
La sana alegría legionaria: las compañías de la VIII Bandera, momentos antes de realizar un ejercicio con fuego real.
Las leyendas están construidas a partir de una pequeña porción de realidad y grandes dosis de añadido, teniendo además como denominador común un profundo carácter extraordinario. La definición bien podría venir al caso salvo por un matiz: todo cuanto se narra de legendario sobre La Legión es también fidedigno. Su primera intervención fue en julio de 1921, resultando decisiva para salvar la ciudad de Melilla de los rifeños. La arenga del entonces teniente coronel Millán Astray es hoy legendaria: “¡Legionarios! De Melilla nos llaman en su socorro. Ha llegado la hora de los legionarios. La situación allá es grave; quizá en esta empresa tengamos todos que morir. (…) ¿Juráis todos morir, si es preciso, en socorro de Melilla?”. La respuesta fue unánime, y posteriormente el valor mostrado por los legionarios durante los combates fue tal que terminaría excediendo las palabras. Hoy, otros tenientes coroneles de La Legión como Juan Alberto Ríos, Jefe de la VIII Bandera “Colón”, mantienen intacto ese juramento legionario y lo refrendan en cuantas misiones le son encomendadas. Dicha Bandera será proyectada al Líbano el presente mes de noviembre.
Tal era el entusiasmo y la emoción de los legionarios instantes antes de entrar en combate por primera vez en el verano de 1921, que comenzaron a lanzar sus prendas de cabeza al aire, siendo necesario ordenarles calma. Así es de inspirador, gallardo y apasionado el espíritu del legionario, mantenido a lo largo de estos casi cien años con firme vocación de inmortalidad. Más de 10.000 muertos y 40.000 heridos es la muy generosa contribución a España de La Legión, la más alta y heroica hermandad militar de nuestro tiempo. En la actualidad, las circunstancias son ciertamente diferentes a los años veinte del pasado siglo, pero tanto el nivel de compromiso como el de adiestramiento de nuestras unidades legionarias permanecen inalterables. Aquí se viene a sacrificarse. Tanto así que la Brigada «Rey Alfonso XIII», mandada por el general Marcos Llago, es una de las unidades de respuesta rápida comprometidas con la Unión Europea, integrada en el grupo táctico del Grupo de Combate EUBG.

Las condiciones más extremas son recreadas en cada momento del día, también de la noche, como es el caso de un ejercicio táctico con visores nocturnos. El máximo nivel de adiestramiento queda evidenciado de nuevo
En el manejo del armamento y equipo se conoce el grado de instrucción de las unidades. Fiel a aquella máxima militar, La Legión trabaja cada día desde que se fundara ofreciendo el mayor grado de adiestramiento y disponibilidad. Orden dada, orden cumplida, es la norma de La Legión. En lo referido a la VIII Bandera “Colón”, su plan de preparación durante el primer semestre del 2019 ha contemplado programas de singular exigencia como el Ejercicio «Colón-19», desarrollado como antesala a su proyección en el Líbano. Este tipo de ejercicios, con formato LIVEX (ejercicio real) constan de varias fases, una de despliegue y otra de ejecución, en las que se realizan ejercicios de pequeña unidad, llegando a otros de tipo beta para ser evaluados ya como Unidad. También se ha contado con la inestimable participación entre otros de personal de ingenieros y de caballería de la Brigada de La Legión, lo que ha proporcionado el mayor grado de operatividad posible. El material fotográfico del presente artículo muestra el alto nivel de exigencia, incrementado además con el terreno y las condiciones climatológicas más adversas. Concluido todo el programa, se vuelven a obtener los más altos ratios de valoración.
Hemos citado dos factores singularmente decisivos de nuestras unidades legionarias, un nivel de entrega superlativo así como el adiestramiento más exigente, ambos en sus máximas expresiones. Sin embargo, es preciso poner en valor un tercer aspecto igualmente clave, destacado además con especial relevancia en estos treinta años de participación de España en misiones internacionales de paz -veintisiete de ellos con unidades legionarias-. Me estoy refiriendo a nuestra forma de ser como españoles. Gracias a ello, el prestigio alcanzado por las Fuerzas Armadas españolas en las misiones internacionales es realmente sobresaliente. De igual modo, con la constante participación de La Legión nos encontramos de nuevo ante el máximo exponente de nuestras capacidades, esta vez de adaptación a muy distintos terrenos y circunstancias, a nuestra singular capacidad para empatizar y relacionarnos con las poblaciones locales en total sintonía. Sirva como dato representativo el cariño dejado en el corazón de cuantos lugares hemos tenido presencia así como las muchas calles y plazas inauguradas en honor a España y nuestro Ejército.
El legionario ha evolucionado en estos noventa y nueve años de vida de La Legión, y lo ha hecho en la misma medida que la propia sociedad española, pero tanto el legionario de ayer como el de hoy y el de mañana ofrece -y seguirá ofreciendo- el mayor grado de entrega y eficacia. Nuestra Legión continúa escribiendo su magistral leyenda; ejemplo y orgullo de todos nosotros. Por ello, es justo tener bien presente que cuando veamos desfilar a nuestros legionarios, estamos viendo a la más gloriosa infantería española, heredera de los Tercios inolvidables, vanguardia de las Fuerzas Armadas Españolas, y una de las unidades más preparadas y mejor adiestradas de todo el planeta en el presente siglo XXI. ¡Legión!
Ángel Molinero
9 noviembre 2019





















