CUANDO SE PIERDE EL HONOR Y EL VALOR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es el Cid Campeador <<catedrático de valentía>> según el apotegma de Juan Rufo. Cátedra que entre españoles nunca quedó vacante. Su asignatura está escrita en la historia y nunca termina de redactarse el texto definitivo. El valor está en cada soldado, se le supone; hasta que el combate se lo reconoce: heroico, distinguido, reconocido. Los soldados somos permanentes alumnos de esa asignatura.

<<El oficial ha de abstenerse en el combate de realizar alardes inútiles de valor>> […] <<todas sus actividades y todo su valor, en el verdadero concepto de esta palabra, han de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado, las energías físicas y morales de su tropa…>>. Así dice el antiguo Reglamento Táctico de Infantería, olvidado en muchos casos, obsoleto para algunos, pero insustituible para el que conoce el arte de la guerra.

Aunque ya no haya gritos de guerra, ni se cante en el momento decisivo el himno del Regimiento, siempre será necesario el valor y su expresión en el gesto, en la acción, en el comportamiento y en la formación. Se forman los valientes en el duro entrenamiento de la vida diaria. Coraje, empuje, frialdad, serenidad, furia, distintos tipos de valor que deben pasar por el crisol del honor para una vez fundidos construirse en el amor a la esposa, a los hijos, a los compañeros, al deber del juramento, a tu Patria. Lo hace en las cátedras de formación que están en las Academias Militares, en el entrenamiento diario, instrucción y adiestramiento, pero sobre todo y por encima de todo en la historia. Un soldado se forma en el valor y en el honor de sus antepasados.

Las primeras palabras que el hombre dejó escritas estaban dedicadas al valor: La Ilíada. La literatura occidental empieza con Homero; narrando las hazañas de los héroes alrededor siempre de esas virtudes: valor y honor. Si aquellas historias eran entonces memorizadas por los estudiantes hoy ya forman parte de nuestras entrañas. Porque la ciencia avanza y se desarrollan tecnologías, pero poco lo hace el alma, lo de dentro, que siempre sigue con los mismos interrogantes. La Ilíada sigue encabezando la modernidad. Todos seguimos siendo homéricos. Sus personajes, héroes o cobardes, son la cotidiana rutina de nuestra vida que no ha cambiado por dentro.

El valor y el honor brillan en La Ilíada junto al conocimiento de su irrenunciable necesidad para hacer frente al combate de la vida entera. En ella siempre están juntos el miedo y el valor, el odio y el amor, la sombra y la luz, lo mortal y lo inmortal: la vida al fin.

A veces es necesario reflexionar para ser valiente. Hay distintos valores, desde el reflexivo de Héctor que <<ha tenido que aprender a ser valiente y pelear en primera fila>> al de Aquiles que no necesitó aprendizaje.

El valor en los héroes de la Ilíada significa amar más la vida en su intensidad que en su duración. Es cosa de héroes.

Cada valiente muestra un rasgo definitorio y todos, a pesar de sus debilidades, lo son: valientes y honorables. Diomedes <<valiente en el combate>>, caballero y cortés, se atreve a luchar contra los dioses, lo divino y lo humano enfrentados, hiere a Afrodita, a Ares con su lanza. También es capaz de entablar tregua amistosa con su enemigo Glauco.

El gran Ayante Telamonio, como una roca, que no retrocede de donde le han puesto y allí permanece con impetuoso valor, siempre de cara.

Son soldados. Arquetipos de lo humano. Del valor y su contrario. Todo está en la Ilíada.

El valor junto al honor son rutina entre nuestros soldados. La gran mayoría de las historias permanecen ocultas. Incógnitos héroes. Causa extrañeza que no se haya concedido ni una sola condecoración al valor heroico o distinguido, Laureada o Medalla Militar, desde 1958 fecha en que se concedió la última Laureada al Caballero Legionario Maderal Oleaga en la acción de Edchera, la guerra olvidada de Ifni.

Héroes sigue habiendo. Guerras también. Hechos heroicos cada día. En este blog lo hemos contado. Proceso de concesión, de reconocimiento al valor distinguido, individual, ninguno que sepamos. ¿Qué es lo que impide distinguir el valor?

Esa es otra de sus características. No espera recompensa alguna. Aunque es necesario reconocerlo y difundirlo como ejemplo. Somos poco generosos a la hora de los reconocimientos.

En la entrada al comedor de la toledana Academia de Infantería hay una placa  que sobrecoge.

Dice así:

Comedor Capitán Arredondo

Caído en 1924 al frente de su Compañía de la Legión

Sesenta acciones de combate

Diez heridas de guerra

Un ascenso por méritos de guerra

Dos Laureadas de San Fernando

Correspondería que ese nombre <<Capitán Arredondo>> lo llevase el Patio de Armas de la Academia de la Infantería, donde forman a los infantes, donde reside la cátedra del valor.

En uno de los pasillos se puede leer la definición del valor heroico:

<<Es la virtud que, con relevante esfuerzo de la voluntad, induce a acometer excepcionales  acciones, hechos o servicios militares, bien individuales o colectivos, con inminente riesgo de la propia vida, y siempre en servicio y beneficio de la patria o de la paz y seguridad de la Comunidad Internacional>>.

La cátedra del valor no está vacante. Son legión sus titulares, reconocidos o no, que cada día imparten su magistral lección desde el silencio y la humildad.

El texto sobre la valentía y el honor sigue escribiéndose. Nunca se acabará su redacción.

Es la grandeza de que este Ejército, el español, pueda seguir diciendo: “Sin novedad”. Tranquiliza escuchar la breve sentencia que resume una jornada en paz y sin desasosiegos, sin que nada haya roto la habitual evolución de los hechos.

Lo escucho ahora en el lenguaje cotidiano, a diario, convertido en introductorio saludo.

-¿Qué tal estás?

-Sin novedad, que con la que está cayendo no es poco.

Muchos se extrañan de aquel famoso “Sin novedad” que dio el general Moscardó cuando se liberó El Alcázar toledano a comienzos de la Guerra Civil. Con una ruina detrás, un paisaje de escombros y desolación, el general se dirigió a Franco y mientras saludaba marcialmente dijo:

Sin novedad en el Alcázar mi general”. Así era, no se equivocaba.

En la milicia solo hay un factor que cuente como novedad: la pérdida del honor. Cuando ocurre se calla, se agacha la cabeza y se da por perdido todo. La vergüenza asola alma y cuerpo. Mejor morir.

Perder el honor es la única novedad sobresaliente y definitiva. Es perderlo todo. Se puede perder un combate, una guerra, pueden suceder mil avatares, pero mientras el honor esté intacto el parte inicial será: Sin Novedad. Luego vendrá todo lo demás.

El honor es cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.

Iba a dar comienzo la batalla de Waterloo. El general Uxbrideg, segundo de Wellington, fue a la tienda del general español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel, persona de confianza de Wellington y miembro de su Estado Mayor, a preguntarle qué deberían hacer. Álava le acompañó a entrevistarse con el Duque que, después de mirar fíjamente y con complicidad al general español, puso la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo: «Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber». Sonrió el vitoriano general español y se despidió de Wellington acompañando a Uxbridge hasta que se perdió su caballo entre las tropas. Todo estaba dicho. Las órdenes claras.

Se pierda o se gane, el honor se mide desde otros criterios más duros y exigentes.

La vida te sorprende con sus hábiles jugadas, casualidades o no, pero el caso es que volvemos a Waterloo, donde de nuevo se encuentra el enemigo, jefe y  Estado Mayor. Desde allí se ataca, se hacen los planes y dirige la ruptura de Cataluña con España.

No veo por ningún lado a Wellington ni al general Uxbrideg. Tampoco distingo entre los generales al vitoriano héroe español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel.

Es una batalla que habrá que ganar. Al finalizar, por encima de todo, habrá que decir con la mirada bien alta: Sin Novedad.

Si no es así querrá decir que hemos perdido el honor. Lo habremos perdido todo y no habremos cumplido con nuestro deber. ¿Agacharemos la cabeza humillados por el deshonor?

Que cada cual se examine y vea cual es el deber que hoy, aquí y ahora, debe cumplir. Obras son amores…

Vuelvo a repetir: No me quieras tanto, quiéreme mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 febrero 2023

GUERRA DE UCRANIA 13.- EL FINAL DE LA GUERRA General Dávila (R.)

No hay arma más poderosa que la palabra. Su velocidad, alcance y efectos son incomparables. Atraviesa muros, traspasa al mar y la tierra tiembla al escucharla. El cielo se precipita hasta los infiernos y lo único que no logra es el inverso camino.

No todo lo puede, el límite es por ahora un desconocido que no se ha dado al hombre. Casi, por tanto, todo lo puede, lo sabe lo dice y lo desdice. La palabra delata, lo hace más allá de una mirada y mata como la herida del silencio.

Estuvo a punto de la delación Helena: «Tres veces anduviste alrededor de la hueca emboscada tocándola y llamando por su nombre a los más valientes dánaos y, al hacerlo, remedabas la voz de las esposas de cada uno de los argivos».

Sinón, héroe o traidor, ¡vaya usted a saber!, no utiliza armas, sino el engaño de su palabra. ¿Hay peor artillería? Vencer con lo que las armas no han logrado en diez años. Más que toda la guerra, que todas las guerras.

¿Por qué esperar tanto a que la palabra sea mediador y salgan los hombres de las trincheras si tarde o temprano habrá que hacerlo?

Algunas claves en palabras:

—Sin la ayuda occidental no hay guerra. Ucrania hubiese sido invadida, al menos hasta el curso del Dniéper junto a su capital Kiev. Pero por la libertad y el honor merece la pena morir. Es más triste vivir como un cobarde.

—Con más ayuda occidental, en tiempo y oportunidad Rusia hubiese sido ya vencida. En junio del 2022 Rusia se retiraba. Bastaba un empujón.

—Rusia no puede perder la guerra. Tampoco ganarla. Algo habrá que hacer y esa clave de guerra podría ser introducir el caballo de nuevo en Troya. «Cuando los arqueros creen muy distante el blanco y conocen bien el alcance de su arco apuntan a mayor altura que el objetivo deseado con la finalidad no de llegar con la flecha a tanta altura, sino de alcanzar el blanco propuesto» (El Príncipe. Maquiavelo).

—Entre Rusia y Estados Unidos, más allá de Ucrania, esta Europa. El arquero levanta su arco.

—Europa se ha encontrado dividida y sin defensas. No daba crédito y veía sus arsenales vacíos.

Ese objetivo del arquero debe ser más alto que el actual. Taiwán puede esperar mientras se negocia el fin de la guerra, como otras parcelas de las que nadie dice nada, pero ahí están, con palabras distintas a las de ayer.

Palabras. Misiles. Obras estratégicas ambas para los que hacen de la guerra un negocio donde mueren los que menos tiene que ver con ella.

Los espías han avisado. Esto dura demasiado y hay que ponerle fin. «Son gente que pueden ir y venir y transmitir informes. Como espías flotantes debemos reclutar hombres inteligentes, pero de apariencia estúpida, y hombres intrépidos, a pesar de su aspecto inofensivo; hombres ligeros, vigorosos, audaces y valientes, acostumbrados a las tareas humildes y capaces de soportar el hambre, el frío, la suciedad y la humillación» (Sun Tzu. El Arte de la guerra).

En la actual situación sonroja ver como en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi, se inauguró la exposición internacional de armas IDEX 2023. La delegación rusa en este festival de armas estuvo encabezada por el Ministro de Industria y Comercio de la Federación Rusa, Denis Manturov, quien dijo que «el interés internacional en las armas rusas ahora se incrementa a la luz de su eficacia en el marco del Nuevo Orden Mundial».

El final de la guerra llegará mientras ya estamos preparando la próxima.

«Siempre, en lo que yo recuerdo, o bien se hizo la guerra o bien se ¡discurrió cómo hacerla; ahora discurrimos, dentro de nada la haremos; y cuando la hayamos acabado volveremos a discurrir sobre ella» (Maquiavelo).

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

27 febrero 2023

 

«GALIBO, CABALLO Y EPITAFIO» Coronel de Caballería Ángel Cerdido Peñalver

«La conversión de San Pablo» Pintura de Parmigianino. Museo de Viena.

Las grandes mentes discuten sobre ideas, las normales lo hacen sobre sucesos y la mía aunque sea pequeña, hoy no criticará a casi nadie.
En lugar de ocuparnos de la tozuda soberbia de la ministra Montero, o que si los perros de caza deben incluirse en el artefacto jurídico que ha ideado la prodigiosa Belarra, lástima es que teniendo tantas preocupaciones reales y verdaderas, nos entretengamos con todas esas ocupaciones innecesarias.
Ojalá los políticos sepan distinguir lo urgente de lo importante, y así evitarían polémicas como las derivadas por las dimensiones de los trenes de cercanías diseñados para Asturias y Cantabria, incompatibles con parte de los túneles, tanto de Renfe como de Feve (Ferrocarriles de vía estrecha), y que han provocado, aparte de las risas de medio mundo, las dimisiones del presidente de Renfe y de la secretaria de Estado de Transportes, por no hacer caso de las medidas del galibo correspondiente.
Cincha, montura y espuela, sin un lamento ni un roce, fundiendo en una sola pieza al caballo con el hombre, donde decíamos que la caricia al semoviente, debe seguir tan cerca a la obra bien hecha, como la corrección a la falta.
Tres años esperando al tren… y no cabe por el túnel, la estafa tradicional del tocomocho, se ha convertido en el caso «Fevemocho» como ya le llaman por el norte.
Inadmisible, inexplicable y chapucero.
A mi no me pregunten, que soy un experto.
Pero a pesar de los muchos casos como el de los túneles, muchos de esos listos, han pasado de odiar el chandal a correr la maratón de Nueva York, creo que hay que desconfiar un poco de los que presumen intacta sus ideas juveniles, como los que odian todo lo que amaron en su juventud.
Hay gente que cobra 300.000€ al año y piden que muchos no cobren 1080 al mes. Pero eso no es lo grave, lo grave es que todos los que no cobran 1080 defiendan a los que cobran 300.000.
Para sufrir cambio tan radical no me tendría que caer de un caballo como Saulo de Tarso (más conocido como San Pablo) camino de Damasco, sino de un elefante.
El único relato de este famoso suceso está en los Hechos de los Apóstoles que es la parte final del Evangelio de Lucas, donde se cuenta tres veces y en ninguna aparece el semoviente. Pero es inútil luchar contra el devoto deseo de la gente de conceder cabalgadura a un santo tan viajero.
El cumplir años me vuelve más escéptico y me doy cuenta que mucho de lo que nos rodea es puro teatro, por eso hay que saber siempre lo que uno hace y hacerlo bien, como Jean Baptiste Poquelin, el incomparable Molière.
La tumba del dramaturgo Molière está situada en el Cementerio de Père-Lachaise, junto a la de Jean de la Fontaine. El mismo redactó en latín su propio epitafio:
―«Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien».
Cuando hoy se cumple un año del inicio de la invasión de Ucrania, veo a Rusia cada día más aislada y con mayor dependencia de Pekín, y a la UE más firme y más unida, aunque existe el riesgo de que nos acostumbremos a las imágenes de los crímenes de guerra y atrocidades que diariamente vemos. Como el músico argentino León Gieco con su preciosa canción:
«Solo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente»
Josep Borrell, aseguró el pasado miércoles 15, que las sanciones contra Rusia son un veneno de acción lenta con efectos irreversibles para Moscú, haciendo hincapié en que:
―«Para ganar la paz primero hay que ganar la guerra y se puede ayudar militarmente a Ucrania y al mismo tiempo hacer todos los esfuerzos políticos necesarios para que la paz llegue cuanto antes. No son dos cosas alternativas ni contradictorias” (sic)
Le felicito señor Borrell por tan sabia declaración.
El que también sabía lo que hacía fue de Gaulle. Hace noventa años, el entonces comandante de Gaulle, presumía de que Francia ejerció durante siglos su hegemonía entre las naciones europeas por ser, entre otras cosas, la «plus centralisée».
Y no pocas son esas dos palabras… acompañadas de un buen vino.
No es buena la nostalgia, pero a veces es irremediable, y ni siquiera el Ribera del Duero la remedia.
―«Hazme casto, Señor, pero no todavía»
Siempre me conmovió que San Agustín hiciera esta solicitud cuando aún sin ser santo fue llamado por el Altísimo a la contención de sus deseos. San Agustín solo pidió una prórroga antes de conformarse definitivamente a vivir de forma casta.
Yo, que no soy experto en nada, os hablo de lo que se me ocurre, como veis poca cosa, y le digo al santo que:
―Lo maravilloso es llegar a viejo para celebrar la juventud.

Ángel Cerdido Peñalver

Coronel de Caballería (R.)

Blog: generaldavila.com

26 febrero 2023

 

 

 

 

 

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

PROGRAMA HORIZONTE (CUATRO TV) PRIMER AÑO DE LA INVASIÓN RUSA A UCRANIA

23F. POR MUCHO QUE ESCUCHÉIS, NO ENTENDERÉIS…

images (2)Entre pícaros y juglares, funámbulos y trileros, se mezclaban unos aprovechados mensajeros que vendían o intercambiaban sus indecentes propuestas amparados en lo que decían representar. Aprovechando los festejos en algunos pueblos leridanos, adecuada cobertura para no llamar la atención, tanteaban al personal a la vez que medían sus capacidades. Se intercambiaban informes personales y hubo inconfesables delaciones, lo que obligó a refugiarse en las alcantarillas para seguir con la negociación política. Nadie se sorprendió al verse en tan extraños lugares y con tan singular compañía. Aquello te hacía importante en una España que se encontraba navegando por un proceloso mar. Entre el ruido y la música alguien elevó la voz, “es necesario un golpe de timón”. Unos lo oyeron y otros se hicieron los sordos, pero los más se preguntaban ¿quién lo ha dicho?, que en la intimidad se convirtió en ¿quien te lo ha dicho?, sutil matiz que creó incertidumbre y hasta equivocadas interpretaciones. Se oyeron muchas cosas, tantas cosas que se oyó ruido, mucho ruido. Todo terminó un 23F en lo que pudo ser una tragedia. Después desaparecieron casi todos, no hubo protagonistas, y por un tiempo se hizo el silencio. Pero una vez vacunados, y amparados en la necesidad de controlarlo todo, volvieron las intrigas, los dosieres, los tahúres y los juegos peligrosos. Ya no había militares. Hasta las clausuras fueron controladas y se compraron traiciones tanto en oscuros mercadillos como en iluminados salones enmoquetados. Informes, dosieres, dinero, poder, y el enigma que vuelve acusándose unos a otros. ¡Cuántos secretos!, tanto por saber y mucho que esconder. Anclados en el tiempo, sin evolucionar, seguimos en la intriga; sólo algunos, muy pocos, saben algunas cosas y los porqués. Van desapareciendo los que conocen el guión y al guionista que lo escribió; se pueden ya contar con los dedos de una mano. Nunca hablarán porque…

Ahora son los contadores o inventores de historias los que se enzarzan en la polémica y publican hasta los más mínimos detalles de lo acontecido, envuelto en la permanente duda que empaña nuestra historia. La duda y la polémica mantienen vivos y recientes los hechos oscuros que no por juzgados quedan aclarados. Vuelven el recuerdo y las palabras, las imágenes grotescas del tricornio pistola en mano, libros, artículos, nuevas interpretaciones… y más dudas.

Se conjugaba entonces el verbo saber en presente indicativo, “yo sé, tú sabes, él sabe” y ahora se conjuga en pretérito imperfecto simple “yo supe, tú supiste, él supo”, aunque alguno haya preferido escudarse en el pluscuamperfecto “si yo hubiese sabido”. Lo que cada uno sabía, decía saber o dice saber, no ha logrado componer el puzle al completo.

Antes del Golpe de Estado en política se jugaba a conspirar; la prensa aireaba sin descanso y sin rubor, incluso alentaba, situaciones de dudosa constitucionalidad; los servicios de información, militares, y de cualquier otra índole, eran Mortadelo y Filemón o así pretendían hacerse ver; un autor material del golpe, que había sido condenado por algo parecido, estaba, se supone, sin vigilancia; todos sabían, todos insinuaban, todos informaban y se informaban…y nadie hizo nada o no quiso saber nada. Todos dejaron hacer sin saber que hacer, sin querer hacer, hasta que Goya con sus pinceles trazó el cuadro más negro de nuestra historia reciente. No fueron las Fuerzas Armadas ni la Guardia Civil las autoras de este horrendo cuadro. En su mayoría presenciaron, como todos los españoles, atónitas y avergonzadas aquella comedia sin saber  quien la representaba. En el cepo cayeron los conejos y se escaparon los zorros, aunque allí dejaran su olor que llega hasta nuestros días.

Se ha escrito y se seguirá escribiendo; se ha insinuado y se seguirá insinuando; se han ocultado datos y se seguirán ocultando; se ha novelado y se seguirá novelando; se ha mentido y se seguirá mintiendo. Cada uno vive con su verdad pero las operaciones con estas verdades dan los mismos resultados que los misteriosos números primos sólo divisibles por uno y por sí mismos.

Quizás todo sea más sencillo de lo que pensamos y el error fue que en el Congreso sonó aquella tarde una música estridente muy distinta a la esperada por algunos.

Sólo nos queda un concierto malinterpretado- y peor dirigido-, gracias a Dios, por unos actores que repiten: “lo que yo dije”,  y “lo que quería decir”; “lo que yo hice” y “lo que yo tenía que hacer”; y el aderezo, “no era eso” “no era eso”. Todo unido por un tenue hilo de seda que enlaza lo abstracto y lo concreto, lo que sabemos y lo que no sabemos; lo que ciertamente pasó y lo que supuestamente algunos sabían que tenía que pasar.

Por mucho que escuchéis, no entenderéis; por mucho que miréis, no veréis.

Aquello pasó a la historia trágica o cómica de España. Ahora los golpes de Estado se dan desde las Instituciones y sin mover un dedo. La Ley los ampara a través de sus intérpretes.

23 febrero 2023

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)

Blog: generaldavila.com

 

 

ARTÍCULO PUBLICADO EN ABC POR EMILIO ROMERO EL 31 DE ENERO DE 1981(un mes antes del Golpe).

Las tertulias de Madrid

Madrid era anteanoche un heredero de tertulias. Casualmente me encontré en dos: en la primera tuvo

lugar el nacimiento de la noticia de la dimisión de Adolfo Suárez, y algún día la contaré por ¡lustre, por

excitante y por galdosiana. En la otra, tenía el carácter exuberante de un despliegue de las hipótesis.

Todavía en España la democracia es un sistema provisional y la dictadura una contingencia histórica.

Aquí no se estabiliza otra cosa que las cordilleras. El ambiente era de «acontecimiento nacional» y esto

habría que inscribirlo más cerca de la psicopatía que del raciocinio. Ni el suceso, ni el personaje que lo

protagonizaba merecían la ansiedad, ni la masturbación mental. De Gaulle, Churchill o Adenauer —tres

personajes históricamente universales— no produjeron en sus países, con su marcha, conmoción, sino

noticia de interés a toda plana y episodio interesante de normalidad democrática. Los dos grandes temas

eran «los estímulos de la dimisión», la verdadera revelación histórica de las causas de la marcha —que es

un ovillo y no un hilo— y las profecías sobre el sucesor. Para lo primero se precisa una mentalidad

analítica a lo Pedral Ríus en el legajo del asesinato de Prim. Para lo segundo, la exigencia es menor; basta

un retrato-robot de las condiciones necesarias. Dentro de lo que hay en los cuadros de UCD salieron

siempre Leopoldo Calvo-Sotelo y Landelino Lavílla. Y por todas estas cosas: por una exigencia de

integración; Suárez había separado. El sucesor tenía que reunirse o juntar. Tendría que estar familiarizado

con la economía, que es la exigencia principal en todos los presidentes actuales de Europa.

Y hasta sería también un mérito conocer Europa en sus entresijos económicos. Tendría también que tener

algunas

condiciones parlamentarias de conocimiento de cosas y de repentización. No debía alarmar a la izquierda,

a los militares, a la Conferencia Episcopal. Y, por supuesto, tendría que ser un hombre de clara confianza

para la Corona, en primer lugar porque el Rey es el protagonista principal de la restauración democrática

la Monarquía de todos—, y después porque la relación obligada entre e! presidente del Gobierno y e! jefe

del Estado no autoriza sombras recelos. De todas maneras, la primera acción de posibilidades que ha de

tener el sucesor de Suárez es la aceptación e identificación de su partido, representado ahora

principalmente en sus parlamentarios. El partido y el Congreso de Mallorca son todavía una nube.

Después de esta presunta normalidad de procedimientos, se manejaba otro factor que no debo silenciar, y

es que se decía que aquí están pasando cosas que obligan a una remodelación sustancial. Si para hacer

esto UCD no proveyera, entonces existiría la vía de «un hombre ajeno y políticamente bendecido».

Ahora o pasado mañana. Un tranquilizador neutral y en aquel objetivo. Eché entonces un vistazo a los

profesores y a los militares, y de profesores me rendí. Los había, pero en la endoesfera. Estimulé entonces

a la imaginación y encontré al general Alfonso Armada. Todo esto no quiere decir otra cosa que las

tertulias de Madrid eran prisioneras del «clima esotérico de las hipótesis» que decía Rusell. Pero hay una

realidad que me consta, y es que lo que pasa es tan importante, o tan grave, que no es aceptable ningún

continuinlsmo. Un golpe de timón, en la versión Tarradellas, es un golpe de timón. No le demos

vueltas.—Emilio ROMERO.

OFENSAS A LA BANDERA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Junts mueve la bandera de España en el Congreso e Inés Arrimadas la coloca. El Mundo

España y sus Fuerzas Armadas son la prioridad de este blog. Dicho de otra manera: España y su unidad, su historia y tradiciones, su cultura, es decir el conjunto de todos los españoles representados en sus símbolos: la Bandera, el Escudo, el Himno Nacional. De tal manera que cualquier ofensa de las que a diario se lanzan contra nuestros símbolos y sus Fuerzas Armadas es motivo de denuncia y de réplica por nuestra parte, aunque el ofensor no sea para tenerlo en cuenta por su incultura democrática. Lo que ocurre es que uno a uno, esta incultura democrática suma y se instala en las instituciones para nutrirse del esfuerzo y buena voluntad del conjunto y, lo que es peor, ser admitido por el partido en el Gobierno, encamarse con ellos para destruir desde dentro la unidad de España y la convivencia democrática.

Este preámbulo viene porque la portavoz del partido independista Junts, Míriam Nogueras, pretendió mostrar su falta de educación democrática, y de la otra, retirando de su proximidad la bandera de España, la suya, cuando hablaba, no sé para qué ni por qué, en el Congreso de los Diputados. Le guste o no, la señora Nogueras sabe que esa bandera que pretendía alejar de su proximidad es la suya, lo es y será, por lo que mucho será su dolor al tener que soportar los colores de nuestra bandera y así será día a día hasta el final de los días. No hay quien la cure este mal antidemocrático. Es para siempre. Lo sentimos.

La unidad de España no hay ni habrá quien la destruya y su bandera será hoy, mañana y siempre. Ofende quien puede y no quien quiere. No hay quien pueda.

Nos indignan las ofensas, incluso las concesiones de nuestro Gobierno al independentismo, que tenemos que soportar, al ver la calaña de sus compañeros de viaje. Pero nada de eso nos intranquiliza, solo nos indigna temporalmente, porque sabemos que tarde o temprano las aguas volverán a su cauce porque no hay quien pueda con España, con su bandera y sus símbolos, su unidad. Nadie destruirá España; ni su Ley. Van a rabiar durante todo el tiempo porque España seguirá siendo España y sus Fuerzas Armadas cumplirán con su deber y su misión constitucional.

Hubo España, hay España y siempre habrá España; y españoles para contarlo y defenderlo.

Lo siento señora Nogueras, va a tener la bandera de España muy cerca, siempre, para siempre, y si no le gusta váyase del Congreso, deje su sueldo y prebendas que la Patria, la suya también, España, le da; y que le vaya bonito.

Conviene que recuerde que:

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución».

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007:

«La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento».

Es cierto que la Bandera de España no se iza en todo el territorio nacional. En Cataluña y en muchos rincones del País Vasco se ha arriado la Bandera de España. Incluso se la ofende a diario. Nadie hace nada, no pasa nada.

No lo olvidemos. Pero es coyuntural. Les aseguro que es coyuntural.

España aguanta y resiste. Sus enemigos no. Caerán derrotados por la Ley y por los españoles que levantan España cada día con su esfuerzo, respeto, educación y amor a España y su bandera. ¿He dicho pocas veces España? Pues lo diré de nuevo: ¡Viva España!, y su bandera.

Mañana será otro día. Lucirá la bandera de España. Como ayer, hoy y mañana.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog generaldavila.com

22 febrero 2023

 

¿ESTÁ USTED DISPUESTO A DEFENDER LA UNIDAD DE ESPAÑA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Publicación del Estado Mayor de la Defensa (EMAD)

El resultado de la encuesta ha sido: «Depende».

¿Maneja el Ministerio de Defensa encuestas, datos, prospectivas sobre la disposición de la población española para defender lo que dice la Constitución?

Está bien eso de «Depende».

Podría ocurrir que Antonete Gálvez, diputado federal, huertano o no, declarara «…el Cantón de…» y el Capitán General (ahora con nombre más… y menos…telegrafiase (o pusiese un wasap) al Jefe del Ejército o al Rey (?): «A las seis mañana castillo Galeras ha enarbolado bandera turca» mientras la bandera roja anuncia la República Federal.

Antonete fue el terror del Mediterráneo, bombardeó Alicante, se enfrentó a escuadras extranjeras y quiso invadir el resto de España. Algún televisivo golpista de ahora es su vivo retrato, pero en cobarde.

El cantonalismo en marcha.

No se lo tomen a broma, ocurrió, acaba de ocurrir y volverá ¿para quedarse?

Por eso: «Depende». ¿De qué depende?

¿Defender qué? Nada que bombardear, nada que defender, nada que objetar. Se hace y basta y si la Ley dice que eso no se debe hacer, se cambia la Ley con efectos retroactivos. Nunca en España ni en época del tan traído a colación jefe del Estado, Francisco Franco, se manejó el orden y la ley tan a la orden y dictado del que dicta y ordena con la sutil interpretación de sus asesores ento(enfan)gados.

Estamos ante una situación muy preocupante porque para colmo la otra alternativa política está dividida y confundida sin distinguirse las churras de las merinas y la soberanía popular sin enterarse de nada de lo que ocurre tras las bambalinas, que es mucho y muy grave. Nunca hubo tanta ocultación y oscurantismo, nunca la política se hizo tan a escondidas y nunca los medios estuvieron tan al servicio del poder u otros poderes.

España no requiere Defensa porque ya ha perdido la guerra. ¿Defender qué?

Encuesta va y viene. El Instituto de Estudios Estratégicos, perteneciente al ministerio de Defensa, se pronunció allá por el año 2015 con los resultados de una encuesta del CIS en la mano. Si este tipo de encuesta se sigue haciendo la deben guardar muy en secreto. Los resultados empeoran.

Solo un 16,3% de la población española estaría dispuesto a defender a España ante una agresión extranjera. Apaguemos y vayámonos. Más del 50% se reparte entre rechazar o se muestra reacio a tomar parte en la defensa de España. El último que apague la luz.

¿Para qué seguir con tanto engaño?

No se han vuelto a hacer más encuestas de ese calibre. ¿Asustan? Las cosas han cambiado: a peor.

Ahora el ministerio prefiere otras encuestas: ¿Están ustedes contentos con nuestros soldados?

No necesitamos saber lo que opina España sobre sus Fuerzas Armadas, es harto sabido, sino lo que opinan sobre la Defensa de España, de la Constitución, de la Ley y su disposición a luchar por ella y el orden constitucional si necesario fuera. Saber lo que opinan sobre ellos mismos y su postura de indolencia ante España a la que ni sienten ni padecen, sin melifluas actitudes y sin querer el resultado de «que contentos están todos con sus soldados». Esa no es la cuestión, sino enseñar y defender las razones por las que hacen falta los soldados y cuál es su misión verdadera. No estar contento con su papel de ONG, sino con el auténtico de soldados para la guerra. Porque a día de hoy cerca de tres mil efectivos de nuestras Fuerzas Armadas están en guerra, a las puertas de la guerra o para evitar una guerra, en 17 misiones en el exterior. Hace falta material de guerra, munición, equipos muy caros, pero sobre todo y ante todo que la soberanía popular se entere y asuma que estar hoy en el mundo significa tener un Ejército muy preparado y dotado. El resto es perder y perderse, ser más pobres y menos desarrollados. Las Fuerzas Armadas dicen como la canción: «No me quieras tanto, quiéreme mejor»

Si no asumimos esta cruda realidad, estamos engañando a la soberanía. Claro que está primero por definir quién es el soberano, quién ejerce la soberanía, como se impone y quien la maneja a su capricho. También, que se esconde detrás del secreto que se oculta a la auténtica soberanía que parece debería ser la popular y no la dedal.

No sé lo que hace la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados, si están informados, si nos informan, si nos oyen, si oyen, si les cuentan algo que es tan secreto que la soberanía se queda entre unos cuantos, ¿es que hay tantos secretos? De cintura para abajo.

¿Está usted dispuesto a defender la unidad de España?

Les daría un par de direcciones para que fuesen allí a preguntar, pero ¿para qué?; ustedes saben muy bien el código postal; incluso lo que significa «arrimar al código».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 febrero 2023

 

 

 

UN COCIDO LEGIONARIO EN PALACIO REAL DE MADRID General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cocidito Legionario,

que han tocado ya fajina,

huele a Tercio de Extranjeros

con sus cien años encima.

Cocidito Legionario

de Dar Riffien y Tahuima,

alegría de furrieles,

¡atenta la compañía!

Me reengancho de este rancho

si sus garibolos veo,

Cocidito Legionario,

Cocidito Legionario,

¡y que se mueran los feos!

A esta letra del Cabo de la Topográfica y General del Ejército de las Letras D. Antonio Burgos Belinchón pónganle ustedes la música del estribillo de «Cocidito Madrileño» de Pepe Blanco y degusten un cocido en la Hermandad Nacional de antiguos Caballeros Legionarios en la Capital, calle San Nicolás. El mejor cocido de España porque es el único que se hace con garibolos y el alma legionaria de la familia de Angelines, su marido Félix y sus hijos Mª Ángeles, Natalia y Juanfe. Más que amigos; te cuidan como en familia, que lo son; legionaria y que mucho se hacen querer.

El año 1921 en el hospital de sangre de Málaga se recuperaban de sus heridas muchos legionarios que venían de la campaña del Rif y entre ellos se encontraba el teniente de legionarios Sr. Sampietro al que una de su heridas, en concreto la tercera, le había destrozado la boca; una bala le explotó en su interior y hubo que restituir la mandíbula. S.M. Alfonso XIII, acompañado de la Reina Victoria Eugenia, visitaron el hospital y hablaron con el teniente de la Legión al que atendió el médico odontólogo Florestán Aguilar enviado por el Rey.

Cuando hablaban del tiempo de su recuperación el Rey le dijo que sin prisas a lo que el teniente Samprieto le contestó

—Majestad no quisiera irme de aquí hasta que no esté en condiciones de comerme un buen cocido.

El pobre teniente legionario no se acostumbraba a vivir a base de caldos y otros líquidos. Don Alfonso no lo dudó y después de hablar con la Reina le dijo:

—Todo está arreglado. El próximo cocido lo comerás con nosotros en Palacio.

No sabemos si aquel almuerzo palaciego tuvo lugar; o no. El final de la historia es libre, pero seguro que bueno. Por si acaso existe la posibilidad de acercarse al Palacio Real y preguntar por sus alrededores. Los mirlos que corretean por los setos de arrayanes de la Plaza de Oriente guardan el secreto.

Hoy se puede comer ese cocido, no será en Palacio, pero si a su vera, en la Hermandad de la Legión donde el cocido madrileño se hace con los mejores garibolos del mundo y el alma legionaria. Ni en Palacio.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 febrero 2023

 

 

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

«A LA VUELTA DE TIERRA SANTA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

La clave de la cultura es todo lo que aprendemos estudiando, leyendo, o como ahora viajando, y sobre todo con lo heredado de nuestros antepasados. Somos como enanos sentados sobre los hombros de esos gigantes para ver más cosas y más lejos que ellos, y no porque nuestra visión sea más aguda o mayor nuestra estatura, sino porque podemos elevarnos más alto gracias a ellos.
―«A hombros de gigantes decía Umberto Eco».
La polémica historia de los enanos y de los gigantes no es más que un capítulo de la lucha milenaria entre: antiguos y modernos, la misma que hay entre padres e hijos, y que también hoy nos sigue afectando.
Y así vamos tirando, con la esperanza de que un día en el horizonte se borren las tormentas y tengamos un futuro despejado.
No, no es que me esté volviendo viejo por irme a dormir temprano los sábados, es que también los domingos me despierto pronto, para disfrutar del café sin prisa y leer con calma la prensa diaria, un buen libro o las novedades del blog.
No es solo por los años por lo que camino lento, también lo hago para observar la torpeza de algunos, que a prisa andan sin ayudar a los que nos quedamos atrás y tropezando con el descontento.
No es por vejez por lo que a veces guardo silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco.
Recuerdo el sabio proverbio que asegura que el hombre tiene dos orejas y una boca, por eso escucho el doble de lo que hablo. Eso si, más a los que algo interesante tienen que contar, y no a los que solo hablan por hablar, y que tan pegados están siempre a lo suyo.
Y es que, no me estoy poniendo viejo, sino que estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.
En esta vida lo importante es sentir, los sentimientos son lo que nos da valor.
El «carpe diem», me dice que el camino es la meta, y que tengo que aprovechar el momento.
Esta vida que en tres tiempos se divide: presente, pasado y futuro, el primero es breve, el futuro dudoso y el pasado cierto.
Como el pasado no lo puedo cambiar ni el futuro predecir, me quedo con el presente, que si que es mio, como el viaje a Tierra Santa que acabo de hacer, a hombros de todos esos gigantes, y donde mucho me acordé del blog y de todos vosotros.
Así que no estoy triste porque el viaje terminó, sino que sonrío porque sucedió, y volví sin novedad ya que:

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
él guardián de Israel.
(Salmo 121).

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza febrero 2023.

Blog: generaldavila.com

GUERRA EN UCRANIA 12. ¿HACIA EL FINAL DE LA GUERRA? ¿CÓMO SERÁ? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Acabamos de oír al Secretario General de la OTAN Stoltenberg: «La nueva ofensiva rusa en Ucrania ha empezado ya».

Miles de soldados y armas se disponen al ataque.

El caso es que la Inteligencia Militar aún no sabe por dónde es o será ese ataque.

Es indudable que la guerra ha dado un giro en contra de Ucrania. Fue una pena que en el mes de junio cuando Rusia estaba sin iniciativa no se hubiese ayudado más y mejor a Ucrania. Occidente se equivocó. La ayuda parece ser que ahora llega tarde cuando hasta el más elemental Estado Mayor sabía que después de los primeros seis meses de guerra el material de la era soviética se acababa y debería ser reemplazado por el occidental.

Hagamos un resumen:

—Febrero a julio ofensiva Rusa. Los tres factores que lograron detener el avance ruso fueron: Javelin/Stinger/Inteligencia estadounidense.

—Agosto a noviembre contraofensiva ucraniana. Faltó apoyo de sistemas de armas de alta gama (Aviación-Carros de combate-munición de largo alcance y DAA) y aprovechar la desorganización de las unidades rusas. Hubiese sido el golpe definitivo para expulsarlas incluso de Crimea. ¿Por qué no se hizo? Nunca habrá respuesta, pero todos la imaginamos.

—Noviembre hasta ahora: Guerra posicional. Rusia se hace fuerte en el río Dniéper, de Jersón a Zaporiyia, cada vez más fuerte y ejerce su presión en el Dombás, donde hay que adivinar si el esfuerzo lo lleva hacia Jarkov o por el contrario hacia Zaporiyia. Ha reforzado sus unidades, instruido a los movilizados y puesto en marcha toda una industria armamentística que estaba a medio gas. Apoyos internacionales no le faltan; mayores de los que pensamos.

Ucrania está en un momento de indecisión y falta de iniciativa impuestos por la necesidad de más materiales de medio y largo alcance, defensa antiaérea y medios de combate terrestre y aéreos, algo difícil de obtener de un día para otro, sobre todo cuando el adiestramiento (manejo de los elementos coordinados y en formaciones de combate) es muy complejo. Los carros de combate sin el apoyo aéreo poco harán en un escenario de guerra.

Por otro lado la munición necesaria escasea. En palabras de Stoltenberg: «La guerra de Ucrania está consumiendo una enorme cantidad de municiones y agotando las reservas de los aliados» con lo que se gasta más de lo que se fabrica. La artillería de 155 y los cohetes Himars son claves así como los javelin y stinger.

En estos momentos Rusia está mostrando músculo: en el Báltico, en Moldavia, en Ucrania no cesan los bombardeos y en el fondo hay un silencio bélico que habla más que las órdenes de operaciones. Algo se traen entre manos.

No es posible hablar de derrota de una potencia nuclear como Rusia (6.000 Ojivas). Esto lo entienden todos. Se podrá alcanzar un acuerdo que esté basado en los acuerdos de Minsk o en otros nuevos, pero no contemplo la derrota militar de Rusia y si es por el derrocamiento interno de Putin la cosa puede ir a peor.

Quizá estamos ante la última oportunidad de Zelenski. Austin Lloid, Secretario de Estado de Defensa estadounidense, avisa y parece dar de plazo hasta la primavera. Los apoyos no van a ser siempre; son finitos.

Esta guerra como todas da síntomas de agotamiento. Los dos púgiles se abrazan. Hay que esperar al nuevo asalto, si habrá gancho o crochet, KO o victoria por puntos.

En estos momentos hay una carrera hacia la movilización y otra armamentística en ambos bandos. Más hombres, más armamento. Y mucho agotamiento físico y psíquico.

Rusia se mantendrá en el Dniéper y asestará golpes fuertes para alcanzar Bajmut y si puede Jarkov. Enseña su fuerza nuclear, maniobras con los misiles Iskander en Kaliningrado y con los buques cisterna Aframax navega desde el Báltico hasta el Mediterráneo para allí descargar el petróleo en buques cisterna que cargan hasta 700.000 barriles con destino China e India.

Estamos jugando con la velocidad. Hay que se rápido. Temer cualquier cosa y negociar desde una posición de poder. Rusia la busca y desde ese momento hay que escuchar propuestas, aunque en principio parezcan descabelladas, para detener la guerra. Se ha llegado a acuerdos en situaciones más complejas y difíciles que la de Ucrania.

Pongamos fin a esta guerra que a nadie favorece. Cualquier guerra por la que planee el arma nuclear solo puede acabar por medios no militares.

Es tiempo de cosecha. Deberían estar ya sembrados los campos; no de chatarra y odio.

«Cayó en el Océano la luz

del sol esplendorosa, arrastrando

la negra noche sobre el alma tierra;

como era de esperar, a los troyanos

les contrarió que la luz se hundiera,

en cambio, a los aqueos deseada,

tres veces anhelada,

la tenebrosa noche sobrevino»

(Ilíada, VIII, 484)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog; generaldavila.com

16 febrero 2023

El control del estrecho de Gibraltar, los británicos y la guerra de Ucrania. Capitán de Navío Ángel Liberal (R.)

En 1655, Oliver Cromwell, Lord Protector de la Mancomunidad de Inglaterra, Escocia e Irlanda, dijo: «…la ciudad y castillo de  Gibraltar, una vez poseída y ser defendible por nosotros, sería también una gran ventaja para nuestro comercio y un fastidio para los españoles; y nos permitiría, sin necesidad de mantener una gran flota en esas costas –con sólo seis fragatas ligeras situadas allí- hacer más daño a los españoles que con una flota.»

En 1704 los británicos materializaron esa idea de Cromwell con la ocupación de esta ciudad española situada en un punto de importancia estratégica excepcional. Lo hicieron como aliados del Archiduque de Austria, pretendiente al trono de España, y en su nombre.

Aunque en los 319 años de presencia en Gibraltar los británicos han tenido sus altibajos, en 2021 reafirmaron públicamente su interés informando sobre las inversiones que estaban haciendo, desde pocos años atrás y siguen haciendo, para reforzar sus capacidades estratégicas en el Peñón. Son inversiones sobre todo en los campos de la Logística (en la base naval y en el aeródromo de la RAF) y de la Inteligencia.

Al mismo tiempo que aseguran sus intereses mediante la fuerza, como dijo Cromwell, a los británicos les gusta utilizar otros procedimientos más sutiles para lograr o conservar su objetivo que, en este caso, no es otro que mantener la base militar (puerto, aeródromo y estación de Inteligencia) al menor coste posible, como también apuntó el Lord Protector.

Entre sus sutilezas se encuentra la de convencer a personas bien situadas –tanto en España como en el propio Gibraltar- mediante su aparente amistad y, presionarles basándose en sus debilidades (ambiciones personales y corporativas). A unos y otros tratarán de arrancarles favores para conseguir lo que denominan objetivos comunes pero que en realidad son los que refuerzan la defensa de los objetivos británicos, que por supuesto no declaran abiertamente. Hábilmente disfrazan sus intereses particulares contando para ello con una legión de colaboradores españoles, entre otros, en los ámbitos de la política, prensa, cultura, economía, sindical, académico y oficial.

Un ejemplo de lo anterior lo tenemos en la puerta de nuestra casa, con el Peñón «okupado» cuando vinieron a ayudar (objetivos comunes) a uno de los bandos en la Guerra de Sucesión de 1704, y ahí siguen.

Otro ejemplo muy gráfico fue la destrucción, en 1810, de la línea de contravalación construida por los españoles en el istmo que une al Peñón con lo que actualmente es La Línea de la Concepción. La destrucción de los fuertes, con el argumento de la proximidad del invasor francés, permitió a los británicos deshacerse del freno que les impedía su expansión por el istmo y por las aguas que rodean al Peñón.

En tiempos más recientes, cada vez que se encuentran incómodos por las reacciones españolas frente a sus abusos, apelan ¡cómo no! a los objetivos comunes que ahora suelen ser la lucha contra el terrorismo yihadista y el narcotráfico, con la adición a ultimísima hora de la lucha para erradicar el «contrabando de tabaco», por muy surrealista que parezca ya que entre los beneficiarios de ese «comercio» se encuentran el gobierno local y la presencia militar británica en Gibraltar. Sin olvidar el supuesto bienestar de la Comarca del Campo de Gibraltar y lo que denominan «prosperidad compartida».

Es cierto que tendremos algunos objetivos e intereses comunes pero es evidente que, en esta zona, no todos lo son, empezando porque mientras al Reino Unido le interesa seguir en Gibraltar, a España –desde hace 319 años- le interesa que se marchen.

Respecto al terrorismo conviene recordar la poca prisa que se dan para trasladar a su colonia la normativa internacional cuando así les ha convenido. El Reino Unido ratificó el 07.03.2001 el «Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo», de 09.12.1999, y lo hizo extensivo a Gibraltar 20 años después, el 23.03.2020. En cuanto ala «Convención Contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas»(20.12.1988), el Reino Unido la ratificó el 28.06.1991 y la hizo extensiva a Gibraltar 23 años después, el 02.07.2014.

Los argumentos con los que engatusan a quienes son susceptibles de dejarse engatusar evolucionan con los tiempos. Ahora, sin perjuicio de recurrir a los antes citados, va cobrando fuerza el recurso a la guerra de Ucrania y su relación con el estrecho de Gibraltar.

El paso frente al Peñón es imprescindible para los barcos rusos que quieran navegar entre el Atlántico y sus puertos en el mar Negro o en Siria. En la orilla norte del Estrecho, además de nosotros los españoles, están los británicos junto con los americanos, estos dos ajenos a estas latitudes y los tres, aliados en la OTAN.

En el Gibraltar «okupado» y en el fondo marino del Estrecho, nuestros aliados tienen equipos americanos usados para la detección acústica (ACINT) de los submarinos que quieran pasar en inmersión; operan con ellos miembros de la US Navy y de la Royal Navy.

Cerca de punta Europa, en el punto denominado Windmill Hill, tienen la «Estación de Señales»(WHSS) en la que cuentan con equipos para Inteligencia Electrónica (ELINT) y de Comunicaciones (COMINT) servidos por militares británicos y americanos así como radares de exploración costera y visores electro-ópticos que les sirven para la detección de todo lo que navega por la superficie.

Una red cierra la mitad sur de esa «ratonera» que es la base naval de Gibraltar. Protegido en su interior está el HMS Trent que lleva más de ocho meses sin apenas moverse de puerto, posiblemente averiado

Aunque su puerto es como una «ratonera», no dudan en meter allí a submarinos nucleares, británicos y americanos, para repararlos dejándolos inmovilizados un buen número de días.

También tienen misiles, torpedos, minas y munición de artillería en los túneles, no exentos de riesgos, no sólo por derrumbes sino también por incendios. Los derrumbes inutilizaron los depósitos que tenían para unas 200.000 tons. de combustible; un incendio en uno de los túneles provocó una crisis importante en 2022 al inutilizar parte de su capacidad de producción de agua potable por ósmosis inversa pues, como es sabido, en Gibraltar no existen fuentes naturales de agua dulce.

Pañol para almacenaje de materiales peligrosos de la RAF, situado en el extremo de poniente de la pista de aterrizaje, a 715 metros de las viviendas de La Línea de la Concepción

Tienen un aeródromo militar construido en el istmo «okupado» ilegalmente, como un añadido a la «okupación» de 1704. Sus limitaciones son significativas. Entre sus fallos se encuentran las bajas relativamente frecuentes en el número de controladores aéreos, los efectos del viento fuerte de levante o del suroeste, las averías en los equipos de control, la caída de la alimentación eléctrica o los fallos de comunicaciones. En consecuencia, para el uso por los aviones comerciales recurren al aeropuerto internacional de Málaga usándolo –cada vez más- como alternativo (quizá como «auxiliar»), incluso en evidente fraude de ley, para lo que encuentran amplia comprensión y amistades españolas que les facilitan lo que sea menester, en esta y en cualquier otra de las notables carencias que les afectan, como se describió en este Blog el 01.09.2022, «Gibraltar y su dependencia de España». Carencias que se van agravando como consecuencia del Brexit, especialmente las militares.

El caso es que España cuenta no con los 6,2 km2 del Peñón y sus ampliaciones ilegales, sino con toda la costa norte del Estrecho y sus accesos desde cabo de Gata hasta Ayamonte. En la costa sur son españolas Ceuta, Melilla, Chafarinas y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera. No olvidamos los aeropuertos de Málaga, Jerez, Rota, Sevilla y Morón que se encuentran a escasos minutos de vuelo desde el Estrecho.

Es posible que en España, un tanto adormilados por la eficacia de los procedimientos británicos para neutralizar nuestra voluntad, no seamos conscientes de que, mientras enviamos fuerzas de los tres ejércitos a operar a miles de kilómetros de nuestra Patria, tenemos a unos «okupas» no deseados en la puerta de nuestra casa, aprovechándose de nuestras infraestructuras, recursos y medios de producción y, sustrayéndonos una parte importante de nuestro valor geoestratégico; sin contar los riesgos a que someten a nuestra población.

En esta situación cabe preguntarse por qué se les están dando las facilidades de que disfrutan. Si malo es tener una colonia extranjera en el territorio nacional, mucho peor es contribuir a su sostenimiento y sin embargo, eso es lo que muchos españoles hacen.

El transporte marítimo siempre ha sido fundamental para la economía de las naciones, como ahora lo es para Rusia en sus esfuerzos bélicos y económicos por la guerra de Ucrania y para superar las sanciones.

A pesar de su dependencia de España y gracias a la flexibilidad y comprensión de niveles cósmicos que encuentran en Sevilla y en Madrid, sea cual sea el partido político gobernante, podemos estar seguros de que británicos y americanos, desde la colonia militar de Gibraltar, tienen la atención puesta en Rusia y sus submarinos, así como en sus barcos de guerra y mercantes que transitan por el Estrecho. Por ejemplo, los petroleros –sean de la bandera que sea- que trasvasan miles de toneladas de crudo ruso en el mar de Alborán, más allá de las doce millas de Ceuta.

La cooperación entre los países de Occidente en defensa de nuestra libertad y concretamente de la de Ucrania es muy importante; ciertamente es un objetivo a compartir.

El estrecho de Gibraltar también es muy importante para la defensa de Occidente. Sabemos, porque insisten en ello pensando igual que en el siglo XVII, que la ocupación de Gibraltar es importante para los intereses de la defensa del Reino Unido.

Cabe preguntarse si la consecución de los objetivos generales de la defensa de Occidente exige que Gibraltar siga en manos de los británicos y no regrese a sus legítimos propietarios, el pueblo español.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío ( R )

Blog: generaldavila.com

15 febrero 2023

LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA ES UN VERSO SUELTO Rafael Dávila Álvarez

En cierta ocasión escuché a un eminente jurista decir que la Constitución defiende al individuo, pero que luego las leyes, triste realidad, se encargan de vapulearlo frente al grupo. Me quedé de piedra, nada entendía; me ha costado años descubrir la trampa y ver que la Constitución es un verso suelto para el inacabado poema de la falsa lírica de la vida en común.

Ni casa, ni trabajo, ni enseñanza, ni Ley… ¿Orden? Libertad según y hacia donde se mire. La de algunos. Una ilusión escrita entre abrazos y consensos para dejar el terreno abonado a su interpretación. ¿Pero quién se ha creído Montesquieu que es?

Claro que es por eso que yo siempre estuve convencido que España era indisoluble, es decir que no se puede disolver, que ese era el fundamento de lo escrito en la ley grande, y que las tablas de la ley eran tan claras y rotundas que, por si caso, dijeron «esto es tan importante que hay que guardarlo tan guardado que sea como el Banco de España bajo la protección de la Cibeles». Entonces hicieron un Tribunal Constitucional y como no era suficiente dijeron: que sean los militares quienes la protejan bajo sus cañones y espadas, bajo su vigilancia, rigor y seriedad, ellos que tiene el honor y las armas. Y todos se pusieron a cuidar la Ley de leyes.

Por si alguno tenía dudas redactaron un artículo que decía: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

Era mentira. Un verso para que encajase una rima; sin más.

Pero como aquello de las nacionalidades podía desentonar en el poema constitucional, en su lírica manifiesta, y alguno darse cuenta de ello, el más valiente de todos los constituyentes, sabios todos al servicio de los ignorantes, dijo: ¿Dudas? Ya veréis como no hay dudas si enseñamos los cañones; y, entonces, redactaron un nuevo artículo para dejar sentado y bien sentado el anterior; ¡Hala, los soldados, que sean los militares…! Así nacía el artículo 8: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional». Dos mentiras en una, ni indisoluble ni hay misión que valga.

El que más tripa tenía dijo: «A ver si te dan un golpe de Estado, quita quita ese artículo», pero el más pillo de los pillos, que entre los sabios los hay, más sabio que los otros, tan inocentes, le contestó, más bien sentenció: «No te preocupes, que escriban lo que quieran; para lo que va a servir… Mira el golpe de Estado se dará ¡vaya que se dará!, pero no por los militares, sino desde las Instituciones, desde la legalidad impuesta por las leyes que apruebe la soberanía popular, que ya sabes…». Yo no sé nada, ¿qué dices?, murmuró uno del fondo, a lo que el pillo le contestó: mira aceptemos lo que ahora conviene que tengamos y luego ya se verá.

Dicho y hecho. Dado el golpe de Estado ahora se legaliza. Los jueces, asustados por el yugo que los atenaza avisan. Cataluña 2017.

«La deslealtad constitucional y el menosprecio a las bases de la convivencia, incluso cuando fueran seguidos de un alzamiento público y tumultuario, no necesariamente violento, no serían susceptibles de tratamiento penal. En otras palabras, la creación de un marco normativo de ruptura territorial que preparara la secesión de una parte del territorio del Estado, incluso acompañada de actos multitudinarios que condujeran a la inobservancia generalizada de las leyes y al incumplimiento de las decisiones gubernativas o jurisdiccionales que intentaran ponerle término, serían ajenas a la intervención del derecho penal».

Vía libre a la independencia, a la desintegración territorial, se acabó la Constitución.

La ley son los dueños de la calle, de la algarabía, de los medios, información y desinformación, los que son jueces y parte, esos a los que España les sobra.

Sobra la Constitución. Ellos son suficientes y ellos han ganado no en las urnas que les alza en el Congreso, sino en la interpretación de la Constitución, un verso suelto al que en su poema les sobra o al menos sitúan donde mejor les rima para su triste canción del final de España, que según dice el verso suelto: patria común de todos los españoles.

A lo que se ve no lo es.  Nos han robado España mientras dormimos.

Artículo 2, artículo 8… ¿Para qué tanto papel mojado? Aquí lo que vale y manda es una buena ley que ponga en su sitio a la Ley.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 febrero 2023

LA SUCESIÓN EN EL TRONO DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La CONSTITUCIÓN española en su artículo 57 dice:
  1. La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.
  2. El Príncipe heredero, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España.
  3. Extinguidas todas las líneas llamadas en Derecho, las Cortes Generales proveerán a la sucesión en la Corona en la forma que más convenga a los intereses de España.
  4. Aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión en el trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y de las Cortes Generales, quedarán excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes.
  5. Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica.

Visto y de acuerdo con la Constitución el actual orden sucesorio después de Don Felipe es:

  • Doña Leonor, Princesa de Asturias por ser la hija mayor de Don Felipe.
  • Doña Sofía, Infanta de España, segunda hija del Rey Don Felipe.
  • Doña Elena, Infanta de España, hermana mayor del Rey Don Felipe.
  • Don Felipe Juan Froilán, hijo mayor de Doña Elena.
  • Doña Victoria Federica, hija de Doña Elena.

A continuación pasaría la descendencia a Doña Cristina hermana pequeña de Don Felipe y a sus hijos.

Así está la legalidad sucesoria en una nación donde la Ley está en manos de las interpretaciones ad hoc por lo que cualquier cosa puede ser tan legal como la contraria.

Que las leyes son capaces de todo y más, es algo que ya aprendimos: «El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Con un Constitucional no hay Constitución que se resista.

A la hora de asumir los conceptos legales en asuntos de tanta trascendencia para el futuro de España, que no es mañana o pasado sino que puede ser más lejano, hay que dejar todo «atado y bien atado» y no en la frágil flotabilidad de un momento concreto, del barquito de papel que lleva al soldadito de plomo. Porque es probado que el poder tiene recursos para todo, incluso puede modificarlo todo, hasta lo que la Constitución, bien o regular, recoge en su articulado.

Todos ustedes saben que, al menos potencialmente, habrá ley capaz de cambiar el curso sucesorio impuesto por la Constitución sin necesidad de cambiar esta. Desde los dieciséis años.

Mutatis mutandis.

No queda mucho más clara la parte militar en lo que atañe al sucesor del Rey que debe prepararse para ser «El mando supremo de las Fuerzas Armadas (artículo 62 h)», lo que supone un mínimo conocimiento de las mismas.

La Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, dice:

Artículo 2. Empleos militares del Rey y del Príncipe de Asturias.

  1. El Rey tiene el empleo militar de capitán general del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, máximo rango militar que le corresponde en exclusiva como mando supremo de las Fuerzas Armadas.
  2. El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar y tener los empleos militares que, mediante real decreto, determine el Gobierno, que queda facultado para establecer un régimen propio y diferenciado teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y su condición de heredero de la Corona de España.

Y posteriormente en la disposición adicional primera:

«La carrera militar de Su Alteza Real Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, se ajusta a un régimen propio y diferenciado regulado mediante real decreto aprobado en Consejo de Ministros, basado en el régimen del personal de las Fuerzas Armadas y teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y las circunstancias que concurren en su persona como heredero de la Corona de España».

No hay nada más legislado sobre la carrera militar del Príncipe de Asturias. ¿Lo entienden? A mí me cuesta un poco; vamos que no lo entiendo.

Primero dice que «El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar…» es decir, tiene expedita la facultad de hacerlo pero no tiene porqué hacerlo. Podrá, podría…, en fin.

Posteriormente en la disposición adicional primera (ya dio problemas su redacción en la ley 17/99) en lugar de hablar del «Príncipe de Asturias» en general, se centra en una persona concreta: Don Felipe de Borbón; algo insólito en una ley. Extraña y confusa regulación que genera dudas e incluso malintencionadas interpretaciones. ¿Y después de Don Felipe? La ley olvidó que hay una sucesión…

Nada queda claro y pensar que es necesario realizar la carrera militar para ostentar el mando supremo de las Fuerzas Armadas es simple suposición y más cuando hay ministros de Defensa o presidentes del gobierno que no prestan juramento o promesa ante la Bandera.

Por tanto, el interrogante es saber quién decide si la Princesa de Asturias desarrollará la carrera militar, o no. ¿El Rey, la Reina, el Gobierno? ¿O los socios del Gobierno?

Todo queda abierto a interpretaciones y suposiciones. Necesario es que se regule lo antes posible y dejemos la improvisación gubernamental, que en lo referente a los temas de la Casa Real vemos que es demasiado frecuente.

A partir de este momento se requiere una regulación sobre la formación del heredero de la Corona de España y dentro de ella sobre su formación militar.

El orden sucesorio en el trono de España está de alguna manera en desequilibrio legal y cualquier fino movimiento puede deshacer lo hecho por su fragilidad cuando se legisla sin ver el conjunto, sino partidistamente y sin la responsabilidad de las consecuencias, algo muy notable en España y que está actualmente creando un verdadero escándalo político y legal. Uno más.

Lo de la formación militar viene después y ¿a alguien le importa?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2023