Los hombres y mujeres profesionales que componen nuestras Fuerzas Armadas siguen desempeñando con eficacia misiones internacionales de todo tipo fieles a nuestros compromisos y sin olvidarse de la unidad de España. Aprovechemos ahora para recordar estas palabras: «Hemos jurado guardar y hacer guardar la Constitución. Y para nosotros, los militares, todo juramento o promesa constituye una cuestión de honor». Las FFAA constituyen la herramienta legal que tiene un Estado para cumplir con sus obligaciones de Defensa, de todo tipo.
Hoy nuestras FFAA, como ya se ha dicho, son profesionales pero como sabemos no siempre fue así y los españoles en “edad militar” cumplieron con sus obligaciones tal y como se les exigió en su momento. Si a ello le añadimos que tales obligaciones tuvieron que cumplirlas en las lejanías de nuestras posesiones africanas, el agradecimiento hacia ellos se multiplica.
Dicho esto, los españoles, con uniforme o sin él, tenemos el deber y la obligación de rendir tributo y reconocimiento constante hacia aquellos soldados que nos precedieron. Es necesario recordarlos, que nadie se olvide de ellos. Aquellos españoles, aquellos soldados del servicio militar obligatorio(SMO), aquellos soldados de reemplazo, han de sentir el calor y el afecto de sus compatriotas.
Siguen existiendo asociaciones de antiguos veteranos de Ifni y del Sahara. Jóvenes entonces a quienes el azar designó para cumplir con sus obligaciones militares a miles de kilómetros de sus hogares.Muchos de aquellos jóvenes una vez llegados al territorio africano engrosaron las filas, ya como voluntarios, en las distintas unidades coloniales. La mayoría de aquellos soldados se sienten hoy en día orgullosos del papel que desempeñaron en un espacio natural que no era el suyo, con una sociedad nativa que desconocían,que les era extraña y no comprendían, pero que, fieles a la normativa vigente en aquellos momentos, supieron cumplir con disciplina y eficacia.
En el libro de nuestra reciente historia de España, son ellos los que han escrito capítulos completos de los que tienen que sentirse orgullosos. El mismo sentimiento que hacia ellos tenemos el resto de españoles. Cumplieron con su deber en circunstancias históricas muy difíciles. Cumplieron con su deber con la herramienta y materiales que se disponían en esos momentos y que no eran inferiores a las posibilidades de la nación. En cualquier caso hay que tener en cuenta que lo necesario y lo posible no siempre van de la mano, la misión hay que cumplirla con el personal, material y procedimientos disponibles en cada momento.
Recordemos que nuestra etapa militar colonial reciente no fue fácil. La dureza del territorio africano no facilitó la adaptación de nuestros antiguos soldados. Tuvieron que atravesar etapas de paz condicionada, de alertas permanentes y de conflictos armados en los que muchos se dejaron la vida. Aun cuando hay que respetar sus valoraciones críticas subjetivas sobre esa etapa de su vida, todos ellos aprendieron valores hoy prácticamente en desuso como el compañerismo, la lealtad, la disciplina, la austeridad y las carencias de lo que hoy damos por imprescindibles.
No nos empeñemos en calificar aquellos momentos con parámetros actuales, cada etapa histórica tiene sus pros y sus contras, aprendamos de ellas y no caigamos en ejercicios demagógicos de lo que pudo ser y no fue.
Nuevamente desde este medio rendimos homenaje a aquellos soldados de reemplazo (SMO), españoles que, en cumplimiento de la normativa vigente, ofrecieron parte de su juventud en defensa de los compromisos de nuestra nación.
¡¡¡Veteranos de Tropas Nómadas, Policía Territorial del Sahara, Tiradores de Ifni, Legionarios, Paracaidistas, Regulares y demás componentes de las distintas Armas y Servicios, Armada y Ejército del Aire, recibid nuestro agradecimiento. Contad siempre con nuestro reconocimiento, tened en cuenta que no nos olvidamos de vosotros!!!
Andrés Manrique. Teniente (R.)
Blog: generaldavila.com
26 febrero 2019




































