“DOMINE NON SUM DIGNUS” Adolfo Coloma GB (R) del ET

No ha mucho, las cámaras de televisión nos metían en casa –  y en directo – la actitud de los guardias civiles responsables de la investigación que culminó con el hallazgo de Gabriel “El Pescaíto” y no fueron pocos los que se extrañaron de que aquellos curtidos hombres, más bien de edad madura, seguramente padres de familia, tuvieran que reprimir un acceso de llanto. Nodeun llanto estridente, ni desgarrado, sino de un llanto seco, de esos que aflora por los lacrimales y se seca apretando las mandíbulas.

Pues sí, señores. Los militares lloramos, ya lo creo que lloramos. Y rezamos, ya lo creo que rezamos. A veces lo hacemos de una manera casi inconsciente, otras,buscamos ese instante de recogimiento, cada cual, a su manera, cada uno a su bola, pero lo hacemos. Lo ha resumido en pocas palabras el Páter Nistal en este mismo blog al comienzo de esta Santa Semana: “Los militares, en el aspecto de la fe, tampoco pierden el paso. Mayoritariamente se confiesan católicos. Luego, serán más o menos practicantes”.

-Que sí, que sí-. Como reflejo de la sociedad a la que pertenecemos, aquí “Hay gente pa tó”, que diría El Gallo, pero también como personas que nos preparamos, que nos mentalizamos para esos momentos en los que la vida te lanza un “órdago”, sabemos que nuestra vida transciende de nosotros mismos. De otra manera ¿A qué jugárnosla? Y es en ese momento en el que cada cual acude a su creador, origen y fin de todas las cosas, por más que la razón nos lo cuestione con inusitada insistencia.Porque, como a San Agustín con la Santísima Trinidad, a nuestro racional entender se escapa el misterio de la vida eterna. Y es entonces cuando acudimos a la fe.

A todos nos ha pasado y todos lo hemos visto en otros. Recuerdo ahora mi primer lanzamiento en paracaídas en la Escuela de Alcantarilla. Era la segunda vez en mi vida que iba a tomar un avión (La primera fue para ir al Sahara) y previsiblemente no habría de tomar tierra dentro de aquel Aviocar. Junto con nuestra patrulla, embarcaron en nuestro avión dos veteranos oficiales de la Brigada Paracaidista que debían andar por allí de paso: El Jefe de Estado Mayor, cuyo nombre no recuerdo y el Coronel Sagaseta, todo un veterano oficial que había sufrido una herida de combate en la Guerra de Ifni. Ambos iban a su bola enfrascados en su conversación que se dejaba entrever por encima del ensordecedor ruido de los motores del avión. Súbitamente sonó un timbrazo y se encendió una luz roja junto a la puerta lateral, nos pusimos todos en pie, enganchamos la anilla dela cinta extractora en el cable estático y nos ajustamos por enésima vez el casco. Ya estábamos listos. Los dos veteranos oficiales que nos precedían, con toda naturalidad y sin ningún pudor se santiguaron, volvieron la mirada a nosotros y con el pulgar de la mano derecha extendido hacia arriba nos desearon ¡buen salto!

Aquel gesto sencillo, seguro que rutinario, encerraba un profundo significado tuvo en mis años mozos un verdadero impacto: no hay por qué sentir vergüenza de manifestar tus creencias. En verdad, ese proceder enraizaba con aquella piedad que nos inculcaban en casa nuestros padres. Cierto que ya siendo adulto, como decía aquel romance del poeta sevillano Rafael de León “Luego la vida se impone, tanto tienes, tanto vales”. Pero yo no les voy a vender como el poeta ninguna profecía. Solo hacer un acto público de fe, el mismo que he hecho en años anteriores, “cuando éramos soldados”, en otras Semanas Santas escoltando con los Legionarios al Cristo de la Buena Muerte e hincando la rodilla en tierra durante su viacrucis,

Que los legionarios

 llevamos en pos,

este lema y esta fe:

De rodillas, ante Dios.

Ante los hombres, de pie

O en solitario, en la serena noche de en la Vega Baja, haciendo lo propio con el Cristo del Silenciode Cox, y poniendo a sus pies mi boina verde, implorar su protección para mis guerrilleros:

Quisiera, Señor, abrazar tu cruz

Y besar tus pies ensangrentados,

meter mi corazón en tu costado

y vivir en el tuyo aprisionado.

Divino Señor, Eterna Luz

Protege, te lo pido, a mis soldados

            Porque los legionarios, los guerrilleros,todos los soldados, no solemos pedir por nosotros. En el fondo pensamos es que son tantos los que le piden el favor, el éxito o la suerte, que en verdad se le debe de agotar pronto. Nosotros le pedimos por el contrario templanza en la adversidad, coraje ante la vacilación y serenidad en la incertidumbre, pero le pedimos también unas espaldas suficientemente anchas para llevar tan pesada carga.

¡Ah! Y le pedimos, claro está por nuestras familias, por nuestros compañeros de armas y por España y por los españoles para que nos ayude a permanecer unidos mirando al futuro con optimismo.

Se lo pedimos sin exigencias ni apremios, pero sí lohacemos con confianza y con fe.  Lo hacemos siguiendo el ejemplo de aquel viejo soldado – centurión por más señas – que hace ya más de dos mil años fue al encuentro de Cristo, con humildad, con contrición, pero con firmeza y tal como nos lo ha dejado escrito el apóstol Mateo, le pidió por uno de los suyos, consciente de que sus pecadosle hacían “indigno” de merecer tal favor para decirle:“Señor, yo no soy digno de que entréis en mi casa, pero bastará una palabra tuya para sanar a mi criado” y lo repetimos siempre antes de la eucaristía:

Domine, non sum dignus

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com

Viernes 30 marzo 2018

EL CRISTO DE LOS ALABARDEROS  (Ignacio Pío Martínez Ara Ex Hermano Mayor)

 

Cristo de la Fe. Cristo de Alabarderos

Siete de la tarde, Viernes Santo, la Puerta del Príncipe del Palacio Real de Madrid se abre de par en par hacia una Plaza de Oriente abarrotada. El silencio es total. La Sección de Alabarderos espera a la salida para dar Escolta Solemne. Su Teniente manda: ¡Firmes! y ¡Presenten Armas! El sonido agudo de los pífanos y el ronco retumbar de los tambores del Zaguán alertan, con los primeros acordes del Himno Nacional, la salida del Rey de Reyes, bajo la advocación del “Cristo de Los Alabarderos”. El Cristo Crucificado sale sobre un paso portado sobre los hombros de cincuenta y seis congregantes. La Cruz se eleva sobre una alfombra de claveles rojos, que al ritmo del paso acompasado de los anderos baila hacia el cielo de Madrid. Los espectadores permanecen en silencio hasta el final del Himno Nacional. Al toque de campana del Capataz, descienden el Paso a las horquillas, produciéndose un caluroso aplauso.

La Congregación del Santísimo Cristo de la Fe, conocido popularmente por “Cristo de Los Alabarderos”, es de las más antiguas de Madrid. Data de 1632 cuando en desagravio a la profanación, por parte de judíos, a una imagen de un crucificado en la C/Infantas, un grupo de ciudadanos crea la Congregación de “Esclavos del Santo Cristo de la Fe” (01SEP). Ubican su sede en la iglesia de San Sebastián (C/ Atocha, 39), siendo el congregante D. Luis Carducho, arquitecto militar de S.M. El Rey, quien construya la capilla para culto de un Cristo crucificado, de autor desconocido. Posteriormente en 1667 D. Pedro de la Torre y D. José Churriguera construyeron un retablo, modificado en 1794 por el tallista de S.M. D. José de Balce. La primera Procesión es en la Semana Santa de 1647 en Madrid, haciéndolo hasta 1931 que se prohibieron las procesiones.

La Iglesia de San Sebastián estaba muy ligada a la Casa Real, por lo que los Alabarderos del Rey comenzaron a darle Escolta Solemne (1743), y a partir de entonces se le conoce como “El Cristo de Los Alabarderos”. Sus congregantes pasaron de no tener distinción alguna a ser personas nobles o adineradas (Ordenanzas de 1749). Existiendo varios tipos de congregantes:

– De Sangre Real y Protectores.

– Natos:

– Miembros de Real Cuerpo de Alabarderos.

– Oficialidad de los RS Guardias de Corps.

En 1786 el Serenísimo y Eminentísimo Señor D. Luis Antonio Jaime de Borbón, Cardenal de la Santa Iglesia, solicita al Arzobispo de Toledo y Cardenal Primado de España se digne tomar bajo su protección esta Congregación y firme en la Orla del Libro de Congregantes. Años después, en 1819, se solicita lo mismo a S.M. El Rey Fernando VII, ampliándolo al resto de los Congregantes de Sangre Real y Protectores.

Debido a los acontecimientos previos a la Guerra Civil, deciden hacer una copia (obra de D. Ángel Monasterio y costeada por D. Próspero Ximénez) de la imagen original (supuestamente de Mariano Benlliure), dejándola expuesta en la Iglesia y guardando el original en el domicilio del Duque de Alba, que era el Hermano Mayor. Acabada la Guerra como la Congregación prácticamente había desaparecido, dicen que el Duque cedió la imagen al Arzobispado de Madrid.

Entre 1931 y 1941 quedó aletargada, pero la ilusión de unos Congregantes, como la familia Ximénez, la reconstituyó con una nueva talla, obra de D. Ricardo Font, con la peculiaridad de tener los pies clavados por separado. No llegó a procesionar por falta de congregantes. Los pocos bienes que le quedaron, después de la destrucción y expolio que sufrió durante la Guerra, unos quedaron en depósito en la Hermandad Nuestra Señora de Belén en su Huida a Egipto (Iglesia de San Sebastián), y otros en la Diócesis de Madrid, como el Libro de Congregantes y diferentes elementos sacramentales.

En 1997, el Jefe de la PLM de la Guardia Real, Teniente Coronel D. José Emilio Roldán Pascual, puso en conocimiento del Ilmo. Sr. Coronel D. Rafael Dávila Álvarez que en la Iglesia de San Sebastián, frente a la capilla de Nuestra Señora de Belén, se encontraba otra con un Cristo que se conocía como “Cristo de Los Alabarderos”. El Coronel Dávila reunió a los que serían los responsables directos de dar los primeros pasos para reconstituir la Congregación, recobrar la tradición, perdida desde los años 40, y ofrecer la devoción de los Alabarderos al citado Cristo. Entre ellos estaba el entonces Capellán de la Guardia Real RP. D. Luís López Melero.

Los primeros pasos se dieron con mucha ilusión y esfuerzo hasta que llegó, en el año 2000, el Coronel Jefe de la Guardia Real, Ilmo. Sr. Coronel D. César Muro Benayas, quien dio su apoyo al proyecto, involucrándose personal y totalmente. El Páter Luís terminó de elaborar la Carta de Hermandad y las Ordenanzas de la Real Congregación de Esclavos del Santísimo Cristo de la Fe (2001), en un magnífico castellano del siglo XVIII, siendo aprobadas por el Arzobispo Castrense de España Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Manuel Estepa Llaurens, convirtiéndola en la única Congregación perteneciente a la Diócesis Castrense. Se hizo una nueva talla (2002), en los talleres de los Hermanos Martínez (Horche-Cuenca), un paso de andas, en madera tallada en color nogal con los emblemas de la Congregación y se definió como Fiesta Grande el 14 de Septiembre, día de la Exaltación de La Cruz.

Finalmente el 18 de Abril del 2003, el Cristo de Los Alabarderos volvió a procesionar por las calles del antiguo Madrid, después de 72 años.

Escoltado por hachones,
entre reflejos sutiles,
caminas por callejones,
a la sombra de candiles.

El nuevo Hermano Mayor, el abajo firmante, viendo los problemas que había con la Iglesia de San Sebastián, solicitó trasladar la Sede a la Iglesia Catedral Castrense al ser la única Congregación que pertenecía a la citada Diócesis. El traslado se realizó en Solemne Procesión el 17 de Febrero del 2008, acompañados por representantes de las Hermandades de Madrid. Se tuvo que hacer una nueva talla acorde al entorno de la Iglesia Catedral, obra del Escultor D. Felipe Torres Villarejo, en madera de Cedro policromada, siendo las Cantoneras de la Cruz de la Orfebrería Orovio de La Torre (Torralba de Calatraba-Ciudad Real).

Así, cada Viernes Santo, a las 19:00 h., saliendo por la Puerta del Príncipe del Palacio Real de Madrid, la Congregación del Santísimo Cristo de la Fe, Cristo de Los Alabarderos, recorre las calles del antiguo Madrid para cerrar emotivamente en la Iglesia Catedral Castrense. Esta Procesión ha recuperado tradiciones de cuatrocientos años, de gran colorido, belleza, seriedad y sobriedad, propio de las Fuerzas Armadas, pero sobretodo hace manifestación pública de su Fe.

Cristo de la Santa Fe.

Tenme siempre a tus pies

y esclavo de tu amor.

Dame tu gracia señor

y no me dejes, que yo quiero,

como un fiel Alabardero,

llevar la Cruz en Tu honor.

Sea mío Tu dolor,

Y Tu luz me lleve al Cielo,

pues de tu bondad espero

alcanzar el Reino Eterno

y alabarte por todos los siglos.

Amen

¡Al Cielo con Él!

Ignacio Pío Martínez Ara

Ex Hermano Mayor

Blog: generaldavila.com

Jueves 29 marzo 2018

LOS LEGIONARIOS Y SU CRISTO Antonio Jesus González Ramírez. Ex-Hermano Mayor de la Congregación de Mena

Primera Guardia Legionaria 1931

PRESENTACIÓN:

Hoy tenemos la fortuna de contar con Antonio Jesús González Ramírez para hablarnos del Cristo de la Buena Muerte, el Cristo de los legionarios, el Cristo de Mena, de Málaga, de la Legión. Nadie mejor que él para describir los sentimientos que se conjugan en ese misterio encerrado en el corazón del Cristo legionario con los novios de la muerte.

Antonio Jesús respira Legión, lleva a Málaga en el corazón y se mueve por los pasos de sus Congregación: La del Cristo de Mena y Nuestra Señora de la Soledad.

Sé lo que digo porque hemos compartido muchas horas de sentimientos muy hondos cuando yo mandaba la Legión. Recuerdos imborrables que han forjado una gran amistad a los pies del Cristo y en los espíritus del Credo de la Legión: De juramento entre cada dos hombres.

Gracias amigo, compañero, hermano legionario.

Antonio Jesús González Ramírez con el Alcalde de Málaga en el homenaje que le rindió la Congregación de Mena

Antonio Jesus González Ramírez nace en la malagueñisima calle de los Santos Martiries (Ciriaco y Paula) patronos de la ciudad de Málaga un treinta de octubre del año 1963, en el seno de una familia de raíces profundamente cristianas y por su puesto cofrades por los cuatro costados, su padre Antonio Gonzalez López, funcionario del estado, de la Delegación del Ministerios de Industria de Málaga, inculca en el el cariño y devoción al Cristo de la Buena Muerte y a la Virgen de la Soledad, y por ende una admiración sin igual a La Legión Española.

Cursas sus estudios de bachillerato elemental y superior en los colegios de Puerto Sol, IEM Martiricos y Colegio Cerrado de Calderón pero la muerte repentina de su padre hace que tenga que dejar sus estudios y empezar trabajar en la antigua Caja de Ahorros de Ronda ahora Unicaja, en la que la edad de 37 años tiene que jubilarse por enfermedad debido a una hemorragia en la macula de ambos ojos seguida por un desprendimiento de retina.

Su actividad en el mundo cofrade es múltiple ya que nunca deja sus obligaciones para su cofradía, y es por eso que en 1982 es nombrado secretario general de la misma, ejerce después en otros cargos como albacea de procesión y en 1994 es nombrado Teniente de Hermano Mayor, posteriormente ejerce el cargo de 1 Tte Hermano Mayor en la etapa de 2004-2008, para después presentarse a las elecciones de 2008 y salir elegido Hermano Mayor de la Congregación de Mena en el periodo de 2008-2016.

Su labor al frente de la congregación ha sido intensísima siendo destacable los hitos de la participación en las Jornadas Mundiales de la Juventud  (Madrid2011), la celebración del centenario de la fusión de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Buena Muerte (1860) y la Congregación de Ntra. Sra. de la Soledad (s.XVI) (1915-2015), que junto con la Coronación Canónica de Ntra. Sra. de la Soledad han constituido una época gloriosa en la Congregación de Mena.

Antonio Jesus González, esta en posesión de la Cruz al merito militar con distintivo blanco y la cruz al merito policial, como también es Caballero legionario de Honor desde septiembre de 1989, posee el titulo de Caballero Almogavar, y es becado de honor de colegio mayor de La Armada  Jorge Juan de Madrid, es miembro de numero de la Real Liga Naval Española

Esta casado con su Susana Delgado Escalante.

LOS LEGIONARIOS Y SU CRISTO

Guardia de los legionarios al Cristo de la Buena Muerte

Es para mí un inmenso honor poder participar en este blog, al que sigo puntualmente en todo lo que aquí se publica.Me presento como español, andaluz y malagueño, por este orden, en el que creo firmemente y por lo que he vivido hasta ahora, puedo decir y digo que estoy orgulloso de serlo. Así me siento y me expreso en el sentido de que nuestra patria España, en toda su riqueza de formas, estilos y costumbres, conforma la más plural diversidad de tradiciones en el conjunto del pueblo español. Y concretamente de eso vengo hablar, creo afirmar que la tradición más arraigada es la Semana Santa, que es la representación de la pasión, muerte y resurrección, de Jesucristo, que los que somos cristianos la vivimos intensamente, en cada región de una formas y usos diferentes.

Y en este tiempo de Semana Santa, vengo hablaros de esa simbiosis que cada año se produce en Málaga “la ciudad del paraíso” como la denominaba el poeta Vicente Alexandre, esta conjunción que, con motivo de esta tradición, se produce cada año en la participación de La Legión Española con su protector el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que desde 1928 se viene produciendo año tras año, en el enmarco de la Semana Santa malagueña.

La historia nos dice que allá por la segunda mitad de los años veinte del pasado siglo, y en plena guerra de África, un grupo de jefes y oficiales de la recién creada unidad Tercio de Extranjeros, que casualmente estaban en Málaga, entablaron amistad con hermanos cofrades pertenecientes a la Congregación del Cristo de la Buena Muerte y Ntra. Sra. de la Soledad, a los que invitaron a participar  en sus cultos internos, dichos militares quedaron admirados ante la figura del imponente crucificado, obra del insigne escultor granadino Pedro de Mena y Medrano (1628-1688), a partir de ese instante  tomaron la decisión de que  esa imagen y en esa  advocación se encomendarían bajo su protección. Hay nace ese vinculo indisoluble que llega hasta nuestros días y que todos los años el jueves santo acompañan a su Cristo Protector por la calles de Málaga.

Esta introducción sirve para enmarcar lo que ha significado esta vinculación para La Legión Española y la Congregación de Mena durante estos noventa años, en los que hubo que pasar muchas vicisitudes, en primer lugar la desaparición de la imagen del crucificado que tallara Pedro de Mena, en los sucesos de mayo 1931, con la desaparición total de todo el ajuar procesional, y posteriormente la guerra civil que todavía dejo más sumidos en la pobreza a los cofrades de aquella época. Pero como el ave fénix se resurgió y nunca mejor dicho de las cenizas, pudiendo otra vez salir a la calle y así recuperar la tradición de procesionar a las imágenes, La Legión vuelve otra vez a salir con su Cristo ya de una manera ininterrumpida hasta nuestros días. Hubo que hacerlo todo de nuevo tronos, enseres, túnicas y la imagen del Cristo de la Buena Muerte obra de escultor malagueño Francisco Palma Burgos (1918-1985). A partir de entonces se intensificaron los lazos que nos unen, no entendiendo a La Legión sin su Cristo ni al Cristo sin sus legionarios.

Los legionarios tienen en el Cristo de la Buena Muerte a su referente espiritual,al que llevan en su pecho tatuado o una estampa del mismo junto a su corazón, a el se encomiendan sus vidas en su trabajo diario y en sus duras misiones, por todo esto en una misión en el Congo efectuada por el “Grupo Táctico Valenzuela” creado a partir de la VII Bandera del Tercio “Juan de Austria” III de La Legión,  en una salida de reconocimiento fueron atacados los vehículos de los legionarios, impactando en dichos vehículos  algunos proyectiles, sin causar ningún daño a los ocupantes de los mismos. Al regresar a la base el jefe del contingente español les pregunto que les había ocurrido y si había algún herido, a lo que los legionarios le contestaron “ no se preocupe mi teniente coronel nada nos puede pasar por que llevamos colgadas del techo del vehículo las medallas de nuestro protector el  Cristo de la Buena Muerte que nos impusieron el pasado jueves santo” . Esta es laverdadera  fe del legionario hacia su Cristo, en el creen firmemente incluso aun no profesando la religión católica. En la tarde-noche del jueves santo un congregante designado a tal efecto, fue como todos los años en la salida de la procesión a imponer la medalla del Cristo a la Compañía de Honores que aquel año venia, perteneciente a la I Bandera del  Tercio “Gran Capitán” I de La Legión, y al llegar a un legionario que era musulmán le pregunto si quería que se la impusieran cumpliendo y respetando las normas confesionalidad a lo que el contesto: “Ala es mi Dios, y este es mi Cristo”. Esto es muy difícil de explicar, pero aquí relato la verdad de lo sucedido y cada uno saca sus propias conclusiones.

Mas recientemente y en agosto de 2011 el Cristo de la Buena Muerte fue elegido para representar a la Diócesis Castrense, en el viacrucis que se organizo con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid, por supuesto los legionarios venidos de la X Bandera del Tercio “Alejandro Farnesio” IV de La Legión, acompañaron a su Cristo por las calles de Madrid, todos sabemos que aquel año teníamos una situación convulsa en las calles de una protesta constante ante la crisis económica, y un periodista pregunto al Coronel que mandaba a los legionarios si los legionarios ante un posible ataque hacia ellos durante la procesión repelerían la agresión a lo que el Coronel contesto: “no se preocupe que de mis legionarios respondo yo, lo que no respondo es de lo que pueda pasar si  atacan  a su Cristo”. Una vez más se refleja el sentir legionario hacia su Cristo, y este sentimiento se vio en la llegada a Málaga de la “Agrupación Táctica Canarias”(1994) integrada en su mayoría por legionarios de VII y VIII Banderas  del Tercio “Juan de Austria” III de La Legión, junto con legionarios de la IV y V Banderas del Tercio “Duque de Alba “ II de La Legión, donde se le pido a la Congregación de Mena por parte del Coronel del contingente que  el Cristo estuviese en el puerto para que los  legionarios pudieran darle las gracias, y el cristo se entronizo en el muelle uno del puerto de Málaga y ocurrió lo siguiente:  “cada legionario que bajaba por la escala del buque de la Armada, y antes de ir a saludar a sus familiares pasaba ante la imagen del su Cristo les rezaba por estar sanos y salvos”.

Esta es la esencia de la relación entre los legionarios y su Cristo, no se entiende lo uno sin lo otro , y ahora que dentro de dos años se cumplirá el centenario de La Legión, seguro que el Cristo estará presente porque es parte de la historia de La Legión. 

Antonio Jesus González Ramírez

Ex-Hermano Mayor de la Congregación  de Mena

Blog: generaldavila.com

Miércoles 28 marzo 2018

 

 

 

 

 

GARY COOPER. SOLO ANTE EL PELIGRO: EL JUEZ LLARENA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Gary Cooper. Solo ante el peligro

Se va imponiendo la rectitud. Gracias a un juez.

<<Esto ni se arregla, ni hay quien lo arregle…, ni conviene que se arregle>>, reclamaba Romero Robledo contra las manipulaciones gubernamentales. Fue hace algún tiempo, pero pocas cosas han cambiado desde entonces. Cuando, en línea con el Pollo de Antequera, pensábamos que esto no habría quien lo arreglase porque no convenía –Cui prodest?- un cambio en el guión nos hace recobrar la esperanza.

De repente alguien desata el argumento y un hombre solo, el sheriff, regresa y se enfrenta solo ante los forajidos que habían prometido venganza. Un inesperado desenlace que a todos deja boquiabiertos.

Gary Cooper representado por el juez Llarena, solo ante el peligro.

Casi todo empezó a oler mal con: <<Su problema se llama 3%>>. Nadie quiso saber nada. Había mucho que callar, intereses extraños todavía desconocidos, pero que todos damos por sabidos (creo que alguno muy concreto se nos escapa). Empezó una guerra en las enmoquetadas porqueras, que continúa a pesar de que a algunos, muy señalados, les ha llegado su sanmartín.

Lo de nación le traía al pairo al que era presidente de Gobierno. Concepto discutido y discutible. El resultado ha sido lo que venimos viviendo desde entonces: El proclamado Estado independiente de Artur Más.

Tuvo que intervenir el Constitucional ante un Ejecutivo tibio o peor. No, señores, Cataluña no es una nación, la Constitución no conoce otra que la Nación española en la que la Constitución se fundamenta y con la que se cualifica expresamente la soberanía que es ejercida por el pueblo español como su único titular reconocido.

El juez Llarena: «Solo ante el peligro»

Poco tardaron en proclamar el delito: <<Estado independiente, ruptura de la soberanía nacional y, por tanto, de la unidad de España>>. <<Som una nació. Nosaltres decidim>>.

Y podríamos continuar con lo por todos conocido. Tibieza, negociaciones, entregas (sí también de fondos presupuestarios y otras donaciones), rendiciones, inconfesables pactos (todavía desconocidos). Rebelión, sedición, malversación, prevaricación y desobediencia.

Daba igual. Un poquito de 155, nada, poca cosa y que no se note. No hurguéis mucho en los mozos; que el Delegado del Gobierno pida disculpas por la agresividad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; la tele, esa que apoya el golpe no la toquéis; la otra, que apoya seis veces más,  tampoco. Si se escapan nadie sabe nada; bandera de inteligencia; mirad hacia otro lado; que nadie les siga. Así hasta que nos han, encendido, aburrido, hecho perder la confianza en toda la clase política. Unos por apoyar, con acción u omisión, el golpe; otros por definirlo y querer adaptarlo al sistema; fórmula para hacer legal lo ilegal; los más responsables por mirar hacia otro lado, casi siempre al Constitucional, y olvidar que los Poderes del Estado no descansan solo en el Judicial, sino que el Ejecutivo es responsable tanto por acción como por omisión, caso muy ad hoc.

Ahora Gary Cooper espera la llegada del tren. A las doce; en el que viene Frank Miller. Está solo, ¿abandonado? Sabemos el desenlace de aquella  película.

Puigdemont detenido

La de ahora está sin cerrar el final. Nuestro Gary Cooper, el juez Llarena, ha empezado a recorrer el pueblo. No necesita mirar a uno y otro lado. Sabe que está solo. Solo con la Ley y la justicia. El desenlace es incierto.

Es posible, no sería la primera vez, que un hombre solo, solo ante el peligro, con rectitud y honor puede cambiarlo todo. Incluso en un pueblo adormecido. Puede incluso salvar a España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

27 marzo 2018

 

 

 

 

 

 

LA LEGIÓN. CREACIÓN DEL ESCUADRÓN DE LANCEROS. EFEMÉRIDE: SEMANA DEL 24 MARZO AL 1 DE ABRIL.

Escuadrón de Lanceros

1 de abril de 1925. Por Real orden de 16 de febrero de 1925 se crea el Escuadrón de Lanceros, primera Unidad de Caballería en la Legión, comenzando sus actividades el día 1 de mayo del mismo año.

Su primer Jefe fue el capitán Pedro Sánchez-Tirado Vázquez, auxiliado por los oficiales Rafael de Cárdenas Moya, Eduardo Serna Larios y Francisco Udaeta Paris, incorporándose más tarde el alférez Enrique Parladi Vázquez.

Adopta como Guión de Mando, el Escudo de Armas de los Reyes Católicos en la toma de Granada. En ambas caras, orla amarilla con el emblema de la Legión en ángulos exteriores y flecos de oro.

Blog: generaldavila.com

 

SEMANA SANTA Y LA IMPLICACIÓN DE LOS MILITARES José Francisco Nistal Martínez Coronel Capellán

 

Semana Santa en Afganistán

Los militares actuales, en general, en el aspecto de la fe, tampoco pierden  el paso. Mayoritariamente se confiesan católicos. Luego, serán más o menos practicantes. Pero, el haber vivido experiencias dramáticas les ha hecho valorar, más si cabe, las cosas convencionales que dan calidad a la vida y cuidar, como tesoros, los bienes que nacen de los sentimientos y los afectos.

Este ejercicio no se aprende por ciencia infusa, ni interviene la magia. Las misiones de pacificación en el extranjero abren al máximo los poros del amor a la familia y del cariño a los que el corazón roza.

El Cristo de la Fe «Cristo de los Alabarderos» sale del Palacio Real de Madrid

Y, en la fe, no es distinto. Por eso, cuando llega Semana Santa, los militares católicos dan testimonio de sus convicciones y no dudan en manifestarlas públicamente envueltos en la otra piel, que es el uniforme. Es un derecho que ejercen en un estado a-confesional, que no laico. A nadie se le obliga. Por eso, nadie puede verlo ni como provocación ni como fanatismo. Los militares van vestidos de uniforme a las procesiones como, en la actualidad, pueden ir a otros actos que, en épocas no muy lejanas, las amenazas terroristas no aconsejaban. Y lo hacen libre  y voluntariamente, ejercicio que las hermandades agradecen profundamente. No es una hermandad completa sino hacen estación de penitencia militares en sus filas. La conexión vital entre unos y otros es la Fe en quien va a la muerte para devolver la Vida, Jesús de Nazaret. Y, de esto, los militares también pueden hablar. La sangre derramada por los héroes españoles de la era constitucional, fieles al compromiso contraído y sellado con el beso a la bandera nacional, ha regado paz y vida en mundos de ambiciones, odios y venganzas. En ambos casos, ni la vida fue un fracaso ni la muerte inútil. A la vista está que, en el tiempo, las semillas se han cuajado de frutos.

Los militares en las procesiones no son floreros decorativos. Son creyentes de todo el año que expresan su fe, unas veces anónimamente involucrados en las parroquias y, otras veces, identificados con su nombres sobre el borde del bolsillo del uniforme.

La BRIPAC con su Cristo de Ánimas de Ciegos

¡Ojalá los católicos en general, y particularmente los españoles, no fuéramos reos del pudor y la vergüenza que sentimos de manifestar públicamente nuestra fe que, por otra parte, fue un compromiso que adquirimos, voluntariamente, el día de nuestro Bautismo!…

Ser coherentes hoy, en todas las facetas de la vida, tiene un alto coste, por eso no faltarán indigentes culturales que no vean con buenos ojos a los militares en los cortejos procesionales. Al tiempo.

José Francisco Nistal Martínez

Coronel Capellán

Blog: generaldavila.com

lunes 26 marzo 2018

CABO DE LA GUARDIA CIVIL DIEGO DÍEZ. VISUS MILITIS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cabo de la Guardia Civil Diego Díez D.E.P

Lo arrastró la corriente mientras colaboraba en el rescate de varias personas atrapadas en un vehículo en el arroyo de Galapagar de Guillena (Sevilla). Apareció muerto días después. Un acto más de servicio de la Guardia Civil que en muchas ocasiones acaba con la entrega de la vida como en este caso lo ha hecho el Cabo Diego Díez.

La muerte en acto de servicio suele ser algo tan habitual como doloroso en la Guardia Civil. Es el riesgo que asume quien tiene como misión la entrega a los demás.

No suele ser noticia. Solo unos segundos en el conjunto de ellas y pocas veces destacando las virtudes de estos hombres de honor.

La Guardia Civil y la Policía salvan vidas, mantienen el orden, la ley, y llevan la tranquilidad y paz a las calles. Cuando hay que asumir el riesgo nunca dan un paso atrás y lo hacen con profesionalidad y eficacia. Sin preguntar de dónde eres, ni lo que eres… Cumplen y callan; sin exhibiciones. Tampoco les gusta que se convierta su entrega y sacrificio en un empalagoso halago. Solo y únicamente la verdad, la rectitud y no tendenciosas y falsas informaciones.

La Guardia Civil y la Policía no son los malos en esta convulsa sociedad. Algunos aprovechan la más mínima oportunidad para presentarlos como tales. Incluso desde algún partido político, y algún político, de cuyo nombre no quiero acordarme. Con exhibiciones y horas de televisión y prensa señalando a la policía, intentando poner a la sociedad en su contra. Son los mismos que cuando muere un servidor del orden y la ley, un Guardia Civil, no tienen ni una palabra de dolor y reconocimiento. El que tenga oídos para entender…

Pero a estos hombres que velan por nosotros eso no les detiene en su camino de servicio. El Cabo Diego Díez acaba de entregar su vida por los demás. Ya hay otro en su lugar dispuesto a seguir su ejemplo, a cualquier sacrificio. Por eso hoy dedicamos a ellos nuestra mirada y reconocimiento. Con dolor y admiración.

Descanse en paz Diego Díez, Cabo de la Guardia Civil, que se entregó cuando lo requirió el deber.

<<El Guardia Civil no debe ser temido sino de los malhechores, ni temible sino a los enemigos del orden. Procurará ser siempre un pronóstico feliz para el afligido, y que a su presentación el que se creía cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenía su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que veía a su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea salvado; y por último, siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos>> (De la Cartilla del Guardia Civil). 

Así es.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Domingo 25 marzo 2018

LOS VERSOS DEL CORONEL IV-10. Decálogo del Cadete Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (r)

Los versos del coronel Félix Torres Murillo

 

 

 

 

 

“…Y hoy, queridos lectores, 20 de febrero en que se cumple el 91º aniversario de la fundación de la Academia General Militar en su 2ª época, ya en Zaragoza, en la que surge el Decálogo del Cadete, tratado de ética militar que regía y rige la formación militar de los alumnos, en palabras, asimismo, de la citada web; hoy  hemos creído  oportuno el inicio, no de diez, sino que con la presentación y el inevitable epílogo serán doce los sonetos en los que trataré de ir glosando cada uno de los artículos  de nuestro querido decálogo”

Escribía estas palabras el día 20 de febrero pasado en la presentación de este humilde trabajo al que hoy damos final con estos dos sonetos; el primero para glosar el último de los artículos del decálogo y en el segundo, como no podía ser de otra manera, ha de referirse al espíritu que allí, a sangre y fuego,  traducidos en esfuerzo, estudio, trabajo, sacrificio,  compañerismo y amor a España se nos inculcó a todos y cada uno de los oficiales que pasamos por sus aulas y sus campos de maniobras, y que mantenemos vivo a lo largo de nuestra vida: el espíritu de la General. Compuse estos versos en los primeros días de octubre de 2014, cuando la XXIII Promoción, la mía, renovó su Juramento a la Bandera en las Bodas de Oro de su ingreso, allí en Patio de Armas del centro castrense.

Pero LOS VERSOS DE CORONEL seguirán; no os quepa duda.

 

DECÁLOGO DEL CADETE

 ARTÍCULO X

Ser valeroso y abnegado.

 LA ESENCIA

(Soneto)

“Valor y prontitud en la obediencia,”

demanda la Ordenanza del soldado,

por duro que ello sea o arriesgado,

pues así es del Servicio la exigencia.

 

El nervio, la bravura, la eficiencia,

por cumplir con denuedo lo ordenado;

y en el “ser valeroso y abnegado”

el arrojo, no exento de prudencia.

 

El ser sacrificado, la renuncia, 

la generosidad, y la largueza;

“a toda costa, el puesto mantener”,

 

es así que el legado se pronuncia;

do encuentra la Milicia su grandeza,

la esencia genuina de su ser.

 

EPÍLOGO

 TU ESPÍRITU

(Soneto)

Con la misma emoción que en la primera,

la fría de diciembre, la mañana,

en sagrados los pliegues oro y grana,

hoy un beso dejé, de mi Bandera.

 

Con la misma ilusión, que ya quisiera

-si en ímpetu y vehemencia ayer temprana,

hoy por diestra y curtida, veterana-

menor el tiempo hacer, mas no pudiera.

 

Medio siglo, un suspiro en el morral,

ya tantos en eterno su Destino…

solera, esfuerzo, unión, Patria y moral.

 

Mismo aliento, supremo un ideal

que a ellos guió, y nos guía en el camino:

¡Tu Espíritu, querida General!

 ooo000ooo

 

 

 

La Legión camino del centenario LOS VETERANOS DE LA LEGIÓN Adolfo Coloma GB (R) del ET

“Once in the Legion always a legionnaire”

            (Cuando has estado en La Legión, nunca dejas de ser legionario). Así me lo describía un viejo amigo, oficial del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, cuando conversábamos sobre nuestras vidas en las unidades. Lo captó perfectamente. El “esprit de corps” de la Legión hace que el honor y el orgullo de haber pertenecido a tan exigente y peculiar unidad se extienda generosamente sobre todos los que de una u otra forma, en algún momento de su ya casi centenaria historia, han formado parte de ella. Diría más, encierra un sentimiento compartido por muchos que, sin haber formado nunca parte de sus filas, se sienten imantados por el halo de mito y realidadque La Legión desprende.

La legión es más que un conjunto de Tercios, Banderas y Unidades, es una gran familia. Así lo aprendí, así lo he practicado y así trato de transmitirlo, junto con otros muchosen este empeño. Pero nadie como el Coronel Carranza, poeta y legionario, legionario y poeta, lo ha sabido plasmar en unos ripios:

Ya vivos, ya sepultados,

los que en el Tercio han servido

no han estado, Tercio han sido

y por los cuatro costados.

Y en La Legión encuadrados

con los de presente afán

coman o no el mismo pan,

fieles a su juramento

en la reserva o destacamento

para lo que se “tercie”, es

Hermandad de AA CC LL de Cádiz

Volvemos de alguna manera a la esencia de las actitudes ante la vida: ser  o estar. Pues “los que en el Tercio han servido, no han estado Tercio han sido”. Y a fe lo siguen siendo. El amor a la Legión, a sus usos y costumbres, a su historial, es algo que excede a los propios legionarios. Se proyecta más allá del servicio en filas alcanzando a una parte significativa de nuestra sociedad. Legionarios que han cumplido su tiempo de servicio en las filas de La Legión, junto con cuadros de mando que en algún momento de sus carreras han formado parte de ellas, incluso los que sin haber pasado por ellas, y paisanos en general, se sienten atraídos por el espíritu, rituales e idiosincrasia legionaria; se suelen reunir en torno a las Hermandades de Antiguos Caballeros Legionarios y otras asociaciones similares.

Todas ellas se crearon precisamente con la finalidad de estrechar lazos de unión entre los viejos legionarios. Funcionan como verdaderos centros de reunión de todas las personas amantes de La Legión, pero al mismo tiempo son un punto de intercambio de información en los que fieles al Credo legionario y en particular a los Espíritus de Amistad y de Unión y Socorro, se esfuerzan en ayudar al compañero, a otros legionarios en situación de necesidad física o espiritual. En eso se distinguen y por eso se diferencian de otras asociaciones similares.

Son muchos pues los antiguos legionarios que perpetúan sus vivencias y sus recuerdos de su paso por La legión encuadrándose en las Hermandades que se crearon a tales efectos, las más antiguas, las de más solera, entre las diversas asociaciones de veteranos militares que cada vez están más presentes en el panorama asociativo nacional, amparadas bajo el ámbito de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Pues bien, son muchos también los que están expectantes ante el centenario de la fundación de la Legión de aquí a dos años, se preguntan ¿contarán con nosotros? Pregunta oportuna y legítima por las razones que apuntaba al principio.

Ya son, somos historia, pero somos parte de esa Legión que excede a la presencia en filas en activo. Son, somos, parte de esa familia legionaria que siente en carne propia tan importante evento. Que se regocija, nos regocijamos, del legado que hemos recibido y el compromiso al que nos obliga. Se felicitan, nos felicitamos, por ser una pequeña parte de esa historia hecha de sacrificio, entrega, renuncia y heroísmo, que superando no pocas dificultades e incomprensiones, afrontan, afrontamos, esperanzados esa merecida ocasión del centenario, para reafirmar nuestro compromiso con España, con La Legión, viviendo su “Credo Legionario” uno de los motores de nuestras vidas.

Queremos que cuenten con nosotros. Con nuestra presencia, con nuestra existencia, con nuestra colaboración allí donde sea necesaria. Y siempre, siempre, con nuestro testimonio.

Y sabemos que eso nos obliga, precisamente para dar testimonio, a unirnos para que la voz de uno sea la voz de todos. Esa voz no puede ser otra que la de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, auténtico vínculo de todas las Hermandades y asociaciones con La Legión y en particular con el General Jefe de la Brigada de La Legión, a quien corresponde además de ejercer el mando de esa espléndida Brigada ubicada en la base de Viator (Almería), la representación institucional de todas las unidades legionarias, incluidos los Tercios de Melilla y Ceuta, con la cadena de mando, liderando así mismo las relaciones con las instituciones civiles y con la sociedad en general.

Cierto es que los tiempos cambian, como cambian las costumbres y cambia la propia vida. Renovarse o morir, adaptarte a los cambios o sufrir la suerte de los dinosaurios. Sabemos que nos obliga a renunciar a algunas actitudes ya ancladas en un pasado, que nos sirve de referente, pero que ya no volverá. Si La Legión ha sido siempre paladín de la disciplina, la uniformidad, el respeto y la cortesía, siguiendo ese inefable “Camino de los Caballeros” que nos dejó escrito nuestro fundador, el TCOL José Millán Astray, sus veteranos hemos de ser reflejo de todo ello. Solo así haremos que cuenten con nosotros.

Y la Hermandad Nacional ha de contar con todos, porque aquí no sobra nadie. Por el contrario: “todos juntos formamos bandera”. De igual manera que reclamamos de La Legión como institución el lugar que nos corresponde en los actos del centenario, La Hermandad Nacional ha de representarnos a todos, formalmente acogidos o no a su organización. Unos, como la Fundación Tercio de Extranjeros que se ocupa generosamente a la acogida de legionarios en necesidad. Otros, como la Plataforma Patriótica Millán Astray que se empeñan con denuedo en defender la memoria del fundador frente a la sinrazón y el sectarismo. Y muchas otras hermandades y asociaciones de antiguos legionarios distribuidas por toda nuestra geografía nacional, han de sentirse consideradas y tener su lugar en un centenario que es de todos.

Y a las autoridades por encima de la cadena militar les pedimos generosidad, comprensión, pero también les pedimos reconocimiento a lo que somos, hacemos y demostramos. Somos – y queremos seguir siendo -parte de esa familia legionaria. Hacemos patria, amor a sus Fuerzas Armadas. Y lo demostramos mediante nuestro compromiso, conferencias, exposiciones, ayuda al necesitado, actos conmemorativos, participación en actos sociales e institucionales por toda nuestra geografía.¿No es eso lo que llaman cultura de defensa?

“que me escupan si no estoy haciendo patria”

Adolfo Coloma

5º Tercio de La Legión

Tercio de La nostalgia

Hermandad Nacional De Antiguos Caballeros Legionarios de Madrid

La propiedad privad Andrés Manrique Gutiérrez.- Teniente (R.)

La propiedad privada es el paradigma de la libertad. No hay mayor libertad que la que procura y permite la posesión privada de bienes, bien sean materiales o inmateriales como la producción artística, intelectual, etc.

La propiedad privada está tipificada en la normativa legal como un “derecho de alto rango”, pues está recogido en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. En la misma y en el artº 17 aparece el derecho a la propiedad individualy como tal“nadie podrá ser privado de ella sin una razón válida”. No hay por tanto mayor expresión de libertad que la posesión privada.

Ahora bien no basta con que se permita “ser propietario”  pues es necesario que el ciudadano pueda hacer uso de su propiedad como crea conveniente, poder  venderla, donarla, darla en herencia, etc. Damos con ello un nuevo paso, el de poder comerciar. Este es otro paradigma indiscutible de la libertad.

Claro que aún no es suficiente esto pues si para ejercer los anteriores derechos no se ponen más que trabas, el mismo queda limitado. El derecho a la disposición particular de bienes y su libre ejercicio de compra, venta, transmisión, cesión etc., ha de ejercerse con la mínima intervención de terceros. El abuso en los gravámenes de cualquier tipo que la limiten, así como el abuso en su acumulación y sus consecuencias,  habrá que regularlo, sin duda, pero no prohibir su tenencia.

El progreso económico no parece posible sin la protección del derecho a la tenencia de patrimonio personal y el libre ejercicio del  mismo. Cuando se ha tratado de estatalizar la propiedad y su comercio todo resultó un desastre. Repasen el pasado y miren el presente. Cuando en China se liberalizaron en parte los derechos de propiedad y se abrió la mano al libre comercio, se convirtió en una potencia económica mundial. Tienen restringidas muchas de las libertades de las que en occidente hacemos gala, no tienen libertades políticas etc., pero si miramos el escalón más bajo de la pirámide de Maslow donde se encuentran las necesidades fisiológicas básicas vemos que la potencia China ya las tiene en gran parte cubiertas, su bienestar es más que evidente.

Sí, el fin no justifica los medios, pero en este caso la libertad de acceso a la propiedad privada será el inicio de mayores libertades individuales. Libertad para todo, de acuerdo, pero vayamos por partes, valoremos las prioridades y seamos ordenados.

Juan Soldado sabe que hay  conciudadanos que hacen más hincapié en otro tipo de libertades en detrimento de la privacidad patrimonial particular. Él no está entre ellos. Todas las libertades son necesarias pero según las circunstancias, unas son más necesarias que otras.

A Juan Soldado le supone una enorme satisfacción el saberse propietario de algunos bienes acumulados a lo largo de toda una vida. Para otros muchos conciudadanos les supone asimismo un acicate y estímulo para seguir ejerciendo su trabajo.

El derecho a la propiedad privada y el libre ejercicio de  la misma dan lugar a mayores cotas de libertad, sin duda. Ahí está la historia.

La milicia acata y cumple.

Andrés Manrique

Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

23 marzo 2018

 

 

UNA FOTO CON HISTORIA Juan Chicharro Ortega, General de División de IM (R.)

Pequeña historia si se quiere la de esta foto. Sí, pero historia al fin y al cabo. Y merece siquiera una reflexión. La Infantería de Marina es un Cuerpo pequeño. Apenas hoy 5000 hombres y mujeres componen esta institución militar que si bien centenaria – desde 1537 – se encontraba hace 50 años sin un futuro claro por mor de las circunstancias orgánicas de la propia de la Armada al no tener una misión “ad hoc” para una fuerza de estas características.

La Infantería de Marina, vinculada siempre a la Armada, tocó fondo como Cuerpo y perdió su razón de ser tras los desastres de Cuba y Filipinas. Y esta situación tomó carta de naturaleza cuando el Almirante Miranda, Ministro de Marina, a primeros del siglo XX, propuso la desvinculación de esta de la Armada proponiendo que su sostenimiento fuera asumido por el Ejército de Tierra. Y años más tarde fue durante la  Segunda República cuando se decidió su disolución. Situación que fue abortada al producirse la guerra civil y el Generalísimo Franco decidió que el centenario Cuerpo perviviera como tal.

Desde aquellos años hasta nuestros días la Infantería de Marina ha evolucionado de  tal modo que hoy es una fuerza de élite dentro de nuestras Fuerzas Armadas.  Muchas pueden ser las razones de ello pero no hay duda que la influencia operativa y resolutiva que las fuerzas anfibias tuvieron durante la segunda guerra mundial algo tuvieron que ver en esta circunstancia. Más nada de esto hubiera sido posible sin la decidida vocación, dedicación y amor al Cuerpo que a lo largo de estos últimos 50 años han demostrado dos generaciones de oficiales de Infantería de Marina que supieron aprovechar la enorme valía de sus suboficiales – los herederos de Martin Alvarez – y desde luego la persistencia en conseguir un Cuerpo tan eficaz como el que hoy tenemos.

En la foto que tienen Vds. delante figuran 14 Generales de Infantería de Marina algo nada fácil de conseguir. Por supuesto que faltan la mayoría de los que aquí no pueden estar por encontrarse ya ante el Dios de los soldados pero sí figuran dos de aquellos pioneros de la segunda mitad del siglo XX en representación de todos ellos.

La Infantería de Marina, ágil, pesada y lista a intervenir allá donde sea requerida es obra de todos ellos. Sus fuerzas de operaciones especiales, su capacidad de intervenir desde la mar con medios ligeros y pesados sin continuidad desde los buques anfibios hasta la tierra y sobre todo su espíritu de fuerza guerrera no tienen equivalente en nuestras fuerzas armadas. Las habrá mejor dotadas en algunos aspectos, las habrá tan bien instruidas y las habrá con mayores capacidades concretas pero no hay ninguna otra con la disponibilidad inmediata de intervención en escenarios que exijan una aproximación marítima que en este siglo XXI son mayoría.

En el año 2006 finalizada con alfileres la guerra que tuvo lugar en el Líbano entre Israel  e Hizbollah se decidió el envío urgente de una fuerza de interposición bajo el mando de NNUU. Desde el principio se decidió ante la previsible dificultad de la misión y las consecuentes bajas inherentes, que se preveían, el envío de una unidad en la que estas produjeran el menor impacto en la opinión pública. No sentó nada bien en la Armada esta decisión inicial del Estado Mayor de la Defensa por lo que reconozco hoy que se mostró esta inquietud a su entonces Jefe quien nos manifestó que la decisión estaba tomada, y en marcha, si bien no dejó de mostrar su preocupación dado que el alistamiento de esta unidad predesignada llevaba un periodo no inferior a dos semanas. Aún recuerdo su cara de sorpresa cuando oyó del AJEMA de entonces que la Infantería de Marina estaba lista para salir a la mar en 48 horas lista, municionada, con medios de combate mecanizados y  con los apoyos de fuego y logísticos consecuentes a esa misión. Y así fue : en menos de quince días desde esta decisión la fuerza de Infantería de Marina estaba desembarcando en el Líbano y penetrando 100 km tierra adentro hasta posicionarse entre el ejército de Israel y las guerrillas de Hizbollah.

Esta es la Infantería de Marina de hoy, el resultado de la labor de los Generales de la foto y de los que ya no están.

Entre esos Generales hay quienes fueron artífices de la organización de un ejército en Irak, de quienes dirigieron la operación en el Líbano, de quienes subieron apoyar y asegurar la paz en Haití o en Indonesia, de quienes con sus compañeros del ET operaron en Bosnia , de quienes supieron formar a quienes combatieron en Afganistán -jóvenes oficiales y suboficiales – de quienes supieron organizar las operaciones especiales en la mar en el Océano Indico y sobre todo el que hoy en la Infantería de Marina se mantenga el espíritu de los soldados de mar que murieron en Trafalgar, Cuba, Filipinas : el amor a España, su Patria.

Sí una pequeña foto reflejo de una pequeña historia.

Video de la Infantería de Marina española:  ¡VALIENTES POR TIERRA Y POR MAR!

Juan Chicharro Ortega

General de División de Infantería de Marina (R.)

Blog: generaldavila.com

22 marzo 2018

«Freno a la globalización» Melitón Cardona (Embajador de España)

La globalización

La apertura de fronteras de los años noventa auguraba grandes promesas en materia de bienestar, movilidad y libertad. Ya existían mercados interiores que superaban las fronteras tanto en Norteamérica (Nafta) como en Europa (Unión europea) y Sudamérica (Mercosur). Finalizó la Ronda Uruguay y se creó la Organización mundial del comercio a la que China se preparó desde un primer momento para ingresar. Hoy, el panorama es irreconocible. Un presidente abiertamente proteccionista en Estados Unidos amenaza a sus principales socios comerciales con barreras arancelarias y tanto la UE como China anuncian represalias. En la Unión europea, su segunda potencia económica está en trámites de abandonarla en virtud del llamado Brexit mientras en Italia han obtenido resultados notables algunas fuerzas políticas antieuropeístas. La OMC (organización mundial del comercio) es sombra de lo que fue desde el fracaso de la Ronda de Doha y los significativos tratados económicos en el Pacífico (TPP) y el Atlántico (TTIP) sólo funcionan sin los Estados Unidos. El juego de sanciones y contrasanciones con la Federación rusa sigue su marchaalocada ymuy poco racional. El mundo parece contraerse, con la diferencia de que no es como resultado de una crisis como la de los años treinta, sino en mitad de una coyuntura mundial que va viento en popa.

A la vista de lo anterior, cabe preguntarse por qué, precisamente ahora, ha resurgido el riego proteccionista. Hay varias razones, algunas provocadas por la globalización y otras no; me basaré en las que ha expuesto Henrik Müller, profesor de periodismo económico en la universidad técnica de Dortmund, en un reciente artículo en la prensa alemana.

 En primer lugar, el comercio internacional intensivo obliga a la especialización: los países concentran sus actividades económicas en aquellos sectores que mejor desempeñan mientras otros se contraen por el efecto de las importaciones, lo que significa que, a nivel interno, surgen ganadores pero también perdedores; es cierto que, en conjunto, aumentan los ingresos de la población, pero no de manera homogénea, algo que los países con sistemas de protección social pueden paliar mientras que en otros marcos institucionales menos avanzados, como el de los Estados Unidos, los ciudadanos se muestran contrarios a la globalización, creando un caldo de cultivo al populismo. En segundo lugar, existe un factor demográfico: la apertura de los noventa favoreció a los nacidos en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado ya que las oportunidades que ofrecía conllevaban riesgos que los jóvenes estaban dispuestos a asumir. Las envejecidas sociedades de Europa y China han percibido más peligros que oportunidades en la globalización. En tercer lugar, la cadena de crisis financieras (Méjico en 1994, Asia en 1997, países emergentes en 1997, la explosión de la burbuja de las punto com en 2000, la quiebra de Lehman Brothers, la de Europa a partir del 2010 y la tal vez la que está por venir en China), todas ellas crean incertidumbre, generan pocos ganadores, muchos perdedores y no parecen disiparse del todo; otro factor de generación de populismo. En cuarto lugar, gestionar la globalización exige instituciones internacionales eficaces y los Estados Unidos, que en los años cuarenta promovieron su creación, se muestran hoy reticentes ante las mismas. También los cambios en el equilibrio de poderes mundial han debilitado las instituciones internacionales.

Lo peor es que la globalización en sentido amplio proseguirá en sus aspectos más negativos: flujo internacional de informaciones no siempre fiables, movimientos migratorios descontrolados, problemas medioambientales y riegos terroristas, mientras los más favorables se irán diluyendo al calor de populismos más o menos intensos.

Melitón Cardona (Embajador de España)

Blog: generaldavila.com

21 marzo 2017

«SIETE MENTIRAS» Juan Ignacio Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Tengo en especial aprecio al patrón de este blog, el General Dávila con quien compartí años ilusionantes de preparación para el ingreso en la Academia General Militar y de equitación en el picadero del viejo cuartel de Conde Duque; así que es mi propósito, antes de que le metan en la cárcel por publicar lo que sigue, adelantarme a la eliminación de la libertad de expresión que pretende un partido en el Congreso de los Diputados con la complicidad, por acción u omisión del resto.

Para ello voy a señalar siete MENTIRAS (entre otras muchas) que de aprobarse la Ley que pretenden, pasarán a ser verdades irrefutables bajo pena de multa o prisión.

1. La 2ª república era un régimen legalmente constituído.

La república sale de un alzamiento nacional en palabras refrendadas por el Presidente del Gobierno provisional de la República, Don Niceto Alcalá-Zamora y Torres, su Ministro de Justicia Don Fernando de los Ríos Urruti, su Ministro de la Guerra Don Manuel Azaña y Díaz y el de Marina Don Santiago Casares Quiroga. (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra nº 94 de 28 de abril de 1931).

2. Se quemaron iglesias y conventos porque en todas las guerras y en todos los bandos se cometen excesos.

La quema de iglesias y conventos se inició el 11 y 12 de mayo de 1931, menos de un mes después de la proclamación de la República y más de cinco años antes del inicio de la guerra.

Durante los sucesos de Asturias en 1934, 34 sacerdotes y religiosos fueron asesinados.

3. Los militares se sublevaron contra la República

En toda España, excepto en Navarra, por imposición de los carlistas que condicionaban a ello la participación del Requeté, el alzamiento se hizo bajo la bandera tricolor y la lectura del bando de guerra finalizaba con ¡viva España!  y ¡viva la República!

4. Alzamiento franquista.

Hasta después del 13 de julio de 1936 (asesinato de Calvo Sotelo), Franco no decide sumarse al alzamiento y hasta el 1 de octubre de ese año, sólo es uno de los Generales alzados, quizá el de más prestigio, pero solo con mando sobre el Ejército de África, cuyas columnas se dirigen sobre Madrid.

El director del alzamiento era el General Mola que, como tal firmaba las instrucciones; el designado para encabezarlo era el General Sanjurjo, exiliado en Portugal y muerto en accidente de aviación al intentar incorporarse. El gobierno, en zona nacional lo ostentaba una Junta de Defensa Nacional, presidida por el General de División Don Miguel Cabanellas Ferrer y de la que formaban parte los Generales, Mola, Dávila, Ponte, Saliquet y los Coroneles Moreno Calderón y Montaner.

5. Rebelión de los Generales

La mayor parte de los Generales en activo el 18 de julio de 1936, no secundó el alzamiento

6. El Ejército republicano

El gobierno del frente popular disolvió en agosto de 1936 el Ejército, creando posteriormente el Ejército Popular de la República. No es inexacto llamarlo Ejército Rojo, porque:

  • Adoptaron el saludo puño en alto
  • Cambiaron las divisas reglamentarias
  • Adoptaron como emblema la estrella roja de cinco puntas
  • Crearon un comisariado político

7. Ineptitud militar de Franco

Sobra todo comentario, si siendo tan inepto, después de haber fracasado el alzamiento y con todos los recursos materiales claramente en manos del gobierno del frente popular fue capaz de ganar la guerra.

Por si fuera poco, su Hoja de Servicios está llena de éxitos en guerra y en paz, destacando sus servicios en África, la derrota de los revolucionarios de Asturias en 1934 y la creación de un centro de enseñanza modelo, la Academia General Militar, disuelta por la República. Por cierto, el noventa por ciento de los Oficiales formados en ella, secundaron el alzamiento.

Juan Ignacio Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Blog generaldavila.com

20 marzo 2017

 

BATALLA DE WAD RAS (23 DE MARZO 1860) EFEMÉRIDE SEMANA DEL 19 AL 25 MARZO

 

Blog: generaldavila.com

19 marzo 2018

EL BRINDIS LEGIONARIO. ¡ESTAMOS TODOS! ¡CUAL LEGIONARIOS! CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Brindis legionario

El brindis legionario no forma parte de las más antiguas tradiciones legionarias ni de ninguno de sus ritos.

Creo que nadie sabe quien fue el primero en introducir este brindis en la Legión. Yo al menos lo desconozco a pesar de haber investigado su origen. Quedamos a la espera de que alguien documente y resuelva la duda si fuese posible y existen antecedentes.

De lo que no hay duda alguna es de la popularidad alcanzada por tal brindis; no hay celebración legionaria que no termine con la leche de pantera y el tradicional ¡Estamos todos!…

He podido comprobar que existen brindis muy parecidos usados por las tunas de estudiantes. Incluso hay una referencia de 1948 en la hemeroteca del diario ABC de Sevilla en la que, refiriéndose a la tuna de Granada, dice que adoptaron el brindis legionario.

Teniendo en cuenta que, según las fuentes más fidedignas, el origen de la leche de pantera, bebida con la que se hace el brindis, surgió en la boda de Celia Gámez por petición del fundador de la Legión a Perico Chicote, es muy probable que fuera a partir de esas fechas cuando se inicia el uso del actual brindis legionario. Celia Gámez se caso el 1 de julio de 1944 siendo su padrino el general Millán-Astray.

Se puede comprobar que el brindis, tal y como se hace en la actualidad, es parte de algo parecido a un poema, largo y poco ingenioso, que nada tiene que ver con el espíritu de la Legión. Por ello solo hablo del brindis tal y como lo conocemos, en su forma abreviada, que es lo adecuado y correcto para no perder el verdadero sentido que lo acompaña.

Leche de pantera

Ahí es donde me ha surgido la duda. ¿Realmente somos conscientes del significado del brindis? ¿Qué queremos decir al pronunciar esas frases con tanto fervor y emoción?

Un brindis tiene varios significados, desde manifestar el bien que se desea a alguien o la satisfacción por algo, hasta dedicar una victoria o triunfo. También entraña el verbo brindar el ofrecimiento voluntario a ejecutar o hacer algo. Todos son significados aceptables y aceptados por el sentimiento legionario. La satisfacción de ser, servir, como Dama o Caballero Legionario, sentirse legionario y compartirlo; honrar y recordar las hazañas legionarias dedicándoselas a España, los triunfos en combate, en la vida y en la muerte. Y por último ser voluntario para cualquier servicio, mostrar que aquí estamos, paso al frente, cual legionario. Ese es el sentido del brindis que se manifiesta en las conocidas frases que pronunciamos:

¡Estamos todos!

Grito que une, reúne, en unidad legionaria, de acuerdo con nuestro Credo fundacional. Estamos todos es el grito de ¡A mí la Legión! No abandonar jamás a un hombre, de juramento entre cada dos hombres, unión y socorro. Desde el hombre solo hasta la Legión entera. Llamada al honor. ¡Estamos todos!

¡Estamos! Respondemos con grito seco y duro; con una sola voz.

¡Cual legionarios!

Con disciplina. De nuevo el Credo: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Sin quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Hará todos los trabajos…, hasta caer reventado. Cual legionarios. ¡Cumplimos!

¡A las mujeres! Siempre y hasta siempre. La legión ama a su Patria simbolizada en la Bandera. Síntesis final del Credo. Mi Patria mi Bandera. Será la más gloriosa. Y en el pecho una carta de una divina mujer.

España, mi bandera,  que envuelve a todos los míos, a mi familia, a la familia legionaria, a todos por los que dispuesto estoy al sacrifico de mi vida. La Legión. Ese es el sentido profundo y la razón por la que

¡Amamos! Sí. España, la Bandera, la Legión, son los amores de las Damas y Caballeros legionarios.

¡Pero ante todo!

Seca la voz, el deseo ardiente, atento al cornetín, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Sed de combate, de acudir al fuego, sentir que no es tan horrible como parece. Beber del espíritu de la Legión hasta vaciar la copa; con todas sus consecuencias. No es tan horrible como parece.

¡Bebamos!

El brindis legionario

¡Estamos todos!

¡Estamos!

¡Cual legionarios…!

¡Cumplimos!

¡A las mujeres!

¡Amamos!

¡Pero ante todo…!

¡Bebamos!

Ese es para mí el significado y sentimiento de un brindis que va más allá de una rutina. Camino de convertirse en un ritual hay que darle el sentido profundo que cualquier acto legionario debe tener y hacerlo con la habitual alegría legionaria.

Así termino sin olvidar lo más sagrado. Al finalizar el brindis es preceptivo dar los gritos legionarios que forman parte de la más profunda tradición legionaria. Los enunciaba nuestro fundador teniente coronel Millán-Astray:

“Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

19 marzo 2018