IDENTIFICAR EL FINAL DE ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Palacio Capitanía General. Barcelona

IDENTIFICAR EL FINAL DE ESPAÑA

«El necio solo conoce el mal cuando ya está hecho», leemos  en la Ilíada. No podemos echar la culpa a nadie en concreto, ¿o sí?; porque el problema reside en unos partidos políticos  que perduran por intereses propios y no de España. Es por ello que conocen hacia dónde vamos y lo admiten como irrenunciable política, aunque esto signifique ir contra la Constitución. Por ello ese afán de dominio sobre el Tribunal Constitucional junto a limitar el poder de quien simboliza la unidad y permanencia de España, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones. Mejor alejado de su función y mando.

El caso es que a estas alturas y después de lo vivido en octubre de 2017, con un Gobierno dependiente de la independencia de Cataluña y País Vasco, deberíamos fijarnos más en el camino recorrido y su irreversibilidad. Para diagnosticar el momento nada mejor que acudir a ver el estado de la antes denominada institución militar, los ejércitos, ahora conocidos como Fuerzas Armadas. ¿Por qué?: ellos son los designados por la Constitución para garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

España muere en Cataluña de manera fría y dulce; calculada. Estos días se acelera su final. Ya no hay obstáculo legal ni político. Me dirán que hay muchos españoles catalanes que quieren seguir siéndolo y, siendo cierto, he de responder, ¿y qué? ¿eso resuelve el problema? También volvería a recordar la Constitución, su artículo 2, o el 8, para decir lo mismo: ¿y qué? Es el independentismo el que manda. Si fuese de ahora habría solución, pero esto empezó hace años; ahora está a punto.

Llevamos tiempo denunciando la ruptura de España, la manipulación política con el objetivo de desintegrar el concepto de España y romper su unidad acabando con  sus símbolos:  la Bandera, el Himno y la Corona. Se han venido abajo. Muchos himnos, muchas banderas y muchos condes.

Los que tiene como misión garantizar la unidad, Las Fuerzas Armadas, están para protección civil o para irse a Groenlandia.

En ellas se ha trabajado desde dentro y desde fuera para lograr unos resultados sorprendentes.

Hoy les traigo una excepcional muestra de lo que les digo. Debería ser un escándalo para políticos y también para militares. Dirán que es un testimonio aislado. Saben que no. Esto que les muestro es la cruda realidad. Han hecho su guerra cognitiva para retirar las defensas.

Un joven catalán, cuyo nombre e identidad oculto por razones obvias, me escribe al correo que mantengo abierto para todo el que desea contactar conmigo. Me expone de manera impecable las dificultades que encuentra en Cataluña para ser militar. Identifica a los culpables. Lo hace señalando con acierto las profundas razones que le llevan a ver limitada su libertad, que no son otras que el radicalismo independentista que ha hecho mella en:  «La familia, el instituto (el peor), los compañeros y mi entorno en general (conocidos de familiares, contactos suyos, etc.), todo lo que me rodea juega en contra». Escalofriante.

Hoy se ven el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. Por eso he elegido este momento para publicar la carta de este joven que quiere ser militar. Como en la Moncloa se va a hablar de » lo militar», bueno sería que el señor Feijóo llevase esta carta y el recuerdo no solo de octubre del 2017, sino de todo el proceso desde aquel ministro que nos arrullaba con el piano. Nos han ninguneado. «El necio solo conoce el mal cuando ya está hecho»

A todos ustedes solo les pido que: Lean y divulguen.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

 

CARTA DE UN JOVEN CATALÁN QUE EXPONE SUS DIFICULTADES PARA SER MILITAR

Mi General:

Buenos días, Mi General. No sé muy bien cómo empezar este correo, ni cómo contarle todo lo que me gustaría comentarle; por ese motivo, disculpe si en algún momento escribo de forma un poco desordenada.

Dicho esto, le escribo para comentarle un poco mi situación, una vez llegado a la conclusión de que es muy inusual, por no decir única. ¿Por qué le escribo a usted? Hace un tiempo que lo tengo en mente, y creo que ahora es el momento. Pienso que usted es la única persona, de la cual tengo conocimiento de su existencia, por decirlo de alguna manera, a la que puedo comentar mi reflexión sobre mi situación actual.

Mi nombre es – – nombre –  y apellido catalán. Hoy, — de 2026, cumplo 1- años. Soy de una ciudad de la provincia de Barcelona.
Ahora mismo estoy cursando – de Bachillerato, ya que quiero ser oficial del Ejército de Tierra. Quiero entrar a la Academia General Militar y, actualmente, como usted sabe, se necesita haber realizado Bachillerato y la prueba de acceso a la universidad para poder acceder a ella.

Me gustaría comentarle algunas de las cosas que tengo que aguantar al querer ser militar en un entorno como el mío, porque creo que nadie que no resida aquí se imagina por lo que uno debe pasar y aguantar simplemente por querer servir a su país y formar parte de las Fuerzas Armadas.

La familia, el instituto (el peor), los compañeros y mi entorno en general (conocidos de familiares, contactos suyos, etc.), todo lo que me rodea juega en contra.
Aún recuerdo la primera vez que tuve que comentarle a mis padres qué es lo que yo realmente quería ser y que tenía claro que esa era mi vocación. Me trataron de loco al principio, mostraron un desprecio enorme hacia el Ejército. Recuerdo ese momento como si fuera ayer, la forma en la que me miraban y el desprecio con el que hablaban. Ahora, después de casi dos años, ya se han mentalizado y aceptado que eso es lo que quiere su hijo. Dentro de lo que hay ellos son los más aceptables, lo respetan; no se imagina cuál sería la reacción de algunos del resto de mi familia, donde hay parte de gente independentista radical.

También le quiero comentar lo que siento yo sobre eso y lo que ocurre aquí. No se puede decir bajo ningún concepto que se ama a España; todo lo que no sea lo que ellos piensan está mal. Quien lo manifiesta queda expuesto a ser señalado y a recibir todo tipo de descalificaciones. Es como si fuera una dictadura camuflada dentro de la sociedad, ya que teóricamente hay libertad de expresión, pero depende de qué cosas se digan, uno puede ser muy discriminado.

¿Qué tipo de libertad de expresión es aquella en la que, en un instituto público, no se pueden decir según qué cosas como querer ser militar, que por supuesto no tiene nada de malo, porque la discriminación que podría recibir uno por parte de los docentes sería inaguantable?

A veces me paro a reflexionar y pienso: ¿cómo es posible que esté ocurriendo esto? La gente debería estar orgullosa de que uno quiera servir a su país y aquí es justamente lo contrario; no solo no lo están, sino que debe ocultarse como si de un secreto de Estado se tratara, no vaya a ser que se enteren y hagan la vida imposible a quien lo manifiesta (aún más).

Aparte, no solo uno no puede decir nada si no piensa como ellos, sino que ellos pueden faltar el respeto constantemente a las Fuerzas Armadas y sus integrantes, a cualquiera que no se identifique con su ideología separatista y progresista y a todo lo que a España se refiera. Y no hablo de conversaciones privadas en familia, no; me refiero a un instituto PÚBLICO.
No se puede permitir que en una institución pública se llegue a ese nivel, encima discriminando a quien no es así.

Por ponerle ahora un ejemplo claro y más relacionado con política: en 3.º de la ESO nos hicieron una exposición (charla) sobre los nazis. Todo muy bien hasta cuando siempre meten un apartado de “actualidad” y ahí aprovechan. En esa charla concretamente, en la de 3.º de la ESO (ha habido otras), explicaban que los verdes, los azules y los naranjas tienen ideologías muy similares (a los nazis), dándonos a entender que jamás nos pasase por la cabeza votar a ninguno de ellos, ya que lo relacionaban con todo lo que habían explicado sobre los nazis anteriormente. El mensaje que se transmite a alumnos de 14 años haciendo esto es que solo hay tres opciones a votar; rojo, morado, o partidos separatistas, dándoles a entender que los otros tres son nazis. Así, directamente, sin disimular.

Este es un ejemplo de muchos que le podría explicar, no solo relacionados con política, sino, como le he comentado antes, cito textualmente: “faltar el respeto constantemente a las Fuerzas Armadas y sus integrantes, a cualquiera que no se identifique con su ideología separatista y progresista y a todo lo que a España se refiera”.

Creo que lo más difícil de la oposición en mi caso no es sacar la nota necesaria o tener un nivel de forma física adecuado, sino esconder todo lo que soy y el sueño que tengo por cumplir; estar obligado a callarlo todo, no poder hablar de eso con nadie y estar rodeado constantemente de ese tipo de gente cada día. Lo que comenté antes: la familiael instituto, los compañeros y mi entorno en general.

Le he escrito a usted, mi General, porque siempre que leo su blog y comenta algo sobre el 1 de octubre de 2017 y el golpe de Estado en Cataluña, me recuerda a todo lo que cuento.
También decirle que tengo su libro De soldado a general. Comentarle que me ha encantado leer la opinión de diversos militares sobre una gran variedad de temas muy interesantes; un gran libro, y considero que mucha gente debería leer, al menos, la parte del General de Ejército Fernando Alejandre Martínez.

No sé si llegará a leer esto, pero si lo hace, le agradezco el tiempo que ha dedicado a leerme, Mi General, ya que significa mucho para mí poder dirigirme a usted, a quien considero un gran referente. Podría contar mucho más pero se haría muy largo este correo.

Feliz 2026.

Atentamente

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19 enero 2026

 

ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO Y SU REUNIÓN CON PEDRO SÁNCHEZ PARA EL ENVÍO DE TROPAS A UCRANIA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Cuidado! es una encerrona. En término militar: emboscada.

Eso del envío de tropas españolas a Ucrania hay que analizarlo y no admitir lo que el señor Sánchez guste. Hay que partir de la idea política del presidente que no es otra cosa que la defensa a ultranza de su persona sin el más mínimo propósito de entrar en un debate serio sobre los intereses de España. Eso es indiscutible desde el momento en el que gobierna con socios que pretenden romper con la unidad de España y por ello condenados. El líder de la oposición puede salir de la reunión en Moncloa creyéndose haber hablado con un gran estratega.

Hay que saber con quién hablas y lo que pretenden venderte. ¿Irá el señor Feijóo bien asesorado de lo que significa enviar tropas a Ucrania? ¿Sabe el señor Feijóo qué hacemos en Líbano? ¿O en Letonia? ¿Tiene quién le asesore sobre la Defensa y las Fuerzas Armadas? ¿Piensa también desplegar tropas en Gaza?

Perdone si nos surgen dudas. Le daría un par de nombres de esos generales defenestrados por el gran estratega y su ministra por decirles la verdad, algo que ellos no admiten. Quizá le puedan asesorar. Escuche a los que saben y tampoco se deje achantar por los que deberían ayudar en lugar de empujar.

Un sí, incluso condicional, al envío de tropas es desde el punto de vista militar una temeridad. Al menos si no hay un debate social auténtico. Las Fuerzas Armadas son mudas, pero sus generales ocupan puestos en los que no deberían silenciar situaciones comprometidas. Sabemos que muchos de ellos consideran su deber, ante el actual estado de cosas (cosas de los ejércitos), mantenerse a la defensiva a ultranza (sin que se note) hasta que pase este arreón contra su misión fundamental. Mudos.

Es muy discutible lo del envío de tropas y un solo concepto sirve para empezar el razonamiento: la flexibilidad de las tropas no da para más. No hay suficientes tropas preparadas para mantener las rotaciones, el descanso, la preparación y además atender a los graves desafíos internos que se avecinan. Sería un riesgo evitable además de una medida imprudente. La política de partido no debe introducirse en las Fuerzas Armadas.

Antes de hablar del envío de tropas tendría usted, señor Feijóo, que pedirle explicaciones al presidente del Gobierno sobre Gibraltar, Ceuta, Melilla, Peñones e incluso Canarias. Sobre todo y muy detallado que le hable de Marruecos y el Sahara Occidental. También sobre el «Pacto de la Mareta«, el regreso de Puigdemont, del indulto, la amnistía y para postre de la ETA venezolana o los fondos iraníes. No se le olvide aquello del «Furor» y lo del despliegue tardío en Valencia ante la riada.

No se deje engañar. Hay más cosas.

España no ha cumplido con el aprobado 5% de gasto para la Defensa en el marco de la Alianza Atlántica. El Gobierno de España juega con la palabra y engaña con los hechos. El envío de tropas forma parte del engaño. Lo más barato y que sus socios de gobierno no le discuten es el envío de tropas, pero de subir el presupuesto al 5% nada de nada. Han subido un presupuesto para la industria de las armas, pero dejan descalzos a los soldados. Hacer uso de las tropas como si de carne de cañón se tratase no es una forma honrada de hacer uso de ellos. Es notorio que nuestro prestigio en la Alianza es escaso y nuestra relevancia nula. Lamentable, pero ganado a pulso.

Decía nuestro antiguo JEMAD, general de Ejército Fernando Alejandre, una de las mentes más claras sobre el empleo de nuestras Fuerzas Armadas: <<España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas>>. ¡Qué sabias palabras!

Las tropas están atentas, hartas de engaños, de ir de aquí para allá sin ningún sentido estratégico para después regresar a sus cuarteles cada vez en peores condiciones incluso con una perspectiva de futuro tan incierto como lamentable.

¿Quién va a defender de una vez por todas la postura de nuestra Defensa cuándo los que gobiernan se posicionan como independentistas y antimilitaristas?

El señor Feijóo debe ir preparado para tratar con alguien que no cree en España; tampoco en sus Fuerzas Armadas y que además se permite el lujo de ser sostenido en el Gobierno por los que perpetraron el mayor ataque en democracia contra la unidad de España. Resulta que ahora el presidente se ve sin apoyos para sacar pecho ante su socios europeos y recurre al Partido Popular al que insulta un día y otro también. No, señor Feijóo; usted no debe dejarse engañar y antes de que hable el señor presidente es usted el que debe formularle mil preguntas que seguramente no tendrán respuesta. Usted debe respetar a España y a la misión de sus Fuerzas Armadas. Eso es todo, que no es poco.

Piénsese muy bien lo que va a contestar y por favor no conceda ni un milímetro de confianza a quien tiene en su programa romper España. Por sus obras los conoceréis. Por su socios de Gobierno que ahora le abandonan también.

No mida su futuro en votos. Mida el valor de España. Las Fuerzas Armadas no deben ser objeto de venta o cambio. Son el mayor valor que tiene España para mantener su unidad y prestigio dentro y fuera.

Le preparan una emboscada. No lo dude. Ataque usted primero. Le diría la forma, pero usted tiene asesores; espero que sean buenos. Buena falta le va a hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 enero 2025

 

ANTE LA PASCUA MILITAR YO ME PREGUNTO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

La Pascua militar debería ser un momento de intimidad castrense entre los soldados y su Mando Supremo, el Rey. Sin temores ni rencores. Sin oscuras conspiraciones que tanto las hay ahora en sectores con más poder que el militar que hace ya muchos años dejó de serlo para convertirse en la institución más democrática de la nación española, con permiso de todos ustedes y para servir a Dios (eso era antes allá por Flandes) y a usted (no a todos por lo que comprobamos). Intimidad para hablar de lo que hablan los soldados: su misión, sus deberes, quereres y abrazarse con el debido respeto en la amistad, el compañerismo, la unión y socorro. Sin alharacas ni incumplidos deberes.

Ocurre todo lo contrario. La Pascua Militar se ha convertido en una exhibición ministerial que a nadie interesa; menos que a nadie a los militares, hartos de que nos vendan la burra.

Perdónenme el tono, pero es que me sitúo  a la altura de lo que nos enseñan y con diligencia aprendemos todos. Hay que hacer como ves hacer.

Pues como decía, lo que debería ser y lo que es son sinónimo y antónimo.

Dicen que su celebración consiste en un análisis ponderado de logros y futuribles buenas intenciones. ¿Tratará la ministra de Defensa entre sus logros la magnífica relación con nuestros socios y aliados norteamericanos? Convendría destacar una señal muy visible en las palabras de Trump tras la extracción del dictador Maduro de Venezuela. «Esto no es un juego». La Defensa no es un gimnasio ni una cabalgata de regalos ni es apta para juegos personales con la nación. Aquí se trabaja a diario con las armas, les guste o no. Alguno de los socios del Gobierno son una prueba evidente del mal uso de ellas.

La Pascua Militar debe venir precedida de una clara idea de la Defensa de España, de quiénes son nuestros aliados y de nuestra sólida postura en defensa de la unidad de España y de todos los españoles, incluso de los que no piensan en ello, pero sin engañarnos con tibieza solo para mantenerse en el poder. No puedo olvidar el recadito del presidente Trump a cierto mandatario: «Tiene que cuidar su trasero». Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

¿Cómo será nuestra Pascua Militar del 6 de enero de 2026?

El sentido común me dice que para analizar el trabajo de las Fuerzas Armadas durante el año 2025, hacer balance de sus resultados y ver diáfano el futuro, deberíamos partir de su misión constitucional y así comprobar si estamos en el camino o desviados de él.

Sé que lo que digo es utópico, me adjetivarán, pero preferiría una respuesta que quizá esté también en la Constitución.

Le llamo ser coherente, porque en el artículo 8, Título Preliminar, está indicada de manera rotunda y a la vez irrechazable la misión de las Fuerzas Armadas.

En el año 2017 se puso en riesgo la unidad de España, ¿lo recuerdan? y precisamente garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional es la misión de las Fuerzas Armadas. Dicho sea sin molestar ni crear alarma alguna. ¡Dios nos libre!

He reparado en el mensaje del Rey en la Pascua Militar del 6 de enero del 2018. Tres meses antes, el día 1 de octubre,  se produjo el golpe de Estado en Cataluña. Ante ello el Rey pronunció un inolvidable (¿olvidado?)  discurso. Fue firme y contundente ante cualquier intento de romper la Unidad de España. Por ello y ante hechos tan cercanos y que afectaban tan de cerca a la misión constitucional de las Fuerzas Armadas esperábamos alguna palabra referente a esa unidad en la Pascua Militar de aquel año.

Nada. No se pronunció la unidad de España. Solo se escucharon palabras de ánimo: «A seguir cumpliendo con vuestra misión de servicio a España…».

La pregunta era obvia: ¿Cuál?

¿La enmarcada en la OTAN, en la Unión Europea (que no tiene Ejército), o las nuevas asignadas como «Emergencias»? ¿O la constitucional? No son preguntas hueras ni llevan intención crítica negativa, sino necesaria aclaración ante un hipotético panorama dado el visible y real intento (que persiste) de ruptura de España. Porque si reparamos, el Congreso de los Diputados español es un lugar donde la mayoría que manda se ausenta cuando el Rey acude (ha ocurrido con la celebración de los 50 años de la proclamación del Rey Juan Carlos) y no se puede oír hablar de la unidad de España sin que aflore la división.

En octubre de 2017 se cometieron delitos como la sedición, malversación de caudales públicos y desobediencia que son muy graves, pero el Ejecutivo de España, después del Golpe de Estado, reaccionó con el indulto y la amnistía (con intérpretes amañados) y para colmo se sostiene en el gobierno gracias a ellos y con ellos, dirigidos por un prófugo de la justicia que se refugia en Europa.

No fue necesario acudir a las Fuerzas Armadas (siempre en prevengan), pero pasito a pasito nunca se sabe y es conveniente tener todo explicado y subrayado.

Que la Ley diga una cosa y los hechos otra requiere un explicación: ¿cuándo, cómo, dónde? Hay que determinarlo, pero no sigamos jugando con las hipótesis.

Todo aquello del 2017 pudo ser el principio y el final para después todos seguir la senda constitucional, pero lo que vemos es todo lo contrario y el Gobierno sigue atado y bien atado al independentismo por no hablar de su proximidad a aquellos que heredaron el mensaje de la banda terrorista ETA.

No es retórica esto que planteo a no ser que la Constitución pueda entenderse como una carta a los Reyes Magos, llena de buenas intenciones, pero alejada de la realidad de sus mandatos. Puede que sea política y por eso hay que explicar cuales son los planes.

Comprendo la dificultad de hablar de ese tema, tan constitucional, tan huidizo, tan grave.

Comprendo que las Fuerzas Armadas no son un «poder» ni deben ni pueden entrar en esa polémica de vigilancia constitucional, ¡hasta ahí podíamos llegar!

Comprendo que hay un Poder Judicial y un Tribunal Constitucional, todo eso lo comprendo y es justo y equitativo, pero no acabo de comprender por qué y para qué ese artículo 8, por qué su encaje en el Título Preliminar y tampoco entiendo cómo y cuando hay que cumplirlo (¿cuando ataquen los rusos o cuando nos aprieten en Ceuta?).

Soy muy consciente de que el día de la Pascua Militar no es el más apropiado, dadas las circunstancias, para explicar el artículo 8 y su encaje en el Título Preliminar. Tampoco Su  Majestad debe dar lecciones constitucionales.

Pero dado que es el día de más arraigo militar, en el que el Rey, Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, se dirige a sus soldados tampoco sonaría mal un canto a la unidad de España y al juramento a la bandera.

No quedan ahí los interrogantes sobre nuestra misión de «garantizar la soberanía, independencia e integridad territorial… «.

Territorio español es Gibraltar. ¿O no? Uno ya no sabe. Porque si Gibraltar no es español mejor hablamos de otras cosas, aunque la Asamblea General de Naciones Unidas lo dijo bien claro en su Resolución de 1967: “considerando que es una situación colonial que destruye la integridad territorial de España”. Nuestra integridad territorial no será firme hasta que Gibraltar sea español, pero los pasos que se están dando van por otro camino. El Gobierno de España ha llegado con la Unión Europea y el Reino Unido a un acuerdo para que se firme un Tratado que (en la práctica) aleja cada vez más a Gibraltar de lo que es: territorio español. Gibraltar se convertirá de nuevo en una humillación de Reino Unido y Europa a España. Todo ello a través de un engaño del Gobierno que pacta con Europa una farsa llamada «Prosperidad compartida» a  través de la cual Reino Unido seguirá manteniendo sus misiles y submarinos nucleares en territorio español. ¿Integridad territorial? Hemos denunciado en este blog numerosas veces cómo nos han retirado de la defensa y vigilancia del Estrecho, como nos han echado del lugar de mayor importancia estratégica para España y que no hemos sabido vender ni defender: el Estrecho de Gibraltar. A nadie en España le importa. ¿A las Fuerzas Armadas? ¿Por qué nunca se habla del tema o se mira para otro lado? Creo que ha llegado el momento de preocuparse seriamente por la expansión de Gibraltar más allá del istmo.

Hay más cosas que desde el punto de vista militar conviene recordar de este año 2025.

El patrullero de la Armada «Furor» se hizo a la mar en defensa de un objetivo todavía desconocido por todos, ¿en defensa de nuestros ciudadanos? Fue y sigue siendo digno de examinar ese apoyo militar a la «Flotilla» de dudosa legalidad, con la asistencia del buque «FUROR» y posteriormente de un avión del Ejército del Aire y del Espacio (A400). Apoyo a todas luces a una flotilla compuesta por personas particulares que defendían una causa que por muy justa que parezca era algo particular y de dudosa financiación y respaldo. ¿Se ha utilizado a las Fuerzas Armadas en lo que dicen ha sido un apoyo a españoles en riesgo cuando la realidad ha sido un gesto de fuerza provocadora a Israel? ¿Han convertido intencionadamente una cuestión privada en cuestión de Estado, usando la maquinaria estatal de las Fuerzas Armadas como seguridad privada, lo que es un peligroso antecedente y nos señala como nación alejada de los procedimientos democráticos en el uso del poder de la Fuerza, que debe siempre ser consultado al Parlamento, sede de la soberanía nacional?

¿Hay más?

En un ataque descontrolado e incomprensible el Gobierno de España y sus socios señalaron a Israel como genocidas y al insulto siguió el embargo de armas que nos ha dejado indefensos, pero solo un ratito, claro. En cuanto se han dado cuenta, no de la indefensión que nada les importa, sino de la situación empresarial de nuestra industria de armas como consecuencia del embargo, bajaron el tono que ha pasado a ser simple retórica.

¿De los misiles multipropósito Spike LR2? ¿De los sistemas de comunicación entre las pequeñas unidades? ¿ Del Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM), que sustituye a los cohetes Teruel? ¿De las torres del vehículo de combate 8×8?¿De los morteros sobre VAMTAC? ¿De los sensibles sistemas del Ejército del Aire y del Espacio? ¿O de la Armada? ¿Helicópteros de ataque? Por no seguir enumerando sistemas de armas y equipos de inteligencia que utilizan tecnología israelí. Pelillos a la mar.

Pues poco más. Una verdadera Pascua que podría terminar así: «Si quieren ayuda que la pidan«. Las inundaciones de Valencia dejaron al descubierto a mandos utilizados y que gustosamente se prestaban a la escenificación, al margen de ser utilizados los medios militares en apoyo de la población tarde y mal.

No vamos a obviar el mal uso que se hace del personal de tropa al que, sin consideración alguna, se le da de baja y retira de los ejércitos al cumplir los 45 años.

En fin hay más, pero los ejemplos son suficientes.

Hoy es imposible eludir el panorama internacional y más que nunca necesario analizar con rigor nuestra posición ante este futuro incierto que ya está aquí. Un futuro donde la fuerza de los ejércitos está detrás de las palabras. No es nada nuevo: «¿Cuántas Divisiones tiene el Papa?», ¿lo recuerdan? España se juega mucho, casi todo, y la tibieza solo conduce al vómito. No son flores ni piropos lo que necesitan nuestros ejércitos, sino un serio compromiso con la Defensa y unidad de España expresado con rotunda claridad. Debemos saber el lugar en el que nos posicionamos en defensa de nuestros intereses tanto internos como externos ¡tan dependientes uno de otro! Ha sido un triángulo muy peligroso el que hemos constituido apoyados en la Venezuela de Maduro junto al Irán de los ayatolás, dos vértices en los que se ha sustentado demasiado nuestra política gubernamental que ha planteado dudas evidentes sobre nuestra confianza, algo que afecta directamente a nuestra Defensa. Y por tanto a nuestras Fuerzas Armadas.

España queda en una situación crítica cuando el presidente de su Gobierno después de haber flirteado, y tolerado, con el régimen criminal de Maduro, acusa a Estados Unidos de haber violado el derecho internacional y humano sin él mirar lo que tiene dentro de su Gobierno. Señala al presidente de los Estados Unidos de América como responsable de crear un clima en Venezuela de incertidumbre y belicismo. Tenemos un nuevo portavoz a lo Zapatero en Túnez. Aquello supuso una insuperable pérdida de confianza en nuestras Fuerzas Armadas difícilmente recuperada. Ahora será definitiva. No habrá servicio de Inteligencia ni Fuerzas Armadas dispuestas a confiar en nuestra palabra. Haciendo uso de la metáfora: hemos perdido la guerra al lado de Maduro. Será el hundimiento de nuestra economía en particular de la industria de guerra. Si nuestro futuro como nación unida y fuerte era incierto ahora tenemos la seguridad de que nuestra Defensa corre mayor riesgo que nunca.

¿Nos lo explicarán en el día de la Pascua Militar o seguiremos mirándonos en el espejo de Blancanieves?

Estoy deseoso de escuchar el mensaje de esta Pascua Militar donde espero palabra y no retórica. La primera construye el lenguaje militar, la segunda solo ficciones.

Tengan una Feliz Pascua Militar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 enero 2026

 

DEFENSA SOLICITA QUE LA OPOSICIÓN LE RINDA HONORES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La tragedia de lo ocurrido tras la riada en Valencia se ha convertido en un insoportable peaje para cualquiera que quiera abrir las puertas de la verdad. Derribar el muro levantado por el Gobierno del señor Sánchez que rentabiliza aquel desastre se convierte en unos de los mayores escándalos de la democracia.

Cuando desde la cruda versión y conocimiento militar nadie ha revelado la actuación de las Fuerzas Armadas en aquellos días el ministerio de Defensa, de forma incomprensible, solicita a la oposición que pida disculpas por faltar a la verdad ya que, según ellos, la Unidad Militar de Emergencia (UME)  estuvo a su disposición desde el minuto uno.

Quien falta a la verdad es el responsable de haber redactado esta nota urdida con mala intención y huyendo de la responsabilidad de una actuación convertida en tragedia

Más allá de discutir si disponer de lo inútil el problema se centra en algo de mayor envergadura porque  todos supieron, desde el minuto uno, que aquello sobrepasaba cualquier capacidad de la simple emergencia, incluso para la Unidad Militar de Emergencias (UME) sobrepasada e incapaz de afrontar aquel desastre con sus medios. Desbordados no pudieron ir más allá y quedó durante días la Comunidad ahogada en sus carencias y descontrol. No había nadie.  Nadie quiso asumir responsabilidades de algo que se veía con consecuencias políticas muy graves. La tragedia humana se veía venir.

Las Fuerzas Armadas actuaron después de tres días del comienzo de la riada y el nivel 3 de emergencias nunca se decretó para así rehuir responsabilidades. Esa es la verdad descrita en su día en este artículo con cronología de hechos y que vuelvo a repetir.

El ministerio de Defensa se enfanga con su proceder y para quien es militar, por muy retirado que esté, le duele porque aquello fue un mirar para otro lado, algo que las Fuerzas Armadas han sentido en lo más hondo. Algún día alguien lo contará. En mi caso me limité a analizar los hechos y a poner de mi parte todo lo que pude; alguno sabe de ello.

El tema clave de la ayuda militar ante la trágica riada no es el caso de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que hizo lo que le ordenaron, ni más ni menos. Por eso y para eso está bajo mando civil directo fuera de la cadena de mando operativo de las Fuerzas Armadas. Actúa a las órdenes directas de la ministra. Un detalle muy a tener en cuenta y que esperamos se corrija en su día. Es una anormalidad nada aconsejable.  Para manejar una unidad militar en el campo operativo es necesario contar con el asesoramiento y capacidades del mando militar y su Estado Mayor. Para eso está.

Un ministerio de Defensa no está para solicitar a la oposición que rectifique, sino para examinar su propia conducta y dar cuenta de su más exacto cumplimiento del deber de defensa y auxilio. No mirar por la ventana, sino ponerse las botas y pisar el fango. No solo el político.

No había nadie. Lo repiten una y otra vez: no había nadie… Un día, al día siguiente… No había nadie. ¿Dónde estaba España? ¿Reducida a un trozo del levante español como roto del conjunto?

Fue al tercer día: unas linternas, no era la luz, pero algo brillaba, lejos, muy lejos…

Unos militares del Mando de Operaciones Especiales que por allí maniobraban se lanzaron a la ayuda sin esperar más órdenes. No era tiempo sino de ayudar y atender a la muerte a la que se enfrentaban.

Convendría saber las órdenes que se dieron por las redes militares y de la Guardia Civil. ¿Son secretas? ¿Por qué no se conoce lo que se ordenó desde los ministerios afectados? ¿Y lo que no se ordenó?

Defensa solicita… ¿Qué solicita? Solicitamos nosotros.

No es la Unidad Militar de Emergencias a los que tiene que escusar el ministerio de Defensa, sino a las órdenes que dio al no hacerse cargo de la tragedia desde su competencia, exigible e inexplicablemente abandonada.

No. Aquello no fue un problema de la UME, ni de Feijóo ni siquiera de Mazón.

No había nadie. ¿Por qué? En situaciones de emergencia está visto que es mejor no recibir órdenes cuando estas están mediatizadas por sus consecuencias políticas. Puede ser fatal no actuar a tiempo.

No queremos medallas; Ahora las dan aquellos mismos que antes las negaban en combate. ¿Serán al valor político?

Queremos actuar cuando la misión y el riesgo que corren nuestros ciudadanos  lo exige; pero sin filtros políticos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

29 diciembre 2025

Blog: generaldavila.com

 

 

¿FUERZAS ARMADAS DEL GOBIERNO O DE LA NACIÓN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

«Dejemos que aparezca, tiene que aparecer un gran genio. Se pondrá a la cabeza de la máquina y le dará el impulso necesario».

Recojo la cita de la Enciclopedia del Arte de la Guerra dirigida por el general Antonio Martínez Teixidó y  la colaboración de los coroneles José Romero Serrano y José Luis Calvo Albero, editada por Planeta.

Atribuida al general francés Jacques-Antoine-Hippolyte, conde de Guibert (1743 -1790), recobra todo su valor en estos momentos de desconcierto en todos los órdenes y no solo en el militar.

El general y pensador vio la necesidad de profundizar aplicando la razón al incierto futuro de una guerra que se venía encima como caballo desbocado. Hay un cambio radical que este genio militar predice y al poco tiempo se cumple. Solo era el principio del fin de las guerras del pasado. Todo será y es ya distinto. No hay unos soldados para la guerra y en el otro lado unos ciudadanos ajenos a ella. La guerra es de todos, la hacen todos, es algo nacional, se hace con pasión y voluntad de vencer y todos se movilizan en defensa de la nación. Fue entonces algo nuevo, pero su estudio y puesta en práctica alcanzaba de lleno al pensamiento militar y ahora es un hecho para necesariamente meditar. La guerra alcanza de lleno a todos y quieras o no estás en ella involucrado. La guerra del futuro requiere un gran genio, pero ya no será algo militar, sino un gran ejército de pensadores más allá del resultado de las armas, porque ni siquiera conocemos las armas. Es una incógnita que forma parte del futuro impredecible y no creo que aparezca un nuevo conde de Guibert. Tampoco el genio que él anunciaba. Necesitamos filósofos que nos alcancen, honrados pensadores que nos guíen y lleven a la meditación de nuestras pulsiones y no gobernantes con interés por dominar nuestra voluntad.

Guerra, política, economía o poder económico, ¿alguien sabe a estas alturas cual es la diferencia? Guerra total en la que entramos todos como piezas de un juego de intereses, ¿de quiénes?; desde luego no de los que mueren en la guerra, de las armas, la política y la economía.

La guerra del futuro tiene una característica que se nos ofrece ya con descaro y desvergüenza, pero que aceptamos porque no nos queda otro remedio, incapaces voluntades dispersas. Divide y vencerás. No era lo que creíamos. Los ejércitos no eran nacionales, sino ideologizados.

Lo que vivió Europa fue un espejismo que ahora alcanza su gran dimensión en el mundo. Todos participamos en un devenir tan incierto como tenebroso, porque se han roto los ejércitos y convertido en algo privado que responde a intereses no nacionales, sino políticos y económicos. Las guerras las sufren todos, pero las enciende y dirige alguien (es) muy ajeno a los intereses nacionales. Todos morimos en la guerra, con o sin armas.

Necesitamos un gran genio que aparezca y deje claro cual es el futuro de la guerra o si mejor sería pensar en los ciudadanos y cumplir las leyes y no imponerlas a base de la destrucción y límites en la libertad.

Se vislumbra una nueva forma de hacer la guerra, desconocida, aunque ya vemos que a la par surge otro futuro para la política y ambas, guerra y política, que son economía, convergen en una: ideología.

Si nos vamos al terreno de los ejemplos prácticos el caso de España es paradigmático.

La unidad de criterios sobre temas de Estado como la Defensa y la política Exterior lejos de vivirse en consenso da bandazos de un lado a otro en función, no de un Gobierno, sino de una ideología. En materia de Defensa nunca ha habido acuerdo entre partidos y las diferencias afectan a la misma esencia y misión de las Fuerzas Armadas.

El ejemplo es claro y contundente cuando repasamos la misión constitucional de las Fuerzas Armadas que les asigna la función de cuidar de la independencia nacional, la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Podríamos preguntarnos por qué la misión de las Fuerzas Armadas que, debidamente jerarquizadas, forman parte del Ejecutivo no fueron incluidas en el Título IV relativo al Gobierno y a la Administración y lo fueron en el Título Preliminar. El tema tuvo encendidos argumentos en favor y en contra en el debate parlamentario, pero se llegó a la conclusión de no incluirlo en el Título IV ya que eso hubiese sido lo normal solo en una situación de aceptación del fundamento de la Ley: la unidad de España. Preveían los constitucionalistas que no iba a serlo y así ha sido. Creyeron que era más apropiado otorgar a las Fuerzas Armadas «un rango constitucional, al margen del Ejecutivo». Se traduce que la misma Constitución debía proteger  su fundamento: la unidad de la Nación. Acertaron el diagnóstico. A día de hoy no se acepta la unidad de España, aunque de poco ha servido el artículo 8: Octubre 2017. Indulto. Amnistía. Un delincuente marca de cerca al Gobierno y lo tiene maniatado.

No se acepta el fundamento de la Ley que se interpreta por un Tribunal que no es jurisdiccional y que sentencia en contra del Supremo: Unidad de España. Integridad territorial. Respeto a la Constitución. Se interpreta no se respeta su fundamento. No pasa nada. Eso no es corrupción constitucional. Se puede acabar con la unidad desde dentro. Caballo de Troya. Quizá sea esa la forma más sibilina y cruel. Sin reacción.

La corrupción que corroe a este Gobierno será castigada, tendrá graves consecuencias y la misma nación española quedará tocada y humillada por culpa de estos personajes. La corrupción legal, constitucional, nos hundirá como nación y el articulado de la Constitución ya vemos que no podrá detenerlo. No hay Poder que sea capaz de defender el fundamento de la Ley que a todas luces se incumple bajo la corrupción que supone la autodeterminación. Parece que tenemos que pensar en unas nuevas Fuerzas Armadas que ya no están para lo que la Constitución ordena, sino para adoptar la ideología gobernante, para un mandato no recogido en la Ley. Su misión principal ha desaparecido, la unidad de España vuelve al Título IV y será o no será en función de lo que dicte el Gobierno mayoritario e interprete un tribunal no jurisdiccional.

Todo es simbólico. El Rey, la bandera, las Fuerzas Armadas y España. La mismísima Constitución parece simbólica. Todo es y se maneja de acuerdo con un Gobierno que a todos nos ha ideologizado, incluidas las Fuerzas Armadas que han desaparecido en la práctica de su lugar predominante en la Constitución, han perdido su rango constitucional, al margen del Ejecutivo.

En las Fuerzas Armadas no se puede estar alejado de la realidad que fundamenta su razón de ser. Quizá sea un error en la interpretación ¿o lo fue de los constitucionalistas?, pero hoy el fundamento de la Constitución debe ser defendido diga lo que diga el intérprete o su porquero. Estos Ejércitos lo son de la nación y no del Gobierno.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 diciembre 2025

MUERTE EN VALENCIA ¿POR QUÉ? ¿HAY LECCIONES APRENDIDAS? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

¿Por qué? Seguimos sin saberlo.

¿Por qué hubo abandono? Hay indicios que nos llevan a pensar en responsabilidades muy graves.

Hace un año asistimos a una tragedia natural que dejó muchos muertos, inasumible e inexplicable porque podrían haberse evitado. Eso es lo que nos obliga a todos a analizar cada día ese atosigante ¿por qué?

Se cumple un año de reproches políticos y de declaraciones inútiles. Los juzgados estarán haciendo lo que deben, las comisiones de investigación andan enzarzándose entre declarantes y sospechosos, pero todavía nadie ha presentado un informe de los hechos, unas lecciones aprendidas, unas conclusiones científicas y válidas para casos iguales o parecidos; volverá a ocurrir. ¿Y la reconstrucción? Si mal va la material parece que hemos olvidado reconstruir esas almas dañadas hasta límites insoportables. ¿Y las conclusiones? Suponemos que las Fuerzas de Seguridad del Estado tendrán hecho su estudio, las Fuerzas Armadas también, la UME es posible, los bomberos y los técnicos de las cuencas hidrográficas, el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el de meteorología, en fin sé que son muchos los que han estudiado las razones y las guardan celosamente. Pero nadie las conoce.

¿Y los medios? Los de comunicación. De un tipo y del otro, de ambos lados, los que se llaman neutrales, los limpios de corazón, ¿Qué dicen? ¿Estuvieron imparciales y en su lugar? ¿informaron? ¿O escondieron datos y desinformaron?

Porque solo recuerdo una ventana abierta, un objetivo de cámara dirigido al lugar de la tragedia: Iker Jiménez y Carmen Porter encabezando  un equipo de valientes mostrando, a la vez que ayudaban, una realidad que por otros lados era ocultada o manipulada. Sus imágenes y mensajes hicieron reaccionar a muchos al ver la cruda realidad y entre esos muchos estaban aquellos a los que su deber les obligada a estar allí, pero fueron limitados y no autorizados por quienes les  mandan. Mientras la tragedia sucedía era ocultada y se limitaba la actuación de unidades y de servicios elementales. La política tiraba de recursos propios para culparse unos a los otros mientras la corriente desbordada se llevaba a los muertos a los que nadie escuchaba. En mi indignación lancé una llamada de auxilio que llegó al más alto escalón del ejército y de las Fuerzas Armadas (Artículo) al ver que incluso los ejércitos no reaccionaba cuando la muerte se llevaba a cientos de españoles; estaban paradas, sin reaccionar, patético espectáculo que indignaba incluso a la disciplina. Nunca había asistido a retrasos tan irresponsables e indecisiones que aún no se han valorado y analizado. Los responsables suben en su escalilla de lo inmoral. Tuvimos que ver (no era la primera vez) a algunos mandos militares con cara más de director que de general, en declaraciones más políticas que de soldado.

Las Fuerzas Armadas llegaron tarde y mal. Así de claro. No hubo mando militar que estuvo fuera de su cadena de mando en un único flujo político. Indecisión (¿política estudiada?), desorganización, mala planificación, desorden nunca antes visto; duró más de lo deseable. ¿Reconstrucción? Nada. Un año y todo es guerra política. Si quieres ayuda tienes que ser de los míos.

Ese es el gran problema. Hay míos y tuyos. Hay Estado para unos y para otros Autonomía. Eso habéis elegido.

Todo se hizo en apoyo de una sola idea por parte del Estado, o sea del Gobierno, o sea del Ejecutivo: no hacer nada y si necesitan ayuda que la pidan. El Estado no existió para apoyar a los que no le habían votado.

Fue todo un desastre. Jamás se ha insultado tanto a un pueblo:

«Si quieren ayuda que la pidan«. No había nada. No tenían de nada.

A mi no me interesa a día de hoy el exigible y necesario proceso  judicial porque sé que seguirá implacablemente su camino y dictará justa sentencia; hasta allí donde pueda llegar y no se le oculten los datos. Lo que me preocupa es saber las razones por las que no se ha hecho nada para saber el porqué. Que nadie haya analizado y extraído consecuencias.

Se actuó mal, el Gobierno de la nación española abandonó a los valencianos, manchegos y andaluces. Que se las apañen. Los medios fueron ofrecidos de manera sectaria, cobarde la reacción y solo algunos, muy pocos, lo abandonaron todo para acudir al desastre y abrir la ventana a la información: ejemplo que dio Iker Jiménez y Carmen Porter con todo su equipo de voluntarios.

La muerte es siempre inasumible, pero cuando las circunstancias se analizan fríamente y se llega a la conclusión de que ha habido irresponsables desatenciones, el dolor se mezcla con la indignación dando lugar a un episodio que exige una respuesta.

La tragedia ocurrió en España y era España la que tenía que dar respuesta, como lo hicieron miles de ciudadanos anónimos que con escobas y palas acudían cada día a prestar ayuda mientras ese llamado Gobierno buscaba como escapar del lugar y desviar el objetivo hacia otros.

¿Por qué? ¿Volverá a ocurrir? No lo duden. En el año 2014 se había ensayado una catástrofe similar en aquel mismo lugar. Nadie aprendió ni sacó conclusiones. Olvido.

Ahora un funeral de Estado, que nadie sabe lo que es eso, sino para volver a escenificar el abandono y oficializar el auténtico olvido.

Almas sin reconstrucción que esperan sentadas en la puerta de sus arruinadas vidas.

Podía haberse hecho algo más. Abandono absoluto.

Vosotros que distribuisteis las ayudas a vuestro antojo y ventajoso resultado quedáis señalados para siempre.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2025

 

UN GOBIERNO QUE PONE A PRUEBA A LAS FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Me recuerda al soberbio Azaña. Soberbio no en su acepción de grandioso y magnífico, sino en la de altivo, orgulloso, arrogante y más adjetivos que reunía el pedante personaje. Ahora su sucesor en el Gobierno pretende resucitar la reforma militar pero por vía distinta a la ley o al decreto, por algo más ladino y sensible entre los uniformados como lo es el espíritu de servicio, la disciplina y, si necesario fuera, llegar a la ilegalidad tapada con trapos sucios que se lavan en un tribunal que interpreta pero que no es jurisdiccional. Así cualquiera; diría un castizo.

Pronto Puigdemont en España podrá dedicarse a construir su propio Ejército del que ya tiene sus bases y a su generales, con almirantes en una flotilla para negociar en el Mediterráneo; seguramente con su antigua alcaldesa con el mando del almirantazgo.

Mientras, por si acaso, se vigila a las Fuerzas Armadas, se las somete a prueba de disciplina y obediencia ciega con premio a la sumisión, sin reproches ni discutir las órdenes.

No. El Poder Ejecutivo no puede mandar a diestro y siniestro y convertir los ejércitos en un campo abonado a sus caprichos. Es muy sensible la maquinaria militar a la opinión pública y cuando es manipulada o dirigida se crean vacíos en la Defensa que en el momento actual pueden llevarnos a desaparecer como nación. Esto es muy serio y hay que analizarlo, sin apasionamiento, pero con la opinión de las voces más preparadas que no nacen del sectarismo ni del activismo presente en cada acción gubernamental.

La noche del académico Golpe de Estado en España, aquella en la que el señor Azaña se presentó en el ministerio de la Guerra, pronunció la ley que imponían:

-«¡Cuádrese! Soy el ministro de la Guerra.

Ni Rey ni bandera; el himno de Riego. No es baladí. Era el Estado totalitario. Eran todo fuerza, poder, mando y arbitrariedad.

Las Fuerzas Armadas no son un poder oculto en la sombra ni son una amenaza para nadie, tienen su misión definida de manera clara concreta y concisa en la Constitución y su misión principal está incluso por encima de la del Gobierno, detalle que la Constitución ha querido resaltar al poner la misión de las Fuerzas Armadas en el Título Preliminar y no en el dedicado a la misión del Gobierno.

En la elaboración de la Constitución y su posterior debate parlamentario se planteó la conveniencia de no incluir en el Título Preliminar a las Fuerzas Armadas ya que parecía más conveniente su inclusión en el Titulo IV referido al Gobierno y la Administración ya que las Fuerzas Armadas, debidamente jerarquizadas, forman parte del poder Ejecutivo. El argumento tenía peso en una situación normal de aceptación del fundamento de la Ley: la unidad de España, ya que se otorgaba a las Fuerzas Armadas «un rango constitucional, al margen del Ejecutivo» por lo que parecía más conveniente incluirlas en el Título relativo al Gobierno y a la Administración. No fue así y el hecho es que figuran en el Título Preliminar con todas sus consecuencias. Lo que refuerza, a nuestro criterio, el fundamento de la Constitución: la unidad de España, su indivisibilidad e indisolubilidad, para lo que recurre como ultima ratio a la fuerza, como no puede ser de otra manera.

¿Es que estamos ante una situación anormal o de peligro de la unidad de España? ¿Lo presentían acaso los legisladores?

Es por eso que el trato, que es el empleo, de las Fuerzas Armadas debe ser exquisito y contar con la aprobación de quien es la representación de su soberanía, algo que se está olvidando y que lleva a hacer un uso inadecuado, al menos discutible de nuestras Fuerzas Armadas.

Los recientes episodios desde la COVID (me remontaría a la creación de la UME, incluso a la suspensión del Servicio Militar obligatorio) nunca han seguido, porque ni siquiera han preguntado, el consejo de los ejércitos ni del Parlamento.

Se han aprobado casi todas las medidas de cambios profundos sin contar con la opinión de los profesionales. La lista es larga y muy significativa. La hemos dado en numerosas ocasiones. En estos últimos tiempos se está viendo otra tendencia que nos llevará a insospechados lugares. Es un simple cambio que nos arrastrará a un cambio que ni la leyes podrían hacer. Se trata de manejar con mano de hierro y guante de seda a la Cúpula haciéndola creer que cumple estrictamente con su deber de patriotismo a la vez que se compensa los servicios prestados con esa maquinaria infame de las puertas giratorias.

En la COVID hubo una puesta en escena de la máxima autoridad militar que rozaba el ridículo. Las inundaciones de Valencia dejaron al descubierto a mandos utilizados y que gustosamente se prestaban a la escenificación, al margen de ser utilizados los medios militares en apoyo de la población tarde y mal. «Si quieren ayuda que la pidan«. No vamos a obviar el mal uso que se hace del personal de tropa al que, sin consideración alguna, se le da de baja y retira de los ejércitos al cumplir los 45 años. En fin hay más, pero los ejemplos son suficientes.

Acabamos de ver ese ya acostumbrado uso indebido de las Fuerzas Armadas con la utilización de las mismas en un caso particular y que nada tiene que ver con una cuestión de Estado. El apoyo militar a la «Flotilla» de dudosa legalidad, con la asistencia del buque «FUROR» y posteriormente de una avión del Ejército del Aire y del Espacio (A400). Apoyo a todas luces a una flotilla compuesta por personas particulares que defendían una causa que por muy justa que parezca era algo particular y de dudosa financiación y respaldo. Nada se ha investigado y se ha utilizado a las Fuerzas Armadas en lo que dicen ha sido un apoyo a españoles en riesgo cuando la realidad ha sido un gesto de fuerza provocadora a Israel. Han convertido intencionadamente una cuestión privada en cuestión de Estado usando la maquinaria estatal de las Fuerzas Armadas como seguridad privada lo que es un peligroso antecedente y nos señala como nación alejada de los procedimientos democráticos en el uso del poder de la Fuerza, que debe siempre ser consultado al Parlamento, sede de la soberanía nacional.

Recuerdo al señor Azaña, que se sintió poderoso caballero más armado que la Fuerza, y recuerdo los últimos tiempos en que aquel uniformado le enseñó en su primer acto al recién nombrado (a) ministro (a) de Defensa aquello de -«Capitán, mande firmes». Le guiñó un ojo y le vino a decir -El resto ya lo hacemos nosotros.

No hace falta mirar fuera. No hace falta ponernos a prueba. La hemos superado con creces.

¿Es que todo está en regla?

«Calla, amigo Sancho-respondió don Quijote,
que las cosas de la guerra más que
otras están sujetas a continua mudanza»

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 octubre 2025

ESPAÑA AL BORDE DE LA RUPTURA. ¿QUÉ DICEN LOS MILITARES? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Silencio: se rueda.

La situación requiere ir más allá de lo cotidiano porque no vivimos en la normalidad, sino en un Estado alarmado, al que el Gobierno de turno ha metido mano en todas las áreas, de lo que no se libra ni la mismísima Jefatura del Estado.

Todo lo tocan, llegan a lugares que no les corresponde, y allí, donde hay que andar con más cuidado, hacen uso y abuso de la autoridad del nombramiento, o dicho de otra manera del chantaje del ascenso o destino. Es una política del control de todo poder a base de la colocación después del análisis del candidato. Infiltración. A veces eligen entre lo más corrupto del sistema. Eso sí, sin querer queriendo.

El mayor ejemplo de esa política de colocación está en el Tribunal Constitucional, no solo por el nombramiento de su presidente y componentes, sino por convertirlo en jurisdiccional.

Las Fuerzas Armadas no escapan a este indecente juego de la política y ahora no solo tienes que ser bueno, sumiso y manejable para ser general, sino que además debes de tener formación de «Director» y olvidar la de «General». Se miran unos a otros y hay desconfianza. Lo siento. Que cada palo que aguante su vela.

Todo empezó cuando desde Túnez el extraño personaje entonces presidente del Gobierno de España por accidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se subió al púlpito de esa religión extraña que practica y arremetió contra todas las naciones de Occidente como si él fuese el gran enviado y que, como se ha visto, solo trajo desaprobación internacional y desprestigio para las Fuerzas Armadas a las que irresponsablemente convirtió en una oenegé no fiable más allá de nuestras fronteras. Su ministro de Defensa se encargó de manipular a los generales y hacer uso de las Fuerzas Armadas como un cortijo donde su doctrina de enseñanza y futuro tenía como primer objetivo desmilitarizar todo lo militar. Era el trabajo encargado a aquel ministro que cambiaba a su antojo los ritos y tradiciones militares, y que contó con el apoyo de algunos uniformados que incluso intentaron ocupar mesa y mantel en el lugar de honor de la OTAN. El rechazo internacional está a la vista cuando se nos vetó clamorosamente en lo militar; como no podía ser de otra manera. El equipo del señor Bono estaba al descubierto y no engañaba a nadie. Así nos ha ido; desde entonces las Fuerzas Armadas no levantan cabeza y cuando recobramos el prestigio perdido, cuando remontábamos, hubo la posibilidad de nombrar al General de Ejército Fernando Alejandre presidente del Comité Militar de la OTAN, pero todo se vino abajo al entrar los actuales dirigentes de Defensa. La gran oportunidad perdida. En todos los sentidos.

Si no es por el fervor a la nación, el respeto y la vocación de los jóvenes oficiales, suboficiales y tropa, a los que es imposible engañar, y saben muy bien lo que es el compromiso de servir a España sin tintes políticos y lo que significa el deber contraído al Jurar Bandera, la situación se habría precipitado. Seríamos una impecable oenegé con simbólica  representación militar.

Ni aquí ni allí, ni en Valencia ni en La Haya. ¡Qué desastre!

Unas Fuerzas Armadas tan manipuladas como el conjunto de las instituciones.

Las derivadas de toda esta situación no pasan desapercibidas para los profesionales, pero nadie habla alto y claro de todo lo que está ocurriendo en estos nefastos años.

Desde el punto de vista internacional es de tal gravedad que nos lleva a situaciones como la indefensión por el sur, allí donde tenemos el más valioso de nuestros poderes estratégicos en lo militar y por tanto en lo político y económico: el Estrecho de Gibraltar, en su angostura. Lo hemos perdido y está controlado, además de ocupado desde dentro (cuidado con este aspecto), por el Reino Unido, Estados Unidos y Marruecos. Esto es suficiente para que al hablar de los silencios militares debamos llamar la atención de la gravedad del reciente «acuerdo para el acuerdo» con Reino Unido sobre  Gibraltar que tan detalladamente ha sido explicado en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal Fernández. Explicaciones que han llegado a altas magistraturas del Estado y que tiemblan al descubrir la mentira y traición que encierra el hipotético acuerdo.

Conscientes somos de que alguna de estas autoridades ni se imaginaba lo que esconde: vulnerar nuestra integridad territorial. Es decir, desde el mismo Gobierno se va contra la Constitución, se renuncia a restaurar la integridad territorial, se engaña a las Fuerzas Armadas y aquí no ha pasado nada porque nadie se ha enterado de nada. Mientras esto se acordaba, los submarinos nucleares británicos se proveían de misiles Tomahawk en la base militar de Gibraltar a la vista del todo el mundo. ¿Habrán participado en el ataque a Irán? ¿En el Parlamento español alguien ha preguntado sobre tan graves hechos? ¿España estaba informada?

No creo que diga ningún disparate si traigo a colación el artículo 8 de la Constitución que habla de quiénes son los responsables de mantener la integridad territorial de la nación, aunque suena a tomadura de pelo cuando resulta que el mismísimo Gobierno puede abandonar territorio así por las buenas, con o sin Parlamento, con o sin Fuerzas Armadas, con o sin Jefatura del Estado, con o sin Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. Con o sin Schengen. Así que ¿para qué seguir? Vendrán detrás Ceuta, Melilla y Peñones. Tiempo al tiempo. Granada en peligro. Hasta Toledo. Como París.

Dejémonos de acuerdos y mentiras. Este Gobierno renuncia de hecho a reintegrar Gibraltar a España y está dando los primeros pasos. Nadie se opone, los españoles lo desconocen y la oposición está a otras cosas. Pero los militares deberían decir algo. Aunque solo sea porque se les nombra en el Título Preliminar de la Constitución y allí se les marca su misión principal. Que por nosotros no quede. Podría ser tan grave como no haberse enterado que pretenden que nos olvidemos de una parte de nuestro territorio, el que nos pidan, a las buenas o a las malas, por ejemplo Gibraltar. Asumamos que España empieza a ser carcomida por el sur desde Gibraltar, por el istmo penetran hasta Sotogrande y Málaga; por ahora.

Simple ejemplo de la ruptura del artículo 8 de la Constitución española. Olvidado. Dinamitado desde dentro.

Pero la cosa no queda ahí. Hemos sido derrotados por el Golpe de Estado dado por los independentistas catalanes en 2017, indultados y amnistiados. Admitimos a los terroristas en las instituciones por ordeno y mando de un Tribunal Constitucional que se atrevió a enmendar al más alto Tribunal Jurisdiccional.

Los Ejércitos y la Armada son unos grandes desconocidos que se mueven al orden cerrado que les marca un Gobierno antimilitarista que les acaba de dejar en ridículo frente a la OTAN y para más inri nos quedamos sin armas y municiones al romper los recientes contratos con Israel y no existir nadie que los sustituya en capacidades. Desarmados.

Me veo en la obligación de preguntar si entre los Ejércitos y la Armada, allá por las alturas de la llamada Cúpula Militar, alguien se ha hecho las preguntas pertinentes ante tales desmanes, si es que se han dado cuenta de ello. ¿O forma parte de la Política de Defensa que dirige el ministerio desde su Dirección General? Porque bien está que nada sepamos y que estas cosas se hablen, si es que se hablan, en voz baja en los despachos, pero no vemos consecuencias. Ni dimisiones. Solo tragaderas.

Tenemos el mejor Ejército desde los Reyes Católicos. Dicen. Podría ser. Sobre todo ahora que nos hemos quedado sin armas, sin munición y nos enfrentamos a un enemigo fantasmal, interno y externo, sin armas ni municiones. Desarmados materialmente. La oenegé está sin pistolas.

¿Moralmente?

Déjenme que les cuente. No se engañen. No es oro todo lo que reluce. Lo nuestro no es un problema del 5% ni del 2%. No. Es un problema ideológico de rechazo absoluto de los Ejércitos. Repito: rechazo absoluto. El 2% y el no al 5% responde únicamente a un problema de corrupción moral, como es la pretensión de dominar desde el partido la industria del armamento fusionando desde la tecnológica, ya en su poder, la industria de armamento en una empresa concreta que ahora se posiciona como líder del mercado español,  con todos los apoyos institucionales y cuyo presidente se autocompra su empresa. No miren en otra dirección. Por cierto hay que revisar a fondo las puertas giratorias y los puestos de honor que ocupan nuestros retirados soldados de alto rango. ¡Premio!

Además de la corrupción ahora se debilitan cuando les está fallando la pata que sostiene su guerra ideológica, la cognitiva, a través de lo mediático, y en ello están por un quítame unas acciones de un socio francés que habla de libertad de información. ¿Eso qué es para ellos?  Humo.

Al final todo esto nos conduce a organizar esas Fuerzas Armadas prefabricadas por estos gobiernos socialistas que tan alérgicos son a las Fuerzas Armadas organizadas y estructuradas bajo la virtud. Prefieren y recuerdan las dirigidas por sus comisarios políticos con mono azul y pistolón al cinto, eso si, siempre desde la retaguardia. A día de hoy las pintan y desfiguran alejándolas de su misión principal, la que el Gobierno incumple sistemáticamente, y las entretienen con misiones secundarias lejos de nuestros intereses como nación.

En fin queríamos saber lo que piensan los militares y seguimos con la duda, aunque me permito sugerirles que se asomen al libro que acabamos de publicar con la colaboración de mis compañeros de Armas: DE SOLDADO A GENERAL. Descubrirán algunas opiniones.

Puede que sean solo las de unos pocos, pero sin duda muy consolidadas y rigurosas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 julio 2025

 

¡PEDRO SÁNCHEZ NO TE RINDAS, TE QUEREMOS!

¡Pedro Sánchez no te rindas, te queremos!

Se oía una voz femenina al finalizar la comparecencia del presidente del Gobierno español después de la Cumbre de la OTAN.  No sé quién era ni he intentado averiguarlo porque todo ha quedado visto para sentencia tras la vergonzosa acusación del presidente dirigida a las Fuerzas Armadas españolas. Ya nada me ocupa después sentirme ninguneado como viejo soldado.

Me van a perdonar que hoy sea muy breve. La indignación no me permite ir más allá. Solo espero que la ministra de Defensa o la Cúpula militar den explicaciones para después dimitir. Por disciplina y cumplimiento del deber y el respeto que deben a los soldados. Los militares españoles, los soldados, no pueden ser señalados políticamente por un presidente que huye de su responsabilidad y acusa como culpables de una decisión que es suya a los  militares. Miente además. Reto a cualquier militar a que sea capaz de decir que esa es la apuesta de las Fuerzas Armadas, aunque haya algún personaje por ese edificio de Castellana capaz de eso y mucho más por mantenerse en el puesto. Aquí nos conocemos todos.

Desde Irak habíamos perdido mucho prestigio por nuestra retirada ya que se hizo sin previo aviso y con urgencia temeraria y fuerzas aliadas tuvieron que ocupar nuestro puesto con grave riesgo para su seguridad. Nos ha costado mucho recuperar la confianza y el prestigio. Ayer el presidente del Gobierno, y allí estaba la ministra y el JEMAD, nos hundió hasta nuestro nivel más bajo. Dejó a las Fuerzas Armadas en ridículo ante nuestros aliados. No se puede ofender más y más fuerte.

Mis palabras sobre los hechos pueden ustedes sospecharlas, pero el deshonor y la traición están vetadas en el mundo militar.

Dice P. Sánchez: «Si usted dice que yo he sido quien ha dicho el 2,1% no soy yo son las Fuerzas Armadas es el ministerio de Defensa quien dice que esas capacidades que han sido acordadas entre nosotros y todos los Estados dentro de la Alianza se pueden responder con un 2,1% de nuestro PIB. Por tanto no he sido yo (risitas nerviosa e indescriptible…)»

Miente. Sabe que miente y lo hace públicamente en el peor sitio, ante nuestro aliados militares, nos deja indefensos y sin palabras. La disciplina obliga de abajo arriba y de arriba abajo. No es el caso. Aquí se pierde todo cuando se alcanza la sumisión y la mal entendida obediencia.

Nos ha levantado la voz. Nos ha señalado el presidente del Gobierno del Reino de España y lo ha hecho a todos los militares, Desde el Mando Supremo al último que haya jurado Bandea. A los españoles. A todos.

La culpa es de lo militares. Cuando no tengamos como defendernos ni nadie venga en nuestra ayuda ya saben quienes son los culpables: los militares, del primero al último.

Disciplina y Honor.

Silencio. ¡Ya viene el cortejo! ¡Ya se oyen los claros clarines…! El cortejo de los paladines

Nos rendimos.

Enlace a las palabras de P. Sánchez

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 junio 2025

 

OFENSA A LAS FUERZAS ARMADAS ¡ES UNA PÁJARA!… HA PASADO MUCHO TIEMPO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Algo va mal. Estos intercambios gubernamentales a golpe de insulto chabacano, propios del actual Consejo de ministros, son muy alarmantes. ¿Qué esconden para no reaccionar? España atónita, ¿o no? ¿Apesebrada?

Hace ya unos años que el robo del contenido de los móviles del presidente del Gobierno, de la ministra de Defensa y del ministro del Interior nos ha puesto en el disparadero.  Algo ocurre en el interior de esta caja de sorpresas que es España. Algo muy grave que la gran masa desconoce. Nada le importa. ¿Mejor? Peor.

Ha pasado mucho tiempo. El suficiente para darnos cuenta que estamos en manos de una profunda grosería que nos pone en peligro como nación y como españoles.

España corre un grave riesgo y hasta sus Fuerzas Armadas son ninguneadas.

La opinión del presidente del Gobierno sobre la ministra es que «es una pájara«.

El pavo real llama pájara a su ministra de Defensa.

Entre los griegos, entre el cuervo y el cisne, abundan las mitológicas aves. Son muchos los significados de pájara. Sabemos que el presidente lo dice en tono despectivo o defensivo. ¡Cuidado con la pájara! Pero eso es algo que entra dentro de lo personal, algo que a nosotros no nos interesa y que solo sirve para demostrar la mala educación y formas del presidente del Gobierno. Muy a tono el personaje con lo que le rodea.

El problema surge cuando se toca a lo que representa la ministra: las Fuerzas Armadas. No es que las represente en términos simbólicos, para nada es imagen de las mismas, pero sí está al frente desde el punto de vista político. Pájara y dormir con el uniforme son términos despectivos que van dirigidos a la máxima responsable del Departamento, no del todo a ella, a los soldados. Inadmisible.

Algo tendrán que decir los responsables del Mando, sí, con mayúscula. Nada dirán. Forman parta del grosero círculo que rodea y protege al «puto amo«.

Señora ministra:

Con todo respeto y el estricto cumplimiento del deber al que su cargo le obliga: dimita. No admita el insulto dirigido a esos a los que tanto alaba y lisonjea. Demuestre que es verdad y lleva dentro el respeto y el cariño que ellos se merecen. Si no es así no podrá mirar a la cara a los soldados con la honra y el honor que se merecen. Las tropas se desmoralizan cuando públicamente su jefe es descalificado, incluso cuando es el que ofende el que está en el error.  Se desmoralizan ante un mando dividido y enfrentado. Así ni un día más al mando.

Puede, fíjese lo que son las cosas, que esté en sus manos, cumplir el artículo 8 de la Constitución, la misión de las Fuerzas Armadas, las que usted dirige desde su cargo de ministra de Defensa. ¿Cómo? Dimita. Conseguirá que España vuelva a serlo, respetada desde donde ahora no lo es, no permitiendo que un perseguido por la justicia marque los tiempos y librándonos de los oscuros personajes que rompieron España

Usted se debe al honor de sus soldados, a su misión y no debe consentir que sean insultados ni siquiera por el presidente del Gobierno. Si no lo hace su mando quedará en entredicho por admitir la ofensa.

Es inadmisible formar parte de un Gobierno que busca todo lo contrario a la unidad de España y que se refleja en el insulto al uniforme «Se acuesta con el uniforme; es una pájara» no es soportable bajo ningún concepto o argumento.

Desde Homero los pájaros son un presagio, adivinación. Entre el cuervo y el águila hay una inmensidad de suertes. Eurípides llama a los pájaros mensajeros de los dioses. Las aves de Aristófanes es todo un coro que clama en busca de su rey: Abubilla. Busquen el nido. Un presagio nos trae. Adivinen.

«Se acuesta con el uniforme; es una pájara«: piense.

Tiene usted, señora ministra, la posibilidad de demostrar su amor a España y  a sus tropas, ser el baluarte constitucional cumpliendo su misión. Dimita, no por usted, sino por los miles de uniformados que con asombro ven que el presidente del Gobierno, su presidente insulta a las tropas.

Suponemos que en la misma medida lo habrá sentido el mando supremo que el cabo de guardia. Nunca pasa el tiempo ante la grave ofensa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 mayo 2025

 

LA CÚPULA MILITAR EL DÍA 2 DE MAYO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Creo que no hay antecedentes de algo parecido. Que el Gobierno se permita el lujo de negar la participación de los Ejércitos en un acto como es el 2 de mayo en España se escapa a sus atribuciones y es un uso partidista de las Fuerzas Armadas. Abuso. Dudo hasta de su legalidad.

La utilización en modo caprichoso de las Fuerzas Armadas es propio de lo que somos: una democracia asistida, en la unidad de cuidados intensivos, más próxima a Cuba y Venezuela que a la libertad. España se bate entre comunidades, no adversarias, sino enemigas. O eres de los míos o ni agua. Es evidente lo de la Comunidad de Madrid.

Esto en democracia no puede darse. Los Ejércitos no son moneda de cambio. Sus generales en la Cúpula no deben jamás aceptar esta manipulación, sí obedecer y asesorar, pero demostrando que hay límites, que no todo es válido. Irse a tu casita una vez explicada la situación es todo un honor derivado de cumplir con tu deber. Claro que se está muy bien en el pódium y además detrás de ti hay mil que esperan a que te vayas. Eso, (tal que así-con perdón-), decía a sus compañeros quien más manda. No dimite.

Podría enumerar los actos en los que participan las Fuerzas Armadas y que no entran entre sus misiones, cívicas o no. Participar en un acto como el 2 de mayo en la Puerta del Sol de Madrid es obligado y pertenece a la riqueza cultural y a la esencia de una nación ejemplo de libertad.

Mis palabras están muy alejadas de la lucha política. No me acerco a ninguna ideología, ni apoyo a unos ni a otros. Las Fuerzas Armadas no son de ninguna y no hay opción política, por muy en el Gobierno que esté, que pueda hacer uso de su destino que no es otro que el que la Constitución le otorga y no el mandato de un partido político.

El 2 de mayo es una conmemoración única para demostrar lo que significa pueblo y Ejército, Ejército y pueblo, el sentido auténtico de soberanía nacional, integridad territorial y respeto a la Ley y tradiciones. Ese significado nunca puede inducir a temor ya que siempre es la medida de lo que es España. Libertad.

Ya en la DANA vimos claras señales de incumplimiento de la neutralidad política por parte de algún miembro de las Fuerzas Armadas, lo vimos con la COVID y son signos de evidente preocupación.

Perdonen un paréntesis obligado de algo que acabo de conocer. Es significativo ver en el Boletín de la Guardia Civil del día 29 de abril el nombramiento de la señora María Gámez Gámez «Guardia Civil Honoraria». Fue Directora General de la Guardia Civil, cargo del que  dimitió. Un puesto político nunca debe se recompensado con un nombramiento o condecoración militar. Por decoro. La Guardia Civil no pertenece a las Fuerzas Armadas, pero es un Instituto armado vinculado a las FAS. Es solo un pequeño ejemplo.

La opción política de un militar es solo la de respeto y disciplina. Respeto a la Ley y obediencia a las órdenes, gusten o no, pero nunca dejarse arrastrar por la escalilla ni por la puerta giratoria.

Aquí la más principal hazaña es obedecer… y sin mirar cómo nace se mira cómo procede. Con lupa.

Llevamos ya demasiado tiempo sin saber quienes son las Fuerzas Armadas, en un silencio de su Cúpula obligado y manipulado, mal pagadas y mal utilizadas. Ha habido suficientes situaciones de riesgo para que nos hubiesen informado de primera mano. Nunca ha sido así. En Europa nos sonríen y en la angostura de Estrecho nos torean y cortan nuestros circuitos, pero las puertas se nos cierran; no nos dejan entrar ni oír.

Mañana se prohíbe políticamente la presencia en la Puerta del Sol del Ejército de todos los españoles en el gesto más ruin y antidemocrático que hemos visto y padecido. Madrid no es enemigo de nadie, sino la Capital de España y el 2 de mayo representa a todos los españoles envueltos en la libertad. ¿Es eso lo que molesta?

Un buen momento para que la Cúpula militar hubiese dimitido, aunque haya miles detrás para ocupar su lugar. Aquí todos nos conocemos. Obedecer no siempre es complacer.

Los símbolos se alejan. Bajan al lugar que no les corresponde. Pierden su irrenunciable lugar, que es de todos y no de su exclusividad. Al que se deben. La ruptura es evidente. El símbolo se cae y con ello la nación.

Por mucho Estado que se crean ser. Quizá se trate de eso y no nos hayamos enterado de que están todos de acuerdo.

El pueblo es solo eso: pueblo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 de mayo 2025

 

UN EJÉRCITO EUROPEO General de División (R.) Rafael Dávilla Álvarez

El maestro Sun dijo: «Quien conduce un ejército con poca inteligencia, es pretencioso. Quien conduce un ejército con poco valor, es egocéntico. Quien conduce un ejército sin conocer el camino y traba sucesivas batallas sin darse por satisfecho, si sobrevive es solo por cuestión de suerte».

Inteligencia, valor y preparación nos señala Sun Bin a la hora de dirigir un ejército.

El tiempo permanece con su implacable repetición en el espacio terrestre sin que la fuerza deje de ser el actor principal para que la vida se desarrolle. No es discutible. Es necesaria la fuerza para sostener a la justicia y por tanto ser libres.

El maestro Quijano dijo: «…responden las armas que las leyes no se podrán sustentar sin ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de cosarios, y, finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas. Y es razón averiguada que aquello que más cuesta se estima y debe de estimar en más».

Desde que tengo uso de razón militar recuerdo que nos ponían delante de un mapa para desarrollar siempre el mismo ejercicio defensivo que consistía en un despliegue fantasioso desde los Pirineos hasta un arroyo del río Tajo en Toledo. Era una maniobra retardadora de desgaste que lograba detener al Ejército Ruso, que había invadido Europa, en el arroyo del Guajaraz (Toledo). De allí no pasaban; creo que seguimos esperándolos. Desde entonces el único ataque real que hemos tenido ha sido por el sur, una marchita coloreada y una ocupación; no había rusos.

¿Ustedes creen que nos va a invadir Rusia?

Ahora que echamos a los yanquis, nuestro Estado Mayor de la Defensa debería recuperar aquellos planes defensivos del arroyo toledano y ofrecérselos a Kaja Kallas. Están convencidos, por mayoría absoluta, que Putin llegará a Granada, amenazando Gibraltar, Marruecos y Canarias.

Organizar un Ejército por parte de la Unión Europa para la amenaza rusa es extravagante, imposible y, lo más importante, no viene al caso. La OTAN es suficiente (pendiente de profundos cambios de estrategia) y lo único que hay que hacer es pagar y asumir una industria de Defensa propia sin que cada uno tenga su avioncito, su carro de combate y su vehículo (chino en el caso de España). Más importante que inventarse un Ejército Europeo, por ahora, es tener una retaguardia que lo sostenga, material e ideológicamente. Además de pagar a los soldados lo que en justicia se merecen y no dejarlos abandonados por edad. De todo ello carecemos y cada vez de manera más acusada.

Las Fuerzas Armadas no son el brazo político de ningún partido ni ideología, sino que deberían estar al servicio de todos y eso, que nadie duda, es incompleto y falso cuando su estructura, presupuestos, incluso misiones y capacidades, no son consecuencia de un acuerdo común sino partidista. Lo cual lleva a los vaivenes de los que somos víctimas y a los desajustes de todo tipo en unas Fuerzas Armadas, en este caso las españolas, que no acaban de alcanzar su meta porque no saben muy bien cual es esta. Empezando por su misión, que se duda entre la principal y las que no lo son. Sin un acuerdo en materia de Defensa entre todos los partidos políticos la organización militar carece de lo más elemental: a dónde, por dónde cómo y cuándo. Gasto inútil de recursos, exposición gratuita a graves riesgos. Uso inadecuado y sin consenso de la Fuerza.

Algo así no se puede despachar en veinte minutos y dejar fuera a parte de los españoles. Estamos dispuestos a crear un Ejército para luchar contra el cambio climático.

Pues si esto es y será, y de ello somos conscientes, sin ponernos de acuerdo dentro de nuestra propia nación, ya me dirán cómo hacerlo entre 27 que forman la Unión Europea; por cierto, entre ellas no está el Reino Unido.

Bueno será que se hable de la Defensa de Europa, que se saquen conclusiones de su necesidad o no, de los cambios a introducir,  pero a ningún lugar conducirá hacer mudanza en tiempo de crisis y, por tanto, en estos momentos, mejor sería llegar a un acuerdo inmediato con los Estados Unidos antes que ponerse a discutir si son galgos o podencos.

La creación de un Ejército propio en Europa abre numerosos interrogantes y a día de hoy parece un imposible sin apoyarse en la organización  de la OTAN que de una u otra manera dispone de los elementos esenciales para dirigir una estructura militar. Suponemos que ese sería el comienzo si es que lo hay. Ir sustituyendo lo anglosajón (¿Reino Unido?) por mandos de los ejércitos de la UE. Revisar las estructuras, los objetivos estratégicos y la industria de Defensa. Un Ejército cuya única misión sea defendernos de la invasión rusa (y del cambio climático) es absolutamente absurdo, ineficaz y fuera de lugar cuando los peligros del futuro están en otros lugares más al sur. Un ejército tan previsible es un ejército derrotado.

La disuasión nuclear, únicamente en manos francesas, es una auténtica sinrazón; nunca será de Europa. El Reino Unido es una incógnita, fiel a los EEUU. Y esa es otra derivada ¿aliados o no de los Estados Unidos? ¿Nos quedamos desnudos ante el poder nuclear? ¿Qué disuasión ofrecemos?

Todo lo que vivimos es una locura y una vez más se demuestra que «La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia» (Baruch Spinoza).

Se ha hablado de paz y Europa se va a la guerra. Con todas  sus consecuencias. Sin preguntarnos. Europa nunca lo hace. Apaga incendios donde no los hay.

Un Ejército es propio de un Estado y la Unión Europea a día de hoy no va más allá de una Alianza de normas y dineros, no es un Estado, por lo que habría que pensar en una ley muy compleja y difícil de acordar ya que el poder de la Fuerza es mucho poder cuando no hay de manera clara uno que mande. ¿Quién manda en Europa? ¿Uno, dos o veintisiete?

Para empezar es necesaria una firme voluntad: voluntad de defenderse con las armas, para lo que hay que fabricarlas sin dependencia de otros, y disposición a utilizarlas más allá de ser solo un instrumento de disuasión que deja de serlo cuando descubres el temor a su empleo. Quedaríamos en una situación de grave riesgo nuclear.

Europa ha vivido de espaldas a la guerra y abandonó su defensa entregándose a la exigencia de la norma sin la fuerza. Ahora que las circunstancias exigen la Fuerza parece que llegamos tarde. ¿O se equivoca de enemigo? Siempre quedará el interrogante de si este enemigo que ahora descubre Europa lo es o no lo es. Está por descubrir la voluntad y la unidad ¿contra quién?

Bueno será un Ejército, pero de nada servirá si no sabemos para qué ni contra quién. Todo ello sin tener la base de una Cultura de Defensa Europea que muchas naciones desconocen y otras que intencionadamente están desmilitarizadas en su concepto fundamental, entre ellas España.

No es fácil diseñar un Ejército para la guerra que viene. Sin esta claridad de ideas todo lo que se invierta será tirar el dinero. Las guerras no se ganan con los cañones, sino con la inteligencia, la una y la otra, pero sobre todo la que nos dice donde ejercer el esfuerzo principal, que no tiene porqué ser en cañones; la ideología mata más y mejor.

En Europa hemos estado años, demasiados, sin saber lo que necesitábamos en materia de Defensa porque dudábamos de su necesidad creyendo que la guerra era cosa de otros. Aquello del esfuerzo del 2% del PIB fue una trampa que nunca llegó a ponerse en marcha. Hubo dos razones que aún se mantienen: la ideología y la falta de un criterio único. Esto es un gran impedimento y presenta un negro futuro, mucho mayor que el riesgo a un posible ataque armado, ya que la ideología y falta de acuerdo lanza a diario su ataque contra Europa de manera invisible, programada, bien encauzada y dirigida por todas las direcciones, sin que la invasión sea vista como un ataque sino como una cultura. Europa quiere armarse por un lado cuando ya ha arriado la bandera en sus fronteras y ha perdido la identidad. El ataque está triunfando y nosotros en retirada, otros ocupan nuestras antiguas posiciones. Más que defenderse habría que atacar para recuperar lo perdido.

El escenario que se vislumbra requiere tomar medidas, eso es indudable, pero nunca suele coincidir lo necesario con lo posible. Confundir esto a la hora de ponerse a hacer planes militares es ir derecho al fracaso al no tener claro, ni poder materializarlo caso de tenerlo, el concepto de empleo de las Fuerzas Armadas. Ahora no se trata de hablar de lo que nos gustaría tener, ya es tarde, sino hacer frente a la situación de debilidad que tenemos y maniobrar con inteligencia para mediante las alianzas, el esfuerzo común bien definido, y los propios ejércitos bien diseñados y atendidos, alcanzar la situación deseada.

En cuestiones de Defensa programar como si ya tuviésemos el dinero es fracasar incluso a corto plazo. España lleva años con los Programas Especiales de Armamento y solo ha logrado mucha deuda y pocas armas y municiones. Jamás hemos aceptado ni acordado una ley de programación y financiación de la Defensa que hemos dejado en manos de ideologías, distintas, incluso enfrentadas, que es quedar en manos del adversario.

Europa debe empezar no marcando un 2% o más, sino creando un escenario económico estable para financiar la Defensa. La cifra será en función de la necesidad y no ajustar la necesidad a la cifra que ahora sin sabe porqué se ha dado: 800.000 millones ¿A qué responde?

Se hace imprescindible además de las partidas presupuestarias por nación, tener en cuenta la posición estratégica de cada una y por tanto la misión que le corresponde dentro del conjunto. Una Europa influyente no puede tener un Ejército que sea un tapón absurdo contra Rusia olvidándose de otras responsabilidades quizá más graves y de mayor peligro. Desplegar toda una estrategia contra alguien no deja de ser una atrevida provocación cuando no un desconocimiento total de la historia y su futuro. Hay mucho de esto entre los dirigentes europeos. No ven más allá del paisaje de su ciudad. Es necesario definir los esfuerzos de cada uno, asignar medios y misiones. Lo defensivo, de entrada, nunca debe ser expansivo ni provocador, solo disuasivo.

Nos queda la duda. No la resolverán porque no lo saben. Vaguedades, incumplimientos, abstracciones, normas y más normas. Ni una Estrategia de Seguridad. ¿Con la OTAN o sin ella? ¿Desaparece la OTAN? ¿Acaso los Estados Unidos han denunciado el Tratado de Washington? ¿Si la Unión Europea puede ser una alternativa por qué Finlandia y Suecia han entrado por la vía de urgencia en la OTAN y Ucrania busca su salvación en ello? ¿Y si aparece una nueva, o se expande por el sur, con Marruecos, Reino Unido (Gibraltar), (SATO)?

Tropas, Mando y control, armas, inteligencia, ciberdefensa, ciberespacio, tecnología… Eso no es un Ejército.

Un Ejército requiere permanencia, soldados motivados, con voluntad de vencer, virtudes, territorialidad y valores por los que dar su vida.

Un abanderado y una bandera a seguir.

Todo ello contando con una retaguardia que los apoye.

Pregunten. Imposible. No existe, no es posible un Ejército de 27. Ni siquiera de dos.

«Para ganar hay que tener voluntad de vencer, sin olvidar conocer la medida de las posibilidades y siempre prefiriendo concretar lo bueno, pero posible, antes de emprender la consecución de algo mejor, pero imposible».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 marzo 2025

 

LA LIBERTAD EN MANOS LIBERTINAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Una foto de Campúa

La información veraz que nos llega, la que está en peligro de desaparecer por ser libre, dice, que la esposa del presidente del Gobierno del Reino de España, Begoña de Sánchez, de soltera Begoña Gómez, está «investigada» por un juez acusada de la comisión de varios delitos: supuesta apropiación de un software, apropiación indebida e intrusismo profesional; que yo recuerde. El hermano del presidente del Gobierno del Reino de España también está por los juzgados entre acusaciones que van y vienen. Lo del Fiscal General del Estado nos hace temblar. Hasta mi ordenador se desordena cuando tecleo estas cosas. Nombrar al Fiscal y le entra un temor incontrolable. Que si se le borra la memoria, que si escribes una cosa y se teclea otra… Tiene miedo y casi prefiero que sea la Inteligencia Artificial o el ojo del gran hermano el que escriba por mi. Les aseguro que yo no soy, que estas cosas se escriben solas, que pasan cosas muy raras, pero en España, a pesar de todo,  si de algo podemos presumir es de esa libertad camino del libertinaje. Pregúntenle al que fue ministro de transportes y a su ayudante. Por hoy es suficiente. Otro día hablaremos del Gobierno. Porque para hablar de libertad convendría que fuese de toda la libertad. La nuestra también.

En fin: todo en marcha para que madure (de Maduro) ya que la democracia en España es reversible y Franco está de moda como la niebla sobre Guadarrama.

Para esto de Franco, para avivar la memoria, no hay más que repetir libertad unas cuantas veces y ya está. Aparece el progresismo cabalgando con la guadaña. Gritan ¡Franco, Franco, Franco! desde un escenario al que han entrado por la puerta de atrás y escapan por la de más atrás porque unos energúmenos, a los que habrá que vigilar por golpistas, franquistas, gritan ¡Sánchez vete ya!

¡Fascistas! ¡La tercera fuerza política de Europa! «Iban oscuros por las sombras bajo la noche solitaria […] y a las cosas robó su color la negra noche».

Hay que hablar de Franco. Imposición del nuevo Régimen. Reconvertidos los funerales y las conmemoraciones en auténticos aquelarres dignos de la Cueva de Zugarramurdi atravesada por la Regata del Infierno. Serán cien: en el nombre de Franco. Les va a costar caro.

En el Museo Reina Sofía, elegido como símbolo entre ríos, se juntaba la flor y nata de la LIBERTAD. Bajaban al Hades conducidos por Caronte.

«Toda esta muchedumbre que ves, es una pobre  gente sin sepultura; aquél, el barquero Caronte; estos , a los que lleva el agua, los sepultados. Que no se permite cruzar las orillas horrendas y las roncas corrientes sino a aquel cuyos huesos descansan debidamente».

Venía Franco de una cacería celebrada en alguna finca de Jaén cuando se realizó un alto técnico en conocida venta de Despeñaperros. El despliegue de curiosos y las medidas de seguridad no impidieron a un viejo legionario acercarse hasta el ayudante del Caudillo para expresarle sus deseos de saludar a su antiguo jefe de la Legión. El ayudante, antiguo legionario también, cuando ya Franco iba a meterse en el coche y emprender de nuevo el viaje se acercó a comentarle el hecho mientras señalaba al legionario que esperaba discretamente apartado. Franco lo reconoció de inmediato, incluso recordó su nombre, y con un gesto de la mano le invitó a  acercarse.

-No podía creerme lo que veía: Franco indicaba al legionario que entrase en el vehículo y los dos sentados en la parte posterior charlaron durante unos minutos.

Algunos recuerdos de aquellos tiempos, miradas de entrañables aventuras y riesgos africanos, nombres y empleos casi olvidados, muy pocos minutos, pero contaba el ayudante que se veía a Franco feliz con aquel hombre que avivaba sus recuerdos legionarios. Terminaba la conversación, había que despedirse.

-¿Te va bien la vida, necesitas algo?

-Nada mi general. Se lo agradezco mucho. No se moleste por mí. Estoy bien, no me puedo quejar, pero ya que Vuecencia me lo ofrece me gustaría pedirle algo para un amigo. Si no fuese por la amistad…

-Dime, dime, no te cortes; ¿es un familiar…?

-No mi general. Se trata de un guardia civil aquí destinado y que es de Melilla donde tiene a toda su familia. Se encuentra muy solo tan lejos de ellos y ya sabe lo difícil que están las cosas para poder traérselos a vivir aquí, porque además sus padres son muy mayores.

Franco sin dudarlo llamó al ayudante y le hizo tomar nota del nombre del guardia civil. En menos de dos meses aquel número de la benemérita estaba presentándose al Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla.

-¿Pero tú quién eres que desde El Pardo han dado orden de tu destino a Melilla?

-No soy nadie mi teniente coronel, yo estaba feliz en mi destino en Santa Elena y de repente me he visto aquí destinado sin yo pedirlo.

-¿Pero qué me dices? ¿No tienes aquí a tu familia?

-Yo mi teniente coronel es la primera vez que piso Melilla, que no sabía ni donde estaba.

Al final la historia quedó descubierta. El legionario era un furtivo sin remedio al que aquel guardia civil llevaba persiguiendo noche y día sin dejarle en paz. La solución era mandarlo mientras más lejos mejor.

Y entre legionarios…

Les he contado esta historia varias veces, pero llegó la Transición y nos creíamos que todo iba a ser eso: Historia.

Cuando ha empezado otra cacería de libertades que no de perdices. Furtivos de la política que colocan y descolocan para sus particulares cacerías.

Ahora, aquí, él cree que también  allí, «un horrendo barquero cuida de estas aguas y de los ríos, Caronte, de suciedad terrible, a quien una larga canicie descuidada cubre el mentón, fijas llamas son sus ojos, sucio cuelga anudado de sus hombros el manto». No hay disfraz que pueda engañarnos. Es él. No es la libertad sino la sombra del águila leonada que lleva entre sus garras una culebra herida.

¡Qué asco!

Implacable desdén por el que llena
de rotundas palabras, congeladas y grasas,
el embudo vacío.

(Ángel Valente)

Hacer participar al Rey en el aquelarre del Partido de Zapatero y Sánchez está fuera  de toda legalidad y es de esperar que en la Casa del Rey e instituciones como las Fuerzas Armadas se sepa distinguir lo que es de Dios y lo que es del César. Porque el Presidente de la Conferencia Episcopal española no creo que se equivoque.

Esperemos y esperamos desesperadamente. Una vez más; y vamos camino de las cien.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 enero 2024

CUANDO NO HAY ÓRDENES SURGE EL DESORDEN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Documento de trabajo hecho sobre la marcha según la información recibida

Las órdenes son la columna vertebral de un Ejército. No ordenar es desordenar y hacerlo tarde o mal es perder la batalla, incluso la guerra.

En la catástrofe de Valencia nunca hubo posibilidad de victoria, aunque es hora de preguntarnos si esta lucha contra la naturaleza pudo afrontarse en mejores condiciones. Va siendo momento del análisis aunque todavía no se haya resuelto la mayor parte de las tragedias personales. La Administración es lenta y desmemoriada y por ello creo necesario antes de que pase demasiado tiempo pensar en voz alta y enumerar aquello que desde el frío análisis pueda servir para próximas, que las habrá, tragedias. Nunca hablaremos de victorias porque después de una batalla perdida nada hay más triste que una ganada. Aquí siempre se pierde. ¿Pero se pudo y puede hacerse algo más y mejor?

La actuación de las Fuerzas Armadas ha sido impecable, dando un ejemplo de lo que significa «cumplirá su deber, obedecerá hasta morir» y «no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos». Ese espíritu del Credo de la Legión, hoy base de la formación y actuación de nuestros soldados, resume el sentir de todos y cada uno de ellos.

Todo funciona bajo un estricto control que se estructura con los mimbres de la obediencia y disciplina bajo una entrega absoluta confiada a la preparación para cumplir con el deber, sea este cual sea, dentro de una cadena jerárquica que funciona con pocas alteraciones bajo las órdenes del mando, órdenes que han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Así de sencillo: solo hay que ponerla en funcionamiento con una orden. Esa es la clave. El resto funciona con un rigor y eficacia sorprendente. Incluso ante un problema difícil, cuando no puedes consultar, se confía en la intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marca el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción.

El día 29 de octubre a las 15.59 horas la Comunidad Valenciana solicitaba el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Esta unidad, actualmente, no depende operativamente de la cadena de mando militar , sino que lo hace directamente del titular de Defensa, es decir que está fuera de la estructura de las Fuerzas Armadas, actúa como mando independiente, un cuarto mando desmarcado de la estructura de mando: Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) como Mando operativo, y los jefes de Estado Mayor de los ejércitos y Armada, JEME, AJEMA y JEMA.

A esa hora de ese día un elemento de reconocimiento de esta Unidad de Emergencias se trasladó en minutos a la zona solicitada, Utiel-Requena, y dada la situación la jefatura de la UME decidió enviar 100 soldados que al llegar comunicaron situación de alto riesgo.

El general de la UME hizo uso de sus herramientas como son la Alerta Temprana y el Despliegue Adelantado que le permiten alertar a sus unidades desplegadas en Valencia, Sevilla, León y Madrid. Al atardecer, ya cercanas las 21.00 horas la Comunidad Valenciana solicitó la intervención de la UME en toda la provincia de Valencia. La noche del día 29 de octubre no hubo más presencia militar en la zona y fue cuando se activaron elementos exclusivamente de la UME, no otras unidades militares, para trasladarse a la zona de la catástrofe. Próximo al amanecer del día 30 se enviaron las instrucciones de coordinación para que las unidades de la UME desplegasen sobre puntos concretos del terreno. Lo hicieron cerca de 1200 soldados de Emergencias con su material específico y 2 de sus helicópteros.

La Directora General de Emergencias y Protección Civil se encontraba volando hacia Brasil.

A estas horas y dada la magnitud de la catástrofe desde la jefatura de la UME se empieza a solicitar ayuda a los ejércitos que según el jefe de la UME directamente él lo solicita al JEMAD y JEME,s. Esta ayuda en principio se limitó a varios helicópteros que se incorporaron a las labores de búsqueda, rescate y transporte además de un equipo de coordinación aérea.

El día 30 de octubre es la Unidad Militar de Emergencias la que sigue actuando y llevando el peso de la actuación militar sin que todavía se haya producido intervención de unidades pertenecientes a la estructura de los ejércitos, salvo los mencionados helicópteros. Están trabajando en la zona alrededor de 1200 soldados de la UME con sus medios más el apoyo de los helicópteros.

Así llegamos al día 31 de octubre sin variaciones al margen de las que suponemos que con toda seguridad tomaron los jefes de los ejércitos alertando a sus unidades por si se ordenaba su intervención. La situación no era para menos.

En ese momento muchos no damos crédito a lo que veíamos y escuchábamos. Era evidente que la situación se había desbordado y los servicios civiles de emergencia e incluso la UME eran insuficientes para controlar aquel escenario caótico. Solo había una solución que había que tomar con urgencia:  la intervención de los ejércitos. Era cuestión de vida o muerte.

Ante la urgencia ese día 31 a las 18.30 horas publico en este blog  un llamamiento por si alguien lee: «No hace falta ser muy listo para darse cuenta de la necesidad de desplegar unidades militares en ayuda de la población y su infraestructura en las comunidades afectadas por la tormenta llamada DANA. Hace falta alguien que mande y ponga tranquilidad y eficacia en tanto desastre.

Desde un principio, como toda la vida se hizo, las unidades convencionales de los ejércitos, por número y organización, son las que pueden mantener calma en la tragedia, llegar a los recónditos lugares, retirar, desescombrar, organizar una situación caótica. No sé a qué esperan cuando tanta prisa se dan  para enviarnos fuera, al extranjero.

Esto se hizo siempre, pero de un tiempo a esta parte parece que lo militar es mejor desmilitarizarlo. No es momento de discusiones políticas, tiempo habrá, pero suenan demasiadas voces irresponsables ofreciendo lo innecesario ahora y que en lugar de dar tranquilidad exacerban a la gente que sufre. Siento no tener edad para ponerme al frente de un pelotón, pero les aseguro que los únicos que pueden acelerar los tiempos y aliviar los sufrimientos son las unidades militares que cuentan con el personal idóneo, los medios, el talante, las ganas y la eficacia.

Den las órdenes y desplieguen las unidades militares necesarias si quieren llevar alivio y tranquilidad a la zona. Siempre se hizo así y la historia habla del alivio y el sosiego que produce la presencia de un soldado.

¿Por qué no se hace? ¿A qué esperan?

Esto es una guerra con graves consecuencias. Mientras más tarden peor. No digan que no se les avisó».

De inmediato me llegan noticias: 500 militares más se sumarán mañana (ya día 1) a los 1200 desplegados en la zona. Son las 19.15 horas del día 31.

Más de 48 horas desde el comienzo de la tragedia.

Informan que ha sido muy doloroso ver que pese a que lo han ofrecido la Generalitat Valenciana «les relegó a Utiel. Ahora quieren al Ejército».

Todo queda dicho. ¿Después de 48 horas? Cuesta creerlo y la impresión que recorre las unidades es de que llegan tarde. Es una Emergencia nacional, es necesario un mando único, una coordinación que no hay. Lo que se encuentran no es una emergencia, sino una catástrofe comparable a una guerra que ha desolado población e infraestructura. Ya no hay enemigo a quien batir, sino destrucción y muerte, solo queda ayudar en lo que se pueda y levantar el ánimo en medio de la desolación que a cada minuto se transforma en indignación.

La tragedia sigue. Ahora hace falta comprobar minuto a minuto lo ocurrido y asumir responsabilidades, pero sobre todo poner soluciones que no sean culpar al cambio climático cuando los muertos ya no pueden preguntar ¿por qué?

Nivel 3, Emergencia nacional, mando único, coordinación al más alto nivel. Cuantas preguntas a las que responder. ¿Política o ayuda?

Desde el punto de vista militar es necesario un juicio crítico y extraer las lecciones aprendidas: se ha llegado tarde. Otro porqué. Grave.

Sin ánimo de reproches es evidente que la situación estuvo en manos políticas y la Administración no hizo uso de las capacidades disponibles. Es de esperar que fuese error u omisión sin mala  intención porque desde un principio se vio la gravedad de los hechos y la misma emergencia civil o militar se vio desbordada y sin capacidades para enfrentarse a aquel monstruo.

Lo militar estaba expectante y dispuesto. Seguro que avisaba y alertaba.

Hay que revisar los protocolos de actuación de la Unidad Militar de Emergencias, su dependencia y mando que debe integrarse urgentemente en la cadena de mando militar. Hay un mando operativo militar que todo lo coordina y esta es la ocasión. No estaría de más revisar los planes y métodos en emergencias y traer a colación los que durante toda la vida se llevaban  a cabo desde los mandos regionales antes de crear la UME.

Cerca de 8000 soldados en la zona de la catástrofe más los apoyos obligados que deben prestar a sus tropas los Cuarteles Generales de los ejércitos requieren un esfuerzo operativo y logístico que habrá que analizar y que desde luego no se mandan desde la estructura de una unidad de emergencias. No es la vía telefónica la solución, sino la previsión de los apoyos y el mando único y coordinado de toda la estructura militar bajo su cadena de Mando operativo. La coordinación de algo tan grave se escapa no solo a una unidad de emergencias  sino también a su mando y Estado Mayor. Esto no es una emergencia, sino una devastación como en la guerra.

Se ha puesto en tela de juicio la coordinación de las administraciones, que muestran su agotamiento y colapso, la mala intencionalidad política, pero también es manifiesto que hay fallos en la actuación militar y no precisamente por los ejércitos, su Mando y sus unidades, que han demostrado sus capacidades y entrega absoluta más allá de su deber, sino por la injerencia de la política en el mando militar.

Es hora de asumir responsabilidades políticas con la honradez que requiere aceptar haber sido incapaz de dirigir y coordinar  la reacción a una tragedia para la que en teoría estábamos preparados. Sumidos en el caos.

«La negligencia individual provoca un perjuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

18 noviembre 2024

Blog: generaldavila.com

 

 

NO HAY NADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

-¡Con la que está cayendo! No hay nada. Es como quien habla a un niño.

-Pero al decir «con la que está cayendo» ¿a qué te refieres a la lluvia o a lo otro?, porque los ejércitos están precisamente para cuando cae más de la cuenta, ¿no?

-No; para eso está Protección  Civil.

-No hombre es una metáfora, me refiero que están para cuando peligran los Intereses nacionales caiga de donde caiga, lluvia o granizo, incluso transportes.

¡Como han evolucionado las Fuerzas Armadas! Fíjate como despliegan por el mundo y los cañones que tienen, ¡da gusto verles!

-¡Ya! Es bonito verles desfilar. Pero eso que tú dices de qué están para «cuando peligran los intereses nacionales» no acabo de comprenderlo. ¿Cuáles son los «intereses nacionales«?, porque una cosa son intereses materiales y otra espirituales, ¿tú crees que están para los dos?

-Pues mira, hablando de intereses resulta que el de Interior, sí el ministro, ha cancelado la compra de balas a Israel para la Guardia Civil por valor de más de seis millones y medio de euros que había sido adjudicada hace tan solo ocho días. Cosas del presidente que no sé si será por la patente de Pegasus.

-¿Y qué van a disparar?

-Algo he oído de un software de la Complu que se ha quedado por La Moncloa. Hay que tener cuidado con las armas porque las dispara el diablo y me dicen que el de Interior le dijo «Te paso el teléfono» y nos quedamos sin alianza y sin balas. Todo por las comisiones. Marruecos, que sabe de teléfonos, pretende vendérnoslas a bajo precio y con escasa pólvora y si falla la venta del S-80 a India nos compra el software, porque Olaf Scholz parece que se nos ha adelantado y ha hecho a India socio militar preferente.

-En eso de los submarinos en Transportes saben mucho, tanto como de trenes y mascarillas. De teléfonos sobre todo. Son como las antiguas guías, los tiene todos y los reparten a bajo precio para el alto precio que producen.

-Las alianzas de España son inmejorables por las buenas relaciones de un tal Albares, que es muy diplomático y sabe mucho de negocios.

-¿Él?

-La política exterior no entiende nada más que de intereses como el comercio, las exportaciones, llevarse bien para vender y venderse, no invadirse, ¿te acuerdas de Perejil?, si ya sé que me vas a hablar de Gibraltar, de Ceuta y Melilla, pero para eso está la OTAN.

-No, lo que te quería decir es que hasta el de Melilla ha ido a hacer negocios con el de Gibraltar y le ha pedido a Picardo que les enseñen a jugar a la ruleta. Bueno pues como el de la naviera y a su lado el expresidente del Gobierno de España.

-Todo es un juego. Sobre todo el de Gibraltar. El juego de siempre: la pasta gansa.

-No es eso, yo te pregunto por los espirituales, esos Intereses nacionales y por tanto colectivos que creo no se sabe cuales son: los espirituales.

-Bueno eso es otra cosa que no creo que tenga mayor interés. Difícil de responder sin duda. Muchas veces cuesta distinguirlos, sobre todo cuando en el colegio no se enseñan, las familias los olvidan o se sienten temerosas de que a los niños los miren con cara rara por hablar de España, incluso por hablar español. Algunos tienen que ocultar que sus padres son militares o guardias civiles. Pero todos sabemos que una nación como tal está por encima incluso de los intereses materiales y para que sea respetada y amada son necesarios esos intereses espirituales, ¡tan nacionales!

-A ver, de lo que yo te hablo es de esos intereses espirituales como la unidad, la Nación histórica, la integridad territorial, sus tradiciones y eso que alguno quiere olvidar como los son sus circunstancias históricas. La Hispanidad, la Monarquía hispánica, Hispanoamérica, nuestros compatriotas, nuestro legado entregado y recibido, todo eso son intereses nacionales con mucho más valor que otros. Las Fuerzas Armadas custodian por encima de cualquier otra cosa sus valores espirituales de Nación, Patria, Bandera e Himno Nacional. Nunca consentirán que la Patria se fraccione, se rompa en fracciones de odio y envidias personales de los que nunca supieron ni quisieron servir a su Patria.

-Ya entiendo por qué me decías eso. «Con la que está cayendo».  Pues mira de eso «No hay nada». Al menos eso me ha parecido entender que nuestro presidente decía en la entrega del balón de oro, o en los premios Príncipe de Asturias; o algo así.

-¡¿Ah, qué está en la India?! Me he debido equivocar.

No hay nada.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 octubre 2024