Desde hace años, venimos anunciando la tibieza de ese pretendido centro político que, dejaron huérfana aquella victoria en una desgraciada lucha fratricida contra un sistema marxista, en el que se unieron golpistas socialistas, comunistas y secesionistas.
Las Cortes, convertidas en casino del juego político, han sido testigos de una sumisión continuada a quienes han mantenido con firmeza su lucha contra España no vacilando en asesinar cerca de 900 personas y de robar y atacar a todos los españoles a los que desprecian por charnegos o maquetos.
Este es el último escenario de libertad después de haber consumido, bienestar, recursos económicos y libertades individuales heredadas del anterior régimen.
El tiempo y los enemigos de España han dado la razón al General Franco que, desde su análisis gallego, consideraba que en España, los políticos dentro de los partidos políticos, lejos de servir a los españoles y a España se habían servido a sí mismos y habían provocado la revolución y la guerra civil. “No se meta en política aconsejaba a algún próximo”.
Vaciemos de Dios el cielo, decía Karl Barth, y poblaremos de dioses la tierra. Pero esos dioses terrestres como: el del bienestar, el del “progreso” ininterrumpido, el de la llegada de la libertad, paz y justicia absolutas, el de la negación del delito, el de la omnipotencia de la ciencia, el del control de la economía, esos dioses mueren, mueren a cada instante. Ciencia, historia, técnica, paz han sido manipuladas por el hombre sin escrúpulos, trastocando su valor, elevándolo al todo para caer en la nada.
El siglo 20 causó en las guerras un 90/1.000 de los muertos frente a los 15/1.000 del siglo XIX. El radicalismo capitalocomunista de lo políticamente correcto cercena la libertad llevando al ser humano a la estabulación.
El siglo XX fué el de los mártires y en particular el de los cristianos, superando a las épocas anteriores (3 millones según Ricardi “El siglo de los mártires”). La iglesia ortodoxa cuenta con más de 250.000 a manos de los comunistas, pero la mayor persecución de católicos fue en España con más de 7.000 sacerdotes y religiosos además de otros tantos seglares que murieron sencillamente por ser católicos. En la diócesis de Madrid más de 400 sacerdotes de muchos de ellos no se encontró el cadáver.
El individualismo racionalista bajo banderas más o menos ecológicas de regreso al pasado, ataca el progreso con intransigencia dictatorial. La energía nuclear es un ejemplo. El desarrollo de los países menos desarrollados se basa en el consumo de los países más desarrollados. Hablar de ecología desde el bienestar a quienes mueren de hambre es un insulto grave. La pobreza energética es el resultado de desdeñar la energía nuclear y subir los impuestos estatales. El progresismo, contrario al progreso, es el regreso al fracaso.
Dentro de ese supuesto ecologismo no está resuelta ni la herencia ni la muerte. La vida del hombre quieren que se circunscriba a comer, fornicar, imponer a los demás y morir en el vacío.
En Prusia, al parecer, las ordenanzas decían que, las tropas no debían quedar ociosas pues el ocio llevaba a la reflexión y está a la indisciplina. Este es el discurso de los italianos ultra socialistas convertidos en fascistas, de los alemanes ultra socialistas convertidos en nazis y de los rusos ultra socialistas,… y después chinos, coreanos, cubanos, alemanes, rumanos, albaneses, búlgaros,…convertidos en comunistas.
La necesidad y la desgracia engendran reflexión, pues la dignidad no está en el bienestar material, como puede comprobarse en pueblos que sufren cualquier plaga como el hambre, la guerra, dictaduras, catástrofes naturales,…
El cristianismo aporta la esperanza, –No vivimos sino que esperamos vivir (Pascal)-, que, revelada, se intuye por el hombre de todas los tiempos y que sobre todo da un sentido a la vida, fase trascendental de nuestra suerte decisiva (Weil).
Resulta difícil entender que personas con un cierto nivel intelectual, quizás poco leídas, asuman fracasos sociales liberticidas, pero está en la libertad del hombre, regalo de Dios, elegir. En aquellos que desde el poder imponen estos fracasos demostrados puede vislumbrarse un egoísmo dictatorial, no exento de grave responsabilidad.
La Democracia en sí, se acerca a la libertad individual dejando que la persona elija. Ciertamente la democracia actual española,-no la griega elitista- es un sistema que requiere unas bases como las que se dan en el ser humano como ser racional. Pero para que haya realmente democracia, superando tiempos feudales o absolutistas, cada persona debe de valer un voto esté donde esté y los partidos y líderes políticos, como servidores del pueblo, deben tener el compromiso de no ampararse en la libertad de expresión para mentir.
El ruido de una vida reducida a lo material del momento, sin una memoria de experiencias y un proyecto de futuro ahoga la reflexión.
La digestión entre la realidad, el discurso y las promesas cuando no están ajustadas a la verdad produce desajustes que pueden ser letales para la sociedad. La división provocada, en busca de réditos electorales, es un síntoma de muerte aunque ahora la regla es ocultar la verdad a quien sufre una enfermedad mortal.
La Verdad, y no la imposición de un discurso, os hará Libres y la Paz emana de la Justicia… ahora en España hemos de aplicar paciencia y lucha diaria; es cuestión de tiempo, del que todos somos dependientes, para alcanzar la Vida.
Vicente Díaz de Villegas y Herrería
Soldado de España
9 / 1 / 19
Blog: generaldavila.com

























