Es un juego divertido, simple imaginación, casi siempre, porque para ello solo es necesario viajar al pasado. Su estudio nos predice el futuro. Claro que no todo el mundo está capacitado para el estudio. Ni, por tanto, para adivinar más allá. Tampoco yo, pero recuerdo a un general de nombre Alcibíades que le cortó el rabo a su perro, para que se hablase de ello, no de otras cosas. Hoy el perro y su rabo están representados por el televisor, del que todos aprenden y hablan mientras nadie ve lo que ocurre. Así no hay profecía que valga, aunque te profeticen cual será el mejor coche eléctrico y la colonia que te hará triunfar.
Va a pasar. Pasará que al declive económico, se unirá un fuerte bajón demográfico, una paralización de la actividad creativa y un descenso del poderío militar. En un lado.
Los movimientos de signo antidemocrático, con su característico disfraz, definirán el camino hacia la República totalitaria. Nos invadirán de ideologías invisibles a través de los digitales impulsos.
Podemos caer en el error de la solución autoritaria. Es frecuente que las cesiones y el incumplimiento sistemático de la ley conduzcan a ello en este pendular movimiento tan frecuente en nuestra historia.
Estos frentes populares crean ilusiones entre las estructuras sociales más desfavorecidas e incultas, aprovechadas por los que viven y se reproducen en los cultivos de la permanente hostilidad. Ponen en guardia a otras estructuras que no se dejan ni quieren soltar lo de siempre.
Así no hay posibilidad de presentar resistencia. A pesar de la debilidad general: inmunodeficiencia.
Una crisis cualquiera, de cualquier tipo, hará emerger una figura, un iluminado, que se considere depositario de la legitimidad nacional.
Conocen ustedes el concepto de <<monarquía republicana>> de Duverger. Habrán notado que hablo de Degaulle <<una cierta idea de Francia>> que bien podría transportarse a una <<cierta idea de España>>.
Degaulle fue grande por su capacidad de unir intereses muy distintos. La descripción de André Malraux del elector gaullista: <<el ciudadano que en las horas punta se lanza a tomar el metro>>, debería ser tenida en cuenta por nuestra derecha egoísta y parcelaria; es una idea válida para ese <<rey republicano>> de la <<republicana monarquía>> que fuese capaz de aunar a las más dispares figuras de este entramado tan difícil de componer: España. Claro que aquí el metro no es el mismo para unos que para otros, ni la hora punta tampoco. Degaulle vino de vacaciones a España. Ciudad de vacaciones, que es gobernar, para muchos. Algo que debería tenerse en cuenta.
Estamos en época de debilidad: democrática. La ley, como el metro, no es igual para todos. A partir de ahí todo se derrumba. Vuelve el comunismo, a España, y lo hará vía revolución, como saben y gustan hacer. Es una profecía que está a la vista, sin necesidad de tener ningún don sobrenatural; aun cortándole el rabo al perro, se ve, se nota. Alcibíades, como el que ahora corta el rabo de los perros, decía que «la democracia era pura extravagancia». Para la Moncloa también, pero no lo dicen. Lo ejercen.
Sí. Les doy la única solución que veo: firmeza de gobierno contra este Gobierno, unidad de esos que son lo mismo, pero divididos en tres intereses, iguales, pero interesados, en algunos casos por supervivencia; y sobre todo autoridad y cumplir la ley. Hacerla cumplirla es también ley.
Si no es así podemos dedicarnos al bandolerismo.
Esperemos que ante los primeros conatos revolucionarios surja el milagro, es decir, que alguien reaccione y salga de esta peligrosa acción política que se está llevando a España por delante. Unidad. Como ellos.
Dijo Francois Mauriac de Degaulle: este hombre insoportable era un hombre inevitable. A ver si lo encontramos.
Va popularizándose la peregrina idea de que la democracia debe prevalecer sobre la ley y es lógico que los delincuentes la defiendan, pero resulta insólito que la acepten gobernantes que se autodenominan «progresistas»: como si el progreso consistiera en la adopción de ideas novedosas por el mero hecho de serlo.
Las democracias se dotan legítimamente de leyes tendentes a garantizar el funcionamiento armónico e igualitario de la sociedad. Pretender que cualquier aspiración política o sus partidarios son susceptibles de eximirse del imperio de la ley es profundamente antigualitrario y no puede tener otro objetivo que legitimar en nombre de la democracia proyectos empecinadamente antidemocráticos.
En España se pretende hacer creer que los «conflictos políticos» no deben «judicializarse», olvidando que en un sistema de separación de poderes el judicial sólo tiene por misión hacer cumplir la legislación de la que políticos democráticamente elegidos se han dotado. En el sistema continental los jueces no crean derecho, apenas se limitan a aplicarlo y en muchas ocasiones «muito contra a sua vontade».
A raíz de unas desafortunadas declaraciones del entonces Presidente del Senado publiqué en ABC un artículo titulado «¿Veredictos de paz?». El «filósofo» y político señor Cruz declaró que «una sentencia absolutoria de los líderes del procés podría reconciliarlo todo». Pues bien, nihil novum sub sole: cuando Cambó fue gravemente herido de bala en el atentado de Hostafrancs los afines a los delincuentes se apresuraron a pedir su absolución en nombre de «la paz de Barcelona» y Esquerra se adhirió solicitando un «veredicto de paz» que acabó obteniendo. El resultado lo sintetizo Cambó al decir que «la luz de los incendios y el ruido de las descargas dijeron cuán imposible era la paz de las ciudades basada en la injusticia».
En España ha hecho fortuna el axioma según el cual «todas las ideas son legítimas», como si las de tinte racista o genocida pudieran serlo. La constitución de Portugal preceptúa que «no pueden formarse partidos que, por su designación o por sus objetivos programáticos, tengan índole o ámbito regional»; la de la República francesa determina que «la forma republicana de Gobierno no puede ser objeto de revisión» y la Ley fundamental de Bonn establece que «son inconstitucionales los partidos que, por sus objetivos o por el comportamiento de sus miembros pretendan menoscabar o eliminar el orden democrático básico libre o poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania.» España es diferente: aquí deciden gobiernos partidos que abogan por su destrucción e incluso acceden al Gobierno los que impugnan el orden constitucional.
Si alguien no lo remedia, el porvenir de la Nación se me antoja muy sombrío y quienes podrían remediarlo parecen padecer un síndrome de parálisis que presagia lo peor.
Hoy es un día de máxima solemnidad para la Legión española. En el Centenario de la Legión es quizá de los días de mayor importancia y trascendencia legionaria porque el heroísmo, la entrega de la vida, el Credo en su máxima expresión, brilla entre los legionarios: el combate de Edchera.
La Pascua Militar es la festividad con la que se inicia el año militar. La siguiente fecha que debería ser tenida en cuenta en el calendario ha quedado reducida a una sencilla celebración legionaria cuando, a mi juicio, debería revestirse de toda solemnidad, al menos en el Ejército de Tierra: el combate de Edchera que se desarrolló en las proximidades de El Aaiún el 13 de enero de 1958. Un combate enmarcado en la olvidada guerra de Ifni-Sahara donde brilló el soldado español en acciones llenas de heroísmo y sacrificio.
Llevo algunos años escribiendo, narrando, divulgando alguno de los momentos del ejemplar sacrificio de nuestros soldados. Me invade el deseo de zarandear las conciencias, también la militar, con la intención de recuperar nuestra frágil memoria. Edchera es un ejemplo de heroísmo, de valor y sacrificio, pero también una prueba palpable del olvido o, lo que es peor, del desconocimiento por la poca importancia que al estudio de nuestra historia militar se le da en los centros de formación.
Edchera ha sido la última acción de guerra en la que se han concedido 2 Cruces Laureadas de San Fernando con carácter individual: Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga. Una acción muy simple, aguantar solos ante el enemigo protegiendo el repliegue de sus compañeros. En la brevedad y humildad del lenguaje militar, en la orden de concesión de sus Laureadas, descubrirán como se muere sabiendo que vas a morir, como se espera a la muerte con la gallardía del que muere por otros, del que solo tiene la vida y la vida da, sin nada pedir.
Laureados Brigada Caballero Legionario Fadrique y Caballero Legionario Maderal Oleaga junto a 35 legionarios muertos y 50 heridos, es el frío balance de esta fecha del calendario militar: 13 de enero de 1958, el combate de Edchera.
Para Juan Maderal la historia no había terminado. En Bilbao, donde nació, le erigieron un monumento y al poco tiempo, su peor enemigo, la alimaña etarra lo arrancó de cuajo y lo arrojó a la ría. El mismo enemigo que al poco tiempo asesinaría a su hermano, también legionario.
Levantamos monumentos y otros derribamos. El del último héroe español, un soldado, hubo que sacarlo de una ría y en silencio, casi a escondidas, guardarlo en un acuertelamiento de la Legión en Almería.
Sobre frágiles pedestales descansa el pasado efímero de nuestra reciente historia, como
una fruta vana
de aquella España que pasó y no ha sido,
esa que hoy tiene la cabeza cana.
Ifni, el Sahara, Marruecos… Pactos y acuerdos rotos, negociaciones con o sin fruto, el olvido. Es el silencio el que llena las páginas de la historia cuando esta se interpreta desde los grandes parámetros habituales. Conlleva el olvido para los pequeños y humildes protagonistas de las acciones heroicas que engrandecieron a España.
Ya de aquello no queda nada. Una inmensa soledad de desierto, unos nombres modificados, amarillentas fotos y unos cuantos héroes olvidados que siguen luchando por mantener el recuerdo, a pesar de tantos pesares. Hasta se olvidaron de entregar las medallas a alguno de ellos. Julián Duarte Flores se enteró tarde, después de tanto tiempo, que fue un héroe. Le concedieron la Cruz del Mérito Militar con distintivo Rojo. Solo cumplió con su deber, ahí es nada, cuando la muerte rondaba por las arenas del desierto. Acudió voluntario. No quiso abandonar a ningún compañero en el campo hasta perecer todos. Es lo habitual entre estos hombres que viven y mueren con la sencillez que caracteriza a nuestros soldados.
Levantamos estatuas y otras derribamos, depende, aunque siempre cae antes la del sencillo. Unas se yerguen en grandes avenidas o en parques y paseos, otras se esconden en poéticos rincones, la mayoría, a pesar de su escultórica soberbia, personajes desconocidos.
Juan Maderal Oleaga, fusil en mano, en la del único brazo que le queda, desde su estatua en el Acuartelamiento de la Legión nos mira y su gesto recuerda “El Grito” de Munch, desesperación para los que saben cómo las cosas hieren y baten a quien las sacó del olvido, como aplastan desde lo eterno a los soñadores vencidos.
Ceremonia militar en el Acuartelamiento de la Legión. Día del veterano, conmemoración del combate de Edchera, jóvenes legionarios junto a las arrugas que los viejos llevamos en el alma. La música ha creado un inmenso silencio. Suena el novio de la muerte, en silencio… “Por ir a tu lado a verte…”
Y yo, que oía todos los sones, solo oí el silencio, su silencio, el silencio del héroe.
Y no quisiéramos que esta historia fuese solo la historia de aquella España
que pasó y no ha sido nada, esa que hoy tiene la cabeza cana.
Porque aquello que fue sigue siendo y así será mientras recordemos a los que:
…como valientes lucharon/ y como héroes murieron… A los que no quisieron servir a otra bandera,/ no quisieron andar otro camino, no supieron morir de otra manera».
Al Caballero Legionario Juan Maderal Olega Laureado de la Legión
Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)
Blog. generaldavila.com
13 enero 2020
Diarios Oficiales con la concesión de la Laureada de San Fernando al Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y al Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga:
Este artículo publicado en el blog hace algún tiempo consideramos necesario incluirlo en la serie: «CENTENARIO DE LA LEGIÓN» por razones históricas y de agradecimiento a tantas Damas y Caballeros que llevan ese título de Legionarios de Honor y han convertido su vida en servicio a España y a la Legión.
Legionario y honor, dos palabras unidas por un vínculo indestructible. Decir legionario es decir honor. El que ha sido o es legionario, no necesita más título que el de Dama o Caballero Legionario. No hay mayor honor que el haber servido en la Legión y el grado más elevado es morir en combate.
Si esto fuese palabrería mejor que no existiese la Legión. Cerca de 10.000 muertos y más de 45.000 bajas nos lo demandan. Es el honor al que nos debemos y la exigencia que contraemos.
Mientras no haya combate, el legionario entrega la vida en cada actividad que desarrolla, desde la más humilde a la más gloriosa, que todas son igual de honrosas cuando se hacen con devoción y dedicación.
El título de Legionario de Honor es una concesión que se hace a favor de alguien que demuestra que su vida está enmarcada en el Credo legionario, que ama a la Legión como si realmente legionario fuera. Concesión para aquellos que sin ser legionarios demuestran a diario unas virtudes dignas de esta hermandad, militar, guerrera y heroica, donde se da culto al honor, al valor y a la amistad.
¿Por qué el título de Legionario de Honor? Por amor a España y a la Legión. Pero nadie ama sí no está dispuesto a dar la vida por lo que ama. Estas son las razones y las obligaciones de un legionario de honor: Amar a España y a la Legión, y estar dispuesto a dar la vida por ello.
La historia del título de “Legionario de Honor” es inherente a la fundación de este Cuerpo. Desde que se funda la Legión muchos son los que quieren ser legionarios y por distintas razones no pueden vestir la camisa verde. Son vocaciones que quieren adentrarse en ese misterio de vida y muerte, de humilde y sencillo heroísmo. Repasad el Credo de la Legión. ¡Cuántos se ven allí reflejados! Es un Credo para los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y también para los desesperados. Es una escuela de vida que te prepara para afrontar la muerte. Por eso a ella se apuntan los que vestirán la camisa verde y los que, sin lograrlo, visten su corazón con ella. Son los “Legionarios de Honor”, unos con título reconocido y otros con un título más grande si cabe, el testimonio de su vida. De ahí que pronto se instituyese esta bella costumbre de nombrar legionarios de honor. Era la forma de aunar sentimientos y crear hermandad alrededor del amor a España y a la Legión. Nunca cerró las puertas el corazón legionario a aquellos que querían penetrarlo y sentar plaza entre sus latidos.
El 23 de diciembre de 1921 el ilustre periodista José Ortega Munilla, padre del universal José Ortega y Gasset, llega a Ceuta y es invitado por Millán-Astray a visitar la Legión. Allí el Jefe de la Legión filió al periodista entre los legionarios. ¿Fue el primer legionario de honor? Aceptémoslo así.
Merece la pena detenernos en las palabras que en su crónica en ABC escribe este primer legionario de honor:
“Desfilaron las tropas legionarias. Su teniente coronel, Millán-Astray las mandaba con voz aguda y vibrante, que a veces me pareció el sonido de una corneta que formulara vocablos castellanos…
Allí me confirió Millán el honor de filiarme entre los legionarios, y me regaló el capote con que cubrí mi persona…
Hace falta algo de anómalo en la psicología para que lo imposible sea posible”.
“Saludo al nuevo legionario”, le grita un oficial y Ortega Munilla contesta:
“Sois la fuerza suprema, sois la vibración de una voluntad potentísima. Brindo por vuestras proezas, que han de ser grandes. Yo ya no puedo ser sino el legionario de mis nietos”.
Don Rafel Fernández de Castro(con brazalete negro)
Tuvo en aquellos tiempos que haber más nombramientos, aunque el largo periodo de la Campaña de Marruecos no permitiría otra cosa que no fuese combatir.
El primer título del que se conserva copia es de fecha 1 de agosto de 1929, concedido a otro ilustre periodista, natural de La Coruña, como nuestro fundador: Rafael Fernández de Castro y Pedrera. El título constituye un precioso documento de gran valor histórico y sobre el que se inspira el que se entrega actualmente. Decía:
“Se autoriza al interesado con arreglo a las costumbres establecidas a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se le confieren de cantar nuestro himno, rezar y observar nuestro Credo, poder dedicarse a la captura y transporte de tablas y tableros, sentirse farruco y dar el grito de “A mi la Legión” si las circunstancias lo exigieren”.
Actualmente modificado dice:
“Que autoriza al interesado, con arreglo a las costumbres establecidas, a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se la confieren de cantar nuestro himno, observar nuestro Credo y con el gorrillo legionario, dar los vivas reglamentario, a España, al Rey y a la Legión”.
Sólo el General Jefe de la Brigada de la Legión, responsable institucional de todas las unidades de la legión, puede conceder este título. Y lo hace bajo criterios de enorme rigurosidad y exigencia.
No es un título para exhibir, ni para guardar o presumir. Muchos nombres famosos llevan este título concedido con generosidad por la Legión. Pero no es al nombre a quien se da un título, sino al hombre y sus virtudes. Es un compromiso que se contrae. Una exigencia que te obliga a decir constantemente “por España”, “por la Legión”, a cumplir y a vivir bajo los espíritus de su Credo. La honradez y el honor obligan y obliga también a la Legión, como si entre ambos hubiesen sellado el Espíritu del Credo, el de “Amistad”, de juramento entre cada dos hombres. No es necesario vestir el uniforme legionario. Te imponen su gorrillo que cala hasta los tuétanos. Lo notarás en el momento de la imposición y si no es así, mejor que renuncies.
Si alguno esconde el título, lo incumple o simplemente se olvida de lo que significa, allá él y su compromiso de honor. Honra a quien lo recibe y deshonra a quien lo incumple.
Decíamos ¿Por qué el título de “Legionario de Honor”?: Por amor. Amor a España y amor a la Legión. Nadie ama, ni sabe lo que es el amor, sí no está dispuesto a dar la vida por lo que ama. Estas son las razones y las obligaciones.
No entra dentro de las obligaciones, pero quizás sería bueno también formar unidad entre todos los que ostentan este honroso título: “Legionario de Honor”. Así y para ello se ha fundado recientemente la Agrupación de Legionarios de Honor «José Ortega Munilla»presidida por don Francisco Fernández Verni con el fin de estimular las relaciones de amistad entre la sociedad civil y las Fuerzas Armadas españolas, contribuyendo al fortalecimiento de las tradiciones legionarias y de los lazos de unión entre Legionarios de Honor y veteranos de los cuerpos de Defensa en general. Una feliz idea que como dice su lema legionario es necesaria porque: «JUNTOS FORMAMOS BANDERA».
General Rafael Dávila Álvarez (R.) (Jefe de la Legión 2001-2004)
A lo largo de mi mando de la Legión concedí varios títulos de «Legionario de Honor«. El que recuerdo con más fervor legionario y ejemplo de amor a España y a la Legión, es el que concedí a Doña María del Carmen Valentín Sánchez, «Dama Legionaria de Honor«. Fue el 8 de marzo de 2003. Su sangre corre por las venas legionarias. Su marido fue Caballero Legionario alcanzando el empleo de Comandante de la Escala legionaria y sus cuatros hijos, Vicente, Carlos, Victor y Juan, Cabos Caballeros legionarios. ¿Se puede dar más por la Legión? ¿Se puede amar más después de dar lo que más amas? Ejemplo y virtud Doña María del Carmen. la Legión se siente orgullosa de usted. Usted es Dama Legionaria de Honor pero es más, es ejemplo de «Honor» y es la Legión la que tiene el honor de tenerla entre sus filas.
A cien metros escasos de la iglesia de Santiago el Mayor, última “postal” comentada, si nos adentramos -subiendo, naturalmente- en el casco histórico toledano nos encontramos con esta bellísima puerta, así llamada por el sol que junto a la luna fue pintado en un medallón incorporado en el siglo XVI, aunque queda una segunda razón que por aquí también se cuenta; y por ahí va mis soneto.
El mismo medallón incorpora la representación tan toledana de la imposición por María a San Ildefonso, campeón en le defensa de su virginidad sobre lo que, seguro, volveremos a hablar. Hay también una aportación curiosa que puede verse entre la obra de ladrillo sobre los arcos de entrada; un pequeño busto, resto de un sarcófago paleocristiano.
Abriendo una torre albarrana, adelantada de la muralla se realiza una primera construcción en el S. X, de donde datan, en sillares, el gran arco de herradura apuntado sobre columnas y encuadrado en alfiz, así como el de herradura retranqueado con respecto a éste, y otros de medio punto y herradura que dan profundidad a su carácter defensivo. En el S. XIV se llevó a cabo una importante reforma que en estilo mudéjar la dota de nuevas decoraciones de arcos ciegos entrelazados de medio punto y poli lobulados así como los matacanes de su sección circular y las almenas rematadas por merlones tronco piramidales, lo que da en su conjunto unos de los ejemplos más bellos de la arquitectura militar mudéjar, aunque con esta nueva reconstrucción, y perdida su principal razón defensiva, ha quedado más bien como un espléndido arco triunfal. Y, ánimo; tenemos que seguir subiendo la cuesta.
Agradecimiento de un veterano Coronel de Intendencia® al Fundador de la Legión, con motivo de su Primer Centenario.
Guerra de África, 1920-1926.
…las Unidades de Intendencia clamaban por tener Estandarte, y para poseerlo se requerían unas condiciones muy especiales. Se decidió por el Mando, pedir la opinión a militares muy destacados por su experiencia, valor y virtudes castrenses acreditadas en el campo de batalla.
Esta fue la del Excmo. Sr. General Millán Astray, Coronel Honorario de la Legión:
«Si el noble privilegio de ostentar un Estandarte como emblema de la Patria y guion de sus soldados ha de ganarse con sangre vertida heroica y generosamente, con una conducta constante de ruda bravura, con sobrehumana resistencia a la fatiga, con fe inquebrantable al cumplir el deber y si los destellos de tan excelsas virtudes han de irradiar de quienes ni sus cañones les cantan la victoria, ni sus ametralladoras les enardecen al crepitar, ni el lucir de sus sables les excita, ni el estruendo de las minas les acompaña; si sus armas no han de herir, si su marcha a la muerte ha de ser silenciosa, si su gloria está en morir por llevar pan y agua a sus hermanos, si sus héroes más preclaros sólo han de figurar en la sublime letanía de los soldados desconocidos. Si así se gana un Estandarte, yo os aseguro, soldados de Intendencia, que todos os vi ganároslo cuantas veces os encontré en el combate.»
« ¡Estandarte de Intendencia, con toda veneración, yo te saludo!»
Nunca había leído, algo tan profundo y emotivo hacia la Intendencia como esta opinión del Fundador de la Legión. Nuestra labor callada y oscura en el campo de batalla, solo puede ser apreciada por un auténtico militar como lo era él. Yo, de nuevo, me he sentido orgulloso de pertenecer al Cuerpo de Intendencia.
Coronel de Intendencia ®, Luis Martin-Pinillos Marco.
Zaragoza enero 2020.
Bibliografía:
Fernando de Lambarri y Yanguas (General de Intendencia)
Galería Militar de Intendencia. Tomo 1.Ediciones Mundilibro S.A.
Desde hace años, venimos anunciando la tibieza de ese pretendido centro político que, dejaron huérfana aquella victoria en una desgraciada lucha fratricida contra un sistema marxista, en el que se unieron golpistas socialistas, comunistas y secesionistas.
Las Cortes, convertidas en casino del juego político, han sido testigos de una sumisión continuada a quienes han mantenido con firmeza su lucha contra España no vacilando en asesinar cerca de 900 personas y de robar y atacar a todos los españoles a los que desprecian por charnegos o maquetos.
Este es el último escenario de libertad después de haber consumido, bienestar, recursos económicos y libertades individuales heredadas del anterior régimen.
El tiempo y los enemigos de España han dado la razón al General Franco que, desde su análisis gallego, consideraba que en España, los políticos dentro de los partidos políticos, lejos de servir a los españoles y a España se habían servido a sí mismos y habían provocado la revolución y la guerra civil. “No se meta en política aconsejaba a algún próximo”.
Vaciemos de Dios el cielo, decía Karl Barth, y poblaremos de dioses la tierra. Pero esos dioses terrestres como: el del bienestar, el del “progreso” ininterrumpido, el de la llegada de la libertad, paz y justicia absolutas, el de la negación del delito, el de la omnipotencia de la ciencia, el del control de la economía, esos dioses mueren, mueren a cada instante. Ciencia, historia, técnica, paz han sido manipuladas por el hombre sin escrúpulos, trastocando su valor, elevándolo al todo para caer en la nada.
El siglo 20 causó en las guerras un 90/1.000 de los muertos frente a los 15/1.000 del siglo XIX. El radicalismo capitalocomunista de lo políticamente correcto cercena la libertad llevando al ser humano a la estabulación.
El siglo XX fué el de los mártires y en particular el de los cristianos, superando a las épocas anteriores (3 millones según Ricardi “El siglo de los mártires”). La iglesia ortodoxa cuenta con más de 250.000 a manos de los comunistas, pero la mayor persecución de católicos fue en España con más de 7.000 sacerdotes y religiosos además de otros tantos seglares que murieron sencillamente por ser católicos. En la diócesis de Madrid más de 400 sacerdotes de muchos de ellos no se encontró el cadáver.
El individualismo racionalista bajo banderas más o menos ecológicas de regreso al pasado, ataca el progreso con intransigencia dictatorial. La energía nuclear es un ejemplo. El desarrollo de los países menos desarrollados se basa en el consumo de los países más desarrollados. Hablar de ecología desde el bienestar a quienes mueren de hambre es un insulto grave. La pobreza energética es el resultado de desdeñar la energía nuclear y subir los impuestos estatales. El progresismo, contrario al progreso, es el regreso al fracaso.
Dentro de ese supuesto ecologismo no está resuelta ni la herencia ni la muerte. La vida del hombre quieren que se circunscriba a comer, fornicar, imponer a los demás y morir en el vacío.
En Prusia, al parecer, las ordenanzas decían que, las tropas no debían quedar ociosas pues el ocio llevaba a la reflexión y está a la indisciplina. Este es el discurso de los italianos ultra socialistas convertidos en fascistas, de los alemanes ultra socialistas convertidos en nazis y de los rusos ultra socialistas,… y después chinos, coreanos, cubanos, alemanes, rumanos, albaneses, búlgaros,…convertidos en comunistas.
La necesidad y la desgracia engendran reflexión, pues la dignidad no está en el bienestar material, como puede comprobarse en pueblos que sufren cualquier plaga como el hambre, la guerra, dictaduras, catástrofes naturales,…
El cristianismo aporta la esperanza, –No vivimos sino que esperamos vivir (Pascal)-, que, revelada, se intuye por el hombre de todas los tiempos y que sobre todo da un sentido a la vida, fase trascendental de nuestra suerte decisiva (Weil).
Resulta difícil entender que personas con un cierto nivel intelectual, quizás poco leídas, asuman fracasos sociales liberticidas, pero está en la libertad del hombre, regalo de Dios, elegir. En aquellos que desde el poder imponen estos fracasos demostrados puede vislumbrarse un egoísmo dictatorial, no exento de grave responsabilidad.
La Democracia en sí, se acerca a la libertad individual dejando que la persona elija. Ciertamente la democracia actual española,-no la griega elitista- es un sistema que requiere unas bases como las que se dan en el ser humano como ser racional. Pero para que haya realmente democracia, superando tiempos feudales o absolutistas, cada persona debe de valer un voto esté donde esté y los partidos y líderes políticos, como servidores del pueblo, deben tener el compromiso de no ampararse en la libertad de expresión para mentir.
El ruido de una vida reducida a lo material del momento, sin una memoria de experiencias y un proyecto de futuro ahoga la reflexión.
La digestión entre la realidad, el discurso y las promesas cuando no están ajustadas a la verdad produce desajustes que pueden ser letales para la sociedad. La división provocada, en busca de réditos electorales, es un síntoma de muerte aunque ahora la regla es ocultar la verdad a quien sufre una enfermedad mortal.
La Verdad, y no la imposición de un discurso, os hará Libres y la Paz emana de la Justicia… ahora en España hemos de aplicar paciencia y lucha diaria; es cuestión de tiempo, del que todos somos dependientes, para alcanzar la Vida.
Un gobierno de fraudes, basado en las mentiras de un embustero compulsivo; en unas tramposas promesas de su campaña electoral que luego, una a una, ha ido incumpliendo y desmontando: un gobierno de España formado por los que la quieren rota y humillada.
Para defenderse del capitalismo, los democráticos comunistas dividieron Berlín con campos de minas, fosos, muros y alambre de espino: ¡lástima que en aquellas alambradas sólo veíamos morir a berlineses que querían huir, hartos de gozar de su paraíso!
Hoy, este gobierno social- comunista- separatista no tendrá necesidad de blindar a España para defenderla de sus enemigos exteriores para impedir su desaparición. Será como la rana en el agua caliente, poco a poco. Con la cierta amenaza -¡disparad sobre nosotros, tenemos al enemigo dentro!- en el interior; con un poder legislativo que, visto se ha, cuyas leyes irán en su contra, con un judicial, visto se ha, en manos del ejecutivo, y con un ejecutivo, visto se ha, que tan a gusto se encuentra entre federalismos y asimetrías cuando no entre separatistas y terroristas no será difícil adivinar el futuro de la Nación más antigua de Europa, “patria común e indivisible de todos los españoles”, en la ya, por unos y por otros, olvidada y tantas veces denostada frase constitucional.
La gritaban los temidos almogávares, catalanes, antes de entrar en combate haciendo chocar violenta y acompasadamente sus armas contra la defensa central metálica de su escudo, el “umbo” en el romano, para intimidar al enemigo. Y uno que ha portado emblemas que lucían, y lucen, la imperativa consigna, obligado se ve a traerla hoy, siquiera sea como frase retórica o licencia poética en el estrambote, ese “conjunto de versos que por gracejo o bizarría suele añadirse al fin de una composición poética, especialmente del soneto”; definición que recojo del texto en cuyo lomo leo Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, vigésimo segunda edición, 2001.
Y veo en la televisión como lloran Iglesias y Echenique: ellos ya lo han hecho; a partir de ahora nos tocará a nosotros.
De la prensa de enero de 2019
Sánchez investido con los apoyos de comunistas, separatista y bilduetarras.NADIE
Irak es un nombre que nunca se borrará de la historia militar española. Va emparejado al nombre de un personaje que políticamente inauguró el camino de la desaparición de España y que militarmente actuó a su antojo y capricho sin, o con muy malos, asesores militares. A la vista están. Dejó el prestigio de nuestros soldados por los suelos y ha costado años recuperarlo de nuevo y, a pesar de ello, nadie, ni dentro ni fuera, lo olvida: la retirada de las tropas de Irak el año 2004 sacando réditos electorales y ofendiendo a más de la mitad de los españoles. Una mentira, un engaño, una grosera manipulación, que poco a poco se va desvelando y dejando al personaje al descubierto junto a su escudero de la Mancha.
El 11M es el origen de nuestros males políticos y la retirada de Irak fue el descenso en caída libre de nuestro prestigio militar. Fue precipitada retirada exponiéndolas a graves riesgos, los mismos que asumieron las tropas aliadas que tuvieron que ocupar nuestro lugar deprisa y corriendo. Lo sabe todo el mundo, aquí y allá fuera.
Pasó el tiempo y tuvimos que volver. Lo sabíamos. Pero ahora era a la paz y concordia que pregonaba ese personaje que pulula por Venezuela o cualquier otro lugar donde el comunismo avanza y se desarrolla. Volvimos y dije:
¡Irak!, suena a guerra y a duros enfrentamientos.
¡Irak!, suena a guerra en el frente y a olvido en la retaguardia.
¡Irak!, es una duda para el soldado que allí luchó y que, sin saber todavía porqué, con urgente frivolidad fue retirado.
Nos obligaron a una infame retirada, pero volvimos a aquella inolvidable tierra, un lugar convertido en agujero negro que absorbe el sufrimiento y dureza de los mejores soldados. Un escenario de guerra donde la muerte, manifiestamente escondida, jamás da la cara. No esperen que se lo cuenten nuestros soldados. No lo van a hacer. A nadie le interesa. Son cosas de ellos. Fatiga, dolor, hambre, sed, sueño… Han hecho todos los trabajos, los que les manden. Han cumplido su deber, obedecer hasta morir. Solo eso. Ni una queja. Todos soldados del Reino de España cobijados por su Bandera como necesario impulso para el sacrificio diario. No se puede ir por el mundo y jugártelo todo si no está contigo tu Patria, tu Bandera, que representan tus deseos, tus anhelos y esperanzas, bajo cuya protección están los tuyos, los españoles, que para un soldado lo son todos.
Resulta que ahora las tropas americanas, con su tecnología, mandadas por su presidente, Trump, han atacado el convoy donde iba el general Iraní Qassem Soleimani. La reacción iraní no se ha hecho esperar. Ataque a los campamentos de lrak. Allí están nuestras tropas; más de 600 soldados. Si tuviésemos un Gobierno de derechas el escándalo estaba en la calle con la manipulación de siempre y eligiendo a Trump como el pimpampum de las rabiosas izquierdas de ahora. Quizá, estos pacifistas de salones de traición, en el fragor de su escalada hacia el poder, han olvidado que tienen soldados allí. ¡Que les importa!
El momento es de enorme tensión. Abramos el rústico horizonte al que acostumbramos a mirar y veamos más allá.
Dice Trump: <<Que esto sirva como una advertencia de que si Irán ataca a algún estadounidense o bien estadounidense, hemos atacado 52 sitios iraníes (que representan los 52 rehenes estadounidenses tomados por Irán hace muchos años), algunos a un nivel muy alto e importante para Irán y la cultura iraní, y esos blancos, y el propio Irán, serán atacados muy rápida y duramente. Estados Unidos no quieren más amenazas>>.
Esto ya no va de faroles. La partida va en serio. Hay que ser fuerte y estar unidos. El gran error ya se cometió: abandonar Irak por orden del ex-presidente Barack Obama en 2011. Si caemos en esa trampa daremos entrada plena al plan iraní de crear una poderosa Media Luna chiíta. La guerra sería inevitable en Oriente Medio.
Sería impulsar el proyecto de Soleimani de crear el nuevo Imperio Persa. Y me temo que en el mundo actual no hay ningún Alejandro Magno para aguijonear a Bucéfalo, mientras arenga a sus tropas y suena el trueno de Queronea. ¡Alalalai! ¡Alalalai! ¡Alalalai!
Mi temor es que este Gobierno que nos anuncian en España juegue a la guerra sucia, algo que tan bien sabe hacer. En cuanto se den cuenta de que hay rentabilidad política, ordenan la retirada por si les estalla en las manos la honra y el honor.
Van y vienen nuestros soldados. Irak es un mal recuerdo, aunque queramos olvidar aquello. Sí, la precipitada e irresponsable retirada del 2004. Allí seguimos, pero eso se incluye en el olvido. Mejor no recordar. Irak sigue siendo el sello del sacrificio, del riesgo y cumplimiento del deber, guste o un guste, un nombre maldito que dejó al descubierto lo peor del ser humano dedicado a los menesteres de una indecente política.
No hubo agradecimiento, entonces, para aquellos soldados sometidos a un innecesario riesgo por la precipitada y oportunista orden de retirada.
En ocasiones el valor y el sacrificio se convierten en moneda de cambio para el engaño y el juego sucio del poder. No lo olvidamos. Irak es la repetición de un desagradable sonido, el eco que insistente nos lleva a recorrer episodios lamentables de nuestra reciente historia. El nombre de Irak no cesa de recordarnos la desidia de una retaguardia.
Allí estuvimos y con reproches volvimos. Allí estamos y con olvido, sin comentarios, ¿nos retiraremos?
Nosotros hoy escribimos para ellos, para los soldados. Con auténtico compromiso de defender su honor y honra, su grandeza de espíritu. Lo mismo fue ayer, es hoy, y será mañana. No es necesario ir más allá.
¡Gracias soldados! La Patria en su silencio os lo agradece. Ese silencio es un tesoro cuando el lenguaje se convierte en lodo.
Son 230 los sonetos que los amables seguidores del blog han tenido la paciencia de leer, escritos sobre su vida y milagros junto con las ídem de sus socios y compañeros de viaje, separan el día en que un falso doctor obtuvo la investidura valiéndose de una sentencia que no decía lo que él decía que decía; con los mismos apoyos de entonces, hoy tramita la segunda. La que pone a la Nación cuya presidencia detentará a los pies de los caballos y en manos de de sus más oscuros y feroces enemigos, cuyo único objetivo es destruirla. Como dicen nuestros más eximios deportistas, faranduleros y profesionales de la cosa al iniciar su argumentación cada vez que toman la palabra cuando son entrevistados: “La verdad es que…”
Pues eso; la verdad es que tras tanto lo que hemos visto, oído, leído y escuchado sobra mi habitual comentario previo: desnudas las noticias; desnudas las realidades. Lean unas y otras, si les place:
De la prensa
*** Sánchez dice que no pactará con Podemos porque quieren convertir a España en Venezuela: “Ni antes ni durante ni después pactaré con el populismo porque el PSOE es un partido de izquierda que mira al centro”
***Sánchez cuando no necesitaba a Otegiaseguraba muy gesticulante a un periodista de Navarra TV que le preguntaba por posibles negociaciones de los socialistas con la izquierda abertzale.: «Si quieres te lo digo 20 veces, no pactaremos con Bildu»
***Pedro Sánchez, en sede parlamentaria: “Y lo digo aquí para que conste en acta: Yo no voy a permitir que la gobernabilidad de España descanse en partidos independentistas”.
Recurrir a Spinoza se hace cada vez más imprescindible. Empecemos:
<<Cuál sea la mejor constitución de un Estado cualquiera se deduce fácilmente del fin del estado político, que no es otro que la paz y la seguridad de la vida. Aquel Estado en que los hombres viven en concordia y en el que los derechos comunes se mantienen ilesos es, por tanto, el mejor. Ya que no cabe duda de que las sediciones, las guerras y el desprecio e infracción de las leyes no deben ser imputados tanto a la malicia de los súbditos cuanto a la mala constitución del Estado>>.
Traición: Delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria. Alta traición es la cometida contra la soberanía o contra el honor la seguridad y la independencia del Estado. Es quizá, junto a cobardía, el término más penado en un militar. Peor, sin duda, que la cobardía. No solo en un militar.
Ayer día de la Pascua Militar era un día grande para los ejércitos. Escribo desde la honda tristeza que da ver a una España dividida y en manos de los que quieren destrozarla. En estas condiciones, cuando existe todavía el artículo 8 que los militares sabemos y conocemos muy bien, ha sido difícil la papeleta del Rey ante sus soldados. Difícil explicación. Llevará días pensando ¿Qué les digo? No puede haber soldado que esté contento con lo que ha ocurrido, está ocurriendo, en el Congreso de los diputados. Ver como los herederos de la ETA insultan al Rey o ver como el presidente del Gobierno se traga el sapo (a gusto, lo digiere y saborea) y la presidenta del Congreso dice que eso es democracia y no lo de antes (los muertos asesinados por la ETA se revuelven en sus tumbas aún abiertas), es triste para cualquier soldado, para cualquier ciudadano -infantería somos todos- que tienen como principal misión la integridad territorial y el respeto y cumplimiento de la Constitución.
Pues ni lo uno ni lo otro. Los terroristas están representados, los separatistas mandan y el presidente del Gobierno sonríe y entrega España. Para eso no hacen falta alforjas llenas de Ley ni de leyes.
Hoy celebramos la Pascua Militar cuando ayer democráticamente insultaban al Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas con el visto bueno de presidente, presidenta, y ministra de Defensa. Nadie se movió de su escaño. Es un insulto a todos los que visten o hemos vestido el uniforme militar, que recibimos como regalo en el día de la Pascua Militar. En silencio, pero con un severo malestar entre nosotros, entre casi todos.
En la Cámara de los representantes de la soberanía nacional insultaron gravemente al Rey, Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, y la presidenta, socialista, de la Cámara, ante las protesta de algunos partidos, dijo que eso es la democracia y no lo que hasta ahora había. Lo que quiere decir que hasta las normas dentro de la Cámara se han perdido.
Hubo una época, en la que el señor José Calvo Sotelo fue asesinado por un tal Luis Cuenca guardaespaldas del entonces líder del partido socialista Indalecio Prieto. Es de suponer que no se refería a esos tiempos la señora Batet y sí a los que pistola en mano decían hacer política y ahora han dejado a sus herederos soplando el humo que salió de sus pistolas.
Difícil es así celebrar una Pascua Militar con la preocupación de la unidad de la Patria, de su integridad territorial y el respeto al ordenamiento constitucional en grave riesgo.
Silencio por parte de la señora ministra de Defensa sobre los insultos al Rey vertidos en el Congreso de los Diputados. ¿Le habrá pedido disculpas en privado?
Por terminar; con algo distinto. Ante el insulso, insuficiente y vacío discurso de la ministra de Defensa, nos queda la duda de la cacareada modernización de las Fuerzas Armadas que pasa por una desastrosa gestión de aquellos submarinos que no eran tales o de aquellos vehículos de urgente necesidad, los 8×8, para el Ejército de Tierra que se demoran de nuevo en un indefinido tiempo. Claro que se desprende de esto, y de aquello, que los ejércitos de España quedan constituidos para incendios o emergencias, y para la guerra solo fuera de nuestras fronteras. Aquí no hay peligro ni enemigos.
<<La paz, en efecto, no es la privación de la guerra, sino una virtud que brota de la fortaleza del alma, ya que la obediencia es la voluntad constante de ejecutar aquello que, por decreto general de la sociedad, es obligatorio hacer. Por los demás, aquella sociedad cuya paz depende de la inercia de unos súbditos que se comportan como ganado, porque solo saben actuar como esclavos, merece más bien el nombre de soledad que de sociedad>> (Spinoza. Tratado político).
Poco más puedo decir de esta Pascua Militar: soledad.
Amanece hoy en Madrid, desde donde escribo, con mucho frío y niebla en todo el horizonte. Es el mismo frío que hiela el corazón y el alma de todos los españoles de bien que aman España al ser testigos de una crisis que se agrava por momentos y que les afecta directamente. Es la misma niebla que nubla el entendimiento cuando se habla de un conflicto político que no existe pero que se trae a colación con reiterativa insistencia para lograr el enfrentamiento entre los españoles. Es la misma niebla que oculta cualquier esperanza de que políticos irresponsables, en el límite de la traición, cesen en su empeño de negociar, por intereses inconfesables, sus derechos políticos, su libertad y hasta la propia integridad territorial de la Patria que les pertenece.
Se pueden tomar en consideración muchos aspectos de la grave situación por la que estamos atravesando pero yo solo quiero referirme aquí solo a uno que no veo destacado ni comentado en ninguno de los más destacados medios de comunicación o tertulias de radio o televisión: la posibilidad de que se puedan adulterar las elecciones o cualquier consulta o referéndum en Cataluña.
Después de las últimas elecciones autonómicas en nuestra querida y sufrida comunidad autónoma, en principio ganadas por Inés Arrimadas, pude leer en algún medio digital que los llamados partidos constitucionalistas no habían enviado sus apoderados a las mesas electorales donde no esperaban una mínima representación algo, por otro lado, muy probable en la Cataluña rural, paraíso de tractores y alcaldes amigos de exhibir su talante democrático blandiendo el bastón que les distingue como tales, zona en la que predomina , después de muchos años de continua propaganda, un sentimiento independentista exacerbado y muy cercano al pensamiento político de Puchdemon que fue finalmente quien pudo hacerse con el gobierno de la Generalidad, a pesar de no ser el suyo el partido más votado.
Este comportamiento de los partidos constitucionalistas ha vuelto a repetirse, al parecer, en las pasadas elecciones generales con los resultados de todos conocidos. Visto lo visto durante el famoso 1-O, el mundo independentista, según las propias y significativas declaraciones del presidente Torra, es capaz de considerar mandato del pueblo el derivado de un referéndum ilegal plagado de irregularidades, siendo la principal considerar válidos los votos incluidos en enormes papeleras de plástico, supuestas urnas, que llegaban a las mesas electorales llenas de votos falsos.
Uno de los grandes problema de España en relación con Cataluña es precisamente que los independentistas, en su enajenación mental, consideran que pueden cometer cualquier tipo de tropelía, de ilegalidad, para alcanzar sus objetivos políticos que para mí no son otros que librarse de la obligada solidaridad interregional y librarse de la justicia española tratando de alcanzar una justicia local que se preste a juzgar con benevolencia sus posibles delitos sobre todo si volviesen a enfangarse en charcos de corrupción económica , política o moral como sin duda harían caso de lograr la independencia las élites gobernantes.
Según su extraño comportamiento los independentistas catalanes se consideran a sí mismos los únicos intérpretes de la Ley, los únicos que pueden decir lo que está bien o lo que está mal, por encima de las sentencias de jueces y tribunales. Con esta forma de pensar es imposible que puedan analizar con la debida objetividad cualquier problema político que pueda afectar a todos los catalanes y no solo a ellos mismos. Con esta desquiciada mentalidad se puede explicar la aparición de un extraño fenómeno, como el conocido “sunami democrático” especializado en la alteración del orden público, que el mundo independentista ha sido capaz de organizar, apoyar y subvencionar con notable descaro, el mismo con el que han encubierto el proceso de obtención de bombas y explosivos por parte organizaciones subversivas y filo terroristas, como pueden ser los conocidos CDR, aceptados oficialmente como organizaciones que ejercen su libertad de expresión cuando en realidad son instrumentos necesarios para ayudar a alcanzar los objetivos independentistas.
Ante esta situación es fácil de comprender que si pueden adulterar en su favor el resultado de unas elecciones autonómicas o generales así lo harán. Para ello les basta, en la ya mencionada zona rural, con adjudicarse la abstención que se haya producido cosa que harán con gran determinación los representantes de los partidos independentistas, según la orientación política de la mesa correspondiente, si nadie los controla. De este modo, se están alcanzando participaciones superiores al 80%, tanto en las elecciones autonómicas como en las generales, lo que no es normal comparando con las participaciones habituales en el resto de España en donde el 60% es ya una buena participación.
Por esta sola posibilidad y motivo, el mundo independentista reclama, con machacona insistencia, que se le conceda un referéndum de autodeterminación porque saben que, llegado el caso, lo van a ganar de cualquier forma aunque la población catalana no sea mayoritariamente independentista. Por eso no se le puede conceder la celebración de referéndum o consulta alguna ajena a las previsiones de nuestra Constitución. Y esta es la grave responsabilidad del presidente interino Sánchez cuando, jugando con fuego, se presta a la realización de alguna forma de consulta, que aun no conocemos en detalle se presenta camuflada y anticonstitucional, en detrimento de la unidad de España y del futuro bienestar de los españoles, y su democracia. Posteriormente, alguien nos dirá que este referéndum, totalmente manipulado, deberá de ser aceptado y acatado por ser así la voluntad del pueblo catalán para resolver un conflicto político que en justa interpretación ha sido creado artificialmente solo para que los independentistas catalanes puedan alcanzar con más facilidad sus objetivos.
Y podemos preguntarnos ¿puede ser legalmente aceptable una promesa de investidura del candidato a Presidente del Gobierno ante SM el Rey de cumplir y hacer cumplir la Constitución cuando la realidad de los hechos comprobados demuestra todo lo contrario? ¿Se va a obligar a SM el Rey, al más y mejor preparado Rey de la Historia, ejemplo de pulcritud institucional y democrática, a tragarse semejante sapo? ¿Es esto aceptable dentro de la obligada lealtad con la que deben de relacionarse la más altas instituciones del Estado, con SM el Rey? A mi sinceramente me parece que no porque es una cuestión de obligado honor y dignidad en cualquier político y más si pretende gobernar a todos los españoles.
Autoridad policial, moral, militar, política… eclesial. Miro a mi alrededor y pierdo la vista. Negro. Oscuro. Sin referencia en el horizonte. Abuso.
Cordura: «Prudencia, sensatez, buen juicio». También hacer cordura: «hacer reflexión».
Nada.
Grandes y pequeñas acciones. Desde hundir una nación entregada a comunistas y socialistas de los años treinta a ver actuaciones policiales desmesuradas ante un hombre mayor que se manifiesta en Madrid en la sede del PSOE; no pertenecía a los CDR claro. Gritar Viva España está prohibido ante Sánchez.
Para colmo el Papa, la autoridad moral, arrea con fuerza y cara de pocos amigos a una feligresa que quizá agarra demasiado. Me ha recordado -en todo lo contrario- a la mujer que tocó el manto de Jesús: <<¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? …al instante había sido sanada…Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz>>.
Quizá ha llegado la hora de arrear. Crispación, inseguridad. ¿En quién confío?
No crean que estas cosas hacen bien alguno.
Hay honda preocupación por el ataque estadounidense con drones en el aeropuerto de Bagdad en el que ha muerto el general iraní Soleimani.
“Su marcha hacia Dios no pone fin a su camino o su misión, pero una poderosa venganza aguarda a los criminales que tienen su sangre y la sangre de los otros mártires de anoche en sus manos”, ha sido la respuesta verbal del ayatolá Jamenei, líder moral y material de muchas vidas. Infunde temor.
Avisábamos hace unos días de las maniobras navales combinadas de China, Rusia e Irán. Una preocupación más porque esta guerra, que venimos anunciando hace tiempo, puede en cualquier momento presentarse en su forma más conocida y terrible: de controlar nuestros movimientos y mentes a terminar con todos nosotros. Es tan fácil como que tenga un mal día el coreano del norte o similar, que los hay al frente de muchos misiles.
Por lo pronto hasta aquí ya han llegado las flechas del arco que llevaba tiempo tensado desde aquellos lugares lejanos.
Si no fuese por los niños no creo que los Reyes Magos se atreviesen a adentrarse por territorios tan hostiles. Seguramente les llamará Jameini para pedirles información sobre el belén que ha montado en España.
Por lo pronto el Papa ya se ha arremangado y se ha puesto a repartir…
No queda nada ni nadie. Antes creía en los Reyes Magos. Ahora en Amazon y cosas así.
¡Tiempos aquellos!
A última hora me comentan que lo más sensato es no enredarse en valores y defensas, sino hacer como los españoles: entregarse con las manos arriba. Se está escenificando el atraco en Madrid, Carrera de S. Jerónimo, s/n, 28071, allí donde vigilan los leones hechos del bronce de los cañones de guerra. ¡Para lo que sirven!
Si el viajero que entra en Toledo por la Puerta Nueva de Bisagra franquea su acceso interior
y allí, bajo el rastrillo amenazante,
maravillado ya, presume el reto
que a su sentir le queda por delante
se “dará” con esta primera maravilla, mi parroquia, la “catedral del mudéjar”, he leído alguna vez; aquí, en Toledo, es simplemente la iglesia de Santiago o la de Santiago del Arrabal, por el barrio donde se levanta.
Pero, cierto, es que constituye el conjunto monumental más importante de este estilo en la antigua capital imperial, construida en el siglo XIII con los elementos característicos del mismo: ladrillo y mampostería encintada, donde hubiera una primitiva capilla que Alfonso VI propició y dedicó a Santiago el Mayor, el de las batallas, protector de las huestes cristianas; y que está levantada, naturalmente, sobre una antigua mezquita de la que podría quedar como testigo su alminar, hoy torre exenta, campanario del conjunto parroquial.Otras características a resaltar serían en su interior los arcos apuntados sobre interminables pilastras que separan la nave central de las laterales y que sostienen la impresionante armadura en madera del techo, y que ya anuncian el nuevo estilo gótico.
El retablo mayor, plateresco, policromado, dorado y estofado, además del Calvario del ático representa imágenes de Jesús y María así como otras alusivas al Santo titular, su martirio y traslado de su cuerpo. En el crucero se conserva su bellísimo púlpito en yesería gótico mudéjar desde el que San Vicente Ferrer inflamaba los corazones de los fieles; tanto que tras sus sermones acudían al próximo barrio judío y en estas visitas se conseguían infinidad de conversiones, cuya opción alternativa dejaría bastante que desear. ¡Otros los tiempos, indudablemente!Su factura de ladrillo ha sufrido sucesivos cubrimientos; las últimas restauraciones ya en el siglo XX la han liberado de estucos, bóvedas y revocos y muestran el templo en todo su -“humilde”- esplendor.En el exterior, la portada principal se presenta grandiosa en su forma escalonada sobre un espacio elevado, destacando en el extremo opuesto los tres ábsides semicirculares con pisos de arcos de distintos tipos, de medio punto, apuntados y poli lobulados.