Pues muy bien; tras la semana turbulenta, más bien trágica 2, una vez que el líder supremo se ha pasado -no paseado- con una escolta de protección a prueba de fuego nuclear por la “zona de conflicto”, recibido el parte de control de daños, repetir lo del estado social y democrático de derecho (¿?), salmodiar lo de la condena de la violencia, visitar a los heridos, dar un mitin y no recibir a la prensa, aquí no ha pasado nada: simplemente un problema de orden público, en boca del responsable de mantenerlo.
Y como fin de fiesta de la semana grande de jolgorio, qué menos que un recorrido por las tiendas de artículos de recreo, informática, deporte y ropa de alta gama para feriarse (dicen por aquí) con aquello más apetecible como recompensa al arduo trabajo desarrollado. Es lo que con pleno derecho ha llevado a cabo la variada y multicolor fauna que ha dado brillo, y calor, a los festejos. Naturalmente, a las peñas habituales de terroristas, “antisistemas”, desocupados y niños bien se ha sumado la pujante de los menas, que pasan directamente de la mamandurria global, solidaria y multicultural a la guerrilla urbana. ¡Y usted, a pagar, y a callar! ¡Ah!, también puede votar; piénselo bien, por si vale de algo.
De la prensa, octubre 2019-10-21
LOS ALTERCADOS DE BARCELONA DERIVAN EN PILLAJE Y CREAN UN “EFECTO LLAMADA”.
Llegan radicales de toda Europa mientras se suman «menas» y «ninis» a las protestas
EMPANADAS
(Soneto)
Con plasmas, deportivas, patinetes,
ordenatas, del Barça camisetas;
con chupas -las más pijas etiquetas-
arramplan, concienciados, los piquetes.
Junto a expertos; macarras, mozalbetes,
los niños de papá de ideas inquietas,
de cerebros lavados por profetas
que se pirran por ésos, sus juguetes.
Y dejan en las lunas su mensaje
airado e iracundo de protesta
contra el mundo opresor capitalista.
La empanada mental de su andamiaje
queda así descubierta, manifiesta,
del tal, de nuevo cuño, terrorista.
Don Eufemio, oct. 19
(Continuará, D. m.)




















