50 AÑOS DE LA MUERTE FRANCO. ¡VIVA EL REY! ¿Y AHORA QUÉ? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Iniciamos 2025 con polémica: que si Franco, la dictadura, que si el Rey, la libertad, que si este o el otro Rey, que si cincuenta años de muerte o de resurrección. El próximo día 8 de enero tendrá lugar un acto que en sí mismo podríamos denominar de provocación.

Nación de naciones. Ha llegado el día de los dinamiteros que se unen a los sepultureros. La España del 31, 34 y 36 resucita ante una sociedad anestesiada que no lee ni medita, solo acepta la subvención y vivir sin historia ni proyecto que no sea el propio. Asistimos al fin de la Nación. ¿Qué no importa? Pues así parece que es.

España pasa a segundo plano para que brille lo que dice ser socialismo junto al más corrupto y peligroso separatismo. Se presenta un año muy caliente donde se van a quemar los restos que de libertad quedan.

Institucionalmente el Gobierno de España, que no la Nación española, declara el año 2025 como el de la celebración de la muerte de Franco.

¿Eso no es delictivo? ¿No es un hecho delictivo, de odio, celebrar la muerte de alguien? Delito de Estado. Para odiar no hay nada mejor que dejar de amar y hay muchos que han dejado de amar a España si es que algún día lo hicieron. Un coro de Elfos: »El sueño es, una cáscara. Arrójala lejos».

Vivimos en un periodo de desorden moral, conceptual, histórico y político jamás antes conocido en España.

Hubo un tiempo en el que la diversidad fue acercándose y unida en una sola identidad logró cotas de grandeza que ahora van camino de ser un recuerdo a pesar de los que yacen bajo tierra tras el sacrificio de sus vidas por una España mejor, unida y fuerte. ¿De qué sirvió? De uno y otro lado, muerte o abrazo: de nada.

Hoy se unen en facciones. «Bandos, pandillas o partidos violentos o desaforados en su procederes o sus designios». Ellos nos gobiernan.

Todos recordamos cómo y quienes celebraban en las cárceles los asesinatos por la espalda, el tiro en la nuca, la bomba lapa, recordamos al ver que sus herederos apoyan desde sus particulares administraciones al Gobierno de la nación. Siguen celebrando y homenajeando a los asesinos.

Este año se nos anuncia en sus inicios la cultura de muerte. Pretenden convertirlo en año del cincuentenario de la muerte de Franco. Es muy peligroso hurgar entre cadáveres y bajar al Hades. Hasta Ulises salió malparado de la visita. Toda una declaración de malvadas intenciones abrir el 2025 con el anuncio del enfrentamiento trayendo a colación la ruptura del abrazo, de la Transición, del perdón y la construcción. Se nos anuncia la muerte como venganza.

Asusta que nada más cerrarse el Día de Reyes se abra el día de muerte invitando a la ceremonia mefistofélica al Rey de España y trazando la raya entre las dos Españas.

«Si parece extraño que los sepultureros hagan papel en una tragedia, más lo parecerá que un príncipe trame conversación con ellos, sufra sus necedades se divierta en revolver los huesos y moralizar sobre las calaveras».

El sello de la paz se rompe. Hay que crear crispación y un clima de enfrentamiento para consolidar la maldad que predican.

El bisabuelo del Rey, Alfonso XIII fue declarado un delincuente por Decreto de Azaña; el abuelo, Don Juan, fue invitado por Franco a vivir en España y recoger en su momento el legado monárquico, pero un grupo egoísta y equivocado de cortesanos a su alrededor le privó de Su destino en España; el padre del Rey, Don Juan Carlos, que debería ser el recordado y agradecido en estas, las bodas de Oro de su Coronación, no puede vivir ¿y morir? en España. Con estos antecedentes, ¿qué será del Rey Felipe VI? ¿Celebraremos los 50 años de la restauración de la Monarquía? Parece que no entra entre los planes del Gobierno esa celebración.

Con insoportable y provocadora desfachatez, el presidente del Gobierno y Secretario General del que fue Partido Socialista Obrero Español, P.S.O.E. y actual líder de los anarquistas, marxistas, batasunistas, separatistas todos, invita al Rey Felipe VI al primero de los cien actos que tiene previsto en 2025 para celebrar la muerte de Franco que él equipara con la libertad. La invitación se extenderá a la Cúpula Militar lo que es evidentemente un reto ya que no se trata de celebrar libertad alguna por parte del que las controla habiendo acabado con la Transición,  señalando al Poder Judicial y controlando a los  medios. Es decir estás conmigo políticamente o contra mí, porque la libertad es un partido, o partidos, un «Frente» bajo un mando; lo  cual tiene nombre. A su juicio es un Frente muy popular y en esa regresión acierta. Frente Popular. Es una apuesta peligrosa y con trampa, una forma de desviar la vista del mayor problema que tiene España en estos momentos: la libertad.

Puede que en España el concepto de libertad sea simplemente un punto de vista.

Desde la Transición hubo esperanza. Entre los esperanzados estaban aquellos llamados antifranquistas, antirégimen, comunistas y socialistas. Todas las tendencias que hubo, hay y habrá en España se pusieron de acuerdo para que, bajo el concepto de España como nación, caminásemos en libertad con todos los matices que ustedes quieran darle, pero en definitiva con esa libertad propia que nos ha acompañado hasta el año 2004. Podríamos citar nombres históricos que nunca se pensó que aceptaran el abrazo y admitiesen los errores. Unos y otros. Se abrazaron, olvidaron, restauraron, convivieron y aceptaron la diversidad.

El año 2004 ocurrió algo muy extraño, inexplicable e inexplicado (seguro que hay motivo), sucedió en España y apareció una cosa nueva, que no era anti nada, ni era socialismo ni comunismo ni nada parecido de lo hasta entonces conocido. Apareció el mal llamado zapaterismo, o sanchismo, por ponerle un nombre, pero a cualquier persona medianamente inteligente no se le escapa que es imposible que dos nombres, dos personajes como los aludidos posean la capacidad o el valor suficiente para obrar así a no ser que sean Fausto dominado por Mefistófeles.

«Stand still, you ever maving spheres of heaven, that time may cease». No tiene traducción.

No hay duda. La historia empieza ese 2004 bajo un misterioso grupo llegado a España con un fin oscuro que tendremos que adivinar. ¿Quiénes y por qué? Esto no es una teoría de la conspiración sino una realidad palpable, tan evidente, tan visible, expuesta impúdicamente en  público que al no entenderse todos prefieren no mirar, olvidarlo y seguir con mansedumbre al nuevo pastor con su portatirso.

No son los socialistas de la Transición, no son los comunistas, no son ninguno de aquellos que se opusieron al Régimen de Franco y se jugaron su vida y hacienda por ideales auténticos. No. Rotundamente no. Aquellos, y los que siguen su ejemplo ahora, resultan ser los más críticos con este sistema desconocido que como una epidemia se extiende por España. Comunistas, socialistas, incluso separatistas, reniegan de los de ahora, se asombran, se asustan, ¿quiénes son estos recién llegados que esconden una doctrina de enfrentamiento, lucha y perversión? Algo desconocido empieza a convertirse en  pandemia nacida en el laboratorio instalado en España, que dejará de serlo para ser un experimento, un Estado fallido.

¿Es libertad incorporar a la Administración a los herederos intelectuales de asesinos terroristas a los que de continuo se homenajea como héroes?

¿Es libertad atentar violentamente contra la unidad de España, indultar el delito, amnistiar y violentar la conciencia, la justicia y el orden?

¿Es libertad habernos encerrado en nuestras casas por ineptitud, desconocimiento o maldad y ampararse en unos uniformados militares, policías, guardias civiles, y falsos científicos que salían a explicarnos cada día lo bien encerrados que estábamos?

¿Es libertad el robo desde las instituciones?

¿Es libertad la corrupción administrativa, el manejo de la Ley mediante un tribunal ad hoc?

¿Es libertad insultar al Poder Judicial desde el Poder Ejecutivo, sospechar de él, manipular la Fiscalía General del Estado?

¿Es libertad atacar a los medios, controlar la información, imponer un pensamiento único?

«La piqueta al hombro, el sepulturero cantando entre dientes, se perdió a lo lejos. La noche se entraba, el sol se había puesto; perdido en las sombras, yo pensé un momento: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!».

¿Y ahora qué? ¿Cuál será el siguiente paso?

«Guarte, guarte, rey don Sancho

no digas que no te aviso…»

«Qué poco siente ese hombre lo que hace, que abre una sepultura y canta» (Hamlet).

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 enero 2024

 

V.E.R.D.E. (VIVA EL REY DE ESPAÑA) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

V.E.R.D.E.

Está claro su significado: VIVA EL REY DE ESPAÑA.

Dicen que fue cosa de los monárquicos alfonsinos en aquella época en la que no se podía hablar de monarquía (de república sí, pero de la suya). El caso es que, ante la dictatorial prohibición y la vigilancia de los comités de limpieza ideológica al uso, no hubo más remedio que recurrir al acrónimo para entenderse entre los que veían espantados el rumbo que tomaban las cosas. Verde por aquí, verde por allá. Lazo verde en la solapa y hasta corbata verde cuando se terciaba. En verde te escribo, que tú ya me entiendes.

Savia para el viejo tronco antes que lo descuaje un torbellino.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

No era cuestión de colores, ni de roja república o verde monarquía, ni siquiera del color de la Bandera. Unos contra otros, el desacuerdo, a río revuelto… Es una vieja canción que nos persigue. Decía don Jesús Pabón que en cuestiones de historia el problema está en ver claramente y una sola cosa. Cada español ve una, la suya. Todos mandan y todos a la vez obedecen.

Presumía Napoleón al compararse con sus adversarios: ‹‹Hay muchos y buenos generales, pero ven demasiadas cosas; yo no veo más que una…››. Pero también dijo que los españoles en masa, se conducen como un hombre de honor. Lo sintió en sus carnes. Divididos, es decir mal mandados, equivalen a la derrota. Cada español se convierte en general cuando desde el cabo al general ninguno de ellos manda. Es cuando vemos muchas cosas, muchos mandan, y todas nos dividen. En esas estamos, camino de la derrota. No hay mejor meditación que la que se hace al reflexionar sobre el pasado. Rigor en la reflexión y meditación. Suena raro, como raro suena ahora el acrónimo V.E.R.D.E. ¿Reflexionar? ¿Qué será eso?

Cuando en España escasean los hombres de Estado surgen los napoleones. Todos son iguales. Imitan el gesto, la mano a la cartera, e inventan una nueva monarquía, el clan familiar, un nuevo patriotismo de algarabía, incluso una religiosidad pagana con patriarca incluido.

Serán derrotados cuando la masa se conduzca como un hombre de honor. Será tarde o temprano, pero será. Siempre lo ha sido. Recuerden el triple error del que fue víctima Napoleón, el error monárquico, el error nacional y el error religioso. Jesús Pabón lo ha señalado precisamente a través de su conducta respecto a España durante la Guerra de la Independencia.

Los napoleoncitos de ahora son reyezuelos que quieren instalarse en su trono sin comprender las profundas razones históricas en las que las monarquías se asientan. Siembran sentimientos separatistas sin adivinar las profundas razones vitales que llevan al ser humano a defender por encima de todo su historia y su patria.

Hay sentimientos tan asentados en la historia de los pueblos que son su genética, su forma de ser y su razón de ser.

Conviene que los napoleones de salón recuerden aquel mal negocio: ‹‹Vamos a golpear con todas nuestras fuerzas a España; yo vencí a los alemanes y a los italianos; vencí también a los polacos […], pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad››. Un pueblo que no consiente que se metan contra los principios arraigados por siglos de historia. Cuando el emperador lo asimiló era demasiado tarde. Hasta el pequeño tambor del Bruch derrotó al francés.

Ya libres, no es necesario recurrir a ningún acrónimo. Hay que defenderse contra la invasión ideológica, el adoctrinamiento y la ruptura, y hay que hacerlo a cara descubierta.

Han empezado atacando al Rey y a los símbolos de España. La reacción ha sido débil y tibia. Hechos consumados, una ley que no se aplica y unas multas que ofenden al ofendido, España. ‹‹Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca››.

No vamos a utilizar acrónimos ni a escondernos de nadie, sino que decimos sin tibieza y con fuerza: ¡¡¡Viva el Rey de España!!! Con todas sus consecuencias.

Napoleón Bonaparte cayó en un gran error, el nacional, es decir, el patriótico, y estos nuevos emperadores, de la ambición y el poder, caerán en el mismo error, porque desconocen el verdadero sentido del razonamiento y las enseñanzas de la historia.

Solo será necesario un tambor del Bruch para que los españoles en masa se conduzcan como un solo hombre de honor. Lo harán.

V.E.R.D.E., es historia, ¡Viva el Rey de España! es la realidad. Nuestra realidad, futuro y libertad.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

Antes que te descuaje un torbellino.

 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

ES NAVIDAD. General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

Navidad 2024

 

HORIZONTE. IKER JIMÉNEZ Y CARMEN PORTER. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Horizonte. Para mi es sin duda una de las palabras más bellas e insinuantes de nuestra lengua. Cualquiera de las definiciones que recoge el Diccionario de la Real Academia es una atractiva invitación a reflexionar sobre aquel lugar donde parecen juntarse el cielo y la tierra y se abre ese mundo incierto de múltiples posibilidades o perspectivas que se ofrecen en cualquier asunto.

Es el nombre que, con toda intención, lleva el programa que Iker Jiménez y Carmen Porter donde, acompañados en la retaguardia por un grupo de gente de una categoría humana y profesional que es necesario destacar, nos ofrecen ese espacio de lo visible e invisible que ocurre en la superficie del globo cada jueves. En Cuatro televisión a partir del las 2300 horas.

Hace tiempo empecé a ser invitado a participar en el programa y creí que sería uno más de los que suelo visitar a dar mi humilde opinión.

Hoy puedo decir con rotundidad que Horizonte es otra cosa. Sin opinar nada en contra de ningún otro medio a los que suelo acudir, cierto es que aquí, en Horizonte, hay un cierto misterio por descubrir que seguramente navega en silencio en esa Nave del misterio que conduce los programas de esta pareja única y penetrante.

Entiendo que la televisión es un medio complejo y complicado que engendra muchas envidias y tiranteces con eso de las audiencias e imágenes.

Horizonte hizo una cobertura de la DANA en Valencia impecable y necesaria en su rigor y entrega, un verdadero sacrificio -no lo duden- que además de llevar la esperanza, el bien material y espiritual a los sufridores, sirvió para ver en directo todo lo bueno y malo del ser humano, sus errores y aciertos, quienes se sacrifican o quienes rentabilizaban el momento, y todo ante una situación muy difícil donde el comunicador, el periodista, debía mantener la calma y el oficio para evitar dar una información visceral o subjetiva que crease imágenes falsas que acaban en un claro daño a los afectados por la tragedia. Como es lógico seguí conmovido todo el trágico proceso y les aseguro que con ojo crítico con idea de mejorar las cosas, como comprobarían en mis artículos.

Me volvió a sorprender Horizonte y su equipo. Sé de lo que hablo. Es cosa corriente que los sacrificios, la entrega y la heroicidad tengan enemigos. En la milicia antes de conceder una medalla al heroísmo se forma oficialmente el juicio contradictorio, una especie de abogado del diablo, para buscar todo aquello que pueda alegarse en contra de esa meritoria actuación supuestamente heroica. Es una buena práctica porque evita errores de percepción en el juicio. Lo malo es cuando se opina como si la cosa estuviese ya juzgada y sentenciada. Ahí no hay juicio contradictorio, sino mala fe y ganas de hacer daño y todos suponemos las razones.

No necesita Iker Jiménez ni Carmen Porter, tampoco su equipo, mi defensa ya que obras son razones, pero me parece que ustedes que me leen y siguen en el blog deben saber por un testimonio directo y desinteresado lo que vivo entre ellos, lo que hay tras las bambalinas.

Para dar un minuto de opinión es necesario horas de estudio y preparación y sobre todo libertad para hacerlo sin límites a la verdad. Rigor, educación y profesionalidad. Si además hay cariño y conexión con el grupo, todo es más fácil y se consiguen los objetivos.

Hay muchas lecciones a extraer de la DANA y su tragedia. Lo visto de unidad de los ciudadanos, el sacrificio, la solidaridad, no fueron razones de índole material. Estar convencidos de que se luchaba por una causa justa y necesaria fue el asidero moral más firme ante la tragedia. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a los pueblos moviéndolos hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral y la vida. La camaradería, la fraternidad, forja grupos muy sólidos cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

Se ha vivido en Valencia y en las Comunidades afectadas: la virtud solidaria. Todas estas cosas tienen mucho que ver con la milicia. Sacrifico, compañerismo, verdad, rigurosidad, entrega, valor y honor. Quizá por eso lo de Iker y Carmen es un Ejército Milenario.

Será como recluta, pero me afilio a ese Ejército que cada vez crece más. Hasta un Horizonte sin límites ni fronteras.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 diciembre 2024

DA COMIENZO LA GUERRA CONTRA LA VERDAD HISTÓRICA. Rafael Dávila Álvarez

Entra en la Historia. Documéntate. Lee y argumenta. Que no te engañen. Se empeñan en revivir el año 1931-1934 y 1936-2024.

Mienten. Mal gobiernan y pretenden hacerlo sin rigor histórico. La memoria no es Historia. De aquello lo único que queda son ellos y el odio constante a los que se oponen a ellos.

En estos libros no hay opinión sino el rigor histórico de los documentos.

La Guerra Civil en el norte

La segunda guerra civil de Franco

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

DESDE SIRIA A RUSIA PASANDO POR PARÍS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Desnudo basto para derribarte a ti con todas armas» (Teucro a Menelao, en Ayante de Sófocles)

Saber de la guerra es casi un oxímoron, porque la guerra es un error del conocimiento. Claro que en mi opinión es más grave no saber geometría como exigía Platón. Pero el matiz diferenciador entre el conocerse así mismo de Delfos y la geometría platónica nos permite entrar en esta ruta guerrera ya casi turística en la que participaba la sabiduría y el conocimiento. Al fin y al cabo Sócrates, «el más sabio de los mortales», también fue un guerrero, un valeroso hoplita.

Podríamos empezar la excursión de manos de la ONU por Líbano para recordar la batalla de Qadesh (1.274 a.C.), recorrer Troya, el Peloponeso, Gaugamela, y llegarnos hasta Ucrania, Gaza, y Siria, después de merodear por la lejana Etiopía de Gilgamesh.

Hubo momentos en los que aún no se habían inventado las misiones de paz ni las oenegés, ni había una Sociedad de Naciones Unidas que hablase de operaciones de mantenimiento de la paz, de la  construcción de un mundo sostenible y su evolución hacia la  felicidad con el progresismo. Luego transformamos a los soldados en oenegeistas y en esas estábamos cuando volvió a aparecer la cólera de Aquiles. De regreso al pasado.

Para no andar dándole vueltas al asunto ya desde el principio dejaré bien clara mi opinión sobre las llamadas operaciones de paz de la ONU: un camelo. Ni mantenimiento ni imposición, todas iguales de inútiles, porque además los militares ni entienden, ni deben hacerlo, de términos confusos con los que la política se lava las manos allí donde los problemas son más graves. Creen que mandando a los soldados armados con estrictas e incumplibles normas de comportamiento todo queda resuelto. Incluso muchos uniformados se lo creen y se sienten angélicas figuras que imparten cursos de costura.

Ucrania, Israel, Siria, Irán en Notre Dame

Empecemos por Siria, lo más reciente, por decir algo, un ejemplo, porque no es el único caso. No intenten buscarle explicación. No la hay. Por ahora. Al menos no lo sabemos todavía, pero detrás hay un pacto. ¿Cual? Desconocido, hipótesis varias.

Pediría a los analistas, a los geopolíticos, diletantes, soldados con y sin graduación, estrategas y geoestrategas ¿hay alguien más?, un poco de honradez y asumir como primera norma la humildad y como segunda admitan que no saben nada, que suponen sin suponer en sí. Que incluso los que llevan años en el oficio dudan, no se atreven a hablar de «la teoría del empleo de las tropas en el combate ni de la teoría del empleo de los combates para el fin de la guerra». El asalto que sufrimos en estos tiempos al mundo de la opinión bélica es abrumador. Aparecen los analistas como setas en otoño, incluso sin estar en el lugar apropiado, sin saber lo que es una escuadra, o un Estado Mayor, nos hablan de ejércitos en combate, se convierten en jefes del engaño mayor. Lo peor es que ustedes les creen y los toman por auténticos analistas. Son charlatanes sin producto que vender, pero gracias a la tecnología se hacen ver. Nunca con tanta información hemos sabido tan poco. Humildad y un poco de profesionalidad. Eso es todo.

Por lo tanto cuando hablamos de la actual situación del mundo en guerra nada mejor que contarlo a modo de cuento.

Érase una vez Ucrania, y Gaza, y Líbano, y Yemen, y Siria, que infringió al mundo mil dolores y muchas almas de héroes esforzados precipitó al Hades.

El día 30 de noviembre dejé en la cuenta social X que en esos momentos se estaba produciendo un golpe de Estado en Siria, que era inminente la ocupación de Damasco y su Palacio presidencial. No han pasado ni diez días. Me adelanté, pero me señalaron por alarmista. Nadie se lo creía. Mis fuentes sabían lo que me trasladaban. Esta vez no era un analista nocturno y buen inventador de noticias. La información la dimos en una frecuencia determinada para que fuese recogida para mentes que disponen de los receptores apropiados.

Pues a sí están las cosas:

Ucrania es una guerra ya vieja, cansada, agotada y que ha cumplido su objetivo. Israel en la suya está en ello, todo allí va a cambiar, pero es una guerra que no tendrá un corto recorrido porque a la victoria militar ya en marcha, le debe seguir aquella victoria política que fueron los Acuerdos de Abraham que hay que reverdecer y regar para que crezcan. Adiós a Hezbolá y a Hamás. Irán tendrá que inventar otra cosa que bien puede ser el arma nuclear o aceptar su derrota, aún a regañadientes, y entrar en diálogo con occidente y el mundo árabe suní. Es un problema del bloque árabe que deben dirimir entre ellos. El mundo religioso es muy delicado y hace amigos poco fiables. Siria, hasta ahora suní, puede convertirse en el reino yihadista. Habrá que actualizar, de nuevo los menciono, los Acuerdos de Abraham. Ampliarlos. Es posible y probable, entre otras opciones, que asistamos a la nuclearización de la zona.

Siria en estos momentos es impredecible. Israel saca su rentabilidad y ha atacado más de 300 objetivos sirios aprovechando que ya el ejército ha desaparecido y no hay aviones de guerra, ni barcos ni armas químicas. Ahora trata de que no entren armas letales a los terroristas islamistas. Turquía hace lo suyo en la zona autónoma kurda lo que habrá que vigilar para evitar lo peor.

Si analizamos el Cui prodest la cosa empieza a aclararse, pero imposible adivinar el futuro. Eso es solo futuro. El terror se extiende más rápido que la pólvora y puede llegar al rincón más inesperado.

¿Y Rusia qué dice?

Pues gana y pierde.

Tiene que haber un pacto detrás de todo este nuevo panorama que nadie entiende: «El mundo se está volviendo un poco loco«, dice Trump y es una espontánea expresión fruto de lo que ni ellos asimilan. Tendrán que explicárselo todos los que ya recogen sus pertenencias para abandonar su despacho y la desastrosa política Biden que ha metido al mundo en un peligroso juego de guerra. En mi opinión Trump ya ha empezado a tomar medidas.

La primera es Putin.

-Amigo Putin, te vas de Siria. Voy a darte algún tiempo hasta que Israel arregle el colchón que necesita en su frontera nordeste. En Ucrania el Dombás para ti. Con Erdogán hablas tu. Que arregle lo suyo con los kurdos y soluciona con él lo tuyo.

-Vale Trump. ¿Cuánto tiempo tengo? Mis bases militares en Siria no voy a  abandonarlas y en el Mar Negro mandaré yo.

-Eso está hecho, pero te repito que debes hablar con Erdogan. Ándate con ojo en Irán porque tu amigo Jamenei está ya viejo y cualquier día os da un susto. Lo de nuclearizarse lo veremos. Por ahora que se estén quietos no vaya a ser que les pase algo parecido a Siria. Hay que arreglar este tema porque en Siria no quiero otra República Islámica, ni más terroristas deambulando por el mundo.

-En eso nos podemos poner de acuerdo. Lo primero Ucrania. Lo que no admitiré nunca es que me metas la OTAN en la cocina porque por ahí sabes que no trago. Luego hay temas pendientes como África y Europa.

-Mira me voy a París a eso de Notre Dame y así hablo con Macron, que lo tiene negro, como el alemán, y vemos lo que podemos hacer con eso de la OTAN a la que solo pago yo y me tienen harto. A William, el inglés, ya le he convencido. Hará lo que le digamos porque también tienen una buena dentro.

Por cierto, tengo y tienes un lio alrededor del Mar Negro, Rumania, Georgia…, que es como el de la OTAN. Ya sé que quieres el Mar Negro, pero ¡hombre! que no se note tanto.

-Mira amigo Trump, Ucrania primero, me quitas las sanciones económicos que me habéis impuesto y hablamos después.

-Rezaré por ti, Putin, porque te veo en vilo teniendo que apoyarte en el coreano que ya ves como se las traen.

Blyat (Блядь), no me hables… Los amigos nunca se sabe cuando además nosotros no tenemos amigos, sino cuñados.

-Pues eso. Nos vemos en febrero. Te invitaría antes a mi toma de posesión, pero se va a notar mucho.

-No te preocupes. Nos vemos en Ar-Riyad.

¿Y España qué papel juega en esta danza? Al descubierto han quedado cosas de máxima gravedad. Lo acabamos de airear en París. La incertidumbre a nivel Estado en España es tan evidente que debemos de prepararnos para lo que pueda venir. Acabamos de presenciar un desencuentro que no tiene excusa posible. Me refiero a no encontrarse el Estado en el lugar que debería haber ocupado internacionalmente. Cada cosa tiene su tiempo. No hay excusa ni debemos aceptar los reproches de unos a otros, ni en forma ni en fondo, sino gran preocupación. Hay tensión que a nada conduce, sino a una insignificancia en el contexto colectivo y de alianzas exteriores.

«La guerra es el padre de todo y el rey de todas las cosas; a algunos hombres a hecho esclavos y a otros libres» (Hesíodo).

«Según parece, los hombres se enojan más por ser objeto de injusticia que de violencia, pues lo uno parece que es abusar en condiciones de igualdad, mientras lo otro imposición desde un estado de superioridad (Tucídides en Historia de la Guerra del Peloponeso).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 diciembre 2024

NOTRE DAME PASA LISTA: ¡¡¡SU CATÓLICA MAJESTAD!!!: ¡¡¡AUSENTE!!! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¡¡¡España!!!: Ausente… en Notre Dame.

Así, Europa intentaba recordar sus orígenes -y sus luchas-, su infinita historia que bien podría decirse que forjó el mundo en la inteligencia del espíritu.

Todavía pueden verse en muchos pueblos y ciudades de España cómo la geometría espiritual fue escrita en su construcción alrededor de una pequeña o gran iglesia. Como nidos al cobijo del árbol, ermitas, iglesias grandes o pequeñas catedrales, retiros espirituales, fueron el centro de la cultura, de la convivencia, de la creencia, de la sabiduría al fin.

Así creció Europa y su civilización: la cristiandad. Alrededor de una oración oculta en bóvedas de piedra. Por eso quemaron en España las iglesias y las catedrales.

Nada como acabar con el símbolo. Eso se sabe desde el comienzo. Lo espiritual e indestructible del símbolo. Una vez que se hace desaparecer no queda nada: la bestia.

«¡Es un procedimiento que no exige ni dinero ni medicina, ni brujería de clase alguna. Salid al aire libre, coged una azada y removed la tierra de los campos. Circunscribid vuestro ser y vuestro pensamiento a un círculo reducido. Manteneos de alimentos simples: vivid entre bestias, como una bestia, y no os desdeñéis de echar vos mismo abono en el campo que cultivéis. Este es el mejor procedimiento para vivir joven hasta los ochenta años» (Mefistófeles en Fausto).

Ahora en medio de la guerra incierta Europa, que declina, quiere recuperar lo que fue, alrededor de la Catedral herida mortalmente porque ya no se reza, se incendia. A pesar de ello todavía queda quien se esfuerza en su reconstrucción.

Alejandro III (1163) inaugura Notre Dame de París, y después de aquello, fue guardado, protegido el misterio, entre piedras que no eran de uno u otro estilo, sino del estado del alma, de cada tiempo, de todos los tiempos, sin importar quienes rezaban o bajo qué misterio se habían colocado aquellas piedras;  hasta el sonido de las campanas era música originada en incierto lugar que solo la misericordia de Víctor Hugo había encerrado en Quasimodo.

Era el símbolo: Notre Dame. Macron reunía a Europa y lo hacía porque él, muy laico, en su momento más crítico se aferra a la Catedral y a la historia. Unos rezaban, la mayoría no sabe hacerlo, otros estaban y otros se disculparon sin dar explicaciones.

Ahora es otra Europa, algo distinto, de muy difícil reconstrucción, incierta, sin bendición, precisamente a las puertas de la Navidad, cuando Dios-hombre lo retiramos para dar entrada al hombre-dios.

Después del símbolo, Notre Dame, no logramos recuperar ni siquiera un estilo arquitectónico que era a lo único que podíamos aspirar.  Notre Dame no era un conjunto material, ni una obra de arte universal. Era un lugar sagrado, era algo por encima de todo y de todos, porque era lo absoluto en una Europa que fue. El símbolo de su espíritu se perdió mucho antes del incendio.

Irrecuperable e inexplicable. En su reapertura hubo una ausencia notable, quizá por eso nadie da cuenta (en democracia es una exigencia dar cuenta) del porqué la ausencia de España, único vecino de Francia no representado.

Los reyes de Francia, los Borbones, lucieron el título de “Cristianísimos”, pero los de España, también Don Felipe de Borbón, siguen con la distinción de “Reyes Católicos” por excelencia, a la que se añade el privilegio, junto a otros, de “Su Majestad Católica”. Fue el Papa Alejandro VI quien en la bula Sic convenit expedida el 19 de diciembre de 1496 se lo concedió a Isabel y Fernando como consecuencia de la pacificación de los reinos de España -Aragón y Castilla- y de la conquista de Granada.

Me preguntan y me pregunto las razones para que una ausencia tan notable se haya producido y, lo peor, que no se nos haya explicado.

En cierta ocasión se encontraba el Tercio de Antonio Leiva, el mejor discípulo del Gran Capitán, pasando revista por el Veedor cuando a lo lejos se divisó un tropel de jinetes que se aproximaba.

— ¡Es Su Majestad Católica!, gritaron los oficiales.

Los tambores y pífanos rompieron a tocar la Marcha.

Detuvo el Emperador su caballo, descabalgó de un salto y se incorporó a la cabeza de la primera compañía. Tomó un arcabuz y ordenó que empezase la Muestra. El Veedor, sorprendido, nombró al Emperador en voz alta:

— ¡Su Majestad Católica Don Carlos de Gante, Rey de las Españas, Emperador de Alemania!

Terció el Emperador su arcabuz, quitóse el sombrero y oyéndole todo el Tercio contestó:

— ¡Presente y armado!

La anécdota tiene su importancia, porque no están los frentes para andar desarmado por el mundo. En lo espiritual y en lo material.

Trump si que estaba en Notre Dame. Todo un mensaje. Hay mucho que analizar, políticamente. Europa perdida, sin alguien que tome la dirección de un futuro que nos pasa por encima.

Francia intenta cobrar su lugar estratégico. Políticamente enturbiada ha sido capaz de situarse en el lugar que quiere ocupar y el oleaje no la arrastrará hacia los abismos rocosos.

El acto en Notre Dame requiere un análisis muy detallado en todo su conjunto. Desde quienes han ido, el lugar que han ocupado, con quien se han reunido y hacia donde han señalado.

De manera muy clara: Europa se la juega, ardió el conjunto que ahora lidera Von der Leyen y más que va a arder. La situación en el Oriente Próximo requiere una preparación urgente de Europa ante lo que se avecina. Estados Unidos está llamando a sus puertas, pero  nadie responde. Reino Unido  no es suficiente garantía en estos momentos.

Trump no ha venido porque le sobraba el tiempo. Se ha dejado en casa a Biden y a su perturbación política.

Otros no han querido encontrarse con él cara a cara. Hemos perdido una gran oportunidad.  Lo vamos a ver dentro de muy poco.

Siento decirlo. La ausencia de España ha sido, quizá, el mayor error político cometido por un Gobierno español en muchos años. Una nueva política Europea y de  relación con los EEUU Se vislumbra en el horizonte. Militar también. Francia se ha dado cuenta.

Nos arrepentiremos de esta ausencia.

La Catedral de Notre Dame se hundió bajo el fuego, no era lo importante la obra de arte, sino lo que sus piedras y sonidos guardaba, su obra espiritual unificadora.

Todo eso ardió. Ahora que se reconstruyen sus piedras queda por ver que hace Europa. De momento ni se reza ni se protege el misterio. Otros vendrán.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 diciembre 2024

 

 

 

LA INMACULADA MADRE DE LOS INFANTES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

empel-triptico-milagro.preview8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción, Patrona de España y de su Infantería. Fue España la Nación que por sus reyes y teólogos trabajó más que nadie para que amaneciera el día de la proclamación del dogma de la Concepción Inmaculada de María. Quizás fue por ello que quiso la Inmaculada formar parte de la Infantería española mostrándose como su protectora un 8 de diciembre de 1585, en la acción de Bombel (Holanda). Es una bella historia que cuento todos los años. No pienso dejar de hacerlo, no se es repetitivo cuando se habla de amor.

Es tiempo de alegría y esperanza, el preludio del milagro de la Navidad. Milagro con milagro, la Virgen en su Inmaculada Concepción y el nuevo infante que nace. Y allí, muy lejos de España se fue la Virgen a proteger a sus soldados.

Flandes 1585 la situación roza la tragedia. Nuestros soldados defendían el monte de Empel en una pequeña isla holandesa. El Tercio de Francisco de Bobadilla se encuentra bloqueado por la escuadra holandesa. Llama a los capitanes y soldados exhortándoles “a rezar para que Dios los librase del espantoso peligro en que estaban”.

Lo cuenta el gran poeta y Coronel Luis López Anglada:

Fue un soldado del Tercio; cuando era

oficio de españoles ver la muerte

como un servicio más de honra y suerte

amiga del más bravo y compañera.

 

Cavaba para tumba la trinchera

más que para salvarse. Tierra inerte

echa para descanso del mas fuerte.

Siempre juntas la muerte y la bandera.

 

Encontró el cuadro; lo sacó del suelo.

Se arrodillaron todos bajo el Cielo

de la noche de Holanda oscura y fría.

 

Y no hubo novedad. De madrugada

se heló el mar y sobre el agua helada

desfiló una vez más la infantería». 

 

Infantes, siempre cerca la muerte, siempre pegados a la bandera, arrodillados solo ante Dios.

Ser infante es servir a pie pero en compañía, entre soldados valientes que saben aceptar el quebranto que provoca las distancias cortas con la que afrontan la vida y encaran la muerte.

Pertenecer a una Compañía, Mía, Bandera, Batallón, Grupo, Tabor, Coronelía, Tercio, Regimiento, Escuadra o Pelotón es tu historia. Aquí lo que realmente importa es la compañía, la unidad, el juramento entre cada dos hombres, poder decir sin novedad, sin novedad siempre, con una sonrisa, único lenguaje de la infantería. Cuando la tierra se riegue de sangre, cuando la vida o la muerte te lleven al olvido y seas un soldado desconocido, otro ocupará tu lugar, nacerá un nuevo infante mientras resuena la voz del centinela que vigila y reza por dentro: sin novedad. Son los infantes capitanes de estrellas del cielo con las que sueñan sus bocamangas cuando las cuentan esperando la madrugada.

Sin novedad dicen, siempre sin novedad, aunque se haya hundido la tierra cuando miran hacia atrás. Su gloria la muerte, y una tumba desconocida. ¿Para que quieren más? No hay condecoración que premie ser de infantería; bastante premio es haber sido infante, haberlo andado todo sin nada quedarte, todo sin nada sobrarte. Cada paso habrá sido camino adelante, honra y honor de infante, huellas en la historia, firma de infantes.

Hoy 8 de diciembre de 2024 un ejército forma ante su Patrona y Protectora, la Purísima e Inmaculada Concepción. Dejemos que en esa formación den un paso al frente, ocupen el lugar de honor, los infantes desconocidos, los héroes anónimos que no necesitan dar su nombre para hacer historia, los infantes de España que lucen en sus guerreras brillantes insignias de abnegación, iniciativa, solidaridad y sacrifico, y que en sus pechos destaca la condecoración de más valor, la que solo ostentan los que aman a España y a su Patrona la Inmaculada.

Ser infante es en definitiva ser un soldado desconocido. Así se ha forjado la mejor Infantería del mundo.

Flandes 1585, 8 de diciembre de 1585- España 8 de diciembre de 2024.

Nada ha cambiado para un soldado de Infantería.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

FOTOGRAFÍAS DE DON FELIPE Y DOÑA LETIZIA (ANNIE LEIBOVITZ): REYES DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez

 

Los Reyes de España. Fotografías de Annie Leibovitz

Así comienzo esta columna tal y como dan a entender las fotografías que Annie Leibovitz, por encargo del Banco de España, ha hecho a los Reyes. Debería titularse Los Reyes de España, pero son Rey por un lado, Reina por el otro, en continuidad, mismo lugar, juntos y después cortados para convertir una foto en dos. Es la foto de  mayor tamaño que ha realizado la autora, pero los Reyes no están juntos, sino apartados por un marco y el espacio de pared que se determine. No es un retrato ¿o sí?, sino dos milimétricamente ajustados a la hora de apretar el disparador. No entiendo, requiere una explicación. Supongo que  algo querrá decir este encuadre. Serán expuestos siempre juntos, pero separados, es la intención con las que están hechas las fotografías a la hora de exhibirlas. Repito: un resultado incierto, dos lienzos diferentes de 223,52 x 170,18 cm. cada uno. No sé si habrá intención artística o de otro tipo. El tamaño quizá.

Me parece inapropiado, pero inevitable tratándose de los Reyes,  esa recurrente comparación con obras maestras de la pintura española que han reflejado todo sobre nuestros reyes. Juan de Flandes, Sofonisba Anguissola, Velázquez o Goya eran otra cosa. Estas fotografías no tiene nada que ver con aquello, sino que son más bien una interpretación de alguien que poco sabe de nuestros reyes y de nuestra nación. Nada comparable tampoco con la obra maestra de Antonio López que pasará a la historia de la pintura con intención. Hasta  ahora poco o mal interpretada.

La técnica y el arte fotográfico o pictórico son suficientes para que el mejor paisaje del mundo pose para ti, pero si te  adentras en el retrato de eternidad es necesario conocer a fondo a los retratados para penetrar en sus honduras. El de Annie Leibovitz puede ser la mejor fotografía del mundo, pero es únicamente eso: un retrato fotográfico de Don Felipe y de Doña Letizia, pero no de los Reyes de España. Aquí se te escapan del foco. Dudo del enfoque. Bifocal que quiere decir que corrige la visión a corta y larga distancia.

Adentrarnos en interpretaciones es arriesgado, pero hay algunos detalles que saltan a la vista y que, al margen de la técnica, parece que nos están diciendo algo. Todo tiene como origen, o al menos tiene gran influencia, esa separación de espacios de la que hemos hablado.

Al Rey le ha tocado la parte oscura, aunque detrás tiene  una puerta que  no se sabe a donde conduce. Y el espejo da la profundidad necesaria para pensar en las herencias y los orígenes, pero que no tiene la magia de  adivinar el futuro. Se apoya en  la pierna izquierda, aunque el brillo más notable es el del zapato acharolado del pie derecho. Uniformado en demasía, quiero decir que la rigidez de la figura se nota, falta de movimiento, de flexibilidad, forzada postura, algo incómodo donde algo nos dice que ha sido complaciente a la hora de adoptar la postura que le han sugerido.

Bajo mi punto de vista los dos son retratos inexpresivos que solo llaman  la atención por su tamaño y una pretensión, no lograda, de originalidad.

La Reina parece surgir de la luz, aunque también detrás, como el Rey, tiene una puerta a algún lugar, en este caso sin cortina. Negro y rojo no fallan. En mi humilde repaso por la historia del retrato no veo que nunca el color se coma al retratado. El color puede  convertir cualquier cosa en otra cosa. El equilibrio del conjunto es a base de la armonía de colores y nunca hay una ruptura con el conjunto, pero es evidente que estas fotografías destacan por el tamaño y el desconcierto que provocan en el barroco Salón Gasparini absorbido por las dos figuras. A la Reina se la ve más sola que al Rey, aunque la luz penetrante absorbida por ella llena la estancia donde creo que sobran esas sillas sueltas y partidas que no acabo de entender que significado tienen. Demasiada luz entra por el ventanal, aunque no toda llegue al Rey.

El juego fotográfico y el significado de las sillas del Salón Gasparini se me escapa, pero después de cinco horas de posados supongo que habrán tenido su utilidad.

Lo veo todo muy grande, algo desproporcionado, quizá muy apropiado para el Banco de España, pero echo de menos la magia de Velázquez o la de Goya en sus inmensas obras, en las que nada sobra ni falta, está todo lo que tiene que estar.

En algún momento he recordado el cuadro Napoleón cruzando los Alpes de Jacques-Louis David. Por su soledad y tamaño.

Para el Banco de España. El Prado esperará; es otra cosa.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 diciembre 2024

MUNDO EN EVOLUCIÓN: LA GUERRA, BIDEN, SÁNCHEZ Y DE REPENTE TRUMP General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Esto es la guerra. Biden no se acuerda y el Pentágono ve que la ha perdido algo que no le gusta nada a los que pronto harán las maletas del retiro. Hegseth, futuro Secretario de Defensa de los EEUU, tiene la lista en su bolsillo que abarca desde generales hasta las tropas a mandar. La popularidad de la institución militar está por los suelos y hay que demostrar que un Ejército lo es sobre todo por su eficacia y porque cuenta con el apoyo nacional. Afganistán fue una losa bajo la que aún se encuentra. Ucrania y el Cercano Oriente deben acabar y centrarse más en el nuevo proceso al que asistimos. Si Estados Unidos, Rusia y Europa saben hacer bien las cosas se abre la oportunidad a un mundo mejor. Es posible. Lo único que hay que desterrar son las secuelas del comunismo, sí ese que adopta las formas incluso patriarcales de una guerra santa. Irán, Irak, Siria y África subsahariana requieren atención junto al eje actual alrededor de lo que el futuro orbita: el Indo-pacífico.

Todo es digno de acuerdo porque a saber:

Israel ha ganado la guerra, pero ahora hay un problema aún más grave: arreglar la paz que nadie sabe cómo hacerlo. Gaza requiere reconstrucción y no precisamente de silos para alojar misiles ni túneles para un nuevo 7-O.

Líbano debe aceptar que su Ejército se convierta en un seguro de paz y orden y no permitir el despliegue de Hezbolá. Las tropas de UNIFIL deben asumir su tarea con responsabilidad y salir de sus búnkeres a controlar las comunicaciones para que no circulen armas contra Israel. Cisjordania aceptar la situación y las Resoluciones de paz. En esta línea la ONU ha de asumir su tarea de vigilar los acuerdos con tropas que cumplan sus resoluciones y no se limiten a estar sin actuar; lo que requiere una nueva ONU.

¿Quién se va a hacer cargo de la gobernanza de una ruina?

Irán sabe que o acepta una paz en la Región que además abarque Irak y Siria o tarde o temprano estallará una revuelta interna que desestabilizará su actual política radical. No está muy lejos de ello, lo que no resolverá con una nueva violenta represión. Siria puede ser una trampa en la que se implique un país de la Alianza Atlántica. Parece que ese avispero puede reavivarse.

Está claro que la estabilización de la zona requiere volver a los Acuerdos de Abraham que son el futuro del Cercano Oriente, lo quiera o no Irán, y su progreso, también el inicio de algo nuevo y bueno para África, observadora que espera y se está contagiando de manera peligrosa por ese cinturón que la aprieta desde el Mar Rojo al Atlántico.

Europa sigue su historia de desencuentros. El Reino Unido se nos fue y eso es un hándicap que pesa en nuestro sistema defensivo. No hay ni un solo indicio de que Europa camine hacia un sistema de Defensa Europeo, propio, eficaz y seguro. Estamos siendo invadidos y nadie hace nada por poner un poco de cordura y racionalizar el buenismo que nos hundirá en un próximo futuro. Hemos regalado nuestro sistema y territorio que regresará a las cavernas despedazado y hecho jirones. No es Rusia el enemigo, pero no se dan cuenta de que el ataque es mayor y por la retaguardia.

Europa está perdida entre intereses encontrados. Su Parlamento es un balneario para estómagos agradecidos y una auténtica Torre de Babel que no consiente que la despierten antes de las nueve de la mañana. En nada se parece la percepción del mundo de un habitante de Varsovia o de Kiev con uno de Benidorm, por poner un ejemplo. Europa camina hacia la soledad y o se ponen de acuerdo Alemania, Francia, Italia… o esto se acaba si no lo está ya.

La OTAN da imagen de apoyo total a Ucrania, pero supone más de 40.000 millones de euros anuales y hay 9 países, entre ellos España,  que no pagan lo que deben.  Si sigue habiendo OTAN habrá que ver las consecuencias económicas y políticas. Alemania está en elecciones.

Mientras dormimos a orillas del Mediterráneo por el centro y norte ponen en alerta nuclear a la población.

La guerra en Ucrania debe acabar. No sabemos hasta donde aguantará Trump las exigencias de Zelenski que pueden llegar hasta la insolencia y el nuevo mandatario no acepta de buena gana ese estilo. Rusia no puede hacerse con toda Ucrania, tampoco perder la guerra. Esto es una premisa conocida. No ganará del todo, pero tampoco todo lo perderá. Ucrania no ganará todo pero podría perder mucho. La situación requiere de la Gran política junto a la firmeza de desear un futuro sin preponderancias abusivas. El plan de paz de Turquía presentado por Erdogán ha recorrido el G-20, solo le falta el empujón de China. Un armisticio sobre una línea trazada más o menos en el actual frente y, aunque excesivamente larga, pueda ser controlado el alto el fuego por tropas bajo el mandato de Naciones Unidas. A ello habría que sumar la seguridad de que Ucrania no hará intención de entrar en la OTAN al menos durante diez años. Se revisarían los Acuerdos de Minsk y habría unas largas conversaciones junto a la reconstrucción de Ucrania que traerían la paz por ahora.

-De nada sirven las Instituciones que en su día nos dimos. La ONU debe ser revisada ya que es un anacrónico juego entre China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia. Aparecen con fuerza  las naciones reunidas bajo el acrónimo BRICS+ que llegan con fuerza y dejan bien claro que están para dominar gracias a su poder demográfico y ansias de desarrollo.

América es una incógnita. Lo son Venezuela y Méjico. Brasil aprieta, pero Argentina ha dicho «Aquí estoy». Cuba se desangra. Nadie sabe el paso siguiente de la nueva América cuya influencia cada vez se hace notar más.

-Nadie olvide Taiwán. Pude dar muchos dolores de cabeza mientras China lo penetra todo, cala todos los melones, sabe de todo y en todos los lugares se posiciona. Sin remedio y con lentitud arrolladora.

España no se sabe muy bien a qué mundo pertenece. A Venezuela, Méjico, Irán, Palestina, o es un Estado fallido. Hemos olvidado nuestra lengua que abarcó al mundo. Nuestra religión y bondad. Ahora somos cualquier cosa. Nos acercamos a lo anglosajón después de renunciar a nuestro pasado. Quizá España sea el mayor problema de Europa o sea Europa el mayor de España.

Nuestro Gobierno ha insultado a Trump, a Israel, no sabemos si es otanista o sanchista. Nadie sabe muy bien qué es lo que va a pasar a partir del 2025, pero si a España hasta ahora no le ha ido bien internacionalmente le va a ir mucho peor. Incluso aunque cambiemos hay algo militarmente muy difícil de recuperar: la confianza. Estamos señalados desde el año 2004 y no hay razones que avalen un cambio hacia la necesaria cooperación.

Para los Estados Unidos hemos pasado desapercibidos, con Trump puede ser que sea aún peor y se dé cuenta de que existimos.

El mundo ha cambiado y Trump, si logra llegar al día D, debe aceptar el reto del proceso irreversible. Hay que aceptar un nuevo mundo. Todo esto se producirá en un largo periodo. Trump tiene cuatro años por delante. Son pocos, pero después de su mandato todo será muy distinto a lo actual. Si sigue existiendo este planeta llamado Tierra.

Deducimos por evidente y observable desde cualquier punto geográfico físico y cognitivo que Europa no va a  ser destruida por  Rusia. Ella misma se está envenenando. Morirá en unas décadas con algo que sin duda procede del Sur y del Este. Con su propio veneno que mata lentamente mientras sonríes o suena la orquesta.

A Troya se la sigue buscando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2024

 

 

TENEMOS EMPERADOR SÁNCHEZ PARA RATO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«En la guerra los hombres no son nada, es un hombre quien lo es todo»

Ahora mismo España, en su conjunto, en su gobernanza, es una causa criminal, es decir: un Proceso penal. De su resultado será el tiempo juez instructor, y habrá una feroz lucha por la instrucción, que es lo que importa; más que España que queda relegada a un segundo plano.

Dentro de muchos años, demasiados, sabremos el temible resultado y llegará más por la desvergüenza de los que no hacen nada ante la maldad que por la de los que la hacen.

El golpe de Estado en Cataluña está certificado y con firma de autenticidad de los jueces, pero se resolvió contra la Justicia, marginándola, con indulto y amnistía.

El Poder Judicial lucha por salvar a España de las garras del totalitarismo.

La Guardia Civil por orden del Tribunal Supremo registra el despacho del Fiscal General del Estado, -¿indicios?- que debería ser una de las piezas claves que garantizase la Justicia del Estado y del Derecho. ¿Habrá hecho algo o es una manía persecutoria de los jueces?, porque claro a ver quién manda en la Fiscalía.

La mujer del presidente del Gobierno está investigada por posibles delitos.

El hermano del presidente también. ¿Habrán hecho algo?

¡Estos jueces…!

El exministro de Transportes tenía a su alrededor una trama aún sin saber de qué alcance. Delcy de Venezuela incluida. Con Aldama. Con K de KK. Móviles del presidente y sus ministros de mayor peso responsables de la Defensa y Seguridad de España incluidos en el paquete. Todo bajo instrucción judicial.

¿Será por los jueces que inventan para que caiga el Gobierno?

Me quedo corto.

Silencio.

Para colmo estalla el caso Aldama que nadie sabe hasta donde llegará, pero hoy es estremecedor y será interminable. ¡Estos jueces!

¡La UCO! ¡La UCO! Como aquello de que viene el Duque de Alba.

Eso en el ámbito penal que tampoco debemos olvidar la gestión irresponsable en la catástrofe de Valencia. No sabemos en qué ámbito quedará, pero algo está por llegar. No hay quien aguante esta segunda parte.

No pasa nada y eso es realmente lo que pasa. Que no pasa nada y el Emperador sigue ganando batallas.

¿Razones? Son pura matemática. No voy a recordar el teorema de Napoleón, pero sí hacer mención a su fundamento para ganar en la guerra. Es muy sencillo: el número se impone. Va contra la virtud, pero puede llegar a ser inapelable. La guerra es pura matemática. Muchos, todos, contra el punto más débil. Sumar mayoría y aplicarla allí donde el enemigo es menos y más; en número y enfrentamiento.

Sumen en el Congreso donde dicen que está la soberanía nacional, popular, sí, de donde salió Napoleón para llegar a Emperador. Y otros vencedores de urnas. La soberanía nacional no da para más y los que a ella se suman en mayoría les va la vida, que es decir el puesto bien remunerado. ¡No va más!

La suma es la que es: Gobierno+Desgobierno en mayoría, del otro lado los mismos, misma polaridad, pero que no son iguales, en minoría. Nada que hacer, porque los iguales se rechazan: Ley de cargas.

Los corruptos se unen porque el delito une más que la sangre.

Así poquito a poquito llegamos a fin de mes, los de la izquierda unidos en el poder y los de la derecha separados a por el poder. ¿Quién gana?

¿Está usted representado? ¿Dónde y por quién?

La imagen institucional es lamentable. En política, como en la guerra, el momento perdido no vuelve jamás.

Se ha instalado una política en la que lo que no mata engorda.

Anda mucha gente con una indignación impropia del preludio navideño lleno de hipócritas luces que nada tienen que ver con lo que celebramos, si es que algo se celebra.

No pidan nada a los Reyes Magos. No escriban la carta. Hemos sido malos y solo nos merecemos… lo que tenemos.

Disculpen que termine con el Emperador: «En la guerra los hombres no son nada, es un hombre quien lo es todo».

Es el Emperador: Sánchez.

Tenemos Emperador para rato.

Tres años… o más.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 noviembre 2024

 

¡OH, GENERAL, MI GENERAL! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

España es un barco perdido, sin su capitán.

Walt Whitman eleva la palabra a un nivel inasequible, único, y que  solo la poesía puede alcanzar.

¡Oh, Capitán, mi Capitán! resume todo aquello que solo ha empezado. Es la épica de una nación en busca de la victoria que no llegará. Esperanza sublime de lo inalcanzable en la historia del hombre: el camino a la libertad.

«Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no desaparezca de la faz de la Tierra».

Hubo otros tiempos. «Ese ejército que ves vago al hielo y al calor…».

¡Oh, capitán, mi capitán!

Los versos de Whitman han seguido resonando, aunque en ocasiones transformados. En la milicia se fía la vida que se entrega al mando que la conduce, siempre con victoria, incluso si es derrota con honor.

Antes del poeta americano lo dijo el español Quevedo:

«Cuánto es más eficaz mandar con el ejemplo que con mandato. Más quiere llevar el soldado, los ojos en las espaldas de su capitán, que tener los ojos de su capitán a sus espaldas. Lo que se manda, se oye. Lo que se ve, se imita».

Demostrado queda en Valencia, con la catástrofe hecha tragedia, que los ejércitos no llegaron en el momento adecuado. Tarde. Aunque sea de minutos. ¿Dónde estaba su capitán?

Las Reales Ordenanzas recuerdan la norma que conduce al espíritu militar:

«El militar cuyo propio honor y espíritu no le estimulen a obrar siempre bien, vale muy poco para el servicio; el llegar tarde a su obligación, aunque sea de minutos; el excusarse con males imaginarios o supuestos de las fatigas que le corresponden; el contentarse regularmente con hacer lo preciso de su deber, sin que su propia voluntad adelante cosa alguna, y el hablar pocas veces de la profesión militar, son pruebas de gran desidia e ineptitud para la carrera de las armas».

Llegamos tarde. Hubo mala conducción y se necesitó mucha disciplina cuando el pensamiento aconsejaba lo contrario de lo que se les mandaba. Graves errores que a todas luces es solo uno y tiene componente político. Había  que esperar la orden política porque ellos, los que mandan en todo y sobre todo, vieron la oportunidad para volcar sobre el  adversario -político- una gestión que tenían perdida. Es la crudeza de la vil actuación de nuestra Administración. Ocurrió así. No hay la menor duda de que aquello no quería ser asumido ni aún, -¡qué vergüenza!- lo ha sido por el Gobierno de España. Hemos alcanzado la antiEspaña gobernante.

Quedaba la esperanza del que nada espera, ya todo perdido: los militares ¡que no llegan! Nadie les ordena. Llegaron tarde. No es su culpa como su voluntad adelantaba y han dejado allí su vida hasta donde les han dejado.

Soldados, todos los soldados, por España, todo por España.

Entre ellos buscamos al General, al más común, al que debería abarcarlo todo. Buscábamos solo el silencio del General, el que lo explica todo con  una frase que no ha encontrado. Ha dicho otra. La que no esperábamos: «Esto es una democracia» y varias cosas así. ¡Aleluya! No era esa la palabra que queríamos escuchar al que iba en el puente de mando. Nos ha llegado el ruido de un general, no su palabra, mucho ruido mediático en un lugar inapropiado y convertido en errónea arenga. No es palabra militar.

Hay un lugar militar y otro que no le corresponde. Confundirlos ha tenido  graves consecuencias en España que ahora  no vamos a recordar, aunque aún estemos viviendo sus consecuencias. En cuanto un político alcanza el poder sus oídos son regalados con esa música celestial desde el primer tiempo del saludo: «A sus órdenes«. Todo lo saben, todo lo mandan y todos les obedecen sin poner ante su incompetencia el hacer correcto. Un general debe mandar y los hay también para asesorar al que manda que suele hacerlo desde el más absoluto desconocimiento que puede -acostumbra- rayar en la tragedia. Para evitarlo hay generales que deberían. Al que mirábamos ha fallado y, lo peor, créese ganador.

«¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán! Levántate y escucha las campanas;
levántate —por ti la enseña ondea— por ti suena el clarín;
por ti son las guirnaldas y festones —por ti se apiñan gentes en la orilla;
por ti claman, la inquieta masa a ti se vuelve ansiosa».

No es por ti mi General.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 noviembre 2024

 

 

 

SÁNCHEZ SE ENFRENTA AL REY General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Para gobernar una nación es preciso conocer a fondo su forma de Estado y en caso de tener un cargo institucional dentro del Gobierno asumir el poder que te otorga y el respeto a los límites del mismo. Máxime si eres el Presidente del Gobierno de esa nación lo que te obliga no solo a saber y cumplir, sino también a hacerlo cumplir. De no ser así la gobernanza deja paso a la Dictadura.

La Constitución Española declara que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria. En su Título II, relativo a la Corona, se regulan las funciones constitucionales que corresponden a Su Majestad el Rey como Jefe del Estado para lo que cuenta  con «la Casa de Su Majestad el Rey«, Organismo que, bajo Su dependencia, tiene como misión servirle de apoyo en cuantas actividades se deriven del ejercicio de Sus funciones como Rey, entre ellas nombrar y relevar libremente a los miembros civiles y militares de Su Casa y, una de enorme importancia, ser el mando supremo de las Fuerzas Armadas.

A raíz de la tragedia ocurrida en Valencia el Rey de España inmediatamente puso a Su Guardia Real a disposición de los que dirigían la emergencia para que pudiesen servir en lo que se les ordenase. Como no podía ser de otra manera los puso al servicio de lo que Él simboliza y para lo que están: el servicio a España que significa a los españoles. Por un sola razón: los españoles sufrían, morían y pedían desesperadamente la ayuda de España fuese esta de donde fuese. Esperaban desesperadamente la ayuda de España.

El grandísimo periodista y mejor amigo Miquel Giménez en el programa Horizonte de Cuatro, dirigido por Iker Jiménez y Carmen Porter, donde la verdad iza bandera cada jueves, contó con todo lujo de detalles y ante el asombro civil y militar lo siguiente: «Cuando Su Majestad el Rey desde la Base Aérea de Gando dice que pone a disposición de los valencianos la Guardia Real, Sánchez se pilla un cabreo del quince porque dice que quién es Él para enviar militares cuando el Gobierno no lo ha hecho, a lo que Su Majestad responde -Soy el Capitán General de los Ejércitos. Y Sánchez se la tiene que envainar y empieza a enviar militares con cuentagotas…».

Lo que nos narró Miquel Giménez en Horizonte, es un episodio de una gravedad sin precedentes y que, bajo mi punto de vista, no ha tenido el eco que le corresponde, aunque en el mundo militar puedo asegurar que ha dejado perpleja a la Cúpula de los Ejércitos. Es una información de alto nivel que abre las puertas de algo que se sabe, que ronda por los mentideros, normalmente bien informados, de la Villa y, que según me dicen, continúa el episodio porque la venganza se sirve fría.

El Rey es el símbolo de la unidad y permanencia de España, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones. ¿Cómo podía Él ayudar ante aquella catástrofe además de hacerlo con la carga emotiva del símbolo?: Con la Casa del Rey. Toda Su Casa al servicio de la España que lo necesitaba. No había tiempo para más: Guardia Real, Servicio de Seguridad, todo lo mío es de España: ¡A Valencia! Fueron los primeros soldados en acudir después de la Unidad Militar de Emergencia y los de Operaciones Especiales que allí les pilló de maniobras. El Rey hizo uso de Su potestad sin dudar de Sus atribuciones constitucionales. Además, algo en lo que nadie ha fijado su atención, fue el definitivo empujón para que interviniesen todas las Fuerzas Armadas, a lo que alguien parecía resistirse.

La decisión Real no hacía falta justificarla aludiendo a ser el Capitán General de los Ejércitos, no vaya a ser que el Presidente aluda a que él manda en el Capitán General, sino simplemente recordarle el Real Decreto 434/1988 y sus modificaciones para saber que la Guardia Real está bajo el mando del Teniente General Jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey por delegación del Jefe de la  Casa, y que todos forman parte de esa «Casa del Rey» que solo tiene una misión por encima de todas: Apoyar a Su Majestad el Rey en cuantas actividades se deriven del ejercicio de Sus funciones. Cometidos que no le corresponden al presidente del Gobierno, aunque lo sueñe, quien por cierto olvidó que la catástrofe de Valencia era cuestión de Estado y no algo menor.

Me llegan noticias de que el enfrentamiento no se ha cerrado, se extiende, y los ataques del debilitado frente presidencial muestran su arrebato contra lo Real y sus inmediaciones, muy amplias estas además de cercanas. Podría ser que la Guardia Real se convierta en Guardia Presidencial por un simple juego de Poder plasmado en un Real Decreto. Por muy Real que sea, será.

Todas las misiones de la Guardia Real las puede dar cualquier otra unidad. Es cuestión de decretar al dictado de su Poder omnímodo. No sería la primera vez. Hagan memoria.

Hay guerra abierta. Esperemos que no se extienda más allá de la Jefatura del Estado porque nos jugamos la forma de Estado.

El presidente se encuentra en la antesala de la derrota y es consciente de ello. Aún tiene el poder del BOE. Se llevará por delante a todos aquellos,  sus victoriosos enemigos, que se ablanden y lo consientan. Mejor dejarle huir en su desenfrenada carrera hacia la nada, pero tomen precauciones.

Esto no es ninguna broma. Hay que saber leer y dar a conocer lo que proclaman en su intimidad ocultos enigmas de gente sin escrúpulos que saben lo que quieren y como lograrlo. Desde luego no es la búsqueda de la virtud.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

25 noviembre 2025

 

 

 

VALENCIA: SOLEDAD Y ABANDONO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La catástrofe ha terminado lo que descorre el velo que oculta toda la tragedia. La de miles de ciudadanos que inician un calvario en la soledad administrativa y la lenta pero implacable llegada del olvido. Todo el mundo recordará después del caos lo que han hecho por ti, nadie querrá oír lo que tus has hecho por ellos.

Lucirán pálidas luces de Navidad mientras el escándalo de los portales  se traslada de Belén a los de tantos pueblos sumidos en el intento de un  nacimiento que a ellos no les llega. Luces del escándalo.

La tragedia del pueblo valenciano no es, según parece, de interés nacional, es cosa de ellos y de Mazón que pone a un general al mando visto lo visto. ¿Por qué será? Ni Emergencia nacional, ni nivel 3 de Emergencia, ni nada de nada. ¿Hay Estado? No. Discuten presupuestos, reparten el dinero por  el mundo como si de ellos fuese y abandonan Valencia que solo se les ocurre ponerla manu militari. De general a general, de activo a retirado, de Estatal a Comunitario, de presente a pasado, del dolor al olvido: Totum revolutum.

¡Cuidado! Esto era y ha sido una trampa en la que han caído los que creen que la  política es cosa de hombres honrados. Os callasteis, no exigisteis, y ahora estáis solos mientras otros solo esperan, saben que llamareis, que solos no podéis.

Los militares no manejamos bien estas estructuras políticas y aunque cada día las tenemos más cerca de la nuestra propia, siguen chirriando las traiciones, los abandonos y las mentiras. Somos hombres para la guerra, no para esa clase de guerra que ahora tiene como generales a políticos sin instrucción ni adiestramiento.

En la milicia se dan órdenes bajo el código del honor, y se cumplen, sabemos donde está cada uno y de lo que cada uno es capaz. Cuando se ordena se sabe a quién, cuántos, cómo y dónde. Nos conocemos todos y sabemos de lo que cada uno es capaz. Aunque cada vez hay más y mayores sorpresas.

La trampa está abierta y es atractiva, de manera que en cuanto entras en ella ya no hay posibilidad de salir.

No habrá dinero. No habrá Estado. No habrá ayuda ni ministerio que se os acerque a echar una mano. Estáis en la más absoluta de las soledades.

Esta reconstrucción, esta apuesta por la seguridad en el futuro, requiere la amplitud del Estado, que sea el Gobierno Central quien asuma el gasto y dirección inicial de una labor tan amplia que escapa a las capacidades autonómicas y a su presupuesto por muchas ayudas que reciba. No es un general al mando la solución. Ni siquiera el Ejército. Ahora empieza otra fase distinta donde el primer soldado es el euro y la artillería es la voluntad de aplicarlo bien. Solidaridad de la Nación española, desde el Estado. Lo demás son parches, o peor: trampas.

Valencia va desde la capital a su pueblos, todos, es una acción de apoyo y reconstrucción en la que debe implicarse toda España, todos sus recursos, un esfuerzo nacional.

Vemos como pasan los días y el escándalo aumenta al compás de la inacción, las acusaciones, incluso amenazas.

No hay una solución militar en la reconstrucción. Al menos no es buena. En zonas de guerra devastadas por la violencia o la guerra lo que los ejércitos hacen es dar seguridad a aquellos que recomponen las infraestructuras y proporcionan los servicios elementales. Cada uno a lo suyo.

Esta guerra es otra, muy política, nosotros no sabemos hacerla ni jamás la ganaremos.

Es el Estado el protagonista obligado, si es que alguien recuerda como está estructurado y para qué.

Valencia no es zona de guerra, sino de paz y armonía, motor de España. Es momento de que volquemos toda nuestra ayuda en ella: de España y Europa. No debe estar sola.

¿Dónde está el Estado?

España desapareció antes de la catástrofe. A la vista está.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 noviembre 2024

 

CUANDO NO HAY ÓRDENES SURGE EL DESORDEN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Documento de trabajo hecho sobre la marcha según la información recibida

Las órdenes son la columna vertebral de un Ejército. No ordenar es desordenar y hacerlo tarde o mal es perder la batalla, incluso la guerra.

En la catástrofe de Valencia nunca hubo posibilidad de victoria, aunque es hora de preguntarnos si esta lucha contra la naturaleza pudo afrontarse en mejores condiciones. Va siendo momento del análisis aunque todavía no se haya resuelto la mayor parte de las tragedias personales. La Administración es lenta y desmemoriada y por ello creo necesario antes de que pase demasiado tiempo pensar en voz alta y enumerar aquello que desde el frío análisis pueda servir para próximas, que las habrá, tragedias. Nunca hablaremos de victorias porque después de una batalla perdida nada hay más triste que una ganada. Aquí siempre se pierde. ¿Pero se pudo y puede hacerse algo más y mejor?

La actuación de las Fuerzas Armadas ha sido impecable, dando un ejemplo de lo que significa «cumplirá su deber, obedecerá hasta morir» y «no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos». Ese espíritu del Credo de la Legión, hoy base de la formación y actuación de nuestros soldados, resume el sentir de todos y cada uno de ellos.

Todo funciona bajo un estricto control que se estructura con los mimbres de la obediencia y disciplina bajo una entrega absoluta confiada a la preparación para cumplir con el deber, sea este cual sea, dentro de una cadena jerárquica que funciona con pocas alteraciones bajo las órdenes del mando, órdenes que han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Así de sencillo: solo hay que ponerla en funcionamiento con una orden. Esa es la clave. El resto funciona con un rigor y eficacia sorprendente. Incluso ante un problema difícil, cuando no puedes consultar, se confía en la intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marca el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción.

El día 29 de octubre a las 15.59 horas la Comunidad Valenciana solicitaba el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Esta unidad, actualmente, no depende operativamente de la cadena de mando militar , sino que lo hace directamente del titular de Defensa, es decir que está fuera de la estructura de las Fuerzas Armadas, actúa como mando independiente, un cuarto mando desmarcado de la estructura de mando: Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) como Mando operativo, y los jefes de Estado Mayor de los ejércitos y Armada, JEME, AJEMA y JEMA.

A esa hora de ese día un elemento de reconocimiento de esta Unidad de Emergencias se trasladó en minutos a la zona solicitada, Utiel-Requena, y dada la situación la jefatura de la UME decidió enviar 100 soldados que al llegar comunicaron situación de alto riesgo.

El general de la UME hizo uso de sus herramientas como son la Alerta Temprana y el Despliegue Adelantado que le permiten alertar a sus unidades desplegadas en Valencia, Sevilla, León y Madrid. Al atardecer, ya cercanas las 21.00 horas la Comunidad Valenciana solicitó la intervención de la UME en toda la provincia de Valencia. La noche del día 29 de octubre no hubo más presencia militar en la zona y fue cuando se activaron elementos exclusivamente de la UME, no otras unidades militares, para trasladarse a la zona de la catástrofe. Próximo al amanecer del día 30 se enviaron las instrucciones de coordinación para que las unidades de la UME desplegasen sobre puntos concretos del terreno. Lo hicieron cerca de 1200 soldados de Emergencias con su material específico y 2 de sus helicópteros.

La Directora General de Emergencias y Protección Civil se encontraba volando hacia Brasil.

A estas horas y dada la magnitud de la catástrofe desde la jefatura de la UME se empieza a solicitar ayuda a los ejércitos que según el jefe de la UME directamente él lo solicita al JEMAD y JEME,s. Esta ayuda en principio se limitó a varios helicópteros que se incorporaron a las labores de búsqueda, rescate y transporte además de un equipo de coordinación aérea.

El día 30 de octubre es la Unidad Militar de Emergencias la que sigue actuando y llevando el peso de la actuación militar sin que todavía se haya producido intervención de unidades pertenecientes a la estructura de los ejércitos, salvo los mencionados helicópteros. Están trabajando en la zona alrededor de 1200 soldados de la UME con sus medios más el apoyo de los helicópteros.

Así llegamos al día 31 de octubre sin variaciones al margen de las que suponemos que con toda seguridad tomaron los jefes de los ejércitos alertando a sus unidades por si se ordenaba su intervención. La situación no era para menos.

En ese momento muchos no damos crédito a lo que veíamos y escuchábamos. Era evidente que la situación se había desbordado y los servicios civiles de emergencia e incluso la UME eran insuficientes para controlar aquel escenario caótico. Solo había una solución que había que tomar con urgencia:  la intervención de los ejércitos. Era cuestión de vida o muerte.

Ante la urgencia ese día 31 a las 18.30 horas publico en este blog  un llamamiento por si alguien lee: «No hace falta ser muy listo para darse cuenta de la necesidad de desplegar unidades militares en ayuda de la población y su infraestructura en las comunidades afectadas por la tormenta llamada DANA. Hace falta alguien que mande y ponga tranquilidad y eficacia en tanto desastre.

Desde un principio, como toda la vida se hizo, las unidades convencionales de los ejércitos, por número y organización, son las que pueden mantener calma en la tragedia, llegar a los recónditos lugares, retirar, desescombrar, organizar una situación caótica. No sé a qué esperan cuando tanta prisa se dan  para enviarnos fuera, al extranjero.

Esto se hizo siempre, pero de un tiempo a esta parte parece que lo militar es mejor desmilitarizarlo. No es momento de discusiones políticas, tiempo habrá, pero suenan demasiadas voces irresponsables ofreciendo lo innecesario ahora y que en lugar de dar tranquilidad exacerban a la gente que sufre. Siento no tener edad para ponerme al frente de un pelotón, pero les aseguro que los únicos que pueden acelerar los tiempos y aliviar los sufrimientos son las unidades militares que cuentan con el personal idóneo, los medios, el talante, las ganas y la eficacia.

Den las órdenes y desplieguen las unidades militares necesarias si quieren llevar alivio y tranquilidad a la zona. Siempre se hizo así y la historia habla del alivio y el sosiego que produce la presencia de un soldado.

¿Por qué no se hace? ¿A qué esperan?

Esto es una guerra con graves consecuencias. Mientras más tarden peor. No digan que no se les avisó».

De inmediato me llegan noticias: 500 militares más se sumarán mañana (ya día 1) a los 1200 desplegados en la zona. Son las 19.15 horas del día 31.

Más de 48 horas desde el comienzo de la tragedia.

Informan que ha sido muy doloroso ver que pese a que lo han ofrecido la Generalitat Valenciana «les relegó a Utiel. Ahora quieren al Ejército».

Todo queda dicho. ¿Después de 48 horas? Cuesta creerlo y la impresión que recorre las unidades es de que llegan tarde. Es una Emergencia nacional, es necesario un mando único, una coordinación que no hay. Lo que se encuentran no es una emergencia, sino una catástrofe comparable a una guerra que ha desolado población e infraestructura. Ya no hay enemigo a quien batir, sino destrucción y muerte, solo queda ayudar en lo que se pueda y levantar el ánimo en medio de la desolación que a cada minuto se transforma en indignación.

La tragedia sigue. Ahora hace falta comprobar minuto a minuto lo ocurrido y asumir responsabilidades, pero sobre todo poner soluciones que no sean culpar al cambio climático cuando los muertos ya no pueden preguntar ¿por qué?

Nivel 3, Emergencia nacional, mando único, coordinación al más alto nivel. Cuantas preguntas a las que responder. ¿Política o ayuda?

Desde el punto de vista militar es necesario un juicio crítico y extraer las lecciones aprendidas: se ha llegado tarde. Otro porqué. Grave.

Sin ánimo de reproches es evidente que la situación estuvo en manos políticas y la Administración no hizo uso de las capacidades disponibles. Es de esperar que fuese error u omisión sin mala  intención porque desde un principio se vio la gravedad de los hechos y la misma emergencia civil o militar se vio desbordada y sin capacidades para enfrentarse a aquel monstruo.

Lo militar estaba expectante y dispuesto. Seguro que avisaba y alertaba.

Hay que revisar los protocolos de actuación de la Unidad Militar de Emergencias, su dependencia y mando que debe integrarse urgentemente en la cadena de mando militar. Hay un mando operativo militar que todo lo coordina y esta es la ocasión. No estaría de más revisar los planes y métodos en emergencias y traer a colación los que durante toda la vida se llevaban  a cabo desde los mandos regionales antes de crear la UME.

Cerca de 8000 soldados en la zona de la catástrofe más los apoyos obligados que deben prestar a sus tropas los Cuarteles Generales de los ejércitos requieren un esfuerzo operativo y logístico que habrá que analizar y que desde luego no se mandan desde la estructura de una unidad de emergencias. No es la vía telefónica la solución, sino la previsión de los apoyos y el mando único y coordinado de toda la estructura militar bajo su cadena de Mando operativo. La coordinación de algo tan grave se escapa no solo a una unidad de emergencias  sino también a su mando y Estado Mayor. Esto no es una emergencia, sino una devastación como en la guerra.

Se ha puesto en tela de juicio la coordinación de las administraciones, que muestran su agotamiento y colapso, la mala intencionalidad política, pero también es manifiesto que hay fallos en la actuación militar y no precisamente por los ejércitos, su Mando y sus unidades, que han demostrado sus capacidades y entrega absoluta más allá de su deber, sino por la injerencia de la política en el mando militar.

Es hora de asumir responsabilidades políticas con la honradez que requiere aceptar haber sido incapaz de dirigir y coordinar  la reacción a una tragedia para la que en teoría estábamos preparados. Sumidos en el caos.

«La negligencia individual provoca un perjuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

18 noviembre 2024

Blog: generaldavila.com