PRESENTE Y FUTURO DEL BLOG generaldavila.com por Rafael Dávila Álvarez

Llegado el nuevo curso se impone comenzarlo con una revisión del proyecto blog generaldavila.com para renovarse o poner fin a esta larga trayectoria en la que con cerca de 4.000 publicaciones, casi diarias, hemos alcanzado la cifra de 6´5 millones de visitas y tenemos lectores en todos los ámbitos de la sociedad con una repercusión eficaz y más que notoria, que era una de nuestras metas: el amor a España y su unidad; contribuir al conocimiento y apoyo a nuestras Fuerzas Armadas. Todo ello desde el respeto, la verdad, y la más absoluta de las independencias sin someternos a interés de ningún tipo, ni ideológico ni económico.

El esfuerzo, aunque enorme, ha merecido la pena; la ayuda de nuestros colaboradores, sin excepción, ha sido quizá lo mejor junto a los comentarios a los artículos, que agradezco muy especialmente a los asiduos comentaristas; ellos saben a quienes me refiero; también a los que recibo de manera personal y en el correo generaldavila1@gmail.com. ¡Gracias!

Esperaba afrontar nuevos retos en el blog y ampliar la comunicación, pero los apoyos técnicos siguen sin llegar y además el tiempo es cada vez menor para dedicarlo con la exigida rigurosidad a los artículos. Por ahora no veo nuevas posibilidades, y las que veo se escapan de nuestras capacidades técnicas y económicas, hasta ahora sin ningún tipo de recurso.

El trabajo aumenta y a la publicación de mi primer libro se une ahora, a primeros de noviembre otro más del que espero grandes cosas y que tenga la misma acogida que el primero. Será con la editora La Esfera de los libros y pronto les revelaré título y contenido, adelantando que es de plena actualidad y que espero adquieran ustedes. Otro saldrá más adelante, continuación del primero, si quieren segunda parte del primero, pura historia desde el año 1936 hasta la Transición española, en el que aparecerán nuevos y desconocidos documentos.

Esto requiere tiempo y dedicación, soledad, investigación y reserva.

No dejo el blog; creo que me debo a ustedes, pero he de encontrar vías firmes de consolidación y financiación porque el trabajo del blog supera el esfuerzo que una persona sola puede hacer.

Por tanto a partir de ahora disminuiré las publicaciones que en principio limitaré a los lunes y jueves. Dejo los sábados para los versos del Coronel Torres mientras él lo desee y queda hueco para las colaboraciones habituales de los articulistas por ustedes conocidos.

Es momento de darles las gracias por su incondicional apoyo todos estos años, pedirles que continúe, den difusión aún mayor del blog y sobre todo les pido su consejo y lectura.

Quedo abierto a sus comentarios y reciban mi afecto y agradecimiento junto al de todos los que colaboran con este blog escribiendo, comentando o dándolo a conocer.

¡Gracias! Y espero verles y escucharles en esta ventana de libertad y amor a España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 septiembre 2022

LOS MALEDUCADOS Rafael Dávila Álvarez

Es algo que viene de casa; de la Escuela ya poco se puede esperar. Tiene mucho que ver con el esfuerzo, el rigor y el respeto, intangibles que no se venden y ni siquiera los actuales ricos de la inteligencia pueden comprar. Porque el rico de ahora es un hortera; así de claro. Hortera: «Vulgar y de mal gusto», dice el Diccionario de la RAE al que admiro por su verdad.

Tiene mucho que ver con urbanidad, pero no es solo es: «Cortesanía, comedimiento, atención y buen modo».

Hoy las normas y las formas se cogen en el gym, como si Platón se hubiese hecho entrenador de músculos al darse cuenta que entrenar la mente no era enriquecedor.

El músculo, la belleza corporal «molan» junto a la inteligencia plana: el futuro se muestra en su vital mala educación.

No todos se forman en esa educación ofensiva y mal encarada, sino que alguno destaca en su silencio y distanciamiento de la vulgaridad que nos asola. Forman parte del futuro de un grupo de élite que domine y dirija a esta masa de incultura y malos hábitos que cada día forjamos a base del apoyo de Bancos y banqueros preocupados por todo menos el bienestar de sus clientes, de profesores laureados en el mito erótico, en conjuntos de borregos asalariados por el pasto.

Empieza el curso escolar y es conveniente observar la paiedeía y en los tiempos que corren fiarse menos de lo que imponen las leyes y más de las herencias del tratado familiar de la tradición y la educación.

La educación marca el futuro de una nación, de una sociedad y pone continuidad a los valores heredados como tesoro de su historia.

Malo sería que la educación fuese cuestión solo de formas, de urbanidad, es mucho peor porque se trata de un problema de fondo. La educación es el alma de una nación, el fiel reflejo de su cultura y tradición, no es un empujón ni un taco a destiempo, ni un insulto, es el fondo de todo ello, es la frase evangélica: «No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre».

No hay nada más que asistir a los debates políticos, televisivos, radiofónicos para darse cuenta del nivel de educación que sale de los adentros de nuestra España de hoy que empieza a ser un insulto para muchos como refleja la sede de la representación de la soberanía española: un permanente insulto.

«Si ahora tornamos los ojos a la realidad española fácilmente descubriremos en ella un atroz saturado de indocilidad y sobremanera exento de ejemplaridad». Cierto parece que cuando nos dejamos seducir por alguno personaje «…se trata, casi invariablemente, de algún personaje ruin e inferior que se pone al servicio de los instintos multitudinarios».

Por eso la mala educación triunfa en el poder y acaba siendo el Poder.

Pongan ustedes nombres. Aciertan seguro. Por sus obras los conoceréis.

Rafael Dávila Álvarez

02 septiembre 2022

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LA CRISIS PARA LOS POLÍTICOS Rafael Dávila Álvarez

Unos serán más culpables que otros, pero todos cobran lo mismo y ninguno se planta en el Congreso o Senado diciendo: «Señores, voy a serles franco, estoy hasta los cojones de todos nosotros», a lo que deberían, una vez hecha la reflexión, apostillar: «Verdad es; no tenemos vergüenza».

Recurro a la frase atribuida a D. Estanislao Figueras porque hace unos días un diputado, senador, o no sé qué, presumía en un lugar de veraneo del trabajo, esfuerzo y preocupación que le producía a él y a sus compañeros la subida de precios y el futuro incierto que nos esperaba. Pegué el oído al reconocer el rostro del currante en política y pude escuchar como la persona que con él estaba le reprochaba que los que estamos hasta ahí (y más) somos los otros, nosotros, los que nada tenemos que ver con la saga de políticos que manejan España; terminó algo más enfurecido diciéndole que eran los peores políticos —sin excepción— que había tenido España en su larga historia.

Así me parecía a mí y por ello tomé nota para contarlo. En otra ocasión les daré el nombre del preocupado político.

Claro que lo hemos notado. La cesta de la compra, la gasolina, la luz, el gas, el alquiler, el banco nuestro pero enemigo… Peores prestaciones sanitarias, infraestructuras, seguridad y nulas perspectivas laborales. Todo clama al Cielo; es un desastre, una sinrazón.

Si hablamos de España, de su unidad, del partido en el Gobierno… lo hacemos a diario así que estamos al cabo de la calle.

El panorama es desolador y no es la culpa, como nos quieren hacer ver, de la amenazante guerra constituida en escudo de unos inútiles políticos y gestores que apagan los fuegos con gasolina. La guerra son ellos.

El resumen es que la desilusión y un marcado pesimismo invaden la vida diaria y se nos presenta un otoño en el que todo será igual o peor. Empieza la lucha electoral y estos señores vuelven al trabajo (eufemismo) con renovadas fuerzas después de gozar de los bienes que produce el carnet de representante del pueblo al que no representan ni en las penurias.

En esta trampa alguien gana. Es cuestión de fijarse en el voto y ver como se repite la historia. Son siempre los mismos los que nos llevan a la ruina. Podemos repetir; y así.

Estos políticos nuestros deben tener algo parecido a la flema o cachaza de aquel lord inglés que un viernes cuando preparaba sus palos de golf para disfrutar del fin de semana recibió una llamada en la que le decían que la principal de sus fábricas se estaba quemando a lo que contestó: —No sabe el disgusto que me voy a llevar el lunes.

Pues eso. España arde por los cuatro costados y el fin de semana empezó hace mucho tiempo; sin visos de acabar.

Hasta los… de todos ellos y de nosotros. Dueños de la fábrica.

Fin del verano y de algo más. A peor.

30 agosto 2022

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

AMISTAD Y COMPAÑERISMO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

3091262_640pxNo son buenos tiempos para la amistad y mucho menos para el compañerismo.

Definir el significado de un sentimiento es difícil y más cuando se habla de algo que siempre va asociado al sacrificio y al desinterés personal. Amistad y compañerismo, aunque distintos, tienen en común la entrega.

¡Qué difícil encontrar el vínculo de la compañía! ¡Qué raro llegar al afecto puro y desinteresado! La amistad y el compañerismo son tan exigentes que no existen sin esfuerzo y sacrificio. Si no estás dispuesto a darlo todo no hay amistad ni compañerismo. En la milicia nadie da nada hasta no haberlo dado todo. Creo que no es necesario dar más explicaciones. Son lazos que surgen de la compañía, de tener siempre la mano tendida porque la necesidad es constante. Necesidad para el alma que no otra cosa se echa en falta cuando la incertidumbre camina a tu lado.

El dinero y la riqueza hacen otro tipo de amigos. El dinero y la corrupción cuando se saben administrar sueldan fidelidades más firmes que el sentimiento de amistad, incluso más fuertes que el vínculo de sangre. Pero eso no es amistad. Para Aristóteles había diversos tipos de amistad y concluye que solo es verdadera amistad la que está basada en el bien y en la virtud. Dice en la Ética a Nicómaco que nadie querría vivir sin amigos, aun estando en posesión de todos los otros bienes.

He buscado y rebuscado la mejor explicación de amistad y de compañerismo. Está en el Credo de la Legión. Es una síntesis que ya quisieran haber escrito muchos filósofos. Pero fue Millán-Astray. Ningún tontivano se lo perdona ni admite que el fundador de la Legión sepa más y escriba mejor que ellos.

Espíritu de Amistad: De juramento entre cada dos hombres.

Poco más que decir. Dos hombres y un juramento. El secreto de la intimidad. Es el sentido de la frase de Cicerón: ‹‹No hay cosa más grande que tener a alguien con quien te atreves a hablar como contigo mismo››.

Del amigo sientes su necesidad, como tuya, la adivinas, no son necesarias palabras. Desde la distancia eres consciente del requerimiento. No hay pudor ni reservas en la intimidad de la amistad. Es entre dos hombres y nada hay más sagrado que su juramento. Cuantos que se dicen amigos deberían respetar más el profundo sentido de la amistad. Correr al lado de tu amigo cuando te llama la intuición de la necesidad. Sin que él te llame, sin que te implore, sin que se humille. Si así fuere no habría tanta soledad y sufrimiento. Cuantos hay que convierten la necesidad del amigo en mayor sufrimiento y humillación. Distingue amigo quien es tu amigo y quien tú enemigo.

Espíritu de Compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

No se ha escrito nada tan elevado, tan grande y difícil definición del compañerismo. Es tan compleja y a la vez sencilla que solo pueden ostentar la virtud del compañerismo quienes la han ejercido en ese momento crucial. Quien no ha abandonado a un hombre en el campo hasta perecer. Morir por el que ha muerto. No intenten entenderlo si no lo sienten, es incomprensible. Solo se entiende cuando no es necesario que se lo expliquen. Solo se entiende si se entiende. Una perogrullada. No es necesario estar en combate. Simplemente hay que estar en la vida, estar vivo y ver lo que te rodea.espiritu_compi

El compañerismo no examina ni analiza los afectos o simpatías. Es simplemente la compañía unida alrededor de una bandera. Es sublime vínculo que está por encima de ti mismo, mística del sacrificio. Hay ejemplos del compañerismo en combate. Muchos a lo largo de la historia. No sé si los hay en tiempos de paz y bonanza. Sé que hay mucho sufrimiento que no siempre se comparte en compañía. No es problema de dinero, aunque también lo hay, y mucho, es problema de compañía. No hay nada más duro en la vida que sentir la soledad y no saber a quién acudir. Más cuando tienes que humillarte por un salario, por una dignidad que en la petición crees perdida. No hay nada más digno que la honradez y la decencia, pero eso ni alimenta ni resuelve el problema del abandono.

Decía Romanones que los amigos suelen abandonarnos a la hora de las desgracias, pero que los enemigos nos siguen hasta la muerte.

Ojalá que nunca traicionemos la amistad ni al compañerismo. Para un soldado sería como perder el valor y el honor.

Si me preguntan les contestaré que echo de menos el honor, el valor y mucho más la amistad y el compañerismo. No solo en la vida militar sino en la vida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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MORIRSE EN AGOSTO Rafael Dávila Álvarez

Nadie sabe ni el día ni la hora, pero en agosto es mucho más fácil que llegue; en silencio. Quizá ese momento no esté tan marcado como nos creemos y haya mucha dependencia de las circunstancias que te rodean. No se fíen de eso que dicen de que todo está escrito; procuren estar en un buen lugar y en las mejores manos. En agosto, que es una circunstancia, lo van a tener difícil y es mejor dejar a la muerte irse de vacaciones. La broma está siempre al lado de la tragedia.

Me cuentan la aventura. No daré coordenadas de mi amigo porque casi todas son válidas. Eso sí, conviene saberlo y que cada uno asuma lo que le corresponde: hablo de Madrid. Más datos no son necesarios porque se repiten, sea lugar privado o público.

En urgencias: horas. Te puedes morir, aunque sea un buen lugar para no hacerlo. Morir de aburrimiento es doloroso.  Diagnóstico: hay que ingresar, hacer más pruebas, pero no hay camas. Recorres el hospital y compruebas que camas hay, pero dentro de habitaciones cerradas, quizá porque hay mucho personal de vacaciones y no se ha contratado a quien les supla. Pasillos solitarios, habitaciones cerradas.

Después de la larga espera en una primera «urgencias» llega una ambulancia y le trasladan a otro hospital, donde dan comienzo nuevas pruebas, las mismas que en la urgencia anterior. No debe funcionar la tecnología o un hospital no se fía del otro. La espera también se prolonga: horas. ¿El diagnóstico?: el mismo. Aunque nadie dictamina nada. En el largo proceso de espera no se fijan en si el enfermo debe tomar algo o es ayuno absoluto por prescripción médica durante tan largas y solitarias horas, a pesar de la avanzada edad; ¿o es dejadez?

Al fin habitación. Cama y espera. Silencio facultativo. Nada. Entran y salen sanitarios sin noticias de nada. ¿Fulanito(a) cuántos años tienes?, ¿qué te pasa?, ahora te pasamos algo de cena… Hasta el día siguiente. Nada.

Tres días encamado(a) ¿será eso bueno?; no, no lo es. Pero es igual, nadie comprueba nada.

No es necesario entrar en detalles. La atención es mínima y mala. Es agosto y las vacaciones se notan. Todos parece que se van, huyen, mientras la muerte hace su agosto. Al menos la puerta queda entreabierta, entra y sale a su antojo. Un lugar de estos siempre trae un mal pensamiento: incertidumbre de la espera. Ya comprenden a quién. Hay edades en que se espera a la vez que se desespera.

¿Es mucho pedir que desde el triaje hasta el diagnóstico, y después, te acompañe la amabilidad y el consuelo?

Me cuenta mi amigo que esta vez todo ha salido bien y ya está en casa. El próximo verano se piensa ir a la ladera de un monte, más alto que el horizonte: quiere tener buena vista. A los atardeceres rojos se acostumbraron nuestros ojos…

Si sabes curar, cura; si no consuela y si ni lo uno ni lo otro: acompaña. Lo haré con mi buen amigo en la ladera de ese monte, como el recodo al camino.

Si. Ocupados, muy ocupados, estamos todos.

No hay nada escrito. Todo depende. De nosotros. Es urgente adentrase en las urgencias. La vida es eso: espera, soledad.

Decía Pascal: «La muerte es más fácil de soportar sin pensar en ella que el pensamiento de la muerte en ausencia de peligro».

No se mueran en agosto. Nadie les hará caso y sería como si no se hubiesen muerto.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Agosto 2022

ESPADAS PARA LA LIBERTAD. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La espada de Alejandro Magno estaba en el entendimiento, aunque la empuñase a caballo.

Alcibíades es un personaje que despierta en mí una gran curiosidad de índole militar, insatisfecha e inexplicable. Nunca he sabido el juego que se traía entre manos, si político, militar, o económico, pero de lo que no tengo ninguna duda es de su capacidad, inteligencia y dotes embaucadoras.

Es un personaje socrático y platónico lo que resulta una garantía por encima de mentiras y verdades subjetivas (la verdad es la subjetividad en Kierkegaard, pero eso será tratado otro día). Sobrino de Pericles y hoplita, credenciales que envidio y elevan su ya alto prestigio hasta hacerle un personaje de tal talla que llega a ser incomprensible. Hoplita, general o político, siempre fue él mismo sin dejarse llevar nada más que por su sabiduría. Quedan pocos ejemplos como el suyo, pero abundan los que quieren jugar a su semejanza y se quedan entre mitad chivato, mitad político, algo que alcanzan por la rama del estratego que nunca fue hoplita. Es un acertijo difícil, pero alguno me entiende.

Dicen que Alcibíades le cortó el rabo a su perro, para que se hablase de ello, no de otras cosas. La técnica se puso de moda y nos ponían fútbol y toros televisados (gratis) cuando las cosas estaban revueltas. No lo recuerdo, pero confieso que me gustan los toros y el fútbol y siento que se haya encarecido tanto que solo pueden asistir socialistas y podemitas, además a los palcos y barreras.

No es eso lo peor, sino el uso de la técnica de Alcibíades, que a cualquier chucho le cortan el rabo para que se hable de ello y no de lo verdaderamente trascendente. Hoy el perro y su rabo son los medios de comunicación, redes sociales, donde todos miran, no aprenden nada, ni nada ven de lo que ocurre.

Corte de rabo que desde la Mareta nos han hecho (y difundido) a todos los españoles este verano, a dictado, uno más, del veraneante del palacio real que fue.

Para evitar que pensemos en cosas tan raras como la libertad, el honor y el valor, la honradez y honorabilidad, nos cortan el rabo (de cualquier can) y usan para ello una espada que como todos ustedes saben fue el arma que acabó con las ataduras gordianas.

El arma individual más noble y conocida es la espada, la de la lucha cuerpo a cuerpo a la distancia que la vista te permite, la esgrima de bayonetas en el momento cumbre de la acción, cuando se enfrentan cara a cara los combatientes.

Pero mejor que la espada es el entendimiento y no el engaño ya que espadas hay traidoras o que pierden el sentido y razón como en un momento le ocurrió a Áyax. En su locura de mando desenvaina sin razón y sin honor y a mandobles acaba con el rebaño. Todo por las armas de Aquiles. La historia la tienen en Áyax de Sófocles, magnífica lectura para el verano ardiente.

Los catafrailes son unos inútiles que no sirven para el combate y ni que decir tiene el peligro que suponen metidos a políticos. Sobre todo cuando son ellos los que reparten las espadas y ciñen a los fieles estrategos con asiento a la luz y lumbre. No está hechas las armas para que cualquier desaprensivo las use y menos las reparta. Luego ocurre lo inevitable.

Así compran y compran todo, títulos y espadas, para un titular, para un desfile. O una ceremonia. Incluso las compran para la guerra, aunque sean de segunda mano o inservibles.

¡Qué casualidad! que los que más hablan de libertad y se oponen a ella blanden ahora una espada como ejemplo de lo que combaten: la libertad.

La técnica de cortarnos el rabo para que no hablemos de lo que preocupa, y que ya está aquí, se descubrirá pronto, cuando ya no hay remedio. Será el momento de las espadas.

Por la libertad.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 agosto 2022

LA FOTO REAL. Rafael Dávila Álvarez

El verano Real aguanta su vela

Comienza el veraneo oficial con la foto de Estado, de la sonrisa Real como símbolo de que los españoles se van a descansar en feliz armonía y merecido descanso.

Nada es verdad ni es mentira que todo depende del cristal con que se mira, pero de alguna manera el símbolo debe manifestar esa emoción colectiva tan esperada: las vacaciones. Simple, sencillo, hasta necesario para transmitir cierta tranquilidad.

Así fue en España; ahora no tanto; lo que no sabemos es si será; lo de la foto estival quiero decir. Los tiempos no nos sonríen

El comienzo del feliz verano oficial era esa instantánea familiar y casera; española. Ahora es dispersa, no en la residencia de los Reyes, Son Vent, sino que se elige en la Isla un lugar a visitar y desde allí se lanza la imagen. Al protocolo se le ha añadido la habitual recepción, pero en el Palacio de Marivent, que unos invitados aceptan y otros aprovechan para mostrar su falta de educación, incívica postura y agrio carácter.

La interpretación es libre, pero no fácil. Luego llega el presidente con y sin corbata, y no es fácil saber porqué y para qué esa reunión. ¿Tradicional? Creíamos que eso de la tradición ya no se estilaba.

Es un momento del año que alimenta a los medios de colores y facilita las portadas, aunque todos sabemos que este año falta papel o pantalla para recoger la nada colorida actualidad.

Ese símbolo veraniego, la España de vacaciones, la de la normalidad expresada en el posado Real, sonrisa de todos, tiene muy poco de real y resulta complicado asumir el mensaje de felicidad que de alguna manera representa.

¡Con lo felices que nos lo prometíamos después de superar el azote de la enfermedad del coronavirus! No es necesario entrar en detalles.

Personalmente me ha producido enorme tristeza el conjunto del protocolo que inicia las vacaciones de España y sobre todo he percibido un indefinible sentimiento de ingratitud, por lo que de ello no hablaré. Sin entenderlo lo entendemos todos.

Por mucha sonrisa, color y belleza que la imagen difunda no refleja lo que pretende ni es símbolo de la emoción colectiva de los españoles que se enfrentan a uno de los momentos más críticos de su reciente historia, tanto que incluso podemos estar llamados a desaparecer como nación y con ello los símbolos representativos de esa unidad que, a pesar de todo, se sobreponen con una sonrisa. Obligada, también necesaria, pero incompleta y con aspectos difíciles de entender y por tanto asumir.

España es una nación triste, enfrentada, dividida y la foto más apropiada es la de una mueca grotesca. En blanco y negro, sin movimiento, amarillenta y cortada.

Al posado Real le falta la mitad y a la recepción un cuarto de foto. Ambas incompletas.

La instantánea Real está muy lejos de la realidad de España y las ausencias son más representativas que las presencias.

Sin duda la foto del verano Real aguanta su vela, en momentos de tormenta por un lado y al pairo por otros.

Todo está lleno de silencios e incógnitas entre media España que veranea en un extremo y otra media en el extremo opuesto.

Rafael Dávila Álvarez

8 agosto 2022

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Historia y costumbres del tratamiento y cortesía militar. Por Julio Serrano Carranza, coronel de aviación (R).

Historia y costumbres del tratamiento y cortesía militar.

 Según la RAE, la cortesía es demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien hacia otra persona, es una virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.

En el ámbito de la milicia, el tratamiento y cortesía militar también tienen su propia normativa, que se traduce en el respeto mutuo y la reciproca consideración entre el subordinado y el superior jerárquico y a la inversa.

Si hacemos un repaso por los cambios lingüísticos del castellano a lo largo de su extensa historia, podremos apreciar que incidencia ha tenido en los tratamientos reverenciales o de cortesía y, por ende, en el tratamiento militar.

 EVOLUCIÓN DEL LATÍN AL CASTELLANO

Como bien explica Lola Pons, historiadora de la lengua y catedrática de la universidad de Sevilla, en casi todos los idiomas del mundo hay un tratamiento directo y otro indirecto utilizados entre las personas con las que nos relacionamos, conociéndose como un tratamiento reverencial.

El latín, como nuestra lengua materna, contaba con el pronombre «tú«, apareciendo en el siglo III la forma «vos». Esta forma es la que hereda el castellano para dar un tratamiento más reverencial o cortés que el «tú», que se utiliza para personas cercanas o en un entorno familiar.

Durante la Edad Media , desde el siglo XI hasta el siglo XV, podemos encontrar en múltiples escritos y documentos, el tratamiento de «vos» para dirigirse al rey, o bien los vasallos para dirigirse al noble. Incluso, el «vos» también era utilizado para referirse a una persona importante y de mayor edad en la familia.

A partir del siglo XVI, su uso cambia y aunque se sigue utilizando el «vos» como tratamiento de cortesía, se ha producido un “desgaste” que tiende a utilizarse de forma común entre iguales, perdiendo su tratamiento de cortesía reverencial.

A principios del siglo XVII el tratamiento «vos», se ha «depreciado» tanto que la sociedad necesita «crear» nuevos tratamientos para dirigirse de forma respetuosa a sus superiores, surgiendo términos como: «vuestra reverencia», «vuestra merced», «vuestra señoría», etcétera. Con el tiempo y su uso frecuente, algunos de dichos términos también llegarán a desgastarse, perdiendo su significado reverencial y de cortesía. De aquí tenemos la evolución de «vuestra merced» a «usted», que se extiende a partir del siglo XVII.

EVOLUCIÓN DE LOS TRATAMIENTOS DE CORTESÍA

Pero algunos de los tratamientos de cortesía anteriores también evolucionan a nuevas formas. Por ejemplo, «vuestra señoría” evoluciona a «usía» o bien «vuestra reverencia» a «vuecencia». Pero sólo una de ellas llegó a ser un pronombre que es el actual «usted». Su origen queda muy claro al ver cómo se abrevia el tratamiento de «usted» como «Vd.», con la uve de «vuestra merced».

El pronombre de tercera persona del plural «ustedes» terminó arrinconando a la forma «vosotros», siendo muy utilizado en Andalucía, Canarias y la mayor parte de los países hispanoamericanos, como expresión familiar y cercana.

TRATAMIENTOS Y CORTESIA MILITAR

Desde el saludo militar hasta los diferentes tratamientos que corresponden a cada uno de sus miembros, conforman una conducta que, como señalan las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas en vigor, “constituye la expresión más sincera del respeto mutuo, disciplina y unión espiritual entre todos los miembros de las Fuerzas Armadas”.

En la evolución del lenguaje y, por ende, del tratamiento y cortesía, han existido muchos cambios, en la mayoría de las ocasiones, asociados a un momento histórico, enclave geográfico o bien coincidiendo con la proclamación de un nuevo monarca.

En este breve artículo, vamos a intentar dar una contestación a las causas que originaron dichos cambios, sin caer en la tentación de recurrir a las consabidas respuestas de “siempre se ha hecho así”, o bien la más aclaratoria, pero en versión negacionista, “nunca se ha hecho así”. Es lo que ocurre con los llamados “bancos pintados”. Es decir, órdenes o procedimientos que, si bien en su día fueron efectivos y hasta necesarios implantar, en la actualidad han perdido su razón de ser, careciendo de sentido y de justificación su continuidad. Sin embargo, lamentablemente, algunos aún perviven entre nosotros y su uso diario está más que aceptado, sin que nadie ponga reparo en ellos. Tal vez por dejadez, falta de iniciativa o temor al cambio, o bien por un conformismo pernicioso que deberíamos evitar.

CASA DE AUSTRIA

En los tiempos de la casa de Austria, el tratamiento militar, en el formalismo que nos ocupa, era de tal manera que el subordinado se dirigía al superior jerárquico con el prefijo de “señor” (señor capitán, señor comandante, etc.) o bien con el termino de vuestra excelencia o vuecencia, para el caso de los generales, almirantes o maestres de campo. Del mismo modo, el superior jerárquico también tenía la obligación de tratar con respeto y consideración al subordinado, mediante el tratamiento de usted.

Así viene reflejado en algunos de los artículos de las reales ordenanzas de Carlos III, promulgadas en el año 1768 como marco de actuación, comportamiento, y derechos y deberes de los militares del reino de España. Estas reales ordenanzas, con pequeñas modificaciones estuvieron en vigor hasta el año 1978, en donde fueron sustituidas por las ordenanzas de S.M. el Rey Juan Carlos I.

Así, podemos leer lo siguiente en algunos de sus diferentes títulos:

Art. 27. “Los Cabos en su trato con los Soldados serán sostenidos, y decentes; dará a todos el Usted; les llamará por su propio nombre, y nunca se valdrá de apodos, ni permitirán que los Soldados entre usen de voces, ni chanzas de mala crianza”.

Art. 7. “El Sargento tendrá con los Soldados, y Cabos un trato sostenido, y decente; dará a todos el Usted: no usará, ni permitirá familiaridad alguna, ni permitirá familiaridad alguna, que ofenda a la subordinación: será exacto en el servicio, y se hará obedecer, y respetar”.

CASA DE LOS BORBONES

Con la llegada a España de la Casa de Borbón y la proclamación del rey Felipe V en el año 1700, sucediendo al último rey de la dinastía de los Austrias, Carlos II, quien había muerto sin heredero, se van a llevar a cabo significativas transformaciones, tanto en la organización como en el tratamiento militar en sus ejércitos y armada.

El nuevo ejército que se fue formando, comenzó a destacarse por su carácter permanente y profesional. Además, se originó una nueva organización administrativa basada en un sistema disciplinado y centralizado. También se introdujo un nuevo modelo de instrucción en la infantería con el uso del fusil y la bayoneta en lugar del antiguo mosquetón, se perfeccionaron los servicios de acuartelamiento, intendencia y transporte, entre otros.

Estas reformas inspiradas en el modelo francés, llevó a suprimir los tradicionales tercios por la estructura de brigadas, regimientos, batallones, compañías y escuadrones. A partir de ahí, el ejército se dividiría en cuatro cuerpos: infantería, caballería, artillería e ingenieros, como permanece en la actualidad.

En aquella época, el tratamiento protocolario entre militares era el de “señor” seguido del empleo militar correspondiente.De igual modo, el tratamiento entre militares en otros ejércitos europeos corría la misma suerte. Como por ejemplo en Italia, con la expresión “signore capitano”, “signore colonnello”, etc.  Sin embargo, en el Reino Unido el tratamiento de “señor” quedó limitado a los superiores jerárquicos de grado superior.

Por otro lado, en Francia se llevó a cabo una modificación lingüística digna de reseñar y que, a la larga, afectaría también a los ejércitos españoles. La expresión de tratamiento militar era “monsieur”, seguida del empleo militar correspondiente, por ejemplo, “monsieur le capitane”. Esta expresión resultaba excesivamente larga para el uso habitual, por lo que “monsieur” se abrevió por su equivalente “mon”. De ahí, que la nueva expresión, “mon capitaine” se consolidase rápidamente, como un formulismo en el argot militar más práctico y efectivo.

Este nuevo formulismo en el tratamiento militar, lo traerían los franceses a España con la llegada de la Casa de Borbón, siendo una de las muchas innovaciones implantadas por el nuevo monarca y sus consejeros en los ejércitos y armada españoles. La peculiaridad surge al ser popularizada dicha expresión en el ámbito militar, ya que el “mon” sufriría una transformación al castellano de “”, como pronombre posesivo, en una traducción muy libre a la vez que incorrecta, y que aún sigue en vigor.

TRATAMIENTOS DE CORTESIA A LOS MIEMBROS DE LAS FF.AA.

En las Reales Ordenanzas del Ejército de Tierra, aprobadas por el Real Decreto 2945/1983 de 9 de noviembre, entre sus artículos que la conforman se encuentran los siguientes:

Art. 287.Todo militar que deba dirigirse de palabra a un superior se cuadrará ante él, le saludará y le dirá «a la orden de (tratamiento), mi (empleo del superior)» cuando tenga tratamiento de excelencia o señoría y «a sus órdenes, mi (empleo del superior)» cuando tenga el de usted, quedando luego en la posición de firmes mientras no se le indique otra cosa; al despedirse se cuadrará, empleará la fórmula «ordena (tratamiento) alguna cosa, mi (empleo del superior)» y volverá a saludar.

Art. 301.Todo militar recibirá, tanto de palabra como por escrito, el tratamiento que tenga legalmente reconocido por razón de la dignidad, autoridad, empleo o cargo y condecoraciones que posea. En el ámbito militar sólo se emplearán los tratamientos señalados en este título. En sus relaciones con autoridades civiles el militar les dará el tratamiento que legalmente les corresponda.

Art. 305.En mensajes cursados entre componentes de las Fuerzas Armadas por asuntos del servicio se omitirán los tratamientos.

En los manuales de cortesía, como siempre, nos encontramos una descripción más minuciosa sobre el tratamiento que deben recibir en este caso los integrantes de las FF.AA.:

Excelentísimo Señor. Generales de los ejércitos y almirante de la Armada, tenientes generales y almirantes, generales de división y vicealmirantes, generales de brigada y contraalmirantes.

Ilustrísimo Señor. Coroneles y capitanes de navío.

Señor. Comandante y capitán de corbeta, capitán y teniente de navío, teniente y alférez de navío, así como el resto de las graduaciones, desde suboficial mayor hasta soldado o marinero.

Existen varias particularidades en el tratamiento de cortesía que debe darse a los miembros de la Armada. Así, a diferencia de los otros ejércitos, en la Armada se suprime el pronombre posesivo “” para dirigirse al empleo de almirante.

Por otro lado, también en la Armada se utiliza la expresión de “oficial” para designar a aquellos miembros que ostentan el empleo de “alférez de navío” hasta el de “teniente de navío”. De igual modo, se denomina “comandante» a todos los oficiales desde el empleo de capitán de corbeta hasta el de capitán de navío. En el caso de dirigirse a un suboficial, se suele utilizar el apelativo “don” seguido del nombre de pila del interpelado correspondiente.

CONCLUSÍÓN Y PROPUESTA

En consonancia con lo anteriormente expuesto, en la actualidad, en donde la mujer lleva incorporada a las filas de nuestras fuerzas armadas y guardia civil más de 30 años, no parece muy acertado ni correcto la utilización del apelativo “” para dirigirse a una superior jerárquica, máxime, cuando ya conocemos el origen histórico del citado “” de “monsieur” o “señor”.

Para adecuar el tratamiento y cortesía miliar a los tiempos que corren, en donde conviven en nuestras filas tanto hombres como mujeres, parecería más razonable y correcto, suprimir el apelativo “mí”, para dirigirse a una superiora jerárquica, dejando tan sólo el empleo militara secas (teniente, capitán, teniente coronel, etc.).

Por otro lado, y en aras a la igualdad entre todos sus miembros, también en las normas de conducta de actuación en el tratamiento y cortesía militar, se podría optar por suprimir el pronombre posesivo “”, tanto para hombres como para mujeres, todos integrantes por igual y con los mismos derechos y deberes de nuestras fuerzas armadas y guardia civil.

De este modo, habríamos contribuido a suprimir uno de los muchos “bancos pintados”, en este caso particular por su origen francés “banc peint”, existentes en nuestra institución militar; para adaptarnos al siglo XXI en que nos ha tocado vivir. Ya es hora que nos podamos ir sentando cómodamente en esos bancos ya secos hace demasiados años, sin temor a mancharnos.

Julio Serrano Carranza, coronel de aviación (R).

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4 agosto 2022

HOMENAJE A 23 SOLDADOS DE ESPAÑA. CUBRIR EL EXPEDIENTE. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El 8 de noviembre de 1992 salía de Málaga la Agrupación Táctica “Málaga” con dirección a Bosnia –Herzegovina en misión de interposición de las fuerzas contendientes en la guerra civil existente en la antigua Yugoslavia.

Hace 30 años de aquello.

Desde aquel día más de 46.000 soldados españoles han desarrollado allí su misión encuadrados en la ONU, OTAN o UE.

Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por su disposición y actuación en la guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

El tiempo no pasa entre los soldados que mantienen vivo el ejemplo de sus compañeros muertos en combate.

Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español y el reconocimiento, incluso asombro, de muchas naciones amigas.

Pronto se dieron cuenta nuestros políticos de quienes eran los soldados de España. Aquellos que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada a la guerra y a la actitud incrédula de los que incluso querían hacer desaparecer a la Legión y miraban con recelo al conjunto de las Fuerzas Armadas. Tuvieron que aceptarlas y humillarse ante el valor, el honor y la entrega.

El Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellanos fue el primer muerto en aquel combate cuando cumplía su ejemplar misión de ayuda humanitaria.

Hace diez años que el Rey de España Don Juan Carlos inauguraba el Monumento a los Caídos en la Plaza de España de Mostar, 4 de abril de 2012. Serbios, croatas y bosniacos rinden constantemente homenaje a los muertos españoles y mantienen el recuerdo de la presencia española.

Un ejemplo que no está valorado en su auténtica medida. Estos días el presidente del Gobierno español visitaba aquellas tierras y hemos visto el pobre homenaje que se ha llevado a cabo en la Plaza de España de Mostar ante el monumento a los soldados españoles muertos en aquellas tierras.

Los viajes de Estado se preparan con tiempo y cada acto se pacta con minucioso protocolo y acuerdos hasta en el más mínimo detalle. En este caso coinciden algunos importantes para el pueblo español y para sus Fuerzas Armadas como puede deducirse de lo expuesto. Tan importante que debería haberse desarrollado el homenaje a los soldados muertos con mayor realce por no decir mayor respeto.

La ausencia de la debida representación militar encabezada por la ministra de Defensa, Jefe de Estado Mayor de la Defensa y Jefe de Estado Mayor del Ejército junto a una Unidad de Honores desplazada al lugar hubiese sido lo adecuado para conmemorar los 30 años de aquella participación y haber rendido dignamente los honores debidos a aquellos 22 soldados españoles y al intérprete. El señor presidente se los ha quitado de encima. Fuera lo militar. Solo él.

Claro que la pobreza del homenaje tiene su explicación al ver que la cinta con la Bandera de España de la corona de flores depositada por el presidente del Gobierno de España ante el Monumento a los Caídos llevaba la inscripción «El presidente del Gobierno de España».

Era él, no España, ni los españoles. Él. Ahora queda claro. Era él y solo él. Homenaje a los soldados, pero con mínimo de soldados. Cubrir el expediente.

Faltan 3 meses para que se cumplan los 30 años exactos del inicio de aquella misión. La primera en todo, sobre todo en ejemplo.

Todavía estamos a tiempo para el merecido homenaje. En nombre de todos, en nombre de España entre cuyos símbolos representativos no está el presidente del Gobierno.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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2 agosto 2022

 

 

CUMPLIENDO. Rafael Dávila Álvarez

¡Vacaciones! ¿Merecidas? Ese es otro cantar…

No está España para muchas veleidades, pero no se preocupen: los irresponsables de no asumir su responsabilidad serán los primeros en ponerse el bañador y las chanclas. Quizá sea mejor. Mientras menos decisiones tomen en ese Consejo de Ministros más tranquilos estaremos.

El blog continúa. No queremos que las vacaciones nos separen; demasiados días sin sentir el calor de su proximidad que es lo que nos anima. El rumor de la colmena excita la inteligencia y las ganas de escribir, de denunciar, de convivir.

También necesitamos olvidar todo en algún momento, aunque sea breve, para reflexionar desde lo más profundo y descansar. Un descanso necesario como este de ahora, en versos de Pessoa:

No, no es cansancio…
es una cantidad de desilusión
que se me entraña en la especie del pensar,
es un domingo al revés
del sentimiento,
una vacación pasada en el abismo.
No, cansancio no es…

Por ello seguiremos publicando, pero alternaremos los artículos nuevos con otros publicados anteriormente en el blog y que además de haber tenido éxito de lectores sigan de actualidad. No faltaremos a la cita con todo aquello que sea noticia y requiera una reflexión. Aquí estaremos. Con todos ustedes.

Cumpliendo. Como debe ser. Aunque preferiríamos que alguno se quedase definitivamente en su lugar de vacaciones, esas que todos le pagamos, con o sin corbata, por la incertidumbre que supondrá un invierno más con este personaje que volverá a las andadas y que sustituyó la chaqueta y la corbata por algo como la chilaba, tan cómoda y fresquita.

Deseo a todos los que se lo merecen unas felices vacaciones.

¡Cumpliendo!

Rafael Dávila Álvarez 

31 julio 2022

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LAS BALAS DE RUFIÁN: ¿DE FOGUEO O MORTALES? Rafael Dávila Álvarez

— ¿Sabe qué son, señor presidente?, pronunció Rufián, con tono desafiante, dirigiéndose a Pedro Sánchez.

—Son balas que ha recogido mi compañera en la frontera de Ceuta y Melilla, con las que mataron a 37 personas.

Nunca han leído, pero fueron a la mejor escuela de la mentira en la que obtuvieron cátedra.

Paradoja de Epiménides: «Todos los cretenses son unos mentirosos».

Los falsos maestros, avisa San Pablo: «Los cretenses, siempre mentirosos, salvajes, glotones y perezosos».

En la Carrera de san Jerónimo hay un Palacio que vigilan dos leones (a uno le falta el saco escrotal dicen que por mentiroso). En el frontispicio hay un cartel que dice:

« ¡Mirad en manos de quiénes estáis! ¡¿De qué os quejáis?!».

Allí se dispara con pólvora del rey, que sería distinto y más eficaz el disparo si se lo pagase cada uno.

En ese lugar se practica el «todo gratis» y la pólvora te la sirven en bandeja. Como la cabeza del Bautista.

«Pídeme lo que quieras y te lo daré», contestaba Pedro ante el fuego cruzado.

«La cabeza…».

Con balas en los bolsillos se accede al Palacio que vigilan dos leones (uno sin bolsa escrotal, que dicen se la han robado) y se sale con ese olor a chamusquina inquisidora de quema de libros herejes y sus autores.

Ahora que vamos despacio, en todo, tan perdidos, vamos a contar mentiras, tralalá…

Nadie le ha preguntado al diputado rufián.

— ¿De dónde han salido esas balas?

— ¿Tenencia ilícita de pólvoras y explosivos en el Palacio de los leones?

—¿Nadie registra a los señores diputados, rufián o no?

— ¿Cómo y con qué autorización se ha introducido pólvora en el Palacio de la soberanía popular?

— ¡Ah! ¡Que son de fogueo! Con pólvora que hace pum y lleva la misma intención que una bala.

— ¿Entonces no: «Son balas que ha recogido mi compañera en la frontera de Ceuta y Melilla, con las que mataron a 37 personas».?

— ¿Pero no acusaba usted a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado…?

—Pídeme lo que quieras rufián. La cabeza si es necesario.

Cretenses. Paradoja.

Mentira. Falso. ¿Es así todo entre los representantes de la soberanía? ¿Engaños?

La gravedad de lo vivido entre pólvoras y polvos sería suficiente para abrir una seria investigación por diversas razones entre las que no es baladí la acusación hecha (matar a 37 personas) y la introducción de ese material en el Congreso.

Mentira acusadora, que utilizan a su capricho y nadie se da por aludido. Todos iguales.

Las balas dialécticas matan.

Se abrazan y desean feliz verano mientras dejan un tufillo a pólvora a punto de estallar. Ya lo hace España que arde. Hasta que explote. Por tanto rufián.

Todo le hemos dado a los que nada se merecen.

Rafael Dávila Álvarez

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19 julio 2022

 

 

 

LA ETA GOBIERNA ESPAÑA. POR SUS HECHOS LOS CONOCERÉIS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El terrorismo sigue siendo protagonista en España. Es tal el nivel alcanzado que ocupa las instituciones, el Gobierno, o facilita este al que lo preside. La ETA dirige y conduce la política en España. Terrorismo no es solo pistolas y bombas, sino que hay mucho más; las guerras no solo se hacen con misiles, sino que hay procedimientos más sutiles y aparentemente melifluos para hacer creer lo contrario de lo que está ocurriendo.

La guerra solo pretende una cosa: dominar la voluntad del enemigo e imponer la propia. En la guerra se enfrentan los ejércitos.

El terrorismo usa la traición y la cobardía para someter e imponer su voluntad. Son un atajo de cobardes constituidos en banda de pistoleros. Personalmente los he visto hacerse de todo encima mientras lloraban cobardemente cuando eran detenidos. Pero han vencido.

¿Cómo y por qué? Usted y yo lo sabemos, pero nos es más fácil mirar para otro lado. No es la primera vez que algo así ocurre en España.

No hay ETA política, ni militar, ni político-militar, no hay nada de eso, solo una panda de asesinos dirigidos, teledirigidos por la peor calaña de políticos que ha dado la tierra y que esperaban su oportunidad para recoger el fruto del asesinato.

El terrorismo de la ETA ha logrado su objetivo: imponer su voluntad y someter a su enemigo que era España y los españoles. Para ello ha asesinado a cerca de 1000 inocentes, pero eso está ya olvidado y su premio es mostrado como la cabeza del enemigo ensartada en la lanza: «Euskadi y España son países libres». Iba como una bala hacia su objetivo. Estaba pensado y muy consensuado.

La ofensa está hecha y el mensaje ha salido con más fuerza que la última de sus balas. Objetivo alcanzado.

El procedimiento de las pistolas y la bomba, del ataque por la espalda, ha dado resultado.

Las víctimas llevan camino de ser culpables. Así parecía en el homenaje a Miguel Ángel Blanco cuando entre el descaro de las alianzas interesadas para mantener el puesto —el personaje lo llama diálogo — se apuntalaba, delante del Rey de todos los españoles, la nueva ley hecha para ellos y por ellos.

Ni siquiera era un armisticio, era la firma de la derrota incondicional de España a los terroristas.

No le den más vueltas.

Sin duda la política no debe judicializarse, pero aún es más importante que lo judicial recuerde aquella sentencia del Tribunal Constitucional amañado para acabar con el Tribunal Supremo y reconocer a la ETA.

Si lo recordamos todos empezaremos a explicarnos de donde venimos y a donde vamos.

Todo está consumado.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 julio 2022

¿QUÉ VAN A HACER LOS EJÉRCITOS CUANDO SE DESHONRE A SUS HÉROES? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¡Ay el Honor! Honor y valor son el barro con el que se construye al soldado. Se le destruye con un soplo de traición. Siempre es lo mismo entre los que hacen la guerra sin entender de virtud, sino de interés suyo y malvado.

El militar cuyo propio honor y espíritu no le estimulen a obrar siempre bien, vale muy poco para el servicio.

Así con esas estrellas guías de comportamiento entregaron su vida los soldados, y soldados eran todos los que con su virtud enriquecían a España y, aunque pobres, todo lo entregaban: el campesino, el embajador, el general o el recluta, el cardenal o el cura de la parroquia.

¡Ay España que traicionas a quienes te aman y abrazas a los que te traicionan!

Ya no es España, esa no es España, sino lo que los traidores quieren que sea. Por ahora mandan.

Los Ejércitos de España hablaron después de ver tantas vidas entregadas a cambio de nada. Se les debía todo y nada les fue dado. Una condecoración para el pecho, mejor para su tumba. Sin título heredado; que llegue el olvido una vez enterrado el héroe.

Laureados y Medallas Militares olvidados. El título se lo tragó la tumba, bajo la tierra húmeda. Inorgánico.

La Real y Militar Orden de San Fernando se muere —¿no ha muerto ya?— y no por la edad sino por la Ley. La matan por la espalda.

Una Orden cuya misión principal es conservar los historiales que custodia: los del valor y el honor. Son las virtudes por las que te examinan para entrar en ella, pero los examinadores ya no se atreven ni saben. Se murieron los héroes y se borraron sus nombres; nadie parece haber recibido la herencia.

Ya no queda ningún Laureado ni Medalla Militar con vida ni tampoco parece que haya nadie dispuesto a abrir un expediente. El heroísmo se lo otorgan otros.

Es misión de la Real y Militar Orden conservar su recuerdo y ejemplo. Todos estarán y deben estar presentes, siempre, en esa institución cuya misión no es solo administrativa sino mucho más importante: espiritual. Porque son los héroes de España, y España se debe a sus héroes, sin más, sin preguntar, sin analizar más allá del valor y el honor, lo que la historia concedió al que su vida como héroe le entregó.

Ahora se abre un gran interrogante. En la Guerra Civil se concedieron alrededor de 70 Laureadas Individuales y 1214 Medallas Militares Individuales. A esos números hay que sumar los de Laureadas y Medallas Militares Colectivas que lucen las banderas de las unidades que las obtuvieron, aunque muchas de ellas han desaparecido y, lo que aún es peor, sus historiales duermen en la oscuridad de la historia olvidada con alevosía.

¿Qué se va a hacer con esas banderas, con esos hombres, con esos héroes a los que la Ley -con vileza llamada Memoria Democrática-camino de aprobarse? ¿Tendremos que desenterrarlos, llevarlos a otras tierras, retirarles el honor y traicionar a la Historia?

Por la tibieza de muchos y la maldad de unos pocos, algunos uniformados, se han borrado nombres de héroes de las calles, de los Regimientos y retirado de las efemérides sus acciones ¿Por qué? ¿Qué calificación le da la ley a esos hechos? ¿Qué calificación le da la Asamblea de la Real y Militar Orden?

¿Habrá que destruir sus historiales? ¿Desprender de las banderas las corbatas Laureadas? ¿Borrar de la historia militar a miles de héroes?

Son cerca de dos mil expedientes de los héroes de España. ¿Qué va a pasar con ellos a raíz de la nueva ley camino de aprobación?

Guardo con fervor, como ejemplo y honor, con devoción, la Medalla Militar Individual de mi padre ganada en Ciempozuelos al frente de una Sección de Regulares, la unidad más condecorada del Ejército español.

Nunca me habló de aquello y tuve que enterarme de lo que protagonizó leyendo a hurtadillas su hoja de servicios. Nunca hablé con mi padre de la Guerra Civil porque me decía que aquello había que olvidarlo y seguir caminando. Pero yo leía su acción, con fervor, sin rencor, sin enemigo al que señalar porque una bala le llevó al depósito de cadáveres de donde un milagroso médico le recuperó.

No hay rencor en mis palabras. Ni siquiera para los que pretenden revivir aquello que nos ancló en el dolor y el enfrentamiento.

Si la historia se escribe o se relata con rencor, no es historia sino dolor. Y dolor es lo que siento al ver como un viento inoportuno, presagio de otros males, se levanta en España dejando al descubierto heridas pasadas.

Los campos, aquellos de la guerra, están ahora sobrecogedoramente solitarios. Allí han quedado los de un bando y los del otro. En el fondo eran los mismos, en un bando y en el otro.

Dejad que los héroes, de uno y otro lado, todos, permanezcan con honor y el merecido respeto; y se les recuerde sobre el campo de batalla. Allí estarán sus historiales, en la tierra ardiente que ahora brota de plenitud. No habrá ley que impida recordar lo que en esas soledades ocurrió. Soledades que nadie tiene derecho a emponzoñar.

«Espera, traidor, que no te valdrán trazas, estratagemas, embustes ni encantamientos para librarte de mis manos».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

11 julio 2022

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EL HONOR DE UN GUARDIA CIVIL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Pedro Alfonso Casado, el teniente coronel de la Guardia Civil jefe de la Unidad Especial de Intervención, fue asesinado mientras el deber y el honor le llevaban hasta el primer puesto de máximo riesgo, donde solo es la muerte quien contigo dialoga.

No es un lugar donde pueda estar cualquiera, sino que además de unas cualidades precisas fruto de la formación y muchas horas de estudio se requiere un sólido carácter forjado en la virtud, asignaturas difíciles de aprobar y de las que la Guardia Civil hace gala, historia de servicio al que nadie puede sino saludar y agradecer. Que todavía en España está el honor de servir y dar la vida sin el más mínimo alboroto ni exhibiciones.

Por eso es que hoy escriba despacio, con la humildad que exigía mi teniente coronel Pedro Alfonso Casado, Jefe de la U.E.I., a sus hombres y de lo que él era ejemplo.

Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir y no hay más. Todo lo grande, lo sublime y fuera del alcance de casi todos es así de sencillo: se hace y se sigue de frente sin engordar en la vanidad que empequeñece al hombre.

Pedro Alfonso Casado. Sé de quién hablo y solo pido una oración y que él nos anime y ayude desde arriba a seguir su ejemplo.

Porque él era un Guardia Civil entero, sin recorte alguno, un hombre de Patria que entendía el servicio como un lugar donde o se ayuda al prójimo o no es servicio, donde se arriesga o no es servicio, donde se ama a la dureza y al sacrificio, o no hay servicio, donde haces lo que haces por tu querida España, los españoles, por la Guardia Civil, por tus guardias, o no hay ni servicio ni nada.

Era un joven y brillante jefe de la Guardia Civil. Tenía que haber sido de otra manera, pero en este caso la Virgen del Pilar le ha abierto hueco en el Cielo. No lloréis ni sufráis porque él está con Ella, con sus guardias y su sentido del servicio.

Su familia lo entiende, sus guardias también, a pesar de la dureza del momento, de la insoportable ausencia.

Pero mi teniente coronel no se ha ido. El ejemplo impresiona cuando las cosas ocurren de esta forma tan dura de asimilar y uno piensa que mientras haya hombres de esta talla moral, de esta entrega y amor a su trabajo, con ese sentido del deber, podemos caminar tranquilos y soñar en paz y armonía.

Hay hombres que nos dan ejemplo con su bondad y sacrificio.

No tenemos más remedio que hacer lo que esté en nuestras manos para seguirles y alcanzar un mínimo de su altura moral.

Gracias mi teniente coronel por tu servicio y ejemplo.

Instituto gloria a ti por tu honor quiero vivir: hoy en uno de tus buenos hombres.

¡Viva honrada la Guardia Civil!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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7 julio 2022

DESPUÉS DE LA SANGRE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Mientras una feroz guerra asola los campos de Europa.

Mientras nadie entiende el porqué de esta guerra.

Mientras Europa se diluye en una mala historia, en su mala memoria invadida desde el oeste primero, luego desde el este, ahora a la espera del sur. Bajarán desde el norte…

Mientras Europa se introduce en el relativismo moral, todo vale, y admite todo, hasta su suicidio, y predica que lo malo es lo bueno y que la libertad es todo. Menos matar todo vale.

Mientras Europa aumenta el número de sus víctimas que caen a diario en su trampantojo y llega el verano de playas, piscina y montañita, como si aquí nada pasase.

Mientras los impresentables líderes europeos (nunca los hubo peores) provocan una guerra interna y nos hacen prisioneros de su voluntad, peor que misiles entrando por nuestra ventana. Acaban con la libertad y deshacen el orden, la cultura y la alegría (excepto para sus juergas) de las que ninguno da cuenta.

Mientras todo esto ocurre se da un hecho insólito: aparece la España guerrera junto a la de las pistolas en la nuca. El presidente se pone el casco de guerra y le da la mano a la ley de enfrentamiento entre españoles que reaviva, entre otros, a los asesinos de la ETA.

Mientras nos hundimos en la incultura, la zafiedad, el malhumor, la mala educación, la grosería y lo maloliente, España se mete en la peor de sus traiciones.

La nueva Ley que está en vías de aprobación tiene un único significado: los terroristas nos van a juzgar. A vivos y muertos. Los que tenemos familiares víctimas de estas alimañas vamos a ser señalados de nuevo porque las alimañas mandan.

Eso ocurre hoy en España: las alimañas se han hecho con el poder.

Aquí lo que hoy mejor se entiende es esa palabra: traición.

Aunque elegiría otra palabra para definir la situación. Busquen, empieza por eme mejor y la pista es su tercera acepción en el Diccionario de la RAE: «Hecho o situación que repugnan». Pues eso: una eme. También vale para decir que una eme es: «Persona despreciable».

Yo voy a ver como legalmente lucho contra la eme o me doy de baja de la eme y puedo enfrentarme a ella con descaro y si es necesario con algo más, incluida la máscara contra agresivos NBQ (legales).

La Ley de Memoria Democrática sale adelante.

¿Por qué? Gracias a la eme.

«EH Bildu ha capitalizado el grueso del trámite hasta tal punto que la Exposición de Motivos de la norma reconoce a los miembros de ETA perseguidos en democracia, ya vigente en la actual Constitución, como víctimas indemnizables por su lucha por la consolidación de la democracia, los derechos fundamentales y los valores democráticos».

Hete ahí la eme que ha salido de la Moncloa. Lo indigerible, progresistas, lo moderno y europeo, que la guerra siga, que suenen los cañones, que los inútiles, o peor, malvados, sigan gobernando, que nos juzguen y que las pistolas al fin se levanten victoriosas.

Señores ¡Hasta siempre! La guerra no ha terminado. Acaba de empezar en la M. Después de la sangre.

Por muchos miles de millones que den al Presupuesto de Defensa nunca habrá dinero para defendernos de esto(s).

Puede que por ahí fuera hayan engañado a muchos, pero aquí dentro nos conocemos muy bien.

¿De qué lado está usted?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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6 julio 2022