FIRMA EN LA FERIA DEL LIBRO MADRID Rafael Dávila Álvarez

Este próximo sábado,18 de septiembre, en la Librería Polifemo «Caseta 281» de la Feria del Libro de Madrid (80 Edición) firmaré mi libro: La Guerra Civil en el Norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto de 7 a 9 horas (19:00-21:00).

Si hay algo que completa la obra de un escritor es sin duda el encuentro con sus lectores, la proximidad y la palabra cercana que refleja necesarias impresiones. Eso es firmar un libro: escuchar y abrazar a través de la sintaxis expresiva de agradecimiento. Es algo más allá de una dedicatoria anónima. Y es por eso que siempre es hecha desde el cariño al quien la desea en su libro.

Una dedicatoria es un beso, un abrazo, un apretón de manos, una amistad; en definitiva un capítulo añadido al libro, ese que falta para que cada uno se sienta partícipe de la obra, de los afanes del escritor que escribe para eso, para llenar sus páginas de lectores, no anónimos, reales y cercanos.

Sería para mí el remate de esta obra verla aumentada en infinitas páginas de firmas que serán su epílogo, su vuelo hacia la cordillera de la escritura, allí donde se encuentran las encuadernadas hojas de papel donde pusimos ilusiones y afanes. Sin ustedes un libro es nada, nace y se seca sin que sea polinizado, en ese proceso que da la vida a un libro: los lectores.

Les espero con ilusión el sábado 18 de septiembre en la Feria del Libro de Madrid, de 7 a 9 de la tarde.

Les aseguro que cada firma será hecha con profundo respeto y cariño; y el libro a partir de ese día será otro; uno al que se añadirá cada nombre y cada afecto.

Gracias y les espero.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 septiembre 2021

 

TOROS, CABEZUDOS Y FALLAS. Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

 

Yo, que ya tengo una edad tremenda…¡lo que tengo que soportar a diario por culpa de nuestros políticos!.

Hoy  España es como la ONCE: cada día un numerito.

Ahora, nos sale la alcaldesa de Gijón,  miembro de la Federación Socialista Asturiana, con querer retirar la concesión de alquiler de la plaza de toros para actos taurinos. Y todo porque durante una de las corridas de la feria de Begoña salieron en el coso de «El Bibio» dos toros con los nombres de «Feminista» y «Nigeriano».

Lo que no sabe esa ignorante alcaldesa y política demagoga, es que hay nombres que vienen de ramas de hace 200 años. Que pasan de bisabuelos a bisnietos invariables. Ahí están los libros de las ganaderías para consultar las generaciones.

En 2014, se lidió en la plaza de toros Monumental de  Pamplona un toro de nombre «Español» de la ganadería de Victoriano del Río. Nadie se llamó a escándalo. Fue premiado como el más bravo de todos los lidiados en la feria de San Fermín de ese año. Venía de la vaca Española. Como todos los toros, heredó el nombre de la madre, por eso no entiendo la polémica creada en torno a «Feminista», menos mal que no se trataba de  «Falangista» el hijo de la vaca brava «Falange».

Me fijo poco  en los nombres que los ganaderos ponen a sus toros, aunque me acuerdo de «Islero» el  toro de Miura, que corneó mortalmente a Manolete en la plaza de Santa Margarita de Linares, de «Bailaor» de la ganadería de la Viuda de Ortega que provocó la mortal cogida a Joselito El Gallo en el coso La Caprichosa de Talavera de la Reina, y de «Avispado» de la ganadería brava Sayalero y Bandrés, que dio muerte a Francisco Rivera Paquirri en el  ruedo de Los Llanos de Pozoblanco.

De seguir así, cualquier día se va a quitar de los menús y cartas  de los restaurantes el «arroz negro».

Y cuidado con la comparsa de los Cabezudos de Zaragoza  compuesta por: El Tuerto, El Forano, La Forana, El Berrugón, El Torero, El Robaculeros, La Pilara, El Boticario, El Azutero y La Cigarrera, que pronto se pueden quedar sin su compañero  «El Morico». ( El origen de este cabezudo negro vestido de yóquey es, al parecer, un mozo de cuadra  que se trajo desde Cuba un noble zaragozano),  sin duda   el más popular de todos entre la chiquillería.

La comparsa sale en Carnaval y en las Fiestas del Pilar para desfilar por las calles de Zaragoza, y correr  por doquier con sus vejigas en ristre golpeando a cuantos niños se cruzan en su camino.

Cada cabezudo tiene su canción que los niños cantan para incitarlos a que los «encorran». La del Morico era: «Al Moro le gusta e vino, al moro le gusta el pan, al moro le gusta todo menos ir a trabajar». Al  creer ser políticamente incorrecta, para contentar a una minoría, y a la vez preservar el falso espíritu  conciliador y democrático en boga, últimamente la han cambiado por: «Aquí, allá, Morico el Pilar, se come las sopas y se echa a bailar». ¡Ridículos!.

A última hora me entero que en la Fallas de Valencia, dos «ninots» han sido indultados, decisión que ha generado polémica: una mezquita y la Media Luna de la falla Duque de Gaeta-Pobla de Farnals,  se han salvado de la «cremá» para no ofender a la comunidad musulmana, a la que le han regalado los ya citados ninots.

Y es que continuamente aparecen pequeños dictadores que marcan su impronta, ( lo que ahora se ha dado en llamar poner el huevo), y prohíben lo que se les ocurra. En ese gallinero, todo político recién nombrado que se precie, tendrá a bien  cargarse  una ley, poner otra y  remplazar  a su gusto todo lo que encuentre. Eso sí, se proclaman demócratas de toda la vida, y de sobra saben y ponen en práctica aquello que:

«En tiempos de necesidad, Dios es implorado y los militares aclamados, cuando esta  ha pasado, Dios es olvidado y el militar despreciado».

Entre tantos tontos contemporáneos el premio se lo lleva el tonto nacionalista, convencido de que será más alto, más lista, más  guapo y más rica, en cuanto sus territorios sean declarados independientes. No los soporto. ¡Serán cabezudos!, perdón cabezones.

Todas sus opiniones son sencillamente fraudes con más y peores retoques que la aberración monstruosa del «Ecce Homo» localizado en  la iglesia del Santuario de Misericordia y que restauró Cecilia Gómez «La Cecilia», vecina  del municipio zaragozano de Borja.

Un corresponsal de la BBC en Europa dijo que la obra se transformó en un «esbozo de un mono muy peludo vestido con una túnica de una talla inadecuada».

Y así entre diferentes «pases» o «lances» con la muleta y el capote,  sin preocuparme del nombre de los toros,  olvidándome de Cecilia y de los valencianos, dejo a esos ignorantes demócratas de pacotilla, y me voy con los simpáticos cabezudos zaragozanos encabezados por mi amigo «El Morico».

Lo mismo que cada día mi «cuponcito», por mi mala suerte,acaba en la basura, esos políticos cabezudos, perdón cabezones, también deberían ir al cubo.

Y todo, entre otras cosas, por no pronunciar –asco compartido con Pablo Iglesias–, la palabra España, que es palabra y Patria, palabra y nación, palabra y realidad. Palabra indivisible vamos.

Fuerte abrazo a todos, y cuidaos mucho.

Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería ®

Zaragoza septiembre 2021.

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Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega tricentésima nonagésima octava

Hoy quiero empezar mi artículo sabatino agradeciendo, que es de bien nacidos; y como tal, perdón, me tengo.

Y  va mi primer agradecimiento a nuestro sufrido y paciente director al que por el hecho de haber estado un servidor fuera de casa prácticamente los meses de julio y agosto, he obligado a hacer encajes de bolillos entre sus salidas y las mías para que mis ripios llegaran puntuales a ustedes, como les digo.

Y con el segundo, con  mis disculpas, mi gratitud por el acierto en los comentarios  y por la fidelidad de los “fieles” con  los que este propio “cebolleo” ( en UHEL,s. dicunt”) por las “tierras y pueblos de España” ha dificultado en gran manera poderlo hacer en su día; hoy lo hago “de golpe”, gracias.

Y  yendo con lo que nos ocupa les adelanto que el “exceso de original” y mi promesa empeñada de brevedad nos obligan a prescindir hoy del asombro de la paleta de Don Diego, que retomaremos, naturalmente. Porque hoy quisiera centrarme en dos noticias producidas por lo más florido del inmenso y normalmente desagradable gentío que va abarrotando EL RETABLO…, cuya cuadrigentésima entrega está al caer. Vamos con ello.

 Pues resulta que hace un par de semanas nos calló en Toledo y provincia la mundial: la DANA descargó a modo, si no un número exagerado de litros, sí en un tiempo mínimo, con lo que los efectos fueron aún más catastróficos.

Y como hay gente pa tó, y graciosos en España por millones, salió uno por “La Secta” que superó todos los límites de la solidaridad (¿?) y de la mala milk, así en fino. Posiblemente, si el chavalín que los bomberos sacaron de un camión entre el lodo le “tocara” algo o si entre las decenas de vehículos destrozados hubiera estado el suyo; si una de las decenas de casas inundadas e inutilizadas hubiera sido la suya, seguro que el titular habría salido de muy distinta manera. Pero -¡ay, la sabiduría popular¡- es que cada uno tiene la gracia donde la tiene; algunos en el culo como las avispas, decimos  en mi pueblo; y el fulano de turno, por arrobas, la destila por semejante lugar; y ya puestos sabrán perdonarme tan escatológico final, obligado, no sólo, por la exigencia de la métrica.

¿Al rojo vivo?, sí, pero ¡de vergüenza!, Don Ferreras, tendría usted que ponerse.

 De la prensa de septiembre de 2021

«TOLEDO YA ES ‘TO’ LODO»: EL POLÉMICO RÓTULO DE ‘AL ROJO VIVO’ SOBRE LOS EFECTOS DE LA DANA QUE INDIGNA A TODO EL MUNDO

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Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae

LAS COSAS DE DON EUFEMIO

 EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ

Entrega tricentésima nonagésima novena

 No tengo el gusto de conocerla;  aún así, se la presento: aquí, una  persona normal del blog, aquí, esto…perdón, ¿cómo me ha dicho? ¡Ah, sí!, aquí, ”SOY  UNA PRINGADA.  (Que estará así,  de esa  guisa,  porque no se lava; digo yo. Más abajo la verán de cuerpo entero.

Y me entero también que es una…”youtuber”, lo que a   juzgar por la campaña mediática desatada al respecto tiene que ser una cosa muy importante. Pero no una campaña para ponerla a caer de un burro, pobre burro, y hacer que se trague sus infectas palabras por su pútrida boca, sino para dar cancha y ocasión a su partenaire para que se desmarque de la situación; de su indigna actuación de boca cerrada mientras la sílfide largaba por esa boquita:¡a buenas horas…!

España tendría que importar contenedores a toda pastilla para reponer la plantilla municipal, autonómica y nacional de contenedores, y no quiero decir si reedificar alguna iglesia, si la inocente frasecita hubiera venido de alguien perteneciente al espectro contrario de la paleta politica. ¿O no?

Y ¡vaya!, la escatología (2, DRAE) nos persigue hoy, sorry¡ Y la inanidad, acostumbrada, de togas y puñetas.

De la prensa de septiembre de 2021

POLÉMICA POR LA ENTREVISTA DE RUFIÁN A “SOY UNA PRINGADA”: «¿QUÉ HAY QUE HACER CON VOX? ¡MATAR!»

.Don Eufemio, sep. 21

 

(Continuará, Dm; y si nos dejan)

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PRESENTACIÓN LIBRO EN EL ATENEO DE SANTANDER CON DON ALFONSO USSÍA

youtube.com/watch

Presentación en el Ateneo de Santander con Alfonso Ussía

Presentación libro LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE en el ATENEO DE SANTANDER

Muy breve, pero con intensidad, doy cuenta de la presentación ayer de mi libro en el Ateneo de Santander con su presidente Manuel Ángel Castañeda y presentado por Alfonso Ussía Muñoz-Seca. Mi agradecimiento porque fue ameno y didáctico. En breve podré colgar esta presentación porque merece la pena.

Gracias Santander. Gracias Cantabria. Gracias Alfonso y Manuel Ángel. Gracias amigos.

Rafael Dávila Álvarez

MI ABUELO ES COJONARIO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El peor efecto colateral de la crisis ha sido la pérdida del sentido del humor, tan necesario para vivir entre tanto ramplón y tramposo. Para conocer a los causantes de nuestra tristeza no es suficiente el nombre o apellido. Su auténtica personalidad y proceder se revela utilizando el transparente e irónico mote. Es un ejercicio de humor y rentabilidad comunicativa, síntesis de sabiduría popular, que deberíamos recuperar para desenmascarar  a muchos de los que pretenden ejemplarizar desde la vida pública. Las academias militares, centros de supervivencia, donde un profesor sin mote es un don nadie, siempre fueron escuelas en este difícil arte. Allí estaba el Culo con Botas, mote que no requiere explicación, junto a una pareja inseparable, el Masca y el Tanca; ya saben, intercambiables, tanca como el Masca, o masca que el Tanca. Grandiosos eran el Veraneante, que nada hacía ni sabía y el Bikini que enseñaba todo menos lo fundamental. Alguno se jactaba de su mote, lo que no es muy recomendable. «Me llaman el Remacho por mi porte y valentía»; un compañero le hizo ver la cruda realidad, «te llaman el Remache porque eres bajito y cabezón». Aquel día arrestó a más de media Compañía. Era muy amigo de el Mafeito, que solía decir, «Caballeros, mafeito (arresto) a seis a la vez».

Como les decía, deberíamos recuperar el ingenioso arte del mote. El Sacabuches, el Arrugas, el Combustible (de apellido Resino Grasa)… Pero nada como aquél mote, el Engañabaldosas, que identificaba a un curtido profesor del que se decía que «va como va, más no como debe». ¡Sublime!

Sobrenombres, apodos, motes, constituyen una precisión identificativa y una caricatura lingüística que estamos perdiendo y que sería muy útil, con el debido respeto, utilizar en las redes sociales. Es un discurso sintético muy rentable para la economía del lenguaje y que genera lazos convivenciales además de representar una de las producciones lingüísticas de más creatividad.

Me falta recordar algún mote… ¿Cómo llamábamos a aquel que decía una cosa y hacía la contraria? ¡Uf! me falla la memoria. Seguro que a ustedes se les ocurre enseguida porque lo sufren a diario.

Mandando la Legión, una de mis ingeniosas nietas dijo en el colegio que su abuelo era cojonario. Acertó aunque tuvimos que dar explicaciones escolares. A la hora de ponerte mote mejor es que te lo ponga alguien que te quiere.legiondibujo--644x724

General de División(R.) Rafael Dávila Álvarez

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9 septiembre 2021

EL GORRILLO LEGIONARIO O “CHAPIRI”. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Termina el Centenario de la Legión. Hablaré en su momento de esta celebración de 100 años de sacrificio, de entrega sin límites a España, que han hecho que esta unidad sea respetada, querida y admirada por todos los que la conocen.

Su clásico gorrillo o Chapiri, una de sus prendas características, ha sido siempre motivo de polémica por las numerosas ocasiones en las que se ha intentado suprimir. Para conocer algo más sobre el gorrillo y su importancia en La Legión exponemos un breve relato de su historia.

El primer gorro de borla o “gorro de cuartel” utilizado por nuestro Ejército surge después de la Guerra de la Independencia y lo recogen los Reglamentos de 1822 y 1828; sustituía al gorro de manga, utilizado desde la llegada de los Borbones y de sus importantes reformas en el Ejército.

En 1876 el gorro de cuartel pasa a denominarse “Isabelino”, declarándose reglamentario para todo el Ejército. Se suprime en 1887 siendo sustituido por un gorro redondo para uso cuartelero que popularmente empezó a denominarse “queso” por su parecido con el mismo. Estuvo en vigor hasta 1926 en el que se vuelve al gorro de borla.

Como prenda de cabeza de “uso diario” se utilizaba desde 1884 la “teresiana” que fue sustituida por la gorra de plato en 1908.

En el Diario oficial del 29 de Enero de 1920 y por Real Decreto se crea el Tercio de Extranjeros, primera denominación que tuvo la Legión Española. La inesperada avalancha de aspirantes fue tal que dejó al Tercio sin prendas de vestuario por lo que hubo que usar el famoso gorro de “queso” como prenda de cabeza. Duró poco ya que el 4 de Septiembre de 1920 se estableció el uniforme de La Legión… “Práctico, cómodo, vistoso y económico”, decía su reglamentación. En cuanto a la prenda de cabeza se adoptó el gorro isabelino, algo más alto y sin vivos ni sutases. De él decía Millán Astray: “… tiene un especial atractivo, es gracioso y muy marcial. Es el clásico y castizo que usaron los militares españoles luengos años. Es, desde luego, infinitamente más estético que los bonetes circulares. Es el que caracteriza a los legionarios”.la foto

El gorrillo legionario y la camisa verde

El gorrillo, junto a la camisa, han sido desde entonces las prendas que más identifican a los legionarios. El gorrillo, “colocado gracioso y ligeramente ladeado a la derecha” siempre ha estado unido a la querida imagen del legionario. Su principal característica quizás sea la borla a la que también se llama “madroño”; de color rojo para la tropa, cascabillo de oro y resto de color rojo para los suboficiales, cascabillo de oro, cordón de oro alrededor del rojo para los oficiales y de oro para los jefes. El barbuquejo se añadió en 1938 en principio solo para las unidades motorizadas, aunque se hizo extensivo a todos y así ha continuado hasta nuestros días.

A pesar de los numerosos cambios en la uniformidad del Ejército, el gorrillo siempre permaneció como prenda de cabeza en La Legión. Al finalizar la guerra civil se inició el estudio de un nuevo reglamento de uniformidad en el Ejército; la Legión temió que desapareciesen sus prendas más características y queridas, el gorrillo y la camisa. Los Coroneles de los Tercios, preocupados, escribieron a Millán Astray para que intercediese con el Ministro del Ejército. Fue recibido por el ministro, general Asensio, al que transmitió la preocupación de los legionarios ante el posible cambio de uniformidad. La contestación del ministro fue clara: “Mi General, La Legión, no puede estar afligida por nada y menos por una cosa tan pequeña como esta para nosotros. Venga usted mañana y lo arreglamos todo”. Así fue y La Legión continuó con el gorrillo, la camisa, la teresiana y el emblema.

El Chapiri

El gorrillo es popularmente conocido como “Chapiri” aunque esta no es su denominación reglamentaria. Es una castiza forma de llamarlo muy extendida entre los legionarios, siendo un diminutivo del galicismo chaperot que era una prenda de cabeza en forma de capucha del siglo XVIII y que derivó más tarde en el gorro de cuartel isabelino.

Para su colocación, se coge con la mano derecha de manera que el extremo final de la parte superior del gorrillo quede entre la curvatura que forman el pulgar y el dedo índice, para a continuación llevarlo a la cabeza y colocarlo “graciosa y ligeramente ladeado a la derecha”.la foto (1).JP2

Símbolo y rituales en la Legión

Recientemente se ha pretendido hacer desaparecer símbolos y rituales legionarios.

El que esto intenta sabe muy bien la importancia que tienen en el espíritu de los legionarios. Henos entrado en el absurdo de pretender que todas las unidades sean iguales confundiendo la igualdad con la uniformidad y cayendo en una malintencionada monotonía. Son conscientes de que, ante la imposibilidad de suprimirla, se puede ir desfigurándola con pequeños y aparentes inofensivos cambios hasta llegar a dejarla sin su sustancial contenido, sin su fuerza moral y sin su contagioso sentimiento. Nos preguntamos el porqué. ilustracion-de-martin-olmos¿Por su saludo enérgico, por su mirada que brilla con fiebre, fija y recta a los ojos del mirado? ¿Por su modo de hablar, breve y enérgico? ¿Por su modo de marchar, marcial y con soltura, erguidos, resueltos, quizás provocadores? ¿Por distinguirse con sus clásicos y legendarios “gorrillos” con la borla encarnada, el cuello al aire, despechugados? ¿Por ser alegres y despreocupados mostrando bien a las claras que son hombres de guerra, emprendedores y valerosos? ¿Por cumplir con su deber y obedecer hasta morir? ¿Por rendir culto al honor, al valor, a la cortesía, culto a la Patria?… ¿Por qué?

El general Millán-Astray, fundador de La Legión, dejó escrito: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; Pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

Y con el gorrillo terminamos que, tanto en la vida como en la muerte, así se termina en la Legión. Con una de sus más arraigadas tradiciones en las ceremonias y formaciones:

«Con el gorrillo en la mano izquierda y con el brazo en alto gritad conmigolegion-almeria-647x231

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva La Legión!».

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez (General Jefe de la Legión entre 2001 y 2004)

» En callada explicación
el gorrillo ladeado
por cuanto diste de lado
al entrar en la Legión.
flanqueando un corazón
enamorado y alerta
la verde camisa abierta
por si la Muerte aparece
pues tal señora merece
no hallar cerrada la puerta»

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ZAPATERO Y SÁNCHEZ Rafael Dávila Álvarez

La guerra es la continuación de la política cuando cae en manos de incapacitados para el gobierno y negocios del Estado. Representan lo peor de cada familia.

Han conseguido enfrentar, de nuevo, a los españoles y cargarse de un plumazo (en principio fue un membrete que decía d´Ors) la Transición y cualquier vestigio de entendimiento. Ellos encabezan la III Guerra civil española. Les explico esto de la guerra de manera que puedan entenderlo y no haya malos entendidos, a mi manera claro. Estas guerras modernas atacan por dentro, penetran y se heredan.

Sin necesidad de recurrir a Sunzi o Clausewitz, sabemos que la guerra está en permanente evolución: la tecnología y el sentir de la gente. Para cada estado sentimental hay una guerra. Existió la de los caballeros y la otra, esa que unos se comían literalmente a los otros. Breda también, pero fue un gesto español histórico y nunca repetido. Al enemigo ni agua, aunque unas veces se publicite y otras no.

Lo malo de la dedocracia es que cualquier tonto puede ser presidente del gobierno y hasta general en jefe. Las democracias tienen que soportarlo, pero ponen sus límites los dedócratas y así se salva algo el demócrata y el banquero.

Cuando la guerra empezó a enfrentarse con el buenismo, introducido por los peligrosos analfabetos que cada mañana consultan al espejito mágico, que no leen a Platón ni a Mortadelo y Filemón, tuvo que adaptarse al nuevo eslogan de Sí se puede, de cuyo resultado se confirma que cualquier tonto hace relojes, hasta de sol.

Hemos entrado en una de las eras más penosas de la historia de España (y parte del extranjero) y como borregos sin pastor seguimos a los sofistas errantes mientras alguien con precisión matemática establece los planes que le conduzcan a la victoria de la forma más mediática, es decir más económica, y de mayor apariencia noble y humana, endiabladamente humana. Confusos: «hay que desorientar a los que dirigen al enemigo, extraviarlos y, si es posible, hacerles perder la razón», decía un Mao Tse Tung discípulo de Sunzi.

Sé que ni uno ni otro de los protagonistas entienden nada ni piensan en nada que no sea su imagen externa y vacía de contenido. Así siguen una pauta que se extiende en estos confundidos tiempos por el mundo más mundial y menos unido que hasta ahora hemos conocido.

Mires a donde mires solo la solidez de las ideas, buenas, malas o regulares, se extiende por Oriente mientras Occidente se pierde sin pensamiento y sin otra idea que no sea vivir en rebaño balando sin entenderse más que para alimentarse de pasto; gratis.

Ha regido durante siglos, una eternidad, el racionalismo o la mística como corrientes del pensamiento.

Hoy se impone otra más fuerte que se alza en España como pionera y descubridora: el «pensamiento Alicia», que bautizó Gustavo Bueno en la triste figura ya conocida por todos, junto al «pensamiento Narciso», el de Ovidio en la Metamorfosis, más conocido, por actual.

Es una corriente en sus dos caras o formas de expresión que difícilmente pueden superarse en un futuro, aunque uno ya está curado de espantos.

Por si hay alguna duda, voy a terminar como empezaba: Zapatero y Sánchez.

Si alguno no me entiende puede que esté ya en el camino acertado de la nueva corriente filosófica que mueve el mundo; al menos el de España: Alicia o Narciso.

Puro y duro enfrentamiento entre lobos con piel de oveja y aguijón de escorpión. Los otros somos eso: los otros.

Un enfrentamiento endiabladamente humano: la guerra. La continuación de la política cuando cae en manos de incapacitados para el gobierno y negocios del Estado

Rafael Dávila Álvarez

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7 septiembre 2021

 

«Y SI VOY A SANTIAGO, VOY A SANTIAGO PERO NO A ESPAÑA, QUE QUEDE CLARO» Rafael Dávila Álvarez

Son palabras de Su Santidad el Papa Francisco sobre su posible visita a Santiago de Compostela. Que tampoco. Porque de lo que dice se deduce que no va a Galicia, ni a la ciudad de nombre Santiago de Compostela, sino a su feudo, la Catedral, a la tumba del Apóstol y no más. Así lo entiendo, aunque sin entender el resto.

¿España?

¿Es esto lo que debe quedar claro? No sé.

La elegancia de un filósofo está en la sencillez para que todos le entendamos. La de un Papa en amar y enseñar a amar, de acuerdo con una única fórmula: a Dios y al prójimo como a ti mismo. Un Papa no debe utilizar la ironía para dejar una incógnita abierta y más si esta puede causar malestar. ¿Es infalible el Papa al tratar un tema de tanta sensibilidad para un pueblo como lo es su unidad y más en tiempos recios?

Viene a Santiago, pero no viene a España. Puede ser un milagro de Su Santidad, pero me llega el recuerdo de Pascal:

«Dios no hace milagros en la guía ordinaria de su Iglesia. Sería uno extraño si la infalibilidad estuviera en uno; pero estar en la multitud parece tan natural que la guía de Dios está oculta bajo la naturaleza, como en todas sus obras» (Pascal Pensamientos en obra de Gabriel Albiac). Lo que me lleva a pensar que la infalibilidad en este caso exige un sacrificio tan grande como el de mantenerse en silencio. El milagro es de la multitud que clama sin pastor que la conduzca.

Una vez que coges a Pascal no puedes dejarlo:

«Los milagros no son ya necesarios, a causa de que ya los tenemos. Pero cuando ya no se escucha a la tradición, cuando no se propone más que al Papa, cuando se le ha engañado y, habiendo excluido la verdadera fuente de la verdad, que es la tradición, y como a pesar de haber prevenido al Papa, que es su depositario, la verdad no tiene ya la libertad para aparecer, entonces los hombres no hablan ya de la verdad. La verdad debe hablar por sí misma a los hombres. Es lo que sucedió en el tiempo de Arrio».

Espero que las palabras del Papa no sean firmadas como infalibles; en este caso.

Recordaba Gabriel Albiac: «El gran Francesco Guicciardini lo formulaba en el siglo XVI con una perfección pasmosa: todas las cosas se derrumban un día, también los hombres, también los ciudades, las naciones, los mundos; lo duro es estar debajo cuando caen».

Me siento así; sin más. Estar debajo. Irremediablemente. Se cae el sustento de una civilización, de, casi podríamos decir, la civilización. Me (nos) pilla debajo.

«Mirad, que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres…» (San Pablo, Colosenses, 2-8).

«Muéstrenme la moneda para el impuesto. Y se la enseñaron. –¿De quién son esta imagen y esta inscripción? –les preguntó. –Del César

–respondieron. –Entonces denle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» (Mateo 22: 19-21).

A pesar de estar debajo de los escombros espirituales de occidente aún es posible, casi seguro, que interpreto mal; también las palabras del Papa.

No ha querido decir lo que ha dicho. Ha sido sin querer queriendo.

«Sancte Socrates,ora pro nobis» (Erasmo de Rotterdam).

Rafael Dávila Álvarez

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6 septiembre 2021

AFGANISTÁN (3): UN MORTAL VIDEOJUEGO Rafael Dávila Álvarez

La batalla de Alejandro en Issos, 1529, pintura al temple y al óleo sobre madera, 158,4 x 120,3 cm, Alte Pinakothek, München.

Ahora los chinos limitan el tiempo que los niños pueden jugar a los videojuegos porque piensan que es una droga que perjudica la concentración y el desarrollo de sus jóvenes. Prohibirán a los menores de 18 años jugar en línea durante más de tres horas a la semana y así luchar contra la adicción a las pantallas. ¿Será eso o lo otro? Eso está claro y lo otro es la invisible invasión ideológica que temen desde occidente.

Alejandro Magno galopa en su caballo Bucéfalo a través de los juegos en línea. Darío ve juegos peligrosos que presentan batalla, algo así como Gaugamela: «…pues lo que se jugaban en esta batalla no era, como en ocasiones anteriores, ni Celesiria, ni Fenicia ni Egipto, sino Asia entera, cuyos dueños iban a ser designados en aquel momento» (Flavio Arriano, Historia de Alejandro).

Alguien comparaba la guerra de guerrillas como el tábano que picó a Pegaso, el caballo de Belerofonte, y provocó su caída y final.

Todo está escrito. Solo es necesario interpretar.

Parece que la lección aprendida está en el tábano mitológico, el que Zeus utiliza contra la soberbia del poderoso.

Ante este mundo que vela por la vida y mata sin publicidad hay que dar la imagen de quitarse los tábanos sin dar batalla.

Empieza una nueva guerra. El mayor Ejército del mundo contrata a sus pilotos entre jóvenes que manejan en línea los mismos artilugios que conducen un misil o un avión. Les da lo mismo lo que sientan o piensen. En cualquier caso no padecen. Se les paga por ser eficaces, no por servir a su patria. Luego ya veremos.

Todo es cuestión de mover una palanca de mando (joystick) igual que la del videojuego y llevar el dron hasta el objetivo final. Nadie dispara, nadie ensangrienta su hoja de servicios, nadie es acusado, y los resultados crean incertidumbre entre los nuevos ejércitos de desuniformados que se mezclan y conforman batallones de mujeres y niños.

No hay mucho interés en occidente por defender nada intangible y los ejércitos se llenan de dirigentes burócratas, incluso uniformados, bien adiestrados, que no ven más allá de la rentabilidad de una carrera (¿militar?) a base de operaciones invisibles. Las derrotas también se hacen invisibles y se rentabilizan a base de desinformación. Caemos en el gran pecado del mundo: la desinformación como información.

Así asistimos a esta cosa nueva que no sé definir: ¿guerra? ¿contraguerra? ¿mitología?

Soy más partidario de lo que debería ser y no es.

Debería ser: «La muerte no es nada, pero vivir vencido y sin gloria es morir todos los días», parece que dijo Napoleón. Está más claro en el Credo de la Legión: «El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

No veo por ningún sitio el honor, el valor, la gloria y el espíritu de sufrimiento y dureza. Veo mucho paisano con el joystick en las manos.

Los chinos educan, en cualquier cosa, pero educan (en instrucción militar práctica sin duda), mientras nosotros vamos a lomos de un Pegaso desbocado esperando a que el tábano nos pique en semejante parte.

No será un videojuego. Nos toparemos con la cruda realidad.

Se irá olvidando Afganistán. No lo olvidará la venganza.

Rafael Dávila Álvarez

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5 septiembre 2021

Desde su atalaya cordobesa, f. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega tricentésima nonagésima séptima

 

Cuando nuestros ancestros rupestres y cavernícolas empezaron a comunicarse mediante el uso de la palabra, lo primero que hicieron es poner nombre a las cosas que les rodeaban; primero -les iba la vida en ello- a las fundamentales que tenían que ver con el sustento y la seguridad, para después ir ampliando su forzosamente rudimentario léxico.

De ahí la importancia de la palabra, porque en las relaciones humanas no existe lo que no tiene nombre; de ahí el objetivo fundamental, siempre logrado e imitado, de la izquierda en usarla en su propio beneficio sea el que sea: Todo consiste en usar una palabra que suene bien y aplicarla a lo que suena muy mal. ¿Ejemplos?: por cientos: basurero, “punto limpio”; aborto, “interrupción – irrecuperable, por cierto- del embarazo”, IVE en su acrónimo con lo cual quitamos de la escena el hecho criminal; matar al anciano no productor pero sí consumidor, “eutanasia”, muerte buena o muerte digna…¿Los hechos?, malísimos; las palabras ya ven , eufónicas, bien sonantes.

Y si es para ensalzar sus ideas y eliminar las del adversario, o incluso al mismo adversario  lo deshumaniza, lo “deshominiza” y si lo considera como rata o gusano (Lenin) será mucho más fácil suprimirlo sin cargo alguno de conciencia: en esto unos auténticos maestros; v. la Historia.

Pues en este orden de cosas, rebajado ese listón, de momento, y como paradigma de la pijo progrez “nos vino de Galicia” una representante de las “mareas” comunistas; las que lucían como logotipo el de la Mahou, la conocida cerveza madrileña, la ministra de no sé qué, Yolanda Díaz.

Leo por ahí que  como “curta” o “curtivada” que se cree, se encuentra con este deber moral (¿?) y se ha auto constituido como la gurú del neo lenguaje orvelliano con, cada uno da lo que tiene,  un éxito más bien escasito; antológica su intervención en la defensa de su término “matria”, que comentado y aclarado por el bueno de Ozores circula por las redes; si no lo conocen búsquenlo. Me lo agradecerán.

Y en el tema que nos ocupa, ayuna de conocimiento como en todos los que toca, ha acuñado para el SOLDADO, la persona que más da – la vida- y menos pide –nada- un nuevo término, el de trabajador público, rebajando el ya poco afortunado de servidor de público de su jefe de Gabinete y enemigo del alma; y así, trabajadores públicos ha tildado la ínclita dama a ese “pelotón de soldados”, que llevó a cabo la expatriación y que en definitiva será el que , éste u otro, salve el Mundo (Spengler): ya lo hecho unas cuantas veces. Claro que de esto, como de todo, tampoco su compañera -la de los hijos sin padre- (Iglesias dixit) anda muy sobrada de históricos conocimientos. Pero volvamos a lo nuestro.

¿Objetivo de la ministra?¿Del gobierno que ya apuntó y abogó por su desaparición?: Eliminar la Institución más valorada por el pueblo al que dicen -no les oí bien- servir o servirse de…Primera medida, suprimir el nombre de su pieza esencial, EL SOLDADO, y llamarle equis; qué sé yo…Y es que si no hay SOLDADOS no habrá EJÉRCITO, naturalmente; lo que haya será otra cosa, que es lo que se pretende y  ante lo que, aun sea como retórico deseo, uno se rebela.

Y  no tengo nada contra los trabajadores públicos que cumplen la función que les ha sido asignada; pero es de Justicia el “dar a cada uno lo suyo” del Catecismo Ripalda que lo toma de Ulpiano y Sto. Tomás.

“Comunicado” de la ministra Yolanda Díaz

 Don Eufemio, ago. 21

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LOS VERSOS DEL CORONEL

 El amable lector tal vez los conozca; pero por si acaso le llega este escrito a la eximia dama gallega de las letras (a aquella, no; a ésta) se los brindo para que vaya aprendiendo de la vida de la Milicia. Lo que a través de su más genuino representante, el infante, hace, es, sufre, goza y aguanta la indiferencia cuando no la declarada animadversión de unos y de otros, de aquí y de allá. Lo que en definitiva siente un SOLDADO en palabras de uno, ya veterano.

 Son cinco sonetos entresacados de SONETOS DEL ARMA MÍA (Ediciones Alymar. S.L. Madrid 2018). El soldado es bastante más de lo que usted piensa, señora. Lea y aprenda, repito. ¡Va por usted!

 

 

 

 

 

 Félix Torres Murillo

Coronel de Infantería, DEM. (R)

 

AFGANISTÁN (2) LA CAÍDA DEL IMPERIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«Andaban los tiempos recios» (V 33, 5) dice Santa Teresa, que en ella es hablar de lo relevante y no de la vulgaridad con la que nos acosan (y no es delito). Inefable: misterio. Todo lo grande está rodeado de lo incomprensible. El vulgo por tanto se aburre de pensar porque pensar «pa na» no merece la pena. Es la crisis mayor del avance tecnológico acompañado de la pereza intelectual. Que sean otros los que piensen y decidan por mí. Al ser humano siempre le apasionó ser mandado y hasta goza con el servilismo.

Las tropas cobran, y hacen bien, como se hacía en Flandes. La diferencia la marca la fe y el Señor: «que buen vasallo…» que la fe se ha perdido; que bajo el sol no hay quien devuelva la mirada caliente, que no hay señores a los que merezca la pena; que hay mucho servilismo.

Cualquier sacrificio es inútil y sin embargo quedan sacrificados que aun viendo este desierto de ideales y de ideas dan su vida por aquellos que no saben o no pueden defenderse.

Siento la necesidad de decir algo, ahora, cuando no sé qué decir ante la abundancia de palabras que nada dicen.

Está la guerra entre nosotros y no es cosa de hacer de la nación un inmenso campamento. Vamos camino de una derrota sin precedentes.

Dice Villamartín (Nociones del Arte militar) que «no es más fuerte la nación que más presupuesto de guerra consume, que más soldados cuenta en la paz, sino la que sabe levantar a poca costa, sobre una base permanente bien constituida, ejércitos formidables el día del peligro».

Ese día ha llegado. El ejército poderoso ha sido derrotado. La culpa no ha sido suya, sino de quienes la sostienen con premisas hundidas en las arenas del vacío moral.

Los ejércitos formidables se constituyeron sin moral, sin prestigio ante la sociedad a la que sirven, sin razones que los empujen más allá de sus fronteras, sin cultura de algo tan viejo y fundamental como qué son y para qué sirven sus hombres de armas.

No.

No han sido derrotados los ejércitos, ni siquiera el más formidable y mejor armado del mundo. Ha sido derrotada la moral que hace dar la vida por un ideal. Ni se piensa ni se siente. Es el desierto moral de occidente.

No son razones de índole material las que llevan al sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir, solo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Camaradería y fraternidad, disciplina, instrucción, adiestramiento, pero sobre todo mando, acción de mando. Concebir, decidir, preparar y dirigir. Decidir: exclusiva responsabilidad del mando. Sus consecuencias también.

Así termina Villamartín su capítulo dedicado a los ejércitos permanentes diciendo:

«¡Desgraciado país aquel que hace odiosa la carrera de las armas, aquel que alquila los ejércitos en los días de peligro, aquel que los degrada nutriendo sus filas de hombres sin virtudes ni patriotismo, aquel que con su menosprecio mata el honor militar y ahoga las nobles ambiciones! Repasad la caída de todos los grandes Imperios y veréis que el primer síntoma de ella ha sido la desorganización moral de las tropas, el rompimiento del lazo que debe unir al ejército y al país, el desprecio o el odio del ciudadano al soldado».

Son tiempos recios cuando se huye y no se defiende, cuando los ejércitos sirven para cerrar la comitiva que no se bate ni en la retirada, cuando aceptas la derrota y te matan sin plantar cara. Cuando abandonas el fusil porque la sociedad demanda unas flores. Para las tumbas de los que mantuvieron el honor que otros mancillaron.

Andan los tiempos recios y en mi opinión sin remedio.

<<Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida>> (Borges).

Termino con ese recuerdo terrible de Mozart. Quizá dicho con música penetre mejor en las nebulosas de los que todos los que creen ser el poder: <<Si el emperador me quiere, que me pague, pues sólo el honor de estar con él no me alcanza>>.

El Imperio a punto. Los tiempos cambian; para el honor y la honra también.

Es la caída del Imperio. Mientras con ello, abatidos los soldados, los que creían que el honor y el valor era su oficio, el mejor del mundo, nada ni nadie queda para defender todo aquello por lo que dispuestos a morir estamos; y dudo de lo que venga. Vaya por ellos nuestra oración.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 septiembre 2021

Rafael Dávila Álvarez presenta en Santander su libro ‘La Guerra Civil en el norte’ – La Esfera de los Libros

El general de división (rtdo.) Rafael Dávila Álvarez presentará en Santander su libro La Guerra Civil en el norte, del que La Esfera ha publicado 2 ediciones
— Leer en www.esferalibros.com/agenda/rafael-davila-alvarez-presenta-en-santander-su-libro-la-guerra-civil-en-el-norte/

Blog: generaldavila.com

 

AFGANISTÁN (1) AL ABANDONAR LA POSICIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A mí esto de Afganistán me recuerda mucho a Annual cien años ha. Con matices como no puede ser de otra manera.

Claro que aquello fue una cosa local y ni la nación España lo recuerda o no quiere recordarlo, aunque algo dicen que preparan para octubre en Melilla. Estaremos pendientes.

Como de Afganistán, dónde nadie sabe cómo ha sido ni quién ha sido. Decir los talibanes es no decir nada.

Ahora tras la humillante derrota, entre las ruinas de la tragedia, se buscan héroes que levanten la moral de los derrotados, que somos todos.

De donde venimos ni a donde vamos. No hay respuesta.

¡Qué bien lo hemos hecho! Se atreven a decir las retaguardias que acuden con meliflua sonrisa a recibir a aquellos que no saben por qué fueron ni por qué se vienen deprisa y con vergüenza. ¿Qué hemos hecho mal?

Desde su hogar la rabia corroe sus pensamientos sin entender nada de lo que sucede. Sin explicaciones recogió su fusil, una munición ya inservible, sus cuatro cosas que le señalaban como soldado, hasta que dejó de serlo según su código de honor: nunca abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos. Mañana tendrá que acudir a la burocracia cuartelera a emitir informes y experiencias que de nada valdrán, pero rellenarán los vacíos cascos del despacho.

Hay que tapar la cobardía de los que emiten órdenes muy elaboradas y con todos los riesgos calculados. Ellos los conocen y ocultan. Siempre me llamó la atención que cuando comenzaban unas maniobras con los anglosajones, de sus aviones siempre descargaban unos féretros calculados estadísticamente, en un frío cálculo, para las posibles muertes en los ejercicios. No fallaba la cruel estadística, Quiero decir que la inteligencia (debe ser artificial) da mucho de sí en estos conflictos y nada se deja al azar. La cobardía no puntúa ni se deja ver en las arengas.

¿Qué decir ahora del valor y del honor? Silencio memorable. Los cobardes han callado y han puesto en grave riesgo las vidas de los valientes. Han muerto y ellos, cobardes, viven mejor y a salvo. Solo han dado una orden: abandonar la posición. Queda vendida la vida, el honor y el valor. Calderilla de tropa.

Estados Unidos de América dijo: me voy. ¿Nadie se dio cuenta? El resto dijo: ¿Qué hacer? Confusión. Que fea es la frase y peor la actitud: maricón el último.

Ni héroes ni villanos. Un caos de responsabilidades, unas órdenes inciertas y malvadas. Han dejado a las tropas en un cobarde abandono. No hay otra. ¿Quién dará cuenta de las muertes? El deshonor no se tapa con dinero ni con arengas al sentimiento de los inocentes. Los que mueven los hilos de Biden —dudo que él sepa nada— sabrán qué delito han cometido.

¿En ningún momento el CNI ha sabido algo? No pagamos este servicio para que nunca responda nada ni ante nadie.

Ahora se buscan héroes mientras asistimos al espectáculo de la ¿repatriación? Esa palabra no es aplicable a un soldado. Él sabe cuál.

El espectáculo de Torrejón es equivalente al bochorno de Kabul. En ambas partes se evitan en lo posible los uniformes. Está a la vista.

Todos los gobiernos quieren pasar página y borrar las imágenes lo antes posible. Pero saben que esto solo ha sido el comienzo. Habrá mucha muerte.

Europa se queda cada día más sola y desamparada. La OTAN avergüenza. Sin mando, sin acción ni reacción, juega a justificar su elevado presupuesto en la frontera con Rusia. ¿A qué jugamos?

Más nos vale estar preparados.

La debilidad se paga y cuesta vidas y hacienda. El próximo empujón puede ser fatal, hasta que lleve a quién menos se espera a bañarse en las costas atlánticas mientras la OTAN le pone la sombrilla y le sirve Coca Cola con hielo y limón.

La puerta está abierta y los soldados en retirada. Los héroes ahora los buscan en el ciberespacio y en la inteligencia. Por eso no nos hemos enterado de nada.

«¡Non fuyáis, gente cobarde, gente cautiva, atended que no por culpa mía, sino de mi caballo, estoy aquí tendido!».

Dice la Inteligencia que aún estamos a tiempo. Puede que la culpa sea del caballo y nos quede el recurso de siempre: echar la culpa al otro.

Sin duda que aquí alguien sobra y no es el ministerio de Defensa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 septiembre 2021

TERRORISTAS Y TALIBANES Rafael Dávila Álvarez

Sé que este artículo, como tantos sobre el tema escritos en este blog, pasará desapercibido; incluso en esos lugares donde se supone debería asumirse. Es todo muy extraño y aquí el sufrimiento después de haber sido asesinados tantos y tantos se lleva en la más absoluta de las soledades y olvidado por la sociedad. Casi todas las víctimas sufren este abandono.

En España, con tristeza y dolor, el término víctimas es muy amplio y las hay con orígenes distintos, según datos oficiales, aunque en mi creencia está en que toda la violencia en España tiene un único origen, conocido y harto denunciado; pero como el que predica en el desierto.

Que en una nación europea, democrática, con más historia que cualquier otra, pionera en hablar de Derechos Humanos, y de tantas cosas reivindicativa, la primera, podamos decir que se homenajea a los asesinos llamados terroristas es al menos algo inaudito.

Terroristas por allí, terroristas por allá, cuando la mayoría de los anunciadores y sabios del terrorismo nada saben:

1.- Dominación por el terror.

2.-Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

3.-Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.

Pueden elegir cualquiera de las acepciones del Diccionario de la RAE. Acertarán.

Especialmente cuando vemos que una vez conseguidos los fines políticos de los que habla se convierten en hombres de paz y se sientan en las Instituciones.

Hoy este artículo no va dirigido a esos asesinos de la ETA por mucho que ahora sean hombres ilustres y de paz. En España eso es un insulto para los hombres ilustres y de paz. Estas indignadas palabras van contra esos (podría decir que son todos) los que han permitido la proclama más vergonzosa que Europa admite: España clama contra el terrorismo cuando admite a los terroristas y los define como hombres de paz (a alguno de sus dirigentes) y les ofrece mesa y mantel en la vergonzosa tarta política del conchabeo que se traen entre unos y otros.

Miran a Afganistán y temen a los talibanes por sus posibles consecuencias en Europa, y eso ocurre cuando olvidamos las cerca de 1000 víctimas, asesinatos de la ETA, que hemos admitido legalizando sus ideas y sus proclamas asesinas. ¿Era por el bien de España, de Europa, del mundo civilizado?

Aquellos tiempos olvidados. También el Ejército español tuvo que desplegar en la frontera con Francia porque se temía que etarras organizados y armados ocupasen una localidad española y allí izasen la bandera del terrorismo e independencia. Lo contaré en mi próximo libro.

No sé si a este paso veremos a los talibanes sentados en el Capitolio y amparados por Naciones Unidas.

Si hay dudas pregunten en España. Aquí sabemos mucho de eso, hasta en el más alto tribunal.

Si usted quiere un homenaje hágase terrorista. No le faltará de nada.

Alguno debería meditar antes de pronunciar la palabra terrorista. O la de talibán.

Rafal Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 septiembre 2021