«REY SERVIDO Y PATRIA HONRADA». GENERAL FERNANDO ALEJANDRE MARTÍNEZ Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Quizá estemos ante el libro más importante en materia de Defensa de la España de los últimos cien años. Entre otras cosas por su valentía y no solo por lo que dice, sino por quién lo dice.

El General de Ejército Fernando Alejandre Martínez ha ocupado la cúpula del mando efectivo de nuestras Fuerzas Armadas entre marzo de 2017 y enero de 2020. Es decir ha estado al mando de la candente actualidad de nuestra Defensa en unos momentos críticos para el mundo. ¿¡Qué no sabrá el general!?

Ha plasmado su experiencia, con rigor y crudeza, en un denso pero crucial libro, Rey servido y patria honrada. Una visión de la defensa de España, donde ha llegado hasta donde el deber le exige y el honor le permite.

Valiente y comprometido testimonio.

No he tenido que poner un calificativo a lo que termino de leer; el correr por las páginas me lo ha sugerido: escalofriante. En cualquiera de sus acepciones.

El general ha dado muestras de ser un soldado y no un burócrata uniformado bien adiestrado, riesgo latente cuando los ejércitos no se conforman para lo que están. ¿Lo digo de otra manera? Utilizaré las palabras del general Alejandre mucho más acertadas que las mías; para ello solo usa una, y acierta: «Disciplinitis». Que cada palo aguante su vela después de un riguroso examen de conciencia.

Nuestra Defensa no es un juego. Ni una empresa en posible quiebra. Lo es «todo» y a ello deben centrarse e implicarse todas las fuerzas de la nación. No es así, y ese es el escalofrío que nos recorre al descubrir dónde estamos y cómo estamos.

No puedo entra en detalles; sería interminable porque cada párrafo te invita a detenerte y pensar; con frialdad y estupor.

«En España es norma la falta de comunicación y confianza mutua entre los los que dan la orden de embarcarse en un determinado conflicto y los que han de cumplir esas órdenes y llevar a cabo los combates».

En unos momentos en los que el mundo tiembla ante el retumbar de los tambores de guerra es importante escuchar la voz de quien muy de cerca ha olido el futuro: «Mientras la sociedad española, y con ella sus élites, no acepten sin sonrojarse, que las Fuerzas Armadas tiene que saber hacer la guerra y que, además, tiene que ganarla, poco se podrá hacer».

No hay tema al que el general Alejandre no se enfrente en su libro. Desde la geoestrategia al pelotón de soldados, de la misión constitucional a la guerra de Irak; de la grandeza de nuestros soldados, de su abandono también. De la Defensa nacional, de nuestras debilidades en esa materia. Del norte y del sur, también del este. De la umedificación de nuestros Fuerzas Armadas, término que utilicé en un artículo publicado el 5 de abril de 2021 y que ahora veo refrendado.

Las interioridades de la vida militar en ese elevado escalón de relación con el mando político están tratadas con el rigor y la exquisitez de un caballero, de un soldado, sin que por ello se oculte una realidad, quizá ya histórica, en la que cada nivel, por decirlo de alguna manera, ha hecho la guerra por su cuenta. Como es lógico y se deduce de la lectura, siempre ha perdido el nivel militar al que no se ha consultado ni siquiera en lo más profesional y técnico lo que ha creado una situación en la Defensa con evidentes vacíos, quizá riesgos, de difícil solución a corto plazo por ser algo que parece institucionalizarse.

Es el pasado reciente, el presente, pero sobre todo el futuro lo que se trata en el libro por el que hasta hace unos días asumía la responsabilidad de que trabajáramos o durmiéramos tranquilos. No se lo pusieron fácil.

No guardó silencio entonces. Lo he publicado en este blog en varias ocasiones. Fue fiel a su oficio de soldado y leal a su compromiso y a sus mandos políticos, aunque alguno percibiese otra cosa.

No guarda silencio ahora. Es un buen paso al frente. Los españoles tenemos el deber, y el deseo, de saber en qué manos estamos, como se nos defiende y en qué invertimos los recursos que ponemos en manos de la Administración.

Las Fuerzas Armadas no sobran y es hora de que la llamada Cultura Militar sea algo más que exposiciones, exhibiciones o cosas más cercanas al folclore que la cruda realidad de nuestra dura misión a la que todos debemos contribuir. El libro del general Alejandre es un paso valiente y decidido en el camino de acercar a la sociedad española la verdad, la realidad de nuestras Fuerzas Armadas sin partidismos ni atravesadas intenciones.

Es simplemente un paso necesario para conocer más, para hacernos pensar en nuestra Defensa.

Como viene a decirnos de manera alarmante el general Alejandre el diseño de las Fuerzas Armadas del futuro, algo necesario para no andar improvisando según el cristal con que se mira, ha quedado en nada. El Objetivo de Fuerza a Largo Plazo (OFLP) y el objetivo de Capacidad Militar está por resolver.

Dejo para el final el tema de Cataluña. No se queda fuera, sino que se explica el general con claridad meridiana para el que quiera entenderlo.

Se exponen todas las hipótesis que, desde agosto de 2017 con los atentados de las ramblas y posteriores hechos, se barajaron desde el mando de las Fuerzas Armadas.

Preguntada la ministra de Defensa si era cierto que todos los escenarios habían estado previstos y si estas previsiones afectaban a las Fuerzas Armadas, contestó: “Yo no hubiera tenido ningún sentido de la responsabilidad, ni tampoco los mandos militares, si no hubieran estado preparados para cualquier eventualidad». Y continuó: “Pero una cosa es estar preparado y otra es actuar. Estábamos preparados porque teníamos la obligación de estarlo; si no, no serviríamos para nada».

Todo esto lo cuenta, y mucho más, el General de Ejército Fernando Alejandre Martínez, que quiso ser el «Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de España», mejor que Jefe de Estado Mayor de la Defensa.

Este último párrafo de su libro encierra su forma de ser y pensar.

Español, soldado, lee y divulga.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 marzo 2022

 

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima sexagésima primera

Podría darse el caso que una jurista afiliada al PSOE y “de reconocido prestigio”, naturalmente, dejara su cometido como fiscal de la Audiencia Nacional, órgano jurisdiccional que se encarga de tratar los delitos más graves que  tengan relevancia social. Por ejemplo, los hechos ilícitos contra la corona, delitos de terrorismo, crimen organizado, delitos económicos

Que dejado este cargo pasara a prestar sus irremplazables servicios al partido como ministra de Justicia, sólo comparables a los que, ¡toma castaña! está prestando tras franquear su dorada puerta giratoria que la ha sentado en la poltrona del Fiscal General del Gobierno; ¡perdón!, del Estado; asunto impensable en cualquier estado constituido como democrático; y de Derecho(Art. 1 CE)

Recuerden la conversación entre el Presidente del Gobierno y un periodista:

– Pero, la Fiscalía General, ¿de quién depende?

– Del Gobierno.

-¡Pues eso!

Ahora, nunca es tarde, la Asociación de Fiscales pide  cese de la Fiscal General por no considerarla “idónea”; calificativo que sólo con lo expuesto le queda como un guante. Y  qué hablar ya de su “idoneidad” cuando “sola o en compañía de otros” (¡y qué otros!) no es que  sumerja  hasta el cuello sino que, gustosamente, bucea en las más putrefactas aguas de las cloacas policial-político-judiciales. Incontable ya los “audios” que nos han llegado; audios, todos desmentidos y luego escrupulosamente comprobados que empezaron con las escabrosas conversaciones sobre saunas montadas para conseguir información “sensible”, “informaciones vaginales”, la de “”éxito asegurado”, de “Lolas que beben de mi copa”, cometidos “under ground… “  y que finalizan con las de “clanes” y de “lealtades”, “piezas de un mismo engranaje” en el que “a unos les toca estar en un sitio y a otros en otro…”

Asqueado finalizo esta introducción; todo: biografías, conversaciones, desmentidos, comprobaciones, ambiente de francachela de la más baja estofa, lugares en que se llevaron a cabo…Todo está en las hemerotecas.

Asqueado, pero esperanzado; mas ¡ay!, los sueños…

De la prensa de marzo de 2022

ASOCIACIONES DE FISCALES PIDEN EL CESE DE DELGADO Y DENUNCIAN QUE NO ES «IDÓNEA» TRAS LOS NUEVOS AUDIOS DE LD

Asociaciones de fiscales piden el cese de Dolores Delgado como fiscal general del Estado y denuncian que no es «idónea» para el cargo tras los nuevos audios con el comisario Villarejo […] nuevas grabaciones que se incautaron durante la ‘operación Tándem’ en noviembre de 2017 que originó la investigación judicial sobre el comisario Villarejo en el Juzgado Central de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional del magistrado Manuel García Castellón. El nuevo audio corresponde con un encuentro informal mantenido el 11 de febrero de 2015, posiblemente en una cafetería de Madrid por la actual fiscal general del Estado, el ex magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el propio comisario imputado actualmente en una treintena de piezas judiciales por numerosos delitos como organización criminal.

Durante la grabación, Villarejo se dirige a Delgado y a Garzón para referirse al «clan» y a la «lealtad», y no duda ofrecer su ayuda en el futuro a la propia fiscal. Por su parte, Delgado en contestación a Villarejo llega a afirmar literalmente que «TODOS LOS COMETIDOS SON IMPORTANTES PORQUE AL FINAL SON PIEZAS DE UN MISMO ENGRANAJE. PARA QUE LOS ENGRANAJES FUNCIONEN A VECES A ALGUNOS NOS TOCA ESTAR EN UN SITIO A OTROS EN OTRO«.

Don Eufemio, mar. 22

(Continuará Dm; y si nos dejan)

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Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae

LAS COSAS DE DON EUFEMIO.

EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ

Entrega cuadrigentésima sexagésima segunda

Las tibias, o algo más, noches de verano allá junto a la sierra, a la sombra del castillo de Miramontes , en la terraza de La Paloma el bar de mi primo Ángel nos acostumbramos a reunir unos cuantos amigos de toda la vida, verdad es; y ocasionalmente acompañados de un mojito tratamos de arreglar el mundo mientras tomamos el fresco que baja de la atalaya calabresa, ya saben; uno de ellos  es Juan, un guardia civil en la leal, verdadera y completa extensión del concepto; “el guardia”, que llegó destinado a mi pueblo y allí conoció a Elisa la es que su mujer desde hace un montón de años. Naturalmente tras el retiro, en el pueblo recalaron.

Y uno de los días del verano pre pandemia se presentó con un facsímil de la CARTILLA DE LA GUARDIA CIVIL de 20 de diciembre 1845, ed. de 1846 como el que les muestro en la fotografía; ejemplar que traía dedicado y que tuvo la generosidad de regalarme. Con una preciosa y esmeradísima letra redondilla, letra de de guardia civil, escribió la siguiente dedicatoria:

¡El honor fue mi principal divisa  -1967 a 2010- y sigo mi legado!

A mi Coronel con cariño. Santa Eufemia 14-08-2019.

A Juan, que me imagino habrá recibido la noticia con gran disgusto, desagrado, sofoco y contrariedad…; vamos, ¡con un  cabreo de padre y muy señor mío! A Juan le dedico mi trabajo de hoy: a él y a tantos guardias civiles de todos los empleos que durante siglos han memorizado y cumplido todos y cada uno de los artículos de “la cartilla”; que han vivido su profesión, vocación y vida con arreglo a sus añejas pero imperecederas disposiciones, recomendaciones y mandatos.

Pues bien; llegaron unos señores (¿?) que tras “descubrir”  a la Guardia Civil (FG. dixit) han hecho, pasito a pasito, todo lo posible por borrarla del mapa y ahora lo hacen atacando precisamente a su esencia, su credo, sus sentimientos y sus raíces mediante la publicación para “obligado cumplimiento” de un Código Ético de ”conducta personal”.

Ya es irónico; los señores (¿?) de un partido, el PSOE,  el de la cal viva, el que ha robado por valor de millones de euros, cuyo director general designado por aquel se llevó hasta el dinero de sus huérfanos, que se han gastado los impuestos de los españoles en mantener casas de alterne y lenocinio viene ahora a regular la “ética y conducta” de los guardias mediante preceptos que ya recoge  su centenaria cartilla en sus, principalmente, 35 primeros artículos con una prosa antigua, entrañable, recia y directa a veces, florida otras: breviario de ética y moral, intocable; y por supuesto de “mejora” innecesaria. Y no es que lo hayan retocado ni mejorado; lo han derogado, les encanta, sin consultar; obviamente.

Y tampoco -¡No le toques ya más / que así es la rosa! – han leído a Juan  Ramón.

De la prensa de marzo de 2020

MALESTAR EN LA GUARDIA CIVIL

De un “plumazo” y con una sola disposición, han derogado la “Cartilla de la Guardia Civil”, vigente desde 1845, recopilada en 35 sencillos artículos por el Duque de Ahumada, fundador de la Benemérita. En el texto, en gran parte vigente hasta ahora, se recogía cómo debía ser la conducta de los agentes, los valores y cómo debían comportarse en el día a día.

Tras una disposición derogatoria, ha sido sustituida por un nuevo Código Ético (de “conducta personal”, se titula), cuya redacción no ha sido consultada a los responsables y miembros del Cuerpo[…] El hecho de que el nuevo Código se refiere sólo a la Benemérita y no al conjunto de cuerpos policiales y otras instituciones tampoco se termina de entender.

 

 Don Eufemio, mar. 22

 (Continuará DM; y si nos dejan)

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EL MILITAR Y LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me cuesta trabajo, mucho trabajo, ver al militar de hoy metido en la política; en la política de hoy. Parece incompatible. Podría ser que el militar, de hoy, acuda a la política, de hoy, precisamente por esa incompatibilidad que se percibe. Incompatibilidad no por impedimento legal, sino por repugnancia a lo que la política nos muestra. En una palabra: porque es repugnante para la conciencia militar que se juegue con la unidad de España.

Hay muchas similitudes entre la guerra y la política, son lo mismo, pero hoy hay muy pocas similitudes entre los hombres de armas y los políticos. Cuando no hay política aquello que decía Tallleyrand: <<la guerra es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de los militares>>, suena a peligroso, muy peligroso. Como dejar en manos de un niño el cuidado del rebaño cuando el lobo acecha.

Dice Clausewitz que la guerra es un acto político, nace de un fin político al que hay que atender preferentemente. <<La política penetra todo el acto guerrero y ejerce en él una constante influencia en tanto que lo admita la naturaleza de las energías desplegadas en la guerra>>. La guerra es un verdadero instrumento político. <<El propósito político es el fin, la guerra el medio, y jamás pueden concebirse medios sin un fin>>.

Hasta aquí está claro. Mi pregunta hoy va más allá: ¿Cuál es el fin cuando no hay política -entendida como la acción para el bienestar, la convivencia y el cumplimiento de la Ley (cumplir y hacer cumplir la Ley)-, cuando no hay propósito político, cuando no hay medio, cuando no hay nada? La respuesta está a la vista: rendición, entrega sin condiciones a cualquier enemigo que presione. Y ahora el enemigo presiona.

<<Cuando han fallado los medios  para alcanzar un acuerdo siempre ha sido árbitro la guerra. Y el juicio que ha emitido se ha basado en el poder más bien que en derecho, aunque a veces haya prevalecido el derecho>> (Mariscal Montgomery).

Montgomery no quiso apuntalar que en ocasiones no prevalece ni el poder ni el derecho, sino la cobardía, que se convierte en perdedora. Tenemos el poder, el derecho, pero nos falta el propósito político. Nos hemos entregado. Se llama rendición o traición; alta traición.

¿No será que la política es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de estos políticos inconscientes, que basan su actuación en lo personal o partidista?

La incompetencia política, como demuestra la historia, nos ha conducido a las mayores calamidades: La guerra. No echemos la culpa a quienes no la tienen.

Aunque hay grandes políticos, trabajadores honestos, minimizados por sus propios partidos que no les permiten destacar por su espíritu crítico. Cuando no hay política, no hay objetivo, no hay nada. Sin propósito, llega el despropósito.

Nuestro caso: La unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional. Esa es la acción de la política, toda su obra debe estar dirigida al objetivo fundamental, la unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional. Esa es la razón por la que la Constitución acoge el artículo 8 y deja en manos de los poderes del Estado la ultima ratio. Porque lo es todo; conviene repetir: la unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional.

Mantener a cualquier coste ese objetivo significa progreso, bienestar y convivencia. Lo otro, lo de ahora, es desasosiego permanente y ruina; a la que vamos de cabeza. Hemos perdido cobardemente. Nos han entregado sin luchar.

De Maquiavelo extraemos las claves de la política y de la guerra: organización y disciplina. Sin ello no es posible ni política ni guerra.

De vez en cuando los políticos continúan su actividad con la guerra, pero ahora se ve a los militares retirados dar el paso al otro lado: la política. ¿Les extraña? Intentan remediar el desaguisado en lo poco que pueden hacer; antes del desastre total; por su conciencia y honor. Lo extraño sería que ese paso les llevase a lugares donde ni se ama a España ni se defiende lo que durante años han servido, y juraron muy jovencitos. También ha ocurrido.

Si un militar da el paso al otro lado, es porque: ama la paz y sabe hacer la guerra. Nunca para destruir su Nación ni saltarse la Ley a capricho. Lo suyo, como debería ser lo de los políticos, es defender la unidad de la Patria, la integridad territorial, el orden constitucional.

<<Amar la paz y saber hacer la guerra, estimándome y premiándome mi rey, no solo por mi competencia en la guerra, sino por lo que le aconsejo en la paz. A ningún rey que sea sabio y prudente y quiera gobernar bien, le conviene tener junto a sí otra clase de personas, porque si son demasiado amantes de la paz o de la guerra, le harán cometer errores>> (Maquiavelo- El Arte de la Guerra).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Publicado el 2 enero 2019

 

LA GUERRA MÁS ALLÁ DEL ARTE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El concepto de guerra ha dejado el ámbito de los uniformados, sus armas y procedimientos. Ahora lo abarca todo y sus tropas pasan más horas frente a los simuladores y las pantallas que en las trincheras y alambradas. Por eso los ejércitos cada vez se llenan más de burócratas seleccionados con esmero e instruidos con precisión. En definitiva, cuando Clausewitz definió la guerra como un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad, todavía no concebía que ese medio, la fuerza, para lograr el fin, someter al enemigo a nuestra voluntad, no fuese tal y como él pensaba. Inaudito, contradictorio. Cierto. Lo cual no invalida el concepto de guerra sino simplemente el medio utilizado: la fuerza. Fue Spinoza el que se adelantó a los tiempos; porque conocía el alma humana, es decir, la razón: «La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia». No ofrece la menor duda. Estamos en guerra.

Es difícil diferenciar los estados de paz y guerra. No son los cañonazos, ni su ausencia, lo que define actualmente la guerra o la paz, sino que, como siempre, su finalidad permanece ante todo: conseguir el dominio de la voluntad de los otros, la imposición de la propia voluntad sobre el resto de voluntades. Solo ha sufrido una poderosa modificación: el medio para lograrlo. Sin violencia física se apunta directamente a la virtud, es ahí hacia donde se dirigen los ofensivos misiles.

Una peligrosa religión que empieza a propagarse con cada vez más adeptos que, sin la más mínima necesidad de recurrir a la violencia generalizada, ni a la confrontación de máquinas de guerra letales, usa la mezquindad y la ignorancia disfrazadas de justicia y benevolencia para apoderarse de las voluntades.

Las actuales máquinas producen efectos devastadores, limitando las voluntades y penetrando en las conciencias sin apenas oposición. Las flechas van directamente a la libertad de las conciencias. Lo más valioso que tiene el hombre queda mermado y suprimido gracias a los nuevos generales instalados en la aparente burocracia que juegan con su nuevo armamento. Sin pisar una trinchera avanzan y ganan terreno como la más poderosa de las armas que jamás haya existido.

Pero hay principios inamovibles. Formas de ganar esta guerra.

No se gana de un día para otro. Batallas perdidas no significan la definitiva derrota. En ocasiones vienen hasta bien. El que se precipita por la rapidez de la pendiente acaba erosionado y sin control.

La paciencia da lugar a la meditación. Los nervios son poderoso enemigo.

Hay muchas armas, y pocos armados que sepan manejarlas y obtener todo su rendimiento. Armas innecesarias lastran a muchos ejércitos. No hacen falta ingenios en el frente sino atender a las necesidades y posibilidades que las armas te ofrecen. Siempre serán menores que las que tu mente imagina, pero tu mente está  para suplir sus deficiencias.

Solo hay algo que puede oponerse a esta nueva generación de armas, a estos nuevos procedimientos, a estos generales burócratas: la voluntad de vencer. Si no sabes lo que eso significa te daré la definición que aprendíamos en nuestra antigua Doctrina militar:

<<La Voluntad de Vencer debe entenderse como el firme propósito del Mando y de las tropas de imponerse al adversario en cualquier situación, por desfavorable que esta sea. Implica fe en el triunfo, tenacidad para alcanzarlo y actividad insuperable en la ejecución. Supone una acendrada identificación con los ideales patrios, un arraigo, un perfeccionamiento y una exaltación de cuantos valores morales animan y conducen al logro de la victoria. Inherentes unos al propio individuo, conseguibles otros por una adecuada instrucción, y perfeccionables todos, constituyen el primordial exponente de la valía de un Ejército>>.

Es otra de las características de esta guerra moderna a la que me refiero. Sigue siendo la voluntad de  vencer la mejor de las armas, porque incluso derrotado es invencible su resistencia y deseos de empezar de nuevo la lucha.

Todos somos necesarios; en ocasiones el corneta más que el general porque sin él no se oiría su voz, sus órdenes, y todo el combate se reduciría a ruido.

Los tristes no valen para la guerra, ni los melancólicos, ni los que deben mucho a la tierra, tanto que temen ser sepultados bajo ella.

Un general no debe estar muy ocupado. Su única ocupación es pensar y decidir por él, no por los demás, y hacerlo para los demás. Hablar con su gente y palpar el estado de ánimo de sus soldados, antes y después del combate, en la victoria y en la derrota.

La guerra es mejor ganarla antes de emprenderla, pero los políticos no dudan antes de perder su puesto exponer las vidas de otros para salvar la suya. Así ha sido y así será.

De entre todos los soldados el más valiente es el más callado. Los arrogantes no suelen tener madera de héroes sino de lo contrario.

El compañerismo no es dar ánimo al del al lado sino permanecer a su lado, saber asumir su tristeza y compartirla. Si es necesario morir con él y por él, sobre todo no dejarle morir abandonado.

La guerra nunca debería darse, pero para ello tendría que dejar de existir el hombre y, aun así,  pelearía el fuego contra el agua y el viento contra todo.

No existe la paz desde el momento que existe el alimento. El alimento es variado y codiciado. Es el poder y su soberbia.

Nunca bastó con ganar una batalla. Lo difícil viene después. Esa es la razón por la que nunca estamos en paz.

Al hilo de lo expuesto les diré, para terminar, por hoy, que Ejército somos todos y que el verdadero enigma es saber quién es el enemigo y dónde está.

Esta nueva guerra ha dejado de ser un arte. Los campos de batalla se han trasladado a las cloacas; y allí no hay espacio para el arte, sino para  todo lo contrario.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

25 noviembre 2019

SOLDADITO ESPAÑOL General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Soldados españoles en Letonia

Con paso doble marchaban los soldados convertida su aventura en danza popular de aquella guerra que hacía el pueblo con los hijos de sus entrañas: Cuba, Filipinas, África. Al mal tiempo buena cara, con pasodoble incluido, en honor de los que solo volverían muertos en campaña: Soldadito español, soldadito de España

La guerra ya no es algo popular, se ha profesionalizado y así el oficio de soldado se aleja del conjunto social, aunque siga siendo el mismo, con las mismas glorias y penas del pasado, con su grandeza y su enorme pobreza. Hace mucho tiempo que los soldados dejaron de ser algo próximo y conocido. Nadie ya les hace un pasodoble ni su nombre aparece en las portadas. Solo cuando truena; literal. El resto, la guerra, es algo alejado hasta del lenguaje castrense más puro y académico, reducido a melifluos términos más acordes con la hipocresía global: riesgo, amenaza, conflicto, enfrentamiento, adversario, el malo contra el bueno, y un sinfín de términos que eluden la realidad que todo lo engloba: la guerra.

Ahí está. Ahí está.

Evitamos pronunciar lo inevitable: llamar a las cosas por su nombre.

La recién aprobada Estrategia de Seguridad Nacional 2021 recoge, de pasada, la palabra guerra cinco veces; como en un afán de eludirla. El conjunto del documento prioritario de nuestra Defensa es una serie de divagaciones sobre un mundo novelado donde abunda la prosa anglosajona de difícil asimilación; seguramente para confundir al enemigo.

La guerra puede haber variado en sus procedimientos, pero sus honduras responden a los mismos pesares de la condición humana. Miguel de Cervantes: «Calla amigo Sancho, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza».

Evaristo San Miguel, general, político e historiador: «Organizar la fuerza armada de tal modo que hallándose siempre pronta a combatir con los enemigos interiores y exteriores del estado, nunca pueda moralmente ponerse encima de las leyes».

Permanentes cambios, enemigos interiores y exteriores: la inevitable guerra que se enmascara de mil formas y cambia su aspecto, su nombre.

La paz, nos dice Spinoza, es «no la ausencia de la guerra, […] Es una virtud, un estado mental, una disposición en pro de la benevolencia, la confianza, la justicia».

La guerra se disfraza en este continuo carnaval. Heráclito de Éfeso afirmaba como postulado fundacional, que «la guerra es el padre y el señor de todas las cosas. Y a unos hace libres y a los otros siervos». Inevitable.

Nos enseña la doctrina militar que «La tradicional frontera entre guerra y paz se difumina dificultando la identificación del final de dichos conflictos con la concepción clásica de victoria o derrota». Ahora ahí está.

Si no entendemos todo esto nunca adivinaremos la guerra del futuro —que puede haber ya estallado— y seguiremos anclados en el pensamiento de guerras pasadas.

Avisaba Clausewitz del peligro de que con un conocimiento imperfecto de los hechos creamos que «exista un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra». Más claro si cabe: «Los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales».

Indefinición, efectos inconmensurables, inminente peligro. No nos confiemos.

Estos días con motivo del ataque de Rusia a Ucrania es recurrente hablar de despliegues y armamento, pero poco de los soldados que despliegan en el marco de la OTAN.  Heroico pueblo el ucraniano que se une ante la invasión que pretende cortar su libertad. Detrás, en su retaguardia, están los soldados de la OTAN, los de España.

¿Quiénes son esos soldados? Profesionales que se preparan para una trascendental misión por encima de cualquier otra. Dejémonos de eufemismos: la guerra.

La nobleza y grandeza de una nación se mide también por el cuidado de sus tropas, por no abandonar nunca a sus soldados. «El legionario romano juraba que había de servir a la República por tiempo de veinte años, si cumplidos estos continuaba en el servicio voluntariamente le distinguían con el nombre, honor y utilidad de veterano. Si dejaba el servicio le daban su licencia, que llamaban ejautoramentum, y el peculio castrense que le correspondía para que viviese con comodidad el resto de su vida» (Flavio Vegecio Renato, Instituciones Militares).

La preparación de un soldado es cada vez más especializada y requiere una forma de pensar y actuar que nada tiene que ver con otras profesiones. Es el único oficio donde se ofrenda la vida si necesario fuera. Donde el soldado es la pieza decisiva.

Suenan los tambores de guerra. ¿Y nuestros soldados? Inmersos en este cambiante escenario. Allí donde nadie quiere mirar ni pensar, están ellos. Ahora no se trata de pandemia, ni de la lava de un volcán, ni de incendios ni nevadas. Es el frente de guerra. En primera línea.

Los responsables políticos de nuestras Fuerzas Armadas sacan pecho exhibiendo nuestra preparación y adecuadas armas para junto a nuestros aliados hacer frente a cualquier contingencia en Europa o allí donde se nos reclame. Podemos certificar que nuestros soldados poseen una preparación y un espíritu que está entre los mejores del mundo. No hay la menor duda.

La duda surge de un problema lejano del que nadie quiere hacerse responsable y todos miran con recelo.

El planteamiento inicial para la profesionalización de los ejércitos escondió los gravísimos problemas que trajo la supresión del servicio militar obligatorio. En pocos años las unidades quedaron bajo mínimos y en algún caso sin operatividad. Profesionalidad equivalía a temporalidad, sin futuro, ni más salida que la de la puerta del cuartel y un infinito desagradecimiento. Los años de bonanza económica dejaron al descubierto los grandes errores cometidos. Ejércitos vacíos; buques sin tripulaciones, aviones sin volar y armamento sin soldados. Los Cuarteles cerrados y vendidos a precio de saldo.

Pretendíamos tener soldados a bajo precio y corto tiempo. Mano de obra barata y silenciosa. Unos años de esfuerzo, sacrificio y una despedida rápida y sin futuro.

La crisis económica hizo que de nuevo aumentasen las solicitudes para ser soldado. Pero la solución al futuro sigue sin llegar.

En época de crisis no hace mudanza. Cierto. Pero cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

Lo único que sigue intacto es su espíritu y disponibilidad. La guerra llama a nuestras puertas y ellos están para recibirla. Son nuestros soldados.

Amós de Escalante nos hizo vibrar con una de las mejores definiciones de nuestro soldado, que merece nuestro recuerdo y compañía en estos momentos de incertidumbre. Aunque no sea con un pasodoble.

«No hay a su duro pie risco vedado;

sueño no ha menester, treguas no quiere;

donde le llevan va; jamás cansado

ni el bien le asombra ni el desdén le hiere:

sumiso, valeroso, resignado

obedece, pelea, triunfa y muere».

Nada impide, sino que exige el recuerdo y reconocimiento a nuestros soldados, pensar en ellos; y su labor aquí y allí, en la guerra.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

P.D. No puedo evitar recordar la irresponsabilidad del que por un puñado de votos dijo: «Sobra el Ministerio de Defensa» y aún tiene la desfachatez de hacerse una foto con ellos en el frente.

Blog: generaldavila.com

10 marzo 2022

ANÁLISIS DE LA GUERRA DE UCRANIA. NAVARRA INFORMACIÓN. Rafael Dávila Álvarez

En una amena tertulia se ha analizado con el General Dávila y el ex embajador en Rusia o Irak, José Antonio Yturriaga, la guerra Rusia-Ucrania sin filtro. La guerra comentada por auténticos especialistas». De lo militar a lo diplomático. «»Putin no teme a la OTAN, sino a la libertad».

Desde el enlace con youtube

Blog: generaldavila.com
9 marzo 2022

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO. EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima quincuagésima novena

Lo leímos y nos lo creímos: la ministra de no sé qué y de agenda no sé cuanto, Sra. Belarra, se encampana, se ofende tira de su moral de cartón piedra y amenaza con dejar su relevante puesto -para ella- en  el organigrama del gobierno socialcomunista que, felizmente y pastoreado por el gran mentidor designa y  dirige los destinos de España (¿?).

Todo esto después de enterarse, y negarlo, de que además de cascos, tiritas e Ibuprofeno, el gobierno – caído de nuevo del caballo su histriónico líder (¿?) – enviaría un inmenso arsenal de armas ofensivas: RPG,s, balas y alguna “metralleta”.  Y lo haría  “a la resistencia ucraniana”, tal en las películas de la WW2, como si aquello no fuera, todavía, una Nación con su gobierno y sus instituciones.

Pero, a lo que íbamos: Doña Irene, pasado el primer sofocón y recibida la notificación hipotecaria del nidito que me imagino se estará preparando se lo repensó; y como no podría ser de otra manera, sigue con el cazo extendido: ¡Faltaría más!

En fin, no olviden ponerse en modo ironía; y al soneto.

De la prensa de marzo de 2022

La semana pasada Ione Belarra amenazó a Pedro Sánchez con dimitir si el Gobierno mandaba armas a Ucrania. Entonces, la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, cargo por el que cobra 74.858 euros al año, se salió con la suya y el presidente, que es quién marca la agenda internacional, asumió como propias las tesis de Podemos dejando a España como uno de los únicos países que no mandaba armas para ayudar a las tropas ucranianas, pese a la opinión contraria de algunos de sus ministros más cercanos, como el de Exteriores, Defensa o el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Este miércoles, una semana después del inicio de la invasión rusa, Sánchez ha dado marcha atrás, ha aceptado el envío de material armamentístico y Belarra ha salido a los pasillos del Congreso para criticar la medida haciéndose la sorprendida, aunque lo sabía desde ayer.

Don Eufemio, mar. 22

(Continuará Dm; y si nos dejan)

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Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae

LAS COSAS DE DON EUFEMIO.

EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ

Entrega cuadrigentésima sexagésima

 Leo que “las redes sociales se han incendiado” ante la tremenda metedura de pata de TVE que ha colocado Odesa en el valle oscense de los Pirineos que “nos separan de Francia” tal  decía la Enciclopedia Álvarez; y qué verdad decía. Pero muchas veces el error, la errata superan a la realidad y vistas las cosas, vista la disposición y  vistos los medios que de toda naturaleza está usando y preparando  Europa por si al ruso se le calienta la boca y no se para ni en el Dnieper ni en Odesa ni en la frontera polaca, que todo es posible; pues, ¿qué quieren que les diga?

Para “saber más” sobre el patinazo o desconocimiento del tema, todo también posible, vayan si les place y para mejor comprensión al segundo de los tercetos y al estrambote. 

 De la prensa de marzo de 2022

 EL ERROR GEOGRÁFICO DE RTVE CON LA GUERRA DE UCRANIA QUE DESATA LA RISA EN LAS REDES SOCIALES

Odesa es la tercera ciudad más poblada de Ucrania y está situada al sur del país. Ordesa,  en cambio, es uno de los Parques Nacionales más bonitos de España y se encuentra en el Pirineo aragonés, más concretamente en la provincia de Huesca. Sin embargo, no lo deben tener muy claro y este viernes cometieron un error geográfico que ha desatado la furia y la risa a partes iguales en las redes sociales.: «EL EJÉRCITO RUSO SE DIRIGE HACIA ORDESA», se podía leer en en la página web de Radio Televisión Española.

Don Eufemio, mar. 22

(Continuará Dm; y si nos dejan)

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UCRANIA: PUTIN NO TEME LAS ARMAS. TEME LA LIBERTAD

«La libertad de Ucrania aún no ha perecido, ni su gloria»

Putin no teme las armas de la OTAN. Teme la libertad.

Como llama encendida prenderá sus talones aún cuando huya.

Hoy en homenaje a un pueblo que lucha y sufre les mostramos su himno, lleno de belleza y firmeza, porque es eso: un canto a la libertad.

Mientras Ucrania da un ejemplo al mundo es hora de darse cuenta de lo que cuesta vivir en libertad y la constante vigilancia a la que debemos someter a a aquellos que limitan nuestro pensamiento y movimiento.

La guerra es dolor, pero sobre todo es prisión moral y física.

Hoy con su himno como bandera rendimos un homenaje de admiración a todos aquellos ucranianos que luchan por su patria. Por la libertad de Ucrania.

LETRA DEL HIMNO DE UCRANIA

La libertad de Ucrania aún no ha perecido, ni su gloria

Aún a nosotros, hermanos ucranianos, nos sonreirá el destino.

Nuestros enemigos se desvanecerán, como el rocío bajo el sol,

Gobernaremos nosotros, hermanos, en nuestra propia y libre tierra.

El alma y cuerpo sacrificaremos por nuestra libertad

Y mostraremos que nosotros, hermanos, somos de la nación cosaca.

Resistiremos la lucha por la libertad, desde el Syan al Don

No dejaremos que otros manden en nuestra madre patria.

El Mar Negro sonreirá y el abuelo Dniéper se regocijará

Ya que en nuestra Ucrania la fortuna florecerá de nuevo.

Nuestro empeño y nuestro sincero esfuerzo será recompensado

Y la canción de la libertad resonará en toda Ucrania

Haciendo eco en los Cárpatos, y retumbando a través de las estepas

La gloria y la fama de Ucrania serán conocidas por todas las naciones

Aún no ha muerto la gloria ni la libertad de Ucrania

Aún a nosotros, hermanos compatriotas, nos sonreirá el destino.

Se desvanecerán nuestros enemigos, como el rocío bajo el sol

Gobernaremos nosotros, hermanos, en nuestra propia tierra

El alma y el cuerpo sacrificaremos por nuestra libertad

Y mostraremos que nosotros, hermanos, somos de la nación cosaca

«La libertad de Ucrania aún no ha perecido, ni su gloria».

HIMNO DE UCRANIA

Blog: generaldavila.com

8 marzo 2022

EL REGRESO DEL REY JUAN CARLOS I Rafael Dávila Álvarez

La fiscalía, al fin, se ha pronunciado.

Llevo tiempo dándole vueltas al tema de la injusticia que se está cometiendo con nuestro Rey Don Juan Carlos, de manera impúdica, y cómo nadie sale en su defensa que es la de España y la historia de estos años tan brillantes para nuestra Patria.

Desde mi humilde persona procuro luchar y recabar apoyos para ello, por España y nuestra historia, con resultados, como es lógico, mínimos ya que aquí, en este humilde blog, no hay inversión ni diversión, aunque haya mucha intención.

No importa porque sé que muchos lo leen y mantengo la alerta de la infantería española, que son todos ustedes; pero es insuficiente a todas luces.

Como les digo le doy vueltas al tema y creo que sería necesaria una campaña bien dirigida para devolver a España la figura de su Rey y ensalzar su deteriorada imagen que ha sido manipulada (con mala intención) por gente cuyos nombres nos avergonzaría de darse a conocer, incluso el de algunos que dicen haber sido sus fieles amigos y hoy gozan de brillantes ingresos y posición, gracias a él. Son legión. Pero ese no es el tema, aunque me duele y calle.

El tema es que desconozco los pasos a dar y con quién contar para iniciar una campaña de recuperación de la imagen de nuestro Rey, en justicia y equidad. No hay derecho a este silencio mediático y generalizado que hace que nuestro Rey sufra, callado y con dolor, el mayor de los sacrificios que se le ha pedido (y no ha sido el único).

Han echado al Rey de España ¿dinero, mujeres…? ¡Venga Ya! ¡Traición! ¿Quién le ha echado? ¿El Gobierno, la Fiscalía, el CNI, los medios?, ¿o ha sido el algoritmo?

No es fácil transmitir la idea cuando el sentimiento puede más que el pensamiento, pero ustedes que son gente de «sentir y sufrir España» comprenden la inquietud que les transmito y este mi interrogante: ¿Podemos hacer algo?

No somos nada. No podemos dar más que cariño y la vida si necesario fuera.

Creo que puede hacerse incluso más que dar la vida. Y nadie lo hace por España.

Hay otros intereses por medio.

Esto es una reflexión sin más. De esas que en la soledad le preguntas al amigo: ¿Qué hago?

Sé la respuesta de los mediocres.

—¿¡Para qué te metes en estos líos!?

¿Tendrán razón?

La historia reciente de España, su plena inmersión democrática, tiene un nombre: Juan Carlos I. La internacional también. La económica, científica, cultural, militar y deportiva no se entiende sin la figura de un Rey que ha estado en todo y con todos.

Don Juan Carlos no necesita ni quiere un apoteósico recibimiento ni un regreso en olor de multitudes. El Rey, herido por el asno doméstico que mató al león de una coz, solo quiere un regreso a su patria, tranquilo y en paz, en armonía con su pueblo y con respetuosa majestad a la Corona que encarna su hijo.

Durante estos últimos años se le ha pedido el mayor de los sacrificios: abandonar su Patria. Ha sufrido el mayor dolor de un Rey: alejarse de su Patria. Lo ha hecho con estoicismo, en silencio por España, por la Corona y jamás ha hecho el más mínimo ademán de forzar la situación, ni siquiera buscar apoyos para crear un clima favorable, ni pedir nada ni rehusar. Tremendo sacrificio.

Pasa el tiempo y ese silencio se hace cada vez más sonoro e insoportable, nos llega el ruido del dolor.  Alguien debe escuchar e interpretar. Lo que tenga que ser sea. En España.

La Corona de España está teñida de sacrificios y esta monarquía constitucional iniciada en España con Don Juan Carlos tuvo el mérito de la reconciliación, de la estabilidad, de pasar la voz al pueblo español. Darle mayoría de edad mientras el Rey lo enseñaba al mundo: ahí está España. Esa es España. El Rey moderaba y su magistratura daba ejemplaridad sin tomar partido en la contienda política, por encima de ella. Incluso fue puesto a una durísima prueba cuando alguien quiso embestir a España, darle una cornada mortal en el corazón. Mantuvo el orden constitucional dentro de la legalidad vigente. A otros nos gustaría haberlos visto en su lugar.

No dejó por ello de empujar, de alentar y ser un estímulo moderador siempre. Símbolo y exponente de la nación.

¿Alguien lo duda? ¿Argumentos para rebatir lo dicho?

Sin duda en algún momento la nación no ha estado a la altura. Pero todos nos incluimos. No ha habido Poder del Estado que pueda tirar la primera piedra.

Leo en Carlos Seco Serrano: «Conmueve la magia de la realeza a aquellos que no la aman, cuando un buen día les sacude la presencia del hombre que la simboliza, de la bandera que lo precede o de la música que lo acompaña. Una escena dolorosa, la partida de Carlos X, hacía decir a Balzac: “Aun detestando a los reyes, debemos morir defendiéndolos, en el umbral de sus palacios, porque un rey somos todos nosotros, un rey es la patria encarnada…».

Definido en sus primeras palabras: «Quiero ser el Rey de todos los españoles». Todos. Un proyecto común y en comunidad. Como dice Jaime Mayor Oreja: «El Rey de los monárquicos y de los republicanos, el Rey de los vencedores y de los vencidos, el de los que permanecieron en España y el de los que salieron de ella, el de las derechas y el de las izquierdas, y también el Rey territorial de todos: los castellanos, los catalanes, los asturianos, los vascos o los canarios… El Rey de España y el Rey de las Españas, de las interiores y de las exteriores, de las pasadas y de las futuras. El Rey de la memoria y el Rey de la modernidad».

Ese ha sido el Rey Don Juan Carlos I. Continúa diciendo Mayor Oreja, «la monarquía de D. Juan Carlos ha transformado España que ha pasado de ser un elemento de discusión nacional a ser un factor determinante de integración nacional».

No hay mucho más que decir, aunque puede que en estas últimas palabras encierren la razón de tanta ingratitud a la Corona: su capacidad de integración.

Es difícil olvidar las palabras de Alejandro Magno: «La carga de un Rey es hacer bien y oír hablar mal de ti».

Esperamos que la normalidad vuelva. Lo hacemos desesperadamente.

El regreso del Rey Don Juan Carlos a su patria: España.

Por el bien de todos es mejor que no tengamos que repetir aquello: «La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos».

Mejor que sean los españoles sin adjetivar los que defiendan España. A su Rey, su himno y su bandera.

Lo que tenga que ser: sea. En España y contando con los españoles de a pie.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 marzo 2022

«LA GRAN DERROTA DE PUTIN» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Se dice que en una guerra la primera victima es la verdad. Pero de las guerras lo único que se sabe con certeza es cuando empiezan, no cómo y cuando terminan. Las guerras se libran y se pierden en diversos escenarios, pero solo se pueden ganar en el terreno de la política. De nada valen las victorias si no contribuyen a una finalidad política.
En Europa vuelven a sonar los tambores de guerra. Putin ha abierto la caja de Pandora, sin darse cuenta lo mucho que costó cerrarla, y el fantasma de la guerra cabalga de nuevo. Podrá ganar la batalla de Ucrania, pero por la resistencia encontrada y las reacciones que no esperaba, ha perdido la guerra en lo referente a su seguridad europea y tendrá que compensar su vulnerabilidad con más gastos militares, algo que no le ayudará a levantar su maltrecha economía.
Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, un país ha invadido a otro, y volvemos a hablar solo de geopolítica y de economía, pero los europeos no podemos perder la brújula de nuestro destino.
Cuando los tanques de Hitler entraron en Polonia, en 1939, una anciana salió a su encuentro furiosa, amenazándolos con una azada. Una vecina le dijo: «Es absurdo lo que haces, eso no sirve para nada». Sí sirve, contestó la señora. «Sirve para dejarles claro de parte de quien estoy»
Y es que los carros de combate modernos debido a sus dimensiones y a su gran gasto de combustible, (sobre todo los T-90 rusos), como los errores, cuesta mucho sacarlos del hangar pero en cuanto se encuentran en el campo de batalla no hay forma de pararlos.
«Cuando se está en medio del enemigo, ya es tarde para ser cauto» ( Séneca).
Rusia ha vulnerado los tratados internacionales por las ansias de un dictador que elimina a todo el que le planta cara, aspecto en que Putin iguala a su maestro Hitler.
Pero aunque haya guerra, hay otras cosas y entre sus consecuencias : desconsuelo, miedo y mucha «hambre». Cuentan las memorias de nuestra Guerra Civil que los cines de Madrid estaban siempre llenos y el público hacía grandes exclamaciones si en la película salían banquetes con este panorama.
Robert de Niro ha venido a España a darse un homenaje en el Ritz para promocionar los 20 años de Madrid Fusión. Pobre, que culpa tiene él de la guerra en Ucrania. Pero no son las fechas más idóneas como para darse «La Grande Bouffe».( La gran Comilona) como en la película franco-italiana de 1973.
Pero, ¿cómo está siendo la respuesta de Europa? Pues la de siempre, al principio nula, a la vieja Europa siempre le costó aprender.
Después de las dos guerras mundiales y la guerra de los Balcanes, ahora nos encontramos con la invasión de Ucrania por Rusia y los líderes políticos se afanan en aplicar algunas sanciones económicas a una acción de guerra, como si eso le importara al dictador.
En esas estábamos con una Europa sin decisión, olvidándose de dotar a las fuerzas del Eurocuerpo, Fuerza de Reacción Rápida terrestre (NRF en sus siglas inglesas) de la OTAN para 2020, que le permitiría desplegar hasta 60.000 soldados en pocos días y en cualquier lugar del mundo donde estalle un conflicto que requiera la intervención de la Alianza Atlántica.
Últimamente parece que Alemania rompe su política pacifista con una fuerte inversión en su Ejército y abandona la timidez endémica en materia de defensa, con la tolerancia cómplice hacia Moscú que parecía tener Angela Merkel. El nuevo canciller Scholz anunció una inversión multimillonaria para poner a punto su Ejército, así como el incremento del gasto en Defensa hasta el 2% del PIB. Que cunda el ejemplo.
La UE aumentará así su presupuesto en defensa y tendrá mayor autonomía estratégica siempre dentro de la OTAN. Ante el peligro ruso, Suecia y Finlandia reafirman su derecho a entrar en la Alianza Atlántica, a pesar de las amenazas vertidas desde Rusia si entran en la organización.
Aún siendo de las últimas España está junto a sus aliados. Aún abriendo otra brecha en el Gobierno por la oposición de Podemos y, a tan solo dos días de haber dicho lo contrario, se ha sumado a la mayoría de las naciones de la UE y decide por fin enviar armamento ofensivo a Ucrania, también se sumará a las maniobras de la OTAN en la frontera de Noruega con Rusia, ejercicios estos que han irritado a Putin porque sirven a la Alianza para mostrar su capacidad de disuasión ante los rusos. Se trata simplemente de compensar el enorme desequilibrio bélico entre la democracia invadida y la dictadura invasora.
Se espera siempre la protección de Estados Unidos, aunque creo que los norteamericanos están hasta el gorro de poner los muertos, el material y millones de dólares ante la pasividad de Europa. Por eso la OTAN, única gran barrera que puede contener a Putin, debe reforzar militarmente las fronteras de manera permanente entre sus países miembros y Rusia, en previsión de que igual que hoy invade Ucrania, mañana lo puede hacer con otros países. No a la guerra, Sí a la OTAN.
Por cierto ¿dónde están los del «no a la guerra»?, no los veo, y no tiene pinta de que vayan a salir. Me gustaría ver en la calle tanta gente como para la guerra de Irak, me gustaría que en los Goya le hubieran dicho algo a Putin, me gustaría…
En Latinoamérica, México se ha negado a sumarse a las sanciones como el nuevo Ejecutivo de El Salvador y se han abstenido Cuba, Bolivia y Nicaragua. Si falta Venezuela en este «ramillete democrático» es solo porque el país de Nicolás Maduro ha perdido el derecha al voto en la Organización por no pagar sus cuotas.
Las democracias consolidadas, tienen que dejarse de tonterías si quieren ser libres. Si no nos preparamos, en breve rendiremos cuentas y honores a Putin el desalmado líder, quien recientemente ordenó a los ministros de Defensa y al jefe del Estado Mayor, que pusieran las fuerzas de disuasión nuclear del Ejército ruso en régimen especial de servicio de combate, según él en respuesta a las declaraciones agresivas de los líderes occidentales y, a las ilegítimas sanciones impuestas a Moscú por Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Canadá. (El endurecimiento y aislamiento financiero a Rusia y el nutrir de armas a Ucrania con dinero de la UE fueron los motivos de la nueva orden de Putín que consideró como una agresión).
Veremos como evoluciona la guerra. Si se alarga, será terrible para los ucranianos pero, también, un fracaso para Putin. La economía rusa, a medio y largo plazo, puede resultar seriamente dañada y ver mermadas sus posibilidades de desarrollo.
Veremos que hace China, la posición más cómoda será que se refugie en la abstención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y aportar su potencial económico para aliviar el peso de las sanciones que caerán sobre Rusia.
Y en este trágico y revuelto escenario, es cuando aparecen los nefastos políticos de provincias, los que quieren comparar a España con Rusia y a Ucrania con Cataluña. Es una indecencia moral que solo demuestra la hispanofobia de Oriol Junquera y en general de la mayor parte del separatismo catalán. Los independentistas se han apresurado a buscar similitudes entre la situación ruso-ucraniana y la de Cataluña.
Nos toman por analfabetos.
La guerra de Ucrania es un caballo desbocado que nos golpea después de la de la covid-19. Está aquí al lado, nos toca despertar y construir instrumentos para defender los derechos humanos, la democracia y el derecho internacional.
No sirve con desear mucho el «no a la guerra»: si Rusia deja de combatir, no hay guerra; pero si Ucrania deja de combatir, no habrá más Ucrania.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza marzo 2022.

Blog: generaldavila.com

6 marzo 2022

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima quincuagésima sexta

(Por si no leyó el artículo del pasado jueves día 3 le resumo la exposición de motivos de dicho día)

Han sido 6 días de febrero, cinco días de vértigo en los que el PP ha pasado (leído en la prensa) de pegarse  tiros en el pie  a pegárselos en la entrepierna”.

Y  hoy, jueves 24, que escribo estas letras, tras lo que parece un cierre -¿en falso?- de la crisis que sería definitivo en un congreso extraordinario en los días 2 y 3 de abril bueno sería que los ánimos se calmaran y el partido azulón volviera la vista al bien general, el suyo y el de España. En estos seis días y sobre el asunto he tratado de hilvanar otros tantos sonetos referidos a la noticia más importante de cada día: tres fueron, (SUEÑOS, EN DOS y LABERINTO) en los últimos días y los tres restantes le llegan hoy sábado día 5. Como aquellos y  con la reseña habitual de la prensa, irán, todo ya glosado,  sin comentarios, excluidos los propios de los versos.

Y ahora, suponiendo que el ambiente haya sido saneado, a esperar  hasta los idus de marzo…Si bien el desenlace producido en aquellos ya es, parece, agua pasada.

De la prensa de febrero de 2022

 ***CASADO PIDE TIEMPO A LOS BARONES A LA ESPERA DE QUE LA ACUSACIÓN CONTRA AYUSO FRUCTIFIQUE EN TRIBUNALES

***PRIMERA DIMISIÓN EN EL NÚCLEO DURO DE CASADO: BELÉN HOYO ABANDONA EL COMITÉ DE DIRECCIÓN DEL PP

La reunión […] mostró la soledad de Casado y sus dificultades para entender la crisis que atraviesa el partido

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Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae

LAS COSAS DE DON EUFEMIO

EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ

Entrega cuadrigentésima quincuagésima séptima

De la prensa de febrero de 2022

 GARCÍA EGEA SE DESPIDE ‘A LO NERÓN’ EN “LA SEXTA”. INCENDIANDO EL PARTIDO: DISPARA CONTRA AYUSO Y ALMEIDA.

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Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae

LAS COSAS DE DON EUFEMIO

EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ

Entrega cuadrigentésima quincuagésima octava

 

De la prensa de febrero de 2022

 CASADO ABANDONA EL PLATÓ“Entiendo la política desde la defensa de los más nobles principios y valores, desde el respeto a los adversarios y la entrega a los compañeros».

 Don Eufemio,  feb. 22

 

(Continuará Dm; y si nos dejan)

 

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Desde el norte de la Guerra Civil con tensión: un relato inédito del bando Nacional que desmonta mitos

ABC por César Cervera

Rafael Dávila Álvarez desmonta en el libro ‘La Guerra Civil en el Norte‘ (La Esfera de los Libros) gran parte de lo de que tradicionalmente se ha dado por sentado sobre el proceso que llevó a Franco a hacerse con el mando único

El juego de tronos por hacerse con la jefatura del bando nacional a finales del verano de 1936 alumbró tensiones, empujones, malentendidos, patadas por debajo de la mesa y un sinfín de intereses cruzados que incluyeron el de naciones extranjeras. Por el testimonio de algunos de los presentes se ha podido reconstruir lo que sucedió aquellos días en los que Francisco Franco, un general africanista que se había suscrito al golpe a última hora, se hizo con el mando único en Salamanca, pero nunca con la nitidez con la que hoy lo hace el nieto de un testigo y protagonista directo de estos acontecimientos que cambiaron el rumbo de España.

Mientras dure la guerra y más allá

En la guarda del libro: tres generales y un Príncipe

El diario del general Fidel Dávila Arrondo, plasmado en el libro de su nieto Rafael Dávila Álvarez ‘La Guerra Civil en el Norte’ (La Esfera de los Libros), desmonta gran parte de lo que tradicionalmente se ha dado por sentado: si Franco salió de la ciudad como jefe de Estado no fue porque así se votara en una junta (está claro, que lo suyo no era votar), sino por lo que ocurrió luego.

«Se habló del tema en la Junta de Defensa Nacional del día 28 de septiembre y entregaron su confianza a Franco, pero realmente no le dieron el mando a nadie y no fueron capaces de ponerse de acuerdo todos esos caracteres tan fuertes y diferentes, muchos de los cuales no se llevaban muy bien. El mando lo seguía teniendo la junta de generales, lo cual es algo que no gustaba en el extranjero», aclara su descendiente, que incluye en su nueva obra estos testimonios inéditos y muchas novedades historiográficas sobre la financiación del ejército sublevado, los intereses internacionales en torno al suministro de combustible y todo lo que ocurrió entre bambalinas. «Mi abuelo tenía la costumbre de ir apuntando día a día lo que le pasaba en la vida», añade el autor de ‘La Guerra Civil en el Norte’ (La Esfera de los Libros).

Cuando Fidel Dávila y Emilio Mola repararon al día siguiente en que, a pesar de todas las conversaciones, la junta no había renunciado a sus atribuciones, empezaron a recopilar uno a uno los votos de los generales, que para ese momento «habían salido con prisas» en direcciones distintas. «Mi abuelo, que tenían un enorme prestigio en el Ejército y fama de sensato tras su paso por África, fue llamándolos, visitándolos individualmente y pudo así lograr que se redactara un decreto para nombrar a Franco jefe del Gobierno y generalísimo», señala Dávila Álvarez, hoy general de división retirado.

La 46 División de El Campesino en la ofensiva del Ebro. Quedó diezmada en Gandesa.

Pero aquello no era suficiente, no para el equipo personal de Franco. Esa misma noche, Nicolás Franco, conocido por sus horarios de búho, llamó a Dávila para expresarle que ser jefe de Gobierno limitaba mucho las posibilidades de su hermano. El africanista ofreció, como opción más avanzada, cambiar lo de jefe de Gobierno por jefe del Estado, un paso trascendental que sorprendió a muchos miembros de la junta a pie cambiada y sin comprender lo que había pasado. « Miguel Cabanellas habló todavía al día siguiente de Franco como jefe del Gobierno, no del Estado», apunta el descendiente de Dávila. El Boletín Oficial del Estado del día 2 de octubre se encargó de aclarar la confusión.

El pánico en el norte

El libro repasa la trayectoria de España y de sus militares desde la salida de Alfonso XIII del país hasta las últimas operaciones de la Guerra Civil en Barcelona, con el foco principal puesto en el frente norte donde Dávila tomó el mando tras la muerte del general Mola en un accidente aéreo. Cuando pasa casi un siglo del estallido de la guerra y muchos mitos se han venido abajo, la pregunta ya no es cómo el bando republicano pudo aguantar tanto tiempo en pie, en una suerte de David contra Goliat, sino cómo la República, con más medios financieros, la industria y las grandes ciudades en su lado de España y una parte importante de las Fuerzas Armadas leales a su causa, pudo dilapidar tan pronto sus ventajas frente a unos militares sublevados que tuvieron que improvisar a la carrera un Estado.

«El bando nacional tenía una cosa fundamental: orden, mando y disciplina. Un sistema de organización que funcionaba tanto en lo administrativo como en los campos de batalla para exprimir lo máximo los recursos tanto materiales como humanos. La diferencia entre los mandos de uno y otro bando es abismal», considera Rafael Dávila Álvarez.

‘La Guerra Civil en el Norte’ recupera un informe del general Vicente Rojo, jefe de Estado Mayor del Ejército Popular de la República, hablando en términos catastróficos de las unidades y del pánico que se respiraba en sus filas. El republicano no veía posible el repliegue estratégico y solo contemplaba aferrarse al terreno y defenderlo palmo a palmo, cosa que sabía no iba a suceder. «La opinión generalizada de que el general Rojo era un magnífico general no está justificada. Era un buen oficial del estado mayor, pero a lo largo de toda la guerra solo perdió batallas y hasta la contienda. Lo que sí se aprecia es su lucidez en los informes», argumenta Dávila Álvarez, quien recuerda que, a pesar de la rivalidad con su abuelo, la familia del republicano envió una carta de afecto y admiración con motivo del fallecimiento del general.

Otra de las novedades documentales de esta obra de la Guerra Civil, pensada para entretener, divulgar y ofrecer material nuevo a los historiadores, está en las tensiones que vivió Franco, fuera de foco, con sus colaboradores más estrechos. «En un momento dado, Franco se quejó de que sus generales llegaban tarde al frente. Un documento sugería que los oficiales debía ir más acelerados y más tempranos a sus puestos de mando», expone el autor en una anécdota, al gusto de Gila, que reviste importancia para romper con el mito del ejército completamente cohesionado y sin margen para debatir las opiniones distintas. El propio Dávila discrepó abiertamente de la orden de Franco de conquistar Valencia en vez de ir directamente a Cataluña, desde donde no paraba de entrar armamento y efectivos republicanos. «¡Pero mi general es que me vas a mandar a comer naranjas!», se quejó Dávila, medio en broma, medio en serio, a Franco.

Se calcula que hay más de 35.000 libros que tratan o mencionan algún aspecto de la Guerra Civil, uno de los episodios históricos que más interés sigue despertando hoy dentro y fuera del país. ¿Es necesario otro libro más, en este caso sobre el frente norte? Sí para Dávila Álvarez, que defiende que «hay que olvidar la guerra desde el punto de vista del enfrentamiento, pero tenemos la obligación de conocer la verdad, porque olvidar no puede significar no conocer». Profundizar, argumentar y ofrecer documentos son las señas de identidad de su libro.

ABC 3 de junio 2021 por César Cervera

Blog: generaldavila.com

Fue publicado el 4 junio 2021

MARDONIO EN TEBAS. Columna de Gabriel Albiac en ABC

Batalla de Platea. Ilustración del siglo XIX de John Steeple Davis.

«En las Estrategias de Wu se puede leer: “Cuando el mundo está en paz, un hombre de bien mantiene sus espada al alcance de la mano», lo que recuerda que Alejandro dormía con la Ilíada y la espada bajo la almohada. «Convencido que la Iliada era viático del valor guerrero –y así la llamaba-, llevó consigo la recensión corregida por Aristóteles, que denominan “del arca”, y la tenía siempre con el puñal bajo la almohada…».

Está recogido en los más viejos tratados sobre el arte de la guerra. Se es invencible cuando se sabe que solo te queda la muerte. Pero nos han querido hacer ver que existe una solución diferente a la muerte: cantar al amor y poner margaritas en los cañones. Cuando nos lo hemos creído caen sobre nosotros. No nos defendamos, sino que esperemos con nuestros cantares la lluvia de misiles que como estrellas alumbrarán esta noche.

No estaría de más, por un momento, aunque sea breve, detener la marcha, recostarnos al borde del camino y escuchar. Al filósofo, al pensador por todos nosotros que nos falta el tiempo, escuchar, escuchar, escuchar.

En esta vorágine de información que ruge como el viento en noche de crudeza invernal conviene dejar la Ilíada, no lejos, y recurrir al filósofo, al sabio, ¿qué dicen ellos de nosotros los que estamos en guerra?

Eso me ha ocurrido ayer cuando leía al maestro Gabriel Albiac en su columna del ABC. Hoy trasgrediendo la norma de este blog de no publicar nada que no sea exclusivo para el blog me honra tener la autorización del autor para reproducir aquí sus palabras.

 

Gabriel Albiac: Columna del jueves, 03/03/22. ABC

 Mardonio en Tebas

Heródoto lo narra en el libro IX de sus Historias. Al frente de las inmensas huestes de Jerjes, el general Mardonio es agasajado en Tebas. En el curso del banquete, y tal vez ablandado por el vino, uno de sus lugartenientes se sincera con un comensal tebano: “¿Nos ves a todos nosotros, persas, en torno a vuestra mesa, y ves a este ejército nuestro, acampado a la orilla del río? Pues de nosotros, dentro de poco, quedará apenas nada”. El tebano, atónito, pregunta: ¿por qué no explicar eso a Mardonio y detener el desastre? Y el persa replica, impávido: “la mayor amargura del hombre es la de saber que nada puede el saber”. Mardonio fue abatido en Platea. De sus hombres, muy pocos dieron con el camino a casa.

Me ha vuelto la reflexión estoica de Heródoto ante la horrenda displicencia que, contra el coraje ucraniano, dejaba caer el lunes un sarcástico condecorado madrileño: “¡Hay que tener cuidado con esto del heroísmo!” Mucho cuidado, sí. El heroísmo puede poner en peligro la opulenta mansión familiar. El heroísmo puede llevar a dar la vida por los tuyos. Y tal vez a salvarlos. Al precio de tu vida. El heroísmo individual de los que contienen el ataque de una potencia imperial devastadora. Solos. Y que son escarnecidos hoy por un sujeto que, para mejor honrar al Putin que sostiene a quienes financiaron su ascenso en política –Irán y Venezuela–, no se arredra ni aun ante el deshonor de proclamar esto: “Es terrible… y me duele cuando se habla del heroísmo de un señor de 55 años que va con una escopeta de caza a hacer frente al ejército ruso”. Eso es el “preámbulo de una tragedia”, dictamina, sesudo, al tiempo que subraya, amenazante, cómo “quien defiende su ciudad de un ejército profesional, entrenado y bien preparado está muy cerca de vivir una tragedia que nadie con dos dedos de frente podría asumir”. Don Pablo Iglesias Turrión, condecoración en la solapa y dos dedos de frente en la cartera, no será nunca trágico. Desde luego. Para jugarse la vida se exige aplomo ético.

No sé qué está pasando en las reuniones del gobierno español que preside el doctor Sánchez. Sé la infamia que nos mancha a todos. Ministros que rechazan hacer llegar armas “ofensivas” a Ucrania, no sea que Putin pueda llegar a sentirse ofendido; partidos gobernantes que vetan el derecho de defensa a aquellos que han sido invadidos por una potencia militar para la cual ni la esclavitud ni el exterminio cuentan en lo más mínimo.

No sé qué está pasando, desde luego. Pero escucho la voz digna del presidente Zelensky que interpela a una Europa obesa y timorata. Y siento una horrible vergüenza de ser europeo. Y escucho la voz histriónica de un presidente español incapaz de expulsar a los que sabe agentes de Putin en su gobierno. Y no, no es ya vergüenza; es la ira de Heródoto: nada puede el saber frente a las armas.

Gabriel Albiac

Blog: generaldavila.com

4 marzo 2022

 

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima quincuagésima cuarta

Han sido 6 días de febrero, seis días de vértigo en los que el PP ha pasado (leído en la prensa) de pegarse  tiros en el pie  a pegárselos en la entrepierna”.

Y  hoy, jueves 24, que escribo estas letras, tras lo que parece un cierre -¿en falso?- de la crisis que sería definitivo en un congreso extraordinario en los días 2 y 3 de abril bueno sería que los ánimos se calmaran y el partido azulón volviera la vista al bien general, el suyo y el de España.

En estos seis días y sobre el asunto he tratado de hilvanar otros tantos sonetos referidos a la noticia más importante de cada día: dos (SUEÑOS y EN DOS)  ya fueron publicados  el martes 22 de febrero, hoy lo es el tercero y los tres restantes lo serán el próximo sábado día 5 de marzo, Dm.  Con la reseña habitual de la prensa, irán, todo ya glosado,  sin comentarios, excluidos los propios de los versos.

De la prensa de febrero de

 

 

Don Eufemio,  feb. 22

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Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae

LAS COSAS DE DON EUFEMIO

EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ

Entrega cuadrigentésima quincuagésima quinta

De la prensa de febrero de 2022

Pues, efectivamente; hay vida, muerte más bien, fuera del PP  y aquella crónica de una guerra anunciada que nos han ido como destilando en los días pasados se ha hecho cruel y sangrienta realidad: de pronto, henos inmersos en la primera semana de septiembre de 1939, distintos los protagonistas e idénticos sus iluminados delirios totalitario imperialistas.

El mundo occidental: EEUU, UE, OTAN… responderán duramente a la invasión sufrida por Ucrania de la forma que ni saben todavía: ellos bombardean, nosotros nos reunimos. España en el seno de la UE y de la OTAN responderán con firmes medidas  -Dª Margarita, la otra, dixit- con el Gobierno y su Presidente a la cabeza; un gobierno que por expresa voluntad de aquel alberga en su seno a comunistas que blanquean al invasor (“es una operación militar para defender Ucrania” en boca de un señor desde su TV. financiada por Irán), que coinciden con el programa del Grupo de Puebla que reúne a lo mejorcito de la  Iberoamérica comunista con Zapatero como eximio representante español; y del que parte de sus ministros convocan en la Puerta del Sol manifestaciones en contra de…la OTAN; que por cierto todavía no ha dicho esta boca es mía.

Seguro es que los convocantes de la manifestación citada desconocen la frase de cuño y letra de Tarradellas reflejada en los primeros versos del soneto de hoy.

De la prensa de febrero de 2022

*** EL GRUPO DE PUEBLA PIDE QUE NO HAYA SANCIONES CONTRA RUSIA,  E IU SALDRÁ A LA CALLE CONTRA LA OTAN.

*** EL PARTIDO DE DÍAZ Y GARZÓN CONVOCA UNA MANIFESTACIÓN EN LA PUERTA DEL SOL CONTRA LA OTAN TRAS LA INVASIÓN RUSA DE UCRANIA.

*** LOS COMUNISTAS DEL GOBIERNO CULPAN A LA OTAN DE LA INVASIÓN RUSA: “ES UN FACTOR DE DESESTABILIZACIÓN”.

Don Eufemio,  feb. 22

(Continuará DM, si nos dejan)

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GUERRA EN UCRANIA. PUNTO DE SITUACIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«No hay actividad humana alguna que esté en tan constante y general contacto con el azar como la guerra. Con el azar tiene un importante puesto en la guerra lo contingente y con ello la fortuna» (Clausewitz).

Nada de lo que digamos tiene mayor valor. La guerra es imprevisible, aunque la táctica convencional sigue unos métodos y procedimientos ajustados a la misión y situación: terreno, medios, enemigo y ambiente.

Este último factor, clave, del que tan poco se habla, lo definía la Doctrina militar como: «El conjunto de circunstancias de carácter físico y humano, distintas del terreno y de los medios, que influyen en el desarrollo de las operaciones». Es decir casi todo: el azar.

EL PLAN MILITAR DEL EJÉRCITO RUSO EN UCRANIA

En estos momentos Rusia, cuyos fines político-estratégicos serían motivo de otro análisis, ha puesto en marcha un Plan Militar con su propio objetivo estratégico y táctico.

La acción táctica ofensiva sobre el enemigo la desarrolla para afectar a su capacidad de combate e imponer la voluntad propia; todas y cada una, conjuntadas, constituyen acciones decisivas para lograr la victoria.

Muchos analistas se empeñan en decir que Rusia está perdiendo esta guerra y no hay duda que así lo es en el plano del relato, de la ilegal acción emprendida, pero eso nada tiene que ver con el resultado táctico. Podrá en un futuro perder y tener que retroceder, nadie lo sabe, pero desde el punto de vista militar la guerra se desarrolla tal y como parecen haberla planteado sus generales, que nos son tan inútiles como nos quieren enseñar. Mejor es conocer al enemigo y conocerse a uno mismo que manejar mensajes inútiles que socavan la credibilidad y dan falsas expectativas. Conviene saber a qué nos enfrentamos.

Rusia ha lanzado su ofensiva desde su privilegiada posición geográfica, de gran valor y en la que se apoya su planeamiento  táctico. Cualquier Cadete de primer curso de Academia Militar ve cuales son y la importancia de sus ciudades-objetivo junto a  la clara línea del histórico río Dniéper como lugares de decisión a alcanzar. Eso junto a la orilla norte del mar de Azov y mar Negro. Y no retroceder ni un palmo.

Su acción terrestre se desarrolla en varias direcciones de progresión o Ejes de ataque. De norte a sur una es Kiev, ciudad clave para lograr su objetivo estratégico y obtener una posición de dominio a la hora de las negociaciones. Militarmente asediará hasta ver que es lo que más le conviene antes de someterse a una lucha de población, casa a casa, incierta y de enorme desgate moral y físico. Otra dirección está dirigida por el centro, cuyo eje lo marca Járkov, que intenta enlazar con el llamado Eje Azov desde la línea del mar, de sur a norte.  El Eje sobre Donbás apoyará al de Azov y Járkov y, por fin, el Eje de Odesa donde se podría producir un desembarco marítimo.

El Plan hasta ahora se está cumpliendo metódicamente y solo la reorganización, el apoyo logístico y la llegada de las reservas puede retrasar su avance.

EL SUEÑO RUSO: EL MEDITERRÁNEO

Su objetivo es ganar toda la costa del mar Negro (en su búsqueda rotunda: ¡Yallah!) y el este de Ucrania. La ocupación de Kiev será la carta de negociación, donde podría ceder ya que es consciente de la situación que crearía a sus tropas el avispero del oeste de Ucrania, a lo que no estaría dispuesto a enfrentarse, una lucha de guerrillas o permanentes ataques de la insurgencia.

Dominará el mar Mediterráneo, y no habrá Troya que se le resista ni por el norte (el Báltico) ni por el sur (salida al Mediterráneo). Europa atenazada. Es muy sencillo. Del primer curso de Cabo. El Cabo está al mando. Como antaño.

Rusia tiene en contra el flujo logístico necesario para alimentar a sus tropas hasta la estabilización de la ofensiva y consolidación de sus objetivos. Por ello intentará también involucrar sin cortapisas a Bielorrusia. No debemos olvidar así mismo, que en Moldavia mantiene de manera permanente desde hace tiempo un Regimiento paracaidista de tres batallones.

El punto final que se prevé es que Rusia, una vez conquistados sus objetivos terrestres y consolidado su avance, detenga su ofensiva y acepte una negociación en la que impondrá una rigurosa neutralidad de la Ucrania que quede sin ocupar y que Finlandia y Suecia sigan neutrales. Todo ello es muy difícil de conceder, pero peores cosas se han visto a lo largo de la historia.  Eso es todo. Rusia no irá más allá, siempre y cuando le dejen una salida digna para ellos.

Habrá que negociar después; sin olvidar algo tan importante como el Nord Stream 2, declarado en quiebra estos días.

¿PUTIN DERROTADO?

No se monta una acción como la que ha emprendido Putin para ser derrotado y dar marcha atrás. No lo consentirá. Está dispuesto a todo. Es por ello que habrá que darle una salida, una tabla de salvación. «No fuerces a un enemigo que se encuentre en una situación apurada», que podría encontrársela Rusia. Esa es una de sus vulnerabilidades. La tristeza de la batalla ganada.

El relato internacional en su contra, las medidas económicas (son la base de toda la victoria), la pobreza en el interior de Rusia con posibles protestas internas y un Ejército ruso, cansado y con su voluntad de vencer en duda dada la firme oposición internacional y la situación interna de su país, que les afectará, será el enemigo invisible del Putin en guerra. Habrá que dejar una salida al enemigo cercado.

Rusia tendrá que permitir en un primer acuerdo la llegada de ayuda humanitaria, a la reconstrucción y dar garantías de bienestar de los ciudadanos, algo que va a ser muy difícil de conseguir sin someterse a una lucha total por parte de Ucrania.

Sería un precedente muy peligroso permitir que Putin se salga con la suya y no se retire de los territorios ocupados. Nunca lo hará por propia voluntad. ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llegar unos y otros? Esa es la cuestión ahora.

Si esto no se detiene a tiempo el coste puede ser tan terrible que mejor no se lo cuento.

El ambiente del que les hablaba es muy tenso y cualquier cosa puede ocurrir.

Desde el punto de vista militar la guerra le va muy bien a Putin. Ucrania sufre las consecuencias de un mundo occidental que habla demasiado, hoy dice una cosa, mañana la contraria. Pero no hace nada.

El instrumento militar no puede estar solo. Falta la acción decidida y fuerte del instrumento social, diplomático, informativo y sobre todo el económico. Son armas que pueden hacer tanto o más que los misiles.

La situación es de enorme gravedad. No debemos permitir que el azar intervenga.

LA AMENAZA DE PUTIN

Amenaza con poner a las fuerzas de disuasión nuclear rusas en «régimen especial de servicio». No debe echarse en saco roto.  Nadie emprende una guerra para ser derrotado.

«La victoria es el principal objetivo de la guerra. Si tarda demasiado en llegar, las armas se embotan y la moral decae. Cuando las tropas ataquen a las ciudades estarán en el límite de sus fuerzas» (Sunzi. El Arte de la Guerra).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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3 marzo 2022