GUERRA EN UCRANIA 5. EL REARME. SE AGRAVA LA SITUACIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El análisis que sobre la guerra en Ucrania podemos hacer en momentos como los actuales es preocupante. Todo parece detenido y la información se desvanece sin indicarnos el camino que lleva la guerra. Pero la cruda realidad es otra.

Como ya he escrito en otra ocasión la guerra ha logrado un primer objetivo: acostumbrarnos a vivir con ella como si nada ocurriese. Ha venido para ser nuestra compañera durante muchos años.

Guerra Fría convertida en guerra caliente y su temperatura dependerá del lugar donde te encuentres.

Con esta mala costumbre y el silencio político, militar e informativo, cada vez con mayores probabilidades puede ocurrir tanto lo esperado como lo inesperado. Los datos los manejan unos mientras los otros bebemos en aguas contaminadas.

La guerra sigue y hay factores en los que conviene centrarse para adivinar lo que puede ocurrir. Opiniones de unos y otros, las más son subjetivas, pero bueno es aceptar el abanico de posibilidades y contemplar todas a pesar de los posibles errores de apreciación.

Analicemos lo que ante nosotros tenemos:

—Se ha suscitado una fuerte polémica por la entrega de material de alto rendimiento y potencia bélica en la guerra como son los Carros de Combate Leopard2E, Challenger (británicos), M1 Abrams estadounidenses (incluso antiguos M60) y helicópteros británicos, lo que podría cambiar el rumbo de la guerra. Alemania se muestra remisa a permitir la entrega de los Leopard. No quiere provocar ni romper de manera definitiva con la amarra que le une a la energía.

Pero Rusia amenaza con un ataque en toda regla. No hay tiempo que perder.

En el mapa que les muestro pueden hacerse una idea de la situación. El pasado día 14 enero, Rusia daba señales de  sus intenciones. Los bombardeos de ese día y anteriores (ver croquis), demuestran que el planeamiento ruso pasa actualmente por atacar con artillería y misiles las rutas de abastecimiento y entrada de material de guerra occidental (marcadas en azul en el croquis) y «ablandar» con su artillería los lugares por donde su planeamiento se prepara para lanzar su ofensiva. Sin hacerlo de una manera expresa parece que sus intenciones, como ya venimos insistiendo, están en seguir con una fuerte presión sobre Kiev y lanzar dos ataques, uno por Jarkov, que envolvería a las tropas ucranianas, y otro por el sur (Donets)) en dirección a Zaporiyia, todo ello combinado con una defensa sin idea de retroceso desde Jersón a Zaporiyia apoyándose en el río Dniéper. No queda claro en qué dirección marcará el esfuerzo principal, pero en cualquier caso su objetivo táctico es cerrar la línea Jarkov-Jersón combinado con una amenaza permanente a Kiev apoyándose en Bielorrusia.

Las tropas movilizadas parecen estar preparadas y la llegada de material pesado al frente ruso para incorporarse a las unidades está ya en marcha hace días. Por otro lado Putin ha activado a la industria bélica hasta de manera amenazante.

Solo la entrada urgente de material occidental podría equilibrar esta previsión que incluso podría volverse en contra de Putin y sufrir una definitiva derrota si el Ejército de Ucrania se adelanta. De ahí la urgencia e insistencia de Zelenski en sus peticiones de más y mayor potencia de material de guerra. Solo el azar sabe lo que en estos próximos meses va a ocurrir.

Sin duda el frente no ha variado, es muy amplio, exige muchas unidades tanto para el ataque como para la defensa por lo que Putin juega con una baza importante: la amenaza por el norte (Kiev) para sustraer fuerzas ucranianas en la defensa de la capital. Putin atacará apoyando su flanco derecho (oriental) sobre el río Donets y el izquierdo (occidental) sobre el Dniéper en un frente de unos 200 kilómetros. El triángulo Jarkov-Dnipro-Lugansk debe ser suyo por lo que la actual presión al sur de Bajmut, camino de Jarkov, centra todos sus esfuerzos.

El paso que está dando Ucrania en cuanto a la ayuda de material pesado de guerra  por parte occidental es importante ya que hasta ahora no se ha dado ningún enfrentamiento acorazado ni gran batalla que entre en los anales del arte militar. Podría llegar ese momento en breve. Los movimientos de material y los cambios doctrinales en la táctica lo anuncian.

Esto es lo que vemos sobre el mapa y lo que las informaciones parecen anunciar. Luego queda analizar junto a Clausewitz la fricción.

De lo que hablaremos en otro momento.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

«POPULISMOS» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Joaquín Costa, «El león de Graus» El hombre que en 1898 intentó despertar la conciencia ciudadana.

Lo que buscan en este año electoral, en que las quinielas le dejan en mal lugar, es que su oposición a la Monarquía y a los gastos en Defensa, les sirvan como argumento para captar votos. Y es que queda muy bien ser pacifista cuando los proyectiles de la artillería rusa o los misiles de sus drones, no caen en el patio de sus casa, o cuando pretenden que otros se ocupen en defender tu integridad porque está mal visto invertir en armamento.
Tras el paréntesis navideño, parece que ha llegado el momento de volver al punto crítico en que la situación era absolutamente insostenible.
El mundo al revés. No solo el de la política está equivocado, también el del arte anda mal. Ahora resulta que en el museo de Düsseldorf, desde 1945, un cuadro estaba colgado al revés, sin que los responsable se hubieran dado cuenta.
El elector de cualquier país goza del privilegio de votar por un candidato… que otros eligieron, y aquí es donde nos enfrentamos al primer problema.
Últimamente las reglas del juego democrático se han visto atacadas por el «populismo». Solo hay que ver lo que ocurrió: primero con el asalto al Capitolio de Washington D.C., edificio que alberga las dos cámaras existentes en Estados Unidos: la de los Representantes (Congresistas), y la del Senado (Senadores), donde un tipo intentó dar un golpe de Estado disfrazado de bisonte, y últimamente en Brasil una muchedumbre en bermudas, al no reconocer los seguidores de Bolsonaro su derrota en las urnas.
Parece como si ese «populismo», fuera el signo de nuestro tiempo.
En Brasil acabaron, con actos violentos, asaltando a los tres grandes poderes: la Presidencia, el Congreso, y el Tribunal Supremo de Justicia. Dio la sensación que la Plaza de las Tres Poderes, y las grandes explanadas blancas de la arquitectura moderna de Brasilia, invitasen a esas acampadas en señal de protesta. Al final la culpa se la echarán a Oscar Niemeyer.
Las imágenes que desde allí nos llegaron,, no son las de «o jogo bonito» de su selección de fútbol la «canarinha»; tampoco se parecían a las de la fiebre carnavalera del «sambódromo», y mucho menos, aunque en este mismo escenario, a los metros finales del maratón olímpico de 2016.
Aquellas imágenes fueron otra cosa, muy lejos del lema «Ordem e Progresso» que ondea en su bandera sobre una franja en blanco, y que atraviesa el círculo azul con las 27 estrellas que representan a cada uno de los estados brasileños.
Últimamente, y como el más puro efecto dominó, la violencia de las manifestaciones ha llegado a Perú, donde el Gobierno se ha visto obligado a decretar durante 30 días el estado de emergencia.
Con el bisonte de primer ministro, y la manada de brasileños en bermudas y chanclas playeras llevando la economía del país, la perfección, oiga. ¡Vaya circo!.
Para compensar tanto desatino, ahí tenemos al Presidente de Ucrania, dando una lección al mundo de valor y pundonor, ahí está, en pie, al frente de su país, con esa mirada triste y su verde y sencillo uniforme de campaña, haciendo frente a los misiles que transportan los drones rusos. ¡Y al principio del conflicto me pareció un payaso!.
Con los años, perdí el entusiasmo y la inocencia. Ahora, ante esta sarta de fechorías y mentiras, solo me queda el asombro y la esperanza. Llegará el día en que me será imposible distinguir la realidad de la fantasía.
En las próximas elecciones de diciembre, cuando pongáis el pie en el estribo de la urna, que no se apodere en vosotros la pereza y la ociosidad ¡Cabalgad!.
Como dijo Joaquín Costa el «León de Graus»,
―No podéis dejar que nos gobiernen la «minoría» de los peores.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza enero 2023.

Blog: generaldavila.com

 

RESUMEN SEMANAL GUERRA UCRANIA (15 ENERO 2022) General Dávila

LA GUERRA

-Dadas las circunstancias bélicas a las puertas de la Unión Europa, cada vez más afectada, sin verse el horizonte de pacificación.

-Ante el que podría ser un inminente cambio en el escenario bélico en Ucrania donde se vislumbran próximas acciones tácticas y novedosas operaciones.

-Al no existir en nuestra querida España una información fluida, técnica y creíble sobre el acontecer de la guerra:

Vamos a iniciar un seguimiento analítico de los hechos partiendo de la actual situación y añadiendo cada día el punto de vista de lo que a nuestro juicio puede marcar el devenir de esta guerra que en principio se muestra larga, confusa y en la que cualquier situación más o menos grave está entre las hipótesis a contemplar.

Cada artículo llevará el título de «Guerra en Ucrania» y serán numerados según vayamos publicándolos. Cualquier información que nos pueda ayudar a interpretar lo que está ocurriendo en el campo político, táctico, logístico o cibernético estaremos encantados de recibirla en generaldavila1@gmail.com.

Empezamos la serie.

GUERRA EN UCRANIA 1.- LOS NUEVOS MOVIMIENTOS TÁCTICOS

«Si la guerra fuese exclusivamente una ciencia el hombre dejaría de hacerla. Ni siquiera merecería la pena escribir sobre ella. Es más que ciencia, algo íntimo, intrínseco a su naturaleza: un arte. Por ello la narra en hexámetros un supuesto poeta: Homero. Desde entonces, a pesar de que la voluntad de destrucción del ser humano no tiene límite, sigue siendo el arte la única capacidad o habilidad de la que dispone para acabar con ella con una cierta dignidad» (Jenofonte V).

De la estrategia mejor no hablar. Nada ha cambiado. Rusia quiere Ucrania a toda costa y ha llegado a una situación política que en sus pretensiones estratégicas no cederá un palmo, sino todo lo contrario: querrá más y con más violencia. Solo un cambio interno, posible en la lucha por el poder del Kremlin, podría originar otra estrategia, pero sin olvidar que esa hipótesis puede traducirse en algo peor que Putin: Putin a la enésima potencia. La nuclear razón de los nucleares dirigentes del ruscismo más ortodoxo.

Acción Ejército Ruso: Escudo al sur, espada al este. Mantenerse fuerte en orilla oriental del Dniéper de Jersón a Zaporiyia. Embolsar al Ejército ucraniano (Ataque combinado Jarkov-Dnipro). Permanente amenaza sobre Kiev. Acción Ejército Ucrania. Recuperar territorio por el Este. Mantener el terreno ganado. Cruzar el Dniéper por el sur y envolver al ejército ruso privándole de Crimea. (Un dibujo elaborado por «Jenofonte V»)

Hablemos de la situación táctica porque nos atrevemos a decir que en cualquier momento puede sufrir notables cambios. Nadie parece mojarse en esta clase de predicciones y hacen bien porque hay escasa información y muy pocos tácticos que estudien los factores de la decisión y se atrevan a pronosticar las posibles maniobras de las unidades militares. Sería imprudente y algo temerario. Pero también es verdad que todos los comentaristas de la guerra, me incluyo, dan la impresión de hablar de lugares comunes, de explicar lo que ha pasado sin decir una sola palabra de lo que puede pasar y eso no parece muy justificable ni profesional. Conviene correr el riesgo de equivocarse siempre que el error sea justificable después de haberlo cometido tras un estudio riguroso de la situación, en la que se hayan analizado los factores de misión, terreno, enemigo, medios, ambiente y todo el conjunto de posibilidades que esta guerra trae como novedad: ciencia, tecnología y nuclearización. Nunca me cansaré de repetir: miren el mapa, sitúense y analicen la geografía.

Corramos el riesgo.

Posibles movimientos tácticos próximos

En estos momentos la situación es de frentes estabilizados.

Nos trae recuerdos de la primera guerra de Crimea (1853-1856) donde las armas de fuego de precisión se imponen y surge la nueva táctica en la que el fuego suple a la bayoneta gracias al fusil rayado. Es la guerra de la distancia y el fuego. Escenas de una vieja escuela que trae también los peores recuerdos de la Primera Mundial.

En Ucrania el momento actual es el de una guerra de desgaste de artillería y misiles, drones, munición guiada. Infundir terror y agotamiento material y moral: deplorable el mando, la conducción táctica, la logística, la información y la moral.

Estos momentos de combates locales no decisorios y de incertidumbre llegan impuestos por el desgaste de hombres y materiales y por la climatología de la época. Sigue la guerra de la información penetrante que pretende por un lado desorientar y por otro adivinar los próximos movimientos del contrario. Los habrá.

Las tropas rusas despliegan desde Jarkov hasta Jersón, casi 600 kilómetros de frente, y combaten en un único conjunto que pretende actuar como el guerrero que porta el escudo en el brazo izquierdo y la espada en el derecho. En este caso el escudo lo forma la línea del frente de defensa que sobre el Dniéper va de Jersón a Zaporiyia, unos 300 kilómetros, en la orilla oriental del río. La espada la blande el ejército ruso en el Dombás presionando a base de ataques locales, auténticos golpes de sable y apoyado por la jabalina y las flechas que ahora son los drones y misiles que caen allí donde más daño hacen a las infraestructuras. La presión hace girar el conjunto en sentido contrario a las agujas del reloj con el punto fijo en la línea sur del Dniéper. Es el giro de la guerra, la metáfora de un mundo que se dispone a modificar su movimiento contrario al tiempo medido hasta ahora. Como la Tierra.

El ejército ucraniano embebido en evitar esa acción de gladiador que le lleve a retroceder lucha contra la espada rusa a la espera de poder romper el escudo sobre el Dniéper por la zona de Jersón y así dejar abierto el camino de Crimea, que sería la derrota de Rusia. Dos acciones enfrentadas por ahora sin resolución definitiva. Alguno de los dos debe pasar irremediablemente a la definitiva ofensiva. No hay otra alternativa para vencer en una guerra que se muestra lenta, pesada e interminable. Dependerá mucho del flujo armamentístico y de la moral de la retaguardia. La industria armamentística empieza a resentirse por parte rusa que debe buscar aliados que le proporcionen armas. Una nueva movilización está en marcha, urgente a la vez que polémica. La matanza de reclutas rusos en Nochevieja en el recinto militar de Makiivka ha abierto una herida de difícil curación. Hay junto al dolor una rabia contenida y reproches a los jefes militares rusos que puede hacer mella en los ejércitos. La pregunta está en el aire:

¿Será capaz Rusia de lanzar una ofensiva por el Este, que logre embolsar al ejército ucraniano que ataca por el Donbás?

¿Será capaz Ucrania de romper la defensa rusa sobre el Dniéper en Jersón y alcanzar su retaguardia?

Son las dos hipótesis de planeamiento que, por ahora y con los datos actuales, me atrevo a contemplar. Sin olvidar que continuarán los constantes amagos contra Kiev sometida a intensos bombardeos.

Por parte rusa se contemplan las siguientes debilidades a estas hipótesis:

—Frente defensivo y de posible ataque demasiado amplio.

—Grandes dificultades para apoyar y sostener logísticamente el frente sur.

—Necesidad de una mayor movilización y entrenamiento de su ejército al que se le ve falto de instrucción y escaso de capacidades. Es muy dudosa su moral de combate que deberá reforzar.

—Dudosa capacidad en medios de apoyo: artillería clásica y misiles.

—Falta de una ayuda exterior clara y eficaz en medios y en posición política.

—El Mando y Control de sus acciones conjuntas se ve dificultado por falta de capacidades cibernéticas frente a las tropas ucranianas.

—Hasta ahora adolece de capacidad para llevar ataques por el fuego a distancias tales que corte el flujo de entrada de la ayuda militar a Ucrania.

Todo esto es corregible y podría superarlo, pero sería muy largo en el tiempo y requeriría una ayuda exterior que a día de hoy no tiene.

—Por último es factor a tener en cuenta el incierto futuro político de Putin ya que cada vez son mayores las dudas que se producen en el interior del kremlin y en el seno del ejército aparecen contradicciones sobre el mando y dirección de la guerra.

Por parte de Ucrania también es necesario hacer un análisis de las posibilidades de su única hipótesis válida que es expulsar al ejército ruso del territorio invadido. De todo su territorio.

—Su total dependencia de la ayuda exterior le hace muy vulnerable.

—Como le ocurre a Rusia, el frente de ataque y defensa es muy extenso y requiere de un esfuerzo inabarcable para un ejército de sus dimensiones.

—La movilización de tropas puede llegar a su límite y encontrarse por ello con restricciones en su capacidad de ejecución para llevar a cabo el esfuerzo principal que deberá sostener a base del fuego de sus armas. Algo insuficiente para expulsar a su enemigo si este se defiende bien en el terreno alcanzado.

—La moral y el desgaste tanto de sus unidades como el de la población civil puede decaer y entrar en debilidad y reproches a su Gobierno por no aceptar un final de la guerra pactado.

—Rigor invernal.

Vistas las posibilidades y sus limitaciones habrá que concluir que en la situación actual será el azar, la fricción clausewiana, la que mandará sobre este cúmulo de incertidumbres.

A todo ello hay que añadirle algo que condiciona la guerra no solo desde sus inicios sino desde mucho tiempo antes: lo nuclear. Esa posible utilización del arma nuclear siempre será el condicionante de cualquier decisión que se tome.

Por lo que vemos a día de hoy ninguna opción que se adopte será pacífica sino cada vez más agresiva; incluso definitiva.

Ese es el panorama que puede divisarse y hoy me he comprometido con un humilde análisis de futuro. El tiempo será quien dé o quite razones.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 enero 2023

 

 

GUERRA EN UCRANIA 2.- GUERRA Y VIRUS

2023. Entra repleto de ansiedad. Quieren ser protagonista de los intentos de sus anteriores periodos de tiempo. Se quedaron al borde del abismo. Este nuevo año entra acercándonos más a lo desconocido; una simple brisa nos precipitará al vacío.

Dos motivos destacan en el paisaje: guerra y virus. Podrían ser lo mismo o al menos tener los mismos orígenes y finalidad.

Hobbes en el Leviatán dice: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte». Claro que él tenía un hermano gemelo: el miedo.

Este es un momento así, de vivir con el miedo del tiempo que queremos adivinar. No sería malo si ello fuese constructivo, como la fiebre, un aviso para acudir al médico que ponga remedio. ¿Hay médicos para esta enfermedad?

El 2023 viene con fuertes rémoras que lo hacen viejo en sus andares.

Puede precipitarse:

—La guerra nos ha demostrado que Rusia no era la potencia militar que todos creíamos. Sus capacidades se han visto superadas y la situación que ha creado en el mundo pone en riesgo un futuro en paz con el ingrediente de que se verá forzada a nuevas y más violentas acciones antes de ser derrotada.

Material sigue teniendo a pesar de que se quiere minimizar su poder. Despacio. Ahora la guerra está en punto muerto. Defensiva como ayer explicábamos y fuertes acciones locales cerca de Bajmut. Las grandes urbes y los ríos Dniéper y Donets protagonistas.

—China, la superpotencia, nos trajo una de las peores infecciones vividas por la humanidad sin aún saber a ciencia cierta su origen y consecuencias. Incapaz de dominarla ahora la amenaza es un rebrote de inciertas consecuencias. En qué acabará es una gran duda, pero lo que es indudable es que la credibilidad de China es nula.

Los dos hechos tiene una enorme relación y la misma consecuencia: desestabilización mundial de consecuencias desconocidas para la humanidad y para lo que parece no estamos preparados.

Rusia y China son actores protagonistas, Europa se debate en una crisis de identidad que recuerda a la Guerra de los Treinta Años y el poder de los Estados Unidos se resquebraja desde y por dentro. Por otro lado emergen focos de violencia salvaje en lugares cuyo nombre ni conocíamos. Hemos caído en la misma red de la que nadie sale para contarlo.

¿Todo es fortuito?, ¿preparado y controlado?, ¿o a alguien se le ha estropeado el reloj del tiempo cuando manejaba su maquinaria?

Solo la ciencia se alza como poderosa religión. Es la red donde caemos para hacer dinero, informarnos, alimentarnos de eso tan necesario: no sentirnos solos. Tan juntos estamos, tanto nos ha unido la distancia que hemos olvidado que a nuestro lado hay quien nos reclama. El prójimo ya no está próximo, porque el prójimo duele, y clama, y sufre, y llama, llora, se queja, ríe a la vez que enferma y requiere atención. La lejanía te encierra en una red de sufridores que consuela en su falsa identidad. Se les ve y se les oye, si quieres, pero te consuela ver que están peor que tu: desmotivación emocional. No existen. Son solo imágenes. La guerra la creemos lejos cuando está en todas partes.

En la relación humana manda la distancia. El próximo molesta. En la guerra también: se trata de matar, pero desde lejos.

Lo malo es que, aunque la guerra esté lejos es real y se aproxima; el virus se transforma y mata en silencio. El tiempo ni se detiene ni da marcha atrás.

Ahora es tiempo de mentira, de hablar del clima, de las bondades del corazón humano y su solidario despliegue, del consumismo, de los molinos de viento y del sol que más calienta, pero la realidad se aproxima.

Vete pronto 2023 si lo que traes es solo eso. No eres bienvenido.

Tardará en llegar el orden, aunque algún día lo hará. Hasta entonces habrá que seguir como la indestructibles esperanza del almendro del que decía D. José Jiménez Lozano:

«Su flor es abatida una y otra vez, pero sigue relumbrando cada año; y, según las leyes de Darwin, ya debía de haber mudado, si esa helada siempre ha supuesto su muerte. Pero, entonces, ¿quiere decir esto que incluso el ser siempre abatidos no puede matar nuestra esperanza?, y continúa diciendo don José: «Mata la helada a la flor del almendro, /un año y otro año, y uno y otro siglo, /contra la ley de Darwin./¿Será la flor de Darwin la esperanza humana,/o flor de almendro?».

¿Seguirá floreciendo?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 enero 2022

 

GUERRA EN UCRANIA 3: PUTIN QUIERE VOLVER A KIEV

Sobre el terreno (Jenofonte V))

Los campos de batalla no dan tregua. Ofensiva, defensiva, armas y hombres enfrentados componen una incomprensible imagen en este que ya podríamos bautizar como el nuevo siglo de la oscuridad.

Es conveniente no dejar ni un solo día el análisis de lo que en la Europa civilizada nos enseñan las bombas con su lenguaje de muerte.

Que no callen los filósofos y no falten los psicólogos, pero sobre todo que alguien nos anuncie por donde van las operaciones económicas, políticas y militares para ver si estamos ante el final o solo el principio.

¿Hay un método científico para prever el desarrollo de los acontecimientos bélicos? Rotundamente no; es mi opinión, aunque podría dar una larga lista de opiniones distintas que tampoco acertaron en sus predicciones ni crearon el método. Ni analítico ni sistémico. Solo ejemplos que formaron pero jamás uniformaron o sirvieron para crear una estricta doctrina de cómo hacer la guerra. Ganarla por tanto. Nadie ha tenido el manual perfecto, y el único profeta del hecho bélico es el azar, ni siquiera el pasado ni el todavía inexistente mañana que todos intentamos adivinar. En definitiva creemos que no es preciso recurrir a la filosofía agustiniana para determinar que el futuro de la guerra es impredecible. Todo lo que digamos es un análisis que probablemente será equivocado, pero es indudable que nos acercará a la explicación del porqué ha sucedido lo que sucederá.

Las probabilidades son factor imprescindible en la guerra; se alimentan de información y esta es contradictoria, falsa casi siempre. Es necesario recurrir al buen juicio y al conocimiento, a la experiencia. De ello podremos obtener datos que compongan el día que está por llegar.

«Todo en la guerra es es muy sencillo, pero lo más sencillo es difícil». En la guerra es imposible alcanzar el objetivo tal y como el planeamiento ha previsto. Siempre nos quedamos en el camino hacia el objetivo estratégico. De ahí la necesidad de «una voluntad férrea, poderosa, que se sobreponga a esa fricción» en palabras de Clausewitz. A ello debemos añadir que un general previsible es un general derrotado.

Voluntad férrea e imprevisión del mando estratégico añadido a la fatiga que llegará pronto a las tropas ucranianas hace prever que la guerra está próxima a repetirse en sus inicios. No habrá marcha atrás ni nuevos planeamientos que busquen otros objetivos que los inicialmente marcados en la estrategia rusa: Crimea, el mar de Azov, el mar Negro y por tanto el Donbás.

¿Cuál será el momento de la ofensiva rusa? ¿La habrá?

Si la hay, que está dentro de lo posible, esperará a tener la seguridad de que ahora su objetivo se logrará; o será el final de todo. ¿Está preparando la gran ofensiva?: El momento, si lo hay, será antes de empezar otra vez de cero: antes de que la primavera de nuevo inunde el terreno. Finales de febrero o primeros de marzo. Para Rusia es importante que Ucrania pierda la iniciativa, recuperarla, olvidar por un tiempo los ataques, reforzar sus stocks de armamento y que Europa se ponga nerviosa ante las posibles limitaciones occidentales.

El secretario general de las OTAN acaba de declarar al Financial Times que el ejército ruso busca una pausa operativa: «“congelar” los combates en Ucrania “al menos por un corto período de tiempo para que puedan reagruparse”. Reparar, recuperarse y luego tratar de lanzar una ofensiva más grande la próxima primavera».

La situación táctica del momento es exactamente así. En el triángulo Jarkov, Dnipro, Lugansk, se decide estos días el futuro.

Enfrentamientos locales entre el río Donets y Bajmut además de llevarse a cabo análisis muy rigurosos por parte del ejército ucraniano de por donde hacer daño y romper las defensas rusas en el Dniéper. Entre los ríos Donets y Dniéper se va a dar la batalla táctica que deberá ser eminentemente ofensiva. Rusia podría estar escondiendo una dirección de ataque que envolviera Jarkov, incluso que amenazará a Kiev que va a tener difícil poder alejar la guerra de sus calles.

Estamos ante una pausa operativa que está siendo aprovechada políticamente. Putin tiene que combatir en la cúpula política del Kremlin y Zelenski no puede olvidar ni un minuto que la victoria y la moral de sus tropas dependen de la ayuda externa.

Tendremos que esperar unos meses y mientras tanto no perder de vista el actual campo táctico donde se combate a vida o muerte. Tampoco la guerra política que se desarrolla en el interior y exterior del Kremlin. Podía ser una batalla definitiva para bien o para peor.

Putin sueña con Kiev; Zelenski con Sebastopol.

Pero la guerra sigue cada día con más violencia. y todos soñamos con ella.

Mientras el mundo da muestras de una locura contagiosa. La nueva pandemia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 enero 2023

GUERRA DE UCRANIA 4: RELEVO EN EL MANDO RUSO

Por lo que veo en el terreno, todo es posible (Jenofonte V)

En la guerra cualquier noticia es analizada para convertirse, una vez valorada y extraídas sus consecuencias, en inteligencia.

La estadounidense lo hace ahora con los repentinos cambios que Putin ha introducido entre los mandos militares al frente de la invasión de Ucrania.

Comprobada la veracidad de la información hay que valorarla. Son un excelente indicador —golondrina primaveral— que —si no está despistada—algo anuncia.

Valeri Gerasimov es el nuevo Jefe en la estructura militar de guerra rusa y que parece consecuencia de una clara necesidad de coordinación en las operaciones militares del ejército ruso que actuaba sin mando y control alejado de las realidades de un frente tan extenso donde el planeamiento conjunto de las acciones es la clave para una convergencia definida hacia el mismo objetivo. Hasta ahora las acciones por el sur y el este no tenían una secuencia combativa que las uniese.

El nuevo general trae como primer objetivo el Mando y Control de toda la operación en Ucrania para lo que contará con Surovikin como jefe de las fuerzas Aeroespaciales, al general Salyukov como jefe de las fuerzas Terrestres y al general Alexei Kim como adjunto y más próximo colaborador en las tareas de planeamiento.

Estos cambios son frecuentes en el ejército ruso, pero en este caso han sido aireados lo que ya marca una intención. Conocer a tu adversario es tan importante como conocerte a ti mismo. Quizá esto segundo sea más difícil. No todos reaccionan igual y sus planeamientos pueden ser más o menos académicos, pero sin duda el orden es un elemento primordial en cualquier ejército que quiera ganar un combate. No lo había en el planeamiento ruso. Veremos en qué cambia.

No es solo necesario en el mando de las operaciones, sino en en la forma de llevarlas a cabo. Pronto asistiremos a una modificación de la táctica para alcanzar los objetivos, aunque aquí el único que no cambia es Putin que sigue con su estrategia de acabar con Ucrania. Está quemando sus últimos cartuchos lo que le hace, si cabe, más peligroso.

Entre las hipótesis que pueden plantearse existen dos fundadas en los datos que a fecha de hoy son más llamativos: el cambio de mandos militares por parte de Rusia y la urgente necesidad en la que se ve el ejército ucraniano de carros de combate. Ambas responden a lo mismo: se prevé una acción rusa que desequilibre la situación actual en el frente. Rusia quiere la iniciativa y Ucrania necesita medios para evitarlo.

«Pido a los Dioses que me libren de estas fatigas, de este velar sin fin que todo el año prolongo, como un perro, en el punto más alto del techo de los Atridas, contemplando las constelaciones de los Astros nocturnos, que traen a los vivos invierno
y verano, reyes resplandecientes que en el Éter destellan, y se levantan y presentan ante mí. Y ahora espero la señal de la antorcha, el esplendor del fuego que ha de anunciar, desde Troya, la toma de la ciudad. He aquí lo que el corazón de la mujer imperiosa manda y desea. Aquí y allá, durante la noche, en mi lecho húmedo de rocío y no frecuentado por los Ensueños, la inquietud me mantiene en vela, y tiemblo por que el sueño me cierre los párpados» (El Vigía en AGAMENÓN de Esquilo).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

13 enero 2023

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Entrevista Televisión Canaria

 

youtube.com/watch

Entrevista Televisión Canaria

GUERRA DE UCRANIA 4: RELEVO EN EL MANDO RUSO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Por lo que veo en el terreno, todo es posible (Jenofonte V)

En la guerra cualquier noticia es analizada para convertirse, una vez valorada y extraídas sus consecuencias, en inteligencia.

La estadounidense lo hace ahora con los repentinos cambios que Putin ha introducido entre los mandos militares al frente de la invasión de Ucrania.

Comprobada la veracidad de la información hay que valorarla. Son un excelente indicador —golondrina primaveral— que —si no está despistada—algo anuncia.

Valeri Gerasimov es el nuevo Jefe en la estructura militar de guerra rusa y que parece consecuencia de una clara necesidad de coordinación en las operaciones militares del ejército ruso que actuaba sin mando y control alejado de las realidades de un frente tan extenso donde el planeamiento conjunto de las acciones es la clave para una convergencia definida hacia el mismo objetivo. Hasta ahora las acciones por el sur y el este no tenían una secuencia combativa que las uniese.

El nuevo general trae como primer objetivo el Mando y Control de toda la operación en Ucrania para lo que contará con Surovikin como jefe de las fuerzas Aeroespaciales, al general Salyukov como jefe de las fuerzas Terrestres y al general Alexei Kim como adjunto y más próximo colaborador en las tareas de planeamiento.

Estos cambios son frecuentes en el ejército ruso, pero en este caso han sido aireados lo que ya marca una intención. Conocer a tu adversario es tan importante como conocerte a ti mismo. Quizá esto segundo sea más difícil. No todos reaccionan igual y sus planeamientos pueden ser más o menos académicos, pero sin duda el orden es un elemento primordial en cualquier ejército que quiera ganar un combate. No lo había en el planeamiento ruso. Veremos en qué cambia.

El orden no es solo necesario en el planeamineto de las operaciones, sino en el control al llevarlas a cabo. Pronto asistiremos a una modificación de la táctica para alcanzar los objetivos, aunque aquí el único que no cambia es Putin que sigue con su estrategia de acabar con Ucrania. Está quemando sus últimos cartuchos lo que le hace, si cabe, más peligroso.

Entre las hipótesis que pueden plantearse existen dos fundadas en los datos que a fecha de hoy son más llamativos: el cambio de mandos militares por parte de Rusia y la urgente necesidad en la que se ve el ejército ucraniano de carros de combate. Ambas responden a lo mismo: se prevé una acción rusa que desequilibre la situación actual en el frente. Rusia quiere la iniciativa y Ucrania necesita medios para evitarlo.

«Pido a los Dioses que me libren de estas fatigas, de este velar sin fin que todo el año prolongo, como un perro, en el punto más alto del techo de los Atridas, contemplando las constelaciones de los Astros nocturnos, que traen a los vivos invierno
y verano, reyes resplandecientes que en el Éter destellan, y se levantan y presentan ante mí. Y ahora espero la señal de la antorcha, el esplendor del fuego que ha de anunciar, desde Troya, la toma de la ciudad. He aquí lo que el corazón de la mujer imperiosa manda y desea. Aquí y allá, durante la noche, en mi lecho húmedo de rocío y no frecuentado por los Ensueños, la inquietud me mantiene en vela, y tiemblo por que el sueño me cierre los párpados» (El Vigía en AGAMENÓN de Esquilo).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

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13 enero 2023

 

 

GUERRA EN UCRANIA 3: PUTIN QUIERE VOLVER A KIEV General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Sobre el terreno (Jenofonte V))

Los campos de batalla no dan tregua. Ofensiva, defensiva, armas y hombres enfrentados componen una incomprensible imagen en este que ya podríamos bautizar como el nuevo siglo de la oscuridad.

Es conveniente no dejar ni un solo día el análisis de lo que en la Europa civilizada nos enseñan las bombas con su lenguaje de muerte.

Que no callen los filósofos y no falten los psicólogos, pero sobre todo que alguien nos anuncie por donde van las operaciones económicas, políticas y militares para ver si estamos ante el final o solo el principio.

¿Hay un método científico para prever el desarrollo de los acontecimientos bélicos? Rotundamente no; es mi opinión, aunque podría dar una larga lista de opiniones distintas que tampoco acertaron en sus predicciones ni crearon el método. Ni analítico ni sistémico. Solo ejemplos que formaron pero jamás uniformaron o sirvieron para crear una estricta doctrina de cómo hacer la guerra. Ganarla por tanto. Nadie ha tenido el manual perfecto, y el único profeta del hecho bélico es el azar, ni siquiera el pasado ni el todavía inexistente mañana que todos intentamos adivinar. En definitiva creemos que no es preciso recurrir a la filosofía agustiniana para determinar que el futuro de la guerra es impredecible. Todo lo que digamos es un análisis que probablemente será equivocado, pero es indudable que nos acercará a la explicación del porqué ha sucedido lo que sucederá.

Las probabilidades son factor imprescindible en la guerra; se alimentan de información y esta es contradictoria, falsa casi siempre. Es necesario recurrir al buen juicio y al conocimiento, a la experiencia. De ello podremos obtener datos que compongan el día que está por llegar.

«Todo en la guerra es es muy sencillo, pero lo más sencillo es difícil». En la guerra es imposible alcanzar el objetivo tal y como el planeamiento ha previsto. Siempre nos quedamos en el camino hacia el objetivo estratégico. De ahí la necesidad de «una voluntad férrea, poderosa, que se sobreponga a esa fricción» en palabras de Clausewitz. A ello debemos añadir que un general previsible es un general derrotado.

Voluntad férrea e imprevisión del mando estratégico añadido a la fatiga que llegará pronto a las tropas ucranianas hace prever que la guerra está próxima a repetirse en sus inicios. No habrá marcha atrás ni nuevos planeamientos que busquen otros objetivos que los inicialmente marcados en la estrategia rusa: Crimea, el mar de Azov, el mar Negro y por tanto el Donbás.

¿Cuál será el momento de la ofensiva rusa? ¿La habrá?

Si la hay, que está dentro de lo posible, esperará a tener la seguridad de que ahora su objetivo se logrará; o será el final de todo. ¿Está preparando la gran ofensiva?: El momento, si lo hay, será antes de empezar otra vez de cero: antes de que la primavera de nuevo inunde el terreno. Finales de febrero o primeros de marzo. Para Rusia es importante que Ucrania pierda la iniciativa, recuperarla, olvidar por un tiempo los ataques, reforzar sus stocks de armamento y que Europa se ponga nerviosa ante las posibles limitaciones occidentales.

El secretario general de las OTAN acaba de declarar al Financial Times que el ejército ruso busca una pausa operativa: «“congelar” los combates en Ucrania “al menos por un corto período de tiempo para que puedan reagruparse”. Reparar, recuperarse y luego tratar de lanzar una ofensiva más grande la próxima primavera».

La situación táctica del momento es exactamente así. En el triángulo Jarkov, Dnipro, Lugansk, se decide estos días el futuro.

Enfrentamientos locales entre el río Donets y Bajmut además de llevarse a cabo análisis muy rigurosos por parte del ejército ucraniano de por donde hacer daño y romper las defensas rusas en el Dniéper. Entre los ríos Donets y Dniéper se va a dar la batalla táctica que deberá ser eminentemente ofensiva. Rusia podría estar escondiendo una dirección de ataque que envolviera Jarkov, incluso que amenazará a Kiev que va a tener difícil poder alejar la guerra de sus calles.

Estamos ante una pausa operativa que está siendo aprovechada políticamente. Putin tiene que combatir en la cúpula política del Kremlin y Zelenski no puede olvidar ni un minuto que la victoria y la moral de sus tropas dependen de la ayuda externa.

Tendremos que esperar unos meses y mientras tanto no perder de vista el actual campo táctico donde se combate a vida o muerte. Tampoco la guerra política que se desarrolla en el interior y exterior del Kremlin. Podía ser una batalla definitiva para bien o para peor.

Putin sueña con Kiev; Zelenski con Sebastopol.

Pero la guerra sigue cada día con más violencia. y todos soñamos con ella.

Mientras el mundo da muestras de una locura contagiosa. La nueva pandemia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 enero 2023

GUERRA EN UCRANIA 2.- GUERRA Y VIRUS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

GUERRA EN UCRANIA 2.- GUERRA Y VIRUS

2023. Entra repleto de ansiedad. Quieren ser protagonista de los intentos de sus anteriores periodos de tiempo. Se quedaron al borde del abismo. Este nuevo año entra acercándonos más a lo desconocido; una simple brisa nos precipitará al vacío.

Dos motivos destacan en el paisaje: guerra y virus. Podrían ser lo mismo o al menos tener los mismos orígenes y finalidad.

Hobbes en el Leviatán dice: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte». Claro que él tenía un hermano gemelo: el miedo.

Este es un momento así, de vivir con el miedo del tiempo que queremos adivinar. No sería malo si ello fuese constructivo, como la fiebre, un aviso para acudir al médico que ponga remedio. ¿Hay médicos para esta enfermedad?

El 2023 viene con fuertes rémoras que lo hacen viejo en sus andares.

Puede precipitarse:

—La guerra nos ha demostrado que Rusia no era la potencia militar que todos creíamos. Sus capacidades se han visto superadas y la situación que ha creado en el mundo pone en riesgo un futuro en paz con el ingrediente de que se verá forzada a nuevas y más violentas acciones antes de ser derrotada.

Material sigue teniendo a pesar de que se quiere minimizar su poder. Despacio. Ahora la guerra está en punto muerto. Defensiva como ayer explicábamos y fuertes acciones locales cerca de Bajmut. Las grandes urbes y los ríos Dniéper y Donets protagonistas.

—China, la superpotencia, nos trajo una de las peores infecciones vividas por la humanidad sin aún saber a ciencia cierta su origen y consecuencias. Incapaz de dominarla ahora la amenaza es un rebrote de inciertas consecuencias. En qué acabará es una gran duda, pero lo que es indudable es que la credibilidad de China es nula.

Los dos hechos tiene una enorme relación y la misma consecuencia: desestabilización mundial de consecuencias desconocidas para la humanidad y para lo que parece no estamos preparados.

Rusia y China son actores protagonistas, Europa se debate en una crisis de identidad que recuerda a la Guerra de los Treinta Años y el poder de los Estados Unidos se resquebraja desde y por dentro. Por otro lado emergen focos de violencia salvaje en lugares cuyo nombre ni conocíamos. Hemos caído en la misma red de la que nadie sale para contarlo.

¿Todo es fortuito?, ¿preparado y controlado?, ¿o a alguien se le ha estropeado el reloj del tiempo cuando manejaba su maquinaria?

Solo la ciencia se alza como poderosa religión. Es la red donde caemos para hacer dinero, informarnos, alimentarnos de eso tan necesario: no sentirnos solos. Tan juntos estamos, tanto nos ha unido la distancia que hemos olvidado que a nuestro lado hay quien nos reclama. El prójimo ya no está próximo, porque el prójimo duele, y clama, y sufre, y llama, llora, se queja, ríe a la vez que enferma y requiere atención. La lejanía te encierra en una red de sufridores que consuela en su falsa identidad. Se les ve y se les oye, si quieres, pero te consuela ver que están peor que tu: desmotivación emocional. No existen. Son solo imágenes. La guerra la creemos lejos cuando está en todas partes.

En la relación humana manda la distancia. El próximo molesta. En la guerra también: se trata de matar, pero desde lejos.

Lo malo es que, aunque la guerra esté lejos es real y se aproxima; el virus se transforma y mata en silencio. El tiempo ni se detiene ni da marcha atrás.

Ahora es tiempo de mentira, de hablar del clima, de las bondades del corazón humano y su solidario despliegue, del consumismo, de los molinos de viento y del sol que más calienta, pero la realidad se aproxima.

Vete pronto 2023 si lo que traes es solo eso. No eres bienvenido.

Tardará en llegar el orden, aunque algún día lo hará. Hasta entonces habrá que seguir como la indestructibles esperanza del almendro del que decía D. José Jiménez Lozano:

«Su flor es abatida una y otra vez, pero sigue relumbrando cada año; y, según las leyes de Darwin, ya debía de haber mudado, si esa helada siempre ha supuesto su muerte. Pero, entonces, ¿quiere decir esto que incluso el ser siempre abatidos no puede matar nuestra esperanza?, y continúa diciendo don José: «Mata la helada a la flor del almendro, /un año y otro año, y uno y otro siglo, /contra la ley de Darwin./¿Será la flor de Darwin la esperanza humana,/o flor de almendro?».

¿Seguirá floreciendo?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 enero 2022

 

 

 

GIBRALTAR. UNA SOLUCIÓN AÚN ES POSIBLE. (Parte I) Aurelio Fernández Diz. Capitán de Navío (R)

En un detallado documental sobre Gibraltar que acabo de ver he podido comprobar que la realidad actual de la colonia coincide con la de cualquier pueblo andaluz, pero en el que ya no cabe ni un geranio más.

Para salir de sus estrecheces los responsables de la colonia tienden a ganarle terreno al mar o crecer hacia arriba. Para ambas opciones necesitan la verja abierta y la incondicional colaboración de políticos y empresarios españoles, sufridos “colaboradores” que hasta ahora nunca se la han negado.

Los yanitos disponen también de un amplio campo de futbol cuya función principal no es la práctica del llamado deporte rey sino la de servir de propaganda a su ansiado deseo de que Gibraltar sea reconocido internacionalmente como una entidad con personalidad jurídica propia, aunque esa personalidad se materialice solo en un puntito blanco en la costa Sur de España.

La colonia de Gibraltar es, en su conjunto, un continuo querer y no poder que perdurará en el tiempo mientras los españoles no se cansen de ser tratados sin consideración alguna, por uno de sus más importantes aliados, como si fuesen pintorescos indígenas de alguno de los13 territorios que el RU administra en los más apartados mares del mundo.

La sensación de enclaustramiento y preocupación por el futuro de su pueblo, sin los apoyos que ahora encuentra al Norte de la verja, ocupan el alma del “ministro principal”, Fabian Picardo (FP),al que le está costando mucho trabajo conseguir que sus mentores británicos acepten unas nuevas relaciones con España que le permitan seguir disfrutando sin problemas del ir y venir a su residencia habitual en una lujosa urbanización de la costa española. Pero no lo tiene fácil porque a los mentores de FP solo les interesa conservar uno de los pilares más importantes de su estrategia naval y todo lo demás son simples instrumentos para maquillar su injustificable conducta colonial.

Calle principal en el centro de Gibraltar (Foto Dreamstime)

No sabemos exactamente cuándo, pero todo indica que FP ha terminado por darse cuenta de que la finca de la que es un simple administrador no puede vivir, no puede existir por si sola amputada del cuerpo de España a la indudablemente pertenece.

La actual existencia de la colonia Gibraltar y su alto nivel económico, consecuencia de sus diferencias fiscales con España, progresivamente envidiado por sus vecinos de La Línea, es posible por ser el resultado de dos pertinaces obstinaciones y una torpeza:

  • una pertinaz obstinación del Reino Unido (RU) empeñado desde hace ya 310 años en retener, y no devolver a su legítimo propietario la colonia ocupada, absolutamente en contra de la correspondiente resolución del comité de descolonización de NNUU[1]. Su pertinaz obstinación ha llevado al RU a apoderarse ilegalmente de la zona en la que instaló el aeropuerto y le está llevando ahora a aumentar unilateralmente su mar territorial, algo expresamente prohibido por el Tratado de Utrecht, cercenando lo que hasta hace poco era mar territorial español.
  • una torpe y no menos pertinaz obstinación de los gobiernos españoles, al menos durante los últimos 48 años, empeñados en no reclamar con la contundencia debida, como es su obligación, la devolución de la colonia, en parte obligadamente cedida y en parte claramente usurpada. Esta obstinación se está materializando, en los últimos años, en una clara y demostrada falta de interés de los sucesivos gobiernos españoles en no aprovechar las posibilidades ofrecidas por el Brexit para mejorar ante la opinión pública internacional las condiciones de la reclamación española. Antes, al contrario, se está tratando de negociar con las autoridades británicas la creación de una zona de prosperidad compartida, que es el sueño de FP y del alcalde de La Línea, y que, de llevarse a efecto, puede terminar con las posibilidades de recuperar la colonia para siempre. La creación de esta zona requiere el derribo de la verja, una de las principales bazas que España tiene para recuperar algún día su dañada integridad territorial.

La situación es tan difícil de entender que hasta despierta las suspicacias de la parte británica que, según las ultimas noticias, no aprueban el derribo de la verja y consiguiente libre tránsito de personas y mercancías, muy en contra de lo que hasta hace unos días defendía FP, que ahora defiende todo  lo contrario, lo que demuestra la  absoluta liviandad e hipocresía  de todas las llamadas instituciones gibraltareñas que no son otra cosa que un simple  camuflaje del comportamiento muchas veces taimado del RU  en la zona. Porque no existe más opción para los actuales yanitos, esos que no quieren ser españoles ni tampoco pueden ser ingleses, que defender numantinamente los intereses de éstos.

Después de años de estudiar y escribir sobre Gibraltar he podido llegar a la siguiente conclusión:

-La colonia de Gibraltar es un cáncer en fase metastásica, cuya curación será casi imposible si no se le pone el remedio adecuado de un modo casi inmediato.

-Esta situación, podrá dañar para siempre nuestra integridad territorial, nuestra seguridad, nuestra economía y hasta nuestro honor como potencia histórica, económica y cultural, sin par en el campo internacional.

-Hace unos días que el gobierno británico concedió a Gibraltar el honroso título de “ciudad británica” algo que al parecer ya le había sido concedido en 1842, motivo por lo que tenemos derecho a temer que esta decisión sea un adelanto a la posible declaración de todo el territorio de Gibraltar como territorio británico, como en su día propuso el partido responsable del Brexit, el UKIP, que tantos problemas le está trayendo al noble pueblo inglés. Decisión de gravedad extrema porque lo que se cedió en Utrecht fue, estrictamente la propiedad de un terreno para crear una base naval, no su soberanía para hacer otra cosa.

Por este y otros motivos todos los gobiernos de España tienen que ponerse serios al más alto nivel. No se puede esperar más. El tiempo trabaja en nuestra contra. Es una cuestión de honor y dignidad. La misma seriedad con la que China supo reclamar a plazo fijo la devolución de la colonia británica de Hong Kong. Una grave crisis entre dos de los más importantes aliados de la OTAN no beneficiaria en nada a la permanencia del modo de vivir en democracia y libertad del mundo occidental y que Putin y Xi Jinping están poniendo en entredicho en Ucrania. Para lograr que  algún día no demasiado lejano la bandera española vuelva a ondear en lo alto del Peñón, como todos los españoles deseamos, parece necesaria una solución negociada, con la participación de los EEUU, que dé plena satisfacción a todos los intereses en juego. Podré ampliar esta propuesta de solución en un próximo artículo si fuese de interés para algÚn lector.

Madrid, 5 enero 2023.

Aurelio Fernández Diz. Capitán de Navío (R)

 

[1] El 18 de diciembre de 1968 la Asamblea General de NNUU solicitó del RU, como potencia administradora, que pusiera fin a la situación colonial de Gibraltar antes del 1 de octubre de 1969, petición que, aun hoy, el RU sigue sin cumplir.

GUERRA EN UCRANIA 1.- LOS NUEVOS MOVIMIENTOS TÁCTICOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

LA GUERRA

-Dadas las circunstancias bélicas a las puertas de la Unión Europa, cada vez más afectada, sin verse el horizonte de pacificación.

-Ante el que podría ser un inminente cambio en el escenario bélico en Ucrania donde se vislumbran próximas acciones tácticas y novedosas operaciones.

-Al no existir en nuestra querida España una información fluida, técnica y creíble sobre el acontecer de la guerra:

Vamos a iniciar un seguimiento analítico de los hechos partiendo de la actual situación y añadiendo cada día el punto de vista de lo que a nuestro juicio puede marcar el devenir de esta guerra que en principio se muestra larga, confusa y en la que cualquier situación más o menos grave está entre las hipótesis a contemplar.

Cada artículo llevará el título de «Guerra en Ucrania» y serán numerados según vayamos publicándolos. Cualquier información que nos pueda ayudar a interpretar lo que está ocurriendo en el campo político, táctico, logístico o cibernético estaremos encantados de recibirla en generaldavila1@gmail.com.

Empezamos la serie.

GUERRA EN UCRANIA 1.- LOS NUEVOS MOVIMIENTOS TÁCTICOS

«Si la guerra fuese exclusivamente una ciencia el hombre dejaría de hacerla. Ni siquiera merecería la pena escribir sobre ella. Es más que ciencia, algo íntimo, intrínseco a su naturaleza: un arte. Por ello la narra en hexámetros un supuesto poeta: Homero. Desde entonces, a pesar de que la voluntad de destrucción del ser humano no tiene límite, sigue siendo el arte la única capacidad o habilidad de la que dispone para acabar con ella con una cierta dignidad» (Jenofonte V).

De la estrategia mejor no hablar. Nada ha cambiado. Rusia quiere Ucrania a toda costa y ha llegado a una situación política que en sus pretensiones estratégicas no cederá un palmo, sino todo lo contrario: querrá más y con más violencia. Solo un cambio interno, posible en la lucha por el poder del Kremlin, podría originar otra estrategia, pero sin olvidar que esa hipótesis puede traducirse en algo peor que Putin: Putin a la enésima potencia. La nuclear razón de los nucleares dirigentes del ruscismo más ortodoxo.

Acción Ejército Ruso: Escudo al sur, espada al este. Mantenerse fuerte en orilla oriental del Dniéper de Jersón a Zaporiyia. Embolsar al Ejército ucraniano (Ataque combinado Jarkov-Dnipro). Permanente amenaza sobre Kiev. Acción Ejército Ucrania. Recuperar territorio por el Este. Mantener el terreno ganado. Cruzar el Dniéper por el sur y envolver al ejército ruso privándole de Crimea. (Un dibujo elaborado por «Jenofonte V»)

Hablemos de la situación táctica porque nos atrevemos a decir que en cualquier momento puede sufrir notables cambios. Nadie parece mojarse en esta clase de predicciones y hacen bien porque hay escasa información y muy pocos tácticos que estudien los factores de la decisión y se atrevan a pronosticar las posibles maniobras de las unidades militares. Sería imprudente y algo temerario. Pero también es verdad que todos los comentaristas de la guerra, me incluyo, dan la impresión de hablar de lugares comunes, de explicar lo que ha pasado sin decir una sola palabra de lo que puede pasar y eso no parece muy justificable ni profesional. Conviene correr el riesgo de equivocarse siempre que el error sea justificable después de haberlo cometido tras un estudio riguroso de la situación, en la que se hayan analizado los factores de misión, terreno, enemigo, medios, ambiente y todo el conjunto de posibilidades que esta guerra trae como novedad: ciencia, tecnología y nuclearización. Nunca me cansaré de repetir: miren el mapa, sitúense y analicen la geografía.

Corramos el riesgo.

Posibles movimientos tácticos próximos

En estos momentos la situación es de frentes estabilizados.

Nos trae recuerdos de la primera guerra de Crimea (1853-1856) donde las armas de fuego de precisión se imponen y surge la nueva táctica en la que el fuego suple a la bayoneta gracias al fusil rayado. Es la guerra de la distancia y el fuego. Escenas de una vieja escuela que trae también los peores recuerdos de la Primera Mundial.

En Ucrania el momento actual es el de una guerra de desgaste de artillería y misiles, drones, munición guiada. Infundir terror y agotamiento material y moral: deplorable el mando, la conducción táctica, la logística, la información y la moral.

Estos momentos de combates locales no decisorios y de incertidumbre llegan impuestos por el desgaste de hombres y materiales y por la climatología de la época. Sigue la guerra de la información penetrante que pretende por un lado desorientar y por otro adivinar los próximos movimientos del contrario. Los habrá.

Las tropas rusas despliegan desde Jarkov hasta Jersón, casi 600 kilómetros de frente, y combaten en un único conjunto que pretende actuar como el guerrero que porta el escudo en el brazo izquierdo y la espada en el derecho. En este caso el escudo lo forma la línea del frente de defensa que sobre el Dniéper va de Jersón a Zaporiyia, unos 300 kilómetros, en la orilla oriental del río. La espada la blande el ejército ruso en el Dombás presionando a base de ataques locales, auténticos golpes de sable y apoyado por la jabalina y las flechas que ahora son los drones y misiles que caen allí donde más daño hacen a las infraestructuras. La presión hace girar el conjunto en sentido contrario a las agujas del reloj con el punto fijo en la línea sur del Dniéper. Es el giro de la guerra, la metáfora de un mundo que se dispone a modificar su movimiento contrario al tiempo medido hasta ahora. Como la Tierra.

El ejército ucraniano embebido en evitar esa acción de gladiador que le lleve a retroceder lucha contra la espada rusa a la espera de poder romper el escudo sobre el Dniéper por la zona de Jersón y así dejar abierto el camino de Crimea, que sería la derrota de Rusia. Dos acciones enfrentadas por ahora sin resolución definitiva. Alguno de los dos debe pasar irremediablemente a la definitiva ofensiva. No hay otra alternativa para vencer en una guerra que se muestra lenta, pesada e interminable. Dependerá mucho del flujo armamentístico y de la moral de la retaguardia. La industria armamentística empieza a resentirse por parte rusa que debe buscar aliados que le proporcionen armas. Una nueva movilización está en marcha, urgente a la vez que polémica. La matanza de reclutas rusos en Nochevieja en el recinto militar de Makiivka ha abierto una herida de difícil curación. Hay junto al dolor una rabia contenida y reproches a los jefes militares rusos que puede hacer mella en los ejércitos. La pregunta está en el aire:

¿Será capaz Rusia de lanzar una ofensiva por el Este, que logre embolsar al ejército ucraniano que ataca por el Donbás?

¿Será capaz Ucrania de romper la defensa rusa sobre el Dniéper en Jersón y alcanzar su retaguardia?

Son las dos hipótesis de planeamiento que, por ahora y con los datos actuales, me atrevo a contemplar. Sin olvidar que continuarán los constantes amagos contra Kiev sometida a intensos bombardeos.

Por parte rusa se contemplan las siguientes debilidades a estas hipótesis:

—Frente defensivo y de posible ataque demasiado amplio.

—Grandes dificultades para apoyar y sostener logísticamente el frente sur.

—Necesidad de una mayor movilización y entrenamiento de su ejército al que se le ve falto de instrucción y escaso de capacidades. Es muy dudosa su moral de combate que deberá reforzar.

—Dudosa capacidad en medios de apoyo: artillería clásica y misiles.

—Falta de una ayuda exterior clara y eficaz en medios y en posición política.

—El Mando y Control de sus acciones conjuntas se ve dificultado por falta de capacidades cibernéticas frente a las tropas ucranianas.

—Hasta ahora adolece de capacidad para llevar ataques por el fuego a distancias tales que corte el flujo de entrada de la ayuda militar a Ucrania.

Todo esto es corregible y podría superarlo, pero sería muy largo en el tiempo y requeriría una ayuda exterior que a día de hoy no tiene.

—Por último es factor a tener en cuenta el incierto futuro político de Putin ya que cada vez son mayores las dudas que se producen en el interior del kremlin y en el seno del ejército aparecen contradicciones sobre el mando y dirección de la guerra.

Por parte de Ucrania también es necesario hacer un análisis de las posibilidades de su única hipótesis válida que es expulsar al ejército ruso del territorio invadido. De todo su territorio.

—Su total dependencia de la ayuda exterior le hace muy vulnerable.

—Como le ocurre a Rusia, el frente de ataque y defensa es muy extenso y requiere de un esfuerzo inabarcable para un ejército de sus dimensiones.

—La movilización de tropas puede llegar a su límite y encontrarse por ello con restricciones en su capacidad de ejecución para llevar a cabo el esfuerzo principal que deberá sostener a base del fuego de sus armas. Algo insuficiente para expulsar a su enemigo si este se defiende bien en el terreno alcanzado.

—La moral y el desgaste tanto de sus unidades como el de la población civil puede decaer y entrar en debilidad y reproches a su Gobierno por no aceptar un final de la guerra pactado.

—Rigor invernal.

Vistas las posibilidades y sus limitaciones habrá que concluir que en la situación actual será el azar, la fricción clausewiana, la que mandará sobre este cúmulo de incertidumbres.

A todo ello hay que añadirle algo que condiciona la guerra no solo desde sus inicios sino desde mucho tiempo antes: lo nuclear. Esa posible utilización del arma nuclear siempre será el condicionante de cualquier decisión que se tome.

Por lo que vemos a día de hoy ninguna opción que se adopte será pacífica sino cada vez más agresiva; incluso definitiva.

Ese es el panorama que puede divisarse y hoy me he comprometido con un humilde análisis de futuro. El tiempo será quien dé o quite razones.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 enero 2023

 

 

 

 

 

 

«ESPERANZA» Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería (R.)

Para algunos el sentido de la Navidad no está de moda, y piensan que fue cosa del siglo pasado, y no es del siglo pasado, ni mucho menos, es nada más y nada menos que de hace más de dos mil años.
Estos días, siempre me da por acordarme de los familiares y amigos que se fueron durante este año que por el cronómetro de salida se nos marcharon. Me gustaría reunirlos a todos en una mesa y dejar que hablaran…yo estaría callado para escucharlos porque sus voces, me harían revivirlos.
También estos días, viendo las extravagancias que muchos hacen, sospecho que debo ser una persona un poco aburrida, y es que no he pintado la puerta de rojo, como hacen en China, ni paseo por el pasillo de casa con una maleta como en Chile, ni he roto el último plato de la cena al sonar la última campanada del año como en Dinamarca, ni he celebrado la llegada del solsticio de invierno bailando desnudo alrededor de un menhir como hacen en Stonehenge (cerca de Salisbury en Inglaterra),… y mucho menos, haberme comido después de la cena de Nochevieja, conocida como el «Cenone di Capodanno» con su torrone, pandoro, panettone, pangiallo etc., unas «lenticchie e cotechino», a pesar que mis queridos italianos digan que les trae buena suerte.
Yo creo que como todo el mundo sabe:
―“Ser supersticioso es de ignorantes, pero no serlo trae mala suerte”.
Hace muchos años, de pequeño, en Nochevieja, intentaban con todas mis fuerzas no dormirme antes de oír las campanadas del Reloj de Gobernación conocido como de la Puerta del Sol. Este año, me costó llegar a ver como bajaba la bola dorada que solo lo hace en Nochevieja, y más aun, escuchar los cuatro cuartos sin bostezar. (Por entonces, la televisión no había llegado ni se la esperaba). Recuerdo que la primera vez que se trasmitieron las campanadas por TVE, fue en 1962 presentadas por Matías Prats (padre)
Eso si, me tomé las uvas con la misma ilusión y las mismas dudas sobre el futuro de España, hasta tal punto, que si el Presidente del Gobierno me hubiera preguntado como me podría ayudar en este nuevo 2023, le contestaría como lo hizo aquella señora, cuando hace poco, le dijo en Argentina a su Presidente, en respuesta a la misma pregunta:
―«Señor, con que no me joda más es suficiente» (sic).
Como según el calendario juliano, este 2023 no puede ser bisiesto, al menos nos libraremos de un día más de desgracias.
O sea que lo que se nos viene encima, tampoco va a ser fácil. Sin embargo yo quiero ser optimista porque confió en el buen sentido de la mayoría de los españoles. No en vano sigue en pie lo que pensaba el Canciller Otto von Bismarck cuando dijo aquello de que España era el país más fuerte del mundo, pues los españoles llevan, decía, varios siglos tratando de acabar con ella y aún no lo han conseguido.
Por eso me dispongo a comenzar este año con nuevos bríos, manteniendo muy alta la esperanza en la próximas elecciones generales de diciembre.
Los Reyes Magos buscaban la verdad y el Niño recién nacido encarna la esperanza, al menos para nosotros los creyentes.
Me niego a que mi esperanza se torne en miedo, pues solo desde ella se puede encontrar una alternativa a todos los problemas de España.
Hoy seis de enero, les pido a los Reyes Magos que me llenen de esperanza mis hoy abandonadas, pero muy queridas botas altas de montar a caballo.
Así que,
¡Feliz año nuevo!

Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería (DEM) (R.)

Blog: generaldavila.com

Enero 2023

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

PASCUA MILITAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Normalidad. Quizá demasiada para este viejo soldado que ve como el tiempo pasa y España se encuentra en un permanente desafío a su independencia e integridad territorial, incluso al respeto a su Constitución, como en una jaula de grillos malsonantes. Demasiada normalidad en la Pascua Militar 2023 entre tanta virulencia política. Eso es bueno. Creo.

Hay cosas que te dejan estupefacto y son difíciles de olvidar cuando uno ve las barbas del vecino cortar. No están los tiempos para bromas independentistas ni para probar la flotabilidad de la Constitución.

La defensa a cualquier precio de la libertad se traduce constitucionalmente en mantener la independencia e integridad territorial.

Son las Fuerzas Armadas el recurso final, ultima ratio que permite a un pueblo mantener su libertad; como le ocurre a Ucrania y por lo que todos luchamos junto a ellos. En la Pascua Militar, como no podía ser de otra manera, hemos estado con nuestros compañeros de los ejércitos de Ucrania que luchan por esa integridad territorial e independencia, por la libertad de todos.

Ha sido una Pascua Militar mucho mejor de lo esperado, es decir, una Pascua normal y dentro de la norma, con datos relevantes entre el que destaco la solemnidad que aún se mantiene. No es poco.

Es destacable que el Rey recuerde quién es y porqué habla a sus soldados: «Como todos los años, –desde su instauración en 1782 por el Rey Carlos III–, esta ceremonia solemne de la Pascua Militar me permite, como Jefe del Estado y mando supremo de las FAS, reunirme con vosotros para expresaros mi reconocimiento y aprecio más profundos por la labor que permanentemente realizáis, tanto en España como fuera de nuestras fronteras». No está de más recordarlo y añadir que «Me tenéis a vuestro lado y contáis así con el apoyo incondicional de la Corona».

En su intervención el Rey ha querido destacar el apoyo moral y material de las Fuerzas Armadas españolas a Ucrania y nuestro compromiso internacional y Atlántico mirando siempre al sur ya que se extrae de la intervención Real que nuestro esfuerzo armado mira a la frontera sur de Europa. No lo olvidemos.

A destacar la actitud de la ministra de Defensa que con palabras coherentes ha reconocido los valores de nuestros soldados y que no suele faltar allí donde su presencia lo requiere, entre las tropas y entre las otras tropas. Esta ministra no parece pertenecer a este Gobierno que conforma un grupo de pocos amigos a España y a sus Fuerzas Armadas. Es por ello que es de agradecer que aún podamos hablar de Pascua Militar dentro de la más estricta normalidad. A cada cual lo suyo. Es evidente su lucha por el aumento presupuestario, algo inconcebible con alguno de los gobernantes, y que hable de proporcionar los medios adecuados desde el punto de vista estrictamente militar y en el plano doméstico para que nuestros soldados tengan un salario justo y un futuro asegurado. Un compromiso que debe ser diario y permanente. Más en momentos de zozobra como el que vivimos. Gracias ministra.

Por mi parte y dentro de esa «normalidad» hasta diría que ha sido una Pascua Militar brillante. Se lo merecen nuestros soldados. Que nunca nos olvidemos de ellos.

Como decía en mi artículo del día anterior: «Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2023

 

 

ANTE LA PASCUA MILITAR DE 2023 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Rey pasa revista a las tropas de la Guardia Real en la Pascua Militar

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre.

Libertad. La mayor de las simplezas y la más costosa empresa en la que el hombre se ha embarcado, una odisea inacabable y de imposible realización, pero en la que cada año se dejan la vida miles de olvidados soldados. En la guerra y en esos lugares donde se la bautiza como conflicto y se asigna misión de paz, como si nuestras tropas no fuesen hombres de guerra para la paz, algo que cuesta reconocer y valorar.

¡Esos Ejércitos!: «¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado» (Homero. Himnos).

Olvidar lo militar, lo que sustenta un ejército, sus tradiciones y cultura ancestral, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer. Si caes en manos de aficionados o pusilánimes la derrota está asegurada.

Es el principio y el primer pilar para la victoria. Parece una perogrullada, pero también lo es que la razón de ser de los ejércitos es la defensa militar, el combate, la guerra. Hay ocasiones en las que la perogrullada se convierte en paradoja. Por ejemplo cuando dejas de creer en lo que haces, cuando el enunciado se convierte en simple propuesta sujeta al turno cambiante de grupos o partidos, cuando no te reconoces y pones en duda tus principios o los escondes con meliflua actitud.

Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento, en nuevas y desconocidas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de su nación. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

«¡Demostrad que sois los mejores capitanes y más dignos de guiar ejércitos que los propios estrategos!».

Estos tiempos son capaces de poner al mando a hombres que piensan que el Ejército ya no está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa lo que significa, busca, acabar con la voluntad de vencer.

Valor, virtud que engalana a la voluntad de vencer.

¿Voluntad de vencer? El soldado nunca la perdió

Un infante es un conjunto equilibrado de capacidades medias. «Entre soldados solo miramos al que más avanza».

Cuando los tiempos ofrecen señales de un pronto conflicto se corre el riesgo de que llegado el enfrentamiento y exponiéndose a la batalla sin defensa ni instrucción, sin hombres adiestrados y situados allí donde sus capacidades lo requieren, el soldado y el ciudadano piense más en huir que en pelear.

Estas cosas o se trabajan desde los tiempos anteriores a las peores señales o no se trabajan, pero en ello está la victoria o la derrota, no en los ejércitos ya constituidos, sino en los que habrá que constituir llegado el caso.

La realidad actual en el mundo occidental es preocupante. Los ejércitos del futuro no serán fáciles de mandar y sobre todo cuando la disciplina, la instrucción y el ejercicio continuo seguirán siendo sus pilares básicos.

El mando resucita de un letargo demasiado prolongado y los generales deben saber que su misión comienza antes del primer toque para la movilización o sin necesidad de oír el sonido del primer disparo. Una vez que la guerra empieza todo son prisas e improvisaciones. Movilizar todos los recursos de la nación es muy complejo, pero lo es más conducirlos y dirigirlos, ello solo puede y debe hacerlo el general, para lo que hay que prepararlos en el ámbito no de la burocracia ni el orden público, no como si se tratase de un acto de protección civil, sino del auténtico escenario de la guerra que debe dominar todas las esferas. Se tiende a utilizar los recursos bélicos, el más delicado de todos, el humano, para misiones muy alejadas de sus cometidos principales con lo que además de un mal uso de los recursos se crea una imagen falsa en la sociedad que estima que la fuerza está para misiones de emergencia civil creándose ilusiones ópticas en la población que tiende a creer que las inversiones en armamento y materiales son inmorales y antisociales.

Occidente empieza a ver que este asunto de la guerra va en serio, aumenta sus presupuestos militares, implanta el servicio militar obligatorio, se especializa y se forma para la guerra del futuro e introduce una nueva visión doctrinal con la «Hipótesis de enfrentamiento mayor». Las alertas están encendidas y todos se preparan en inversiones, pero queda pendiente lo más grave, lo que hay que promocionar es el concepto de Defensa, la conciencia de la necesidad de estar preparados y mantener unas fuerzas armadas convincentes, con el apoyo de todos, y su participación allí donde sus capacidades lo exijan.

Cuando el General Eisenhower analizaba el esfuerzo que tuvieron que hacer los ejércitos para hacer frente a la invasión alemana decía que en la mayoría de las unidades se había prestado más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción. Les sorprendió la guerra. Como ahora que no es un recuerdo, sino una peligrosa advertencia.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo se resuelve en adornadas mesas de negociaciones. La tentación de dominio y el temor al fracaso en su gestión lleva a los dictadores a esconder los propios problemas creando otros mayores. El fracaso político les conduce a hacer uso de la maquinaria militar de manera dictatorial.

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

A Rusia no llegan consejos, sino que impone y ejecuta la opción más favorable a su propio interés, copia de otros viejos conocidos provocadores de guerras.

La guerra está a las puertas de nuestras casas y no son tiempos para pensar en melifluas propuestas.

En el prólogo a mi libro El nuevo arte de la guerra, dice el filósofo Gabriel Albiac que «lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida –en la muerte– de un hombre».

No hay duda. Hablamos de lo mismo: la libertad.

Por la que luchan nuestros ejércitos. Una religión de hombres honrados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Autor del libro: El nuevo arte de la guerra. La esfera de los libros.

5 de enero de 2023

Blog: generaldavila.com

LIBRO DEL GENERAL DÁVILA: EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. EL DEBATE (Diario Digital) Gabriel Albiac

EL DEBATE

Blog: generaldavila.com

Entrevista en El Debate de Gabriel Albiac al general Rafael Dávila sobre su libro El nuevo arte de la guerra