LOS ALMENDROS Y EL 23F. TODO UN GOLPE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se acerca el 23F que fue una broma al lado del golpe de Estado en marcha, el que avanza silencioso y oculto bajo el poder del propio Estado, o Gobierno o desGobierno, o lo que esto sea. Tuvo repercusión, entonces, aquello de los almendros. Se empezó a hablar del colectivo <<Almendros>>  y después de tantos años y pesquisas nadie sabe quiénes eran; ni siquiera si eran.

Claro que es primavera y el almendro tiene la manía de ser <<el primero que se levanta>>, que según José Jiménez Lozano, es lo que significa su nombre en las lenguas primigenias.

<<Su flor es abatida una y otra vez, pero sigue relumbrando cada año; y, según las leyes de Darwin, ya debía de haber mudado, si esa helada siempre ha supuesto su muerte. Pero, entonces, ¿quiere decir esto que incluso el ser siempre abatidos no puede matar nuestra esperanza?>>, y continúa diciendo don José: <<Mata la helada a la flor del almendro, /un año y otro año, y uno y otro siglo, /contra la ley de Darwin./¿Será la flor de Darwin la esperanza humana,/o flor de almendro?>>.

No hay primavera que no salga a pasear entre almendros de esperanza para oler el sutil aroma de atracción antes que les pille la helada. Quizá lo haga porque es efímero, la flor y su olor, porque es el primer signo de esperanza de la naturaleza que sabe jugar como nadie entre la vida y la muerte. Todo muere y todo renace, que sepamos, por ahora. Pese a la seguridad de la derrota la flor hace frente a la adversidad y llena los campos de ilusión, aunque esta sea imaginaria o efímera. Cumple con su deber, sin soñar con grandes esperanzas, sino con la limitada y pequeñita de una flor temprana que a otras indica su hora. Es la hora, el único momento, breve y, por eso, fructífero

La España que nos domina es la que ha conseguido asaltar las instituciones pistola en mano. Junto a la que ha sobrevivido y vivido con el lujo y poder que concede el 3%. Todo ello, hoy, en apretada conspiración con la mano izquierda que, de tanto apretarla, ha secado la rosa, marchita al ser cortada de cuajo por la hoz y machacada por el martillo. Todo un golpe.

El colectivo, los del golpe de ahora, ya no tienen nombre florido, y nos encontramos con el temor frente a la esperanza. ¡¿Si no fuese por la lección de la naturaleza, por esa diminuta flor que inunda campos, carreteras, autopistas y jardines!? Anuncia desde cualquier lugar, con suma humildad, que mata la helada a la flor del almendro, un año y otro año, pero no puede acabar con ella.

El almendro es un árbol alóctono por lo que, de acuerdo con la alcaldesa de Vic, habría que poner fin a su costumbre de florecer en castellano y aparentar esperanza en su aspecto físico, así que, o se injertan, o se cortan todos. Además tiene nombre de golpe de Estado.

<<Tenemos que concienciar a los catalanes autóctonos de que quienes hayan nacido fuera deben aprender el catalán, y poner fin a una costumbre muy presente en determinadas zonas del país de hablar en castellano a cualquier persona que por su aspecto físico o por su nombre no parezca catalana>>.

El almendro nada intenta parecer, ni sabe del 3%, ni ha usado pistolas, ni siquiera tiene la belleza aislada de una rosa, ni hoz ni martillo son suficientes para cortarlo, ni de aquí, ni de allí, que no le preocupa, ni a nadie ha pedido permiso para florecer en uno u otro lado. Simplemente florece contento con el lugar donde le ha tocado hacerlo.

La flor del almendro es abatida una y otra vez, pero sigue relumbrando cada año. ¿Quiere decir esto que incluso el ser siempre abatidos no puede matar nuestra esperanza?

Me acerco a la humildad del sabio y a su lado escucho: <<¿Será la flor de Darwin la esperanza humana,/o flor de almendro?>>.

Nuevos brotes: ¿dónde?¿Ley de Darwin?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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17 febrero 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (76-10) UN LEGIONARIO POETA… COMO LO SON TODOS Caballero Legionario David López Manzanedo

Mi nombre es David López Manzanedo y fui cabo Caballero Legionario en el Tercio Gran Capitán en la década de los 90.

Ha publicado varios textos míos a través del general Salom y le agradezco su difusión pues solo son divagaciones a solas que con su publicación, ayudan a confrontar la nostalgia de otros Legionarios como yo que vagan a la deriva con esta sensación constante de descontemporaneidad, al ser educados con valores de otro siglo, para un mundo que ya no existe pero aquí náufragos nos encontramos de este.

Le envío una oda que he escrito sobre el centenario de La Legión.

Realmente es un burdo símil de otra que me cautivó de pequeño en mi infancia y es la oda al dos de mayo de Bernardo López García.

Cada vez que la leo por más años que pasan, no puedo evitar que los pelos se me pongan como escarpias.

Soy consciente de que mis estudios básicos jamás llegarán al alcance del nivel literario que requiere una fecha como el centenario, pero ante la ausencia de formación, solo puedo ofrecerle mi pasión.

Le copio y pego la composición que espero sea de su agrado y si lo tiene a bien, el publicarla.

Atentamente un saludo Legionario.

EL SIGLO DE PLOMO SARGA

Sopla el aire de tu historia vibrante portando honores,

desde el siglo que hoy acabas hasta Dar Riffien en sus albores.

Canta al mundo tu leyenda letra muda de  canciones,

de gargantas fieles rotas y  devotos corazones;

de cornetas desgarradas e insolente estruendo en tus tambores.

 

Cantando un siglo de historia de muchas penas y harta gloria,

de epopeyas en la hazaña.

Que no le faltó infame inmerso en iracunda saña, para difamar tu nombre al que nada empaña

del que irrefutable verdad, nació tu labrada fama.

 

No surgió tal menester que no fuese superado,

no menguaste con rifeños mucho menos polisarios.

Fue el arrojo tu divisa al constante sol africano.

No mellaron tu denuedo los sirocos saharianos,

ni densas dunas afganas  ni el invierno yugoslavo.

 

Siempre abierta con agallas  deidad  por camisa sagrada,

que nobles pechos vistieron con galante humilde por sorda medalla.

Fieles de inescrutable fe que adorándote a tu sombra perecieron,

con paupérrimos sepulcros en la nada para aquellos que por ti  todo ofrecieron.

 

No cupo demora en tus huestes  siempre prestas sin cuestionarse,

ávidas de pronta justicia a impartir  donde faltase.

Dispuesta a partir mil lanzas sin que ninguna quebrase,

pues no lloró el angustiado sin  que tú  lo consolases.

 

No negociaste la vida apostándolo todo a la muerte.

Dádivas no requeriste ni favor de buena suerte,

dejando a elección de tu Cristo si creyolo conveniente,

formar en el tercio del cielo con  otros diez mil valientes.

 

Empadronada en primera línea siempre presta a la batalla,

no frenole a tus leones  los cañones o metralla

ni el viento cargado de plomo, que siempre sopló de cara.

No quedose  tu bravura sin dar la talla en lid alguna,

que cuando sangre vertir te pidieron mar hiciste de ella el cielo,

sonrojándose la luna y envidiándole el infierno.

 

Eterno exiguo premio, ancestral y postrimero,

del que en justa causa hierve, mucho gana y todo pierde y le niega otro mañana

al que privan silenciada,

dos metros de tierra hostil tan angosta y africana.

 

Marchando en verdes columnas la hierba a tu paso medra,

de sarga sangre vertida que tan suelo ingrato  riega.

Por múltiple enclave de tumbas que faltas quedan de tierra,

de bosques desarbolados por tanta cruz de madera.

.

Legislan de a doce tu alma cual salvas de rudo cañón,

que no queda sitio en tu credo a retirada o rendición.

Sonido prohibido en tus notas ahogado en ¡Ataque Legión!

Blocados perdidos de olvido vendidos con precio a bastión.

 

Veo en tus nuevas formas de viejos modos el arte,

de espada con puño en Castilla y de  punta en todas partes.

De excelsas banderas sagradas que al mundo fuiste a mostrarle,

que tierras y pueblos  extraños nacieron al bautizarles.

 

Llevados por botas altivas a sombra de tu estandarte,

allende los mares las olas sin nada que los frenase.

Testigo envidiosa la historia que tuvo que conformarse,

con ver tu nombre en su cenit marcado por gran linaje.

 

Oigo el eco de tu herencia, de viejo morrión oxidado,

de bosque de picas frondoso en recio cuadro cerrado.

Rodelas por pechos abiertos y apóstoles doce colgando,

de pólvora hedor que hace bruma con  plomo  en el aire rasgando.

 

Rezumas por todo costado la esencia de aquel legado,

otrora por todos temidos más nunca subordinados,

a  reyes foráneos o extraños ni leyes sin castellano,

feroces en la  victoria e insolentes derrotados.

 

Aroma a bushido de oriente impregna tu credo de fe,

por normas de fiel cumplimiento que imbuyen a todo tu ser.

Con tablas que ley legionaria trasforman en culto y deber,

no cabe en el mundo conducta  más llena de honra y de prez.

 

De tristes almas errantes tu credo supo forjar,

islotes que rompen las olas del mar de mediocridad.

Con tinte de aquellos valores de  siglo que  hicieron brillar,

las grandes virtudes y nobles que hoy dicen no tienen lugar.

 

Fluyeron  distintas fes con misma e igual devoción,

supiste hacer santo y dogma  de altar mayor La Legión.

Siniestra y leal compañera, alerta y siempre presente,

pues no se sintió el legionario más querido que en la muerte.

 

Fuiste plebe para el don y alta alcurnia del don nadie,

al aunar en misma suerte los distintos avatares,

de aquellos buscando fama u olvido de sus pesares,

redención para ávidos proscritos de segundas oportunidades.

 

En curiosa paradoja incurres TÚ, Cristo de la Buena Muerte,

que legionarios te condujeran a correr tan convulsa suerte.

Legionarios  hoy altivos te portan y escoltan perennes,

pues no les faltó último abrazo regando la tierra ardiente.

 

Faltándole no pocas páginas al libro veraz de la historia,

que siempre serán harto exiguas a tan magnánima gloria.

Narradas con sangre propia  ninguna mejor te adorna,

memoria y leyenda a la par de muchos valientes te honra.

 

El sueño del joven alférez su siglo ve culminar,

promesas firmadas con sangre que vieron su realidad.

Filántropa idea gestada a orillas de Cagayán,

que gesta tan bélica y única pudiérale apadrinar.

 

¡Legión! gritará la historia los cuatro vientos al son,

que habrán de cantar tu gloria sin  ocaso a tu esplendor.

¡Legión Inmortal! te dicen cual timbre de tu blasón.

¡Legión de pie ante los hombres, de rodillas solo ante Dios!

 

Cabo Caballero Legionario David López Manzanedo

Tercio Gran Capitán I de La Legión

I Bandera  1 compañía

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16 febrero 2020

LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (r)

TOLEDO

3.- POSTALES

El Alcázar

Si en Zocodover dejamos correr la mirada por la alineación de la gran fachada del Arco de la Sangre nos encontraremos con una gran enseña nacional y uno de los cuatro torreones del Alcázar, el edificio no religioso más emblemático de la ciudad, de España y uno de los más , me atrevería a decir, de Europa y del Mundo.

Se emplaza en la parte más alta de aquella y sus orígenes se remontan a la época romana. Lugar estratégico dentro del conjunto urbano ha mantenido su militar relevancia, y ya Leovigildo al establecer en Toledo la capitalidad de su reino lo concibe como una gran fortaleza cuyo carácter mantiene evidentemente durante la dominación musulmana. Las obras a las que se le somete  durante los siglos XI al XIII le dan el carácter de planta cuadrada con torres en los ángulos y fachada principal de tres alturas. Carlos V y Felipe II rematan su construcción que quedó como ahora la conocemos en las que resaltan las fachadas Sur, y la Norte de Covarrubias en la que éste centró el carácter emblemático y representativo del edificio; de Covarrubias es también el patio, la pieza más clásica y monumental  que junto con la escalera diseñada por Villalpando y construida por Juan Herrera  adquieren un aspecto solemne y triunfal, en clara sintonía con la monumentalidad clásica del conjunto.

 En el centro del patio se alza el Emperador Carlos V y el Furor, también llamada Carlos dominando el Furor protestante  o Carlos V dominando el Furor turco; una escultura perteneciente  al colección del Museo del Prado fundida en bronce patinado. El mismo Carlos se la encargó a Leone Leoni en 1549, si bien por muerte de éste la terminó su hijo Pompeo Leoni: aparece Carlos con armadura, desmontable, dominando al Furor encadenado. La escultura es una réplica del original; otra se encuentra en el Salón de Columnas del Palacio Real.

 En cuanto a acontecimientos relevantes, el edificio ha estado marcado por distintos hechos históricos (Guerra de Comunidades, la Guerra de Sucesión, la Guerra de la Independencia, la Guerra Civil Española…), sufriendo asedios, incendios, etc. Tras su parcial destrucción durante la Guerra Civil se comenzó una laboriosa reconstrucción que no terminó hasta finales de los 70. Fue llevada a cabo por ingenieros militares y estuvo estructurada en diferentes fases.

 Ha tenido diferentes usos, entre otros: Fortaleza, palacio,  Academia de Infantería, Museo del Ejército y actual Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha. La entrada al Museo está a escasos metros de Zocodover; y “hasta aquí puedo leer”: dejo libre el asombro a los visitantes al encontrarse, aún antes de entrar en el recorrido museístico, a más los de 2000 años de su historia.

 ERGUIDA (22)

(Soneto)

Dominas, a lo lejos, la meseta,

con cúpulas y torres a porfía;

colosal tu diseño de maestría,

lograr la perfección, tu última  meta.

 

Por los siglos tu vida se completa

de arte, de belleza y armonía;

bien a prueba la Historia te pondría,

mas ahí erguida, sigue tu silueta.

 

Si un día en bronce, Leoni lo fundiera

-Carlos triunfante la su mano alzada

sentíase emperador en tu escalera-

 

hoy, no mueve molino agua pasada,

afrontas la que es tu nueva era,

compartiendo la pluma con la espada.

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (75-9) UN BANDERÍN DE LA LEGIÓN PARA DON JUAN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Torcuato Luca de Tena en un libro titulado “Franco, sí, pero…” cuenta una historia legionaria que es necesario conservar. Uno de los protagonistas es el General González del Yerro y en su honor y respetuoso recuerdo se la resumo a ustedes.

La 16 Compañía perteneciente a la IV Bandera es una de las unidades de la Legión que más bajas ha tenido en combate; dado el número de muertos y heridos foto29jersusgonzalezdeldurante la Guerra Civil, bien puede decirse que todos sus efectivos fueron repuestos más de una vez. El número de bajas entre mandos y legionarios, comparado con los efectivos normales de una Compañía, supuso el 500 por ciento de bajas.

10 oficiales, 5 suboficiales y 106 legionarios muertos.

21 oficiales, 13 suboficiales y 485 legionarios heridos.

Sin detenerme en las acciones de combate de la Compañía, les relataré el destino final de su glorioso Banderín que, aunque contado por Luca de Tena, es desconocido incluso en el ámbito militar; quizá ocultada por esos complejos que nos distinguen.

Finalizada la Guerra Civil, los oficiales de la 16 Compañía, Capitán Victoriano Isasi, Teniente Jesús González del Yerro, Tenientes Provisionales Manuel Cortázar, Juan Manuel García Vinuesa, Francisco de Gomis, José Quintana y Antonio Rodríguez Carvajal, envían una carta al Conde de Barcelona remitiéndole como ofrenda el Banderín de la 16 Compañía de la IV Bandera de la Legión. Pensaron estos oficiales que era el más digno destinatario por ser Don Juan “encarnación de la Patria y del Ejército”.

El encabezamiento de la carta es muy significativo: “A SM. El Rey D. Juan III”.

En una primera parte de la misiva, sintetizan, con la precisión del lenguaje castrense, los hechos de armas de la Compañía, citan las acciones heroicas, sus héroes y las Laureadas concedidas. La segunda parte de la carta es una emotiva dedicatoria en la que al ofrecer el Banderín, símbolo que guarda todo el sentir de la 16 Compañía, pretenden quede  inmortalizado en la “Continuidad y el Orden que la Monarquía le asegura”.

Respondió Don Juan con palabras de Rey, de un profundo amor a España, desde la lejanía.

“Vuestro desgarrado banderín manchado de sangre ocupará en mi casa un puesto destacado de veneración y de respeto. Ante él, como ante un último capítulo de su historia, yo pediré a Dios cada día que me haga digno de esta España rescatada con tanto dolor.

Afectuosamente os saluda.

JUAN”

Hablé con el General González del Yerro de esta historia en el Escorial. Celebrábamos el bicentenario de la Orden de San Fernando a la que pertenecía por ser Medalla Militar Individual. Al terminar la conversación los dos nos preguntamos donde estaría aquel Banderín. Coincidimos en que debería regresar a la Legión; al haber ya cumplido su misión aquél era su lugar. Pero no sabemos donde está.

También estábamos de acuerdo en que jamás debe perderse el recuerdo de  gestos como éste, llenos de simbolismo. Pero nuestra historia está llena de recelos, con lo que se destruye más que se construye; ocurre también con la historia militar.

Nuestros museos son revisados constantemente para evitar que la exhibición de una bandera capturada al enemigo pueda traer un conflicto o que la frase de un gran genio de la guerra pueda herir la sensibilidad de algún icono del pacifismo. Todavía recuerdo aquél malintencionado intento de modificar los artículos del Credo de la Legión y lo absurdo de un ministro de defensa modificando la letra que se recita en el homenaje a los caídos.

Siempre andamos con la inconformidad a cuestas, con las sospechas, dispuestos a renunciar al rigor de la historia. Preferimos repetir una mentira mil veces hasta convertirla en verdad; nos resistimos a la incuestionable rigurosidad de la historia cuando esta no es nuestro gusto.

Hasta los museos militares muestran la historia casi de puntillas y en algunos casos mirando hacia otro lado. Ya no suelo frecuentarlos, excepto algunos muy específicos, casi escondidos, de alguna unidad que guarda con celo sus tesoros de guerra.

descargaHoy hablo en voz alta contando la historia del Banderín de la 16 Compañía de la IV Bandera de la Legión. Sus acciones, y esta última de su glorioso Banderín al que dirigieron su vista tantos legionarios antes de morir, quedarán inmortalizadas siempre que difundamos su historia. Aquél desgarrado Banderín, que a pesar del elevado número de bajas jamás mordió el polvo ni cedió en ningún combate, sigue en pié dando ejemplo de valor y heroísmo. El oficial que al terminar la guerra era depositario del mismo era el Teniente González del Yerro, oficial más antiguo de la Compañía, y el más cualificado de los que sobrevivieron , por tener la Medalla Militar Individual. Han muerto todos los protagonistas de aquella historia.

La sangre derramada por la grandeza de la Patria acredita el honor para ser guardadores de las enseñas de combate.

Alguien de manera oficial debería iniciar los trámites para recuperar aquel glorioso banderín.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 febrero 2020

 

CAMINO DE LA REPÚBLICA DE ANTONETE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En febrero de 1873 dimitía Amadeo de Saboya acabando así con quince siglos de monarquía en España. En las Cortes, de mayoría monárquica, se votaba a favor de la República, la primera en España, con más advenedizos, oportunistas y resentidos personales, que republicanos. Aquella aventura empezó mal y de ello se dio cuenta su primer Presidente, el catalán Estanislao Figueras, que al ver el panorama definió la situación con una sola frase, “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”, cogió un tren en Atocha y no se bajó hasta llegar a París.Figueras

Aquella República duró menos de un año envuelta en una locura federalista que rompió a España entre odios regionales y locales. Todos se saludaba al grito de ¡Salud y República!, y ninguno sabía lo que aquello del federalismo republicano significaba.  Pero el afán de ser diferentes llevó a declararse repúblicas independientes a Cataluña, Málaga, Cádiz, Sevilla, Granada, enarbolándose en todos los lugares la bandera de la independencia y el enfrentamiento de todos contra todos. Un ejemplo de aquel progresismo, solidaridad social y talante democrático ocurrió en Cartagena durante aquellos días de auge federalista.

“A las seis mañana castillo Galeras ha enarbolado bandera turca” telegrafiaba el Capitán General del departamento marítimo de Cartagena al ver ondear allí la bandera roja que anunciaba la República Federal. Antonete Gálvez, no se lo tomen a broma, era un diputado federal huertano que declaró el “Cantón Murciano” en la ciudad naval militar de Cartagena. Fue el terror del Mediterráneo, bombardeó Alicante, se enfrentó a escuadras extranjeras y quiso invadir el resto de España. El cantonalismo fue uno de los episodios más bochornoso de nuestra historia y un riguroso ridículo internacional. Eran las consecuencias de una labor demagógica que proclamaba la llegada de una República federal, libertaria y redentora. Todo terminó once meses después, cuando Castelar dijo aquello de “Lo quemasteis en Cataluña” al reclamarle los diputados federales el proyecto de Constitución federal. Un pequeño piquete de soldados enviados por el General Pavía disolvió la asamblea. Pronto volvimos a las andadas y seguimos en ello. No tenía la República la culpa sino ese deporte nacional incomprensible e insolidario que consiste en repartirse España a trozos. Es tal la incultura y las mentiras en las que se basa el reparto, que cualquier intento de independencia responde únicamente a los intereses de una secta. Ya sabemos lo que dijo Castelar en una definición tan acertada como la de Don Estanislao “Aquí en España todo el mundo prefiere su secta a su patria, todo el mundo… intolerantes todos, intransigentes todos”.

Pues eso, “Senyors, ja no agunto mes” “Estic fins als collons de tots nosaltres”

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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14 febrero 2020

 

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

 Veo en la prensa digital la foto de familia del gabinete o “consejo de ministras” según la nueva jerga y recuerdo otros tiempos en los que a tan campero y singular paraje de los Montes de Toledo llevaba Aznar a sus amigos  de  nivel super VIP; a caer de un burro lo ponían los progres por el uso en su provecho de una propiedad de titularidad pública. Apreciación que ahora, pues la viene usando la  dictadura ídem ha caido en desuso.

 Y también me ha venido a la mente aquella hortera fotografía rebosante  de glamuour de guardorropía cuando en la puerta de La Moncloa las ministras, ahora sí, de Zapatero posaban para VOGUE en septiembre de 2004. Les compuse entonces el soneto de más abajo VESTALES

(Soneto)

 De la Vega y, flamantes, sus vestales

en cómodos sillones recostadas,

sonrientes y bellas, delicadas;

lujo y pieles allá en los soportales.

 

Divinos los modistos, no mortales,

los sus cuerpos modelan. Embriagadas

de glamour y de moda, liberadas;

y al fondo monclovitas ventanales.

 

En portada saldrán de las revistas

las que dicen no ser mujer florero;

de trapitos carísimos provistas.

 

Helas que, mujeres progresistas,

 se les ve, vanidosas, el plumero:

son ellas, las ministras socialistas.

Hoy retomadas aquellas buenas costumbres de posado y familiar y campero “perol” -decimos en mi pueblo- los vemos  de “casual”, confraternizando y sonriendo a la cámara. Me cuentan que han ido en autobús, por aquello de la Creta, supongo; todos menos la ministra de Defensa y la señora marquesa que han hecho uso del automóvil, con su “mecánico” y todo, me imagino.

 De la prensa de febrero de 2020

 

Irene Montero no se sube al bus del Gobierno: la ministra de Igualdad llegó a Quintos de Mora en coche.

 

La ministra de Igualdad, Irene Montero, no se subió al bus que fletó Moncloa para trasladar al Gobierno social comunista al retiro «espiritual» en la toledana finca de Quintos de Mora este sábado. La podemita viajó hasta el conocido como ‘rancho de Aznar’ en coche. También la ministra de Defensa utilizó su vehículo oficial para acudir a la llamada del presidente del Gobierno.

LA PEÑA

(Soneto con strambote)

 

Da gusto el así verlos sonrientes:

piña que el interés ha propiciado;

la peña de amiguetes que ha formado

un tipo entre colegas y parientes.

 

Si bien, es la verdad, que consecuentes,

sí lo son con  aquello predicado:

todos  ya casta son, atiborrado

de pasta su bolsillo de incongruentes.

 

 Dos más hubo invitados al evento,

un rasputín de ensueños peluqueros,

en chanchullos y apaños gran perito;

 

y un otro, que ante el rojo llamamiento,

sus todos entorchados y luceros

a los pies, puso de su señorito.

 

Y aquellos prados hollados

por inicuas las pisadas,

hoy con las suyas, sagradas,

quedaron santificados.

Don Eufemio, feb. 20

EN DEFENSA DEL IDIOMA ESPAÑOL. CAMILO JOSÉ CELA

A raíz del desconocimiento mostrado en los Óscar de la Academia de Hollywood respecto al español y castellano, conviene aclarar términos y ahondar en el conocimiento de las palabras que utilizamos para definir claramente nuestro idioma. Entre nosotros, españoles, cada vez es más frecuente ver una triste indiferencia hacia la historia y cultura que nos ha formado y un devastador olvido de nuestro idioma: el español.

Para aclarar ideas nadie mejor que nuestro Nobel de literatura, don Camilo José Cela. Además de aprender con sus palabras, nos entretiene y divierte.

Lean, disfruten y aprendan.

 DEFENSA DEL ESPAÑOL

Discurso pronunciado por don Camilo José Cela en la inauguración del II Congreso Internacional de la Lengua Española. Valladolid, 16 de octubre de 2001.

<<…los españoles del siglo XXI tendremos que estar alertas para evitar que el español deje de ser la lengua común de los españoles, lo que sería un despropósito histórico e incluso político>>.

<<El cordobés Séneca nos pide mesura hasta en el sufrimiento, el belmontino Gracián nos aconseja que seamos breves. Pues bien, mesurada y brevemente, siguiendo estas dos sabias y prudentes normas y por respeto a mi alto auditorio, pruebo a dar mi aviso de la defensa del español, la lengua en que a Cervantes, al decir de Unamuno, Dios le dio el Evangelio del Quijote: la lengua en la que tenemos nuestra histórica e inmediata circunstancia y la fortuna de saberla digna y suficiente, firme y saludable, lozana y adecuada a los usos, afanes y necesidades que nos animan a seguir viviendo en ella y, en mi caso, también para ella y de ella.

La noticia de la Gramática de Nebrija estuvo hace no mucho en boca de todos con motivo de su quinto cumplesiglos y con frecuencia se nos recuerda que en ella y no más comenzado el prólogo, su autor dice a Doña Isabel, Reina y Señora natural de España, que siempre la lengua fue compañera del Imperio. Pongamos en el lugar de la palabra señaladora de este solemne concepto, envejecido ya tras los quinientos años pasados desde entonces, una voz que designe alguna noción en actual candelero, por dispares que pudieran parecernos las unas de las otras, cultura, nota o marca o seña de identidad, revolución, mercado, lo que fuere, y no nos será difícil intuir lo que quiso señalar Nebrija, esto es, que la lengua es un arma, una herramienta primordial, insubstituible por ninguna otra y necesaria para darnos sentido y presencia y abrir las más amplias perspectivas a nuestros anhelos.

Repárese en que el pensamiento de nuestro glorioso gramático, puesto al día, cobra una frescura que nos alerta de su verdad, y no olvidemos tampoco su serena y cierta advertencia en este trance de hoy. Ahora nos corresponde dejar constancia de la idea de Cervantes de que no hay ningún camino que no se acabe como no se le oponga la pereza y la ociosidad; propongámonos no olvidar esta sutil sabiduría cuya presencia tanto vamos a necesitar.

La posibilidad de entendimiento crece o mengua en función del auge o la desnutrición de otra posibilidad condicionadora, la de la comunicación. Los europeos del siglo xx dejamos escapar de la mano la bendición que hubiera supuesto convertir, mejor dicho, conservar al latín como la lengua culta internacional, y los españoles del siglo xxi tendremos que estar alertas para evitar que el español deje de ser la lengua común de los españoles, lo que sería un despropósito histórico e incluso político.

Como amante de la lengua, de las lenguas, de todas las lenguas —y no digamos de las españolas: el español, el catalán, el gallego y el vasco— preconizo que juguemos a sumar y no a restar, que apostemos al alza y no a la baja, que defendamos la libertad de las lenguas y sus hablantes, soñemos con la igualdad de propósitos y troquemos la fraternidad de los juegos florales y los discursos de artificios y su escenografía caduca e inoperante, por la justicia de la implacable erosión semántica, esa ilusión que acabaría perfeccionando al hombre en paz. Sí. No usemos la lengua para la guerra, y menos para la guerra de las lenguas, sino para la paz, y sobre todo para la paz entre las lenguas. De la defensa de la lengua, de todas las lenguas, sale su fortaleza, y en su cultivo literario se fundamenta su auge y su elástica y elegante vigencia.

Quisiera ser muy cauto en mis apreciaciones —y no sólo por el ya aludido respeto que debo a quien se lo debo, sino también por el que siento hacia la lengua en la que me honro expresándome— pero tampoco debo dejar huir este momento que se me brinda para no callarme: quien la ocasión pierda, decía San Juan de la Cruz, es como quien soltó el avecica de la mano, que no la volverá a cobrar.

Os suplico que me oigáis, Majestades, Señor Presidente, señores y señores. Los españoles y los hispanoamericanos somos dueños y usuarios de una de las cuatro lenguas del ya próximo futuro, ya sabéis bien que las otras son el inglés, el árabe y el chino, dicho sea sin desprecio de ninguna otra y guiado no más que por consideraciones de inercia histórica en las que, claro es, ni entro ni salgo. Nuestra lengua, el español, ha venido siendo ignorada, cuando no zaherida, oficial y administrativamente entre nosotros y desde que la memoria alcanza, y tan sólo en estos gozosos momentos y con motivo de la creación del Instituto Cervantes que ahora da todavía sus primeros pasos, parece que se hace una clarita en nuestro horizonte. ¡Ojalá la suerte nos acompañe a todos!

Es doloroso que siendo la nuestra una de las lenguas más hermosas y poderosas y eficaces del mundo, nadie, hasta hoy, se haya preocupado de enseñarla por ahí fuera y de defenderla por aquí dentro, donde tampoco es atendida como es debido. Y que nadie achaque a la Academia las culpas que le son ajenas por cuanto languideció durante largos años en la más indigente inopia; la culpa fue del Estado que ahora parece arrepentirse de graves y pretéritos errores y aun olvidos. Los españoles hemos visto cómo se perdía el español en las Filipinas, cómo va camino de perderse en Guinea, en el Sahara y, ¡ay! entre los hijos de los emigrantes españoles a Europa, cómo no supimos enseñárselo a Europa, cómo no supimos enseñárselo a los rifeños y cómo lo zarandeamos y vapuleamos entre nosotros; parece ser que, por fin y en buena hora, estamos conjurando, atajando, el peligro de que nuestros nietos tuvieran que llorar la pérdida del español en la Península Ibérica. A todo puede ponerse coto con inteligencia, con paciencia y con dinero, bien es cierto, pero quizá metiendo, antes de nada, un poco de orden en nuestro pensamiento y el necesario coto a nuestras inexplicables e ingenuas vergüenzas. ¿Por qué algunos españoles, con excesiva frecuencia, se avergüenzan de hablar el español y de llamarlo por su nombre, prefiriendo decirle castellano, que no es sino el generoso español que se habla en Castilla? ¿Por qué se huye de los términos Hispanoamérica e hispanoamericano, que se fingen entender en muy desvirtuador sentido, y se llega a la equívoca y acientífica aberración de llamarles Latinoamérica y latinoamericano? ¿Por qué se olvida que en los Estados Unidos los hispanohablantes caribes, mexicanos y centroamericanos se llaman hispanos a sí mismos?, etc.

Sacudámonos falsos pudores que nos dificultan ver claro y recordemos a los americanos que hablan el español que ésta es la lengua de todos, ni más ni menos nuestra que suya ni al revés, y que todos, queramos o aun sin quererlo, somos hispanos o hispánicos o iberos o ibéricos. Y bajo cualquiera de ambos dobles gentilicios caben también los portugueses y los brasileños porque ni Hispania ni Iberia quieren decir España, que es realidad y entidad mucho más moderna, sino que señalan la entera Península Ibérica. Hace unos momentos pedía también dinero para esta noble causa. La lengua es la más eficaz de todas las armas, ya quedó dicho, y la más rentable de todas las inversiones; nunca es tarde para que empecemos a poner nuestros ahorros al servicio de futuros benéficos que serán de todos y que servirán para todos.

Y me callo ya porque tampoco soy quien para abusar del tiempo que se me regala; porque, según Alfonso X el Sabio, el mucho hablar hace envilecer las palabras y porque, para Cervantes, siempre Cervantes, no hay razonamiento que, aunque sea bueno, siendo largo lo parezca>>.

Decía don Camilo:<<Los españoles hemos visto cómo se perdía el español en las Filipinas, cómo va camino de perderse en Guinea, en el Sahara y, ¡ay! entre los hijos de los emigrantes españoles a Europa, cómo no supimos enseñárselo a Europa, cómo no supimos enseñárselo a los rifeños y cómo lo zarandeamos y vapuleamos entre nosotros; parece ser que, por fin y en buena hora, estamos conjurando, atajando, el peligro de que nuestros nietos tuvieran que llorar la pérdida del español en la Península Ibérica>>.

El que tenga oídos… Lloraremos su pérdida.

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2020

LAS DOS ESPAÑAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Una imagen ofende más que mil palabras

<<La ley por sí sola no basta para solucionar el conflicto catalán>>, dice este aficionado a los fraudes literarios que ahora se adentra en el campo de la política para nuestra desgracia. En lugar de cumplir la Ley y hacerla cumplir -como es su ineludible obligación-  escucha y sella la constante canción: Somos separatistas, queremos la independencia y no reconocemos al Estado español.

Se reúne en Barcelona con uno de los que encabezan ese separatismo, un condenado por la ley, inhabilitado para la acción política, aunque  intelectualmente también lo está; su capacidad no va más allá del insulto mezquino. De dos inteligencias de tal porte en una reunión de este calibre puede esperarse lo peor. Uno representa a menos de media España, mucho menos; el otro menos de la media Cataluña, prácticamente a nadie en el conjunto de España. Son apoyos que les conducen al totalitarismo.

Para el presidente del Gobierno hay dos cosas inexistentes:

1).-Los representantes de la otra media España de la que tanto habla.

2).-La Ley (no es necesario poner ejemplos) y la ley (caso Delcy Rodríguez; por ejemplo).

Dice que ser el representante de media España -tirando por lo muy alto- es lo que le lleva a arrodillarse ante el <<inhabilitado>> y con desparpajo decir: <<Tendremos presente la realidad plural de Cataluña, social, cultural y política. Solo cabe el reencuentro si se acoge a la totalidad de la sociedad catalana […] poniendo como mediador a los 47 millones de ciudadanos>>. Desfachatez (Diccionario RAE: cara de cemento). Contrasta con la repulsa a reunirse con la oposición, la otra media España -tirando por lo bajo-, para recoger su opinión.

Aprovecharán las dos inteligencias reunidas, que el pueblo español está adormecido, dominado por la presión mediática que resuena en nuestros oídos como música celestial, mientras nos roban la esencia y la decencia, <<…entre una España que muere/y otra España que bosteza>>.

La maniobra está clara. Es un camino lento, pero imparable, que comenzó el mismo día en el que se aprobó la Constitución: nacionalismos. Así empezaba la historia.

ETA mataba, asesinaba con una violencia desconocida en mente humana. No eran separatistas (ellos recogían las nueces), eran asesinos que pistola en mano han conseguido asaltar las instituciones e instalarse en ellas. Mientras, los separatistas catalanes esperaban, recogían parte de la cosecha con su aire digno y las arcas del 3%. No estaban solos. Forman parte de ese grupo que acaba instalándose donde pone el ojo, como Cuba o Venezuela, y que se perpetúa con el apoyo de quienes todos sabemos.

<<Va a ser un diálogo «franco y transparente>> (sobre todo franco).

<<Vivo un sentimiento de honor por reunirme con el jefe del ejecutivo autonómico […] He venido con respeto y emoción>>.

No sabe lo que dice porque camina por los pasos perdidos. En dos palabras (como el torero): im-presentable.

Hablar de dos mitades, de las dos Españas, es un juego peligroso cuando se fomenta y se trabaja en la división, algo que a los socialistas siempre les ha gustado. El juego que da eso de las dos Españas conduce al enfrentamiento y a las aguas revueltas, malolientes, donde estos personajes acostumbran a pescar.

La solución se presenta muy negra porque aquí la política, los políticos, unos y otros, tocan y discuten temas alejados del conjunto, que nada tienen que ver con la realidad social de España.

Este Gobierno de socialistas y comunistas ha decidido romper España arrastrando lo que ellos dicen representar: media España. La otra media bosteza; la múltiple oposición vive (y muy bien) su sueño dorado y al final toda España muere.

Llevo más de cuatro años defendiendo desde aquí una España unida. Creo que es un sueño del que empiezo a despertarme. Y lo que veo no me gusta.

Decía César González Ruano: <<Es algo tremendo cómo una costumbre adquirida durante muchos años, sin ningún esfuerzo se pierde en unas semanas>>.

Lo último que escribía: <<Voy creyendo firmemente que todo reside en la costumbre. Y que, muchas veces, la muerte consiste en ir perdiendo la costumbre de vivir>>.

¿Estaremos perdiendo la costumbre de ser españoles? ¿De vivir como españoles? Sería la muerte de la Nación. Será.

También dijo Ruano: <<Nadie se muere si vivió de veras. Se mueren solo los muertos. […] La inmortalidad es memoria>>.

¿Es esta una España muerta? ¿O entre todos la estamos matando hasta acostumbrarse a no ser España?

<<…entre una España que muere/y otra España que bosteza>>.

Debo repetirlo: Llevo más de cuatro años en este blog defendiendo una España unida. Creo que es un sueño del que empiezo a despertarme. Y lo que veo no me gusta. La muerte de España consiste en ir perdiendo la costumbre de ser españoles…

Morir y bostezar viene a ser lo mismo. Desaparecer.

Tantas españas que nos hemos quedado sin España.

Muchos la defienden, una, unida, pero escondidos en sacristías, desde no hacer nada. A otros nos señalan por intentarlo; a cara descubierta. Empiezo a despertarme y no veo más que muertos y bostezos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 febrero 2020

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Nunca Sánchez le agradecerá lo suficiente a ése su  fiel escudero; a ese virtuoso trilero, portento de la trola y la entelequia  cuyas sibilinas artes a tan alto pedestal lo han elevado.

Nunca le agredecerá lo suficiente que su sangre en el cumplimiento del deber llevado al límite de su lisonjera entrega haya sido la única derramada en este primer asalto de la heroica y victoriosa campaña que, de victoria en victoria, culminará con la entrega a un delincuente o a sus igualmente proscritos sucesores, de la soberanía nacional.

De la prensa de febrero de 2020

*** Pedro Sánchez completa su giro, normaliza a Torra y concede más cesiones al secesionismo.

*** Sánchez ofrece a Torra dos vías bilaterales porque «la ley no basta».

*** El presidente de la Generalitat desprecia los gestos del presidente del Gobierno y exige el referéndum y la amnistía

*** Torra exigirá a Sánchez un mediador internacional para sentarse en la mesa de negociaciónLA ENTREVISTA

(Soneto con estrambote)

 Las intrigas, antojos y ambiciones

él lleva, del golpista, en su cartera;

sus delirios, dislates, su quimera,

sus ansias, egoísmos, y baldones.

 

Revistada la tropa, las traiciones

ya suben de palacio, la escalera;

genuflexo se postra y así espera

se acepten sus ofertas y cesiones.

 

Y le emplazan, descalzo peregrino,

sobre el hielo a volver a su Canossa

y a humillarse de nuevo en reverencia.

 

Hará todo eso y más; tal desatino

dejará a España rota y luctuosa

por complacer su ego y apetencia.

 

 Y el cabezazo fue tal

del insigne calvorota,

que llevado al hospital,

le atendieron, por pelota,

de un esguince cervical.

Don Eufemio, feb. 20

(Continuará. D. m.)

 

 

EN RECUERDO A DAVID GISTAU. General de División (R.)

Corría el mes de Junio del año 1999, fin del siglo XX y del 2º milenio, y después de un parón desde febrero, por la falta de acuerdo en Versalles con los serbios de la antigua Yugoslavia, la OTAN desplegaba en la provincia yugoslava, de influencia albanesa y musulmana, de Kosovo. Integrado en el despliegue OTAN España mandó un contingente de La Legión que, como Legionario, me cupo el honor de mandar.

El contingente Español desplegó entre Macedonia y Kosovo. Integrado en la Brigada Multinacional Oeste,  bajo mando italiano, el Grupo Táctico Valenzuela desplegó su Puesto de Mando en Istock. El Mando de la BMNW, General Del Vecchio, del que yo era su 2ºJefe, desplegó en Peç. La experiencia de nuestra integración con los italianos durante ese periodo fue muy positiva.

El verano estaba encima y empezamos a recibir visitas de las diferentes autoridades españolas, internacionales y de la ONU. Entre las autoridades nacionales que nos visitaron estaba el Presidente del Gobierno Aznar, el ministro de defensa Sierra y el Jefe del Estado Mayor del Ejército Pardo de Santayana y los Generales Feliú y Lara. También nos visitó el Presidente de la República italiana Ciampi y el del Gobierno D’Alema. Además lo hicieron parlamentarios nacionales y extranjeros como la Comisión de exteriores del Senado Español o la del excandidato a la casa Blanca Bob Dole.

El Ministerio de Defensa Español, además de los periodistas que acompañaban las comitivas de las autoridades nacionales y extranjeras, empezó a enviar, en estafetas militares y por unos días, a periodistas de diversas tendencias y medios como Cristina López Schlichting, Miguel González y el más joven David Gistau.

Después de una presentación y la entrevista que hacían al Jefe del Contingente salían acompañados a recorrer el terreno y las Unidades.

Tener periodistas por ahí siempre es un “riesgo”, es como tener un ratón en la despensa. Siempre hay alguien que puede decir algo “indebido” y puede resultar en un titular que moleste sobre todo a quienes no están sobre el terreno.

Tengo un gran recuerdo de todos ellos y en cuanto a mis declaraciones reflejaron lo que les dije, aunque ellos buscaron otras fuentes y comentarios para hablar de la situación o de los otros contingentes.

En una de las visitas que realizaron, David Gistau fue a la Compañía de Zapadores Legionarios que estaba integrada en un Regimiento Italiano, que mandaba el Coronel Li Gobbi. La compañía era una auténtica “máquina de trabajo y de maniobra”  trabajando duro y muy bien… (Espíritu de sufrimiento y dureza: No se quejará de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño; hará todos los trabajos: cavará arrastrará cañones, carros; estará destacado, hará convoyes; trabajará en lo que le manden), desde obras a desactivación o a patrullas y vigilancias contra los terroristas (Espíritu de combate: La Legión pedirá siempre, siempre, combatir, sin turno, sin contar los días, ni los meses, ni los años), por lo que se ganó un gran prestigio. (Todos los hombres legionarios son bravos: Cada nación tiene fama de bravura; aquí es preciso demostrar qué pueblo es el más valiente.)

En las conversaciones del joven Gistau con el Capitán Cabrerizo, surgió la pregunta de cómo iban a celebrar la entrada del milenio y el Capitán en broma o en serio le comentó que pensaba montar un espectáculo cómico a lo Full Monty …no tardó en aparecer la noticia en el periódico y con ella me llegó una llamada de un Fire-Wall de la metrópoli escandalizado. No pasó de ahí.

El recuerdo de Gistau y su paso por Kosovo es obligado. Por su juventud y natural franqueza, que después se traducía, con un fino análisis, en una crítica respetuosa, podría haber sido un Legionario.

Estoy seguro que lo necesitaban en el Cielo a pesar de las protestas familiares. Descanse en Paz. Mi homenaje a David y mi más sentido pésame a su familia, amigos y compañeros.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería. Soldado de España

Blog: generaldavila.com

10 2 2020

ANIVERSARIO BATALLA KRASNY BOR (La Gesta del Capitán Palacios) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

batalla-rusiaEstamos en el aniversario de la Batalla de Krasny Bor, una más de las que  llevó a cabo el Ejército Rojo para liberar la ciudad de Leningrado del asedio alemán.

La batalla se desencadenó el día 10 de Febrero de 1943 y fue ejecutada por el 55 Ejército ruso frente al L Cuerpo de Ejército alemán allí desplegado. Dentro de este se encontraba la División Española de Voluntarios, conocida popularmente como División Azul, en un frente de más de 30 Kilómetros. Lo que ocurrió aquél día y los siguientes once años son una epopeya heroica protagonizada por nuestro soldados y un ejemplo más de lo español, del sacrificio al que es capaz de llegar un soldado español cuando lucha convencido de que lo hace por una causa justa y se reviste con la fuerza moral del honor. Lo que allí sucedió honra a los protagonistas por su ejemplar y heroica actuación y es deber de gratitud recordarlo y enorgullecernos de su conducta.croquis12

Escrita está para la historia la epopeya de la División Azul y disponemos ya de todos los datos de la batalla de Krasny Bor, pero una cosa es la historia y otra el deber de gratitud a los que la forjaron. No podemos dejar que pase esta efeméride sin recordar y ensalzar a los hombres que firmaron una de las más brillantes páginas de nuestra reciente historia militar.

'fotos'Historiadores como Carlos Caballero Jurado nos han permitido conocer los acontecimientos con precisión y método. Recientemente el General y Doctor en historia Salvador Fontela ha publicado una magnífica obra titulada “Los Combates de Krasny Bor” donde nos relata, con documentos inéditos, los detalles de los combates a través de los partes de guerra de los jefes de unidad. Pero fue Torcuato Luca de Tena quien popularizó y dio a conocer al mundo entero la epopeya de la División Azul. Su libro “Embajador en el Infierno”, Premio Nacional de Literatura, cuenta las vicisitudes del Capitán Palacios y sus soldados durante los once años de cautiverio en Rusia. Recientemente ha salido a la luz algún fragmento suelto de la “Declaración Jurada” del Capitán Palacios en la que narra los hechos desde la batalla de Krasny Bor hasta el regreso de los prisioneros en el buque Semíramis. Del documento sólo se han publicado algunos extractos que difieren del reportaje del periodista en aspectos que en aquél momento la prudencia obligaba a no desvelar. En mi opinión, la “Declaración Jurada” del Capitán Palacios fue el documento base para que Luca de Tena escribiese “Embajador en el Infierno”. Esperemos que este documento, de enorme valor histórico, sea pronto publicado en su totalidad y desvele los entresijos de aquellos once años de cautiverio.pag1

Como pequeño homenaje recordemos como fue aquel 10 de febrero de 1943 para una de las muchas unidades españolas desplegadas en aquel frente, la 5ª Compañía del II batallón del Regimiento 262 de la División Española de Voluntarios, la Compañía del Capitán Palacios. Él mismo nos lo contaba.

Defendía parte del sector de Krasny Bor, en el frente ruso de Leningrado, cubriendo un amplio frente de cerca de dos kilómetros. En el sector del Regimiento las fuerzas rusas atacantes estaban compuestas por 33.000 hombres pertenecientes a 3 Divisiones, más dos Batallones de morteros de 80mm., dos de anticarro de 76, uno de carros medios y pesados y, además, numerosos grupos independientes de artillería. Al final del combate, el número de bajas sufridas por la Compañía del Capitán Palacios superaba el noventa por ciento de los efectivos. Eran las 14:30 del día 10 de Febrero de 1943, cuando el enemigo dio su último asalto, siendo hechos prisioneros los pocos defensores que quedaron en la posición, después de haberse agotado todos los medios de defensa.

copi 11La orden del Capitán Palacios se había cumplido: Resistir hasta morir. Comenzaban así 11 años de cautiverio.

Cuando se le separó de sus soldados se despidió de ellos diciéndoles. “Hoy habéis luchado como unos valientes, en lo sucesivo espero de vosotros sepáis seguir cumpliendo con vuestro deber”.

La conducta del Capitán Palacios durante su cautiverio sirvió de ejemplo y acicate al resto de prisioneros de todas las nacionalidades. Frente a la arbitrariedad, amenazas y castigos sufridos, mantuvo desde el primer instante el espíritu militar propio de un Capitán, de un soldado español. Cumplió lo convenido en las Ordenanzas y en caso de duda siguió el camino que le dictó su propio espíritu y honor. Pidió perdón para todos los que tanto daño les habían hecho, teniendo en cuenta las circunstancias en que lo hicieron y rogó que por su rescate no se hiciese jamás concesión alguna a los rusos. Cautivo durante once años en los campos de concentración, siempre estuvo al frente del grupo de prisioneros españoles que se encontraban con él, levantando la moral de los soldados para evitar que cayesen en actos de debilidad, consecuencia de los malos tratos y penalidades que les inflingían; multiplicó su ayuda moral y material a los más débiles, incluso cediendo su propio calzado y ropa a los que iban a trabajar.

Todos los prisioneros le consideraron siempre como jefe moral de los españoles y los extranjeros llegaron a titularle “el último caballero sin tacha y sin miedo” o también, “El Gigante”.

En marzo de 1954 regresaba a España con la expedición de prisioneros que el buque “Semíramis” trajo a Barcelona, entrando por la puerta grande de una España expectante y asombrada de la gesta de aquellos hombres.

CAP_TEODORO_PALACIOS_CUETO_1_Conocí al Capitán Palacios en Potes el año 1973. Yo era un joven Teniente destinado en la Compañía de Operaciones Especiales número 61 de Burgos. Hablar con el Capitán Palacios, ya General y laureado, era para nosotros volver a las lecciones de épica de la Academia Militar, una permanente lección magistral de espíritu militar. Nunca se ponía de ejemplo; si nos daba algún consejo lo hacía con fina sabiduría e inteligente humildad. El laureado Capitán Palacios representa la síntesis del valor y del honor de  todos los soldados españoles que como valientes lucharon o como héroes murieron en el frente ruso o en sus campos de concentración.

Sirvan estas palabras para emular su conducta y recordar a tantos españoles que han entregado su vida por los demás siendo fieles al juramento que hicieron. Eran simplemente soldados de la Infantería española, esa que convierte sus penalidades, el infierno que algunos llaman, en gloria militar, la de los héroes.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

LAS SALAS VIPS DE LOS AEROPUERTOS. LA CAVERNA DEL MINISTRO ÁBALOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Que las paredes escuchan lo sabe todo el mundo. Algunos lo comprueban (mos) en sus propias carnes. Si solo escuchasen nada pasaría, pero es que además hablan. Mucho.

En todos los aeropuertos del mundo hay salas para uso exclusivo de los vips-autoridades. Mínimos controles. El poder todo lo puede y por eso existen las designaciones a dedo. Favor por favor; incluso la ley hace favores. De vez en cuando se fumigan para limpiar las interferencias electromagnéticas y hasta los cuantos de energía.

Muchos pardillos lleguen a la política y se creen que todo el monte es orégano. Se lo cuentan otros y se lo creen. Pasar de abajo a arriba es menos cruel, pero más dañino, que la caída desde lo alto. Los que suben arrastran en su ascenso la timidez del desconocimiento que suplen con la soberbia del poder.

Por esas salas de los aeropuertos pasan muchos vips-autoridades recién ascendidos que se encuentran como un burro en un tejado, lo que les hace muy peligrosos por su desconfianza en el nuevo medio. Dice el saber popular: como un pulpo en un garaje. El constante y riguroso peloteo de los que les rodean enmascara al enemigo y hasta llegan, sin darse cuenta, a confiar en él: se cree el ladrón que todos son de su condición. El pulpo acaba sabiendo aparcar.

-Ábalos vete a Barajas, Acabo de hablar con… Todo está arreglado. Dice el elefante desde la cacharrería.

-Sí presidente; ahora mismo.

Ábalos ha caído en el cepo del principiante. A pesar de que quiere quedarse, será toda su vida un principiante, un pulpo en un garaje, o un elefante en una cacharrería; como el otro, su jefe, que es peor.

Ministro. A sus órdenes. Coche del que manda. Oficial, policía oficial, barreras inexistentes, ¡paso que voy!, fuera controles, ¿pasaporte?, ¡a ver si le pasaporto!; son cosas para el pueblo llano. Sala especial nacional para la very important, mientras fuera, por si caso, espera ese vehículo matrícula CD, para en un imprevisto (todo previsto) trasladarla al hotel de minuciosa y oscura reserva (se conoce el nombre).

En la sala para los vips-autoridades no falta de nada. Lujosamente decorado, las paredes con pinturas de museo que enmascaran los oídos, y el todo gratis funciona a tutiplén para el agua o la coca cola. Solo vemos las sombras de lo que de la realidad se proyecta en la caverna, las cámaras de vigilancia son pura metáfora. <<He visto cosas que vosotros no creeríais…>>.

Encadenados, jamás veremos lo que ocurre en las salas vips-autoridades y madrigueras parecidas.

Sin obstáculos ni interrupciones avisan de la salida del avión para Doha. Despedida entre vips, el ministro y ella, lo que sea de Maduro, al parecer presunta delincuente que debería ser detenida.

De nuevo coche oficial hasta la escalerilla del avión.

¡Qué majos son los españoles!

Hasta siempre ministro: Ya sabes; en Venezuela tienes tu casa.

Aquí no ha pasado nada. Nadie cuenta nada. Todos lo saben y es el cuchicheo entre ellos, a la hora del café. Sindicados también. Para eso está la dedocracia del silencio.

Las salas para los vips suelen, más de una vez, convertirse en madrigueras. Lugares retirados y escondidos donde se oculta la gente de mal vivir. Temporalmente.

Ministro: ¡Siempre a sus órdenes! La próxima vez avíseme con más tiempo. Casi nos pillan.

Saldrá, tarde o temprano, porque os han pillado al salir de la madriguera.

No hay sombra que pueda ocultarse porque no es nada; siempre quedará la huella del que la proyecta que, aún siendo nada, menos que su sombra, es reconocible.

El juego diplomático es de lo más sutil y elegante que hay. Pueden matarse a través del abrazo y morir sonriendo. Al final nos lo creemos. Una cosa es lo que la caverna proyecta y otra la realidad de fuera. La política tiene esas cosas: nada resuelve; se limita a politizar cualquier asunto que es lo mismo que eternizarlo, para interés propio, y al que jamás se le da solución.

Aquí no ha pasado nada. Nunca, que sepamos, pasa nada en las alcantarillas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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6 febrero 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (74-8) LA FE DE UN SOLDADO (RITOS DE LA LEGIÓN EN SEMANA SANTA)

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No me mueve, mi Dios, para quererte

El cielo que me tienes prometido;

Ni me mueve el infierno tan temido,

Para dejar por eso de ofenderte.

 

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte

Clavado en una cruz y escarnecido;

Muéveme el ver tu cuerpo tan herido,

Muéveme tus afrentas y tu muerte.

 

Muéveme, en fin, tu amor de tal manera,

Que aunque no hubiese cielo, yo te amara,

Y aunque no hubiera infierno, te temiera.

 

No me tienes que dar porque te quiera;

Porque, aunque lo que espero no esperara,

Lo mismo que te quiero, te quisiera.

Sólo un soneto podía expresar la intensidad del amor verdadero: “Porque, aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero, te quisiera”.

Lo que de por sí es bello no necesita recurrir a los artificios de la estética; con palabras directas y enérgicas, sin ornamentos, este soneto popular y anónimo nos traduce el amor puro y desinteresado por encima de cualquier otra consideración.jpeg-9

Anónimo es como decir que nos pertenece a todos y en el anonimato de estos versos se esconde la espiritualidad de todo un pueblo que inspiró a no se sabe quien para que dejase escrita la fuerza de un pensamiento y la espiritualidad de sus sentimientos.

Sobrecoge la expresión verbal pero más sobrecoge la voz de un pueblo que históricamente se ha empeñado en vivir su fe en la calle, que es donde en España, hasta ahora, se vive y se muere.

Por eso este soneto sólo se comprende de rodillas ante los pies del Cristo de la Buena Muerte o junto a las Angustias de la Madre Dolorosa. Es una oración del pueblo, la traducción de su mística, la que resulta humana a fuerza de su severidad y dureza. Es un soneto legionario que cumple con el espíritu que exige no abandonar jamás a nadie en el campo hasta perecer todos.

Sólo la dimensión espiritual puede dar sentido a la entrega de la vida y el sacrificio. La espiritualidad y trascendencia en el pueblo español y militar tiene profundas raíces cristianas; históricamente el militar español ha sido un hombre de fe, de fe cristiana. Por mucho que algunos se escandalicen, y echen a repicar las campanas, las virtudes de nuestros soldados proceden en su mayoría de su formación cristiana en la fe. La defensa de la fe, la convicción de servir a una causa justa y la lealtad al rey, junto al honor, fueron siempre los móviles de su conducta que se ganó la merecida  reputación de ser la mejor Infantería del mundo.

Pocos se atreven a levantar la voz en defensa de mantener nuestra fe y nuestras tradiciones, aunque tozudamente se enfrenten cada año con el pueblo en la calle que peregrina con paciencia procesionando su fe.

Cada primavera el pueblo se refugia en sus creencias al margen de los mensajes contradictorios y de los vaivenes del momento político.

Así ocurrió en Málaga cuando el pueblo lo dijo cantando: “Dicen que a la Legión se ha alistado un Cristo crucificado…”. Una saeta  convertida en jaculatoria fervorosa, el sentimiento popular hecho poesía y el comienzo del vínculo del Cristo legionario, de la Congregación de Mena y la Legión.17_f19

Fue una Semana Santa de los primeros años veinte cuando varios legionarios, en plena guerra de África, y unos cofrades de Mena, mientras compartían el pan y la sal, hicieron amistad y hermandad… “Morir en el combate es el mayor honor”; y para siempre se unieron con el abrazo redentor del Cristo de la Buena Muerte; desde el año 1925 hasta nuestros días han caminado, como suele decirse, con la Cruz a cuestas.

Tuvo que ser una primavera, la de saeta legionaria,  cuando los nuevos miembros de la Hermandad, los Caballeros Legionarios, llegaban a Málaga al mando de su Coronel. En 1930 se produce el primer desembarco, la primera escolta al Cristo, el primer contacto de Málaga y los legionarios. Todo hubiese sido efímero sin la aprobación de la calle, sin que los malagueños sintiesen y admitiesen aquél encuentro entre un Cristo Cofrade que hablaba de la Buena Muerte y unos hombres que cantaban… “soy un novio de la muerte…”.primera-guardia-legionaria-1931

Se produjo el milagro, surgió “El Vínculo”, una relación que se afanan en analizar los teólogos y sociólogos enfrentados a lo inexplicable, al misterio encerrado en esa trilogía, Cristo de Mena, pueblo y legionarios ¿Será la muerte la que ronde alrededor del misterioso vínculo? Siempre la muerte como tragedia, y de repente, ¿la buena muerte? “El morir en el combate es el mayor honorPor ir a tu lado a verte”.

Íntima conexión entre sensibilidad e inteligencia: la sensibilidad tiene sus antenas como medio de captación del conocimiento, y el conocimiento está en ese pueblo que procesiona detrás de su Cristo legionario. Es la sabiduría de la experiencia, sentimientos como herencia, el inconsciente genético que encierra toda la sabiduría. Es la intuición incluso por encima de la razón, más sabia por intuitiva. Es la realidad transmitida que supera a la rígida letra porque es plástica, informe, una sugerencia más que una definición. Concepto intuitivo, una visión de los hechos que los coloca por encima de la rémora del razonamiento vulgar, y le da la autoridad que proporciona el conocimiento de la verdad esencial de las cosas.quema-de-santo-domingo-1931

La Legión nació en momentos muy duros, cuando cada día era una aventura en la que te iba la vida. Esa, tu vida, dependía del combate, de la paz del alma y, en ocasiones, aunque ahora no se entienda, era una vida triste que buscaba redimirse con una muerte digna que borrase la anterior. Allí en la Málaga querida, a su hospital de sangre, llegan muchos legionarios heridos de las campañas africanas. Alguien les habla de un Cristo que le llaman de la “Buena Muerte”: No me mueve mi Dios, para quererte, El cielo que me tienes prometido… ¡Pero si yo no creo en nada, si me da igual la muerte! Son hombres que han aceptado a la Legión como religión y que sus oraciones son el valor, el compañerismo y la amistad; la unión y el socorro, la marcha y el sufrimiento, dar la vida por el compañero. No se hacen preguntas sobre el más allá aunque intuyen que alguien los acogerá y les conducirá a ese cielo legionario.

2008-06-24_IMG_2008-06-17_20-56-03_cabo2 “Si un día Dios me llama…”, reza el legionario por dentro, y reza cuando canta, por si le llega la muerte; que entre la vida y la muerte, cuando a ambas uno las ve a diario, sabe que sólo las diferencia un suspiro, una bala que te llega de repente.

Es en Málaga donde les hablan de un Cristo que es legionario y que por eso es de los pobres. Que no le importa que hayas sido delincuente ni ajusticiado entre malhechores. Que también fue despreciado, abandonado y olvidado y que sabe no abandonar jamás a un hombre hasta perecer todos, darlo todo hasta caer reventado, nunca quejarse y confiar en la victoria, cumplir con el deber y no permitir vivir siendo un cobarde. ¿Que mejor advocación para dar las gracias por la vida, por las heridas curadas, que aquella imagen de Mena tan herida, tan dolida, pero tan viva?Fotoperiodistas_guerra_espanoles_3

Es el Cristo malagueño que busca entre los legionarios a su gente, son los malagueños que encuentran en La Legión su referente, son los Congregantes de Mena los que hablan de la buena muerte, y todos quieren creer, porque este Cristo que es malagueño, no miente. Compartir el dolor, compartir la muerte, hermanados, llevando sobre los hombros al compañero de todos, el de la Buena Muerte. Que no puede ser esa muerte un mero accidente, un azar en un combate sin esperanza ni explicación trascendente.

Era una primavera malagueña llena de luz. Cantan los novios de la muerte y la música se los lleva al cielo. ¡Al Cielo con Él!, canta el pueblo hecho legionario en la fe y el sufrimiento; todos cantan por dentro mientras se enredan en esa  primavera  buscando escaleras para subir a la Cruz. jpegHasta los mismísimos clavos de Cristo han subido con los mismos sentimientos que transportan en su herencia genética, sin manipular; son la infantería, de uniforme o de paisano, que da lo mismo,  que pasea su fe en Semana Santa; la infantería que se autolegisla con leyes de supervivencia para que una bala no te deje en el camino; la que deja su vida en un polvoriento camino, ¡Con qué facilidad Dios mío!, y sólo busca en la fe su esperanza.jpeg-23

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. En Málaga nadie se recogía esperando ver al Cristo legionario, al Señor de la Buena Muerte.Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de los que allí esperaban que el prodigio sucediese… Cantan los novios de la muerte, “Por ir a tu lado a verte…” que es el pueblo el que lo entiende y lo siente, y quiere saber que lo que intuye no le miente, que entre tanta soledad y abandono alguien te abraza, te escucha, te llama Caballero, te reconoce y te quiere. Cuando creías que no eras nadie alguien te dice que lo eres todo si la vida das por alguien.

Crédulos e incrédulos asisten cada año a este misterio de fe que vincula a la Congregación de Mena, al pueblo malagueño y a la Legión, alrededor de la advocación de El Cristo de la Buena Muerte y Ánimas. jpeg-70No vamos solos que nos acompaña la Armada española escoltando a Nuestra Señora de la Soledad, compartiendo Congregación y creencias. Llevan a Nuestra Reina…

 

Estrella y Reina de los mares…

¡Salve! Estrella de los mares

…………………………….

De tu pueblo, a los pesares

Tu clemencia dé consuelo

………………………….

Cantan los legionarios, también la Armada española; todos están rezando, que los que ante nadie se humillan doblan a su Cristo la rodilla y le entregan el corazón.legion4

“A la Legión se ha alistado un Cristo Crucificado,

ya nadie podrá decir

que a la Legión sólo viene gente de mal vivir”(Saeta popular.

 

Y morirán cantando, con una canción en sus labios que marque el compás y el ritmo del valor y del honor, cuando…

 

jpeg-7El toque de oración inicia el vuelo

Y hay en las últimas luces del cielo

Algo invisible que nos acompaña,

Como si en la quietud de los soldados

Estuvieran aquí formados

Todos los que murieron por España (Coronel Luis López Anglada).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. General de la Legión entre 2001-2004

Blog: generaldavila.com

9 febrero 2020

LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (r)

TOLEDO

3.- POSTALES

Arco de la Sangre (y 2)

Si desde Zocodover cruzamos el Arco de la Sangre ya conocido y bajamos los escalones nos encontramos con la Calle de Cervantes; y presidiéndola, una estatua del insigne escritor. La estatua, de dos metros de altura, está fundida en bronce. Es obra del escultor madrileño Óscar Alvariño Belinchón y carece de pedestal alzándose directamente del suelo ya que, según él mismo dice “he querido un Cervantes cercano al transeúnte y al ciudadano, al que la gente y los turistas puedan abrazarse, tocar, sobar, acariciar, hacerse fotos con él” Y así sucede: ¿Qué turista pasa por ahí, precisamente mirando hacia la calle en la cual estuvo el mesón donde una ilustre fregaba o donde algún huésped escribió su historia,  y no se hace una foto del brazo del inmortal alcalaíno?

 En sus  idas y venidas al Sur, o bien desde Esquivias, Cervantes estuvo más de una vez en Toledo. Desde luego lo conocía, y bien, y así  lo refleja en algunas de sus novelas ejemplares como La ilustre fregona o La fuerza de la sangre; también se refiere a esta ciudad en “el Persiles…” y recordemos que uno de los capítulos del Quijote se desarrolla en El Alcaná, llamemos centro comercial urbano, de Toledo.

 En el siguiente soneto me permito gastarle una broma –él, en sus penurias, tenía muy desarrollado el sentido del humor y me lo perdonará- al traer aquí la acertada decisión de levantarle un monumento en un lugar tan especial.

Sobre lo del mesón y las “arábigas ficciones” del capítulo reseñado, volveremos.

BIEN PLANTADO (21)

(Soneto)

 Callejeaste, sin duda, por Toledo,

por sus calles, sus cuestas y rincones,

saboreaste el yantar de sus figones,

y hasta, puede, tuvieras un enredo.

 

 Te diría al oído, en tono quedo,

que si ilustres fregaban los mesones,

la duda sobre arábigas ficciones,

sabiendo cómo eres, me concedo.

 

Pero hoy sí, que te tengo por vecino,

altivo, soto el arco, bien plantado,

estático peatón te vio el artista.

 

Y pienso que sonríes, ¿descamino?

al bien verte, gustoso, flanqueado,

y del brazo de, bella, la turista.

SOCIEDAD ZOMBIE Vicente Díaz de Villegas y Herrería. General de División (R.)

Ante la desaparición del flujo moral y ético, aglutinador y caldo de entendimiento, la sociedad es controlada por zombis humanos que mientan, diktan y corrompen a aquellos ilusos que se acercan pretendiendo sacar partido.

Gramsci fundador del comunismo italiano diktaba a sus militantes: “hacerse preguntas sobre la muerte no es moderno”…

Ernst Bloch, filósofo marxista expulsado de Alemania oriental comunista, llamada Democrática, afirmaba “La muerte es la antiutopía radical. Es el aviso realista para quien pretende explicarlo todo con dogmas, para quien cree que la ciencia de la historia puede resolver todos los problemas, para quien pretende responder a todas las inquietudes del hombre con reformas económicas y sociales. La muerte es la contradicción insuperable para los poderosos que juegan a eliminar toda realidad dura manipulando las palancas políticas económicas y policiales”.

En la propaganda comunista, la muerte es la interrupción irracional de su fábula, de una vida camino a la felicidad del “Paraíso Socialista”; hablar de ello es fascismo. Hablar de suicidios no aporta nada…de momento, se trata de buscar “nichos” de seguidores (Abortos, eutanasia feminismo). “La muerte es un invento de las clases dirigentes” (H Marcuse). “Solo el burgués muere. El revolucionario es eterno” (M Verret). Pero,…  “La revolución y la política pueden quitarle al hombre el miedo a vivir pero no  le libran del miedo a morir” (JP Sartre).

Cabría ironizar con: “la muerte, para el que la trabaja, te convierte en eterno como un faraón.”

Ernesto de Martino, también del gremio marxista, después de teorizar, cuando le tocó y se le acercó la parca, decía: “si uno sabe que va a morir debe de estar seguro de que es algo natural e irrelevante pero es grande la tentación de hacerse preguntas y de rebelarse, algo no contemplado por Marx”.

Sin embargo, lo que es natural es el sentido de conservación impreso en todo ser vivo. La muerte trata de una división ante la confirmación del cese irreversible de funciones cardiorrespiratorias o encefálicas, separación de cuerpo y alma, y corrupción del cuerpo. La muerte resta valor a otras preocupaciones. Ahí están el siempre y el nunca.

A lo largo de la historia, en los diferentes pueblos, razas y civilizaciones, aparecen, como una constante, el culto a las tumbas y la salida al más allá, sobrepasando la inevitable muerte terrestre. En la tierra sin embargo puede quedar algo de vida, de nuestra vida, en nuestros descendientes, es la continuación de la especie.

El mesianismo de los autodenominados progresistas se apodera temporalmente de la sociedad, imponiendo cargas que ellos no soportan, pero lo que no tienen asegurado esos progresistas, en ese regreso a un pasado fracasado, es su futuro y el de sus hijos y nietos. Alemania intentó en la IIGM lo que no consiguió en la IGM y su fracaso fue mayor.

Benedicto XVI, Papa sabio que será doctor de la Iglesia cuando sea canonizado, en su encíclica Spe salvi (La Esperanza salva Nov 2007) aborda el tema:

La fe es la sustancia de la esperanza. Pero entonces surge la cuestión: ¿De verdad queremos esto: vivir eternamente? Tal vez muchas personas (¿de qué estatus?) rechazan hoy la fe simplemente porque la vida eterna no les parece algo deseable. En modo alguno quieren la vida eterna, sino la presente y, para esto, la fe en la vida eterna les parece más bien un obstáculo. Seguir viviendo para siempre –sin fin– parece más una condena que un don. Ciertamente, se querría aplazar la muerte lo más posible. Pero vivir siempre, sin un término, sólo sería a fin de cuentas aburrido y al final insoportable. Esto es lo que dice precisamente, por ejemplo, el Padre de la Iglesia Ambrosio en el sermón fúnebre por su hermano difunto Sátiro: « Es verdad que la muerte no formaba parte de nuestra naturaleza […] la vida del hombre, condenada por culpa del pecado a un duro trabajo y a un sufrimiento intolerable, comenzó a ser digna de lástima… La inmortalidad, en efecto, es más una carga que un bien,…”. Y Ambrosio ya había dicho poco antes: « No debemos deplorar la muerte, ya que es causa de salvación”].

La eliminación de la muerte, como también su aplazamiento casi ilimitado, pondría a la tierra y a la humanidad en una condición imposible y no comportaría beneficio alguno para el individuo mismo.

Obviamente, hay una contradicción en nuestra actitud. Por un lado, no queremos morir; los que nos aman, sobre todo, no quieren que muramos. Por otro lado, sin embargo, tampoco deseamos seguir existiendo ilimitadamente, y tampoco la tierra ha sido creada con esta perspectiva. Entonces, ¿qué es realmente lo que queremos? Esta paradoja de nuestra propia actitud suscita una pregunta más profunda: ¿qué es realmente la « vida »? Y ¿qué significa verdaderamente « eternidad »?

Hay momentos en que de repente percibimos algo: sí, esto sería precisamente la verdadera « vida», así debería ser. En contraste con ello, lo que cotidianamente llamamos « vida », en verdad no lo es.

  1. Agustín, en su carta sobre la oración dirigida a Proba, viuda romana acomodada y madre de tres cónsules, escribió: En el fondo queremos sólo una cosa, la « vida bienaventurada », la vida que simplemente es vida, simplemente « felicidad ».

Agustín dice también: …, no sabemos en absoluto lo que quisiéramos concretamente. « No sabemos pedir lo que nos conviene », expresión de san Pablo (Rm 8,26). Lo único que sabemos es que no es esto (Ortega y Gasset sobre la Republica 9/1931“no es esto no es esto”), en este no saber sabemos que esta realidad tiene que existir. « Así, pues, hay en nosotros, por decirlo de alguna manera, una sabia ignorancia (docta ignorantia) ».

La expresión « vida eterna » trata de dar un nombre a esta desconocida realidad conocida que crea confusión. En efecto, « eterno » suscita en nosotros la idea de lo interminable, y eso nos da miedo; « vida » nos hace pensar en la vida que conocemos, que amamos y que no queremos perder, pero que a la vez es con frecuencia más fatiga que satisfacción, de modo que, mientras por un lado la deseamos, por otro no la queremos.

Podemos solamente tratar de salir con nuestro pensamiento de la temporalidad a la que estamos sujetos y augurar de algún modo que la eternidad no sea un continuo sucederse de días del calendario, sino como el momento pleno de satisfacción, en el cual la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad. Sería el momento del sumergirse en el océano del amor infinito, en el cual el tempo –el antes y el después– ya no existe.

La muerte sin embargo puede ser un SERVICIO a los demás. “Nadie tiene amor más grande  que quien da la vida por sus amigos” (s. Juan 15,9-17)”. (S Maximilian Kolbe, Auschwitz 1941)

“…Dar la vida por España raíz presente y futuro de nuestra libertad” (Valores BRILAT)

Millán Astray fundador de la Legión y padre de los Novios de la muerte (…por ir a tu lado a verte mi más leal compañerasi algún día Dios te llama…) en el Credo Legionario marca uno de sus espíritus como el de la Muerte: El morir en el combate es el mayor honor no se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.

No es la primera vez que los zombis llegan al poder pero la vida plena es superior. Son momentos de sequía, de traición, de división, de ataque a España y a los españoles, que terminarán.

A nosotros a pesar de todo lo que vemos oímos y sufrimos nos queda la Esperanza que no defrauda. Debemos beber en fuentes de agua clara para transmitir los valores que eleven nuestra existencia por encima del materialismo animal.

La Vida puede más que la muerte.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

6/2/2020

Blog: generaldavila.com