EL VALLE DE LOS CAÍDOS Y FRANCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Valle de los Caídos

Se ha convertido en una obsesión. Preocupante. No se puede avanzar con el lastre del vencido que sigue enlodazado en una guerra que terminó hace ya muchos años. Una guerra que se esgrime como argumento ocultando el odio que encriptado en falsas bondades predican a los rebaños al sol.

EL VALLE DE LOS CAÍDOS

El Valle de los Caídos no es el homenaje al enfrentamiento ni un monumento a la victoria. Es el símbolo de la reconciliación y el mutuo perdón. La paz no es anhelada por los que arrastran el guerracivilismo como hoja de ruta permanente y lo subrayan en cuanto la ocasión les es propicia. Hasta que la cultura no llegue, y con ella el sosiego y la bondad de pensamiento, recurrirán al pasado que desconocen e inventan.  No tienen otros argumentos capaces de encrespar a su público; lo peor es que con ello engañan también a los que no saben, no contestan.

Pero no vamos a tragar con sus mentiras y adoctrinamiento. La libertad también es acudir a la verdad y no dejarse manipular por cuantos tienen al alcance un micrófono. Demasiadas voces mentirosas y mezquinas animan a todo lo que sea revolver, apuntarse a la confusión y al desorden.

El actual líder del socialismo ha presentado su proyecto estrella en las paredes del cementerio de Valencia: la reforma de la Ley de Memoria Histórica. A peor. Más enfrentamiento y dolor. De acuerdo con sus compañeros de viaje: EH, Bildu y CUP. Nada más que decir.

Se apunta al carro también Compromis. Su senador Carles Mulet ha entregado este miércoles en el Senado una nueva Ley de Reconocimiento de las Víctimas del Franquismo que sustituya a la Ley de la Memoria Histórica. Pretende demoler el monumento del  Valle de los Caídos para no dejar reminiscencias del régimen de Franco. Sus palabras exactas han sido: “Hay que quitar cualquier reminiscencia del anterior régimen lo que, desde mi punto de vista, conlleva la desaparición física del enclave”.

No necesitan aclaración.

Los paredones y las fosas vuelven a la escena política como si todavía alguien quisiese el enfrentamiento. Nadie les explica que queremos la paz, poder vivir con dignidad y en paz. Todos y entre todos. Ellos, a los que les escuchan, se lo ponen muy difícil. Les gusta meter el palo en candela.

Los paredones y las fosas no pueden convertirse en un proyecto político.  Solo el respeto, el apoyo y ayuda, a quien lo merezca, para cerrar su dolor y sufrimiento. ¿O es que alguien se va a negar a ello?

El Valle de los Caídos no debe ser el recuerdo a nadie ni a nada sino un lugar de culto y respeto a los muertos.

Pero en el fondo no se trata de Franco ni de su tumba, ni del Valle de los Caídos, ni de la Ley de Memoria Histórica. Buscan otra cosa. Desde el radicalismo quieren el río revuelto donde pescar votos para su programa consistente en mantener a España siempre en trance de desaparecer.

Son las calles, los nombres, los curas, el Concordato, los militares, el Ejército, la Enseñanza con educación ideológica desde niños a mayores. También la Jefatura del Estado. Tiempo al tiempo.

Ahora son las tumbas, los muertos. A los cobardes siempre les ha gustado especialmente enfrentarse a los muertos. Los que pretenden mandar sobre vivos y muertos son los peores dictadores.

Les aseguro que si yo fuese la familia de Franco retiraría en silencio sus restos y me los llevaría a la intimidad familiar. Sé lo que digo y no creo estar muy lejos de la opinión más noble y acertada. Quizá la voluntad del mismo Franco.

Claro que por otro lado ¿Quiénes son estos personajes para imponer su voluntad y escribir el pasado a su gusto y semejanza? Por ahí sí que no.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

17 diciembre 2017

 

 

“LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA Y VILLAR PALASI” General de División IM. (R.) Juan Chicharro Ortega

Ley Villar Palasí

Es mucho cuanto se ha escrito aquí sobre la Ley de Memoria Histórica y sus efectos en la convivencia entre españoles. El intento de borrar parte de nuestra historia de forma torticera se ha convertido en un objetivo principal para muchos políticos que al parecer no tienen otra cosa mejor que hacer, tal que si no tuviéramos en España problemas más importantes que solucionar. Afortunadamente la torpeza y las prisas con las que muchos ayuntamientos de izquierda emprendieron la tarea de desmontar el recuerdo de muchas personas de bien han posibilitado que las acciones que, por vía jurídica muchas asociaciones y fundaciones han ejercido, están teniendo éxito y en muchas localidades el proceso de cambio del callejero se encuentra paralizado siquiera momentáneamente. Más la ignorancia y el resentimiento no tienen descanso y buena prueba de ello es que el pasado día 7 de diciembre la portavoz socialista de Educación en las Cortes Valencianas  presentó una  propuesta no de ley para eliminar “cualquier referencia que ensalce el franquismo” en el nombre de los colegios valencianos. Y una de estas “referencias” a las que se refiere la ignorante socialista es la del nombre de quien fuera Ministro de Educación entre 1968 y 1973: Don José Luis Villar Palasí, cuyo recuerdo perdura en colegios en Valencia, Sagunto, Quart de Poblet Paterna, Xirivella, Burjasot y Orihuela.

No acaba uno de entender realmente esta obsesión del PSPV siquiera sea porque si uno observa el estado comparativo del sistema educativo en España – del que es responsable la política educativa del PSOE (el PP sólo ha seguido aguas) – conforme a lo que el Informe PISA (Programa para la evaluación de estudiantes) establece, España se encuentra en el furgón de cola lejos de la media de la OCDE y de la UE. Y lo que es preocupante el  incremento de la brecha existente entre las comunidades ricas y las pobres.

Resulta paradójico que desde esta lamentable situación aparezcan iluminados que incapaces de revertir el desaguisado actual se empeñen en borrar la figura de quien fuera ejemplo de eficacia cuando fue el propiciador de la moderna educación en España.

Sí, fue Franco en 1968 quien llamó a Villar Palasí para reformar  la ley universitaria, más este pronto comprendió que lo que urgía era una Ley General de la Educación y de Financiación de la Reforma Educativa, una ley que transmitiese a la sociedad española que la educación era una inversión que costaba dinero; de hecho, involucró al director general de Hacienda. La necesidad de cambio en los años 70 era patente en España en el nivel social, en el político y en el educativo. Era necesaria una ley que abarcase la totalidad del sistema educativo nacional. Se  pretendía dotar al país de un sistema educativo más justo, más eficaz y más en consonancia con las necesidades de los españoles. Los criterios básicos para esta ley fueron la unidad, abarcando los distintos niveles educativos, la interrelación entre ellos, y la flexibilidad. Y fue José Luis Villar Palasí el verdadero artífice de la misma.

Villar Palasí estableció la Educación Maternal, la Educación Preescolar, la Educación General Básica, el Bachillerato Unificado Polivalente, la Formación Profesional, la Educación Especial y la Educación Superior.

La Ley General de Educación supuso un fuerte impulso a la educación española al reforzar y unificar el sistema educativo, e introducir innovaciones curriculares, organizativas y tecnológicas y todo con arreglo a las directrices de la UNESCO.

Villar Palasí, valenciano nacido en Ruzafa, era licenciado en Derecho y en Filosofía y letras, Catedrático de Derecho  Administrativo y hablaba con fluidez nada menos que 15 idiomas siendo el padre de la EGB actual.

Creo honradamente que Villar Palasí ha sido un prohombre excepcional en la historia de la Educación en España; pues bien ahora aparece una señora que se llama Ana Besalduch, de cuyos méritos no tengo constancia, que se permite el lujo de intentar mancillar el honor de un hombre bueno y sabio.

Sepa esta señora que para su desgracia – salga o no su propuesta – la historia es la que es y por mucha inquina que quiera manifestar la verdad siempre resplandece y por mucho que le duela ahí está la obra que quedará para siempre.

Sí, la malévola LMH en manos de unos personajes plenos de ignorancia y de resentimiento no nos lleva a nada bueno.

Pero, señora Benalduch, ¿Vd. quién es? Lea e infórmese, tarea seguramente difícil para políticos mediocres de la que evidentemente Vd. es paradigma.

General de División IM. (R.) Juan Chicharro Ortega

Blog: generaldavila.com

11 diciembre 2017

 

 

 

 

 

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RAJOY: “NO SÉ POR QUE QUITARON LA CALLE SALVADOR MORENO DE MARÍN…” General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Rajoy en el patrullero de altura “Infanta Cristina”

“He vivido allí muchos años y le sigo llamando así”.

Son palabras del Presidente del Gobierno Mariano Rajoy pronunciadas a bordo del patrullero de altura español “Infanta Cristina” fondeado en el puerto de Abidján (Costa de Marfil) en misión de cooperación con países de la costa oeste del continente africano, que el ministerio de Defensa y la Armada desarrollan en el marco del Plan de Diplomacia de la Defensa. El presidente del Gobierno ha aprovechado su asistencia a la V cumbre Unión Africana-Unión Europea que se celebra en Costa de Marfil para realizar la visita al buque. Ha sido después de recorrer sus instalaciones y escuchar las explicaciones de su comandante cuando al dirigirse a la tripulación ha querido hacer un guiño a los marinos que atentos y en respetuoso silencio militar escuchaban a su presidente.

Ha sido la suya una pregunta retórica hecha con el ánimo de deleitar o persuadir a la tripulación del “Infanta Cristina”. Decir sin querer decir lo que dice sino lo que no dice, pero diciendo lo que todos sabemos que quiere decir. Lo malo es que también todos sabemos contestar sin retórica alguna a su pregunta y la respuesta es dura para el señor presidente del Gobierno. También lo saben los hombres de la Armada española. Sólo hay una respuesta: porque él y su partido no retiraron la Ley de Memoria Histórica cuando teniendo mayoría absoluta pudieron hacerlo y se les pidió insistentemente que lo hicieran. Por culpa de esa ley y por la torticera interpretación de la misma se cambió en Marín, y en tantas otras ciudades, el nombre de la calle Salvador Moreno lugar donde vivió muchos años el señor presidente y que según sus palabras así sigue llamándola. Sin duda es de agradecer su guiño a bordo del buque de la Armada española, pero suena al niño que rompe un plato y se escusa con el típico: yo no fui, yo no fui, se cayó solo…

Cierto es que el cambio de nombre de Salvador Moreno por Rosalía de Castro debió hacerse allá por el año 2007 con la oposición de los concejales del Partido Popular y que Rajoy llegó a a la presidencia del Gobierno en diciembre del 2011.

Pero no es menos cierto que la culpable de todo es la Ley de MH. que pudo ser suprimida.

Se aprobó la ley y más tarde se consintió y se admitió, y por tanto se puede decir sin temor a equivocarnos que es fruto de los dos partidos mayoritarios del Congreso. De ambos.

Cuando está a punto de cumplir su mayoría de edad el siglo XXI seguimos sin tener la guerra en paz.

El Almirante Salvador Moreno Fernández

Es curioso que esa declaración del presidente, que va a dar mucho que hablar, se haya producido en presencia de los miembros de las Fuerzas Armadas. ¿Hecho con intención? Pienso que el señor presidente es buen zurcidor y no da puntada sin hilo. Buen navegante y con un singular sentido del humor no suele desgastarse en declaraciones que le comprometan. Les aseguro que en esta ocasión estoy absolutamente despistado y no sé la intención de sus palabras. Sabe perfectamente quien era el Almirante Salvador Moreno y sabe que sus palabras iban a traer consecuencias. Creo que todo esto lo ha meditado y medido el alcance de las repercusiones. Quizá después de un análisis hecho con la frialdad que le caracteriza -o no- haya pensado que le era rentable echar ese pequeño órdago. Puede que hasta haya decidido pasar al ataque, dejarse de medias tintas y salir de una vez por todas del proceloso mar por el que navega la política española en sus últimos años; soltar lastre. Nada mejor que hacerlo en un buque de la Armada. Simbólico.

Almirante Salvador Moreno Fernández

El Almirante Salvador Moreno Fernández fue un héroe de la Armada española condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando y que participó de manera activa en la Guerra Civil en el bando nacional siendo ministro de Marina entre los años 1936 a 1946 y más tarde de 1951 a 1957. En 1933 fue nombrado comandante del Juan Sebastián Elcano cargo del que fue destituido por el Frente Popular.

Siendo ministro de Marina se dirigió al Director del Colegio de Huérfanos de la Armada (CHA) diciéndole: “Haga usted lo necesario para que todos los huérfanos de miembros de la armada, con independencia del bando en el que combatieron sus padres, sean acogidos en ese colegio”.

Su cuerpo fue enterrado en el Pantéon de Marinos Ilustres de San Fernando.

Un hombre bueno, un marino ejemplar y un héroe de la Armada española.

Agradecemos en cualquier caso al presidente del Gobierno que haya tenido ese gesto a bordo de un buque de la Armada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2017

 

 

 

ESTO ES UN ESPERPENTO JUAN CHICHARRO ORTEGA GENERAL DE DIVISIÓN DE IM (R.)

Ley de Memoria Histórica

Andan enzarzados nuestros políticos en una auténtica “merienda de negros” buscando la gobernabilidad de nuestra vieja nación, o más bien su propia supervivencia personal, toda vez que no acaba de creerse uno cuanto ve. Es tal el guirigay montado que de repente pasan a un segundo plano, por lo que a la información se refiere, asuntos como el gravísimo problema en Venezuela y, también, hay que decirlo, con asombrosa resignación y ligereza, las actuaciones de las Instituciones catalanas que a estas alturas deberían estar disueltas ya por el estado de rebeldía en que se encuentran.

Por otra parte, y al hilo de toda esta situación, rizando ya el rizo, el Ayuntamiento de Madrid promueve contra y viento y marea el cambio del callejero de Madrid al amparo de la Ley de Memoria Histórica. En breve veremos la desaparición de nombres que se dicen franquistas y que serán sustituidos por otros, supongo que del gusto de la Alcaldesa madrileña y de su compañera, Rita Maestre, la asalta capillas con las tetas al aire, al grito de “arderéis como en el 36” dando muestras de un odio visceral que aún invade gran parte de una izquierda radical que no se da cuenta que ya han pasado 80 años de aquella guerra civil y que además en el mismo callejero ya figuran desde hace ya tiempo nombres como Largo Caballero, La Pasionaria o Santiago Carrillo lo que sin duda equilibra el recuerdo de la historia.

Todo empezó hace algún tiempo con la entonces Plaza dedicada a Don Juan  Vázquez de Mella que ahora se llama Pedro de Zerolo.

Rafael Catalá. Ministro de Justicia

Don Juan Vázquez de Mella y Fanjul no es un personaje muy conocido en la actualidad y, por ello, no está de más resaltar siquiera brevemente que fue un brillante político de finales del siglo XIX, recordado por su elocuencia, portentosa memoria y brillante capacidad para la oratoria y la política. Monárquico, tradicionalista, católico y carlista, tuvo siempre una obsesión con la masonería internacional a la que achacaba las culpas de la pérdida de todas las posesiones españolas en América y Asia.

Para D. Juan, el objetivo perseguido siempre por esta organización fue, y a juicio de más de uno, también en la actualidad, la destrucción de la España tradicional que comenzó a forjarse en 1492 con los Reyes Católicos. Hay quien mantiene, que destruido ya finalmente el imperio español en 1898, procedía continuar con la tarea de aniquilar España como nación; así, el documento denominado GALEUSKA (Galicia, Euskadi y Cataluña), que figura en la consigna masónica para España de 1940, ya alentaba la secesión de estas regiones de la patria común.

Se podrá estar o no de acuerdo con las tesis de Vázquez de Mella desarrolladas brillantemente en su treintena de volúmenes, entre otros, en sus “obras generales”, pero nadie podrá discutir que este gran filósofo pertenece a la historia de España de pleno derecho, con un enorme mérito personal y una impronta literaria sólida y con garra.”

Y de Don Pedro de Zerolo pues que decir…, en fin .

Calle de la División Azul

Francamente, uno esperaría de sus dirigentes municipales que miraran al futuro y velaran por los intereses verdaderos e importantes de los madrileños y no se empeñaran en resucitar fantasmas del pasado que no conducen nunca a nada nuevo, y, sobre todo, a nada bueno. Pero, ¡vaya!, se han empeñado en ello y de seguir adelante vamos a asistir a espectáculos en algunos casos yo diría que hasta instructivos para ellos mismos, pues van a constatar cuántas personas honradas, dignas y de renombre en todos los ámbitos de la sociedad tuvieron vínculos muy estrechos con Franco. La lista de ellos sería interminable pues abarcaría a la media España que le apoyó. Y, ¡cómo no!, calles como la que recuerda a los caídos de la División Azul y otras (Pedro Muñoz Seca, sin ir más lejos, asesinado en Paracuellos del Jarama el 28 de noviembre de 1936), tienen seguramente los días contados; en el fondo lo que les gustaría es cambiar el nombre actual por otro que recordara, por ejemplo, a los asesinos de la “Brigada del Amanecer”, autores de crímenes espeluznantes como bien recoge Paul Preston, persona nada sospechosa de ser afín al franquismo, en su libro “el holocausto español”. No llegarán a tanto de momento pero ganas no les faltan. Al tiempo.

La cuestión es que el amparo de todas esas medidas es el cumplimiento de la denominada Ley de Memoria Histórica, esa ley, que el PP nos dijo iba a modificar, en su campaña electoral de 2011, lo que, evidentemente, no ha hecho al igual que con otros asuntos que hoy no son cuestión a tratar en estas líneas. Si el PP de la mayoría absoluta hubiera cumplido lo que prometió, al menos en los asuntos sociales no vinculados a la tan traída situación económica heredada, hoy no nos encontraríamos en esta absurda situación, y al decir absurda quizás me quede corto.

La prioritaria y “vital” iniciativa que va a tomar el Ayuntamiento de Madrid me da pie para dar una opinión sobre la citada Ley de Memoria Histórica. Lo primero que diría es que estamos hablando de una memoria política al gusto de cada cual. Sucede que si se convierte esa memoria política en memoria histórica y se le da rango de ley nos podemos encontrar con una situación en la que los historiadores se vean abocados a cometer cuasi delitos contraviniendo las disposiciones que marca la citada norma legal.

En efecto, de  ninguna manera la historia puede ser determinada por ley. Eso es una verdad de Perogrullo, lo cual no tiene por qué estar al alcance de todos. Eso sólo sucede en los regímenes totalitarios y, que yo sepa, España todavía no es uno de ellos por más que algunos aspiren cada vez más a conseguirlo con paradigmas bolivarianos o similares.

Sí, es lamentable ver  que  la actividad política es un esperpento continuo al servicio de los intereses particulares de las personas y desde luego de los partidos políticos.

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE DIVISIÓN DE IM (R.)

Blog: generaldavila.com

2 agosto 2017

 

LEY DE MEMORIA HISTÓRICA. ¡VAYA TROPA! General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Goya “Duelo a garrotazos”

Nuestros lectores saben que hemos dedicado varios artículos a hablar de la Ley de Memoria Histórica. Nuestra opinión ha quedado reflejada en todos y cada uno de ellos con argumentos compartidos por una gran mayoría de españoles. Ellos esperaban, todos esperábamos, que en su momento fuese derogada o modificada sustancialmente por el Gobierno de Rajoy. Una más de las muchas esperanzas que los votantes de aquel día hemos visto frustradas. Hoy vuelvo a la Ley de Memoria Histórica al leer una magnífica tercera de ABC en la que Ignacio Camuñas Solís, que fue ministro de Relaciones con las Cortes en los años 1977-78, se pregunta si la inoportuna ley no fue un vulgar intento de ajuste de cuentas mediante la manipulación escandalosa de nuestra pasada historia. No es una pregunta retórica y la respuesta se confirma más cada día que pasa. En estas estamos, unos manipulando la historia con las leyes y otros aceptando la derrota moral  porque piensan que sus votantes siempre elegirán el mal menor que dicen ser ellos. En eso tiene razón porque viene muy al caso la frase del conde de Romanones ‹‹ ¡Joder que tropa!››; ellos, que dicen ser la solución, incluidos. Lo de la ‹‹tropa›› venía por una cosa de los votos que se tuercen cuando uno menos se lo espera. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar

“El Aquelarre” Goya

No parece justo que se abandonen las ideas y principios a sabiendas que una gran mayoría piensa que ‹‹con ellos o con nadie››. ¡Cuidado! Conviene otear el horizonte y observar el entorno europeo.

Indudable es que estamos ante un ajuste de cuentas y que la LMH inauguró un futuro de enfrentamiento que hoy, 40 años después de las primeras elecciones generales celebradas en España después de la muerte del general  Franco, vemos con verdadera preocupación porque nos está llevando a una agresiva división que pretende acabar con los principios, la historia y, lo más grave, la unidad de España. Puede parecer exagerado echarle la culpa de todo a la LMH, pero obras son amores y a los hechos me remito.

De repente hemos inaugurado, como el cangrejo, la marcha atrás. Lo malo es que no sabemos donde está situada la línea de máximo retroceso.

Cuarenta años de las primeras elecciones generales y el panorama es al menos confuso. Se empieza jugando con la Nación, discutiendo el pasado si haber abierto un libro, negociando con terroristas hasta hacerles ocupar las instituciones, ofendiendo a los símbolos de la Nación, renegando de su historia y tradiciones, destruyendo la unidad de España. Cuarenta años de las primeras elecciones generales desde la muerte del general Franco y el ajuste de cuentas está en marcha. Una marcha atrás que conviene detener con razón y autoridad. En nuestro reciente pasado tenemos fechas muy peligrosas a las que no es bueno retroceder. Algunos pretenden volver al enfrentamiento. Después de cuarenta años deberíamos poder mirar el futuro con optimismo y confianza.

Trigo y cizaña

Es corriente escuchar que en esta situación hay que apoyar el mal menor. Presentarse como el mal menor es una indecencia política y aprovecharse de esa situación convulsa, donde en el reino de los ciegos el tuerto es el rey, será políticamente muy rentable, pero moralmente es inaceptable. Porque eso lleva a una dejación de tus funciones en aras de la tibieza política que te permita recoger en la misma cesta el trigo y la cizaña.

Yo siento no admitir que me metan en el mismo canasto.

Ayer  D. Ignacio Camuñas ponía el dedo en la llaga señalando a la LMH.

‹‹Ha sido la Ley de Memoria Histórica -aprobada por el Gobierno de Zapatero y a la que Rajoy ha prestado su tácito consentimiento– la causante del enrarecimiento y vulneración del espíritu vivido en los años de la Transición… ¿Por qué y para qué se aprobó esta inoportuna ley después de transcurridos más de 80 años desde el comienzo de nuestra contienda?››.

¡Joder qué tropa!, contestó Romanones.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

14 junio 2017

CONTRA FRANCO VIVÍAMOS MEJOR General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

El Valle de los Caídos

Lo decía con frecuencia Paco Rabal, comunista, pero agradecido y honrado con su forma peculiar de entender la vida, sin adoctrinar a nadie ni pretender ser ejemplo para nadie. Los ‹‹franquistas›› de ahora, los del puño cerrado y bien cerrado, se muestran ejemplares, son ejemplares únicos para el odio y el enfrentamiento. Me entenderán ustedes.

No se equivoquen. No se trata de Franco ni de su tumba, ni del Valle de los Caídos, ni de la Ley de Memoria Histórica. Buscan otra cosa. Desde el radicalismo quieren el río revuelto donde pescar votos para su programa consistente en mantener a España siempre en trance de desaparecer. Para ello nada mejor que el enfrentamiento que ya provocaron en su día y perdieron. Tampoco quieren ganar, lo que supone una responsabilidad inasumible para su ignorancia, solo provocar porque en el enfrentamiento radical recogen cosechas.

¿En qué estarán pensando? Estatua a Largo Caballero en Madrid

Fueron las calles, los nombres, los curas, la Iglesia con la escusa del Concordato, los militares, el Ejército introduciendo leyes de adoctrinamiento y supresión del espíritu de sus Reales Ordenanzas, la Enseñanza con educación ideológica desde niños a mayores. Falta la Jefatura del Estado. Lo han intentado sin éxito, pero todo llegará. No dejan títere con cabeza… para luego meter la mano. Ahora son las tumbas, los muertos. A los cobardes siempre les ha gustado especialmente enfrentarse a los muertos. No hay mayor cobarde que aquel que ataca sabiendo que no va a tener respuesta. Estamos sin respuesta.

Les aseguro que si yo fuese la familia de Franco retiraría en silencio sus restos y me los llevaría a la intimidad familiar. No consentiría que jugasen con mis muertos en un bochornoso mercadeo de facinerosos. No vislumbro el futuro como profeta, pero hay suficientes señales de la acción de unos y la inacción de otros como para darse cuenta de que seguimos anclados en un ayer de enfrentamiento. Algo de lo que no participa la sociedad, se lo imponen,  aunque se está sembrando y abonando. Surgirá en los brotes tiernos que nazcan en próximas primaveras.

No han encontrado mejor fuente de votos, unos, y mejor forma de vivir, bien, otros, que la figura de Franco. Herederos del guerracivilismo tenemos que estar un día sí y otro también echándonos en cara el pasado en lugar de construir para el futuro. Atónitos ante la situación nadie clama ante los corruptos, ladrones e independentistas. Nadie da un paso ante la verdadera preocupación que nos asola. No es solo esa corrupción institucionalizada y que parecía imposible hasta que se inició con el escándalo del Director General de la Guardia Civil que se llevaba hasta lo de los huérfanos.

Ahora quieren tapar sus vergüenzas y enfrentamientos internos con el Valle de los Caídos. El Frente Popular vuelve a hacerse fuerte con lo único que saben hacer: hablar de Franco, del pasado y regresar al enfrentamiento.

La tumba de Franco

Pero no nos equivoquemos y vayamos al objetivo final. Está a la vista, pero no lo vemos.  Está en Cataluña, golpe de Estado en marcha, y en la crisis de valores de la gran mayoría del espectro político. Está en esa nación de naciones, en esa discutida y discutible nación, está en las instituciones asaltadas por las franquicias terroristas, está en donde se empieza a romper España. Está en el flagrante incumplimiento de la Constitución. Pero está sobre todo en una sociedad adormecida que cree que la libertad es que los representantes a los que han votado hagan lo que les dé la gana. A río revuelto siempre ganan los que algo ocultan.

Se han inventado una historia con la que el nombre de Franco les ha hecho ricos, les ha dado votos y les ha permitido hacer brillantes carreras políticas. El constante reclamo y recuerdo de su figura lo han utilizado para el enfrentamiento. Ya va siendo hora de que aprendan a andar solitos por la vida y a solucionar y solucionarse los problemas sin acudir a Franco, del que por cierto, por lo que se ve, dicen y hacen, nada saben y nada han aprendido. Anclados en el pasado no evolucionan.

‹‹Contra Franco vivíamos mejor››.

Ahora las cosas han cambiado. Por la acción de unos y la inacción de otros.

De aquella ingeniosa frase han pasado a ‹‹Sin Franco no podemos vivir››. Eso sí que es ser ‹‹franquista››, como ellos dicen.

Los que pretenden mandar sobre vivos… y muertos son los peores dictadores. Nos queda por ver quién es el primero que se atreve a remover la tierra con el azadón.

Saben lo que hacen, los que lo hacen y los que nada hacen. Por sus obras los conoceréis.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

13 mayo 2017

A PROPÓSITO DE LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA Y LA ALCALDESA DE MADRID General de División (R.) IM. Juan Chicharro Ortega

Jardín de los combatientes de la Nueve

Nos habló el otro día el Tte.Gral. Pérez Alamán de un acto recientemente celebrado en Madrid en el que las alcaldesas de nuestra capital y la de París, Manuela Carmena y Anne Hidalgo, inauguraron una plaza dedicada a la novena compañía acorazada de la División Leclerc, más conocida como la “Nueve”. Una compañía compuesta por 146 españoles procedentes ideológicamente del partido socialista, del partido obrero unificado marxista de Cataluña y anarquistas. Una compañía bajo mando del capitán francés Raymond Dronne que fue la primera unidad en entrar en el París liberado en 1944. No seré yo quien ponga pegas a este hecho histórico por la sencilla razón de que así lo es y así lo veo 72 años después.

SOBRE EL CALLEJERO DE NUESTRAS CIUDADES

Sucede, sin embargo, que, mientras esto sucede, la alcaldesa madrileña sigue empeñada, si Dios no lo remedia, a desvincular de Madrid todo recuerdo de los caídos españoles en la División Azul así como la de muchos insignes generales y oficiales de nuestro ejército por la aplicación de la denominada LMH; y como no, de paso también, no ha perdido tiempo y ha retirado la placa que en el cementerio de la Almudena recordaba a los caídos alemanes de la Legión Cóndor. Esta señora enaltece a unos y denigra a otros a su libre albedrío en un claro ejercicio del sectarismo más rancio.

Madrid se llena de calles y monumentos a las Brigadas Internacionales, a la Pasionaria, a Largo Caballero, etc., y ahora a la “Nueve”, ante la indolencia y pasividad de una mayoría social que ya había admitido todo lo anterior y que ahora ve, como, además, se la ofende gratuitamente con la retirada de toda clase de recuerdos y símbolos de sus mayores.

Acto en Santa Cruz de la Zarza

UN ACTO EN SANTA CRUZ DE LA ZARZA

Cobra mayor vergüenza esta felonía si vemos como, en clara demostración de que no todos somos iguales ni estamos corrompidos por el odio, el pasado día 5 de mayo un grupo de descendientes de los combatientes de la División Azul en compañía del embajador de Rusia asistieron a un acto de homenaje a unos pilotos soviéticos que se encuentran enterrados en el pueblo toledano de Santa Cruz de la Zarza; en efecto, ese día 5 de mayo tuvo lugar frente al monolito que recuerda a dichos pilotos un sencillo y emotivo acto recordando la caballerosidad y bonhomía de unos hombres caídos en combate en nuestra guerra civil de 1936 defendiendo sus ideales, incluyendo un responso cristiano.

Los hijos de la División Azul recordaron y rezaron por otros nobles soldados, en este caso rusos, que lucharon en bandos diferentes pero con honor y valentía.

SOBRE LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA

Tal parece que Vd. señora alcaldesa de Madrid no está al alcance de comprender este hecho obsesionada como está con borrar todo vestigio del régimen del General Franco haciéndolo además al amparo de una Ley como la de Memoria Histórica. Una Ley cuyo espíritu y forma no busca otra cosa que revertir la legalidad en España a antes del 18 de julio de 1936 tirando por tierra la transición y todo cuanto ha venido después.

Monolito a los caídos (Santa Cruz de la Zarza)

Conviene recordar aquí que en España, en los momentos de la transición, el debate se centró entre la derecha y la izquierda por la reforma o la ruptura y que se optó por la reforma: de la ley a la ley pasando por la ley mediante la Ley de Reforma Política que la transformó. ¿Se acuerdan? Y por lo tanto todo cuanto ha venido después incluyendo la Constitución, y desde luego la monarquía, encuentra su legitimidad en el régimen anterior. Aquí no hubo ruptura con nada. Todo lo contrario. Y es de aquí de donde viene la incongruencia de esta Ley al establecer en letra y espíritu  que la legalidad institucional es la anterior al 18 de julio de 1936 suponiendo, además, que antes existiera esta algo muy dudoso y demostrado fehacientemente por los historiadores Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa en el reciente y meticuloso libro “Fraude y violencia en las elecciones de 1936” cuya lectura aconsejo.

Lo que está sucediendo hoy debería ser objeto exclusivamente de análisis históricos pero esta LMH ha vuelto de nuevo a enconar social y políticamente la convivencia de los españoles resucitando las dos Españas enfrentadas en 1936.

No acaba de entenderse por qué el Gobierno de la nación no la ha derogado ya o al menos modificado sustancialmente por sectaria e incongruente.

En definitiva, la citada Ley, la que dice “contribuir a cerrar heridas entre los españoles”, lo que establece sin ambages es quienes eran los buenos y quienes los malos, obviando, por ejemplo, que fueron previamente al 18 de julio los comunistas, socialistas, separatistas y anarquistas quienes verdaderamente contribuyeran a la ruina de la Segunda República.

No parece que nuestros actuales gobernantes del PP sean conscientes, o ¿sí?, de todo esto; es más, lo consideran como algo menor, sin darse cuenta del daño moral que infringen a tantos con su pasividad, cuando no complicidad, ante la decidida y enérgica acción de una izquierda revanchista que quiere borrar todo vestigio de un pasado que existió y que no se puede borrar.

Lo malo es que así como la marea sube lentamente, pero sube, la LMH comienza a ser asumida por una sociedad acomplejada e incapaz de plantar cara a la ignominia que estamos sufriendo un día sí y otro también.

Pocas son las voces que claman contra lo que estamos viendo, pocas, muy pocas, y hora es ya de despertar siquiera sea con la voz y la palabra. La indolencia con la que vemos como paso a paso se cambia el callejero de nuestras ciudades y se derriban símbolos que fueron referencia de muchos españoles es ciertamente muy preocupante.

UN EJEMPLO Y ALGO DE SENSATEZ

Legión Cóndor

Dudo mucho que el ejemplo que, los “amigos de la División Azul” en franca camaradería con aquellos que fueron sus oponentes en tiempos de guerra, nos han dado, sirva para algo y menos aún para que la Señora Carmena y los que la apoyan recapaciten sobre el error que están cometiendo al plantear disputas que a estas alturas ya deberían ser historia. Han planteado una batalla que evidentemente están ganando ante la pasividad de casi todo el mundo y sin embargo algunos ilusos aún tenemos esperanza de que se revierta la situación cuando vemos que en el Acto referido del 5 de mayo estaba presente el alcalde de la localidad y varios concejales todos procedentes del PSOE. ¡Caramba!, socialistas con la División Azul y la representación rusa en un claro ejemplo de reconciliación. Todos rezando para que nada parecido a lo que acaeció hace ya tantos años vuelva a suceder.

Señora Carmena, honre Vd. a la “Nueve”. No me opongo para nada pero respete los sentimientos de los que honramos a nuestros padres y abuelos. Vd. seguirá erre que erre pero sepa que algunos no nos vamos a rendir así como así.

Deje Vd. en paz a los muertos de una vez y dedíquese a solucionar los problemas de los madrileños que buena falta hace.

Señora Carmena, sepa Vd. que aquellos que como el Sr. Rajoy, y otros, no cumplen con lo que prometieron a quienes le votaron pasarán y vendrán otros que más tarde o más temprano corregirán esta lamentable actitud.

¿Hasta cuándo vamos a seguir así?

Un poco de sensatez de una vez ya.

General de División (R.) IM. Juan Chicharro Ortega

Blog: generaldavila.com

8 mayo 2017