LA MINISTRA DE DEFENSA Y SUS DECLARACIONES SOBRE ALSASUA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Casa Cuartel de la Guardia Civil en Alsasua

La ministra de Defensa no conoce a los soldados. Quizá no haya tenido tiempo; tan atareada en sus cosas políticas. Un ejemplo son sus declaraciones sobre lo ocurrido este fin de semana en Alsasua. Tampoco se centra en la Constitución, en lo que dice sobre las Fuerzas Armadas. Esas cosas que parecen haber perdido importancia: la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y la defensa del ordenamiento constitucional. ¿Qué significará todo eso?

Lo de Alsasua ha sido un toque de atención allí dónde se atacó a la Guardia Civil, también son soldados, donde la convivencia es difícil y quedó rota por los que pretenden, ya sabemos quienes, imponer su ley, imposible, peligrosa, temerosa. Allí la Constitución ni por el forro. Por eso, por si acaso, por esas cosas de la chulería, ¿o de la memoria?, para meter miedo, un cobarde sabe de eso, estaba en Alsasua el Carnicero de Mondragón. Allí donde hay que esconderse a diario y esconder que eres guardia civil o soldado, español, de España, y esconder la bandera, roja y amarilla, la de España. Allí donde hay que buscar a España entre susurros, entre confidencias, esconderla entre las nieblas que tanto duran, que casi son permanentes, como las miradas atravesadas, entre riesgos y silencios, silencios, silencios… Entre permanentes vigilias de sospecha y miedo, donde el ruido de los disparos que asesinaron al guardia civil retirado Sebastián Arroyo González, trabajador de la empresa Igastex de Alsasua, resuenan cada mañana, cada tarde, cada noche. Donde sigue el miedo barriendo cualquier sonrisa, esperanza, que solo se recuperan huyendo, escapando de todo aquello; para poder oír la voz de España. Allí estaba el Carnicero de Mondragón, más chulo que un ocho, cobarde, <<no me arrepiento>>, el asesino de los 17 españoles solo por él asesinados, <<ejecuciones>> le llama el cobarde carnicero, ejecuciones…, amenazante, aquí estoy, ¿qué nos quiere recordar con su presencia?

Saben leer los artesanos del valor heroico; saben leer cualquier signo los que calientan el aire con la mirada… Y saben, nuestros guardias civiles y nuestros soldados,  izar nuestra bandera donde les da la gana y donde les mandaron, porque la victoria es algo que no se compra, sino que se conquista…

Y allí se fueron a la conquista. Unos valientes. Alsasua, territorio de España, la España robada con el tiro en la nuca, la bomba, la persecución, la trampa, el odio, el odio, el odio, nada más que odio.

Allí se fueron unos cuantos españoles, valientes, a decir ¡basta!, que a la guardia civil ni se la toca, que no os tenemos miedo, que aquí está España, y este es mi pueblo, tan español como mi bandera. Y si no os gusta carretera y manta, que se acabó. Que no fue un partido, ni partidista los que fueron. Que la única finalidad partidista es España. Que estamos hasta el gorro, hartos, engañados y muy, pero que muy, hasta…

<<Cada uno sabe a lo que va y lo que busca>>. No le quede duda señora ministra que sabíamos a lo que íbamos y lo que buscábamos: España. ¿Dónde está en Alsasua España?  Perdida, amenazada, escondida, temerosa, huída, acorralada, casi vencida. Lleno de Alsasuas está España. Todavía. Algunos no se han enterado. Algo habrá que hacer.

No se ha ido a crispar, ni a amenazar. ¿Chulear?: ellos. ¿Amenazar?: ellos

Le recordaré, señora ministra, que son cientos los soldados y guardias civiles asesinados por ETA simplemente por ser soldado, guardia civil de España.

También niños, policías, jueces y magistrados, políticos, y muchos ciudadanos. Si ahora no matan amenazan. A mil han asesinado.

Le recordaré que el último Caballero Legionario al que se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando fue Juan Maderal Oleaga, un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió. Fue en Edchera el 13 de enero de 1958. En su barrio, Erandio, recibió el homenaje debido dando su nombre a una plaza y erigiendo en ella una estatua. Pero apareció la repugnante alimaña vomitando sus entrañas de odio, la ETA, amenazando por el homenaje a Juan Maderal acusándole de haber participado en la Guerra Civil cuando por entonces ni había nacido. Aprovechando una manifestación  arrancaron  de cuajo el monumento erigido en su nombre arrojándolo al Nervión. No contentos con la amenaza e impotentes ante el héroe, el 17 de Marzo de 1979 tres cobardes encapuchados acribillaron a balazos, cuando se dirigía a su trabajo, a su hermano José María Maderal Oleaga Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya. Era el hermano de Juan quien había despertado la vocación legionaria del héroe de Edchera. Siete impactos de tres alimañas etarras acabaron con su vida.

La estatua de Juan se encuentra en la Brigada de La Legión en Almería, junto a sus compañeros legionarios, en formación apretada y distinguida donde sólo caben los héroes que dan la cara. Está mutilada porque así salió del fondo de las aguas del Nervión donde ha quedado su desnudo brazo para vergüenza de los asesinos.

Este recuerdo como el de los cientos de asesinatos cometidos por la ETA es lo que sabemos y nunca olvidamos. Por eso sabemos muy bien a lo que vamos y lo que buscamos. Se llama: España. Se llama la unidad de España, su integridad territorial y el orden constitucional. Eso buscamos y deseamos. En Alsasua o en las Ramblas, el orden y la Ley. Ni GAL ni diálogo, ni trato o negociación, nunca olvido; solo la Ley, estrictamente la ley.

Siento decirlo, pero la ministra de Defensa, como el de Interior, han estado desafortunados. Mejor callados y en defensa de España. ¿O resulta que ahora y siempre se ha acabado poder pronunciar el nombre de España en cualquier lugar de España?¿Eso significa crispación? ¿A quién he de temer? La democracia significa perder el miedo. España ya no lo tiene.

La ministra de Defensa con el líder de Podemos

Más Alsasuas se hacen necesarias, más veces, allí hay que estar, donde el miedo barría las calles; y algo más insoportable: segaba y barría la vida de los españoles.

Iré donde con mi bandera donde me dé la gana porque la victoria es algo que no se compra, sino que se conquista…

Y allí se fueron a la conquista. Unos valientes. Alsasua, territorio de España, la España robada con el tiro en la nuca. Le guste o no a la señora ministra de Defensa y al señor ministro del Interior. La próxima vez quedan ustedes invitados. Por España.

Recuerde: <<Solo digo mi canción a quien conmigo va>>.

Oiga el murmullo de sus soldados. Escuche su canción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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7 noviembre 2018

GUERRA EN ALSASUA. LA RECONQUISTA DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

España. Alsasua. España

Se han encendido muchas alarmas.

En Alsasua. El odio allí visto es el mismo que provocó cerca de mil asesinatos: ETA. Allí estaba oteando a su enemigo el carnicero de Mondragón, como si nada, como si él tuviese algo que decir. Salen de sus madrigueras.

No hay paz en España. Lo que vemos es una modalidad de la guerra, un preludio, un estado de ánimo, un comienzo, pero guerra. No se pusieron los medios en su momento para acabar con el odio. Nunca. Se admitió la derrota y se dio libertad al enemigo: suya fue la victoria. Preséntense y gobiernen. Manejen todo: la educación, la economía, la administración, la seguridad suya garantizada, la Guardia Civil poco a poco la retiraremos; todo, todo, t-o-d-o, para ustedes. Lo permitió el alto, el máximo, tribunal.

Apoyan al actual presidente del Gobierno de España para que lo sea y el presidente… se deja apoyar. Todo, T-o-d-o, todo, está arreglado.

Ayer, en Alsasua: ¿En que lado estaba el presidente del Gobierno y el Gobierno/PSOE? ¿Esto es el PSOE o simplemente el doctor Sánchez? ¿Con los proetarras y los independentistas? ¿Qué significa eso? ¿En manos de quienes estamos?

La respuesta a cada una de las preguntas es una muestra de la villanía con la que nos gobiernan.

Pero…

De Alsasua hay que sacar dos importantes conclusiones:

1.- Hasta ahora el enemigo ocupaba el terreno, físico e ideológico, sin que nadie se atreviera a plantar cara. Avanzaban sin resistencia. Se ha terminado. A partir de ahora que sepan que puede empezar la <<reconquista>>. ¡Basta! Ni el tañer de las campanas nos va a detener. No perdamos el tiempo y recobremos la España perdida. Esconderse de nada sirve.

2.- La calle se mueve. La España unida se mueve y hace ver que está harta de engaños y traiciones. Porque ayer en Alsasua los cobardes hacían plañir las campanas sin que nadie les oyese ni apoyase. Han sido derrotados. Se acabó el miedo a los cobardes. España ayer en Alsasua decía ¡basta!

Conviene que tome nota este Gobierno de España y recuerde que está donde está gracias a los que hacían tañer las campanas, los que apoyan este engaño con el que se busca partir España.

España empieza a decir: ¡Basta!

<<La paz no es la ausencia de guerra. Es una virtud, un estado de ánimo, una disposición para la benevolencia, la confianza y la justicia>>. Y eso, hoy por hoy, no existe en España, pero los que se creían vencedores e impositores de su dictatorial ideología empiezan a replegarse ante la verdad; que recupera la calle y recuperará la España perdida.

Se impone recuperar la España perdida. La reconquista ha empezado.

Debe ser un comienzo. Hay que tomar la calle, cada semana, en cada sitio, en Cataluña y el País Vasco, por la unidad de España, por España.

Hay que perder el miedo desde dentro y desde fuera. Perder el miedo a la violencia y también a la venganza de las administraciones. Manifestemos nuestra españolidad, sin miedo; y nuestra unidad.

De una vez por todas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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5 noviembre 2018

NOS OBLIGAN A IRNOS DE ALSASUA. LOS TERRORISTAS HAN VENCIDO. TOQUE DE RETRETA 11.-

Es un documento estremecedor el que hoy ha hecho público Antena 3 TV. El testimonio de los padres de María José, novia de uno de los guardias civiles agredidos en el pueblo de Alsasua. En una dolorosa carta explican las razones por las que tienen que abandonar Alsasua: el odio, el miedo, sentirse perseguidos y amenazados a cada momento. Viven con escolta permanente. Los lobos de la manada les echan a patadas de venganza, mientras aúllan su victoria: “traidores”, “fuera de aquí” o “el pueblo no perdona”. El resto callamos, tragamos, miramos en otra dirección. Simplemente somos unos cobardes. ¿Que nada se puede hacer?

Por lo pronto sentir vergüenza de un presidente del Gobierno que gracias a los que odian, al partido político que permite que ese odio exista, que lo fomenta con su política, hay alcanzado la presidencia.

Un mínimo de sensatez, vergüenza política y respeto a la libertad sería suficiente para convocar elecciones, pero antes tomar medidas drásticas allí donde no se puede ser libre. Esto solo ocurre en las dictaduras. Alsasua lo es y con Alsasua muchos otros lugares de España. Quien lo permite es un dictador.

En Alsasua hay toque de queda durante todo el día para aquellos que pretenden vivir en libertad.

Rafel Dávila Álvarez. General de División (R.)

2 julio 2018

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ANTENA 3 TV

Humanismo y política: terrorismo y esperanza Pedro Motas Mosquera

Queridos amigos: últimamente se habla de terrorismo en el ámbito judicial, político y social por los hechos acaecidos en Alsasua como la agresión brutal a los guardias civiles; y es por ello que todavía existe esa lacra en nuestro tiempo actual y en zonas concretas, aunque sea camuflado y justificado por indeseables.

Seguro que teneis una idea propia de lo que es y significa el terrorismo, entre otras cosas porque en España lo padecemos desde hace más de medio siglo, y porque desde el atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York se ha convertido en un problema de escala mundial.

En esencia, los terroristas quieren alcanzar unos fines políticos que, saben, no podrán alcanzar nunca por vías democráticas, pues no tendrán las mayorías suficientes, por lo que usan la violencia extrema, es decir, el terror.

Para el humanismo, el terrorismo es lo opuesto a la ley y a la razón, y es la antítesis de la democracia, porque si los terroristas llegasen alguna vez a alcanzar sus fines, seguirían utilizando el terror para conservarlo, y nunca concederían libertades públicas a los ciudadanos.

El terrorismo nunca puede estar justificado en una sociedad democrática (ni en una no democrática). Supone un ataque cobarde a la libertad y, en muchos casos, a la vida de seres inocentes e indefensos. En un discurso ante el Cuerpo Diplomático, el 15 de enero de 1983, el Papa Juan Pablo II (víctima del terrorismo) dijo que el terrorismo es siempre una manifestación del odio, que la violencia engendra violencia, que al asesinato no se le puede llamar con otro nombre que asesinato, que no es un medio para construir nada, y que ofende a Dios, a quien lo sufre y a quien lo practica.

El problema del terrorismo no es solo su propia existencia, sino el apoyo social que encuentra para mantenerse.

Pero es también problema el de su final. En este punto solo hay dos salidas: la derrota o la negociación. Sin embargo, toda negociación implica, por principio, alguna cesión, por pequeña que sea, por lo que el resultado de la negociación sería que los terroristas han alcanzado por medio de la violencia esa cesión. Como esto resulta intolerable e inasumible en términos democráticos, la conclusión es que el final del terrorismo solo puede producirse con su derrota.

La derrota del terrorismo implica que se lleve a cabo utilizando los medios policiales y el sometimiento a la justicia, dentro de las normas del Estado de derecho, lo que supone excluir cualquier tipo de la llamada “guerra sucia”.

Por su parte, la negociación plantea la cuestión del precio a pagar, es el llamado “precio político”, expresión que se utiliza con frecuencia para designar lo que se estaría dispuesto a dar a cambio del abandono de las armas. Como es comprensible, las negociaciones con una organización terrorista nunca son públicas, por lo que sus resultados solo se conocen cuando se ha llegado, en su caso, a un acuerdo.

¿Qué es el precio político? Si nos limitamos al caso de la organización terrorista ETA, por ser el más cercano a nosotros, se pagaría precio político: si se consiente que el País Vasco y Navarra constituyan una misma entidad política; si se acepta que se convoque un referéndum para la autodeterminación del País Vasco; si se libera a los presos de ETA al margen de la normativa penitenciaria vigente y la interpretación que de la misma han hecho los tribunales; si se permite que los miembros de ETA en el extranjero vuelvan a España sin someterse a los procesos penales que tengan pendientes; si se promueve la legalización de los Partidos declarados ilegales conforme a la normativa vigente, e incluidos en las listas europeas de entidades terroristas; si se concede subvenciones a los terroristas excarcelados durante cierto tiempo para favorecer su “reinserción social”; si se admite que el Estado de Derecho ha entrado en “tregua”, y el propio Gobierno, el Ministerio Fiscal, el Poder Judicial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Administración Penitenciaria dejan de cumplir escrupulosamente las Leyes en vigor y; si se niega a las víctimas del terrorismo el papel que deben representar en el proceso y no se les reconoce el sufrimiento y el sacrificio por los que han pasado y que su dignidad y la justicia demandan; si se olvida a los miles de ciudadanos vascos que abandonaron el país víctimas de las amenazas y extorsiones contra ellos y sus familias y no se les ofrece las justas reparaciones; si el resultado final al que se llega implique, directa o indirectamente, el reconocimiento y la legitimación de más de medio siglo de terrorismo.

Como fácilmente comprenderéis, queridos amigos, ninguno de esos puntos puede ser objeto de negociación ni de concesión, pues implicaría, como antes os dije, que los han conseguido con la violencia, lo que es inaceptable desde la perspectiva del humanismo.

Pero continuando con el análisis de las actitudes humanas que preconiza el humanismo, y dejando la desesperanza que en las lineas anteriores hablaba del terrorismo, haciendo un esfuerzo por mi parte, os hablo ahora también de la esperanza, esperanza en que en un futuro no lejano llegue la cordura y la sensatez a la sociedad y a la política.

Se ha dicho desde ámbitos de la investigación antropológica que la esperanza es el icono esencial de la condición humana. Es posible, pero yo prefiero pensar que, aunque no sea el signo decisivo y único, la esperanza sí es una realidad y una virtud que condiciona a la persona.

Más aún, para el humanismo cristiano, la esperanza tiene un significado mayor, esto es, la esperanza trascendente, la esperanza en el más allá, en la salvación eterna que, aunque esperanza teologal, no por ello desplaza o excluye las esperanzas humanas o de esta tierra. Ambas, no solamente conviven, sino que estas últimas, las terrenas, se ven fortalecidas e iluminadas por aquella, la gran esperanza.

La esperanza no es una actitud vacía, sino que es un poderoso instrumento frente a los problemas y dificultades de la vida, frente al dolor y las enfermedades, frente a las incertidumbres y los desconciertos. Por eso, en la actitud humanista de la esperanza va incluido, como contenido propio, tanto la voluntad para luchar contra tales dificultades, como el deseo de ser ayudado y apoyado por los demás. Cuando hacemos todo lo posible, todo lo que está en nuestras manos, estamos ejerciendo la actitud de la esperanza.

Lo anterior explica que el humanismo considere la esperanza como una actitud necesaria. En una comunidad social, debidamente estructurada, la esperanza del hombre debe partir del propio esfuerzo, al que me he referido en artículos anteriores, y desarrollarse cuanto sea preciso, con la ayuda debida, es decir, la que corresponda en justicia y solidaridad de los demás miembros de la misma comunidad.

El político, no está excluido de la actitud de la esperanza. Y no solo eso, el político puede encarnar perfectamente las condiciones que hemos propuesto para constituir su contenido.

Ante todo, debe estar convencido de que puede alcanzar los fines y objetivos que se ha propuesto. Sin ese convencimiento su tarea sería un mero “dejar pasar”. Luego se encontrará innumerables dificultades en su tarea, desde las dificultades técnicas o financieras, o las que surgen de la incomprensión o la demagogia, hasta las críticas injustas o posiciones partidistas de los medios. Contra estas dificultades ha de enfrentarse con la esperanza de que no le impedirán estar convencido de que puede alcanzar sus objetivos y que no va a renunciar a ellos.

Y en su lucha, el político tiene que buscar ayudas. Ayudas de los hombres y ayudas de la comunidad. Si hay algún ámbito de la vida donde no sobrevive el “lobo estepario” es en el ámbito de la lucha política.

La esperanza nos ayuda, queridos amigos, a avanzar por la vida, puede, incluso, que sin darnos cuenta. Pero si nos paramos un momento a reflexionar, en todo cuanto nos proponemos, está implícita la esperanza de conseguirlo, que nos obliga a poner los medios necesarios y a demandar, en su caso, la ayuda de los demás.

Recibid un cordial abrazo de

Pedro Motas Mosquera

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25 abril 2018

DETRÁS DE LA ESQUINA HUELE A CHAMUSQUINA Visusmlitis 22 de abril 2018 Adolfo Coloma GB (R) del ET

El soldado veterano

Suceden las cosas a un ritmo tan vertiginoso que da la impresión que la estrategia del despiste preside hoy el difícil equilibrio de poderes. Más se parece esto a una partida de billar a tres bandas que una confrontación política.   Juzguen Vds si no.

De repente, todo cuadra. Como por ensalmo. De la oposición frontal a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, del ¡No, mientras dure el 155 en Cataluña!, el Euzkadi Buru Batzar, órgano ejecutivo del PNV mediante un comunicado “ha decidido conceder una oportunidad a la apertura de un nuevo tiempo de diálogo político en el Estado español y en Catalunya, así como a la restauración de un Govern legítimo y en tal sentido no presentará una enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado de 2018. ” es decir ha pasado  al bueno… donde dije digo, digo Diego.

Lo que llama la atención es que tal declaración se produce apenas dos días después de la visita del portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, en la prisión de Soto del Real, a Jordi Sánchez, presidente de la Asamblea Nacional Catalana, diputado de JxCAT y candidato a la Presidencia de la Generalidad de Cataluña ¡humm!

Es más, la declaración del PNV se publica tan solo un día antes de que salte a los medios la polémica sobre la presunta malversación de fondos públicos por dirigentes de la Generalidad durante el proceso separatista ¡No me digas!

Y para cerrar el círculo, a renglón seguido el diario Gara, se hace eco de una declaración firmada hace dos semanas por la cúpula de la cúpula de la banda asesina ETA, en la que ofrece un sesgado y nauseabundo arrepentimiento a una parte de sus víctimas, reconociendo que “ETA ha provocado también víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto”. Justo cuando las cámaras de todas las televisiones han desmentido la pretendida normalización en vascongadas, poniendo el foco en el juicio por la brutal agresión a dos guardias civiles y a sus parejas en Alsasua, escenificando en directo el ambiente de opresión que siguen causando “los cachorros de ETA”¡Qué raro!¡Rarísimo!

Menos mal que el gobierno de la Nación, por boca de su portavoz afirma rotundamente que“ni ha habido ni habrá jamás ningún tipo de contrapartida a la banda terrorista”. Pues en tu palabra confiamos, porque “algo huele a podrido en Dinamarca”, aunque Dinamarca está muy lejos, justo al otro lado del Lander alemán de Schleswig-Holstein (Vds. me entienden).Yo les hablo de mucho más cerca, prácticamente a la vuelta de la esquina y, desde luego que

¡Detrás de la esquina huele a chamusquina!

Adolfo Coloma

GB (R)del ET

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22 abril 2018

COMENTARIO DEL DÍA: ALSASUA ¡LIBERTAD! Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

Manifestación en Alsasua

He oído decir al expresidente del Gobierno José María Aznar que ‹‹ETA, políticamente, no estaba derrotada››. Creo que sobra lo de la derrota política. La derrota lo es o no, pero las medias tintas en este caso no sirven para nada. La ETA no está derrotada ni civil ni políticamente  y por tanto tampoco policialmente. Para colmo y vergüenza sus franquicias mandan desde las instituciones. Lo políticamente correcto hace lenguas de trapo. Por eso se le ha olvidado decir que al final los derrotados somos las víctimas. Él entre ellas.

La declaración responde a un encuentro entre los tres expresidentes, González, Aznar y Rodríguez,  tomando el pulso a la situación actual. Desgraciadamente nada nuevo han aportado, ni aclarado, sobre la incierta y crispada actualidad de nuestra querida España. Olvidan sus polvos, los del camino que recorrieron, y los lodos que cada uno ha provocado.

Entre sus responsabilidades la vergonzosa negociación con la ETA, el Faisán y la sentencia de un Tribunal Constitucional legalizando a la ‹‹continuación de Batasuna››  que permitió lo que fue la mayor ofensa a las víctimas que se recuerda, hecho en contra del máximo tribunal que dicta sentencia en España: El Tribunal Supremo.

Sinceramente mejor permanecer callado que ir dando lecciones aquí y en Venezuela. De eso tendrían que hablar los tres expresidentes y contarnos lo que pasó y lo que ahora pasa… con la ETA.

Porque la ETA no ha sido derrotada mientras siga el miedo en el cuerpo. Mientras vivir en cualquier rincón del País Vasco siga siendo motivo de precaución y preocupación para muchas familias. Mientras haya que seguir ocultando la identidad de profesiones al servicio de los demás como guardia civil, policía o militar. Mientras tus hijos escondan la profesión de sus padres. Mientras portar simplemente una camiseta de la selección Nacional sea un riesgo evidente. Mientras no se pueda hablar abiertamente y existan familias fichadas por su forma de sentir y pensar. Mientras todo esto exista, y existe, la ETA tendrá cómplices en cada esquina y seguirá escuchando, amenazando y amedrentando.

La ETA sigue y seguirá alcanzados sus objetivos. El miedo existe y se resiste a dar paso a una vida sin sobresaltos y en paz. O piensas como ellos quieren o tienes problemas. Situación generalizada mientras miramos a otro lado. Miedo y vergüenza. La ETA está reflejada en la sociedad y en su forma de vivir. Al menos en la forma de vivir algunos. Por su profesión y también por su manera de pensar. Una campaña contra Guardia Civil y Policía llamada Alde Hemendik (fuera de aquí) que busca crear un clima de miedo y rechazo.

Simplemente la ETA no está derrotada. Lo diga Agamenón o su porquero.

Alsasua puede ser el primer paso para la libertad. Claro hace falta voluntad, en este casi sí, política. Y justicia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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6 julio 2017