Ya se lo advirtieron al rey Lear: «No debiste hacerte viejo antes de hacerte sabio».
Tendemos a creernos, de forma un tanto patética, más listos que nuestros padres y que nuestros hijos. Quizás no podamos ser todos genios como Cervantes, ni empresarios como mi paisano y admirado Amancio Ortega, pero podemos desarrollar nuestros proyectos personales y disfrutar de libros, máquinas y obras de arte, sin tener que esperar, como en tiempos ya olvidados, en la plaza del pueblo a ponernos a disposición del patrón.
Con el orgullo vanidoso de mi juventud que se creía saberlo todo, soy consciente de los serios errores con los que fui trampeando el camino de mi vida; pero también con la serenidad con la que después he procurado enfrentarme a ellos, y es que la vida cada mañana nos brinda argumentos para deshacer los errores con los que se forja la experiencia, y también nos brinda el aprender del pasado e intentar modificar el futuro, y sobre todo nos enseña que esa enfermedad se cura con la sencilla medicina del paso del tiempo.
Todos nos mostramos reacios a envejecer pues no tenemos quien nos gestione la imagen, aunque nuestro móvil lleve el filtro para borrar las huellas del tiempo sobre nuestra carne mortal.
Con esa inconsciencia heredada de mi juventud intentaré describir someramente la actualidad del momento, en lo tocante al deporte y a la política, pero:
Por si acaso: ¡Resistiré!
Superliga europea de futbol.-
La Superliga de futbol ha venido a ser como el «procés Cat», creados para promover un cambio de modelo político, económico y social que implique la independencia de unos pocos clubs de futbol y la de Cataluña.
Revoluciones ambas empezadas por el tejado, rompiendo con todo y enfrentándose, la deportiva, a la FIFA a la UEFA…, y la catalana a toda España.
Aunque esos los alocados desafíos no tengan éxito, siempre hacen daño pues una vez lanzados ya no se vuelve a la situación anterior. Hay que dejar claro que el fútbol no es deporte cuando el éxito está garantizado de antemano y cuando no importa perder.
Al día siguiente del escándalo, presencié el duelo Cádiz-Madrid, uno de esos que alimentan al aficionado de toda la vida y que no se podrían dar en la superliga. Aunque distanciados por 600 millones de euros en sus presupuestos, permiten al pobre tutear al rico sin miramientos y obligan a este último a bajar al barro de su terreno, en este caso al del Ramón de Carranza, so pena de perder el pan de cada día.
Con esta vida cruel que tenemos, y con la presunta superliga, la brecha entre los más ricos y los demás se puede ir agrandando, y sin embargo nosotros seguimos insistiendo en apartar la mirada de nuestro irremediable y molesto destino: la vejez, sin hacer caso del aviso que Shakespeare dio en su tragedia al rey Lear.
A veces es mejor no ir tan rápido. A veces, incluso, es mejor parar.
Por si acaso: ¡Hala Madrid!.
San Jorge.-
El pasado 23 de abril, debería haberse hablado un poco más de Aragón, pero en los medios nacionales siguieron con sus chotis electoralistas madrileños, como cuando hace dos meses sonaba la matraca sardanera separatista; eso sí , se mencionó el Día del Libro en Cataluña llamándolo Día de Sant Jordi.
Sería bueno recordar que la relación de San Jorge con Aragón comienza en el año 1096, con la ayuda prestada por el santo al rey Pedro I en la reconquista de Huesca en la batalla de Alcoraz. (Sin quererlo, de nuevo nos vamos a un campo de futbol), y del campo de futbol a un matrimonio, el de Ramón Berenguer IV y Petronila de Aragón por el que se unen el Condado de Barcelona y el Reino de Aragón bajo la denominación de Corona de Aragón.
El Día de Aragón, se celebra el 23 de abril para homenajear a San Jorge como santo patrón del Reino de Aragón. La festividad fue declarada por las Cortes de Aragón en 1461.
En este tranquilo Aragón, este año parece que San Jorge su patrón haya pasado de largo, solo llamó la atención por presentarse empuñando una jeringuilla a cambio de la lanza para derrotar al dragón.
Por si acaso: ¡Aragón, fieles siempre, sin reblar!
Elecciones madrileñas.-
Los madrileños tienen que elegir, entre la triste figura del rebotado hermano corazonista Gabilondo, el licenciado en Filosofía y Letras que parece vivir en una permanente cuerda floja; y Díaz Ayuso, la dulce y tranquila periodista, a la que no he visto aún gritar ni desgañitarse en esa pelea en la que parece que España se juega nada menos que su destino.
Cuando Madrid acapara los focos, con permiso de una Cataluña encerrada en su laberinto, aquí todos muy preocupados porqué Gabilondo pasa del «con este Iglesias, no» al «querido Pablo», y todo ello,con la preocupante irrupción de balas y navajas.
Si los malos hábitos se consolidan y la política queda reducida a la imagen y frivolidad actual y a la descalificación del adversario, se puede alcanzar el punto casi delirante, como estuvo a punto de ocurrir, con la pretensión de Pablo Iglesias de implicar al Rey en la disputa. De seguir así, llegaría el día de los lamentos, y nadie sabe lo próximo que puede estar.
Ahora es imposible sellar pactos, pues en el Madrid electoral predomina el espectáculo en el que se ha trasformado esta nueva política, solo vota una comunidad pero nos tienen en vilo a todos, aunque más de un ministro se empeñe en decir que el gobierno de España no está en campaña.
De las encuestas y del tono de la misma, creo que no sería bueno que para lo único que pudiera servir fuese para consolidar el enfrentamiento entre las partes.
Pero poco a poco, Madrid recuperará un cierto impulso, esa insolencia capitalina y simpática, sin llegar a ser una especie de nacionalismo como se empeñan algunos. Frente a la tristeza y amargura, la candidata del PP ha impuesto una forma de vida que se ha dado en llamar «a la madrileña».
Al día siguiente, el 5 de mayo de 2021 sabremos el resultado de las urnas, y ojalá que nos acordemos tan bien de esa fecha, como lo hacemos con otra parecida pero doscientos años antes, el 5 de mayo de 1821, cuando en la isla de Santa Elena, dejó de latir el corazón del más grande emperador.
Por si acaso: ¡Viva España!
Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.
Zaragoza mayo 2021.
Blog: generaldavila.com

























