ENTRADA MÁS LEÍDA EN ESTE BLOG EL AÑO 2023: NO QUIERO SER ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

Incertidumbre. Muchas y variadas situaciones, declaraciones, a raíz de lo que en España está sucediendo y en todas un futuro de incertidumbre se barrunta. Nada bueno.

Es lógico sentir el peso de lo que uno ha hecho hasta ahora y en el repaso que me corresponde resulta que de nada me arrepiento. Ni un paso atrás.

Me apoyo en lo que fui e hice. No me gusta lo que veo ni lo que parece que viene: la destrucción (no hay duda, son hechos) de la unidad de España, de su integridad territorial, de la Constitución (interpretada para ello y sustituida por un poder que asuma todos los poderes).

No quiero ser un estorbo ni participar en esta farsa en la que ya mi protagonismo no llega ni a ser de mero espectador ni quiero asistir a una obra de teatro a lo que no he sido invitado y con la que estoy en desacuerdo.

Ustedes se lo guisen y se lo coman.

Me explico.

Soy general del Ejército español. General de División. Estoy retirado. No del todo ni de todo, es decir que sigo, dentro de mis limitaciones, trabajando por lo que yo creo que es España y sus Fuerzas Armadas. También por lo que me gustaría que fuesen. Sobre todo y por encima de todo me preocupa y ha ocupado estos años la unidad de España. No me digan que ese no es un problema porque es el problema.

Es por eso que paso a dar algún detalle de mi lucha interior con este grave asunto de lo que fue, lo que es y lo que dejará de ser.

Lo de ser general del Ejército no me hace distinto a nadie ni es un título que quiera exhibir, porque además la primera y segunda acepción del Diccionario de la RAE lo deja bien claro.

General: 1. adj. Común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos, aunque sean de naturaleza diferente. 2. adj. Común, frecuente, usual.

En definitiva. General: lo más común.

Ingresé con 18 años en la Academia General Militar de Zaragoza, fui por tanto Caballero Cadete allá por los años setenta, aprendí el Decálogo del Cadete, todavía en vigor, el de Franco, fui teniente, capitán… y hasta mandé la Legión, la de Millán Astray, Franco y Valenzuela.

Decía que soy general. Pero es que soy nieto e hijo de general. Para que lo entiendan: Tres generales, Fidel Dávila, Manuel Dávila y Rafael Dávila. Entren, lean y entenderán.

La cosa se pone seria.

He sido Ayudante de Campo de S.M. el Rey Don Juan Carlos I durante cinco años y durante otros cinco Jefe de su Guardia Real.

Después fui General jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, es decir jefe de la Brigada operativa y jefe institucional de la Legión, que es lo mismo que decir el conservador y continuador, por ese periodo de mando, de su historia, de sus tradiciones, de su mística, uniformidad y todo lo relacionado con el Credo y espíritu de la Legión.

He escrito dos libros, ya publicados con La Esfera de los libros y uno en estos momentos en la editorial para su próximo lanzamiento. En dos de ellos trato la guerra civil y la posguerra, documentados, incluso la guerra reciente (civil también). El otro trata del arte de la guerra, su escenografía y actores (incluidos los actuales (El tercer libro ya publicado: La segunda guerra civil de Franco)

Llevo escribiendo toda la vida, pero publicando solo desde hace algunos años. Tengo un blog que se acerca a los siete millones de visitas y colaboro lo que puedo y donde me llaman de la prensa y la televisión.

En lo que escribo y cuento nunca he escondido mis amores y desamores. Ser honrado y disciplinado lo he intentado.

También tengo condecoraciones y una pensión. Mi mujer, seis hijos y más nietos. Nada más (y nada menos). Si desean algo distinto busquen en otro lugar. Aquí no lo encontrarán.

Viendo estas pequeñas cosas de una vida, a estas alturas de la vida, con la ley en la mano, no la de la vida, con el vil ataque a España,  a su unidad, afincado el terrorismo en su institución, el separatismo reinante, una Ley aplicada ad hoc, me pregunto insistentemente si seré «compatible con la democracia», si no debiera «en buena Ley» con esa que nos gobierna cada día, con tanta insistencia del dedo señalador, si seré digno de ser español, o mejor debería renunciar a ser general, a la faja y a las estrellas, al bastón de mando, a todo eso que ya solo adorna una pared (y algo la morriña en el alma). Mis antecedentes (aquí te fichan enseguida y te bautizan, es decir te adjetivan) podrían ir contra la ley aprobada y, sin la  menor duda, mis presentes van en contra de lo que el elegido presidente del Gobierno de esta nación junto a su Gobierno predica y ejecuta, y claro yo no voy a arrepentirme, porque ninguna razón hay, de ninguno de mis antecedentes ni presentes, mucho menos si estos son familiares. Aún estoy a tiempo de entregar mi militar carrera, renunciar a mi oficio, a mi hoja de servicios, al sable que tan mal desenvainé. No tengo inconveniente. Ninguno. No seré un obstáculo y prefiero que la memoria no sacuda mi vida con ese desprecio que muestran quienes entienden el gobierno como el arte de la ofensa a más de la mitad de los españoles, es decir a España.

En estas condiciones no quiero, siendo español, ver morir a España sin poder hacer nada.

Díganme, si es que es posible, cómo debo hacerlo, renunciar a todo, incluidos ustedes que me gobiernan, donde debo dirigir mi instancia, donde depositar esas condecoraciones, donde la nacionalidad. Díganme, si es posible, dónde quedará un lugar allí que surja el nombre de España, sin persecuciones, ni acusaciones graves, sin mentira ni difamación, para allí acogerme en asilo político. Donde la amnistía no sea un arma destructiva, donde no se mienta ni se ofenda a la nación. Donde no haya destrucción ni odio. Donde no se manipule el Poder. Dígamelo aquel que sepa los pasos burocráticos que he de dar para que nada tengan que ver estos personajes con mi pasado ni con mi futuro, sobre todo no quiero sentirme culpable por partícipe, aun silencioso, de esta destrucción de la Historia de mi Patria y de la iniquidad sobre ella vertida. Esta no es mi España.

Creo que como yo hay unos cuantos, pero que o no se atreven o cuenta no se han dado, así que seguro que contaré con el apoyo de más de uno. Fundaremos de nuevo España, no sé donde, pero gritaremos de nuevo ¡Viva España! y nos extenderemos por una tierra que nunca olvide a España.

Quítenme todo, nada quiero de ustedes. Solo déjenme la pensión, es lo único que me queda, para poder poner un sello en la instancia y que Correos no me la devuelva.

Un último favor: no me sigan. Ni me persigan. Allí donde recale, ustedes no serán bienvenidos.

Sin duda alguien dirá, ¿y a mi qué me importa? Tiene toda la razón. A mi puede que tampoco.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

ACTUALIDAD DE GUERRA: UCRANIA-KURSK. GUERRAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Muchos de ustedes me piden información sobre el desarrollo de la invasión rusa de Ucrania después de la sorpresa que para todos ha supuesto la contra(invasión) que está realizando el Ejército ucraniano en Rusia por la zona del oblast de Kursk. Les doy el titular y paso a explicar la situación.

Kursk es una mala noticia para Ucrania y para Occidente. Ucrania no va a  invadir Rusia ni a embolsar a sus tropas, sino que, lo digo con enorme tristeza, esta penetración en territorio ruso puede ser su canto del cisne.

De partida una premisa: un adecuado análisis de la guerra no soporta una ideología, cualquiera que esta sea, ni puede hacerse con la pasión de pertenecer a un partido político o de fútbol. Por lo tanto no adjetiven al leer y limítense a aceptar mis disculpas si cometo errores, pero este es un análisis frio y desapasionado. Ni siquiera los militares estamos en condiciones de hacer definitivas valoraciones ahora, hoy, por falta de información, por lo que, como siempre les digo, todo son aproximaciones que pueden ser más o menos acertadas en función del nivel de objetivas verdades contrastadas, estudio y bagaje cultural de la guerra que tenga el analista, sea militar o no. Es obvio que mejor en su fiabilidad si es, o procede, del mundo militar.

Veamos lo sucedido hasta el día de hoy por si ello nos señala el día de mañana.

La invasión inicial con los ejes de penetración

El frente de ocupación rusa en el momento de la invasión de Ucrania fue un error estratégico de nivel político y una fantasía en el nivel militar. Ese día Rusia pagó su falta de conocimiento del enemigo y la ausencia de una doctrina militar moderna y ajustada a sus intenciones. Prueba de ello es que desde aquel día va a remolque de los acontecimientos, aunque su gran tamaño y capacidad la hacen ser una nación dura, apta para el sacrificio y no fácil de vencer.

 EL INICIO DE LA INVASIÓN DE UCRANIA 24 FEBRERO 2022

Frente que ocupó Rusia para la invasión desde Kiev hasta Jersón:

-Total: 2.295: km,s.

-Terrestre: 1.974 (312 marítimos)

-Objetivo estratégico Político: desplome político de Ucrania y rendición del Gobierno de Zelensky con la ocupación de Kiev.

-Objetivo estratégico Operacional: rendición del Ejército de Ucrania. Prevista resistencia en el Dombás que sería embolsado tras el avance por dos ejes de ataque rusos por Jarkov y Azov.

-Ejecución táctica: acción aérea e intenso bombardeo con amplio despliegue que obligue a las defensas ucranianas a la dispersión. Interdicción generalizados que colapsen ciudades y comunicaciones. Presión sobre los grandes núcleos de población e instalaciones energéticas.

-Internacionalmente: alcanzar acuerdos para lograr la aceptación de la ocupación del Dombás. Sin posible negociación: Crimea (dominio de los mares Azov y Negro y sus orillas), anexión del Dombás, y rotundo acuerdo para que Ucrania no ingrese en la OTAN.

Un evidente fracaso por las razones ya esgrimidas unido a la firme postura de Ucrania y a elementales fallos en la táctica.

Ucrania dispuso de información sobre el ataque ruso y sus objetivos con anterioridad a la invasión proporcionada por la Inteligencia de EEUU.

Su ejemplaridad por la firme reacción de defensa del Ejército ucraniano y de la población fue lo que mantuvo a la nación en pie y dispuesta al sacrificio.

Sin duda el apoyo moral y material, sin fisuras, de Occidente contribuyó a ello, junto a las medidas militares y económicas.

Rusia no superó el más mínimo y elemental examen táctico en el planeamiento militar de la operación.

-Estrés logístico en el ataque que al verse sorprendido por la reacción de Ucrania y Occidente no pudo, por no tenerlo previsto, alimentar el ritmo de la batalla.

-Unidades poco forjadas y bajas de moral con materiales poco adecuados para prolongados combates en las que hubo que introducir cambios urgentes.

-Mandos y estados mayores poco fiables y con elementos corruptos entre ellos. No existió el mando y control.

-Errores de cálculo y escasa lealtad entre las tropas mercenarias además  de corrupción en mandos de elevados empleos.

En fin un conjunto de equivocaciones a las que se podría sumar otros factores que, aunque no han sido suficientes para acabar con la aventura rusa, sí que han provocado un cambio estratégico general precipitando situaciones geopolíticas que no estaban previstas con cambios transcendentales en la economía, el comercio, la demografía, la industria, la ciencia, la religión y en definitiva el futuro del mundo.

Todos estamos de una u otra manera afectados por la invasión de Ucrania.

Bien podríamos definir la situación como un adelanto inesperado del mundo en años, algo que, como se verá, nos pilla de sorpresa y para lo que no estábamos preparados. Nos hemos adelantado a los tiempos y eso es traumático para la civilización que después de la pandemia ha salido debilitada y sin orientación.

La guerra de invasión provocó un sobresalto en todos los órdenes en un mundo todavía conmocionado por la epidemia de la COVID que hizo que la moral de la población de todo el mundo se viese afectada de distintas maneras en la economía, energía y esperanza de futuro, por tanto de manera desequilibrada y con más o menos repercusión en función de la situación de los distintos grupos sociales, lo que ha provocado una conmoción de movimientos migratorios, agresivos y descontentos, escasez de recursos básicos en muchas zonas ya de por sí castigadas por la pobreza.

No hay marcha atrás; ya nada será igual. Ni siquiera parecido, lo que creará una distancia traumática entre las generaciones más viejas y las más jóvenes.

Ante este cúmulo de desconocidos elementos de reacción se creó una nueva situación, inesperada para invasor e invadido, y ambos tuvieron que tomar decisiones en el transcurso e incertidumbre de una guerra que nadie sabía como había que hacerle frente para ganarla. La realidad es que todavía se está en esa fase de desconocimiento e incertidumbre porque en vez de enfriarse el panorama estratégico cada vez se calienta más.

 

Ucrania cedió terreno invadido y se posicionó desde Jersón al Dombás

DEL ERROR INICIAL A LA GUERRA DE POSICIONES

Los errores político, estratégico y táctico obligaron a Rusia a replantearse la ofensiva militar a base de abandonar parte del frente y disminuir el objetivo político limitándolo al dominio de los mares Azov y Negro a base de la posesión de sus orillas norte, es decir, del Dombás, Zaporiyia, Jersón y la amenaza sobre Odessa sin olvidar su poder de influencia en Moldavia (Transnitria).

El frente de invasión, es decir la línea de contacto entre las tropas rusas y ucranianas, se redujo en más de mil kilómetros, se renunció Kiev como objetivo estratégico y se pasó a, por ahora, abandonar la idea de la ocupación de toda Ucrania centrándose Rusia en sus objetivos irrenunciables: Crimea y el Dombás.

El pueblo ucraniano con el apoyo occidental y su decidida moral de victoria no se dejó intimidar por Rusia y su presidente demostró una fortaleza y actividad internacional que alentó esa lucha por la libertad.

Pero el mundo iniciaba un proceso que no tenía marcha atrás.

Contraofensiva de Ucrania

El primer año de guerra tuvo dos periodos, el primero desde el 24 de febrero hasta julio del 2022 en el que Ucrania, no sin esfuerzo, logró quitarse la presión y detener el avance ruso pasando a la ofensiva. El segundo periodo duró hasta diciembre. Militarmente estuvo caracterizado por el uso por parte de Ucrania de tres factores que fueron los que lograron detener el avance ruso y pasar a la ofensiva:  armas (Javelín-Stinger)/Inteligencia estadounidense/apoyo de Occidente (OTAN).

Podía haber sido definitivo ese apoyo si hubiese sido en sistemas de armas de alta gama (Aviación-Carros de combate-munición de largo alcance y DAA) y así aprovechar la desorganización de las unidades rusas. Sin duda un golpe mortal para expulsarlas incluso de Crimea. ¿Por qué no se hizo? Nunca habrá respuesta, pero todos nos lo imaginamos.

Desde la ofensiva rusa y la respuesta ucraniana, todo se desarrollaba sin trascendentes cambios y con un claro anuncio de que iba a ser una guerra larga y dura.

Noviembre del 2022 dio inicio a una guerra posicional y de desgaste. Rusia se hizo fuerte en el río Dniéper, de Jersón a Zaporiyia, cada vez más fuerte, y ejercía su presión en el Dombás, donde su penetración era lenta y constante hasta el Dniéper sin dejar de amenazar en la distancia a Kiev. Reforzó sus unidades, instruyó a los movilizados y puso en marcha toda una industria armamentística que estaba a medio gas. Apoyos internacionales no le faltaron y consiguió liberarse del cerco económico al que estaba sometida por las sanciones.

Hubo un momento en la guerra que pudo ser decisivo, pero que demostró el poder del Kremlin y de Putin. Pudo llegar la desestabilización interna de Rusia y el caos político y militar cuando el poderoso jefe de los mercenarios de Wagner, Prighozim, a la cabeza de sus tropas se dirigió hacia Moscú, sin saberse muy bien lo que pretendía, pero era evidente que encabezaba una rebelión militar que, también con un total desconocimiento de sus interioridades, acabó en fracaso mercenario y aumento del poder de Putin y sus generales. Era el mes de junio de 2023. Quizá sea el único momento en el que Rusia ha temblado de manera palpable desde el inicio de su invasión.

Ucrania seguía pidiendo, incluso clamando, ayuda a Occidente, era el momento apropiado para intentar derrotar a Rusia, pero la OTAN siempre con muchas palabras y pocos hechos, cada nación a lo suyo, ayudaban mal y tarde. Nadie duda del gran apoyo de Occidente, pero siempre con las espaldas cubiertas para no ir más allá de la cólera de Aquiles.

 

 

La invasión por Kursk queda fuera del despliegue ruso y su Ejército sigue con su planeamiento por Dónets

SITUACIÓN DE LA GUERRA DE UCRANIA DESPUÉS DE DOS AÑOS

Después de dos años de guerra la situación era la siguiente:

Rusia aprendió  de sus errores. Restructuró sus grandes unidades y movilizó a un gran ejército. La industria militar de guerra se reconvirtió en una  nueva y eficaz ayuda para armarse para esta guerra u otra futura. Superó el aislamiento económico y ya dispuso de nuevos y poderosos aliados. Solo una, no probable, desestabilización interna podría hacer temblar a Putin. Algo parecido a lo que ocurrió cuando los mercenarios Wagner de Prighozim, pero resulta que aquello fue una vacuna y un aviso para navegantes dada la facilidad con la que un avión tiene un accidente.

Ucrania dependía cada día más de occidente. Sus unidades con gran experiencia de combate se quedaban mermadas de personal y para la movilización cada vez disponía de menos gente joven en edad de combatir. Sus campos de cereal son chatarra bélica. Su industria de armamento no existe al verse en constante amenaza. Cada vez es más difícil mantener sus posiciones. Solo una mayor implicación material y moral de Occidente podría hacer cambiar las cosas.

Ofensivas, contraofensivas y el día 7 de octubre de 2023 se produce el ataque terrorista de Hamás a Israel desde Gaza. Nuestros ojos y sensibilidades ya acostumbrados a  los horrores de la guerra no dan crédito de lo que ven. El mundo enloquecido desconoce el riesgo al que se enfrenta.

Es la señal de otra guerra que es en definitiva la misma: la guerra santa está en todo, todo lo abarca: Nueva York 11 septiembre 2001—Bali 12 octubre 2002 —Madrid 11marzo 2004—Londres 7 julio 2005—París 7 enero 2015Pa—París 13 noviembre 2015.

Antes de aquel octubre hubo mucha muerte. La sangre era habitual portada de la información hasta que el 7 de octubre año 2023 no hubo redacción que se atreviese con las escenas de tanta brutalidad. Nunca jamás nadie había visto algo tan brutal ejecutado por la mano del hombre. Llegar a esos límites de maldad tiene que venir de algo más allá del corazón humano. Ese es el problema actual. No hay límites.

Pero es una nueva historia, desconocida y por eso tan temida: un adelanto a los tiempos que se presentan con la violencia dispuesta a todo. Se equivocan los que creen que esta es una guerra. No. Esto es una autodestrucción.

Gaza contra Israel, el pueblo palestino rehén del enfrentamiento cuando el problema es elemental: libertad.

Israel lucha por todo Occidente. Está en el centro de la batalla, rodeada, quizá sola y si es así seremos todos los que desapareceremos de las páginas de la historia. El  centro de la guerra solo se ha desplazado, pero es más de lo mismo. Israel lucha por todos, por Ucrania incluido.

No es Gaza, ni siquiera Irán, es algo más allá que empieza por la destrucción colectiva de toda la historia, quizá desde Alejandro Magno, y con ello el comienzo del sometimiento.

Irán y Rusia son más de lo mismo. China es ya la mayor potencia del mundo y el Indo-Pacífico su territorio de mando desde donde lanza sus barcos mientras por tren llega al corazón de Europa. Todo será de ellos, aunque de China no sabemos nada. Es algo parecido a aquello de Grecia y Persia hasta que Alejandro Magno decidió dejarse de monsergas y le metió un tajo con su espada al nudo gordiano. No me tome el pelo con los nudos y sus sofistas cuentos de hadas debió de entender.  Ahora el nudo está de nuevo frente a nosotros, pero sin un Magno. La peor era de políticos nos ha tocado de lleno.

Hay un problema de número y ubicación poblacional. Donde más hay no hay sitio ni comida, y siguen siendo cada día mas, y donde hay progreso y libertad ya no cabemos todos, así que ubicar a cada uno en su sitio es una de las razones de siempre de la guerra: expansión.

 

Distancia entre ciudades que marcan la contienda

LA GUERRA A DÍA DE HOY. KURSK

Pero dejemos las razones y vayamos a los hechos bélicos.

Rusia lleva tiempo avanzando lentamente pero de manera inexorable y en este crucial momento de la guerra está muy cerca de un punto decisivo en su ofensiva: Pokrovsk. Después de haber hecho valoraciones de contacto para probar la fortaleza del frente se ha decidido por el lugar que cree más seguro para vencer a Ucrania por muy defendido que esté: el centro de su despliegue, el que va en línea imaginaria de Donets a Dnipro o Zaporiyia. Está muy cerca de lograrlo y la invasión que Ucrania ha iniciado por Kursk no ha modificado ni un ápice su decisivo ataque. Pokrovsk, de importancia vital en comunicaciones por carretera y ferrocarril, prácticamente se constituye en la última línea defensiva de Ucrania y por tanto es la llave de la actual ofensiva a corto plazo. Ucrania tendrán que repasar el río y posicionarse al otro lado. Cuando nos disponemos a recibir al otoño las tropas rusas están ya a menos de 15 kilómetros. Esto hay que finalizarlos ante del invierno. Rusia alcanzará Dnipro o Zaporiyia y la guerra habrá terminado con un armisticio que dé paso a las negociaciones de paz. ¿Cuándo ocurrirá? Nadie lo sabe, pero me atrevo a adelantar que no más allá del invierno.

Las tropas ucranianas están al límite de sus capacidades físicas y morales. El armamento no llega con la celeridad necesaria y después de los carros de combate, la munición y los aviones, le falta lo decisivo: hombres y moral.

Ucrania se ha visto en la necesidad, urgente necesidad, de tomar una decisión muy arriesgada, es el todo o nada, una provocación, un suicidio o una ocurrencia para poner a Occidente entre la espada y la pared. Nadie ha caído en la cuenta de que la invasión de Ucrania por el oblast de Kursk con material de Occidente es una provocación y que el siguiente paso sería llevar hasta el frente mayor contingente de soldados ¿de la OTAN? ¿Irá la OTAN detrás de los soldados ucranianos hasta llegar al corazón del Kremlin?  El momento es decisivo: Rusia espera y observa mientras sigue su progresión hacia el final: Pokrovsk. A su vez Ucrania le está dando una justificación para aumentar su agresividad bélica. Una acción nuclear incluso en territorio ruso no es descartable cuando la discusión sobre la responsabilidad abriría una polémica interminable acusando a Ucrania de ser el invasor y colocarse en el mismo plano que Rusia. La política es así y hay que aceptar que se está produciendo un brusco cambio en la conducción de la guerra que dificulta cualquier posible análisis. La zona de Kursk invadida por Ucrania cuenta con una central nuclear de alto riesgo, tipo la de Chernobyl, además de ser un lugar de medición y control del gas ruso que sigue llegando a través de Ucrania.

En estos momentos nada importa de lo que haya pasado con anterioridad. Caras nuevas en el occidente europeo y americano ponen las cosas boca arriba. El mundo cambia de manera vertiginosa como los políticos y sus políticas.

El Diccionario de Autoridades define «diversión» en su acepción militar: «En términos de guerra se llama al ataque que se hace por el enemigo por diversas partes, para obligarle a separar sus fuerzas, dividirle y enflaquecerle, o entretenerle».

En mi opinión nada hay que justifique la acción del Ejército de Ucrania en el oblast de Kursk, territorio de Rusia, si no es una acción de diversión que responde a su débil situación material y anímica como ejército, además de enfrentarse a un desconocido panorama político internacional en el que todo es una incógnita que encabeza las elecciones estadounidenses.

Espero equivocarme, pero llevo tiempo haciendo un detenido seguimiento de esta guerra y dentro de mis lógicas limitaciones es la única razón que pudiera tener algo de lógica táctica, incluso estratégica: vaciar el frente ruso aliviando su presión, ganar tiempo y comprometer a Occidente. Un riesgo bajo mi punto de vista precipitado e innecesario. Más sufrimiento. Occidente asume una grave responsabilidad con esta invasión ¿Ha sido con su visto bueno?

Se habla de una acción preparatoria que nos puede llevar a entrar en negociaciones de paz (un absurdo cambio: terreno por terreno), incluso que suponga el final de la época Zelensky; nadie lo sabe, demasiado riesgo parece, pero sí que sabemos que estamos equidistantes de una paz negociada, de un armisticio, como de una explosión nuclear. La distancia a una u otra cosa es la misma. El azar, la fricción, el desajuste en la mente del hombre que va por delante del tiempo y no acepta su actual espacio, una nueva religión nada divina ni humana, más bien una odisea que nos conduce de la guerra a un lugar que previamente habremos destruido.

La situación actual es que el ejército ruso ha intensificado sus ataques en Pokrovsk, y no parece que la incursión por sorpresa en la región rusa de Kursk, le vaya a hacer cambiar sus planes operativos. El ataque ucraniano no puede sostenerse en el tiempo. ¿Dónde pretende llegar, a Moscú? Una maniobra táctica sin posibilidades logísticas: un fracaso anticipado que aumenta el riesgo de escalada de una manera alarmante. Es muy significativo la voladura de puentes sobre el río Seim que Ucrania lleva a cabo. Se vuelan puentes para evitar el avance enemigo; para avanzar se protegen o se instalan.

No dudamos de la legitimidad de Ucrania para lanzar este ataque, sino de su capacidad y resultado final, porque un error o un fracaso puede ser el definitivo.

Al final de este largo recorrido acabaré diciendo lo que creo más sensato: nadie sabe nada ni hay análisis que resista dos meses. Los Ejércitos de todo el mundo guardan silencio porque o no saben o no se atreven a contar lo que nos espera. Los políticos es evidente que saben menos y serán los culpables de que alguien se ponga a fumar en la era justo cuando se habían ido los segadores.

Nada tampoco es nuevo, pero no leemos. Todo está escrito y se repite: sobre todo la guerra que como decía el gran poeta Ángel González en sus odas a Heráclito hay dos cosas que se repiten, la morcilla y la guerra y ambas están hechas con sangre.

En mi libro El nuevo arte de la Guerra (La Esfera de los libros) recojo la conversación de paz de melios y atenienses en Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides obra que en estos momentos más que nunca se hace imprescindible.

«No es lo mismo en este caso ni tampoco obraréis cuerdamente si os guiais por tal consejo, porque vuestras fuerzas no son iguales a las nuestras y no debe avergonzaros reconocernos la ventaja. Por tanto, lo mejor será mirar por vuestra vida y salud, que no querer resistir, siendo débiles, a los más fuertes y poderosos».

«Es verdad, pero también sabemos que la fortuna en la guerra muchas veces es común a los débiles y a los fuertes, y que no todas favorecen a los que son más en número. Por otra parte entendemos que el que se somete a otro, no tiene ya esperanza de libertarse, pero el que se pone en defensa, la tiene siempre».

En nada hemos cambiado. Desde entonces lo fundamental es libertarse y podría ser que estemos viendo al enemigo donde no es.

«En la guerra la fortaleza o la debilidad no está en el número y si hay dominación es porque hay servidumbre. El número pese a lo que la imaginación nos lleve a creer, es debilidad» nos dice Simone Weil.

De lo que deduzco que la victoria o la derrota empieza en uno mismo que constituye la base de pensar y sería bueno no dejarse llevar por las apariencias de una guerra que no es lo que parece y parece que no es esa la que de verdad nos envuelve.

La guerra no está en un lugar determinado y cada día se extiende por lugares hacia donde no queremos mirar,  donde una engañosa guerra cibernética nos golpea con pensamientos melifluos que constituyen una nueva religión basada en el dogma de la servidumbre que resulta cómoda y atractiva porque en nada hay que pensar. Solo en las bombas que son como piñatas de niños.

Lo he dicho en lo que escribo, pero tendrán ustedes que adivinar donde está escrito y señalado el verdadero enemigo. Entre líneas queda.

El que tenga ojos para ver…

El oráculo está de vacaciones.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

Audio de la publicación:

Mis disculpas por los fallos en el audio solo achacables a la inteligencia artificial. Mejoraremos.

20 agosto 2024

 

PUIGDEMONT DETENIDO. TODO ES UNA ESCENIFICACIÓN PACTADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ruego presten atención. No les habla el pregonero de La Moncloa, sino las bases de una cierta experiencia de lo sucedido en España y su reciente historia, alguien que desde distintos lugares ha podido comprobar y contrastar como aquí el Poder es pura magia y nosotros espectadores en la caverna platónica.

En mi libro La Segunda Guerra Civil de Franco les cuento la historia del prófugo Santiago Carrillo y cómo, ya entonces, los métodos eran los de siempre. Podríamos seguir con historias como aquella tan terrible del GAL, o la fuga del Director General de la Guardia Civil, incluso la del ladrón del furgón blindado. Claro nada al lado de los ERE, de los golpes de Estado desde el Poder con indulto, amnistía, tocata y fuga. Somos un ejemplo de escapatorias organizadas desde el poder. Por irse se va el oro del Banco de España o las maletas de Delcy. Ni rastro.

Al morir Franco y la consiguiente coronación del rey ya pocos se acordaban de la figura de Santiago Carrillo. El 22 de diciembre de 1976 se comunicó que había sido detenido a su entrada ilegal en España junto a otros siete militantes comunistas. Todo estaba preparado para que así fuese. Carrillo llevaba en España prácticamente todo el año 1976, ya que en febrero había entrado disfrazado con peluca en un lujoso mercedes propiedad de su amigo Teodulfo Lagunero. Se ha pensado que su estancia en España era absolutamente clandestina y no fue así ya que se alojaba en la finca de Lagunero sometida a estrecha vigilancia. Carrillo se movía sin grandes precauciones y entraba y salía de España con facilidad. A través del abogado José María Armero, Carrillo logró reunirse con Adolfo Suárez y de esta reunión salió la legalización del Partido Comunista.

He contado también en alguna ocasión como fueron los inicios del 23F y las reuniones clandestinas que algunos de sus impulsores intelectuales realizaban por pueblos catalanes en fiestas y así pasaban desapercibidos para los eficaces servicios de información cuando resulta que alguno de sus miembros formaba parte de aquellas reuniones.  El «golpe de  timón», para el que no lo sepa, es de origen catalán, acuñado entre las romerías de los golpistas.

Alguien puso micrófonos en el despacho del rey y nunca se ha sabido quién fue. ¿O sí? Lo peor es no saber lo que se grabó. Yo sé quién lo sabe.

Aquí se sabe todo, pero nadie dice ni hace nada sin la voz de su amo. España ha sido durante años un mundo de dosieres.  El Centro los coleccionaba. Menudo negocio.

Algún día se sabrá lo de las urnas del golpe de Estado del 1 de octubre, las que no existían, y quienes formaban parte de aquella mascarada  que aún no ha finalizado. El entonces Director del Centro nunca abrió la boca.

Lo de Puigdemont es imposible, es materialmente imposible no detenerle.  Que haya escenificado este inútil espectáculo para mostrar su poder y dejar en ridículo a quienes ha dejado, forma parte de un pacto servil y traicionero. Lo demostrado es  el Poder de la poderosa Moncloa. Es imposible que no haya sido detenido por un fallo policial. Todos los que han colaborado han retado a la Justicia (con mayúscula), y se han reído de ella. Veremos quien ríe más tarde. Pero ha sido un pacto de Estado si es que hay Estado o una banda de delincuentes. ¡Vaya Golpe! Repito sabiendo lo que digo: es imposible que se les haya escapado a los mozos de Escuadra, otros en la frontera , o CNI. Entonces sí que sería una grave preocupación.

Puigdemont ha querido enviar un mensaje:

-No me vais a detener. Os detendré yo a vosotros. Cataluña independiente.

Ese es  el proceso que ha puesto Puigdemont en manos de Moncloa y esta a su vez en Illa, un fracasado que consiguió conducir la ilegalidad  con el visto bueno de los Ejércitos y de la Guardia Civil a los que sacó a escena dando visos de legalidad al encierro en el redil en el nos metieron. Aprendieron después de aquello que todo vale y es factible legalizar el delito.

La Justicia (con mayúscula) o se somete o la someten como ya lo está la Fiscalía y el Constitucional. Y el Estado.

Este montaje de aparezco y desaparezco estaba consensuado, queda claro que ha sido un golpe de efecto, un mensaje a la Justicia y una muestra del poder que tienen los delincuentes  contra lo más sagrado de una nación: la Constitución.

Todos contentos elegimos playa o montaña.

Hay una segunda parte que olvidan. Quien gana es el poder político que sabe que manda, ordena, cumplen sus órdenes, legales o no, y no pasa nada.

Debería ser la hora de la Justicia porque hemos quedado en ridículo.

La Justicia sin la fuerza no es nada. Pregúntense: ¿Quién tiene la fuerza? Como la  Fiscalía.

Me gustaría saber con quienes se reunió Puigdemont la noche anterior al espectáculo. Ustedes no darían crédito.

Lo peor es que se sabe. Pero usted solo verá las sombras proyectadas en la caverna. Prisionero, somos rehenes.

La historia sigue: Puigdemont será detenido. Liberado. En poco tiempo Presidente de Cataluña y Pedro seguirá a cambio en La Moncloa con presupuesto para un nuevo colchón.

Todo está pactado. Y más.

Desde que empecé a  saber lo que ahora ya sé un escalofrío me recorre el cuerpo cada vez que cojo la pluma y me enfrento al blanco papel.

«Yo nada pude hacer; los dioses me cogieron en una trampa que no había previsto», dice un Edipo derrotado, viejo y abandonado.

PD. Lo de Pedro en La Moncloa no está del todo claro. Puede incluso que el próximo okupa sea Puigdemont o un descendiente suyo. Será desde un Estado Catalán, republicano –o no–, que se convertirá en invasor. Entonces, en la lucha abierta, podríamos ganar. Ahora estamos perdidos. No hay Estado español ni nación española. Delincuentes.

La independencia de Cataluña la ha puesto en marcha Pedro Sánchez con su salvador: Illa. Ese es el objetivo. Puigdemont es una burla mala.

¿Hay solución? No. Son tiempos en los que nadie está dispuesto a arriesgar la cómoda paguita y el ir tirando, que bastante tiene cada día con su afán… No confíen en el azar. No existe en política, solo en la guerra.

Sigan de veraneo que se lo merecen. Sobre todo el de La Mareta. ¿Qué tío! Mientras, les dejo para su meditación de cerveza y una de gambas, con Demóstenes: «Los grandes sucesos dependen de incidentes pequeños». ¿Qué querría decir?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 agosto 2024

 

INVESTIDURA EN CATALUÑA: TRAICIÓN SOCIALISTA A ESPAÑA CON GOLPE DE ESTADO INCLUIDO. Rafael Dávila Álvarez (General de División. R.)

 

¡Traición!

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución».

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007: «La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento».

Olvídense de Puigdemont. Aquí la traición está consensuada y además existe el grave problema de que no sabemos hasta donde alcanza la metástasis y a cuantas instituciones y partidos ha infectado.

No creo que una imagen valga más que mil palabras, pero en este caso la traición queda grabada en la foto de la toma de posesión del socialista de turno, el viejo conocido, por insoportable, señor Illa, de la presidencia de la Generalidad de Cataluña.  En cualquier nación democrática la ceremonia debería ser anulada por marginar al Estado español, a la nación española simbolizada en su bandera. El acto fue una escenificación de independencia  presidida por un claro representante del que dice ser  presidente de la nación española, socialista, obrero, español. Indignante. Nada peor que acostumbrarse y como ya dije hace tiempo nos están acostumbrando a no ser españoles.

No requiere el tema de muchas explicaciones. Un acto independentista ilegal en su simbología para que un socialista encabece el proceso de independencia de Cataluña dirigido desde La Moncloa por Pedro Sánchez. ¿Necesitan alguna prueba más? ¿Por qué hablan y les extraña el sainete o  la comedia menor de Puigdemont si el traidor está en otro lugar y de cara al público?

Desenmascaremos de una vez por todas el proceso. Lo encabezan desde  La Moncloa y el que no quiera verlo es porque está de acuerdo. No son cosas de un día para otro sino que tiene todo un planeamiento en el que a cada elemento se le ha asignado el momento de entrar en escena.

Si yo estoy indignado con lo visto y lo que veremos es por dos razones: una por español y la otra por militar español. Como español no necesita explicación y como militar tampoco, pero haré alguna matización para que se me entienda.

Empezaremos con la Constitución que si no me equivoco se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y que en su artículo 8, Título Preliminar, señala de manera rotunda: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

¿Qué soberanía? ¿Qué independencia: española o catalana?, ¿quizá la vasca? ¿Qué integridad territorial: catalana, vasca, Gibraltar, quizá Ceuta y Melilla? Suena a broma cuando el mismo presidente del Gobierno habla del primer paso para el federalismo desintegrador. ¿Qué ordenamiento constitucional?: ¿el del golpe de Estado, la amnistía?, ¿el amañado desde el poder político para manipular la Constitución? ¿el asalto al Poder Judicial?

El juramento a la bandera: «¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?»

¿Qué bandera? ¿Qué Constitución? ¿Conciencia, honor? ¿Norma fundamental de qué Estado? ¿A qué obligaciones militares se refiere? ¿Rey, jefes, quién abandona a quién? ¿Defensa de España, de qué España, donde está su bandera? Claro que son simples preguntas que te haces, se hacen o te hacen los soldados.  Mejor suprimir todo el articulado y decir otras cosas que respondan a la verdad  que se nos ofrece y escenifica. No merecemos que se nos mienta y menos por escrito en forma de ley.

El que ordena miente y no cumple lo que ordena.

Las Reales Ordenanzas, la Directiva de Defensa Nacional, leyes y reglamentos repiten lo mismo por activa y por pasiva, pero mi bandera, nuestra bandera es ultrajada y no hay mayor ultraje que abandonarla o hacer como si no existiese en territorio español, cambiarla por otra que es ofenderla con el desprecio. Eso en lenguaje militar y español es traicionar a España y hacerlo de la manera más indigna: abandonar la bandera. Todos los que estaban en esa toma de posesión lo hicieron con su simple presencia y por no denunciar con su ausencia inmediata de  aquel lugar donde se despreciaba a la bandera de España.

No hablo nada más que por mi, pero estoy seguro que como yo hay miles de militares y españoles indignados por algo tan simple como es haber despreciado a nuestra bandera con el mayor de los desprecios: ignorarla.

Fue un acto independentista en toda regla la toma de posesión del señor Illa que da inicio con ello a la desintegración territorial de España desde el mismo Estado español, eso que está tan atado y bien atado en la Constitución, tanto que ordena a las Fuerzas Armadas que sean ellas las que velen por esa integridad territorial

Así que termino con un ruego: no nos engañen si no quieren llamarse a engaño. Cambien la Ley y no manipulen a los soldados, desde el primero al último, que todo lo aguantan menos que les hablen alto. Que les mientan.

No nos hagan responsables de lo que no somos ni nos señalen misiones que incumple el que las ordena. Casi diría que ordena el mismo que legisla, ejecuta y juzga. Y manda. Con traición.

A la vista está. La toma de posesión del señor Illa, del partido socialista, ha sido un acto independentista en toda regla apadrinado por el presidente del Gobierno español. El problema de España no es el independentismo catalán ni vasco, es la desintegración territorial que lleva a cabo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de la mano de los señores Zapatero y ahora Pedro Sánchez.

Algo habría que hacer, pero resulta que hay mil acciones todas distintas y dispersas porque todos nos creemos tener la solución y ser la nuestra la única válida. La derecha  desunida da un espectáculo lamentable, como el de esta España dividida. Hemos (ellos han) puesto las bases de la desunión de manera que ya no sabemos cual es la bandera, ni el rey, ni la forma de Estado. Aquí lo único que sabemos es que la delincuencia política gana posiciones y España está cada día más cerca de desaparecer y, parece, que con la bendición de una Europa que está acompañando en su vuelo a los buitres. Una España rota abrirá otras rutas, quizá por Gibraltar o Marruecos.

Hemos asistido a la ceremonia inaugural de independencia en el Parlamento de  Cataluña. Atado y bien atado. Acaba de romperse España y los españoles sin enterarnos.

No más engaños: cambien la Constitución, cambien la Jura de Bandera, rompan España sin engaños, devuélvanme lo que es mío y bórrenme de su listado. Yo me voy ante esta traición porque ya solo me queda la pluma.

Enfundaré la espada para no formar parte de su traición.  No la pluma que tanto les molesta.  Antes  permítanme que repita una y mil veces: ¡Traidores!, que seguiré escribiendo.

Rafael Dávila Álvarez (General de División. R.)

Blog: generaldavila.com

12 agosto 2024

 

PÁNICO MUNDIAL. ¿LA BOLSA O LA VIDA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Siento romper la relativa tranquilidad veraniega y hacer un alto en la parada técnica en la que el blog descansaba, pero el mundo puede encontrarse en vísperas de algo desconocido y mejor es que nos pille a todos confesados como suele decirse.

Podía empezar con la noticia de la caída de las bolsas y cómo el índice del miedo se arrastra de manera alarmante. ¿Recesión? Es la economía compleja que pocos entendemos más allá del fin de mes, pero que sabemos de lo que hablamos porque son índices que mezclados con otros datos a la vista nos avisan de los preludios de guerra.

Nunca, hoy menos, se puede merodear por los Cuarteles Generales de la guerra con las estrellas de general al mando sin estar atento al discurrir de los datos económicos y sobre todo a ese índice bursátil fiel reflejo del miedo ante los acontecimientos.

Si quieren ustedes saber de la guerra no pregunten a un general, sino a un alto mandatario de Nvidia, Alphabet, Microsoft, Apple Meta, Amazon o Tesla. Ellos saben y deciden si Biden, Trump o será Irán la que ataque. Así nos va porque a ello se une que todos nos creemos saber más que ellos y que los generales; en cada uno de nosotros hay una  postura de desdén y aceptación, de soberbia e incompetencia. Nunca ha habido tantos “listos” al mando.

Lean los signos de los tiempos. Aprovechen las vacaciones para observar el panorama que les rodea, comparen y sobre todo piensen.

Por ahora hago un alto para avisar de este preludio bursátil que tendrá consecuencias si antes no hay una portada más agresiva en todos los medios: La guerra. Ya la hay, pero no nos hemos enterado. Necesitamos el titular ¡ESTALLA LA GUERRA!

El movimiento de los portaviones estadounidenses es un inevitable signo:

-USS Geral Ford (CVN-78)

-USS Abraham Lincoln (CVN-72)

-USS Theodorre Roosevelt (CVN-71)

-USS Dwigth D. Eisenhower-69)

Es la mayor concentración de portaviones estadounidenses en una región en la historia. A ello se unen varios destructores y cruceros con capacidad de defensa contra misiles balísticos y un escuadrón de caza. junto al buque de asalto anfibio que transporta a la 24ª  Unidad Expedicionaria de Marines.

El esperado ataque de Irán a Israel complica la situación hasta límites que nos dejan en una incertidumbre muy peligrosa. Irán tiene las de perder, pero antes morirá matando porque se ve derrotada antes de la batalla. Irán no quisiera entrar en un conflicto del que nada obtendría, pero parece obligada a ello y abocada al enfrentamiento cara a cara. Sabe que están provocando su intervención para dejarla fuera de competición y que Hamás ya es insuficiente, Hizbulá tampoco es definitivo, los hutíes de  Yemen no son nadie y los países  árabes de su entorno no cierran filas junto a su postura. Ya solo le queda ir perdiendo terreno día a día. Esperar hasta noviembre y ver por donde respira el Pentágono si es que hay cambio es su mejor alternativa mientras prosigue con su programa nuclear.

Irán es un lobo acorralado que puede saltar sobre su víctima en cualquier momento, aunque muera en el intento no hincará la rodilla por un golpe en el mentón. Puede que lo reciba.

El panorama junto a Ucrania, que es más de lo mismo, no es tranquilizador, Venezuela queda unida a  la situación y Europa se pierde una vez más en un ritual alejado de sus orígenes y dando entrada al virus de su autodestrucción. París junto a Londres son todo un símbolo de la misma moneda que quiere mostrar la cara cuando  ha olvidado la cruz que la sustenta.

Más de 12.000 cabezas nucleares dan sombra al mundo y de ellas más de 2000 están en alerta operativa para ser utilizadas en cualquier momento. Preparadas en misiles balísticos, en submarinos y aviones; también las nucleares tácticas proliferan y hay candidatos a poner fin a la disuasión dando el primer golpe porque saben que no tendrá en principio respuesta.

Aunque sean Rusia y Estados Unidos los que poseen el 90% de todas las armas nucleares, los que las esconden son los más peligrosos y los más dados a que por esas cosas del azar, que es quien mueve la guerra, hagan uso de ellas. Hay ojivas desplegadas y apuntando, listas, para que cualquiera encienda una cerilla y prenda la mecha. Corea del Norte está entre los candidatos con sus cerca de 50 ojivas preparadas. Irán ha roto todos los acuerdos y para nosotros es un misterio el avance logrado en su afán de poseer el arma nuclear. Hasta ahora, que se posean datos ciertos, son potencias nucleares: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, India, Pakistán, Corea del Norte, e Israel.

Es inaudito que cuando se supone que el mundo progresa en convivencia y solidaridad, en derechos humanos, en paz y armonía, resulta que el lenguaje nuclear salta a ser el idioma más hablado. Amenazante.

Pánico mundial entre los que manejan el dinero. Peligro.  No vaya a ser que manejen también las ojivas nucleares, porque antes, no hace muchos años, se podía vaticinar algo sobre las guerras, hasta que llegó un día que alguien, entre los vencedores, que ya tenía la guerra ganada, dio la orden: “6 de agosto de 1945 a las 8:15 horas, un bombardero B-29 llamado Enola Gay lanzó sobre la ciudad de Hiroshima la primera bomba atómica, bautizada como Little Boy. Tres días más tarde, el 9 de agosto a las 11:02 horas, el bombardero Bockscar dejó caer la segunda bomba, llamada Fat Man, sobre la ciudad de Nagasaki”.

¡Qué mala memoria tenemos! ¿O realmente somos malos?

Aquí lo único que importa es la bolsa. No la vida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 agosto 2024

 

 

 

SER SOLDADO ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Vivimos momentos convulsos en los que hasta las estructuras del Estado y los cimientos de la historia de la Nación española no parecen lo suficientemente sólidos para soportar los vaivenes del movimiento sísmico que padecemos. La milicia no es algo ajena a lo que la sociedad vive.

‹‹Cuanto es más eficaz mandar con el ejemplo que con mandato,
Más quiere llevar el soldado, los ojos en las espaldas de su capitán
que tener los ojos de su capitán a sus espaldas.
Lo que se manda, se oye.
Lo que se ve, se imita.
Quien ordena lo que no hace,
deshace lo que ordena››.

Rotundas son las palabras del juramento o promesa a la Bandera:

«¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

Conciencia y honor, la Constitución, el Rey, ¡España!… y entregar la vida.

Dice la Ley de Carrera Militar: ‹‹La disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, constituye su primer y más fundamental deber, que ha de tener su diaria expresión en el más exacto cumplimiento de los preceptos contenidos en la Constitución, en la Ley Orgánica de la Defensa Nacional y en esta ley››.

Y así una ley y otra. Podríamos seguir, ley tras ley, reglamento tras reglamento, espíritu tras espíritu. Entregar la vida. Esto no es un juego que permita veleidades.

En lo colectivo, las Fuerzas Armadas deben ser imparciales y profesionales en el cumplimiento de sus funciones. La imparcialidad se consigue por la vía del apartidismo, y la profesionalidad mediante la jerarquía y la disciplina. El deber es el deber y además es ley. Lo dice también el espíritu del soldado.

Uno de los Siete Sabios de Grecia, Solón de Atenas, dejó escrita una máxima: ‹‹Que los ciudadanos obedezcan a sus superiores y éstos a las Leyes». Está claro que la ley debe primar sobre la autoridad ya que esta precisamente se fundamente en el propio ordenamiento jurídico.

Independencia, Constitución, soberanía, monarquía, obedecer y respetar al Rey… Entregar la vida por ello.

Preguntas de soldado que mira atónito su misión y la legislación. “Aquí la más principal hazaña es obedecer, y el modo cómo ha de ser es ni pedir ni rehusar. Aquí, en fin, la cortesía, el buen trato, la verdad, la fineza, la lealtad, el honor, la bizarría; el crédito, la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son, caudal de pobres soldados; que en buena o mala fortuna, la milicia no es más que una religión de hombres honrados”.

‹‹Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir››, dice el Credo de la Legión.

Y se cierra nuestro juramento a la Bandera con la rotundidad de estas palabras:

«Si cumplís vuestro juramento o promesa, España os lo agradecerá y premiará y si no, os lo demandará».

Muchos interrogantes.

Claro que podría ser que yo ya sea un soldado anclado en viejas añoranzas y debiera quedarme en la cuneta dando paso a otro estilo, otra forma de ser y vivir la milicia.

El caso es que conozco y me escriben muchos jóvenes soldados que a pesar de sus dudas siguen con ese espíritu que aquí hemos explicado en más de una ocasión y que expusimos en un vibrante artículo de uno de nuestros colaboradores:

“Mi teniente con usted hasta la muerte”

Eso es para mí ser soldado, ayer hoy y siempre.

Aquí la más principal hazaña es obedecer, dice Calderón.

Remata Quevedo, quien ordena lo que no hace…

El espíritu de los soldados de Flandes y de los soldados de España. Ayer y hoy. Esperemos que también mañana.

Son “Nuestro Soldado”, la unidad de España:

Roto, descalzo, dócil a la suerte,
cuerpo cenceño y ágil, tez morena,
a la espalda el morral, camina y llena
el certero fusil su mano fuerte.
Sin pan, sin techo, en su mirar se advierte
vívida luz que el ánimo serena,
la limpia claridad de un alma buena
y el augusto reflejo de la muerte.
No hay a su duro pie risco vedado;
sueño no ha menester; treguas no quiere;
donde le llevan va; jamás cansado
ni el bien le asombra ni el desdén le hiere:
sumiso, valeroso, resignado
obedece, pelea, triunfa y muere. (Amós de Escalante)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 agosto 2024

 

LA BATALLA DE BRUNETE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estos son meses de guerra. Puede que sean los calores del verano la abundancia de luz y las noches tan  cortas.

Julio siempre me trae a la memoria Annual, aquello que se definió como “El Desastre”. Todas las guerras lo son .Vencedores y vencidos, da igual, todos pierden.

Hoy se ha quedado mi recuerdo en los campos de Brunete. Otro día les contaré que andaba yo buscando por allí.

No es difícil perderse por esos lugares cercanos a Madrid que tanto nos suenan, de pasada diría. Pero si dejas el asfalto y sales al campo abierto todo resulta más sencillo.

Quijorna, Brunete, Boadilla, Pozuelo, las Rozas…más al sur Villaverde, Leganés, Móstoles, Villaviciosa…

Me he detenido por aquellos lugares que tienen nombre de batalla, la de Brunete. Era un nombre desconocido hasta que llegó la guerra; he paseado por sus campos entre el trigo y la cebada, ya con el olor de la siega. Las pocas encinas que se ven no pasan de carrasca. Alguna perdiz ha hecho exhibición de sus perdigones ignorando mi pasar cansino. Muy cerca de mi cabeza ha volado una pareja de aguiluchos cenizos. Se ve Madrid alborotado a lo lejos y aquí, casi escondida, la rutina que podría ser la de hace cien años.

En 1937 el llamado Ejército rojo español se reorganiza con los criterios de los asesores militares rusos. Grandes unidades, mucha gente y escasos mandos profesionales. Hay que probar esa nueva máquina militar ya constituida en Ejército Popular; escasos de moral y sobrados de enfrentamientos, necesitan una gran victoria sobre el campo de batalla. Desde el punto de vista militar es urgente paralizar las operaciones del Ejército nacional en el Norte y  aliviar la presión sobre Madrid. Es el momento de demostrarse poseedores de un poder militar capaz de pasar a la ofensiva y dar el golpe definitivo al Ejército nacional en las mismas puertas de Madrid.

Así, sobre los mapas de guerra, aparece Brunete.

La idea de maniobra parece sencilla y realizable. Dos ataques concéntricos y simultáneos, uno, el principal, en dirección a Brunete y Móstoles para cortar la carretera de Extremadura, y otro secundario, en el sector de Villaverde-Usera, para interceptar las de Andalucía y Toledo. El mando de todas las fuerzas lo asume personalmente el nuevo ministro de Defensa Nacional Indalecio Prieto, asistido por el Coronel Vicente Rojo. El Ejército de Maniobra queda a las órdenes del general Miaja.

Ataques de diversión, secreto en la preparación y sorpresa. Todo un plan de Escuela de Estado Mayor al que sigue una desastrosa ejecución.

En la noche del 5 al 6 de julio, el Ejército de Maniobra logra infiltrarse entre las posiciones nacionales del sector comprendido entre Navalagamella y Villanueva del Pardillo ocupando al amanecer el pueblo de Brunete. El ataque se produce con seis Divisiones provistas de toda clase de elementos y con superioridad aérea, mientras que los nacionales sólo disponen en dicho sector de cuatro unidades tipo Batallón, seis piezas de artillería y trece cañones contracarro de pequeño calibre. A última hora, cuando se percatan de la ofensiva, se refuerzan las posiciones con un Tabor de Regulares y otro de Tiradores de Ifni. En Brunete sólo quedaban secciones sanitarias y la organización defensiva del sector se reducía a unos cuantos centros de resistencia ocupando los pueblos y alturas dominantes.

Pero el ataque del ejército rojo se frustra después del éxito inicial. Sorprendidos del mismo, los jefes de las unidades atacantes dudan sobre la dirección ulterior de su avance. La inquietud se apodera de ellos cuando ven la enorme resistencia de las pequeñas guarniciones nacionales que han quedado cercadas a retaguardia. Confusión, indecisión, irresolución; en definitiva, nadie manda porque no se sabe mandar.

El mando nacional se aprovecha de la situación, se refuerza con la llegada de nuevas unidades y crea al sur de Brunete posiciones para taponar la brecha mientras recurre a las reservas que contrarresten la maniobra del enemigo. El ataque secundario del ejército rojo en Villaverde-Usera fracasa de un modo rotundo.

En un espacio de unos 13 Kilómetros de ancho por 12 de profundidad, entre el río Perales, al Oeste, y el Guadarrama, al este, más de 90.000 combatientes rojos llegan a enfrentarse durante cerca de tres semanas de encarnizada lucha, con unos 60.000 nacionales.

Llegó la contraofensiva nacional pero hubo tenaz resistencia. El día 20 de julio después de duros combates, se alcanzaba la línea del Guadarrama mientras los rojos intentaban contrarrestar la maniobra nacional, atacando sin resultado por Las Rozas y Robledo de Chavela. Todavía se luchó encarnizadamente por Brunete que resistió hasta el último momento.

Al final una sangría de vidas que no condujo a ningún resultado. Breve batalla la de Brunete pero terrible Batalla de Brunete con cerca de 40.000 bajas.

Los campos de Brunete, aquellos de la guerra, están ahora sobrecogedoramente solitarios. Allí han quedado los de un bando y los del otro. En el fondo eran los mismos, en un bando y en el otro.

Europa celebra (¿) la Primera Guerra Mundial cuando aún no han finalizado las celebraciones de la Segunda en Normandía. Un conflicto bélico nunca debe celebrase; es suficiente la conmemoración. Los soldados conmemoran las batallas; nunca celebran los muertos. Con honor y el merecido respeto, se les recuerda sobre el campo de batalla.

El siglo XX representa la época más sangrienta de la historia. El siglo XXI parece querer emularle

De la historia se aprende con humildad y nunca debe servir para transmitir los recuerdos del odio. La memoria de las conmemoraciones no debe ser un repaso de reproches. Todos saben lo que se hizo mal… aunque se repite.

Sobrecogen los campos de Brunete cuando uno los recorre envuelto en la memoria del respetuoso silencio, sin leyes que obliguen a encender de nuevo viejos rencores.

La tumba de los grandes hombres sigue siendo la tierra entera. De ellos nos habla no sólo una inscripción sobre sus lápidas; su nombre está grabado no en un monumento, sino, sin palabras, en el espíritu de cada hombre.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)

Blog: generaldavila.com

¡GIBRALTAR ESPAÑOL! ¿LA MONCLOA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Vuelve el grito: ¡Gibraltar español! A los de por allí les ha sentado peor que perder la Eurocopa: con España. Andan los ministros británicos y el albar español en negociaciones de escasas blancuras y transparencias. En el Palacio de La Moncloa tampoco ha gustado mucho el gran mensaje porque sonaba como algo así: ¡La Moncloa española!

En otros lugares próximos se preguntaban, nos preguntábamos, nos preguntaban, preguntábamos: ¿Qué está pasando en La Moncloa?, porque anda todo revuelto y ha habido comparecencias silenciosas y paseíllos ante la justicia sin la liturgia debida. No todos somos iguales en las formas que en ocasiones tienen mayor valor que el fondo. No hay acusaciones que progresen ni juzgado capaz de dictar sentencia contra los ciudadanos de La Moncloa. Todo depende de lo que diga el Constitucional convertido en consultorio particular de la democracia española: “Lo dice el Constitucional”, una sucursal de Palacio, del Consejo de Ministros, un ordeno y mando, una interpretación (y puesta en escena) que cualquier día nos obligará a conducir por la izquierda de acuerdo, según ellos, con lo que dice el texto Constitucional.

Han interpretado en su escenario mediático: “no hay causa”, ERE,s. no, y ya veremos cuando le llegue lo de Gibraltar, que le llegará.

Todo ello cuando desde la magistratura del Alto Tribunal (?) alguien dice: “Dan cobertura legal a una trama criminal”. ¿Se ha vuelto loco o los peligrosos son los que dicen lo contrario y no ven el delito cometido? Peor es lo de los españoles que seguimos tan veraniegos y vacacionales ante tal escándalo, el ataque a la Justicia, a sus sentencias, y aquí no pasa nada.

La indignación recorre el camino que va desde Moncloa a Gibraltar, pasando por Despeñaperros donde ya están haciéndose fortificaciones ante la inevitable invasión.

El gran problema es Gibraltar, pero ahora se le une otro peor: La Moncloa no es territorio español porque ha sido ocupado después de la firma de un tratado algo así como Putrech, donde no se trata de un aeropuerto ni de un istmo sino de toda España. Podrida, putrefacta, Puigdemont, Pedro, Pumpido… Putrech.

¡Gibraltar español! no era por haber ganado la Eurocopa. El drive de algunos jugadores ha sido más bien “España”, porque ella lo es todo, somos todos, la unidad de España no se negocia, representamos a España, a su bandera, su himno y su Rey, su unidad sin concesiones, desde Canarias pasando por Ceuta, Melilla, Peñones; Gibraltar, Baleares, Cataluña, País Vasco y ya sabe la lista entera de españoles, millones, llámense Dani Carvajal o Lamine Yamal. Ese era el gesto en La Moncloa, todos gritábamos con la educación del silencio ante la mala educación de los hechos que desde allí se consuman. El pueblo es sensible, mira y señala.  porque razones hay para ello: ¿La Moncloa española?

Claro que el grito sonó en cada rincón y hasta la UEFA, que aún recuerdo aquello de Unión de Especuladores de Fútbol Asociación, investiga lo de ¡Gibraltar español! Les ha dolido y más: preocupado a los infiltrados especuladores.

Lo de Gibraltar es un escándalo, pero lo es tanto o más convertir el centro de la política española en otro lugar parecido donde se hace de todo menos unir a la nación bajo una única bandera. La selección es un símbolo más de la unidad de España, popular, de este pueblo que grita ¡España, España, España!, tres y treinta tres veces tres y que con la sabiduría que le da la Historia ve los desvaríos y el peligro que existe y allí donde lo percibe muestra su gesto y sin palabras lo dice: ¡La Moncloa española!

Por supuesto ¡Gibraltar español!, aunque eso suponga el fin del negocio de muchos de los golfos que se unen  al grito. A cualquier grito que desvíe la mirada sobre ellos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

22 julio 2024

Blog: generaldavila.com  

 

TRAS UN APARENTE ATENTADO… Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Titular de el diario El País. ¿Qué les parece? Claro que se corresponde con: ¿Quién manda en la Fiscalía? Se cree el ladrón que…

Aparente atentado. Para El País todo es una apariencia. No va más… En mi pueblo esos titulares forman parte de lo que llaman guerra cognitiva. ¡Qué bien lo saben!

Las probabilidades de Trump de haber salido con vida eran ninguna. Solo un milagro.

Seguirá una campaña de especulaciones y nos van a invadir los análisis de estrategas de salón, políticos que no leen, redes sociales con mensajes envueltos en papel higiénico, expertos en “inseguridad”, retirados de la circulación y todo tipo de papagayos al uso. No hagan caso y olviden el tema. La conspiración será el rumor, Trump seguirá siendo el malo a batir, el sospechoso. Eso sí: a milímetros de la muerte.

El inminente futuro que nos espera será basura en forma de mensaje de una izquierda llorona que evita dar la cara y se presenta con un guion melifluo, pero tan agresivo y guerrero que fomenta la industria de las armas y la de la guerra cognitiva para esconderlo, que ataca de manera fría y calculada la cultura de occidente y busca el eslabón perdido de su añorado comunismo dictador del dogma. El de la pasta a cambio de sollozos por el pobre. No conozco a un provocador de la izquierda en la escasez.

Quieren acabar con Occidente y ser dominadores de una ideología consistente en opresor y oprimido. Estamos ante una parte del mundo económico (políticos se llaman) que solo piensan en sus beneficios materiales y emborregar al conjunto. Quieren la guerra y cualquier obstáculo que se ponga en ese camino armado se lo quitarán de en medio. Pan, circo y el consiguiente añadido de las bombas.

Si observamos el conjunto sin añadiduras ni subjetividades vemos unos Estados Unidos sin gobernar ante la falta de Presidente. La evidencia es de tal calibre que ante ella enmudecemos. Permanecemos asustados de que la gran potencia esté sin cabeza y que el resultado sea guerra y más guerra. El viejo mundo se acaba y algunos se resisten o aprovechan el gran vacío para tomar posiciones. A lo largo de la historia de la humanidad cambios de este calibre han ido acompañados de grandes guerras, desde Troya al Peloponeso o la II Guerra Mundial. Muchos pierden, pero otros ganan, ponen orden y se instalan. Ya no existe un mundo que sea Estados Unidos y el resto. Es otro tablero el que ahora se juega y en él hay mucho, casi todo de ideología.

Pónganle nombre: una rebelión individual tan exigente como imposible de complacer. Las individualidades se creen saberlo todo y exigen controlarlo todo y si les molesta disparan contra un presidente. Nada más fácil y más rentable para cambiar el rumbo. Por poco se logra todo. ¿No se dan cuenta?

En los Estados Unidos no hay Presidente y unos fuertes lobis controlan un mundo amenazado por sus grietas y el posible derrumbe de lo que fue, algo que intentan remediar con la guerra, con una insistencia incomprensible hacia la guerra. El mando actual  en los Estados Unidos alejado de un Presidente incapacitado está en poderosas instituciones. Conocidos y extendidos lobis de armamento o cosas parecidas intentan detener la fuerza del cambio y aparentar una falsa presidencia con la que la mano que mece la cuna parezca pacífica y bondadosa siendo inexistente. Hay un mundo en el que no hay virtud ni bondades más allá de la rentabilidad e instalarse en él, como sea, al precio que sea. Estamos en la más pura violencia económica, a la desesperada, de un sistema que muere. Mataron la cultura y los dogmas, ahora muere el hombre. Lo que viene es algo nuevo, desconocido, sometido al duro ocio de la Inteligencia Artificial, a las vacaciones subvencionadas, a la disciplina de una libertad controlada. Por eso alguno se decide por la guerra antes que perder la libertad.

La personalidad de Trump es la suya, nada que objetar en este mundo de payasos. Ha sido el único presidente que no ha iniciado ni provocado guerra alguna ni se ha retirado vergonzosamente de ningún conflicto. Su política exterior está llena de éxitos y acuerdos que antes parecían imposibles. Ante él se abre una posible paz, acuerdos y estabilidad económica.

Empiezan a entenderse algunas cosas. No se obcequen con lo que les cuentan. Analicen quien les habla, sus intereses, sus partidos, su economía, su posición. Fíense de los que nada pierden ni ganan, de los que no tienen nada. Buscan la verdad, equivocada a veces, pero al menos no pagada ni fruto de anteriores odios o rencores.

Solo deseo que Trump se recupere pronto y bien,  y que el mundo escoja otro camino distinto a este que ya sabemos a donde nos conduce.

Esto no era un aparente atentado.

Es la mejor prueba de quienes informan (mal), donde conviene informarse, de quien fiarse.

No me hagan caso: lo que escribo dirán que es solo aparente, pero a mi no me mueve otro interés que el de la verdad. Pueden venir y registrarme.

No se fíen ni del compañero de pareja.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 julio 2024

OTANITIS. 75 AÑOS DE LA OTAN Y SIN EJÉRCITO EUROPEO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

75 años para alcanzar 32 miembros. Eso no hay quien lo gobierne ni política ni militarmente. Es imposible. Llama a la puerta Ucrania y la celebración la protagoniza quien no forma parte de la organización, pero es la escusa para mantenerse, la nueva razón americana de la OTAN cuando ese no es el problema y lo saben. La invasión de Ucrania es el estrepitoso fracaso de la disuasión. Habrá que inventar otro efecto, otra OTAN, porque este es otro mundo que nada tiene que ver con el de ayer, ni siquiera con el de hoy.

La OTAN ha crecido tanto que es ingobernable y se enfrenta a un mundo tan incierto como inseguro sin que sus miembros muestren una postura real de firmeza y unidad ante los nuevos retos. Un enjambre que no da ni miel ni cera. A partir de noviembre empezará la diáspora. Los Estados Unidos de América no son lo que eran y sus intereses se desplazan hacia los nuevos escenarios dominados por dos factores: producción y consumo. Europa solo tiene dinero sin valor, inmigración inasumible y leyes, muchas leyes; nada más. Frente a la organización política de la OTAN se abre una nueva alianza de los que no forman parte de ella, incluso están frente a ella y disponen de algo que la OTAN no tiene ni nunca jamás volverá a tener: disciplina. Frente a la organización militar de la OTAN se abre otra organización militar que camina a ser la más fuerte y poderosa en pocos años. Es la organización que maneja la paz y la guerra como si fuesen lo mismo, que lo son, pero que presume de paz organizando la mayor máquina del mundo para la guerra. En Europa fabrican la guerra, pero presumen de paz y los políticos se salvan ilesos de ella mientras esquilman la juventud de sus naciones y fomentan una desenfrenada locura de ocio, diversión y gasto donde todos quieren ser iguales que los más, todos tener y hacer lo mismo que los más, cuando no hay ni espacio ni recursos para todos. Es una falsa cultura sin disciplina ni valores más allá que el de la chicharra.

La OTAN tal y como la concebimos hasta ahora ha muerto. Es necesario crear otra cosa y eso fue algo que el general de Gaulle vio con claridad. Europa debe ser capaz de defenderse sola sin la ayuda de los Estados Unidos de América o al menos sin la dependencia que ahora tenemos que es absoluta. Pero miren como está Francia y el resto de naciones europeas. Como para afrontar la solución: un Ejército europeo de verdad con mando y dirección, no una organización político militar sino un Ejército auténtico con unidades permanentes, mandos constituidos y sistema único de logística e industria militar, algo difícil pero no imposible dada su urgente necesidad. Esos detalles que a todos de entrada nos parecen tan complejos, como la generación de unidades, despliegues, dependencias, escuelas, armamento y personal son de fácil solución y además una gran inversión. Lo difícil a la vista de los acontecimientos es tener voluntad política y aceptar la cruda realidad a pesar de estar dominados por una izquierda que parece una quinta columna introducida en Europa. Es cuestión de tiempo, pero Europa a este ritmo desaparecerá como tal. Lo que actualmente tenemos como sistema de Defensa es un camelo que no sirve ni para disuadir. Eso sí, en todos los ejércitos hay una auténtica otanitis entre militares porque sus puestos están bien remunerados económicamente y en ascensos. Eso es todo. Para la guerra no sirven esta organización invadida de políticos que viven del cuento de la disuasión. Un día nos despertaremos con la cruda realidad en las puertas de casa.

La OTAN nos ha dejado sin Ejército Europeo y ahora en esta cumbre de Washington nos damos cuenta de que ya estamos fuera de tiempo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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11 julio 2024

VISITA DE LA ARMADA A GUECHO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La estancia en Guecho del Grupo de combate “Dédalo” de la Armada formado por el portaaeronaves L-61 “Juan Carlos I”, el buque de asalto anfibio “Galicia” y la fragata “Blas de Lezo” ha sido un acontecimiento digno de resaltar por el elevado número de visitas que ha recibido. La estancia en Guecho se ha desarrollado con normalidad absoluta y ha sido una demostración clara y palpable del cariño y proximidad de la mayoría de la sociedad vasca a nuestras Fuerzas Armadas. Claro que ello no es óbice para que silenciemos el vómito que sobre la propia sociedad vasca lanza un grupo político encabezado por la alcaldesa peneuvista de Guecho. No tiene mucho comentario, sino todo. Cualquier militar en activo, reserva o retirado no se siente ni aludido ni señalado ni siquiera insultado. Es la metáfora del espejo que rebota la imagen del que habla y te devuelve la misma imagen que a otros lanzas.

Ante eso nada más que dejar constancia de los párrafos de los que intentan ser no siéndolo.

‼️ DECLARACIÓN DE EAJ-PNV GETXO: Ante la llegada de 3 buques de la armada española a Getxo EAJ-PNV quiere manifestar lo siguiente:

1️.- Que la presencia de la Armada en Getxo es una imposición que no beneficia en nada y que genera malestar a una parte de la sociedad getxotarra.

2️.- Que la presencia de las Fuerzas Armadas Españolas choca frontalmente con la normalización de la sociedad, ya que niega la identidad y el reconocimiento de Euzkadi como nación a la que aspira una gran parte de la sociedad getxotarra.

3️.- Que los alardes belicistas chocan frontalmente con nuestra visión humanista de la sociedad, a la cual creemos que cabe educar en valores democráticos y pacifistas.

4️.- Que la sociedad getxotarra (ni la vasca en su conjunto) nunca ha recibido el reconocimiento del daño causado por la violencia ejercida por las Fuerzas Armadas Españolas en su territorio.

5️.- Desde EAJ-PNV nos oponemos a este tipo de actos que pretenden normalizar la asimilación nacional, imponiendo ciertos símbolos nacionalistas españoles a una sociedad vasca plural y que, como decimos, ve negada en parte su identidad. Normalizando este tipo de actos el Estado español pretende superponerse a la política e identidad propia de Euzkadi.

En Getxo, a 6 de julio de 2024

#IdentidadVasca #EuzkadiNación #PazYDemocracia #NoALaGuerra #MemoriaHistórica #JusticiaParaEuzkadi #NoAlaImposición #RespetoAlaDiversidad #Getxo2024 #EAJPNV

Su gran tragedia, por lo visto y leído, es ser españoles, haber nacido en territorio español, recibir el aire de España, sus tradiciones y costumbres. Tener carnet de identidad español y pasaporte con nacionalidad española. Eso que rechazan y que se hace más evidente y alcanza mayor fuerza española en su caso. A los españoles que han redactado el manifiesto y con él se sienten identificados solo hay una contestación: sois españoles os guste o no y no hay más opción que aceptar a ese Ejército español que siempre luchará por vosotros, por vuestra defensa y por vuestra españolidad. Estad tranquilos y seguros porque vuestras Fuerzas Armadas, aunque no las aceptéis, os amparan para que seáis cada día más españoles y si os apetece las puertas de sus buques estarán siempre abiertas para acogeros y mostraros su bandera que es la vuestra. Sois españoles y eso es algo inevitable, pero también es algo que os honra. El insulto no va a haceros menos españoles. Es inevitable.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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9 julio 2024

 

 

 

A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Debería ser, lo fue, un día de celebración alrededor del acto de entrega de despachos a los nuevos suboficiales del Ejército de Tierra en la ceremonia presidida por el Rey de España al que acompañaba la Princesa de Asturias, alférez del Ejército de Tierra. Pero la alegría de tal celebración no debe ser motivo para olvidar unos hechos que forman parte y son semilla de alguno de los gravísimos males que amenazan la unidad de España, esa que figura dentro de las misiones que el artículo 8 de la Constitución otorga a las Fuerzas Armadas.

Nadie que haya seguido la política española de los últimos años podrá olvidar los gobiernos de Zapatero y Sánchez y su intromisión en los asuntos militares con ministros como aquel personaje que fue el peor ministro de Defensa que ha tenido la democracia: José Bono (El hacker de Pemán le llamaba mi inolvidable amigo Antonio Burgos). Nunca lo fue de defensa que no fuese la suya propia. Morir de vanidad. Rentables libros donde no da ni una a derechas, todas a diestro y siniestro. De aquellos polvos… Cesión, renuncia de España. Formó un equipo de clara ambición y desconocimiento del espíritu de la milicia, arrasando con la enseñanza militar y todo con un grupo de amiguetes a su alrededor de los que aún alguno perdura en puestos bien remunerados. El independentismo encontró su aliado perfecto. Patada a la Constitución. Por toda la escuadra.

En la Academia General Básica de Suboficiales del Ejército de Tierra en Talarn (Lérida) brillaba sobre la falda del Monte Constampla el lema de que nuestros suboficiales eligieron como norma de vida:

A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR

Era su Oración cada amanecer y anochecer. Era su Constitución y juramento, su bandera. Un político nacionalista catalán, de cuyo nombre no quiero acordarme, presionó al ministro de Defensa, José Bono Martínez, impropio ministro para tan buenos soldados, para que retirase aquel lema que le molestaba ver desde el cielo cuando su avión pasaba por encima de aquellos montes catalanes. Se cedió. El ministro ordenó retirar el lema y los militares cumplieron. Bajaron del monte el lema, agacharon la cabeza, se borró de los cielos de España para colocarse, modesto y sumiso, en la Plaza de Armas de la Academia. Aunque parezca mentira esto ha ocurrido en España con el Gobierno del señor Zapatero y su ministro de Defensa; de nefasto recuerdo. De aquellos, y otros más cercanos, polvos… ¿Nos extraña que ocurra lo que ahora ocurre? Los militares tragamos aquel sapo con esa sumisión que es mala disciplina.

Estos día de julio se celebra en todas las Academias Militares el acto de entrega de despachos a todos los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas españolas después de una formación dura, agresiva, moderna y esperemos que completa en cuerpo y alma militar. Un nuevo mundo da comienzo para nuestros nuevos mandos entre los que destaca el de la Alférez Doña Leonor de Borbón y Ortiz, Princesa de Asturias, cuya responsabilidad será ni más ni menos que mantener la unidad de España, difícil empresa tal y como se divisa el panorama.

Servir hasta morir requiere un buen mandar y no engañar. Lo que exiges hay que cumplirlo de manera ejemplar, si no estás incapacitado para el mando. En la milicia arrastra el ejemplo que no las leyes. La Ley marca el camino, pero es la moral, la virtud, la que señala la meta final, el comportamiento del mando.

Mandar es de una belleza inigualable cuando se manda bien, es un arte tan severo e irrenunciable que hay que estar en permanente vigilancia y cumplimiento como ejemplo a tus hombres. Cumplir, exigir el cumplimiento y dar ejemplo: el resto no es mandar.

Me permito con la humildad del ya retirado, aún sin serlo del todo ni de todo, dar unas breves pinceladas de ese arte de mandar.

EL ARTE DE MANDAR

 Este es un intento vano de acercarme con palabras el arte más complejo del mundo y que más satisfacciones produce: a unos hace grandes y a otros deja al descubierto su infamia, pero nunca pasa desapercibido.

Todo el mando encierra un secreto que se resume en una vieja historia que dice: «Saliendo los de Numancia a pelear con la osadía, y confianza que solían, fueron forzados a retirarse, y volver las espaldas, y reprendiéndoles su capitán, que por qué huían de los Romanos que tantas veces habían vencido, le respondieron, que los soldados eran los mismos, pero que el Capitán era otro, y de más valor y mejor gobierno que los pasados».

Mandar queda resumido en pocas palabras a pesar de ser una compleja actividad.

Estas son algunas de sus máximas:

Tus órdenes han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Debes mantener la idea elegida sin vacilaciones ya que no hay nada más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Más útil es el entendimiento que la espada. Claro, preciso y respetar la iniciativa de otros. Esa idea permanente que debe presidir y transmitir con sus órdenes, incluso con sus gestos y presencia, es la de vencer.

Debes de estar atento a conocer nuevas ideas y aceptar propuestas ajenas. Entre todos los consejos nunca admitas los que proceden del odio y del temor, los peores consejeros en la guerra. Y recuerda que el que está a tus órdenes no está a tu servicio personal.

Da lo mismo el escalón de mando que se tenga o el puesto asignado. Siempre en la guerra surge la soledad, el momento más difícil al que acompaña el miedo, la inseguridad, incertidumbre, dudas y el peso de la responsabilidad. Estos son algunos de los sentimientos y sensaciones que embargan a cualquier soldado y que aumentan en función del número de los que están bajo tu mando. Aunque sea el acontecer diario. Sobreponerse a esos sentimientos marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Hay que confiar en uno mismo, en los conocimientos y formación ya que frecuentemente se sabe más de lo que se cree y ello aflorará en el momento necesario.

Ante un problema difícil, cuando no puedas consultar, confía en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marcará el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción. Ni te escondas ni huyas ante los problemas de la guerra que suelen atacar en primer lugar al ánimo del que manda. Que los métodos y procedimientos aprendidos en las largas horas de estudio, aplicados con sentido común y serenidad, les ayudarán a adoptar las decisiones más convenientes aún en soledad. Deberemos confiar en su profesionalidad y buen hacer y darles la flexibilidad y libertad de acción que para nosotros pedimos. Muchas veces un líder no lo es solo por el empleo que ostenta o por la edad que tiene, lo es por que reúne un conjunto de cualidades que harán que sus hombres lo sigan sin condiciones.

Tan difícil es decidir, porque eres responsable de ello, como obedecer.

Para dirigir, organizar, investigar, enseñar, mandar u obedecer hay que estar preparado y eso se logra solo con aprendizaje y disciplina.

Tenemos que tomar decisiones a menudo, todos. Hay una frase en el Ejército un tanto dura, pero muy real:

‹‹El sudor de hoy evitará la sangre de mañana››. Creo que tiene su traducción en la vida civil y que sirve para todos: el esfuerzo y el estudio de ahora te servirá para no cometer errores mañana.

En tu función intelectual necesaria para decidir debes contar con la ayuda de tus auxiliares, es una labor de equipo, en la que tendrás que asignar trabajos a cada uno de ellos, pero la decisión final, la expresión de tu voluntad, te corresponde solo a ti y es tu mayor responsabilidad. En ella quedará reflejado el espíritu del Jefe y servirá como guía y eje de aquellas iniciativas que tus subordinados tomen en los momentos en los que se encuentren aislados o lejos de ti. Elige entre los que sabes que con una sola directriz actúan de acuerdo con tu criterio y huye de aquellos que necesitan exceso de explicaciones y vigilancia permanente para comprobar el cumplimiento de tus órdenes. La tibieza en el mando provoca graves indecisiones, es el mayor pecado que puede cometer el que asume la responsabilidad.

Debes de ser constante en el esfuerzo, evitar prisas y desorden.

Ser cortés, pues la cortesía es inseparable de la disciplina. Cortés en la precisión y limpieza de la palabra, en la actitud, en el gesto, en la voz y en los modales.

Cuenta siempre con el apoyo de tus colaboradores y el consejo de los más cercanos y busca en ellos la lealtad para nunca sentirte defraudado.

Nunca pienses en ti, hazlo primero en la misión que te han confiado y en los hombres que tienes para cumplirla.

Suerte, fácil recurso al que suele acudirse. No te engañes con la suerte, los buenos generales no confían en ella, sino en sus tropas, en su Estado Mayor y en su preparación para adoptar decisiones: a eso se debe la suerte. En la mayoría de los casos estudiados en los que se señala a la victoria como fruto de la suerte se deduce que sólo los capaces son afortunados.

Mandar es demasiado habitual, pero cada vez son más los que mandan mal y legión los que padecen sus consecuencias. No pretendas ser importante por el mando que te asignen, sino lucha por ser humilde que se traduce en ser útil.

El Mando es una montaña muy dura de escalar. Hay que recorrer despacio el camino, con humildad y paciencia. A la cumbre no se vuela, súbese poco a poco y con discurso de tiempo. En la guerra o en su preparación el esfuerzo y dedicación nunca están de vacaciones.

«La negligencia individual provoca un prejuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

La tropa debe ganar batallas; el Mando está para ganar la guerra. La suma de las batallas no da como resultado ganar la guerra, sólo la decisión y claridad en determinar a dónde, por dónde, cómo y cuándo conduce al éxito final al ir consolidando con la táctica la estrategia final. Entiéndase que en la táctica participan diversos mandos, pero la estrategia de la victoria debe ser cosa de uno.

No olvides que la inacción en la batalla es incompatible con el ejercicio del mando.

Por último sigue la máxima moral que todos llevamos dentro: «Que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad».

«El contenido de la sabiduría es el mando. Saber y mandar no es otra cosa sino saber ser obedecido. Sólo sabe mandar el que manda por razón de proporción, es decir, por razón de justicia. Sólo sabe mandar el que midiendo sus cualidades y las que tienen los llamados a obedecer halla entre ambos la proporción geométrica que justifica el mando y le hace efectivo».

Ese orden de la milicia establecido por el mando, «esa figura perfecta, capaz de andar en todas las direcciones; hacia delante, hacia detrás, a derecha e izquierda, hacia arriba o hacia abajo, sin que jamás se turbe el orden», algo así como la disciplina que no es sino «una habituación interna y externa del hombre a estar siempre en orden» va a servir en el futuro para construir la esencia misma de la política: el orden y la disciplina. En definitiva el mando, cuando no se convierte en una burda copia del Mando.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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8 julio 2024

 

DRONES DE GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Piensen en un anuncio para el reclutamiento en el que se ofrece dinero en abundancia, entrenamiento y un futuro asegurado y estable. Todo ello en el más absoluto de los anonimatos. Si quieres puedes formar parte del Ejército (no hablo de ninguno en concreto) a través de estos anuncios; que existen. En Afganistán se alistaron muchos operadores de drones a través de anuncios como estos y han sido licenciados una vez terminado un contrato técnico en el que poco tenían que ver los valores militares. Esto ha pasado a ser una constante para ocupar puestos determinados en estas guerras actuales donde hay soldados y sombras que nada tienen que ver con lo que hasta ahora conocíamos como tales.

No sentirás la fría mirada que se clava en tus ojos antes de la muerte. No habrá desgaste emocional ni fatiga de combate. Solo manejarás un ordenador que guiará al dron hasta el objetivo y él se encargará de volar hasta matar. Nunca sabrás nada de los efectos culpa de la guerra, no tuya que eres un simple técnico de matar a distancia. El debate moral de los drones ha pasado a la historia.

El dios Apolo es el que mata de lejos. Inicia la Ilíada el flechador certero, el del arco de plata. Los arqueros eran mirados con desprecio por no combatir cara a cara, con la espada o la lanza. Ulises, arquero y sagaz, astuto y egoísta, es la figura más valorada. En contra del sincero y brutal Ayax. Gusta más la eficacia que la virtud.

Las primeras  armas de fuego fueron rechazadas por los que acudían al combate con honor y valor, a los que la distancia cada vez mayor para matar les parecía una cobarde acción, esconderse era rehuido por los valerosos guerreros.

Matar más y más lejos: drones.

Tuvo el arquero que darse cuenta que inclinando el arco, la flecha llegaba más lejos. Supo que en la guerra lo importante no es morir, sino matar y que el héroe es quien vence no quien muere.

Comparamos tiempos y con ello guerras sucesivas. Queremos saber el futuro.

Lo primero que cambiará, ya lo está haciendo, es la palabra. La Inteligencia Artificial es el siguiente paso y los anuncios ya están en su red. La palabra es el engaño, la música que atrae y anula el pensamiento: IA.

La guerra será inteligente, ¡qué cosas! y se matará sin muerte, solo hará falta el dominio de la distancia, la palabra será el vehículo que nos hará esclavos de quienes la manejen.

Los drones, los hay de variados  modelos y fines, llevan distintas cargas: unos palabras, otros la explosión de siempre. Ambas son lo mismo: muerte. Se lanzan desde el poder; que tiene distintas versiones. La ejecutiva y la mediática con sus distintos lanzadores. Son el poder que esclaviza si lo aceptas.

Son tan antiguos como Apolo, el que mata de lejos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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02 julio 2024

EL VIAJE DEL REY Y LA OFENSA A LAS FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

El viaje del Rey a Estonia, de Estado, y los oficiales a Letonia y Lituania, estaban preparados hace al menos tres meses. La razón era solo una: visitar a  nuestras unidades allí desplegadas, transmitirles el apoyo de los españoles y expresar a las Repúblicas Bálticas nuestra solidaridad y disposición total en defensa de la democracia, incluso con la intervención armada si las circunstancias lo requieren. El mensaje era un mensaje de Estado, de los que se escriben con pocas letras y mucha firmeza, sin política que lo ensucie ni lo acomode a sus espurios intereses.

La ausencia del presidente del Gobierno o de alguno de sus ministros ha sido un error de gravedad o una ofensa poco meditada y de consecuencias dudosas para nuestros intereses. Desconozco lo que se habla en el campo internacional, pero desde hace muchos años hemos dejado de ser y tener peso específico en ese mundo de las relaciones internacionales, en lo económico y aún más en lo militar. La razón es muy sencilla: no se fían de nosotros. Hacen bien. Yo tampoco lo haría.

El viaje debería de haber terminado con al menos las disculpas por la ofensa que han recibido nuestros soldados. La dimisión o cese del ministro de Exteriores, un tal Albares, hubiese sido lo apropiado, ya que es ese ministerio el encargado de organizar estos viajes, y además ganábamos todos para cuadrar las negociaciones con el Reino Unido sobre Gibraltar que encabeza por parte española el personaje de lo exterior. Bien debería saber que no hay nada que negociar, sino todo que exigir.

Si. En contra de lo que mucha gente piensa, la ofensa por dejar solo al Rey, a España, no ha sido tal por la diferencia de peso y tamaño. Solo, de soledad, se ha quedado el que aquí lo ha hecho asistiendo a otros menesteres más apropiados con su talante y gusto. Para ponerse al frente de las unidades equipadas y preparadas para el combate no vale cualquiera. Han hecho muy bien en quedarse en casa. Hubiesen oscurecido la foto.

Pero eso no es escusa para resaltar que a quien realmente se le ha hecho un desprecio inmotivado, duro e incomprensible  ha sido a nuestros soldados. Nadie ha caído y señalado la circunstancia, pero he ahí el fondo de la cuestión.

Las tropas sienten y padecen. No aspiran a nada más allá que cumplir con su deber y que una mano amiga les de unas palmaditas en la espalda. Con la del Rey tienen suficiente, pero toman nota y saben quien sí y quien no. Se ha ofendido a  aquellos que se ha mandado a primera línea del frente. Era el momento de acompañarles, de mostrar nuestro afecto y apoyo y no se ha hecho. El Rey es suficiente, mientras otros son una rémora para que España sostenga a sus soldados.

El recuerdo me llega. Es del año 2014. Se pronuncia el señor Sánchez:

—¿Qué ministerio sobra y qué presupuesto falta?

—Falta más presupuesto contra la pobreza, la violencia de género… Y sobra el ministerio de Defensa.

¡Que vengan los militares! Allí están sonrientes, callados, firmes, conocedores de su trabajo, dando confianza.

A pesar de su presidente que se mueve como una sombra que dice y no dice nada coherente y bueno.

Se lo recordamos a ustedes. A él le trae sin cuidado.

Todo ha sido urdido con aviesa intención. Las consecuencias son graves: Si nuestro Gobierno no cree y apoya a nuestras Fuerzas Armadas sin duda el enemigo toma nota. Por el norte y por el sur.

¿Por qué será que ahora recuerde aquella frase de Umbral?: ‹‹Es vieja la teoría según la cual al cínico no se le combate con moralidades, sino con mayor cinismo››. Hay cinismos insuperables en el interior y en los que buscan el exterior. Invencibles.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

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28 junio 2024

 

EL DIOS DE LA GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La historia del hombre es la de sus victorias y derrotas. Unos contra otros. Todas surgen del acto bélico, antes, durante, después del mismo nada es igual, es evolución guerrera en inventos y comportamientos. Hay personajes a lo largo de la historia que nos demuestran que la guerra es una inversión, otros que es evolución y los más que forma parte del ser humano como las piernas o los brazos y sin guerra padecemos cojera crónica. O ceguera a falta de bien ver o de vernos al menos en el mismo plano de estupidez.

La protagonista de todo es la guerra y sin ella se acabará el mundo, aunque con ella también, pero más despacio.

Esta impresión que reflejan todos los tratadistas de la guerra, bien por haberla vivido, bien por haberla pensado, parte de una premisa, piedra angular del edificio de la guerra: la disciplina. Desde la simpleza -la guerra lo es- la disciplina tiene dos vertientes: la económica y la dogmática o religiosa.

Son las razones de la vida: vivir y morir, tangibles e intangibles, la primera se materializa en  el alimento y la reproducción y en la segunda se impone un extraño mensaje interior que presupone otra vida más allá. Por todo ello obedecemos y nos comportamos por encima de nuestros instintos o mejor, ocultándolos bajo el dogma o disciplina, sin que por ello podamos evadirnos por completo de la duda. Por si acaso alguien se sale del camino nos hemos fabricado unas normas de marcha que llamamos leyes. Sustituyen, o hacen sus veces, a la disciplina en lo económico y también en lo dogmático. El dinero no tiene ateos.

Hasta ahora todo eso iba bien, hasta que aparecieron nuevos tangibles e intangibles. Hubo que ordenar el sistema que se ha saturado de leyes y de jueces que las interpretan. Dogma y disciplina están regidos por unas normas y sus intérpretes. En el acto de la vida que es la guerra participan todos lo que la ha convertido en un negocio que comprende todas las disciplinas del arte y de las ciencias, de la técnica, de la filosofía y la distribución de recursos, en definitiva en una empresa en la que todos participan, aunque no todos se beneficien a partes iguales.

Hemos alcanzado la soberbia cultural, cuando no sabemos nada; las élites despreciativas exhiben impúdicamente su poder, que es lujo; el gasto militar tan rentable divide a los fabricantes de armas de los ejércitos que las utilizan; la corrupción es el líquido amniótico de la modernidad; las adicciones alcanzan a la inteligencia. Todo lo hemos trasladado a lo terrenal donde todo se inicia y termina, principio y fin. No hay más.

Sin disciplina y el dogma hecho ley no hay más futuro que la guerra. Lo queríamos todo: Revolución. Lo tuvimos: guerra total que sufrimos todos cuando el crecimiento demográfico es implacable.

Convertidos ya en epidemia el mismo virus regula su existencia.

La indisciplina nos llevará a vivir en constante guerra. Junto al dogma del dinero, dios de la guerra.

La justicia sin fuerza es impotente. La fuerza es disciplina al mando siempre de alguien.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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27 junio 2024