LA III REPÚBLICA ESPAÑOLA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El gran cambio, la transformación de España en otra cosa, distinta de nuestra nación, está en marcha y cada vez más cerca de acabar con el gran obstáculo para ello: la Constitución y dentro de ella La Corona.

Se trata de «Meterle mano» a la Ley Fundamental del Estado, dinamitar un documento que para ellos fue siempre temporal y así recuperar el proyecto que forma el cuerpo y el alma del Partido Socialista para España: el federalismo republicano. Fue algo diseñado en el tiempo, premeditado, que sigue sus pasos con gran capacidad de adaptación e inteligente puesta en escena. Dispuestos a hacerlo y si necesario fuere con la dinamita que sobró en 1934.

«Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos», sentenció Tierno Galván. Clara premonición del arte de imponerse en política que nadie maneja como esa mezcla de socialismo, comunismo y populismo español que nunca nos ha dejado crecer. Ninguno de ellos, ni siquiera por partes o en conjunto, son un sistema moderno, sino camaleónico capaces de todo, de acabar con todo.

Aquello conocido como la Transición no tenía verdadero interés como tal, su anhelo no era la democracia en sí ni la Constitución aprobada, sino el Partido con los tiempos calculados.

Una España a su medida que debería ser primero una venganza por aquellos tiempos que fueron. Entonces no interesaba una remodelación ni futuro alguno, sino ganar lo que habían perdido; luego vendría lo demás. No había prisa, sino objetivos.

Se requería algo indispensable y en ello se esforzaron con resultado sobresaliente: dinero, el capital del Estado. No era algo nuevo. Estaban preparados. Sabían hacerlo y su proyecto no consistía en la simpleza de tener dinero, sino en dominar la producción del dinero, la riqueza y su poder de distribución. No poseer empresas, sino a los que las financian y a los que las agitan; de camino crear las más punteras en el poder del dominio. Comunicación y tecnología son poderosas armas. Echen cuentas.

Apoderarse del conjunto de la Administración fue fácil a base de ocupar los puestos intermedios de la misma, los segundos y terceros escalones, convertirlos en herencias funcionariales.

Enumerar el asalto al Poder Judicial, comprobar que el Gobierno se constituye desde el independentismo, la delincuencia y el terrorismo, ha sido muestra palpable y sin límites del camino a seguir. Pero eso es cuestión a tratar con más detalle, en otro momento, no sin antes señalar que es la dinamita fundamental en el derribo de la nación y la consiguiente piedra maestra de la nueva construcción a base de naciones independientes con el único matiz aglutinador del poder socialista, comunista y populista.

Destruir lo construido, dominar esa destrucción para, después de sortearse la capa, vengarse y repartirse los despojos. Partir y repartir siempre desde un único objetivo: controlar el descontrol desde la máquina del Estado que debe funcionar con un solo mecanismo de poder que aúne la información delicada, lo económico (en su totalidad, dentro y fuera) y la administración de justicia.

El 14 de abril de 1931 puede interpretarse en clave actual en la figura de un Rey sacrificado y expulsado de España del que no sabemos a ciencia cierta la relación que mantiene con su hijo, actual Rey de España. Es algo premeditado y dirigido, un primer paso, una toma de contacto y valoración de futuro para la llegada de la hora de tocar la pieza clave en la incuestionable reforma de la Constitución que tarde o temprano se producirá.

Al finalizar la guerra civil fueron muchas las voces que pedían el regreso a la Monarquía tradicional, aunque hubo tantas o más que soñaban con otra cosa o no veían a España preparada para asumir riesgos.

El año 1947 se despejaba parte de la incógnita. España se constituía en reino y en un Estado católico: «España, como unidad política, es un Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, se declara constituido en Reino».

La jefatura del Estado correspondía a Franco con la prerrogativa de proponer a las Cortes la persona que debía ser llamada en su día a sucederle, a título de rey o de regente y su posible revocación.

En 1969 todo quedaba claro; ya habría sucesor: «Por todo ello, estimo llegado el momento de proponer a las Cortes Españolas como persona llamada en su día o sucederme, a título de Rey, al príncipe Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la adecuada formación para su alta misión y formar parte de los tres Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificación con los Principios del Movimiento y Leyes Fundamentales del Reino, y en el que concurren las demás condiciones establecidas en el artículo noveno de la Ley de Sucesión».

A la muerte de Franco y ante las dudas de un juramento y la obligada legalidad a cumplir hubo incertidumbre.

Los escrúpulos fueron superados en aquella frase que se hizo famosa de Torcuato Fernández Miranda: «Desde la Ley a la Ley a través de la Ley».

Llegó la Constitución, antes de lo previsto al ser impulsada por el Rey:

«España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria».

Y todo quedó formado con «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica».

Todo parecía partir de nuevo, de cero, una nueva España, una Transición modélica, exportable decían.

Conviene recordar que desde la primera Constitución de 1812 ninguna  ha sido cambiada de acuerdo con los mecanismos en ellas previstos, sino simplemente abrogadas por las bravas y sustituidas por otra. Con un sola excepción: Las Leyes Fundamentales de Franco que sí se derogaron según sus mecanismos: de la Ley a la Ley.

Hasta ahora esto es Historia.

El contenido de las leyes de memoria histórica y de memoria democrática ha sido la colocación de los barrenos. Falta solo encender la mecha. No es difícil modificar la Constitución; no es ni necesario. La prueba fue 1931. Se hace y la calle lo aprueba; luego aprueba otra Constitución y fin de aquello y comienzo de otra cosa. Aquí no ha pasado nada.

Nunca pasa nada y las pruebas, por si acaso, se han ido llevando a cabo durante estos años y anotando con sumo cuidado las reacciones para en su momento saber tomar el control. El pueblo español, por lo tanto, ya está vacunado y en condiciones de asumir cualquier cosa.

Se ha admitido como partido a los que asolaron con las pistolas y bombas al conjunto de la sociedad española.

Se ha admitido la independencia, la ruptura de España, se ha cedido la soberanía, la Constitución ha sido raptada por un Tribunal de carácter político.

Se ha admitido que sean los independentistas los que gobiernan el territorio a independizar y se ha modificado la ley para que les sea posible y fácil lograrlo.

España ha dejado de ser Católica, algo que pesaba tanto o más que la Corona.

Montesquieu ¿Mande?

La Corona y el Rey que hizo posible una España democrática, supo mantener la unidad de España y su prestigio internacional han sido tratados como delincuentes, lo que ya empezó con Alfonso XIII y no han olvidado.

España es un cementerio con su sepulturero en funciones y donde además de desenterrar a los muertos se ha abierto el agujero que conduce a los infiernos, ese que dicen está en el Monasterio de El Escorial, cerca de donde vivió Lucifer antes de ser expulsado de los Cielos, infierno cuya entrada tapó Felipe II.

Visto lo visto no creo que nadie dude del camino abierto que acabamos de destapar. Queda avalado con datos, solo son algunos, incuestionables.

El gran cambio, la transformación de España en otra cosa, distinta de nuestra nación, está en marcha y cada vez más cerca de acabar con el gran obstáculo para ello: la Constitución y dentro de ella La Corona.

Por sus obras los conoceréis.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 mayo 2023

 

 

EL ARTE DE MANDAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

DEL LIBRO EL NUEVO ARTE DE LA GUERRRA

Este es un intento vano de acercarme con palabras el arte más complejo del mundo y que más satisfacciones produce: a unos hace grandes y a otros deja al descubierto su infamia, pero nunca pasa desapercibido.

Todo el mando encierra un secreto que se resume en una vieja historia que dice: «Saliendo los de Numancia a pelear con la osadía, y confianza que solían, fueron forzados a retirarse, y volver las espaldas, y reprendiéndoles su capitán, qué por qué huían de los Romanos que tantas veces habían vencido, le respondieron, que los soldados eran los mismos, pero que el Capitán era otro, y de más valor y mejor gobierno que los pasados».

Mandar queda resumido en pocas palabras a pesar de ser una compleja actividad.

Estas son algunas de sus máximas:

Tus órdenes han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Debes mantener la idea elegida sin vacilaciones ya que no hay nada más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Más útil es el entendimiento que la espada. Claro, preciso y respetar la iniciativa de otros. Esa idea permanente que debe presidir y transmitir con sus órdenes, incluso con sus gestos y presencia, es la de vencer.

Debes de estar atento a conocer nuevas ideas y aceptar propuestas ajenas. Entre todos los consejos nunca admitas los que proceden del odio y del temor, los peores consejeros en la guerra. Y recuerda que el que está a tus órdenes no está a tu servicio personal.

Da lo mismo el escalón de mando que se tenga o el puesto asignado. Siempre en la guerra surge la soledad, el momento más difícil al que acompaña el miedo, la inseguridad, incertidumbre, dudas y el peso de la responsabilidad. Estos son algunos de los sentimientos y sensaciones que embargan a cualquier soldado y que aumentan en función del número de los que están bajo tu mando. Aunque sea el acontecer diario. Sobreponerse a esos sentimientos marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Hay que confiar en uno mismo, en los conocimientos y formación ya que frecuentemente se sabe más de lo que se cree y ello aflorará en el momento necesario.

Ante un problema difícil, cuando no puedas consultar, confía en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marcará el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción. Ni te escondas ni huyas ante los problemas de la guerra que suelen atacar en primer lugar al ánimo del que manda. Que los métodos y procedimientos aprendidos en las largas horas de estudio, aplicados con sentido común y serenidad, les ayudarán a adoptar las decisiones más convenientes aún en soledad. Deberemos confiar en su profesionalidad y buen hacer y darles la flexibilidad y libertad de acción que para nosotros pedimos. Muchas veces un líder no lo es solo por el empleo que ostenta o por la edad que tiene, lo es por que reúne un conjunto de cualidades que harán que sus hombres lo sigan sin condiciones.

Tan difícil es decidir, porque eres responsable de ello, como obedecer.

Para dirigir, organizar, investigar, enseñar, mandar u obedecer hay que estar preparado y eso se logra solo con aprendizaje y disciplina.

Tenemos que tomar decisiones a menudo, todos. Hay una frase en el Ejército un tanto dura, pero muy real:

‹‹El sudor de hoy evitará la sangre de mañana››. Creo que tiene su traducción en la vida civil y que sirve para todos: el esfuerzo y el estudio de ahora te servirá para no cometer errores mañana.

En tu función intelectual necesaria para decidir debes contar con la ayuda de tus auxiliares, es una labor de equipo, en la que tendrás que asignar trabajos a cada uno de ellos, pero la decisión final, la expresión de tu voluntad, te corresponde solo a ti y es tu mayor responsabilidad. En ella quedará reflejado el espíritu del Jefe y servirá como guía y eje de aquellas iniciativas que tus subordinados tomen en los momentos en los que se encuentren aislados o lejos de ti. Elige entre los que sabes que con una sola directriz actúan de acuerdo con tu criterio y huye de aquellos que necesitan exceso de explicaciones y vigilancia permanente para comprobar el cumplimiento de tus órdenes. La tibieza en el mando provoca graves indecisiones, es el mayor pecado que puede cometer el que asume la responsabilidad.

Debes de ser constante en el esfuerzo, evitar prisas y desorden.

Ser cortés, pues la cortesía es inseparable de la disciplina. Cortés en la precisión y limpieza de la palabra, en la actitud, en el gesto, en la voz y en los modales.

Cuenta siempre con el apoyo de tus colaboradores y el consejo de los más cercanos y busca en ellos la lealtad para nunca sentirte defraudado.

Nunca pienses en ti, hazlo primero en la misión que te han confiado y en los hombres que tienes para cumplirla.

Suerte, fácil recurso al que suele acudirse. No te engañes con la suerte, los buenos generales no confían en ella, sino en sus tropas, en su Estado Mayor y en su preparación para adoptar decisiones: a eso se debe la suerte. En la mayoría de los casos estudiados en los que se señala a la victoria como fruto de la suerte se deduce que sólo los capaces son afortunados.

Mandar es demasiado habitual, pero cada vez son más los que mandan mal y legión los que padecen sus consecuencias. No pretendas ser importante por el mando que te asignen, sino lucha por ser humilde que se traduce en ser útil.

El Mando es una montaña muy dura de escalar. Hay que recorrer despacio el camino, con humildad y paciencia. A la cumbre no se vuela, súbese poco a poco y con discurso de tiempo. En la guerra o en su preparación el esfuerzo y dedicación nunca están de vacaciones.

«La negligencia individual provoca un prejuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

La tropa debe ganar batallas; el Mando está para ganar la guerra. La suma de las batallas no da como resultado ganar la guerra, sólo la decisión y claridad en determinar a dónde, por dónde, cómo y cuándo conduce al éxito final al ir consolidando con la táctica la estrategia final. Entiéndase que en la táctica participan diversos mandos, pero la estrategia de la victoria debe ser cosa de uno.

No olvides que la inacción en la batalla es incompatible con el ejercicio del mando.

Por último sigue la máxima moral que todos llevamos dentro: «Que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad».

«El contenido de la sabiduría es el mando. Saber y mandar no es otra cosa sino saber ser obedecido. Sólo sabe mandar el que manda por razón de proporción, es decir, por razón de justicia. Sólo sabe mandar el que midiendo sus cualidades y las que tienen los llamados a obedecer halla entre ambos la proporción geométrica que justifica el mando y le hace efectivo».

Ese orden de la milicia establecido por el mando, «esa figura perfecta, capaz de andar en todas las direcciones; hacia delante, hacia detrás, a derecha e izquierda, hacia arriba o hacia abajo, sin que jamás se turbe el orden», algo así como la disciplina que no es sino «una habituación interna y externa del hombre a estar siempre en orden» va a servir en el futuro para construir la esencia misma de la política: el orden y la disciplina. En definitiva el mando, cuando no se convierte en una burda copia del Mando.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

1 mayo 2023

 

RIESGO ¿ASUMIDO? EN LA EVACUACIÓN DEL PERSONAL CIVIL DE SUDÁN (NEO) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Base militar sudanesa de Wady Sayyidna

Escuché esta semana a la ministra de Defensa (Sexta televisión) hablar sobre la llegada de los carros de combate “Leopard” españoles a Ucrania. Me quedé sorprendido cuando contestó que en una par de días «ese material humanitario» llegaría a su destino. Las lanzas cañas. La obsesión por el lenguaje melifluo y erróneo nos lleva a la situación de desarme en la que se encuentra Europa que no es nadie a la hora de un conflicto bélico de alta intensidad. Europa ni tiene Ejército ni se le espera. Llevo diciéndolo hace tiempo, pero me alegra escucharlo esta misma semana en boca voz del Director Nacional de Seguridad Nacional. La razón es la irresponsable postura del «No a la guerra». No saben lo que dicen y cuando la guerra llega la pierden; es decir se pierde la libertad.

Un ejemplo más de melifluas palabras ha sido la evacuación de personal español, y «asimilado», no combatiente de Sudán, operación de enorme riesgo que exige mucha Inteligencia, información en el terreno y cooperación. ¿Ha sido así?

Ha ocurrido todo lo contrario. Cada nación europea ha hecho individualmente la NEO y, por ahora, ha salido bien gracias a no se sabe muy bien qué. Colaboración cero. Europa no ha existido.

Me llegaron antes de la operación algunas dudas sobre las medidas de defensa electrónica, sobre las comunicaciones y la Inteligencia. Ahora que ya ha pasado mejor olvidarlo, aunque se deberían corregir aspectos de alto riesgo. La suerte es un efímero acompañante que para el guerrero tiene otro nombre. Aquello no era Kabul, sino peor; allí no estaban los soldados estadounidenses, sino algunos europeos, cada uno a lo suyo y a por los suyos. Alto riesgo. Ha salido bien: felicitaciones.

Una operación Non Combatant Evacuation Operations conocida por su acrónimo NEO es la evacuación de personal no combatiente que se lleva a cabo cuando circunstancias de inestabilidad en un país ponen en grave riesgo la vida o los intereses de nuestros compatriotas. Se planea y ejecuta con la finalidad de reubicar en un lugar seguro al personal no combatiente designado que se encuentre en una situación de riesgo en un país extranjero.

Es el momento de que nos aclaren algunas cosas que no entendemos sobre las informaciones recibidas de la NEO Civil-Militar española en Sudán.

En España es la Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas la que tiene una preparación específica para dicho tipo de operaciones y ha sido la que de manera impecable la ha llevado a cabo en Sudán.

Ruta de evacuación.

Escuchábamos al teniente coronel Jefe de la I Bandera Paracaidista, responsable del planeamiento táctico y ejecución, contar cómo se desarrolló esta y se ve con claridad la incertidumbre y las deficiencias encontradas.  Algo que a pesar de la minuciosidad del planeamiento puede ocurrir. Pero es evidente que se sabía que la situación era incluso más comprometida y difícil de evaluar que en Kabul. En Sudán había muchos frentes y ninguno de los enfrentados era para confiarse.

Los aviones A400M de la Fuerza Aérea española tuvieron que aterrizar en una base militar a 37 kilómetros al noroeste de Jartum donde se encontraba la Embajada española y los residentes a evacuar. El plan era «formar una columna con seis blindados y 30 militares y recoger en la Embajada de España a los 34 españoles y 70 europeos y latinoamericanos que se habían concentrado allí».

No pudo ser. El teniente coronel jefe nada más desembarcar con diez de sus hombres y dos de los vehículos se vio obligado a salir al encuentro de los evacuados ya que el horario para el movimiento ofertado por las fuerzas regulares de Sudán no ofrecía alternativa ni esperar. Cuando se dio la orden de abandonar la embajada la mayor parte del personal militar español aún estaban en los aviones A400, solo uno había desembarcado, otro lo hacía en ese momento y el último aún en vuelo.

El Embajador ya había recibido la orden del MAEC de salida. El puente sobre el Nilo se cerraba y podían quedarse sin alternativa a abandonar Jartún.  Había que emprender la marcha.

El teniente coronel en el aeropuerto esperaba a que se le uniesen el resto de sus hombres y vehículos, pero no había tiempo; tuvo que decidir con rapidez; se lo pensó, pero no dudó a la hora de asumir la responsabilidad. En tierra solo estaba él, diez de sus hombres y dos vehículos. Esperar al resto podría poner en peligro la evacuación. Había que actuar con rapidez y asumir el riesgo. Para colmo las comunicaciones no funcionaban con el rendimiento exigido para esas situaciones.

«Ya no hay manera de parar y con lo que tengo salgo a su encuentro».

La incertidumbre es un factor de combate que hay que asumir y para el que hay que estar preparado. No todos lo están.

El contacto con la columna de personal a evacuar encabezada por el Embajador era prácticamente inexistente. El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS)se afanaba en facilitar información y la comunicación. Era una tarea casi imposible. El teniente coronel se encontraba ante una ruta desconocida, llena de imprevistos, con muchas probabilidades de retrasos, incluso de enfrentamientos. Pero no había alternativa ya que los civiles podían quedar sin protección y al vaivén de cualquier agresión armada. La caravana de evacuados cruzó el puente sobre el Nilo acompañados de las fuerzas regulares del ejército sudanés, y a partir de ese momento se quedó sin protección alguna. Imagínense la situación, sin otra alternativa que seguir, seguir y encontrarse con los soldados españoles. Los dos vehículos militares avanzaban buscando en un horizonte nebuloso la columna de civiles. Detenciones por tropas de uno y otro bando, preguntas, caras de pocos amigos… pero podían continuar. En cada control se la jugaban. La habilidad del embajador y del teniente coronel no se improvisa, es fruto de la preparación y oficio. Dio sus frutos.

Mientras, en el aeropuerto, el resto de la fuerza militar se constituyó en reserva por si tenían que acudir al rescate de su jefe y de la columna de civiles.

Al fin a mitad de la ruta: el encuentro. No había tiempo que perder. Ni un saludo. Miradas de aprobación y a la mayor velocidad a la base de Wady Sayyidna. Motores en marcha y a casa.

Algo más de una hora. Una eternidad. Es la guerra que aparece allí donde menos te lo esperas; hay que estar preparado y eso no se logra con discursos bondadosos ni políticos mensajes. Cuando las armas negocian mejor saber manejarlas; y bien.

En el aeropuerto de Madrid espera la foto de los que se ufanan de lo hecho sin saber cómo ni qué han hecho ni el calculado riesgo (?). Ha salido bien. Foto electoral. ¡Somos los mejores los de exteriores!

¡Gracias soldados! La Patria en su silencio os lo agradece. Ese silencio es un tesoro cuando el conjunto del lenguaje se convierte en lodo.

Sois un ejemplo, como lo son vuestros compañeros desplegados entre la incertidumbre de tantos rincones del mundo. Cada uno de vosotros, mandos, tropa, estáis perfectamente adiestrados y no es la primera vez que pisáis estos terrenos. Claro el cometido, valoráis el riesgo, siendo plenamente conscientes de vuestra responsabilidad. No sois temerarios sino valientes y el mundo envidia vuestro concepto del compañerismo que cohesiona y forma un equipo sólido que aporta seguridad al grupo y tranquilidad al mando. Respetuosos, disciplinados. Ya quisieran todos los países que sufren el horror de la violencia y la guerra tener con ellos una Unidad española. La inseguridad huye ante vuestra presencia.
No hay titulares para vuestro regreso. Otros titulares ocupan las portadas. Interrogantes sin respuesta.

Es hora del juicio crítico. Nos gustaría conocerlo.

Creo que en este caso hay que reconocer la labor de los soldados y la del embajador en Sudán por su valentía y eficacia.

Ruta, distancia, tiempo…

Que así sea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

28 abril 2023

 

 

 

SILENCIO RADIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No hay mejor forma de mantener el secreto. Cuando la disciplina intelectual se cumple y hay comunidad de doctrina no es necesario hablar mucho. Todo se entiende y cada cual sabe lo que tiene que hacer incluso en esos momentos de incertidumbre.

No siempre la actividad requiere consulta, sino más bien conocimiento que es lo que te permite llevar la iniciativa. Si el problema es difícil, cuando no puedes consultar, hay que confiar en la intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición marcará el camino a seguir.

Silencio radio es una táctica militar que recomiendo poner en marcha a todos los voceros que hoy nos inundan Al menos mientras no sepan de lo que hablan.

Pero hoy hablo de un silencio radio más bélico, político y económico que hace vencedor al que sabe hacer uso de él.

Hay una fórmula infalible para entrar en combate: «Silencio radio», elemental norma de seguridad desde que el hombre sabe que la palabra le delata. Nada hay más eficaz en la guerra que la aproximación silenciosa con sus múltiples significados e interpretaciones que quedan resumidos en que la palabra no sea la culpable de que el enemigo conozca tus planes ni cómo se desarrollan. Silencio en cuanto se inicia el planeamiento y las comunicaciones cerradas, sin contacto, sin dar posición ni dirección, algo que parece un imposible pero que los ejércitos más disciplinados deben practicar para su seguridad. Toda acción militar se pierde en un interminable cruce de comunicaciones, órdenes, contraórdenes, aprobaciones, intercambios, largos procesos de decisión y necesidad de miles de firmas autorizadas es una burocracia muy extendida entre los ejércitos actuales que llevan a su lentitud e ineficacia. No hay secreto que no sea revelado por la actitud y proclamado por las comunicaciones, signos de falta de preparación y en el caso de las alianzas muy claro distintivo de la falta de voluntad de empleo o lo que sería peor, de vocación, lo que echa por tierra el factor disuasorio.

Silencio radio requiere una firme unidad de doctrina y exacto conocimiento de la misión de conjunto coordinado todo con la precisión en los detalles de ejecución que contemplarán todas las posibilidades que durante la acción puedan darse. La instrucción y adiestramiento permiten conocer los signos de la batalla en cualquier circunstancia lo que fomenta la iniciativa de los mandos si las circunstancias les obligan a tomar decisiones excepcionales o si se encuentran aislados.

El silencio en las comunicaciones significa no entorpecer las indicaciones que siendo estrictamente necesarias lleguen de arriba abajo con un estricto código de disciplina que evite interferencias.

La mejor comunicación es la unidad de doctrina, estar imbuido de la idea del jefe, audacia, valentía y oportunidad. Esas son las comunicaciones de la guerra del futuro: silencio. No debe renunciarse a ningún procedimiento que permita mantener la cohesión entre unidades por muy obsoletos que parezcan.

Al final queda una sugerencia, un enigma.

«Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va». Es la norma del Romancero español, el consejo que debe ser puesto en marcha por cualquiera que deba prestarse al duro oficio de la guerra.

«Saber callar a tiempo», que tan difícil es hablar como callar.

De cada uno de nosotros depende saber a quién y cómo le decimos nuestra canción.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 abril 2023

QUE TE VOTE TXAPOTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Lo dice todo y de todos. Los españoles tenemos un ingenio único para sintetizar las situaciones ya sean trágicas o festivas; todas encuentran su sabia sentencia. Una frase puede ser un manual de Historia o al menos el título de un enorme libro.

Que te vote Txapote no es el título de un volumen literario, sino mucho más, es una sobrecogedora llamada de atención sobre un terrorífico relato escrito con sangre, porque pocos libros se han escrito que lleven en su interior tanto dolor, miseria, traición y deshumanización, que trate de asesinos, también de los que les han abierto la puerta de la política y les han dado el pase a las instituciones.

Se resume así: Que te vote Txapote.

En los libros de la historia clásica las primeras palabras eran la clave del contenido, una puesta en situación que resumía el concepto que el autor quería transmitir como idea fuerza: «Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Orco muchas almas valerosas de héroes…».

Que te vote Txapote: Es una historia de cólera, resentimiento, pero sobre todo de indignidad.

Le siguen páginas de dolor, hexámetros con pies de cobarde huida sin la dignidad del combate, con la traición a la ley donde el poderoso poder todo lo puede comprar y vender al mejor postor.

Aquel inolvidable Tribunal Constitucional que enloda aún más, si cabe, cada capítulo del libro ya que quiso ser, y lo fue, el redactor del capítulo primero que narra el triunfo: Que te vote Txapote quedará como un título histórico. Nos recordará al asesino y a quien le ampara. Que hubo vencedores y vencidos en una ingeniería inversa de la bondad a la maldad, de la inocencia a la culpabilidad.

No es necesaria una Ley de Memoria Democrática porque esta lo es, inolvidable y auténtica, sin posible manipulación a pesar de que hayan querido cambiar el final y hacer héroes a los asesinos: Que te vote Txapote. No lo olvidemos ni miremos en la dirección contraria porque es tan evidente que estos capítulos finales de la traición llegan a constituirse en el libro del pesimismo histórico del ser humano, hasta donde puede llegar su vileza cuando corona al asesino y envilece al inocente asesinado.

Esto ha ocurrido y ocurre en España, como si nunca hubiese ocurrido nada, como si no hubiesen existido las mañanas de frío dolor cuando un cobarde amparado en la pistola o en la bomba hacía temblar el centro de la ciudad. ¿Quién no miraba al Cielo suplicante? ¿Habrá sido él?

¿Me vienes ahora con urnas y papeletas? ¿Pretendes que a cambio de los muertos te asigne mis riendas? Que te vote Txapote.

Dolor imborrable, incurable sangría de lágrimas secas, se acerca la frialdad de la mirada hacia quienes nos han traicionado en lo más hondo de nuestro ser; impávidos hablan de progreso, de convivencia, de solidaridad y de sostenibilidad cuando aquí lo que jamás se agotará será el dolor por el daño hecho al llevarte al hijo, al padre, al marido, al abuelo; os los habéis llevado y ahora pretendéis que callemos y que detrás vayamos portando nuestros cirios de dolor, pero apagados y silenciosos, dándoos la razón y entregándoos nuestro dolor.

La vida nos la quitasteis, pero el dolor no. Nos acompañará y será nuestra herencia para siempre jamás.

Hoy, ahora, mañana y siempre: Que te vote, que os vote Txapote.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 abril 2023

 

DESEMBARCO EN CRIMEA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«Las fuerzas ucranianas han establecido posiciones en la orilla este (izquierda) del río Dniéper de la región de Jersón». Esta información es novedosa y procede del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) en su informe diario, fruto de las imágenes rusas geolocalizadas.

De confirmarse es una noticia de alto valor militar porque podría estar señalando las intenciones de la próxima ofensiva del Ejército de Ucrania.

La situación actual por parte rusa, como llevamos indicando hace meses, es una defensa a toda costa desde Jersón hasta Zaporiyia apoyándose en el río Dniéper y desde este punto hasta Bajmut intensificar sus ataques obligando a las tropas de Ucrania a replegarse. Para intensificar sus efectos llevan a cabo constantes bombardeos a lo largo de todo el frente así como sobre las grandes ciudades y rutas de abastecimiento.

Ucrania hasta ahora solo puede defender sus posiciones y estudiar los puntos más vulnerables del despliegue ruso para una vez reforzadas sus unidades poder lanzar una ofensiva que haga retroceder a las tropas enemigas.

Dos opciones se presentan como posibles: cruzar el río Dniéper por la zona de Jersón en una difícil y atrevida operación que requiere muchos medios terrestres, de navegación, apoyo artillero y aéreo o lanzar un poderoso ataque en la dirección Zaporiyia-Mariúpol.

La primera opción tendría un carácter decisorio de gran valor porque amenazaría Crimea. La segunda opción dividiría el frente ruso o, para mejor entendernos, partiría en dos su despliegue y rompería el apoyo logístico.

Claro que a cualquiera se le viene a la mente que la mejor opción sería combinar las dos acciones. Sin duda, podría ser definitivo.

Sigamos soñando y antes de entrar en la fricción, veamos lo que el mapa nos ofrece a la vista como juego de la guerra.

¿Y si estas operaciones están apoyadas por una tercera consistente en un desembarco en Crimea? Aun queda el recuerdo de Eupatoria.

El momento es de gran tensión. Cualquier cosa puede ocurrir y ni el más avezado profeta de la guerra se atreve a dar su veredicto.

Nuestra impresión es que quedan poco tiempo. No más allá de tres meses para que algo ocurra o esto dure para siempre jamás.

Claro que esto que decimos es un simple juego de guerra. La fricción llamaba Clausewitz a la realidad: una cosa son los planeamientos, el mapa, y otra la cruda realidad que se nos antoja larga y cambiante.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 abril 2023

 

 

 

 

 

AGRUPACIÓN TÁCTICA MÁLAGA: Rindan Honores a nuestros muertos. General (R.) Rafael Dávila Álvarez

IMG_20150508_085235El 29 de abril de 1993 regresaba de la antigua Yugoslavia la Agrupación Táctica «Málaga» después de haber finalizado la misión de interposición entre los contendientes en la guerra civil.

A su llegada revistó las tropas el Príncipe de Asturias que, con lenguaje castrense, recibía de su Coronel el resumen del duro trabajo de aquellos seis meses: «¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!». Era el parte de guerra.

Todo se había desarrollado de acuerdo con las reglas del espíritu y del honor militar. En la milicia solo hay novedad cuando se pierde el honor, lo único que un soldado no puede asumir. Pero aquel «sin novedad» que pudo ser interpretado como una frase rutinaria –nunca lo es– encerraba profundos cambios. Era algo más que una frase. Sujeto y predicado, sentido completo, ser y estar de la milicia, la de ayer, hoy y mañana. Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español. Pronto se dieron cuenta nuestros dirigentes. Soldados de España que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada, no la guerra. Aquí los incrédulos o malintencionados tuvieron que aceptarlo. Estaban en la pugna, en esa guerra tan nuestra, la de las incoherencias.

OTAN sí, OTAN no. De entrada no, ¿o sí?, ¿abstención como respuesta más sensata? Contrasentido de unos y otros, ahora sí, ahora no, que todo depende. El poder, la conquista del poder absoluto como meta. No a la OTAN. Sí al cargo de Secretario General de la Organización. Nada es verdad ni es mentira, todo depende del color con que se mira. Transición: paso del poder al poder. Recelos hacia la institución militar que había dejado de serlo. No hacía mucho que la disolución de la Legión estuvo firmada por el ministro de defensa. Lo intentarán en otra ocasión, de otra manera. Su valor y su honor la salvaron, con el firme apoyo de nuestro Rey el primer soldado. La Legión como siempre…, la más principal hazaña es obedecer.

Los soldados nunca dudaron de su misión, la duda la tenían otros. Hubo que derramar sangre, con generosidad extrema. Morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. Allí estaba la Legión, como estaban otras unidades, como estuvo siempre el ejército español. Sin dudar, sin retirarse a destiempo, sin pedir ni rehusar. Un solo discurso, sin pliegues ni bastardas intenciones.

No hubo condecoraciones, las que se dan a los héroes, porque son expresiones de un lenguaje que sonaba a combate, a guerra. Era mejor jugar con las palabras y esconder los hechos.

Sangre derramada con generosidad extrema. La de nuestros soldados de la Agrupación Táctica «Canarias», relevo de la AGT «Málaga». Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por estar en una guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

De esto hace ya mucho tiempo. El premio a la memoria no debe quedar desierto.

Hoy recordamos al Teniente Muñoz Castellanos primer caído por la Patria en Bosnia-Herzegovina cuando transportaba plasma y medicinas al hospital de Mostar. Era una floreciente primavera del año 1993 regada con sangre española. Sargento Tornel, Teniente Aguilar, así hasta 23 bajas en los años de esta dura misión.

¿Se acordará alguien?

Intervenir tiene costes muy altos, incluso te cuesta la vida. No hacerlo también los tiene, a veces más altos, más vidas.

Y el honor se abrió paso entre discusiones de retaguardia. La Nación, la Patria, el beso a la Bandera. Discutido y discutible para algunos, aunque los que por ello dan la vida nada discuten.

Van y vienen nuestros soldados. En ocasiones el regreso es definitivo, por siempre jamás. Nunca dudan de que es por España, por los españoles, por dar cumplimiento al juramento a la Bandera.

Nuestro recuerdo para aquellas Agrupaciones Tácticas «Málaga» y «Canarias» que abrieron camino…, y los ojos a muchos incrédulos. El tiempo lo borra todo, dicen. Si cuentas lo de entonces, lo que somos por lo que fuimos, y lo que podemos ser, te descalificas, te desacreditan. Hay que mirar al frente, dicen los botarates. Un soldado mira en todas las direcciones, por si acaso, para no dejarse nada en el camino y menos el honor.

Ha pasado mucho tiempo y no todos pueden decir:«Sin novedad».

Si algún día ven a un soldado agachar la cabeza y no ser capaz de decir «sin novedad» es que ha perdido el honor.

«¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!»

Era el parte de guerra, el honor intacto, las palabras justas.

Los soldados pueden repetirlas una y otra vez.

Ocurrió hace treinta años. ¿Quién los recuerda?

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

GUERRA DE UCRANIA 17.- GUERRA TOTAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El mundo de Anaximandro

Quien piense que la invasión de Ucrania por las tropas rusas es un conflicto local, una operación especial, se equivoca y por tanto equivoca al mundo. Ese es el problema: la mayoría de los medios de comunicación tienen esta guerra como un simple foco informativo de donde extraer unos planos o una crónica cuando los teletipos no traen otra cosa. Está claro que aquí en España la guerra va a pasar a un segundo plano ante las elecciones de mayo.

Lo que está sucediendo en Ucrania es un proceso irreversible, una metamorfosis de la que surgirá un monstruo nuevo. No es un foco informativo, sino una guerra que se sirve de ellos y acabará con parte de ellos.

No hay solución que no sea un enfrentamiento entre grandes naciones en un momento en el que la ONU no es nadie ni nadie mira hacia su inexistente mandato. Guerra o paz es lo mismo. Todo es cuestión de tiempos o si lo prefieren de medir los tiempos. No sabemos si será ahora o más tarde. Ellos no nos lo van a decir. Pero será.

Rusia no ha cedido terreno desde diciembre del 2022.

Se espera una contraofensiva de Ucrania que según todos los datos analizables no pasará del toma y daca actual.

Las relaciones de Rusia con China cada vez son más estrechas y podrían ser incluso más fructíferas hasta en intercambio de tecnología y armamento si no lo están siendo ya.

Hierven el Índico y el Pacífico.

Las relaciones con Brasil, Venezuela, Nicaragua y Cuba no conviene olvidarlas y la actual visita de Sergei Lavrov a estas naciones confirma la gravedad del conflicto que se extiende políticamente por el mundo.

La incorporación de Finlandia a la OTAN es otro punto de mayor temperatura en la olla que cuece a máxima presión sin darle un resquicio de salida al vapor. El siguiente paso, el de la incorporación de Suecia, puede ser definitivo para convertir el Báltico en un lago de la OTAN y que la olla reviente.

Las filtraciones del Pentágono no son tales. Están cuidadosamente medidas. Son un aviso lanzado al mundo: esto va demasiado lejos y los Estados Unidos tienen demasiados frentes abiertos. El mundo se les escapa de las manos. Todavía están a tiempo de aguantar un poco más, pero no con la sangría de una guerra que pueden, si quieren, detener a base de concesiones que poco le afectarían.

Situaciones como esta dan lugar a la alteración del juego estratégico en otros lugares calientes.

Puede ser Sudán, Etiopía o el conjunto del Sahel. Pero puede ser incluso en el corazón de Europa. Nunca se sabe lo que ocurre cuando el río está revuelto.

Dicen que ganancia de pescadores. Hay demasiados en las orillas del Escamandro.

Nada mejor para la estrategia bélica que provocar la confusión política, económica e ideológica (religiosa también) en la retaguardia de tu enemigo. Nunca falla.

¿Es que no lo están ustedes viendo?

Abran los ojos ya que cualquier mañana la noticia nos parecerá una sorpresa y todos diremos: se veía venir.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 abril 2023

LA ESTATURA DEL SOLDADO ESPAÑOL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hasta ahora se exigía una estatura mínima para ser soldado español. Los bajitos no daban la talla. ¡Que cosas! Siempre me pareció un grave error además de ofensivo y discriminatorio.

Al fin la altura física deja de ser una limitación para servir a la Patria con las armas. Se ha corregido lo que debío reglamentar alguno que militaba en la escuadra de gastadores. Sin altura de miras.

La estatura no hace al soldado. Podemos recurrir a Homero y más a Vegecio, a Napoleón o a cualquier tratadista militar que nos dirán que nunca fue la estatura lo que hizo al héroe sino la altura moral y el tamaño de alma y corazón. Aquí no se mide la estética física sino la entrega total del alma; el combate, la guerra, no es una competición deportiva donde se busque batir un récord, sino que una unidad militar es un conjunto equilibrado de capacidades medias que compone un grupo donde se complementan los mejores soldados del mundo, altos y bajos, guapos y feos, que todo es válido para servir a la Patria y morir por ella.

El capítulo V del libro primero de las Instituciones militares de Flavio Vegecio dice: «Pero si la necesidad lo pidiese, no os deberéis parar tanto en la estatura cuanto en la robustez; pues, según Homero, Tideo, aunque pequeño de cuerpo, fue de un espíritu más valeroso que otros que le aventajaban en la estatura».

Más vale tener soldados fuertes que grandes dice el romano y al fin se hace justicia sin que sea la vara de medir la que discrimine las vocaciones cuando

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Mirar como procede. Esa es la vara  de medir.

Un paso firme y noble que sin duda era necesario para lograr la justicia y que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.

No vendamos imagen, sino contemos como debe ser un soldado por fuera y por dentro. Se arregla un renglón importante en lo externo lo que siendo bueno no es suficiente para el diseño de los mejores Ejércitos. Hay que  penetrar.

Desde hace unos años, desde que llegó un ministro de Defensa -cuyo nombre no debemos olvidar- que retiró de nuestro paisaje aquello de «A España servir hasta morir» hemos construido unas Fuerzas Armadas alejadas de su cometido fundamental: la guerra. Todo lo demás son mensajes melifluos irresponsables y en muchas ocasiones cargados de ideología política alejada del sentido de las Ordenanzas militares y del cometido que la Constitución les asigna. Un soldado no es un asalariado y por ello este oficio require una formación en valores que se corresponden más con los asuntos internos que con la altura física, asuntos del alma, esos que hoy están olvidados.

A quienes hay que examinar por su estatura no es a los soldados sino a los que se suben al pódium porque su estatura moral no alcanza la excelencia y son incapaces de formar unos ejércitos como la nación demanda a pesar de tener a los mejores soldados con una talla de gigantes que asombra al resto de los ejércitos del mundo.

«En los lances más sirve el valor que la muchedumbre». Y que la estatura física.

«Dios, que buen vasallo si oviesse buen señor».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 abril 2023

 

MILICIA Y JUEVES SANTO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La tradición militar española es de fe, de espiritualidad profunda. Razones que llevan a acogerse a una segura protección y amparo. Este es un oficio de entrega sin límite. Se da todo. No hay Ejército ni Unidad que no esté bajo el amparo de Dios a través de Cristo Jesús, Su Madre la Virgen en sus distintas advocaciones o sus Santos tradicionales.

La noche del jueves Santo camino de la madrugada del viernes es noche de vigilia para muchas unidades que dan muestra de su fe procesionando a su Santo Protector o a Su Santísima Madre.

Pongamos por su popularidad a Málaga: la Legión. Porque en ella están todos: legión.

Ayer, hoy es día de legión. Sí: muerte. No es tan horrible como parece. Es el combate de la vida, en el que todos estamos representados. Asaltos, ofensivas, defensivas, trincheras y alambradas.

Marca la Legión.

¿Por qué?

Compañerismo. Amistad. Unión y socorro.

Ayer, hoy (mañana) es el Cristo legionario, alistado, el primero en la lista de filiados, en servir y abrir las puertas del Cielo legionario. Si no no habría Legión; ni legionarios.

Ayer, hoy (mañana), Málaga desfilaba a golpe de combates, con la vida a cuestas, a hombros legionarios, de firmeza, entrega y solidaridad.

Desfilaba a la cabeza el Jefe del Ejército (JEME) General de Ejército, Amador Enseñat, conocedor de la sensibilidad de sus tropas, allí representaba a todos los soldados de España, todos acompañaban al Cristo legionario. España, Málaga, el Ejército, eran música de servicio, sin duda ni interrogantes «por ir a tu lado a verte…», por España, por los españoles. «y tu amor fue mi bandera…».

Morir no es tan horrible como parece. El atractivo de la Legión, de ser legionario, es espiritual, inexplicable por tanto. Es un imán para el alma: por ser tan sencillo en su complejidad.

No busquen fórmulas ni razones, no indaguen en los corazones: nadie va a contestar.

Solo desde dentro podrán entender.

Por eso es atractivo su canto a la muerte que es a la vida. Es irremplazable y una vez dentro se sabe lo que significa el tránsito y por ello el vínculo con el Cristo de la Buena Muerte.

Un legionario, un soldado, es un luchador frente a la vida, ser valiente sin exageraciones, ser sacrificado sin exaltaciones, cumplir sin alardear, servir sin preguntar, morir para vivir.

«Legionarios a lucha, legionarios a morir». Es lema universal.

Todo es lucha y muerte.

Por eso Cielo y tierra se unen y entienden en ese lenguaje que es el de la Legión: universal.

Tan sencillo por ser sublime: ser soldado de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 abril 2023

 

PROCESO DE BEATIFICACIÓN DEL PADRE HUIDOBRO, CAPELLÁN DE LA LEGIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Padre Huidobro Capellán de la Legión

En abril del 2018 escribí en el blog una carta al Papa Francisco pidiéndole su intercesión para que el proceso de beatificación del Páter Huidobro se pusiese de nuevo en marcha ya que su causa lleva tiempo <<dormida>> sin saberse muy bien las razones. Inmediatamente la “Agrupación de Legionarios de Honor de Almería” junto a la  «Hermandad de Artilleros de Honor de La Legión«, se sumaron al reto de esta petición enviando sus comunicaciones para la apertura de la Causa de beatificación del Páter Huidobro a Roma, al Postulador de la Causa y al Arzobispo Castrense de España.

Después de algún tiempo la respuesta ha llegado. Ha sido del postulador de la Causa, Padre Cebollada, que es quien mejor conoce en estos momentos el proceso. Su contestación es de enorme importancia porque nos explica cuales son las razones por las que el proceso de beatificación está “dormido” y lo que aún es de mayor relieve: qué es lo que hay que hacer para que se reabra.

Tumba del Padre Huidobro en los Jesuitas de Serrano, Parroquia de San Francisco de Borja

Lejos de especulaciones el Padre Cebollada nos pone en el camino para que la Legión y sus fieles, legionarios o no, devotos todos, pongamos en marcha de nuevo este proceso. La Legión hizo ya Santo a su curita legionario, popularmente, pero ahora hay que luchar para que su Santidad sea oficialmente reconocida por El Vaticano. <<La devoción es una condición sine qua non. Devoción venida desde diversos sectores del pueblo de Dios que tengan o hubieran tenido relación con el P. Huidobro>>, nos dice el postulador, Padre Cebollada. Ese es el camino y está en nuestras manos, en nuestra devoción.

Se inició su causa de beatificación en 1947 siendo Papa Pío XII quedando paralizado el proceso con Juan XXIII sin que hasta ahora hubiese explicación sobre ello. Hoy ha quedado aclarado: es necesaria la devoción. Tenemos que rezar y visitar su tumba en la Iglesia de los Jesuitas de San Francisco de Borja en Serrano. Tenemos que aumentar y pregonar nuestra devoción al Capellán de la IV Bandera de la Legión que murió al servicio de todos. Es condición sine qua nom.

Creemos que el pontificado del Papa Francisco, jesuita como el Páter Huidobro, sería un buen momento para reabrir o impulsar el camino de la beatificación del Capellán de la Legión: <<Legionario y Santo>>, como quedó proclamado entre los legionarios.

El próximo Centenario de la Legión se llenaría de gozo si se recibiese la noticia de la apertura del proceso. Para ello los principales protagonistas somos nosotros con la dirección y guía del Arzobispo Castrense del que esperamos encabece esta petición y el impulso de los Mandos actuales de la Legión.

El camino está indicado, claro y diáfano. No hay excusas. Empecemos ya.

Monumento al Padre Huidobro en la «Cuesta de las perdices». Madrid

Gracias a la <<Agrupación de Legionarios de Honor de Almería>> y a la <<Hermandad de Artilleros de Honor de La Legión>> por haber puesto la primera piedra para este monumento que queremos construir en el Cielo: la Santidad de nuestro Capellán, legionario y Santo, Padre Huidobro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 JUNIO 2019

CARTA DEL POSTULADOR GENERAL DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

 

LA DISUASIÓN NO ES LO NUCLEAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Disuadir se resume en desistir. Mejor no hacerlo porque…

La única manera de acabar con una guerra es acabar con los recursos del atacante. Es antigua la conocida filosofía guerrera de Sun Tzu:

«A un general que no cuidó de asegurar los víveres se le destruye sin pelear […]. Es gran máxima la de un general que quiere más destruir al enemigo por el hambre que a fuerza de armas».

¿Cómo disuadir?

La visita de Sánchez a China ha quedado eclipsada por Ana Obregón, Obregón de toda la vida. De esa España que te dejará helado el corazón.

Es el poder de la víscera cardiaca. Helena de Troya y esas cosas de la guerra. Esa desazón que se produce cuando ves que tienes que resumir tu vida en una sola página, vida o muerte, no una sin la otra ni la otra sin la una.

Es como el canto de primavera del viejo árbol que retoña, la efímera voz blanca del almendro, unas sí otras que la helada se llevó.

Pasar de un lado a otro sin convulsiones, paz y guerra. Al fin todo queda en casa.

Helado el presidente Sánchez por la escasa repercusión mediática de su visita a China.

Allí las palabras son moduladas por la línea recta sin necesidad de ejes de abscisas y ordenadas: pienso luego existo. No hay más. Dada la dureza que supone pensar han decidido que piense solo uno y los demás obedezcan. Era el sueño de Antonio, pero llega tarde a su destino con este mundo lo que supone su regreso muy triste, de un viaje efímero a la nada. Fin del trayecto.

Es la hora de China, de Xi, del arte de la guerra chino: vencer sin combatir. Rodilla en tierra.

Un tren recorre 13000 kilómetros de Yiwu a Madrid en 20 días. Una espada que atraviesa el corazón de Europa. España importa 50000 millones y exporta 8000.

Eso es disuasión: la economía; el resto: historias.

La fusión llegó y trae consumo. El futuro es económico y tiene un nombre: demografía. También apellidos: BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). El resto seremos engullidos; subrogados.

Gran población. Es el futuro que guarda el secreto de la nueva disuasión.

Ya es tarde para pretender ganar esta guerra. El mundo ahora es otro.

Dejen paso o serán arrollados. Todo ha cambiado.

Subrogar: «Sustituir o poner a alguien o algo en lugar de otra persona o cosa».

Sustituyamos a Antonio antes de que nos deje en esa línea que no admite ni abscisas ni ordenadas. Que no piense él por nosotros.

No desistan.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 abril 2023

 

EL VIAJE DE SÁNCHEZ A CHINA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Después de meterle el dedo en el ojo al mandatario Chino, Xi Jimping, todos los líderes europeos quieren mostrar pleitesía al mandarín. La política es una cosa para que vivan los que no saben hacer otra, porque en definitiva lo que haces bien hecho está, aunque hagas mucho daño. Teoría del inútil.

El que mejor definió la política fue un general, que la sufría, como lo hacen de soldado a mariscal de campo. El general Patton dijo: «Si todo tu Estado Mayor te da la razón es que ninguno te está escuchando».

Los hay peores: los que se escuchan a sí mismo, en exclusividad, todas las mañanas ante el espejo.

La Cumbre de la OTAN en Madrid fue una apuesta equivocada, la brújula estratégica (muy anglosajón), donde se perdió el norte sin definir nada. Europa se miraba en su espejo mágico y la pregunta siempre era la misma: «Espejito, espejito…».

La OTAN es una alianza política y militar que se define como defensiva cuya indefinición está en no tener ejército que no sea el americano. Europa militarmente no existe más allá de 6 carros de combate por aquí o tres misiles por allá. La Presencia Reforzada Avanzada (EFP), el despliegue en Letonia, está muy bien, pero está mucho mejor tener de aliado al chino. Tiene una ventaja que Europa olvidó hace tiempo: la infantería. Es la que gana las guerras. A pie y sin dinero. En China todos van a pie y además armados de ideología.

Jamás en la historia de las guerras un Estado sin armas ha durado más allá de una generación. Sin infantería nada, ni un día se aguanta.

Es necesario fundamentar la seguridad en ejércitos propios y no confiar en los demás. Tu infantería es la clave.

Antes de la visita el mandatario chino querrá saber quién va: ¿Europa, América o solo Sánchez? En este caso es sabido: la personalidad es una definición implacable.

¿Qué va a hacer Sánchez presidente, Sánchez: Antonio? Pues eso: el Antonio.

Xi Jimping tiene a su favor la sonrisa de Monna Lisa, exacta, calcada, inretratable, y además no habla. No mira nada, pero todo lo ve, lo contrario de Antonio que no ve más allá del espejo; ni siquiera lo trasero. En casos así para este tipo de personalidad cualquier visita es un éxito. Entre el espejo y tú se forma un diálogo como el que señalaba Patton.

En silencio el mundo gira sonriente, a diario, y modifica ligeramente su inclinación: precesión.

China queda siempre como incompleto desarrollo, pero está ahí. La prolongación del eje de la tierra, en breve, no se dirigirá hacia la estrella Polar. Todo cambia sin que nos demos cuenta. Europa, ombligo del mundo, sigue creyéndose ombligo cultural, y se orienta por su estrella. Pero el mundo está en imparables vías de cambio. La desorientación te estrella contra el futuro. La soberbia cultural de Europa ciega su visión de futuro y le impide asumir su error.

A los ejércitos, lentos y conservadores, pesados mastodontes, dinosaurios del pasado, les cuesta adaptarse a las nuevas circunstancias. Deberían empequeñecerse en soberbia y crecer en recursos y filosofía. Ir más allá de su temporalidad. Examinar sus alianzas.

Cierto es que la guerra se gana con calidad más que con cantidad, pero hay situaciones que no soportan tanta presión de la cantidad que tiende a expandirse. Sobre todo cuando la calidad y la cantidad se igualan. China es cantidad y camina a la excelencia en calidad. Lo tiene todo además de dinero, dinero, dinero. Infantería, infantería, infantería.

El eje de giro está cambiando. El mundo dejará de orientarse por la Polar y es necesario adivinar la nueva estrella.

La guerra es el arte de las matemáticas, ese que no permite frivolidades, sino estudio, exactitud y precisión; nada de alquimias, especulaciones o mentiras.

Alguien creyó que la Moncloa era Delfos y pensó en Apolo, el que hiere de lejos. Este monclovita solo conoce el insulto.

De China traerá sonrisas. Al chino no se la va a colar. Vendrá como se fue que es igual a = mucho peor.

Esto acaba de empezar. Es cosa de generaciones. Una o dos todo lo más. Pura matemática como lo es la infantería. Números.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

30 marzo 2023

 

HASTA AQUÍ LLEGÓ ESPAÑA PARA DEJAR DE SERLO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Este sepulcro alberga, en la fértil Gea,

el cadáver de Esquilo,

hijo de Euforión, ateniense.

De su eximio valor hablar podrían

-pues lo saben bien-

el campo sagrado de Maratón,

y los medos de largos cabellos.

(Epitafio atribuido a Esquilo)

Dice el Credo de la Legión: «El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

No seremos unos cobardes. Alzaremos la voz ante la traición y el olvido.

Los muertos, héroes al olvido, renacen entre sus amargas cenizas ya frías por tantas lágrimas derramadas. Se remueven cuando se ensalza a sus asesinos. Ellos, asesinados, olvido y ofensa.

Emociona el latir que palpita en las historias de los héroes a la vez que el olvido hace mella entre los más. Los menos, solos, pasean su dolor sin que nadie mire por un momento a los que ya no existen. Ellos que han consagrado esta tierra entera llamada España.

Puesto en duda el valor moral de las virtudes que te llevan a morir por querer a España, o simplemente las de la inocencia, hoy no queda más que el nombre arrebatado por quienes llevan condecoraciones de asesinos, las que ahora brillan con el beneplácito institucional.

Los asesinados deben callar y esconderse porque pronto pasarán a ser culpables. Los que les arrebataron vida y honor, elevan su apuesta. El gobierno del odio se apodera de los sentimientos y los héroes pasan a ser villanos.

Nunca la nación estuvo tan lejos de serlo y sus gobernantes tan enlodados por el polvo de los caminos del infierno por donde se les ve acompañados de los lazarillos de siempre, esos que emergen para recibir suculenta limosna ensangrentada.

Vivir en ciertos lugares de España es como vivir fuera de España: ya ni su nombre se pronuncia. Es el camino que nos lleva a una peor lucha. No es rechazo: es odio.

Hasta aquí llegó España rasgada de dolor, entre todos silenciada, traicionada y olvidada: lo peor. De ella por mucho que gritéis ¡no queda nada!, sino la traición.

Morían a diario por el tiro en la nuca o envueltos en el chivatazo traidor. De España nada queda ¿Quién de ellos se acuerda?  Podríamos hacer una bandera ensangrentada con tanta lágrima vertida, e izarla con voz rendida, ahogada en el asfalto en esas tierras calcinadas de donde huyen almas aterradas.

¡Qué dolor habéis dejado!, ¡canallas!… ¡y los que con su apoyo institucional los alzan, los cobijan y los usan!: ¡qué canallas!

No venceréis, os derrotaremos, volveréis al lugar del que nunca deberíais haber salido.

 Recordad: aún queda la esperanza

porque en cada sepulcro está sembrado,

en la seca pero fértil España,

el frío cadáver de un inocente

del que brotará un nuevo hijo de España.

De su eximio valor hablar podrían

-pues lo saben bien-

los sagrados campos de nuestra Patria,

dónde hoy, los muy canallas, ya se agitan;

porque hasta aquí llegó, ¡se acabó!

la paciencia, de tanta cobardía.

¡Hasta aquí llegó España!

-pues lo saben bien-

que volverá de nuevo a ser la Patria,

y entre todos volveremos a izar

la bandera de rojo ensangrentada.

Recordad: aún queda la esperanza.

Hablar podríamos -pues lo saben bien- del dolor que han dejado como herencia los que aún tienen el descaro de hacer política desde el terror que sembraron… junto a los que los apoyan y cuidan como hombres de paz. Así les llaman.

¡Canallas!

Todos hemos llorado como convenía a nuestros parientes, hijos y deudos, pero aún no podemos volver en paz  a nuestras casas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

27 marzo 2023

 

 

 

DIMITE LA DIRECTORA GENERAL DE LA GUARDIA CIVIL Rafael Dávila Álvarez

Lo importante y grave no es la moción de censura para mover la presidencia, sino la moción de la Directora General de la Guardia Civil. No, no miren al Parlamento, miren hacia fuera, hacia el orden y la ley. El intento de moción en el Parlamento ha sido liquidado en segundos con una dimisión en la cúpula de la Guardia Civil y una cosa no puede tapar a la otra.

La dimisión de la Directora General de la Guardia Civil es un escándalo con precedente. Decir lo contrario sería olvidar quiénes son estos señores del nuevo socialismo en constante evolución y adaptación al ambiente. Especialistas en la confusión y el mimetismo para adoptar como propio cualquier comportamiento que les sea rentable. La moral no importa, sino los resultados.

Sería un error político que insistiésemos en la moción de censura cuando se ha abierto una brecha de tamaño descomunal con lo que esconde la dimisión del mando político de la Benemérita.

Quizá el PSOE quiera vivir una temporada más de las rentas, pero la realidad es mucho más grande y donde hay que mirar de una vez por todas es hacia la corrupción. Esa que le lleva a un presidente a preguntarse que cuánto cuesta una moción de censura después de bajarse del falcon para comprar bombones o ir de fiesta con los amigos. Esa corrupción que no lo es sino moral y que se centra en que es bueno para ti lo que para los demás es malo. Esa corrupción que confunde la justicia con el personalismo que ha inaugurado el periodo de la democracia presidencialista con un presidente que quiere pasar a la historia como el regente de nombre «El Democrático I» o «El Sostenible I».

Aquí, en esta dimisión, nadie acusa a nadie y es muy saludable porque solo se trata de que el marido de la Directora General de la Guardia Civil está imputado. Solo eso. Que no es nada. Mediador es uno más…, Marlaska no dimite, la nueva Directora General, pues eso: arropada.

Sus argumentos, los de la dimitida jefa política de la Guardia Civil, son suyos, pero solo suyos y no tenemos porqué creerlos o no creerlos. Se irán conociendo más y más y datos. Nadie la va a echar de menos. O no deberían. Aquí se viene a servir y «se es el último en comer, el último en dormir, el último en tener y el primero en morir». Te vas «al Rey servido y patria honrada». No pidas más.

Dimitir es decisión suya, no de los que manda a los que no deja ni bien ni mal. Solo se va a su casa, algo que es un hecho en sí que a nadie perjudica ni importa y tampoco para rajarnos las vestiduras, sino para saber las razones profundas y, sin duda, para que nos preocupemos por esas razones. Adiós sin más y que le vaya bien. Demos tiempo al tiempo para ver en qué queda todo; no estamos juzgando, estamos noqueados.

Pero el acto de dimitir es de ella, personal e intransferible y la imagen de hacerlo rodeada de altos mandos de la Guardia Civil como si estuviese apoyada y sustentada por ellos es inadmisible. Dimite ella y solo ella, sin amparo ni cobijo, sino como cualquiera que decide irse. Ese coro a sus alrededor descompone la imagen de su dimisión, suya y solo suya sin que la Guardia Civil deba pronunciarse más allá, ni con palabras ni con la imagen.

La Guardia Civil sigue y sigue honrada y con el honor intacto sin necesidad de dar amparo a quien dimite.

Lecciones de honradez ni una. La Guardia Civil no las necesita.

Por cierto: ¿Qué le pasa al PSOE con la Guardia Civil?

Memoria democrática condimentada con moción de censura a quienes se echan por encima a la Guardia Civil como si fuese una capa para cubrirse del frío o del calor.

Es un escándalo que hace días ha estallado y el arte de la política ha hecho que miremos en otra dirección cuando la tormenta está dentro.

La orden era: ¡Que no dimita antes de la moción de censura! Después; y moción olvidada.

Sin duda tenemos una oposición que me recuerda al pardillo que ha anidado en la hiedra del jardín y me deja tocar a sus polluelos.

¿O soy yo el pardillo?

Defínanme la situación: Máxima gravedad.

Serlo y parecerlo. Tener y no poseer.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 marzo 2023