Según un informe de la UNESCO España es uno de los países menos nacionalista.
Nacionalismo:“sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad e historia”, esta es su definición. Pues bien, en esto hay mucho fariseo que destaca como bueno“su” sentimiento nacional, que se siente orgulloso de “su” pasado y del grupo al que pertenece pero a su vez descalifica al resto que tiene los suyos propios. Los otros, los demás, son fachas por sentir lo mismo. Bueno a esto ya estamos acostumbrados.
Los franceses del norte y del sur se diferencian entre sí por sus costumbres y poco se parecen un bretón y uno de Marsella. Igualmente ocurre con los italianos, poco parecido hay entre un lombardo y un siciliano y, aquí cerca, un gaditano y un señor de Getxo. Todos y cada uno, a su forma, son un poco nacionalistas, tienen su sentimiento identificativo con las características de su grupo. Eso siempre es bueno, humano e inevitable.Otra cosa es ese nacionalismo excluyente cultural, étnico, religioso, etcétera. En todos ellos el sentimiento de pertenencia al grupo es discriminatorio para quien no comparta determinadas características.
Juan Soldado tiene claro que si un señor de Lorca se afinca en Zarautz y es rechazado por no ser guipuzcoano, destacando esta característica como superior a la del murciano,a ese comportamiento se le conoce como nacionalismo excluyente y cercano a los fascismos anteriores a la II GM. De este nos apartamos todos, casi todos.
Juan Soldado para evitar equívocos y enredos semánticos en estos temas prefiere definirse como patriota. El patriotismo es el vínculo con la patria, definida como lugar y entidad que nos representa y acoge a todos, conformada por los que nos precedieron y heredada de ellos, la componga quien la componga, sin excepciones étnicas, religiosas, económicas, etcétera. Es un término transversal como dicen ahora y se aparta del nacionalismo.
¿Desde cuando España es un país xenófobo? Cuando tuvimos verdaderas oleadas de inmigración sudamericana ¿alguien alzó una sola voz en contra de ellos? Muy al contraro fueron acogidos, legalizados e incluso tienen su puesto en nuestras FFAA.
Quienes consideran que el número de inmigrantes que hay en España en la actualidad es elevado o excesivo tienen esa opinión desde que se abrieron las fronteras para todos aquellos que quisieran entrar“a barullo” y de forma ilegal.
Para Juan Soldado todo empezó con la llegada de pateras por las costas del sur de España, incluidas nuestras queridas islas Canarias, y se continuó con el “café para todos”. Nadie en su sano juicio descartaría graves fricciones sociales cuando esto ocurriera. Algunos sí.
Hemos de recordar que, descompuesta la Europa del Este y la antigua Yugoslavia,comenzaron a llegar a España, desde allí, lo peor de cada familia cuya única aportación a nuestra nación han sido las mafias que albergan a ladrones de toda ralea. Mafias especializadas en robos a bancos, joyerías, el cableado de cobre y tráfico de seres humanos, entre otras hazañas. Igualmente cuando se le ha ido ganando la batalla al extremismo yihadista y a todas sus ramificaciones comenzaron a llegar a Europa supuestos excombatientes de conflictos, como el de Siria con el ISIS, cuyo legado al bienestar europeo también lo estamos padeciendo.
Juan Soldado recuerda que al conjunto de todos ellos se les acoge con excesiva generosidad, se les subvenciona con sanidad y subsidios ¿y dicen que somos xenófobos? ¡pero hombre por Dios! Otra cosa es el descontrol en la acogida. No es posible la entrada a todo el que quiera. Es cuestión de números y no de sentimientos.
“Ningún humano es ilegal”, estamos de acuerdo, pero otra cosa es su situación, esta sí puede serlo si incumple la Ley, obviedad. Cuando en España han aparecido situaciones de rechazo a determinados colectivos no es por ser extranjeros o tener color de piel distinto al resto sino porque la experiencia de las últimas décadas hace temer de sus intenciones.
Resumiendo. El mundo, la convivencia humana está cargada de problemas. La Arcadia no existe y hay que decírselo a las generaciones siguientes, los que nos siguen, los que nos sucederán. La permanente felicidad sólo existe en la imaginación. El bienestar, la alegría, la satisfacción es efímera.
Haya paz. Un saludo a todos..Andrés Manrique Teniente (R.)
Blog:generaldavila.com



























