Que no caigan en el olvido. Andrés Manrique.-Teniente (R.)

Los hombres y mujeres profesionales que componen nuestras Fuerzas Armadas siguen desempeñando con eficacia misiones internacionales de todo tipo fieles a nuestros compromisos y sin olvidarse de la unidad de España. Aprovechemos ahora para recordar estas palabras: «Hemos jurado guardar y hacer guardar la Constitución. Y para nosotros, los militares, todo juramento o promesa constituye una cuestión de honor». Las FFAA constituyen la herramienta legal que tiene un Estado para cumplir con sus obligaciones de Defensa, de todo tipo.

Hoy nuestras FFAA, como ya se ha dicho, son profesionales pero como sabemos no siempre fue así y los españoles en “edad militar” cumplieron con sus obligaciones tal y como se les exigió en su momento.  Si a ello le añadimos que tales obligaciones tuvieron que cumplirlas en las lejanías de nuestras posesiones africanas, el agradecimiento hacia ellos se multiplica.

Dicho esto, los españoles, con uniforme o sin él, tenemos el deber y la obligación de rendir tributo y reconocimiento constante hacia aquellos soldados que nos precedieron. Es necesario recordarlos, que nadie se olvide de ellos. Aquellos españoles, aquellos soldados del servicio militar obligatorio(SMO), aquellos soldados de reemplazo, han de sentir el calor y el afecto de sus compatriotas.

Siguen existiendo asociaciones de antiguos veteranos de Ifni y del Sahara. Jóvenes entonces a quienes el azar designó para cumplir con sus obligaciones militares a miles de kilómetros de sus hogares.Muchos de aquellos jóvenes una vez llegados al territorio africano engrosaron las filas, ya como voluntarios, en las distintas unidades coloniales. La mayoría de aquellos soldados se sienten hoy en día orgullosos del papel que desempeñaron en un espacio natural que no era el suyo, con una sociedad nativa que desconocían,que les era extraña y no comprendían, pero que, fieles a la normativa vigente en aquellos momentos, supieron cumplir con disciplina y eficacia.

En el libro de nuestra reciente historia de España, son ellos los que han escrito capítulos completos de los que tienen que sentirse orgullosos. El mismo sentimiento que hacia ellos tenemos el resto de españoles. Cumplieron con su deber en circunstancias históricas muy difíciles. Cumplieron con su deber con la herramienta y materiales que se disponían en esos momentos y que no eran inferiores a las posibilidades de la nación. En cualquier caso hay que tener en cuenta que  lo necesario y lo posible no siempre van de la mano, la misión hay que cumplirla con el personal, material y procedimientos disponibles en cada momento.

Recordemos que nuestra etapa militar colonial reciente no fue fácil. La dureza del territorio africano no facilitó la adaptación de nuestros antiguos soldados. Tuvieron que atravesar etapas de paz condicionada, de alertas permanentes y de conflictos armados en los que muchos se dejaron la vida. Aun cuando hay que respetar sus valoraciones críticas subjetivas sobre esa etapa de su vida, todos ellos aprendieron valores hoy prácticamente en desuso como el compañerismo, la lealtad, la disciplina, la austeridad y las carencias de lo que hoy damos por imprescindibles.

No nos empeñemos en calificar aquellos momentos con parámetros actuales, cada etapa histórica tiene sus pros y sus contras, aprendamos de ellas y no caigamos en ejercicios demagógicos de lo que pudo ser y no fue.

Nuevamente desde este medio rendimos homenaje a aquellos soldados de reemplazo (SMO), españoles que, en cumplimiento de la normativa vigente, ofrecieron parte de su juventud en defensa de los compromisos de nuestra nación.

¡¡¡Veteranos de Tropas Nómadas, Policía Territorial del Sahara, Tiradores de Ifni, Legionarios, Paracaidistas, Regulares y demás componentes de las distintas Armas y Servicios, Armada y Ejército del Aire, recibid nuestro agradecimiento. Contad siempre con nuestro reconocimiento, tened en cuenta que no nos olvidamos de vosotros!!!

 Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

26 febrero 2019

CONGRESO MUNDIAL DE MÓVILES. ¡LA REPÚBLICA NO EXISTE, IDIOTA! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Rey inauguró ayer en Barcelona el Congreso Mundial de Móviles (Mobile World Congress).

Torra y Colau plantaron al Rey, se escondieron para no darle la bienvenida. No se puede decir que peor para ellos porque estos gestos son muy graves para Barcelona y por tanto para España. Todos perdemos con estas actitudes a las que habría que hacer frente. Allí nos jugamos mucho en todos los aspectos. Y este señor y esta señora, y los que les siguen, animan, empujan, parece que tienen como prioridad hundir Cataluña. Empezando por Barcelona. Les falta cada vez menos.

Los autodenominados Comités de Defensa de la república (CDR)y la organización juvenil Arran han vuelto a tomar la calle, hacerse notar, colaborar en el hundimiento de Cataluña. Insultar al Rey, es decir a España; es su deporte favorito. Pero alguien les empuja y dirige. Torra y Colau parecen muy contentos con estas actitudes.

Hay miedo e indignación, pero nadie hace nada. El presidente del Gobierno de España está donde estaba, y que no vuelva, gracias a ellos, a Torra, Colau, Puigdemont, cede-erres, y un largo etcétera que todos ustedes conocen. Pero el señor Sánchez saca pecho. Ya no recuerda el presidente que el Congreso Mundial de Móviles estuvo a punto, muy en serio, de abandonar Barcelona y llegó a tener elegida otra alternativa. Al final la garantía del Rey, ese al que no quieren recibir, del que queman su foto, fue lo que permitió  que la feria de la tecnología móvil más importante del mundo se haya inaugurado de nuevo en Barcelona. El señor Torra y la señora Colau no son dignos de su cargo.

Hay miedo en Cataluña. Y no solo a la violencia física. Hay miedo a la violencia constante, metódica, programada, dirigida, amenazante, que se palpa en el día a día, en las gestiones ante la administración, en la educación, en el trabajo, en la familia, en el ocio y la cultura. Todo está rodeado del temor a que te fichen y seas violentado en tu vida pública y privada. Así se vive en Cataluña. Se llama odio. Y el pueblo empieza a cansarse de los matones que impiden la normal convivencia y la diaria vivencia. Hartos de gentuza y de matones. También de quienes deberían proteger su vivencia y que están obligados a cumplir la ley, pero más a hacerla cumplir y miran para otro lado; incluso lo fomentan. Y cuando el que anda por la calle se empieza a cansar de los que violentan la calle y su casa ¡ojo!, que pronto se acaban las chulerías de estos valientes de barrio.

Para valiente, Inés Arrimada. Muy valiente. Da la cara mientras otros esconden el gesto y negocian entregar un trozo de España. En política son muy importantes los gestos cuando estos son auténticos. Inés Arrimadas lo hace; como hoy en Waterloo. Ha dado una lección a Puigdemont y a alguno más: «Nosotros le decimos que se entregue a la justicia, no venimos con intermediarios a negociar los Presupuestos Generales del Estado como ha hecho el Gobierno de España».

Le ha costado que la insulten con odio, con mucho odio, un tal Toni Albá, y esperamos sea la fiscalía la que actué contra ese personaje. La propia Arrimadas ha respondido con valentía: “El odio del nacionalismo no tiene límites. Este colaborador estrella de TV3, que se lleva un pastizal pagado por todos los catalanes, vuelve a atacarme por mis ideas, esta vez con un insulto machista y repugnante”.

Es una pena que Inés Arrimadas deje Cataluña, el Parlamento de Cataluña, donde su lucha es la de todos los españoles. Allí, al margen de partidismos, es donde tiene que seguir con su gran trabajo ya que es el más firme valor que hoy tiene España para hacer frente a los independentistas.

Este es el panorama. Muy grave. Gravísimo.

En nuestras manos está el futuro. Torra y Colau, con las espaldas apoyadas en los cede-erres, son la ruina. Necesitamos convivencia, progreso, trabajo y futuro.

Ustedes deciden. Yo me siento muy identificado con el policía que dio una sencilla lección de sentido común: “La república no existe, idiota”. Es decir, déjate de películas y haz algo por ti y por los demás.

Sí, así es, idiota.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

25 febrero 2019

Blog: generaldavila.com

ANTE EL CENTENARIO DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA (8) Juan Chicharro Ortega General de División ( R ) de Infantería de Marina

Soy infante de marina y soy Presidente Ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco. Dos razones más que sobradas para sentir un profundo orgullo por la conmemoración el año próximo del centenario de la creación del antiguo Tercio de Extranjeros, hoy Legión española.

El lema de la infantería de marina española desde tiempo inmemorial reza “valientes por tierra y por mar”. Soldados de la mar que han servido a nuestra Patria y a nuestro Rey teniendo siempre como norte su adscripción a virtudes como el honor, la lealtad y el sacrificio. Y es desde esta perspectiva que yo como humilde soldado de este Cuerpo de Infantería de Marina tenga una especial admiración hacia quienes en grado máximo han ejercitado esas virtudes militares durante los últimos cien años, en guerra y en paz, regando con su sangre la defensa de España como nadie lo ha hecho. Los infantes de marina nos sentimos hermanados con la Legión por compartir los mismos valores y sobre todos ellos nuestro inmenso amor a España.

Al margen de los lazos familiares, conocí directamente a los legionarios cuando a finales de 1975 encontrándome destacado en el antiguo Sáhara español al mando de una sección reforzada de infantería de marina,en la zona de Villa Cisneros, fui adscrito al IV Tercio al mando del Coronel Pallás por razones operativas. Mi sección era única y por coherencia operativa durante un tiempo formé parte de dicho Tercio adscrito a un Subgrupo Táctico en los cometidos de mantenimiento del toque de queda imperante en la antigua ciudad española.  Allí me imbuí de espíritu legionario. Espíritu que he intentado mantener siempre en mi esencia como militar. De nadie lo podía haber aprendido mejor.  De esto y de la lectura emocionada de los  hechos de armas de este viejo Tercio de Extranjeros  pueden comprenderse muchas de mis vivencias personales como soldado que fui y me siento.

Los infantes de marina nos vanagloriamos de nuestro lema antes citado y qué mejor estímulo para su cumplimiento que  los cientos de ejemplos que la Legión nos ha dado. En mi mente vuela ahora, mientras escribo estas líneas, la XVI Compañía asaltando a cuerpo descubierto el Fuerte de la Trinidad en la muralla de Badajoz en 1936.

Y, por otra parte, responsable actual de la difusión del legado de Francisco Franco qué duda cabe que no puedo obviar su pasado legionario que le marcó para siempre. Cuando Millán Astray buscó un lugarteniente en su inmensa tarea de encontrar al hombre idóneo para la creación de la Legión no dudó ni un momento. Ese hombre era el entonces Comandante Franco.

Escribe el Comandante Franco en “Diario de una Bandera” que fue aquella “a la que el destino brindó el honor de derramar repetidamente su sangre por España“encerrando dentro de sí toda una interpretación del honor español pero siempre desde la eficaz aplicación al servicio de España.

Y nos cuenta Manuel Aznar en una de sus crónicas de la lucha en Taxuda y Atlaten, refiriéndose a Franco, lo que puede ser una de las mejores descripciones de lo que es la Legión: “¡A la bayoneta! ¡Arriba mis valientes! ¡Viva España! El Comandante Franco enroquecía a la cabeza de sus bravos. La lucha fue cuerpo a cuerpo. La cresta, ocupada por el enemigo, era tomada otra vez, y de pie en ella Franco y sus tropas se coronaban de gloria”.

Y tomando de nuevo palabras de Manuel Aznar: “la bravura y cortesía son hijas del honor, y el honor es para los capitanes de nuestra estirpe la luz que muestra los caminos del deber. He aquí la clave y el lema: por el honor al deber”.

Hoy cien años después la sociedad ha cambiado notablemente pero hay cosas que no cambian nunca y estos son los valores en los que se forjó la Legión y que día a día nos demuestran sus legionarios allá donde estén.

Y termino como empecé: mostrando mi admiración y cariño inmenso hacia la Legión española deseando que la conmemoración de ese centenario sea lo más brillante posible.

¡A mí la Legión! ¡Viva España!

General de División (R.) de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega 

Artículo perteneciente a La Legión Camino del Centenario y los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com

24 febrero 2019

23F. EL DEL GOLPE QUE NO SE HA CERRADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

He escrito en varias ocasiones en el blog sobre el 23F. Aunque he dado algunas pistas reconozco que no he sido lo suficientemente claro. Cuando alguien remueve el agua para que nunca, nunca, deje de estar turbia, es imposible ver lo depositado en el fondo.

Va dando pereza insistir en el tema. De eso se trataba cuando se cerró en falso. Que pase el tiempo. el tiempo. Ya se aburrirán y de lo penal a lo histórico.

Desvelar lo que uno sabe, o intuye, es peligroso. Todavía. Se sabe, pero no se sabe, se intuye, y los que saben todo, y todo es todo, cada vez son menos. Cada vez menos. Con los dedos de una mano y sobran dedos. Funciona en inteligencia (servicios de inteligencia) una técnica poco conocida: solo uno debe saberlo todo; el resto solo las fracciones del todo. Las fracciones se lo tragan y se creen que saben todo. Da resultado. El que sabe todo suele ser siempre el mismo, se repite y no sé si incluso se hereda. Lo investigaré. Fracciones hay muchas, pero todo no hay más que uno. En cada momento. ¿Quién es todo? No, no apunten tan alto. Ya saben lo que le ocurrió a aquel que picaba muy bien, pero picaba muy alto.

Como casi siempre los escalones intermedios poseen las piezas del puzle; se entretienen en recomponerlo mientras sonríen. Pero no se fíen, siempre falta alguno a la reunión; esos que dicen que valen más por lo que mucho que callan que por lo que cuentan: mienten. Es decir, a mí no me hagan mucho caso.

No se sabe muy bien quienes son los que saben; y ellos saben muy bien que solo ellos lo saben. Solo quedan fracciones. Que no son todo. Y desfiguran el acto.

Alguien en Cataluña inventó aquello del <<Golpe de timón>>. El 23F se le adelantó; o se la lió. Luego vino el 3%. Hubo que tranquilizar a Jordi: <<Tranquilo Jordi, tranquilo>>. Y Más continuó; otros más lejos llegaron. ¡Derecho a decidir! Waterloo. España nos roba. Ya les dije que creo que en el 23F hubo dos golpes de Estado. El conocido por todos fue una chapuza que tapó el otro golpe. El político. Ahora se abre la caja de Pandora.

Se abrió el paréntesis el día 23F de 1981. Sigue abierto.

El Tribunal Supremo ahora intenta cerrar aquel paréntesis.

Escribió el maestro Gabriel Albiac: ‹‹La corrupción sabiamente  administrada suelda fidelidades más firmes que cualquier sentimiento noble››.

Todo empezó hace tiempo y ahora aflora cuestionando el Estado de Derecho. Puede ser que se hayan mezclado las cosas… y los casos. Golpe a golpe. Como antaño.

Siguiente paso: al banquillo de los acusados. Rebelión.

¿El siguiente?

Para mí que el 23F no ha cerrado el paréntesis.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Un doctor en la Moncloa. Melitón Cardona (*)

Es comprensible que la degradación de la enseñanza implantada y tenazmente fomentada por el PSOE haya sembrado el país de pretenciosos analfabetos titulados, pero resulta menos comprensible es que uno de ellos haya conseguido acceder a la Presidencia del Gobierno del Reino de España encumbrado por lo mejor de cada casa en materia de antiespañolismo. El hecho de que ese individuo asegurara en Soria estar encantado de encontrarse en «la tierra natal de don Antonio Machado» demuestra no haber leído los famosos versos del poeta andaluz (mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla …) y, por si eso fuera poco, en el impúdico libro que acaba de publicar dice haber recordado la famosa frase de San Juan de la Cruz (!) en la Universidad de Salamanca: «decíamos ayer …»; el problema es que la frase fue pronunciada por fray Luis de León pero ya se sabe que para el indigente intelectual da igual Juana que su hermana porque si sale con barba San Antón y, si no, la Purísima Concepción.

Leo que el Süddeutsche Zeitung le califica de «amateur arrogante» y no estoy nada de acuerdo, porque pienso que el señor Sánchez es un profesional arrogante … de la ignorancia al menos. Ha cometido un plagio masivo en una tesis doctoral, algo que no sólo el ABC ha demostrado contundentemente, sino que ha sido confirmado por varios programas informáticos antiplagio, de manera que quien acusó a Rajoy de no ser una persona decente resulta haber cometido él mismo una indecencia que debería estar tipificada en el Código penal o, en todo caso, inhabilitar para el ejercicio de un cargo público, algo que, por cierto reclamó el felón antes de que salieran a la luz sus tejemanejes.

Es evidente que en cualquier país de nuestro entorno, un individuo de la catadura moral e intelectual de Pedro Sánchez no hubiera pasado de un empleo subalterno en una pequeña empresa; el hecho de que aquí haya conseguido acceder nada menos que a la Presidencia del Gobierno da idea de la degradación de una sociedad víctima de las manipulaciones de un partido político capaz de traicionar la lealtad constitucional con tal de alcanzar cuotas de poder con el conocido método que tan bien bien definió George Bernard Shaw al decir que «el Gobierno que roba a Peter para pagar a Paul siempre podrá contar con el apoyo incondicional de Paul».

(*) Ex Embajador de España.

Blog: generaldavila.com

22 febrero 2019

El Valle de los Caídos. Andrés Manrique Gutiérrez. – Teniente (R.)

Ándense con cautela aquellos que desean fervientemente despolitizar determinados asuntos porque lo más que pueden conseguir es politizarlos aún más. Hablamos del Valle de los Caídos.

Alguien en su sano juicio puede pensar que aunque se trasladen de lugar los restos del General Franco va a cambiar en algo el carácter del monumento del valle de Cuelgamuros. En absoluto, siempre estará ligado al anterior Jefe de Estado, aunque la Basílica no estuviera en principio ideada para su uso como mausoleo del mismo.

Alguien en su sano juicio no se da cuenta de que allá donde sean inhumados de nuevo sus restos, se convertirá en “lugar público” de peregrinación, se quiera o no. Siempre habrá españoles que lo visitarán para rendirle “su” homenaje. Y además, ¿eso se puede evitar, se puede prohibir?

Juan Soldado sabe que quienes sacan a la palestra política anteriores etapas alentando a odios hibernados, obtendrán el efecto contrario al que persiguen. Lo veremos todos-dice-. No se pueden sembrar ni abonar odios constantemente.

El Valle de los Caídos es y será siempre un símbolo.Se encontraba en el recuerdo y en la ruta histórica de algunos operadores turísticos que hacían coincidir esa “tournée” con la de El Monasterio de El Escoria, que por cierto, ambos lugares son visita obligada para quienes quieran conocer nuestra historia.  Desgraciadamente la etapa con la que se asocia al Valle, y el significado del propio monumento, apenas es estudiada por nuestros jóvenes, para  júbilo de unos y tristeza de otros.

Bueno pues a día de hoy  a pesar las propuestas cíclicas y obsesivas de algunos, “El Valle”está viviendo su renacimiento. Patrimonio Nacional (su administrador) se frota las manos por la afluencia a la Basílica y el aumento de  sus ingresos.Todo comenzó con el inicio del proceso de exhumación de los restos del General. El Gobierno se  metió en un jardín del que no había previsto su salida. No se puede hacer más el ridículo con el anuncio a bombo y platillo de las fechas para que al final todo quede prácticamente como al principio. Este Gobierno saliente no lo consiguió.

Juan Soldado: “Sr. Ex Presidente, lo que sí consiguió usted fue dar lustre a lo que ya era un símbolo, esto siempre alguien se lo agradecerá, no tenga la menor duda, y ya veremos al final la legalidad de todo este asunto. Consiguió usted lo contrario de su propuesta. ¡Qué artista!”

Juan Soldado lo que va echando en falta es que los antimonárquicos -por su coherencia- propongan el derribo del Monasterio de El Escorial por albergar en su cripta o Panteón de Reyes las tumbas de Austrias y Borbones que reinaron en España. ¡Todo es posible en esta España actual!

Juan Soldado sabe que nuestros vecinos nunca harían eso con el Palacio parisino de los Inválidos, lugar donde se encuentran los restos de Napoleón Bonaparte autor del golpe de estado que, a la postre,  lo convirtió en Emperador.  Y es que los franceses sí que tienen sentido de Estado y no reniegan de su historia.

Juan Soldado sabe que  el devenir de las naciones no se ha hecho través de la poesía. Todos  los personajes históricos o comunes tuvieron, tienen y tendrán sus luces y sus sombras, pero desgraciadamente España nunca ve las luces.Tan importante como analizar las consecuencias que haya tenido cualquier hecho histórico ante el que nos enfrentemos es analizar sus causas. Pero no, aquí no hacemos ese esfuerzo.

 Juan Soldado se pregunta si hay alguien por ahí en su sano juicio.

Ansí pasaron los meses,

Y vino el año siguiente,

Ylas cosas igualmente

Siguieron del mesmo modo:

Adrede parece todo

Para aburrir a la gente.

Martín Fierro.

José Hernández.

Haya paz. Un saludo.

 Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

21 febrero 2019

UNAS DIFÍCILES E INCIERTAS ELECCIONES. EL ARTE DE LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Fue su respuesta cuando le presentaron a Ortega y Gasset: <<Hay gente pa tó>>.  Rafael el Gallo, ante lo que él no entendía, ser filósofo, nos dejó la mejor y más comprensible definición de filosofía. En nuestra política actual no hay gente “pa tó”, sino “pa ná”. Y nos la jugamos por ello, todos. Porque tó y ná son lo mismo: nada, que eso es filosofía. Copio al maestro Gustavo Bueno: <<Ahora todo el mundo tiene su filosofía,  está disuelta por todo el mundo, está muerta. Un hostelero sevillano decía que su filosofía era jamón, jamón y jamón>>. No le faltaba razón.

La de los políticos ya me dirán ustedes cual es; aparte de jamón, jamón y jamón, que también, pero del caro. La del presidente, el que se va, se llama “Falcon”; la del que se fue “a mí no me pregunten”, ¿y la del que venga?, si es que viene otro.

El momento es sumamente delicado. Si no hay acuerdo habrá guerra. Eso es así según los estudiosos del fenómeno humano, de ese desliz llamado guerra que para los romanos era una meditación mientras la paz era un ejercicio; dicen que lo decía Flavio Josefo.

Se intenta escenificar la paz, pero el enemigo lanza sus misiles y detrás su infantería. Mientras peor mejor. Bancos y banqueros, políticos y politiqueros, juzgadores y juzgados, halcones y palomas, generales y soldados, rezadores y mascullapadrenuestros, honrados y ladrones, pillos y pillados, tontos y listos, ricos y pobres, todos en una mezcla indescifrable, atemorizados o huidos hacia delante, depende, que lo mismo vale uno para un roto que para un descosido. Todos iguales, pero diferentes, unos más que otros. El caso es, como siempre, tener un amigo, de conveniencia claro. Hasta en el infierno, o quizás ese sea el mejor sitio para tenerlo; allí hay de todo. Es lo que llamamos política. ¿O filosofía de la política?

Hay que reformar la casa. Hay que escribir un libro que explique el arte de la política, como El Arte de la guerra. Para ello será mejor que empecemos por darnos cuenta que política y guerra son lo mismo, la misma filosofía. Puede, por ello, que ya esté escrito.

El arte de la política

Como lo que se aproxima, elecciones en clave de enfrentamiento,  va a ser una guerra a muerte les recuerdo algunas normas que no dejó escritas un hombre que amó a su patria: <<Yo amo -escribía Maquiavelo– a la patria más que al alma>>:

-Cuanto aprovecha al enemigo os perjudica, y viceversa.

-Las mejores resoluciones son las que permanecen ocultas al enemigo hasta el momento de ejecutarlas.

-La naturaleza hace menos hombres valientes que la educación y el ejercicio.

-Vale más en la guerra la disciplina que la impetuosidad.

-Los que se pasan del campo contrario al vuestro, si permanecen fieles son  una gran conquista, porque la fuerza del enemigo disminuye más por la pérdida de los que huyen que por la de los que mueren, aunque el nombre de tránsfuga sea sospechoso entre quienes le reciben y odioso para los que deja.

-Difícilmente es vencido quien sabe conocer su fuerza y la del enemigo.

-Aconséjate de muchos respecto a lo que debes hacer, y de pocos en lo que quieras hacer.

-Los buenos generales solo dan batallas cuando la necesidad les obliga o la ocasión les llama.

-Los accidentes imprevistos se remedian con dificultad, los previstos fácilmente.

-Los hombres, las armas, el dinero y el pan, son el nervio de la guerra; pero de estos cuatro elementos, los más necesarios son los dos primeros, porque los hombres y las armas encuentran el dinero y el pan, pero el pan y el dinero no encuentran armas y soldados.

-Acostumbrad a vuestros soldados a despreciar las comidas delicadas y los trajes lujosos.

Por último, sin que ello sea el final, conviene saber que cuando los hombres quieren una cosa deben empezar por aprender a hacerla para ejecutarla cuando la ocasión lo permita.

Leedlo porque leer es aprender, pero aplicarlo es también aprender, la clase más importante de aprendizaje.

Hay más. Mucho más.

Ya sé que no me entienden.

La política cree que lo sabe todo, pero es una lástima que no sepa más que eso.

Desde los tiempos más remotos quedó claro, por encima de cualquier otra norma, que al hacer la guerra el propósito debía ser <<llevar la paz al Estado y no el de sumirle en la desolación>>.

Que ustedes lo aprendan bien.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 febrero 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO. MI GRATITUD Y MI ADMIRACIÓN A Y POR LA LEGION José María Marín Correa Magistrado del Tribunal Supremo (jubilado)

Inicio estas líneas con un cierto sentimiento de “culpabilidad social”, en el sentido de ir enfrentado con la corriente de desinformación e intoxicación social que sufrimos los españoles desde que un elevado porcentaje de los medios de comunicación social, casi todos los que detentan el poder político en España y quienes se han visto contagiados por ellos, mantienen como criterio cierto el desprecio y hasta el odio contra el bando que fue llamado “nacional” por quienes la vivimos y “faccioso” por otros, para identificar a uno de los contingentes que se enfrentaron en la guerra civil de 1936-1939.

Afortunadamente ese criterio no aparece avalado por quienes han estudiado la contienda con objetividad y libres de perjuicios o de dependencias sin negar que también en la zona conocida como nacional se cometieran crímenes condenables, han puesto de relieve las diferencias no solo cuantitativas (que son innegables) sino también cualitativas de los desmanes y asesinatos perpetrados en cada una de ellas.

Establecidas así las coordenadas de mi personalidad y mis criterios, paso a rememorar aquellos años de mi infancia (nací el 10 de Febrero de 1928) en que conocí, agradecí y admiré a los legionarios. Y en que aprendí a cantar sus dos himnos: el propio de la Legión y el “Nadie en el Tercio sabía”, que cantábamos los muchachos de entonces como propios.

Viví el comienzo y casi toda la guerra civil en Toledo. Me llevaron unos veinte días a Salamanca, a partir del 12 de Octubre de 1936, el verano de 1937 fuimos la familia a Baños de Montemayor (Cáceres), y el verano de 1938 a Ávila. Por tanto viví muy cerca del frente de guerra hasta la ofensiva final que tuvo lugar, en aquella zona en la última decena de Marzo de 1939.

MI GRATITUD A LA LEGIÓN

El día 22 de Julio de 1936, unos milicianos registraron la casa en que estábamos (vivienda de un cigarral, en la que pasamos unas horas por generosidad de sus dueños que habían huido) y con el pretexto de que habían encontrado “armas contra el pueblo”, que eran el sable de uniforme del padre de familia (Médico Militar retirado) y una pistola detonadora, nos pusieron contra una de las paredes de la casa diciendo que había que matarnos. Cuando todo estaba dispuesto para ello, un vecino, también miliciano, llegó y les increpó diciendo que la familia de aquella casa se les había escapado y que nosotros no éramos responsables de nada. Y así nos salvó la vida.

Cuando, semanas después, volvimos a vivir al casco de Toledo, un día en la “cola” de una tienda en que vendían medio litro de leche por persona, asomó entre los botones de mi camisa el escapulario que llevaba al cuello, y la mujer que iba detrás de mí, me dijo algo así como “muchacho ¡guárdate eso, que por menos han matado a gente!”. Eché a correr hasta mi casa, lleno de miedo, y dejé a mi familia sin la leche que me habían mandado comprar.

Mi padre estaba tomando parte de la defensa del Alcázar, y, por tanto su vida, si la conservaba, dependía de la liberación del baluarte. El 28 de Septiembre supimos que fuerzas de Regulares y de la Legión habían entrado en el Alcázar y Toledo estaba “liberado”. Cerca del mediodía,  tuvimos la alegría de volver a ver a mi padre, que había soportado los bombardeos de aviación, de artillería y de cañón, las tres minas y los ataques por tierra. Y más adelante supimos los pocos días que hubieran podido resistir, si no hubieran sido liberados.

De aquellos peligros personales, y de la muerte de mi padre nos libró la Legión, cuya 4ª Bandera llegaba a Toledo diezmada por la resistencia que tuvieron que vencer para entrar en Badajoz.

Nadie dudará del sentimiento de profunda gratitud que desde entonces se mantiene en mi corazón hacia quienes con su amor a España y alentados por su valor y su noviazgo con la muerte, fueron los sujetos activos de esa liberación: los legionarios.

MI ADMIRACIÓN POR LA LEGIÓN

Por aquel entonces, vivíamos en el piso bajo de la casa núm. 3 de la calle de Santa Isabel, camino obligado para ir al Seminario, convertido en cuartel de las fuerzas que estaban de retén en la defensa de Toledo y de las que venían a Toledo a disfrutar algunos días de descanso.  Por tanto, muy frecuentemente pasaban hacia ese cuartel o desde ese cuartel unidades del Ejército, bien como retén, bien para descansar. A todos queríamos, a todos aplaudíamos. Pero la marcialidad de los legionarios, sus mangas remangadas en los días del invierno toledano, sus cánticos de redención “nada importa su vida anterior”, y de amor a España “tendrás como sudario la bandera nacional” de aceptación de la muerte como una novia, eran para nuestras mentes infantiles algo muy nuevo y un ejemplo atrayente.

Y también me enteré de por qué y por quien había sido creada la Legión. Un legendario Coronel, tuerto y manco en acción de guerra. Y cuanto había intervenido el General Franco en su consolidación. Y lo decisivo que fue el heroísmo de los legionarios en su intervención para la pacificación del Protectorado de España en Marruecos.

Más adelante, cuando ya supe oír e interpretar el significado del “Parte Oficial de Guerra del Cuartel General del Generalísimo”, tantas veces ampliado genialmente por las crónicas del “Tebib Arrumi”, veía a los legionarios sufriendo la tremenda guerra de minas de la Ciudad Universitaria de Madrid; o arrastrándose por las tierras andaluzas o trepando por los riscos de la provincia de Santander  y de Vizcaya, o regando con su sangre las aguas del Ebro,  para llevar a tantos y tantos lugares de España y a tantos y a tantos muchachos como yo, la tranquilidad hasta entonces turbada por una situación anárquica, y pan para saciar un hambre, cada vez más extendida en la zona llamada “roja” o gubernamental.

Y, por fin la paz. Y volver a sus acuartelamientos originarios, ampliados con otros en la península. Y sus participaciones, siempre admirables, en los desfiles. Y su veneración por el Cristo de la Buena Muerte.

Y, otra vez, salir de sus cuarteles para defender la paz y practicar tareas humanitarias más allá de nuestras fronteras, haciendo que la Bandera de España ondee con gloria en territorios en que también, como yo, se agradece y se admira a nuestra Legión.

¿Cómo, a mis 91 años, no voy a estar agradecido y a admirar a la Legión?

José María Marín Correa. Magistrado del Tribunal Supremo (jubilado)

Artículo perteneciente a los «testimonios legionarios» publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

17 FEBRERO 2019

ADIÓS AL GOBIERNO DE LAS TUMBAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Pedro Sánchez quiere sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos en el mes de julio”. Fue su brillante puesta en escena. Va para nueve meses. Nada. Adiós. No ha funcionado el cutre agitprop.

Lo más sonoro del Gobierno de Pedro Sánchez, el más pobre talento que el PSOE ha dado, a la altura de Zapatero, ha sido ofrecer un cadáver: abrir la tumba de Franco. Así ha creído cambiar la historia o hacer historia. Desde una ucronía no se puede construir nada más que una novela.

Enterró a su partido, se verá, y no pudo desenterrar a Franco. Es el pobre resumen de su paso por la política: nada. Podía haber sido peor. A punto hemos estado de lo irreversible.

Intentar sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos fue su tumba política. Como una maldición. Hay cosas con las que no se juega. Ya sabíamos, algunos, por donde iba a caminar el personaje.

Después de la venganza vino la traición. Vieja conocida por estas tierras del Rey don Sancho.

Rey don Sancho, rey don Sancho, no me digas que no te aviso…”.

Hasta para eso es necesario inteligencia y capacidad.

Dijo el personaje, que hoy se va con el rabo entre las piernas, que lo de Franco era un “paso histórico” y “que hoy nuestra democracia es mejor”. No sé si todo esto se gestó en aquel almuerzo en las cloacas que dirigía la ministra de justicia al lado de insignes guardianes de nuestra ley. “En un Estado sano, donde la justicia está salvaguardada, cada uno debe, si quiere ser justo, llevar las injusticias ante el juez”. Claro que leer no es lo suyo. Copiar y mal.

28 de abril. Se va definitivamente el personaje. Por última vez hemos tenido que escuchar su parvularia última hora que solo crea más de lo mismo, su constante de Gobierno: crispación. Ha hecho todo lo contrario a lo que dice.

Mentira, venganza y traición

Dante pone a la entrada del infierno palabras para no olvidar: “Dejad toda esperanza los que entréis”.

En el infierno de Dante hay círculos graduales. El noveno círculo es para los traidores a la Patria. La Antenora.

Puede que el calor de las llamas le haya hecho reaccionar; al que quiso ser sin tener lo que hay que tener.

Ni presupuestos ni Franco. Se va sin vuelta.

Nos queda la duda, enorme duda. Este señor no se va así porque sí; ni presupuestos ni Franco. Algo o alguien le han señalado la puerta de salida. Tiempo al tiempo.

Me gustaría saber quien ha sido para darle las gracias.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

CAMINO DEL CENTENARIO. LA LEGIÓN ESCUELA DE MANDO Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería (R.)

En sus cien años de existencia, La Legión ha sabido alcanzar gloria para el bien de España; esa gloria se ha conseguido gracias, sobre todo, a los Caballeros Legionarios, la Tropa de La Legión, que es su más preciado capital, pero la formación de esa Tropa y su conducción en combate, ha sido posible gracias a unos mandos de una altísima calidad profesional. Todo el mundo entiende que enfrentarse a la posibilidad de la muerte requiere de esa virtud exigible al soldado que es el valor, pero no siempre nos paramos a pensar en las dotes morales que se necesitan para conducir a hombres jóvenes, en la plenitud de sus vidas a situaciones que les pueden hacer perderla. Esa es una de las labores del Oficial.

A lo largo de la Historia de La Legión, ha habido etapas de guerra y otras de preparación para el combate. En las primeras, el valor del Oficial y su capacidad profesional son garantía de una mayor probabilidad de supervivencia de sus hombres. En la paz, la competencia profesional del mando y su capacidad de transmitir sus conocimientos a su tropa, junto con un entrenamiento continuo y duro, pondrán a la Unidad en condiciones de enfrentarse a la dureza de la guerra en las mejores condiciones.

Esto, que es común a todas las Unidades militares, lo sabemos todos y en las Academias se nos prepara para ello; pero La Legión en los distintos períodos de su Historia ha tenido unas características peculiares, que la han hecho convertirse en una magnífica escuela de mando.

En los primeros tiempos, la necesidad de unificar gentes de la más variada procedencia, veteranos algunos de la pasada Gran Guerra y totalmente ayunos otros de cualquier conocimiento militar, cada cual con una manera distinta de pensar, con distintas costumbres y las más variadas aspiraciones, junto con la ausencia de mandos en los más bajos escalones, requirió de aquellos jóvenes Oficiales unas excepcionales dotes de mando (ahora se dice liderazgo) hasta conseguir convertir aquella masa en la magnífica Unidad que todos hemos conocido. A ello se unieron unas necesidades logísticas extraordinarias, para vestir, alojar, alimentar y pagar a aquel aluvión de voluntarios que superó, con mucho las expectativas de los Jefes. En esta etapa, el aprendizaje práctico tuvo que apoyarse en los jefes de Bandera y Compañía, cuidadosamente seleccionados por Millán-Astray y con experiencia de combate acreditada en aquellas tierras africanas en las que el nuevo Cuerpo iba a combatir. Si la clarividencia de Millán y su conocimiento del alma del soldado le hicieron concebir el Credo Legionario, con ello, con su asimilación por los propios Oficiales y su esfuerzo por imbuir de él a su tropa, proporcionaron a los que mandaban un arma excelente y un camino claro a seguir que, casi cien años después y en unas circunstancias en que la tropa del resto del Ejército es totalmente profesional, sigue haciendo de La Legión algo especial.

Una vez entrados en combate, pronto aprendieron que la mejor forma de mandar es el ejemplo y, aunque ello provocó que la proporción de bajas de Oficiales fuera mayor que la deseable, supieron estar a la altura y de su eficacia da fe el que los mandos de columna, al principio reticentes a emplear la nueva y desconocida Unidad en los puestos de vanguardia, pronto exigieran tenerla a sus órdenes y siempre la emplearon en los puestos de mayor riesgo y fatiga. Esta situación, pacificado el Protectorado, se prolongó con la campaña de Asturias y la posterior Guerra de Liberación.

Espectáculo. Smara. Navidad 1974

Para no extenderme demasiado, me voy a permitir hablar de mi propia experiencia. He mandado en La Legión Sección, Compañía y Bandera y aunque hasta el mismo día de mi ascenso a Coronel he seguido aprendiendo, me voy a referir solo a mis primeros pasos en La Legión.

A mi incorporación a la VII Bandera en Smara, me encontré unos mandos perfectamente conocedores del territorio, unos compañeros deseosos de transmitirme su experiencia y unos subordinados perfectamente instruidos y motivados. De todos ellos aprendí y a ellos sigo agradecido por haber completado la formación del Teniente recién salido de la Academia.

De la tropa aprendí a adaptarme perfectamente a aquel terreno, a decidir qué era lo imprescindible y lo superfluo a la hora de patrullar por el desierto, a saber que me iban a examinar en todo momento y que la disciplina en los más bajos escalones del mando, porque allí los Cabos eran Cabos y los Cabos Primeros casi Mariscales.

Teniente y sargentos

De los Suboficiales a encontrar el perfecto equilibrio entre la autoridad y la familiaridad, a conocer cada detalle de los legionarios, sin necesidad de preguntar por su vida anterior y a respetar su margen de actuación y fiarme de su conocimiento del terreno.

De mis compañeros Tenientes eso que quedaba tan bonito en el antiguo artículo 5 del Cabo en las Reales Ordenanzas de Carlos III de  ser “…firme en el mando, graciable en lo que pueda”  y siguiendo con él a “castigar sin cólera y ser comedido en sus palabras aún cuando reprenda” y a seguir el Camino de los Caballeros, rindiendo culto al honor, culto al valor,  culto a a la cortesía y al amor a la Patria. A ellos agradezco las indicaciones en todos los aspectos de la vida diaria, antes de que pudiesen ser corregidas por mis superiores. Tengo que hacer mención de los Tenientes de la Escala Legionaria que superándonos con mucho en experiencia, se esforzaban en suplir con ella nuestros conocimientos académicos y cargados de años, procuraban estar físicamente a nuestra altura.

Línea de oficiales

De mis superiores, el ejemplo y la certeza de que no iban a pasar por movimiento mal hecho, porque lo que se corrige en la paz, evita bajas en la guerra.

Juan I. Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Artículo perteneciente a los «testimonios legionarios» publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

11 febrero 2019

¡Qué raros son! Cumplir y hacer cumplir. Andrés Manrique Gutiérrez. – Teniente (R.)

Las FFAA están compuestas por ese raro grupo de profesionales que al acudir a su puesto de trabajo, a su área de responsabilidad, lo primero que hacen es consultar la normativa aplicable, leerla, volverla a leer, asimilarla, cumplirla y hacerla cumplir. Ciertamente gente rara, rara. “Cumplir y hacer cumplir las normas”. Por encima de todo, es su misión.

Cumplir la Ley es no salirse de ella, una obviedad.  Si se acata y se  cumple la Constitución, si no se incumple ninguna Ley y se es fiel con las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, misión cumplida.Los Ejércitos y la Armada son los principales garantes del ordenamiento constitucional.Téngase muy en cuenta esto, pues llegado el caso, no sean acusados de “cumplir y hacer cumplir”.

Este colectivo de servidores de la nación solo pide  respeto hacia su trabajo del día a día. Respeto a aquello a lo que están obligados a defender por ley. Que no se les escatimen recursos para la renovación de toda la herramienta necesaria para hacer frente a las amenazas actuales y así mismo que el Ministerio no sea cicatero a la hora de las mejoras en la calidad de vida de los efectivos y en su promoción profesional.

Con este“raro” colectivo humano se ha de ser generoso siempre, aun cuando de ellos no saldrá jamás una petición fuera de tono. No lo hicieron cuando a lo largo de su trayectoria militar se vieron sometidos a traslados como consecuencia de cursos de formación, movilidad de sus unidades y traslados por ascensos. Tampoco se les oyó nada cuando, apartados durante meses de sus seres queridos, acudieron disciplinadamente a los destinos y misiones internacionales que les correspondieron. En la mayoría de los casos poco margen de elección tuvieron estos profesionales. Tienen que ser ellos mismos los que se impongan limitaciones a sus posibilidades de promoción para poder hacer frente a las obligaciones que impone una vida familiar con normalidad. El impacto de la profesión militar, cada vez más, en las familias de estos es asolador.

Hay que insistir en esto, son ese tipo de gente rara que sabe desde un primer momento que por mucho que promocionen en su carrera no alcanzarán nunca un nivel de retribuciones acorde a su preparación, esfuerzos y responsabilidades. La comparación con otros colectivos es demoledora.

Son ese tipo de gente rara que elige la austeridad y sencillez como norma vital y a los que la sociedad debe de apoyar y dar aliento por ser un colectivo que a título individual carece de voz. Esta se hace oír a través de escasos órganos cuyas peticiones raramente son atendidas.

El buen pueblo español sí valora a sus FFAA y quieren que desarrollen su función en las mejores condiciones posibles. No obstante siempre hay quienes se pasan la vida odiando inútilmente a España y a sus FFAA albergando en su interior  un corazón lleno de frustraciones. Lo sentimos por ellos, lástima que desperdicien sus vidas de esa manera.

Es imprescindible el apoyo constante a nuestras FFAA pues, como ya se ha dicho, la milicia cumple y hace cumplir las normas, que nadie se olvide de esto.

Haya paz, un saludo.

Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2019

EL ALTO NIVEL MORAL, INTELECTUAL Y ECONÓMICO DE NUESTROS POLÍTICOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

<<Marchaba (Alejandro) entonces al encuentro de Darío con intención de presentar nuevas batallas… Pero como la persecución  había sido penosa y larga, pues en once días había cabalgado tres mil trescientos estadios, la mayoría estaba desfallecida, sobre todo por la falta de agua. Allí se encontró con unos macedonios que traían del río odres de agua a lomos de mulas. Nada más ver a Alejandro, en mal estado por la sed, ya a mediodía, llenaron un casco y se lo acercaron. Él les preguntó para quienes lo transportaban : “Para nuestros hijos –dijeron-; pero con tal de que tú  vivas, ya tendremos otros, aunque perdamos estos.” Al oír esto, cogió el casco en las manos; pero al mirar alrededor y observar a  todos los jinetes que le rodeaban con las cabezas vueltas y mirándole, se lo devolvió sin beber y les dio las gracias por su ofrecimiento, diciendo: “Si solo yo bebo, estos perderán todo su ánimo”. Los jinetes entonces, al contemplar su fortaleza y grandeza de ánimo, prorrumpieron en gritos, animándole a que les condujera adelante, y fustigaron sus caballos: no podían consentir la fatiga, la sed ni, en una palabra, ser mortales, mientras tuvieran un rey como el que tenían>>.

A nadie le extraña que se diga que la política en España se ha convertido en un lodazal, incluso, en ocasiones, porquera.

No me ha ocurrido a mí. Sí a alguien, un amigo, muy cercano. Lo cuento porque creí que era broma y que de broma pase a ser verdad es muy grave. Es especialmente grave.

Los bancos andan con llamadas a sus clientes para, de acuerdo con no sé qué normativa, completar los datos que de ellos tienen registrados. Este amigo mío después de sucesivas llamadas se acercó al banco a rellenar los datos que insistentemente y con amenazas de bloquear su cuenta le pedían:

– Por la legislación vigente, cosas de la corrupción;  le dijo la amable empleada de banca.

-¿Tiene usted algún familiar alcalde, político o relacionado con ello?

Dice mi amigo que se le pasó por la cabeza contestar con impertinencia.

-¿Y a usted que le importa?, pero como si le adivinara el pensamiento la señorita prosiguió:

-Nos obliga la ley por eso de la corrupción, el blanqueo de capitales, ya sabe.

Mi amigo no tiene familiares, ni conocidos, metidos en política. Por no tener no tiene casi ni cuenta corriente, pero le obligan a cobrar por el banco. Soltero, mileurista, leedor de libros que compra baratos en el Rastro, y poco más. Me cuenta que se sintió vigilado, amenazado por el sistema, abrumado, acongojado, y casi le da un mal, y solo quería salir pronto de allí.

¿Le pasa algo caballero?

No, no, se me pasa enseguida; es que aquí tienen la calefacción muy alta; ¡claro!, como es un banco…

-¿Quiere usted un poco de agua?

-No, déjelo. Ya me voy. ¿Cuánto me queda en la cuenta?

-Tiene usted un saldo de 34,35 euros caballero. Todo queda arreglado.

Me pareció oírla, dice mi amigo: <<Queda usted fichado y cuidado a ver de dónde le vienen esos 34,35 euros de saldo>>.

Este es el ejemplo, la herencia de tantos y tantas porqueras. Que no es broma, sino un hecho real, de hoy. Lo de Alejandro Magno (Vidas paralelas-Plutarco) evidentemente no es de hoy. Eran otros tiempos. Los de la honradez, en la paz y en la guerra.

Esto es a lo que hemos llegado. Esta es la libertad a la que la moralidad nos ha llevado.

Corrupción moral, corrupción material y vigilancia político-policial. La de tu banco. Juez y parte. Limpio de culpa. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

<<…traían del río odres de agua a lomos de mulas>>. <<Si yo solo bebo estos perderán todo su ánimo>>.

Eran otros tiempos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 febrero 2019

CAMINO DEL CENTENARIO. RAMÓN MOYA: ÉL ES EL LEGIONARIO Y YO SOY SU DIVINA MUJER (Isabel Corral de Moya)

Isabel Corral de Moya. Esposa de nuestro inolvidable (¡tan querido!) Coronel Ramón Moya Ruiz, nuestro Coronel, Presidente de la Hermandad Nacional, la de todos los legionarios. Ella ha tenido el valor legionario de su esposo, de su querido legionario, y en estos duros momentos nos escribe estas emocionantes palabras en La Legión Camino del Centenario. No podía faltar nuestro Coronel y aquí está: Él en las palabras escritas de su legionaria, su divina mujer.

El Coronel Moya al frente de sus Antiguos Caballeros Legionarios

¡Gracias Isabel! ¡Gracias Legionaria!

RAMÓN MOYA: ÉL ES EL LEGIONARIO Y YO SOY SU DIVINA MUJER (Isabel Corral de Moya)

Al grito de “a mí la Legión, dado por mi entrañable amigo, el General Dávila, me pongo a escribir; me cuesta, pero creo que el Coronel Ramón Moya Ruiz, se merece cualquier sacrificio.

Esposo, padre, abuelo y Legionario. No sabría destacar una faceta de todas ellas. En todas cumplió, en todas amó y en todas dejó lo mejor de sí mismo.

Cada noche como oración digo el final de la Canción El Novio de la Muerte que con él aprendí: “Si algún día Dios te llama, para mí un puesto reclama, que a buscarte pronto iré”. Él es el legionario y yo soy la divina mujer, porque así era yo para él. Fue el mejor marido que cualquier mujer puede desear.

Como padre supo inculcar a sus hijos los valores de los que era portador: Lealtad, respeto, amor a Dios y al prójimo, la honestidad y el amor a nuestra Patria y a nuestra bandera.

Como legionario en Ceuta poco puedo contar. Él era una Teniente de Infantería muy joven y yo un niña. Sólo conozco algunas anécdotas que él me contaba. Yo viví otras etapas de su vida militar, y en esta última como Presidente Nacional de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios durante 17 años; a su lado aprendí a querer a la Legión y todo lo que significa y que él supo transmitir a todos los que eran socios o frecuentaban la Hermandad. En todo se ve su sello, convirtiendo la Hermandad en un segundo hogar para todos, un lugar donde se comparte lo bueno y lo malo, donde se busca ayuda, donde se celebra lo que sea, donde puede uno reír o brindar con los amigos, donde llorar también con ellos.

El Coronel Moya también se preocupó de realizar actividades y conferencias que incentivaran el deseo de conocimiento y curiosidad de todos y otras más lúdicas donde fomentar el compañerismo, como la fabada de los primeros jueves de mes, los callos de Angelines la mesonera (buenísimos), las comidas de distintas Promociones, o las de distintos grupos los martes etc., etc.

Un joven teniente de la Legión: Ramón Moya Ruiz

Hemos idos más de 40 personas con amigos o familia a todos los Días del Veterano de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil y a todos los Sábados Legionarios, allá donde tocase (Ferrol, Sevilla, Ceuta, Ronda, Barcelona, Baeza, Zaragoza…),  siempre con él a la cabeza, desfilando con esa gallardía y elegancia natural que tenía, como en octubre de 2018 en Cáceres o el Día 12 de Octubre, Fiesta de la Hispanidad, en Madrid.

Y ha muerto al pie del cañón escribiendo una hermosa carta dos días antes, desde México, hablando de la Madre Patria, invitando y animando a todos a ir a Almería, como todos los años, a celebrar el Combate de Edchera, donde una vez más la Brigada nos hizo el honor de plasmar su retrato en el cartel anunciador. Pero él no pudo asistir. El 1 de diciembre de 2018 nos dejó, igual que vivió, con esa sonrisa y sin una queja, con la satisfacción del deber cumplido.

Todos los que estuvisteis en el funeral, pudisteis comprobar la muestra de amor inmensa que recibimos. El sembró y su familia recogimos. Amó tanto, fue tan legionario que nadie ha conocido un acto más emotivo y que tanto nos confortó. Había muchos Mandos militares, compañeros, representante de la Nobleza y sobre todo amigos, muchísimos amigos y muchos legionarios veteranos, llorando, se les había ido un referente, alguien muy grande, nos decían.

Este año había borrado Almería de mi mente, porque me era imposible asistir sin mi legionario, pero recibí una carta entrañable del General Marcos Llago, pidiéndome que les acompañara y fuimos mi hijo mayor, Ramón y yo, y allí vivimos la Legión que él tanto amaba con unas muestras de cariño hacia él y hacia nosotros que no olvidaré mientras viva. El General en su alocución  glosó la figura del Coronel Moya, “nuestro Presidente Nacional”, según afirmó él, que había dejado huérfana a la Legión y agradeció públicamente la asistencia de mi hijo y mía  al acto.

Tampoco llegará al 28 de enero de 2020 CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN, con el empeño que tenía por hacer algo grande, pero desde el cielo dará Vivas a España, al Rey y a la Legíón.

Isabel Corral de Moya

Blog: generaldavila.com

Artículo perteneciente a los «testimonios legionarios» publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

10 febrero 2019

 

PLAZA DE COLÓN DOMINGO 10 DE FEBRERO 1200 H. ¿Faltará el PSOE? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Por fin! Por fin se han dado cuenta de la gravedad de la situación y despiertan de su letargo invernal, ya demasiado largo. ¡Por fin! Esto no es un problema de derechas o izquierdas, menos aún de centro. El problema se llama España. Los partidos políticos al fin se dan cuenta de que por encima de sus intereses partidarios está España y que eso debe ser lo único que les mueva.

Convocatoria a mostrar nuestra unidad, a condenar lo que el presidente del Gobierno de España, Sánchez, está haciendo dando alas al independentismo, desgobernando en España con independentistas, y con los que más han hecho sufrir a España en los recientes años del terrorismo. Esa es la única y dura verdad de nuestra situación.

Dos que se acuestan en el mismo colchón…

El próximo domingo podremos mostrar públicamente nuestro voto, es necesario, y no es un voto partidista sino de convivencia, de unidad alrededor del sentimiento común: España. Luego podrá cada uno tener su ideología y su particular manera de ver las cosas, pero por encima de todo estará la convivencia, el respeto a la Ley y el respeto a la historia de esta gran Nación: ESPAÑA.

La manifestación del domingo, manifestación de todos, no es de derechas ni de izquierdas, es de españoles hartos de traiciones. Es la llamada. ¡Por fin!: a la unidad, a la defensa de la unidad de España. Por eso nos preguntamos ¿faltará el PSOE? Porque quien está provocando la desunión y la destrucción no es el partido socialista sino el señor Sánchez, su gobierno y los que le apoyan. Y lo que España necesita en estos momentos es la unidad de todos al margen de sus ideas políticas, y eso requiere la presencia de ese partido socialista. Por una España unida.

Se trata de unidad. Tengamos claro lo que somos, de dónde venimos y a donde vamos y después hagan toda la política que quieran. Por encima de todo: ESPAÑA.

¡Que bonita es mi bandera!

Llevad la Bandera, la de España, y como os pedía en el videoblog, izadla en vuestras terrazas, ventanas y balcones, al grito de siempre: ¡España unida jamás será vencida!

Se ha venido abajo, ha decaído el movimiento de las banderas en los balcones, hay que insistir; ahora para demostrar que no estamos dispuestos a la traición, que no todo vale, que detrás de cada ventana de cada balcón hay una casa de españoles que no cederán ante el chantaje ni la traición.

Al terminar la concentración del próximo domingo la bandera que os acompaña que no se esconda, no guardarla, que se vea, que se note, que proclame nuestra unidad. Colgadla en las ventanas y balcones. Mi bandera allí estuvo y aquí sigue. Y yo con ella.

¡España unida jamás será vencida!

¡Por España. Todo por España! Mi bandera allí estuvo y yo con ella.

Por España. Todo por España

PLAZA DE COLÓN DOMINGO 10 DE FEBRERO 1200 H

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO. COCIDITO LEGIONARIO (Por el Cabo Burgos)

Antonio Burgos Cabo de la Topográfica

Me escribe un Cabo. No hay nada más grande en los ejércitos que el Cabo. El Cabo es amigo de este general y este general, como cualquier otro general, presume de tener un amigo Cabo. No te digo nada si el cabo es el cabo Burgos. De la topográfica. Del 1:50.000, que ya pocos sabrán lo que es eso.

Como les cantaban a los legionarios:

«¿Quiénes son esos soldados/que andan por las montañas?/Son de la Brigada Obrera/haciendo el mapa de España».

Este Cabo llevaba España a sus espaldas, en mapa, el 1:50.000, y en lo que es más que el mapa, todo el sentimiento y sufrimiento de España.

Así sigue el Cabo Burgos: con la patria a sus espaldas, pero con una gracia que no se puede aguantar y con señorío; con y desde su Andalucía, su Cádiz, su Sevilla; y la mía.

Yo mandaba y ya no mando nada. Mandaba a la mejor tropa del mundo, a los soldados de España, señores del mundo, que como el Cabo Burgos van con la Patria a sus espaldas, que ya no es fácil llevarla.

El Cabo Burgos es además de Cabo de la Topográfica, general de cinco estrellas, de las Buenas Letras, sevillanas tenían que ser.

Ahora, además de la amistad, comparto con el Cabo Burgos la sintaxis, que es más difícil de manejar que las tropas en combate. Comparto Legión, y batallones de cosas.

Pues dejémonos de complicarnos más y compartamos los garbanzos legionarios, los garigolos… y ese abrazo.

Mucho están tardando en ponerte el gorrillo legionario que tanto te mereces, Cabo Burgos.

Tu cabo de las Letras: Rafael Dávila

 

COCIDITO LEGIONARIO. Por el Cabo de la Topográfica Antonio Burgos (De la Real Academia Sevillana de Buenas Letras)

Mi general: ahí llevas, querido Rafael, lo del Cocidito Legionario. Si lo imprimes, seguro que todos los «cojonarios» lo cantan el martes…

Siempre a tus órdenes en primer tiempo de saludo, un abrazo de

Tu Cabo Topógrafo

COCIDITO LEGIONARIO

Dedicado al Caballero Legionario Excmo. Sr. General Don Rafael Dávila, por un Cabo de la Topográfica.

(Para cantar con la música del estribillo de «Cocidito Madrileño» de Pepe Blanco)

 

Cocidito Legionario,

que han tocado ya fagina,

huele a Tercio de Extranjeros

con sus cien años encima.

Cocidito Legionario

de Dar Riffien y Tahuima,

alegría de furrieles,

¡atenta la compañía!

Me reengancho de este rancho

si sus garibolos veo,

Cocidito Legionario,

Cocidito Legionario,

¡y que se mueran los feos!

Antonio Burgos Belinchón 

Artículo perteneciente a los «testimonios legionarios» publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

6 febrero 2019