ESPAÑA EN LA PLAZA DE COLÓN. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Fotografía Diario El Mundo

Quand’io mi volgo indietro a mirar gli anni/ch’ànno fuggendo i miei penseri sparsi…

«Cuando me paro a contemplar los años/y veo mis pensamientos esparcidos…» (Petrarca. Soneto CCLVII).

—Pues dime, ¿qué concepto has hecho de España?

—No malo.

—¿Luego bueno?

—Tampoco.

—Según eso, ¿ni bueno ni malo?

—No digo eso.

—Pues ¿qué? ¿Agridulce?

—¿No te parece muy seca, y que de ahí les viene a los españoles aquella su sequedad de condición y melancólica gravedad? (Baltasar Gracián, El Criticón).

He asistido a una manifestación, una más, o menos, en la Plaza de Colón, en Madrid. He visto jóvenes, menos jóvenes, mayores, «muchas viejecitas vestidas de negro, con los cirios pálidos en las pálidas manos…». Hacía una mañana dulce y caía el sol de junio entre abanicos. En el fondo de un paisaje humano se esfumaba la silueta negruzca de lo que era España, que olvida el pasado. Había indignación profunda en el ambiente, un río de gente se deslizaba manso, claro, entre rojas y amarillas banderas.

En medio del asalto frívolo de los tahúres, de ladrones vestidos de socialistas, de bandidos de la traición, esta hora era para mi espíritu como un oasis. «Me sentía en una atmósfera de sinceridad y de fe».

Todas estas viejecitas, jóvenes y menos jóvenes, sentían profundamente; no eran literatos; no eran artistas; no leían fondos brillantes de periódicos. «De cuando en cuando entonaban una plegaria larga, melodiosa, que iba a perderse» en la cima de Colón junto a su bandera, que recogía un himno sin letra, con algo de España que grita y no se entiende, solo oye la música. Esta es una España sin letra.

«Yo pensaba en España». Veía nuestros santuarios, «nuestros humilladeros, puestos a la entrada de los viejos pueblos», veía España en sus trozos, jirones de peleas, casi en ruinas, una chimenea por donde salía el humo de quemar sus restos, en hogueras de traidores. Veía hablar a gente resignada, «poniendo grandes espacios de silencio en su conversación».

Todo parecía un rezo, de aquellos antiguos entre cirios, entre rosarios dirigidos desde el púlpito cuando ya no hay quien dirija la letanía, aunque reunidos contestan en voz alta. No saben a quién siguen.

Todo está parado; en la ciudad «han cesado en su afán diario los oficiales y artesanos; están mudos los primitivos telares, las carpinterías, las locas y rientes herrerías». Nada va quedando de lo que iluminaba aquello; que era, mejor o peor, pero era España.

Cuando este rosario termina… ¡Ay Señor! Desaparece lo poco que había, quedo, de este día, un rumor de letanía, clamores, y nada más que silencios que quisieron gritar: España, España, España. Nadie les oía.

Entre unas cortinas, moquetas, humo de tabaco rubio y sonrisa, desde una ventana alguien miraba: veía solo cipreses en la desolación castellana. «Cipreses centenarios, cipreses inmóviles, cipreses que os levantáis en la desolación castellana, cipreses que habéis escuchado tantas voces y lamentos, tantas súplicas salidas de humildes corazones, cipreses que habréis oído las plegarias de nuestros abuelos y de nuestros padres; yo tengo para vosotros —pensaba el risueño mirón— para vuestro tronco desnudo y seco, para vuestro follaje rígido, inmóvil, un recuerdo de simpatía y amor». Sonreía la máscara del poder.

Mira —el mirón—, con sonrisa desvergonzada, mientras pasa la novedad; que es la de siempre. Los de siempre, como siempre y en el redil de siempre. No hace falta ni cayado. Es como si arrodillados estuviesen ante el humilladero. El muy sinvergüenza se lo transmite a su amo:

—No hay de qué preocuparse.

Son las primeras horas del día. Reunidos. «Ellos, ¿no son como la encarnación secular de todo un pueblo anónimo, insignificante, de generaciones que nacen y mueren oscuramente?».

Yo veía los gritos silenciosos y retirados, los de tantas veces, «ermitas que se levantan en las fragosidades de una montaña o en la monotonía de un llano», ya por nadie visitados.

Ayer era ese domingo que presagia calores, que esta tierra se convierte con ello en otra cosa: dolores, temores y temblores. Temo esa terminación.

«Yo veía, en fin, todos los parajes y lugares que en nuestra España frecuentan la devoción y la piedad». ¿No está en esa plaza, en este cielo seco, en este campo duro y raso, toda nuestra alma, todo el espíritu intenso y enérgico de nuestra raza?

—Pues dime, ¿qué concepto has hecho de España?

—Que habrá que recomponerla porque a este paso, por mucho que caminen, de un lado a otro, por mucho que griten, ¡que poco queda ya de España!

Son palabras entresacadas de Azorín: España, del último capítulo: Epílogo en los Pirineos.

La noche del domingo al lunes me sentí solo y lejos, creyendo que seguíamos en las tinieblas, a los pies del humilladero de los nuevos dioses, en esa soledad y lejanía de la que nunca se vuelve. Es inútil; me dije para mis adentros.

«Cuando la noche es negra, una candela

no puede nada contra las tinieblas, pero

sí contra las tinieblas de tu alma; ya no importa

que haya otra noche fuera».

(José Jiménez Lozano)

Los centinelas han dado la voz de alarma; dudo: ¿Quiénes eran los de de la Plaza de Colón?, ¿ejércitos sin voz, sin voces de mando, sin generales que portasen una candela que iluminase las tinieblas del alma de España? Cuando la noche es negra.

Rafael Dávila Álvarez

14 junio 2021

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

¿POR ESPAÑA. TODO POR ESPAÑA? YA NO OS CREO.

Este artículo/manifiesto fue publicado el 22 de octubre de 2015. Casi seis años. No todo sigue igual, sino peor. La esperanza es un consuelo inexistente. Lo vemos cada día en el amanecer de nuevas propuestas que acaban siempre igual. Son los mismos. Dicen, pero no cumplen. Palabrería y colocación, votos a la cesta y «No sabe usted con quién está hablando; soy representante de (?)».¿Mayorías? Estamos en la eterna espera. Hacen, y deshacen por la noche. Hemos asumido el rol de Penélope, pero Ulises no volverá jamás.
Se mezclan las locuras con la impostura mientras se apoderan de poderes que no son suyos. Todo es discutido y discutible, tanto que, entre todos, han llegado al incumplimiento del espíritu de la Constitución que habla de unidad, igualdad y convivencia. Y justicia. Todo el Poder es suyo.Siendo eso malo hay algo peor. Han dinamitado la Nación concepto que supera a cualquier ley escrita y que se cimenta en la historia. Cada día la reinventan. Han engendrado un monstruo que nos devorará:  la nación de naciones.

No somos nada ni nadie. ¿Quién eres?: Nadie.

Si es que lo decía Julio Camba: «Que una cosa es tener automóvil cuando se es, por ejemplo, ministro, y otra cosa es hacerse ministro para tener un automóvil. Y que venía a decir que «lo que resulta inadmisible de todo punto cuando para hacer ministro al señor en cuestión ha habido necesidad de transformar por completo los fundamentos del Estado».

Dejen en paz y armonía a la Nación y al Estado y dedíquense al coche. Incluso al Falcon. Hay para todos.

Se trataba de España. Todo por España. No lo veo. Habrá que hacerlo. Mejor solos, mientras no puedas fiarte ni del compañero de pareja.

Ya no os creo.

 

Presentación1

Desde nuestra condición de soldados retirados, finalizado el servicio activo en las Fuerzas Armadas, pero no extinguido nuestro  compromiso, de por vida, contraído con la Patria; no sujetos, por tanto, al régimen específico de derechos y deberes de sus miembros y de las leyes penales y disciplinarias militares, queremos sumar nuestras voces castrenses a las de otros grupos de nuestra sociedad que han mostrado su preocupación por la deriva a que conducen a España los recientes acontecimientos nacionales que sufrimos.

Con este fin, expresamos nuestros pensamientos y sentimientos en voz alta y por escrito, para ofrecer a todos aquellos militares retirados, desde general a soldado, que, participando de ellos, quieran unirse a esta iniciativa, porque unidos somos más fuertes.

Por ello pedimos a los que estén conformes con el presente MANIFIESTO se adhieran al mismo con su firma a través del enlace que figura al final del mismo.

Sus firmas serán el aval de un pensamiento que solo busca la unidad de España y que, como parte de la sociedad, exponemos a sus Instituciones.

Recordando:

Que la Constitución española se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Que, por tanto, no hay más Nación que España que ha de permanecer unida de manera ‹‹indisoluble››.

Que las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Que el Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado.

Que la justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey y que es obligado el cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales.

Que las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no deberán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales, siendo la solidaridad un principio constitucional.

Que todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado.

Que si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

Que la defensa de España debe ser asumida por todos los españoles como asunto de indudable trascendencia y que todos los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España.

Que contra la amenaza independentista se han manifestado en defensa de España y su unidad, políticos, intelectuales, catedráticos, artistas, filósofos, escritores, académicos, periodistas, jueces y magistrados, economistas, y un largo etcétera de profesionales.

Que no se ha oído la voz de los soldados, aunque ya viejos soldados retirados que, sin representar a nadie, conservan en lo más íntimo del alma el sentimiento que les llevó a prestar su juramento y que, por mandato constitucional y hondo  sentimiento, han estado consagrados al gratificante deber del servicio a España y a su Constitución.

Afirmamos:

Nuestro sólido compromiso con la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad de España.

Nuestro respeto y cumplimiento de la Constitución y todas las leyes que de ella emanan.

Nuestro cada día mayor amor a España, inspirado en el honor, disciplina y valor, la inquebrantable lealtad y fidelidad al Rey y a las Fuerzas Armadas.

Nuestro juramento o promesa a la Bandera que fue, es y seguirá siendo nuestra guía y más firme compromiso.

Observando:

Con honda preocupación el gravísimo proyecto puesto en marcha por algunos partidos políticos para declarar la independencia de Cataluña, en contra del ordenamiento constitucional, la historia, el sentido común, la convivencia y la solidaridad.

La fractura que el proyecto independentista ha provocado en la sociedad catalana y española con enfrentamientos que se acentúan ante la provocación de algunas de sus  instituciones.

Que el paso del tiempo aumenta dicho riesgo por el continuo adoctrinamiento y enseñanza contra la idea de España y lo español.

Que el castellano es la lengua española a la que la Administración autonómica en Cataluña relega a un segundo plano impidiendo el deber y derecho de todos los españoles de conocerla y usarla.

El incumplimiento de las leyes respecto a los símbolos nacionales y las ofensas que no pocas veces se les dedica incluso desde instituciones de la propia Administración local y autonómica.

El resurgir de movimientos políticos que nos retrotraen a indeseables situaciones que propiciaron el enfrentamiento entre españoles en el pasado pero que no aportan mejores soluciones al estado de bienestar, como único objetivo al que tienen que dirigir todos sus esfuerzos las distintas opciones políticas que aspiren a gobernar España.

En definitiva, un recorte en las libertades individuales consagradas en la Constitución

Manifestamos:

Nuestra incertidumbre ante esta situación de flagrante incumplimiento, observando el discurrir del tiempo sin que haya habido una respuesta contundente que corrija y sancione esta ilegal deriva independentista.

Nuestro apoyo y solidaridad con todos los que se sienten limitados en sus derechos como españoles por la situación descrita y que se transmite en la vida diaria, en colegios, centros y administración autonómica.

Nuestro apoyo a todos los que dicen no al independentismo y SÍ a España.

La necesidad de una iniciativa legislativa que proporcione un mayor apoyo a nuestros símbolos nacionales que deben ser siempre respetados y estar amparados por leyes que se cumplan.

La necesidad de amparo y protección de nuestro idioma, lengua oficial del Estado, que todos los españoles tiene el deber de conocerla y el derecho a usarla.

Que la defensa de España debe ser asumida por todos los españoles y debe manifestarse en un  permanente sentimiento y conducta de unidad y esfuerzo común en el diario acontecer.

Nuestro convencimiento de que el diálogo es el camino de solución para cualquier conflicto, pero teniendo claro que la unidad de España ni se dialoga ni se negocia y que la solidaridad es un mandato constitucional.

Por todo ello, con el deseo de establecer la justicia, la libertad y la seguridad, así como promover el bien de cuantos integran la Nación española, manifestamos el deber de todos en la búsqueda y aplicación de soluciones que garanticen la convivencia democrática en el marco constitucional vigente.

Este artículo fue publicado en octubre de 2015. Nada hay que firmar ni afirmar.

Hoy lo reproducimos con la tristeza de no haber mejorado la situación en nada. Seguiremos retrocediendo, pero como el Tercio de Asturias, el Cangrejo, jamás dando la espalda al enemigo.

Rafael Dávila Álvarez

13 junio 2021

Blog: generaldavila.com

 

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega tricentésima octogésima cuarta

Pues sí señor, hay un ídem en el Gobierno que me recuerda a Don Pantuflo de EL Pulgarcito; y como acostumbro a decir, si a usted esto le suena de algo acuda a su médico de confianza para que le firme un volante de chequeo general, que ya va estando en una edad delicada; vulnerable, de riesgo, nos han enseñado a decir últimamente. El caso es que con su bata de cuadros y sus pantuflas, ¡clavado!

Pues a este señor lo tienen en el Gobierno para cargar con todos los marrones que van produciendo, apagar todos los incendios por ellos provocados, desatacar tuberías que ellos atrancan y decir mentiras a troche y moche, eso lo bordan,  con una cara más dura que el corindón para que así el señorito salga impoluto, inmaculado de todos lo berenjenales gubernamentales en que normalmente andan metidos. ¿Relatarlos? No cabrían en éste ni en 100  artículos como éste; así que ahí están las hemerotecas para los curiosos o lo frágiles de memoria: ¡Ardua tarea la que les espera!

Ya vimos que al cutre aprendiz de brujo no se le daba bien la Química, ni tan siquiera la Alquimia; y por lo visto en Matemáticas, como avisamos, no parece muy fuerte su sacamantecas de guardia; ni en matemáticas ni en la Escolástica tomista.

De la prensa de junio de 2021

*** ÁBALOS, SOBRE LOS INDULTOS: EL ESTADO PUEDE DEMOSTRAR «SU GRANDEZA» APLICANDO LA CLEMENCIA «POR EL BIEN COMÚN»

*** LOS INDULTOS AL SEPARATISMO CATALÁN NO TIENEN NADA QUE VER CON RAZONES DE JUSTICIA, EQUIDAD O CONVENIENCIA PÚBLICA. LA ÚNICA «UTILIDAD» ES QUE SÁNCHEZ SE ASEGURE EL PODER CON ERC

*** EL 80% DE LOS ESPAÑOLES, INCLUIDO EL 72% DE LOS VOTANTES DEL PSOE, ESTÁN EN CONTRA DE LOS INDULTOS

 Don Eufemio,  jun. 21

(Continuará, Dm; si nos dejan)

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LOS VERSOS DEL CORONEL

El maestro (Cont.)

Velázquez pintó un Cristo de dramatismo contenido, sin cargar el acento en la sangre, a pesar de muerto sin desplomarse, evitando la tensión en los brazos; y siguiendo la recomendación de su suegro Pacheco recuperó la tradición iconográfica de los cuatro clavos.

Su cuerpo es verídico, demasiado humano y por ello su martirio y muerte también lo son. Tanto como su soledad, imagen sagrada sin contexto narrativo, de la que nace su fuerte carga emotiva y su contenido devocional pues, estando solo Cristo, el espectador también es dejado solo frente al crucificado.

 Y así, solo ante él, su presencia me ha inspirado este soneto.

 Félix Torres

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ANNUAL EN EL VERGONZOSO OLVIDO ¿MEJOR OLVIDAR A QUIENES ALLÍ MURIERON? Rafael Dávila Álvarez

ANNUAL

«Tú y yo formamos la tempestad; tú eres el viento furibundo; yo el mar tranquilo. Tú llegas y soplas irritado; yo me agito, me revuelvo y estallo en espuma. Ya tienes ahí la borrasca; pero entre tú y yo hay una diferencia; que yo, como el mar, jamás me salgo de mi sitio, y tú, como el viento, jamás estás en el tuyo».

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El Raisuni

El Raisuni, descendiente del profeta Mahoma y máxima autoridad en la Yebala hablaba así al Coronel don Manuel Fernández Silvestre. Era el año 1913.

No tardó mucho en estallar la tempestad. Fue en la sequedad blanca de un mar de cal, una fosa áspera y salada prohibida a cualquier brisa que osase escalar por las colinas que del Mediterráneo la ocultaban: Annual. ¿Quién se acuerda?

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El General Manuel Fernández Silvestre

El 14 de febrero de 1920 tomó posesión del mando de la Comandancia General de Melilla el General de División del Arma de Caballería don Manuel Fernández Silvestre. Recién llegado hizo un recorrido de inspección por el territorio. Desde la posición de Ishafen, principal campamento en la guerra del Kert, dijo señalando al Monte Mauro:

«¡Qué hermosa posición! Ahí tenemos que ir».

El jefe de la Sección de Campaña respondió con preocupación.

Hay que envolver el Mauro, no podemos afrontarlo de frente.

¿Cómo que no?, contestó airado el General.

Diez meses más tarde, el 11 de diciembre, a las doce horas, era izada la Bandera de España en el Monte Mauro. Sus alturas eran el símbolo de la intransigencia, allí se encontraba el foco de la rebelión y todos soñaban con llegar a su cumbre. Dominado el Mauro por la pericia de la táctica, la maniobra y el envolvimiento, al General le sabe a poco y quiere subir a su más elevada cresta. La ascensión es dura. No todos están capacitados para llegar a lo más alto. A sus pies el indomable Rif parece dominado. Desde allí toda altura queda humillada. En la cúspide no caben todos pero están los jeques e indígenas de la zona:

«debemos dar al olvido el pasado, para que vivan como viven los guelayas, leales amigos de España […]. Se ha terminado la guerra y somos hermanos…».

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No todos están capacitados para llegar a lo más alto.

Éxito sin precedentes en Marruecos, sometidas las cabilas de Beni-Ulixech y de Beni-Said. Los moros entregan el cañón de la tragedia de Busicut, cerca de Alhucemas, donde los bocoias ayudados por los beniurriagueles en junio de 1913, asaltaron al cañonero «General Concha» cuando embarrancó a causa de la niebla. Oculto en un monte cercano, con él hacían fuego en 1914 sobre la posición de Ishafen.

Un punto de atención del trompeta del Alcántara pone a todos de pie en torno al reducto mientras suenan los acordes del Himno Nacional.

El General Silvestre queda subyugado y aislado en su horizonte: en la lejanía cree distinguir Alhucemas. La tentación. Todo parece al alcance de la mano.

Felicitaciones, homenajes, vibrante alocución del General, en español y en árabe, a sus tropas y a los jefes de las cabilas, en la llamada «Fiesta Militar» del 17 de diciembre.

Y el Rey.

«S.M. El Rey me ordena desde Mudela que felicite efusivamente a VE. y al brillante Ejército a su órdenes [… ] y le saludo con el mayor afecto. Dato».

Todas las fuerzas disponibles quedan embebidas en la campaña. No era posible pensar en realizar nuevas operaciones militares. Se había rebasado el límite de elasticidad de las fuerzas del territorio.

Mi General no tenemos fuerzas ni elementos.

Dice el Jefe de la Sección de Campaña

Me sobran fuerzas…

Contesta el impulsivo General.

Desde la Sección de Campaña del Estado Mayor solo se contempla ir a Sidi Hoseim y establecer posición en Afrau, para lo que se tiene el beneplácito de los indígenas, y abrirse al mar controlando el tráfico marítimo evitando así el contrabando y dando la sensación de dominio de la zona ante Europa y las cabilas. El resto del esfuerzo debe limitarse a consolidar lo conquistado. No hay medios ni elementos, faltan caminos… Se licencia el reemplazo de 1917.

Alguien, al margen de su Estado Mayor, asesora al General y lo hace basado en dudosas confidencias. Es propicio a ello dada su bondad, carácter impulsivo y sus decisiones poco meditadas fruto de sus prontos.

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El General Silvestre con su Estado Mayor ven el emplazamiento de Annual

Como consecuencia se ocupa Annual en contra de la opinión de la Sección de Campaña del Estado Mayor. Era el mes de enero del año 1921. El preludio de la tempestad.

La cara de asombro y extrañeza del Jefe de la Sección de Campaña al llegar a Annual hace que el General Silvestre le pregunte.

¿Qué tiene que decir ahora?

Mi General, a mi no se me han puesto los pelos de punta, porque no los tengo, pero me ha salido pelo a través de la calva […], esta posición va a ser una preocupación constante, es un quebradero enorme.

Ahora es necesario operar cuanto antes, con urgencia hay que ocupar Sidi-Dris y establecer posición intermedia en Talilit.

El día que se ocupó Sidi-Dris el caíd de la cabila de Beni Said, Kaddur Namar, dice al General Silvestre:

«General, el día que vayas sobre Beni-Urriaguel yo iré a vanguardia llevando mil fusiles; ahora te digo una cosa: vas muy bien, pero no pases todavía el río. Déjalos, que ellos se destrozarán y con el tiempo va a madurar el fruto y no vas a tener más que alargar la mano para cogerlo».

Desde ese instante Annual es un callejón sin salida, una trampa para un General que arrastra hacia ella a su ejército. Todo indicaba hacer caso a la Sección de Campaña del EM. y no operar. Consolidar posiciones, arreglar y hacer caminos nuevos. Son necesarios más medios, comunicaciones, dinero y soldados.

Nadie quiso escuchar. Annual: el equivocado y precipitado camino hacia Alhucemas. Empieza la tormenta.

Abarrán será el primer trueno. Arderá el Rif. Después vendrán Sidi- Dris, el Igueriben… y Annual.

Es la historia. ¿Quién se acuerda?

El Rif duerme mientras alimenta su memoria.

Miramos al norte como futuro, ocultamos el sur como pasado. El mar y el viento se necesitan, ninguno es más fuerte ni poderoso, conviven en intercambio necesario. Nadie es más que el otro, ni siquiera más fértil.

El Rif, tierra áspera y salada. Escondida bajo el sol y la noche, no se deja ver por cualquiera. Solo la penetra quien la vigila y la entiende porque vive sus entrañas de humilde pero brava pobreza. Es la única condición que impone para amarla y entenderla.

¡Déjame de ríos, de barcos

y de paseos por Santiponce!

La mata de albahaca que hay en mi casa

es para mí más preciosa que el paraíso.

(Poeta y guerrero anónimo siglo XIII)

El paisaje te hace poeta. En guerrero te convierten sus consecuencias.

 

LOS OFICIALES DE IGUERIBEN MUEREN PERO NO SE RINDEN (II)

El comandante Villar, jefe del sector del Kert de la Policía Indígena, entra en el despacho del Jefe de la Sección de Campaña

– «Vengo mi teniente coronel a que me dé instrucciones».

– «¿Qué instrucciones? ¿A qué se refiere usted?».

– «A la ocupación de Abarrán».

– «¡Pero si no sé ni una palabra de eso!».

– «¿No está usted enterado?».

Después de una conversación con el comandante Villar el general Silvestre decide ocupar Abarrán. Una operación en la que, sin rigor táctico alguno, sin pensar en sus consecuencias, basada en tendenciosas informaciones, dispone que Abarrán se ocupe por la Policía. ¿Los Tensamán van a regalar la posición?

«…un comandante de huevos».

Cada palmo de terreno esconde una traición y pone en peligro la vida de muchos hombres. Algunos no lo aprenderán hasta que les cueste la suya. Duro y cruel aprendizaje que acaba con los héroes y con la moral de cualquier ejército.

De nuevo hay que asesorar con firmeza y lealtad, sin falsedades ni improvisaciones.

– «Mi general, vengo a promover una queja. No sabía una palabra de la ocupación de Abarrán. Si quiere ir a Abarrán hágalo por operación militar…».

– «Ya está decidido […] yo tengo en la Policía un comandante de huevos y quiero explotarlos, y él me va a dar Abarrán».

Tres mil beniurriagueles esperan en la harca cercana, el terreno es movido y sin piedras. No hay agua.

A las 0530 del día 1 de junio de 1921 es coronado el monte Abarrán por la columna del comandante Villar, 1461 hombres y 485 cabezas de ganado. La marcha fue penosa y de sumo peligro. 084La cola de la columna llegaría dos horas después de la cabeza. A las 1100, con irresponsable precipitación, se retiró la columna dejando en la posición unos 250 hombres de los cuales 200 eran nativos. A última hora, cuando se está replegando, recibe Villar la orden del general de dejar en la posición, además de la artillería, una compañía de ametralladoras. Será tarde, la precipitación hace que ya no haya vuelta atrás. El enemigo, que vigila cada movimiento, está ya encima.

Abarrán, atacado y traicionado, caerá el mismo día de su ocupación. Todos sus oficiales mueren heroicamente. Defendieron algo más que aquel inútil palmo de terreno, defendieron su honor ante la muerte, y la incompetencia de su retaguardia. El capitán Salafranca es el jefe y cae al frente de sus hombres, héroe laureado al ejemplo. El laureado teniente de Artillería Diego Flomesta Moya muere martirizado en el cautiverio por negarse a enseñar a los moros el manejo de las piezas de artillería. Capitán Huelva, teniente Camino, Fernández, Reyes… Haidra, el oficial moro de la compañía de Salafranca, que descargó su pistola sobre el adversario y con el último cartucho se mató antes de rendirse.

La sequedad del momento ha quedado empapada de sangre española. El Rif guerrero respeta la historia y a los hombres que mueren con honor. Los traidores seguirán vivos deambulando.

¿Quién duda del valor de aquellos soldados?

El enemigo sabe maniobrar, conoce la táctica de los riscos y el monte bajo, la emboscada de la sobriedad y la paciencia. No se le ve hasta el último momento. Le gusta transmitir terror, con el que tantea a su adversario. Cuando surge un punto débil ataca, siempre desde lejos, hasta que cae sobre ti por donde no le esperas. Si dudas por miedo tu miedo acaba contigo antes de morir. Es la peor muerte. En este indomable paisaje, siempre igual, siempre distinto, no hay mejor arma que el valor.AFR_Lazaro_BYN_MorosEnElGuruguAgosto1921

Es 2 de junio y se acaba de perder Abarrán. El enemigo busca el flanco y ataca la posición de Sidi-Dris. La harca está formada por las cabilas de Beni Urriaguel, Bocoya y Tensaman. Sidi-Dris tiene buenas condiciones de defensa, cuenta con elementos y el apoyo del cañonero Laya.

Se desencadena un feroz ataque que no detiene ni el elevado número de bajas rifeñas, que supera las trescientas. Es tan duro el combate que el cañonero Laya manda refuerzos al mando de los alféreces de navío José Lazaga y Pedro Pérez de Guzmán, que toma el mando de la batería al ser herido el teniente Galán. Al amanecer del día tres era socorrida Sidi-Dris. El enemigo ceja en su empeño al ver la defensa heroica de aquellos hombres. Tiene las de perder y se retira a los montes. Ha sido un cara a cara sin traiciones, un enfrentamiento donde el ejemplo de valor ha sido una constante arenga a lo largo del combate. Lo encabeza el comandante Benítez, jefe de la posición, con el teniente de artillería José Galán y los marinos del Laya.

La tempestad ha comenzado y nadie oye sus primeros truenos.

Día 5 de junio. El general Silvestre conferencia con el Alto Comisario, general Berenguer, en el buque «Princesa de Asturias», frente a Sidi-Dris. Cambio de impresiones. Conclusiones equivocadas. Aquella es una tierra que distorsiona la realidad.

Lo resume el telegrama del Alto Comisario al ministro de la Guerra:

«Comandante General considera situación restablecida […], todo esto no es inquietante por ahora».

«Como noticias prensa y particulares hacen sucesos Melilla por su exageración ha podido ocasionar inquietud […]. Estimo puede considerarse situación casi restablecida y que actualmente nada ofrece que pueda ocasionar la menor alarma ni inquietud, quedando en ampliar más informes por carta».

7 de junio de 1921. Se ocupa la posición de Igueriben. Conjugaba su acción con las de Izumar, Annual y Buimeyan. Quedó fortificada y guarnecida por dos compañías de fusiles, una de ametralladoras y una batería ligera. La aguada a tres kilómetros a su retaguardia y dentro de su campo de acción. Aprovisionada para ocho días en víveres y agua.

El 14 Igueriben comunica que grandes núcleos de hasta trescientos hombres tratan de envolver la posición. El 16 los indígenas ocupan la cercana Loma de los Árboles. Hostilizan también el campamento de Annual. El 29 las hogueras delatan llamada general a los rifeños. Se repite los días 7 y 8 de julio. Abd-el-Krim trabaja activamente para sumar contingentes a la harca. Se reúne con ellos en el Amesauro, unos tres mil beniurriagueles. La Comandancia de Melilla no estima la existencia de peligro inminente.

Desde el amanecer del día 17 de julio el Igueriben está asediado por la harca de Abd-el-Krim.

Un convoy de auxilio, y otro, y otro… Comandante Romero López, capitán Cebollino von Lindeman, teniente Nougués, capitán Zappino…, héroes que no buscan defender un trozo de tierra sino un trozo de ellos mismos: sus compañeros del Igueriben. Como en Abarrán, los héroes del Igueriben defienden su honor ante la muerte, el de todo un ejército, incluso la incompetencia de su retaguardia. ¿Quién duda del valor de aquellos soldados?

Hay más rifeños que piedras… y nuestras bajas se multiplican. ¡Ay! ¡El espíritu de las tropas!

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La Posición del Igueriben

Hay momentos en que uno se siente atrozmente tentado a asomarse a la trinchera para morir acribillado por los disparos del enemigo. En esos momentos lo heroico es cumplir con tu deber, seguir combatiendo hasta el final: como los del Igueriben. Annual espera, solo eso, espera desesperadamente, incomprensiblemente.

¡Parece mentira! ¡¿Como es posible que nadie les libere del asedio y de la sed?! El miedo es un veneno cuyo síntoma principal es la indecisión que paraliza la mente. Es tan contagioso que puede infectar a todo un ejército. Un veneno más rápido que el de la cobra.

Posición del Igueriben, 21 de julio de 1921. El comandante Benítez, héroe de Sidi-Dris, ahora jefe en el Igueriben, tiene que convertirse de nuevo en héroe. Simplemente tiene que cumplir con su deber. Es un soldado. ¡¡¡Fuego sobre nosotros!!!

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El héroe del Igueriben Comandante Benítez

«Solo quedan doce cargas de cañón, que empezamos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros, pues moros y españoles estaremos envueltos en la posición».

«Los de Igueriben mueren pero no se rinden».

Un comandante se levanta ante la muerte. Es el ejemplo, él solo es todo un ejército. Poco antes de morir manda un mensaje inquietante. El destinatario parece que no es nadie. No quedan soldados. La retaguardia tampoco escucha. Quizá habla otro idioma. La historia, avergonzada, se hará eco de ello:

«Parece mentira que dejéis morir a vuestros hermanos, a un puñado de españoles que han sabido sacrificarse delante de vosotros».

No abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos. El comandante Benítez escribe el espíritu más bello del Credo de la Legión, el del compañerismo. Se inspirará en él el teniente coronel Millán-Astray. Pero los destinatarios no lo entienden. Sí, hasta perecer todos, por honor. Cuando llega el momento si no lo cumples quedas avergonzado. Para siempre.

Después de la muerte llegaron los porqués.

Nadie impidió que la harca, desafiante, se concentrase desde el día 12 ante el Igueriben. Se solicitó desde la posición, que los tenían a la vista, cañonearlos y no se permitió. ¿Por qué?

No se reaccionó ante la inusitada concentración de fuerzas enemigas, su fortaleza, agresividad y amenazante actitud. Se observó, con inexplicable pasividad, como la harca construía trincheras frente a la posición. ¿Por qué?

Estaba previsto, ordenado, la ocupación permanente de la Loma de los Árboles desde el primer momento. Esta posición estaba batida desde la de Igueriben y tenía aguada. ¿Por qué no se hizo?

No se socorrió a la posición desde el primer día que fue atacada. ¿Por qué?

Se escondió o no se supo valorar la cruda realidad, material y moral, de las fuerzas de Annual. ¿Por qué?

Decisiones tardías, contradictorias, impulsivas, ausencia de reservas, perdida del espíritu de combate… ¿Por qué?

A primeros de mayo el general Silvestre viaja a la Península. Asiste en Valladolid a la colocación de la primera piedra de la Academia de Caballería y a la entrega del nuevo estandarte.

– «Lo mismo me da no operar; bastante he hecho», dice al llegar a la Península. A su regreso a Melilla repetía sin cesar:

– «Tengo que operar; quiero operar».

¿Por qué?

El Igueriben se ocupó para proteger Annual. Sus soldados lo defendieron hasta la muerte, con heroico valor, pero se sintieron abandonados. Annual, posición equivocada, no estuvo a la altura, ni supo defender ni defenderse. Sed de honor, seca la fuente del valor. Analfabetos de la táctica y la moral.

Desde la ocupación del Mauro hasta que cae el Igueriben han sucedido muchas cosas. Está a punto de ocurrir la decisiva. En la Península no se enteran, no quieren sobresaltos. La tormenta es una tempestad que aún hoy resuena desde el pasado. Está escrito en Annual, Monte Arruit, Melilla, el Rif y Yebala. Conviene ni confundir ni olvidar aquellos sonidos… que no se apagan. Leer el lenguaje de los truenos.

«¡Oh profeta, excita los creyentes al combate! Veinte hombres tuyos aniquilarán a doscientos infieles…».

ANNUAL 1921. UNA FUERZA QUE SE RINDE ESTÁ DESHONRADA. SU JEFE ES EL RESPONSABLE

«Queda prohibido replegarse o rendirse bajo pretexto de estar desbordado, envuelto, sin municiones o por ver retirarse a unidades o fracciones próximas.

Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable».

El Rif es una tierra hostil donde se sobrevive con paciencia, se conoce cada signo del paisaje y se aprende leyendo en los rostros de los hombres. Se vive a la vez que se acecha. El guerrero interpreta las palabras y los gestos, cada movimiento, y automáticamente los procesa en su memoria del tiempo. Cualquier síntoma se analiza y cualquier debilidad se aprovecha. Su intención, siempre, intimidar a la pieza, buscar su fragilidad.

En Abarrán el enemigo empujó la puerta y esta cedió. Al entrar en el Igueriben nadie respondió; pudo comprobar la debilidad de su retaguardia. El edificio ya estaba en ruinas: Annual. El enemigo buscó su pieza. El trofeo era «un general de huevos».

Las órdenes y las no órdenes condujeron a la desmoralización. Se impuso el miedo. Un ejército no es un número de hombres armados. Es mando y disciplina. Si falla cualquiera de las dos, deja de ser un ejército. Las consecuencias son peores que una derrota, son una deshonra.30cr3p3

No son razones de índole material las que llevan al sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir, solo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Camaradería y fraternidad, disciplina, instrucción, adiestramiento, pero sobre todo mando, acción de mando. Concebir, decidir, preparar y dirigir. Decidir: exclusiva responsabilidad del mando. Sus consecuencias también.

Por la falta de un clavo fue que la herradura se perdió.

Por la falta de un General fue que la batalla se perdió.

Todo se vino abajo.

«…y con ser desastrosa la situación que le pinto de recursos materiales, lo es mucho más la moral que se ha perdido en casi todos los restos de este ejército. La moral de la tropa es tan deprimida que no me comprometo a operar. No se trata de reforzar un ejército con elementos nuevos, sino de crear un ejército».

El general Berenguer, en carta al ministro de la guerra, describe así la situación que se encuentra al llegar a Melilla después del desastre.

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SM el Rey Don Juan Carlos I impone la corbata de la Orden Laureada de San Fernando al Estandarte del Regimiento Alcántara .

Nos seguimos preguntando el porqué. Pocos. La mayoría ni sabe ni le interesa. Algunos incluso miran para otro lado. Recientemente con tristeza vimos la lucha partidista para la concesión de la Laureada de San Fernando al Regimiento de Cazadores de Caballería Alcántara por su heroica actuación en la retirada. Al fin su concesión llegó gracias a la voluntad de SM el Rey Juan Carlos I, el cambio de gobierno y el decidido apoyo de alguno de sus miembros.

¿Por qué se produjo el desastre? El Jefe de la Sección de Campaña lo dejó escrito:

«Habíase realizado un esfuerzo colosal, con unos resultados verdaderamente grandiosos; pero precisaba una ráfaga de quietud y cachaza y habilidad para consolidarlo y quebrantar el frente.

La situación de la zona era buena, no se había llegado a nuestro establecimiento engendrando odios; al contrario, se logró un prestigio de guerreros y caballeros […]. Vino lo de Abarrán … Lo que ocurrió después fue fruto de la ineptitud, seguida de incomprensible e inexplicable aturdimiento generador de lo que sonroja…

Se llegará a recuperar el territorio perdido […], pero los efectos conseguidos tardarán mucho tiempo en volver a aparecer, para contrarrestar los sedimentos de los odios producidos y mientras estos subsistan el problema seguirá agudizado».

Duro, incomprensible para muchos, el oficio de soldado. Ser la mejor infantería del mundo no se gana de farol…

Esta es una historia áspera y amarga pero jamás para avergonzarse. El oficio de soldado es tan duro como humano. De la historia se aprende y conocerla, sin mitos ni intereses espurios, te redime de los errores. Es la única forma de no volver a cometerlos.

Primero fue Abarrán, «algo sin importancia», después… el desastre.

Conviene saber leer los signos de los tiempos y los rostros de los hombres. Cualquier pequeño detalle tiene su importancia.

Puede ser que volvamos a pisar más fosas como Annual. Quizá ya estemos metidos en alguna. El riesgo no está solo en el escenario, sino fundamentalmente en el honor y la honra.

«Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable».

Hay muchas formas de rendirse. Ninguna es buena. Para un soldado todas son una deshonra.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

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EL GORRILLO LEGIONARIO O “CHAPIRI”. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Termina el Centenario de la Legión. Hablaré en su momento de esta celebración de 100 años de sacrificio, de entrega sin límites a España, que han hecho que esta unidad sea respetada, querida y admirada por todos los que la conocen.

Su clásico gorrillo o Chapiri, una de sus prendas características, ha sido siempre motivo de polémica por las numerosas ocasiones en las que se ha intentado suprimir. Para conocer algo más sobre el gorrillo y su importancia en La Legión exponemos un breve relato de su historia.

El primer gorro de borla o “gorro de cuartel” utilizado por nuestro Ejército surge después de la Guerra de la Independencia y lo recogen los Reglamentos de 1822 y 1828; sustituía al gorro de manga, utilizado desde la llegada de los Borbones y de sus importantes reformas en el Ejército.

En 1876 el gorro de cuartel pasa a denominarse “Isabelino”, declarándose reglamentario para todo el Ejército. Se suprime en 1887 siendo sustituido por un gorro redondo para uso cuartelero que popularmente empezó a denominarse “queso” por su parecido con el mismo. Estuvo en vigor hasta 1926 en el que se vuelve al gorro de borla.

Como prenda de cabeza de “uso diario” se utilizaba desde 1884 la “teresiana” que fue sustituida por la gorra de plato en 1908.

En el Diario oficial del 29 de Enero de 1920 y por Real Decreto se crea el Tercio de Extranjeros, primera denominación que tuvo la Legión Española. La inesperada avalancha de aspirantes fue tal que dejó al Tercio sin prendas de vestuario por lo que hubo que usar el famoso gorro de “queso” como prenda de cabeza. Duró poco ya que el 4 de Septiembre de 1920 se estableció el uniforme de La Legión… “Práctico, cómodo, vistoso y económico”, decía su reglamentación. En cuanto a la prenda de cabeza se adoptó el gorro isabelino, algo más alto y sin vivos ni sutases. De él decía Millán Astray: “… tiene un especial atractivo, es gracioso y muy marcial. Es el clásico y castizo que usaron los militares españoles luengos años. Es, desde luego, infinitamente más estético que los bonetes circulares. Es el que caracteriza a los legionarios”.la foto

El gorrillo legionario y la camisa verde

El gorrillo, junto a la camisa, han sido desde entonces las prendas que más identifican a los legionarios. El gorrillo, “colocado gracioso y ligeramente ladeado a la derecha” siempre ha estado unido a la querida imagen del legionario. Su principal característica quizás sea la borla a la que también se llama “madroño”; de color rojo para la tropa, cascabillo de oro y resto de color rojo para los suboficiales, cascabillo de oro, cordón de oro alrededor del rojo para los oficiales y de oro para los jefes. El barbuquejo se añadió en 1938 en principio solo para las unidades motorizadas, aunque se hizo extensivo a todos y así ha continuado hasta nuestros días.

A pesar de los numerosos cambios en la uniformidad del Ejército, el gorrillo siempre permaneció como prenda de cabeza en La Legión. Al finalizar la guerra civil se inició el estudio de un nuevo reglamento de uniformidad en el Ejército; la Legión temió que desapareciesen sus prendas más características y queridas, el gorrillo y la camisa. Los Coroneles de los Tercios, preocupados, escribieron a Millán Astray para que intercediese con el Ministro del Ejército. Fue recibido por el ministro, general Asensio, al que transmitió la preocupación de los legionarios ante el posible cambio de uniformidad. La contestación del ministro fue clara: “Mi General, La Legión, no puede estar afligida por nada y menos por una cosa tan pequeña como esta para nosotros. Venga usted mañana y lo arreglamos todo”. Así fue y La Legión continuó con el gorrillo, la camisa, la teresiana y el emblema.

El Chapiri

El gorrillo es popularmente conocido como “Chapiri” aunque esta no es su denominación reglamentaria. Es una castiza forma de llamarlo muy extendida entre los legionarios, siendo un diminutivo del galicismo chaperot que era una prenda de cabeza en forma de capucha del siglo XVIII y que derivó más tarde en el gorro de cuartel isabelino.

Para su colocación, se coge con la mano derecha de manera que el extremo final de la parte superior del gorrillo quede entre la curvatura que forman el pulgar y el dedo índice, para a continuación llevarlo a la cabeza y colocarlo “graciosa y ligeramente ladeado a la derecha”.la foto (1).JP2

Símbolo y rituales en la Legión

Recientemente se ha pretendido hacer desaparecer símbolos y rituales legionarios.

El que esto intenta sabe muy bien la importancia que tienen en el espíritu de los legionarios. Henos entrado en el absurdo de pretender que todas las unidades sean iguales confundiendo la igualdad con la uniformidad y cayendo en una malintencionada monotonía. Son conscientes de que, ante la imposibilidad de suprimirla, se puede ir desfigurándola con pequeños y aparentes inofensivos cambios hasta llegar a dejarla sin su sustancial contenido, sin su fuerza moral y sin su contagioso sentimiento. Nos preguntamos el porqué. ilustracion-de-martin-olmos¿Por su saludo enérgico, por su mirada que brilla con fiebre, fija y recta a los ojos del mirado? ¿Por su modo de hablar, breve y enérgico? ¿Por su modo de marchar, marcial y con soltura, erguidos, resueltos, quizás provocadores? ¿Por distinguirse con sus clásicos y legendarios “gorrillos” con la borla encarnada, el cuello al aire, despechugados? ¿Por ser alegres y despreocupados mostrando bien a las claras que son hombres de guerra, emprendedores y valerosos? ¿Por cumplir con su deber y obedecer hasta morir? ¿Por rendir culto al honor, al valor, a la cortesía, culto a la Patria?… ¿Por qué?

El general Millán-Astray, fundador de La Legión, dejó escrito: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; Pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

Y con el gorrillo terminamos que, tanto en la vida como en la muerte, así se termina en la Legión. Con una de sus más arraigadas tradiciones en las ceremonias y formaciones:

«Con el gorrillo en la mano izquierda y con el brazo en alto gritad conmigolegion-almeria-647x231

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva La Legión!».

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez (General Jefe de la Legión entre 2001 y 2004)

» En callada explicación
el gorrillo ladeado
por cuanto diste de lado
al entrar en la Legión.
flanqueando un corazón
enamorado y alerta
la verde camisa abierta
por si la Muerte aparece
pues tal señora merece
no hallar cerrada la puerta»

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FRANCO, ¿JEFE DEL ESTADO? «CON FRANCO NOS SALVAMOS, SIN FRANCO NOS HUNDIMOS». Rafael Dávila Álvarez

GUERRA CIVIL 1
Uno de los momentos más trascendentes de la guerra civil española y de la reciente historia de España fue el nombramiento el 1 de octubre de 1936 del general de División Francisco Franco Bahamonde Jefe del Estado español.

De repercusiones, entonces inimaginables, los hechos tal y como sucedieron están sembrados de dudas y las distintas versiones contienen errores en nombres, lugares, fechas y, lo más importante, no relatan con exactitud lo ocurrido. ¿Hubo alguna intención?

Uno de los protagonistas fue el general Fidel Dávila Arrondo y en una de sus habituales notas que a diario tomaba sobre los hechos vividos nos lo cuenta con todo tipo de detalles.

Narrado en el libro La Guerra Civil en el Norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto, en síntesis viene a decir que Franco fue nombrado Jefe del Estado de una manera un tanto atípica y casual y no con el acuerdo de todos los generales implicados.

A la muerte del general Sanjurjo el alzamiento quedó acéfalo lo que llevó a crear una Junta de generales para dirigir los acontecimientos (Junta de Defensa Nacional). Se pensó en sustitutos de Sanjurjo y aparecieron nombres como el del Infante D. Carlos de Borbón-Dos Sicilias (Teniente general; padre de Dª María esposa de D. Juan), incluso se le propuso al general Severiano Martínez Anido, que declinó el nombramiento. Al no encontrar una persona de consenso que aunase voluntades y fuese aceptada por todos se creó una Junta de Generales en la que se encontraban los que iniciaron el alzamiento y conducían las operaciones, aunque la labor diaria de la Junta la llevaban Cabanellas, Mola y Dávila.

A finales del mes de septiembre de 1936 toda la dirección del alzamiento seguía dirigida por la Junta de generales. Las tropas de Franco y Mola habían logrado contactar y la proximidad a Madrid, objetivo principal, les hizo ver la necesidad de crear un mando único para las operaciones. Un General en jefe que dirigiese a ese Ejército aún sin organizar, que no contaba con la estructura y medios necesarios.

Para tratar el asunto la Junta de generales se reunió en un viejo aeródromo de Salamanca. Dos veces.

La primera el 21 de septiembre. En ella se habló sobre todo de la conquista de Madrid. La capital de España era el objetivo principal. Más urgente que posible; un deseo inalcanzable con los escasos medios disponibles, pensaban algunos miembros de la Junta. También se habló del mando único, pero nadie estaba dispuesto a profundizar en el tema. El carácter de los generales con mando en los ejércitos, Franco, Queipo de Llano y Mola no hacía fácil la designación. Sobre todo había reticencias sobre a quién asignar la dirección política. No se llegó a ningún acuerdo en esta primera reunión.

El día 28 de septiembre, recién liberado el Alcázar de Toledo, volvieron a reunirse en Salamanca.

Se habló de la marcha de las operaciones y el futuro político del movimiento. El último punto tratado fue de nuevo la designación de un mando único para dirigir las operaciones militares. No había mucho interés en el tema, pero en aquellos momentos lo importante era la dirección militar de la campaña. No todos estaban de acuerdo. Al no lograse unanimidad se decidió someterlo a votación que resultó lindante en la unanimidad.

Se aprobó una moción relativa a nombrar generalísimo de los ejércitos y a continuación se pasó a decidir la persona, que recayó en Franco, pero sin que eso afectase a las atribuciones de la Junta de Defensa y sus funciones. En definitiva, el general Franco pasaba a ser jefe de los Ejércitos, pero la dirección política y militar seguiría llevándola la Junta de Defensa Nacional.

Hubo un paréntesis para el almuerzo y al terminar este, con sorpresa para alguno, la mayoría de los generales empezaron, de manera un tanto precipitada, a irse a sus respectivos lugares de procedencia, con lo que no quedaba claro cuáles eran las funciones que en lo militar y político desarrollarían el general Franco y la Junta.

Esto contrarió al general Dávila que se lo hizo ver al general Mola.

La situación que le describió Dávila era la urgente necesidad de que el mando militar tuviera absoluta libertad de actuación sin estar mediatizado por la Junta de Defensa, además de que el bando nacional no estaba reconocido por ningún Gobierno extranjero y se sabía que alguno de ellos había deslizado su parecer para que desapareciese el cariz de «Pronunciamiento militar» que significaba el regir el país una junta de generales. Por todo ello lo adecuado era que la Junta declinase todos sus poderes en Franco y se le nombrase jefe del Gobierno, algo que no se había tratado en Junta por la precipitada marcha de sus vocales.

Mola estuvo de acuerdo en todo y ambos se lo plantearon a Franco que aún permanecía en el lugar. La respuesta de Franco fue inmediata: «Dispuesto a asumir el cargo y a pechar con la papeleta si se tomase tal decisión».

Era necesario el acuerdo de todos los vocales y Dávila inició los contactos con ellos para recabar su voto. No fue fácil. Cada uno estaba en su lugar, alejados y poco interesados en el tema. Con los primeros generales con los que Dávila habló fueron Cabanellas (presidente de la Junta) y Gil Yuste; el primero se negaba en rotundo y el segundo ponía severos inconvenientes. Queipo de Llano se oponía en rotundo e hizo llamadas telefónicas a otros vocales para que no lo aprobasen. Dávila contaba con la aprobación de Orgaz, Mola, Saliquet y Ponte con lo que obtenía la mayoría absoluta, pero no le parecía adecuado la aprobación sin la aceptación del presidente de la Junta, general Cabanellas. Hubo que convencer a Gil Yuste y plantearle a Cabanellas lo improcedente de aquella aprobación sin contar con su voto siendo el presidente; accedió sin más objeciones.

Durante sus consultas a los vocales, aquellos con los que Dávila trató directamente le propusieron que fuese él el nombrado Jefe del Gobierno, a lo que se negó por su edad y ser desconocido por la por la mayoría del pueblo. Era necesario un general con más prestigio.

Aprobadas, al fin, las propuestas se mandó publicar en el Boletín Oficial lo acordado, que era nombrar a Franco Jefe del Gobierno del Estado y Generalísimo de las fuerzas de tierra, mar y aire, y general jefe de los Ejércitos de operaciones.

¿Pero cómo llegó el nombramiento de Jefe del Estado? Era enorme la distancia entre jefe del Gobierno y la de jefe del Estado.

Enviado el Decreto esa misma noche del día 29 para su publicación al día siguiente, en la madrugada el teléfono despertó a Dávila. Era Nicolás Franco quien desde Salamanca decía no ver acertada la disposición de jefe del Gobierno ya que no proporcionaba la suficiente libertad de acción. Se llegó a un arreglo rápido y definitivo: se suprimía la palabra Gobierno y quedaba solo Jefe del Estado.

Era todo el mando lo que exigía Franco a través de su hermano Nicolás. Así se hizo.

No se pudo avisar del cambio introducido a los generales de la Junta dadas las horas en que se produjo, pero nadie objetó nada ante tan inopinada decisión dado el prestigio de Dávila que hasta la fecha había sido el promotor de las iniciativas de la Junta.

Franco obtenía el mando. Todo el mando.

Eran momentos muy delicados y estaba en juego la victoria o la derrota. El carácter de los generales protagonistas era fuerte, hombres de mando, no fáciles de convencer y dirigir. Estaban a las puertas de Madrid y había distintos criterios sobre la dirección de la guerra. Para relacionarse con el exterior era necesaria una cabeza visible y una organización administrativa y estatal representativa. En la milicia eso se conoce bien y a ello respondía la decisión: alguien que mande.

Dijeron: «Con Franco nos salvamos. Sin Franco nos hundimos».

Y Franco obtuvo el poder, todo el poder.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

10 junio 2021

Blog: generaldavila.com

La Guerra Civil en el Norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto

 

 

 

 

 

 

SEGUNDA EDICIÓN DEL LIBRO. RAFAEL DÁVILA ÁLVAREZ

Esta semana se pone en marcha la segunda edición de mi libro: La guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto.

No esperaba que en el plazo de un mes, que es lo que lleva el libro en el mercado, esto ocurriese, pero es la buena noticia que deseo compartir con todos ustedes. Porque gracias a ustedes eso ha sido posible. Una larga lista de seguidores del blog y lectores de mis artículos han sido la mejor promoción que ha recibido mi obra.

Ahí está pese a quien pese y aunque a algunos no guste y pretendan silenciar.

Con mi agradecimiento voy a compartir dos temas. Uno será inmediato. El otro está en marcha.

Un libro tiene sus limitaciones y en él no cabe todo. Se escribe, dice el maestro Albiac, con la navaja más que con la pluma, hay que recortar y ese es el difícil arte de la escritura.

Algunas de esas cosas que no he contado están guardadas bajo la clave de mis papeles, pero las iré convirtiendo en artículos para el blog.

Otro tema es anunciarles la próxima obra en la que ya trabajo con documentos e información. Se trata de contar lo ocurrido en España, y zona de influencia, de 1939 a 1975. Sucedieron muchas cosas, casi todas contadas o conocidas. De ellas me haré eco y desplegaré una visión panorámica que permita entender este periodo tan decisivo para España y que parece querer convertirse en cada momento en actualidad.

Para ello espero seguir contando con ustedes y su seguimiento. Pongámonos a ello.

Por ahora solo una palabra y que quede entre nosotros: ¡Gracias!

Mañana publicaré un artículo sobre uno de los capítulos más reveladores del libro y que les aconsejo lean. Aclara muchas cosas de las que luego sucedieron.

FRANCO, ¿JEFE DEL ESTADO?

«CON FRANCO NOS SALVAMOS, SIN FRANCO NOS HUNDIMOS»

Repito mi agradecimiento y espero seguir teniéndoles al otro lado de la pantalla y muy pronto vernos en directo y firmar el libro a todos los que me lo están solicitando.

¡Gracias!, por haberme ayudado a difundir mi obra y alcanzar la segunda edición.

Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

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9 junio 2021

UNA SOLA BANDERA, UN SOLO ABANDERADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Indulto sí, indulto no, ¿qué más da? Llegar llega, quejas, concentraciones, pero como siempre tarde y desigual. Tarde porque ya no hay marcha atrás. Esto se les acaba y quieren rematar España antes de que le quede un halo de vida. Espero que el tiempo de la historia dicte el veredicto que les corresponde a personajes como José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez Pérez Castejón. Dudo que aprobasen el test mínimo de cultura general o social. No es un insulto ni una apreciación subjetiva, sino el sufrimiento de España. Era la apuesta de estos personajes nefastos para España y la llevan a cabo con rigor matemático: acabar con la nación y crear la gran vulnerabilidad de Europa, su flanco sur, el culo al aire, culo pajarero; ellos a la historia de Vellido Dolfos. La forma de Estado pasará por Cartagena con Antonete, por la puerta grande abierta por la pareja José Luis/Pedro.

Indulto no es la palabra que une, sino que desune a España. El pasaporte para delinquir desde el Estado. Una obra teatral que escenifica a lo que hemos llegado sin importarle un bledo la mayoría ni a la mayoría.

En la Plaza de Colón no habrá unidad en lo personal y ni siquiera en las formas. Ese es nuestro problema, que siendo muchos lo mismo y los mismos, hay quienes quieren ser gallos de corral y encabezar su persona más que su nación.

El 4 de mayo en Madrid fue el inicio de la esperanza, pero ya se están guardando muy mucho de que no sigamos al abanderado.

El domingo habrá que estar en Colón y me temo que la asistencia será, una vez más, la escenificación del canto del cisne, el llanto por la muerte de España.

Solo se me ocurre que habrá que recuperar la unidad de la Patria perdida. Acudir a acuerdos con los pretendientes no es solución. Llevan tiempo comiendo y bebiendo, holgazaneando y delinquiendo sin que nadie se oponga. Ella lleva tiempo hilando y deshilando, prolonga su agonía, espera y desespera, pero el tiempo se acaba.

Eumeo es el más pobre de nuestros habitantes, cría los puercos grasos para que otros se los coman. Es el príncipe de los porqueros y el único fiable que te puede acompañar hasta la solución.

Mientras esperan el momento de la elección, que ninguno quiere que llegue, desbaratan la nación, comen y beben, y se reparten los beneficios.

Odiseo está a las puertas y el porquerizo es el único en quien confiar.

Hoy es aún peor. No queda nada más ni nadie más.

Ni el padre se entiende con el hijo, ni los hermanos, ni hay parentesco que piense más allá.

España es quien necesita el indulto de la pena impuesta: una separación a la que ha sido condenada por sus propios hijos. Difícil solución cuando entre todos escondemos la bandera que porta el abanderado.

Este es el momento del último combate: un abanderado y una sola bandera.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 junio 2021

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega tricentésima octogésima tercera

Entre el mito tantas veces recogido en la literatura, la música o el cine en el que Fausto vende su alma al diablo  (por “un puñado de apoyos separatistas”), el Dorian Gray de Oscar Wilde que pretende permanecer siempre joven (en el poder) y el  aprendiz de brujo (que todo cree dominar y todo se le va de las manos) de Goethe de la película FANTASÍA de Walt Disney sobre un Scherzo de Paul Dukas protagonizada por Mikey Mouse: entre la de un soberbio engreído, un hedonista vanidoso y la de un manazas enteradillo navegan las personalidades de este señor insufrible, que sufrimos.

En todas las historias el final es catastrófico para el protagonista; en la primera pierde su alma, en la segunda se encuentra con la cruel, patética y cruda realidad y en la tercera pierde su trabajo y tiene que venir el brujo titulado a corregirle  la plana y enmendar el desaguisado. Y que cada uno es libre de pensar, de momento, los paralelismos.

Ahora -¡dejadme solo! dice-  quiere agarrar el toro por los cuernos (¿?) y resolver cuanto antes el asunto que para luego será peor; a ello se afana con ahínco con el beneplácito y el peloteo más asqueroso de lo más granado de sus gurús –emuladores virtuales de Thelma y Luise- aduladores, cobistas y paniaguados monclovistas y mediáticos. Y con la Justicia, los partidos mayoritarios y el 80% de los españoles en contra, amén de los “beneficiados” que no conformes, aspiran a la amnistía, al Gordo de la Lotería –Nacional, naturalmente- y a ¡DOS HUEVOS DUROS¡, añade un servidor.

Y si hoy hemos tocado la Química; en la próxima, Dm. lo haremos con las Matemáticas.

 De la prensa de mayo de 2021

 *** MONCLOA ES PERFECTAMENTE CONSCIENTE DE QUE EL INDULTO A LOS INDEPENDENTISTAS TENDRÁ UN ELEVADO COSTE ELECTORAL.

 *** SÁNCHEZ ESPERÓ A QUE PASARAN LAS ELECCIONES DEL 4 DE MAYO A LA COMUNIDAD DE MADRID Y […] ABORDA AHORA EL ASUNTO, CUANDO AÚN QUEDA LEGISLATURA POR DELANTE PARA RECUPERARSE Y QUE ESTE ESPINOSO ASUNTO CAIGA EN EL OLVIDO.

 Don Eufemio, may. 21

(Continuará Dm; y si nos dejan)

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LOS VERSOS DEL CORONEL

El maestro (Cont.)

3.- Primer viaje a Italia

 

Otro cuadro de inspiración mitológica, aunque  como ya se ha apuntado, tratado de un modo bien distinto a como se acostumbraba en la época del renacimiento clásico tanto en la composición como en la iconografía es éste, pintado hacia 1630 en su primer viaje a Italia y que  fue posteriormente comprado por Felipe IV en 1634.

El tema elegido está inspirado en las Metamorfosis de Ovidio: Apolo se acerca a la fragua de Vulcano para contarle la infidelidad de la esposa de éste, Venus, con Marte. Al escuchar la noticia toda la fragua, que precisamente está trabajando sobre armaduras para el  propio Marte dios de la guerra se queda petrificada: esta sensación la ha conseguido perfectamente el artista.

Velázquez se ha puesto en contacto con el arte italiano, como se observa en las anatomías de los ayudantes de Vulcano, situados en diferentes posturas para demostrar el dominio de las figuras. También se advierte el interés mostrado por conseguir el efecto espacial, recurriendo a disponer figuras en diferentes planos, ocupando todo el espacio, relacionándose a través de líneas en zig-zag. La luz también ha experimentado un sensible cambio al modelar con ella las formas de los cuerpos que revelan la estructura de los huesos y músculos bajo la piel, por no hablar de su incidencia, y así lo resalto,  en el acabado de los aceros.

Sobre el estrambote, volveremos a hablar en su momento. Félix Torres.

 

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LA AUTORIDAD DE AZORÍN EN LA CUESTA DE LA VEGA Rafael Dávila Álvarez

Cuando uno escribe hay que hacerlo a diestra y siniestra y si no mejor paseas, que a nadie le importa lo que tú cuentas.

Pues eso; paseaba en coche por la Cuesta de la Vega, despacio que a pesar de las curvas el paisaje es de ver por amplio y verdoso. Tres coches delante que se detienen; el primero es de la policía nacional, pero sin luces encendidas, sin aspavientos sonorosos ni luminosos, y la razón de la paradita, en plena cuesta, dirección única, capacidad una, es que, sin bajarse del coche, le piden los papeles a un emigrante de los muchos que por allí te indican donde hay un hueco para aparcar a cambio de una moneda. El parón se convierte en atasco, pero a la autoridad eso al parecer le importa poco. La fila de coches detenidos se alarga desde la placita de Azorín a la Catedral de la Almudena. Estoy a la altura del escritor y pienso en lo que diría su paraguas rojo sobre el acto de la autoridad competente que pide papeles para nada porque allí nada hay que papelear, que el problema no es ese, sino el atasco que acaban de formar, que es que España siempre está atascada por autoridad de la no ley. El emigrante saca algo de una cartera, sonríe, habla, gesticula, sin que nadie se altere ni se le ocurra a ningún conductor mostrar su, al menos, extrañeza por la inapropiada —cola de coches, puro atasco— forma de intervenir de la autoridad. Que lo mejor de su actividad es que no se bajan del coche y la ventanilla del mismo parece una de esas de la Administración en las que antes te faltaba un sello y ahora siempre te falta la razón, que se ha convertido en un bien preciado para el ciudadano y exclusivo del administrador-

Me entran ganas de preguntar, después de unos largos diez minutos de parón, si aquello va para largo. Pero la autoridad de la autoridad competente, desde el coche, sin bajarse para nada, me hace pensar que, si pregunto, por preguntar, aquello puede terminar en diligencias. ¡Buenos días caballero, sería usted tan amable…! El tono no sé transmitirlo.

Así que mientras medito, continúa el diálogo amable entre emigrante y policía —que no se baja del coche— y los otros nosotros, los conductores de la larga cola, que aumenta, esperamos pacientes de impaciencia, sin atrevernos a que se lean nuestros pensamientos y menos a mostrarlos.

—Adiós.  Se dicen, que parecen conocerse de tiempo atrás. Aquí no ha pasado nada, sino un saludo cordial que ha provocado una larga cola y la irritante espera.

Estar desde la ventanilla de mi coche viendo la escultura de Azorín es un sosiego en el incomprensible atasco. Tanto como ver controlar a la autoridad desde la ventanilla del coche a modo de mostrador.

Parar por parar, pedir por pedir, y esperar por esperar, es aguantar, y aguantar por aguantar, sin poder aclarar las razones por las que la autoridad te hace perder el tiempo y la paciencia; no sé cómo a eso se le llama. Azorín acabó cambiando su identificativo paraguas rojo por uno negro y ahora el rojo se pone otra vez de moda. Porque el rojo, el color rojo de verdad, ese nunca ha desaparecido, que es como darle una gorra y un pito a Azorín.

Cuando los coches reanudaron la marcha el emigrante nos saludó como disculpándose.

Él no tiene la culpa de que por enésima vez, los del coche con sirena, a los que conoce, le pidan el papel o los papeles que le han gestionado ellos mismos.

Azorín entre rosas rojas, convertido en espectador de broncíneas grebas, sonríe y dice algo inentendible, que sería capaz de soltar en un arrebato aquello de rémoras de la autoridad.

Menos mal que por allí estaba el crédito, como alivio, de José Martínez Ruiz. No fue tiempo perdido el del atasco y medito en la cada vez mayor congestión cuando hay que decidir, adoptar, regular, disponer y arbitrar.

¡Qué autoridad la de Azorín! Desde la Cuesta de la Vega.

Me despedí de él con cara de pacienzudo votante y don José me espetó.

-Seguís siendo dóciles en la rutina y solo espero que sigáis siendo bravos en la lucha por vuestra Patria. Que os la están quitando desde una ventanilla y con el membrete oficial.

Me pareció que susurraba: ¡Que poco habéis crecido!

Sigo sin saber. Seguimos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 junio 2021

 

LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto. Rafael Dávila Álvarez

Vídeo publicado por La Esfera de los libros.

La idea convertida en realidad. Mapas y documentos no son suficientes. Hay que estudiar, analizar y exponer con verdad no exenta de pasión por el arte de contar.

Eso es: La Guerra Civil en el norte. El general Dávila, Franco ya las campañas que decidieron el conflicto. 

Un proyecto que desde un primer momento La Esfera de los Libros encontró acertado y de quien recibí el impulso e ilusión.

Solo faltaban ustedes a la cita y esta ha sido inesperada por masiva, querida y agradecida.

Siempre por ustedes.

Rafael Dávila Álvarez

7 junio 2021

 

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega trigésima octogésima segunda

Desde aquel nefasto, exagerado, imprevisto y poco educado manifiesto en que materializó la ruptura política y personal con su aliado natural desde la tribuna del Congreso no ha habido ocasión en la que nuestro personaje de hoy no haya emitido declaraciones que persiguen hacer mayor la brecha entre las dos formaciones políticas que ambos representan: un clásico ya, una costumbre en su comportamiento que con periodicidad casi matemática emerge cual Guadiana en su seca tierra meseteña de tiquismiquis y creídos.

 Al tiempo que deslizándose por la pendiente hacia el centro va dejando caer sospechosos indicios de que su política –contrastada la ausencia de su ideología- se inclina por la deriva de la hipotética consecución de otros pactos o, grandes, coaliciones: son las conclusiones de un observador, no digo que imparcial; pero ahí están y se las resumo más abajo en algunas “perlas” del protagonista en esta última semana.

Pareciera que  Don pablo ha perdido la noción de, y el contacto con la realidad, adoptando modos y maneras propias de otras situaciones y circunstancias aún por venir, en todo caso. “Cada uno es responsable de sus obras y palabras” ha dicho en estos días una responsable del  más alto nivel de su partido. ¡Pues eso!

 De la prensa de mayo de 2021

 

*** CASADO PIDE A LOS MANIFESTANTES DE COLÓN QUE “VOTEN UNIDOS A LA ALTERNATIVA A SÁNCHEZ,  QUE SÓLO ES EL PP”

 

*** CASADO ELUDE RESPONDER SOBRE SI VOX ES UN PARTIDO DEMOCRÁTICO

 

*** CONOZCO A SÁNCHEZ DESDE HACE 15 AÑOS», HA AFIRMADO, AL TIEMPO QUE HA DICHO «RESPETAR AL PSOE»

 

*** CASADO CONSIDERA QUE EL PSOE ES «UN GRAN PARTIDO»

Don Eufemio,  jun. 21

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LOS VERSOS DEL CORONEL

El maestro (Cont.)

En la literatura barroca, Baco era considerado una alegoría de la liberación del hombre frente a su esclavitud de la vida diaria. Puede que Velázquez realice aquí una parodia de dicha alegoría. Y tal vez siguiendo la moda de la época, como  barroco convencido y rompiendo con la reverencia clasicista con que eran tratados estos temas, en esta obra Velázquez nos muestra un primer ejemplo en el que se distancia de los códigos de idealización habituales hasta entonces en el género e introduce  un aspecto profano, casi caricaturesco y divertido en un asunto mitológico. Será ésta una tendencia, una fresca afición a mezclar la fábula clásica y los contenidos cotidianos, que cultivará en las siguientes ocasiones y que iremos viendo cuando de mitología se trate.

Al glosar el cuadro, también yo he querido darle un tratamiento parecido en la misma línea desenfadada. Y una pregunta: ¿Les suena el señor del pardo tabardo?

Félix Torres.

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MUERTE DEL TENIENTE CORONEL VALENZUELA JEFE DE LA LEGIÓN. 1923-2021 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Teniente coronel Valenzuela

No todos los jefes de la Legión han tenido el honor de morir al frente de sus legionarios. Solo uno: Rafael Valenzuela y Urzaiz.

<<A vuestro frente ha caído uno de mis mejores soldados. Guardad siempre su gloriosa memoria>>. (Alfonso, Rey)

Tizzi Azza fue ocupada en octubre de 1922. Posición inútil para aumentar o reforzar una línea, pero inmejorable para avanzar, siendo peligroso mantenerla si no se avanzaba. Era la opinión militar que insistía: <<Mientras no se castigue a los moros por su salvajismo del año 21 no podrá haber paz en Marruecos, pese a todas las ilusiones que se quieran forjar los pacifistas, la realidad se impondrá>>.

Se impuso. El dinero del rescate de los prisioneros de Monte Arruit, mucho mayor que el acordado, les sirvió a los rifeños de Abd el Krim para rearmarse y seguir con mayor ferocidad su lucha contra España. Estuvo a punto de ocurrir otro desastre como el de Annual. La sangre de los Regulares y legionarios lo evitó. Un acto de heroísmo que nunca debemos olvidar. Hoy podríamos estar contando otra trágica historia que evitaron hombres como Valenzuela.

Tizzi Azza era la línea avanzada de las posiciones alcanzadas durante la reconquista del territorio perdido en 1921. La detención de las operaciones amenazaba el territorio, no había retirada, pero tampoco movimiento ni claridad en los avances a realizar. Una parálisis que animó al enemigo; era su momento. La calma predecesora de la tempestad.

Millán-Astray había dejado la Legión y solicitado el retiro, por << el divorcio existente  entre los que pelean y los que politiquean>>, como dijo refiriéndose a las Juntas de Defensa que se oponían a los ascensos por méritos de guerra, algo inasumible para una fuerza como la Legión.

Le sustituye Valenzuela, un caballero en el que la aristocracia era su comportamiento, ejemplo de vida como poco tardaría en demostrar en la Legión frente a sus legionarios en combate. No había un jefe como él para el mando de la Legión en aquellos momentos convulsos.

En mayo de 1923 las harkas rifeñas empiezan a hostigar la línea avanzada de las tropas españolas. Las posiciones se encuentran en enclaves aptos como decíamos para el avance, como bases de partida, pero eran de difícil apoyo y suministro en situación defensiva y prolongada. Cada convoy de apoyo se convertía en una auténtica batalla a vida o muerte. La sombra del Igueriben, de Annual, empezaba a recorrer el pensamiento del mando que no admite ya echar marcha atrás en un repliegue que podría traer las mismas trágicas consecuencias que Annual.

La tumba donde reposan los restos del TCOL.. Valenzuela, Jefe de la Legión

Valenzuela está en Madrid organizando la entrega de la Bandera a la Legión. Una unidad de la Legión se encuentra ya en Algeciras para asistir al acto. Todos regresan urgentemente al grito de ¡A mí la Legión! La situación lo requiere. El día 4 de junio de 1923 el teniente coronel Valenzuela está ya al frente de sus banderas, deseoso de entrar en combate. <<Mañana entrará el convoy en Tizzi Azza o moriremos todos, porque nuestra raza no ha muerto aún>>. Los legionarios no necesitan más arengas. Su Jefe en cabeza, con ellos, cuando saben que van a morir todos. Se inicia el combate. De los más duros en los que la Legión ha participado. Nadie da un paso atrás. Llueve plomo en el ataque. El coronel de la columna, Gómez Morato, ordena al cornetín toque de paso de ataque general. Cuando más rudo era el fuego y la pelea más brava, el teniente coronel Valenzuela da orden de ataque a su cornetín: ¡Paso de ataque para La Legión! Es la llamada a la muerte, suena la contraseña que invita al abrazo mortal, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Nunca ha sonado tan clara. Es el momento legionario que este Cuerpo recién fundado necesita: la confirmación. Cae el jefe de la Legión, muere todo el que se acerca a recoger su cuerpo, mueren sus escoltas, la muerte recorre el barranco de Iguermisen, con la victoria se lleva el alma de los más bravos legionarios: Valenzuela, Casaux, Sanz Perea, Sendra, Suvirán, González, setenta legionarios encabezados por su jefe. Han vencido. Una lista de revista para el cielo inmortal de los hombres que salvaron el honor de España mientras en la retaguardia discutían que si esto o lo otro. Todavía sin bandera con la que cubrirlos, hubo que esperar en la frialdad del barranco, entre los sonidos imperceptibles del dolor de la noche, a que las luces del alba reflejasen en el cielo de España la imagen de aquellos hombres que se mantuvieron, con feroz dolor y amor a España, en aquel lejano barranco donde seguramente nada hacían ni nada ganaban que no fuese mantener el honor de la Legión y el de España. Habían vencido, la victoria ha costado mucha sangre legionaria. Lo sabían. Otros dudaban. Los de siempre. Ya no hay la más mínima duda de que la Legión combate como pregona su Credo, que morir en el combate es el mayor honor. Gritan ya por su Bandera que a este ritmo se teñirá de rojo hasta el asta. Rojo de sangre derramada por sus dorados soldados, los que más brillan en las calcinadas tierras africanas.

La Bandera de la Legión

Vuela desde Tizzi Azza hasta los más lejanos rincones de España el nombre: los legionarios, Valenzuela, la Legión. Nunca ya podrán retroceder, es la inconfundible voz que marcará la forma de ser de un Cuerpo que se ha hecho entre pólvora y muerte, entre honor y valor, y que solo responde a su contraseña: ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir!

Pero no tenían Bandera. Lejos de su Patria. Solo sabían que obedecer era morir, que estaban para cumplir, sin hacer preguntas que no tienen respuesta. Nunca la tendrán. La grandeza del deber cumplido tiene estas cosas, para el que cumple, junto a la tragedia del que debe dar respuesta que no tiene. Cada uno muere con lo que le corresponde, no hay reproches en los que se han batido con honor y valor. En la retaguardia cada cual verá y analizará su responsabilidad. La Legión solo pide responsabilidad ante el enemigo.

Han pasado 95 años. Camino del Centenario la grandeza de la Legión no sería la misma sin el mando y ejemplo de un jefe como el teniente coronel Valenzuela.

<<Colocándose a la cabeza de sus legionarios les arengó y dando vivas a España, al Rey y a la Legión y con la pistola en la mano se lanzó el primero al asalto, siguiéndole sus fuerzas, alcanzando así heroica y gloriosa muerte ante las filas enemigas de cinco balazos>>.

Legionarios: Quien esto no lo entienda y vibre como si en el barranco de Iguermisen estuviera, quien no entienda que ese lugar sagrado para la Legión es el ejemplo de lo que proclama su Credo, quien hoy no eleve su mirada al cielo legionario, lleno de héroes auténticos, de carne y hueso, almas de su Credo, quien no sueñe con ser parte de ellos, quien hoy no rece, y los recuerde, no es legionario. Cada uno será lo que quiera, nada importa su vida anterior, pero formar bandera, el más alto honor, solo se cumple teniendo el heroísmo como meta, que es el cumplimiento diario, sencillo, desinteresado y sublime. Cuesta casi más que morir, pero ahí está grabado a sangre y fuego: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Vivir y morir por España y la Legión. Como lo hizo Valenzuela y sus legionarios hace hoy 95 años.

<<A vuestro frente ha caído uno de mis mejores soldados. Guardad siempre su gloriosa memoria>>.

Al fin llegó la añorada Bandera que hoy cubre sus heroicos cuerpos.

La Legión ya tiene Bandera teñida con la sangre de sus legionarios. El último trazo de sus colores, el tono más vistoso, el que la distingue del resto, tiene nombre: color Valenzuela, nobleza legionaria.

Un lector de este blog, catedrático de la Universidad de Granada, me decía hace unos días: «Cuando se exige tanto, entregarlo todo, la enseñanza culmina con el ejemplo«.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. Jefe de la Legión de 2001 a 2004

Blog: generaldavila.com

Publicado en ABC (César Cervera) Desde el norte de la Guerra Civil con tensión: un relato inédito del bando Nacional que desmonta mitos

Rafael Dávila Álvarez desmonta en el libro ‘La Guerra Civil en el Norte‘ (La Esfera de los Libros) gran parte de lo de que tradicionalmente se ha dado por sentado sobre el proceso que llevó a Franco a hacerse con el mando único

El juego de tronos por hacerse con la jefatura del bando nacional a finales del verano de 1936 alumbró tensiones, empujones, malentendidos, patadas por debajo de la mesa y un sinfín de intereses cruzados que incluyeron el de naciones extranjeras. Por el testimonio de algunos de los presentes se ha podido reconstruir lo que sucedió aquellos días en los que Francisco Franco, un general africanista que se había suscrito al golpe a última hora, se hizo con el mando único en Salamanca, pero nunca con la nitidez con la que hoy lo hace el nieto de un testigo y protagonista directo de estos acontecimientos que cambiaron el rumbo de España.

Mientras dure la guerra y más allá

En la guarda del libro

 

El diario del general Fidel Dávila Arrondo, plasmado en el libro de su nieto Rafael Dávila Álvarez ‘La Guerra Civil en el Norte’ (La Esfera de los Libros), desmonta gran parte de lo que tradicionalmente se ha dado por sentado: si Franco salió de la ciudad como jefe de Estado no fue porque así se votara en una junta (está claro, que lo suyo no era votar), sino por lo que ocurrió luego.

«Se habló del tema en la Junta de Defensa Nacional del día 28 de septiembre y entregaron su confianza a Franco, pero realmente no le dieron el mando a nadie y no fueron capaces de ponerse de acuerdo todos esos caracteres tan fuertes y diferentes, muchos de los cuales no se llevaban muy bien. El mando lo seguía teniendo la junta de generales, lo cual es algo que no gustaba en el extranjero», aclara su descendiente, que incluye en su nueva obra estos testimonios inéditos y muchas novedades historiográficas sobre la financiación del ejército sublevado, los intereses internacionales en torno al suministro de combustible y todo lo que ocurrió entre bambalinas. «Mi abuelo tenía la costumbre de ir apuntando día a día lo que le pasaba en la vida», añade el autor de ‘La Guerra Civil en el Norte’ (La Esfera de los Libros).

Cuando Fidel Dávila y Emilio Mola repararon al día siguiente en que, a pesar de todas las conversaciones, la junta no había renunciado a sus atribuciones, empezaron a recopilar uno a uno los votos de los generales, que para ese momento «habían salido con prisas» en direcciones distintas. «Mi abuelo, que tenían un enorme prestigio en el Ejército y fama de sensato tras su paso por África, fue llamándolos, visitándolos individualmente y pudo así lograr que se redactara un decreto para nombrar a Franco jefe del Gobierno y generalísimo», señala Dávila Álvarez, hoy general de división retirado.

La 46 División de El Campesino en la ofensiva del Ebro. Quedó diezmada en Gandesa.

Pero aquello no era suficiente, no para el equipo personal de Franco. Esa misma noche, Nicolás Franco, conocido por sus horarios de búho, llamó a Dávila para expresarle que ser jefe de Gobierno limitaba mucho las posibilidades de su hermano. El africanista ofreció, como opción más avanzada, cambiar lo de jefe de Gobierno por jefe del Estado, un paso trascendental que sorprendió a muchos miembros de la junta a pie cambiada y sin comprender lo que había pasado. « Miguel Cabanellas habló todavía al día siguiente de Franco como jefe del Gobierno, no del Estado», apunta el descendiente de Dávila. El Boletín Oficial del Estado del día 2 de octubre se encargó de aclarar la confusión.

El pánico en el norte

El libro repasa la trayectoria de España y de sus militares desde la salida de Alfonso XIII del país hasta las últimas operaciones de la Guerra Civil en Barcelona, con el foco principal puesto en el frente norte donde Dávila tomó el mando tras la muerte del general Mola en un accidente aéreo. Cuando pasa casi un siglo del estallido de la guerra y muchos mitos se han venido abajo, la pregunta ya no es cómo el bando republicano pudo aguantar tanto tiempo en pie, en una suerte de David contra Goliat, sino cómo la República, con más medios financieros, la industria y las grandes ciudades en su lado de España y una parte importante de las Fuerzas Armadas leales a su causa, pudo dilapidar tan pronto sus ventajas frente a unos militares sublevados que tuvieron que improvisar a la carrera un Estado.

«El bando nacional tenía una cosa fundamental: orden, mando y disciplina. Un sistema de organización que funcionaba tanto en lo administrativo como en los campos de batalla para exprimir lo máximo los recursos tanto materiales como humanos. La diferencia entre los mandos de uno y otro bando es abismal», considera Rafael Dávila Álvarez.

‘La Guerra Civil en el Norte’ recupera un informe del general Vicente Rojo, jefe de Estado Mayor del Ejército Popular de la República, hablando en términos catastróficos de las unidades y del pánico que se respiraba en sus filas. El republicano no veía posible el repliegue estratégico y solo contemplaba aferrarse al terreno y defenderlo palmo a palmo, cosa que sabía no iba a suceder. «La opinión generalizada de que el general Rojo era un magnífico general no está justificada. Era un buen oficial del estado mayor, pero a lo largo de toda la guerra solo perdió batallas y hasta la contienda. Lo que sí se aprecia es su lucidez en los informes», argumenta Dávila Álvarez, quien recuerda que, a pesar de la rivalidad con su abuelo, la familia del republicano envió una carta de afecto y admiración con motivo del fallecimiento del general.

Otra de las novedades documentales de esta obra de la Guerra Civil, pensada para entretener, divulgar y ofrecer material nuevo a los historiadores, está en las tensiones que vivió Franco, fuera de foco, con sus colaboradores más estrechos. «En un momento dado, Franco se quejó de que sus generales llegaban tarde al frente. Un documento sugería que los oficiales debía ir más acelerados y más tempranos a sus puestos de mando», expone el autor en una anécdota, al gusto de Gila, que reviste importancia para romper con el mito del ejército completamente cohesionado y sin margen para debatir las opiniones distintas. El propio Dávila discrepó abiertamente de la orden de Franco de conquistar Valencia en vez de ir directamente a Cataluña, desde donde no paraba de entrar armamento y efectivos republicanos. «¡Pero mi general es que me vas a mandar a comer naranjas!», se quejó Dávila, medio en broma, medio en serio, a Franco.

Se calcula que hay más de 35.000 libros que tratan o mencionan algún aspecto de la Guerra Civil, uno de los episodios históricos que más interés sigue despertando hoy dentro y fuera del país. ¿Es necesario otro libro más, en este caso sobre el frente norte? Sí para Dávila Álvarez, que defiende que «hay que olvidar la guerra desde el punto de vista del enfrentamiento, pero tenemos la obligación de conocer la verdad, porque olvidar no puede significar no conocer». Profundizar, argumentar y ofrecer documentos son las señas de identidad de su libro.

ABC 3 de junio 2021 por César Cervera

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4 junio 2021

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y LA EMBAJADA DE POLONIA Rafael Dávila Álvarez

Placa colocada en la fachada de la Embajada de Polonia

Hace unos días un buen amigo me avisó de la colocación en la pared del edificio donde se encontraba la Embajada de Polonia en España de la placa que les muestro. Funcionarios de la misma Embajada fueron los encargados de su instalación. He sentido la necesidad de ir al lugar para mostrársela y que sirva de ejemplo para los interpretadores de la historia a su gusto y manera. Toda una lección de historia que han tenido la gallardía de poner a las puertas de la Embajada y que le agradecemos a la señora embajadora de Polonia.

En los comienzos de la guerra civil española en las legaciones diplomáticas la preocupación aumentaba al ver el caos en que Madrid se convertía. Las escenas de violencia y los asesinatos y ataques a la propiedad efectuados por las turbas armadas por el Gobierno de Giral hicieron que gran parte del Cuerpo Diplomático se ausentase de Madrid. Los que se quedaron salvaron muchas vidas de inocentes personas dando refugio en sus embajadas a todo el que lo necesitaba.

El personal de la Embajada de Londres ya el día 24 de julio de 1936 estaba en San Sebastián, y en ese día, el Embajador Decano que era el de Chile, en conjunta reunión se acordó pedir al Gobierno protección a sus colonias  y misiones y garantías para la correspondencia y los abastecimientos, lo que no recibieron y tan es así que algún edificio de embajada sus miembros hubieron de apostarse con ametralladoras (la alemana) para evitar ser incendiadas por los milicianos; y que, días después, muchas de las misiones diplomáticas saliesen de sus edificios y quedasen dentro de navíos de guerra de sus naciones respectivas.

Aún fue mayor la anarquía en Barcelona, extendidas las hordas por la capital y otras poblaciones, no quedó templo o edificio religioso que no fuera incendiado o expoliado, y los sacerdotes y religiosos asesinados, así como muchas personas sin atender a edad o sexo, con fusilamientos en masa, siendo todos los vehículos incautados por la FAI, CNT y UGT y los llamados Comités Antifascistas.

Innumerables personas de relieve fueron asesinadas. El 9 de agosto 4 alemanes; el 12, 8 religiosos bolivianos, en Barcelona. El Cuerpo Diplomático presentó reclamación contra los asesinatos a su llegada a Barcelona, y el Gobierno contestó que no podía garantizar la seguridad de los extranjeros, por estar en manos de los partidos. El día 2 fue asesinado el Cónsul de Polonia en Barcelona y asaltada la Legación de Bolivia en Madrid; y los partidos integrados en CNT y FAI declararon que no respetarían las de los países que llamaban fascistas como Alemania, Italia, y Portugal; el día 22 fue violada la Legación de Venezuela en Madrid; la Embajada de Bélgica sufrió intento de ocupación y amenazado de muerte el encargado de negocios; asesinado el encargado de negocios de Bolivia y el de Perú tuvo que refugiarse en el Consulado del Inglaterra.

El 4 de diciembre hubo un intercambio de notas del Gobierno de Burgos con el Gobierno Británico en el que entre otras cosas y a raíz de la actuación del Comité de No Intervención en España se le hacía notar «que era notorio para el mundo entero y, singularmente, para aquellos países que conservan aún, por sumaria que sea, alguna representación diplomática o consular en las zonas rojas, que los titulados Gobiernos que aseguran asumir no tienen el control efectivo de las masas. Ante este hecho, el Gobierno Nacional se pregunta: ¿Quién garantizará, a los agentes de la No Intervención que proponen, el eficaz ejercicio de las funciones que les incumbe cuando los llamados Gobiernos rojos no han dispuesto de la fuerza e influencia necesaria para defender, del asalto de las turbas, los edificios de Embajadas y Legaciones en Madrid; ni la seguridad personal de representantes consulares, como ha ocurrido, entre otros casos en Barcelona y Bilbao?».

Ahí están los hechos y alguno les he narrado en mi reciente libro La Guerra Civil en el Norte.

Encontrar gestos como el que acaba de tener la Embajada de Polonia son un acierto, alegría y magnífica contribución a seguir sus palabras. Un ejemplo: convertida la embajada en El Hogar Polaco dieron asilo a todo aquel que lo necesitaba sin reparar en su orientación política.

Queremos dar a conocer este testimonio de grandeza histórica, equilibrio y mesura, para que brille en estos momentos difíciles por los que pasa España cuando alguno parece que desea volver a encender la llama del enfrentamiento.

Pasó y hay que saber y reconocer, no engañar y en este caso, ser agradecido a los que tiene el valor de mostrarnos que es posible tener un hogar, el Hogar Español. Donde todos caben.

Rafael Dávila Álvarez

3 junio 2021

Blog: generaldavila.com