TRUMP General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La  guerra es inevitable. Perdonen la dureza del comienzo. Los signos son reveladores. Habrá guerra. Es tal el estado de cosas heredadas de la política emprendida por un presidente (Obama) que quiso entretenerse con  la política como si fuese el conocido juego de las canicas que metió  en un hoyo profundo a la cultura occidental. Desaparecida. Quizá sea mejor. Las vacas no comen si no las cambias de prado.

Obama, premio Nobel de la Paz 2009. El Presidente estadounidense con más tiempo de guerra en su haber. Afganistán, Irak y Siria. Ocho años en guerra. Libia, Pakistán, Somalia, Yemen, saben de sus ataques «contra el terrorismo», un «presidente de guerra» que la prefería encubierta, como si con él no fuese la cosa, con hipocresía, la que enciende las Grandes Guerras Un legado insoportable. Quizá haya sido el inventor de la guerra en negativo, la no guerra, la que no se libra de los cañones, aunque puede llevarse a cabo sin frentes ni despliegues de divisiones.

Obama se empeñó: «Rusia es solo una potencia regional». En 2014 los hombrecillos de verde no eran suficiente enemigo para el pacífico presidente americano.

Insultó, aprovechando su poder, a un Trump que asistía a la cena tradicional con los corresponsales que cubren la Casa Blanca. Trump escuchó y tomó nota de Obama, pero no hubo resentimiento como el gran público cree.

Hubo política. Distinta a la mentira que encabezó un presidente que reunía a las masas a la vez que bombardeaba. Trump apareció y Obama eclipsó.

America First. A trabajar. El mundo es un negocio y la guerra una compraventa. España incluida: no a la guerra y sí a las armas; la disuasión nos hace ricos. Fue un gran invento lo de disuadir al enemigo. El desarme es una ruina. ¿Cuántas Divisiones tiene el Papa?

Biden ya no se acuerda. Nunca fue, sino otros, el que dirigió la política de Defensa de los EEUU. Una política errática, descoordinada, bélica y hasta vergonzosa como la retirada de Afganistán.

La poderosa América de los Estados Unidos perdió su credibilidad y, por tanto, su poder. Comercio, industria, el dólar, hasta el idioma se venía abajo. El mundo se sacudía como un perro mojado al que le molesta la humedad. Era irreversible. Ya no llovía americanismo. Ni siquiera la OTAN era quién fue. Ni la disuasión funcionaba.

Dio comienzo algo parecido a la guerra del Peloponeso, pero sin el valor de aquellos generales. ¿Honor? Perdido entre la mugre europea.

«Creo, pues, que debemos elegir a un general… porque sea templado, comedido, vigilante, frugal, acostumbrado al trabajo duro, despierto, libre de avaricia, ni demasiado joven ni demasiado viejo, padre de hijos a ser posible, buen orador y hombre de buena reputación» (Onosandro. Estratégico).

Ya no hay generales así. Saben de ciencia, de organización y destrucción; no de los hombres. Ese fue el error de Napoleón: conocía a los soldados, no a los hombres. Ahora no hay ni unos ni otros. Solo consumidores. El arte del generalato que enseñaba Sócrates a Dionisodoro de Quíos desapareció

Llegó Trump y puso a prueba el sistema americano demostrando que estaba colapsado y lo hizo, perdió las elecciones y arriesgó todo hasta volverlas a ganar. Perdía para ganar como demostración del error de una América vacía de contenido que era vista como el fracaso que era. Ganó porque América se vio perdida.

La aparente locura de Trump va dando resultados en este manicomio que es el mundo. El más loco es el más valiente y decidido. Una nación endeudada hasta límites insoportables, humillada y vista sin el valor que fue como potencia militar y económica reaparece entre rayos y truenos.

No tiene miedo y se va al centro del huracán. Conforme se acerca amainan los vientos. No tiene mucho tiempo y algunos se empeñan en revolverse contra la unidad y su autoridad. Tiene que enseñar su poder: Restaurar la paz a través de la Fuerza.

Detrás está el petróleo, los aranceles, los dólares junto a los petrodólares y el yuan, que  equivalen a Oriente Medio, Ucrania, China y el Indopacífico en un mundo en el que ni el Pentágono sabe geografía. La geopolítica desvinculada de la geografía y de la antropología.

Busca la paz Trump y le acusan de belicista. Europa se arma. No parece lógico cuando fue Europa la que rechazó en 2022 la paz sin explicar ni explicarse lo que ocurría desde tiempo atrás en el Dombas, en el sureste de Ucrania. Europa y la OTAN de Biden querían la guerra. Ahora ya no se valora la decisión de Europa, que no la tiene, y se descubre la desorientación del mandato de Biden.

¿Qué hace Trump en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar? Negocios…, dicen. Como si la guerra no lo fuese. La Ilíada o la del Peloponeso. Solo gana quien mejor mueve la bolita y el que arriesga.

Allí está todo: China, Rusia, Irán, y Ucrania con permiso de Zelenski que va y viene, vuelve y revuelve.

Turquía desde el principio. Un hub. Asia, Europa y África. Está todo firmado. Puro trámite en la negociación. Ucrania es parte de un plan mucho más amplio del que ya se ha hablado, pactado. Turquía.

La luna en el mar riela,
En la lona gime el viento,
Y alza en blando movimiento
Olas de plata y azul;
Y ve el capitán pirata,
Cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, a otro Europa,
Y allá a su frente Estambul.

 Europa ha quedado atrás, ya nadie sigue su estela, simplemente consume mientras se extingue. Europa vive cercana y alejada, pero Trump le exige prepararse para la guerra.

Restaurar la paz a través de la Fuerza. No entienden el significado.

¡Sentenciado estoy a muerte!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 mayo 2025

NOTRE DAME PASA LISTA: ¡¡¡SU CATÓLICA MAJESTAD!!!: ¡¡¡AUSENTE!!! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¡¡¡España!!!: Ausente… en Notre Dame.

Así, Europa intentaba recordar sus orígenes -y sus luchas-, su infinita historia que bien podría decirse que forjó el mundo en la inteligencia del espíritu.

Todavía pueden verse en muchos pueblos y ciudades de España cómo la geometría espiritual fue escrita en su construcción alrededor de una pequeña o gran iglesia. Como nidos al cobijo del árbol, ermitas, iglesias grandes o pequeñas catedrales, retiros espirituales, fueron el centro de la cultura, de la convivencia, de la creencia, de la sabiduría al fin.

Así creció Europa y su civilización: la cristiandad. Alrededor de una oración oculta en bóvedas de piedra. Por eso quemaron en España las iglesias y las catedrales.

Nada como acabar con el símbolo. Eso se sabe desde el comienzo. Lo espiritual e indestructible del símbolo. Una vez que se hace desaparecer no queda nada: la bestia.

«¡Es un procedimiento que no exige ni dinero ni medicina, ni brujería de clase alguna. Salid al aire libre, coged una azada y removed la tierra de los campos. Circunscribid vuestro ser y vuestro pensamiento a un círculo reducido. Manteneos de alimentos simples: vivid entre bestias, como una bestia, y no os desdeñéis de echar vos mismo abono en el campo que cultivéis. Este es el mejor procedimiento para vivir joven hasta los ochenta años» (Mefistófeles en Fausto).

Ahora en medio de la guerra incierta Europa, que declina, quiere recuperar lo que fue, alrededor de la Catedral herida mortalmente porque ya no se reza, se incendia. A pesar de ello todavía queda quien se esfuerza en su reconstrucción.

Alejandro III (1163) inaugura Notre Dame de París, y después de aquello, fue guardado, protegido el misterio, entre piedras que no eran de uno u otro estilo, sino del estado del alma, de cada tiempo, de todos los tiempos, sin importar quienes rezaban o bajo qué misterio se habían colocado aquellas piedras;  hasta el sonido de las campanas era música originada en incierto lugar que solo la misericordia de Víctor Hugo había encerrado en Quasimodo.

Era el símbolo: Notre Dame. Macron reunía a Europa y lo hacía porque él, muy laico, en su momento más crítico se aferra a la Catedral y a la historia. Unos rezaban, la mayoría no sabe hacerlo, otros estaban y otros se disculparon sin dar explicaciones.

Ahora es otra Europa, algo distinto, de muy difícil reconstrucción, incierta, sin bendición, precisamente a las puertas de la Navidad, cuando Dios-hombre lo retiramos para dar entrada al hombre-dios.

Después del símbolo, Notre Dame, no logramos recuperar ni siquiera un estilo arquitectónico que era a lo único que podíamos aspirar.  Notre Dame no era un conjunto material, ni una obra de arte universal. Era un lugar sagrado, era algo por encima de todo y de todos, porque era lo absoluto en una Europa que fue. El símbolo de su espíritu se perdió mucho antes del incendio.

Irrecuperable e inexplicable. En su reapertura hubo una ausencia notable, quizá por eso nadie da cuenta (en democracia es una exigencia dar cuenta) del porqué la ausencia de España, único vecino de Francia no representado.

Los reyes de Francia, los Borbones, lucieron el título de “Cristianísimos”, pero los de España, también Don Felipe de Borbón, siguen con la distinción de “Reyes Católicos” por excelencia, a la que se añade el privilegio, junto a otros, de “Su Majestad Católica”. Fue el Papa Alejandro VI quien en la bula Sic convenit expedida el 19 de diciembre de 1496 se lo concedió a Isabel y Fernando como consecuencia de la pacificación de los reinos de España -Aragón y Castilla- y de la conquista de Granada.

Me preguntan y me pregunto las razones para que una ausencia tan notable se haya producido y, lo peor, que no se nos haya explicado.

En cierta ocasión se encontraba el Tercio de Antonio Leiva, el mejor discípulo del Gran Capitán, pasando revista por el Veedor cuando a lo lejos se divisó un tropel de jinetes que se aproximaba.

— ¡Es Su Majestad Católica!, gritaron los oficiales.

Los tambores y pífanos rompieron a tocar la Marcha.

Detuvo el Emperador su caballo, descabalgó de un salto y se incorporó a la cabeza de la primera compañía. Tomó un arcabuz y ordenó que empezase la Muestra. El Veedor, sorprendido, nombró al Emperador en voz alta:

— ¡Su Majestad Católica Don Carlos de Gante, Rey de las Españas, Emperador de Alemania!

Terció el Emperador su arcabuz, quitóse el sombrero y oyéndole todo el Tercio contestó:

— ¡Presente y armado!

La anécdota tiene su importancia, porque no están los frentes para andar desarmado por el mundo. En lo espiritual y en lo material.

Trump si que estaba en Notre Dame. Todo un mensaje. Hay mucho que analizar, políticamente. Europa perdida, sin alguien que tome la dirección de un futuro que nos pasa por encima.

Francia intenta cobrar su lugar estratégico. Políticamente enturbiada ha sido capaz de situarse en el lugar que quiere ocupar y el oleaje no la arrastrará hacia los abismos rocosos.

El acto en Notre Dame requiere un análisis muy detallado en todo su conjunto. Desde quienes han ido, el lugar que han ocupado, con quien se han reunido y hacia donde han señalado.

De manera muy clara: Europa se la juega, ardió el conjunto que ahora lidera Von der Leyen y más que va a arder. La situación en el Oriente Próximo requiere una preparación urgente de Europa ante lo que se avecina. Estados Unidos está llamando a sus puertas, pero  nadie responde. Reino Unido  no es suficiente garantía en estos momentos.

Trump no ha venido porque le sobraba el tiempo. Se ha dejado en casa a Biden y a su perturbación política.

Otros no han querido encontrarse con él cara a cara. Hemos perdido una gran oportunidad.  Lo vamos a ver dentro de muy poco.

Siento decirlo. La ausencia de España ha sido, quizá, el mayor error político cometido por un Gobierno español en muchos años. Una nueva política Europea y de  relación con los EEUU Se vislumbra en el horizonte. Militar también. Francia se ha dado cuenta.

Nos arrepentiremos de esta ausencia.

La Catedral de Notre Dame se hundió bajo el fuego, no era lo importante la obra de arte, sino lo que sus piedras y sonidos guardaba, su obra espiritual unificadora.

Todo eso ardió. Ahora que se reconstruyen sus piedras queda por ver que hace Europa. De momento ni se reza ni se protege el misterio. Otros vendrán.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 diciembre 2024

 

 

 

MUNDO EN EVOLUCIÓN: LA GUERRA, BIDEN, SÁNCHEZ Y DE REPENTE TRUMP General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Esto es la guerra. Biden no se acuerda y el Pentágono ve que la ha perdido algo que no le gusta nada a los que pronto harán las maletas del retiro. Hegseth, futuro Secretario de Defensa de los EEUU, tiene la lista en su bolsillo que abarca desde generales hasta las tropas a mandar. La popularidad de la institución militar está por los suelos y hay que demostrar que un Ejército lo es sobre todo por su eficacia y porque cuenta con el apoyo nacional. Afganistán fue una losa bajo la que aún se encuentra. Ucrania y el Cercano Oriente deben acabar y centrarse más en el nuevo proceso al que asistimos. Si Estados Unidos, Rusia y Europa saben hacer bien las cosas se abre la oportunidad a un mundo mejor. Es posible. Lo único que hay que desterrar son las secuelas del comunismo, sí ese que adopta las formas incluso patriarcales de una guerra santa. Irán, Irak, Siria y África subsahariana requieren atención junto al eje actual alrededor de lo que el futuro orbita: el Indo-pacífico.

Todo es digno de acuerdo porque a saber:

Israel ha ganado la guerra, pero ahora hay un problema aún más grave: arreglar la paz que nadie sabe cómo hacerlo. Gaza requiere reconstrucción y no precisamente de silos para alojar misiles ni túneles para un nuevo 7-O.

Líbano debe aceptar que su Ejército se convierta en un seguro de paz y orden y no permitir el despliegue de Hezbolá. Las tropas de UNIFIL deben asumir su tarea con responsabilidad y salir de sus búnkeres a controlar las comunicaciones para que no circulen armas contra Israel. Cisjordania aceptar la situación y las Resoluciones de paz. En esta línea la ONU ha de asumir su tarea de vigilar los acuerdos con tropas que cumplan sus resoluciones y no se limiten a estar sin actuar; lo que requiere una nueva ONU.

¿Quién se va a hacer cargo de la gobernanza de una ruina?

Irán sabe que o acepta una paz en la Región que además abarque Irak y Siria o tarde o temprano estallará una revuelta interna que desestabilizará su actual política radical. No está muy lejos de ello, lo que no resolverá con una nueva violenta represión. Siria puede ser una trampa en la que se implique un país de la Alianza Atlántica. Parece que ese avispero puede reavivarse.

Está claro que la estabilización de la zona requiere volver a los Acuerdos de Abraham que son el futuro del Cercano Oriente, lo quiera o no Irán, y su progreso, también el inicio de algo nuevo y bueno para África, observadora que espera y se está contagiando de manera peligrosa por ese cinturón que la aprieta desde el Mar Rojo al Atlántico.

Europa sigue su historia de desencuentros. El Reino Unido se nos fue y eso es un hándicap que pesa en nuestro sistema defensivo. No hay ni un solo indicio de que Europa camine hacia un sistema de Defensa Europeo, propio, eficaz y seguro. Estamos siendo invadidos y nadie hace nada por poner un poco de cordura y racionalizar el buenismo que nos hundirá en un próximo futuro. Hemos regalado nuestro sistema y territorio que regresará a las cavernas despedazado y hecho jirones. No es Rusia el enemigo, pero no se dan cuenta de que el ataque es mayor y por la retaguardia.

Europa está perdida entre intereses encontrados. Su Parlamento es un balneario para estómagos agradecidos y una auténtica Torre de Babel que no consiente que la despierten antes de las nueve de la mañana. En nada se parece la percepción del mundo de un habitante de Varsovia o de Kiev con uno de Benidorm, por poner un ejemplo. Europa camina hacia la soledad y o se ponen de acuerdo Alemania, Francia, Italia… o esto se acaba si no lo está ya.

La OTAN da imagen de apoyo total a Ucrania, pero supone más de 40.000 millones de euros anuales y hay 9 países, entre ellos España,  que no pagan lo que deben.  Si sigue habiendo OTAN habrá que ver las consecuencias económicas y políticas. Alemania está en elecciones.

Mientras dormimos a orillas del Mediterráneo por el centro y norte ponen en alerta nuclear a la población.

La guerra en Ucrania debe acabar. No sabemos hasta donde aguantará Trump las exigencias de Zelenski que pueden llegar hasta la insolencia y el nuevo mandatario no acepta de buena gana ese estilo. Rusia no puede hacerse con toda Ucrania, tampoco perder la guerra. Esto es una premisa conocida. No ganará del todo, pero tampoco todo lo perderá. Ucrania no ganará todo pero podría perder mucho. La situación requiere de la Gran política junto a la firmeza de desear un futuro sin preponderancias abusivas. El plan de paz de Turquía presentado por Erdogán ha recorrido el G-20, solo le falta el empujón de China. Un armisticio sobre una línea trazada más o menos en el actual frente y, aunque excesivamente larga, pueda ser controlado el alto el fuego por tropas bajo el mandato de Naciones Unidas. A ello habría que sumar la seguridad de que Ucrania no hará intención de entrar en la OTAN al menos durante diez años. Se revisarían los Acuerdos de Minsk y habría unas largas conversaciones junto a la reconstrucción de Ucrania que traerían la paz por ahora.

-De nada sirven las Instituciones que en su día nos dimos. La ONU debe ser revisada ya que es un anacrónico juego entre China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia. Aparecen con fuerza  las naciones reunidas bajo el acrónimo BRICS+ que llegan con fuerza y dejan bien claro que están para dominar gracias a su poder demográfico y ansias de desarrollo.

América es una incógnita. Lo son Venezuela y Méjico. Brasil aprieta, pero Argentina ha dicho «Aquí estoy». Cuba se desangra. Nadie sabe el paso siguiente de la nueva América cuya influencia cada vez se hace notar más.

-Nadie olvide Taiwán. Pude dar muchos dolores de cabeza mientras China lo penetra todo, cala todos los melones, sabe de todo y en todos los lugares se posiciona. Sin remedio y con lentitud arrolladora.

España no se sabe muy bien a qué mundo pertenece. A Venezuela, Méjico, Irán, Palestina, o es un Estado fallido. Hemos olvidado nuestra lengua que abarcó al mundo. Nuestra religión y bondad. Ahora somos cualquier cosa. Nos acercamos a lo anglosajón después de renunciar a nuestro pasado. Quizá España sea el mayor problema de Europa o sea Europa el mayor de España.

Nuestro Gobierno ha insultado a Trump, a Israel, no sabemos si es otanista o sanchista. Nadie sabe muy bien qué es lo que va a pasar a partir del 2025, pero si a España hasta ahora no le ha ido bien internacionalmente le va a ir mucho peor. Incluso aunque cambiemos hay algo militarmente muy difícil de recuperar: la confianza. Estamos señalados desde el año 2004 y no hay razones que avalen un cambio hacia la necesaria cooperación.

Para los Estados Unidos hemos pasado desapercibidos, con Trump puede ser que sea aún peor y se dé cuenta de que existimos.

El mundo ha cambiado y Trump, si logra llegar al día D, debe aceptar el reto del proceso irreversible. Hay que aceptar un nuevo mundo. Todo esto se producirá en un largo periodo. Trump tiene cuatro años por delante. Son pocos, pero después de su mandato todo será muy distinto a lo actual. Si sigue existiendo este planeta llamado Tierra.

Deducimos por evidente y observable desde cualquier punto geográfico físico y cognitivo que Europa no va a  ser destruida por  Rusia. Ella misma se está envenenando. Morirá en unas décadas con algo que sin duda procede del Sur y del Este. Con su propio veneno que mata lentamente mientras sonríes o suena la orquesta.

A Troya se la sigue buscando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2024

 

 

PÁNICO MUNDIAL. ¿LA BOLSA O LA VIDA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Siento romper la relativa tranquilidad veraniega y hacer un alto en la parada técnica en la que el blog descansaba, pero el mundo puede encontrarse en vísperas de algo desconocido y mejor es que nos pille a todos confesados como suele decirse.

Podía empezar con la noticia de la caída de las bolsas y cómo el índice del miedo se arrastra de manera alarmante. ¿Recesión? Es la economía compleja que pocos entendemos más allá del fin de mes, pero que sabemos de lo que hablamos porque son índices que mezclados con otros datos a la vista nos avisan de los preludios de guerra.

Nunca, hoy menos, se puede merodear por los Cuarteles Generales de la guerra con las estrellas de general al mando sin estar atento al discurrir de los datos económicos y sobre todo a ese índice bursátil fiel reflejo del miedo ante los acontecimientos.

Si quieren ustedes saber de la guerra no pregunten a un general, sino a un alto mandatario de Nvidia, Alphabet, Microsoft, Apple Meta, Amazon o Tesla. Ellos saben y deciden si Biden, Trump o será Irán la que ataque. Así nos va porque a ello se une que todos nos creemos saber más que ellos y que los generales; en cada uno de nosotros hay una  postura de desdén y aceptación, de soberbia e incompetencia. Nunca ha habido tantos “listos” al mando.

Lean los signos de los tiempos. Aprovechen las vacaciones para observar el panorama que les rodea, comparen y sobre todo piensen.

Por ahora hago un alto para avisar de este preludio bursátil que tendrá consecuencias si antes no hay una portada más agresiva en todos los medios: La guerra. Ya la hay, pero no nos hemos enterado. Necesitamos el titular ¡ESTALLA LA GUERRA!

El movimiento de los portaviones estadounidenses es un inevitable signo:

-USS Geral Ford (CVN-78)

-USS Abraham Lincoln (CVN-72)

-USS Theodorre Roosevelt (CVN-71)

-USS Dwigth D. Eisenhower-69)

Es la mayor concentración de portaviones estadounidenses en una región en la historia. A ello se unen varios destructores y cruceros con capacidad de defensa contra misiles balísticos y un escuadrón de caza. junto al buque de asalto anfibio que transporta a la 24ª  Unidad Expedicionaria de Marines.

El esperado ataque de Irán a Israel complica la situación hasta límites que nos dejan en una incertidumbre muy peligrosa. Irán tiene las de perder, pero antes morirá matando porque se ve derrotada antes de la batalla. Irán no quisiera entrar en un conflicto del que nada obtendría, pero parece obligada a ello y abocada al enfrentamiento cara a cara. Sabe que están provocando su intervención para dejarla fuera de competición y que Hamás ya es insuficiente, Hizbulá tampoco es definitivo, los hutíes de  Yemen no son nadie y los países  árabes de su entorno no cierran filas junto a su postura. Ya solo le queda ir perdiendo terreno día a día. Esperar hasta noviembre y ver por donde respira el Pentágono si es que hay cambio es su mejor alternativa mientras prosigue con su programa nuclear.

Irán es un lobo acorralado que puede saltar sobre su víctima en cualquier momento, aunque muera en el intento no hincará la rodilla por un golpe en el mentón. Puede que lo reciba.

El panorama junto a Ucrania, que es más de lo mismo, no es tranquilizador, Venezuela queda unida a  la situación y Europa se pierde una vez más en un ritual alejado de sus orígenes y dando entrada al virus de su autodestrucción. París junto a Londres son todo un símbolo de la misma moneda que quiere mostrar la cara cuando  ha olvidado la cruz que la sustenta.

Más de 12.000 cabezas nucleares dan sombra al mundo y de ellas más de 2000 están en alerta operativa para ser utilizadas en cualquier momento. Preparadas en misiles balísticos, en submarinos y aviones; también las nucleares tácticas proliferan y hay candidatos a poner fin a la disuasión dando el primer golpe porque saben que no tendrá en principio respuesta.

Aunque sean Rusia y Estados Unidos los que poseen el 90% de todas las armas nucleares, los que las esconden son los más peligrosos y los más dados a que por esas cosas del azar, que es quien mueve la guerra, hagan uso de ellas. Hay ojivas desplegadas y apuntando, listas, para que cualquiera encienda una cerilla y prenda la mecha. Corea del Norte está entre los candidatos con sus cerca de 50 ojivas preparadas. Irán ha roto todos los acuerdos y para nosotros es un misterio el avance logrado en su afán de poseer el arma nuclear. Hasta ahora, que se posean datos ciertos, son potencias nucleares: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, India, Pakistán, Corea del Norte, e Israel.

Es inaudito que cuando se supone que el mundo progresa en convivencia y solidaridad, en derechos humanos, en paz y armonía, resulta que el lenguaje nuclear salta a ser el idioma más hablado. Amenazante.

Pánico mundial entre los que manejan el dinero. Peligro.  No vaya a ser que manejen también las ojivas nucleares, porque antes, no hace muchos años, se podía vaticinar algo sobre las guerras, hasta que llegó un día que alguien, entre los vencedores, que ya tenía la guerra ganada, dio la orden: “6 de agosto de 1945 a las 8:15 horas, un bombardero B-29 llamado Enola Gay lanzó sobre la ciudad de Hiroshima la primera bomba atómica, bautizada como Little Boy. Tres días más tarde, el 9 de agosto a las 11:02 horas, el bombardero Bockscar dejó caer la segunda bomba, llamada Fat Man, sobre la ciudad de Nagasaki”.

¡Qué mala memoria tenemos! ¿O realmente somos malos?

Aquí lo único que importa es la bolsa. No la vida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 agosto 2024

 

 

 

LA CAÍDA DE BIDEN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Biden cae al suelo después de un tropezón en la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Podemos jugar con la metáfora o entrar en el juego de los augures; todo invita a hacerlo y en la historia pocos personajes han eludido interpretar aquello que podía ser un aviso de los dioses, incluso una incitación de Apolo o de Dionisio. Lo peor es sin duda la tibieza que genera aburrimiento. No lo hay sino mucha preocupación ante la caída de América en la Academia de sus aviadores. El cielo contra la tierra. Presagios en los vuelos del águila.

Desembarca César en África: «Al bajar a tierra, César tropezó y se cayó, pero con su gran presencia de ánimo transformó lo que era un síntoma de malos augurios en una señal de buena suerte, pues cogió un puñado de tierra entre sus manos y gritó: ¡Ya eres mía África!».

Podría haber hecho algo parecido Biden. Con la mirada puesta en los cielos de Colorado Springs: ¡Ya eres mía Rusia!

Cae América, de bruces su presidente, ante los cadetes de la poderosa Fuerza Aérea tropieza Apolo el que hiere de lejos.

Escipión se esconde, no da la cara, pero la guerra es engaño. El que parece caer: se eleva. El que aparece en lo alto: va camino de estrellarse.

Siempre, en todas las guerras y en todos los tiempos ha habido un Bajmut.

Las Termópilas. Una trampa donde brilla la heroicidad, el sacrificio, el valor. Grabado en oro queda: simplemente la muerte. Era y será una trampa.

Los aviones para Ucrania ofrecen muchas dudas: ¿Quién pilotará las aves de fuego? ¿Dónde anidarán? ¿Quién las alimentará?

La guerra solo se gana con botas en el terreno, incluso después de haber firmado la paz.

La guerra militarmente camina hacia su final. Los síntomas son de derrota. Económica y militar. Geopolítica y geoestratégica.

La estatua de la libertad tiembla y la Inteligencia piensa por dónde, cómo y cuándo.

Mejor que sea la inteligencia artificial (IA) la que decida cuál es el lugar para asestar el golpe definitivo. Puede que se retraiga.

Bajmut y Belgorod han sido un fracaso.

¿Será por el sur? ¿O será el final?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

MADRID CUMBRE DE LA OTAN. ¿ES ESPAÑA UN SÓLIDO ALIADO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

OTAN: Seguridad ante todo y todos.

La anterior Cumbre de la OTAN celebrada en Madrid el año 1997 reunía en el Palacio Real de Madrid a los Jefes de Estado mientras los primeros ministros y de Defensa lo hacían en el Palacio Real de El Pardo. La reunión de El Pardo estuvo a punto de suspenderse por un triste y grave motivo que había sucedido el día anterior. Todo se resolvió y casi nada trascendió de aquel hecho, que poco tenía que ver con la OTAN, aunque alguno lo pensó en un principio.

Lo que hay detrás de las bambalinas del escenario de una Cumbre de la OTAN pocos lo saben y los usos, un tanto teatrales, de algunos mandatarios como de sus séquito quedan solo para una exhibición de poder que en los tiempos actuales debería ser revisada.

La mayor y más eficaz seguridad que a lo largo de mi vida, y han sido muchas, he visto y comprobado tenía una característica: no se notaba.

El espectáculo suele atraer a las moscas y son muchos los convidados que asisten sin entrada y que pretenden una cosa u otra distintas al minuto de gloria.

El músculo debe sacarse donde se debe y no solo donde se puede.

Sin duda que la seguridad en España es ejemplar y gozan nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Policía Municipal de Madrid (excelente, eficaz y correcta siempre, muchas veces olvidada), de un prestigio bien ganado y que debería ser un orgullo para todos nosotros.

Decía el fundador de la Legión española, general Millán-Astray: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

Lo entendemos todos.

El entramado que hay detrás de todo esta parafernalia es más externo que de resultados reales que suelen venir acordados y firmados antes de la celebración.

Ahora la pregunta es: ¿Qué saldrá nuevo de esta Cumbre de la OTAN en Madrid?

Dice Biden:

—España es un aliado indispensable.

¡Hurra! Y a pagar. Es un buen mensaje para el Gobierno, el mismo que protesta en las calles y que pinta pacifistamente la Escuela de Guerra del Ejército español sin que nadie lo impida. . Los mismos, unos vestidos con casco de guerra y otros a cascar la OTAN. Los centinelas se han retirado esperando la aurora

Cuando respondía el presidente español a Biden sonaba como la Cumbre de Aznar con Bush, la de las Azores, tan criticada.

—Puede contar con España como sólido aliado.

Nos vamos dando cuenta de lo del Sahara y otros enredos inexplicables e inexplicados.

¿Dónde está la ONU? Se oía por detrás que parecía ser un murmullo albar, como tomillo albar, como ministro de exteriores avergonzado.

«Como señor de todas las cosas, la guerra a unos hace libres y a los otros siervos» (Heráclito de Éfeso).

El invierno se acerca y antes hay que tener resuelto lo de Ucrania. El dinero es el rey de la guerra. O pagáis o no hay nada que hacer. En la lista negra figura el anfitrión de la Cumbre que se cree que con una cena y dos paseos será el Jefe de la OTAN a la que parte de su Gobierno insulta.

No sabemos nunca lo que realmente saldrá de esta Cumbre que solo tiene un nombre: Ucrania. Eso es todo. La guerra hay que pagarla porque está a la puerta de vuestras casas y llega el invierno. Se os cuelan por el este y por el sur, es decir nada ha cambiado. El sur de Biden no es el Caribe, sino sus huracanes.

Ya habrá tiempo de hablar de otras cosas, de la paella y los comunistas. La Alianza se demuestra pagando, con dólares mejor que con soldados.

Ahora se trata de recomponer el puzle herido, de admitir, o no, a otros; de saber hasta dónde llegamos, y eso será lo que lo que la política estadounidense, no Biden, diga y por allí los cañones suenan muy divididos, así que venir a Europa a buscar la unidad está difícil, pero Europa no es nadie sin Estados Unidos. La guerra de nuevo en Europa y de nuevo la Europa grecorromana se vuelve anglosajona. Lo que complica la situación.

«A uno que le preguntaba a M. Licinio Craso en qué momento levantaría el campamento le respondió: “Tienes miedo de no oír la corneta?».

El cornetín Biden toca a arrebato.

—¿Podrá contar con España como sólido aliado?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 junio 2022

 

LA GRAVEDAD DE LOS PACTOS Y OTROS PELIGROS EN ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Imagínense que los que idearon el ataque a las Torres Gemelas formasen actualmente parte de la dirección del país americano. Que las decisiones de Biden estuvieran mediatizadas por su voto.

El término terrorismo es el mismo para cualquier acto que pretende la dominación por el terror. En España ha dejado una huella mortal de tristeza y desamparo, pero la nación no ha sabido —no hemos sabido ni querido— reaccionar ni siquiera aplicar la Ley. Sus consecuencias son que a diario se ofende a todas las víctimas —lo somos todos— con una indecente exhibición política de su triunfo.

A nadie parece importarle, incluso se aplaude a sus hienas en homenajes consentidos que les ofrecen sus cachorros recién salidos de la guaridas y que solo necesitan una voz para seguir matando.

La situación es de extrema gravedad. España se nos va entre las manos de tres gobiernos que han acabado con el pasado, presente y futuro de una nación tan grande y rica como España. José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy Brey y el actual vividor de la Moncloa, Pedro Sánchez Castejón, alias Antonio.  La familia, la historia, la cultura, la economía, la grandeza y la humildad, la convivencia, la ciencia y la filosofía, el arte y la alegría, la personalidad, la tradición, el Ejército, la Iglesia, la ley y la justicia, la enseñanza, el turismo, las fiestas y los toros, el cine o la novela, el teatro, la educación, el campo y la ciudad, todo ha desaparecido para cambiarlo por sucedáneos, burla imitación de la España que se forjó así misma sin más apoyo que el de su fidelidad a una forma de ser y entender la vida que aún hoy siguen en el recuerdo vivo de millones de personas en todo el mundo.

Estamos bajo el yugo del socialismo de la caverna, el tibio centrismo indiferente y una derecha desorientada. Nadie ofrece otra cosa que pura ideología, impuestos y malos ejemplos. A vivir que son dos días. Cada uno se agarra a lo que puede, pero los índices de votantes disminuyen ante el desánimo que produce un panorama en el que la mentira se impone como el arma más valiosa para atraer a cándidos valedores.

En España mandan todos menos los españoles. Facciones que viven de la escaramuza que desgasta la autoridad, y el poder se tiene que doblegar ante los facciosos y partidos repletos de delincuentes que pretenden acabar con España. Los tribunales sentencian y lo que se dice por una puerta sale por la otra sin consecuencia alguna. Todo está condicionado por la expansión de los medios de comunicación y el poder de las redes sociales donde anidan la desilusión personal y colectiva manejada de manera sutil y experta por la psicología social. Hoy se piensa y se actúa al compás de los mayores youtuberos de las redes: los jefes de los partidos políticos que al llegar al poder o a sus cercanías descubren los secretos de ese poder y las oportunidades que les brinda.

La mayor red social, aunque la menos participativa y leída, la más escandalosa, es el Boletín Oficial del Estado (BOE) desde donde manejan vida y hacienda de todos y cada uno de nosotros. Menos dañina y más veraz y entretenida es Tik Tok o incluso el olvidado Teletexto.

Decía d´Ors que en el principio fue un membrete y con él se da paso a las instituciones a gente afín al terrorismo o los que defienden la fractura de España; el membrete del BOE les avala y apoya.

¿Quién manda en España? ¡pa asar una vaca!

No, lo que pregunto es que quién manda en España. Pues eso. Lo dejaba claro la ministra de Defensa al ser increpada por los independentistas-Bildu sobre el caso Pegasus: «¿Qué tiene que hacer un Estado, un Gobierno, cuando alguien vulnera la Constitución, cuando alguien declara la independencia, corta las vías públicas, cuando realiza desórdenes públicos, cuando alguien está teniendo relaciones con dirigentes políticos de un país que está invadiendo Ucrania?».

Y abre un interrogante de alto riesgo y que nos debería preocupar mucho: «…quienes ahora se escandalizan se van a llevar una sorpresa cuando descubran quiénes realmente han asaltado sus teléfonos móviles».

Piden la dimisión de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y creo que es la única que ha plantado cara en estos graves momentos y defendido sin miedo la legalidad. Pocos apoyos se han visto.

Quienes deberían dimitir son el presidente del Gobierno y la mayoría de su Gobierno, pero no por el caso del espionaje, sino por vivir y convivir con sus socios de Gobierno. Ese colchón está ya desgastado y conviene que el que se acueste en la Moncloa no necesite hacerlo con terroristas.

Al final queda clara la actitud del presidente del Gobierno. Busca el apoyo de los que surgieron del terrorismo etarra y alcanzaron las instituciones.

Díganme una cosa: ¿Somos fiables? ¿Cómo es que nos admiten en la OTAN?

El PP y demás partidos deberían retirarle la palabra y hablar de este personaje sólo para denunciar sus abusos.

No se pregunten a quién debería espiar el CNI. Se quedó corto.

Empezaba mi artículo con un interrogante y termino con el mismo párrafo, pero para el caso de España, donde el terrorismo se nos ha colado hasta la cocina.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

3 de mayo 2022

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ADIÓS MÍSTER MARSHALL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Adiós Míster Marshall. Los americanos se van de España. Poco a poco. Sin que se note.

Fuerza de Reacción para África

Los soldados estadounidenses de la Fuerza de Reacción para África dejan la base de Morón y se van a Vicenza después de la larga conversación mantenida entre Biden y Sánchez; ahora y nunca jamás. ¿Charlas de dedos cruzados o de corte de manga?

Entre Zapatero y Sánchez no ha habido diálogo con Estados Unidos de América. Ni hablar ni entenderse; parece que lo tienen más maduro con Maduro. Mientras Biden hablaba con Sánchez (nada y de nada) sus barcos y soldados cubrían el espacio temporal y cibernético.

Las bases hasta ahora aguantan porque no hay más remedio, pero empiezan a notarse gestos que indican que hay alternativas y que en cualquier momento los americanos y el Plan Marshall de nuevo nos abandonan. Su memoria es de elefante y están ya hartos del sí se puede y del progresismo de barraca. O conmigo o contra mí. La situación mundial no está para soportar exhibicionismos como los del moderno socialcomunismo sanchista o zapaterista. El problema es muy serio y no es solo militar, que lo es, sino un serio palo para la economía de los lugares donde se encuentran las bases, para la del conjunto de España. Sánchez da un paso más para pasar a la tercera división de la liga o de la famosa Liga de Campeones de Zapatero de la que ya nos han expulsado.

Estados Unidos tiene alternativas, como nos demuestra, en la cálida costa mediterránea italiana, también en Gibraltar o en la base marroquí de Alcazarseguir. No nos necesitan, nosotros a ellos sí. Pero preferimos a Maduro.

Las razones para este próximo desaguisado se las expuse no hace mucho tiempo y para no olvidar los hechos lo hago de nuevo. Es el desaguisado histórico de nuestros generales en la fase actual de la guerra en la que no dejamos de perder batallas y acumular víctimas.

Para esta «guerra de los pollos» creo que tampoco estamos preparados.

BIDEN Y LA GUERRA A POLLAZOS

Todos sabemos la categoría y nivel de presidente que tenemos, sabemos el peso internacional de nuestra nación después de la política emprendida por Zapatero, continuada por Rajoy y apuntalada por Sánchez. Todos sabemos que la retirada bochornosa de Irak hizo mucho daño en las filas norteamericanas, no solo en sus políticos, sino también en sus soldados. Todo sabemos que aquella traición de Zapatero al no levantarse, con afán de ofender, al paso de la bandera de la nación americana es inolvidable, una huella fosilizada en el corazón de la Casa Blanca.

Todos sabemos que la política internacional —como la nacional— tiene fondo y forma, o mejor dicho fondos y formas.

Los fondos son insondables, cabe todo. Las formas se mantienen, siempre, hasta en pleno combate.

Una cosa es perderse en los fondos y otra perder las formas.

Por ejemplo:

—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción, José Luis Rodríguez Zapatero, ofendía de manera pública y ostentosa, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco.

Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada. No olvidan y no se fían.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Se elige al general italiano: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego CNI y actualmente consejero de Iberdrola.

—23 Marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno y asesor personal en política exterior de Zapatero, y Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen B. León y Félix Sanz (actual Consejero de Iberdrola) en las Azores les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

Zapatero es ignorado, sus homólogos europeos no se acercan a hablarle informalmente de política al cabo de las reuniones. Solo y sin hablar con nadie. Encima se decanta en las elecciones por Obama de manera impertinente en asuntos que no son los suyos.

—Llegada de Rajoy al que todo esto le importa un bledo. Ni los americanos ni sus tropas. ¡Vaya coñazo!

Trump avisa: La seguridad se la pagan ustedes. La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, intenta el funambulismo. Se cae con todo el equipo que encabeza Rajoy

—30 diciembre 2019. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, socialistas y comunistas, presentan el acuerdo al que han llegado tras semanas de negociación: el pacto fundamental sobre el que se sustentará el Gobierno de coalición. En los Estados Unidos saltan todas las alarmas. Comunistas no.

Venezuela, Cuba y por penúltimo…

—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente». (Todos inciden en señalar este punto como el decisivo para no aceptar a Navantia, y no es sino un sumando más).

—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

El Gobierno social-comunista-bolivariano empieza su juego internacional. Europa nos da la espalda. Nadie se fía de nosotros.

—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó ayer el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Por tanto la clave de la pérdida del contrato de Navantia no ha sido ni Wisconsin ni el precio agresivo de Fincantieri. Para entenderlo repasemos nuestra política exterior y nuestro compromiso con la Defensa que no llega al 1%. del PIB.

Por último, Josep Borrell, el que afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios” no apoya mucho a España y el The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

La Codorniz, «la revista más audaz para el lector más inteligente» publicó un chascarrillo digno de ser contado incluso repetitivamente, como suelo hacer, ya que es un factor de disuasión.

Decía que allá por los sesenta los americanos, gracias a su inteligencia y desarrollo, consiguieron engordar los pollos en un tiempo récord lo que produjo una caída de su precio y popularizó su consumo. Lo comparaba con España, muy atrasada todavía, olvidada del Plan Marshall, donde la alimentación del pollo seguía siendo lenta y paciente. Pollo se comía los domingos y solo los pudientes. Terminaba el inteligente artículo con todo un reto: ‹‹A pesar de ello estamos dispuestos a emprender la guerra a pollazos contra los americanos cuando ellos quieran››.

BIDEN

Señor Biden, no confunda a este pollo con los españoles. Este es cosa nuestra y acabará siendo pollo con patatas con un regusto amargo, intragable, pero nos apañaremos sin que usted nos muestre su desprecio.

Dígaselo a la cara y entre ustedes, en esos fondos enfangados, pero las formas no las rompa contra los españoles.

El vergonzoso paseíllo que usted protagonizó con el presidente de una nación como España le dejó a usted peor que al señor Sánchez y eso es difícil de lograr; perdió las formas. Creí que la diplomacia americana era más inteligente y la española más diligente. Ni lo uno ni lo otro.

No olvide que no hay enemigo pequeño ni siquiera demasiado pequeño, y tampoco nación tan grande como para ofender a los españoles.

¿Recuerda aquella campaña con Disney en la II guerra mundial?: «Food will win the War».

Nosotros no somos pollos, pero «we will win the war». Aunque sea con pollos como este.

Resumen de fondo y forma. No es fácil adivinarlo, pero ustedes son inteligentes: la tomadura de pelo del señor Sánchez a todos los españoles que ante un ridículo jamás conocido en la política internacional española quiera apuntárselo como un éxito. Sin duda estamos ante una anormalidad. No, no es la ministra de Exteriores, es ella y su presidente los que deben abandonar su «exitosa» labor.  ¡Váyase señor Sánchez! y detrás todos los flautistas que le apoyan.

La situación actual de España es de máxima gravedad. ¿Qué nos espera? Se lo contaré otro día, aunque está a la vista.

WWWW contra usted.

Adiós Míster Marshall. Vuelva usted antes de que España esté «Okupada». Nosotros hacemos la guerra con pollos y gaseosa.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

¿AUKUS? EL ATAQUE ES LA MEJOR DEFENSA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Mientras España homenajea a los terroristas, y digo España que está representada en quien puede evitarlo y no lo hace, porque los que gobiernan lo hacen siendo sus socios, Europa nos desprecia alojando a un delincuente que ha atentado contra la integridad territorial de la nación española, que nada tiene de particular cuando el primero que negocia con ese tipo de personajes es España, y digo España que está representada en quien puede evitarlo y no lo hace, mientras, decía, Estados Unidos de América desprecia a Europa, es decir a España, —dudo que el amigo (¿?)Biden (¿o era Trump el enemigo de Europa y de España?) sepa qué y quién es España— y se alía con los que se han ciscado en Europa, y en muchos otros lugares del mundo, que hasta uno de sus generales, Wellington, se llevó, de España, La Última Cena, de Juan de Flandes, que perteneció a Isabel la Cató­lica o El Aguador de Sevilla, de Velázquez y no contento con el Spanish Gift, le dimos la Granada del Soto de Roma, incluidas las Chanchinas, mientras, España, digo de nuevo, va camino de la fosa de Las Marianas, o así, y desplegamos en la frontera con Rusia y lo hacemos en Turquía, que nadie nos explica que hacen en estos lugares nuestros soldados, mientras todo esto ocurre, surge Aukus (Australia, Reino Unido y Estados Unidos), que es una cosa rara que nadie nos ha avisado de ella y que ahora todos los estrategos, que viven del cuento y torean de salón, nos van a dar por el Aukus bien dados.

Aukus es un acrónimo que aparece como novedad y está llamado a aparecer más, o a desaparecer malamente.

Si miramos el mapa (se lo recomiendo) el mapamundi que decíamos en el cole, verán las razones, verán que es una alianza de intereses estratégicos; en pocas palabras: estar bien situado en el escenario de intereses, económicos, demográficos, comerciales, es decir: militares. Una alianza militar, que lo es para fabricar submarinos atómicos y asentar los reales, que acaban de dar cuenta de ella, y de ello, quienes la forman: Australia, Reino Unido y Estados Unidos de América.

¿Qué qué van a hacer? De todo, pero sobre todo y ante todo situarse en condiciones de ataque, que es, sin duda, la mejor defensa.

No pretendo ser estratego ni explicar nada sobre las estrategias mundiales, que a Biden le llamo y no se me pone, sino que pretendo que cuando oigan el primer ruido seco, extraño, y el olor a tierra mojada, como ahora, sepan de donde viene y cuáles pueden ser sus consecuencias.

Con eso me conformo. Ya pueden seguir mirando para otro lado.

En España vivimos sordos a los ruidos a pesar de que ya hemos visto el rayo en el terrorismo y el independentismo. El ruido llegará como consecuencia del zurriagazo del rayo.

Europa y España no juegan porque ya han perdido y su derrota no se la perdonan. En ella han percibido el olor de la traición. Lo de España fue sonoro allá cuando abandonamos a los aliados solos ante el peligro. ¿Verdad señor Zapatero y Bono?

Sigue el camino del débil esta España que se entrega al enemigo y deja la puerta abierta al invasor. Como su madre ¿o su hija?: Europa.

Aukus: no olviden el nombre. Suena algo así como Queronea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 septiembre 2021

AFGANISTÁN (1) AL ABANDONAR LA POSICIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A mí esto de Afganistán me recuerda mucho a Annual cien años ha. Con matices como no puede ser de otra manera.

Claro que aquello fue una cosa local y ni la nación España lo recuerda o no quiere recordarlo, aunque algo dicen que preparan para octubre en Melilla. Estaremos pendientes.

Como de Afganistán, dónde nadie sabe cómo ha sido ni quién ha sido. Decir los talibanes es no decir nada.

Ahora tras la humillante derrota, entre las ruinas de la tragedia, se buscan héroes que levanten la moral de los derrotados, que somos todos.

De donde venimos ni a donde vamos. No hay respuesta.

¡Qué bien lo hemos hecho! Se atreven a decir las retaguardias que acuden con meliflua sonrisa a recibir a aquellos que no saben por qué fueron ni por qué se vienen deprisa y con vergüenza. ¿Qué hemos hecho mal?

Desde su hogar la rabia corroe sus pensamientos sin entender nada de lo que sucede. Sin explicaciones recogió su fusil, una munición ya inservible, sus cuatro cosas que le señalaban como soldado, hasta que dejó de serlo según su código de honor: nunca abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos. Mañana tendrá que acudir a la burocracia cuartelera a emitir informes y experiencias que de nada valdrán, pero rellenarán los vacíos cascos del despacho.

Hay que tapar la cobardía de los que emiten órdenes muy elaboradas y con todos los riesgos calculados. Ellos los conocen y ocultan. Siempre me llamó la atención que cuando comenzaban unas maniobras con los anglosajones, de sus aviones siempre descargaban unos féretros calculados estadísticamente, en un frío cálculo, para las posibles muertes en los ejercicios. No fallaba la cruel estadística, Quiero decir que la inteligencia (debe ser artificial) da mucho de sí en estos conflictos y nada se deja al azar. La cobardía no puntúa ni se deja ver en las arengas.

¿Qué decir ahora del valor y del honor? Silencio memorable. Los cobardes han callado y han puesto en grave riesgo las vidas de los valientes. Han muerto y ellos, cobardes, viven mejor y a salvo. Solo han dado una orden: abandonar la posición. Queda vendida la vida, el honor y el valor. Calderilla de tropa.

Estados Unidos de América dijo: me voy. ¿Nadie se dio cuenta? El resto dijo: ¿Qué hacer? Confusión. Que fea es la frase y peor la actitud: maricón el último.

Ni héroes ni villanos. Un caos de responsabilidades, unas órdenes inciertas y malvadas. Han dejado a las tropas en un cobarde abandono. No hay otra. ¿Quién dará cuenta de las muertes? El deshonor no se tapa con dinero ni con arengas al sentimiento de los inocentes. Los que mueven los hilos de Biden —dudo que él sepa nada— sabrán qué delito han cometido.

¿En ningún momento el CNI ha sabido algo? No pagamos este servicio para que nunca responda nada ni ante nadie.

Ahora se buscan héroes mientras asistimos al espectáculo de la ¿repatriación? Esa palabra no es aplicable a un soldado. Él sabe cuál.

El espectáculo de Torrejón es equivalente al bochorno de Kabul. En ambas partes se evitan en lo posible los uniformes. Está a la vista.

Todos los gobiernos quieren pasar página y borrar las imágenes lo antes posible. Pero saben que esto solo ha sido el comienzo. Habrá mucha muerte.

Europa se queda cada día más sola y desamparada. La OTAN avergüenza. Sin mando, sin acción ni reacción, juega a justificar su elevado presupuesto en la frontera con Rusia. ¿A qué jugamos?

Más nos vale estar preparados.

La debilidad se paga y cuesta vidas y hacienda. El próximo empujón puede ser fatal, hasta que lleve a quién menos se espera a bañarse en las costas atlánticas mientras la OTAN le pone la sombrilla y le sirve Coca Cola con hielo y limón.

La puerta está abierta y los soldados en retirada. Los héroes ahora los buscan en el ciberespacio y en la inteligencia. Por eso no nos hemos enterado de nada.

«¡Non fuyáis, gente cobarde, gente cautiva, atended que no por culpa mía, sino de mi caballo, estoy aquí tendido!».

Dice la Inteligencia que aún estamos a tiempo. Puede que la culpa sea del caballo y nos quede el recurso de siempre: echar la culpa al otro.

Sin duda que aquí alguien sobra y no es el ministerio de Defensa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 septiembre 2021

BIDEN Y LA GUERRA A POLLAZOS. WE WILL WIN THE WAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todos sabemos la categoría y nivel de presidente que tenemos, sabemos el peso internacional de nuestra nación después de la política emprendida por Zapatero, continuada por Rajoy y apuntalada por Sánchez. Todos sabemos que la retirada bochornosa de Irak hizo mucho daño en las filas norteamericanas, no solo en sus políticos, sino también en sus soldados. Todo sabemos que aquella traición de Zapatero al no levantarse, con afán de ofender, al paso de la bandera de la nación americana es inolvidable, una huella fosilizada en el corazón de la Casa Blanca.

Todos sabemos que la política internacional —como la nacional— tiene fondo y forma, o mejor dicho fondos y formas.

Los fondos son insondables, cabe todo. Las formas se mantienen, siempre, hasta en pleno combate.

Una cosa es perderse en los fondos y otra perder las formas.

Por ejemplo:

—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción, José Luis Rodríguez Zapatero, ofendía de manera pública y ostentosa, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco.

Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada. No olvidan y no se fían.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Se elige al general italiano: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán, que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego CNI y actualmente consejero de Iberdrola.

—23 Marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno y asesor personal en política exterior de Zapatero, y Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen B. León y F. Sanz en las Azores les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

Zapatero es ignorado, sus homólogos europeos no se acercan a hablarle informalmente de política al cabo de las reuniones. Solo y sin hablar con nadie. Encima se decanta en las elecciones por Obama de manera impertinente en asuntos que no son los suyos.

—Llegada de Rajoy al que todo esto le importa un bledo. Ni los americanos ni sus tropas. ¡Vaya coñazo!

Trump avisa: La seguridad se la pagan ustedes. La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, intenta el funambulismo. Se cae con todo el equipo que encabeza Rajoy

—30 diciembre 2019. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, socialistas y comunistas, presentan el acuerdo al que han llegado tras semanas de negociación: el pacto fundamental sobre el que se sustentará el Gobierno de coalición. En los Estados Unidos saltan todas las alarmas. Comunistas no.

Venezuela, Cuba y por penúltimo…

—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente». (Todos inciden en señalar este punto como el decisivo para no aceptar a Navantia, y no es sino un sumando más).

—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

El Gobierno social-comunista-bolivariano empieza su juego internacional. Europa nos da la espalda. Nadie se fía de nosotros.

—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó ayer el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Por tanto la clave de la pérdida del contrato de Navantia no ha sido ni Wisconsin ni el precio agresivo de Fincantieri. Para entenderlo repasemos nuestra política exterior y nuestro compromiso con la Defensa que no llega al 1%. del PIB.

Por último, Josep Borrell, el que afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios” no apoya mucho a España y el The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

La Codorniz, «la revista más audaz para el lector más inteligente» publicó un chascarrillo digno de ser contado incluso repetitivamente, como suelo hacer, ya que es un factor de disuasión.

Decía que allá por los sesenta los americanos, gracias a su inteligencia y desarrollo, consiguieron engordar los pollos en un tiempo récord lo que produjo una caída de su precio y popularizó su consumo. Lo comparaba con España, muy atrasada todavía, olvidada del Plan Marshall, donde la alimentación del pollo seguía siendo lenta y paciente. Pollo se comía los domingos y solo los pudientes. Terminaba el inteligente artículo con todo un reto: ‹‹A pesar de ello estamos dispuestos a emprender la guerra a pollazos contra los americanos cuando ellos quieran››.

Señor Biden, no confunda a este pollo con los españoles. Este es cosa nuestra y acabará siendo pollo con patatas con un regusto amargo, intragable, pero nos apañaremos sin que usted nos muestre su desprecio.

Dígaselo a la cara y entre ustedes, en esos fondos enfangados, pero las formas no las rompa contra los españoles.

El vergonzoso paseíllo que usted protagonizó con el presidente de una nación como España le dejó a usted peor que al señor Sánchez y eso es difícil de lograr; perdió las formas. Creí que la diplomacia americana era más inteligente y la española más diligente. Ni lo uno ni lo otro.

No olvide que no hay enemigo pequeño ni siquiera demasiado pequeño, y tampoco nación tan grande como para ofender a los españoles.

¿Recuerda aquella campaña con Disney en la II guerra mundial?: «Food will win the War».

Nosotros no somos pollos, pero «we will win the war». Aunque sea con pollos como este.

Resumen de fondo y forma. No es fácil adivinarlo, pero ustedes son inteligentes: la tomadura de pelo del señor Sánchez a todos los españoles que ante un ridículo jamás conocido en la política internacional española quiera apuntárselo como un éxito. Sin duda estamos ante una anormalidad. No, no es la ministra de Exteriores, es ella y su presidente los que deben abandonar su «exitosa» labor.  ¡Váyase señor Sánchez! y detrás todos los flautistas que le apoyan.

La situación actual de España es de máxima gravedad. ¿Qué nos espera? Se lo contaré otro día, aunque está a la vista.

WWWW contra usted.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

16 junio 2021

 

 

EL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA ANTE UNOS PRESUPUESTOS PARA EL DESARME Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No lo tiene fácil el general Villarroya, Jefe de Estado Mayor de la Defensa. Por mucho que la ministra del ramo diga estar muy a gusto con la Cúpula, supongo que en los más altos niveles serán conscientes de la dificultad con que  se sostiene la bóveda o cúpula de las Fuerzas Armadas.

Ya he utilizado el símil en otra ocasión y vuelvo a recordarlo por lo urgente de la situación: es más necesario que nunca actualizar el IFF (Identification Friend or Foe).

Un Jefe de Estado Mayor de la Defensa no se examina en las Operaciones, ni en la Balmis ni en Irak. Su verdadero examen es ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados, frente a los Presupuestos, lugar donde solo hay dos alternativas: cortar las orejas o que salga Florito con los bueyes.

El JEMAD es un torero al que nunca se aplaude. Los más valientes salen con peores heridas que las de guerra. Los que no salen heridos tiene futuro como novilleros en los Consejos (dando malos consejos).

El pasado día 5 fue la comparecencia del Jemad, general del Aire Miguel Ángel Villarroya Vilalta, ante los diputados que componen esa mesa que llaman de Defensa y en la que también se defienden intereses ofensivos. Esto de la Defensa es un tema que a nadie interesa y de tal irresponsabilidad es de esperar, por el bien de todos, no tener que arrepentirnos.

El general Fernando Alejandre, en enero de 2019, explicó con claridad meridiana ante los señores diputados la alarmante situación de los ejércitos, achacable a la manifiesta irresponsabilidad de los responsables de presupuestarlos. Dio conceptos y necesidades. Explicó nuestra misión y lo lejos que estábamos de tan siquiera aproximarnos a la posibilidad de cumplimiento. Puso en evidencia al sistema. Suele hacerlo con fina ironía: «En mi anterior comparecencia ante ustedes creí percibir en los miembros de la Comisión de Defensa un puntual conocimiento del escenario de seguridad al que nos enfrentábamos…» (El subrayado es mío).

Eso, que en argot militar se llama cumplir con su deber, no le gustó al equipo de la señora ministra lo que provocó que el general abriese la puerta de salida, consciente de la situación, y sin permitir un empujón más.

Sus palabras no se han ido; han quedado grabadas en muchas conciencias.

Es tal la situación de pobreza de las Fuerzas Armadas —la austeridad es una virtud militar, no la pobreza— que, aunque lo pretendiese, el Jemad no puede esconderse. Pobreza material, sin recursos ni previsible mejora, sino todo lo contrario. ¿Pobreza también moral? Queda el  interrogante.

A lo que vamos. Nuevo Jemad. ¿Qué ha dicho el Jemad?

Pues que estamos mal y además hipotecados. Que los programas envejecen y nosotros también, y siempre es más de lo mismo: nada. Que nos engañan con los Programas Especiales de Modernización que se hacen tan viejos y nos endeudan tanto que nunca se cumplen y además cuando finaliza alguno, si es que lo hace, hay que segur pagándolo, está ya caduco, y no es posible iniciar otro. Más tiempo, menos eficacia militar y prolongación de los contratos con la industria. Ese es el truco. Alargar y alargar, envejecer los proyectos.

Para colmo no hay dinero ni para su mantenimiento, cuyas necesidades en este año, en el conjunto de las FAS solo ha podido ser atendida en un 51%. Eso sí, de moral muy bien ¡gracias! (no a ustedes). Algo así como que en los últimos diez años ha disminuido el adiestramiento de la Fuerza Conjunta en su totalidad, por tanto una menor eficacia del conjunto, y hay un menor número de equipos y tripulaciones preparadas para desarrollar sus cometidos superando el umbral de seguridad. Mal, muy mal.

«Tenemos un alto porcentaje de materiales y sistemas inmovilizado por falta de recursos. La inversión en nuevos programas de modernización es necesaria, sí, pero siempre que no vaya en detrimento del mantenimiento del material en servicio».

Barcos y aviones, tripulaciones, soldados y marineros, operaciones, dinero, dinero y dinero.

Ministra ¿de lo mío qué?: Para ti un avión teledirigido, a ti un velero de papel y tú tienes la Brigada XXXV para que juegues al monopoly. ¿Se puede pedir más?

No hay enemigo. No hay misiones. No hay fronteras. «La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento».

«Sobra el ministerio de Defensa». Está claro. Alguien más.

Creo que esto es todo. Esto más o menos dijo el Jemad, quizá con otro tono, claro. Es que no se puede decir otra cosa; lo que sí se puede es modular el tono, no más alto, sino más rotundo y exigente.

Y que ustedes lo presupuesten bien, que viene Biden y nadie sabe como ha sido ni lo que será. Con la OTAN, con la defensa de España, en todos los sentidos; por decir algo.

La bóveda o cúpula de la catedral de las Fuerzas Armadas tiene goteras. Es hora de revisar el IFF.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 noviembre 2020