GABRIEL ALBIAC EN EL DEBATE. SABIDURÍA.

Gabriel Albiac

El maestro y amigo Gabriel Albiac inicia su andadura en El Debate y es bueno que lo sepamos, que reconozcamos donde está la sabiduría en tiempos de zozobra.

Un remanso de paz es saber y aprender con alguien que definiría como la honradez intelectual y un alma bondadosa, quizá demasiado y eso que vivimos en un mundo en el que nunca sobra la bondad.

En el libro Historia del arte de la guerra el Mariscal Montgomery relata el siguiente episodio:

En la guerra civil norteamericana el general Lee conservó la devoción de su ejército a pesar de haber perdido. Wavell escribió de Lee: «Posiblemente fue demasiado caballero para el áspero negocio de la guerra» .

Estamos ante un caballero de la sabiduría. Aunque sea áspera la guerra que nos rodea hay que mantenerse y cumplir cada uno con su deber.

Estamos por aprender.

EL QUE CUENTA LAS SÍLABAS GABRIEL ALBIAC
En el curso del tiempo
El que hoy comienza aquí a escribir ha navegado un tiempo tormentoso. Como todos los tiempos de los hombres. Y ha tenido el privilegio de poder observarlo
«Yo, que tantos he sido…». Borges pone la confesión en labios de un apócrifo poeta del siglo XVI, para poder hablar de ese sí mismo que la elegancia impide explicitar. Logra, con ello, dar voz a un desasosiego que lo hermana con el griego que inventó la palabra «filósofo»: el efesio Heráclito. Y, acogido a su tutela, afronta lo más difícil de decir: que no somos más que tiempo; y que, en ese torrente, nunca se nos permitirá volver al instante legendario en el que el río de la vida nos deslumbró por primera vez con su violencia. Nada, absolutamente nada, retorna en el tiempo. San Agustín sabe que es ése el único imposible metafísico: el de hacer que lo que fue no haya sido. Y, entre San Agustín y Borges, Quevedo: «Soy un fue, y un será, y un es cansado»; un animal perdido en el laberinto de sus tiempos verbales.
A mí, de ese modo no previsto en que suceden las cosas serias, me resonó en la memoria, hace unos días, el verso borgiano, cuando Bieito Rubido, con la benevolencia que es en él naturaleza, me ofreció este lugar que hoy inauguro en El Debate. Desde él, proseguiré la ininterrumpida charla con los amigos, en conversación con los cuales se gestaron mis columnas de los últimos catorce años: los tiempos de un señorial ABC, que queda en mi recuerdo como la más feliz experiencia de mi aventura periodística. Me empecinaré en preservar ese diálogo. Por encima de todo. Con los amigos, con los lectores. Y en hacer de esa amistad fuente de escritura. Y, en esa continuidad, tal vez me sea dado rastrear huellas de los tantos con los que fui revestido por el torrente que talló mi rostro y mis afectos.
Una vieja historia de amor se teje entre amistad e inteligencia: los griegos la llamaron «filosofía». «Amistad con el saber» es su traducción más propia en castellano. La gran literatura apostó todo a ese envite. Rutebeuf, Montaigne, Spinoza… Y, antes que todos, el Aristóteles que asienta el horizonte de una ética que es esta misma que hoy seguimos persiguiendo: la que debe saber que «la amistad perfecta es la de aquellos que se asemejan en virtud».
El que hoy comienza aquí a escribir ha navegado un tiempo tormentoso. Como todos los tiempos de los hombres. Y ha tenido el privilegio de poder observarlo. Siempre a través de los libros: que es la única manera de arrebatar las cosas a su primordial caos, para plegarlas a los tenues algoritmos de un pensar, el nuestro, tan, tan, tan precario. Quise anotar algo de eso. Se me dio el privilegio de hacerlo regularmente ante aquellos hacia los que me impuse observar siempre un inviolable respeto: porque es nada un escritor que escribe para nadie. Van ya más de treinta años de asomarme a esa ventana, cuyo otro lado nunca le es dado ver al columnista. El desasosiego que paralizaba al joven de entonces no ha hecho más que crecer. Hoy sé que no se escribe inocentemente. Que hay consecuencias en toda línea, en cada palabra. Y que nadie, absolutamente nadie, puede estar del todo seguro de no equivocarse. Pero apuesta. Con aquel desasosiego que hace tan íntimo a Pascal: apostar es inevitable; e inevitablemente inseguro.
Puede que, en algunas de esas vidas que dejé atrás, me haya soñado épico. Sé ahora, como lo sabía Borges, que el destino de un hombre se juega en el lírico abrigo de su biblioteca. Desde allí seguiré escribiendo. Mientras sepa. Sin pretensión de cambiar nada ya, a no ser ciertos tenues matices en la sintaxis. A esa melancolía del poeta bonaerense acogeré mis columnas. Y a su serena añoranza: «no haber caído, / como otros de mi sangre, / en la batalla. / Ser en la vana noche / el que cuenta las sílabas».
Gabriel Albiac
Blog: generaldavila.com
El Debate 4 julio 2022

LOS PODERES OSCUROS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El presidente del Gobierno del Reino de España algo debe de haber oído o, quizá, ha sido un rumor a sus espaldas del ministro de Exteriores que es el mejor sonido del gobierno. Como una ola contra las rocas, un mirlo en primavera o la llegada del cuco que obliga a proteger el nido, pero avisa antes con su canto. El cuco pone los huevos en nidos ajenos: doce por lo menos. Cu-cu.

En el Centro Nacional de Inteligencia hay absoluto silencio y ya nadie pone huevos, que luego te encuentras el del cuco y al romper el cascarón echa al resto de los polluelos del nido para alimentarse él. Nadie, y eso que se han agarrado al cable, pero ya no lleva corriente, que están las eléctricas por las nubes. Se lo ha llevado todo.

Silencio; y mientras vivimos la resaca de la OTAN, el presidente del Gobierno dice que «los poderes oscuros» no van a poder con él.

Silencio en los medios, absoluto, tenebroso, preocupante. Nadie se atreve a la menor crítica de la labor internacional de Pedro Sánchez. Les espero a ustedes y a los medios en octubre-diciembre.

Todo está controlado. Guerra y paz.

En ocasiones noto que el (los) poder(es) oscuro(s) me siguen y persiguen. Como si tuviese dos sombras.

La oscura y poderosa sombra me dijo su nombre: Nadie. Y he clamado por todas parte que Nadie me sigue y persigue. Debe ser muy común porque me han tomado por loco. ¿Nadie?

Ahora cuando el presidente dice que existe ese poder oscuro es cuando me doy cuenta de mi cordura y equilibrio para analizar lo que nos rodea. Estoy contento, aunque perseguido, como el señor presidente del Gobierno del Reino de España. Yo miraría por los exteriores.

Albar es el espino, y la sabina, y uno de nuestro más bellos romances

De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar;
della naciera una garza,
dél un fuerte gavilán
juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan a la par.

Miren al cielo: garza y gavilán.

Nadie era su nombre, y el guerrero Sánchez se coloca el casco con un penacho de plumas rojas como Pedro el Grande en la pintura de Jean-Marc Nattier.

Todo esto al ser un misterio nunca sabremos la verdad. Por ello les vuelvo a contar el cuento de Borges que tiene moraleja, para el que quiera ser una garza y también para el que prefiera ser gavilán. El cuco está reservado para los que ponen huevos en nido ajeno.

«Un rey de las islas de Babilonia construyó un laberinto de tales características que el que en él entraba se perdía. Irremediablemente. Esta obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Vino a su corte un rey de los árabes y para hacerle burla lo hizo penetrar en el laberinto donde vagó perdido y tuvo que implorar socorro. Cuando le liberaron no se quejó, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía un laberinto mejor que algún día se lo haría conocer. A su regreso reunió a sus capitanes y alcaides y estragó los reinos de Babilonia, derribó sus castillos e hizo cautivo al rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Después de cabalgar tres días le dijo: «¡Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso. Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed».

En el desierto el sol brilla, pero la oscuridad es mayor que en ningún otro lugar de la tierra.

No hay mayor poder oscuro: la soledad. Sobre todo cuando es todo un pueblo el que te abandona amarrado encima de un camello.

En ocasiones cuando apago el ordenador noto al poder oscuro porque al volver a encenderlo y leer lo escrito la noche anterior resulta que es distinto, que alguien ha movido las letras y el texto dice lo que yo no digo.

Ya me han avisado varias veces, así que si ustedes me leen no piensen que siempre soy yo el que ha escrito esas cosas, que a veces no y a veces sí.

Es por eso que hoy no firmo, porque las letras se han enredado y a lo mejor ustedes entienden cosa distintas y no estoy para líos.

El poder oscuro.

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4 julio 2022

 

 

 

LO EXTERIOR, LO MILITAR Y LO ECONÓMICO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si examinamos a fondo los interiores de los tres pilares que mantienen históricamente en pie a España comprobaremos nuestra ruina.

Los temblores que sentimos en el edificio son causados por la debilidad que muestran fruto del desinterés en su mantenimiento.

Son tres los sostenes del conjunto, interdependientes entre ellos y coronados por el símbolo de la unidad de todos los vecinos y estancias del edificio común: una bandera en el sitio preferente del edificio, un himno solemne que nos aúna y una Corona. Después el sustento: la política exterior, la política militar y la posición económica.

Pregunto al Embajador de muchos años de experiencia y honrado servicio a España desde los lugares más adecuados para, sin mirar nada, verlo todo.

Me dice.

—Sigo fascinado por la capacidad de despropósito de los señores Sánchez y Albares ( con una ayuda de Calviño) en la gestión de nuestra política exterior: contubernio con Marruecos, pifia extrema con Argelia, sumisión sin recompensa visible por ahora a Washington, promesas estafadas a Ucrania, disparatada hostilidad a Rusia, irrelevancia en los niveles decisorios de la UE, pérdida de presencia en Iberoamérica, Castro chavismo trasnochado, irrelevancia creciente, a diferencia de otros europeos, en China y Japón. No es lo más brillante que tenemos, créeme.

Pregunto al soldado curtido en moquetas y alambradas, que ha visto pasar por los ejércitos a Atila con los unos y los otros. Empieza y termina.

—Nos predican que los ejércitos son externos a España y que por lo tanto con el presupuesto mínimo imprescindible para que parezca que sí pero no. Que aquí, en nuestro corazón de España, sólo si se desborda el río, el mar o el cielo, la tierra o el fuego, entonces aplaudimos su intervención. Si no es así ni para desfilar.

Que el sur fronterizo—donde le aprieto— ya está cuidado por el señor ministro del Interior y por el de Exteriores cuyos nombres son los que son, juez y parte, con bon juicio y bona parte.

Insisto en preguntarle por eso de la OTAN, la guerra y la «Cumbre de la Brújula Estratégica» y dice que la culpa de todo — adoctrinan desde La Moncloa— es de Putín y eso debe hacérsele entender a la tropa y que esté dispuesta a seguir —por culpa de Putín— con los sueldos que tienen y la gasolina que no tienen. Vuelen o naveguen, se tiren por los terraplenes, se revuelque por la tierra o enciendan los carros de combate y disparen con los cañones, que no lo hagan hasta el 2035 que, junto al programa 2030, completará el todo, es decir que será cuando ya no sea.

No entiendo nada, que de eso se trata en términos militares, y se les entretiene mucho con los planeamientos que nunca llega el año que hay que ejecutarlos porque en la milicia hay una palabra muy bonita que todos repiten: obsoleto. Nunca se actualiza.

Con lo económico me pierdo porque es obvio lo bien que va todo. Busco al economista, empresario, autónomo o al que sabe de esto de la economía y, como no lo encuentro, me lo encuentro solo y desamparado.

Está en todas partes, con los ricos y con los pobres, con los listos y con los tontos, con mayores y menores, buenos y malos, no veo a nadie contento y contando las monedas como el tío Gilito.

Nuestra riqueza se limitaba a bienes heredados y hemos dilapidado la herencia. No queda nada.

Me voy debajo del puente a llorar mi soledad y allí están los barreneros poniendo el último cartucho de dinamita sobre el pilar del puente que nos unía a España.

Menos mal que hemos cambiado de tendencia y amanece por el sur.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 junio 2022

 

 

 

ARGELIA. USTED Y EL OTRO TIENEN LA CULPA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Usted y el otro

Es viernes y, al menos en mi blog, lo noto porque los lectores en fin de semana disminuyen y lo entiendo. Por ello no voy a alargarme para decir solo una cosa que todos sabemos: la gravedad de la ruptura de relaciones amistosas con Argelia. Era lo lógico, aunque aquí como no hay política exterior y la interior es francamente mejorable, nadie se alarma y el culpable, usted, sigue como si España fuese su cortijo por una sola razón: se lo permitimos.

Me dirijo a usted. ¿Quién es usted?

El que debe una explicación a todos los españoles por tomar una decisión unilateral, errática y sobre todo incomprensible.

Este es el interrogante sobre usted: ¿por qué unilateralmente tomó la decisión sobre el Sahara sin consultar ni con su almohada?, ¿qué o quién le obligó a ello?

Por cierto si ese señor de la oposición ha lanzado en un tuit una velada y notable acusación es que sabe algo. Es decir que si entre los políticos saben contestar a los interrogantes mejor sería que no jueguen con nuestra economía e intereses y hablen alto y claro.

La gravedad del asunto afecta España prioritariamente y a Europa, ambas por la retaguardia y el flanco. ¿Europa sabe sabe algo más de lo que nosotros sabemos?

No somos tontos, aunque lo parecemos por soportar el trato que recibimos de usted.

Me dirijo a usted para pedirle que dimita y se lleve detrás a ese que dice ser de exteriores, le llamaremos el otro; sin duda su juego debería ser fuera del campo de la diplomacia, exterior a ella.

Termino.

¿Queremos saber la razón o razones que llevaron a «usted» a tomar la decisión que tomó sobre el Sahara sin consultar con nadie?, ¿forzado por algo?

Díganos usted que es ese algo.

Acabaremos diciéndolo, aunque usted no quiera decirlo.

Seguro que por ahí alguien lo sabe y ya lo está contando. Las alarmas han saltado.

Pillados entre dos fuegos. En guardia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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10 junio 2022

TODO POR LA PATRIA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

TODO POR LA PATRIA

¿Recuerdan el lema? Todavía puede verse en algún acuertelamiento de las Fuerzas Armadas o casa cuartel de la Guardia Civil. No sé cuanto durará, ya ha habido intentos desde dentro para retirarlo. Para un militar el concepto de patria no es complicado. Incluso al margen del sentimiento, que es profundo, legalmente no hay mucho que opinar y sí mucho que cumplir. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Está claro. No hay para un soldado más patria que España, como no hay para la Constitución española otra patria que no sea la Nación española.

Como decíamos, legalmente hay poco que hablar; la Constitución, la ley orgánica de la Defensa Nacional, la de carrera militar, la ley orgánica de derechos y deberes junto a las Reales Ordenanzas son tan claras como contundentes en la misión asignada a las Fuerzas Armadas. «Garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional… Su disposición permanente para defender España…Guardar y hacer guardar la Constitución…Cumplimiento de los preceptos contenidos en la misma». No lo han escrito los militares y lo aprobaron los españoles. No caben opiniones ni interpretaciones, ni tampoco alarmismos fuera de lugar que sólo pretenden desviar la  atención y ocultar las malas intenciones con la tinta de la insidia. Aquí nadie actúa con su individual criterio sino con el estricto cumplimiento de la ley. Se mueven los soldados en una ejemplar neutralidad política y pública. Mientras otros viven anclados a un pasado de rencores, ellos han realizado un ejemplar trabajo por España y la democracia. Dentro y fuera, con su trabajo silencioso e incluso con su vida, y no es justo que nadie ponga en duda su neutralidad, disciplina, honradez, sacrificio y amor a la patria, es decir a España. El cumplimiento estricto de la ley no significa que no haya preocupación entre los militares. La hay, pero no es otra que la que tienen millones de españoles que no quieren que se rompan siglos de historia, de sentimientos y trabajo en común que han logrado una gran Nación, la española. Parece intencionado aprovechar los momentos de crisis de valores y debilidad económica para crear tensión interna y debilitar nuestras fuerzas.Todo Por la Patria

Sí, «Todo por la Patria», la común e indivisible de todos los españoles y no todo por la tapia como pretenden los caprichos de unos y permite la dejadez de otros. La ley es igual para todos y está para cumplirla y hacerla cumplir. La ley y la igualdad, la justicia es el fundamento primero de la cohesión nacional. Para un soldado está claro el concepto de patria, España, desde el sentimiento y desde la ley.

 

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

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8 junio 2022

 

LA REINA DE INGLATERRA. Rafael Dávila ÁLVAREZ. General de División (R.)

Hemos asistido estos días al jubileo de platino de La reina Isabel II, de 96 años, que celebra sus 70 años en el trono, la monarca británica que más tiempo ha permanecido como jefe de Estado en la historia del Reino Unido.

Tuve la ocasión de asistir hace algunos años, invitado por la Household Division, a la Trooping the Colour que conmemora una ceremonia en el campo de batalla antes de entrar en combate y que se celebra desde 1748, y ahora también con ocasión del cumpleaños oficial de la reina.

Tengo que reconocer que me impresionó aquel desfile por su precisión, evoluciones y perfección hasta en el más mínimo detalle. Un ejército que escenifica ese recuerdo de esta manera está diciendo muchas cosas, pero entre soldados entendemos que sobre todo está mostrando que es un gran ejército.

Esta ceremonia presidida por la Reina cuenta y ha contado como unos de los actos centrales del emotivo homenaje de un pueblo a su Corona.

¡Enhorabuena! y me descubro ante ese sentido de nación y unidad alrededor de la Corona y de su historia.

El Reino Unido se ha ido del proyecto económico de Europa y creo que también de su proyecto de unidad. No entiendo muy bien las razones, pero es indudable que ellos tienen puesta su proa para cruzar el Atlántico y la popa se la enseñan a Europa.

Como diría un castizo «van a lo suyo» que puede que no coincida con lo nuestro y sean más o menos amigos de unos u otros en función de sus intereses. La educación es atlántica, no griega ni latina, pero Europa después de tanta historia habla inglés, que la cosa tiene su enjundia.

El Reino Unido nos ha puesto la popa, pero aquí todos hablan su idioma, por la proa y por el otro sitio.

Cuando Obama, ¿lo recuerdan? visitaba el Reino Unido, su más leal compañero, visitó en el Palacio de Kensington a los duques de Cambridge y hubo un  momento, quedó reflejado en la fotografía, en el que  conversaba con el príncipe Jorge adoptando la posición de cuclillas para ponerse a la altura del pequeño heredero.

En la misma postura vimos a su padre en el desfile aéreo de la Real Fuerza Aérea Británica con motivo del 90 cumpleaños de la Soberana. El príncipe, de uniforme, desde esa paternal y tierna actitud, le explicaba a su hijo las acrobacias de los aviones de combate. La Reina al ver esa imagen tan tierna del heredero de la Corona arrodillado ante su hijo reaccionó con la misma ternura.

Stand up William! Fue la airada reacción de la Reina Isabel II al ver al príncipe heredero de cuclillas.

Se lo tuvieron que explicar a la Soberana y no debió entenderlo. Yo tampoco.

La postura del presidente Obama y del príncipe Williams no era caprichosa. Se trata de la ‹‹Escucha Activa››, método de enseñanza estadounidense que se reduce a situarnos a la altura visual de los niños para que entiendan y les entendamos. Método que ahora se estila en muchos domicilios y claro se impuso en el de los príncipes herederos al trono del Reino Unido.

A la Reina la educaron de manera más rígida, mejor o peor no lo sé. Ella puede hablar por sus hechos, el resto tendrá que esperar a crecer y ponerse a su altura; porque la Reina no se va a arrodillar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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7 junio 2022

IGNACIO ECHEVERRÍA EL HÉROE DEL MONOPATÍN. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Se cumplen cinco años de los atentados de Londres donde murieron ocho personas (además de los tres terroristas abatidos por la policía) y, al menos, 48 resultaron heridas. Fue en el Puente de Londres y el cercano mercado gastronómico de Borough.

Un joven español Ignacio Echevarría respondió a la barbarie terrorista con el sentido más profundo que tiene la existencia del ser humano, dar la vida por los demás. Hemos escrito muchas veces en este blog las razones que llevan a sentir, recitar y vivir hasta sus últimas consecuencias aquel espíritu de los legionarios: ‹‹Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos››. Es el Espíritu de Compañerismo.

Eso llevaba en su corazón Ignacio, el desprendimiento, darlo todo por los demás, lo llevaba aprendido de una familia ejemplar, bondadosa y con fe infinita en el más allá y en el camino de los hombres hacia la vida eterna: la muerte no es el final.

Escuchaba hace unos día a su padre Joaquín Echeverría en esRadio en el programa La noche de los catedráticos que dirige Dieter Brandau con Gabriel Albiac, Agapito Maestre y José Luis Garci. Mereció la pena escuchar su testimonio de amor y responsabilidad, cómo este padre, dolorido hondamente por la muerte de su hijo, sigue luchando para que su vida no se quede en una muerte estéril, sino que sirva para agitar los corazones ante tanta necesidad de unos para otros como tenemos en estos difíciles tiempos de insolidaridad.

Oírle hablar con la humildad que lo hacía en un mensaje de verdadero valor humano fue consolador. Un aprendizaje necesario que debemos transmitir.

«Heroísmo es una buena conducta llevada extremos». «Cuando estás convencido de la obligación moral de actuar». «Respetarse a sí mismo». «Cánones de la decencia, mejorarse, no agacharte, no huir ni esconderte…».

No hay que decir mucho más. Pocas palabras y una eterna lección que cada día olvidamos. Si todos viviésemos el compromiso de la entrega a los demás sin importarnos más allá de nosotros mismos no seríamos héroes, que es algo menos importante. Seríamos santos.

La parroquia Nuestra Señora de la Visitación (Comunidad de Murcia, 1), de Las Rozas, acogerá el miércoles 8 de junio, a las 19:30 horas, una solemne Eucaristía presidida por monseñor Juan Antonio Martínez Camino, SJ, obispo auxiliar de Madrid. Una Misa que será aplicada en recuerdo del 5º aniversario de la entrega de la vida de Ignacio Echeverría para salvar la de otros.

Ignacio Echeverría no nos abandonaste y no te abandonaremos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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3 junio 2022

TENIENTE CORONEL VALENZUELA. EL EJEMPLO LEGIONARIO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

‹‹Yo, modesto jefe del Ejército, aspiro a conservar este espíritu caballeresco de la Legión y cuento con vuestra cooperación para este fin.

Sigamos todos el ejemplo glorioso de los legionarios que vertieron su sangre por España y que supieron vencer a los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!››.

Así terminaba la primera Orden que el Teniente Coronel Valenzuela dictaba a la Legión. Se le había designado jefe del Tercio de extranjeros el día 15 de noviembre de 1922. Si difícil era ponerse al frente de aquellos hombres más lo era sustituir a su fundador y admirado jefe, el Teniente Coronel Millán-Astray. Delicada situación enrarecida por los enredos de la política. Actitud pasiva hacia el Protectorado, disminución de fuerzas. Abd el Krim que busca rematar su faena.

Junio de 1923. Tizzi Azza constituye la línea avanzada para apoyo de las operaciones de recuperación del territorio perdido en el Desastre de Annual. Es una posición clave y está asediada, amenazada con caer en manos rifeñas. De nuevo Melilla en peligro. No se puede ceder un palmo de terreno.

Suena la voz: ¡A mí la Legión! y avanzan la I, II, y IV Banderas de la Legión. Lo hacen sin preparación artillera, amparadas únicamente por los espíritus de combate y compañerismo. Va mandada por un nuevo jefe, el Teniente Coronel Rafael Valenzuela y Urzáiz. Es su primer combate al frente de los legionarios.

-¿Cómo podré yo sustituir a Pepe Millán?, se preguntaba Valenzuela.

Los barrancos llenos de enemigo. El denso fuego paraliza el avance y se convierte en una hoz de muerte. No pueden detenerse. No deben hacerlo. El enemigo, bien protegido, parece invisible. Hay que buscarle ¡a la bayoneta! Es el momento del jefe, del impulso. Valenzuela se da cuenta y se pone al frente de sus hombres arengando con su ejemplo. No van a morir fusilados. Si mueren lo harán como dicta su Credo. Todos los legionarios miran a su jefe. No hay duda, esto es la Legión: ¡Viva España! ¡Viva la Legión!

A pesar del ruido del combate los gritos suenan como un rugido sobrecogedor.

Tenía que morir un jefe de la Legión. Tenía que hacerlo al frente de sus legionarios. Estaba escrito en el Credo fundacional de estas tropas. Cuando se exige tanto, entregarlo todo, la enseñanza culmina con el ejemplo. Para mandar hombres en combate tienes que conducirlos, no empujarlos. Eso exige un compromiso que se aleja de los razonamientos vulgares. Se llama valor y honor, inseparables, vinculados al que manda y al que obedece. Si se pierden no se vuelven a recuperar ¡jamás! El que manda asume la responsabilidad del que obedece. Es responsable de la moral de victoria de sus hombres, del valor, la acometividad, la serenidad y el espíritu de lucha.

El valor militar describe una historia vinculada estrechamente al honor. Sin alardes, innecesarios. Cualquier combate puede terminar con la muerte. Por ello es necesario educar el valor que vence al miedo a morir.

Valenzuela asume el Credo legionario hasta la muerte. Con ella, se empieza a entender el significado de sus espíritus.

Acaba el combate. Entra el convoy en Tizzi Azza. Abd el Krim hace proposiciones de paz. Melilla de nuevo respira. Valenzuela no. Tampoco lo hacen sus legionarios con él muertos.

Han muerto por todo ello, por Melilla, por España. Como manda la Legión.

‹‹Yo, modesto jefe del Ejército, aspiro a conservar este espíritu caballeresco de la Legión y cuento con vuestra cooperación para este fin.

Sigamos todos el ejemplo glorioso de los legionarios que vertieron su sangre por España y que supieron vencer a los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!››.

Así empezaba y terminaba la vida de un jefe de la Legión, el Teniente Coronel Rafael Valenzuela y Urzáiz. Ejemplo glorioso de los legionarios.

En su libro Arte del Buen Mandar Español el general Bermúdez de Castro nos cuenta una bella historia:

En cierta ocasión se encontraba el Tercio de Antonio Leiva, el mejor discípulo del Gran Capitán, pasando revista por el Veedor cuando a lo lejos se divisó un tropel de jinetes que se aproximaba.

-¡Es el Emperador!, gritaron los oficiales.

Los tambores y pífanos rompieron a tocar la Marcha Real.

Detuvo el Emperador su caballo, descabalgó de un salto y se incorporó a la cabeza de la primera compañía. Tomó un arcabuz y ordenó que empezase la Muestra. El Veedor, sorprendido, nombró al Emperador en voz alta:

-¡Su Majestad Don Carlos de Gante, Rey de las Españas, Emperador de Alemania!

Terció el Emperador su arcabuz, quitóse el sombrero y oyéndole todo el Tercio contestó:

-¡Presente y armado!

Desde aquel momento el Emperador quedó hecho primer soldado arcabucero de la 1ª Compañía del Tercio de Infantería de Milán. Su haber pasó a cobrarlo el soldado más viejo.

Ser soldado es una honra hasta para el Monarca. Un soldado es algo más que Caballero y solo exige el buen trato de la patria y la consideración que le da ceñir una espada.

El jefe debe ganarse la consideración de soldado y, si lo alcanza una bala o le hiere el acero, compartir su destino.

Ese es el ejemplo legionario: el de Valenzuela, un jefe de la Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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2 junio 2022

ROJOS Y AZULES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Eres más rojo que el capote de Cagancho», el Amapolo, o simplemente Fulanito el Rojo. Cosas así y de la otra manera que retrataban aquella época que parecía olvidada y que tuvo la resaca de que la cúpula militar fuese alcanzada por rojos y azules en una alternancia que ni las naciones otanistas se creían, pero guardaban la distancia por si acaso enrojecía el panorama. Claro que la mezcla de dos colores primarios como el rojo y el azul da como resultado un violeta feo y sucio. Ahora se entiende mejor el panorama del cuadro que lucimos en la pared presidencial de nuestra casa con ese efecto tan lúgubre y que nos arrincona a lo secundario.

En España siempre hubo tendencia al rojo porque se pensaba que eran los pobres, los perseguidos y porque el toro siempre embestía al trapo colorao y como el amarillo suavizaba la situación se ciñeron al capote de grana y oro. Nada de grana, nada de gualda, como corrigió D. Camilo, roja y amarilla, y rojos y azules nada tienen que ver con los colores de España, sino con otras cosas y menesteres que parecían olvidados hasta que los rojos dijeron «¡Hemos ganao, hemos ganao, el equipo colorao!» y querían ganar después de aquella goleada que pretenden resucitar para que el partido comience con el árbitro comprado.

El rojo gusta en España porque la gota de sangre hace al héroe y no las lágrimas que pretenden enrojecer como ella.

Cuando practicábamos la lucha de guerrillas los que llevaban el papel de guerrilleros lucían un brazalete rojo y las fuerzas convencionales azul.  Sería por la vida dura en el monte, la falta de cobijo y alimentos y su vida siempre huyendo; para los pueblos y lugareños los del brazalete rojo eran sus favoritos y todos querían lucir aquella prenda tan distinguida mezcla de bandolero, guerrillero o maquis como a algunos les recordaba. En uno de esos actos populares un sargento prendió en el brazo de un chiquillo unos de aquellos brazaletes rojos y sin el debido cuidado pinchó el bracito de niño de donde brotó un hilito rojo sin que aquel chaval pronunciase la más mínima queja. Gotas de héroe.

Somos en cualquier caso un poco contra el poder constituido y no atraen las tropas convencionales viviendo en sus campamentos, que comen en caliente y duermen en sus tiendas. No tienen el atractivo de los del brazalete rojo que Dios sabe dónde y cómo vivían. Como los jabalíes.

El último maquis que murió en España fue el Piloto, por allá en la Sierra de los Ancares donde vivió en los años sesenta y que nunca fue un maquis, sino más bien un bandolero que vivía y comía a costa de los robos, asaltos y del temor que infundía.

Todo le fue bien y la gente ni denunciaba ni iba contra nadie. Allá cada cual y ¡mientras no moleste más de la cuenta!

Hasta que se enfrento al cura y le prendió fuego. Eso sí que no. Por ahí no pasamos y a los pocos días el Piloto dejó de pilotar aquella vida que entre hombre y alimaña se había construido.

Tuve ocasión de ver un homenaje que se le rindió en Becerreá, por rojo, y organizado por los rojos de la zona y alguno llegado de Madrid que aprovechó para darle al pulpo o a la empanada y de postre sardinas asadas con cachelos después de una cachucha la noche anterior.

Pregunté en la zona por el personaje y ni los viejos del lugar sabían quiénes eran aquellos y jamás habían oído hablar del Piloto.

Pensé que estábamos como siempre: o la censura o la historia. La memoria histórica que resucita rojos por doquier y que en la España auténtica aún está a salvo de las mentiras. Cada vez menos.

Con los rojos ya se sabe: ganan ellos, unos pocos, pierdes tú, que somos casi todos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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30 mayo 2022

FERIA DEL LIBRO 2022. Rafael Dávila Álvarez

El Retiro está de fiesta con y para el libro. No sé el número de personas que por allí pasarán, pero es una enorme alegría ver que los libros congregan a tanta gente. Claro que para algunos, entre los que me incluyo, el deporte del libro requiere soledad y por tanto silencio, y sobre todo no verte con el paso cortado por largas colas de lectores en busca de la firma del escritor. Algo que tampoco me gusta por la sencilla razón que tengo infinidad de libros de segunda mano comprados por aquí y por allá con dedicatorias del autor a desconocidos nombres, seguro que también para el escritor, lo que me produce una enorme tristeza. Un libro abandonado siempre lo produce, pero más si está dedicado. La imaginación escribe su historia con cierta melancolía.

Feria del Libro. Tengo que encontrar uno del que me ha hablado un amigo. Me cuenta que ya ni recuerda las veces que lo ha leído. Aún no lo ha terminado. A pesar de haber llegado siempre al final sigue encima de su mesa y cada vez que lo abre para volver sobre él piensa que no es el mismo que había leído. Lo relee una y mil veces y nunca es el mismo. Nada. El mismo libro, pero distinto. Como si no lo hubiese jamás leído. Me lo recomienda, pero no me dice de lo que trata y además me confiesa que todo esto me lo cuenta por la amistad que tenemos, y que prefiere no darme muchas explicaciones. Es más, me dice que si algún día se encuentra con su autor, que no cree porque no va a la Feria del Libro, ni nada, le preguntaría:

-¿Es usted el que ha escrito el libro? Y seguro que él contestaría:

-¿Cuál de ellos?, porque he escrito muchos.

O puede que no me preguntase nada y sonriese. Sabe su limitación: escribirlos. Luego llegan a manos de los otros y ya son libros distintos. Ha escrito muchos libros, pero todos son un libro. No puedo decirles su nombre porque sé que no me van a hacer caso así que dejo a su inteligencia y perspicacia adivinarlo.

Mi amigo termina diciéndome que tiene el propósito de dejar una temporada su lectura a ver si así, cuando vuelva a hacerlo, sigue siendo otro libro. El caso es que él recuerda que una vez oyó a alguien decir que <<el libro que no soporta dos lecturas no merece ninguna>>, pero nunca oyó decir que un libro era todos los libros porque cada vez que lo leías era un libro distinto.

Al final nos hemos acordado de un nombre muy difícil y que es raro hacerlo: Terentianius Maurus. Decía Pro captu lectoris habent sua fata libelli, que significa algo parecido a que <<según la capacidad del lector, los libros tienen su destino>>. Que podría ser eso. El mismo libro, pero nosotros cada vez distintos.

Volveré a la Feria del Libro, aunque no encuentre el destinado para mí; tanta gente me incapacita a toparme con lo que ando buscando. Creo que es algo que nos pasa a casi todos.

Lo que me preocupa es recordar a Dante que parece ser que dejó escrito que no hay saber si no se guarda lo que se ha comprendido.

Dijo don Quijote << que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho>>. Mi amigo lleva toda la vida andando. Y leyendo, que es casi lo mismo. Ha hablado con muchos libros y preguntado por las razones de sus acciones y que cada vez le responden cosas distintas.

Será eso el saber que hay que guardar.

Por lo pronto les dejo de portada un recomendable libro La guerra civil en el norte escrito por este humilde general y que les rogaría se acerquen a preguntar por él y si les viene bien léanlo. El siguiente, y el que llegará después, ya están en marcha.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS 2022: 28 de Mayo HUESCA

1982-2022, CUARENTA AÑOS DE PARTICIPACIÓN ACTIVA EN LA OTAN

Mensaje de la Ministra de Defensa. Día de las Fuerzas Armadas 2022.

En 1978 se estableció El Día de las Fuerzas Armadas que debería coincidir con la festividad de San Fernando y celebrarse cada año con especial énfasis en una Capitanía General. Una parada militar y el homenaje a la Bandera de España serían los actos principales. El año 1987 se extendió la celebración a todo el territorio nacional quedando configurado el Día de las Fuerzas Armadas como una jornada de encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares.

En 1987 se aprobó una ley que establecía el 12 de octubre como “Día de la Fiesta Nacional” con la finalidad de recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos. Fue en 1997 cuando finalmente se ordenó el traslado a este día de los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas. El objetivo era dar realce a la conmemoración de la Fiesta Nacional logrando la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la Nación española. Esa es la razón del desfile militar que se celebra el 12 de octubre, que nada tiene que ver con el día de las Fuerzas Armadas. Recordemos que también hay una celebración de gran importancia para los Ejércitos, La Pascua Militar (6 de Enero), donde además de conmemorarse la toma de Menorca en 1782, se realiza un balance del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el que comienza.

Creo que es conveniente esta aclaración porque llega un momento en que se confunden las celebraciones como consecuencia de la afición ministerial a los cambios insustanciales a golpe de decreto. Suele ser que lo que unos ordenan otros lo desordenan y a sí vamos, de cambio en cambio y tiro porque me toca; mejor no entramos en detalles y limitémonos a dejar constancia del poco interés que hay en impulsar la cultura de defensa.

Si analizan la actual situación comprobarán que reina la confusión. El Día de la Fiesta Nacional nunca ha tenido el anunciado sentido histórico y cultural y el Día de las Fuerzas Armadas ha quedado relegado a algo pobre y alejado del respetuoso y brillante homenaje que se merecen los Ejércitos.

La milicia por definición es austeridad y sacrificio y no recordamos en nuestra historia reciente ningún periodo de opulencia en los ejércitos. La vida militar en España es una permanente historia de austeridad y sacrificio, de renuncias.

La situación es preocupante ya que vamos camino de convertir a las Fuerzas Armadas en inútil instrumento incapaz de cumplir la misión que la Nación les asigna. Recurrir a la conocida petición de «hacer más con menos» es una ofensa para los que lo dan todo y en cualquier circunstancia, hasta la vida.

En fin, con el Día de las Fuerzas Armadas se trata de rendir el merecido homenaje que los soldados merecen. También se busca el encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares, aunque a mi juicio esto no es labor de un día sino fruto del conocimiento diario y del mutuo respeto y compenetración, es decir, de una adecuada cultura de defensa enseñada desde la niñez aunque, como ya hemos dicho, aquí no se esté por la labor.

Hay mucho que celebrar. La mal llamada austeridad, la penuria, no debe empañar la celebración, relegando el homenaje a los soldados a una mera declaración de intenciones con una escasa participación o una selectiva participación que en definitiva es lo mismo

Decíamos que hay mucho que celebrar pero también mucho que agradecer a las Fuerzas Armadas. Dentro y fuera de España, a pesar de la poca credibilidad que ofrecemos por los escasos esfuerzos que este Gobierno hace por la misión Constitucional asignada a las Fuerzas Armadas, es decir por la unidad de España. Fuera lo saben y también las escasas garantías que ofrecemos a implantar el presupuesto de Defensa que la OTAN en momentos como este exige.

Si no fuera por nuestros soldados, embajadores del valor y del honor: ¿quién garantizaría la unidad de España? ¿quién izaría nuestra bandera en los más altos pabellones del mundo.

Les recuerdo, a raíz de la celebración en mayo de la Cumbre de la OTAN en Madrid:

«La brújula Estratégica» es el nombre que señala el nuevo rumbo de la OTAN que se estudiará en Madrid, una muestra clara de la necesidad de buscar el norte perdido y enderezar la marcha.

En España llevamos más de diez años sin invertir en Defensa lo que ha creado una situación crítica en las Fuerzas Armadas. La carrera de la modernización será muy larga. Un Gobierno social-comunista no va a iniciarla. Seguiremos con el desarrollo de la gran ONG perdida entre la burocracia y el desprecio político a la Defensa de España y sus amenazas. Las encuestas dan elevados porcentajes de españoles dispuestos a defender Ucrania. No reflejan la misma actitud en defensa de la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Es evidente que el enemigo somos nosotros mismos. Ante eso nada que hacer. Que no sea educación.

Las Fuerzas Armadas se merecen un homenaje alejado de la pobreza y de la penuria. Un homenaje que debería empezar en el Congreso de los Diputados (¿Sería mucho pedir que se conceda a las FAS la «Medalla del Congreso» por su aportación a la democracia?) y terminar entre el pueblo español, del que forman parte, al que sirven y del que reciben estímulo y apoyo

Finalizo pidiéndoles algo muy sencillo. El mayor homenaje, la mejor recompensa para nuestros soldados es su presencia. Acudan a cualquiera de los actos y compartan ese día con sus soldados. La Patria, España, se lo agradecerá.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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25 mayo 2022

ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez

Poco a poco se nota, se siente, algo hay en el ambiente que hace esperanzas, y no es la primavera, es España que se mueve después de un letargo largo y tedioso tiempo de estrechuras que la ha llevado al rincón oscuro «del salón en el ángulo oscuro…» y de donde despierta el alma agigantada y ya dispuesta a no dejarse por más tiempo, que quieren matarla y sea olvidada.

No sé lo que hay en el aire y el dictamen, pero ya se ve clarear y alejarse el negro nubarrón que ha devastado varias cosechas de buenos trigos y manzanas.

No es esperanza, refugio de nada, sino palpable realidad que constata la encuesta del tiempo, ese periodo que bascula a uno y otro lado y tan largo llevaba a la izquierda ambulante como si esta fuera su finca alquilada ¿o robada? Cada uno a su sitio y el que nunca lo tuvo el negro horizonte se lo lleve para nunca más volver.

Unos a la cárcel de donde nunca debieron salir, otros a cumplir penitencia, al mentidero o al corral, al juicio eterno, a ese lugar que ya me entienden y conocen.

No hay profetas que me hayan hablado ni datos constatados, hay ese rumor que excita la inteligencia, el de la colmena, que tanto se oye ahora en el mediático autobús o en el tren de cercanías, en las cafeterías de carreteras, en los chiringuitos y chiringos, que se oye en hospitales y en las funerarias que preparan las cajas para los despojos de tanto truhán de temporada.

Se acabó el tiempo de las tropelías y se endereza el tronco torcido que nos restaba nuestra habitual alegría.

Vuelve la España robada, se van los desalmados y mal armados ladrones de futuro y se llevan vacías sus traidoras manos.

Lo sé porque me lo han dicho, y no miente quien habla sensata palabra y juicio, porque conoce las señales de los tiempos, interpreta el vuelo del águila y oye al cuco porque si no viene, o se ha muerto el cuco o el fin del mundo vuelve. Lo sé porque me lo dice el poeta que sabe enlazar y jugar con el juicio sensato, cuando pasea entre ellos tan juiciosos:

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.

Es España que vuelve, me ha dicho quedo, cuando creía seca el alma de la llorosa espera, de recordar su historia y sus grandes personas, cuando ya no tenía alma que esperar, ni alegría… ¡Vuelve España! Lo sé, lo proclamo y grito, ¡sé que vuelve!

Diez años esperó que el árbol seco

floreciera de nuevo. Diez años

con el hacha aguzada y temblorosa, pero el árbol

sólo exhibía sus desnudos brazos,

la percha de la urraca y de los cuervos.

Cortóle al fin, y, de repente,

vio su corazón verde, borbotón de savia;

un año más, y hubiera florecido.

(José Jiménez Lozano).

No. No esperemos más. La sabia la recorre, está viva.

Sé que España vuelve y despierta de este prolongado letargo.

Rafael Dávila Álvarez

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23 mayo 2022

 

DEFENSA DE ESPAÑA E IDENTIDAD. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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Muy comentados fueron los resultados de una encuesta sobre Defensa Nacional y Fuerzas Armadas realizada por el Instituto Español de Estudios Estratégicos en la que, entre otras cuestiones, se preguntaba acerca de la disposición a participar voluntariamente en la defensa del país. Llamó poderosamente la atención conocer que sólo un 16% de españoles sí lo estaría con toda seguridad, frente a un 39.6% que no lo estaría con toda seguridad, (posición que ha aumentado de manera significativa en los últimos años).

Dato que se une a otros, tanto o más graves, como ver que en algunas comunidades autónomas como País Vasco y Cataluña se observa un acusado crecimiento del desafecto hacia España y como contrapartida del sentimiento nacionalista que ha tenido un incremento del 6,5 % en el caso de Cataluña y un 6,1 en el País Vasco en los últimos dos años. Preocupante.

Como comprobar, que el sentimiento colectivo hacia España o sus símbolos como representativos de la nación están en retroceso,  o que la mitad de los entrevistados consideren que al margen de su familia no existe nada por lo que sacrificarse y/o llegar a arriesgar la vida.

En estos resultados la supresión del servicio militar no me cabe duda que tiene su influencia y así se ve analizando con detalle la encuesta. Quizá también tenga su repercusión el no existir una ley de movilización con la que el ciudadano se vea protagonista en la seguridad y la defensa de su nación. O dicho de otra manera, el que no se haya articulado un mecanismo que permita cumplir con el deber y derecho de todo ciudadano de defender a España, como marca la Constitución.

Pero hay otras razones que señalar y que en mi opinión son las verdaderas  culpables de tan pesimistas resultados.

No hay interés social por los temas de Defensa porque se ha desvirtuado la razón de ser de las Fuerzas Armadas. La politización de lo militar ha causado un daño enorme y entre los culpables están también algunos uniformados. El oficio militar no tiene otra razón de ser que la existencia o la amenaza de conflictos bélicos, es decir,  eso que aquí con cinismo se ha evitado nombrar, la guerra. Se oculta y engaña a la sociedad mintiendo sobre la verdadera razón de ser de los ejércitos con falsos conceptos buenistas y utópicos que provocan una grave desorientación que cala incluso dentro de la propia institución. La figura épica del combatiente se ha transformado en la imagen de un cooperante ocultando la del guerrero. El relativismo invade la vida militar y llega a extremos tan confusos que te llevan a oír, incluso a algún alto mando militar, que estamos equivocados los que pensamos que el Ejército está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa.

La realidad es que la guerra abre a diario las portadas de los periódicos, pero nosotros seguimos en la polémica interesada. Hemos asistido a graves enfrentamientos sobre los heridos, muertos, condecoraciones, accidentes, escenarios, enseñanza, armamento, materiales, presupuestos, todo se ha puesto bajo sospecha y enfrentamiento. Han intentado vender humo para tapar una realidad que ahora se revuelve.

Las carencias en la cultura de seguridad y defensa siguen siendo importantes en todos los estamentos de la sociedad española, a pesar del esfuerzo realizado en la última década por el Ministerio de Defensa para la divulgación y la promoción de la conciencia de cultura de seguridad y defensa.

Y así seguirá por los siglos de los siglos porque, una vez dicho todo lo anterior, conviene señalar la razón última de tan pesimista panorama: la ausencia de voluntad política. Nos empeñamos en exportar España como si esto fuese una marca empresarial, cuando tendríamos que empezar por aprender a amar a España, dentro y todos.

El distanciamiento entre Fuerzas Armadas y sociedad civil se forja día a día y cada vez será mayor por la falta de voluntad política. Es simplemente un síntoma de algo mucho más grave: la pérdida de nuestra identidad como nación. Creo que lo estamos consiguiendo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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18 mayo 2022

ESTIRPE (¿CASTA?) DE TRAIDORES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Traición. Alta traición. Definiciones muy sencillas de entender, de las más rotundas que tenemos en el Diccionario de la Real Academia Española y de su lectura queda muy claro cuál es el mayor peligro que amenaza a España.

Traición. Se define como «delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria» y alta traición «la cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado».

Nunca estuvimos más cerca del fin de la nación y su ruptura, su final, se lleva a cabo día a día con aspecto de legalidad, con esa sibilina traición trabajada desde los oscuros fondos del poder. Elijan.

Sé algo, pero no lo sé todo, intuyo algo y se más de lo que intuyo. He visto cosas, pero no todas se dejan ver. Puedo contar, pero no profetizar; avisar. No más.

El mayor peligro de la traición y alta traición es que se incorpore a la sociedad como algo habitual, incrustado en las formas sociales, en la enseñanza iniciática, como algo que sustituya al concepto de  la ética, al honor y tradición de los pueblos por esa nueva forma que trae la modernidad política, el «todo vale» (traición), incluido como virtud principal y, por tanto, asentarse en la enseñanza oficial, en la actitud ante la vida, la negociación, la empresa, el amor, el odio, en la paz y en la guerra, en el corazón. De traidores nacen traidores y se convierten en casta de traidores. Una estirpe nueva que parece haberse instalado para quedarse y destruir España.

Tres caminos señalaba Maquiavelo para gobernar una ciudad o principado que antes de su ocupación se regía por sus propias leyes. El más rápido y directo era destruyéndolos.

España tenía sus propias leyes de convivencia pacífica y soberanas hasta que llegó la dinastía de los príncipes del engaño y concluyeron que su perpetua y hereditaria sucesión les obligaba a la reiterada propaganda para impulsar sus pactos ocultos y llegar a burlar la Ley: al Legislativo junto al Judicial e imponer la voluntad de unas minorías poderosas (amenazadoras) con las que el Ejecutivo conducía la traición apoyado por las armas de su ejército de violentos impostores.

Su abanderado iza una única bandera: la traición.

No hay otro modo mejor que asegurarse la posesión de España que destruirla. Lo hace la nueva estirpe de príncipes de la mentira.

Le preguntaron a Confucio —Si un rey fuese a confiarte un territorio que pudieras gobernar conforme a tus ideas, ¿qué es lo primero que harías?

—Mi primera tarea sería sin duda rectificar los nombres.

El poder de la palabra y su traición.

España sin significado. Honor no: traición.

La última la que impúdicamente se ha cometido con el Centro Nacional de Inteligencia. Si su Directora es responsable (?) y por ello ha sido cesada se crea una situación que deja malparadas a las personas que trabajan en el CNI y su moral muy afectada. Con la mirada internacional puesta sobre ello. Por medio el Ejecutivo, el Legislativo y ¿el Judicial¿

Aquí todo se soluciona sustituyendo un funcionario por otro, pero España no funciona.

Alguien debería explicar cómo hoy se dice una cosa y mañana otra.

España camina hacia su destrucción.  Esta ha sido una estocada en todo lo alto. La inteligencia se la quedan ellos. De lo poco que les faltaba.

No son tan tontos como nos parecía, sino peor.

La maestría más difícil de alcanzar es la de la traición; y no parecerlo a los ojos de la inteligencia mediocre o de rebaño.

Si los responsables de este lamentable espectáculo con el órgano más delicado del Gobierno para la Seguridad de todos los españoles, el CNI, no dimiten no es en beneficio de España, sino todo lo contrario: en el suyo propio y de su partido.

Para quien quiera entenderlo le recordaré unas palabras de Borges que quien manda debe tenerlas presentes.

«Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida».

Siempre y por encima de quien pretende engañarte con cantos de necesidad. Es mejor irse con dignidad y el respeto que es obligado ganarse que arrastrando los pies por el fango.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 mayo 2022

 

 

 

ANÁLISIS DE HECES: «IROS A LA MIERDA» Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Iros a la mierda»

Perdón. Son palabras que nos dirige el perseguido por la justicia que se dedica a vivir del cuento mientras insulta a los españoles desde esa frágil Europa que le ampara y por tanto desampara a España.

No sé a quién quiere mandar a ese lugar donde él se encuentra y por supuesto no cabemos todos, sino, quizá, alguno de sus correligionarios; no más.

«Tornó otra vez a probar ventura, y sucedióle también, que sin más ruido ni alboroto que el pasado, se halló libre de la carga que tanta pesadumbre le había dado. Mas, como don Quijote tenía el sentido del olfato tan vivo como el de los oídos y Sancho estaba tan junto y cosido con él, que casi por línea recta subían los vapores hacia arriba, no se pudo excusar de que algunos no llegasen a sus narices; y apenas hubieron llegado, cuando él fue al socorro, apretándolas entre los dos dedos, y con tono algo gangoso dijo:

—Paréceme, Sancho, que tienes mucho miedo.

—Sí tengo —respondió Sancho—, mas ¿en qué lo echa de ver vuestra merced ahora más que nunca?

—En que ahora más que nunca hueles, y no a ámbar —respondió don Quijote.

—Bien podrá ser —dijo Sancho—, mas yo no tengo la culpa, sino vuestra merced, que me trae a deshoras y por estos no acostumbrados pasos.

—Retírate tres o cuatro allá, amigo —dijo don Quijote (todo esto sin quitarse los dedos de las narices), y desde aquí adelante ten más cuenta con tu persona y con lo que debes a la mía; que la mucha conversación que tengo contigo ha engendrado este menosprecio.

—Apostaré —replicó Sancho— que piensa vuestra merced que yo he hecho de mi persona alguna cosa que no deba.

—Peor es meneallo, amigo Sancho —respondió don Quijote.

En estos coloquios y otros semejantes pasaron la noche amo y mozo; mas viendo Sancho que a más andar se venía la mañana, con mucho tiento desligó a Rocinante y se ató los calzones». (El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha).

Al margen de la lección de Cervantes de los modos y maneras, lo que ocurre en España en estos momentos es de la gravedad que tiene lo que sabes que viene indefectiblemente sin que nadie sea capaz de detener la tragedia. Delincuentes condenados y por causa muy grave: delinquir contra la unidad de España. Baste recordar la importancia del hecho cuando la Constitución encomienda a las Fuerzas Armadas la defensa de su integridad territorial. Sabemos que la justicia es lenta, pero segura y que cada actual tendrá que rendir cuentas de sus actos.

Esto del espionaje ha hecho perder la cabeza a muchos bachilleres que se sienten muy enfadados por no haber sido espiados. Son los que esperan siempre esa llamada que nunca llega y dicen que valen más por lo que callan que por lo que cuentan. El Congreso está lleno de leones y gatos pardos.

El caso es que solo hay un caso en esto del espionaje. El CNI cumplió con su deber de manera eficaz, aunque a veces se despiste como ocurrió con las «inexistentes» urnas del supuesto fallido referéndum. Tema resuelto el del espionaje a delincuentes y presuntos en su momento que ha terminado con un escandaloso indulto y «la mierda» del fugado y perseguido por la justicia española.

El meollo de la cuestión nadie lo destapa ni habla de él: El espionaje al presidente del Gobierno. ¿Cómo es posible? No me lo creo. Es imposible que no se supiese. Lo que dice que ha ocurrido le ha venido muy bien soltarlo en provecho suyo. Se conocía y fue investigado en sus momento sin resultados.

El grave error de principiante y que nos ha dejado a los pies de los caballos ha sido publicarlo al redoble de los tambores. Bolaños, Sánchez es una pareja quijotesca. Se les volverá en contra.

¡Son tantos los interrogantes!, que en estos momentos se sabe de «fuentes fidedignas» que todas las representaciones diplomáticas en España está alertadas y prevenidas por la inseguridad que aquí se percibe y no nos extrañaría que en la OTAN estén pidiendo explicaciones y una revisión a fondo de las medidas adoptadas para que se desarrolle en España a finales de junio la Cumbre de la OTAN que busca su norte perdido. Podría ser que en España se haya perdido el norte y el sur. Ustedes me entienden.

Justo es decirlo que la única que ha mantenido el tipo (sorprendida por el escándalo iniciado en Moncloa) ha sido la ministra de Defensa, Margarita Robles, que lo ha dicho todo sin poder decir lo que sabía, porque se debe a la dignidad de su cargo. Ha quedado rotundamente claro y es de agradecer su postura firme.

El que no dará explicaciones del olor que todo esto despide es el presidente del Gobierno al que cabria decirle como el ingenioso hidalgo «Retírate tres o cuatro allá, amigo —dijo don Quijote (todo esto sin quitarse los dedos de las narices), y desde aquí adelante ten más cuenta con tu persona y con lo que debes a la mía; que la mucha conversación que tengo contigo ha engendrado este menosprecio».

Ha perdido los cuatro puntos cardinales, pero España necesita que las urnas, incluso las perdidas, lo echen a él.

¿Es que nadie se da cuenta de lo que ocurre en España?

Ya huele, dicen los castizos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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9 mayo 2022