazan desde La Línea. Lo hacen solo por una razón: los gobiernos españoles sistemáticamente los ha abandonado sin ofrecerles alternativa.

Ahora, junio 2025, los ministros de Exteriores español y del Reino Unido junto al ministro principal de Gibraltar y el vicepresidente ejecutivo de la CE nos anuncian un acuerdo. No hay tal ni cual. Todo sigue igual.

Nada ha cambiado, una nueva traición del Gobierno de España que da un paso más para quitarse el problema con una teórica entrega, un acto de voluntad política, partidista, sin consulta al Parlamento y el abandono, en versión política,  de la defensa de la integridad territorial. Póngale nombre.

Con la gravedad que ni la oposición ni nadie ha respondido a ese abandono en forma de acuerdo de la integridad territorial de España.

No perdamos la esperanza porque como verán más adelante con la comparativa de acuerdos -este de ahora y el de hace casi cinco años- que les ofreceremos, concluirán que esto es solo otro acuerdo para firmar un acuerdo posterior que termine en un tratado.

Es decir una declaración política de cobardía que no tiene en la práctica nada nuevo respecto del Acuerdo de Nochevieja de 2020, una  cobardía gubernamental, unilateral de partido político, sin consultar a los españoles representados en el Parlamento y una renuncia a la soberanía e integridad territorial.

Tengamos  mucho cuidado cuando estos irresponsables juegan con Gibraltar y el sur está indefenso. Poseedores nuestros vecinos de mucha información sensible y capaces de cualquier cosa. Por ahora guardan tranquilidad con eso de los mundiales de fútbol, pero no conviene olvidar Perejil y su porqué. Ellos también quieren dar el paso y si nos aprietan ¿les entregaremos Ceuta o Melilla ? ¿O un Peñón de aperitivo?
Todo esto continuará.

Políticamente este Gobierno de España cuela a Gibraltar por el espacio Schengen, como si de Europa parte fuese, pero para eso antes debe ser español. No va a ser tan fácil como dicen o creen.

En definitiva un acto de cobardía política y seguramente de traición. Si es que eso de integridad y soberanía lo dice la Constitución.

El Reino Unido no es de la Unión Europea, pero como militarmente manda, nos cuela la base militar en Europa y los españoles nos tragamos sus submarinos nucleares y toda su basura. Nuestros militares a lo suyo. En el frente este de Europa por si hay un arreón y atraviesan los Pirineos. Los rusos.

No olviden la corrupción esa que ha saltado, penal, y la otra de la que no se habla: la moral e histórica.

Son como la noche. Sin sol ni brillo alguno. Hágase la luz.

General de División Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 junio 2025

LAS FUERZAS ARMADAS EN FOROS Y CURSOS DE VERANO: ¿DE LA TROPA QUÉ? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me maravilla ver como la mayoría de los cursos de verano se llenan de estrategas y de los llamados geo(de todo)…  para hablar de temas  de Defensa, seguridad  y guerra, que están de moda.

¿Qué se esconde tras la realidad del ímpetu armado que recorre los gobiernos de toda Europa? ¿Quién paga la fiesta? Los beneficiados con este ardor guerrero no son las tropas ni las virtudes militares. Aquí no hay más beneficio que el de las empresas de tecnología y armamento, razón por la que el mismo Gobierno entra en juego con su poder en las dos más fuertes españolas donde ha metido la mano y ya no sueltan. Es descarado.

Los peregrinos argumentos que se utilizan y repiten a diario en los medios sobre la seguridad en Europa no llenarían ni un curso de cabos en el Ejército, pero los sesudos nuevos miembros de los Estados Mayores civiles se ganan unas vacaciones en la montaña o junto al mar engañando a los jóvenes estudiantes y a los menos jóvenes aficionados que se van a casa después de oír un incompresible predicción de futuro sin mirar un mapa. Entre cursos de verano y jornadas de Defensa se mueven los expertos en guerras que no conocen ni se acercan al Oráculo de Delfos. Solo es dinero para armas y para los medios o instituciones que propagan su necesidad. No hay diplomacia, sino armas y aquella es de tipo «Albares» con denominación de orígen.

Todos los expertos se han puesto de acuerdo y nombran y renombran el mantra: el Índico, el Pacífico, llegan hasta el Indopacífico, allí está todo como si fuese la magia de la estrategia  aprendida en la escuela de la sinrazón,  sin ver un mapa ni a vista de pájaro, sin saber historia, sin saber geografía. Nada.

No hagan caso. No saben nada. De saberlo tendrían que contarlo.

¿Por qué nuestras tropas despliegan por lugares tan lejanos a nuestros intereses cuando nuestros propios aliados nos han echado del Estrecho de Gibraltar, mangoneado Gibraltar  que es nuestro poder y razón estratégica? De eso no hablan en parte alguna.

Creo que los ponentes de estos cursos están erróneamente escogidos.

Ni el Jefe de Estado Mayor de la Defensa cuenta lo que sabe o intuye, no se atreve ni tiene una visión profética de la guerra. Va sobrado con lo que tiene si es que tiene algo, que dudamos mucho, porque no tiene ni vehículos de transporte de tropas. Munición contracarro tampoco, misiles menos y radios de pelotón nada, que se entienden a viva voz.

«Antes teníamos qué comprar, pero no teníamos dinero, y ahora que tenemos dinero, no tenemos qué comprar», ha dicho el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra en unos de esos foros tan ad hoc a la industria de las armas; de guerra claro. Queda en sus palabras todo al descubierto.

No quería decir lo que ha dicho, pero dicho queda. Que hay que impulsar la industria militar española, lo que va para largo si es que va, pero lo que ha dicho literalmente es que estamos, seguimos, desarmados. «No tenemos a quién comprar». Desarmados y va para largo.

Cierren cuarteles, disuelvan unidades, manden a las tropas a casa. Quedarán el ministerio de Defensa y las empresas de armamento y sus órganos mediáticos sin necesidad de nada más. Todo seguirá exactamente como ahora: burocracia sin más. Eso sí: mantengan a los bomberos de Zapatero.

Podemos cambiar la frase de entrada a los Cuarteles. Del «Todo por la Patria» pasen a «Todo por la Industria de las Armas» (menos las de Israel). Todo por la pasta.

En definitiva «menos soldados» que son una lata y más armas inteligentes, que ellas no se quejan de nada.

Esa es la línea que pretenden seguir los cursos de verano y foros de Defensa: la industria militar. Allí nadie huele a pólvora y tomillo. Fragancias elegantes.

Tragamos con todo. Nos creemos en manos de expertos cuando son manos de manicura política. Son única y exclusivamente voceros mediáticos que cobran pingües beneficios de la industria del armamento. Ya les he dicho en varias ocasiones que si tiene cuatro perras inviértanlas en armas y tecnología.

En definitiva. Vayamos al meollo de la Defensa, a eso que a nadie le importa: la tropa.

Los ponentes de estos cursos de verano deberían de ser un cabo, y un soldado, de esos que ahora llamamos profesionales y que ponen en  la calle con 45 años. Ellos deberían contarnos como está la moral de las tropas y como ven el futuro del Ejército español, de sus unidades de prestigio como legionarios, paracaidistas o infantes de marina. Esos para los que no funcionan las puertas giratorias como para algunos soldados de alta graduación.

¿Qué hacemos por nuestros soldados? ¿Qué futuro les espera? ¿Qué es eso de reservistas de especial disponibilidad? ¿Por qué les echamos a los 45 años y no encuentran oficio ni beneficio? ¿Están preparados para la vida civil? ¿Las empresa de las armas les colocan, o solo a los generales? ¿Hay mucha demanda para ser soldado?

¿Alguien se preocupa y ocupa de nuestros soldados? ¿Algún curso de verano se preocupa del tema? ¿Estos  sabios de la Defensa se reúnen para solucionar la vida presente y futura de nuestros soldados?

No saben que por muchos soldados que tengamos y mandemos de un lado para otro, como instrumentos que luego abandonaremos, las tropas sin moral de nada valen, no ganan batallas.

Pregunten a los soldados y a su capitán. Llévenles a esos cursos de verano y a los foros de encorbatados fabricantes de armas junto  a sus medios impulsores. Con su sargento y el capitán. Que ellos les contarán las armas que necesitan. Las de la moral que acompaña a la virtud.

La señora Valcarce, Secretaria de Estado,  que lleva años en Defensa -sin enterarse- dice que «no hay Defensa sin industria militar«. Todavía no se ha enterado de que no hay Fuerzas Armadas sin soldados o con soldados descontentos. Es lo que desean, que no haya soldados.

En Defensa ya vemos que nuestros soldados y marineros son los últimos de la fila. Huelen a sudor y sacrificio, a pólvora y tomillo. A bandera y honor, al valor de enfrentarse a las balas que no tienen, incluso a las que les disparan desde dentro.

No hay derecho a esto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 junio 2025

LA MONARQUÍA ESPAÑOLA. NO SON DIEZ AÑOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Rey don Sancho, Rey don Sancho
no digas que no te aviso
que de dentro de Zamora
un alevoso ha salido;
Se llama Bellido Dolfos
hijo de Dolfos Bellido,
cuatro traiciones ha hecho
y con esta serán cinco.
Si gran traidor fuera el padre,
mayor traidor es el hijo;
gritos dan en el real
que a don Sancho han mal herido;
muerto le ha Bellido Dolfos,
gran traición ha cometido;
desque le tuviera muerto
metiose por un postigo,
por las calles de Zamora
va dando voces y gritos:
Tiempo era, doña Urraca,
de cumplir lo prometido.

 

El Día de las Fuerzas Armadas (pasado 7 de junio) el paracaidista que tradicionalmente desciende con la bandera de España lo hizo también con una que representaba el X aniversario del reinado de Felipe VI.

El jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino, junto al alcalde de Madrid, ha presentado en la Plaza de la Armería del Palacio Real la Carrera Popular del X Aniversario.

Supongo que será el broche a un conjunto de actos más bien pobres y sin mayor repercusión del X Aniversario del reinado de Felipe VI. No les puedo decir cual era el objetivo de ello, no lo sé, pero parece más bien un querer sin querer. En mi opinión un error. ¿Olvidar lo anterior?

Lo que nadie dice ni parece que vaya a producirse, que a mi juicio debería convertirse en un acto de Estado, es la celebración de esa fecha mágica y de gran trascendencia para nuestra historia: el Cincuentenario de la proclamación de Don Juan Carlos como Rey de España 1975-2025.

De ello apenas se ha hablado, sino para celebrar una serie de actos partidistas y de enfrentamiento por parte del Gobierno por la muerte del que fue Jefe del Estado, el generalísimo Franco.

Si no recuerdan mal la Corona volvió a España hace cincuenta años. Fue en «Sesión Extraordinaria y Conjunta de las Cortes españolas con el Consejo del Reino celebrada el día 22 de noviembre de 1975 para recibir juramento y proclamar Rey a S. A. R. Don Juan Carlos de Borbón y Borbón«.

Desde mi punto de vista, lo digo con rigor y con la carga que tiene mis palabras por servicio personal y familiar, celebrar los diez años del reinado de Felipe VI ha sido un error que ha pretendido desviar la atención del verdadero sentido que cobra la fecha del 22 de noviembre de 1975 con la llegada al Trono de Don Juan Carlos. Esa es la fecha a celebrar.

La Monarquía española, guste o no, no son diez años, ni siquiera veinticinco, ni cincuenta de reinado, sino miles de años. Pero si queremos recordar y festejar un aniversario de estos últimos años por su enorme carga simbólica deberíamos irnos a los cincuenta años y no a los diez. El protagonista es el Rey Don Juan Carlos y su actual situación eclipsa la historia sin otra razón que no sea la de un partido de desalmados que  quieren volver a 1931 y borrar toda la historia posterior.

No lo tomen a broma. Como comprenderán sentar a estas alturas mi postura ni me va ni me viene. Es solo una cuestión histórica, quizá política, para nuestra tristeza, tan clara y rotunda que hay que tener ojos para ver y oídos para escuchar. Quien los tenga y no tenga miedo.

Nunca había visto, no tiene ningún sentido, la celebración de los diez años de un reinado y más este con la sonora ausencia o mención al Rey de España durante los cuarenta años anteriores: Don Juan Carlos de Borbón. ¿Se trata de olvidar su figura? Mal hecho. Se les volverá en contra.

El Cincuentenario sí sería un buen momento para que un pueblo de buena voluntad, como es el español, entrara en el análisis, la fundamentación de nuestro día de hoy y de mañana, acudir a la intelectualidad, a la historia, a la sabiduría popular, para sustentarnos en lo bueno y corregir nuestros errores.

No para enfrentarnos de nuevo.

No es bueno ocultar la historia que no es ni ha sido de uno, sino del conjunto de los españoles. Hay como un intento absurdo e imposible de borrar años que han servido para sentar las bases de la convivencia y la unidad de España que de manera abrupta y repentina queremos olvidar, acabar con ellos y junto a ello acabar con España.

No le demos más vueltas. El patente y sonoro olvido es solo por y para eso. Construimos hace cincuenta años lo que creíamos una España fuerte, segura y en convivencia, pero aires de revancha trajeron el enfrentamiento, no por voluntad de la mayoría de los españoles, sino provocados por un partido que pide venganza, revancha.

No. No son diez años. No. No a los intentos de un fraude histórico que a ningún lugar nos lleva. Es un error que se volverá contra el que lo intenta.

Debe de volver la historia, que es de todos, buena mala o regular, que así es España, cinco años buenos, cinco malos, diez regulares; que no se vuelva a jugar con la división y la ruptura de España.

Alguien debía decirlo. ¡Vaya! Entre tanto cobardica me ha tocado a mi. Anda que no hay otros para agradecer. Lo haré por tantos que guardan silencios cobardes y ahora reniegan después de haber tenido que pasar por el neurocirujano tras doblar tanto la columna en reverencias inversoras ante Su Majestad el Rey. ¡El Rey! El de la Constitución aprobada por los españoles en 1978. No miremos para otro lado, no juguemos con la Corona. Porque si la memoria no me falla allí empezó todo, incluidos los pelotas de turno que vieron que el que a buen árbol se arrima…

Todos se acercaban, llena estaba España de salvadores patrios que ahora viven escondidos, pero con buenas rentas y secretos incontables. Todo se sabrá. Los había que buscaban fortuna y los que  buscaban un título, sí, un título que no un titular. Allí se intercambiaban los puros amén de otras dádivas, pero era la fluida relación Zarzuela-Moncloa la que por encima de todo y de todos supo mantener la unidad de España y olvidar frustraciones del pasado que a ningún lugar nos conducían. No nos hagamos daño. Así empezó España a andar.

Un Rey Don Juan Carlos que supo ver con claridad lo que detrás de la niebla se escondía. Cometió un error: creer que en España te puedes fiar del primer pelota que se te acerca. Le ocurrió a su padre y a su abuelo, víctimas de los más cercanos. Puede seguir ocurriendo. Para ser traidor hay que conocer muy bien el terreno por donde te mueves. Aquellos, aún vivos, lo pisaban con fuerza y aplomo.

¡Qué coincidencias! Los diez años del reinado de Don Felipe se juntan con los cincuenta del Rey Don Juan Carlos. Los próximos son los mismos, las mismas intenciones. Un alevoso salía, cuando otro entraba. Lo han visto mis ojos. Nos hemos dado las manos.

No son diez años. Son la Historia de España. Toda la historia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 junio 2025